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                    <text>Tesis doctoral

CONCEPCIÓN TEÓRICO - METODOLÓGICA
PARA FAVORECER LA ACTIVIDAD
INDEPENDIENTE DEL PROFESOR EN LA
PRODUCCIÓN DE CURSOS EN FORMATO DIGITAL

José Luís Montero O´Farril

�República de Cuba
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría
Centro de Referencia para la Educación de Avanzada

Conc epci ón teó ric o-met odo lógi ca par a fav ore cer la
acti vid ad ind epe ndi ent e del pro fes or en la pro duc ció n de
cur sos en for mat o dig ita l

Tesis presen tada en opción al Grado
Cientí fico de Doctor en Cienci as de la
Educac ión

Autor: José Luís Monte ro O’ Farril

Ciudad de la Habana
20 08

�República de Cuba
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría
Centro de Referencia para la Educación de Avanzada

Con cep ció n teó ric o- meto doló gic a par a fav ore cer la act ivi dad
ind epe ndi ent e del pro fes or en la pro duc ció n de cur sos en
for mat o dig ita l

Tesis presen tada en opción al Grado
Cientí fico de Doctor en Cienci as de la
Educac ión

Autor: MSc . Jos é Lui s Mon ter o O ’ Far ril
Tutora: Dra . C. Els a Her rer o Tun is

Ciudad de la Habana
20 08

�AGRADECIMIENTOS

A mi tutora, la Dra. C. Elsa Herrero Tunis, por la dedicación, constancia
y rigor con que me guió durante la investigación pero sobre todo, por su
generosa amistad.
Al Dr. C. José Zilberstein Toruncha, por ser ejemplo de laboriosidad,
seriedad científica y por su valiosa ayuda.
A el Dr. C. Tomás Cañas, la Dra. C. María Niurka Valdés, el Dr. C.
Ramón Collazo, Dr. C. Gerardo Borroto, por su apoyo científico.
A la Dra. C. Doris Castellanos Simons, Dra. C. María Cristina Pérez Lazo
de la Vega, Dra. C. María Julia Becerra Alonso y al Dr. Mario Jorge
Malagón Hernández por sus certeros y constructivos señalamientos en
el momento oportuno.
A todos los integrantes del CREA por su aporte a mi formación científica
y la amistad que me han brindado.
A mi esposa, a mis hijos y a mi familia, por soportarme y apoyarme
durante estos años.
Y a cualquier otro(a) que pudiera olvidar: MIL GRACIAS también.

�SÍNTESIS
La acelerada introducción de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
(TIC) en los procesos sustantivos de las universidades cubanas ha cambiado las
acciones necesarias a realizar por el profesor para elaborar un curso, creando cierta
dependencia en este proceso.
La presente investigación tiene como objeto el proceso de producción de cursos en
formato digital, con la finalidad de elaborar una concepción teórica metodológica que
favorezca la actividad independiente del profesor en este procedimiento. Fue
elaborada a partir del estudio de los fundamentos teóricos y prácticos del proceso de
producción de cursos, de la experiencia documentada de varias universidades y del
Centro de Referencia para la Educación de Avanzada (CREA) del Instituto Superior
Politécnico “José Antonio Echeverría” (Cujae), y del diagnóstico realizado en este
centro y en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Antonio Núñez Jiménez”
(ISMMM).
La concepción favorece la autoeducación del profesor mediante orientaciones y
ayudas que contribuirán al desarrollo de estrategias de aprendizaje durante su
actividad independiente en la producción de un curso en formato digital. Sirve de
apoyo a aquellos profesores que pretendan enfrentarse al proceso de forma individual,
viabilizando la elaboración del curso.
Durante la investigación se emplearon diversos métodos teóricos, empíricos y
matemáticos que, desde un enfoque dialéctico materialista permitieron diseñar la
concepción y determinar su viabilidad a partir de la aplicación de la misma.

�ÍNDICE
SÍNTESIS ____________________________________________________ 1
ÍNDICE ______________________________________________________ 2
I.- EL PROFESOR EN EL PROCESO DE PRODUCCIÓN DE CURSOS EN FORMATO
DIGITAL ____________________________________________________ 12
1.1- La producción de cursos en formato digital. ___________________ 12
1.1.1 Influencia de las TIC en el surgimiento y desarrollo de la producción de
cursos en formato digital. __________________________________________ 13
1.1.2 Introducción a la producción de cursos en formato digital. ____________ 16
1.2 Las herramientas de autor en el proceso de producción de cursos. __ 26
1.3 La actividad independiente del profesor en la producción de cursos. _ 32
1.3.1 La actividad independiente del profesor __________________________ 33
II.- CONCEPCIÓN METODOLÓGICA DE LA INVESTIGACIÓN Y ESTADO ACTUAL
DEL OBJETO DE INVESTIGACIÓN _________________________________ 43
2.1 Concepción metodológica de la investigación. __________________ 43
2.2 Estado actual de la producción de cursos en la Cujae y el ISMMM. ___ 49
2.2.1 Proceso de producción de cursos en la Cujae ______________________ 53
2.2.2 Proceso de producción de cursos en el ISMMM _____________________ 57
2.2.3 Situación general de la producción de cursos ______________________ 60
2.3 Caracterización de las herramientas de autor___________________ 66
III.- CONCEPCIÓN TEÓRICA METODOLÓGICA PARA FAVORECER LA
ACTIVIDAD INDEPENDIENTE DEL PROFESOR EN LA PRODUCCIÓN DE
CURSOS. ____________________________________________________ 71
3.1 Exigencias principales de la concepción para favorecer la actividad
independiente del profesor en la producción de cursos en formato digital. _____ 76
3.2 Estructura del proceso de producción de cursos de la concepción. ________ 81
3.2 Propuesta de estrategias de aprendizaje del profesor para la producción de
cursos. ____________________________________________________ 87
3.3 Características de las herramientas de autor para favorecer la actividad
independiente del profesor en el proceso de producción. _________________ 95
3.4 Validación de la Concepción._______________________________ 104
3.4.1 Validación por consulta a expertos. _____________________________ 104
3.4.2 Validación por estudio de casos. _______________________________ 107
CONCLUSIONES _____________________________________________ 114
RECOMENDACIONES__________________________________________ 116
BIBLIOGRAFÍA ______________________________________________ 117
ANEXOS ___________________________________________________ 130
Anexo I __________________________________________________ 130
Anexo II _________________________________________________ 134
Anexo III ________________________________________________ 165

2

�INTRODUCCIÓN
Para la Educación Superior Cubana enfrascada en un proceso de Universalización,
ofrecer alternativas de educación de pregrado y postgrado a la totalidad de los
ciudadanos del país, en medio de las limitaciones de recursos económicos, constituye
un reto sin precedentes que enfrenta, tomando en cuenta las diferentes modalidades
de cursos y los avances alcanzados por las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones (TIC) (Vecino, 2000).
Este mismo punto de vista lo expresa la investigadora Alfonso Sánchez cuando plantea
que: “en el siglo de la información, en pleno auge de la informática, la enseñanza
apoyada en las TIC no es una utopía sino una necesidad real, llamada a ser satisfecha,
con inmediatez, desde el seno de una universidad virtual” (Alfonso, 2003).
Esta necesidad inmediata de satisfacer la introducción de las TIC en la educación
cubana debe ser muy particular; escogiendo soluciones que favorezcan la calidad del
proceso

de

enseñanza

aprendizaje,

que

utilicen

racionalmente

los

recursos

tecnológicos y estén basadas en las concepciones y fundamentos teóricos de la
escuela cubana de pedagogía.
Existen diversas propuestas del uso de las TIC en la educación, algunas son
novedosas, otras presentan un marcado carácter mercantil más que pedagógico;
muchas difíciles de contextualizar, desarrolladas por empresas o universidades del
primer mundo y demasiado costosas, que en general no han cubierto las expectativas
creadas para su uso.
Estas insuficiencias han estado determinadas por diversos factores, pero los más
importantes están relacionados con la elaboración de los materiales educativos
utilizados en los productos informáticos, muchas veces trasladados o copiados desde
las clases “presenciales”; otras veces elaborados por empresas u otros países con las
mismas deficiencias y en general, poco flexibles para su utilización.

3

�Otro de los problemas fundamentales que se presenta con estos nuevos entornos
telemáticos es que la selección de los materiales educativos no es sólo una cuestión de
eficacia y tendencia científica, sino también de valores y concepción del mundo, y la
mayoría de los que existen hoy en la red no pertenecen a la cultura iberoamericana,
ofreciendo una visión de una sociedad que no es la nuestra (Cabero, 2003).
Por estas y otras razones, muchas instituciones educativas desarrollan sus propias
iniciativas de introducción de las TIC en la educación; planteando un conjunto de retos
a los profesores, a los que estudian esta profesión, y en el caso de nuestro país a todo
profesional relacionado con el arte de enseñar y aprender en las sedes universitarias;
ellos necesitan saber: seleccionar, modificar y diseñar materiales educativos en
formato digital, planificar la enseñanza que atienda necesidades de aprendizaje
específicas, conocer diferentes enfoques instructivos y medios de presentación, a
partir de los cuales seleccionar aquellos que ayuden de forma más efectiva y eficiente
al estudiante.

Por último,

pero

no

menos importante, necesitan conocer la

computadora y las herramientas para el desarrollo de materiales educativos (Valdés,
2003).
La preparación de materiales para el proceso de enseñanza aprendizaje constituye el
eje central de cualquier estrategia pedagógica, mucho más si las relaciones alumnoprofesor son mediatizadas (Pensa, 2002). En el caso de la publicación de un curso
mediado por las TIC, va precedido de un proceso en el cual se elaboran, se
seleccionan y se publican los materiales educativos que se insertan en él, llamado
producción de cursos. Este es un proceso complejo, en el que debido a diferentes
factores, interviene un grupo de expertos (denominado equipo de producción) que
aportan el conjunto de necesidades específicas de cada ámbito y que se encarga de
que el contenido llegue al alumno con la calidad requerida teniendo en cuenta un
modelo pedagógico determinado. La estructura de estos equipos no es fija y depende
en muchas ocasiones de la magnitud del trabajo a realizar.

4

�El profesor interacciona con el equipo de varias formas, determinadas por el modelo
de producción adoptado y la preparación de este para enfrentar la tarea propuesta,
aunque, la más usual es como especialista de contenidos.
La otra vía es cuando algunos profesores realizan la producción y publicación del curso
de forma independiente. Esta posición tiene los mejores resultados si adquieren
ciertas estrategias, conocimientos de los lenguajes y lógica de cada medio, así como
de metodologías y concepciones del proceso de producción, y en el uso de software
educativos.
Esta variante es poco usada debido a una insuficiente, y en ocasiones deficiente,
superación de los profesores, a la ausencia de documentación y metodologías sobre el
proceso, a la velocidad con que se desarrollan las tecnologías y a la presunción, por
algunos, de que el profesor no tiene capacidad para enfrentarlo. Esta panorámica
puede cambiar sustancialmente si se favorece la independencia del profesor en el
proceso.
Con este fin, se desarrollan investigaciones para realizar herramientas y aplicaciones
que faciliten la generación de materiales educativos, permitir que los profesores se
concentren cada vez más en el diseño y el modelo pedagógico de los mismos y que su
elaboración sea una tarea cada vez más cotidiana, muy similar a lo que siempre han
hecho al preparar materiales de todo tipo.
Cómo una vía para lograr estos propósitos, se estimulan en varias instituciones
universitarias

de

nuestro

país

investigaciones

pedagógicas

para

potenciar

la

apropiación de estrategias de aprendizaje que favorezcan la actividad independiente
y la autoeducación del profesor.
Siguiendo esta línea, un grupo de investigadores del Centro de Referencia

para la

Educación de Avanzada (CREA) del Instituto Superior Politécnico José Antonio
Echeverría (Cujae) han desarrollado el proyecto Universidad para la Autoeducación
Cujae (UAC)

que

consiste en un modelo pedagógico tecnológico que favorece las

5

�estrategias de aprendizaje al estimular el trabajo independiente, teniendo como base
la solución por los estudiantes de tareas, en las que se manifiesta la unidad entre lo
instructivo, lo educativo y lo desarrollador a partir del estudio del material esencial en
formato hipermedia que puede estar incluido en CD (Zilberstein y otros, 2005).
Este proyecto favorece los esfuerzos que realiza la Educación Superior Cubana por
introducir con fórmulas nacionales las TIC en nuestras universidades, sin desconocer
los avances internacionales. Sus resultados apoyarán el proceso de Universalización de
la Educación Superior Cubana que favorece la justicia social, el sentido de la vida de
las actuales generaciones de cubanos y cubanas al propiciar la existencia de fuentes y
vías alternativas de superación, que no implican necesariamente asistir a los
“tradicionales” recintos universitarios.
La diversidad de profesores y profesionales que pueden utilizar el modelo pedagógico
tecnológico UAC para apoyar estas vías y fuentes alternativas de superación, teniendo
en cuenta las limitaciones identificadas, así como la generalización del proyecto,
necesitan una herramienta de autor y el diseño de un proceso de producción que
favorezca su superación y su actividad independiente en la elaboración del curso. Este
es el centro de la problemática en esta investigación, que incluye las diferencias entre:
¾

La necesidad de autoeducación de los profesores para el proceso de
introducción de las TIC en el contexto educativo de la Universalización; y la
falta de coherencia en los modelos pedagógicos actuales para este proceso.

¾

La necesidad de proporcionar al profesor los elementos teórico-metodológicos
que le permitan diseñar y aplicar estrategias de aprendizaje efectivas para un
mejor aprovechamiento pedagógico de las TIC; y

las insuficiencias en su

superación en estos temas.
¾

La necesidad de una mayor incorporación de los profesores a la producción de
cursos y materiales en formato digital para la superación y la formación a

6

�través de las TIC; y su bajo nivel de independencia por el escaso conocimiento
que tienen del proceso.
¾

La tendencia a sustentar el proceso de producción de cursos en formato digital
en los equipos de producción; y aquellos profesores que desean realizar el
proceso de manera independiente.

¾

La alta autonomía de los profesores de las universidades técnicas en los temas
de su especialidad; y la menor autonomía en los temas relacionados con la
pedagogía y las TIC.

Esta situación problemática mostró la necesidad de una mayor independencia de los
profesores en su superación para asumir el proceso de producción de cursos apoyados
en las TIC y en los nuevos modelos pedagógicos; lo que conduce al planteamiento del
siguiente problema científico:
¿Cómo favorecer la actividad independiente del profesor en la producción de cursos en
formato digital?
El tema de investigación se enunció como: Concepción teórica metodológica para
favorecer la actividad independiente del profesor en la producción de cursos en
formato digital.
La determinación del problema científico establece como objeto de la investigación:
el proceso de producción de cursos en formato digital, y ajusta su campo de acción
en la actividad independiente del profesor en el proceso de producción de un curso en
formato digital en la Cujae y el ISMMM1.
Y como respuesta al problema científico se establece el siguiente objetivo: elaborar
una concepción teórica metodológica para favorecer la actividad independiente del
profesor en el proceso de producción de cursos en formato digital basada en su
autoeducación.

1

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Antonio Núñez Jiménez”.

7

�Para buscar la solución del problema científico y alcanzar el

objetivo propuesto, se

plantearon las siguientes preguntas científicas:
1. ¿Cuáles son los antecedentes, concepciones y fundamentos de los modelos de
producción de cursos en formato digital y que papel han desempeñado las
herramientas de autor en este proceso?
2. ¿Cuáles

son

los

fundamentos

teóricos

qué

caracterizan

la

actividad

independiente del profesor en el proceso de producción de cursos en formato
digital?
3. ¿Cómo se manifiesta la actividad independiente del profesor en la producción
de cursos en la Cujae y el ISMMM?
4. ¿Cómo concebir la producción de cursos en formato digital y qué elementos
debe poseer esa concepción teórica metodológica para favorecer la actividad
independiente del profesor?
Para resolver el problema a partir del logro del objetivo y responder las preguntas
anteriormente expuestas, se realizaron las siguientes tareas de investigación:
1. Análisis de la evolución y de las concepciones del proceso de producción de
cursos en formato digital.
2. Caracterización de las herramientas de autor, relación con la producción de
cursos en formato digital y con el profesor.
3. Análisis de la actividad independiente del profesor en la producción de cursos.
4. Diagnóstico del estado de la producción de cursos en formato digital realizada
por los profesores en la Cujae y el ISMMM.
5. Diagnóstico de la actividad independiente de los profesores en la producción de
cursos en formato digital y de su conocimiento de las herramientas a utilizar en
el proceso, en la Cujae y el ISMMM.

8

�6. Elaboración de una concepción para favorecer la actividad independiente del
profesor en la producción de cursos en formato digital.
7. Validación de la concepción mediante el método de expertos y el estudio de
casos.
La investigación se desarrolló con un enfoque metodológico general dialéctico
materialista y, consecuentemente con él, se estudiaron las características del objeto,
su origen, evolución y desarrollo, sus nexos universales, las contradicciones internas
que se manifiestan en el mismo en busca de sus soluciones y la transformación
práctica de la parte de la realidad estudiada.
El

método

de

análisis

histórico

lógico,

permitió

estudiar

los

precedentes

cronológicos del proceso de producción de cursos, su desarrollo y contradicciones, sus
etapas principales y sus conexiones históricas fundamentales. A través de este método
se analizaron las concepciones del proceso y las tendencias pedagógicas que han
influido en él.
El método de análisis y síntesis, imprescindible para profundizar en el conocimiento
de las partes y descubrir las interrelaciones y cualidades del proceso de producción, de
las herramientas de autor y de la actividad independiente del profesor en él;
especialmente empleado en el estudio de diferentes interpretaciones de los modelos
de producción. En el estudio de las estrategias de aprendizaje aplicables al proceso,
así como en la formulación de las conclusiones y recomendaciones de la tesis.
El método inducción deducción nos permitió penetrar en el proceso de producción
de cursos realizado por un profesor a partir de la generalización de casos particulares,
adentrarnos en la generalidad de las estrategias necesarias para esa actividad y
valorar la concepción mediante un estudio colectivo de casos.
El enfoque de sistema facilitó la orientación general al abordar la investigación sobre
el profesor en el proceso de producción y mostrar sus funcionalidades y estructura en
su totalidad, así como en el diseño de la concepción en general.

9

�El método de modelación permite representar las características y relaciones
fundamentales del proceso de producción, proporcionar explicaciones y servir como
guía para la comprensión de este fenómeno que se desea transformar. Este método
fue importante en el estudio de los modelos de producción de cursos.
Los métodos empíricos utilizados fueron:
La encuesta aplicada a un grupo de profesores antes y después de haber realizado un
curso, a profesores de algunos centros para determinar su conocimiento sobre las
herramientas de autor y el proceso de producción de cursos.
La observación del proceso de producción realizado por varios profesores.
Para validar la concepción elaborada se utilizó la consulta a expertos y también el
estudio de casos. Además se utilizaron algunos métodos matemáticos en el
procesamiento de la información, el análisis porcentual y el procesamiento matemático
del método Delphi.
Es un tema de total pertinencia y actualidad de cara a los procesos en los que está
inmerso nuestro país:
¾

La necesidad de contar con materiales y cursos en formato digital para el
proceso de Universalización de la Educación Superior producidos por los
profesores a partir de sus posibilidades en las TIC; vista en sus dos vertientes:
los cursos para los propios alumnos y los programas de amplio acceso para la
superación de los profesores.

¾

La elaboración de los cursos en la modalidad semipresencial y en la aplicación
de las TIC en los nuevos Planes de Estudio D.

Resulta novedoso en la concepción del proceso de producción con la correspondiente
herramienta de autor: al favorecer la autoeducación del profesor mediante
orientaciones

y

ayudas

que

contribuirán

al

desarrollo

de

estrategias

de

10

�aprendizaje durante su actividad independiente en la producción de un curso en
formato digital.
La contribución a la teoría está en la modelación de la concepción que favorece la
actividad independiente del profesor en la producción de cursos, ya que integra los
principios generales del modelo pedagógico tecnológico UAC con los requerimientos de
la superación de los profesores en las TIC y la producción de cursos. Y se revela
particularmente en: la determinación de las exigencias principales del proceso de
producción de cursos en formato digital para favorecer la actividad independiente del
profesor y su superación, la definición de actividad independiente del profesor en el
proceso de producción de cursos en formato digital y la identificación y formulación de
estrategias de aprendizaje del profesor para la producción de cursos en formato
digital.
Constituye un aporte práctico de esta investigación el desarrollo, aplicación y
valoración de la herramienta de autor para la producción de cursos del modelo
pedagógico tecnológico UAC, derivada de la concepción teórica metodológica, así como
las características que deben tener estos software educativos para favorecer la
actividad independiente del profesor.
La tesis se estructura en: introducción, tres capítulos, conclusiones, recomendaciones,
bibliografía y anexos.
En el primer capítulo se establecen los fundamentos teóricos que sirven de base para
la elaboración de la concepción del proceso de producción de cursos. Se realizan
precisiones acerca de: la producción de cursos en formato digital, sus modelos y
concepciones, de las herramientas de autor y de la actividad independiente del
profesor en el proceso.
En el segundo capítulo, se detallan los aspectos relacionados con la metodología de la
investigación, el análisis de los resultados obtenidos por las técnicas de diagnóstico

11

�empleadas acerca del estado actual de la actividad independiente del profesor en la
producción de cursos en dos universidades cubanas: la Cujae y el ISMMM1.
En el tercer capítulo se presenta la concepción teórica metodológica para favorecer la
actividad independiente de los profesores en el proceso de producción de cursos en
formato digital, como apoyo a los procesos de introducción de las TIC en la educación
cubana propuesta en esta investigación, se describen los elementos que la componen
y los resultados de la valoración de la misma.
I.- EL PROFESOR EN EL PROCESO DE PRODUCCIÓN DE CURSOS EN FORMATO
DIGITAL
Las acciones que debe realizar el profesor para elaborar un curso se han transformado
como resultado de la acelerada introducción de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones (TIC) en el proceso educativo. Los Centros de Educación Superior han
encontrado las vías para dar respuesta a esta problemática implicando en el proceso a
un grupo de especialistas y software educativos. Pero, esta mediación en la actualidad
de cara a los procesos en los que está inmersa la sociedad y en particular la
universidad cubana (nuevos planes de estudio y la

universalización), requiere un

mayor protagonismo del profesor.
En este capítulo se analizan las particularidades de este proceso, algunas de las
aplicaciones informáticas empleadas y la actividad del profesor en él.
1.1- La producción de cursos en formato digital
La elaboración de materiales para la

enseñanza y el aprendizaje es una actividad

intrínseca del proceso educativo, en cualquiera de sus modalidades. Pero a partir de la
década de los años 50 desarrolla un mayor auge, apoyado en sistemas mecánicos o
electromecánicos

sobre

los

que

se

implementaban

programas

dirigidos

fundamentalmente a la educación a distancia.

1

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa.

12

�A principio de los años 60 los ordenadores se convierten en la base de los sistemas de
enseñanza automatizada o programada, gracias a sus posibilidades de adaptación y a
su flexibilidad. Pero no es hasta la década del 70, del pasado siglo, que cobra su
mayor desarrollo en forma paralela a la evolución de la Web y las computadoras, y a
la introducción de estas en la educación.
1.1.1 Influencia de las TIC en el surgimiento y desarrollo de la producción de
cursos en formato digital
Desde tiempos remotos, las actividades básicas de cualquier núcleo social se han
visto, en mayor o menor medida, afectadas por los cambios que provoca el avance
tecnológico. Pero, desde 1946, año en que surgió la primera máquina computadora
electrónica,

el avance en esta esfera ha

alcanzado límites

insospechados. Las

máquinas computadoras han provocado una verdadera revolución en el orden social
y económico, sirviendo de motor impulsor a todas las ciencias y desempeñando un
papel muy importante en la historia actual de la humanidad.
Sin embargo, un gran porcentaje de la población mundial sigue tecnológicamente
desconectado respecto a las ventajas electrónicas que están revolucionando la vida, el
trabajo y las comunicaciones. “Cerca del 90% de los internautas se encuentran en
países industrializados y la cifra conjunta de usuarios en África y Oriente Medio sólo
representa el 1%” (García, 2001,2).
Según Castañeda “las llamadas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
(TIC) son el resultado de las posibilidades creadas por la humanidad en torno a la
digitalización de datos, productos, servicios y procesos, y de su transportación a
través de diferentes medios, a grandes distancias y en pequeños intervalos de tiempo,
de forma confiable, y con relaciones costo-beneficio nunca antes alcanzadas por el
hombre” (Castañeda, 2003, 123).
Estas tecnologías están cambiando radicalmente las formas de trabajo, los medios a
través de los cuales las personas acceden al conocimiento, se comunican y aprenden,
y los mecanismos con que acceden a los servicios que les ofrecen sus comunidades:

13

�transporte, comercio, entretenimiento y gradualmente también, la educación formal y
no formal, en todos los niveles de edad y profesión (Alfonso, 2003; Cabero, 2005;
Castañeda, 2003; Fernández, 1997; García, 2004; Herrero y otros, 2003; Khvilon,
2004).
Las TIC están especialmente destinadas a gestionar el conocimiento y a comunicarlo,
han tenido una amplia significación para el contexto educativo, el cual están
penetrando

progresivamente,

abriendo

nuevos

horizontes

para

la

enseñanza

aprendizaje y la investigación.
Son muchos los autores que se refieren a las facilidades y cambios que pueden
introducir las TIC en el proceso de enseñanza aprendizaje, determinados por sus
características

y

posibilidades

educativas.

Brindan

condiciones

óptimas

para

transformar una enseñanza tradicional, pasiva, fundamentalmente centrada en la
transmisión del contenido, el profesor y la clase, en otro tipo de educación más
personalizada, participativa, centrada en alcanzar aprendizajes diversos y que posea
una real significación para cada estudiante. Pero ellas por si solas no garantizan el
éxito (Castañeda, 2003; Cabero, 2003; Delors y otros, 1996; García, 2004; Salinas,
2002; Valdés, 2003).
Esta modalidad de enseñanza aprendizaje que puede ser caracterizada como un
proceso de educación a distancia apoyado en el uso de las TIC que puede combinar
tipos de actividad presencial recibe a nivel internacional diversas denominaciones
como: Teleformación, Teleeducación, e-learning, Formación virtual, entre las más
difundidas (Amador y Dorado, 2002; Herrero y otros, 2003; Marcelo y otros, 2001).
En esta investigación se utilizará el término Teleformación.
La teleformación, al sustituir radicalmente el soporte de los materiales a utilizar,
genera un cambio especialmente relevante para los profesores; el “diseñar,
seleccionar y evaluar materiales para que los estudiantes los utilicen en la clase”,

14

�ajustándose a sus necesidades; frente a “dar clase”, es decir, la impartición de clase a
un grupo de estudiantes mediante libros y pizarra (Gallego Arrufat, 2001).
En las condiciones en que se desarrolla dicho proceso, se requiere de la digitalización
de los materiales que se utilizan (en cualquiera de los variados formatos que admite
una computadora), así como de la utilización de diferentes software educativos.
Esta problemática generada por el cambio del soporte en el cual se generan los
contenidos para el curso, agudizada por la cada vez mayor introducción de las TIC en
la educación, hizo que surgieran los grupos de producción de cursos formados por
varios especialistas. Este equipo, en la mayoría de los casos, es el encargado de
elaborar los materiales educativos digitales a ser incluidos en un curso, aunque en
algunos casos, osados profesores o equipos de ellos que han adquirido la preparación
adecuada

son

capaces

de

realizarlo.

Este

proceso

asumido

por

el

profesor

individualmente, es el centro de atención de este trabajo.
Cuba no es ajena a esta situación. Los Centros de Educación Superior (CES), a pesar
de las limitaciones existentes debido al bloqueo, mantienen un avance constante en el
desarrollo de la Informática , y aunque estas tecnologías no están generalizadas hasta
el uso personal que tienen algunos países desarrollados, se han abierto espacios para
su uso, en los Joven Club y en las Sedes Universitarias Municipales (SUM) como parte
del programa para la Universalización de la Universidad en Cuba encaminada a que
nuestro pueblo alcance una cultura general integral.
En todas las universidades del país existe hoy un número determinado de cursos
mediados por las TIC, tutoriales, entrenadores, libros electrónicos y la adopción de
algunas plataformas de Teleformación, también llamadas Sistemas de Gestión de
Cursos o Entornos Virtuales de Enseñanza Aprendizaje (Microcampus, Universidad
Virtual

Cujae,

AprenDist,

INFOFAME,

SEPAD,

etc.)1,

desarrolladas

por

estas

instituciones o la utilización de otras de carácter internacional como Moodle; todo ello
1

En la tesis de la Dra. Ileana Alfonso existe una caracterización de las plataformas utilizadas en los distintos
CES del país.

15

�motivado por una demanda creciente de conocimiento que ha de responder a las
necesidades de formación continua y a un incremento de las posibilidades de la
infraestructura tecnológica en estos centros.
La aplicación de las TIC en los Centros de Educación Superior está promoviendo toda
una serie de transformaciones que van desde el desarrollo de nuevos modelos para la
formación pre y posgraduada, aparición y consolidación de la Intranet de las
universidades y uso de herramientas informáticas

y telemáticas dentro de nuevas

concepciones; que se complementa y apoya en el nivel metodológico de nuestros
profesores, la integración entre el sistema educativo y la sociedad, la política de
informatización y estrategias de capacitación del profesorado (Herrero, 2003, 3).
Dentro de esta línea se inserta el proyecto del

modelo pedagógico tecnológico

Universidad para la Autoeducación Cujae (UAC) enfocado en la autoeducación de los
estudiantes, desarrollado por el Centro de Referencia para la Educación de Avanzada,
de la Cujae en el cual se apoya esta investigación1.
Este aumento sostenido del potencial tecnológico y la matrícula escolar en las
Universidades del país, en sus distintas variantes, demandan de un incremento de la
producción de cursos que proporcionen un uso más racional de la tecnología. Pero aún
el nivel de desarrollo de los profesores para enfrentar esta tarea es insuficiente.

1.1.2 Introducción a la producción de cursos en formato digital
Los materiales educativos
La preparación de los materiales educativos en formato digital para los cursos de
Teleformación2, a diferencia de los “presenciales”, se ha convertido en uno de los
desafíos más importantes para los profesores de esta sociedad de la información.

1
2

Vea un resumen de este modelo en el Anexo I.
Según se adoptó al inicio.

16

�Son el medio a través del cual se “enviará” al estudiante una serie de contenidos
necesarios para desarrollar un curso en forma mediatizada. Es a través de ellos, que el
profesor se muestra al estudiante, lo interpela, lo invita y le ofrece una experiencia
educativa; esto, claro, dentro del marco más amplio del sistema de formación y dentro
de una situación comunicativa basada en determinado modelo pedagógico. Son el
soporte que da coherencia al proceso de enseñanza aprendizaje y que además servirá
para motivar al estudiante.
Existen en la actualidad varias formas de referirse a los materiales que conforman un
curso para la Teleformación. Son varios los autores que se refieren a ellos como
contenidos digitales o educativos (Gómez y otros, 2001; Mauri y otros, 2005;
Mondragón, 2005; Rodríguez, 2003; Rodríguez y otros, 2004; Ruíz-Velazco, 2002,
2003) lo cual indica una concepción muy estrecha de la categoría didáctica contenido
al identificarlo solo con los conocimientos.
Otros (Área, 2003; Cabero, 1992; Cisneros, 2002; Galindo, 2002; Pensa, 2002;
Rodríguez, 2003; Román, 2002; Ruiz-Velasco, 2003; Woodill, 2004) los llaman
materiales educativos, idea con la que se coincide al identificarlos con todos los
materiales desarrollados con un fin o intencionalidad educativa; o didácticos (Alfonso,
2003; Área y otros, 2002; Marqués, 2000; Pérez y Herrera, 2005; Rodríguez, 2003;
Santoveña, 2005; Solís y Zilberstein, 2005) aunque muchos de ellos incluyen
elementos curriculares; software educativos o software didácticos (Coloma y Salazar,
2004; Fernández, 1999; Gros, 2001; Harasim, 2000; Marquès, 1995; Pensa, 2002;
Ríos, 2001; Rodríguez, 2003; Woodill, 2004), muy relacionado con los inicios de este
proceso en que los cursos estaban formados por un programa monolítico en el cual se
incluía el curso, diseño gráfico de este y su plataforma de soporte, hecho en un
sistema de programación o los tutoriales multimedia que eran difíciles de editar
después de elaborados.

17

�A lo largo de este trabajo se llamarán materiales educativos en formato digital o
simplemente materiales educativos a la información que se elabora o selecciona con
la intención o finalidad de ser usada en una actividad instructiva o educativa mediada
por las TIC.
Su elaboración requiere de mucho más tiempo y conocimientos, así como un
presupuesto mayor, en muchos casos. Por otra parte, los esfuerzos realizados para su
estandarización,

representada

por

los

llamados

objetos

de

aprendizaje

y

su

reutilización, tampoco han dado las soluciones deseadas. Aunque la necesidad de
reutilización de los materiales educativos es evidente, no deja de presentar
problemas, el principal sin duda, es el carácter altamente localizado de la educación
(contextual a la organización, lingüístico, cultural, social).
El proceso de producción de cursos
Sus inicios se encuentran muy ligados a la educación a distancia, toma un primer gran
impulso después de la Segunda Guerra Mundial, debido a la necesidad de un rápido
entrenamiento de un gran número de personas para desempeñar tareas complejas.
Basado en el campo del Instructional Design (Diseño Instructivo) como un medio
efectivo de planificar y producir los sistemas educativos de aquella época con cierta
finalidad industrial o automatizada (James, 2005; Wilson, 1991).
Este proceso que en sus inicios contaba con equipos de producción compuestos
fundamentalmente
matemáticos,

por

programadores,

aunque

también

incluían:

ingenieros,

educadores y psicólogos. No eran fijos, se organizaban a partir del

surgimiento de proyectos de elaboración de estos programas, que en ocasiones,
podían durar varios años. Ha evolucionado hasta su sistematización, formado por
entre

tres

y

cuarenta

especialistas

y

sustentados

en

modelos

estructurales

sistemáticos, basados en el diseño instructivo, donde los cursos se han convertidos en
programas modulares, que no dependen del diseño gráfico, ni de su plataforma de
soporte para su elaboración.

18

�Este proceso de elaboración, como su producto final: el curso; tiene varias formas de
denominación:
Para la investigadora Gewerc (citada por Del Toro), el diseño de entornos de
aprendizaje en el marco del software educativo se transforma en la estructuración de
un conjunto de principios y procedimientos que permiten organizar y orientar el
material de manera tal que permita promover el aprendizaje por parte de los
estudiantes. Esto supone la estructuración de un determinado contenido, así como de
pautas para estimular y orientar su aprendizaje (Del Toro, 2006).
El Centro de Formación de Postgrado de la Universidad Politécnica de Valencia plantea
que el diseño educativo es una fase muy importante del proceso de desarrollo de
estos medios de enseñanza aprendizaje y está constituido por un conjunto de
actividades que realizan los diseñadores de la aplicación con el apoyo de los
especialistas en contenido y de los pedagogos y/o sicólogos, buscando producir un
material que permita el aprendizaje significativo por parte del estudiante (CFP, 2001).
Para

Hernández

y

González,

un

diseño

pedagógico

es

una

tentativa

de

esquematización o representación de una realidad que se pretende transmitir o
enseñar (Hernández y González, 2005).
Williams

plantea que el objetivo final del diseño instructivo es la planificación de

una serie de componentes, que tiene como guía el aprendizaje de los estudiantes,
utilizando las TIC como medios. Según esta especialista se caracteriza por ser un
proceso integral y holístico, dialéctico, creativo y flexible (Williams, 2002).
Esta estructuración, esquematización, producción, planificación de los materiales para
un aprendizaje significativo son las características que proponen muchos de los
autores consultados, pero sin agregar con respecto a qué se realiza esta operación, ni
que concepciones las sustentan.
Teniendo en cuenta, también, los planteamientos de otros autores (Alfonso, 2003;
Área, 2000, 2003; Área y otros, 2002; Gallego, 2001; Marqués, 2000; Miranda y Yee,

19

�1993; Pérez y Herrera, 2005; Rodríguez, 2003; Ruiz-Velasco, 2002; Santoveña, 2005;
Solís y Zilberstein, 2005); se llamará curso en formato digital, y se define como un
conjunto de materiales educativos estructurados según una planificación curricular y
un modelo pedagógico determinado, en un Entorno Virtual de Enseñanza Aprendizaje
para satisfacer una necesidad educativa. Y al proceso de selección, estructuración,
elaboración y publicación del curso: producción de cursos en formato digital o
simplemente producción de cursos.
En toda la literatura del tema revisada, hay referencias a la importancia de este
proceso para la Teleformación y las dificultades que ha presentado esta modalidad
educativa con la elaboración de los materiales y de los cursos, muchas veces
trasladados o copiados desde las clases presenciales, con la equivocación por parte de
estos profesores en su valoración de la tecnología, otras veces, elaborados por
empresas u otros países con las mismas deficiencias y en general poco flexibles para
su utilización. Es decir, poco contextualizados a las necesidades concretas de un aula.
(Alanís, 2004; Área, 2003; Cabero, 2003; Coloma y Salazar, 2004; De Pablos, 2000;
Khvilon y otros, 2004; Mondragón, 2005; Rodríguez, 2003; Ruiz-Velasco, 2003;
Woodill, 2004).
Según Rodríguez el diseño pedagógico de un curso en línea (producción del curso)
comienza de la misma forma que un curso tradicional. “La diferencia principal radica
en que la clase no puede basarse en un modelo de discusión simultánea, que se
llevaría a cabo si los alumnos se reunieran en un mismo salón” (Rodríguez, 2003, 4).
Esta idea es muy importante porque permite identificar qué es lo nuevo y lo que es
necesario incorporar como ayuda al profesor a partir de lo que sabe hacer, lo que
domina; que no está solamente en la sencillez de las herramientas informáticas
empleadas, ni en las dificultades con los medios (que influyen, por supuesto), sino
también en la utilización en el proceso de enseñanza aprendizaje de modelos y
estrategias “nuevas” para el profesor, que mejoren el aprendizaje.

20

�En Cuba la mayoría de las instituciones educativas han apostado por la elaboración de
los cursos con esfuerzos propios. Esta opción incluye la organización y planificación de
todas las tareas relacionadas con este proceso, para el cual existen diferentes
concepciones y modelos los cuales desconocen muchos profesores.
Modelos, actores y concepciones para la producción de cursos
Modelos
Existen varios modelos del proceso de producción de cursos que se clasifican según su
estructura y los actores implicados. La mayoría están basados en la metodología
general de diseño instructivo que, desde su surgimiento, ha sido influenciada por
diferentes teorías del conocimiento y el aprendizaje (conductismo, cognitivismo y
constructivismo) permitiendo el surgimiento de diferentes variantes y concepciones.
En

Cuba

también

han

estado

influenciados

desarrollador, continuidad cubana del Enfoque

por

las

teorías

del

aprendizaje

Histórico Cultural iniciado por el

psicólogo ruso Vygotski y sus seguidores.
Según los actores del proceso y la relación entre ellos se pueden identificar tres tipos
de modelos fundamentales (Cabero, 1992; Collazo, 2004; Conecta, 2004):

Por encargo
Colaborativo

Profeso

Profesor

Equipo de Producción

Individual

Herramientas de autor

Herramientas de autor

Curso

Figura 1.1 Modelos de producción de cursos según los actores implicados.

¾

El profesor en un proceso de producción individual (Modelo Individual): El
profesor es quién dirige la elaboración del curso y realiza todas las acciones
para

su

publicación,

es

el

único

integrante

del

equipo,

apoyado

21

�fundamentalmente en una herramienta de autor. Lo cual no excluye la ayuda
de otros.
¾

El profesor trabajando para un equipo de producción (Modelo por Entrega):
Adoptado fundamentalmente por empresas e instituciones no educativas
dedicadas a este negocio. Existe un equipo de producción formado por
diferentes especialistas con equipamiento y software de gran calidad, al cual el
profesor entrega su versión del curso, que es revisada después que ha sido
elaborado por el equipo. Son pocos los contactos entre el equipo y el profesor.

¾

El profesor como parte de un equipo de producción (Modelo Cooperativo): En
este caso el profesor participa como parte del equipo de producción
intercambiando constantemente con los demás especialistas durante todo el
proceso.

En la práctica existe otra variante que resulta temporal en la cual el profesor se auxilia
de alumnos aventajados en las tecnologías para realizar sus primeras incursiones en la
Web.
En él el profesor es el coordinador del equipo. La importancia de las producciones no
se encuentra tanto en el producto final, sino en el proceso seguido, el intercambio
entre los estudiantes y el profesor.
En el desarrollo de la introducción de las TIC en la educación cubana y particularmente
en las universidades, se han empleado todos estos modelos con mayor o menor éxito.
Actores del proceso
La composición concreta de los equipos para la elaboración de los cursos es también
factor de controversia. Hay quien opina que para la tarea basta un equipo de tres
personas: el experto en los contenidos, el diseñador instructivo y el desarrollador de
Web.

22

�Hay quienes gustan de detallar más, y aconsejan grupos de trabajo formados entre
una y cuarenta personas (Alanís, 2004; Barroso y Cabero, 2002; Castañeda, 2001;
Cisneros, 2002; Galindo, 2002; Marquès, 1995; Onrubia, 2005; Pensa, 2002; Pérez,
1997; Pérez y Herrera, 2005; Rallo, 2002; Rodríguez, 2003; Ruiz-Velasco, 2003)
Durante mucho tiempo las concepciones existentes de producción de cursos se han
basado en equipos multidisciplinares, por tanto todo el proceso está diseñado para
estos actores teniendo como centro generalmente un diseñador instructivo, lo cual a
juicio del autor no ha favorecido la actividad independiente del profesor en el proceso.
En el CREA1 se emplea un modelo colaborativo, reseñado por el investigador Collazo
en su tesis de doctorado como un modelo integrador influenciado por el Enfoque
Histórico Cultural, está formado por un equipo con varios especialistas,

donde se

defiende la idea de este modelo como superior al individual (Collazo, 2004).
Realmente no existe un modelo mejor o peor que otro, sino que su efectividad está
determinada por las condiciones del entorno del profesor: su preparación, la existencia
de recursos tecnológicos adecuados y una política apropiada por parte de la institución
a la que pertenece. Es un proceso evolutivo, en el que más temprano que tarde los
profesores se apropiarán de los procedimientos necesarios para llevarlo a cabo.
En la actualidad debido a las dificultades experimentadas en la Teleformación con la
elaboración de los materiales educativos, la inercia de los profesores para integrarse al
proceso y el desarrollo experimentado por los software educativos; existe un aumento
significativo del empleo del modelo individual (Conecta, 2004; González, 2005;
Mondragón, 2005, Bartolomé, 2004; Pérez, 1997).
Modelos según la estructura del proceso
Casi todos los autores consultados tratan el tema con diferentes variantes, pero como
regla común señalan que este proceso consta de varias etapas. Los modelos según la
estructura pueden ser definidos como las representaciones visualizadas de un proceso
1

Centro de Referencia para la Educación de Avanzada.

23

�de diseño instructivo, mostrando las fases o elementos principales y sus relaciones
(Mc Griff, 2001).
El investigador Fernández Silano realizó un estudio de varios de estos modelos,
señalando aspectos como:
¾

La

mayoría

de

los

modelos

plantea

la

necesidad

de

varias

etapas,

generalmente cuatro, con distintos nombres pero similar contenido.
¾

La presencia de un grupo interdisciplinario de profesionales.

¾

La necesidad de poseer una estructura cíclica, jerárquica o iterativa, lo cual
coincide con las experiencias de otros autores.

¾

Las primeras etapas coinciden en la necesidad de una definición instructiva del
tema a desarrollar, así como realizar un documento que provea detalles sobre
el problema, objetivos explícitos y bien redactados.

¾

Además de una etapa de programación, propiamente dicha, los modelos
describen distintas formas de evaluación o validación del producto.

¾

Existe mayor divergencia en los modelos, en los planteamientos relacionados
con la distribución y mercadeo, que es inexistente en algunas de las
metodologías analizadas y en otras es tratada parcialmente (Fernández, 1999,
138).

Entre la diversidad1 de variantes, existe una versión genérica que sirve de referencia,
alcanza los elementos principales comunes para casi todas y es una de las más
utilizadas. Tal modelo es el ADDIE (figura 1.2) acrónimo de: análisis, diseño,
desarrollo, implementación, y evaluación (Parrish, 1999; Mc Griff, 2001).

1

En la dirección http://carbon.cudenver.edu/~mryder/itc_data/idmodels.html Martin Ryder, profesor de la
Universidad de Colorado, mantiene actualizada una página sobre el tema.

24

�Análisis

Diseño

Evaluación Formativa

Desarrollo

Implementación

Evaluación Sumativa

Figura 1.2 Modelo estructural ADDIE. Tomado de (McGriff, 2001)
A pesar de que estos modelos y concepciones han evolucionado según las tendencias
pedagógicas en las que se sustentan, todavía presentan dificultades:
¾

Solo tienen en cuenta la producción de cursos para equipos multidisciplinarios,
eludiendo la participación y superación de los profesores en el proceso.

¾

Ninguna de las fases hace alusión directa a los modelos o tendencias
pedagógicas empleadas y no existe una o parte de ella que se dedique a este
análisis.

¾

No tienen en cuenta las herramientas de autor cómo una vía para disminuir la
dependencia del profesor del equipo de producción.

¾

Aún tienen una marcada influencia conductista.

¾

La concepción que en ellos se manifiesta sobre el profesor que participa en la
producción de los cursos, al considerarlo como especialista totalmente
desarrollado, y no se diagnostican y toman en cuenta sus potencialidades, para
favorecer su superación en la producción de materiales

educativos y

pedagógica general (Collazo, 2004).
La mayoría de las dificultades en la producción de cursos en nuestro país y en otros,
se deben a la adopción de metodologías, concepciones y estrategias de producción de
otros países más desarrollados de manera acrítica. No se debe olvidar que el mayor
desarrollo en esta esfera lo alcanzaron firmas comerciales que se dedicaron a la

25

�facturación de los cursos como otro producto (Álvarez, 2006; Cabero, 2003, 2005; De
Pablos, 2001; Rodríguez, 2004)1.
Otro elemento a tener en cuenta son los problemas de comunicación entre el profesor
y el equipo de producción en los modelos que lo incluyen.
En este trabajo, como se explica más adelante, se propone una concepción teórica
metodológica que rescate parte de la autonomía que siempre han puesto en práctica
los profesores al superarse y elaborar sus cursos. Para ello, se debe concebir no como
un proceso aislado del entorno, mecánico, lineal, pasivo e inalterable, sino más bien
relacionado al contexto, orientador, flexible y en constante revisión crítica, debe
asumirse como un andamiaje que permita integrar los avances de las TIC y las
innovaciones y retos del proceso de enseñanza aprendizaje. (Alvarado, 2003; Collazo,
2004)
El autor considera que en el país están creadas un conjunto de condiciones que
permitirán lograr que el proceso de producción se convierta en una práctica regular de
los maestros y profesores que están en ejercicio y en formación inicial.
1.2 Las herramientas de autor en el proceso de producción de cursos
Como se ha mencionado con anterioridad, la complejidad del proceso de producción
de un curso puede ser reducida apoyándose en herramientas informáticas apropiadas
que automaticen una parte o todo el proceso (Barchino y otros, 2004; Dabbagh,
2001; De Benito y Salinas, 2002; Harris, 2000; Murray y otros, 2003; Daccach,
2006).
Las primeras ideas sobre desarrollo de software educativo aparecen en la década de
los 60 con programas hechos con herramientas de programación (Cataldi, 1999;
Bangs, 2000; Dabbagh, 2001). Surgieron para facilitar esta labor creativa por parte de
los profesores y equipos de producción, pero la realidad mostró inicialmente una

1

Con la educación virtual el concepto de universidades, profesorado y estudiantes puede verse traducido frecuentemente al de
vendedores, suplidores y clientes del proceso y genera una visión de universidad más de empresa que de centro educativo.

26

�escena que fue desalentadora para muchos de ellos, al encontrarse que estas estaban
pensadas para un usuario con amplios conocimientos de informática.
El aumento de la demanda de formación con el uso de las TIC ha propiciado una
mayor

evolución

potenciando

la

investigación

y

el

desarrollo,

por

parte

de

instituciones, universidades y empresas comerciales, de software educativos cada vez
más fáciles de utilizar por los profesores, lo cual no siempre ha estado acompañado de
la suficiente calidad pedagógica.
En este sentido son muchas las aplicaciones desarrolladas que permiten realizar
diferentes tipos de actividades, desde aquellas que se realizan individualmente (como
tutorías, comunicación entre compañeros, tutoriales, simulaciones, etc.) hasta las que
requieren la búsqueda de información o el trabajo en grupo (De Benito, 2000; De
Benito y Salinas, 2002). Esta particularidad ha motivado que existan varias
clasificaciones de los software educativos, pero ninguna sistematizada, entre otras
cosas por el desarrollo y la evolución de estas tecnologías, que han permitido un gran
progreso desde el punto de vista tecnológico, han pasado de aplicaciones monolíticas
y poco modificables a otras distribuidas, modulares y fáciles de modificar.
Para una mayor comprensión, partiendo de las clasificaciones de Landon, McGreal,
Gram y Marks, citados por Bárbara de Benito (y la de esta propia autora), en esta
investigación, se clasifican según el uso y la finalidad que representan para el profesor
(Figura 1.3).
Las herramientas para la creación de materiales educativos y publicación de cursos
son las que denominamos herramientas de autor.
Existen varias definiciones de herramientas de autor, y posiciones diversas en cuanto
a su denominación: herramientas de desarrollo de contenidos, sistemas de autor,
herramientas autorales, herramientas de autor, etc. (Catalina, 2002; Dabbagh, 2001;
Daccach, 2006; De Benito, 2000; De Benito y otros, 2002; Murray y otros, 2003;

27

�Perurrena, 2002; Sauer, 2004; Sussman, 2005); muchas de ellas determinadas por
traducciones deficientes.
Según Bell son herramientas para ayudar a los diseñadores a hacer frente al
incremento de la complejidad en la creación de aplicaciones interactivas (Bell, 1998).

Software
Educativos

Herramientas de
distribución y gestión
de cursos y
estudiantes

Herramientas de
comunicación

Correo
Sistemas de Gestión
de contenidos de
aprendizaje (LMS,
LCMS, CMS)

Universidades
virtuales

Chat

Herramientas de
almacenamiento

Portales
educativos

Centros virtuales
de recursos

Foros

Herramientas para la
creación de materiales
educativos y cursos

Herramientas para la
creación de materiales
educativos

Herramientas para la
creación y publicación de
cursos

Repositorios
Herramientas de
simulación
Figura 1.3 Clasificación de los software educativos
Para Dabbagh son herramientas de desarrollo de software que posibilitan a
diseñadores instructivos, educadores y aprendices diseñar un curso multimedia
interactivo, y ambientes de aprendizaje en hipermedia sin el conocimiento de
lenguajes de programación. Tienen como objetivo aplicaciones educativas que
contengan generalmente, un modelo particular de la tarea en el que el usuario final
debe estar ocupado, así como un modelo del proceso de elaboración del mismo
(Dabbagh,2001). En esta definición se tienen en cuenta dos aspectos muy
importantes, según el punto de vista de este autor: la relación de dependencia de la

28

�herramienta de autor con el modelo pedagógico del curso a crear y con el modelo del
proceso de producción.
Tom Murray las define como aplicaciones que tienen la intención de reducir el esfuerzo
necesario para producir software, cargando con la responsabilidad en los aspectos
mecánicos o la tarea, guiando al autor, y ofreciéndole elementos predefinidos que
puede relacionar conjuntamente para satisfacer una necesidad particular (Educativa)
(Murray y otros, 2003, 341).
Teniendo en cuenta todos estos elementos se entiende por herramientas de autor,
software educativos que reducen el esfuerzo necesario a realizar por los profesores,
maestros, educadores, etc., ofreciéndoles indicios, guías, elementos predefinidos,
ayudas y una interfaz amigable para crear materiales educativos y/o cursos en
formato digital.
En la actualidad existe una gran cantidad de ellas, productos y servicios comerciales
con características similares que no tienen un progreso educativo distintivo y donde
las diferencias están en su diseño no en su uso (Harasin, 2000). Hay poca cualidad
distintiva entre los software educativos basados en la Web.
Para

mejorar

características

estas

dificultades

varios

autores

establecieron

una

serie

de

que deben tener las herramientas de autor para que respondan

adecuadamente a los procesos de producción (De Leeuwe, 2002; Hall, 2002; Murray y
otros, 2003; Catalina, 2002):
¾

Alta compatibilidad. Genérico y reutilizable

¾

Fácil uso, edición WYSIWYG1 y vista previa del producto

¾

No exigen elementos adicionales

1

Es el acrónimo de “What You See Is What You Get” (en español, "lo que ves es lo que obtienes"). Se aplica a los
procesadores de texto y otros editores de texto con formato (como los editores de HTML) que permiten escribir un
documento viendo directamente el resultado final, frecuentemente el resultado impreso. Se dice en contraposición a otros
procesadores de texto, hoy en día poco frecuentes, en los que se escribía sobre una vista que no mostraba el formato del
texto, hasta la impresión del documento (http://en.wikipedia.org/wiki/WYSIWYG)

29

�¾

Compatibilidad, Abierta, Independiente

¾

Sencillez

¾

Modularidad

¾

Facilitan el diseño pedagógico del curso

¾

Elevada automatización de tareas

¾

Varios niveles de ayuda

¾

Accesibilidad a discapacitados

¾

Independientes de la plataforma, material en sitios remotos o locales

¾

Conexión no permanente

Pero en la actualidad ya no son suficientes
Una revisión de varias herramientas de autor, algunas utilizadas en nuestros centros
de educación superior, pusieron al descubierto que, al igual que la mayoría de las
existentes en todo el mundo, tienen serias deficiencias en las ayudas que brindan a
sus usuarios. Solo cuentan con un simple manual que describe sus comandos, pocas
incluyen tutoriales o ejemplos que faciliten el aprendizaje requerido para su uso o el
de los modelos pedagógicos en los cuales se basan los cursos a elaborar. En muchas
ocasiones, las concepciones de desarrollo de la interfaz de usuario dejan mucho que
desear, complicando el progreso del autor.
Otra de las características menos favorecidas es la referida a facilitar el diseño
pedagógico del curso, elemento clave para la consecución de la actividad por el
usuario. A pesar del desarrollo alcanzado por las herramientas de autor y la diversidad
de formatos existentes, no puede decirse que constituya un tema agotado.
En Cuba se han realizado varias investigaciones para la creación de herramientas de
autor que permitan la elaboración de los cursos en formato digital de manera más

30

�productiva y económica, brindando posibilidades de renovar el contenido de los cursos
y los métodos pedagógicos utilizados. Entre ellas se encuentran:
La herramienta autoral HERA en la Universidad de La Habana: necesaria para el
desarrollo de la educación virtual, ya que tributa a dotar al profesor no solo de
herramientas sencillas y fáciles de usar, sino que elevan el nivel de conocimiento
acerca de las TIC, la virtualidad y la pedagogía (Alfonso, 2005).
Sepad y Aprendist de las plataformas de Teleformación del mismo nombre de la
Universidad de Villa Clara y la Cujae, respectivamente cuya función es organizar los
materiales que han sido creados con otras herramientas.
En el caso del CREA1, también ha desarrollado alternativas para apoyar el proceso de
producción de los modelos empleados.
Para el modelo pedagógico tecnológico UAC2, se elaboró un asistente fruto de la
investigación de Ramón Collazo en su tesis de doctorado; cuya finalidad es la de
organizar el trabajo del profesor en la elaboración de los materiales a entregar al
equipo de producción.
Entre sus virtudes está la de abarcar tanto los elementos tecnológicos necesarios para
organizar la información como los pedagógicos, aportando a juicio del autor una ayuda
indispensable al profesor sobre el modelo pedagógico tecnológico UAC y una
concepción basada en el aprendizaje desarrollador que contribuye a una mayor
inserción y superación del profesor en esta etapa del proceso.
Casi todas estas herramientas son utilizadas para apoyar el modelo de producción de
cursos que incluyen equipos de producción.
A partir de las consideraciones anteriores y las necesidades de generalización del
modelo UAC, se arribó a la necesidad de elaborar una herramienta de autor bajo una
nueva concepción del modelo de producción de cursos individual como una vía

1
2

Centro de Referencia para la Educación de Avanzada.
Modelo pedagógico tecnológico Universidad para la Autoeducación Cujae.

31

�alternativa para el desarrollo de la educación en el país y, al mismo tiempo de la
superación de los profesores.
1.3 La actividad independiente del profesor en la producción de cursos
La escuela cubana, como fuente inagotable de experiencias en la formación de las
nuevas generaciones, enfrenta los retos de una época que evoluciona bajo la égida de
la Sociedad de la Información y el Conocimiento, de ahí la necesidad de renovar
constantemente

métodos

y

estilos

de

trabajo

que

estén

dirigidos

a

lograr

transformaciones duraderas en todos los niveles de la actividad de enseñanza
aprendizaje. En estas circunstancias, la superación del docente a lo largo de su
actividad profesional es de gran importancia.
El profesor ha contado siempre con independencia en su superación en los temas
relacionados con su especialidad, cualidad no siempre extendida a otras áreas. Por
tanto, estimular su independencia cognoscitiva, como resultado de su autoeducación,
en los temas relacionados con las TIC y la pedagogía es fundamental para las
condiciones actuales de la educación, donde debe ocupar un papel de mayor
relevancia en la producción de cursos.
Se considera que los profesores deben asumir un carácter activo y consciente en su
propio aprendizaje y en la comunicación con los otros en este campo, los
procedimientos

para

desarrollar

estrategias

de

aprendizaje

deben

permitirles

apropiarse de categorías universales, que les garantizarán una mayor comprensión de
la esencia de la producción de cursos, de las causas, de los nexos, de las relaciones,
de lo casual y lo necesario (Solís, 2005).
De igual forma es conocido y demostrado que la apropiación de estrategias de
aprendizaje es sumamente importante para que el individuo pueda asumir de manera
independiente la actualización y especialización de sus conocimientos, habilidades y
modos de comportamiento (Castellanos, 2006; Hernández, 2002, Monereo, 1998;
Solís, 2004). No solo aquellas orientadas a la búsqueda, procesamiento y fijación de la

32

�información tanto oral como escrita, así como otras habilidades generales; por
ejemplo, la organización y planificación del tiempo, identificada como recurso que
condiciona el aprovechamiento al máximo de las potencialidades humanas, sino
aquellas más específicas relacionadas con la actividad a realizar. En este caso aquellas
relacionadas con la producción de cursos en formato digital, actividad de vital
importancia para la educación en la actualidad.
1.3.1 La actividad independiente del profesor
Son varios los investigadores que sostienen que el profesor debe aprender a ajustar
su acción a las nuevas condiciones de la Teleformación e integrarlas a un proceso
pedagógico que responda a una tendencia desarrolladora (Collazo, 2004; Del Toro,
2006; Fariñas, 2006; Solís y Zilberstein, 2005; Zilberstein, 2004). Pero, debido a la
complejidad y dificultades del proceso de introducción de las TIC en la educación,
todavía se observa una gran reticencia a enfrentar esa labor.
Otros han revelado la importancia de la actividad independiente del individuo, su
significación en la sociedad y, en la búsqueda y asimilación de nuevos conocimientos
(Pidkasisti, 1986, Castillo, 2003, Majmutov, 1983; Navarrete, 1996; Quiñones, 2004),
y como vía fundamental para que el aprendizaje se convierta en desarrollador
(Imbert, 2001; Mena, 2001; Zilberstein y otros, 2004, 2005). Por lo que tiene un gran
valor para el proceso de enseñanza-aprendizaje condicionando al individuo como
sujeto de su propio aprendizaje.
Una adecuada concepción de la actividad y de las condiciones en que esta se
desarrolla son determinantes en la anticipación de los resultados de la Teleformación y
en particular en la actividad del profesor.
Como actividad se entiende, los procesos mediante los cuales el individuo,
respondiendo a sus necesidades, se relaciona con la realidad adoptando determinada
actitud hacia la misma (Lanuez y Pérez, 2005; González, 1995). En esta definición se
destacan dos puntos fundamentales: la importancia de las necesidades del individuo

33

�en este proceso y que es a través de ella que el hombre se relaciona con la realidad y
la transforma.
Según el psicólogo soviético A. N. Leontiev: “la actividad regularmente es realizada
mediante un cierto conjunto de acciones subordinadas a objetivos parciales, que
pueden ser sustraídos del objetivo general; en este caso, lo característico de los
grados superiores de desarrollo consiste en que el papel de objetivo general lo realiza
un motivo conciente, que se transforma en virtud de su carácter consciente en un
motivo – objetivo” (Leontiev, 1981, 85). De aquí la importancia de la orientación y la
motivación en la realización de una actividad específica. En particular en la producción
del curso, donde la necesidad del profesor de estar a la altura de las nuevas
condiciones, que le permitan dirigir acertadamente la actividad cognoscitiva del
estudiante se concretan en el motivo que lo impulsa.
Las acciones son los componentes de la actividad que se caracterizan por un objetivo
intermedio independiente. Las operaciones son los procedimientos para cumplir las
acciones, forman la composición técnica de la acción, y dependen siempre de las
condiciones en que se logra el objetivo planteado. En virtud de ello la acción no solo
responde a su objetivo directo, sino a las condiciones en que este objetivo está dado.
En correspondencia los conocimientos que adquiere un individuo, se obtienen en la
actividad, a través de las acciones. Desde este punto de vista el individuo que aprende
debe tener cierta instrumentación cognoscitiva, métodos, procedimientos, hábitos,
etc.; cierta experiencia cognoscitiva que le permita lograr los objetivos.
En el caso del profesor universitario en general, tiene experiencia en la preparación e
impartición de las asignaturas de su especialidad, lo que sin duda le ha permitido
apropiarse de ciertos instrumentos cognoscitivos y estrategias, experiencia básica
necesaria para enfrentarse a la producción del curso con determinadas ayudas y
orientaciones. Por tanto, la adquisición por parte de los profesores de las acciones

34

�cognoscitivas y la instrumentación necesaria para la producción del curso están
ligadas a la correspondiente organización del proceso.
El profesor, el sujeto que enseña, tiene a su cargo la dirección del proceso de
enseñanza aprendizaje, en tanto debe planificar, organizar, regular, controlar y
corregir el aprendizaje del alumno y su propia actividad (Tristá, 1985; Reyes, 1999;
citados por Vidal, 2005). Entendiéndose su propia actividad como aquella que no está
relacionada directamente con el alumno.
Su peculiaridad, es que transforma no un objeto material inanimado, sino un ser
humano, una persona que se modifica a sí misma con la ayuda de otras personas más
capaces. Es por ello que el objeto de la actividad del profesor no es exactamente el
alumno, sino la dirección de su aprendizaje (Vidal, 2005; Gómez, 2000); el cuál es
cada vez más mediado por la tecnologías.
Podemos resumir que la actividad del profesor en la Teleformación tiene como objeto
la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje, del cual el proceso de producción
del curso es un elemento fundamental.
Teniendo en cuenta que la actividad independiente constituye una vía

para el

desarrollo de habilidades y hábitos indispensables para la realización de un proceso
de autoeducación permanente, y convertirse en un medio eficaz para la adquisición de
conocimiento (Chávez, 2006; Montero, 2006; Navarro, 2005; Rojas, 1978; Pidkasisti,
1986; Talízina, 1984) se analizará en una tarea concreta: la producción del curso.
Para Pidkasisti la actividad independiente es un sistema

cuyos subsistemas son las

acciones; su contenido se asimila y se adquiere en la actividad, y se caracterizan por
lo siguiente:
¾

Revelar un hecho nuevo o fenómeno y sus características.

¾

Sistematizar los hechos.

¾

Examinar en un objeto conocido lo que no ven otros.

35

�¾

Establecer los vínculos principales y las regulaciones del desarrollo del
fenómeno y del acontecimiento.

¾

Determinar las vías para buscar los hechos científicos y poner de relieve su
esencia mediante la generalización primaria al comparar, confrontar y
contraponer los hechos.

¾

Poner de manifiesto los nuevos casos a fin de revelar lo general en lo concreto.

¾

Solucionar las tareas en situaciones distintas.

¾

Formular el problema.

¾

Formular la hipótesis de trabajo.

¾

Motivar la elección de la solución, valorarla.

¾

Buscar el método para chequear la solución y determinar el valor íntegro de los
fenómenos, etc. (Pidkasisti, 1986, 83).

Sobre la base de estas acciones se logra la habilidad para cumplir la actividad
cognoscitiva en el nivel de las generalizaciones teóricas, permiten valorar las
situaciones y tareas de estudio, elaborar una actitud adecuada en relación con estos,
elegir con certeza la solución, valorar su elección y dar una motivación a la solución
adoptada (Pidkasisti, 1986).
En el proceso de enseñanza aprendizaje, las acciones actúan como habilidades
generalizadoras de la persona que aprende, que le permiten separar en el proceso de
la actividad propia, los objetos y las acciones y correlacionar el método de
cumplimiento de estás acciones con las condiciones concretas de su realización
(Pidkasisti, 1986).
La actividad independiente vista como proceso, se caracteriza por la separación en la
tarea de los objetivos generales y particulares, la selección y determinación de los
métodos adecuados para la aplicación de la acción en su solución y el cumplimiento de
las operaciones de control respecto a si los métodos aplicados, la solucionan o no.

36

�Neris Imbert resume todas estas características definiendo la actividad independiente
como “la medida en que las acciones planificadas por el maestro para ser realizadas
por el alumno promueven en este último el desarrollo de las habilidades, los
conocimientos, actitudes y cualidades para aprender y actuar con autonomía, lo cual
no quiere decir que la actividad sea realizada por cada estudiante solo” (Imbert, 2002,
159).
Su fuente de estímulos internos es la intensificación y movilización de las acciones
mentales generada por el planteamiento de problemas y la organización racional de
las tareas (Mena, 2001). Estas consideraciones indican la necesidad de fomentar la
realización de este tipo de acciones por el profesor en el proceso de producción de
cursos.
Tomando como base las acciones planteadas por Collazo en su tesis de doctorado y el
esquema de producción de cursos ADDIE, se analizó cuáles de ellas realiza el profesor
en dependencia del modelo de producción que utilice para elaborar el curso (Figura
1.4).

100

%

80
60

Encargo
Colaborativo

40

Individual

20

An
ál
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ón

0

Figura 1.4 Acciones realizadas por el profesor en el proceso de producción de cursos
en formato digital en dependencia del modelo adoptado.

37

�En la fase de análisis el profesor realiza todas las acciones de forma independiente en
los tres modelos, debido a que es él, quién realmente sabe lo que debe ser aprendido.
Pero en las demás fases la mayoría de las acciones las ejecuta el equipo de
producción, excepto en el modelo individual.
Estos elementos indican que el modelo de producción individual puede favorecer la
actividad independiente del profesor si las acciones realizadas, fomentan el desarrollo
de su autoeducación en el proceso.
Para ello, la producción del curso como tarea de aprendizaje del profesor debe prever
la necesidad de formar componentes nuevos de la actividad, o aplicar otro método en
las condiciones de una situación variada. En su esencia, debe plantear la necesidad de
emprender acciones más complejas que conduzcan a la elaboración de una estrategia
original y de los métodos de su resolución, estableciendo un contacto necesario con
las acciones conocidas y apoyándose en ayudas y orientaciones que se ofrezcan.
En estos casos los conocimientos, los métodos de la acción y toda la conducta que
reproduce y aplica el profesor, son vistos como métodos propios para orientarse en
su actividad, que son significativos para él desde el punto de vista personal y están
sujetos a su autovaloración; determinando que el sujeto de la acción trace un plan
para el cumplimiento de las acciones encaminadas a solucionar la tarea y la relacione
con la realidad, destacando cierto predominio en la planificación, regulación y
control en la actividad (Pidkasisti, 1986).
La presentación del proceso de producción de cursos como una tarea en forma de
problema, crea las condiciones necesarias para un proceso de aprendizaje productivo
con la intensificación y movilización de las acciones mentales como fuente de
estímulos internos de la actividad independiente.
Esta tarea debe estar encaminada a que el profesor descubra la esencia de nuevos
conceptos y relaciones así como de procedimientos o modos de actuación para
solucionarla, según su propio estilo de aprendizaje y sus necesidades específicas,

38

�desarrollando y entrenando sus estrategias de aprendizaje, favoreciendo su actuación
independiente y su independencia cognoscitiva al elevar su autocontrol e intereses
cognoscitivos.
Todas

estas

particularidades

de

las

acciones

que

caracterizan

la

actividad

independiente referidas a la planificación, la valoración, la respuesta sobre la base de
las condiciones, el hecho que se desarrollan junto a los contenidos en un contexto
determinado, que son concientes, dirigidas a solucionar un objetivo y tienen un fuerte
componente motivacional y personal; muestran su correspondencia con

las

estrategias de aprendizaje. De ahí su importancia para favorecer la actividad
independiente del profesor en la producción de cursos en formato digital y del
reanálisis del proceso para convertirlo en una guía para el uso estratégico o regulativo
de los procedimientos a partir de la identificación y ejercitación de las acciones que lo
componen.
Existen numerosas definiciones de estrategias de aprendizaje. En este trabajo se
adopta la definición enunciada en el proyecto UAC1 que las considera “procedimientos
para la autoeducación, de los que la persona se apropia en la actividad y la
comunicación y le permiten alcanzar metas superiores.

Se perfeccionan y se

transfieren al constituirse en recursos de autorregulación, control y valoración en el
propio

aprendizaje,

a

partir

de

un

componente

motivacional

importante.

Se

desarrollan tanto en el proceso de estudio que realiza la persona en su actividad
cognoscitiva independiente o con ayuda de otros (docentes, estudiantes y otras
personas) lo que contribuye a la formación de cualidades de su personalidad”
(Zilberstein y otros, 2004, 72).
Se elige esta definición porque:
¾

Destaca el carácter consciente y autodeterminado de la persona ante la
solución que requiere cualquier tarea;

1

Modelo pedagógico tecnológico Universidad para la Autoeducación Cujae.

39

�¾

Enfatiza su dependencia de la historia personal de cada individuo, así cómo de
las condiciones concretas de realización de la misma;

¾

Implica un alto componente motivacional;

¾

Por el predominio de la planificación, regulación y control que implica.

¾

Se adquieren en el proceso de aprendizaje y se asocian a la formación de
cualidades de la personalidad.

Se clasifican en función del grado de generalidad que tienen: macroestrategias y
microestrategias; del dominio del conocimiento al que se aplican: estrategias de
comprensión de textos, estrategias de solución de problemas; del tipo de aprendizaje
que favorecen: estrategias de memoria, estrategias para el aprendizaje significativo,
entre otras.
Según su funcionalidad, se han diferenciado entre estrategias para comprender
información y para recuperarla; entre estrategias para retener, comprender y
comunicar la información o entre procedimientos para observar y comparar, ordenar y
clasificar, representar, retener y recuperar, interpretar, inferir y transferir y evaluar
(Solís, 2004).
Aunque para muchos autores lo más importante en ellas es explicar el para qué tareas
o demandas viables, útiles y eficaces; para qué materiales, dominios y temáticas son
valiosas; cuándo y cómo utilizarlas, y qué cualidades y valores contribuyen a formar
en los estudiantes en su contexto histórico-cultural concreto (Castellanos, 2006;
Zilberstein y otros, 2004; Solís, 2004; Solís y Zilberstein 2005).
Son sumamente importantes para que el individuo pueda asumir de manera
independiente la actualización y especialización de sus conocimientos, habilidades y
modos de comportamientos (Castellanos, 2006; Hernández, 2002; Solís, 2004). No
solo aquellas orientadas a la búsqueda, procesamiento y fijación de la información

40

�tanto oral como escrita, si no las más específicas relacionadas con la actividad a
realizar.
Debido a ello la aspiración básica de la educación debería ser el garantizar un sistema
de influencias y situaciones de aprendizaje que garanticen el dominio de estrategias
de aprendizaje por parte de los aprendices, así como la motivación por hacer uso de
las mismas de una manera permanente en la vida, como propone el modelo UAC.
Por tanto, teniendo en cuenta que:
¾

La actividad independiente constituye una vía para el desarrollo de acciones
indispensables para la realización de un proceso de autoeducación permanente,
y convertirse en un medio eficaz para la adquisición de conocimiento (Chávez,
2006; Montero, 2006; Navarro, 2005; Rojas, 1978; Pidkasisti, 1986; Talízina,
1984).

¾

La apropiación de estrategias de aprendizaje es sumamente importante para
que el individuo pueda asumir de manera independiente la actualización y
especialización de sus conocimientos, habilidades y modos de comportamientos
(Castellanos, 2006; Hernández, 2002; Monereo, 1998; Solís, 2004).

¾

La orientación y el uso reflexivo de procedimientos, así como de modos de
actuación para solucionar tareas favorecen la actividad independiente del
sujeto, (Arteaga, 2002).

¾

La

correspondencia

entre

las

acciones

que

componen

la

actividad

independiente y las estrategias de aprendizaje.
¾

La interacción del sujeto en la autoeducación es consigo mismo.

Entendemos por actividad independiente en el proceso de producción de cursos
al conjunto de acciones, muchas de las cuales se identifican como estrategias de
aprendizaje, planificadas y realizadas por el sujeto de acuerdo a sus necesidades y

41

�potencialidades para la elaboración de un curso en formato digital cuyo resultado
favorece su autoeducación en el proceso.
En consecuencia se debe propiciar, a través del proceso de producción del curso que el
profesor se apropie de estrategias de aprendizaje y mecanismos de acción que le
ayuden a comprender y solucionar esta tarea, lo que crea las condiciones para la
asimilación consciente de conocimientos, hábitos, habilidades y desarrollar la
independencia cognoscitiva en el tema.
En resumen, la introducción de las TIC en el contexto educativo con su dinámica de
desarrollo motivó el surgimiento del proceso de producción de cursos, en el cual un
grupo de especialistas elabora los materiales educativos en formato digital, diseñados
por el profesor, para ser usados en el proceso de enseñanza aprendizaje. Pero debido
a las

dificultades experimentadas en la Teleformación con la elaboración de

materiales educativos y al aumento de la demanda de este tipo de educación, existe
una tendencia a involucrar de manera más activa al profesor en el proceso, lo cual
requiere de una mayor y mejor preparación.
Los análisis realizados permiten identificar las posibilidades del modelo de producción
individual para favorecer la actividad independiente del profesor en la producción de
cursos, no obstante las concepciones actuales y las herramientas de autor existentes
no satisfacen todas las expectativas.
Para favorecer la actividad independiente del profesor en el proceso de producción de
cursos es imprescindible su transformación para convertirlo en una guía, ofreciendo
orientaciones y ayudas, que permitan el uso estratégico o regulativo de los
procedimientos a partir de la identificación y ejercitación de las acciones que lo
componen.

42

�II.- CONCEPCIÓN METODOLÓGICA DE LA INVESTIGACIÓN Y ESTADO ACTUAL
DEL OBJETO DE INVESTIGACIÓN
En este capítulo se detallan los aspectos relacionados con la metodología de la
investigación,

el

trayecto

seguido

para

obtener

las

evidencias

del

problema

investigado y los resultados del diagnóstico realizado a los profesores sobre el
proceso.
Se llevó a cabo en el período de 2004-2007, dirigido a obtener los elementos
esenciales que caracterizan la actividad independiente de los profesores en la
producción de cursos en formato digital en los Centros de Educación Superior
seleccionados.
2.1 Concepción metodológica de la investigación
Esta investigación se desarrolló en sus inicios como parte del Proyecto Universidad
para la Autoeducación Cujae (UAC) realizado por el CREA y, presentado y aprobado en
la convocatoria de proyectos del Programa Nacional del CITMA “La Sociedad Cubana.
Retos y Perspectivas hacia el Siglo XXI”.
Se

apoyó

en

el

consecuentemente

enfoque

metodológico

general

dialéctico

materialista,

y

se estudiaron las características del proceso de producción de

cursos, su origen, evolución y desarrollo, sus nexos universales, y las contradicciones
internas que se manifiestan en el mismo, en busca de su transformación práctica.
Los métodos de investigación aplicados para el diagnóstico del problema abordado
permitieron obtener la información necesaria que posibilitó la elaboración de la
concepción para favorecer la actividad independiente del profesor en la producción de
cursos en formato digital.
En general el trabajo de investigación constó de cuatro etapas:
1. Etapa de determinación del marco teórico referencial (años 2004 y 2005)
Marca el origen de la situación problemática y la identificación del problema científico
a investigar. Surgió como consecuencia del estudio de fuentes documentales, la
observación del proceso llevado a cabo en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de

43

�Moa “Antonio Núñez Jiménez” (ISMMM), la experiencia documentada de la producción
de cursos a distancia hecha por el CREA del modelo pedagógico tecnológico
Universidad Virtual Cujae, de la observación participante en la elaboración de cursos
en

formato

digital

del

modelo

tecnológico

pedagógico

Universidad

para

la

Autoeducación Cujae, de las investigaciones incluidas en este proyecto1, el proceso de
Universalización de la Universidad y de reestructuración de los planes de estudio de la
Educación Superior Cubana, en los cuales la semipresencialidad adquiere un mayor
significado. Todo esto estrechamente relacionado con la delimitación de las acciones
que debe realizar el profesor para producir un curso en formato digital.
Se determinó el tema de investigación, y se revisaron otros trabajos que se han
desarrollado en esta dirección para conocer las soluciones anteriores y orientarse en
las nuevas vías para resolverlos. Momento importante en esta etapa resulta el diseño
teórico metodológico que precisa los pasos a seguir para desarrollar el proyecto con
un criterio riguroso de organización científica. Se precisó la metodología a seguir en el
proceso de diagnóstico de la problemática relacionada a la producción de cursos.
2. Etapa de diagnóstico y obtención de datos (años 2004-2007)
Una vez determinado lo teórico y lo metodológico se concreta la investigación.
Consiste en la aplicación de los diferentes métodos planeados en el diseño con vistas a
lograr el resultado. El análisis y procesamiento de la información tiene una importancia
capital en la medida en que en primer lugar integra y valora la información
seleccionada y en dependencia de la estrategia (cualitativa o cuantitativa) es preciso
utilizar la metodología adecuada a los efectos. Su adecuada organización garantiza la
exactitud de los datos de partida así como de los resultados esperados.
Para el diagnóstico se escogieron la Cujae y el ISMMM debido a que:

1

¾

Ambas son universidades, con carreras de ciencias técnicas.

¾

Oportunidad de participar en ambos procesos para la producción de cursos.

Tesis de grado de los doctores Ramón Collazo, Yohandra Solís, Iván Michel y Héctor Zumbado.

44

�¾

Utilizan modelos de producción diferentes permitiendo contrastar las opiniones
y los resultados obtenidos.

¾

Identificar dificultades más generales que se presentan independientemente
del modelo de producción empleado.

¾

Son

las

universidades

donde

se

implementarán,

fundamentalmente

los

resultados de la investigación.
Para la obtención de los datos necesarios de acuerdo a la naturaleza del problema se
optó por la selección de las siguientes técnicas:
¾

Observación participante.

¾

Realización de entrevistas y encuestas para conocer las opiniones de los
profesores sobre la problemática abordada.

¾

Observación.

3. Etapa de elaboración de la concepción teórica metodológica
Se concreta la elaboración de la concepción teórica metodológica para favorecer la
actividad independiente del profesor en el proceso de producción de cursos, sobre la
base del diagnóstico realizado. Comprende:
¾

Análisis sistémico de los presupuestos teóricos asumidos.

¾

Identificación y elaboración de las exigencias principales de la concepción.

¾

Diseño del esquema del proceso de producción, identificación de las etapas y
acciones necesarias.

¾

Identificación y modelación de estrategias de aprendizaje del profesor.

¾

Identificación de las características de las herramientas de autor.

4. Etapa de validación de la concepción
En realidad fue un proceso que contó con varios momentos, y que se resumen en una
encuesta a expertos para comprobar el cumplimiento del objetivo previsto y realizar
los ajustes necesarios para su perfeccionamiento.
También se

pretende estructurar un estudio de casos a partir de la elaboración de

una herramienta de autor en que se implemente la concepción, e implicar a algunos

45

�profesores que deseen desarrollar cursos con el modelo UAC. En la figura 2.1 se
muestra el esquema de la concepción metodológica de la investigación.
Variables, indicadores, universo, población y muestras utilizadas
El universo estudiado estuvo constituido por los profesores que forman el claustro de
la Cujae1 894 y ISMMM2 192 para un total de 1086. En el proceso de investigación se
tomaron diferentes poblaciones y muestras, para obtener la información necesaria en
función de las tareas científicas elaboradas.
Se utilizó el instrumento y los resultados obtenidos por el profesor Ramón Collazo
como parte de la investigación realizada para su tesis de doctorado, en una muestra
de 134 profesores de la Cujae en el 2004. Este instrumento se aplicó también a una
muestra de 28 profesores del ISMMM en el 2005, representando aproximadamente el
15% de la población (Anexo II.1). Las muestras utilizadas fueron no probabilísticas, y
su selección aleatoria, teniendo en cuenta que los resultados no son generalizables
para toda la población y serán utilizados como una alternativa más dentro de los
planes y estrategias de introducción de las TIC.
Los resultados finales de esta muestra revelan una composición representativa, por
facultades, asignaturas, por categorías docentes y por años de experiencia.

1
2

Fuente: (Collazo, 2004, 41)
Informe de Recursos Humanos del ISMMM, 2004

46

�CONCEPCIÓN METODOLÓGICA DE LA INVESTIGACIÓN

INTRODUCCIÓN DE LAS TIC EN EL PROCESO EDUCATIVO

HERRAMIENTAS
DE AUTOR

UAC

AUTOEDUCACIÓN
ACTIVIDAD
INDEPENDIENTE
DEL PROFESOR

MODELOS
ACTORES

CURSO EN
FORMATO
DIGITAL

ESTRATEGIAS DE
APRENDIZAJE

CARACTERIZACIÓN DE LOS PROCESOS DE PRODUCCIÓN DE CURSOS EMPLEADOS EN LA CUJAE Y EL
ISMMM EN DEPENDENCIA DE LA ACTIVIDAD INDEPENDIENTE DEL PROFESOR.
CARACTERIZACIÓN DE LAS HERRAMIENTAS DE AUTOR UTILIZADAS EN LA CUJAE Y EL ISMMM.

RESULTADOS

EXIGENCIAS
PRINCIPALES

ESTRATEGIAS DE
APRENDIZAJE

ESTRUCTURACIÓN
DEL PROCESO DE
PRODUCCIÓN DE
CURSOS

CARACTERÍSTICAS
DE LAS
HERRAMIENTAS DE
AUTOR

CONCEPCIÓN TEÓRICA METODOLÓGICA DEL
PROCESO DE PRODUCCIÓN DE CURSOS EN FORMATO
DIGITAL

VALORACIÓN DE LA CONCEPCIÓN

MÉTODOS TEÓRICOS

Análisis Histórico Lógico
Análisis y Síntesis
Inducción y Deducción
Enfoque de Sistema
Modelación

MÉTODOS EMPÍRICOS

Encuesta
La Observación
Entrevistas
Consulta a expertos
Estudio de Casos

Figura 2.1 Metodología de la investigación

47

ENFOQUE HISTÓRICO CULTURAL

PROCESO DE
PRODUCCIÓN
DE CURSOS

�Además, se utilizó otra muestra de 31 profesores del ISMMM que habían elaborado al
menos un curso en formato digital para la plataforma Microcampus y a

nueve

profesores de la Cujae de una población de 33 que habían realizado cursos hasta ese
momento empleando el modelo colaborativo del CREA (año 2006), para diagnosticar
sus conocimientos sobre el proceso a posteriori.
Para el enriquecimiento y validación teórica de la concepción se empleó el método de
consulta a expertos (Método Delphy). La muestra estuvo constituida por profesores de
diferentes centros de Educación Superior, como especialistas con experiencia y
conocimientos en el tema de estudio. El total de la muestra fue de 13 expertos.
Se analizó que 13 expertos eran adecuados, si se tenía en cuenta la necesidad de que
los profesores involucrados tuvieran conocimientos sobre el proyecto UAC, atendiendo
a que en la selección de los expertos se debe tener en consideración si están
trabajando en la temática que se aborda, la responsabilidad de dirección que tienen y
la posibilidad real de participación en las encuestas (Campistrous y Rizo, 1998).
También se valoró la efectividad de la concepción mediante un estudio de casos, en el
cual se pudieron implicar a tres profesores.
En la exploración y descripción de las acciones realizadas por el profesor en la
producción de cursos se utilizó el método de observación participante efectuada
durante el período de trabajo en el proceso de producción de los cursos del modelo
UAC, teniendo como fuentes los análisis en sesiones sistemáticas de trabajo con los
miembros del proyecto y las reuniones periódicas de las incidencias en el proceder de
los profesores durante la realización de las actividades.
En la investigación se triangularon las fuentes de información y sujetos en el
diagnóstico de la muestra tomada.
Teniendo en cuenta las implicaciones de los planteamientos realizados por el
investigador soviético Pidkasisti, para que las acciones realizadas en la producción de
cursos en formato digital forme parte de la actividad independiente del profesor y que
los conocimientos a alcanzar sean significativos, este debe conocer el objeto y saber

48

�como trabajar con él (Pidkasisti, 1986). Es decir, el docente debe conocer las
concepciones y metodologías utilizadas y las herramientas informáticas a usar en el
proceso de producción de cursos que le permitan tomar decisiones sobre los métodos
a emplear para resolver el problema en dependencia de las condiciones existentes en
su centro o entorno.
Las variables utilizadas en la investigación son las siguientes.
1. Conocimiento de las concepciones y modelos para la producción de cursos en
formato digital.
¾

Experiencia en la elaboración de materiales educativos en formato digital.

¾

Conocimiento de las concepciones y modelos para la producción de cursos en
formato digital.

¾

Cursos en formato digital realizados.

2. Apoyos, orientaciones y ayudas recibidas para la producción de cursos.
¾

Software educativos utilizados en la producción del curso.

¾

Ayudas y orientaciones proporcionadas por los software empleados en la
producción del curso.

¾

Estrategia de superación del centro (tipo de superación recibida).

¾

Proyección institucional con respecto al proceso.

3. Acciones realizadas por el profesor en el proceso de producción del curso.
2.2 Estado actual de la producción de cursos en la Cujae y el ISMMM
En el diagnóstico sobre el estado de la preparación de los profesores para desarrollar
la Teleformación realizado por Collazo en la Cujae y por el autor en el ISMMM (Anexo
II) se manifiesta desconocimiento de varios aspectos del proceso por una gran parte
de los profesores. En las respuestas son evidentes las limitaciones en los aspectos
teóricos de la Teleformación, con ciertas diferencias entre ambas instituciones (figura
2.2).
Un 77% describe sus conocimientos de este aspecto entre nulo y bajo, y un 56.79%
indican que no tienen ninguna experiencia en esta modalidad educativa. Pero, es

49

�favorable que el 48.77%

dice haber preparado algún curso y el 42.59% haberlo

impartido con el uso de las TIC. Es decir, el 45.66% de la muestra ha utilizado las TIC
en el proceso de enseñanza aprendizaje, aunque sea para apoyar la enseñanza
tradicional (Anexo II-1).

60

% profesores

50
40
ISMMM

30

Cujae

20
10
0

Nulo

Muy bajo

Bajo

Alto

Muy alto

Figura 2.2 Conocimientos teóricos acerca de la Teleformación, de los profesores
Otro aspecto muy significativo es la conciencia de la muestra en la necesidad de su
superación para la utilización de las TIC que deben emplear en el aula y en el
entramado sociocultural en el que se desenvuelve, de forma que estas se conviertan
en verdaderos recursos didácticos de la creación de cursos innovadores para la
enseñanza y el aprendizaje.
La motivación de los profesores es alta. Las encuestas muestran (figura 2.3) que para
el 84.57% supondría un reto interesante demostrar que puede aprender a desarrollar
cursos a distancia basados en el uso de las TIC (3.8); el 85.80%

piensa que los

cambios que implican desarrollar un proceso de enseñanza-aprendizaje en la
Teleformación, enriquecen su experiencia profesional (3.5) y el 96.91% considera que
necesitan ser preparados para realizar la Teleformación (Anexo II-3).

50

�% de profesores

100
80
3.5

60

3.8

40

3.18

20
0
Motivado

No Motivado

Sin Criterio

Figura 2.3 Motivación de los profesores para enfrentar el proceso
El análisis documental permitió comprobar que existe la proyección de introducir las
TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje y convertir la Intranet en una
herramienta de trabajo para el profesor en los centros escogidos, pero las acciones
para llevarla a cabo no son siempre las adecuadas.
En ambas instituciones se hace referencia a la creación, desarrollo y consolidación de
la Intranet de cada área, al mejoramiento constante de sus conexiones, el desarrollo
de nuevos servicios sobre la red en la línea de la gestión del conocimiento y
aplicaciones

multimedia,

la

creación

de

laboratorios

informatizados

y

aulas

especializadas, alcanzar con la red todas las áreas internas y externas pertenecientes
al Instituto y la preocupación por la satisfacción de los estudiantes en los servicios que
oferta la Intranet; entre otros.
En la Cujae se creó un centro de estudios para dirigir las iniciativas y el programa
general de introducción de las TIC: el Centro de Referencia para la Educación de
Avanzada (CREA). Como parte del trabajo de este Centro se desarrollaron varios
proyectos: Universidad Virtual Cujae (UVC)1, Universidad para la Autoeducación Cujae
(UAC) y el

Programa de Teleformación de la Cujae; para enfrentar los retos que

impone el proceso de Universalización de la enseñanza, el surgimiento de experiencias
significativas en diferentes áreas del instituto y la necesaria e impostergable aplicación
de las TIC en el proceso fundamental de la universidad, la formación.

1

Modelo pedagógico-tecnológico para desarrollar la educación de postgrado a distancia.

51

�También han trabajado en el desarrollo de laboratorios virtuales, se han desarrollado
plataformas para la gestión de cursos como Aprendist y herramientas de apoyo a la
Teleformación como el Centro Virtual de Recursos.
Estas acciones y resultados expresados denotan que la proyección institucional
favorece el proceso de introducción de las TIC.
El Programa de Teleformación de la Cujae consta de cuatro líneas fundamentales:
¾

Modelos pedagógicos de formación.

¾

Producción de materiales educativos en formato digital.

¾

Herramientas informáticas y plataformas para la gestión de cursos.

¾

Superación de los profesores.

Por otra parte, según Collazo “el 100% de los encuestados plantea que con la
explotación adecuada de la infraestructura que se posee, se pueden obtener
resultados en el uso de la Intranet de las áreas, para apoyar el proceso de enseñanza
aprendizaje y que estos pueden ser también superiores en el desarrollo de cursos a
distancia, cuestión que depende, en buena medida, de la preparación del profesor
para emplear estos recursos” (Collazo, 2004, 59).
En el caso del ISMMM la proyección de la institución con respecto al desarrollo de la
infraestructura para la introducción de las TIC es similar, pero por las características
de la institución y su profesorado, los esfuerzos no han tenido los mismos resultados.
No se creó un centro que coordinara el proceso de introducción de las TIC para la
formación pre y posgraduada, ni se desarrollaron nuevos modelos pedagógicos
propios. Como resultado de la cooperación interuniversitaria, oportunidad para realizar
proyectos de colaboración como resultado de propuestas para la transferencia de
tecnología, fue implantada en el ISMMM, al igual que en otros centros del país, la
plataforma de Teleformación Microcampus; desarrollada por una red internacional de
centros educativos cuyo coordinador en nuestro país es el Ministerio de Educación
Superior.

52

�No se realizó un programa adecuado para este proceso, ni se desarrollaron nuevas
concepciones del proceso de enseñanza aprendizaje adecuadas al modelo de la
plataforma introducida, apoyada en el nivel metodológico de los profesores y las
condiciones existentes en el centro.
2.2.1 Proceso de producción de cursos en la Cujae
Asumir un modelo de producción de los cursos tiene una gran importancia para
aquellos Centros de Educación Superior que se proponen potenciar la Teleformación o
variantes semipresenciales, en tanto permite caracterizar la concepción pedagógica
asumida, las acciones organizativas y de aseguramiento de la infraestructura de
especialistas, así como la tecnológica básica.
En el caso de la Cujae optaron por un modelo cooperativo, apoyado por un proyecto
internacional que facilitó el equipamiento del equipo de producción, en el cual se
considera al curso como un proyecto, a través del cual el profesor despliega sus
potencialidades logradas y las que están en desarrollo en interacción con el equipo,
tanto en la interacción presencial

como mediada a través de las herramientas de

comunicación que propician las TIC.
Según Herrero, los principios básicos para asumir el proceso de producción de
materiales digitales a partir de la creación de un área especializada son los siguientes
(Herrero y otros, 2004):
¾

Los productos desarrollados por este grupo responderán a un objetivo
pedagógico definido y deben tener un lugar y una función en el proceso
docente. En su primera etapa se producirán cursos, que se correspondan con
los programas de asignaturas de pregrado o postgrado que forman parte de los
Planes de Estudio de las diferentes carreras de la universidad.

¾

El producto curso debe responder a un modelo tecnológico pedagógico de
aplicación de las TIC que se apoye en una modalidad semipresencial, que
permita la reducción de horas presenciales en los programas y potencie el

53

�autoaprendizaje a través de la gestión de los cursos en una plataforma de
Teleformación.
¾

Los cursos se producirán para ser gestionados en la Plataforma AprenDist que
deberá poseer una concepción de aprendizaje en correspondencia con el
modelo definido y permita el cambio esperado en el proceso docente de la
Universidad.

¾

La producción de cada curso se asumirá como un Proyecto que tendrá un
coordinador y pasará a través de las etapas definidas para el proceso de
producción.

¾

La selección de los cursos que se van a producir y el orden de prioridad en las
solicitudes que se reciban en el grupo lo establecerá la Facultad o área docente
en la cual estos cursos se imparten, y de igual forma dará el aval y apoyo
necesario para realizar el Proyecto.

¾

Para la producción de los cursos se definirá una concepción de diseño con
correspondientes normas y plantillas, que permitan unificar la interfase y
apariencia de los productos desarrollados, facilitando la realización y el montaje
y mostrando una imagen coherente de los productos de la institución.

En función de los procesos que se realizan en la elaboración de este tipo de material
educativo la composición inicial básica del equipo debe ser (Álvarez, 2004, 2006;
Herrero y otros, 2004): un coordinador general, administrador, pedagogo, especialista
en información, diseñador, informático, técnico en video-sonido, realizador, editor o
revisor, dos montadores.
El proceso contempla cuatro etapas bien definidas (Álvarez, 2004, 2006; Herrero y
otros, 2004) (figura 2.4):

54

�ENTRADA
Demanda

Contenidos

Contenidos en
herramienta de autor

PASOS DEL PROCESO

SALIDA

Negociación
Contrato del proyecto

Preproducción

Materiales listos para el montaje

Producción

Curso terminado

Posproducción

Producto
avalado y protegido

Requerimientos de recursos
gráficos y sonido
Producto terminado

Figura 2.4 Etapas del proceso de producción de cursos del modelo cooperativo del
CREA
¾

Negociación
La primera etapa es básica para el buen desarrollo del proceso, pues se
planifica y se definen los plazos y compromisos entre las partes. El coordinador
general y el equipo técnico-pedagógico son los encargados de llevarla a cabo.

¾

Preproducción
Esta etapa está centrada, fundamentalmente, en el trabajo del profesor, quien
será asesorado en cuanto al modelo tecnológico pedagógico, las pautas de
diseño, las herramientas de autor para el montaje y aquellas para la gestión de
su curso. Para ellos, se viabilizará la capacitación en estos temas de forma
personalizada.
Debe hacer llegar al equipo técnico la demanda de elementos necesarios en el
material (imágenes, sonido, animaciones, simulaciones, etc.), con definición de
objetivos y condicionantes necesarios para que el diseñador y los realizadores
los ajusten e incluyan en el curso. Anexará toda aquella información que pueda
ser incluida con referencias de su origen que permitan verificar sus derechos de
uso.

¾

Producción

55

�Esta etapa comienza cuando el profesor hace entrega de la totalidad de sus
materiales, previamente insertados en las plantillas definidas por el Grupo de
Producción. El equipo de producción, asesorado y controlado por el equipo
técnico-pedagógico centra el grueso del trabajo de montaje y realización.
¾

Posproducción
Esta etapa se centra en el registro del producto y en su evaluación integral.
Estas gestiones no comprometen el proceso de producción aunque si son
básicas para su publicación. El especialista en información hace las gestiones
pertinentes para el registro, mientras que un grupo de expertos del Instituto
y/o de otras Instituciones, evalúa el resultado para otorgarle al producto un
sello de calidad que lo distinga.

La superación del profesor se realiza simultáneamente con la producción del curso, no
constituyen procesos independientes, tampoco queda a la experiencia empírica del
profesor, es intencional y se desarrolla en la medida de sus intereses y necesidades, a
partir de diferentes formas de orientaciones y ayuda, tomando en cuenta sus
características como aprendiz, su nivel de independencia para conducir el aprendizaje
y el nivel de partida en su preparación (Collazo, 2004).
La evaluación de los productos de este grupo estará a cargo de los especialistas en
materiales educativos de la Comisión de Evaluación de Software creada en la
institución para avalar la calidad de sus productos informáticos.
Toda esta estructura facilita la producción de los cursos por los profesores y su
superación en el proceso; sin embargo, debido al empleo de plantillas se limita a los
profesores en el uso de otras herramientas informáticas.
La experiencia de los profesores se concentra en el uso de los procesadores de texto y
de las presentaciones en PowerPoint. Un 77.6% y un 76.8% de la muestra declara,
respectivamente, tener bastante experiencia en la realización de muchos materiales
de este tipo y en general, no requerir ayuda para hacerlo. Manteniendo un perfil muy

56

�bajo en la elaboración de guiones multimedia, paginas Web y animaciones con un
8.96%, 16.66% y 11.19% respectivamente.
Proceso de producción de cursos para UAC
La elaboración de un curso para UAC se considera un proceso en que se conjuga la
creación individual y colectiva, en que intervienen diferentes especialistas con tareas y
funciones delimitadas por su formación profesional y en el que se da una estrecha
relación de lo individual y lo colaborativo con el uso de las TIC, cumpliendo normas y
metodologías establecidas y conservadas por el grupo.
Está basado en el modelo colaborativo del CREA, usando un Asistente Tecnológico
Pedagógico, que permite al profesor organizar la información y los recursos, a incluir
en el curso facilitando el acceso a estos por el grupo de producción (Collazo, 2004).
La particularidad de este proceso está en el uso del asistente en la fase de
preproducción, donde cambian algunas de las acciones realizadas por el profesor y
existe una mayor independencia.
El asistente ofrece el asesoramiento del modelo pedagógico en forma de ayudas y
orientaciones

y

algunas

plantillas

para

organizar

la

información

del

curso,

proporcionándole al profesor una vía para realizar la comprensión del modelo
pedagógico y al equipo de producción una variante de organización de la información
elaborada.
2.2.2 Proceso de producción de cursos en el ISMMM
En el caso del ISMMM el proceso no estuvo protagonizado por ningún centro de
estudios en particular y no existía una experiencia previa de cómo enfrentar esta
situación, las condiciones de lejanía de los centros de desarrollo educativo del país y
las características del claustro formado por ingenieros de una gran experiencia, pero
con una escasa o ninguna formación pedagógica, no ayudaron en esta situación.
Las principales experiencias estaban protagonizadas por un pequeño grupo de
profesores que de manera empírica, incluían algunos materiales en sus clases y otros
que utilizaban herramientas informáticas como medios de simulación o de apoyo para

57

�mejorar la enseñanza. Aunque, estaba más generalizado el uso de software
relacionados con las especialidades para apoyar los trabajos investigativos y tareas de
trabajo independiente.
Como parte del proyecto de introducción del Microcampus, se impartieron algunos
cursos de superación a los profesores, adiestrándolos en cómo usar la plataforma
tecnológicamente, sin evidenciar las posibilidades para el cambio pedagógico.
La capacitación se limitó a las competencias técnicas, con unos cuantos “clics”,
dejando de lado reflexiones epistemológicas sobre los alcances del uso de la
tecnología en los procesos de aprendizaje. La práctica de una plataforma educativa es
necesaria pero no se puede limitar a un simple reconocimiento de sus espacios de
administración, de intercomunicación, y de almacenamiento de información.
De ahí el alto por ciento de la muestra de profesores del centro, cerca del 57%, que
alega haber preparado o impartido algún curso de Teleformación (figura 2.5) (Anexo
II-1)
70
60
50
40

ISMMM

30

Cujae

20
10
0
Elaborando
algún curso

Impartiendo
algún curso

Elaborando e
impartiendo
algún curso

ninguna

Figura 2.5 Experiencia declarada por la muestra en la producción e impartición de
cursos
Es significativo el hecho que los profesores, que dicen tener un bajo conocimiento de
los aspectos pedagógicos de la Teleformación, identifiquen como los enunciados que
caracterizan el proceso: el trabajo independiente del estudiante 78.57%,

la labor

tutorial del profesor 67.86 %, el diseño bien estructurado del proceso didáctico

58

�67.86%, la retroalimentación del estudiante 64.9%, la atención individual con 50% y
el proceso de diseño de los materiales 50% (Anexo II-2), lo cual indica un adecuado
desarrollo metodológico e intuición de los profesores en estos temas.
Por otra parte, la infraestructura tecnológica del centro no estaba en la mejor
situación, a pesar de contar con una red de backbone con fibra óptica y conexiones
adecuadas, la relación computadora usuario en el centro era baja. En las encuestas se
expresan las insatisfacciones de los profesores en el uso de las TIC y que repercuten
en su trabajo para la realización de los cursos.
El “proceso de producción” utilizado en la elaboración de los cursos se basó en el
“modelo individual”, aunque realmente la mayoría de los profesores solamente
digitalizaban sus conferencias y clases prácticas y las colocaban en la plataforma. Esta
situación se refleja en las encuestas realizadas al verificar que existe poca experiencia
en la realización de los materiales educativos y en las herramientas utilizadas. El 65%
de la muestra dice tener una experiencia adecuada con procesadores de texto y
presentaciones, destacándose los relativamente altos porcientos de realización de
animaciones, páginas Web y digitalización de imágenes, 25%, 21.43% y 50%
respectivamente; lo cual demuestra un determinado potencial que puede crecer con
una superación adecuada (Anexo II-4).
Es una cuestión notablemente diferente el simple hecho de utilizar una plataforma
como depositario de diferentes materiales educativos, como un Centro Virtual de
Recursos y la elaboración de un curso para dicha plataforma (Cabero, 2005).
Aunque a veces se puede aprender sobre la marcha y obtener buenos resultados,
dominar el software y conocer las posibilidades que brinda es muy importante para
estructurar el curso, pero para ello es fundamental la comprensión del modelo
pedagógico a emplear.
Durante este proceso las acciones efectuadas por el profesor son insuficientes para
desarrollar su actividad independiente en la producción del curso, aunque lo realice
solo.

59

�La elaboración de materiales educativos para la enseñanza y el aprendizaje en la
Educación Superior requiere, en primer lugar, la necesidad de estructurar los
conocimientos propios de la asignatura, se deben tener en cuenta no sólo los aspectos
o consideraciones epistemológicas o científicas de la disciplina que se imparte, sino
también las características de los alumnos y las bases del modelo pedagógico
empleado.
En el caso del ISMMM el proceso estuvo exento de una visión estratégica, del cómo
usar la tecnología para cambiar el modo en que un centro universitario realiza sus
actividades fundamentales a partir de las condiciones imperantes. Faltó capacidad de
liderazgo, una estrategia de introducción de las TIC, la superación adecuada del
profesorado, y su reconocimiento. Cuestión repetida en varias instituciones de
Educación Superior de Cuba1.
2.2.3 Situación general de la producción de cursos
Se han caracterizado dos modelos de producción disímiles y en diferentes entornos:
¾

El modelo colaborativo de la Cujae, producto de su visión del proceso.

¾

El “modelo individual” del ISMMM, producto de la implantación de la plataforma
Microcampus por el Ministerio de Educación Superior.

La influencia que han ejercido estas dos concepciones del proceso de producción de
cursos en la superación y las acciones que realizan los profesores en el proceso en
cada institución ha tenido puntos de contacto y diferencias.
El porciento de profesores de la muestra que reconoce la selección sistemática de los
medios y/o recursos tecnológicos para incorporarlos al proceso de enseñanza
aprendizaje es más alto en el ISMMM. El 41.48% correspondiente a la opción “a
veces”, permite apreciar capacidad en una parte de la muestra que, sin la cultura
necesaria aún para integrar con sistematicidad estos medios al proceso de enseñanza

1

En la tesis de doctorado de la profesora Milagros Rodríguez Andino, se muestran los resultados de un
diagnóstico realizado por ella en la Facultad de Economía en la Universidad de Camagüey con resultados
similares.

60

�aprendizaje, los conoce y los ha utilizado en alguna ocasión. Es significativo que el
34,1% de respuestas reflejan no haber realizado nunca esta actividad (Anexo II-4).
La finalidad de la selección de los materiales educativos es también un reflejo de las
concepciones empleadas. El 53.57% de los encuestados del ISMMM plantea
seleccionar los medios para la motivación y para apoyar la gestión de la información
por los estudiantes, y en tercer lugar 50% para desarrollar la creatividad, lo cual
indica un uso de las tecnologías fundamentalmente para apoyar un proceso educativo
tradicional, en el apoyo del trabajo independiente del estudiante(Anexo II-4).
En la Cujae, el 43,28% de los encuestados plantea seleccionar los medios para apoyar
la exposición de los contenidos, en segunda opción para apoyar la gestión de la
información por el estudiante 32.09% y en tercer lugar reconoce hacerlo para motivar
al estudiante 29,1%; lo cual indica un mayor uso las tecnologías en la implementación
de los contenidos (Anexo II-4).
Al referirse a la importancia que le conceden a la Intranet para desarrollar el proceso
de enseñanza aprendizaje, los argumentos a favor de su utilidad, fueron seleccionados
por más del 50 % de los encuestados. Solo siete profesores estimaron que la Intranet
tendrá una pequeña influencia en el proceso de enseñanza aprendizaje,

lo que

representa el 4.32% de la muestra (Anexo II.5).
Entre las cinco opciones más seleccionadas, en las muestras, que reconocen la
importancia de la Intranet se repiten: la gestión de la información por estudiantes y
profesores (85%), el acceso a materiales más interactivos (80%) y favorecer la
actualización de los profesores (74%)

reflejando una valoración positiva de los

encuestados hacia el uso de la Intranet. No obstante, hay matices entre ambas
instituciones que inclinan su uso en dos direcciones.
En la Cujae hacia un uso docente más “permeado” por su motivación para el cambio y
el trabajo cooperativo, al seleccionar entre las cuatro primeras la posibilidad de
transformar la forma de enseñar (58,2%) y que el estudiante pueda acceder a
materiales más interactivos (83%).

61

�En el ISMMM se seleccionaron las posibilidades de actualización científico-técnica del
profesor (71%) y que contribuye a desarrollar el trabajo independiente y creativo de
los estudiantes (68%). Muy importante este último en cualquier tipo de educación que
se quiera implementar.
El desarrollo de modelos educativos más “cooperativos” en ninguna medida rechaza o
disminuye la importancia del trabajo independiente como vía para alcanzar la
independencia cognoscitiva, como condición de un ideal social de hombre: una
persona con autonomía para trabajar con los otros.
“De hecho la noción de trabajo independiente es en múltiples aspectos una expresión
de la unidad dialéctica entre lo individual y lo social en la que la autonomía disminuye
su valor si no se revierte, como premisa y resultado, en una actividad que en su
concreción pasa por el momento de lo grupal” (Imbert, 2002, 159).
La segunda encuesta (Anexo II.6) fue realizada solo a una muestra de aquellos
profesores que habían elaborado al menos un curso en formato digital con la
pretensión de determinar los cambios operados en ellos.
En la elaboración de materiales educativos sigue teniendo una mayor incidencia la
confección

de

documentos

en

procesadores

de

textos

y

presentaciones,

incrementándose la confección de gráficos y en general, otros tipos de materiales
(figura 2.6).
Elaboración de animaciones
Elaboración de presentaciones.
Edición de imágenes
Elaboración de hipertextos
Cujae

Elaboración de guiones

ISMMM

Elaboración de gráficos
Digitalización de sonido
Digitalización de imágenes
Documentos
0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

Figura 2.6 Experiencia de los profesores en la elaboración de materiales educativos y
en su selección

62

�Llama la atención la diferencia en la elaboración de páginas Web, nula en la muestra
encuestada de la Cujae y también la baja incidencia en la elaboración de guiones para
multimedia, acción que facilitaría la transmisión de las intenciones del profesor en la
elaboración de este tipo de material educativo por el equipo de producción. Esta
situación está motivada, entre otras cosas, por la concepción de los modelos y el tipo
de superación recibida.
En el caso de la Cujae los profesores se enfrentan a un proceso muy bien
estructurado, en el cual se

les señala las pautas a seguir en el uso de las

herramientas informáticas, las plantillas en las que desarrolla el material y la facilidad
de contar con un equipo técnico al cual entregar las demandas de elementos
necesarios en el orden de imágenes, sonido, animaciones, multimedia, etc.,
permitiendo su concentración en la parte pedagógica.
En el ISMMM los profesores no tuvieron equipo técnico al que entregar sus demandas
y resolvieron la situación basándose en la autosuperación tecnológica para desarrollar
los materiales a usar, permitiendo un mayor diapasón de materiales elaborados y de
herramientas informáticas utilizadas por ellos, pero como se indicó anteriormente sin
una calidad pedagógica adecuada.
Un elemento de vital importancia para favorecer la actividad independiente de los
profesores en este proceso, además de la comprensión del modelo pedagógico a
emplear, es el conocimiento de las metodologías y concepciones en que se
fundamenta la producción de cursos. Aunque el 66.67%

de los encuestados de la

Cujae han realizado un solo curso, el 100% de ellos dice conocer el proceso, aspecto
que los sitúa en una posición de avanzada para realizar las acciones necesarias de
forma independiente en su próxima oportunidad o en su actualización, anticipando en
su conciencia el resultado, debido a lo cual este último actúa como motivo de su
actividad en la producción del curso (Anexo II.8).

63

�En el ISMMM el 51.61% de los encuestados ha elaborado entre 2 y 5 cursos y solo el
19.35% dice conocer las metodologías y concepciones del proceso de producción, lo
cual incide directamente en la calidad de los cursos elaborados por ellos.

90
80

% de profesores

70
60
50

ISMMM

40

Cujae

30
20
10
0

Tecnológica

Pedagógica

Ninguna

Figura 2.7 Tipo de superación recibida por los profesores durante el proceso de
producción de cursos en formato digital.
Según las encuestas (figura 2.7) la superación pedagógica recibida por los profesores
en los centros estudiados es otro factor importante en la diferencia de calidad de los
cursos elaborados. Solamente el 12% de los profesores encuestados en el ISMMM
recibieron alguna superación de este tipo durante el proceso de elaboración del curso.
Lo cual pone de manifiesto una vez más la importancia de la comprensión por el
profesor del modelo pedagógico para estructurar el curso a elaborar.
La última pregunta de este instrumento está relacionada con las acciones que
realizaron los profesores en el proceso de elaboración.
Este grupo de acciones, no son las únicas que debe ejecutar el profesor para elaborar
un curso en formato digital, pero entre ellas hay cinco que son imprescindibles
independientemente de la modalidad educativa que se utilice: caracterizar el curso,
elaborar los módulos del curso de acuerdo a los objetivos, determinar los recursos
necesarios, elaborar los objetivos y diseñar la estructura del curso. Las respuestas
pueden observarse en la figura 2.8 (Anexo II.9).

64

�Figura 2.8 Porciento de profesores que realizan las acciones encuestadas
En la Cujae fueron realizadas por el 95.56% de los profesores. Sin embargo, fueron
muy bajos los porcientos de de otras también muy importantes como la realización de
guiones para multimedia, caracterización de los posibles estudiantes y legalizar el
curso, todas con un 11.11%.
En el ISMMM la situación es mucho más complicada, las únicas acciones realizadas por
más del 50% de los profesores

encuestados fueron: la caracterización del curso

61.29% y elaborar los módulos de acuerdo a los objetivos 54.84%. Muestra del bajo
conocimiento de los aspectos teóricos de la Teleformación.
Desde el punto de vista del autor se estima que en esta situación hay una gran
influencia en la experiencia del claustro; el 35% de la muestra tiene 9 años o menos
de trabajo y el 54.84% son asistentes o instructores, profesores muy jóvenes; a
muchos de los cuales se les exige por investigaciones en su especialidad y debido a la
falta de tiempo, no realizan una adecuada profundización en los elementos
pedagógicos de las clases que se imparten.
Estos datos permiten concluir que la utilización de las TIC por los profesores todavía
no tiene el desarrollo esperado, las utilizan en pocas funciones, por lo cual el grado de

65

�autonomía en relación con los medios y materiales educativos es bajo. No utilizan los
diferentes medios de que disponen en todas sus potencialidades debido, entre otros
factores, a la falta de formación para su uso y el escaso conocimiento de ellos y de sus
potencialidades en la educación. Este hecho limita claramente la intervención del
profesor y las aportaciones en materiales educativos en los procesos de enseñanzaaprendizaje.
Es evidente que para la Teleformación una infraestructura tecnológica apropiada es un
requisito fundamental, pero el profesorado necesita mucho más apoyo e incentivo del
que hasta hoy se le ha dado para la utilización de la tecnología en la enseñanza y el
aprendizaje. Para enseñar con la tecnología se requiere un alto grado de destreza, y
esto exige una formación no solo en cuestiones técnicas, sino también en la práctica
educativa. Esta superación se debe integrar al proceso de elaboración de cursos
(Bates, 2001).
2.3 Caracterización de las herramientas de autor
La puesta en marcha de experiencias educativas de Teleformación

implica la

utilización de diferentes tipos de software educativos, como las herramientas de autor
(programas para el tratamiento de imágenes, grabación y edición de sonido, video,
generación de animaciones, de creación de pruebas y exámenes, de ejercicios de
autoevaluación, etc.); editores de páginas Web; de comunicación, de gestión
académica, para el trabajo colaborativo, gestión de alumnos, etc. Lo cual es todavía
poco utilizado por el claustro en las universidades cubanas aunque con un ritmo
creciente.
El uso de las herramientas informáticas

para desarrollar los materiales educativos

según las encuestas se centra casi con exclusividad en los procesadores de texto:
100% entre los encuestados de la Cujae y 96.77% entre los encuestados del ISMMM
(Anexo II-8). Parece contradictorio el hecho de que exista un mayor uso de las
herramientas de autor en la Cujae, teniendo en cuenta las respuestas sobre la
elaboración de materiales educativos, pero es perfectamente explicable por la

66

�confusión y desconocimiento de los aspectos teóricos sobre este tipo de software
educativo. Las herramientas de autor solo son empleadas por el 20% de los
encuestados en algún momento de la producción de cursos.
Según Dabbagh uno de los defectos de las herramientas de autor es que sobresalen
sus instrumentos para producir pantallas atractivas e interactivas, pero que tienen una
representación superficial del contenido pedagógico (Dabbagh, 2001); la mayoría
tienen un punto de vista instructivo para clientes de empresas (Murray y otros, 2003)
y, no son capaces de proveer una adecuada orientación al autor en un diseño
apropiado de las tareas del entorno (Bell, 1998).
En la actualidad las herramientas de autor

ahorran tiempo utilizando plantillas,

botones de navegación, las características de pegar y cortar, lo que hace que se
requiera de mucho menos habilidades y esfuerzo. Pero todavía los niveles de ayuda en
el conocimiento de la concepción para la producción del curso y de los modelos
pedagógicos son insuficientes (Deal, 2000; De Benito, 2000).
La utilización de herramientas ya diseñadas, implica la adaptación de la universidad a
los presupuestos pedagógicos propuestos por las mismas, en dependencia de los
recursos de que disponen, limitando su autonomía para la implementación de modelos
pedagógicos propios, en condiciones en que, muchas herramientas se han diseñado
partiendo más de consideraciones tecnológicas que de las pedagógicas.
Otro de los elementos a tener en cuenta en esta caracterización es que la mayoría de
las investigaciones sobre software educativos y en particular las herramientas de autor
y las plataformas de gestión de cursos se basan en temas técnicos1, que son
necesarios, pero no suficientes para desarrollar un proceso de introducción de las TIC
satisfactorio. Indicadores como:

1

¾

Organizar el conocimiento pedagógico sobre el curso.

¾

Facilitar la comprensión del modelo pedagógico del curso.

Ver en el capítulo 1 características de las herramientas de autor.

67

�¾

Implementar diferentes niveles de ayuda de acuerdo al nivel de conocimientos
del autor, que personaliza su actividad para producir el curso.

¾

Incluir

orientaciones

básicas

y

generales

para

que

el

profesor

pueda

profundizar en el modelo pedagógico tecnológico a utilizar.
No se tienen en cuenta.
Sobre la base de estas características se elaboró un instrumento para caracterizar
algunas herramientas de autor utilizadas en este proceso (Anexo II-11). En la Tabla
II.1 se muestran los resultados (se valoraron los indicadores en un rango de uno a
cinco, siendo cinco el mayor valor).
Tabla II.1 Caracterización de las herramientas de autor según los indicadores
identificados

Organizar el conocimiento
pedagógico sobre el curso.
La autosuperación en el
modelo
pedagógico
del
curso.
La autosuperación en el uso
de la herramienta de autor.
Diferentes niveles de ayuda
de acuerdo al nivel de
conocimientos del autor,
que personaliza su actividad
para producir el curso.
Orientaciones
básicas
y
generales
para
que
el
profesor pueda profundizar
en el modelo pedagógico
tecnológico a utilizar.
La elaboración del curso en
formato digital.
El esfuerzo (tiempo, costo, y
otros
recursos)
para
elaborar el curso.
Incluye
la
planificación,
producción y publicación del
curso.
Utilidad en el modelo de
producción individual.
Promedio

HamWeb

WBTExpress

Hard
SCORM

Hera

Asistente
UAC

4

2

3

4

5

2

1

1

4

5

3

4

3

4

3

2

3

2

4

3

1

2

1

3

5

5

5

5

5

1

4

4

3

4

2

5

3

3

3

1

4

4

4

4

2

3.40

3.10

2.80

3.90

3.10

68

�Como resultado, se puede observar que las herramientas de autor desarrolladas por
las instituciones educativas, tienen en cuenta con mayor énfasis estas características.
Las profesionales presentan mayores dificultades en lo relativo a las orientaciones
pedagógicas y las ayudas que necesita el profesor para llevar a cabo el proceso de
producción. Su generalidad, producto de la idea primordial de su venta o uso a una
mayor cantidad de instituciones, no le permite un tratamiento situado de la
problemática.
Los desarrollados localmente presentan una solución más viable al problema, al
ofrecer ayudas sobre el conocimiento y el modelo pedagógico del curso u
orientaciones
modelo

básicas y generales para que el profesor pueda profundizar en el

pedagógico

tecnológico

a

utilizar.

Son

producto

de

la

solución

de

problemáticas y necesidades identificadas localmente y tienen en cuenta las
insuficiencias de los profesores.
Otro elemento importante a destacar en el uso de las herramientas de autor es el
inconveniente de generalizar

un determinado tipo de aplicación de elaboración de

cursos, debido a que existen muchas formas de enseñar y no hay todavía uno que se
ajuste a todos los propósitos. Por ejemplo, el desarrollo de cursos para los modelos
basados en el aprendizaje colaborativo (Aprendist, Moodle, Sepad) es diferente al
desarrollo de cursos de modelos basados en la autoeducación como UAC, incluso en
cada uno de ellos hay una diversidad de enfoques posibles dependiendo de la
naturaleza de la disciplina y el planteamiento que prefiera el profesor. Por tanto, es
aconsejable contar con más de una opción o alternativa.
Los resultados del diagnóstico demuestran que la introducción de las TIC en la
enseñanza y el aprendizaje transita sin lugar a dudas, tanto porque el profesorado
tenga actitudes favorables hacia las mismas, como por una superación adecuada que
permita su incorporación en su práctica profesional de la enseñanza y el aprendizaje, y
en la investigación; manifestando con toda claridad que es un elemento determinante
en la introducción de cualquier innovación tecnológica en el contexto educativo.

69

�Se trata no sólo de analizar la situación de la superación del profesorado, sino de
identificar necesidades formativas y proponer planes de acción, tanto en contenido
como en estrategias de implantación del proceso de producción de cursos, para que
interactúe de forma autodirigida y desarrolle sus propias estrategias de aprendizaje
para resolver la situación identificada; y para ello es necesario establecer medidas y
herramientas informáticas que favorezcan su superación.
Además, el diagnóstico facilitó la comprensión del proceso de producción de cursos y
el papel del profesor en él, identificando las áreas donde se requiere ofrecer distintas
orientaciones y ayudas para contribuir a su superación y revela las potencialidades del
claustro para enfrentarlo. Identifica el proceso de producción de cursos como una
actividad donde el profesor puede superarse con la ayuda de otros o a partir de sus
propios esfuerzos en su interacción con los software educativos; y que el nivel que
puede alcanzar en esta autoeducación está determinado por la calidad y oportunidad
de ayudas u orientaciones que pueda recibir de las herramientas de autor.
El análisis de los datos muestra que el modelo individual de producción de cursos
puede ser una variante apropiada para lograr una mayor incorporación de los
profesores al proceso de producción de cursos y favorecer la elaboración de materiales
educativos si existe una concepción adecuada del proceso. Pero, esto requiere
herramientas de autor que cuenten con elementos de ayuda desarrollados (asistentes)
que propicien el conocimiento del proceso de producción, que no sólo incluyan

los

elementos tecnológicos, sino también los pedagógicos, lo cual facilitaría la selección de
los métodos adecuados para su utilización por profesores con poco dominio de estas
temáticas.

70

�III.- CONCEPCIÓN TEÓRICO- METODOLÓGICA PARA FAVORECER LA
ACTIVIDAD INDEPENDIENTE DEL PROFESOR EN LA PRODUCCIÓN DE CURSOS
En este capítulo se presenta la concepción teórica metodológica para favorecer la
actividad independiente del profesor en la producción de cursos en formato digital,
como apoyo a los procesos de introducción de las TIC en la educación cubana. Se
describen sus componentes y elementos principales, la relación entre ellos y los
resultados de la validación de la misma.
Los elementos aportados por el diagnóstico confirmaron la idea surgida en el proyecto
UAC para su generalización: la necesidad de una concepción del proceso de
producción de cursos que permitiera a la diversidad de profesores y profesionales
relacionados con la educación, elaborar un curso en este modelo de manera
independiente. Revelando la necesidad de cambios en los procedimientos existentes,
basados en el equipo de producción y los roles del profesor en el proceso;
condicionando el surgimiento de nuevas ideas de modo que los docentes

no sólo

conozcan del tema como contenidos de los cursos, sino que lo vivencien a partir de la
propia experiencia y de la metodología empleada en ellos, promoviendo cambios tanto
en el plano conceptual como actitudinal.
Teniendo en cuenta las limitaciones constatadas,

para enfrentar este proceso, se

sustentó la concepción en la elaboración teórica del modelo UAC (Anexo I) basada en
la autoeducación y las estrategias de aprendizaje, y apoyada en una herramienta de
autor.
Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) una concepción es, en su
primera acepción, un acto de concebir; es un acto de crear una idea, pensar o
imaginar una cosa o comprender algo, creerlo posible. En su tercera acepción es un
conjunto de ideas que se tiene sobre una cosa.
En el Diccionario Filosófico de M. Rosental y P. Iudin, se define la concepción del
mundo como “sistema de ideas, conceptos y representaciones sobre el mundo
circundante” (Rosental y Iudin, 1981, 75). Añaden que tiene una enorme

71

�importancia práctica pues de ella depende la actitud del hombre frente a la realidad
que lo rodea y sirve de guía para la acción.
Esta concepción del mundo constituye una concepción teórica abarcadora de toda la
realidad, por lo que es aplicable a cualquier parte de ella. Así lo asume el doctor
Calixto del Canto en su tesis de doctorado, donde reconoce además el carácter
sistémico de las concepciones teóricas (Del Canto, 2000).
Según Herrera cuando se hace referencia a un sistema, que además de ideas,
conceptos y representaciones, contiene sugerencias, orientaciones y procedimientos
para

su

implementación

entonces

se

habla

de

una

concepción

teórica

metodológica (Herrera, 2007; Pérez, 2006).
En esta investigación se asume la definición de I. Ganelin citada por los doctores
Ramón Collazo, Vicenta Pérez en sus respectivas tesis de doctorado y Esperanza
Herrera (Collazo, 2004; Herrera, 2007; Pérez, 2006), quién plantea que una
concepción teórica metodológica es el “sistema de ideas, conceptos y representaciones
sobre un aspecto de la realidad o toda ella y sus respectivas consecuencias
metodológicas”.
Este tipo de concepción tiene una función orientadora, que se concreta en dos
componentes: el teórico-conceptual, que brinda conceptos claves, y el metodológicoinstrumental, que ofrece procedimientos metodológicos e indicadores (Herrera, 2007).
La concepción teórica metodológica elaborada en esta investigación está compuesta
por un sistema de ideas, conceptos y representaciones, además de sugerencias y
procedimientos sobre el desarrollo del proceso de producción de cursos en formato
digital realizado por un profesor, generalmente conocido como modelo individual.
Concibe el proceso basado en su autoeducación, donde a partir de ayudas y
orientaciones ofrecidas por una herramienta de autor adquiere los conocimientos
necesarios para una mayor independencia en la elaboración de un curso, invitándolo
a reflexionar sobre los resultados.

72

�En la literatura consultada no se encontraron metodologías o concepciones para la
aplicación

del

modelo

individual

de

producción

de

cursos,

por

lo

cual

los

procedimientos metodológicos e indicaciones derivadas de la concepción del proceso
de producción que se ajusta a diferentes necesidades del profesorado en las
condiciones actuales, también tienen importancia práctica.
La concepción teórica metodológica para favorecer la actividad independiente del
profesor en la producción de cursos, fue diseñada y elaborada a partir de los
presupuestos y concepciones aportados por el modelo pedagógico tecnológico UAC
(Anexo I), del estudio de los fundamentos teóricos y prácticos del proceso de
producción de cursos, de las experiencias documentadas de varias instituciones y
universidades cubanas; y del estudio empírico. Se basa en:
¾

Su carácter desarrollador, enfocado en la autoeducación del profesor de modo
que se potencie su independencia, su compromiso, así como el desarrollo de su
capacidad para aprender a aprender y a educarse permanentemente.

¾

La doble dirección de su función orientadora: teórica y metodológica; a partir
de las insuficiencias identificadas.

En consecuencia está dotada de herramientas para una doble función de apoyo: la
función

conceptual

y

la

instrumental,

concretadas

respectivamente

en

sus

componentes (figura 3.1):
¾

El

componente

teórico-conceptual,

constituido

por

los

conceptos

y

presupuestos principales asumidos del modelo UAC y los del proceso de
producción de cursos, síntesis de las posiciones adoptadas, elaboradas desde
una perspectiva desarrolladora.
¾

El componente metodológico-instrumental, conformado por la estructuración
del proceso de producción de cursos que revela sus aspectos esenciales para
guiar al profesor en esa tarea, teniendo como subprocesos: la familiarización,
el análisis, el diseño, el desarrollo, su legalización e implementación y su

73

�evaluación y actualización; y las características o indicadores a tener en cuenta
en las herramientas de autor que deben sustentar el proceso.

Concepción

Componente
Teórico-Conceptual

Componente
Metodológico-Instrumental

Presupuestos teóricos del
Modelo UAC.
Actividad independiente
del profesor en la
producción de cursos.
Exigencias Principales.
Identificación de las
estrategias de aprendizaje.

Modelo según la estructura del
proceso de producción.
Características de las Herramientas
de autor.
Estrategias de aprendizaje.
Indicadores para la producción de
materiales educativos en formato
digital.

Figura 3.1 Estructura teórico conceptual y metodológica instrumental de la
concepción
Esta concepción es una opción más para la favorecer la actividad independiente de los
profesores en la producción de cursos, de cara al proceso de introducción de las TIC
en los Centros de Educación Superior (CES) y a la Universalización de la Universidad
en Cuba. Sirve de apoyo a aquellos profesores que pretendan enfrentarse al proceso
de forma individual, viabilizando la elaboración del curso en su interrelación con la
herramienta de autor. Desde el punto de vista de su estructura funcional consta de
cuatro elementos (figura 3.2):
1. Exigencias principales de la concepción para el proceso de producción.
2. Estructura del proceso de producción.
3. Estrategias de aprendizaje del profesor en el proceso de producción.
4. Características de las herramientas de autor para el proceso de producción de
cursos.

74

�Exigencias

Estrategias
de
aprendizaje

Estructura del
proceso de
producción

Características de
las herramientas de
autor

Curso
Figura 3.2 Estructura funcional de la concepción para favorecer la actividad
independiente del profesor en la producción de un curso en formato digital
La concepción se basa en un grupo de exigencias que determinan la estructura del
proceso de producción de cursos, para ser realizado en una herramienta de autor con
determinadas características, que permitan el desarrollo de estrategias de aprendizaje
en el profesor durante el proceso de producción del curso. Y se caracteriza porque:
¾

Tiene en el centro al profesor con sus intereses, necesidades personales y
profesionales, de modo que se logren no sólo conocimientos y habilidades, sino
implicación personal, compromiso y crecimiento profesional, su superación a
partir de los problemas profesionales que se le presentan y la utilización
adecuada de las técnicas y herramientas informáticas que permitan dar
solución a dichos problemas.

¾

Se apoya en la teoría de la actividad, considerando como aspectos importantes
la vida o la práctica social, permitiendo contextualizar lo que se estudia y
aprende, promoviendo la reflexión acerca del nuevo contenido adquirido desde
esa realidad. (Leontiev, 1981)

¾

Asume el desarrollo de la personalidad en la actividad y en la comunicación, y
que es a través de estos procesos, que los seres humanos

se apropian de

conocimientos, habilidades y valores consecuentemente con su época.
¾

Tiene en cuenta los aspectos relacionados con el proceso de mediación y la
relación de lo cognitivo y lo afectivo de la teoría de L. S. Vygotski; que se

75

�expresa a través de la interacción que se produce entre el profesor y la
herramienta de autor, en las que se promueven transformaciones mediadas por
los recursos informáticos en un contexto histórico social determinado.
Se destaca en la concepción las interacciones que se producen en el propio proceso de
elaboración del curso, cuando en condiciones concretas cada profesor asume su rol,
apoyado en una herramienta de autor que cuenta con orientaciones y ayudas; y
realiza en la práctica las tareas que le corresponden. También tiene en cuenta el papel
de la motivación en toda actividad humana como premisa de la autoeducación.
3.1 Exigencias principales de la concepción para favorecer la actividad
independiente del profesor en la producción de cursos en formato digital
La producción de cursos para la Teleformación como fenómeno social debe responder
a

los

requerimientos

y

necesidades

de

la

época

teniendo

en

cuenta

su

contextualización de acuerdo con la realidad social, el desarrollo tecnológico y
pedagógico

alcanzado

en

su

entorno.

Y

aunque,

el

centro

del

aprendizaje

autorregulado lo constituye el sujeto que aprende, las posibilidades de su desarrollo
dependen de la relación de diferentes variables y factores internos y externos. Sus
oportunidades de desplegar estrategias autorregulatorias durante su aprendizaje,
dependen de que las tareas y en general la situación de aprendizaje y el medio en su
totalidad generen las exigencias y demandas que lo promueven, y se creen las
condiciones y el ambiente propicio para su desarrollo.
Para crear el ambiente propicio en la concepción para favorecer la actividad
independiente del profesor, es necesario tener en cuenta las siguientes exigencias:
1. El proceso de producción de cursos debe tener un carácter desarrollador para el
profesor.
Esta exigencia expresa la intención de situar al profesor como centro del proceso
de producción del curso, donde a partir de su trabajo independiente se favorece el
tránsito progresivo de la dependencia a la independencia y a la autorregulación
apoyándose en orientaciones, ayudas, y ejemplos que brinda una herramienta de

76

�autor, facilitando la adquisición de conocimientos y estrategias de aprendizaje a
partir de su capacidad de autodiagnosticarse.
El

carácter

desarrollador

manifiesta

la

relación

e

interdependencia

entre

enseñanza, aprendizaje y desarrollo, como un proceso en que a través de la tarea
de elaborar el curso se forman nuevas acciones en el profesor. Para ello la
concepción se apoya en:
¾

La autoeducación del profesor en función del desarrollo integral de su
personalidad, favoreciendo una cultura general integral que se muestra en
cada una de las tareas a enfrentar para elaborar el curso, exigiendo su
esfuerzo intelectual, beneficiando el autocontrol y la autoevaluación, y
donde sus necesidades son el centro del proceso.

¾

El uso de las computadoras para promover el desarrollo del sujeto,
buscando la reflexión individual y el reconocimiento de sus limitaciones y
potencialidades en esta esfera del conocimiento.

¾

Las necesidades de aprendizaje que tiene el sujeto, de manera que la
información que se ofrece es altamente significativa para él.

¾

La reestructuración del proceso de producción de cursos para promover el
análisis de cualidades individuales y el reto permanente a adquirir nuevos
conocimientos.

¾

La búsqueda activa del conocimiento por parte del profesor, teniendo en
cuenta las acciones a realizar en las distintas fases del modelo de
producción, en interacción con el software educativo, vinculando el
contenido de aprendizaje con la práctica social.

¾

Una relación activa del profesor consigo mismo a partir de su actuación en
el proceso; es necesario que conozca qué logra hacer sólo; es decir, el
desarrollo alcanzado y permitirle explorar su zona de desarrollo potencial,
consultando o solicitando la ayuda requerida en el momento preciso.

77

�En general, la concepción favorece en el profesor el conocimiento de sí mismo
respecto a su aprendizaje en este campo, reflexionado sobre él a partir de su
autodiagnóstico, beneficiando el conocimiento y el análisis de las condiciones en
que se produce el curso.
2. El proceso de producción de cursos debe incluir una etapa que facilite la
comprensión del modelo pedagógico del curso, como vía fundamental para la
autonomía del profesor.
Esta exigencia formula la necesidad del dominio por parte del profesor del modelo
pedagógico tecnológico a emplear en la elaboración del curso, como una de las
premisas fundamentales en el éxito del proceso. “El modelo psicopedagógico es la
herramienta principal de todo diseño educativo” (Santángelo, 2000, 16).
Hay que considerar que no siempre el profesor universitario está enteramente
formado en las Ciencias Pedagógicas, y su independencia en este campo es
limitada, por tanto es fundamental orientarlo adecuadamente en la caracterización
del modelo a emplear; contribuyendo además, a que reconozca el carácter
obsoleto de la escuela tradicional y que asuma la necesidad de acudir a la ciencias
pedagógicas para su formación permanente.
En el proceso de producción de un curso en formato digital, basado en esta
concepción, se reconoce el carácter rector de los presupuestos psicopedagógicos
respecto a los presupuestos tecnológicos y de organización, y destaca la necesidad
de una concepción pedagógica innovadora como punto de partida para la
realización del curso.
La concepción tiene en cuenta esta exigencia al crear una fase de familiarización
donde el profesor debe comprender el modelo pedagógico, superarse en sus
conocimientos sobre el proceso de producción y familiarizarse con el uso de la
herramienta de autor, mediante el sistema de orientaciones, la ayuda y la propia
estructura del software.

78

�3. El proceso debe favorecer el desarrollo de una cultura del uso eficiente de las TIC y
ajustar las acciones del profesor a las nuevas condiciones.
Refiere la necesidad de contribuir desde la concepción para favorecer la actividad
independiente del profesor, al desarrollo de una cultura del uso de las TIC
aprovechando sus posibilidades para el logro de nuevos modos de hacer y de
decir. Se orienta al profesor en las formas adecuadas de utilizar este medio,
favoreciendo la cultura de su uso en la producción del curso.
La problemática fundamental es que el uso de las TIC no se debe aprender de
forma aislada, mientras el profesor se ocupa de tareas más importantes; es
necesario incorporarlas a esas tareas importantes, desarrollando una forma de
hacer en la institución.
Según Castañeda “la asimilación de estas tecnologías en los contextos educativos,
es eminentemente un problema cultural, en el concepto de cultura de Vigotsky,
donde nuevos símbolos y nuevos lenguajes han sido introducidos y continúan
introduciéndose cada día, a través de un nuevo mediador herramental, que ha
impactado fuertemente a la sociedad en sus diversos entornos; culturales,
políticos, religiosos, étnicos, etc.…” (Castañeda y Fernández, 2002, 5)
Las TIC han impuesto nuevas maneras de prepararse para la vida que no pueden
ser desconocidas a la hora de abordar sus posibilidades educativas. Reclaman una
actitud más activa del profesor en su uso; no solo en la elaboración de materiales
educativos sino también, en sus competencias metodológicas, comunicativas e
investigativas, a lo cual contribuye esta concepción empleando una herramienta de
autor que propicia un ambiente motivador y permite producir el curso en el menor
tiempo posible.
4. El proceso debe propiciar el desarrollo en el profesor de estrategias de aprendizaje
que favorezcan su actividad independiente y su autoeducación.
Esta concepción enfatiza el carácter consciente y autodeterminado del profesor
ante la reflexión que requiere la producción del curso, decisión que está en función

79

�de la lógica interna, su conocimiento sobre el tema, de su historia personal y
vivencial, así cómo de las condiciones concretas de su realización.
La herramienta de autor actúa como guía y orientador del uso estratégico o
regulativo de los procedimientos para el aprendizaje en la producción del curso, a
partir de la identificación y modelación, para su ejercitación, de las acciones
fundamentales que los componen.
Las estrategias de aprendizaje no poseen un carácter innato, sino que son factibles
de adquirirse por el hombre a lo largo de su desarrollo. En su perfeccionamiento
necesariamente hay que incursionar en cómo estas pueden enseñarse y
aprenderse, para enfatizar los aspectos relativos a las vías, formas, al conjunto de
acciones conscientes que se deben desplegar para apropiarse de un contenido,
para que adquiera significación su aprendizaje.
En esta tarea, la herramienta de autor proporciona diferentes apoyos que
posibilitan una orientación sobre las acciones a asimilar, modelos, pautas;
estimular el análisis autorreflexivo de los procesos de pensamiento que orienta la
actividad mental de los profesores para conseguir los objetivos propuestos. Estos
modos de actuación primero son ejecutados a partir de la consulta a las
orientaciones y ayudas ofrecidas, hasta que son interiorizados y lo logre de
manera independiente.
5. El proceso debe tener en cuenta la superación del profesor a partir de sus
problemas profesionales.
En la concepción el profesor resuelve una tarea concreta: la producción de un
curso. La cual está compuesta por un conjunto de actividades y sus respectivas
acciones para llevarla a cabo.
La elaboración del curso actúa como medio de organización de la actividad
independiente del profesor en el proceso, visto como una tarea de aprendizaje que
exige valoraciones que estimulan su razonamiento, su pensamiento y su
independencia;

80

�constituyendo un elemento esencial en la organización y dirección de la actividad
cognoscitiva independiente, que permite la búsqueda y adquisición de los
conocimientos y el desarrollo de habilidades, así como una intervención estratégica
que exigen al

profesor la reflexión, el debate, la búsqueda independiente del

conocimiento y el llegar a conclusiones.
Exige que esta actividad profesional del profesor sea tratada como una tarea de
aprendizaje donde este llegue al resultado apoyado en ayudas y orientaciones que
le brindan los conocimientos necesarios, pero además que reflexione sobre este,
valorando si las acciones y métodos empleados son los correctos.
Para ello se estructuró cada una de las fases del proceso de producción de cursos
en forma de tareas, con los objetivos a lograr y las acciones principales a realizar,
para alcanzar una participación activa del profesor desde el instante de la
orientación, la ejecución y el control, que provoque una toma de conciencia de qué
hacer, por qué hacerlo y un análisis de los posibles errores para su corrección y
ajuste.
3.2 Estructura del proceso de producción de cursos de la concepción
Teniendo en cuenta las exigencias anteriores y el hecho que los modelos de
producción de cursos según la estructura del proceso están basados en los equipos de
producción, se elaboró un nuevo modelo a partir del ADDIE1 (figura 3.3).

1

Ver figura 1.2 del Capítulo I.

81

�Familiarización
Expertos
Consulta y
solicitudes

Análisis
Autoevaluación
Diseño

Desarrollo

Legalización e
Implementación

Estrategias de
Aprendizaje

Evaluación y
Actualización

Figura 3.3 Esquema del proceso de producción de cursos de la concepción a partir de
las exigencias
La estructura de este proceso de producción está basada en la autoevaluación como
elemento esencial en el aprendizaje del profesor, propiciando que pueda valorar no
solo aspectos externos sino que profundice en la capacidad de análisis e interpretación
de sus propias ejecuciones, conociendo el nivel de desarrollo de las mismas y la
calidad de sus resultados.
Según Mena “la autoevaluación constituye el fin mismo del proceso evaluativo. Es el
elemento más personalizado y dinamizador de este, mediante el cual el sujeto evalúa
sus conocimientos, modos de actuar, pensar y sentir de manera más auténtica,
reflexiva y crítica, dirigida a la regulación de su conducta” (Mena, 2001, 110). Es un
proceso complejo, personalizado, de reflexión, regulación y ayuda, que permite al
sujeto mejorar su propio aprendizaje. De esta manera se propicia una valoración
consciente de la realidad, ante la que se proponen alternativas de cambio en sus
actitudes, responsabilizándose con su actuación de manera más independiente y con
mayor seguridad en sí mismo. Todo lo cual favorece su autoeducación en el proceso.
Es una de las formas en la que el profesor evalúa su modo de actuación en el proceso
de producción y pone de manifiesto el desarrollo de sus conocimientos y habilidades
pudiendo autoperfeccionarse constantemente.

82

�En cada una de las etapas del proceso de producción se define el objetivo a alcanzar y
las acciones principales que debe realizar el profesor para llevarlo a cabo, lo cual unido
a los ejemplos proporcionados por el asistente sobre UAC, sirven como un modelo
dado al sujeto que permiten establecer una correspondencia o comparación para el
desarrollo correcto de la tarea, para el autocontrol y la autovaloración del aprendizaje
realizado, conocer de forma consciente sus insuficiencias y trabajar en su eliminación.
Durante todo el proceso se expresa el papel activo y fundamental del profesor en la
elaboración del curso y el necesario dominio de la teoría y práctica en los aspectos
pedagógicos, de trabajo con los medios de enseñanza y de las herramientas de autor.
Etapas del proceso de producción de cursos.
1. Etapa de familiarización del profesor.
Fase en la que se define como se organizará el proceso de enseñanza aprendizaje
y con qué se trabaja. Constituye la etapa inicial donde el profesor se familiariza
con la herramienta de autor; ejecuta los asistentes y ayudas para: caracterizar el
modelo pedagógico tecnológico, aprender sobre el proceso de producción de cursos
e interactuar con los ejemplos que acompañan el software, habituándose a utilizar
la herramienta de autor con la cuál elaborará el curso. Para ello debe:
¾

Realizar autodiagnóstico.

¾

Comprender el modelo pedagógico.

¾

Familiarizarse con la herramienta de autor.

2. Etapa de análisis del problema educativo.
En esta etapa se define qué y para qué va a ser enseñado y aprendido, y porqué.
Durante esta fase, debe precisarse el problema educativo a resolver, identificar su
fuente y determinar las posibles soluciones. Se realiza un análisis de la finalidad
del curso, su importancia y necesidad. Además debe entender los objetivos,
metas, capacidades y motivaciones de los posibles estudiantes. Para ello debe:
¾

Evaluar las necesidades objetivas y subjetivas para la elaboración del curso.

¾

Identificar el problema educativo que se desea resolver.

83

�¾

Analizar las tareas necesarias para elaborar el curso.

¾

Buscar información científica sobre la temática.

¾

Procesar información científica

¾

Caracterizar el curso.

¾

Caracterizar a los posibles estudiantes.

¾

Realizar un análisis tecnológico.

¾

Realizar el esquema de elaboración del curso.

3. Etapa de diseño del curso.
Fase en la que se especifica como se llevará a cabo la enseñanza y el aprendizaje.
Es la etapa de crear el diseño esquemático del curso en correspondencia con el
modelo pedagógico comprendido, para lo cual las actividades anteriores son
fundamentales. Implica poner en práctica las estrategias para desarrollar el
proceso de enseñanza aprendizaje según el modelo pedagógico comprendido. Para
ello debe:
¾

Elaborar los objetivos.

¾

Determinar los recursos necesarios.

¾

Determinar los conocimientos.

¾

Diseñar la estructura del curso.

¾

Elaborar guiones multimedia.

¾

Determinar las estrategias de educación.

¾

Gestionar información sobre el curso.

4. Etapa de desarrollo o elaboración
Fase de elaborar el curso. Se fundamenta en las fases anteriores. Su propósito es
crear la experiencia educativa para desarrollar los conocimientos necesarios,
elaborando las tareas y materiales del curso. Se elaboran todos los materiales
educativos, los medios que serán usados y cualquier documentación necesaria.
Debe promover la comprensión de los estudiantes del material, dar soporte al

84

�dominio de los objetivos, y asegurar la apropiación de los conocimientos por los
estudiantes desde el escenario educativo. Para ello debe:
¾

Usar la herramienta de autor para elaborar el curso.

¾

Elaborar las tareas de aprendizaje.

¾

Elaborar o seleccionar los materiales educativos en formato digital para el
curso.

¾

Elaborar los temas de acuerdo a los contenidos.

¾

Elaborar los contenidos.

¾

Elaborar el glosario.

¾

Elaborar la bibliografía.

5. Etapa de legalización e implementación
Fase de revisión e implementación del curso en su entorno real. El propósito de
esta fase es el desarrollo efectivo del curso. Se revisa para determinar su
adecuación con el modelo pedagógico y la plataforma de publicación, se procede a
realizar los derechos de autor y se ejecuta la experiencia educativa, sea tutorada o
no. Para ello debe:
¾

Revisar el curso elaborado.

¾

Legalizar el curso elaborado.

¾

Generar el curso.

¾

Publicar el curso.

6. Etapa de evaluación y actualización
Usualmente ocurre después de que la versión final del curso es implementada.
Este tipo de evaluación se centra en la efectividad global de la experiencia
educativa. Además se deben recoger opiniones de los estudiantes para posibles
mejoras y actualizaciones del curso (retroalimentación). Para ello debe:
¾

Elaborar estrategia de retroalimentación.

¾

Evaluar el curso.

¾

Actualizar el curso.

85

�7. Etapa de autoevaluación
Ocurre a lo largo de todo del proceso, dentro de las fases, entre las fases, y
después de la implementación. Es un elemento esencial en la dirección del proceso
de aprendizaje por parte del propio profesor, conociendo éste en un principio si se
lograron los objetivos propuestos y sus potencialidades, propiciando que pueda
valorar no solo aspectos externos sino que profundice en la capacidad de análisis e
interpretación de sus propias ejecuciones, conociendo el nivel de desarrollo de las
mismas y la calidad de sus resultados. Para ello debe:
¾

Comprender y apropiarse de los objetivos del curso.

¾

Realizar el autodiagnóstico de la fase.

¾

Autoorientar el aprendizaje de acuerdo al autodiagnóstico.

¾

Determinar criterios de evaluación.

¾

Autocontrolar la comprensión de los distintos aspectos del proceso.

¾

Valorar los resultados obtenidos.

¾

Solicitar ayuda.

Algunas indicaciones y recomendaciones
Entre los códigos de las nuevas tecnologías a comprender por los profesores está el de
la escritura para la Web. Aquí a modo de notas se dan algunas recomendaciones.
La información se debe escribir teniendo en cuenta que la lectura de la pantalla es un
25% más lenta que en lo impreso. El usuario tiende más a navegar que leerse el
contenido. Lo estático en la Web va en contra de su propia naturaleza. No se debe
pretender que el usuario recorra la información de forma lineal. Por ello debemos
diseñar el contenido con una alta flexibilidad.
¾

Textos breves, significativos, organizados.
 Libere la información de todo lo superfluo.
 Diga lo mismo pero con menos palabras.
 Organice la información teniendo en cuenta el avance y la especificidad.
Para ello puede subdividirla en pequeños "paquetes" coherentes.

86

�¾

Profundidad de los conocimientos.
Un material para la Web debe prever diferentes tipos de usuarios. Además
de las diferencias en las facilidades para aprender el contenido, están las
habilidades para el uso de los medios, el tiempo que dedica al estudio, etc.
para cubrir todo el espectro se debe:
 Abordar los conocimientos en función de los medios.
 Prever niveles de ayuda para los menos aventajados (generalmente).
 Facilitar niveles de profundización para los más aventajados (vínculos a
otros documentos, etc.).
 Usar la redundancia como recurso mnemotécnico, combinando texto con
gráficos que refuercen el contenido.

¾

Claridad.
La claridad del contenido es una condición básica en la Web. Para ello tenga
en cuenta las siguientes recomendaciones:
 Lo básico debe ir en la primera frase del párrafo.
 Emplee estructuras sencillas.
 Evite el uso de oraciones subordinadas.
 Siempre que pueda sea concreto.
 Aborde una sola idea por párrafo.
 Someta su contenido a la consideración de otros para constatar su
claridad.
 Use viñetas para evitar el flujo de texto uniforme.
 Resalte lo básico.

3.2 Propuesta de estrategias de aprendizaje del profesor para la producción
de cursos
En este epígrafe se muestra el grupo de estrategias de aprendizaje del profesor
identificadas y modeladas para el proceso de producción de cursos, sin la intención de
agotar toda la variedad que se puede dar.

87

�El avance incontenible de las TIC crea un conjunto de condiciones que favorecen
extraordinariamente la realización del proceso de enseñanza aprendizaje, pero para
aprovecharlas, no son suficientes las estrategias y procedimientos tradicionales en los
que se han educado y educan la mayoría de los profesores. Estos medios imponen
nuevos retos.
La necesidad de “profesionales competentes que, además de ser buenos conocedores
de su materia, sean capaces de reflexionar sobre su didáctica, de tomar decisiones
oportunas sobre el planteamiento de su materia en el aula y de dar respuestas
adecuadas a situaciones educativas nuevas e impredecibles” (Monereo, 1998, 51), es
un planteamiento de vigencia primordial en nuestros tiempos.
En esta época los profesores deben adueñarse de nuevas estrategias para enseñar y
aprender. El profesor que trabaja con estrategias de enseñanza debe también,
desarrollar sus propias estrategias de aprendizaje.
El uso del software educativo u otras facilidades que ofrece la informática como son
los procesadores de texto, los procesadores gráficos o los estadísticos, por solo poner
algunos ejemplos, favorecen la interacción de forma dirigida con los nuevos
contenidos y el desarrollo de estrategias de aprendizaje propias, al recibir la ayuda
que aparece programada en el software, buscar información o al interactuar con
representaciones de procesos naturales en movimiento, que en otras condiciones es a
veces muy difícil o imposible de lograr.
El uso racional y científico de las TIC permite el desarrollo de estrategias de
aprendizaje en el sujeto, de gran impacto para el logro de la actividad colectiva, como
es el trabajo en proyectos, y que de manera integrada con otros medios, se propicie la
labor formativa. Facilita la atención individualizada en función del desarrollo alcanzado
y por ende la posibilidad de brindarle las ayudas necesarias desde propio intercambio
con los materiales educativos en formato digital, los cuales también han sido
socialmente creados.

88

�Lo anterior adquiere relevancia sobre todo para el proceso de enseñanza aprendizaje
no presencial donde se debe aprender fundamentalmente solo.
El proceso de producción de un curso en formato digital implica un actuar reflexivo en
relación con contenidos, actividades y recursos; donde la selección y organización de
los materiales educativos determina y orienta dicho proceso y a su vez permite o no,
la apropiación de determinados conocimientos y habilidades.
La enseñanza aprendizaje de las estrategias de aprendizaje, por su carácter
consciente requiere del diseño de actividades que por su complejidad, exijan del
sujeto una autorregulación de su conducta, que contemple una planificación previa de
su actuación, un control o monitoreo de su ejecución y la evaluación de sus resultados
con los propios contenidos específicos de la materia en cuestión.
Según

la

investigadora

Doris

Castellanos

la

estructuración

de

ambientes

de

enseñanza-aprendizaje metacognitivos requiere de algunos requisitos básicos; entre
ellos:
1. Enfoque personológico
2. Autoestima positiva y autovaloración adecuadas
3. Situaciones de aprendizaje abiertas, significativas, contexualizadas
4. Posibilidad de un entrenamiento metacognitivo
5. Técnicas y procedimientos de enseñanza, de naturaleza vivencial, introspectivos y
participativos
6. Estimulación del potencial intelectual y personal de los aprendices (Castellanos,
1999)
En el caso de esta investigación, la concepción teórica metodológica para favorecer la
actividad independiente del profesor en la producción de un curso, promueve el
aprendizaje autónomo del profesor a partir de sus necesidades y motivaciones, crea
un espacio donde se favorece la autoevaluación y en correspondencia facilita su
valoración positiva; no niega el papel de los otros, al propiciar ayudas y orientaciones
en varios niveles y sugerir la consulta de expertos como complemento esencial de la

89

�autoevaluación y una fuente de sentimientos y motivaciones positivas; proporciona un
taller de ejercitación al facilitar el desarrollo y prueba de alternativas que facilitan la
apropiación de procedimientos regulatorios, al poder realizar tantos cursos como
quiera y actualizarlos continuamente.
En la selección de las estrategias de aprendizaje que serán objeto de enseñanza,
durante la producción del curso, se tomó en consideración:
¾

El contexto de la actividad profesional en que son más útiles, y enseñar
fundamentalmente

aquellas

aplicables

a

diferentes

tareas,

materias

y

condiciones de realización de las actividades básicas de la profesión.
¾

El análisis de las disímiles formas probables de abordar las tareas de la
producción del curso, y las decisiones definitivas en el modo de proceder. Esta
acción debe estar precedida por un ambiente de reflexión y exploración que no
desconozca las estrategias de aprendizaje más utilizadas en el proceso por los
profesores, aunque ellos no sean totalmente conscientes de las mismas.

En cuanto a los métodos que se pueden emplear en el desarrollo de las estrategias de
aprendizaje (Antonijevic y Chadwick, 1982 citados por Zilberstein y otros, 2005;
Castellanos y otros, 2001), consideran que existen tres formas: por medio de la
enseñanza directa, por el reforzamiento del éxito en estas actividades y por la vía de
la modelación.
En esta investigación el desarrollo de las estrategias de aprendizaje se realiza por la
vía directa, apoyada en la autointerrogación metacognitiva.
En la formulación de las estrategias de aprendizaje se ofrecen indicaciones sobre su
utilización correcta, la valoración o beneficio potencial de su utilización, la exposición
de los principales pasos que se deben seguir y el análisis de las situaciones en las que
puede ser útil. Las ayudas están redactadas de modo personalizado, con el apoyo de
preguntas (como si el estudiante estuviera dialogando consigo mismo), con la
referencia a su importancia cognitiva o práctica lo cual refuerza su compromiso social.
Las mismas deben motivar desde su lectura, orientar hacia la tarea y propiciar la

90

�autorreflexión, estimulando de manera permanente su interiorización, que el individuo
las haga suyas.
En la herramienta de autor se le ofrecen al profesor dos conjuntos de estrategias de
aprendizaje:
¾

Unas más generales identificadas por los autores del proyecto UAC1 para ser
utilizadas por el profesor en los cursos.

¾

Las identificadas para ser utilizadas por el profesor en el proceso de producción
del curso.

Y son apreciadas por el profesor en dos formas diferentes:
¾

Al utilizar el asistente sobre el modelo UAC, en la ayuda de la herramienta, se
muestran

en

ventanas

independientes

que

se

abren

por

medio

de

hipervínculos;
¾

Y al ejecutar un clic derecho con el ratón en cualquier parte de la herramienta
de autor, de modo que siempre están a su alcance cuando necesite
consultarlas.

La combinación de las dos variantes de presentación de las estrategias de aprendizaje
facilita su desarrollo por parte del profesor.
Los supuestos teóricos asumidos, permiten reconocer que la asimilación de las
estrategias de aprendizaje se puede potenciar mediante el trabajo interactivo, la
reflexión individual y grupal. Pero sin dudas, el paso previo para su uso es el
conocimiento, la toma de conciencia por parte de las personas de su existencia,
posibilidades y condiciones de aplicación; y más aún, de la necesidad de su aplicación
para alcanzar las metas de aprendizaje propuestas y la disposición o motivación para
hacerlo.
A partir de las acciones a realizar por el profesor en cada una de las fases del proceso
de producción y de las estrategias de aprendizaje descritas por el equipo de
investigadores del proyecto UAC, se identificaron las propuestas en esta investigación

1

Modelo pedagógico tecnológico Universidad para la Autoeducación Cujae.

91

�para el proceso de producción. Están redactadas como aparecen en la herramienta de
autor, en forma personalizada (Anexo III-1).
¾

Comprender el modelo pedagógico. Saber las características del modelo
pedagógico es muy importante porque me permite interpretar el ideal de
formación que se persigue, sus metas, metodologías y las concepciones
teóricas en que se fundamenta, para aplicarlo de acuerdo a las condiciones de
los estudiantes a los que va dirigido el curso.

¾

Familiarizarse con la herramienta de autor. Familiarizarme con la
herramienta de autor reviste gran importancia, ya que me permite desarrollar
un curso en formato digital y en dependencia del dominio y conocimiento que
tenga sobre ella

necesitaré de más o menos tiempo y de mayor o menor

ayuda de otros. Además, permite ampliar mis conocimientos y desarrollar una
estrategia para relacionarme con otras herramientas de autor en el futuro.
¾

Caracterizar el curso. Caracterizar un curso me es muy útil, pues al hacerlo
analizo los objetos, hechos, fenómenos o procesos incluidos en sus temáticas,
identificando sus vínculos, nexos y relaciones. De esta forma desarrollo mi
pensamiento y adquiero mayor preparación para elaborarlo. Si lo caracterizo de
manera adecuada puedo comprender mucho mejor lo que estudio, separarlo en
sus partes y concretarme en lo esencial, también me prepara para que pueda
definir y así explicarme y poder explicar a otros, los objetos, fenómenos y
procesos que se desarrollan en el curso.

¾

Caracterizar a los posibles estudiantes. Caracterizar los estudiantes me es
muy útil, pues cómo ya no siempre puedo controlar donde, como y cuando
realizarán el curso, me ayuda a entender sus metas, capacidades y
motivaciones. De esta forma desarrollo mi pensamiento y adquiero mayor
preparación para elaborar el curso. Si caracterizo de manera adecuada a los
estudiantes puedo comprender mucho mejor lo que necesitan, separarlo en sus
partes y concretarme en lo esencial.

92

�¾

Determinar recursos necesarios. Determinar los recursos necesarios para
desarrollar un curso es fijar, decidir cuales son los tipos de medios (texto,
imágenes, animaciones, videos, etc.) que necesito para enriquecer las
experiencias

de

aprendizaje

de

los

estudiantes

en

dependencia

del

equipamiento informático; me permite conocer cuales tengo disponibles, a
cuantos puedo tener acceso, cuantos son necesarios y cuantos puedo crear.
¾

Elaborar los objetivos. Elaborar los objetivos es fundamental, porque a partir
de ellos puedo establecer el contenido, los medios, los métodos y las formas de
evaluación del curso. Son declaraciones de que conocimientos, habilidades,
estrategias de aprendizaje y valores adquirirán los estudiantes al terminar el
curso que estoy elaborando.

¾

Diseñar la estructura del curso. Al diseñar la estructura del curso, estoy
esbozando el camino más óptimo que debe recorrer el alumno para aprender,
vencer los objetivos propuestos; es la ruta crítica del estudiante para dominar
el curso. Siempre que elaboro un curso debo diseñar su estructura para
ofrecerle al alumno el camino más recomendable para su aprendizaje, aunque
la selección está en dependencia de sus conocimientos iniciales, no obstante
debo tener en cuenta que ellos pueden recorrer las experiencias educativas del
curso en el orden que estimen más adecuado según sus personalidades y
condiciones.

¾

Diseñar guiones multimedia. Diseñar guiones multimedia correctamente es
muy importante, me permite una mejor comprensión y a los especialistas de
las exigencias que necesita el medio para motivar al estudiante en una
actividad, y aumentar su comprensión de la temática. Los multimedia
acrecientan la comprensión de los estudiantes solo cuando los usamos
apropiadamente, por lo que es muy importante que escriba el orden principal
de sus eventos y compruebe que la persona que lo desarrollará, entiende las
exigencias didácticas de su utilización.

93

�¾

Elaborar las tareas de aprendizaje. Elaborar las tareas de aprendizajes es
fundamental, es la unidad básica que expresa la relación dialéctica inherente al
proceso de enseñanza aprendizaje: entre mi labor intencional, preactiva,
orientadora y el aprendizaje desarrollador del estudiante. Constituye el núcleo
de la actividad que concebimos para realizar por el estudiante está vinculada a
la búsqueda y adquisición de conocimientos, habilidades, estrategias de
aprendizaje y al desarrollo integral de su personalidad.

¾

Elaborar el glosario. Es un elemento muy importante que me permite
ordenar las definiciones más importantes a utilizar en el curso, lo puedo
enriquecer en la medida en que avanzo en su elaboración y me quedará por
siempre como una útil herramienta que aumentará mi léxico y me facilitará un
proceso comunicativo más fluido en el futuro. Además, podré socializar mucho
mejor con otros mis conocimientos.

¾

Elaborar los temas de acuerdo a los objetivos. Elaborar los temas a partir
de los objetivos es muy importante porque me permite la elaboración de los
materiales educativos para que el alumno desarrolle unos aprendizajes
específicos en torno a un determinado tópico. Siempre que elaboro un curso
con una estructura curricular modular es necesario dividirlo en determinados
módulos que en este caso llamamos temas.

¾

Evaluar la elaboración del curso. Evaluar el curso tiene para mi gran
relevancia, al permitirme señalar su utilidad y su importancia, lo que me facilita
hacer mejores elecciones, tomar decisiones más acertadas, asumir teorías más
completas. También me permite adoptar una guía para actuar, modificar o no
la manera en que lo realizo, lo cual me ayuda a ser más preciso, poder
interactuar con otras personas de manera más objetiva y llegar con ellos a
conclusiones acertadas.

¾

Legalizar el curso. Es una etapa en la cual adquiero experiencias en los
procesos de gestión para la legalización de la producción científico-técnica.

94

�Incluye que reconozca el derecho de autor sobre figuras, fotos o el uso de
fuentes autorizadas, entre otras. En la elaboración de la documentación, son
esenciales mis cualidades éticas para reconocer legalmente los derechos
intelectuales de cada especialista sobre: el contenido, los medios, el diseño
informático y gráfico, las diferentes asesorías y los recursos informáticos
utilizados en la elaboración del curso.
¾

Solicitar ayuda. Saber solicitar ayuda a los especialistas es muy importante,
me ayuda a resolver problemas y situaciones de la producción de cursos que
todavía no puedo enfrentar solo, y es indispensable una comunicación eficiente
con los especialistas para poder obtener la información de la manera más
eficaz posible.

Todas estas estrategias de aprendizaje se caracterizan por tener un carácter personal,
suponen mayor reflexión sobre los objetivos planteados, existe en ellas un predominio
de la planificación y la regulación, suponen una respuesta socialmente situada y se
aprenden junto a los contenidos; y aunque son más específicas que las elaboradas en
el proyecto UAC, adquieren generalidad dentro del proceso de producción de cursos,
para ser utilizadas en otros entornos y en la actualización de los cursos.
3.3 Características de las herramientas de autor para favorecer la actividad
independiente del profesor en el proceso de producción
En los análisis realizados sobre las herramientas de autor, se evidencia la necesidad
de adecuar su estructura con otros elementos que no se han sido tomados en cuenta.
A partir de las características exigidas por varios autores que deben tener las
herramientas de autor (Aly, 2003; Bans, 2000; Bell, 1998; Cabero, 2002; Castañeda,
2003; Catalina, 2002; De Benito, 2000, 2002; De Leeuwe, 2002; Murray, 2003;
Susman, 2005), el análisis de requisitos realizados por la investigadora Ileana Alfonso
en su tesis de doctorado (Alfonso, 2005), los análisis realizados para el Asistente de
UAC (Collazo, 2004), el análisis de precedentes del modelo UAC (Cañas y otros,
2004), la observación del proceso de producción de cursos realizado en el CREA y el
ISMMM y de las encuestas realizadas a los profesores, se identificaron un grupo de

95

�características que deben cumplir estos software educativos para favorecer la
actividad independiente de los profesores en la producción de los cursos:
1. La estructuración de la información debe ser modular y reutilizable.
2. Es fácil de usar y requiere poca formación previa.
3. Edición WYSIWYG1 y vista previa del producto.
4. Expone una interfase amigable al autor.
5. Facilita el diseño del curso mediante plantillas.
6. Tiene una elevada automatización de las acciones a realizar.
7. Es independiente de la plataforma y de materiales en sitios remotos.
8. No necesita conexión permanente con otros servidores.
9. Presenta un diseño flexible de la interfase.
10. Incluye características tales como: Deshacer, Copiar, Pegar, y Buscar.
11. Disminuye el esfuerzo (el tiempo, el costo, y / u otros recursos) para crear el
curso.
12. Ayuda al autor a articular u organizar su conocimiento pedagógico.
13. Abarca todas las fases del proceso de producción del curso.
14. Brinda soporte a principios esenciales de diseño en términos pedagógicos y de
producción de cursos.
15. Cuenta con diferentes niveles de ayuda de acuerdo al nivel de conocimientos del
autor que personalizan su actividad para producir el curso.
16. Contribuye a desarrollar estrategias de aprendizaje en el autor durante el proceso
de producción del curso.
17. Facilita orientaciones y ayudas

para profundizar en el modelo pedagógico-

tecnológico a utilizar.
18. Facilita el aprendizaje sobre el proceso de producción de un curso.

1

Es el acrónimo de “What You See Is What You Get” (en español, "lo que ves es lo que obtienes"). Se aplica a los
procesadores de texto y otros editores de texto con formato (como los editores de HTML) que permiten escribir un
documento viendo directamente el resultado final, frecuentemente el resultado impreso. Se dice en contraposición a otros
procesadores de texto, hoy en día poco frecuentes, en los que se escribía sobre una vista que no mostraba el formato del
texto, hasta la impresión del documento (http://en.wikipedia.org/wiki/WYSIWYG)

96

�19. Ofrece orientaciones básicas y generales para que el profesor pueda elaborar cada
acápite del curso.
20. Permite que el autor perfeccione su trabajo como profesor.
Este grupo de características hace un mayor énfasis en la importancia de los
elementos pedagógicos necesarios para la realización del curso. Tratan de llevar a los
diseñadores de este tipo de aplicaciones, a la interiorización de la importancia de
proveer una adecuada orientación y ayuda al profesor en el diseño y elaboración del
curso. Enfatizan en el desarrollo de varios niveles de ayuda que orienten sobre las
ideas para la producción de cursos y los modelos pedagógicos; que sirvan como
ejemplos para la solución de la tarea, de manera que se utilicen como un apoyo
externo y en la realización del control y la valoración de lo realizado.
Destacan, la importancia de facilitar mediante orientaciones y ayudas el desarrollo de
estrategias de aprendizaje en el profesor durante la elaboración del curso.
Si cada herramienta de autor que se elabora tiene en cuenta estas características, los
profesores tendrán una actitud más favorable hacia ellas, facilitando su incorporación
(de las herramientas) en su práctica profesional de la enseñanza y el aprendizaje y en
la investigación.
Herramienta de autor para el modelo pedagógico tecnológico UAC
Hapuac1 es una herramienta de autor resultado práctico de la concepción teórica
metodológica para favorecer la actividad independiente del profesor en el proceso de
producción de cursos. Favorece la autoeducación de este en el proceso, mediante
ayudas contextualizadas, la orientación de las actividades a realizar y un grupo de
estrategias de aprendizaje modeladas para su desarrollo. A continuación se describen
algunos de sus elementos que se consideran particularmente importantes o
característicos en la concepción.

1

Herramienta de Autor Para UAC.

97

�Desde el punto de vista informático Hapuac se elaboró en pascal, con una
programación orientada a objeto, atendiendo a las características mencionadas en
este epígrafe. Su interfaz está dividida en varias secciones (figura 3.4):
1.

Menú Principal.

2.

Barra de Herramientas.

3.

Árbol del Curso.

4.

Zona de trabajo.

5.

Ayuda contextual. Orientaciones generales, básicas, para que el profesor
pueda elaborar, cada acápite del curso.

6.

Ayuda en la Barra de estado.

Consistencia

Valores por
defecto

Figura 3.4 Interfaz de la herramienta de autor.

98

�Figura 3.5 Asistente sobre el modelo pedagógico tecnológico UAC

Atendiendo a la finalidad autoeducativa de la concepción teórica metodológica basada
en la interacción que se establece entre el profesor y la herramienta de autor; en el
diseño de la interfaz, se tuvo en cuenta con mayor énfasis la consistencia de las
metáforas a utilizar y la facilidad de orientarse a partir del conocimiento de los
procesadores de texto y elaboración de presentaciones en la Suite de Microsoft Office
(figura 3.4).
A diferencia de la mayoría de las herramientas de autor que solo incluyen ayudas en
forma de manual de referencia, en esta, existen varios niveles: uno contextual en la
Barra de Estado para cada una de las opciones del programa (6); otro, también
contextual (5), que brinda una breve explicación e indicaciones metodológicas sobre el
elemento del curso que se está elaborando; así como un conjunto de estrategias de
aprendizaje modeladas para facilitar su apropiación por parte de los profesores y la
ayuda sobre la herramienta de autor que puede obtener oprimiendo la tecla F1.

99

�Además, cuenta con dos asistentes:
¾

Uno, sobre las características del modelo pedagógico tecnológico UAC, que
introduce al profesor en el ideal de formación que persigue, las metas,
metodologías y las concepciones teóricas en que se fundamenta, para aplicarlo
de acuerdo a las condiciones de los estudiantes a los que va dirigido el curso
(figura 3.5).

¾

Otro, sobre la producción de cursos, cuya meta fundamental es contribuir al
conocimiento del proceso por parte de los profesores, mostrando sus
características y fases (figura 3.6). Pretende adentrar a los docentes en los
procedimientos sobre la producción de cursos en formato digital, que requieren
una adecuada estructuración y una minuciosa planificación para elaborar un
ambiente que provea a los estudiantes con las condiciones que apoyen el
deseado proceso de enseñanza aprendizaje.

Toda esta información es necesaria en la fase de familiarización del proceso de
producción de cursos diseñados.

100

�Figura 3.6 Asistente sobre la producción de cursos en formato digital.

Figura 3.7 Estructura del curso en la herramienta de autor.

101

�El curso se muestra al profesor en forma de árbol, de manera que tiene acceso a
cualquiera de sus partes de forma intuitiva, facilitando la organización de su
conocimiento pedagógico (figura 3.7).
A partir de la motivación del profesor constatada en las encuestas realizadas, se
favorece el tránsito progresivo de la dependencia a la independencia y a la
autorregulación, en su interacción con la herramienta de autor, apoyándose en las
orientaciones y ayudas mencionas, proporcionándole la adquisición de conocimientos y
sugiriéndole la reflexión sobre los resultados; beneficiando el autocontrol y la
autoevaluación durante el proceso.
De esta manera el profesor en la medida que produce el curso se apropia de
conocimientos, acciones y estrategias de aprendizaje a partir de sus propias
necesidades. Su superación se realiza a través del aprendizaje que desarrolla en la
solución de la tarea: la producción del curso.
Este

proceso

está

organizado

sustentado

en

la

herramienta

de

autor

e

intencionalmente dirigido a la superación del profesor en el modelo pedagógico, en la
producción de cursos y en su crecimiento personal y profesional al enfrentar la tarea.
Apoyado en la herramienta de autor el profesor juega un papel activo en su
interacción con el objeto de asimilación, constituido por los contenidos pedagógicos y
de la producción del curso, en el cual se enfrenta a nuevas y variadas situaciones, que
resuelve con su trabajo independiente y las ayudas que proporciona el software.
Hapuac contribuye a desarrollar estrategias de aprendizaje en el autor durante el
proceso de producción del curso, al sugerir su utilización para y en su elaboración.
Estas se muestran al profesor en dos formas diferentes (figuras 3.8 y 3.9).
Todas las pantallas disponen de orientaciones tecnológicas y pedagógicas que
contribuyen a un mejor desempeño del profesor. A través de las ilustraciones que
presentan muchos de

102

�Figura 3.8 Estrategias de aprendizaje para ser utilizadas en el curso.

Figura 3.9 Estrategias de aprendizaje que deben desarrollar los profesores durante el
proceso de producción

103

�los botones y la similitud con otros conocidos, el profesor puede aprender fácilmente
su uso.
Es importante hacer notar como los sistemas de signos utilizados en la interfaz
facilitan la comprensión por parte del profesor de las acciones a realizar, debido a la
utilización de aquellos que están más cercanos al contenido de la acción que el usuario
debe realizar o del concepto que representan.
Así se desarrolla un significado universal, véase por ejemplo el icono que representa el
cortar en el ambiente Windows, el mismo consiste en una tijera, tomada en asociación
con la experiencia anterior de cortar algo, este icono promueve una serie de
operaciones que no son de la misma naturaleza desde el punto de vista manual y
expresa un modo de actuar y pensar diferente en la edición de un texto.
A partir de estas ideas puede comprenderse la trascendencia que tiene, para la
dirección del proceso de enseñanza aprendizaje, la afirmación de L.Vigotsky con
relación a las formas de interpretar y las estrategias que desarrollan las personas
estrechamente vinculadas al tipo de interacciones que se pueden establecer con las
herramientas y sistemas de signos externos (Herrero y otros, 2004).
Los signos y herramientas, como mediadores, están presentes durante todo el proceso
de producción de cursos. A través de ellos el profesor asimila un nuevo lenguaje, el
que puede emplear para operar internamente. De esta forma se sitúa en condiciones
de utilizarlos en su modo de actuar e incorporarlo al proceso de enseñanzaaprendizaje con el doble propósito de preparar al estudiante en los contenidos
específicos y en el uso de las TIC como parte de la cultura de aprendizaje, como
herramienta utilizada para ayudar a aprender.
3.4 Validación de la Concepción
3.4.1 Validación por consulta a expertos
En el transcurso de la investigación se realizaron varias presentaciones de la
concepción desde su idea inicial hasta su desarrollo final, que favorecieron su
valoración en cada etapa del proceso. Se efectuaron varias sesiones científicas ante

104

�los integrantes del proyecto, que valoraron cada uno de sus elementos. Además de
exposiciones con especialistas (Anexo III-2) y entrevistas con expertos en la temática.
Todos los elementos de la concepción se pudieron concretar en una herramienta de
autor elaborada con este fin. Lo cual es un primer paso indicativo de la validez de la
concepción.
En el camino de reafirmar esta valoración, también se realizó una consulta a expertos
empleando el método Delphi, uno de los métodos subjetivos más confiables para
valorar los elementos fundamentales de la concepción teórica metodológica: las
exigencias, las estrategias de aprendizaje y las características de las herramientas de
autor.
Para la selección de la muestra se siguió el criterio de tratar de involucrar a profesores
e investigadores de diferentes centros que tuvieran relación con la producción de
cursos, que estuvieran vinculados al uso de las tecnologías y conocimientos sobre el
modelo tecnológico pedagógico UAC.
De esta forma, se

aplicó una encuesta con el fin de valorar el coeficiente de

competencia de los posibles expertos (Anexo III-3). Contestaron un total de 13, de los
cuales 12 tenían un coeficiente de competencia catalogado como alto y uno medio
(Anexo III-4). Dado que el coeficiente de competencia promedio de todos los posibles
expertos fue alto, se utilizaron los criterios de todos ellos, tal como se permite en la
utilización de este método estadístico.
El grupo de especialistas estuvo integrado por 12 doctores y un máster con una
experiencia en la educación de 28 años como promedio, todos han realizado al menos
un curso en formato digital, con un promedio de 4 cursos por experto y con
conocimientos sobre el proyecto UAC.
El instrumento para la consulta (Anexo III-5) fue elaborado y aplicado a partir de la
metodología planteada por el método Delphi para recoger información, los resultados
obtenidos a partir de su procesamiento se muestran en el Anexo III-6.

105

�El criterio de los expertos sobre los 119 aspectos sometidos a valoración en relación
con la Concepción, se comportó de la siguiente forma: 108 de ellos fueron valorados
como muy adecuados y los 11 restantes de bastante adecuados; ninguno fue
considerado adecuado, poco adecuado o no adecuado.
Cada una de las exigencias fueron valoradas de muy adecuadas y la mejor evaluada
fue la cuarta exigencia, 11 de los expertos la estimaron muy adecuada, en
correspondencia con el sentir de la concepción en su conjunto: favorecer el desarrollo
de estrategias de aprendizaje y la autoeducación de los profesores en la producción de
cursos.
Las valoraciones sobre las estrategias de aprendizaje fueron más positivas, el 91% de
las apreciaciones fueron, muy y bastante adecuadas y el 8% la evaluó de adecuadas
(figura 3.10).
En el caso de las características que deben cumplir las herramientas de autor para
favorecer su uso el 93% de las valoraciones fueron muy y bastante adecuadas, lo que
brinda una idea clara de la valoración en general de la concepción para el objetivo
trazado.
Las recomendaciones referidas a las exigencias se centraron en la segunda, en
relación con que si era suficiente la familiarización con el modelo pedagógico a
emplear.
En el caso de las estrategias de aprendizaje en total 11 acciones recibieron
valoraciones de poco adecuada o no adecuada de al menos un experto, determinadas
en su mayoría por deficiencias en la redacción. No obstante todas fueron valoradas
finalmente de bastante adecuadas.

106

�100%
90%
80%
70%
1

60%

2

50%

3
4

40%

5

30%
20%
10%
0%
E-1

E-2

E-3

E-4

E-5

E-6

E-7

E-8

E-9

E-10 E-11 E-12 E-13 E-14

Figura 3.10 Valoración de las estrategias de aprendizaje por los expertos
Estos resultados determinan la validación teórica de la propuesta por los expertos
consultados, por lo que no se consideró necesario repetir la consulta.
Las sugerencias, ideas, críticas y recomendaciones expresadas por los expertos en los
instrumentos aplicados se pueden observar en el Anexo III-7; fueron consideradas
para la versión definitiva de la concepción teórica metodológica.
3.4.2 Validación por estudio de casos
Este método de investigación se utilizó para valorar la efectividad de la concepción
teórica metodológica en la elaboración de un curso del modelo pedagógico tecnológico
UAC, y su influencia en la actividad independiente del profesor en el proceso de
producción.
Se desarrollaron estudios de caso instrumentales (Anexo III-8), que se distinguen
porque se definen en razón del interés por conocer y comprender un problema más
amplio a través del conocimiento de un caso particular. El caso es la vía para la
comprensión de algo que está más allá de él mismo, para iluminar un problema o
unas condiciones que afectan no sólo al caso seleccionado sino también a otros
(Stake, 1998).

107

�Este estudio tiene como objetivos educar en el conocimiento del proceso y comprobar
la efectividad de la concepción elaborada para favorecer la actividad independiente del
profesor en el proceso de producción de cursos en formato digital.
Cuestiones a investigar
¾

Influencia de las ayudas ofrecidas por la herramienta de autor en la
comprensión del objeto, y la selección de las alternativas necesarias de
acuerdo a las condiciones en que se desarrolla el proceso.

¾

Importancia de una visión conceptual del proceso de producción del curso y de
la comprensión del modelo pedagógico para enfrentarse a la actividad.

¾

Valoración de la evolución del profesor y las acciones que realiza en la
elaboración de un curso, y si favorecen su actividad independiente.

La investigación se realizó con tres profesores de diversa formación pedagógica y
tecnológica y de distintos centros, lo cual en términos de estudios de caso es
importante, pues, la selección del o de los casos no pretende conseguir o mantener
ningún tipo de representatividad con respecto a los casos posibles, o a la población de
casos posibles. No es una muestra los casos que se seleccionan.
Por otra parte es significativo tomar en consideración el esfuerzo que implica realizar
un curso en formato digital y el tiempo necesario a invertir para ello, sin estar
contemplado en el plan de trabajo profesional de cada profesor.
Debido a los diferentes lugares en que se desempeñaban los profesores y los objetivos
del estudio de casos no se utilizó la observación como elemento fundamental de
recolección de datos, la investigación se apoyó en la entrevista, los cuestionarios y los
autoinformes, lo que no le restó validez ni calidad al estudio realizado.
Los criterios tenidos en cuenta para la selección de casos a incluir en la investigación
fueron:
¾

Conocimientos elementales de informática, trabajo con procesadores de texto.

¾

Disponer del tiempo necesario para dedicarlo al trabajo.

¾

Nivel de motivación para involucrarse en el proceso.

108

�Para la recogida de datos se establecieron las siguientes fases.
1. Entrevista inicial.
¾

Explicación de la concepción y su finalidad.

¾

Explicar importancia de su participación.

¾

Diagnóstico mediante el Instrumento II (Anexo II-6).

2. Entrevistas semiestructuradas (Anexo III-9).
3. Entrevista Final (Anexo III-9).
¾

Entrega de los Autoinformes.

¾

Recogida y evaluación de los cursos realizados.

En la entrevista inicial que se realizó con cada uno de los casos por separado, se les
explicó la finalidad de la concepción y la importancia de su participación, así como los
objetivos del estudio. En general primó un clima de entendimiento y cordialidad
contribuyendo a la motivación de los profesores, a los que llamaremos caso1, caso2 y
caso3.
Como elemento a destacar está la elevada motivación de los casos involucrados para
la elaboración del curso empleando la herramienta de autor.
Los resultados de la aplicación del Instrumento II (Anexo II-6) para diagnosticar sus
habilidades en la producción de cursos se muestran en el Anexo III-10. Todos tienen
buena experiencia en la elaboración de documentos, gráficos y presentaciones, no así
en otros materiales educativos. El orden de experiencia en la elaboración de
materiales educativos de mayor a menor experiencia, es el siguiente: caso1, caso2 y
caso3.
Las herramientas que han usado estos profesores en la elaboración de materiales
educativos son mínimas, excepto el caso1, que además dice haber utilizado
herramientas de autor; el caso 2 solamente ha utilizado procesadores de texto, la
clasificación en el uso de herramientas informáticas, de mayor a menor experiencia,
es el siguiente; caso1, caso3, caso2.

109

�Ninguno tiene conocimientos sobre concepciones o metodologías para la producción de
cursos en formato digital, el caso2 es el único que ha elaborado entre dos y cinco
cursos para la plataforma de Teleformación Microcampus, de manera similar a como
se realizó en el ISMMM1. Y en consecuencia, las acciones que reconocen necesarias
para la elaboración de un curso también son mínimas y no favorecen su actividad
independiente. Además, no tienen experiencia de trabajo con el modelo pedagógico
tecnológico UAC.
En resumen, los casos seleccionados tienen las siguientes características:
Caso1: Buena preparación tecnológica, ha realizado una gama amplia de materiales
educativos en los que ha usado varias herramientas informáticas elaborando pequeños
tutoriales en sistemas de programación de alto nivel, no conoce las concepciones y
modelos para la producción de cursos ni ha realizado ninguno, no reconoce ninguna
acción para la elaboración de un curso en formato digital.
Caso2: También ha realizado varios materiales educativos en formato digital, sin
embargo, solo se ha apoyado en el procesador de texto Word. No conoce las
concepciones y modelos para la producción de cursos aunque dice haber realizado
entre dos y cinco cursos para la plataforma de Teleformación Microcampus. Tienen
una mejor formación pedagógica y reconoce un pequeño grupo de acciones para
realizar un curso.
Caso3: Es el que menos materiales educativos digitales ha elaborado, aunque ha
utilizado además de los procesadores de textos: tabuladores electrónicos. No conoce
la existencia de concepciones y modelos para la elaboración de un curso, ni ha
realizado ninguno. Por las insuficiencias detectadas debe ser el que más necesite de
las orientaciones y los asistentes de la herramienta de autor.
En dependencia del diagnóstico realizado y las posibilidades de la herramienta de
autor, se parte del supuesto que los tres casos estén en condiciones de elaborar el
curso. En este proceso las ayudas no provienen directamente de un profesor o

1

En el capítulo II se detallan los errores de la implementación del modelo individual en el ISMMM.

110

�compañero más capaz, sino mediante guías, orientaciones y asistentes de la
herramienta de autor orientados para la autoeducación. En este proceso es
fundamental distinguir entre las posibilidades que se ofrecen y la utilización real que
hacen de ella los casos.
Todos los casos comenzaron el desarrollo del curso en la fase de familiarización con un
uso más o menos intensivo de las ayudas y asistentes para conocer acerca de los
procesos de producción y sobre el modelo pedagógico a emplear.
El proceso de familiarización con la navegación planteada por la herramienta de autor
fue bastante rápido, no así la comprensión del modelo pedagógico a usar, que fue más
lento. No obstante, la estructura del curso en la herramienta de autor permitía que no
se interrumpiera el trabajo.
El caso1 transitó por todas las fases previstas del proceso de producción para elaborar
el curso; el caso2 ya había desarrollado el curso en la modalidad presencial por lo que
tenía trabajo adelantado en las primeras fases. Para el caso3 hubo fases que se
realizaron solo parcialmente.
En las entrevistas realizadas los casos valoraron de muy buenas las orientaciones y
ayudas que brinda la herramienta, y de muy adecuados los procedimientos de
navegación e información al usuario para desarrollar las actividades necesarias en la
producción del curso. Debe destacarse que no se mantuvieron los mismos ritmos en la
elaboración del curso. El caso3 necesitó mucho más de las ayudas que los demás, en
correspondencia con el diagnóstico realizado. El caso2, de la ayuda referente al
modelo pedagógico y sobre el proceso de producción. Y el caso1 fundamentalmente,
de la ayuda sobre el modelo pedagógico.
Los casos valoran de muy adecuado el dominio adquirido de las acciones realizadas
para la elaboración del curso según la concepción propuesta lo cual favorece su
actividad independiente.
El caso1 y el caso2 no efectuaron una consulta frecuente de las estrategias de
aprendizaje del proceso de producción, pero sí de las necesarias para incorporar al

111

�curso, aludiendo que estás son más generales y contribuyen a la apropiación de las
otras. Ambos consultaban a menudo las orientaciones sobre el proceso de producción,
donde se exponían las acciones a realizar en cada fase, entre ellas las que se
modelaban en las ayudas de las estrategias de aprendizaje. Es decir, ambos realizaron
un conjunto de acciones que representaban una estrategia de aprendizaje, las cuales
obtenía del uso frecuente de la ayuda sobre el proceso de producción del curso.
Esta situación pone de manifiesto que el control consciente de una estrategia de
aprendizaje puede ser más o menos explícito, ya que en algunos casos puede suceder
que parte de los componentes de la estrategia estén automatizados o regulados de
forma implícita. Además, revela el carácter de sistema y de interrelación de la
concepción a través de los asistentes y las ayudas de la herramienta.
El caso3 si hizo un uso frecuente de todas las estrategias de aprendizaje. Su consulta
permitió una mayor reflexión

sobre las acciones a realizar favoreciendo su

autoaprendizaje en el proceso y facilitando la elaboración del curso.
Todos los casos necesitaron ayudas adicionales en el proceso. El caso1 incluyó algunos
elementos multimedia elaborados por otro profesor y por él mismo. El caso2 solicitó
ayudas al grupo de producción del CREA con algunas imágenes. En el Anexo III-11 se
ofrecen los resultados de las entrevistas y encuentros realizados.

Facilidad de uso

Ayudas y
orientaciones

Caso3
Caso2

Conocimiento de las
estrategias

Caso1

El asistente

0

1

2

3

4

5

Figura 3.11 Valoración de cómo favorecieron estos aspectos la producción del curso

112

�El criterio de los casos fue muy bueno sobre el asistente del modelo pedagógico
tecnológico UAC, las ayudas y orientaciones sobre la producción de un curso y la
facilidad de uso de la herramienta de autor. El desarrollo de las estrategias de
aprendizaje es evaluado de regular.
El caso1 según su propio testimonio, no las revisó lo suficiente, al contrario de las que
debía utilizar para elaborar el curso. El análisis de su autoinforme y en los encuentros
realizados se demuestra un mayor desarrollo que el declarado. Si atendemos a las
cuatro fases comentadas por la Dra. Doris Castellanos (Castellanos, 1999) para aplicar
una estrategia, las realizó todas como se puede mostrar en su autoinforme. Al
reconocer que no solo comprendió como realizar el curso, sino además el saber hacer.
El caso2, plantea que aunque conoce las estrategias de aprendizaje y sabe para que
se usan, todavía necesita de una mayor ejecución para desarrollarlas con la calidad
necesaria. En lo cual tiene toda la razón, es imposible que al realizar un solo curso
adquiera todas las estrategias necesarias para llevarlo a cabo. Reconoce sentirse
superado en el proceso.
El caso3 manifiesta que “la ayuda sobre las estrategias de aprendizaje también fue
muy usada, ayudan a llevar a cabo muchas de las cuestiones a realizar y que a veces
desconocemos. Por otra parte la forma en que están redactadas me parece que
facilitan saber como utilizarlas y para que sirven”. No obstante valora que el dominio
que tiene sobre ellas se evalúa de regular.
El análisis de sus autoinformes y en los encuentros realizados se demuestra un mayor
desarrollo que el declarado. Realizaron acciones para adquirir información, y
desplegaron métodos de acción, que implicaron control, intencionalidad, compromiso y
responsabilidad sobre el proceso de aprendizaje, logrando al mismo tiempo una
comprensión significativa del contenido a aprender. Además reconocen que no solo
comprendieron cómo realizar el curso, sino además el saber hacer; al correlacionar los
métodos y conocimientos a emplear. Estos elementos son los que forman la estructura
de cualquier acto intelectual independiente.

113

�Los casos evalúan el aprendizaje adquirido sobre el proceso de producción de un curso
en formato digital de bastante adecuado. Elaboraron el curso con una práctica
reflexiva sobre su propio aprendizaje, precisando sus objetivos, analizando que
necesitan para lograrlos, controlando el proceso y evaluándolo para perfeccionarlo;
elaboraron o aprendieron acciones que no formaban parte de los métodos que usaban
anteriormente

y

que

controlaron

concientemente,

favoreciendo

su

actividad

independiente y su autoeducación.
El resultado más importante del estudio fue la elaboración de los cursos por parte de
los profesores, requiriendo un mínimo de ayuda, con una adecuada calidad. Mostró
que la herramienta de autor, basada en la concepción elaborada, permite que los
profesores planifiquen de manera independiente sus acciones y dirijan todo el proceso,
favoreciendo su actividad independiente, aprendiendo a la vez que realizan su curso,
apoyados en orientaciones y asistentes que incluye la herramienta de autor, sin
descartar la ayuda de otros. Que durante el proceso pueden apropiarse no solo de
modos de hacer sino también de motivaciones y actitudes hacia el propio aprendizaje
que favorecen su autoeducación.

CONCLUSIONES
1.

El proceso de introducción de las TIC en el contexto educativo cubano e
internacional implica nuevos retos para los profesores, uno de ellos es
involucrarlos de manera más activa, tanto en el nivel de independencia que
puedan lograr en la elaboración de su propio material, como en la preparación
necesaria para trasformar su curso.

2.

Los modelos y concepciones del proceso de producción de cursos en formato
digital se basan en el diseño instructivo, y aunque han evolucionado al igual
que las tendencias pedagógicas en las que se sustentan, todavía presentan
dificultades e insuficiencias que obstaculizan un mejor desempeño de los
profesores.

114

�3.

Los niveles de ayuda que ofrecen las herramientas de autor en el conocimiento
de las metodologías y los modelos pedagógicos necesarios para elaborar y
generar los materiales educativos y/o cursos en formato digital por los
profesores, aún no satisfacen todas las expectativas con que fueron creadas,
como: promover una mayor independencia, contribuir a su superación y a la
producción de materiales con una calidad adecuada.

4.

La actividad independiente se revela como una alternativa eficaz para la
adquisición de conocimientos y modos de actuación por el profesor en la
producción de cursos, y convertirse en un vía efectiva para desarrollar acciones
y estrategias de aprendizaje que contribuyan a su autoeducación permanente.
En consecuencia se debe favorecer, a través de este proceso, su actividad
independiente.

5.

Los análisis realizados en la Cujae y el ISMMM pusieron de manifiesto que:
¾

Para la superación de los profesores una estructura tecnológica apropiada
es un requisito importante, pero la utilización de la tecnología

en la

enseñanza y el aprendizaje exige una formación no solo en aspectos
técnicos, sino también en la práctica educativa.
¾

El modelo colaborativo empleado en la Cujae identifica el

proceso de

producción de cursos como una actividad donde el profesor puede
superarse con la ayuda de otros y; el modelo individual empleado en el
ISMMM muestra que el profesor puede elaborar el curso a partir de sus
propios esfuerzos, en su interacción con los software educativos, el nivel
que puede alcanzar en esta superación está determinado por la calidad y
oportunidad

de

ayudas

u

orientaciones

que

pueda

recibir

de

la

herramienta de autor utilizada.
¾

Las acciones realizadas en la producción de un curso en formato digital por
los profesores son mínimas y pueden incrementarse para favorecer su
actividad

independiente,

implementando

una

nueva

concepción

del

115

�proceso en la cual interactúen de forma autodirigida y desarrollen sus
propias estrategias de aprendizaje; para ello, son necesarias herramientas
de autor que favorezcan su superación.
6.

La concepción teórica metodológica para favorecer la actividad independiente
del profesor en la producción de cursos en formato digital se elaboró a partir
de la sistematización teórica de los presupuestos aportados por el proyecto
UAC y de las concepciones y experiencias acerca de la elaboración de cursos; y
consta de los siguientes elementos:
¾

Las exigencias principales del proceso de producción.

¾

Las estrategias de aprendizaje del profesor en el proceso de producción.

¾

La estructura del proceso de producción.

¾

Las características de las herramientas de autor.

7. La concepción teórica metodológica para favorecer la actividad independiente
del profesor en el proceso de producción de cursos se validó a través del
método de consulta a expertos y un estudio de casos múltiple, demostrando su
pertinencia y posibilidades de aplicación como una alternativa para el trabajo
del profesor en la elaboración de cursos con el apoyo de las TIC.
RECOMENDACIONES
1. Proponer el resultado práctico de esta investigación a la dirección docente
metodológica del Ministerio de Educación Superior y su transferencia a otros CES
y sedes universitarias municipales como una alternativa para los profesores que
quieren realizar el proceso de producción de los cursos del modelo pedagógico
tecnológico UAC de forma independientemente.
2. Evaluar y perfeccionar sistemáticamente la herramienta autor elaborada con esta
concepción, a partir de su extensión y utilización en distintos contextos.
3. Proponer la concepción teórica metodológica a la dirección docente metodológica
del Ministerio de Educación Superior como una alternativa para favorecer la

116

�independencia de los profesores en la producción de cursos en formato digital en
el proceso de Universalización que se lleva a cabo en el país.
4. Continuar las investigaciones del proceso de producción de cursos en formato
digital con la concepción teórica metodológica elaborada, aplicándola en distintos
entornos y a diferentes modelos pedagógicos.

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216. Solís González, Y. y Zilberstein Toruncha, J., 2005. Las estrategias de
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217. Stake, R., 1998. Investigación con estudio de casos. Ediciones Morata. Madrid,
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218. Sussman, D., 2005. Time Technology. T+D, 59(8): 53-56.
219. Talízina, N., 1988. Psicología de la Enseñanza. Editorial Progreso. Moscú,
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file://d:%5Cmontero%5Cmitesis%5Cbibliografia%5C(Valdes,%202005)%20Habi
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128

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III. Editorial Pedagógica, Moscú. 383 pp.
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www.learnflex.com. 20/12/2005.
240. Zamora Aguilera, M., 2004. Alternativa metodológica para el desarrollo de la
independencia cognoscitiva en escolares del primer ciclo de la enseñanza
primaria del Municipio Mariel mediante un sistema de juegos. Tesis de Maestría,
ISPEJV, La Habana, Cuba. 97 pp.
241. Zilberstein Toruncha, J. y otros, 2005. Fundamentos del modelo Universidad
para la Autoeducación Cujae (UAC) y aplicaciones concretas del mismo en la
educación a distancia, como parte de la Universalización de la Educación Superior
Cubana. Cujae, La Habana, Cuba.
242. Zilberstein Toruncha, J. y Silvestre Oramas, M., 2002. Diagnóstico y
transformación de la institución docente. Ediciones CEIDE, México. 180 pp.
243. Zilberstein Toruncha, J. y otros, 2004. Ayudas para las estrategias de
aprendizaje, Proyecto UAC, La Habana, Cuba. 13 pp.
244. Zumbado Fernández, H., 2004. Modelo didáctico de un libro de texto en
formato electrónico para la asignatura Análisis Químico de los Alimentos I en la
carrera de Ciencias Alimentarias. Tesis de Doctorado. CREA, Cujae, La Habana.

129

�ANEXOS
Anexo I. Resumen del modelo tecnológico pedagógico UAC
El Modelo pedagógico tecnológico UAC persigue promover la participación
independiente (reflexiva y consciente) por parte de los estudiante de los cursos, en
su aprendizaje (en unidad entre lo instructivo y lo educativo) con el contenido de
enseñanza, que se les ofrece en una plataforma desarrollada en CD, para facilitar
su utilización en cualquier localidad de Cuba, a partir de los esfuerzos del Estado por
extender el uso de la computación de manera masiva.
La autoeducación revelada en el Modelo, a diferencia de otras modalidades de
educación a distancia estudiadas de otros países y en Cuba para producir cursos
(Cañas, T y Otros, 2004), atenderá la unidad entre lo instructivo, lo educativo y
lo desarrollador, en función de la formación integral de la personalidad de los
estudiantes y que se favorezca en ellos una cultura general integral, que deberá
expresarse en los contenidos de los cursos (sistema de conocimientos, habilidades y
valores que contribuyan a formar), así como en cada una de las tareas que exijan el
esfuerzo intelectual de ellos en vínculo con los otros, lo cual también caracterizará
este Modelo.
El Modelo podría insertarse en la producción de los cursos para la formación de una
cultura integral en la población, dentro de la Universalización que se lleva a cabo hoy
en el país, ya que tiende a favorecer una alta calidad del proceso de enseñanza
aprendizaje, al tener como premisa el empleo de manera racional los recursos
humanos y tecnológicos, conque cuentan hoy las universidades y las SUM ubicadas en
las diferentes localidades. Es también aplicable, con las adecuaciones pertinentes en
cada caso, a contextos educativos de otros países.
Los principales presupuestos asumidos se enuncian a continuación:
¾ De la concepción pedagógica cubana.
¾ La comprensión de la enseñanza como la causa del desarrollo intelectual,
en un contexto cultural dado, en el que la influencia social es determinante, sin
desconocer el papel de lo heredado. (L. S. Vygotski 1966, 1987).
¾ Las exigencias actuales para una concepción de enseñanza y
aprendizaje desarrollador.
A continuación se resumen en un esquema los elementos principales del Modelo:

130

�AUTOEDUCACION
TAREA
TRABAJO
INDEPENDIENTE
DEL ESTUDIANTE

ESTRATEGIAS DE
APRENDIZAJE

GESTIÓN DE LA
INFORMACIÓN
CIENTÍFICOTÉCNICA

CURSO EN CD
Estimular el trabajo grupal

Promover
la consulta de otras fuentes y a
otros especialistas

Estimular
la realización de
investigaciones

Un despliegue de esos elementos del Modelo, a partir de los presupuestos teóricos
asumidos del Enfoque Histórico Cultural, se resume en que:
• La autoeducación es “la actuación consciente y planificada que realiza el
educando consigo mismo (autoactuación) con el objetivo de perfeccionar su
personalidad, en correspondencia con sus potencialidades y con las posibilidades que
le brinda la sociedad.”1 Favorece la actividad cognoscitiva independiente del que
aprende a la vez que la formación de valores asociados a esta, permitiendo así el
pleno desarrollo de la persona, en relación con los otros y la sociedad en general.
La autoeducación entendida en este Modelo, a diferencia de otras concepciones para la
teleformación, educación a distancia, educación abierta, entre otras, le otorga un
importante papel a la ayuda de los otros en el aprendizaje: otros estudiantes, otros
profesionales y técnicos que conozcan del contenido relativo a los cursos, por lo que
en los cursos en CD, se recomienda el trabajo individual, pero se insiste en el valor del
trabajo grupal.
La autoeducación revela la necesaria unidad entre lo instructivo, lo educativo y lo
desarrollador, en función del desarrollo integral de la personalidad de los estudiantes y

1

Fernández, O, Una concepción teórico metodológica de la autoeducación y su proyección en las FAR a partir de las
ideas de Fidel Castro, Resumen de Tesis doctoral, Cuba, 2003, P. 10.

131

�que se favorezca en ellos una cultura general integral, que deberá expresarse en los
contenidos de los cursos (sistema de conocimientos, habilidades y valores que
contribuyan a formar), así como en cada una de las tareas de aprendizaje que deben
exigir el esfuerzo intelectual de ellos, y que aprendan a aprender, a comunicarse, a
autocontrolarse y autoevaluarse.
• El estudiante se vincula al contenido esencial de los materiales en formato
electrónico que se generaran a partir del Modelo, en un CD ROM, en el cual también
se presentan otros contenidos complementarios, con el apoyo diferentes ayudas, que
puede solicitar y se abrirán en ventanas diferentes, a partir de las posibilidades que
ofrece la multimedia interactiva, lo cual le ayudará a desarrollar su trabajo
independiente, a la vez que lo motivarán a realizarlo.
La alternativa que ofrece el Modelo al presentar los cursos en CD, se ajusta a las
exigencias actuales de la Universalización de la Educación Superior cubana, en tanto
permite que estos puedan llegar a todas las localidades del país, tengan acceso o no a
conexión a Internet y al propio desarrollo tecnológico alcanzado, ya que hoy existen
numerosas instalaciones en toda Cuba que poseen computadoras, en las cuales se
puede consultar el curso.
• Promueve el trabajo independiente (reflexivo y consciente) por parte del propio
estudiante, en su aprendizaje, para apropiarse del contenido de enseñanza que se
ofrece en la plataforma en CD ROM, sin necesidad de estar directamente en las
instalaciones universitarias o de asumir horarios rígidos.
• Se favorece el desarrollo de estrategias de aprendizaje, entendidas estas
como “procedimientos para la autoeducación, de los que la persona se apropia en la
actividad y la comunicación y le permiten alcanzar metas superiores. Se perfeccionan
y transfieren, al constituirse en recursos de autorregulación, control y valoración en el
propio aprendizaje, a partir de un componente motivacional importante. Se
desarrollan tanto en el proceso de estudio que realiza la persona en su actividad
cognoscitiva independiente o con la ayuda de otros (docente, estudiantes y otras
personas), lo que contribuye a la formación de cualidades de su personalidad.”1
• Promueve la realización por el estudiante de diferentes tipos de tareas de
aprendizaje, con niveles de complejidad creciente, que van desde la reproducción
simple de conocimientos, la reproducción con y sin modelos, la aplicación de los
conocimientos a situaciones conocidas y a otras nuevas y la creación.
La investigación adoptó que la tarea de aprendizaje es “la unidad básica que expresa
la relación dialéctica inherente al proceso de enseñanza-aprendizaje: entre la labor
intencional, preactiva, orientadora del profesor y el aprendizaje desarrollador del
estudiante. Constituye el núcleo de la actividad que se concibe para realizar por el
estudiante en el proceso de autoeducación (...) está vinculada a la búsqueda y
adquisición de conocimientos, habilidades, estrategias de aprendizaje y al desarrollo
integral de su personalidad.”2
Estas tareas se concentrarán en lo cognitivo, en el desarrollo de habilidades, en la
formación de valores y en el crecimiento personal, al contener elementos que
orientarán al estudiante a estudiar de manera independiente, a relacionarse con su
entorno social, a solicitar la ayuda de otros, a comunicar a otros sus inquietudes y
preocupaciones o también ayudar a otros estudiantes que cursen esta modalidad
educativa.
• Como elementos que apoyan los materiales concebidos bajo este modelo, se
contempla la orientación y estimulación a: la consulta en bibliotecas y otros centros de
la ciencia, la producción o los servicios; la consulta a Centros Virtuales de recursos (en
aquellas localidades en las que exista conectividad), así como el desarrollo de
investigaciones por parte de los estudiantes, entre otras.
1

Zilberstein, J y otros, Monografía estrategias de aprendizaje en un Proyecto Universidad para la autoeducación Cujae
(UAC), 2004, P. 72.
2 R. Collazo y N. Valdés, Estudio teórico y propuesta metodológica sobre las tareas para el aprendizaje en el modelo
pedagógico-tecnológico del Proyecto Universidad para la Autoeducación CUJAE (UAC). Monografía. 2004. P. 6.

132

�Este modelo asume un diseño curricular disciplinar y modular, que favorece la
atención a las relaciones interdisciplinarias y multidisciplinarias, sin desatender la
formación en cada disciplina desde el punto de vista del contenido (que incluye los
conocimientos, habilidades y valores, los intereses, necesidades y motivos de los
estudiantes, así como el desarrollo de su capacidad creadora).

Mapa general de los cursos generados a partir del Modelo UAC
Tomado de:
Informe de investigación al programa nacional del CITMA: la sociedad cubana actual.
Retos y perspectivas hacia el siglo XXI.
Resultado parcial:
Fundamentos del modelo Universidad para la Autoeducación (UAC) y aplicaciones
concretas del mismo en la educación a distancia, como parte de la Universalización de
la Educación Superior Cubana.
(Zilberstein y Otros, 2005)

133

�Anexo II. Instrumento sobre la Teleformación
El propósito de este instrumento, es obtener información sobre el estado del claustro
para desarrollar la Teleformación.
Su colaboración será de gran ayuda para el trabajo de investigación que el CREA viene
realizando sobre esta modalidad de la enseñanza. Gracias.
1. Datos generales. Usted debe seleccionar según corresponda.
1.1

Facultad a la que pertenece.
Arquitectura, Civil, Eléctrica, Industrial, Mecánica, Química, Área
independiente.

1.2

La asignatura que imparte es.
Básica, básica específica, especialidad.

1.3

Categoría docente.
Titular, auxiliar, asistente, instructor, adiestrado.

1.4

Experiencia como docente.
Más de 25 años, 10 a 24 años, 4 a 9 años, 1 a 3 años, ninguna.

1.5

Ha impartido cursos de postgrado.
Más de 10 cursos, 4 a 10 cursos, 1 a 3 cursos, ninguno.

1.6

Ha preparado algún curso basado en el uso de las TIC. Si___

1.7

Ha impartido cursos basados en el uso de las TIC.

1.8

Su experiencia en la Educación a Distancia es:
Elaborando algún curso
Impartiendo algún curso
Elaborando e impartiendo algún curso

1.9

Su conocimiento sobre los aspectos teóricos de la Educación a Distancia lo
considera.
Nulo, Muy bajo, Bajo, alto, Muy alto.

Si___

No ___
No___

2. En la relación siguiente, seleccione, en orden de importancia, cinco enunciados que
a su juicio caracterizan el proceso de enseñanza-aprendizaje a distancia.
Considere el número 1 como más importante y el número 5 el menos importante
No.
Enunciado
Orden
2.1
Permite atender las diferencias individuales en el aprendizaje.
2.2
Representa una mayor flexibilidad para el estudiante, en la
organización y ejecución de la actividad de estudio.
2.3
Es fundamental el diseño bien estructurado del proceso didáctico.
2.4
La comunicación está mediada por la tecnología.
2.5
Los medios constituyen el soporte fundamental del proceso de
enseñanza-aprendizaje.
2.6
El aprendizaje se desarrolla a partir del trabajo independiente del
estudiante.
2.7
La labor de orientación y estimulación del profesor/tutor.
2.8
La importancia de la retroalimentación para el estudiante.
2.9
El carácter tecnológico en el proceso de diseño.
2.10 Resulta más económica en general.

134

�3. Valore de uno a cinco, según su grado de acuerdo, las siguientes afirmaciones
sobre el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje a distancia, basado en el uso
de las TIC
1 = En desacuerdo
2 = Algo en desacuerdo
3 = Ni de acuerdo, ni en desacuerdo.
4 = Algo de acuerdo
5 = De acuerdo
No. Enunciado
1
2
3
4
5
3.1 Creo que disminuye la calidad con respecto a la
enseñanza tradicional presencial
3.2 Para mi es importante que exista contacto físico del
profesor con el estudiante y entre ellos.
3.3 Ante un problema con la tecnología empleada, no sabría
continuar sin el apoyo de otros especialistas.
3.4 Creo que es una alternativa interesante porque favorece
el trabajo independiente del estudiante.
3.5 Los cambios que implican desarrollar un proceso de
enseñanza-aprendizaje en esta modalidad con el uso de
las TIC, enriquecen mi experiencia profesional.
3.6 No me resulta agradable que los estudiantes estudien de
forma “aislada”
3.7 Creo que puedo adaptarme, a cualquier tipo de
enseñanza diferente a la presencial
3.8 Supondría un reto interesante demostrar que puedo
aprender a desarrollar cursos a distancia basados en el
uso de las TIC
3.9 Creo que tiene menos prestigio que la enseñanza
tradicional presencial
3.10 En este tipo de cursos experimento, o creo que
experimentaría, una falta de control sobre la enseñanza
y el aprendizaje.
3.11 Al estudiar en este tipo de cursos el estudiante dispone
de menos recursos para realizar el aprendizaje y adquiere
menos experiencia
3.12 Presenta mayor flexibilidad para desarrollar el proceso de
enseñanza aprendizaje que la enseñanza tradicional
presencial
3.13 Para realizar un curso a distancia que incorpore el uso de
las TIC es importante la concepción pedagógica del
profesor
3.14 El profesor tiene el reto que representa mantener la
motivación y el esfuerzo que este tipo de curso exige del
estudiante
3.15 Creo que los estudiantes no están preparados para
aprender a distancia
3.16 La considero valiosa para enfrentar una educación masiva
con calidad
3.17 Supone una forma alternativa de conseguir una formación
de calidad
3.18 Los profesores necesitamos ser preparados para realizar
la educación a distancia basada en las TIC
3.19 Puede aportar elementos educativos al proceso de

135

�aprendizaje del estudiante.

4. En la relación que aparece a continuación, seleccione el indicador (1 - 2 - 3) que
usted considera, refleja mejor su experiencia en la elaboración, de materiales
docentes con el uso de las TIC.
1. No tiene experiencia: significa que no lo ha realizado.
2. Alguna experiencia: significa que ha realizado algún(os) material(es) de este
enunciado y en general lo ha realizado con ayuda.
3. Bastante experiencia: significa que ha realizado muchos materiales y en general
no requiere ayuda para hacerlo.
No.
Enunciado
1
2
3
4.1
Elaboración de documentos con un procesador de texto.
4.2
Elaboración de presentaciones en PowerPoint.
4.3
Elaboración de hipertextos.
4.4
Elaboración de animaciones.
4.5
Elaboración de multimedia.
4.6
Elaboración de simulaciones.
4.7
Elaboración de guiones para video.
4.8
Elaboración de páginas Web.
4.9
Digitalización de documentos, que solo tienen texto.
4.10 Digitalización de imágenes.
4.11 Digitalización de sonido.
4.12 Digitalización de video.
4.13 Edición de imágenes.
4.14 Edición de sonido.
4.15 Edición de video.
5. ¿Con qué frecuencia ha seleccionado medios y/o recursos informáticas que existen
en la red o en un CD-ROM para integrarlos a las actividades de enseñanza-aprendizaje
que usted realiza con sus estudiantes?
1. nunca: significa que no lo ha realizado
2. a veces: significa que lo ha realizado de manera eventual, ocasional
3. frecuentemente: significa que lo realiza de manera sistemática, constante
No.
5.1
5.2
5.3
5.4
5.5
5.6
5.7
5.8
5.9
5.10
5.11

Enunciado
Para apoyar la exposición de contenidos.
La planificación del tiempo de estudio.
La comunicación profesor estudiante y entre estudiantes.
La formación de valores
Desarrollar la creatividad en el estudiante.
La gestión de la información por el estudiante
La realización cooperada de trabajos
La evaluación del estudiante
El trabajo de laboratorio del estudiante.
La ejercitación y el entrenamiento de los estudiantes.
La construcción de entornos virtuales de enseñanzaaprendizaje
5.12 Motivar al estudiante
5.13 La gestión de aprendizajes individualizados

1

2

3

136

�6. Seleccione cinco opciones en las que refleje a su juicio, la importancia de la
Intranet para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
No. Enunciado
Selec
6.1 Es una expresión de estar a tono con el avance tecnológico.
6.2 La posibilidad de transformar mi forma de enseñar.
6.3 Permite al estudiante acceder a materiales más interactivos.
Amplía las posibilidades de cooperación y comunicación entre los
6.4
estudiantes.
6.5 Favorece para estudiantes y profesores la gestión de información.
6.6 Permite atender las diferencias individuales en el aprendizaje.
6.7 Tendrá una pequeña influencia aunque no será importante.
Contribuye a desarrollar el trabajo independiente y creativo de los
6.8
estudiantes.
6.9 Favorece las posibilidades de actualización científico-técnica del profesor.
7. En el siguiente cuadro usted puede escribir cualquier sugerencia o criterio sobre la
Educación a Distancia, con el uso de las TIC, que desee añadir.
Anexo II-1. Respuestas a la pregunta 1 del Instrumento I
Tabla 2 Pregunta 1.2. Respuestas por asignatura.
Asignatura
Cantidad de
% que representa del
respuestas
total de respuestas
Básica
8
28.59
Básica específica
5
17.85
Especialidad
10
35.71
Opcional
5
17.85
Total
28
100
Tabla 3 Pregunta 1.3. Respuestas por categoría docente
Categoría docente
Cantidad
15 %
Cantidad de
% de
(*)
respuestas
respuestas
Profesor Titular
20
3
4
20
Profesor Auxiliar
39
5.85
4
10.26
Asistente
63
9.45
5
7.94
Otras
70
10.5
15
21.43
Total
192
28.8
28
14.58
(*) Fuente: Informe de Recursos Humanos con fecha 23 de noviembre de 2004.
Tabla 4 Pregunta 1.4 Respuestas en relación a la experiencia docente
Experiencia docente
Cantidad de
% que representa
respuestas
del total encuestado
Más de 25 años
6
21.43
Entre 10 y 24 años
7
25
Entre 4 y 9 años
4
14.29
Entre 1 y 3 años
9
32.14
ninguna
2
7.14
Total
28
100

137

�Tabla 5 Pregunta 1.5 Respuestas en relación a la experiencia impartiendo cursos de
postgrado
Experiencia docente
Cantidad de
% que representa del
en el postgrado
respuestas
total de encuestados
Más de 10 cursos
8
28.57
Entre 4 y 10 cursos
5
17.86
Entre 1 y 3 cursos
6
21.43
Ninguna
9
32.14
Total
28
100
Tabla 6 Preguntas 1.6 y 1.7 Cantidad de los profesores que han utilizado las TIC en
sus cursos
ISMMM
Cujae
Total
Si

%

No

%

Si

%

No

%

Si

%

No

%

Ha preparado
algún curso
basado en el
uso de las
TIC

14

50

14

50

65

48,5

69

51,5

79

48.77

83

51.23

Ha impartido
cursos
basados en
el uso de las
TIC

12

42.86

16

57.14

57

42,5

77

57,5

69

42.59

93

57.41

Tabla 7 Pregunta 1.8 Respuestas en relación a la experiencia en Teleformación
ISMMM
Cujae
Experiencia
docente.

Cantidad
de
respuesta
s

% que
representa
del total de
respuestas

Cantidad
de
respuesta
s

% que
representa
del total de
respuestas

Elaborando algún
curso

7

25

26

19.4

Impartiendo
algún curso

3

10.71

9

Elaborando e
impartiendo
algún curso

6

21.43

12
28

ninguna
Total

Total
33

%
20.3
7

6.7

12

7.41

19

14.2

25

15.4
3

42.86

80

59.7

92

56.7
9

100

134

100

138

�Tabla 8 Pregunta 1.9 Respuestas en relación al conocimiento de los aspectos
teóricos de la Teleformación
Los
conocimientos
los considera

ISMMM
Cantidad
% que
de
representa
respuestas
del total
de
respuestas

Cujae
Cantidad
% que
de
representa
respuestas
del total
de
respuestas

Nulo

7

25

14

10,4

Muy bajo

6

21.43

18

13,4

Bajo

11

39.29

69

51,5

Alto

4

14.29

29

21,6

Muy alto

0

0

4

3,0

28

100

134

100

Total

Total

%
125

77.16

Anexo II-2. Respuestas a la pregunta 2 del Instrumento I
2.- En la relación siguiente, seleccione, en orden de importancia, cinco enunciados que
a su juicio caracterizan el proceso de enseñanza-aprendizaje en la Teleformación.
Considerado el número 1 como más importante y el número 5 el menos importante

No.
2.1

2.2

2.3

2.4
2.5

2.6

Enunciado
Permite atender las
diferencias
individuales en el
aprendizaje.
Representa una
mayor flexibilidad
para el estudiante,
en la organización
y ejecución de la
actividad de
estudio.
Es fundamental el
diseño bien
estructurado del
proceso didáctico.
La comunicación
está mediada por
la tecnología.
Los medios
constituyen el
soporte
fundamental del
proceso de
enseñanzaaprendizaje.
El aprendizaje se
desarrolla a partir
del trabajo
independiente del
estudiante.

ISMMM
1
2
7
7

3
13

4
1

5
0

1+2
14

4+5
1

4

7

17

0

0

11

7

12

9

0

0

2

10

9

4

8

5

10

13

9

6

Cujae
3
4
24 17

1
7

2
17

5
12

0

35

29

18

16

10

19

0

39

21

16

13

9

3

12

7

7

8

10

10

16

4

1

13

5

12

20

22

17

9

0

0

22

0

22

20

14

23

14

139

�2.7

2.8

2.9
2.10

La labor de
orientación y
estimulación del
profesor/tutor.
La importancia de
la
retroalimentación
para el estudiante.
El carácter
tecnológico en el
proceso de diseño.
Resulta más
económica en
general.

11

8

9

0

0

19

0

6

12

15

19

22

5

13

10

0

0

18

0

1

4

13

13

27

3

11

12

2

0

14

2

0

1

0

4

5

5

3

13

4

3

8

7

5

2

2

3

9

% de Profesores

Aspectos pedagógicos de la Teleformación
ISMMM
80
70
60
50
40
30
20
10
0

Importante
Menos
Importante
Medio

1

2

3

4

5

6

7

8

9 10

140

�% de Profesores

Aspectos pedagógicos de la Teleformación
Cujae
50
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0

Importante
Menos
Importante
Medio

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Anexo II-3. Respuestas a la pregunta 3 del Instrumento I
Sobre la visión, la actitud, la motivación hacia la Teleformación.
Valore de uno a cinco, según su grado de acuerdo, las siguientes afirmaciones sobre el
desarrollo del proceso de enseñanza – aprendizaje a distancia, basado en el uso de las
TIC
1 = En desacuerdo
2 = Algo en desacuerdo
3 = Ni de acuerdo, ni en desacuerdo
4 = Algo de acuerdo
5 = De acuerdo
ISMMM
No.
Enunciado
3.1 Creo que disminuye la calidad con respecto a la
enseñanza tradicional presencial
3.2 Para mi es importante que exista contacto físico del
profesor con el estudiante y entre ellos.
3.3 Ante un problema con la tecnología empleada, no sabría
continuar sin el apoyo de otros especialistas
3.4 Creo que es una alternativa interesante porque favorece
el trabajo independiente del estudiante.
3.5 Los cambios que implican desarrollar un proceso de
enseñanza-aprendizaje en esta modalidad con el uso de
las TIC, enriquecen mi experiencia profesional.
3.6 No me resulta agradable que los estudiantes estudien de
forma independiente
3.7 Creo que puedo adaptarme, a cualquier tipo de
enseñanza diferente a la presencial
3.8 Supondría un reto interesante demostrar que puedo
aprender a desarrollar cursos a distancia basados en el
uso de las TIC
3.9 Creo que tiene menos prestigio que la enseñanza
tradicional presencial

1
0

2
6

3
6

4
9

5
7

6

12

3

6

1

9

6

5

5

3

14

7

2

4

1

10

6

8

3

1

2

6

1

8

11

11

4

8

3

2

11

5

7

4

1

2

7

2

7

10

141

�3.10
3.11
3.12
3.13
3.14
3.15
3.16
3.17
3.18
3.19

En este tipo de cursos experimento, o creo que
experimentaría, una falta de control sobre la enseñanza
y el aprendizaje.
Al estudiar en este tipo de cursos el estudiante dispone
de menos recursos para realizar el aprendizaje y
adquiere menos experiencia
Presenta mayor flexibilidad para desarrollar el proceso
de enseñanza - aprendizaje que la enseñanza tradicional
presencial
Para realizar un curso a distancia que incorpore el uso
de las TIC es importante la concepción pedagógica del
profesor
El profesor tiene el reto que representa mantener la
motivación y el esfuerzo que este tipo de curso exige del
estudiante
Creo que los estudiantes no están preparados para
aprender a distancia
La considero valiosa para enfrentar una educación
masiva con calidad
Supone una forma alternativa de conseguir una
formación de calidad
Los profesores necesitamos ser preparados para realizar
la educación a distancia basada en las TIC
Puede aportar elementos educativos al proceso de
aprendizaje del estudiante.

ISMMM
No.
1+2
3.1
16
3.2
7
3.3
8
3.4
5
3.5
4
3.6
19
3.7
5
3.8
5
3.9
17
3.10
15
3.11
18
3.12
3
3.13
2
3.14
2
3.15
12
3.16
3
3.17
7
3.18
0
3.19
3

Desacuerd
o
57.14
25.00
28.57
17.86
14.29
67.86
17.86
17.86
60.71
53.57
64.29
10.71
7.14
7.14
42.86
10.71
25.00
0.00
10.71

4+5
6
18
15
21
16
8
15
16
9
6
6
16
16
24
13
21
19
28
23

De acuerdo
21.43
64.29
53.57
75.00
57.14
28.57
53.57
57.14
32.14
21.43
21.43
57.14
57.14
85.71
46.43
75.00
67.86
100.00
82.14

4

2

7

6

9

2

4

4

11

7

8

8

9

3

0

0

16

10

2

0

15

9

2

1

1

5

8

3

3

9

12

9

4

1

2

10

9

2

5

2

18

10

0

0

0

14

9

2

2

1

Indeciso
21.43
10.71
17.86
7.14
28.57
3.57
28.57
25.00
7.14
25.00
14.29
32.14
35.71
7.14
10.71
14.29
7.14
0.00
7.14

142

�CUJAE
No. Enunciado
3.1 Creo que disminuye la calidad con respecto a la
enseñanza tradicional presencial
3.2 Para mi es importante que exista contacto físico del
profesor con el estudiante y entre ellos.
3.3 Ante un problema con la tecnología empleada, no
sabría continuar sin el apoyo de otros especialistas
3.4 Creo que es una alternativa interesante porque
favorece el trabajo independiente del estudiante.
3.5 Los cambios que implican desarrollar un proceso de
enseñanza-aprendizaje en esta modalidad con el uso
de las TIC, enriquecen mi experiencia profesional.
3.6 No me resulta agradable que los estudiantes
estudien de forma independiente
3.7 Creo que puedo adaptarme, a cualquier tipo de
enseñanza diferente a la presencial
3.8 Supondría un reto interesante demostrar que puedo
aprender a desarrollar cursos a distancia basados en
el uso de las TIC
3.9 Creo que tiene menos prestigio que la enseñanza
tradicional presencial
3.1 En este tipo de cursos experimento, o creo que
experimentaría, una falta de control sobre la
enseñanza y el aprendizaje.
3.11 Al estudiar en este tipo de cursos el estudiante
dispone de menos recursos para realizar el
aprendizaje y adquiere menos experiencia
3.12 Presenta mayor flexibilidad para desarrollar el
proceso de enseñanza - aprendizaje que la
enseñanza tradicional presencial
3.13 Para realizar un curso a distancia que incorpore el
uso de las TIC es importante la concepción
pedagógica del profesor
3.14 El profesor tiene el reto que representa mantener la
motivación y el esfuerzo que este tipo de curso exige
del estudiante
3.15 Creo que los estudiantes no están preparados para
aprender a distancia
3.16 La considero valiosa para enfrentar una educación
masiva con calidad
3.17 Supone una forma alternativa de conseguir una
formación de calidad
3.18 Los profesores necesitamos ser preparados para
realizar la educación a distancia basada en las TIC
3.19 Puede aportar elementos educativos al proceso de
aprendizaje del estudiante.
CUJAE
No.
3.1
3.2
3.3
3.4
3.5

1+2
80
23
44
4
5

Desacuerdo
59.70
17.16
32.84
2.99
3.73

4+5
38
101
67
125
123

De acuerdo
28.36
75.37
50.00
93.28
91.79

1
51

2
29

3
16

4
26

5
12

8

15

10

55

46

24

20

23

42

25

3

1

5

18

107

3

2

6

15

108

62

25

22

16

9

5

11

15

36

67

7

4

2

24

97

48

21

24

25

16

47

29

16

31

11

65

39

9

17

4

4

5

10

31

84

1

1

3

127

2

1

3

3

11

116

12

16

15

55

36

11

10

9

33

71

6

10

8

33

77

2

1

1

6

123

2

4

11

33

84

Indeciso
11.94
7.46
17.16
3.73
4.48

143

�3.6
3.7
3.8
3.9
3.10
3.11
3.12
3.13
3.14
3.15
3.16
3.17
3.18
3.19

87
16
11
69
76
104
9
2
4
28
21
16
3
6

64.93
11.94
8.21
51.49
56.72
77.61
6.72
1.49
2.99
20.90
15.67
11.94
2.24
4.48

25
103
121
41
42
21
115
129
127
91
104
110
129
117

18.66
76.87
90.30
30.60
31.34
15.67
85.82
96.27
94.78
67.91
77.61
82.09
96.27
87.31

Total
No.
1+2
86
41
59
25
21
95
31
27
78
82
110
25
18
28
41
42
35
31
29

3.1
3.2
3.3
3.4
3.5
3.6
3.7
3.8
3.9
3.10
3.11
3.12
3.13
3.14
3.15
3.16
3.17
3.18
3.19

Desacuerdo
53.09
25.31
36.42
15.43
12.96
58.64
19.14
16.67
48.15
50.62
67.90
15.43
11.11
17.28
25.31
25.93
21.60
19.14
17.90

16.42
11.19
1.49
17.91
11.94
6.72
7.46
2.24
2.24
11.19
6.72
5.97
0.75
8.21

De
acuerdo
33.33
66.67
46.30
80.25
78.40
27.16
66.67
77.78
35.80
35.19
24.07
72.84
80.86
79.63
63.58
66.05
72.22
79.63
74.07

4+5
54
108
75
130
127
44
108
126
58
57
39
118
131
129
103
107
117
129
120

3
22
13
28
7
14
23
23
9
26
23
13
19
13
5
18
13
10
1
13

Indeciso
13.58
8.02
17.28
4.32
8.64
14.20
14.20
5.56
16.05
14.20
8.02
11.73
8.02
3.09
11.11
8.02
6.17
0.62
8.02

Visión, actitud y motivación
90
80
70
60
Desacuerdo

50

De acuerdo

40

Indeciso

30
20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

144

�Motivación. ISMMM
Item
motivado

%

No
motivado

%

No tiene
criterio

%

3.5

16

57.14

8

28.57

4

14.29

3.8

16

57.14

7

25.00

5

17.86

3.18

28

100.00

0

0.00

0

0.00

% de profesores

Motivación de los profesores ISMMM
120.00
100.00
80.00
60.00
40.00
20.00
0.00

3.5
3.8
3.18

Motivado

Motivación. Cujae
Item
motivado

No Motivado Sin Criterio

%

No
motivado

%

No tiene
criterio

%

3.5

123

91.79

5

3.73

6

4.48

3.8

121

90.30

11

8.21

2

1.49

3.18

129

96.27

3

2.24

1

0.75

% de profesores

Motivación de los profesores Cujae
120.00
100.00
80.00
60.00
40.00
20.00
0.00

3.5
3.8
3.18

Motivado

Motivación. Total
Item
motivado

No Motivado Sin Criterio

%

No
motivado

%

No tiene
criterio

%

3.5

139

85.80

13

8.02

10

6.17

3.8

137

84.57

18

11.11

7

4.32

3.18

157

96.91

3

1.85

1

0.62

145

�Motivación de los profesores

% de profesores

120.00
100.00
80.00

3.5

60.00

3.8

40.00

3.18

20.00
0.00
Motivado

No Motivado

Sin Criterio

Anexo II-4. Repuestas a preguntas 4 y 5 del Instrumento I
4.- En la relación que aparece a continuación, seleccione el indicador (1 - 2 - 3) que
usted considera, refleja mejor su experiencia en la elaboración, de materiales
docentes con el uso de las TIC.
1. No tiene experiencia: significa que no lo ha realizado.
2. Alguna experiencia: significa que ha realizado algún(os) material(es) de
este enunciado y en general lo ha realizado con ayuda.
3. Bastante experiencia: significa que ha realizado muchos materiales y en
general no requiere ayuda para hacerlo.
ISMMM
No.
Enunciado
4.1
Elaboración de documentos con un
procesador de texto
4.2
Elaboración de presentaciones en
PowerPoint.
4.3
Elaboración de hipertextos
4.4
Elaboración de animaciones
4.5
Elaboración de multimedia
4.6
Elaboración de simulaciones
4.7
Elaboración de guiones para video
4.8
Elaboración de páginas Web
4.9
Digitalización de documentos, que
solo tienen texto
4.10 Digitalización de imágenes
4.11 Digitalización de sonido
4.12 Digitalización de video
4.13 Edición de imágenes
4.14 Edición de sonido
4.15 Edición de video
totales

1
4

%
14.29

2
6

%
21.43

3
18

%
64.29

2

7.14

7

25

19

67.86

9
11
18
20
19
12
3

32.14
39.29
64.29
71.43
67.86
42.86
10.71

11
10
5
3
6
10
10

39.29
35.71
17.86
10.71
21.43
35.71
35.71

8
7
5
5
3
6
15

28.57
25
17.86
17.86
10.71
21.43
53.57

5
16
19
9
18
19
184

17.86
57.14
67.86
32.14
64.29
67.86
43.81

9
7
4
7
6
5
106

32.14
25
14.29
25
21.43
17.86
25.24

14
5
5
12
4
4
130

50
17.86
17.86
42.86
14.29
14.29
30.95

146

�Experiencia en la elaboración de materiales educativos ISMMM
90
80
70
60
Ninguna

50

Alguna

40

Bastante

30
20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

Cujae
No.
Enunciado
4.1
Elaboración de documentos con un
procesador de texto
4.2
Elaboración de presentaciones en
PowerPoint.
4.3
Elaboración de hipertextos
4.4
Elaboración de animaciones
4.5
Elaboración de multimedia
4.6
Elaboración de simulaciones
4.7
Elaboración de guiones para video
4.8
Elaboración de páginas Web
4.9
Digitalización de documentos, que
solo tienen texto
4.10 Digitalización de imágenes
4.11 Digitalización de sonido
4.12 Digitalización de video
4.13 Edición de imágenes
4.14 Edición de sonido
4.15 Edición de video
totales

10

11

1

12

13

14

15

9

%
6.72

2
21

%
15.67

3
104

%
77.61

7

5.22

24

17.91

103

76.87

66
75
104
88
103
70
39

49.25
55.97
77.61
65.67
76.87
52.24
29.10

38
44
20
26
19
39
23

28.36
32.84
14.93
19.40
14.18
29.10
17.16

30
15
10
20
12
25
72

22.39
11.19
7.46
14.93
8.96
18.66
53.73

56
104
112
72
114
107
1126

41.79
77.61
83.58
53.73
85.07
79.85
56.02

36
20
15
36
14
18
393

26.87
14.93
11.19
26.87
10.45
13.43
19.55

42
10
7
26
6
9
491

31.34
7.46
5.22
19.40
4.48
6.72
24.43

147

�Experiencia en la elaboración de materiales educativos Cujae
90
80
70
60
Ninguna

50

Alguna

40

Bastante

30
20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

8

Total
Enunciado
Elaboración de documentos con un
procesador de texto
Elaboración de presentaciones en
PowerPoint.
Elaboración de hipertextos
Elaboración de animaciones
Elaboración de multimedia
Elaboración de simulaciones
Elaboración de guiones para video
Elaboración de páginas Web
Digitalización de documentos, que solo
tienen texto
Digitalización de imágenes
Digitalización de sonido
Digitalización de video
Edición de imágenes
Edición de sonido
Edición de video
totales

9

10

11

12

1

%

13

14

2

15

%

3

%

13

8.02

27

16.67

122

75.31

9
75

5.56
46.30

31
49

19.14
30.25

122
38

75.31
23.46

86

53.09

54

33.33

22

13.58

122
108
122
82

75.31
66.67
75.31
50.62

25
29
25
49

15.43
17.90
15.43
30.25

15
25
15
31

9.26
15.43
9.26
19.14

42
61
120
131
81
132
126

25.93
37.65
74.07
80.86
50.00
81.48
77.78

33
45
27
19
43
20
23

20.37
27.78
16.67
11.73
26.54
12.35
14.20

87
56
15
12
38
10
13

53.70
34.57
9.26
7.41
23.46
6.17
8.02

1310

53.91

499

20.53

621

25.56

148

�Experiencia en la elaboración de materiales educativos
90
80
70
60
No tiene

50

Alguna
40

Bastante

30
20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

Edición de video
Edición de sonido
Edición de imágenes
Digitalización de video
Digitalización de sonido
Digitalización de imágenes
Digitalización de documentos
Cujae

Elaboración de páginas Web

ISMMM

Elaboración de guiones
Elaboración de simulaciones
Elaboración de multimedia
Elaboración de animaciones
Elaboración de hipertextos
Elaboración de presentaciones
Elaboración de documentos
0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

5.- Con qué frecuencia ha seleccionado medios y/o recursos informáticos que existen
en la red o en un CD para integrarlos a las actividades de enseñanza-aprendizaje que
usted realiza con sus estudiantes.
1- Nunca: significa que no lo ha realizado
2- A veces: significa que lo ha realizado de manera eventual, ocasional
3- Frecuentemente: significa que lo realiza de manera sistemática, constante
ISMMM
No.
Enunciado
1
%
2
%
3
%
5.1
Para apoyar la exposición de
4
14.2
12
42.86 12
42.8
contenidos
9
6
5.2
La planificación del tiempo de
9
32.1
9
32.14 10
35.7
estudio
4
1
5.3
La comunicación profesor estudiante 3
10.7
15
53.57 10
35.7
y entre estudiantes
1
1

149

�5.4

La formación de valores

9

5.5

4

5.7

Desarrollar la creatividad en el
estudiante
La gestión de la información por el
estudiante
La realización cooperada de trabajos

5.8

La evaluación del estudiante

10

5.9

El trabajo de laboratorio del
estudiante
La ejercitación y el entrenamiento
de los estudiantes.
La construcción de entornos
virtuales de enseñanza-aprendizaje
Motivar al estudiante

6

La gestión de aprendizajes
individualizados

2

5.6

5.1
0
5.1
1
5.1
2
5.1
3

3
5

6
7
4

32.1
4
14.2
9
10.7
1
17.8
6
35.7
1
21.4
3
21.4
3
25

11

39.29

8

10

35.71

14

10

35.71

15

13

46.43

10

9

32.14

9

10

35.71

12

13

46.43

9

13

46.43

8

14.2
9
7.14

9

32.14

15

17

60.71

9

28.5
7
50
53.5
7
35.7
1
32.1
4
42.8
6
32.1
4
28.5
7
53.5
7
32.1
4

Selección de materiales
ISMMM
70
60
50
Nunca

40

Aveces
30

Frecuente

20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

Cujae
No. Enunciado
5.1 Para apoyar la exposición de
contenidos
5.2 La planificación del tiempo de
estudio
5.3 La comunicación profesor
estudiante y entre estudiantes
5.4 La formación de valores
5.5 Desarrollar la creatividad en el
estudiante
5.6 La gestión de la información por el

8

9

10

11

12

13

1
13

%
9,7

2
63

%
47,0

3
58

%
43,3

77

57,5

30

22,4

27

20,1

37

27,6

63

47,0

34

25,4

55
45

41,0
33,6

56
57

41,8
42,5

23
32

17,2
23,9

30

22,4

61

45,5

43

32,1

150

�5.7
5.8
5.9
5.10
5.11
5.12
5.13

estudiante
La realización cooperada de
trabajos
La evaluación del estudiante
El trabajo de laboratorio del
estudiante
La ejercitación y el entrenamiento
de los estudiantes.
La construcción de entornos
virtuales de enseñanzaaprendizaje
Motivar al estudiante
La gestión de aprendizajes
individualizados

52

38,8

47

35,1

35

26,1

68
57

50,7
42,5

47
41

35,1
30,6

19
36

14,2
26,9

35

26,1

66

49,3

33

24,6

100

74,6

24

17,9

10

7,5

23
55

17,2
41,0

72
66

53,7
49,3

39
13

29,1
9,7

Selección de materiales
Cujae
80
70
60
50

Nunca
Aveces

40

Frecuente

30
20
10
0
1

No.
5.1
5.2
5.3
5.4
5.5
5.6
5.7
5.8
5.9
5.1
0
5.1
1
5.1
2
5.1
3

2

3

ISMMM
%
2+3
24
19
25
19
24
25
23
18
22

85.71
67.86
89.29
67.86
85.71
89.29
82.14
64.29
78.57
78.57

22

4

5

7

8

9

10

11

12

13

Cujae
2+3
121
57
97
79
89
104
82
66
77

%
90.30
42.54
72.39
58.96
66.42
77.61
61.19
49.25
57.46
73.88

99
75.00

21

25.37
34

85.71
24

82.84
111

92.86
26

6

58.96
79

151

�gestión de aprendizajes individualizados
Motivar al estudiante
La construcción de EVEA
ejercitación de los estudiantes
El trabajo de laboratorio del estudiante
La evaluación del estudiante
Cujae

realización cooperada de trabajos

ISMMM

gestión de la información por el estudiante
creatividad en el estudiante
La formación de valores
comunicación
planificación tiempo de estudio
apoyar exposición de contenidos
0

10

20

30

40

50

60

152

�Selección de materiales
Total
No.
Enunciado
5.1
Para apoyar la exposición de
contenidos
5.2
La planificación del tiempo de
estudio
5.3
La comunicación profesor
estudiante y entre estudiantes
5.4
La formación de valores
5.5
Desarrollar la creatividad en el
estudiante
5.6
La gestión de la información por el
estudiante
5.7
La realización cooperada de
trabajos
5.8
La evaluación del estudiante
5.9
El trabajo de laboratorio del
estudiante
5.10 La ejercitación y el entrenamiento
de los estudiantes.
5.11 La construcción de entornos
virtuales de enseñanzaaprendizaje
5.12 Motivar al estudiante
5.13 La gestión de aprendizajes
individualizados
Totales

1
17

%
10.49

2
75

%
46.30

3
70

%
43.21

86

53.09

39

24.07

37

22.84

40

24.69

78

48.15

44

27.16

64
49

39.51
30.25

67
67

41.36
41.36

31
46

19.14
28.40

33

20.37

71

43.83

58

35.80

57

35.19

60

37.04

45

27.78

78
63

48.15
38.89

56
51

34.57
31.48

28
48

17.28
29.63

41

25.31

79

48.77

42

25.93

107

66.05

37

22.84

18

11.11

27
57

16.67
35.19

81
83

50.00
51.23

54
22

33.33
13.58

719

34.14

844

40.08

543

25.78

Anexo II-5. Respuestas a la pregunta 6 y 7 del Instrumento I
6.- Seleccione cinco opciones en las que refleje a su juicio, la importancia de la
Intranet para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
ISMMM
No. Enunciado
Frecuencia
Frecuencia
Orden
absoluta
relativa en %
6.1 Es una expresión de estar a tono con el
7
5.43
7
avance tecnológico
6.2
6.3
6.4
6.5
6.6
6.7
6.8
6.9

La posibilidad de transformar mi forma de
enseñar
Permite al estudiante acceder a materiales
más interactivos
Amplía las posibilidades de cooperación y
comunicación entre los estudiantes
Favorece para estudiantes y profesores la
gestión de información
Permite atender las diferencias
individuales en el aprendizaje
Tendrá una pequeña influencia aunque no
será importante
Contribuye a desarrollar el trabajo
independiente y creativo de los estudiante
Favorece las posibilidades de actualización
científico-técnica del profesor

11

8.53

6

18

13.95

4

17

13.18

5

23

17.83

1

8

6.2

8

6

4.65

9

19

14.73

3

20

15.5

2

153

�% de Profesores

Importancia de la Intranet ISMMM
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

Cujae
No. Enunciado
6.1

Es una expresión de estar a tono con
el avance tecnológico

6.2

La posibilidad de transformar mi
forma de enseñar
Permite al estudiante acceder a
materiales más interactivos

6.3
6.4
6.5
6.6
6.7
6.8
6.9

Amplía las posibilidades de
cooperación y comunicación entre los
estudiantes
Favorece para estudiantes y
profesores la gestión de información
Permite atender las diferencias
individuales en el aprendizaje
Tendrá una pequeña influencia
aunque no será importante
Contribuye a desarrollar el trabajo
independiente y creativo de los
estudiante
Favorece las posibilidades de
actualización
científico-técnica del profesor

8

9

Frecuencia
absoluta
37

Frecuencia
relativa en %
27,6

Orden

78

58,2

4

112

83,6

2

75

56

5

116

86,6

1

36

26,9

7

1

0,7

9

11

8,2

8

100

74,6

3

6

154

�% de Profesores

Importancia de la Intranet Cujae
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

Total
No.
Enunciado
6.1
Es una expresión de estar a tono con el avance
tecnológico

Frecuencia
44

%
27.16

Orden
6

6.2
6.3

La posibilidad de transformar mi forma de enseñar
Permite al estudiante acceder a materiales más
interactivos
Amplía las posibilidades de cooperación y
comunicación entre los estudiantes
Favorece para estudiantes y profesores la gestión
de información

89
130

54.94
80.25

5
2

92

56.79

4

139

85.80

1

Permite atender las diferencias individuales en el
aprendizaje
Tendrá una pequeña influencia aunque no será
importante
Contribuye a desarrollar el trabajo independiente y
creativo de los estudiante
Favorece las posibilidades de actualización
científico-técnica del profesor

44

27.16

7

7

4.32

9

30

18.52

8

120

74.07

3

6.4
6.5
6.6
6.7
6.8
6.9

% de profesores

Importancia de la Intranet
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0

ISMMM
Cujae

1

2

3

4

5

6

7

8

9

155

�7.- Opiniones de algunos profesores:
Sería bueno desarrollar en el centro un taller o cualquier actividad, donde se expusiera
la importancia y las distintas formas de educación a distancia que se pueden realizar
teniendo en cuenta nuestras posibilidades, en aras de lograr una mayor motivación e
implementación en el centro de esta forma de enseñanza tan novedosa.
Nuestro centro debería desarrollar el equipamiento tecnológico para una mayor
superación de los profes.
Considero que las TIC es hot por hoy una herramienta indispensable para la formación
del profesional
Es necesario generalizar esta modalidad en el instituto y puede comenzar por un post
grado sobre el uso de las TIC y mejorar las computadoras.
Se debe tratar de actualizar un poco más a los profes (Cursos o seminarios).
Para eso deben dar más computadoras.
En mi departamento no hay computadoras y en los laboratorios es difícil sacar tiempo
de máquina para dedicarme a estos temas.
Anexo II-6. Instrumento II
Instrumento para diagnosticar el proceso de producción de cursos en formato
digital en los CES.
El propósito de este instrumento es obtener información sobre el proceso de
producción de cursos en formato digital en los Centros de Educación Superior (CES).
Su colaboración será de gran ayuda en esta investigación que realiza el CREA.
Datos generales:
Categoría docente:
Facultad:
Especialidad:
Años de experiencia como
docente:
Grado Científico:

1. Señale, con los números indicados, su experiencia en la elaboración, en formato
digital, de los siguientes materiales educativos.

156

�1. Ninguna: No lo ha realizado nunca.
2. Alguna: Siempre ha necesitado ayuda de otros para realizarlos.
3. Buena: Cuando ha realizado varios sin ayuda de otros.
__Documentos.
__Hipertexto (páginas Web).
__Digitalización de imágenes.
__Edición de imágenes.
__Digitalización de sonido.
__Presentaciones.
__Gráficos.
__Confección de animaciones.
__Elaboración de guiones.
__Otros.
¿Cuáles?:________________________________
2. ¿Qué herramientas informáticas ha utilizado en la elaboración de los materiales
educativos en formato digital? Marque con una X.
__Procesadores de
__Editores
__Tabuladores
__Herramientas de
texto.
gráficos.
electrónicos.
autor.
__Otro
¿Cuál?:
3. ¿Conoce de la existencia de metodologías y modelos
cursos en formato digital?
__ Si
__ No

para la elaboración de

4. ¿Ha elaborado cursos en formato digital para alguna plataforma de
teleformación? Marque con una X.
__Microcampus.
__Sepad.
__Aprendis.
__Moodle.
__Otra.
¿Cuál?____________________________________________
5. Si respondió afirmativamente la pregunta anterior, cuántos cursos en formato
digital ha elaborado.
__1
__entre 2 y
__más de 5
__ninguno.
curso.
5cursos.
cursos.
6. Marque con una X qué procedimiento ha seguido para la elaboración de los
cursos en formato digital.
1. Se ha apoyado en un grupo (equipo) de producción.
__Siempre
__A veces
__Nunca
2. Se ha apoyado en un software educativo creado para ese fin
(Herramientas de autor).
__Siempre
__A veces
__Nunca
7. Marque con una X si recibió algún tipo de superación para la elaboración de los
cursos en formato digital.
__Tecnológica
__Pedagógica
__Ninguna
8. Cuáles de las siguientes acciones cumplimentó en la elaboración del curso en
formato digital.
__Caracterizarlo.
__Caracterizar estudiantes.
__Elaborar los
objetivos.
__Elaborar glosario.
__Elaborar los módulos de acuerdo a __Diseñar la
los objetivos.
estructura.
__Legalizarlo.
__Comprensión general del modelo
__Determinar los
pedagógico-tecnológico asumido.
recursos necesarios.
__Elaborar guiones
__Introducir la información en la
__Evaluar el curso.
multimedia.
herramienta informática
seleccionada previamente
Le agradecemos su participación, muchas gracias.

157

�Anexo II-7. Generalidades de la muestra utilizada para la encuesta del Instrumento
II
Tabla 1. Respuestas por facultades.
Área
Cantidad de
Cantidad de
% de
profesores(*)
respuestas
respuestas
Metalurgia
13
41.94
Electromecánica
Geología Minería
10
32.26
Humanidades
8
25.81
Total ISMMM
192
31
100.01
(*) Fuente: Informe de Recursos Humanos con fecha 23 de noviembre de 2004.
Tabla 2. Respuesta por especialidades.
Especialidad
Cantidad de
respuestas
Metalurgia
1
Eléctrica
3
Minería
2
Geología
5
Filosofía
3
Idioma
3
Informática
5
Matemática
Mecánica
4
Contabilidad
1
Física
3
Cultura Física
1
Total ISMMM
31
Tabla 3. Respuestas por categoría docente
Categoría
Cantidad
15 %
Cantidad de
docente
(*)
respuestas
Profesor
20
3
5
Titular
Profesor
39
5.85
9
Auxiliar
Asistente
63
9.45
10
Instructor
70
10.5
7
Total
192
28.8
31

% de
respuestas
17.24
31.03
34.48
24.14
16.15

La población de la Cujae hasta el momento de la encuesta es de 33 profesores.
La muestra de la Cujae: Compuesta por 8 profesores de Hidráulica y un profesor de
Mecánica. Un total de 9 profesores que representan el 27 % de la población.

158

�Tabla 4 Respuestas en relación a la experiencia docente
ISMMM
Cujae
Experiencia
Cantidad de
% de la
Cantidad de % de la muestra
docente
respuestas
muestra que
respuestas
que representa
representa
Más de 24 años
7
22.58
6
66.67
Entre 10 y 24 años
13
41.94
2
22.22
Entre 4 y 9 años
5
16.13
1
11.11
Entre 1 y 3 años
6
19.35
0
0
ninguna
0
0.0
0
0
Total
31
100
9
100
Tabla 5. Respuestas por categoría científica
ISMMM
Categoría
Cantidad
Cantidad de
docente
respuestas
Doctor
51
9
Máster
61
7
Sin Categoría
80
15
Total
192
31

Cujae
Cantidad de
% de
respuestas
respuestas
7
77.78
2
22.22
0
0.0
9
100

% de
respuestas
29.03
22.58
48.39
100

Anexo II-8. Respuestas a las preguntas 1 y 2 del Instrumento II
1.- Señale, con los números indicados, su experiencia en la elaboración, en formato
digital, de los siguientes materiales educativos.
1. Ninguna: No lo ha realizado nunca.
2. Alguna: Siempre ha necesitado ayuda de otros para realizarlos.
3. Buena: Cuando ha realizado varios sin ayuda de otros.
ISMMM
Enunciado
Ninguna %
Alguna %
Buena %
Alguna %
+
Buena
Documentos
1
6
24
3.23
19.35
77.42
30 96.77
Digitalización de
imágenes
Digitalización de
sonido
Elaboración de
gráficos
Elaboración de
guiones
Elaboración de
hipertextos
Edición de
imágenes
Elaboración de
presentaciones.
Elaboración de
animaciones

10

12
32.26

22

6
70.97

1

19.35

3.23

17

54.84

9

13

17

9

9

29.03

41.94

30

96.77

9.68

10

32.26

16.13

14

45.16

16.13
67.74

18
30

58.06
96.77

29.03

18

58.06

5
41.94
29.03

9
54.84

9.68

5
29.03

13
41.94
3.23

67.74

3
22.58

54.84

21

13

7
67.74

29.03
3

17

21

1

9
38.71

21
9

29.03

159

�CUJAE
Enunciado
Documentos
Digitalización de
imágenes
Digitalización de
sonido
Elaboración de
gráficos
Elaboración de
guiones
Elaboración de
hipertextos
Edición de
imágenes
Elaboración de
presentaciones.
Elaboración de
animaciones

Ninguna

%

Alguna

1
1

11.11
11.11

0
5

7

77.78

2

%

Buena

%
88.89
33.33

Alguna
+
Buena
8
8

0.00
55.56

8
3

88.89
88.89

1

11.11

1

11.11

2

22.22

22.22

1

11.11

6

66.67

7

77.78

7

77.78

0

0.00

2

22.22

2

22.22

9

100.00

0

0.00

0

0.00

0

0.00

3

33.33

3

33.33

3

33.33

6

66.67

1

11.11

1

11.11

7

77.78

8

88.89

6

66.67

2

22.22

1

11.11

3

33.33

%

Elaboración de animaciones
Elaboración de presentaciones.
Edición de imágenes
Elaboración de hipertextos
Cujae

Elaboración de guiones

ISMMM

Elaboración de gráficos
Digitalización de sonido
Digitalización de imágenes
Documentos
0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

2.- ¿Qué herramientas informáticas ha utilizado en la elaboración de los materiales
educativos en formato digital? Marque con una X.
No Herramientas
ISMMM
%
Cujae
%
1
Procesadores de texto.
30
9
96.77
100.00
2

Editores gráficos

21

3

Tabuladores electrónicos

15

4

Herramientas de autor

6

5

Otro

0

67.74

6

66.67

48.39

6

66.67

19.35

2

22.22

0.00

1

11.11

160

�%

Uso de Herramientas
100
80
60
40
20
0

ISMMM
Cujae

1

2

3

4

5

Anexo II-9. Respuesta a las preguntas 3, 4, 5 y 6 del Instrumento II
3.- ¿Conoce de la existencia de metodologías y modelos para la elaboración de cursos
en formato digital?
ISMMM
Si %
No
%
6
19.35 25
80.65
Cujae
Si %
9
100

No
0

%
0.0

4.- ¿Ha elaborado cursos en formato digital para alguna plataforma de teleformación?
ISMMM
Plataforma
Cantidad
Microcampus 26
Sepad
3
Aprendist
0
Moodle
2
Cujae
Plataforma
Cantidad
Microcampus 0
Sepad
0
Aprendist
9
Moodle
0
5.- Cuántos cursos en formato digital ha elaborado
ISMMM
Uno
2-5
Mas 5
Ninguno

Cantidad
12
16
3
0

%
38.71
51.61
9.68
0

70
60
50
40

Cujae
Uno
2-5
Mas 5
Ninguno

Cantidad
6
2
0
0

%
66.67
22.22
0.0
0.0

ISMMM
Cujae

30
20
10
0
Uno

Entre 2-5

Mas 5

161

�6. Procedimiento seguido para la elaboración del curso
ISMMM
Método
A
A
veces
Siempre Siempre veces
Equipo de
producción
4
12.90
7
22.58
Herramienta de
autor
4
12.90
7
22.58
Cujae
Método

A
veces

A
veces

Nunca

Nunca

17

54.84

15

48.39

Siempre

Siempre

4

44.44

3

33.33

2

22.22

5

55.56

0

0.00

3

33.33

Equipo de
producción
Herramienta de
autor

ISMMM

Nunca

Nunca

Cujae

60.00
50.00
40.00
Equipo

30.00

Herramienta

20.00
10.00
0.00
Siempre Aveces

Nunca

Siempre A veces

Nunca

Anexo II-10. Respuestas a las preguntas 7 y 8 del Instrumento II
7.- Superación recibida en la elaboración de los cursos.
ISMMM
%
Cujae
%
Tecnológica
15
48.39
4
44.44
Pedagógica
Ninguna

4

12.90

7

77.78

11

35.48

1

11.11

162

�Tipo de superación recibida
90.00

% de Profesores

80.00
70.00
60.00
50.00

ISMMM

40.00

Cujae

30.00
20.00
10.00
0.00

Tecnológica

Pedagógica

Ninguna

8.- Cuáles de las siguientes acciones realizó en la elaboración del curso
ISMMM
%
Cujae
%
Total
Caracterizarlo.

19

Elaborar glosario.

6

Caracterizar estudiantes.

4

Elaborar los módulos de
acuerdo a los objetivos.
Determinar los recursos
necesarios.
Elaborar los objetivos.

17

Diseñar la estructura.

13

61.29

8

88.89

27

67.5

19.35

8

88.89

14

35

12.90

1

11.11

5

12.5

88.89

25

62.5

100.00

21

52.5

8
54.84

12

9
38.71

15

Elaborar guiones
multimedia.
Realizar la comprensión
del modelo pedagógico
Evaluar el curso.

0

Legalizarlo.

0

48.39

9

100.00

24

60

41.94

9

100.00

22

55

11.11

1

2.5

44.44

5

12.5

1
0.00

1

4
3.23

6

%

19.35

2

22.22

8

20

0.00

1

11.11

1

2.5

27.27

60.61

34.77

Anexo II-11. Instrumento III
Indicadores para caracterizar las herramientas de autor respecto a algunos elementos
pedagógicos, orientaciones y ayudas que facilitarían la elaboración del curso.
1. Organizar el conocimiento pedagógico sobre el curso.
2. Facilidades para la autosuperación en el modelo pedagógico del curso.
3. Facilidades para la autosuperación en el uso de la herramienta de autor.
4. Diferentes niveles de ayuda de acuerdo al nivel de conocimientos del autor,
que personaliza su actividad para producir el curso.

163

�5. Orientaciones básicas y generales para que el profesor pueda profundizar en el
modelo pedagógico tecnológico a utilizar.
6. El esfuerzo (tiempo, costo, y otros recursos) para elaborar el curso.
7. Incluye la planificación, producción y publicación del curso.
8. Utilidad en el modelo de producción individual.
Anexo II-12. Tabla de evaluación de las herramientas de autor
Se valoraron los indicadores en el rango de 1-5, siendo 5 el mayor valor
Hard
HamWeb WBTExpress SCORM
Hera
Organizar el conocimiento
pedagógico sobre el curso.
4
2
3
4
La autosuperación en el
modelo pedagógico del curso.
2
1
1
4
La autosuperación en el uso de
la herramienta de autor.
3
4
3
4
Diferentes niveles de ayuda de
acuerdo al nivel de
conocimientos del autor, que
personaliza su actividad para
producir el curso.
2
3
2
4
Orientaciones básicas y
generales para que el profesor
pueda profundizar en el
modelo pedagógico tecnológico
a utilizar.
1
2
1
3
La elaboración del curso en
formato digital.
5
5
5
5
El esfuerzo (tiempo, costo, y
otros recursos) para elaborar
el curso.
4
4
3
4
Una interfase amigable.
4
3
3
4
Incluye la planificación,
producción y publicación del
curso.
Utilidad en el modelo de
producción individual.
Promedio

Asistente
UAC
5
5
3

3

5
1
2
4

5

3

3

3

1

4

4

4

4

2

3.40

3.10

2.80

3.90

3.10

164

�5
4.5
4
HamWeb

3.5
3

WBTExpress

2.5

Hard SCORM
Hera

2

Asistente
UAC

1.5
1
0.5
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Anexo III-1.
Estrategias de aprendizaje del profesor para que el proceso de producción de cursos
en formato digital
1. Comprender el modelo pedagógico.
Para comprender el modelo pedagógico de determinada experiencia educativa
mediada por las TIC, lo descomponemos mentalmente en sus partes integrantes, con
el objeto de revelar su composición y estructura así como su descomposición en
elementos más simples que nos permite conocer sus características y cualidades
principales. Para ello:
1.1. Dirijo la atención al modelo pedagógico. ¿Qué es?
1.2. Identifico el modelo pedagógico. ¿Cuáles son sus partes?
1.3. Caracterizo el modelo pedagógico. ¿Cuáles son sus cualidades o rasgos?
1.4. Valoro su importancia. ¿Para qué es?
1.5 Me autotocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo que hice? ¿Para qué me sirve?
Saber las características del modelo pedagógico es muy importante porque nos permite
interpretar el ideal de formación que persigue, sus metas, metodologías y las
concepciones teóricas en que se fundamenta, para aplicarlo de acuerdo a las
condiciones de los estudiantes a los que va dirigido el curso.
2. Familiarizarse con la herramienta de autor
Es el primer nivel del conocimiento, que se llevamos a cabo cuando pretendemos
acercarnos, relacionarnos, ponernos en contacto y obtener las primeras impresiones de
un objeto o fenómeno determinado (La herramienta de autor). Con ello se logra en
primer lugar, el interés por su conocimiento y la valoración de la importancia que
reviste. En segundo lugar, y como consecuencia de este proceso de familiarización, la
motivación por investigarlo, la identificación con ella y, hasta la preocupación por
difundirlo. Para ello:
2.1. Ejecuto la herramienta de autor en la computadora.
2.2. Ejecuto el asistente.
2.3. Dirijo la atención al asistente. ¿Qué es? ¿Cómo es?
2.4. Realizo una lectura comprensiva del asistente.
2.5. Valoro la importancia de lo aprendido. ¿Para qué es?
2.6. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Familiarizarme con la herramienta de autor reviste gran importancia ya que a través de
ella puedo desarrollar un curso en formato digital y en dependencia del dominio y
conocimiento que tenga sobre ella necesitaré de más o menos tiempo y, de mayor o
menor ayuda de otros. Además permite ampliar mis conocimientos y desarrollar una

165

�estrategia para familiarizarme con otras herramientas de autor en el futuro.
3. Caracterizar el curso.
Es poner de relieve el carácter peculiar del curso, sus cualidades, rasgos o notas
distintivas.
Cuando caracterizo el curso expreso las características generales, las particulares y las
esenciales de la temática que aborda, describiendo los fenómenos y procesos que lo
forman. Para ello:
3.1 Dirijo la atención a la temática del curso. ¿Sobre qué trata?
3.2. Realizo búsquedas de información sobre el tema. ¿Qué conozco? ¿Qué me falta
por conocer?
3.3. Analizo y describo objetos, fenómenos y procesos relacionados con la temática del
curso. ¿Cómo es? ¿Cuáles son sus partes?
3.4. Valoro la importancia del curso. ¿Para qué es?
3.5. Comparo con otros cursos. ¿En qué es semejante? ¿En qué es diferente?
3.6. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Caracterizar un curso me es muy útil, pues al hacerlo analizo los objetos, hechos,
fenómenos o procesos incluidos en sus temáticas identificando sus vínculos, nexos y
relaciones. De esta forma desarrollo mi pensamiento y adquiero mayor preparación
para elaborarlo. Si lo caracterizo de manera adecuada puedo comprender mucho mejor
lo que estudio, separarlo en sus partes y concretarme en lo esencial, también me
prepara para que pueda definir y así explicarme y poder explicar a otros, los objetos,
fenómenos y procesos que se desarrollan en el curso.

4. Caracterizar a los posibles estudiantes
Cuando caracterizo los alumnos expreso sus características generales, las particulares
y las esenciales. Es poner de relieve los aspectos peculiares de los alumnos, sus
cualidades, rasgos o notas distintivas, sus características de aprendizaje.
4.1. Dirijo la atención a los posibles estudiantes. ¿Quiénes son?
4.2. Analizo los posibles estudiantes. ¿Cómo son? ¿Qué características tienen? ¿Qué
cualidades o aptitudes deben tener?
4.3. Valoro la importancia del curso para los estudiantes. ¿Para qué lo necesitan?
4.4. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Caracterizar los estudiantes me es muy útil, pues cómo ya no siempre puedo controlar
donde, como y cuando realizarán el curso, me ayuda a entender sus metas,
capacidades y motivaciones. De esta forma desarrollo mi pensamiento y adquiero
mayor preparación para elaborar el curso. Si caracterizo de manera adecuada a los
estudiantes puedo comprender mucho mejor lo que necesitan, separarlo en sus partes
y concretarme en lo esencial.
5. Determinar recursos necesarios
Determinar los recursos necesarios para desarrollar un curso es fijar, decidir cuales son
los materiales educativos o tipos de medios (texto, imágenes, animaciones, videos,
etc.) que enriquecerán las experiencias de aprendizaje de los estudiantes en
dependencia del equipamiento informático, me permite conocer cuales tengo
disponibles, a cuantos puedo tener acceso, cuantos son necesarios y cuantos puedo
crear. Para ello:
5.1. Dirijo la atención a los recursos. ¿Qué son?
5.2. Realizo una búsqueda de información sobre el tema. ¿Qué conozco? ¿Qué me falta
por conocer?
5.3. Identifico los recursos disponibles y necesarios. ¿Con qué recursos cuento?
¿Cuáles me faltan?

166

�5.4. Analizo las características del lugar donde se utilizará el curso. ¿Qué
características tiene, el equipamiento disponible? ¿Condiciones organizativas para la
utilización del equipamiento?
5.5. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Determinar los recursos necesarios para desarrollar un curso en formato digital es muy
importante, porque en dependencia de ellos establecemos la estrategia educativa a
utilizar.
6. Elaborar los objetivos
Para elaborar el curso debo trazar los fines o propósitos que guiarán nuestra actividad
como profesores y las de los estudiantes para transformarlos, reflejando el carácter
social del proceso de enseñanza aprendizaje. Redactados en términos de estrategias de
aprendizaje a alcanzar por los estudiantes se guía la actividad de los alumnos para
alcanzar las transformaciones cruciales de aprendizaje. Para ello:
6.1. Comprendo y me familiarizo con el tema. ¿Qué es?
6.2. Determino el alcance. ¿Cuánto necesitan conocer? ¿Qué habilidades deben tener?
¿Qué valores deben lograr? ¿En qué condiciones?
6.3. Formulo los objetivos. ¿Qué acción deben realizar? ¿Qué valores deben adquirir?
¿Cómo lo puedo medir?
6.4. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Elaborar los objetivos es fundamental, porque a partir de ellos puedo establecer el
contenido, los medios, los métodos y las formas de evaluación del curso. Son
declaraciones de que conocimientos, habilidades, estrategias de aprendizaje y valores
adquirirán los estudiantes al terminar el curso.
7. Diseñar la estructura del curso
Esbozo la organización de las actividades y tareas que forman el proceso de enseñanza
aprendizaje del curso, estableciendo la relación entre los contenidos y su orden de
precedencia. Para ello:
7.1. Analizo el contenido del curso. ¿Qué es?
7.2. Determino las relaciones entre sus elementos y las jerarquizo. ¿Cuál tiene mayor
grado de generalidad? ¿En qué orden los colocamos?
7.3. Selecciono el tipo de esquema y signos a emplear.
7.4. Represento gráficamente los temas y sus relaciones.
7.5. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Al diseñar la estructura del curso, esbozamos el camino más óptimo que debe recorrer
el alumno para aprender, vencer los objetivos propuestos, es la ruta crítica del
estudiante para dominar el curso. Siempre que elaboro un curso debo diseñar su
estructura para ofrecerle al alumno el camino más recomendable para su aprendizaje,
aunque la selección está en dependencia de los conocimientos iniciales de los
estudiantes, el cual puede recorrer las experiencias educativas del curso en el orden
que estime más adecuado según su personalidad y condiciones.
8. Elabora guiones multimedia
Es todo proceso que conduce a una descripción detallada de todas y cada una de las
escenas de un multimedia. Una historia contada en imágenes implica la narración
ordenada de la historia que se desarrollará en el multimedia. Se plantea de forma
escrita y contiene las imágenes en potencia y la expresión de la totalidad de la idea, así
como las situaciones pormenorizadas, los personajes y los detalles ambientales. Para
ello:
8.1. Dirijo la atención a la multimedia. ¿Qué es?
8.2. Identifico el tipo de medio requerido de acuerdo a los objetivos del tema. ¿Qué

167

�tipo? ¿Qué características tiene?
8.3. Investigo, documento y selecciono lo esencial sobre el medio.
8.4. Escribo el orden de la ‘historia’.
8.5. Valoro la importancia de la multimedia. ¿Importancia tiene para el curso?
8.6. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Diseñar guiones multimedia correctamente es muy importante, me permite una mejor
comprensión y a los especialistas de las exigencias que necesita el medio para motivar
al estudiante en una actividad, y aumentar su comprensión de la temática. Los
multimedia acrecientan la comprensión de los estudiantes solo cuando los usamos
propiamente, por lo que es muy importante que escriba el orden principal de sus
eventos y compruebe que la persona que lo desarrollará, entiende las exigencias
didácticas de su utilización.
9. Elaborar las tareas de aprendizaje
Es el proceso de creación de la actividad principal que se concibe para realizar por el
estudiante en el proceso de autoeducación. Para realizar esta actividad:
9.1. Dirijo la atención a la tarea. ¿Qué es? ¿Para qué es?
9.2. Identifico el tema de estudio y defino lo esencial del mismo a partir de los
objetivos. ¿Sobre que es?
9.3. Determino y selecciono los medios y métodos que empleará el alumno para su
solución. ¿Cómo lo hará?
9.4. Formulo la tarea.
9.5. Valoro la importancia de la tarea para el tema.
9.6. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo que hice? ¿Para qué me sirve?
Elaborar las tareas de aprendizajes es fundamental, es la unidad básica que expresa la
relación dialéctica inherente al proceso de enseñanza aprendizaje: entre mi labor
intencional, preactiva, orientadora y el aprendizaje desarrollador del estudiante.
Constituye el núcleo de la actividad que concebimos para realizar por el estudiante (...)
está vinculada a la búsqueda y adquisición de conocimientos, habilidades, estrategias
de aprendizaje y al desarrollo integral de su personalidad.
10. Elaborar el glosario
Cuán necesario me es ordenar los términos que utilizo con frecuencia, para así poder
localizarlos en el momento preciso y salvar cualquier duda mientras que leo, estudio o
ayudo a los demás. ¿Cómo llamarle a esta agrupación? Glosario. ¿Y qué significa?, no
es nada más que una especie de diccionario, es el léxico, el vocabulario, un catálogo.
¿Y cómo puedo proceder para elaborarlo?, puedo hacerlo si:
10.1. Me familiarizo y comprendo con el tema de estudio. ¿Qué es?
10.2. Selecciono los conceptos o términos claves del curso que se incluirán en el
glosario. ¿Cuáles son?
10.3. Reconozco las características esenciales del concepto a incluir. ¿Qué es?
10.4. Defino y escribo el concepto con mis palabras, sin cambiar significados
apoyándome en láminas, fotos, etc.
10.5. Analizo lo realizado. Me autocontrolo y valoro: ¿es correcto lo que realicé?
¿Cómo puedo mejorarlo? ¿Para qué me sirve o sirve a otro elaborar un glosarios? ¿Qué
puedo nuevo hacer con esto?
El glosario lo puedo enriquecer en la medida en que avanzo en el estudio que me
ocupa y me quedará por siempre como una útil herramienta porque aumentará mi
léxico y me facilitará un fluido proceso comunicativo en el futuro, además de que podré
socializar mucho mejor con otros mis conocimientos, lo que me hará sentirme bien y
ser útil a los demás.

168

�11. Elaborar los temas de acuerdo a los objetivos
Es desarrollar la forma organizativa del proceso de enseñanza aprendizaje en torno a
un tópico determinado, que reúne un conjunto de materiales didácticos para que el
alumno desarrolle el aprendizaje y logre los objetivos declarados, que incluye: título,
objetivos, presentación, sumario, autodiagnóstico, referentes, aplico y bibliografía.
Para ello:
11.1. Dirijo la atención al tema. ¿Qué es?
11.2. Derivo los objetivos del tema a partir de los objetivos del curso.
11.3. Realizo la presentación de los temas.
11.4. Elaboro el autodiagnóstico.
11.5. Elaboro las tareas en cada uno de los módulos del curso (Referentes, Aplico y
Reto).
11.6. Incluyo la bibliografía.
11.6. Valoro la importancia del tema para el curso.
11.7. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Elaborar los temas a partir de los objetivos es muy importante porque permite la
elaboración de los materiales educativos de para que el alumno desarrolle unos
aprendizajes específicos en torno a un determinado tema o tópico. Siempre que
elaboramos un curso con una estructura curricular modular es necesario dividirlo en
determinados módulos que en este caso llamamos temas.
12. Evaluar la elaboración del curso
En la vida cotidiana generalmente determinamos el valor, las cualidades, el grado de
utilidad de los objetos, fenómenos o procesos con los cuales nos relacionamos o sobre
los cuales reflexionamos, experimentamos, etc. Es decir, cuando evalúo trato de
encontrar aquellas características que los hacen objeto de precio, alcance o
importancia. Al evaluar el curso, en sentido general, estimo, juzgo, aprecio, determino
su valor, emito un juicio o juicios de valor a partir de un modelo pedagógico
tecnológico adoptado. Cuando evalúo el curso:
12.1. Dirijo la atención a la evaluación. ¿Qué es?
12.2. Analizo la correlación del curso con el modelo. ¿Cómo se relacionan entre sí?
12.3. Reviso la redacción y la ortografía
12.4. Reviso los hipervínculos.
12.5. Actualizo el curso en dependencia de lo revisado.
12.6. Diseño acciones que permitan la retroalimentación acerca de la utilización del
curso.
12.7. Apruebo la versión definitiva del curso.
12.8. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo que hice? ¿Para qué me sirve?
Evaluar el curso tiene para mi gran relevancia, al permitirme señalar su utilidad y su
importancia, lo que me facilita hacer mejores elecciones, tomar decisiones más
acertadas, asumir teorías más completas. También me permite adoptar una guía para
actuar, modificar o no la manera en que lo realizo algo, lo cual me ayuda a ser más
preciso, poder interactuar con otras personas de manera más objetiva y llegar con
ellos a conclusiones acertadas.

169

�13. Legalizar el curso
La legalización implica la elaboración de los documentos correspondientes y realizar las
gestiones necesarias, para el asentamiento del curso en el registro de derechos de
autor. Para ello:
13.1. Dirijo la atención a los derechos de autor. ¿Qué es?
13.2. Elaboro la documentación necesaria.
13.3. Presento la documentación en el lugar adecuado.
13.4. Incluyo derechos de autor al curso.
13.5. Valoro lo realizado.
13.6. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo que hice? ¿Para qué me sirve?
Es una etapa en la cual adquiero experiencias en los procesos de gestión para la
legalización de la producción científico-técnica. Incluye que reconozca el derecho de
autor sobre figuras, fotos o el uso de fuente autorizadas, entre otras.
En la elaboración de la documentación, son esenciales mis cualidades éticas para
reconocer legalmente los derechos intelectuales de cada especialista sobre: el
contenido, los medios, el diseño informático y gráfico, las diferentes asesorías y los
recursos informáticos utilizados en la producción del curso.
14. Solicitar ayuda
Para la producción de un curso en formato digital me es indispensable considerar no
solo lo que se, lo que conozco o domino, sino también lo que no soy capaz de enfrentar
solo, pero sí con la ayuda de especialistas o por medio de las ayudas que brindan las
herramientas informáticas. Para ello:
14.1. Identifico el problema. ¿En qué necesito ayuda?
14.2. Analizo y caracterizo la información del problema.
14.3. Elaboro los requerimientos de la ayuda a solicitar.
14.4. Transmito el problema al experto.
14.5. Valoro la comunicación. ¿Entendió el experto? ¿La solución que ofrece es
adecuada?
14.6. Actúo a partir de la ayuda requerida.
14.7. Me autocontrolo y me autoevalúo a partir de mis condiciones personales. ¿Es
correcto lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Saber solicitar ayuda a los especialistas es muy importante, me ayuda a resolver
problemas y situaciones de la producción de cursos que todavía no puedo enfrentar
solo, y es indispensable para una comunicación eficiente con los especialistas para
poder obtener la información de la manera más eficaz posible.

170

�Anexo III-2 Valoración de la concepción en una sesión científica
Exposición realizada el 27 de junio de 2006 ante un grupo de siete doctores y otros
profesores sobre el tema. En ella se exponen el diseño, las exigencias, el esquema de
producción y las estrategias de aprendizaje identificadas.
Nota: Solo se escriben las opiniones más relacionadas con la concepción y sus
elementos.
Valoraciones.
Profesor #1: En el campo de la investigación no se menciona la herramienta de autor.
¿Porqué no ponerla ahí?
Profesor #2: Considero que debe cambiar “Determinación de las estrategias…” por
“Formulación de…” o “Determinación y formulación”.
Profesor #3: ¿Por qué se plantea un nuevo modelo de producción de cursos y en qué
supera al que el CREA sigue activamente hoy?
Profesor #1: La concepción según la exposición ayuda al desarrollo personal del
profesor, a su creatividad, a desarrollar una cultura integral.
Profesor #4: En las estrategias se debe cambiar: “Identificar el modelo pedagógico”
por “Compresión del modelo pedagógico”.
Profesor #5: Sobre que esfera de las Ciencias de la Educación impactan teóricamente
tus resultados.
Profesor #6: La modelación de las estrategias solo incluye las acciones a realizar.
Profesor #7: Sugiero que se hable de actividad independiente del profesor en vez de
trabajo independiente. ¿Cómo influyen las estrategias de aprendizaje en él?
Profesor #3: La primera exigencia debería aclarar el conocimiento del profesor de las
potencialidades educativas de las TIC.
Profesor #8: Cree que no están mal, pero hay que seguir trabajando en ellas para
perfeccionarlas.
Profesor #5: La segunda exigencia, dejarla en autorregulación o quizás hablar de
metacognición.
Profesor # 1 Le preocupa el término “conducción del PEA”.
Profesor #9: Definir en las exigencias lo mínimo que debe conocer un profesor en TIC
para producir los cursos.
Profesor #6: En el esquema de modelo eliminar el grupo de producción es casi
imposible, dejar claro en la concepción en qué momento se requiere o que el profesor
llegue a demandarlo.
Varias opiniones de que a pesar de que necesitan perfeccionarse la concepción y sus
elementos son adecuados.

171

�Anexo III-3. Encuesta para la selección de expertos
Encuesta para la selección de expertos
Estimado Colega:
En la modalidad de educación a distancia mediada por las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (TIC) la publicación de un curso, va precedida de un
proceso en el cual se preparan y seleccionan los materiales educativos en formato
digital, que se insertan en él, llamado comúnmente producción de cursos
(Castañeda, 2001; Cisneros, 2002; Collazo, 2004; Mondragón, 2005; Williams, 2002),
aunque elaboración de cursos en formato digital sería un nombre más adecuado.
Es un proceso complejo, en el que la mayoría de los modelos y metodologías están
diseñados para un equipo multidisciplinario de actores, y no para que un profesor lo
realice de forma independiente. Pero el impetuoso avance de la introducción de las
TIC en la educación, y particularmente en nuestro país, ha exigido del profesor nuevos
aprendizajes y cambios en su modo de actuación, retándolo cada vez más, a un mayor
protagonismo en este proceso.
En este contexto en el CREA (Centro de Referencia para la Educación de Avanzada) se
ha desarrollado el proyecto Universidad para la Autoeducación CUJAE, un modelo
pedagógico tecnológico para la educación a distancia basado en la autoeducación y las
estrategias de aprendizaje, con una línea investigativa dedicada al trabajo
independiente del profesor en el proceso de producción de estos cursos en formato
digital.
Teniendo en cuenta estas premisas diseñamos un proceso de producción de cursos en
formato digital que integre acciones dirigidas a estimular el desarrollo de estrategias
de aprendizaje, la autoeducación, que motive y se apoye en las TIC.
En el marco de este proyecto adoptamos el concepto de estrategias de aprendizaje
como: los procedimientos para la autoeducación, de los que la persona se apropia en
la actividad y la comunicación y le permiten alcanzar metas superiores. Se
perfeccionan y se transfieren, al constituirse en recursos de auto regulación, control y
valoración en el propio aprendizaje, a partir de un componente motivacional
importante. Se desarrollan tanto en el proceso de estudio que realiza la persona en su
actividad cognoscitiva independiente o con ayuda de otros (docente, estudiantes,…) lo
que constituye a la formación de su personalidad. (Zilberstein y otros, 2004).
Cómo resultado de este trabajo se han elaborado: exigencias, estrategias de
aprendizaje y las características que debe tener una herramienta de autor para lograr
este fin.
Es nuestro interés someter esta propuesta a criterio de expertos y utilizar el método
Delphi; hemos pensado en seleccionarlo(a) a usted entre los expertos a consultar.
Para ello necesitamos como paso inicial, después de manifestada su disposición de
colaborar en este importante empeño, una autovaloración de los niveles de
información y argumentación que posee sobre el tema en cuestión (objetiva, real,
sin exceso de modestia).

172

�Datos Personales:
Nombre(s) y apellidos:
Institución
a
la
que
pertenece:
Categoría docente:
Grado científico:
Especialidad:
Actividad que desarrolla:
Años de experiencia en la
educación:
Cursos producidos:
Instrucciones
I.- Marque con una cruz, en una escala CRECIENTE del 1 al 10, el valor que
corresponde con el grado de conocimiento o información que tiene sobre el tema de
estudio.
Escala

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Grado
de
conocimiento
II.- Realice una AUTOVALORACIÓN, según la tabla siguiente, de sus niveles de
argumentación o fundamentación sobre el tema:
Fuentes de argumentación acerca del tema

Grado
influencia
Alto

Medio

de
Bajo

Análisis teóricos realizados
Experiencia obtenida en la práctica
Estudios de autores nacionales sobre el tema
Estudios de autores extranjeros sobre el tema
Conocimiento del estado actual del problema en el extranjero
Su intuición
Muchas gracias por su colaboración.

173

�Anexo III-4. Determinación del coeficiente de competencia de los especialistas.
Experto
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Kc
0.9
1
0.9
0.8
0.4
0.7
0.8
0.8
0.9
0.8
0.8
0.9
1

AT
0.3
0.3
0.3
0.3
0.1
0.2
0.2
0.3
0.3
0.2
0.2
0.3
0.3

EP
0.5
0.5
0.5
0.4
0.4
0.4
0.5
0.4
0.4
0.4
0.5
0.5
0.5

EN
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05

EE
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05

EC
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05

I
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05
0.05

Ka
1.0
1.0
1.0
0.9
0.7
0.8
0.9
0.9
0.9
0.8
0.9
1.0
1.0

K
0.95
1
0.95
0.85
0.55
0.75
0.85
0.85
0.9
0.8
0.85
0.95
1

C
Alto
Alto
Alto
Alto
Medio
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto

Rango para la interpretación de los coeficientes de competencias (C):
•
•
•

Si 0,8 &lt; K &lt; 1,0
Si 0,5 &lt; K &lt; 0,8
Si K &lt; 0,5

coeficiente de competencia alto.
coeficiente de competencia medio
coeficiente de competencia bajo

Kc: Coeficiente de conocimiento
AT: Análisis teóricos realizados
EP: Experiencia obtenida en la práctica
EN: Estudios de trabajos de autores nacionales sobre el tema
EE: Estudios de trabajos de autores extranjeros sobre el tema
EC: Conocimiento del estado actual sobre el tema
I: Intuición
Ka: Coeficiente de argumentación
Anexo III-5. Encuesta a expertos
Encuesta a expertos
A partir de que usted ha sido seleccionado como experto en los temas tratados en este
proyecto, solicitamos su valoración de un grupo de exigencias, estrategias de
aprendizaje y las características de una herramienta de autor, para elevar el trabajo
independiente del profesor en el proceso de producción de cursos en formato digital
del Proyecto UAC. En el caso de las exigencias le invitamos a consultar el anexo que
se adjunta.
I.- Exigencias, para que el proceso de producción de cursos en formato
digital, realizado por un profesor, favorezca su trabajo independiente
Muy
Bastante
Poco
No
Adecuado
Elementos
Adecuado Adecuado
Adecuado Adecuado
(A)
(MA)
(BA)
(PA)
(NA)
Exigencia 1
Exigencia 2
Exigencia 3
Exigencia 4
Exigencia 5

174

�Le agradecemos cualquier sugerencia o recomendación sobre las exigencias que se
proponen. Por favor, refiéralas a continuación.
Sobre la exigencia 1:
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
___________________________________________________
Sobre la exigencia 2:
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
___________________________________________________
Sobre la exigencia 3:
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
___________________________________________________
Sobre la exigencia 4:
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
___________________________________________________
Sobre la exigencia 5:
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
___________________________________________________

¿Sugeriría

UD

alguna

nueva

exigencia?

¿Cuál?

¿Cómo

la

justificaría?

175

�II-. Estrategias de aprendizaje, para que el proceso de producción de cursos
en formato digital, realizado por un profesor, favorezca su trabajo
independiente.
Estrategia
MA
BA A PA NA
1. Comprender el modelo pedagógico
1.1. Dirigir la atención al modelo pedagógico. ¿Qué
es?
1.2. Identificar el modelo pedagógico. ¿Cuáles son
sus partes?
1.3. Caracterizar el modelo pedagógico. ¿Cuáles son
sus cualidades o rasgos?
1.4. Valorar su importancia. ¿Para qué es?
1.5Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
que hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 1
_____________________________________________________________________
________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
2. Familiarizarse con la herramienta de autor
2.1. Ejecutar la herramienta de autor.
2.2. Ejecutar la ayuda necesaria.
2.3. Dirigir la atención al tema. ¿Cómo es?
2.4. Realizar una lectura comprensiva de la ayuda.
2.5. Valorar la importancia de lo aprendido. ¿Para qué
es?
2.6. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 2
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
3. Caracterizar el curso
3.1 Dirigir la atención a la temática del curso. ¿Sobre
qué trata?
3.2. Realizar búsquedas de información sobre el
tema. ¿Qué conozco? ¿Qué me falta por conocer?
3.3. Analizar y describir objetos fenómenos y
procesos relacionados con la temática del curso.
¿Cómo es? ¿Cuáles son sus partes?
3.4. Valorar la importancia del curso. ¿Para qué es?
3.5. Comparar con otros cursos. ¿En qué es
semejante? ¿En qué es diferente?
3.6. Autocontolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 3
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
4. Caracterizar a los posibles estudiantes
4.1. Dirigir la atención a los posibles estudiantes.
¿Cómo son?
4.2. Analizar los posibles estudiantes. ¿Cuáles son

MA

BA

A

PA

NA

176

�sus cualidades?
4.3. Determinar los rasgos esenciales de los posibles
estudiantes. ¿Qué características tienen?
4.4. Valorar la importancia del curso para los
estudiantes. ¿Para qué lo necesitan?
4.5. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 4
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
5. Determinar recursos necesarios
5.1. Dirigir la atención a los recursos. ¿Qué son?
5.2. Realizar una búsqueda de información sobre el
tema. ¿Qué conozco? ¿Qué me falta por conocer?
5.3. Identificar recursos disponibles y necesarios.
¿Con qué recursos cuento? ¿Cuáles me faltan?
5.4. Analizar las características del lugar donde se
utilizará el curso. ¿Qué características tiene, el
equipamiento disponible? ¿Condiciones organizativas
para la utilización del equipamiento?
5.5. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 5
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
6. Elaborar los objetivos
6.1. Comprender y familiarizarse con el tema. ¿Qué
es?
6.2. Determinar el alcance de los contenidos. ¿Cuánto
necesito conocer? ¿Qué habilidades deben tener?
¿Qué valores deben lograr?
6.3. Formular los objetivos.
6.4. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 6
_____________________________________________________________________
__________________________________________________

177

�Estrategia
MA
BA A PA NA
7. Diseñar la estructura del curso
7.1. Identificar el tema. ¿Qué es?
7.2. Analizar los elementos o partes generales. ¿Qué
hace que sea lo qué es y no otra cosa? Y determino
las esenciales.
7.3. Determinar las relaciones entre sus elementos y
jerarquizarlas. ¿Cuál tiene mayor grado de
generalidad? ¿En qué orden los colocamos?
7.4. Seleccionar el tipo de esquema y signos a
emplear.
7.5. Representar gráficamente los temas y sus
relaciones.
7.6. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 7
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
8. Diseñar guiones multimedia
8.1. Dirigir la atención a la multimedia. ¿Qué es?
8.2. Identificar el tipo de medio requerido de acuerdo
a los objetivos del tema. ¿Qué tipo? ¿Qué
características tiene?
8.3. Escribir el orden de la ‘historia’.
8.4. Valorar la importancia de la multimedia.
¿Importancia tiene para el curso?
8.5. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 8
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
9. Elaborar las tareas de aprendizaje
9.1. Dirigir la atención a la tarea. ¿Qué es? ¿Para qué
es?
9.2. Identificar el tema de estudio y definir lo esencial
del mismo a partir de los objetivos. ¿Sobre que es?
9.3. Determinar los medios y métodos que empleará
el alumno para su solución. ¿Cómo lo hará?
9.4. Formular la tarea.
9.5. Valorar la importancia de la tarea para el tema.
9.6. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto lo
que hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 9
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
10. Elaborar el glosario
10.1. Comprender y familiarizarse con el tema de
estudio. ¿Qué es?

MA

BA

A

PA

NA

178

�10.2. Seleccionar los conceptos o términos claves del
curso que se incluirán en el glosario. ¿Cuáles son?
10.3. Reconocer las características esenciales del
concepto a incluir. ¿Qué es?
10.4. Definir y escribir el concepto con mis palabras,
sin cambiar significados.
10.5. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto
lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 10
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
11. Elaborar los temas de acuerdo a los
objetivos
11.1. Dirigir la atención al tema. ¿Qué es?
11.2. Realizar la presentación de los temas.
11.3. Elaborar el autodiagnóstico.
11.3. Incluir las tareas en cada uno de los módulos
del tema (referentes, aplico y reto).
11.4. Valorar la importancia del tema para el curso.
11.5. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto
lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 11
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
12. Evaluar la elaboración del curso
12.1. Dirigir la atención al tema. ¿Qué es?
12.2. Analizar la correlación del curso con el modelo.
12.3. Revisar la redacción y la ortografía
12.4. Revisar los hipervínculos.
12.5. Actualizar el curso en dependencia de lo
revisado.
12.6. Diseñar acciones que permitan la
retroalimentación acerca de la utilización del curso.
12.7. Aprobar la versión definitiva del curso.
12.8. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto
lo que hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 12
_____________________________________________________________________
__________________________________________________

179

�Estrategia
MA
BA A PA NA
13. Legalizar el curso
13.1. Dirigir la atención al tema. ¿Cómo es?
13.2. Elaborar la documentación necesaria.
13.3. Presentar la documentación a la entidad de
registro o derecho de autor.
13.4. Incluir derechos de autor al curso.
13.5. Valorar lo realizado.
13.6. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto
lo que hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 13
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
Estrategia
MA
BA A PA NA
14. Solicitar ayuda
14.1. Identificar el problema. ¿En qué necesito
ayuda?
14.2. Analizar y caracterizar la información del
problema.
14.3. Elaborar los requerimientos de la ayuda a
solicitar.
14.4. Transmitir el problema al experto.
14.5. Valorar la comunicación. ¿Entendió el experto?
¿La solución que ofrece es adecuada?
14.6. Actuar a partir de la ayuda requerida
14.7. Autocontrolarse y autoevaluarse. ¿Es correcto
lo qué hice? ¿Para qué me sirve?
Sugerencias o recomendaciones sobre la Estrategia de Aprendizaje 14
_____________________________________________________________________
__________________________________________________
¿Sugeriría UD alguna nueva Estrategia? ¿Cuál? ¿Cómo la Definiría?
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
____________________________
III-. Valore cuáles de las siguientes características debe poseer una
herramienta de autor para que favorezca el trabajo del profesor en la
producción de cursos en formato digital.
Características
MA
BA A PA NA
1. El conocimiento es modular y reutilizable.
2. Es fácil de usar y requiere poca formación previa.
3. Edición WYSIWIG y vista previa del producto.
4. Expone una interfase amigable al autor.
5. Facilita el diseño del curso mediante plantillas.
6. Muestra una elevada automatización de las
acciones a realizar.
7. Es independiente de la plataforma y de
materiales en sitios remotos.
8. No necesita conexión permanente con otros
servidores.

180

�9. Presenta un diseño flexible de la interfase.
10. Incluye características tales como: Deshacer,
Copiar, Pegar, y Buscar.
11. Disminuye el esfuerzo (el tiempo, el costo, y / u
otros recursos) para crear el curso.
12. Disminuye el umbral de habilidad del autor para
crear el curso.
13. Ayuda al autor a articular u organizar su dominio
o su conocimiento pedagógico.
14. Abarca todas las fases del proceso de producción
del curso.
15. Brinda soporte a (ej. la estructura,
recomendaciones, o implementa) buenos
principios de diseño (Pedagógicos y de producción
del curso).
16. Cuenta con diferentes niveles de ayuda de
acuerdo al nivel de conocimientos del autor que
personalizan su actividad para producir el curso.
17. Contribuye a desarrollar estrategias de
aprendizaje en el autor durante el proceso de
producción del curso.
18. Facilita orientaciones y ayudas para profundizar
en el Modelo pedagógico-tecnológico utilizado.
19. Facilita al autor el aprendizaje sobre el proceso de
producción de un curso.
20. Facilita orientaciones básicas y generales para que
el profesor pueda elaborar cada acápite del curso.
21. Permite que el autor perfeccione su trabajo como
profesor.
¿Sugeriría UD alguna nueva Característica? ¿Cuál?
____________________________
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
_____________________________________________________________________
________________________________________
Muchas gracias por su valiosa colaboración.

181

�Anexo III-6. Resultados del método Delphi, a partir de las valoraciones realizadas por los expertos.
Sobre las exigencias:
Imágenes por la
Frecuencias
Frecuencias Relativas
Resultados
inv de la curva
Acumuladas
normal
Exigencias C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
C1
C2
C3
C4
C1 C2 C3 C4 Suma Prom N-P
Ex-1
9 2 2 0 0 13
9 11 13 13 13 0.6923 0.8462 1.0000 1.0000 0.50 1.02 3.9 3.9 -0.44 -0.44 0.44
Ex-2
7 4 2 0 0 13
7 11 13 13 13 0.5385 0.8462 1.0000 1.0000 0.10 1.02 3.9 3.9 -2.23 -2.23 2.23
Ex-3
10 1 2 0 0 13
10 11 13 13 13 0.7692 0.8462 1.0000 1.0000 0.74 1.02 3.9 3.9 -2.39 -2.39 2.39
Ex-4
11 1 1 0 0 13
11 12 13 13 13 0.8462 0.9231 1.0000 1.0000 1.02 1.43 3.9 3.9 -2.56 -2.56 2.56
Ex-5
9 2 2 0 0 13
9 11 13 13 13 0.6923 0.8462 1.0000 1.0000 0.50 1.02 3.9 3.9 -2.33 -2.33 2.33
Puntos de Corte ®
0.57 1.10 3.90 3.90

Categ
MA
MA
MA
MA
MA

Sobre las Estrategias de aprendizaje:
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategias C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
E-1
E-2
E-3
E-4
E-5
E-6

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C4
C1 C2 C3 C4 Suma Prom N-P Categ
1.0000 0.29 1.02 3.90 3.90 9.11 2.28 0.37 MA
1.0000 0.10 1.02 3.90 3.90 8.92 2.23 0.32 MA
1.0000 0.10 3.90 3.90 3.90 11.80 2.95 1.04 MA
1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90 9.32 2.33 0.42 MA
1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90 9.13 2.28 0.38 MA
1.0000 1.02 1.43 3.90 3.90 10.25 2.56
- MA

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

8

3

2

0

0

13

8 11 13 13 13 0.6154 0.8462 1.0000

7

4

2

0

0

13

7 11 13 13 13 0.5385 0.8462 1.0000

7

6

0

0

0

13

7 13 13 13 13 0.5385 1.0000 1.0000

7

5

1

0

0

13

7 12 13 13 13 0.5385 0.9231 1.0000

6 6
11 1

1
1

0
0

0
0

13
13

6 12 13 13 13 0.4615 0.9231 1.0000
11 12 13 13 13 0.8462 0.9231 1.0000

182

�E-7
E-8
E-9
E-10
E-11
E-12
E-13
E-14

8

4

1

0

0

13

6

6

1

0

0

13

11 2
8 4

0
0

0
1

0
0

13
13

7

5

1

0

0

13

6

6

1

0

0

8

3

2

0

7

4

2

0

8 12 13 13 13 0.6154 0.9231 1.0000 1.0000 0.29 1.43 3.90 3.90
6 12 13 13 13 0.4615 0.9231 1.0000 1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90

9.52 2.38
9.13 2.28

11 13 13 13 13 0.8462 1.0000 1.0000 1.0000 1.02 3.90 3.90 3.90 12.72 3.18
8 12 12 13 13 0.6154 0.9231 0.9231 1.0000 0.29 1.43 1.43 3.90 7.05 1.76

13

7 12 13 13 13 0.5385 0.9231 1.0000 1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90
6 12 13 13 13 0.4615 0.9231 1.0000 1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90

9.32 2.33
9.13 2.28

0

13

8 11 13 13 13 0.6154 0.8462 1.0000 1.0000 0.29 1.02 3.90 3.90

9.11 2.28

0

13
7 11 13 13 13 0.5385 0.8462 1.0000 1.0000 0.10 1.02 3.90 3.90
Puntos de Corte ®
0.83 2.38 3.90 3.90

8.92 2.23

0.66
0.47 MA
0.38 MA
1.27 MA
0.14 MA
0.42 MA
0.38 MA
0.37 MA
0.32 MA

183

�Sobre las estrategias de aprendizaje. Acciones:
Acciones. Estrategia de aprendizaje #1
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
1
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

10

3

0

0

0

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90

11

2

0

0

0

13 11 13 13 13 13 0.8462 1.0000 1.0000 1.0000 1.02 3.90 3.90 3.90

8

5

0

0

0

13

10

3

0

0

0

8 13 13 13 13 0.6154 1.0000 1.0000 1.0000 0.29 3.90 3.90 3.90

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90
Puntos de Corte ®
0.70 3.41 3.90 3.90

9.96 2.49 0.11 MA
12.44 3.11 0.73 MA
12.72 3.18 0.80 MA
11.99 3.00 0.62 MA
12.44 3.11 0.73 MA

Acciones. Estrategia de aprendizaje #2
Resultados

Frecuencias
Acumuladas

Frecuencias Relativas

Imágenes por la
inv de la curva
normal

Estrategia
C1
C2
C3
C4
C1 C2 C3 C4 Suma Prom N-P
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
2
9 3 1 0 0 13
9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90 9.73 2.43 A-1
0.71
8 3 2 0 0 13
8 11 13 13 13 0.6154 0.8462 1.0000 1.0000 0.29 1.02 3.90 3.90 9.11 2.28 A-2
0.55
7 5 1 0 0 13
7 12 13 13 13 0.5385 0.9231 1.0000 1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90 9.32 2.33 A-3
0.60
8 3 2 0 0 13
8 11 13 13 13 0.6154 0.8462 1.0000 1.0000 0.29 1.02 3.90 3.90 9.11 2.28 A-4
0.55
A-5
9 3 0 0 1 13
9 12 12 12 13 0.6923 0.9231 0.9231 0.9231 0.50 1.43 1.43 1.43 4.78 1.20 0.53

Categ
MA
MA
MA
MA
BA

184

�A-6

9

3

1

0

0

13

9

12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90 9.73

Puntos de Corte

®

2.43 MA
0.71

0.37 1.29 3.49 3.49

Acciones. Estrategia de aprendizaje #3
Resultados

Frecuencias
Acumuladas

Frecuencias Relativas

Imágenes por la
inv de la curva
normal

Estrategi
C1
C2
C3
C4
C1 C2
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
a3
10 3 0 0 0
13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.7 3.90
A-1
4
9 4 0 0 0
13 9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.5 3.90
A-2
0
9 3 1 0 0
13 9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.5 1.43
A-3
0
9 4 0 0 0
13 9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.5 3.90
A-4
0
6 6 1 0 0
13 6 12 13 13 13 0.4615 0.9231 1.0000 1.0000
- 1.43
A-5
0.1
0
9 4 0 0 0
13 9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.5 3.90
A-6
0
0.4
Puntos de Corte ®
4 3.08

Sum Pro
N-P Categ
a
m
3.90 3.90 12.44 3.11
MA
0.85
3.90 3.90 12.20 3.05
MA
0.79
3.90 3.90 9.73 2.43
MA
0.17
3.90 3.90 12.20 3.05
MA
0.79
3.90 3.90 9.13 2.28
MA
0.02
C3

C4

3.90 3.90 12.20 3.05

0.79

MA

3.90 3.90

185

�Acciones. Estrategia de aprendizaje #4
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Frecuencias Relativas

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
4
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5

C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

10

1

2

0

0

13 10 11 13 13 13 0.7692 0.8462 1.0000 1.0000 0.74 1.02 3.90 3.90

7

4

2

0

0

13

7 11 13 13 13 0.5385 0.8462 1.0000 1.0000 0.10 1.02 3.90 3.90

8

3

2

0

0

13

8 11 13 13 13 0.6154 0.8462 1.0000 1.0000 0.29 1.02 3.90 3.90

11

1

1

0

0

13 11 12 13 13 13 0.8462 0.9231 1.0000 1.0000 1.02 1.43 3.90 3.90

9

3

1

0

0

13 9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90
Puntos de Corte ®
0.53 1.18 3.90 3.90

9.56 2.39 0.49 MA
8.92 2.23 0.33 MA
9.11 2.28 0.38 MA
10.25 2.56 0.66 MA
9.73 2.43 0.53 MA

Acciones. Estrategia de aprendizaje #5
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategi
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
a5
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5

6

5

2

0

0

13

6 11 13 13 13

8

5

0

0

0

13

8 13 13 13 13

9

4

0

0

0

13

9 13 13 13 13

6

6

1

0

0

13

6 12 13 13 13

8

5

0

0

0

13

8 13 13 13 13

Frecuencias Relativas

Imágenes por la
inv de la curva
normal

C1

C2

C3

C4

C1

0.461
5
0.615
4
0.692
3
0.461
5
0.615
4

0.846
2
1.000
0
1.000
0
0.923
1
1.000
0

1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0

1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

0.10 1.02 3.90 3.90

8.72

0.29 3.90 3.90 3.90 11.99
0.50 3.90 3.90 3.90 12.20
0.10 1.43 3.90 3.90 9.13
0.29 3.90 3.90 3.90 11.99

2.18 0.02 MA
3.00 0.84 MA
3.05 0.89 MA
2.28 0.12 MA
3.00 0.84 MA

186

�Puntos de Corte

®

0.18 2.83 3.90 3.90

Acciones. Estrategia de aprendizaje #6
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategi
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
a6
A-1
A-2
A-3
A-4

9

3

1

0

0

13

9 12 13 13 13

10

1

1

1

0

13 10 11 12 13 13

10

1

2

0

0

13 10 11 13 13 13

9

3

1

0

0

13 9 12 13 13 13
Puntos de Corte ®

Frecuencias Relativas

Imágenes por la
inv de la curva
normal

C1

C2

C3

C4

C1

0.692
3
0.769
2
0.769
2
0.692
3

0.923
1
0.846
2
0.846
2
0.923
1

1.000
0
0.923
1
1.000
0
1.000
0

1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

0.50 1.43 3.90 3.90

9.73

0.74 1.02 1.43 3.90

7.08

0.74 1.02 3.90 3.90

9.56

0.50 1.43 3.90 3.90
0.62 1.22 3.28 3.90

9.73

2.43 0.63 MA
1.77 0.03 MA
2.39 0.58 MA
2.43 0.63 MA

Acciones. Estrategia de aprendizaje #7
Resultados

Frecuencias
Acumuladas

C C
Estrategi
C3 C4 C5
C1 C2 C3 C4 C5 Total
1 2
a7
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5

8

4

0

1

0

13 8 12 12 13 13

8

4

1

0

0

13 8 12 13 13 13

9

3

1

0

0

13 9 12 13 13 13

9

4

0

0

0

13 9 13 13 13 13

8

5

0

0

0

13 8 13 13 13 13

Frecuencias Relativas

Imágenes por la
inv de la curva
normal

C1

C2

C3

C4

C1

0.615
4
0.615
4
0.692
3
0.692
3
0.615
4

0.923
1
0.923
1
0.923
1
1.000
0
1.000
0

0.923
1
1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0

1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0
1.000
0

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

0.29 1.43 1.43 3.90

7.05

0.29 1.43 3.90 3.90

9.52

0.50 1.43 3.90 3.90

9.73

0.50 3.90 3.90 3.90 12.20
0.29 3.90 3.90 3.90 11.99

1.76 0.33 BA
2.38 0.29 MA
2.43 0.34 MA
3.05 0.96 MA
3.00 0.91 MA

187

�A-6

9

4

0

0

0
13 9 13 13 13 13
Puntos de Corte ®
Acciones. Estrategia de aprendizaje #8

0.692 1.000 1.000 1.000
3
0
0
0 0.50 3.90 3.90 3.90 12.20
0.40 2.66 3.49 3.90

Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
8
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5

7

5

1

0

0

7

6

0

0

0

6

7

0

0

0

6

6

1

0

0

9

4

0

0

0

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

5 13 13 13 0.5385 0.3846 1.0000 1.0000 0.10 0.29
13 7 6 13 13 13 0.5385 0.4615 1.0000 1.0000 0.10 0.10
13 6 7 13 13 13 0.4615 0.5385 1.0000 1.0000 0.10 0.10
13 6 6 13 13 13 0.4615 0.4615 1.0000 1.0000 0.10 0.10
13 9 4 13 13 13 0.6923 0.3077 1.0000 1.0000 0.50 0.50
Puntos de Corte ®
0.10 0.18
13

7

3.05 0.96 MA

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

3.90 3.90
3.90 3.90
3.90 3.90
3.90 3.90
3.90 3.90

7.60 1.90 0.36 MA
7.80 1.95 0.41 MA
7.80 1.95 0.41 MA
7.61 1.90 0.36 MA
7.80 1.95 0.41 MA

3.90 3.90

188

�Acciones. Estrategia de aprendizaje #9
Resultados

Frecuencias
Acumuladas

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
9
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5
A-6

12

1

0

0

0

12

1

0

0

0

12

1

0

0

0

11

2

0

0

0

9

4

0

0

0

10

3

0

0

0

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

13 12 13 13 13 13 0.9231 1.0000 1.0000 1.0000 1.43 3.90 3.90 3.90 13.13 3.28 0.72 MA
13 12 13 13 13 13 0.9231 1.0000 1.0000 1.0000 1.43 3.90 3.90 3.90 13.13 3.28 0.72 MA
13 12 13 13 13 13 0.9231 1.0000 1.0000 1.0000 1.43 3.90 3.90 3.90 13.13 3.28 0.72 MA
13 11 13 13 13 13 0.8462 1.0000 1.0000 1.0000 1.02 3.90 3.90 3.90 12.72 3.18 0.62 MA
13 9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90 12.20 3.05 0.49 MA
13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90 12.44 3.11 0.55 MA
Puntos de Corte ®
1.87 6.69 6.69 6.69

189

�Acciones. Estrategia de aprendizaje #10
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
10
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

7

4

1

0

1

13

7 11 12 12 13 0.5385 0.8462 0.9231 0.9231 0.10 1.02 1.43 1.43

8

5

0

0

0

13

8 13 13 13 13 0.6154 1.0000 1.0000

8

4

1

0

0

13

8 12 13 13 13 0.6154 0.9231 1.0000

6

6

0

1

0

13

6 12 12 13 13 0.4615 0.9231 0.9231

9

4

0

0

0

13

9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000

Puntos de Corte

®

3.97 0.99 0.78 BA
1.0000 0.29 3.90 3.90 3.90 11.99 3.00 1.22 MA
1.0000 0.29 1.43 3.90 3.90 9.52 2.38 0.61 MA
1.0000 0.10 1.43 1.43 3.90 6.66 1.66 0.11 MA
1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90 12.20 3.05 1.28 MA
0.22 2.33 2.91 3.41

190

�Acciones. Estrategia de aprendizaje #11
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
11
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5
A-6

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

6 11 12 12 13 0.4615 0.8462 0.9231 0.9231 0.10 1.02 1.43 1.43

6

5

1

0

1

13

8

3

2

0

0

13

9

4

0

0

0

13

3.78 0.94 0.75 BA
8 11 13 13 13 0.6154 0.8462 1.0000 1.0000 0.29 1.02 3.90 3.90 9.11 2.28 0.59 MA
9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90 12.20 3.05 1.36 MA

9

2

0

1

1

13

9 11 11 12 13 0.6923 0.8462 0.8462 0.9231 0.50 1.02 1.02 1.43

8

4

1

0

0

13

9

4

0

0

0

13

3.97 0.99 0.70 BA
8 12 13 13 13 0.6154 0.9231 1.0000 1.0000 0.29 1.43 3.90 3.90 9.52 2.38 0.69 MA
9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90 12.20 3.05 1.36 MA

Puntos de Corte

®

0.33 2.05 3.01 3.08

191

�Acciones. Estrategia de aprendizaje #12
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
12

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

A-1

8

3

1

1

0

13

8 11 12 13 13 0.6154 0.8462 0.9231 1.0000 0.29 1.02 1.43 3.90

6.64 1.66 0.48 MA

A-2

8

3

1

0

1

13

8 11 12 12 13 0.6154 0.8462 0.9231 0.9231 0.29 1.02 1.43 1.43

10

3

0

0

0

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90

8

5

0

0

0

13

8 13 13 13 13 0.6154 1.0000 1.0000 1.0000 0.29 3.90 3.90 3.90

9

4

0

0

0

13

9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90

10

3

0

0

0

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90

10

3

0

0

0

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90

8

5

0

0

0

13

8 13 13 13 13 0.6154 1.0000 1.0000 1.0000 0.29 3.90 3.90 3.90

9

4

0

0

0

13

9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90

4.17 1.04 1.10 BA
12.44 3.11 0.96 MA
11.99 3.00 0.85 MA
12.20 3.05 0.91 MA
12.44 3.11 0.96 MA
12.44 3.11 0.96 MA
11.99 3.00 0.85 MA
12.20 3.05 0.91 MA

A-3
A-4
A-5
A-6
A-7
A-8
A-9

Puntos de Corte

®

0.49 3.26 3.35 3.63

192

�Acciones. Estrategia de aprendizaje #13
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
13
A-1
A-2
A-3
A-4
A-5
A-6

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

7

3

1

0

2

13

7 10 11 11 13 0.5385 0.7692 0.8462 0.8462 0.10 0.74 1.02 1.02

8

2

2

1

0

13

8 10 12 13 13 0.6154 0.7692 0.9231 1.0000 0.29 0.74 1.43 3.90

7

2

2

0

2

13

7

9

3

1

0

0

13

9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90

8

4

1

0

0

13

8 12 13 13 13 0.6154 0.9231 1.0000 1.0000 0.29 1.43 3.90 3.90

9

3

0

1

0

13

9 12 12 13 13 0.6923 0.9231 0.9231 1.0000 0.50 1.43 1.43 3.90

9 11 11 13 0.5385 0.6923 0.8462 0.8462 0.10 0.50 1.02 1.02

Puntos de Corte

®

2.87 0.72 0.56 BA
6.36 1.59 0.31 MA
2.64 0.66 0.62 BA
9.73 2.43 1.15 MA
9.52 2.38 1.10 MA
7.25 1.81 0.53 MA

0.30 1.04 2.12 2.94

Acciones. Estrategia de aprendizaje #14
Frecuencias
Acumuladas

Resultados

Estrategia
C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5
14
A-1
A-2
A-3
A-4

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

8

4

1

0

0

13

8 12 13 13 13 0.6154 0.9231 1.0000 1.0000 0.29 1.43 3.90 3.90

8

4

1

0

0

13

8 12 13 13 13 0.6154 0.9231 1.0000 1.0000 0.29 1.43 3.90 3.90

9

3

1

0

0

13

9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90

9.52 2.38 1.11 MA
9.52 2.38 1.11 MA
9.73 2.43 1.17 MA

7

3

2

0

1

13

7 10 12 12 13 0.5385 0.7692 0.9231 0.9231 0.10 0.74 1.43 1.43

3.69 0.92 0.34 BA

193

�6

4

2

0

1

13

6 10 12 12 13 0.4615 0.7692 0.9231 0.9231 0.10 0.74 1.43 1.43

3.49 0.87 0.39 BA

A-6

7

4

1

0

1

13

7 11 12 12 13 0.5385 0.8462 0.9231 0.9231 0.10 1.02 1.43 1.43

3.97 0.99 0.27 BA

A-7

9

2

1

0

1

13

9 11 12 12 13 0.6923 0.8462 0.9231 0.9231 0.50 1.02 1.43 1.43

4.37 1.09 0.17 MA

A-5

Puntos de Corte
Características de las Herramientas de autor

Frecuencias
Acumuladas

Resultados
Caract.
CA-1
CA-2
CA-3
CA-4
CA-5
CA-6
CA-7
CA-8
CA-9
CA-10
CA-11

®

C1 C2 C3 C4 C5 Total C1 C2 C3 C4 C5

0.24 1.11 2.49 2.49

Frecuencias Relativas
C1

C2

C3

C4

Imágenes por la
inv de la curva
normal
C1

C2

C3

C4 Suma Prom N-P Categ

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

11

1

1

0

0

13 11 12 13 13 13 0.8462 0.9231 1.0000 1.0000 1.02 1.43 3.90 3.90

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

11

1

1

0

0

13 11 12 13 13 13 0.8462 0.9231 1.0000 1.0000 1.02 1.43 3.90 3.90

9

3

1

0

0

13

10

2

0

1

0

13 10 12 12 13 13 0.7692 0.9231 0.9231 1.0000 0.74 1.43 1.43 3.90

10

3

0

0

0

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

9

4

0

0

0

13

9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90

9

4

0

0

0

13

9 13 13 13 13 0.6923 1.0000 1.0000 1.0000 0.50 3.90 3.90 3.90

9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90

9.96 2.49 0.48 MA
10.25 2.56 0.55 MA
9.96 2.49 0.48 MA
10.25 2.56 0.55 MA
9.73 2.43 0.42 MA
7.49 1.87 0.14 MA
12.44 3.11 1.09 MA
9.96 2.49 0.48 MA
9.96 2.49 0.48 MA
12.20 3.05 1.04 MA
12.20 3.05 1.04 MA

194

�CA-12
CA-13
CA-14
CA-15
CA-16
CA-17
CA-18
CA-19
CA-20
CA-21

7

4

0

0

2

13

7 11 11 11 13 0.5385 0.8462 0.8462 0.8462 0.10 1.02 1.02 1.02

11

1

1

0

0

13 11 12 13 13 13 0.8462 0.9231 1.0000 1.0000 1.02 1.43 3.90 3.90

7

5

1

0

0

13

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

10

3

0

0

0

13 10 13 13 13 13 0.7692 1.0000 1.0000 1.0000 0.74 3.90 3.90 3.90

11

2

0

0

0

13 11 13 13 13 13 0.8462 1.0000 1.0000 1.0000 1.02 3.90 3.90 3.90

10

2

1

0

0

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90

9

3

1

0

0

13

9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90

9

3

1

0

0

13

9 12 13 13 13 0.6923 0.9231 1.0000 1.0000 0.50 1.43 3.90 3.90

10

2

1

0

0

7 12 13 13 13 0.5385 0.9231 1.0000 1.0000 0.10 1.43 3.90 3.90

13 10 12 13 13 13 0.7692 0.9231 1.0000 1.0000 0.74 1.43 3.90 3.90
Puntos de Corte

®

3.16 0.79 1.23 MA
10.25 2.56 0.55 MA
9.32 2.33 0.32 MA
9.96 2.49 0.48 MA
12.44 3.11 1.09 MA
12.72 3.18 1.16 MA
9.96 2.49 0.48 MA
9.73 2.43 0.42 MA
9.73 2.43 0.42 MA
9.96 2.49 0.48 MA

0.67 2.00 3.65 3.76

Leyenda:
Ex = exigencia
E = Estrategia de aprendizaje
A = Acción
CA = Característica
C1 = muy adecuada, C2 = bastante adecuada, C3 = adecuada, C4 = poco adecuada, C5 = no adecuada
Prom = promedio.
MA = muy adecuada.
Valoración: N- P es menor que el punto de corte de C1 en casi todos los casos, en los cuales es muy adecuado, y en algunos está
entre C1 y C2 por lo que son bastante adecuados, por tanto, se considera la concepción bastante adecuada.

195

�Anexo III-7. Recomendaciones relacionadas con las exigencias y las estrategias de
aprendizaje
Exigencia I
No deja claro como contribuye a elevar el trabajo independiente.
¿Diseñar el proceso?
Tener en cuenta las necesidades de superación de aquellos a los que va dirigido el
curso.
No ser tan categórico al plantear que al trabajar con la herramienta de autor el
profesor tendrá mayores conocimientos y habilidades. ¿Cuáles?
Exigencia II
Revisar la redacción.
Sugiero un diagnóstico inicial de las competencias del profesor para ganar en la
individualización.
¿Quién proporciona la familiarización con el modelo pedagógico?
Más que familiarización debe ser dominio.
Aunque ajustarse al modelo es una exigencia, contemple en lo posible sugerencias del
profesor.
Exigencia III
Por su redacción más bien parece un efecto de la producción del curso y no una
exigencia.
Revisar lo relativo a contribuir.
Exigencia IV
Exigencia V
¿Diseñar la actividad?
No comparto el criterio de que el profesor use la herramienta de autor para resolver
concretamente la producción del curso. Esto contradice el punto anterior.
Otras exigencias
Sugiero una exigencia que haga explícito la necesidad de diagnóstico.
Debe revelar explícitamente una base orientadora de la acción para actuar elaborando
o produciendo el curso. Incluye ejemplos de cómo hacerlo.
Debe propiciar producir el curso en el menor tiempo posible.
La selección del profesor que monta el curso o lo diseña debe ser un aspecto a tener
en cuenta, así como su motivación y disposición para involucrarse.
Características.
Valorar la redacción de la doce.
Que no requieren profundos conocimientos informáticos por el profesor.
Estrategia I
El modelo pedagógico y tecnológico.
1.1 y 1.3 son parecidos.
1.4 Debe valorar su utilidad en lugar de su importancia.
Estrategia II
Puede además de usar el tutorial aprender haciendo.
Cambiar el orden empezar por la lectura del tutorial.
Valorar si es algo más que familiarizarse (Análisis, interpretación).
1.5 una valoración no adecuada – final bastante adecuado.
Estrategia III
Precisar con respecto a las búsquedas de información aspectos como validez y
actualización de los recursos didácticos.
3.7 ¿Cuáles son los objetivos del curso?
Me parece que las cuatro primeras el profesor las ejecutaría en cualquier caso y él
debe dominarlo.
Estrategia IV

196

�¿Cuándo esto es posible? No siempre se conocen con la suficiente antelación para
caracterizarlos profundamente.
4.2 y 4.3 son semejantes.
4.2 ¿Cualidades con respecto a qué? ¿Estrategias? ¿Estilos?
Valorar si es caracterizar o diagnosticar. ¿Son iguales cualidades y características?
Estrategia V
Precisar si son recursos informáticos, tecnológicos, humanos, etc.
Determinar el nivel de recursos que incluye en una tarea, si hay muchos o pocos, el
nivel necesario.
Calidad de los recursos. ¿Qué criterios de validez?
¿A que tipo de recursos se refiere?
Estrategia VI
El 6.2 tiene que ver con los contenidos y no con los objetivos.
Primero deben ir los objetivos.
En 6.1 utilizaría la pregunta ¿para qué?
¿Porqué los objetivos se subordinan a los contenidos? (6.2) Deben incluirse los
aspectos que permiten la formulación.
Estrategia VII
7.1 Pondría ¿Cuál es?
7.2 Aclarar para que se entienda mejor.
Estrategia VIII
Valorar la incorporación de una acción dirigida a equilibrar los diferentes medios que
brinda la multimedia.
Estrategia IX
Valorar la incorporación de una acción dirigida a determinar que estrategias de
aprendizaje son necesarias para una tarea.
También podría ser “seleccionar tareas” no solo formularlas.
Estrategia X
10.4 Debe cambiarse por definiciones aceptadas por la comunidad científica.
Estrategia XI
Valorar sustituir 11.3 por elaborar tareas de referentes, tareas de aplico y tareas de
reto.
Está muy general no entiendo 11.3
Me parece mejor elaborar los objetivos en función del tema.
Estrategia XII
Se supone que el curso se ha elaborado de acuerdo al modelo.
¿Quién es el objeto? (12.1)
Estrategia XIII
13.3 y 13.1 no le veo relación con la estrategia.
13.3 no corresponde al profesor.
13.1 no procede.
Estrategia XIV
14.4 no transmitir, consultar, buscar información.
14.5 no se entiende.

197

�Anexo III-8. Introducción al estudio de casos
Existe una gran diversidad de criterios acerca de conceptuar el estudio de casos, pero
la mayoría de los autores consultados, coinciden en que es una forma particular de
recoger, organizar y analizar datos (Rodríguez y otros, 2002; Stake, 1998; Borges,
2002; Barzelay, 2004).
Un estudio de caso es, según la definición de Yin (citado por Rodríguez y otros, y
Borges), “un método de investigación empírica que estudia un fenómeno
contemporáneo dentro de su contexto de la vida real, especialmente cuando los
límites entre el fenómeno y su contexto no son claramente evidentes” (Rodríguez y
otros, 2002, 91; Borges, 2002, 28).
Un caso puede ser una persona, una organización, un acontecimiento, un programa
educativo; la única exigencia es que tenga algún límite físico o social que le confiera
entidad (que esté acotado) (Stake, 1998, Rodríguez y otros, 2002).
Examen, forma o método de investigación son las maneras más generales de
reseñarlo, aunque hay autores que lo califican como una estrategia de diseño de
investigación cualitativa y otros como una técnica didáctica o investigativa1.
El estudio de casos se centra en una situación, suceso, programa o fenómeno
concreto; lo cual lo hace un método muy útil para el análisis de los problemas
prácticos, situaciones o acontecimientos que surgen en la cotidianidad.
Es un método de investigación que se caracteriza por estudiar los fenómenos en su
propio contexto, utilizando múltiples fuentes de evidencia, con el fin de poder
explicarlo de forma global y teniendo en cuenta toda su complejidad. Puede ser usado
tanto para conceptualizar teóricamente un fenómeno nuevo, por ejemplo, la
investigación de las nuevas técnicas que surgen en los nuevos entornos productivos
contemporáneos; como para la evaluación de teorías previamente formuladas (Ayuso,
2006).
Según Rodríguez, “los objetivos que orientan los estudios de caso no son otros que los
que guían a la investigación en general: explorar, describir, explicar, evaluar y/o
transformar” (Rodríguez y otros, 2002, 98).
Existen múltiples clasificaciones del estudio de casos, basadas en la finalidad o
propósito con que se realiza (Rodríguez y otros, 2002, 93), lo cual guarda relación
también con la especialidad de los investigadores o centros de investigación que lo
desarrolla.
Para Stake los casos pueden ser intrínsecos, instrumentales o colectivos (Stake,
1998).
1) Los casos intrínsecos son aquellos en los que el caso viene dado por el objeto, la
problemática o el ámbito de indagación; como cuando un docente decide estudiar los
problemas de relación que uno de sus alumnos tiene con sus compañeros, o cuando
un investigador ha de evaluar un programa. Aquí el interés se centra exclusivamente
en el caso a la mano, en lo que podamos aprender de su análisis; sin relación con
otros casos o con otros problemas generales.
2) Los instrumentales se distinguen porque se definen en razón del interés por
conocer y comprender un problema más amplio a través del conocimiento de un caso
particular. El caso es la vía para la comprensión de algo que está más allá de él
mismo, para iluminar un problema o unas condiciones que afectan no sólo al caso
seleccionado sino también a otros. El estudio de las dificultades que afronta un
docente al realizar su primer curso en formato digital, nos permite acceder a la
problemática mucho más amplia de la socialización y la práctica de dicho proceso.
Aunque aquí también es importante identificar qué ocurre con el profesor
seleccionado, es dicho conocimiento particular el que nos ayuda a captar y
comprender lo que acontece a este grupo particular.
1

Dirección de Investigación y Desarrollo Educativo. Vicerrectoría Académica, Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey
http://www.sistema.itesm.mx/va/dide/inf-doc/estrategias/

198

�3) Los colectivos o múltiples, al igual que los anteriores poseen un cierto grado de
instrumentalidad, con la diferencia de que en lugar de seleccionar un sólo caso,
estudiamos y elegimos una colectividad de entre los posibles. Cada uno es el
instrumento para aprender del problema que en conjunto representan.
En la decisión de qué método elegir deben considerarse tres condiciones: (a) el tipo de
pregunta de investigación que se busca responder, (b) el control que tiene el
investigador sobre los acontecimientos que estudia, y (c) la “edad del problema”, es
decir, si el problema es un asunto contemporáneo o un asunto histórico.
De entre las diversas cuestiones y problemas que ha de afrontar un investigador,
destaca claramente la definición de su caso de estudio; o, dicho de otra manera, qué
es el caso y de qué trata.
Selección y definición del problema
de investigación

Planeamiento de la investigación
Selección de los casos
Colecta sistemática de datos

Interpretación de los datos y
verificación de la interpretación

Descripción de cada caso

Publicación de los hallazgos
Figura 1.1 Fases del estudio de casos. Tomado de (Borges, 2002)
“Usualmente el estudio de casos consiste de cinco fases secuenciales” (Borges, 2002,)
presentadas en la figura 1.1 y detalladas a continuación:
1. Se establece la problemática del estudio. Durante la selección y definición del
problema a ser investigado, se establece la problemática del estudio
presentado, justificando el motivo de dicha investigación.
2. En el planeamiento de la investigación se define la evolución de un tópico,
tema o materia clave para el estudio. Además se determina el procedimiento
de colecta de datos, que puede ser a través de cuestionarios, entrevistas o
autoinformes.
3. Aspectos a tener en cuenta durante la selección de los métodos de colecta de
datos.
¾ Seleccionar los métodos que produzcan los datos necesarios.
¾ Seleccionar los métodos que produzcan los datos que puedan ser
examinados por otros investigadores.
¾ Usar la triangulación (múltiples instrumentos de medición) para
garantizar la precisión de los resultados.
¾ Probar los procedimientos durante la colecta de datos.
¾ Describir los métodos usados y hallazgos encontrados en artículos e
informes para la evaluación de otros investigadores.
¾ Se recomienda que la captura de datos sea sistemática y considere
eventos contemporáneos (aunque se puede usar datos históricos),
permitiendo su análisis por otros investigadores.
4. La interpretación de los datos debe considerar los patrones, estándares y
categorías identificadas de los datos. A continuación, se realiza la verificación
de dicha interpretación y conclusiones a través de sus análisis por otros
investigadores o por los propios participantes del estudio. Considerar los

199

�patrones, estándares y categorías identificadas en la interpretación de los
datos, tratando de realizar una verificación de ella por otros investigadores. A
continuación, se realiza la verificación de dicha interpretación y conclusiones a
través de sus análisis por otros investigadores o por los propios participantes
del estudio.
5. Finalmente, se publican los hallazgos y resultados de la investigación en
formato de informes técnicos (dentro de la organización que ha solicitado el
estudio), en formato de artículos (en conferencias y revistas especializadas)
y/o en libros.
El estudio de caso permite una generalización analítica basada en las interpretaciones
de los hallazgos encontrados, incluyendo estudios comparativos con otros casos.
Aporta valor al refinamiento de la teoría propuesta, sino también es muy importante
para sugerir complejidades que pueden ser usadas en investigaciones adicionales y
futuras. Además, es un método que ayuda en la definición de los límites de la
generalización (Borges, 2002).
Selección de los casos
Una vez delimitados el ámbito y la temática a investigar; lo que proporcionará los
parámetros contextuales de selección, claramente esenciales para la actividad
investigadora. Pero la selección de los casos abriga varias cuestiones que no podemos
olvidar, absolutamente importantes para cualquier investigación:
Primero: La selección del caso no pretende conseguir o mantener ningún tipo de
representatividad con respecto a los casos posibles, o a la población de casos posibles.
No es una muestra los casos que seleccionemos.
“La investigación de estudio de caso no es una investigación de muestras. No
estudiamos un caso fundamentalmente para comprender otros casos. Nuestra primera
obligación es comprender el caso concreto” (Stake, 1995, 4).
Segundo: Sea cual sea el o los parámetros generales que apliquemos (algo que
comentaremos a continuación), el fundamental ha sido claramente planteado por
Stake:
“El primer criterio debería ser maximizar lo que podemos aprender” (Stake 1995, 4).
Esto no quiere decir otra cosa que lo más importante es elegir el caso que ofrezca las
mejores y mayores oportunidades de aprendizaje, con el que podamos aprender en
profundidad la problemática seleccionada, o del que, simplemente, más podamos
aprender y comprender.

200

�Anexo III-9. Entrevista semiestructurada para el estudio de casos
Instrumento para la entrevista final de los estudios de casos:
I-. Valore (en el rango de 1-5, donde 1 equivale al menor valor y 5 equivale al mayor
valor) en qué medida favorecieron la realización del curso los siguientes recursos de la
herramienta de autor utilizada:
__El asistente sobre el modelo pedagógico tecnológico UAC.
__El conocimiento de las estrategias de aprendizaje del proceso.
__Las ayudas y orientaciones sobre la producción de un curso.
__La facilidad de uso de la herramienta de autor.
II-. El aprendizaje sobre el proceso de producción de cursos, después de utilizar la
herramienta de autor.
No Adecuado__ Poco
Adecuado__
Muy
Bastante
Adecuado__
Adecuado__ Adecuado__
III-.Acciones realizadas para la producción del curso.
Instrumento para las entrevistas frecuentes.
¾ Cuantas veces necesitó de otros para realizar una acción debido a que no
encontró en la ayuda la explicación adecuada.
Ninguna__
Muy Pocas__ Pocas___
Muchas__
Muchísimas__
¾

Valore la facilidad de navegación para ejecutar las tareas en la herramienta de
autor.
No
Poco
Adecuada__ Muy
Bastante
Adecuada__
Adecuada__
Adecuada__ Adecuada__

¾

Valore el uso de las estrategias de aprendizaje ofrecidas por la herramienta de
autor.
Nunca__
A veces__
Frecuentemente__

¾

Como valoras el dominio de las acciones realizadas.
No
Poco
Adecuada__ Muy
Adecuada__
Adecuada__
Adecuada__

¾

Bastante
Adecuada__

Frecuencia con que es consultada la ayuda.
Nunca__
A veces__
Frecuentemente__

201

�Anexo III-10. Respuestas de los casos al Instrumento II
1.- Señale, con los números indicados, su experiencia en la elaboración, en formato
digital, de los siguientes materiales educativos.
4. Ninguna: No lo ha realizado nunca.
5. Alguna: Siempre ha necesitado ayuda de otros para realizarlos.
6. Buena: Cuando ha realizado varios sin ayuda de otros.
Enunciado
Caso 1 Caso 2 Caso 3
Documentos

3

3

3

Digitalización de imágenes

3

3

1

Digitalización de sonido

2

2

1

Elaboración de gráficos

3

3

3

Elaboración de guiones

1

1

1

Elaboración de hipertextos

3

2

2

Edición de imágenes

2

2

2

Elaboración de
t i de animaciones
Elaboración

3

3

3

2

1

1

Experiencia en la elaboración de materiales educativos

3
2

Caso 1
Caso 2
Caso 3

1

Elaboración de
animaciones

Elaboración de
presentaciones.

Edición de
imágenes

Elaboración de
hipertextos

Elaboración de
guiones

Elaboración de
gráficos

Digitalización de
sonido

Digitalización de
imágenes

Documentos

0

2.- ¿Qué herramientas informáticas ha utilizado en la elaboración de los materiales
educativos en formato digital? Marque con una X.
Caso 1
Caso 3
Caso 2
Procesadores de texto.
X
X
X
Editores gráficos

X

Tabuladores electrónicos

X

Herramientas de autor

X

Otro

X

X

3.- ¿Conoce de la existencia de metodologías y modelos para la elaboración de cursos
en formato digital?

202

�Caso 1

Caso 2

Caso 3

no

no

no

4.- ¿Ha elaborado cursos en formato digital para alguna plataforma de teleformación?
Cursos elaborados
Caso 1 Caso 2 Caso 3
Uno
Entre 2-5

X

Mas 5
Ninguno
7.- Superación recibida en la elaboración de los cursos.
Caso 1 Caso 2 Caso 3
Tecnológica
0
1
1
Pedagógica
Ninguna

0

0

0

1

0

0

8.- Cuáles de las siguientes acciones realizó en la elaboración del curso.
Caso 1 Caso 2 Caso 3
Caracterizarlo.
X
Elaborar glosario.
Caracterizar estudiantes.
Elaborar los módulos de acuerdo a
los objetivos.

X
X

Determinar los recursos necesarios.
Elaborar los objetivos.
Diseñar la estructura.

X
X

X

X
X

Elaborar guiones multimedia.
Realizar la comprensión del modelo
pedagógico
Evaluar el curso.
Legalizarlo.

203

�Anexo III-11. Valoraciones hechas por los casos en cada uno de los encuentros
realizados
Segundo encuentro.
Caso 1

Caso 2

Caso 3

ninguna

poco

muy pocas

muy adecuada

muy adecuada

bastante
adecuada

nunca
Adecuada

a veces
bastante
adecuada

adecuada

frecuentemente

frecuentemente

frecuentemente

Caso 1

Caso 2

Caso 3

ninguna

poco

muy pocas

Bastante
adecuada

bastante
adecuada

bastante
adecuada

a veces

Frecuentemente

a veces

muy adecuada

muy adecuada

muy adecuada

frecuentemente

frecuentemente

frecuentemente

Caso 1

Caso 2

ninguna

ninguna

adecuada

muy adecuada

frecuentemente

frecuentemente

Como valoras el dominio de las acciones realizadas

muy adecuada

muy adecuada

Frecuencia con que es consultada la ayuda

a veces

a veces

Cuantas veces necesitó de otros para
realizar una acción debido a que no
encontró en la ayuda la explicación
adecuada
Valore la facilidad de navegación para
ejecutar las tareas en la herramienta de
autor.
Valore el uso de las estrategias de
aprendizaje ofrecidas por la herramienta
de autor.
Como valoras el dominio de las acciones
realizadas
Frecuencia con que es consultada la
ayuda

a veces

Tercer encuentro
Cuantas veces necesitó de otros para
realizar una acción debido a que no
encontró en la ayuda la explicación
adecuada
Valore la facilidad de navegación para
ejecutar las tareas en la herramienta de
autor.
Valore el uso de las estrategias de
aprendizaje ofrecidas por la herramienta
de autor.
Como valoras el dominio de las acciones
realizadas
Frecuencia con que es consultada la
ayuda
Cuarto encuentro
Cuantas veces necesitó de otros para realizar una acción
debido a que no encontró en la ayuda la explicación
adecuada
Valore la facilidad de navegación para ejecutar las tareas
en la herramienta de autor.
Valore el uso de las estrategias de aprendizaje ofrecidas
por la herramienta de autor.

204

�Quinto Encuentro
Caso 1
Cuantas veces necesitó de otros para realizar una acción debido a que
no encontró en la ayuda la explicación adecuada
Valore la facilidad de navegación para ejecutar las tareas en la
herramienta de autor.
Valore el uso de las estrategias de aprendizaje ofrecidas por la
herramienta de autor.

ninguna
bastante
adecuada

Como valoras el dominio de las acciones realizadas

frecuentemente
bastante
adecuada

Frecuencia con que es consultada la ayuda

A veces

Encuentro final
I-. Valore (en el rango de 1-5, donde 1 equivale al menor valor y 5 equivale al mayor
valor) en qué medida favorecieron la realización del curso los siguientes recursos de la
herramienta de autor utilizada:
Caso 1

Caso 2

Caso 3

El asistente sobre el modelo pedagógico tecnológico UAC

4

5

5

El conocimiento de las estrategias de aprendizaje del proceso

3

3

3

Las ayudas y orientaciones sobre la producción de un curso

5

5

5

La facilidad de uso de la herramienta de autor.

5

5

5

II-. El aprendizaje sobre el proceso de producción de cursos, después de utilizar la
herramienta de autor.
Caso 1

Caso 2

Caso 3

5

5

5

Aprendizaje

III-.Acciones realizadas para la producción del curso.
Caso1

Caso 2

Caso3

Caracterizarlo.

1

1

1

Elaborar glosario.

1

1

0

Caracterizar estudiantes.

1

1

1

Elaborar los módulos de acuerdo a los objetivos.

1

1

1

Determinar los recursos necesarios.

1

1

1

Elaborar los objetivos.

1
1

1
1

1
1

0
1

0.5
1

0
1

1

1

1

0.5

1

0

Diseñar la estructura.
Elaborar guiones multimedia.
Realizar la comprensión del modelo pedagógico
Evaluar el curso.
Legalizarlo.

205

�Anexo III-12. Informe del Estudio de casos #1
Caso1
Es licenciada en educación, en matemática y computación, actualmente profesora de
la Escuela Nacional de Tropas Especiales “Baraguá” un Centro de Educación Superior
militar, con 7 años de ejercicio de la profesión. Su experiencia en la elaboración de
materiales educativos en formato digital y de cursos, así como su desempeño en el
uso de las TIC en el proceso de enseñanza aprendizaje se diagnosticaron por el
Instrumento II (Anexo II-6)
Tiene una experiencia muy adecuada en la elaboración de materiales educativos y en
el uso de las TIC en general, reflejada en la siguiente tabla.
Documentos.
3 Hipertexto (páginas Web).
3
Digitalización de
3 Edición de imágenes.
2
imágenes.
Digitalización de sonido.
2 Presentaciones.
3
Gráficos.
3 Confección de animaciones. 2
Elaboración de guiones.
1 Otros
3
Además dice haber elaborado pequeños tutoriales en el sistema de programación
Delphi.
Donde:
1. Ninguna: No lo ha realizado nunca.
2. Alguna: Siempre ha necesitado ayuda de otros para realizarlos.
3. Buena: Cuando ha realizado varios sin ayuda de otros.
También tiene experiencia en el uso de varias herramientas informáticas:
¾ Procesadores de texto.
¾ Editores gráficos
¾ Tabuladores electrónicos
¾ Herramientas de autor.
Posee buena preparación y habilidades en el uso de la tecnología requerida para
elaborar un curso en formato digital y por su formación debe poseer los conocimientos
pedagógicos necesarios.
Nunca ha realizado un curso en formato digital, ni conoce las acciones necesarias para
hacerlo, ni las metodologías y concepciones acerca del proceso de producción, según
nos informa el diagnóstico.
Actualmente cursa la maestría de “Ciencias de la educación” impartida en el CREA.
Como parte de su trabajo de tesis debe realizar un curso empleando el modelo
tecnológico pedagógico UAC, lo que nos permitió involucrarla en el estudio de casos.
Cuenta con una computadora en su centro, aunque tiene una gran carga de trabajo,
pues es la única profesora de informática, la otra está liberada. Muestra gran interés
por la experiencia a realizar aunque enfatiza el poco tiempo que puede dedicarle.
El proceso de elaboración del curso comenzó en el mes de abril del año 2007 y
culminó en noviembre del mismo año. No fue un proceso continuo, ya que durante ese
tiempo además de sus tareas, terminaba la maestría y estaba elaborando su tesis que
defendió satisfactoriamente en diciembre del 2007.
Fue la primera que emprendió la elaboración del curso, su trabajo fue de mucha ayuda
para subsanar algunos errores que persistían en la herramienta de autor, así como en
los asistentes y ayudas.
Transitó por todas las fases del proceso, en la etapa de familiarización realizó un uso
intensivo de los asistentes y ayudas para familiarizarse con el proceso de producción y
comprender el modelo pedagógico de UAC.
En los encuentros realizados a lo largo de la elaboración del curso, no necesitó ayuda
de otros al realizar la actividad valorando de muy buenas las orientaciones y ayudas
que brinda la herramienta, valoró de muy adecuados los procedimientos de
navegación e información al usuario para desarrollar las actividades necesarias para la
producción del curso.

206

�En varios de los primeros encuentros se dedicó tiempo parra analizar los posibles
errores de la herramienta de autor detectados y el análisis de posibles cambios para
mejorar sus características. Estos errores se corregían rápidamente, no obstante
influyó en sus evaluaciones.
En muy pocas ocasiones consultó las ayudas de las estrategias de aprendizaje del
proceso de producción. Hasta ese momento, para realizar esta operación había que
seleccionar una opción en el menú del software, hacía perder tiempo al usuario. A
partir de esta indicación se cambió por un menú contextual, una opción a la cual
pueden acceder de forma más rápida e intuitiva.
No obstante consultaba a menudo las orientaciones sobre el proceso de producción,
donde se exponían las acciones a realizar encada fase, entre ellas las que se
modelaban en las ayudas de las estrategias de aprendizaje. Es decir desconocía que
había realizado un conjunto de acciones que representaban una estrategia de
aprendizaje, las cuales obtenía del uso frecuente de la ayuda sobre el proceso de
producción del curso.
Las estrategias de aprendizaje a emplear en el curso si fueron consultadas con
frecuencia.
Aquí tenemos en cuenta el hecho de no negar que el control consciente de una
estrategia de aprendizaje puede ser más o menos explícito, ya que en algunos casos
puede suceder que parte de los componentes de la estrategia estén automatizados o
regulados de forma implícita.
También revela el carácter de sistema y de interrelación de la concepción revelada en
los asistentes y las ayudas de la herramienta.
Valoró de muy adecuado el dominio de las acciones realizadas para la elaboración del
curso según la concepción propuesta, el cual fue en aumento a medida que avanzaba
en su desarrollo, reflejado en el uso menos frecuente de la ayuda, lo cual es un
indicador del tránsito hacia una mayor independencia en el proceso.
En general, el uso de la ayuda fue frecuente durante el desarrollo del curso,
determinado por el carácter no continuo del proceso, aunque en la última fase que fue
mas concentrada esta frecuencia disminuyó.

Evolución del Caso1 por encuentro
5
4
3
2
1
0

Segundo
Tercero
Cuarto

No adecuado / Nunca
Poco adecuado
Adecuado / A veces
Muy adecuado
Bastante adecuado /
Frecuentemente

Frecuencia
consulta
ayuda

Dominio de
las
acciones

Uso de las
estrategias

Facilidad de
navegación

Necesitó de
otros

Quinto

12345-

207

�Entrevista final
Se aplicó el instrumento del Anexo III-9 como base del encuentro. Valoró de muy
adecuado el asistente sobre el modelo UAC, alegando algunos elementos de carácter
conceptual que pudo superar a partir de los ejemplos que proporciona la herramienta.
Tampoco consultó frecuentemente las estrategias de aprendizaje sobre el proceso de
producción, pero realizó un uso muy adecuado de las que necesitaba incluir en el
curso.
Valora en su mayor valor la medida en que favorecieron su actividad la facilidad de
uso de la herramienta de autor y las ayudas y orientaciones sobre la producción del
curso.
También es muy significativa su autoevaluación del aprendizaje sobre la producción de
cursos adquirido en el propio proceso a partir de las ayudas, orientaciones y
asistentes, el cual evalúa de muy adecuado. Esta evaluación también se ve reflejada
en el último tópico tratado en la entrevista sobre las acciones que realizó para
elaborar el curso. En este caso se realizaron todas excepto la relacionada con guiones
multimedia.
Considera que no está preparado para escribir el orden de la historia necesario para
que el especialista entienda su solicitud. Por otra parte incluye solo dos animaciones
realizadas por ella y una pequeña sesión multimedia elaborada por otro profesor. Por
tanto no hubo una gran necesidad de utilizar esta opción.
5
4

1234-

No adecuado
Poco adecuado
Adecuado
Muy adecuado
5- Bastante adecuado

3
2
1

Aprendizaje

Facilidad de
uso

Ayudas y
orientaciones

Conocimiento
de las
estrategias

El asistente

0

El curso elaborado se nombra: Desempeño creativo en el uso de las TIC y fue
evaluado por su tutor y un grupo de expertos para la discusión de su tesis de maestría
de muy adecuado.
Autoinforme del Caso1
Trabajé en ocasiones con las ayudas relativas a la herramienta, ya que de antemano
conocía algo del modelo. Me sirvieron en la elaboración de los enlaces en las
estrategias de aprendizaje, observaba los ejemplos y realizaba mis propios enlaces,
cuando el usuario que es mi caso trabaja con la herramienta por primera vez,
prácticamente está obligado a conocerla a través de la ayuda, para después tener
desarrolladas las habilidades necesarias para el trabajo con la misma; una vez así
poder crear otros cursos sin necesidad de la ayuda o de otras herramientas que brinda
la aplicación de autor.
Aunque tenía alguna noción de cómo trabajar con el modelo UAC, a la hora de trabajar
con la herramienta tuve que orientarme en la búsqueda de respuestas a interrogantes
que en alguna medida, necesité para completar el trabajo con el curso que me
ocupaba. Creo que existen detalles del modelo que son muy propios de él, que se

208

�deben estudiar con la ayuda de ejemplos u otros documentos, para que exista fluidez
en el uso de la herramienta.
Todas las orientaciones favorecieron la autosuperación en el modelo UAC, también en
el uso de la herramienta de autor y claro está que profundizó mis conocimientos de
las concepciones para la producción de cursos y de otros que están en proyecto; esta
es la relación que está estrechamente vinculada, que nos se puede ver indistintamente
por separado, cada una conduce a la otra. La herramienta es de fácil manipulación,
sus ayudas están asequibles para cualquier usuario que tenga un mínimo
conocimiento de informática, lo que en cierto enfoque se deben estudiar algunas
concepciones del modelo UAC, ya que es un modelo pedagógico y tecnológico, lo que
hace que se necesite una actualización sistemática en aspectos del estudio del mismo.
Las estrategias de aprendizaje desarrolladas dentro del contenido del curso, desde los
objetivos generales hasta el último de los ejercicios desarrollados en la sección retos
brindan conocimientos para que el cursante desarrolle sus propias estrategias de
autoaprendizaje, logrando que se apropie de los conocimientos necesarios para seguir
adelante con la tarea de lograr obtener un producto lo más acabado posible. Las
mismas nos brindaron un excelente ahorro de tiempo en la elaboración del curso, ya
que fueron de gran utilidad únicamente realizando los vínculos establecidos a ellas.
Este aspecto fue uno de los más difundidos dentro de la elaboración del curso, ya que
una de las características del modelo UAC, es favorecer la autoeducación a través del
desarrollo de estrategias de aprendizaje.
Es claro que a partir de la herramienta de autor, se pueden elaborar otras que faciliten
la elaboración de otros cursos, pero en otros modelos de interés general para la
universalización de la educación superior, sería de gran utilidad, tanto en tiempo como
en beneficio y costo. Siempre que el programador esté en condiciones de estudiar las
concepciones de otros modelos y hacer llegar al cliente la que se necesite para su
desarrollo como profesional, dentro del proceso docente educativo. Cada herramienta
nueva que se elabore contribuirá al perfeccionamiento de nuevos cursos, teniendo
presente que los educadores y los educandos tienen la honrosas misión
de
autosuperarse en cuanto tema de interés se muestre relevante para su desarrollo
general integral, sin olvidar su desarrollo tecnológico requiere de actualización y
superación permanente.
Una vez que los usuarios que utilizan las herramientas para la elaboración de nuevos
cursos tengan desarrolladas las habilidades necesarias para producir cursos será muy
fácil encaminarse en nuevas herramientas.

209

�Anexo III-13. Informe Estudio de caso #2
Caso2
Licenciada en Psicología, actualmente trabaja como profesora en el CREA, Cujae, con
4 años de desempeño en la profesión. Su experiencia en la elaboración de materiales
educativos en formato digital y de cursos, así como su desempeño en el uso de las TIC
en el proceso de enseñanza aprendizaje se diagnosticaron por el Instrumento II
(Anexo II-6)
Tiene una experiencia adecuada en la elaboración de materiales educativos reflejada
en la siguiente tabla.
Documentos.
3 Hipertexto (páginas Web).
2
Digitalización
de 3 Edición de imágenes.
2
imágenes.
Digitalización de sonido.
2 Presentaciones.
3
Gráficos.
3 Confección de animaciones. 1
Elaboración de guiones.
1
Donde:
1. Ninguna: No lo ha realizado nunca.
2. Alguna: Siempre ha necesitado ayuda de otros para realizarlos.
3. Buena: Cuando ha realizado varios sin ayuda de otros.
El uso de herramientas informáticas se concentra en procesadores de texto. Como
resultado sus habilidades en el uso de la tecnología requerida para elaborar un curso
en formato digital son solo adecuadas. Por otra parte por su formación debe poseer
los conocimientos pedagógicos necesarios para enfrentarse a la tarea.
Ha realizado entre 2 y 5 cursos para la plataforma Microcampus, mientras ejercía en la
Universidad Agraria de la Habana, con las mismas deficiencias que presentaron los
profesores del ISMMM en el diagnóstico realizado en esa institución donde se implantó
la misma plataforma de gestión de cursos. Por lo que en la realización de los mismos
no se ha apoyado en grupos de producción ni en herramientas de autor, simplemente
ha subido a la plataforma conferencias, tareas y evaluaciones en formato digital
elaboradas en un procesador de texto. Las acciones que dice haber realizado en el
proceso son:
¾ Caracterizar el curso.
¾ Caracterizar a los posibles estudiantes.
¾ Elaborar los objetivos del curso.
¾ Elaborar los módulos de acuerdo a los objetivos.
Por tanto tenemos una profesora con pocas habilidades en el uso de las TIC y que
tiene formación pedagógica, la involucramos en el estudio debido a que tenía en
proyectos realizar un curso de comunicación en el modelo UAC.
Cuenta con una computadora en su centro de trabajo de su uso personal, aunque está
muy ocupada, debido a que ha tenido que asumir la carga de otro profesor. Muestra
gran interés por la experiencia a realizar aunque enfatiza el poco tiempo que puede
dedicarle.
El proceso de elaboración del curso comenzó en el mes de abril del año 2007 y
culminó en diciembre del mismo año. No fue un proceso continuo, refiere que ni
siquiera pudo dedicarle un tiempo cada semana.
Comenzó la elaboración del curso con la fase de familiarización, apoyándose en los
asistentes y ayudas para familiarizarse con el proceso de producción, la herramienta
de autor y comprender el modelo pedagógico de UAC.
La fase de Análisis del problema educativo no fue desarrollada en toda su magnitud
debido a que el curso se había impartido en forma presencial. El esfuerzo mayor
estaba en trasformar las tareas y estrategias educativas según el modelo a emplear.

210

�Evolución por encuentro del Caso2
5
4
3

Segundo

2
1

Cuarto

Tercero

Frecuencia
consulta
ayuda

Dominio de
las
acciones

Uso de las
estrategias

Facilidad
de
navegación

Necesitó
de otros

0

1- No adecuado / Nunca
2- Poco adecuado
3- Adecuado / A veces
4- Muy adecuado
5- Bastante adecuado /
Frecuentemente

En los encuentros realizados a lo largo de la elaboración del curso, necesitó en
ocasiones de la ayuda de otros al realizar la actividad, precisamente en dos de los
encuentros sostenidos aclaramos algunas dudas sobre como introducir la bibliografía y
sobre las estrategias de aprendizaje. Valoró de de muy buenas las orientaciones y
ayudas que brinda la herramienta, y de muy adecuados los procedimientos de
navegación e información al usuario para desarrollar las actividades necesarias en la
producción del curso, donde se desarrolló una estructura muy buena de lo general a lo
particular, con interrelaciones entre los temas, en conclusiones muy operativa.
Valoró de muy adecuado el dominio de las acciones realizadas para la elaboración del
curso según la concepción propuesta lo cual contribuyó a su auto aprendizaje, es
cierto que hay varias que necesitan todavía de mayor ejecución. No efectuó una
consulta frecuente de las estrategias de aprendizaje del proceso de producción, pero sí
de las necesarias para incorporar al curso, aludiendo que estás son más generales y
contribuyen a la apropiación de las otras.
El uso de la ayuda en general fue frecuente durante el desarrollo del curso,
determinado por el carácter no continuo del proceso y por la falta de habilidades en el
uso de herramientas informáticas. No obstante mostró una mayor independencia con
la evolución del curso.
Entrevista final
Este encuentro estuvo fundamentado en el instrumento del Anexo III-9. Su opinión
acerca del asistente sobre el modelo UAC fue muy favorable, la más utilizada y que
ayudó muchísimo en la elaboración del curso, la evalúa de muy completa. No consultó
frecuentemente las estrategias de aprendizaje sobre el proceso de producción, pero
realizó un uso muy adecuado de las que necesitaba incluir en el curso valorando su
conocimiento en tres, según su punto de vista la ayudaron mucho, pero la apropiación
de ellas no fue homogénea utilizó algunas mucho más que otras y necesita de más
tiempo para llegar a apropiarse de ellas. También refiere que mediante su estudio
incorporó nuevos elementos a su quehacer profesional.

211

�5
4
3

1234-

No adecuado
Poco adecuado
Adecuado
Muy adecuado
5- Bastante adecuado

2
1

Aprendizaje

Facilidad de
uso

Ayudas y
orientaciones

Conocimiento
de las
estrategias

El asistente

0

Valora en su mayor valor la medida en que favorecieron su actividad la facilidad de
uso de la herramienta de autor y las ayudas y orientaciones sobre la producción del
curso.
Esta evaluación también se ve reflejada en el último tópico tratado en la entrevista:
Cuáles de las acciones que se diagnosticaron en el inicio realizó para elaborar el curso.
En este caso se ejecutaron todas excepto realizar guiones multimedia. No aclara el
porqué, habiendo solicitado al grupo de producción del CREA de imágenes y una
animación.
En general valora de muy eficiente su aprendizaje sobre el proceso de producción de
cursos empleando la herramienta de autor, indica que aunque todavía le falta por
aprender, este curso ha representado un gran adelanto, y que el próximo curso que
realice encontrará otro profesor más formado.
El curso realizado se llamó Comunicación educativa, y fue evaluado de muy
satisfactorio por el CREA.
Autoinforme del Caso2
Curso de Comunicación educativa.
Durante el desarrollo del curso fue preciso consultar las ayudas, ejemplos y tutoriales
que ofrece la herramienta de autor en varias ocasiones. Para la producción del curso
considero que es muy importante revisar y consultar estas orientaciones pues nos
posibilitan producir el curso de forma más rápida y eficiente. De igual manera, nos
ilustra una serie de modelos y estrategias que conducen a elaborar resultados acordes
a la demanda del modelo tecnológico pedagógico sobre el que se sustenta la
herramienta.
Cuando comencé a producir el curso tenía algunas ideas aisladas sobre el modelo
tecnológico pedagógico UAC. Soy del criterio que a lo largo del desarrollo del curso he
ido aprendiendo muchas cosas de este modelo y he podido valorar cuáles son mis
puntos débiles y fortalezas a la hora de montar el mismo. Haciendo una valoración
general, aunque no creo que esté totalmente capacitada en el modelo, me siento
superada con respecto al inicio de la producción.
Por supuesto que estas orientaciones me han permitido autosuperarme en el uso de la
herramienta de autor. Con el quehacer continuo, a la hora de montar cada contenido
y/o elemento del curso, considero que me he ido superando y adiestrando en todo el
proceso, que anteriormente nunca había realizado esta actividad.
De manera general, el uso de todas las orientaciones contribuyó a desarrollar en mí
como profesora la concepción de elaboración del curso. En un principio era una
concepción muy limitada (cuando por primera vez me hablaron del modelo UAC). No
tenía ni la más mínima idea de cuánto podía un modelo potenciar el autoaprendizaje

212

�del estudiante. De hecho, las propias concepciones del modelo influyeron en la
reestructuración de los contenidos del curso, que había sido impartido en forma
presencial apoyándonos en algunos materiales digitales, pero sin una herramienta
tecnológica como es un curso en CD que contenga toda la información de que se
dispone.
Asimismo, los nuevos conocimientos del modelo tecnológico pedagógico y las
posibilidades que brinda la herramienta, me proporcionaron conocer y gestionar
personalmente la producción de este curso, ya que nunca me había enfrentado a esta
experiencia.
El uso de estrategias de aprendizaje proporcionó una ayuda importante a la hora de
proceder a la elaboración de diferentes partes del curso. Fueron muy consultadas en la
elaboración de los temas pues es muy necesario revisarlas cuidadosamente cuando se
están concibiendo las actividades. Tanto profesor como estudiante deben tener
claridad de lo que se está hablando, pero en el docente pienso que es fundamental
pues es quien elabora la actividad que comprueba cuánto se ha aprendido. Por eso la
utilidad de las estrategias en este apartado es imprescindible. Algunas de las más
empleadas fueron: leer de manera comprensiva, caracterizar, valorar, plantear
ejemplos, explicar, elaborar fichas bibliográficas, entre otras.
Considero que el aprendizaje obtenido durante esta experiencia es positivo y tributará,
de hecho, en la elaboración de otros cursos ya sea en formato digital o no. Para el
caso de otros cursos en formato digital, soy del criterio que estudiando y apropiándose
del ABC fundamental del modelo pedagógico e interactuando directamente con la
herramienta y sus indicaciones de producción, nadie mejor que el propio docente para
ir montando sus conocimientos en el curso pues a medida que este transcurre, puede
ir realizando las adecuaciones pertinentes.
La herramienta es óptima para producir el curso en el modelo UAC. Me ha sido muy
útil para ir desarrollando todo el proceso. Además me ha proporcionado un
aprendizaje integrado de contenidos propios de la temática que ha habido que
adecuar, tecnología específica y elementos pedagógicos.

Anexo III-14. Informe Estudio de caso #3
Caso3
Este caso es una licenciada en Educación en la especialidad de Construcción de
Maquinaria graduada en 1993, desvinculada de la educación por algún tiempo y
actualmente Profesora Instructor Adjunto en la Sede Universitaria Municipal del
Cotorro y trabajadora del Joven Club de computación y Electrónica. Cuenta con 19
años de experiencia en la profesión. Actualmente cursa la maestría de amplio acceso
en Tecnología Educativa. Su experiencia en la elaboración de materiales educativos en
formato digital es la siguiente:
Documentos.
3 Hipertexto (páginas Web).
2
Digitalización
de 1 Edición de imágenes.
2
imágenes.
Digitalización de sonido.
1 Presentaciones.
3
Gráficos.
3 Confección de animaciones. 1
Elaboración de guiones.
1
Donde:
1. Ninguna: No lo ha realizado nunca.
2. Alguna: Siempre ha necesitado ayuda de otros para realizarlos.
3. Buena: Cuando ha realizado varios sin ayuda de otros.
Expresa tener experiencia en el uso de los procesadores de textos y en los tabuladores
electrónicos como herramientas informática. Como resultado sus habilidades en el uso
de la tecnología requerida para elaborar un curso en formato digital son solo
adecuadas y su formación en ciencias pedagógicas es limitada. Nunca ha realizado un

213

�curso en formato digital, aunque reconoce como acciones que deben realizarse para
ello:
¾ Diseñar la estructura del curso.
¾ Elaborar los objetivos.
¾ Elaborar los temas de acuerdo a los objetivos.
Cuenta con una computadora en su centro de trabajo de su uso personal. Muestra
gran interés por la experiencia a realizar aunque destaca el poco tiempo que tiene,
porque además de la doble tarea, Joven Club-SUM, debe preparar y discutir la tesis de
su maestría. Negociamos y aceptamos que realice el curso sin incluir las tareas de los
temas.
El proceso de elaboración del curso comenzó a finales de mayo, fue interrumpido por
enfermedad un mes y medio y culminó en septiembre del 2007.
Comenzó la elaboración del curso con la fase de familiarización en la que realizó un
uso intensivo de los asistentes y ayudas para familiarizarse con el proceso de
producción, la herramienta de autor y comprender el modelo pedagógico de UAC, en
este caso no había ninguna experiencia anterior fuera del enfoque tradicional.
Apropiarse de las características del nuevo modelo pedagógico fue una tarea difícil,
que llevó a feliz término apoyada en el asistente.
Evolución por encuentro del Caso3
5
4
3

Segundo
Tercero

2
1

1- No adecuado / Nunca
2- Poco adecuado
3- Adecuado / A veces
4- Muy adecuado
5- Bastante adecuado /
Frecuentemente

Frecuencia
consulta
ayuda

Dominio de
las
acciones

Uso de las
estrategias

Facilidad
de
navegación

Necesitó
de otros

0

En los encuentros realizados mostró algunas dudas sobre el modelo que fueron
aclaradas, valorando de muy buenas las orientaciones que brinda la herramienta, y de
muy adecuados los procedimientos de navegación e información al usuario para
desarrollar las actividades necesarias en la producción del curso.
Estimó de muy adecuado el dominio de las acciones realizadas para la elaboración del
curso según la concepción propuesta, y realizó una consulta frecuente de las
estrategias de aprendizaje del proceso de producción y de las necesarias para la
realización del curso las cuales favorecieron su autoaprendizaje en el proceso
facilitándole la elaboración del curso.
El uso de la ayuda en general fue muy frecuente, determinado por el carácter continuo
del proceso, aunque en la última fase que fue mas concentrada esta frecuencia
disminuyó.
Entrevista final
Se aplicó el instrumento del Anexo III-9 como base del encuentro. Valoró en su mayor
valor la medida en que:
¾ El asistente sobre el modelo pedagógico tecnológico UAC.
¾ El conocimiento de las estrategias de aprendizaje del proceso.
¾ Las ayudas y orientaciones sobre la producción de un curso.
¾ La facilidad de uso de la herramienta de autor.
Favorecieron la realización del curso.

214

�5
4

1- No adecuado
2- Poco adecuado
3- Adecuado
4- Muy adecuado
5- Bastante adecuado

3
2
1

Aprendizaje

Facilidad de
uso

Ayudas y
orientaciones

Conocimiento
de las
estrategias

El asistente

0

También valoró muy favorablemente su aprendizaje sobre el proceso de producción
del curso y las condiciones en que puede afrontar la tarea de nuevo. Realizó las
acciones en la elaboración del curso reflexionando sobre su planificación y control.
Quedaron sin realizar tres de las acciones consideradas fundamentales:
¾ Legalizar el curso.
¾ Elaborar el glosario.
¾ Elaborar guiones multimedia.
Estas acciones aunque no fueron realizadas si fueron estudiadas por medio de sus
estrategias de aprendizaje. Quedó fuera de su alcance la de los guiones multimedia.
Explica que no cree estar preparada para realzar esta labor, pero no sabe porqué.
La parte elaborada corresponde al curso: El uso de las TIC I, para apoyar el Programa
del MES para la preparación de graduados, egresados de la Educación Superior que
imparten actualmente docencia en la Universalización.
Fue evaluado por su tutor y un grupo de expertos para la discusión de su tesis de
maestría de muy adecuado.
Autoinforme del Caso3.
En general el trabajo con la herramienta de autor en la elaboración del curso con el
modelo UAC fue muy positiva, en mi caso fue fundamental para esta tarea.
La ayuda, las estrategias y los asistentes brindan una explicación minuciosa y muy
detallada desde el punto de vista metodológico para el tipo de curso que se quiere
elaborar teniendo en cuenta la finalidad del mismo. Por lo que fueron de gran ayuda
para llevar a cabo la tarea de elaborar el curso. Fueron frecuentemente consultadas
durante casi todo el proceso.
El uso de la ayuda sobre el modelo tecnológico pedagógico UAC favoreció la
autosuperación en el modelo no solo desde el punto de vista de la estructuración del
diseño del curso, sino también para el tratamiento didáctico del contenido a utilizar en
el modelo.
La ayuda sobre las estrategias de aprendizaje también fue muy usada, ayudan a llevar
a cabo muchas de las cuestiones a realizar y que a veces desconocemos. Por otra
parte la forma en que están redactadas me parece que facilitan saber como utilizarlas
y para que sirven.
También fueron de gran ayuda en la autosuperación en el uso de la herramienta de
autor, haciéndola más asequible para su interpretación.
Consideramos además que estas ayudas contribuyeron a incrementar nuestro
conocimiento sobre las concepciones para la producción del curso ya que demostró
más efectividad en el manejo de las concepciones para la elaboración del curso.
En general podemos decir que la herramienta de autor es muy fácil de usar y la forma
en que se presentan las ayudas y los asistentes contribuyen grandemente a realizar el
curso en el modelo antes mencionado.

215

�Consideramos que realmente contribuye a la autosuperación del profesor en los temas
tratados.
Anexo III-15. Informe de estudio de casos
Informe del Estudio de casos para evaluar la concepción para favorecer la
actividad independiente en el proceso de producción de cursos en formato
digital.
La irrupción de las TIC en los procesos formativos debido a sus potencialidades,
implican nuevas y distintas formas de vincularse con las tecnologías, la información y
las personas que son potencialmente significativas; en dependencia de las
intencionalidades y de las condiciones para su uso.
Esta aplicación constituye hoy un campo emergente de gran dinamismo que necesita
un uso innovador, reflexivo y pedagógico. Entre los cambios introducidos por el uso de
estás tecnologías en la educación están las acciones que realiza el profesor para
elaborar un curso. La respuesta a esta problemática ha estado centrada en la
mediación entre el profesor y el curso de un equipo de especialistas o de aplicaciones
informáticas.
A este proceso de elaboración del curso en estas condiciones se le conoce como
producción del curso.
En la actualidad, el aumento de la demanda de la Teleformación, y diversos problemas
en su eficiencia determinados en muchas ocasiones por la calidad y adecuación de los
materiales educativos en formato digital a incluir en el curso demandan una mayor
incorporación de los profesores a este proceso, para lo cual necesitan de una
formación que les permita cierta independencia en el proceso.
Como una vía para solucionar esta problemática se elaboró una concepción para
favorecer la actividad independiente de los profesores en este proceso, basada en su
autoeducación y apoyada en una herramienta de autor.
Para aprender sobre este proceso y evaluar la influencia de la concepción en la
consecución del curso se establece este estudio de casos.
El camino propuesto se orienta a desarrollar estudios de caso instrumentales, que se
distinguen porque se definen en razón del interés por conocer y comprender un
problema más amplio a través del conocimiento de un caso particular. El caso es la vía
para la comprensión de algo que está más allá de él mismo, para iluminar un
problema o unas condiciones que afectan no sólo al caso seleccionado sino también a
otros (Stake, 1998). Pero, también requiere del análisis del mismo para poder generar
conocimiento, aprendizaje y valorar la concepción en los temas seleccionados.
Este estudio tiene como objetivos educar en el conocimiento del proceso y comprobar
la efectividad de la concepción elaborada para favorecer la actividad independiente del
profesor en el proceso de producción de cursos en formato digital.
Cuestiones a investigar
¾ Influencia de las ayudas ofrecidas por la herramienta de autor en la
comprensión del objeto, y la selección de las alternativas necesarias de
acuerdo a las condiciones en que se desarrolla el proceso.
¾ Importancia de una visión conceptual del proceso de producción del curso y de
la comprensión del modelo pedagógico para enfrentarse a la actividad.
¾ Valorar la evolución del profesor y las acciones que realiza en la elaboración de
un curso, y si favorecen su actividad independiente.
Es un estudio de caso reducido, el cual se emprende antes de lanzar una investigación
a gran escala.
Se lograron incluir en la investigación tres profesores de distintos centros. Esta
particularidad no permitió utilizar la observación como elemento de recolección de
datos apoyándose en la entrevista, los cuestionarios y los autoinformes.
Parámetros a tener en cuenta en el estudio de casos.
¾ La fluidez los sujetos en la navegación al utilizar la herramienta de autor.
¾ Dominio de las estrategias de aprendizaje ofrecidas por la herramienta de
autor.

216

�Dominio de las acciones necesarias para elaborar un curso.
El número de veces que los asistentes, orientaciones y ayudas ofrecidas en la
herramienta de autor evitan solicitar ayuda a otros.
¾ Frecuencia con que es consultada la ayuda.
Criterios tenidos en cuenta para la selección de casos a incluir en la investigación.
¾ Conocimientos elementales de informática, trabajo con procesadores de texto.
¾ Disponer del tiempo necesario para dedicarlo al trabajo.
¾ Que pueda ser motivado por el proceso.
Para la recogida de datos se establecieron las siguientes fases.
1. Entrevista inicial.
¾ Explicación de la concepción y su finalidad.
¾ Diagnóstico mediante el Instrumento II.
¾ Importancia de su participación.
2. Entrevistas semiestructuradas.
3. Encuentro final
¾ Entrevista.
¾ Recogida de Autoinforme sobre el proceso realizado por los casos.
¾ Recogida y evaluación de los cursos realizados.
Primer encuentro
En la entrevista inicial se les revela la importancia de su participación explicando
brevemente el objetivo del estudio. En general primó un clima de entendimiento y
cordialidad contribuyendo a la motivación de los profesores.
Para diagnosticar sus conocimientos y habilidades en la producción de cursos se aplicó
el Instrumento II (Anexo II.6).
¾
¾

Experiencia en la elaboración de materiales educativos

3
2

Caso 1
Caso 2
Caso 3

1

Elaboración de
animaciones

Elaboración de
presentaciones.

Edición de
imágenes

Elaboración de
hipertextos

Elaboración de
guiones

Elaboración de
gráficos

Digitalización de
sonido

Digitalización de
imágenes

Documentos

0

Como se puede observar tienen experiencia en la elaboración de documentos, gráficos
y presentaciones, no así en los otros materiales educativos, donde el caso1 sobresale.
El orden de experiencia es: caso1, caso2 y caso3.
Excepto el caso1 que ha utilizado todas las herramientas mostradas en su trabajo y
además dice haber realizado pequeños tutoriales en un sistema de programación de
alto nivel; los demás han usado pocas herramientas informáticas, el caso 2 solamente
ha utilizado procesadores de texto. El orden es el siguiente caso1, caso3, caso2.

217

�Herramientas informáticas utilizadas

2

Caso 1

1

Caso 2
Caso 3

2 la ha utilizado
1 no la ha utilizada

0
Procesadores
de texto.

Editores
gráficos

Tabuladores
electrónicos

Herramientas
de autor

El caso2 es el único que ha elaborado algún curso en formato digital con la plataforma
Microcampus (En el capítulo dos se explica los inconvenientes de la aplicación de esta
plataforma en el ISMMM, cuestión que se ratifica en otro centro). Pero, al igual que los
otros no conoce de la existencia de metodologías y concepciones para la producción de
cursos.
Las acciones que reconocen necesarias realizar para la elaboración de un curso
también son mínimas.
El caso1 tiene una buena preparación tecnológica, cuestión en que supera al caso2 y
al caso3, pero estos a su vez tienen una mejor preparación pedagógica. En esta
situación el caso de menos preparación es el caso3, debe ser el que más necesite de
las orientaciones y los asistentes de la herramienta de autor.
Suponemos que los tres casos en la interacción con la herramienta de autor estén en
condiciones de elaborar el curso. En este proceso las ayudas no provienen
directamente de un profesor o compañero más capaz, sino mediante guías,
orientaciones y asistentes de la herramienta de autor orientados a la autoeducación
del sujeto.
Es fundamental distinguir entre las posibilidades que se ofrecen y la utilización real
que hacen de ella los casos.
Recogida y análisis de los datos
La recogida de datos se realizó a partir de varias entrevistas semiestructuradas. En el
Anexo III-12 se ofrecen los resultados de las entrevistas y encuentros realizados.
Todos los casos comenzaron el desarrollo del curso en la fase de familiarización con un
uso más o menos intensivo de las ayudas y asistentes para conocer acerca del proceso
de producción y sobre el modelo pedagógico a emplear. Excepto para el caso1, fue un
proceso con cierta lentitud para familiarizarse con la navegación planteada por la
herramienta de autor. También el caso1 fue el único que no necesitó de otros para
desarrollar todo el proceso. Los demás evacuaron sus dudas en los encuentros
bilaterales, fundamentalmente relacionados con la interpretación de las ayudas.
El caso1 realizó todas las fases del proceso para elaborar el curso, su estudio de todas
las fases del proceso de producción de cursos en el asistente, permitió que elaborara y
aprendiera una serie de acciones que no formaban parte de los métodos anteriores
que usaba para realizarlo y que fueron controladas concientemente por él lo cual
favoreció su actividad independiente.
Por su parte el caso2, la fase de análisis fue más corta ya que el curso se había
desarrollado en forma presencial. Para el caso3 hubo fases que se realizaron solo
parcialmente.
Como se puede apreciar en los encuentros realizados y en los informes individuales el
progreso de cada uno estuvo en dependencia del diagnóstico inicial. Los casos dos y

218

�tres necesitaron de más tiempo que el uno para dominar las habilidades necesarias
para navegar con soltura en la herramienta de autor.
Sin embargo el caso2 fue el que acusó una mejor comprensión del modelo pedagógico
y sus finalidades.
Valoran de muy buenas las orientaciones y ayudas que brinda la herramienta, y de
muy adecuados los procedimientos de navegación e información al usuario para
desarrollar las actividades necesarias en la producción del curso, desarrollada con una
estructura muy buena de lo general a lo particular. Aunque no se mantuvieron los
mismos ritmos.
El caso3 necesitó mucho más de las ayudas que los otros, en correspondencia con el
diagnóstico realizado. El caso2 también necesitó mucho de la ayuda referente al
proceso de producción y el caso1 la ayuda sobre el modelo pedagógico.
Valoran de muy adecuado el dominio adquirido de las acciones realizadas para la
elaboración del curso según la concepción propuesta lo cual contribuyó a su
autoaprendizaje. Durante la elaboración del curso se formaron componentes nuevos
de la actividad o se aplicaron en nuevas condiciones favoreciendo su actividad
independiente.
El caso1 y el caso2 no efectuaron una consulta frecuente de las estrategias de
aprendizaje del proceso de producción, pero sí de las necesarias para incorporar al
curso, aludiendo que estás son más generales y contribuyen al desarrollo de las otras.
El caso3 si hizo un uso frecuente de todas. Su consulta permitió una mayor reflexión
sobre las acciones a realizar favoreciendo su autoaprendizaje en el proceso y
facilitando la elaboración del curso.
Todos los casos necesitaron de otros, en el proceso. El caso1 incluyó algunos
elementos multimedia elaborados por otro profesor y por él mismo. El caso2 solicitó
ayudas al grupo de producción del CREA con algunas imágenes y una animación.
Encuentro final
Se realizó también como una entrevista semiestructura. Donde además, entregaron
los cursos realizados y el autoinforme del proceso.

Facilidad de uso

Ayudas y
orientaciones

Caso3
Caso2

Conocimiento de las
estrategias

Caso1

El asistente

0

1

2

3

4

5

En general evalúan con el mayor valor el asistente sobre el modelo pedagógico
Tecnológico UAC, las ayudas y orientaciones sobre la producción de un curso y la
facilidad de uso de la herramienta de autor. El conocimiento de las estrategias de
aprendizaje es evaluado de regular por diferentes razones en cada caso.
El caso1 evalúa de regular el desarrollo de las estrategias de aprendizaje del proceso
de producción del curso porque según su propio testimonio, no las revisó lo suficiente,
al contrario de las que debía utilizar para elaborar el curso. El análisis de su
autoinforme y en los encuentros realizados se demuestra un mayor desarrollo que el
declarado. La consideración de que leyendo las estrategias de aprendizaje modeladas
para su apropiación es más importante que realizar las acciones y procedimientos
necesarios para llevarlas a cabo es una idea errónea.

219

�El caso2 plantea que aunque las conoce y sabe para que se usan, todavía necesita de
una mayor ejecución para desarrollar las mismas con la calidad necesaria. En lo cual
tiene toda la razón, es imposible que en al realizar un solo curso adquiera y desarrolle
todas las estrategias necesarias para llevarlo a cabo. Reconoce sentirse superado en el
proceso.
El caso3 alude que “la ayuda sobre las estrategias de aprendizaje también fue muy
usada, ayudan a llevar a cabo muchas de las cuestiones a realizar y que a veces
desconocemos. Por otra parte la forma en que están redactadas me parece que
facilitan saber como utilizarlas y para que sirven”. No obstante considera que el
dominio que tienen sobre ellas es regular. Es decir, en general evalúan el desarrollo de
las estrategias de aprendizaje de regular.
Aunque esta afirmación satisface los objetivos de la investigación, en los encuentros
realizados y sus autoinformes nos indican un desarrollo mayor: determinaron del
objetivo o meta de la estrategia (¿qué se pretende conseguir con ella?), seleccionaron
de una vía para alcanzar este objetivo a partir de los recursos disponibles y de la
situación concreta (¿cómo se pretende conseguirlo?), la pusieron en práctica
ejecutando las acciones que la componen y evaluaron (procesal y final) del logro de
los objetivos fijados, a través de la autoevaluación de la tarea planteada (Castellanos
y otros, 2001).
Realizaron acciones para adquirir información, y desplegaron métodos de acción, que
implicaron control, intencionalidad, compromiso y responsabilidad sobre el proceso de
aprendizaje, logrando al mismo tiempo una comprensión significativa del contenido a
aprender. Además reconocen que no solo comprendieron como realizar el curso, sino
además el saber hacer; correlacionaron los métodos y conocimientos a emplear.
El nivel de desarrollo de estas acciones es quién determina el carácter exitoso de esta
actividad.
Todos los casos valoran el aprendizaje adquirido sobre el proceso de producción de un
curso en formato digital y las cuestiones afines de bastante adecuado. Realizaron el
curso con una práctica reflexiva sobre su propio aprendizaje, precisando sus objetivos,
analizando que necesitan para lograrlos, controlando el proceso y evaluándolo para
perfeccionarlo, proceso en el cual elaboraron o aprendieron una serie de acciones que
no formaban parte de los métodos que usaba anteriormente y que son controlados
concientemente por ellos. Lo que favoreció su actividad independiente y
su
autoeducación.
El resultado más importante del estudio fue la elaboración de los cursos por parte de
los profesores, requiriendo un mínimo de ayuda, con una calidad adecuada. Mostró
que la concepción elaborada permite que los profesores realicen un conjunto de
acciones que favorecen su actividad independiente en el proceso, aprendiendo a la vez
que realiza su curso, apoyado en orientaciones y asistentes que incluye la herramienta
de autor, sin descartar la ayuda de otros. Que durante el proceso puede apropiarse no
solo de modos de hacer sino también de motivaciones y actitudes hacia el propio
aprendizaje que favorecen su autoeducación.

220

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El desarrollo compensado
como alternativa a la sustentabilidad
en la minería(aprehensión ético- cultural)

Juan Manuel Montero Peña

�1

REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACI ÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD DE LA HABANA
FACULTAD DE FILOSOFÍA
DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA

El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la
minería (aprehensión ético – cultural)

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS FILOSÓFICAS

Juan Manuel Montero Peña

La Habana - 2006

�2

REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACI ÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD DE LA HABANA
FACULTAD DE FILOSOFÍA
DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA

El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la
minería (aprehensión ético – cultural)

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS FILOSÓFICAS

AUTOR: M.Sc. Juan Manuel Montero Peña

Tutores:
Dr. C. Jorge Núñez Jover
Dr. C. Eulicer Fernández Maresma
Dr. C. José Otaño Noguel

La Habana – 2006

�3

SÍNTESIS
La Tesis, tiene como objetivo Analizar la concepción filosófica del desarrollo sustentable
y su concreción en la actividad minera, elaborando un concepto que sirva de referencia a
una minería que contribuya al logro de la sustentabilidad.
Se valora la relación hombre – naturaleza – sociedad desde diferentes concepciones
filosóficas, desde el planteamiento de las limitaciones en el abordaje del problema
ambiental durante toda la modernidad y la crítica a la razón instrumental hasta la
consideración del holismo ambiental como un enfoque imprescindible en la superación de
las limitaciones existentes y un acercamiento a la historia de la ética y la ética ambiental.
Se realiza un análisis crítico de la sustentabilidad, sus dimensiones y los aspectos
metodológicos involucrados en los resultados que se esperan obtener al final de la tesis.
Se profundiza en las singularidades de esta elaboración y se propone a partir de la
herencia del pensamiento social cubano una nueva forma de plantear el desarrollo
sustentable.
Se plantea una nueva forma de analizar la sustentabilidad, el desarrollo compensado y se
proponen indicadores de desarrollo compensado.
Como resultados esperados la elaboración de un concepto alternativo de desarrollo
para la industria minera y la determinación de un sistema de indicadores de desarrollo
compensado.

�4

ÍNDICE:
Materias:
Páginas:
Introducción.
5
Capítulo I

Esencia de la relación hombre – naturaleza – sociedad

15
1.1

La relación hombre – naturaleza – sociedad como fundamento de la
existencia humana
15

1.2

La relación hombre - naturaleza – sociedad en la modernidad.

19
1.3

El problema ambiental

20
1.4

El holismo ambiental

24
1.5

La ética medio ambiental y el medio ambiente

28
Capítulo II

El concepto desarrollo sustentable

34
2.1

Surgimiento del concepto desarrollo sustentable

34
2.2

Limitaciones y aciertos del concepto desarrollo sustentable

34
2.3

Las dimensiones de la sustentabilidad

51
2.4

Lo singular, lo particular y lo universal en el concepto
desarrollo sustentable

58
2.5

Los grados de sustentabilidad

60
2.6
66

Características de los indicadores de sustentabilidad

�5
Capítulo III El desarrollo compensado en la minería y sus indicadores
72
3.1

La minería como actividad económica

72
3.2

Realidad minera y ética del minero

76
3.3

La sustentabilidad en la minería

82
3.4

El desarrollo compensado

85
3.5

Indicadores de desarrollo compensado

93
3.6

Actividades alternativas para la sustentabilidad de la minería

112
Conclusiones
118
Recomendaciones
120
Bibliografía
121
Publicaciones y eventos del autor
148

�6

Introducción:
El pasado siglo XX puede ser calificado como el de mayor avance en la conquista del
hombre sobre la naturaleza. La actividad humana, utilizando las más diversas
tecnologías, ha penetrado prácticamente todos los dominios del mundo, desde la
manipulación genética hasta la exploración minera a través del uso de satélites
artificiales. Indudablemente, en este recién iniciado siglo XXI, podemos hablar de la
construcción de un nuevo entorno, el “[...] tecnocultural que vamos interponiendo entre
nosotros y la naturaleza y al que nos hemos adaptado progresivamente conforme nos
hemos alejado de la naturaleza” (Sanmartin, 2001:79-80). La ciencia y la tecnología se
han convertido en aliados naturales del hombre en su enfrentamiento milenario a las
“fuerzas ciegas” de la naturaleza.
La búsqueda de un modelo de desarrollo, en que se armonicen los intereses de la
naturaleza y la sociedad, se ha convertido en un imperativo de nuestra época. La toma
de conciencia mundial sobre el carácter finito de los recursos naturales, ha situado en la
mesa de los más diversos actores sociales la necesidad de encontrar una vía de
desarrollo que permita perpetuar la especie humana, para lo cual se exige un medio
ambiente donde sea posible la vida del hombre y las demás especies. La humanidad
parece coincidir en que el tipo de modelo que debe imponerse es el de la sustentabilidad,
el cual, en sus dimensiones, incluye lo ecológico, lo ambiental, lo político y lo social.
Precisamente, en este campo de investigación se inserta la tesis de doctorado, en
empeño de contribuir a precisar, dentro del proyecto social cubano, teóricamente, cómo
la minería puede contribuir al desarrollo nacional.
Un hito significativo en esta búsqueda lo representan los verdes, ellos “[…] centran su
análisis de los problemas medioambientales en una crítica de la política y la economía
actuales […]” (Dobson, 1999:12).

Por eso es imprescindible el conocimiento de este

movimiento que tiene en el Club de Roma (1970) y en su informe “Los límites del
crecimiento” su inicio fundacional, a pesar de que estas ideas existen desde mucho
antes. El mensaje sobre lo imposible de crecer más allá de los límites impuestos por la
tierra (Meadows, 1999) identifica a los verdes y en ello reside su importancia. Ellos
(Schumacher, 1999) tenían un criterio diferente con respecto a los que poseían la ilusión
de pensar que en la era moderna, gracias a la ciencia y la tecnología, se puede continuar
consumiendo y produciendo de forma ilimitada.
Autores notables de esta línea de pensamiento ven al hombre como parte inseparable del
medio ambiente (Owen, 1999) reclamando soluciones integrales del problema ambiental
y el análisis holístico de las relaciones del hombre con la naturaleza. Tal es el caso del
físico norteamericano F. Capra en el “Punto Crucial” en que cuestiona la razón
instrumental dominante, en la modernidad, en nuestro modo de acercarnos a la

�7
naturaleza y plantea la necesidad del análisis “[…] orgánico, holístico y ecológico” (Capra,
1999:52). De ahí que en la tesis se profundice en estos pensadores.
En este mismo sentido se encuentra el emblemático trabajo de (Carson, 1999) “La
Primavera Silenciosa” publicado en el 1962 y de extraordinaria relevancia en el
movimiento ambiental posterior. El reto al análisis integral de los fenómenos ambientales
se une al cuestionamiento al industrialismo como filosofía que pone en “[…] duda el
crecimiento económico […]” (Porrit, 1999:43). Todos estos autores ofrecen un
incuestionable aporte al pensamiento crítico de la época actual, por ello su imprescindible
conocimiento y referencia.
El ecofeminismo es otro hito en la historia del movimiento ambiental, referencia obligada
en la construcción de un nuevo paradigma ambiental diferente al actual, que tiene en el
patriarcado la causa común de la dominación de la mujer y de la naturaleza (Plant,
1999), (Shiva,1999), y busca desentrañar los verdaderos mecanismos de dominación de
las mujeres en un intento de alcanzar “[…] la verdadera liberación de las relaciones
humanas con la naturaleza” (Valdés, 2005:80). Su herencia teórica es valiosa en los
planteamientos que sostiene esta investigación, a pesar de no abordar el análisis clasista
en el planteo de las verdaderas causas de la explotación de la mujer.
La ecología social, por su parte, aparece como una búsqueda de las causas de la
dominación del medio ambiente a partir de la explotación del hombre por el hombre
(Bookchin, 1999) sin llegar a ver en las relaciones de propiedad las causas de este
fenómeno.
La sustentabilidad “[…] emerge en el contexto de la globalización como la marca de un
límite y el signo que reorienta el proceso civilizatorio de la humanidad” (Leff, 1998:15)
“[…] ante la ausencia de acuerdos sobre un proceso que para casi todo el mundo es
deseable. Sin embargo, la simplicidad de este enfoque oscurece la complejidad y las
contradicciones fundamentales” (Redclift &amp; Woodgate, 2002). Es imprescindible encontrar
una forma adecuada de hacer viable el desarrollo sustentable a pesar de ahora
trasladarse el “[…] locus de la sostenibilidad […] de la naturaleza al desarrollo […]”
(Sachs, 2002:65). Esta manera de expresar las relaciones hombre – naturaleza –
sociedad complejizan la elaboración de estrategias medio ambientales al no quedar bien
establecidas las diferencias entre crecimiento y desarrollo (Baker, 2002). Por ello es
imprescindible dedicar parte de la tesis a reflexionar sobre esto si se aspira a plantear
una alternativa que contribuya a elucidar las contradicciones socio –clasistas existentes
en la formulación del concepto.
Ante una realidad bien conocida diversos autores consultados, (Khor, 2005), (Fernández,
2005), (Romano, 2005), (Hurd, 2005), (Corbatta, 2005), (Harribey, 2005), (Godelier,
2005), (Salazar, 2005) realizan una crítica al concepto “desarrollo sustentable” sin llegar
a plantear las verdaderas causas de las crisis ambientales, tema en el cual es necesario

�8
trabajar. Por caminos similares se mueve el pensamiento de la CEPAL en la década de los
noventa.
“La Comisión Sur” asume el desarrollo a partir del logro de una alta espiritualidad, de
liberar a los hombres del temor a las carencias materiales y a la desaparición de la
opresión económica y política (Comisión Sur, 1991). Por su parte (Valdés &amp; Chassagnes,
1997) incluyen en su forma de analizar el desarrollo sustentable desafíos que los
gobiernos deben enfrentar dirigidos a lograr crecimiento económico, equidad y
sustentabilidad ambiental. (Pronk &amp; Nabub, 1992) consideran que el desarrollo no puede
crear deudas sociales y ecológicas. En (Herrero, 1989) aparecen ideas referidas a un
desarrollo en el que se incluya todo lo relacionado con las limitaciones que imponen la
organización social, la capacidad de la biosfera de absorber los residuos de las
actividades humanas y la tecnología. (Guimaraes, 1994) define con precisión teórica los
contenidos de las dimensiones de la sustentabilidad, sin embargo, quedan importantes
vacíos teóricos por precisar.
La relación tecnología – valores aparece como un punto de referencia obligado en el
análisis de los posibles nichos de sustentabilidad. Es obligada la valoración porque el “[…]
impacto de las tecnologías industriales y de las nuevas tecnologías sobre la naturaleza ha
suscitado una profunda reflexión sobre los rasgos de las innovaciones tecnocientíficas,
con la consiguiente aparición de nuevos valores, a los que genéricamente podemos
llamar ecológicos” (Echeverría, 2002:226). Esto es muy importante para el abordaje que
se propone en el planteamiento de un nuevo concepto para la sustentabilidad de la
minería pues “[…] la tecnología […] tenía ciertas cualidades

entre las que se podían

enumerar un tipo particular de racionalidad – racionalidad instrumental, la búsqueda de
la eficiencia – […]” (Winner, 2001:57). Esta racionalidad es socialmente construida y se
produce dentro de un sistema sociotécnico concreto donde “[…] un valor no se satisface
aisladamente […] sino que esa satisfacción sólo es factible en un marco plural en el que
está involucrado un sistema […] de valores” (Echeverría, 2001:26). De ahí la necesidad
de una reflexión sobre la cuestión de los valores desde la visión de la relación entre
ciencia, tecnología y sociedad (CTS) que es medular para concretar una visión amplia de
la sustentabilidad.
(Cerezo &amp; Méndez, 2005) y (Dürr, 1999) cuestionan la posibilidad de la existencia del
desarrollo sustentable y se plantean interrogantes sobre su viabilidad dentro de la
sociedad capitalista. La existencia de un pensamiento crítico en este sentido nos señala la
necesidad de reflexionar sobre la importancia metodológica de este concepto.
Todo ello sugiere la idea de que el tema del desarrollo sustentable es un campo aún por
definir (Barreto, 2001), en constante construcción, sobre el cual existen innumerables
dudas epistemológicas que se abordarán en diferentes momentos. Especialmente se
dedica un espacio al análisis de las limitaciones que la modernidad ha impuesto en el

�9
estudio de las relaciones naturaleza – sociedad, pues, como resultado de un enfoque
dicotómico han aparecido líneas de pensamiento que se alejan de la esencia del problema
dando una visión errónea.
El capítulo inicial de la tesis aborda las cuestiones filosóficas vinculadas con la temática,
especialmente, todo lo relacionado con la necesidad de revelar la esencia del problema
ambiental. Para ello se realiza una profunda búsqueda del pensamiento filosófico cubano
actual que incluye autores imprescindibles, los primeros agrupados en torno a un clásico
como “Cuba Verde” entre los que aparecen (Delgado, 1999), (Fung, 1999), (Limia,
1999), (Fabelo, 1999) entre otros. Las idea sobre la necesidad de que para alcanzar la
sustentabilidad es imprescindible “[…] dar solución a las contradicciones Norte - Sur […]”
(Delgado, 1999:83), “[…] diseñar y poner en práctica políticas nacionales bien definidas
[…]” (Delgado, 1999:83), “[…] conocimientos científicos […]” y “[…] dotar a la tecnología
de una nueva eticidad […]” (Delgado, 1999:83) constituyen hilos conductores de la
presente investigación.
En “Cuba Verde” aparecen importantes trabajos que aportan una visión más universal de
la problemática de la sustentabilidad, tal es el caso de (Lane, 1999) quien realiza una
concienzuda crítica a la utilización errónea del concepto desarrollo sustentable. El trabajo
de (Dürr, 1999) aporta claridad en la crítica consecuente al modo dominante del hombre
relacionarse con la naturaleza y la separación que interpone entre “[…] hombre y medio
ambiente, entre cultura y naturaleza […]”

(Dürr, 1999:32). En esta compilación otros

autores presentan interesantes contribuciones a la problemática que se aborda a pesar
de que algunos tópicos no coincidan con las posiciones teóricas que sustenta el autor de
la tesis. Vale citar los trabajos de (McLaughlin, 1999), (Schumacher, 1999), (Gale, 1999)
y (Novel, 1999), en ellos se realizan reflexiones de profundidad sobre cómo llegar a la
sustentabilidad, que sirven de base para su reelaboración desde la óptica que se defiende
en la tesis.
En un segundo grupo de autores se agrupan trabajos referenciales para la investigación,
entre estos las obras de (Delgado, 2005) “Hacia un nuevo saber ético: La Bioética en la
revolución contemporánea del saber” y “Efectos del desarrollo científico – técnico:
sensibilidad pública conocimiento y riesgo”. Entre estos especialistas se encuentran obras
clásicas del tema de (Leff, 2005), “¿De quién es la naturaleza? “Sobre la reapropiación
social de los recursos naturales” y “Ecología y Capital”. En la valiosa compilación
“Ecología y Sociedad”, es posible encontrar otros trabajos que constituyen obligada
referencia en el planteamiento teórico de la tesis, entre ellos los numerosos artículos de
(Valdés, 2005) y (López, 2005) con un reconocido aporte en el campo de la ética que
constituye uno de los espacios de reflexión que se propone en la tesis. Los trabajos de
(Castells, 2005), (Alier, 2005), (Folch, 2005) y (Ferry, 2005) representan un momento

�10
importante del pensamiento ambiental reconocido por el autor como una contribución
valiosa en la construcción de su marco teórico.
Al plantearnos que el problema ambiental es el resultado de un contexto social matizado
por la problematización de las interconexiones existentes entre la naturaleza y la
sociedad, subjetivizado por las ideas dominantes, se intenta, además, desentrañar la
razón instrumental que le subyace al concepto desarrollo sustentable.
La tesis titulada “El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la
minería

(aprehensión

ético-cultural)”

plantea

que

la

minería

como

actividad

independiente no es sustentable, tomando como referencia la del níquel en Moa.
En la propuesta teórica de esta tesis se busca superar estas limitaciones en el
tratamiento de la relación hombre – naturaleza – sociedad para lo cual se realiza un
enfoque integrador del problema ambiental, con especial énfasis en la participación en el
debate, surgido en torno a este tema, de expertos de la minería, científicos, estudiantes,
directivos y trabajadores de las empresas mineras y de los centros de investigación.
Los minerales desempeñan un rol privilegiado en el desarrollo de la civilización humana,
tanto, que sin ellos no sería posible el vertiginoso ritmo de crecimiento actual. Por eso, a
pesar de resultar la minería una actividad particularmente agresora del medio ambiente,
las generaciones actuales no pueden aún prescindir de los minerales (Espí, 1999).
Pero esta actividad, es mucho más que un proceso productivo mediante el cual el hombre
obtiene valiosos recursos de la naturaleza, es cultura, identidad, arraigo, desarraigo,
alienación. Por ello es imprescindible para esta investigación y otras “[…] saber los
valores compartidos por la población, cómo han evolucionado los valores tradicionales
con la explotación minera, cuáles han sido los cambios, cuál es el sentido de pertenencia
de la zona […] qué ha cambiado con la actividad minera […]” (Vargas, 2002:174)
En la literatura consultada no se encuentran estudios anteriores que permitan establecer
una referencia sobre cómo desarrollar una minería sustentable en el níquel, ni cuáles
serían los indicadores para medirla.
Es notorio que en el transcurso de la investigación no se conocieron estudios precedentes
que trataran la temática de la ética minera. En esta misma dirección se constató la
inexistencia en Cuba de un Código de ética del minero a pesar de los esfuerzos por
validar un pensamiento dirigido al logro de una minería que aporte a la sustentabilidad
del proyecto social cubano.
La temática sobre la ética y la determinación de principios para la elaboración de un
Código de ética del minero y el establecimiento de un pensamiento ético en las ciencias
mineras, constituye una necesidad teórico – práctica de la comunidad minera cubana.
En los análisis bibliográficos realizados se encontró que en Cuba aún no se han
determinado indicadores de sustentabilidad para la industria minera donde se incluya
todas las dimensiones. Han existido investigaciones que llegan hasta el planteamiento de

�11
aspectos muy específicos de la minería, la mayoría de los cuales quedan en lo ambiental
y lo ecológico. (Valdés, 2002) analiza la materialización de los principios de

la

sustentabilidad en Cuba sin proponer indicadores.
(Guerrero &amp;

Blanco, 2002) presentan un trabajo en el cual se analizan criterios

generales de sustentabilidad ambiental. En este trabajo no se proponen indicadores de
sustentabilidad. (Guardado, 2002) propone un Sistema geoambientales dentro del
modelo clásico PER (presión-estado-respuesta) en el que no se incluyen las variables
económicas y socioculturales. (Guardado &amp; Vallejo, 2002) proponen indicadores
ambientales sectoriales para el territorio de Moa. En estos trabajos no aparecen
indicadores de sustentabilidad para la minería.
(Guerrero, 2003) propone y operacionaliza un sistema de indicadores para medir la
sustentabilidad de la minería, tomando como referencia sus investigaciones en
numerosas minas cubanas. Por primera vez se lleva a la práctica una medición de la
sustentabilidad en la Empresa Comandante “Ernesto Che Guevara” y la mina de cromo
“Las Merceditas”. Este sistema se corresponde a la lógica PER (presión-estadorespuesta).
En Iberoamérica existen trabajos importantes con aportes valiosos sobre el tema. En
particular, (González &amp; Carvajal, 2002) proponen una metodología sencilla de evaluar
indicadores cualitativos de sustentabilidad a partir de las repuestas sí/no y la utilización
de una fórmula para llegar a un Índice de Sostenibilidad Global (ISG). (Vale, 2002),
(Álvarez, 2002), (Molina &amp; Cardona, 2002) y (Cornejo &amp; Carrión, 2002) en sus
propuestas identifican variables que se deben tener en cuenta en los indicadores de
sustentabilidad para la minería.
Es posible encontrar otros trabajos de interés entre los cuales: (Forero, 2002) propone
un interesante sistema de indicadores, difíciles de medir a través de complicadas
fórmulas matemáticas. Por su parte (Valencia, 2002) presenta un sistema de indicadores
que constituye una versión ampliada del modelo PER (presión-estado-respuesta) para la
minería del oro colombiana que constituye una referencia en la comparación de los
indicadores de diferentes tipos de minería. Otras experiencias en Venezuela (Castillo et
all., 2002), en la Comunidad Económica Europea (CEE), (Martins, 2002), en Perú
(Gordillo, 2002)

y de (Betancurth, 2002) en la minería del carbón colombiana sirven,

ante todo, para comprender la necesidad de la elaboración de indicadores que respondan
al contexto nacional, elaborados desde el territorio, teniendo en cuenta las singularidades
de cada comunidad.
Como se aprecia existe una preocupación académica por el problema del desarrollo
sustentable en la minería que aún no tiene solución definitiva, pues, las limitaciones
fundamentales de los sistemas de indicadores analizados están, precisamente, en no
ofrecer una metodología que permita medir la sustentabilidad. No contienen una visión

�12
sistémica que incluya las dimensiones socioculturales y no aparecen variables para medir
la sustentabilidad política.
En medio de este panorama se acomete una investigación que tiene una sensible
relevancia en Cuba, donde la minería representa un importante peso dentro del Producto
Interno Bruto (PIB) y en una etapa histórica decisiva de avance en las inversiones dentro
del sector cada día más estratégico para el desarrollo nacional. Su concreción,
evidentemente, contribuirá a convertir a la comunidad minera cubana en una zona de
mayores perspectivas económicas y socioculturales.
El problema científico, en correspondencia con todo lo planteado anteriormente es el
siguiente: La concepción filosófica actual de desarrollo sustentable, basada en la razón
instrumental prevaleciente en la modernida, no permite comprender la esencia del
problema ambiental en la minería e impide identificar las presumibles contribuciones de
esta a la sustentabilidad.
Continuando con esta lógica de análisis el objeto de estudio de esta investigación es la
actividad minera.
El objetivo general es el siguiente: Analizar la concepción filosófica del desarrollo
sustentable y su concreción en la actividad minera, elaborando un concepto que sirva de
referencia a una minería que contribuya al logro de la sustentabilidad.
Como se puede apreciar el cumplimiento de este objetivo exige una profunda
caracterización de la minería, la cual serviría al autor para demostrar con rigor las tesis
que se defenderán aquí.
Los objetivos específicos, que se muestran a continuación, responden a la lógica
planteada anteriormente:
9 Valorar la relación naturaleza – sociedad, los antecedentes del concepto desarrollo
sustentable, la crítica a la racionalidad instrumental que le subyace y la necesidad
de un enfoque holístico al problema ambiental.
9

Analizar las dimensiones de la sustentabilidad en su vínculo con la realidad
minera

y

las

características

de

los

indicadores

que

se

emplean

para

caracterizarla.
9

Identificar niveles de concreción de la sustentabilidad dentro de los marcos del
concepto desarrollo sustentable e indicadores de compensación para la actividad
minera y la propuesta de un nuevo paradigma.

Ante esta situación problemática se propone
nuevo

enfoque

filosófico

del

problema

la siguiente hipótesis: Si se plantea un

ambiental

y

se

determinan

niveles

de

sustentabilidad, se pueden resolver las dificultades teórico – metodológicas presentes en
la elaboración de estrategias de desarrollo para las comunidades mineras y proponer un
nuevo paradigma para el logro de la sustentabilidad a escala macrosocial en la minería.

�13
Los resultados esperados se corresponden con los objetivos y están relacionados con
la elaboración de un

concepto alternativo al desarrollo sustentable para la actividad

minera, que promueva sociedades sustentables a partir del aporte de la minería, y la
fundamentación de los indicadores. Además, se plantean los principios que deben servir
de referencia en la formación de una ética ambiental y un Código de ética del minero
como punto de partida en la formación de una conciencia y un comportamiento ambiental
socialmente responsable hacia la naturaleza.
En la tesis se considera que el conocimiento empírico ofrecido por estos indicadores
constituye un hito de relevancia para el conocimiento filosófico en la medida en que está
indicando la urgencia de reformular el concepto desarrollo sustentable, a partir de una
práctica social que cuestiona los presupuestos teóricos considerados, por ciertos círculos
de científicos, como concluyentes para fundamentar estrategias de desarrollo social. En
tal sentido, se asume la propuesta de los CTS que supone como válida la naturalización
del conocimiento filosófico al considerar que

“[…] incluir factores no epistémicos de

carácter social y técnico-instrumental en el estudio del cambio científico-tecnológico… no
solo tiene interés histórico y sociológico sino también filosófico, pues, su consideración es
necesaria para explicar la dinámica de las controversias en ciencia-tecnología […]”
(López, 1999:327).
La tesis presenta como aporte teórico: la formulación de un nuevo concepto para la
minería que supere las limitaciones presentes en la modernidad en el planteamiento del
problema ambiental, visto dentro de la proposición de fases para alcanzar la
sustentabilidad a través de las cuales se concretan los objetivos del desarrollo:
crecimiento económico, compensaciones y desarrollo.
Además, desde el punto de vista de la enseñanza de la Minería y la Metalurgia la tesis
promueve un enriquecimiento en la búsqueda de valores en la formación de los
profesionales de estas especialidades que tienen una responsabilidad directa con el
desarrollo de la minería en el país. Todo ello conduce a que sea necesario introducir
cambios metodológicos en la enseñanza, lo cual promueve un enriquecimiento teórico de
los contenidos que se imparten en la actualidad.
El aporte práctico se revela en la proposición de indicadores para lograr las
compensaciones que, dentro de la lógica de los niveles o fases de la sustentabilidad que
reproponen,, contribuye al desarrollo sustentable en las comunidades mineras.
La novedad científica de la Tesis que se propone consiste en la propuesta de un nuevo
paradigma social para la minería, de niveles de sustentabilidad, con énfasis en el
establecimiento de las diferencias entre crecimiento y desarrollo y la fundamentación de
la necesidad de una ética ambiental minera. Estos elementos constituyen importantes
referentes metodológicos para evaluar la actividad minera en cualquier parte del planeta
y, muy especialmente, en los países subdesarrollados. Hasta el momento no se ha

�14
encontrado en toda la literatura consultada materiales con metodologías instrumentales,
y las tentativas existentes, en su mayoría, no incluyen las dimensiones social y política.
La investigación está construida a partir del paradigma cualitativo por las características
presentes en todo el proceso investigativo. En primer lugar; se analiza
forma holística, los actores sociales que participan, la mina, su

la minería de

entorno inmediato y

mediato son considerados como un todo. En segundo lugar, se efectúa un prolongado
contacto con las diferentes actividades de la minería del níquel en Moa. En tercer lugar,
las informaciones recogidas parten de actores implicados en actividades de la minería del
níquel. En cuarto lugar, los presupuestos teóricos generales novedosos surgen de las
interpretaciones que el autor realiza a partir de las informaciones recibidas e interpretar
los materiales a los cuales tuvo acceso. Y en quinto lugar; la mayoría de los análisis que
se realizan son teóricos, sin el apoyo de modelos estandarizados de investigación, a
través de la vía inductiva.
Para los estudios sociales de la ciencia o estudios CTS, el abordaje de la relación hombre
– mundo en la actividad minera es muy importante por constituir este uno de los campos
menos abordados por estas perspectivas. Reflexionar sobre esta problemática desde los
CTS es vital para los objetivos propuestos por ser este un problema de naturaleza
interdisciplinar en el cual el investigador social está obligado a utilizar, para fundamentar
su propuestas, los conocimientos aportados por otras ciencias, partiendo de considerar
que “[…] toda tarea sustancial de generación de conocimiento, no puede dejar de lado un
cúmulo de presupuestos, los cuales incluyen conocimientos previamente generados y de
hechos aceptados , así como, valores, normas y reglas metodológicas” (Olivé, 1992:42).
En este sentido cabe recordar la importancia de los progresos alcanzados por la geología,
la minería y la metalurgia en la caracterización de todos los procesos vinculados con la
evolución de la tierra, la formación de los yacimientos y su importancia en la definición
de los diferentes procesos mineros y metalúrgicos.
La tesis se apoya en los Estudios CTS, estrechamente relacionados con lo que algunos
autores (Ambrogi, 1999), (Echeverría, 1999) han denominado “giro naturalista” en
Filosofía de la Ciencia, perspectiva que enfatiza la necesidad de respaldar las
consideraciones teóricas con estudios empíricos, con frecuencia, estudios de caso, que
permitan enlazar las consideraciones normativas con hechos y realidades que la
investigación empírica puede ayudar a captar. Es propio también de los Estudios CTS el
abordaje

interdisciplinario

que

permita

las

dimensiones

económicas,

políticas,

ambientales, asociadas a los fenómenos sometidos a investigación. Respaldo empírico y
perspectiva interdisciplinaria favorecen el contacto con la práctica que la Filosofía
Marxista asume como esencia del proyecto filosófico que defiende.
A nuestro juicio tales enfoques son coherentes y fortalecen la perspectiva dialécticomaterialista en la que descansa la presente investigación.

�15

CAPÍTULO I. ESENCIA DE LA RELACIÓN HOMBRE – NATURALEZA – SOCIEDAD

La relación hombre – naturaleza – sociedad como fundamento de la existencia
humana.
La relación del hombre con la naturaleza desde el comienzo mismo de las meditaciones
humanas ha constituido un problema permanente de atención filosófica, que ha influido
en cada época en la manera en que el hombre ha construido una cognición determinada
para fundamentarla. La forma en que esta ha reflejado la postura del hombre con
respecto a la Naturaleza ha delineado en el horizonte de la Filosofía diferentes visiones
que tienen su reflejo en la subjetivización de las relaciones humanas a través de
numerosas “expresiones ideológicas” que encuentran su máxima expresión en la Cultura.
Existen tres formas de relacionarse el hombre con la naturaleza, vinculadas directamente
con su naturaleza psico – biológica social y que identifican, en diferentes niveles, las
formas del intercambio de este con la naturaleza. Nos referimos a las relaciones
biológicas, prácticas y cognoscitivas.
Para el marxismo existen tres tesis básicas para enfocar la relación del hombre con la
naturaleza y que de alguna u otra manera han constituido los ejes temáticos para
conformar una determinada teoría en este campo.
Esta corriente, en primer lugar, considera que el medio geográfico y la población
constituyen condiciones naturales – materiales imprescindibles para la vida social, pero
no determinantes. Sin embargo, nota con interés particular la impronta que dejan en la
cultura de cada grupo humano los factores mencionados, tanto, que es imposible escribir
la historia de cada uno de ellos sin tener en cuenta la influencia de estas condiciones en
su desarrollo ulterior.
En segundo lugar, hace hincapié en significar que si bien estas condiciones influyen sobre
el ritmo de desarrollo de la sociedad, la división social del trabajo y sus fuerzas
productivas, el carácter de estas influencias está determinado por el desarrollo social
alcanzado por cada pueblo en las diferentes etapas de su historia.
En tercer lugar, reconoce la influencia de la sociedad sobre la naturaleza, la cual puede
tener consecuencias positivas o negativas para esta y para el desarrollo de toda la
sociedad.
Estas tesis son especialmente consideradas por C. Marx y F. Engels en la Ideología
Alemana donde dejan bien claro – lo que constituye un punto de partida para
comprender la relación del hombre con la naturaleza: “La primera premisa de toda la
historia humana es naturalmente la existencia de individuos humanos vivientes. El primer
estado [...] es por tanto, la organización corpórea de estos individuos y [...] su
comportamiento hacia el resto de la naturaleza” (Marx &amp; Engels, 1979:19).

�16
La relación del hombre con la naturaleza se puede dividir en tres grandes etapas, que
encierran dos tipos de relaciones, una primera; caracterizada por el dominio de la
naturaleza sobre el hombre y una segunda - a decir del L. Hernández de la Universidad
de la Habana-, “[...] más breve y que llega hasta la actualidad, se caracteriza por el
dominio creciente del hombre sobre el entorno natural” (Hernández, 2005:36).
Se asume como válida la periodización que ofrecen los filósofos rusos V. Kelle y M.
Kovalzon por considerar que se adecua al desarrollo lógico de la historia. Para estos
autores la primera etapa “[…] abarca el período desde la aparición de la especie “Homo
Sapiens” hasta el surgimiento de la agricultura y la ganadería” (Kelle &amp; Kovalzon,
1985:255-256).
Una segunda etapa, es caracterizada por el dominio de la agricultura como forma de
producción. “Esta etapa comienza en el momento que surge la agricultura y la ganadería,
o sea, desde el paso de la economía apropiadora a la productora” (Kelle &amp; Kovalzon,
1985:256).
En estas dos primeras etapas, indudablemente, no se puede hablar de un dominio del
hombre sobre la naturaleza, a pesar de que comienzan el proceso de transformación
activa de esta última por parte de las actividades humanas, aunque aún no tienen un
carácter irreversible, y se producen en localidades muy limitadas. Todo ello facilita que la
propia naturaleza a través de los procesos de autorregulación recomponga los daños
ocasionados, siempre que estos no rebasen esa capacidad de autorregulación.
La llegada de la revolución industrial del siglo XVIII es el inicio de la tercera etapa y con
ella comienza la carrera desenfrenada de dominio del hombre sobre la naturaleza, que
será mayor en la misma medida en que aumenta el conocimiento científico y las
sucesivas revoluciones industriales - que más tarde adquieren la denominación de
revolución científico-técnica resultante de la interacción del binomio ciencia-tecnología -,
que ponen en manos del hombre medios de producción capaces de someter a los
intereses humanos a la naturaleza en un espacio de tiempo increíblemente inferior.
La ciencia y la tecnología al servicio del hombre, en un modelo histórico de sociedad
dominante, han dotado a este de un poder que parece indetenible, dentro de sociedades
marcadas por un egoísmo sin par, donde la obtención de ganancias, sin importar límites
humanos o naturales, se ha convertido en el imperio de la razón.
La revolución industrial, como afirmamos anteriormente, pero, especialmente, la
revolución científico - técnica han cambiado radicalmente todos los paradigmas del
mundo del hombre, en tres direcciones fundamentales. Inicialmente el conocimiento
humano, la vida cotidiana como proceso material de vida, y la vida cotidiana como
proceso espiritual de vida. Para este análisis se asumirán los presupuestos teóricos del
Dr. Carlos Jesús Delgado de la Facultad de Filosofía de la Universidad de la Habana y que
servirán como referencia metodológica para caracterizar la minería.

�17
“El conocimiento humano generado desde la ciencia [...] ha dejado de ser un saber
estrechamente unido a las formas comunitarias de vida, para erigirse en un nuevo...
instrumento de dominación de lo humano y lo natural por el hombre o... por algunos
hombres”. (Delgado, 2004:10).
Es muy valiosa esta referencia del Dr. Carlos J. Delgado para comprender cómo los
grupos de poder, en los países centrales,

los que dominan el desarrollo científico

tecnológico, a su vez, controlan la economía mundial y las formas de construir una
cognición puesta al servicio de las transnacionales que saquean a un mundo cada día
más dependiente de la ciencia y la tecnología. Además, sirve de punto de partida para
entender innumerables manifestaciones asociadas al desarrollo, aparecidas con la
modernidad, donde además el desarrollo científico tecnológico ejerce una influencia
decisiva en los métodos y las formas de hacer ciencia. Un desarrollo que solo está al
alcance de los países más desarrollados (Delgado, 2005:318-319).
Pero la visión tradicional de la ciencia, que había generado la creencia de que todo se
podía resolver con la aplicación de los adelantos científicos y tecnológicos ha comenzado
a quebrarse. Este optimismo llegó a su máxima expresión en la consideración de que la
ciencia y la tecnología tenían un desarrollo autónomo con respecto al control social y a la
interferencia de los gobiernos (Osorio, 2005:3).
Este optimismo inmediatamente comienza a ser cuestionado, situación directamente
relacionada con una serie de desastres vinculados con la ciencia y la tecnología que
provocan la eclosión del movimiento ambientalista en la década de los 60 del siglo XX. La
ciencia pierde su escudo de benefactor incondicional de la humanidad, con la certeza de
que se va haciendo cada día más notoria, la necesidad del control público en ciencia y
tecnología.
Entre los problemas que ocasiona el desarrollo científico tecnológico, a pesar de que este
no es ni remotamente la única causa del mismo, se encuentra el problema ambiental,
análisis a lo cual se dedicará buena parte de esta Tesis doctoral.
“Como proceso material, la vida cotidiana ha sido dotada por la ciencia, de nuevos
instrumentos que potencian las capacidades humanas, cambian la vida de las personas, a
la vez que la hacen dependiente del conocimiento y de los nuevos productos del saber
[...]” (Delgado, 2004:11-12).
Evidentemente,

estos

nuevos

instrumentos

producen

una

percepción

totalmente

diferente de la vida. Se trata no solamente de un cambio en el modo de producir, en la
manera en que el hombre extrae las riquezas a la naturaleza, sino en el cambio de
percepción que significa una relación totalmente dominadora del hombre con relación a
su entorno natural.
Este proceso que día a día va destruyendo las “formas ancestrales del hacer la vida” – a
decir del Dr. Carlos J. Delgado – deja a las comunidades más apegadas a estos saberes

�18
milenarios, muy vinculados a un conocimiento empírico de la naturaleza, en desventaja
ante el empuje homogeneizador de la cultura occidental, que no reconoce otra cultura
más allá de los límites establecidos por sus ideólogos.
En América latina, por ejemplo, estos procesos han desaparecido del continente a
culturas aborígenes con saberes bien arraigados en costumbres ancestrales, primero ante
el conquistador español y portugués y ahora ante los nuevos colonizadores económicos
con sus poderosos medios tecnológicos y su “única cultura”, llevada por los medios de
información y comunicación e impuesta a través de los valores de una monocultura que
impone estilos de vida, espiritualidad y hasta un intelecto que responden a intereses
moldeados a través de una industria cultural apoyada en los grandes medios de
dominación tecnológica que impone la modernidad.
Continuando con la lógica de análisis de los paradigmas impuestos en la modernidad
como consecuencia de la revolución científica – técnica veamos la subversión del mundo
del hombre como proceso espiritual. En este caso “[…] la vida cotidiana se subvierte
mediante la destrucción de las costumbres y la instrumentación de un modo ideológico
único de realización de la vida” (Delgado, 2004:11-12).
A todo ello sería necesario agregar que a partir de la Segunda Guerra Mundial en el
desarrollo científico tecnológico aparece, como resultado del desarrollo de la ciencia, la
técnica y la tecnología, la tecnociencia, un proceso en el cual se imbrican dialécticamente
la ciencia y la tecnología de forma tal que no se puede hablar de avances científicos sin
progresos tecnológicos y viceversa.
Lo interesante en la tecnociencia, es cómo esta actividad modifica los valores científicos
existentes, aunque mantiene otros e incorpora nuevos sistemas de valores. Estos
procesos están conformando una nueva relación del hombre con la naturaleza y consigo
mismo que es imprescindible analizar si realmente deseamos conformar un nuevo saber
ambiental.
El análisis de los valores de la tecnociencia nos lleva a dos importantes trabajos de Javier
Echeverría en los que se exponen criterios coincidentes con el punto de vista e intereses
investigativos del autor de esta tesis. Queda claro, por un lado, que los valores
epistémicos siguen siendo imprescindibles porque las innovaciones y propuestas de la
tecnociencia continúan apoyadas en el conocimiento científico previo. Además, se puede
observar cómo entre los valores de la actividad tecnocientífica se constatan los típicos de
la técnica y la tecnología. Por lo regular son los valores propios de los sistemas
tecnológicos tales como eficiencia, eficacia, aplicabilidad y otros (Echeverría, 2001b:224225).
Pero el desarrollo tecnocientífico ha suscitado la aparición de sistemas de valores
asociados a la tecnociencia como resultado del impacto de las nuevas tecnologías en la
vida cotidiana. Estas han provocado una seria reflexión sobre los riesgos asociados a los

�19
nuevos sistemas tecnológicos. Si en la modernidad existía la creencia que el desarrollo
científico crearía herramientas suficientes para predecir el curso del desarrollo de las
tecnologías sobre la sociedad, hoy, este paradigma ha sido quebrado ante la
imposibilidad total de predicción de tales desarrollos y la ocurrencia de catástrofes que
fueron imposibles de predecir.
De mucha importancia para comprender en su totalidad la relación hombre – naturaleza
– sociedad es analizar cómo la tecnociencia esta subvirtiendo, a su vez, los valores
tradicionales de las comunidades y creando otros que rompen las formas tradicionales
del hombre relacionarse con la naturaleza, con otros hombres y consigo mismo. Nos
estamos refiriendo a cómo se han subvertido los valores de la intimidad, la privacidad,
las relaciones familiares y comunitarias entre otros valores que provocan profundas
contradicciones éticas en el seno de la sociedad (Echeverría, 2001b:225-226).
Comprender estos procesos es vital para llegar a un planteamiento más acorde con la
verdad histórica acerca del carácter del problema ambiental como manifestación de una
relación entre una determinada cultura y la naturaleza.
1.2. La relación hombre - naturaleza – sociedad en la modernidad.
La comprensión del problema ambiental parte de la necesidad de reconocer la visión
reductora que sobre la naturaleza poseía la racionalidad clásica y la urgencia de superarla
como una vía para producir un nuevo saber ambiental. En primer lugar, la naturaleza
era vista por el hombre como un objeto de apropiación de bienes, como la fuente inicial
de todas las riquezas humanas que adquiría valor únicamente en su intercambio con el
hombre y como fruto del trabajo humano. La naturaleza estaba ahí para ser utilizada,
siempre que se necesitara por parte de los hombres, como una fuente inagotable de
riquezas.
En segundo lugar, en la modernidad - a diferencia de los antiguos que consideraban que
el hombre era capaz de aprender de la naturaleza -, la naturaleza es simplemente un
objeto del conocimiento humano que el hombre somete a través de los instrumentos
proporcionados por el conocimiento.
Con la modernidad “surge la ciencia moderna y se institucionaliza una racionalidad
económica dominadora, que implica el incremento de la eficiencia productiva y sustituye
los procesos mecánicos por la cientificidad de los procesos productivos”. (Valdés,
2004a:234). La ciencia tiene como función dotar al hombre de todo lo que necesita para
vivir, de proporcionarle un conocimiento que genere todos los recursos que se necesitan
para extraer de la naturaleza las riquezas imprescindibles para producir y reproducir su
vida.
“Desde Bacón – afirma F. Capra – el objetivo de la ciencia ha sido el conocimiento de lo
que puede usarse para dominar y controlar la naturaleza, y hoy tanto la ciencia como la

�20
tecnología son utilizadas predominantemente para propósitos que son profundamente
antiecológicos” (Capra, 1999:51).
En tercer lugar, uno de los rasgos más distintivos de la modernidad es la imposición de
un desarrollo científico – técnico creador de tecnologías, en el que por encima de
cualquier cualidad que se le pueda atribuir, se impone una: la posesión de una
racionalidad instrumental que tiene como único fin la búsqueda de la eficiencia en sí
misma. Por cierto, un indicador elemental de competitividad en la modernidad, en el cual
sólo triunfan aquellas tecnologías que demuestran un alto nivel de eficiencia, por encima
de indicadores históricos sociales y culturales, tales como el enfrentamiento a tecnologías
tradicionales o considerables niveles de contaminación ambiental, especialmente, cuando
son transferidas o impuestas por transnacionales en países donde existen legislaciones
ambientales permisivas de prácticas agresoras del medio ambiente que saquean fuentes
de valiosos recursos nacionales.
Este desarrollo, como se señaló anteriormente, después de la Segunda Guerra Mundial
adquiere una nueva connotación, al ser el resultado de una imbricación entre ciencia y
tecnología que trae como consecuencia que este desarrollo pase a conocerse, por las
características propias de los procesos tecnológicos que origina, como tecnociencia.
La visión de la naturaleza, de la racionalidad clásica, se formó a partir de la idea de un
conocimiento dicotómico entre la naturaleza y el conocimiento humano, donde el
primero, como ya analizamos con anterioridad tiene la obligación de conocer a la
segunda con la finalidad práctica de dominarla.
La naturaleza estaba privada de valor en sí misma, esta solamente adquiría sentido de
valor en su interacción con el hombre, como objeto de satisfacción de necesidades
humanas. En la racionalidad clásica existía una delimitación, en su relación con la
naturaleza, entre el mundo cognitivo y el valorativo del sujeto, entre la cognición y la
moral.
Lamentablemente esta concepción estuvo influida por el positivismo lógico que es el
responsable de la existencia de una visión que separa a la ciencia del contexto político,
social y moral donde ella tiene lugar y que es superada con posterioridad por otras
corrientes de pensamiento entre la cual se encuentran los estudios en Ciencia, Tecnología
y Sociedad (CTS). Esta tradición ve el desarrollo de la ciencia y la tecnología como
procesos sociales, asignándoles valores particulares a las condicionantes socio políticas
en la cuales se desarrolla.
De tal forma la modernidad completa un “[…] concepto empobrecido de la naturaleza
como un mundo de relaciones simples comprensibles para el hombre y asimilables en sus
sistemas productivos” (Delgado, 2004:52-53).
Esta visión de la naturaleza ha primado en toda la modernidad y es, en buena medida, la
responsable del surgimiento de corrientes de pensamiento que parten de la idea de que

�21
el hombre es capaz de reparar cualquier daño ocasionado a la naturaleza, a través del
uso de la ciencia y la tecnología. La ciencia con su capacidad sin límites de revelar todos
los secretos de la naturaleza y la tecnología con el poder de resolver cualquier
“desequilibrio” ocurrido en el curso totalmente predecible de las acciones humanas.
Así existen numerosas formas de evaluaciones de impacto ambiental (EIA), en sus
variantes de antes o después de ocurrir el daño ambiental, que se basan en esta
concepción dicotómica de la naturaleza y la sociedad, las que al parecer son dos
entidades que no tienen ninguna relación la una con la otra. El hombre con sus
poderosos medios tecnológicos posee la capacidad absoluta, amén de su poder de
expresar los impactos ambientales en categorías, de “parchear” a la naturaleza de la
misma manera en que puede corregir los desniveles que se producen en las autopistas
de las ciudades.
1.3. El problema ambiental.
Con la aparición de las ideas marxistas la mayoría de estas limitaciones encuentran una
respuesta lógica. Los fundadores de esta doctrina, ven en las relaciones entre clases
sociales las motivaciones fundacionales de una actitud determinada del hombre hacia la
naturaleza. A través del análisis sistémico, el marxismo fundamenta la interacción entre
los

elementos

naturales

y

sociales

que

concretan

relaciones

medioambientales

específicas. Es el lugar que ocupa una clase social en un sistema de producción concreto
y su relación con los medios de producción lo que determina una actitud racional o
irracional ante el uso de los recursos naturales, es decir, se trata de intereses clasistas
los que están detrás de dichas relaciones.
El descubrimiento de la concepción materialista de la historia, la cual tiene como tesis
“[...] que la producción, y con ella el intercambio de productos, es la base de todo orden
social; de que en todas las sociedades que desfilan por la historia, la distribución de los
productos, [...] la división social en clases o estamentos se rige por lo que se produce y
cómo se produce y por el modo de intercambiar lo producido” (Engels, 1978:325). Esta
producción y reproducción se produce en dos sentidos diferentes, como producción y
reproducción de las condiciones materiales en que se produce la vida humana y los
instrumentos de producción con que esta se realiza y como producción del hombre
mismo, es decir la continuidad de la especie humana y lo que ello significa para la
producción de bienes materiales. Esta explicación la ofrece el marxismo de forma genial
en sus obras más selectas entre las que podemos citar, “El Capital”, “Dialéctica de la
Naturaleza” y “El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre”.
Un elemento notorio aportado por el marxismo fue el poder conjugar todos los aportes
anteriores en una explicación materialista de la influencia de los factores naturales en el
desarrollo de la sociedad y la relación de esta con la naturaleza, ofreciendo una visión

�22
sistémica de la relación dialéctica entre la producción de bienes materiales y las
condiciones naturales.
En “El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre” aparecen ideas
sustantivas de la concepción marxista de la relación del hombre con la naturaleza que
resultan útiles para poder fundamentar los presupuestos teóricos que se defienden. En
primer lugar el reconocimiento de que el “trabajo es la fuente de toda riqueza” (Engels,
1975b:213), la que reconoce como la “condición básica y fundamental de toda la vida
humana” (Engels, 1975b:213).
Para el marxismo esta bien claro que el trabajo es un proceso de intercambio entre el
hombre y la naturaleza, en que el primero a través de la utilización de instrumentos de
trabajo obtiene de la segunda las riquezas que necesita para producir y reproducir las
condiciones de la producción de bienes materiales y su propia vida. Mediante dichas
acciones el hombre media, regula y controla el metabolismo entre él y la naturaleza.
En el capítulo V de “El Capital”, Carlos Marx aporta una idea genial a la comprensión de
esta problemática al dejar definido que “El trabajo es, en primer término, un proceso
entre la naturaleza y el hombre, proceso en que éste realiza, regula y controla mediante
su propia acción su intercambio de materias primas con la naturaleza” (Marx,
1973b:139). Esta constituye una idea de gran valor para la explicación científica de la
relación del hombre con la naturaleza, especialmente para comprender la influencia de
los factores naturales en el proceso de producción.
En esta misma dirección el marxismo aporta una perspectiva dialéctico – materialista de
la comprensión de las relaciones entre el hombre y la naturaleza, con frecuencia olvidada
en los trabajos actuales o presentados bajo otra terminología. “En la naturaleza nada
ocurre de forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por
éste” (Engels, 1975b:223), premisa que es muy útil para analizar la interacción entre los
factores naturales y sociales en el medio ambiente y entre los diferentes ecosistemas que
se encuentran en una región específica y la actuación de los hombres ante las agresiones
que los desequilibran. Esta visión es orientadora en el análisis de la sustentabilidad.
Una premisa que constituye la base del análisis de la relación dialéctica del hombre con
la naturaleza, consiste en comprender la interrelación entre los impactos que producen
las actividades humanas en la naturaleza y las consecuencias de estas para el ulterior
desarrollo de la sociedad. La idea presente en F. Engels acerca de que el hombre “[…]
modifica la naturaleza y la obliga a servirle, la domina […]” (Engels, 1975b:225), y que
“[…] después de cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza […]”
(Engels, 1975b:225), da una interpretación del tipo de relación que prima entre ambos
elementos del medio ambiente.
Algo muy notable en este análisis nos lo recuerda el propio Engels en la obra citada y que
debe constituir la base metodológica de solución del problema científico que se plantea

�23
en esta tesis, y es el hecho de ver al hombre dentro de la naturaleza, como un elemento
que no se encuentra separado de ella, en tanto que él no es “alguien situado fuera de la
naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro,
pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno” (Engels, 1975b:226). Este
planteamiento teórico del marxismo a la luz de la concepción materialista de la historia
rompe, con toda intención, el intento de separar en el análisis de los acontecimientos
históricos los elementos sociales de los naturales, cualquier punto de reflexión fuera de
esta perspectiva entra dentro de los paradigmas del pensamiento lineal, que con
frecuencia es posible encontrar en la literatura sobre el tema.
El marxismo al descubrir las causas materiales del desarrollo social demuestra que la
vida es una de las formas del movimiento de la materia, cualitativamente superior y que
el hombre, como se ha dicho con anterioridad es una parte de la naturaleza, resultado
del desarrollo de esta y de sus relaciones sociales. Esta tesis tiene como hilo conductor la
unidad material del mundo, principio que une en torno a lo natural y lo social en la
comprensión materialista de la historia la explicación de la relación hombre – naturaleza
– sociedad.
Estos aportes del marxismo al esclarecimiento de la relación dialéctica entre el hombre y
la naturaleza constituyen el punto de partida para comprender todo lo relacionado con la
aparición de modelos de desarrollo, su orientación socio – clasista y la lógica de lo que
se conoce como problema ambiental.
Llegado a este nivel de análisis nos encontramos con la necesidad de buscar una nueva
imagen de la explicación de la relación naturaleza –sociedad cuestionadora de los
modelos de desarrollo apoyados en la visión impuesta por la racionalidad clásica.
En dicho contexto adquiere relevancia teórica el planteamiento del Dr. Carlos J. Delgado
cuando define el problema ambiental “a partir de la interacción de dos elementos –
“Cultura” y “Naturaleza” -, que al ponerse en contacto práctico forman una unidad. La
transformación resultante, - no deseada en sus consecuencias a largo plazo -, es lo que
llamamos problema ambiental” (Delgado, 2004:124-125).
La explicación de la naturaleza del problema ambiental, punto de partida para
comprender la esencia del mismo y referencia para encontrar una solución a las
contradicciones surgidas como consecuencia de la aparición de tecnologías y prácticas
productivas

destructoras

de

la

naturaleza

la

encontramos

en

los

presupuestos

metodológicos del holismo ambiental.
1.4. El holismo ambiental.
El término holismo fue introducido por Jan Smuts en su obra “Holism and Evolution”
publicada en Londres en 1926. Esta concepción parte de la idea de que el todo y las
partes se influyen y determinan recíprocamente.

�24
En esencia, el planteamiento del análisis holístico considera que “La idea del todo y la
totalidad no debería por lo tanto limitarse al dominio biológico, abarca las sustancias
inorgánicas y las más elevadas manifestaciones del espíritu humano” (Smuts, 1999:281).
El holismo es el resultado de la quiebra del sistema de valores que constituye la base de
nuestra cultura, el cual se formula en sus líneas generales en los siglos XVI y XVII. Entre
1500 y 1700 hubo un cambio radical en la forma en que los humanos se representaban
el mundo circundante y en su manera global de pensar. La nueva mentalidad y la nueva
percepción del cosmos otorgaron a la civilización occidental los productos característicos
de la era moderna.
Antes del 1500 el criterio dominante en Europa y en otras civilizaciones era orgánico. Ello
era el resultado de la forma de vivir de las personas en pequeñas comunidades unidas
experimentando a la naturaleza en términos de relaciones orgánicas, caracterizadas por
la dependencia de fenómenos materiales y espirituales de subordinación de las
necesidades individuales a las de la comunidad. El marco científico de este criterio
universal descansaba sobre dos autoridades: Aristóteles y la Iglesia.
En el siglo XVII Tomás de Aquino combinó el sistema global aristotélico de la naturaleza
con la teología y la ética cristianas y de esta forma, estableció el marco conceptual que
sería incuestionable a lo largo de la Edad Media.
El punto de vista medieval sufre un cambio radical en los siglos XVI y XVII. Se sustituye
la noción del universo orgánico, vivo, espiritual por la del mundo como máquina y la
máquina universal se erigió como paradigma dominante en la era moderna. Dicha
evolución tiene su base en los nuevos descubrimientos revolucionarios en la física y la
astronomía que tienen su máxima expresión en los logros de Copérnico, Galileo y
Newton.
La ciencia del siglo XVII institucionaliza un nuevo método de investigación, defendido con
toda fuerza por Francis Bacón, que implicaba la descripción matemática de la naturaleza
y el método analítico de razonamiento ideado por Descartes.
El espíritu baconiano que puso en marcha el método empírico tenía como fin someter a la
naturaleza a través de la ciencia, que debía ofrecer al hombre un tipo de conocimiento
que le permitiera el dominio absoluto de los secretos de esta.
El antiguo concepto de la tierra como madre nutriente fue totalmente transformado en
los escritos de Francis Bacón, y desapareció completamente cuando la revolución
científica procedió a reemplazar la concepción orgánica de la naturaleza con el paradigma
del mundo como máquina.
A diferencia de la concepción cartesiana maquinista del mundo, el criterio universal que
emerge de la física moderna puede caracterizarse como orgánico, holístico y ecológico.
También, por la forma en que analiza las interrelaciones entre el mundo orgánico e

�25
inorgánico; el humano y no humano, podría denominarse concepción de sistemas, en el
sentido de la teoría general de los sistemas.
El holismo viene a constituir una metodología para explicar las interrelaciones existentes
entre los diferentes componentes del universo, en la misma medida que rechaza
cualquier explicación mecanicista en el funcionamiento del mismo. Esta concepción parte
de la explicación de la relación existente entre el todo y las partes, en la cual el todo no
es una mera suma de sus partes, sino que en su interior se produce una interacción
entre los componentes internos de la estructura de ese todo, que además, son
dinámicos, evolutivos y creativos.
En la visión holística del universo la acción externa entre los cuerpos, es decir la
influencia que ejercen unas entidades sobre otras encuentra su explicación lógica a partir
del análisis de esas influencias sobre los todos internos de cada objeto o fenómeno. De
esta forma cada uno de ellos se representa por las interacciones creativas que se
producen entre los componentes internos y la acción externa.
El holismo ambientalista viene a dar respuesta a un sinnúmero de interrogantes que
hasta entonces no permitían la comprensión del problema ambiental, de gran
complejidad, tanto en su definición, como en la explicación del cambio ambiental.
Esta complejidad se puede apreciar a través de varios momentos, en primer lugar, en la
interacción de las variables sociales y biofísicas en el problema ambiental. En segundo
lugar, la cuestión de la definición del medio ambiente y el cambio medioambiental
presupone el dilema de conceptuar el entorno biofísico en términos socio-psicológicos,
simbólicos, social-construccionista o perceptivos frente a un concepto altamente material
u objetivista del entorno como fuente de recursos, como un conjunto de sistemas que
proporcionan al ecosistema servicios y lugares para el desarrollo de la vida humana.
Este planteamiento nos lleva directamente a la valoración de la conciencia y el
comportamiento ambiental que son el resultado de la interacción de numerosas variables
entre las cuales podemos mencionar: conocimiento, valores relacionados con el medio
ambiente, estados jerarquizados de la conciencia medioambiental y los intereses
económicos y políticos.
El problema ambiental es, además, no solamente un estado no deseado de cosas, es el
resultado de una determinada percepción de lo ambiental a partir de construcciones
preestablecidas por las comunidades humanas, de ahí que este no se pueda conceptuar
como

un

problema

homogéneo,

sino,

todo

lo

contrario,

el

comportamiento

medioambiental es totalmente heterogéneo tanto individualmente como colectivamente.
En ello influyen numerosos factores que se revelan en la vida cotidiana entre los cuales
un papel esencial le corresponde a los factores culturales y a los valores tradicionales de
las comunidades y los individuos.

�26
Las variables conocimiento y valores tienen una gran importancia en la explicación del
problema ambiental. Entender la relación existente entre lo cognitivo y lo valorativo
permite,

en

primer

“comportamiento

lugar,

explicar

medioambiental”,

la

relación

“conciencia

existente

entre

medioambiental”

y

las

variables

“conocimiento

medioambiental”. Este asunto, que a primera vista nos parece sencillo si se asume como
válido el presupuesto de que un mayor conocimiento medioambiental produce mayor
conciencia ambiental y lógicamente esto es a su vez el principio de un comportamiento
medioambiental racional o positivo hacia la naturaleza, es mucho más complejo cuando
en

la

práctica

otras

variables

políticas,

económicas

o

culturales

producen

un

comportamiento que no se corresponde con lo esperado.
Este es otro momento de la complejidad del problema ambiental. Por esto se considera
absolutamente válida la consideración del Dr. C Carlos J. Delgado cuando afirma
textualmente: “[...] es un problema que no puede estudiarse al margen del hombre y de
espaldas a la sociedad humana, a la cultura. Sin la acción subjetiva del hombre este
problema

no

comprender

existiría”

(Delgado,

comportamientos

2004:125).

medioambientales

Esta
que

perspectiva
desde

la

es

valiosa

para

homogeneización

dominadora de la cultura occidental presenta como antiecológicas prácticas productivas
milenarias de culturas autóctonas aborígenes, sencillamente, porque no entran en sus
patrones culturales.
¿Cómo definir entonces el problema ambiental? Para hacerlo retomaremos la lógica de
análisis de este autor en otra obra cuando dice: “La médula del asunto no está en que el
hombre dañe a la Naturaleza. Ella radica en que el hombre, desde sus valores —entre los
que está incluido el conocimiento—, se ha enfrascado desde hace mucho tiempo en un
modelo cultural de producción de entorno, destructivo” (Delgado, 2005:325). Para esta
perspectiva de análisis el conocimiento medioambiental tiene un carácter profundamente
social, pues, teniendo en cuenta que los valores son el resultado de relaciones sociales
que tienen lugar en un entorno, a su vez, donde influyen diferentes variables entre las
cuales se puede hacer notar la ciencia, la cultura, la ideología, la política, la tecnología y
otras de tipo material y espiritual que configuran un problema que no puede ser
conceptuado de forma lineal.
Las ciencias sociales, por la misma complejidad del problema ambiental y la necesidad de
producir una nueva racionalidad social ambiental que se construye a partir “[...] de un
conjunto de reglas, normas, teorías, conceptos, intereses, valores, instrumentos,
métodos y técnicas de producción dentro de la relación naturaleza-sociedad [...]”
(Valdés, 2004a:237), tienen un lugar preponderante. En la formación de esa racionalidad
social ambiental, la ética ambiental representa un momento de primer orden que
terminaría por producir un tipo de conocimiento que identificará el lugar del hombre en el

�27
medio ambiente a partir del análisis de los valores que rigen su comportamiento
medioambiental, dentro de una comunidad moral concreta.
Por otra parte, el problema del desarrollo sustentable y la asunción de cualquier
paradigma de desarrollo socioeconómico pasan por la óptica de las relaciones inter e
intrageneracionales, lo cual constituye un campo de acción de la ética y es precisamente
uno de los objetivos de esta tesis, el análisis de la sustentabilidad.

1.5. La ética medio ambiental y el medio ambiente.
La existencia del problema ambiental y su manifestación más sensible: la crisis ecológica,
han planteado diferentes vías de solución a las ciencias que se han empeñado, entre
estas, las sociales, en proponer diferentes caminos. Existen numerosos presupuestos
teóricos para enfrentar este problema, entre los cuales nos encontramos con la difundida
y poco creíble idea de que más ciencia y más tecnología producirán definitivamente la
salida de la crisis. Están otras consideraciones que giran alrededor de la inevitabilidad de
estas como una manifestación natural de la relación del hombre con la naturaleza.
Lo real, sin embargo, aún esta por resolverse y al considerar como válido el presupuesto
de que el problema ambiental es la manifestación de una relación, resultado de un tipo
específico de intercambio del hombre con la naturaleza, de una subjetividad concreta:
una de sus vías de solución, evidentemente, gira alrededor de la actitud del hombre ante
la naturaleza. En este sentido la reflexión nos lleva directamente al planteamiento de una
determinada ética ecológica que se convierta en el punto de partida para el surgimiento
de una conciencia medioambiental que sirva de referencia cognitiva – valorativa para la
formación de un comportamiento medioambiental socialmente responsable.
En la historia del tratamiento de los problemas medioambientales existen numerosos
hitos que conducen al surgimiento de una ética ecológica a los cuales nos referiremos por
su importancia seminal en la formación de esta y por sus aportes en la comprensión del
problema ambiental.
Los argumentos para la preservación del mundo natural no humano, que se convierte en
el aparente sujeto de la ética ambiental han adoptado diferentes formas como se afirmó
anteriormente. Estos argumentos, en sentido general, se pueden dividir en dos grandes
grupos,

en lo que parece coinciden la mayoría de los especialistas: están los que

defienden la preservación por razones centradas en lo humano, es decir, preservar el
mundo natural no humano por sus cualidades para el mantenimiento de la vida
propiamente humana, y los que defienden el derecho de la existencia del mundo natural
no humano independientemente de sus valores para el mantenimiento de las
comunidades humanas.

�28
Esta división corresponde a la que existe entre la ecología superficial y la ecología
profunda o ecolatría planteada por primera vez por el filosofo noruego Arne Naess en una
conferencia celebrada en 1972 en Bucarest y que se ha convertido en uno de los debates
más interesantes entre los filósofos que se dedican al análisis de las relaciones sociales
surgidas como consecuencia del problema ambiental y la crisis ecológica contemporánea.
Arne Naess ha sido el primero en plantearse las diferencias existentes entre el
movimiento ecológico superficial que tiene como objetivos centrales la lucha contra la
contaminación y el agotamiento de los recursos y el movimiento ecológico profundo que
tiene como base el cuestionamiento a los principios ontológicos que rigen la relación del
hombre con la naturaleza. De este proceso surgen nuevos principios que tienen un
mensaje de metateoría en su intento de producir una nueva mentalidad en el
comportamiento medioambiental del hombre.
Lo más interesante de estos principios ( Negación de la imagen del hombre en el entorno
a favor de la imagen relacional de ámbito global, igualitarismo biosférico, diversidad y
simbiosis, postura anticlasista, lucha contra la contaminación y el agotamiento de los
recursos, complejidad no complicación,

autonomía local y descentralización) es que

plantean un sistema de valores diferentes para los movimientos ecológicos, los
trabajadores ecológicos y todos los actores sociales implicados en la relación del hombre
con la naturaleza. Todo parece indicar que la solución definitiva, no emergente al
problema ambiental, es de tipo axiológica.
Lo más importante de la ecología profunda es, sin embargo, su cuestionamiento al
industrialismo, el cual consideran que no puede existir por mucho tiempo y la necesidad
de desarrollar un modelo de vida en comunidad con la naturaleza.
Pero no es Arne Naess sino Aldo Leopold, un naturalista y director de un coto americano,
el primero en plantearse una ética para el medio ambiente. El núcleo duro de su
planteamiento consiste en la necesidad de lo que él llama ética de la tierra que va mucho
más allá de plantearse una ética para los animales – que también produjo interesantes
reflexiones filosóficas en torno al derecho de los animales que tienen su máxima
expresión en la obra de Tom Reagan “The Case for Animal Right” - y las plantas, para
incluir también el medio ambiente no viviente.
El planteamiento de Leopold que se convierte en una inspiración para todo el movimiento
verde se fundamenta en el hecho de que “[…] hasta ahora no existe una ética que tenga
que ver con la relación del hombre con la tierra y los animales y las plantas que crecen
en ella” (Leopold, 1999:262).
En su obra “A Sand County Almanac” Leopold no busca prevenir el actual uso de los
recursos naturales por el hombre como tampoco pretende detener la devastación de los
suelos y el proceso progresivo de destrucción del hábitat de las especies que viven en la
tierra, su intención es reclamar el “derecho a seguir existiendo en su estado natural”

�29
(Leopold,

1999:262).

La

ética

de

la

tierra

que

esta

buscando

el

naturalista

norteamericano tiene como propósito fundamentar una nueva relación del hombre con la
naturaleza de conquistador “a sencillo miembro y ciudadano suyo” (Leopold, 1999:262).
Nuevamente aparece el tema de la necesidad de formar un sistema de valores que
fundamente una relación que reconozca los valores intrínsecos de la naturaleza, más allá
de su canonizada función utilitaria como eterna fuente de riquezas para el reino humano,
la visión clásica de la modernidad. Esta visión se puede considerar como fundacional para
los intentos posteriores de fundamentar una ética ambiental.
Un hito en este camino hacia la definición de una ética ambiental lo constituye, a pesar
de ser una propuesta que parece ingenua por su escasa fundamentación teórica, la obra
de Tom Reagan “The Case for Animal Right”, en la que defiende el derecho de los
animales. Para Reagan los animales tienen “[…] percepción, memoria, deseo, creencia,
conciencia de sí mismo, intención, sentimiento del futuro” (Reagan, 1999:258). Estos
constituyen “atributos de la vida mental de los animales mamíferos normales a partir de
un año” (Reagan, 1999:258) que los convierte en tributarios de derechos morales entre
los que este autor reclama el derecho a ser tratados con respeto, a partir de los valores
innatos que ellos poseen. Evidentemente el asunto se trata en el reconocimiento de
valores más allá de las propiedades utilitarias que estos animales mamíferos puedan
tener para la vida humana.
Por su parte, el ecofeminismo como parte del movimiento ambiental ofrece una visión del
problema desde la óptica de la participación de la mujer como grupo social
independiente, que sólo persigue el legítimo reconocimiento de la sociedad, con un punto
de vista que parte de identificar las causas de la explotación de la mujer con las que
ocasionan la degradación de la naturaleza. Por muchos años, por las funciones que le ha
otorgado la sociedad, las mujeres se han visto asociadas a la naturaleza. Las mujeres
desarrollan un “[…] trabajo natural, que se centra en las necesidades físicas humanas
[...] Nos hemos hecho cargo de lo cotidiano para que el hombre pudiera salir a
“adentrarse en el mundo”, a crear y decretar formas de explotar a la naturaleza […]”
(Plant, 1999:113).
El ecofeminismo no es un movimiento por la liberación de la mujer, como muchos
pretenden plantear, su importancia va más allá de llevar a las mujeres a su justo lugar
en la sociedad, al llamar la atención sobre cuestiones cardinales del movimiento
medioambiental. Y es que “Los medioambientalistas, advirtiéndonos de las consecuencias
irreversibles de la continua explotación ambiental, están desarrollando un ética ambiental
resaltando las interconexiones entre las personas y la naturaleza” (Merchant, 1999:285).
Se trata, en sí, de un movimiento de lucha porque los valores de los hombre y las
mujeres se consideren por igual; sin alineaciones ni prejuicios de ningún tipo, con el que
no se persigue “[…] que las mujeres sigan conservando el monopolio sobre sus valores,

�30
sino de que ambos participen en los valores que, tradicionalmente, se distribuían en
función del sexo, es la participación real de todos los miembros de la sociedad en todos
los aspectos del entorno social” (Valdés, 2005b:75).
La ecología social, surgida al calor del movimiento medioambiental es una referencia
obligada en esta reseña de los hitos que condujeron la filosofía a la necesaria y urgente
ética ambiental.
La ecología social, a diferencia de las demás formas adquiridas por los movimientos
medioambientales intenta ir a las bases de la dominación del hombre sobre la naturaleza
con la convicción de que las mismas causas que provocan la dominación del hombre por
el hombre y de otras formas de dominación actúan como causas de la degradación
ambiental.
Para los ecólogos sociales el problema consiste en buscar “[…] la libertad no solo en la
fábrica, sino también en la familia, no sólo en los aspectos materiales de la vida, sino
también en los espirituales” (Bookchin, 1999:71). Además de existir conciencia de la
necesidad de cambios profundos en el movimiento ecologista dirigidos a formar “[…] una
sensibilidad, una estructura y una estrategia para el cambio social antijerárquicas y de no
dominación, podrá conservar su misma identidad como voz para un nuevo equilibrio
entre la humanidad y la naturaleza y su objetivo de una sociedad verdaderamente
ecológica” (Bookchin, 1999:71).
La importancia de esta variante del movimiento ambiental consiste en el llamado que
realiza a diferenciar los objetivos de la ecología social y el movimiento ambientalista con
los de un medioambientalismo que continúa reflejando la lógica instrumental de la
modernidad promoviendo nuevas técnicas, tecnología y prácticas productivas que
solamente persiguen convertir a la naturaleza en un lugar más habitable, garantizando
un tipo de sociedad que mantendrá el desarrollo por otras vías. Es, sencillamente - en
palabras de Murray Bookchin – un tipo de ingeniería ambiental que, ni remotamente, se
cuestiona los modos actuales de dominación del hombre sobre la naturaleza.
Evidentemente, tanto la ética de la tierra, la ecología profunda, el ecofeminismo, el
reclamo del derecho de los animales, y la ecología social promueven un nuevo tipo de
saber ambiental y una ética ecológica que ponga énfasis en el respeto al mundo no
humano en una sociedad donde sea posible establecer formas de convivencia que no
generen alienación para ninguno de los grupos sociales que participan y los demás
elementos del medio ambiente. La eliminación de prácticas enajenantes será la condición
para la formación de un nuevo comportamiento medioambiental.
Existen diferentes conceptos de lo que se entiende por ética ambiental los cuales fueron
analizados por la Dra. C. Célida Valdés Menocal de la Universidad de la Habana que
resume un acercamiento bastante exacto a la temática. Su panorámica va desde Aldo
Leopold (1887 - 1948), el Premio Nóbel de la Paz, Albert Scheweitzer (1875 - 1965),

�31
varios autores latinoamericanos entre los que se incluye al mexicano Enrique Leff para,
finalmente, ofrecer su propia definición (Valdés, 2005c).
Por ética ambiental define la Profesora de la Universidad de la Habana a “[…] una rama
de la Ética Aplicada que conduce autocríticamente a la formación de normas, principios y
valores dirigidos a respetar, conservar y proteger la naturaleza” (Valdés, 2005c:101). Se
asume como válida tal definición porque se considera que permite reflejar el mundo
espiritual del sujeto y objetiviza su intercambio con la naturaleza y la sociedad.
La creación de una ética ambiental es importante en la misma medida que necesitamos
fundamentar la relación del hombre con la naturaleza a partir de valores que deben ser
formados desde las más tempranas edades y por diferentes vías en todos los ciudadanos
que habitan el planeta. Estos valores tienen, lógicamente, que tener en cuenta las
actividades que desarrollan los individuos en un espacio histórico concreto. Ellos tienen,
en las circunstancias de la crisis ecológica actual, una importancia sin precedentes si se
convierten en normas y principios del comportamiento ambiental que respete los valores
intrínsecos del mundo no humano con el cual interactúa el hombre.
En este proceso adquieren una importancia, los códigos de ética de las diferentes
profesiones, ellos establecen una ética en la actuación del sujeto con otros sujetos de su
grupo, con la sociedad y la naturaleza. La ética del profesional implica: la actitud ante su
actividad laboral, las cualidades propias de su personalidad, función social (influencia y
resultados de su actividad), respuestas ante las exigencias sociales, relaciones con su
colectivo laboral; con otros profesionales y con los usuarios, la asunción de normas,
valores y principios de su tiempo y clase (Miranda &amp; Ruiz, 1999:299).
Estos códigos son un momento de la concreción de una cultura ambiental que tiene como
objetivo la formación de una racionalidad ambiental que incluye los siguientes procesos
definidos por el ecólogo mexicano Enrique Leff y que por su importancia para las
proposiciones abordadas más adelante se citan textualmente.
Primeramente, se habla de el “establecimiento del marco axiológico de una “ética
ambiental” donde se forjan los principios morales que legitiman las conductas
individuales y el comportamiento social frente a la naturaleza, el ambiente y el uso de los
recursos naturales” (Leff, 2005b:86).
En segundo lugar, “La construcción de una teoría ambiental, por medio de la
transformación de los conceptos, técnicas e instrumentos para conducir los procesos
socioeconómicos hacia estilos de desarrollo sustentables” (Leff, 2005b:86).
Y en tercer lugar, “La movilización de diferentes grupos sociales y la puesta en práctica
de proyectos de gestión ambiental participativa, fundados en los principios y objetivos
del ambientalismo” (Leff, 2005b:87).
Todo el análisis que realizaremos en el siguiente epígrafe y la lógica de la tesis esta
dirigida a la construcción de una racionalidad ambiental para la minería que tiene en

�32
cuenta los pasos anteriores y que la considera como “[…] el resultado de un conjunto de
reglas, normas, teorías, conceptos, intereses, valores, instrumentos, métodos y técnicas
de producción dentro de la relación naturaleza – sociedad [...]” (Valdés, 2004a:237).
Resumiendo, se puede afirmar que la lógica instrumental impuesta por la modernidad
condicionó un modo dicotómico de entender la relación del hombre con la naturaleza, a
partir de un concepto estrecho de esta última, que reclama de un nuevo saber ambiental
si realmente se desea construir un paradigma donde la naturaleza no sea únicamente un
objeto de conocimiento y satisfacción de las necesidades humanas.
Este nuevo saber tiene que construirse desde un modo sistémico de ver las relaciones
ambientales que, en este caso, se propone como vía de comprensión de dicho proceso el
holismo ambientalista que facilita ver la relación hombre – naturaleza – sociedad como
un todo único que supera la visión mecanicista y orgánica que impuso la razón clásica.
Además facilita la comprensión del problema ambiental “[…] a partir de la interacción de
dos elementos – “Cultura” y “Naturaleza” -, que al ponerse en contacto práctico forman
una unidad. La transformación resultante – no deseada en sus consecuencias a largo
plazo -, es lo que llamamos problema ambiental” (Delgado, 2005:125). Esta es una
relación que servirá de referencia metodológica para comprender, en su esencia, las
relaciones causales del desarrollo sustentable.
Relaciones que transitan por la actuación de hombres concretos que en su accionar
individual ponen de manifiesto una ética determinada resultante de complejas relaciones
sociales que constituyen, en última instancia, expresión de relaciones socio clasitas y de
un accionar que determinará un comportamiento ambientalmente responsable o no ante
la naturaleza, contenido medular del concepto desarrollo sustentable.

CAPÍTULO II. EL CONCEPTO DESARROLLO SUSTENTABLE
2.1. Surgimiento del concepto desarrollo sustentable.
La gran mayoría de los científicos y la

opinión pública especializada,

en general,

considera como una referencia en el despegue de las preocupaciones por el tema de los
estilos de desarrollo la aparición del libro de R. Carson “Primavera silenciosa”, en el año
1962, en el que la autora realiza un profundo análisis de los efectos de las sustancias
químicas sobre los organismos vivos. Especialmente, se

analizan los

efectos de los

insecticidas y pesticidas sintéticos, sobre todo los ecosistemas de la tierra y sobre el
propio hombre. Este es un texto que marca un hito en el análisis de los problemas de la
relación del hombre con su entorno.
Las primeras reflexiones colectivas sobre estos temas, concretamente, la de los vínculos
del crecimiento global y la escasez de recursos naturales, aparecen en el verano de 1970

�33
cuando un grupo de científicos, investigadores e industriales de las más diversas esferas
de la producción y la ciencia se reunieron para analizar el futuro del planeta y de sus
habitantes. Este grupo conocido como el “Club de Roma” elaboró el informe “Límites al
crecimiento” en 1972. El informe se concentró en cinco factores que limitaban el
crecimiento en el planeta: la población, la producción agrícola, los recursos naturales, la
producción industrial y la contaminación. Aquí no aparece ninguna referencia al análisis
de los sistemas socioeconómicos que soportan estas actividades. Este Informe genera un
importante impacto en los círculos políticos y académicos al emitirse en los albores de la
llamada crisis del petróleo y de los problemas de precios y suministros internacionales de
materias primas.
Un momento importante en la evolución hacia el término desarrollo sustentable lo ocupa
el libro “Una sola tierra” de Bárbara Ward y Rene Dubos en el que se analizan los
vínculos entre ambiente y desarrollo, publicado en 1972. En este libro se describen los
intereses que llevaron a la “Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente” de
Estocolmo del año 1972. Es uno de los primeros libros en los que se insiste en que las
necesidades humanas no se pueden satisfacer en detrimento del capital natural y de los
intereses de las generaciones futuras.
En 1972 en Estocolmo, Suecia, se celebró la primera gran Conferencia mundial sobre
problemas

ambientales

(“Medio

Ambiente

Humano”)

presidida

por

el

industrial

canadiense Maurice Strong quien realizó grandes esfuerzos porque la Conferencia
estuviese marcada por planteamientos ya habituales en los Estados Unidos relacionados
como la “necesidad de la protección del medio ambiente”.
Esta Conferencia como era de esperar, no se detuvo en las verdaderas causas de la
contaminación ambiental y en sus vías de solución. Sin embargo, llamó la atención del
mundo sobre la necesidad de revertir los costos ecológicos de los patrones de producción
y consumo existentes hasta ese momento. Su mayor importancia es su reconocimiento
sobre la crisis ecológica y la necesidad de abordar los problemas ecológicos de forma
prioritaria, sin embargo, continuaba la lógica instrumental en el análisis de la relación
naturaleza - sociedad.
En el año 1974, en Cocoyoc, México, se celebra la Conferencia sobre Medio Ambiente y
Desarrollo, Naciones Unidas. Esta Conferencia acuña el término “desarrollo sustentable”,
aún cuando este concepto se ha estado utilizando desde los años sesenta, especialmente
por economistas. La utilización del mismo reemplaza al término “ecodesarrollo” utilizado
hasta el momento, aunque algunos autores lo continúen utilizando en sus producciones
científicas sobre el tema.
Como consecuencia de la Conferencia de Estocolmo se decidió celebrar en 1976 la
“Conferencia de Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos”. Esta

contribuyó a

llamar la atención sobre el lugar que debe ocupar la satisfacción de las necesidades

�34
básicas del desarrollo, las referidas al saneamiento, a la atención primaria de salud, a la
cobertura de agua potable y otras necesidades de este tipo. Esta Conferencia tampoco
ofreció soluciones para los problemas que enfrentaba la humanidad, principalmente para
los países subdesarrollados.
En 1980, en la “Estrategia Mundial

para

la

Conservación” editada

por varias

organizaciones entre las que se encontraban la “Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza” (UICN), el “Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo” (PNUMA)
y el “Fondo Mundial para la Vida Silvestre” (WWF-World Fund), utiliza por primera vez el
concepto “desarrollo sustentable” como un elemento integral que incluye las dimensiones
económica, social y ambiental. Su importancia para la definición de la sustentabilidad
consiste en aportarle un enfoque ecológico a la misma, a través de la definición de los
objetivos considerados imprescindibles para la conservación de los recursos vivos, el
mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y de los sistemas que dan sostén a
la vida, la preservación de la diversidad genética y el aprovechamiento sustentable de las
especies y los ecosistemas.
En 1982 aparece la Carta de la Tierra. El 28 de octubre de 1982, la asamblea general de
las Naciones Unidas, en su Resolución 37/7, proclamó la “Carta Mundial de la
naturaleza”, que en 24 puntos plantea principios generales, delimita funciones y aspectos
de aplicación para el respeto universal a la naturaleza. La importancia de este suceso es
que aceleró la creación de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo y sus
debates posteriores en torno al concepto desarrollo sustentable.
Es en 1987 cuando, por primera vez, la llamada “Comisión Brundtland” - que debe su
nombre a la Primer Ministro de Noruega, la señora Gro Harlem Brundtland que encabezó
la “Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo” - en el Informe “Nuestro Futuro
Común” utiliza el concepto desarrollo duradero, también reconocido como desarrollo
sostenible o viable. Si en Estocolmo (1972) se establecen los cimientos para la
elaboración de políticas de crecimiento económico sustentable, el informe “Nuestro
Futuro Común” dejaba bien claro que el desarrollo solamente perduraría si las actuales
generaciones desarrollaban patrones de producción y consumo que no comprometieran la
vida de las generaciones venideras.
En Río de Janeiro, en Junio de 1992, en la “Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y

Desarrollo” (CNUMAD) es cuando se plantea el imperativo inmediato del

desarrollo sustentable, si se quiere conservar el planeta en condiciones biohabitables
para las futuras generaciones. Éste se convierte en el primer mandato de la “Agenda 21”
y a partir de este año llega incluso a ser incluido en las cartas magnas de varios países
del mundo, entre ellos, en la cubana, que lo hace en las modificaciones introducidas en
1992, en su artículo 27.

�35
La llamada “Cumbre de la Tierra” es el momento de la sacralización del concepto
desarrollo sustentable. Lo más importante de esta Cumbre es el llamado a tener en
cuenta la relación entre el medio ambiente y el desarrollo. Su mayor importancia consiste
en que “...convirtió a la crisis ambiental en uno de los puntos principales de la agenda
internacional y estableció un vínculo entre los conceptos de ambiente y desarrollo,
generando el nuevo paradigma del desarrollo sustentable” (Khor, 2005:1).
Ante esta realidad, es necesario ponerse de acuerdo acerca de qué

entender por

sustentabilidad, un debate que surge precisamente ante la ausencia de consenso en el
planeta sobre cómo enfrentar los problemas asociados al desarrollo, de tal forma que no
sería exagerado afirmar que la CNUMAD “[...] propuso el concepto de desarrollo
sustentable para responder a la crisis ambiental y de desarrollo que enfrentaba el
planeta” (Khor, 2005:1). Todos los autores que tratan sobre el tema, y se puede decir
que existen en la actualidad cerca de 80 definiciones diferentes sobre qué entender por
sustentabilidad, coinciden en que el “[…] término desarrollo sustentable reúne dos líneas
de pensamiento en torno a la gestión de las actividades humanas: una de ellas
concentrada en las metas de desarrollo y la otra en el control de los impactos dañinos de
las actividades humanas sobre el ambiente” (Fernández, 2005:1), (Romano, 2005).
Todas las interpretaciones aparecidas sobre el tema, de una u otra forma, contienen los
elementos referidos anteriormente.
En este mismo sentido, se refiere J. Hurd cuando dice que el concepto desarrollo
sustentable surge para resolver los conflictos existentes entre “La legítima necesidad que
tienen las regiones del mundo, con un alto porcentaje de pobreza y desempleo de lograr
el desarrollo económico, en particular en el Sur y en ciudades del interior del Norte”
(Hurd, 2005a:1). Aquí se precisan los términos “fronterizos” de los llamados “cinturones
de pobreza”, con una breve referencia a la pobreza hacia el interior de las ciudades del
poderoso norte industrializado.
Es urgente plantearse la necesidad de resolver los conflictos entre “La legítima necesidad
de proteger el medioambiente de los impactos adversos del desarrollo industrial, más
palmarios en el Norte, y en las industrias extractivas y áreas industrializadas del Sur”
(Hurd, 2005a:2). A partir de estas líneas de pensamiento se elaboran los documentos
más trascendentales que fundamentan el desarrollo sustentable como política.
Entre los documentos más importantes de la “Cumbre de la Tierra” se encuentra la
“Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo”, la cual en sus 27 principios
pretende “[...] establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de
nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y
las personas [...]” (Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, 2005:1).
Esta Declaración, a pesar de su importancia para la comunidad internacional, se
convierte en documento sin posibilidad real de concretarse.

�36
Otro documento de trascendencia, resultado de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sustentable (CNUMAD) es el Plan de Implementación, en el cual se dice cómo actuará la
comunidad internacional para materializar el desarrollo sustentable, concretamente, las
acciones que se desarrollarán por parte de los gobiernos, las instituciones y la sociedad
civil. Este documento en toda su extensión no contiene una propuesta concreta sobre
cómo lograr “La erradicación de la pobreza y la modificación de las modalidades
insustentables de producción y consumo, así como, la protección y gestión de los
recursos naturales básicos que forman la base del desarrollo económico y social [...]”
(CNUMAD, 2005:1). Se declara que: “La buena gobernabilidad de los asuntos públicos
en cada país y en el plano internacional es fundamental para el desarrollo sustentable.”
(CNUMAD, 2005:1), pero no se dedica ningún párrafo para analizar la relación entre la
gobernabilidad y la pobreza.
En general, se puede asegurar que este constituye un documento que nada ofrece desde
el punto de vista metodológico al análisis de políticas para lograr encaminar el desarrollo
en los llamados “países con economías en transición” (CNUMAD, 2005:8). La elaboración
del texto, totalmente utópico deja, por encima del imprescindible análisis socio – clasista
que el marxismo propone para comprender la naturaleza de los problemas ambientales,
la solución de los problemas que enfrenta el mundo para construir sociedades
sustentables a la evolución de los actuales proyectos sociales, apelando como en la más
ortodoxa tradición utópica a la voluntad de los países desarrollados y los organismos
internacionales.
2.2. Limitaciones y aciertos del concepto desarrollo sustentable.
En el Informe de la Comisión Brundtland se plantea la urgente necesidad de promover
un desarrollo de tipo sustentable, entendido éste, no como un estado de estática
armonía, sino como todo un proceso de cambio, en el cual, la explotación de los
recursos, la dirección de las inversiones, la orientación del desarrollo tecnológico y los
cambios institucionales deberían tomar en cuenta, no sólo las necesidades actuales,
presentes, sino también las venideras, aquellas que se relacionan con las generaciones
futuras (Gileni, 1994:132)1. Dicho de esta forma era algo realmente esperanzador, sin
embargo, no se tenían en cuenta varios momentos, tales como: cuantificar los daños
(cuantitativa y cualitativamente) que el hombre le ocasiona a la naturaleza sin indicar
cómo conocer, ante la magnitud del daño actual, cuáles serían las necesidades de las
generaciones venideras. Y lo más importante, no se indicaba cuál sería el modelo de

1

“urgente necesidad de promover un desarrollo de tipo sustentable, entendido éste, no como un estado de estática armonía,
sino como todo un proceso de cambio en el cual, la explotación de los recursos, la dirección de las inversiones, la orientación
del desarrollo tecnológico y los cambios institucionales deberían tomar en cuenta, no sólo las necesidades actuales, presentes,
sino también las venideras, aquellas que competirían a las generaciones futuras”.

�37
sociedad en que primaría, por encima del consumo y la ganancia, el interés de preservar
condiciones a las futuras generaciones para satisfacer sus necesidades.
En este sentido coincidimos con el análisis realizado por (Redclift &amp; Woodgate, 2002)
cuando se pregunta: Cómo entra la cuestión del desarrollo dentro de la definición
propuesta, si tenemos en cuenta que el nivel de desarrollo alcanzado por cada sociedad
en un momento determinado, origina necesidades diferentes en cada cultura y en cada
generación, y lo más importante, cómo definir las necesidades en cada una de ellas.
En el presente, es muy difícil poderlas determinar, en primer lugar, por su carácter
creciente y la imposibilidad de poder, desde aquí, precisar el tipo de tecnología y de
recursos que se necesitarían para satisfacerlas y, en segundo lugar, hoy, con exactitud,
el hombre no conoce la magnitud de los valores que ha extraído a la naturaleza en
recursos no renovables, las ganancias que se dejan de percibir como consecuencia de la
lenta reposición de los mismos y cómo esta situación afectará a las generaciones
venideras.
En este sentido, es importante tener en cuenta que “[…] la sociedad humana es un
sistema histórico, en el que la actividad actual de los elementos que componen el
sistema deja trazas que condicionan -pero no determinan- los estados posteriores del
mismo, la pretensión de dejar intactas las opciones del futuro resulta en exceso
ambiciosa” (García, 2005:1).
En la actualidad, en la literatura especializada podemos encontrar cientos de definiciones
sobre este problema y búsquedas incesantes de alternativas racionales para lograr la
sustentabilidad. La mayoría coincide en plantear la necesidad de lograr la armonía entre
los conceptos crecimiento económico y desarrollo humano, el mayor problema consiste
en identificar crecimiento con desarrollo. A continuación se hará referencia a algunos de
estos enfoques con el propósito de valorar los elementos positivos de los mismos para un
análisis de la sustentabilidad en el subdesarrollo.
En la revista Ciencia y Sociedad No 1 de 1994 del Instituto Tecnológico de Santo
Domingo se encuentra una propuesta que llama al logro del desarrollo sostenible a través
de las variables: población, necesidades, consumo, recursos, tecnología, producción,
productividad, capacidad de carga (relacionada con la dotación de recursos de un
ecosistema), distribución, acceso a los recursos, rentabilidad, las instituciones, las
variables sociales (calidad de vida, el nivel de ingreso, la aceptabilidad social de los
sistemas, su persistencia en el tiempo) y el tiempo.
Otra propuesta más simplificada es la planteada por autores del Instituto Superior
Politécnico “José Antonio Echeverría” de Cuba que las proponen como los desafíos de los
gobiernos nacionales en el diseño de políticas de gestión encaminadas al logro de los
objetivos, es decir, el logro de crecimiento económico, equidad, y sustentabilidad
ambiental (Valdés &amp; Chassagnes, 1997). Como se aprecia, el enfoque anterior, en

�38
esencia, no se aleja del tratamiento clásico del problema propuesto por la Comisión
Brundtland. No ofrece ninguna pauta metodológica para indicar cómo lograr la
sustentabilidad.
En la revista de la CEPAL, No. 47 de 1992 se plantea el problema del desarrollo
sustentable a través del análisis de dimensiones, en este caso la dimensión económica
que incluye: estabilización, ajuste estructural, crecimiento, solvencia, dimensión nivel de
vida, dimensión política y dimensión medio ambiente. Lo importante lo constituye el
hecho de referirse al problema del crecimiento económico y la estabilización económica.
Un elemento novedoso lo es, el considerarse la política como una variable independiente,
sin llegar a plantearse absolutamente cómo las sociedades actuales garantizarían la
democracia y los derechos políticos para llegar a la sustentabilidad.
En este sentido J. Corbatta puntualiza en su análisis sobre cómo llegar a la
sustentabilidad, para lo cual propone objetivos críticos, la cuestión de revitalizar el
crecimiento porque “[…] la pobreza disminuye la capacidad de las gentes para utilizar con
juicio los recursos e intensifica las presiones de que es objeto el medio ambiente”
(Corbatta, 2005:2). Puntualizando que es necesario “[…] hacer que el crecimiento
económico resulte menos consumidor de energía y más equitativo en sus repercusiones
sociales” (Corbatta, 2005:2). Según esta visión es imposible lograr un desarrollo
sustentable sin crecimiento, especialmente, en las condiciones de extrema pobreza de los
países subdesarrollados. Su punto de vista nos lleva directamente a las diferencias que
es necesario tener en cuenta para establecer una relación dialéctica entre crecimiento y
desarrollo, cuando afirma categóricamente que es imprescindible analizar detenidamente
la filosofía de desarrollo sustentable del Informe Nuestro Futuro Común

para evitar

llegar “[…] así al erróneo concepto de desarrollo económico como el del crecimiento de
un país, pero este crecimiento no incluye la degradación de los recursos naturales, ni del
medio ambiente en general” (Corbatta, 2005:7).
J. Harribey que analiza el tema se cuestiona el llamado del Informe Nuestro Futuro
Común acerca de la necesidad de un nuevo tipo de crecimiento que garantice la
satisfacción de las necesidades cuando afirma “[…] el crecimiento económico sería capaz
de reducir la pobreza y las desigualdades y de reforzar la cohesión social. Pero el
crecimiento capitalista es necesariamente desigual, tan destructor como creador, y se
alimenta de las desigualdades para suscitar permanentes frustraciones y nuevas
necesidades” (Harribey, 2005:2). Esta afirmación lleva directamente a la crítica al modo
capitalista de producción como sociedad donde no se puede lograr un desarrollo de tipo
sustentable. Es importante, el llamado a la lógica de visualizar como, dentro del
capitalismo, se aprovechan las desigualdades para promover nuevas necesidades.
Lo

verdaderamente importante sería poder contar con un tratamiento de la

sustentabilidad en el que se tenga en cuenta una perspectiva científica de la relación

�39
entre la política y la economía. Este es un enfoque del que carecen la mayoría de los
tratados que aparecen en los diferentes medios de divulgación científica, especialmente,
el enfoque que heredamos de la Comisión Brundtland. El desarrollo aparece como una
variable independiente de la política, lo cual es algo absolutamente impensable en un
enfoque serio sobre el tema. Es una situación que no pasan por alto algunos autores
consultados que declaran el problema, pero no llegan a las relaciones causales que
conforman la esencia de esta relación. M. Romano, uno de estos autores considera que
los limites existentes para enfrentar el desarrollo sustentable “[…] no están basados
exclusivamente en la limitación de los recursos. La […] aplicación de políticas para que
más de 2 000 millones de pobres en el mundo puedan tener agua potable, vivienda,
salud, educación y medios de vida adecuados, no necesariamente implica el uso
irracional de los recursos renovables o no” (Romano, 2005:3). A pesar de adelantar un
problema de reconocida complejidad, este autor no llega, por limitaciones socio clasistas
al esclarecimiento de la relación política – desarrollo.
En el Informe Meadows presentado en el libro “Más allá de los límites del crecimiento” de
1993 se asume la sustentabilidad como “[...] la sociedad [...] que puede persistir a
través de generaciones, que es capaz de mirar hacia el futuro con la suficiente
flexibilidad y sabiduría como para no minar su sistema físico o social de apoyo”
(Meadows, 1993:248). Su limitación fundamental consiste en que no indica que la
flexibilidad y sabiduría necesarias para que las sociedades actuales no minen sus
sistemas sociales y físicos de apoyo se encuentran mediatizadas por el tipo de propiedad
sobre los medios de producción que gobierna sobre todos esos elementos.
Existen autores para los cuales “[…] sustentabilidad contiene la visión filosófica referida
al derecho de las generaciones siguientes a disfrutar por lo menos del mismo bienestar
actual. Generalmente, se piensa que la sustentabilidad es nada más preservación y
renovación de los recursos naturales. Pero ése es sólo un aspecto del desarrollo
sustentable” (Godelier, 2005:5). Es particularmente importante el hecho de hacer notar
que más allá de lo ecológico y lo ambiental es imprescindible incluir otras dimensiones
para el logro de la sustentabilidad, es decir, que la cuestión no está sólo en la protección
de los recursos naturales.
En este sentido, encontramos puntos de vista muy radicales que reclaman la existencia
de una nueva forma de concebir la relación hombre – naturaleza – sociedad porque “[...]
en la concepción de la Comisión Brundtland, hablar de la sustentabilidad física implica
considerar la necesidad de implantar prácticas de transformación material y de relaciones
con la naturaleza radicalmente diferentes a las que se han venido sedimentando en los
distintos sistemas sociales y económicos [...]” (Salazar, 2005a:2). Esta visión considera
la necesidad de un cambio radical en los patrones socio - económicos que soportan las
prácticas materiales hasta el momento, lo cual no es posible dentro de la lógica de los

�40
modelos dominantes hasta finales del siglo XX y los años iniciales del XXI. Porque en las
mismas palabras de este autor “[...] hablar de igualdad social [...] de cambios
democratizadores en el acceso a los recursos y en la distribución de costos y beneficios,
es hablar de cambios drásticos en las concepciones, filosóficas, económicas y políticas
dominantes [...]” (Salazar, 2005b:2).
Lo más significativo del tratamiento que estamos valorando, a partir de una toma de
conciencia mundial sobre la crisis ambiental global, lo constituye el hecho de estar muy
clara la existencia de un límite para la dotación de recursos naturales disponibles para su
explotación y de barreras sociales y políticas para concretar proyectos sociales
sustentables.
Un interesante análisis del problema del desarrollo sustentable lo encontramos en el
artículo de Roberto P. Guimaraes, especialista de la CEPAL, aparecido en la revista EURE
de Santiago de Chile, “El desarrollo sustentable:) propuesta alternativa o retórica
neoliberal?, en 1994.
La sustentabilidad ecológica, - según este autor - se refiere a la base física del proceso de
crecimiento y promueve la necesidad de mantener un

stock de recursos naturales

incorporados a las actividades productivas. La sustentabilidad en el caso de los recursos
naturales renovables, existe si la tasa de utilización es equivalente a la tasa de
recomposición del recurso en los procesos naturales que tienen lugar en la naturaleza. En
el caso de los recursos naturales no renovables, la tasa de utilización

debe ser

equivalente a la tasa de sustitución del recurso en el proceso productivo por el período
de tiempo previsto para su agotamiento (medido por las reservas naturales y la tasa de
utilización). Partiendo del hecho de que su propio carácter de “no - renovable” impide un
uso indefinidamente sustentable, hay que limitar su ritmo de utilización al ritmo de
desarrollo o de descubrimiento de nuevos

sustitutos. Esto demanda, entre otros

aspectos, que las inversiones realizadas para la explotación de recursos naturales

no

renovables deben ser proporcionales a las inversiones asignadas para la búsqueda de
sustitutos en los procesos productivos (Guimaraes, 1994:51).
Como se puede apreciar, a pesar de su interesante elaboración teórica, ésta es una
propuesta para naciones con un alto nivel de desarrollo económico, pues, los países
subdesarrollados no pueden detener la explotación de los recursos que poseen, aún
cuando deterioren, en mayor o menor grado el medio ambiente.
En un segundo momento la sustentabilidad ambiental habla de mantener la capacidad de
sustento de los ecosistemas, es decir, la capacidad de la naturaleza para absorber y
recomponerse de las agresiones antrópicas. Haciendo uso del razonamiento utilizado en
el análisis de la sustentabilidad ecológica, el de ilustrar formas de operacionalización del
concepto, dos criterios sobresalen por lógica. En primer lugar, las tasas de emisión de
desechos como resultado de la actividad económica

deben equivaler a las tasas de

�41
regeneración, las cuales son determinadas por la capacidad de recuperación

del

ecosistema. Un segundo criterio de sustentabilidad ambiental, sería la reconversión
industrial con énfasis en la reducción de la entropía, es decir, privilegiando la
conservación de la energía y las fuentes renovables. (Guimaraes, 1994:51).
La sustentabilidad ambiental de la que habla el especialista de la CEPAL, es, además,
muy difícil de precisar, porque la naturaleza posee una real capacidad de defenderse de
las agresiones antrópicas, creando, incluso, mecanismos de defensa. ¿Cómo lograr en
estos casos cuantificar los daños ambientales si los mismos pueden afectar a un
ecosistema por varias generaciones?
Esto no significa que no se puedan cuantificar los impactos ecológicos y ambientales
sobre un ecosistema determinado. La mayor complejidad radica en que, no se trata de
medir los impactos de una actividad en lo ecológico y lo ambiental, el problema es cómo
estos impactos influyen en los sistemas sociales y políticos que los soportan. Para ello se
precisan indicadores que incluyan tanto las relaciones que tienen lugar en la naturaleza
como las sociales, en todas sus manifestaciones y no de forma aislada.
Otro elemento de interés, lo constituye la referencia a la capacidad

de absorción de

desechos por los sumideros, se tienen en cuenta aquellos en los que se respeta el tiempo
en que las diferentes sustancias son reconvertidas. En ningún momento se refiere a
ecosistemas saturados como sucede en la gran mayoría de las actividades humanas.
La reconversión industrial, como un elemento de equilibrio ambiental, no es una opción
para los subdesarrollados, esta es una variante de alto valor agregado tecnológico que
requiere de transferencia de tecnologías a las cuales, estos países no pueden acceder en
las condiciones de la globalización neoliberal.
La sustentabilidad social, persigue como objetivo el mejoramiento de la calidad de vida
de la población, en los que se haría efectiva la distribución equitativa de las riquezas de
que dispone la sociedad dispone, a partir de la equidad y la justicia social. Los criterios
básicos tienen que ser los de justicia distributiva, para el caso de la distribución de
bienes y servicios y de la universalización de la cobertura de educación, salud, vivienda
y seguridad social. Estos criterios sientan las bases para un desarrollo sustentable que
incluye los intereses de las presentes y las futuras generaciones (Guimaraes, 1994:52).
Evidentemente, sin sustentabilidad social no podrá existir la sustentabilidad. En primer
lugar, se precisan políticas sociales que garanticen la satisfacción de las necesidades
básicas de toda la población.
Para concluir con el análisis de los contenidos sectoriales que propone R. Guimaraes se
hará referencia a la denominada sustentabilidad política, la cual

se encuentra

estrechamente vinculada al proceso de construcción de la ciudadanía, y busca garantizar
la incorporación plena de las personas al proceso de desarrollo. Ésta se resume a nivel
micro, en la democratización de la sociedad, y a nivel macro, a la democratización del

�42
estado. No se indica en qué tipo de sociedad pretende el autor lograr el desarrollo
sustentable.
El

primer

objetivo

supone

el

fortalecimiento

de

las

organizaciones

sociales

y

comunitarias, la redistribución de los recursos y de la información hacia los sectores
subordinados, el incremento de la capacidad de análisis de sus organizaciones, y la
capacitación para la toma de decisiones. En tanto el segundo objetivo se logra a través
de la apertura del aparato estatal al control ciudadano, la reactualización de los partidos
políticos y de los procesos electorales, y por la incorporación del concepto de
responsabilidad en la actividad pública (Guimaraes, 1994:53).
La sustentabilidad política solamente se puede lograr, si se realiza una profunda
transformación estructural de la sociedad y esto no se puede alcanzar

donde la

distribución de las riquezas se realice de forma tan desigual.
En el análisis que realiza el Arquitecto mexicano José Ramón González Barrón el
desarrollo sustentable se divide en dos partes, relación de la cual, se logran proyectos
sustentables. Una primera parte que se denomina desarrollo sustentable micro.

Se

entiende por desarrollo sustentable micro al “[...] que se lleva a cabo en casas, en un
grupo de vecinos [...] Es decir esta sustentabilidad es de una escala pequeña, en la que
un pequeño grupo de personas contribuye, según sus alcance, para poder hacer
sustentable su medio cotidiano” (González, 2005:2). Lo verdaderamente valioso de este
punto de vista es el llamado de atención sobre el papel de las comunidades y de los
grupos pequeños como células de partida para la sustentabilidad.
La segunda parte denominada desarrollo sustentable macro “[...] es específico de
industrias, fábricas, en el tratamiento a gran escala de aguas residuales, grandes
soluciones urbanas, etc. Esta sustentabilidad se puede llevar a cabo por grandes
organismos, los cuales tengan los recursos para dar solución a estos problemas”
(González, 2005:2). Como se aprecia, este análisis no tiene en cuenta la participación del
estado en la solución de los problemas del desarrollo, independientemente, de que en un
momento de su análisis tenga claro que el desarrollo sustentable “[...] tiene que tomar
en cuenta los factores políticos, sociales, económicos y culturales, de una sociedad [...]”
(González, 2005:2). Sin embargo, obvia totalmente el análisis clasista, no tiene en
cuenta el carácter grupal de las instituciones que elaboran estrategias de desarrollo y
manejo ambiental.
En el tratamiento de la “Comisión del Sur” es posible encontrar un enfoque más
totalizador del desarrollo, más cercano a las posiciones del tercer mundo donde se
integran valores materiales y espirituales. Este enfoque caracteriza el desarrollo como
“[...] un proceso que permite a los seres humanos utilizar su potencial, adquirir confianza
en sí mismos y llevar una vida de dignidad y realización [...] Es una evolución que trae
consigo la desaparición de la opresión política, económica y social” (Comisión Sur,

�43
1991:20). Este enfoque no le llama a este modelo desarrollo sustentable, pero,
evidentemente, sus fundamentos teóricos, coinciden con los atribuidos a este modelo, al
menos, con la intención que se plantea en el Informe Brundtland.
Este tratamiento tiene varios puntos de contacto con los anteriores, pero se

hace

particular énfasis en la desaparición de la opresión económica, política y social y en el
logro de una confianza del individuo en sí mismo, lo cual, lógicamente se hace extensivo
hacia las comunidades de las cuales es miembro, pasando por las diferentes formas de
organización social que las mismas poseen.
Por su parte, la definición que sobre desarrollo sostenible propone la FAO, la cual dice
textualmente: “El desarrollo sostenible es el manejo y la conservación de la base de
recursos naturales y la orientación del cambio tecnológico e institucional de tal manera
que asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones
presentes y futuras” (Milian, 1996:53).
Lo más interesante en esta definición es que analiza la variable tecnológica como clave
para el manejo y conservación de los recursos naturales. Si no existe una nueva
orientación hacia el cambio tecnológico, en el sentido del empleo de tecnologías
apropiadas, no se podrá aspirar al logro de un desarrollo sustentable.
Otra visión sobre el problema que toma como base la definición clásica ofrecida en el
Informe “Nuestro Futuro Común” de la “Comisión Brundtland” la ofrece Luis Herrero en
su libro “Medio ambiente y desarrollo alternativo”. Este autor en el desarrollo sustentable
incluye dos conceptos fundamentales “[...] a) el de necesidades, en particular las
esenciales de los pobres, a los que se debía otorgar prioridad preponderante, y b) la idea
de las limitaciones que imponen los recursos del medio ambiente, el estado actual de la
tecnología y de la organización social [...]” (Herrero, 1989:37-38). Aquí están presentes
elementos analizados en definiciones anteriores, sin embargo, llama la atención el
vínculo que el autor establece entre las necesidades de los sectores más desfavorecidos
en los diferentes países y la relación recursos naturales - tecnología.
Por su parte, The Hague Report ofrece una definición que si bien tiene puntos de
contacto con todas las anteriores aparecidas a partir del “Informe Nuestro Futuro
Común”, en esta se encuentran elementos novedosos. El desarrollo sostenible es un
modelo para edificar un tipo de sociedad en la cual “[...] deben efectuarse inversiones
suficientes en la educación y en la salud de la presente población, de forma tal, que no
se creen deudas sociales para las futuras generaciones. Y que los recursos naturales
deben ser utilizados de forma tal que no creen deudas ecológicas al superexplotarse las
capacidades productivas y de soporte de la tierra [...]” (Pronk &amp; Nabub, 1992:6).
La introducción en esta definición por primera vez del término deudas sociales, crea una
perspectiva más objetiva para enfocar desde la visión de este trabajo, el problema del
modelo económico que consideramos se adecua a las condiciones de la minería.

�44
Las deudas sociales se pueden originar directamente a partir de proyectos de desarrollo
que no tengan en cuenta las dimensiones del desarrollo sustentable de forma inmediata.
Es decir, aquellos proyectos donde no exista equidad en la distribución de las riquezas y
aparezcan sectores excluidos del desarrollo como consecuencia de no existir justicia
intrageneracional.
La creación de deudas sociales como consecuencia de la utilización de patrones
irracionales de desarrollo provoca consecuencias mediatas que se producen al agotarse
todos los recursos naturales que respaldaban determinadas infraestructuras socio
productivas.
Para el caso de la minería, este tratamiento se acerca al problema del cierre de minas en
la que tanto las deudas sociales, como las deudas ecológicas, de lo cual trataremos más
adelante, son elementos claves que se tienen en cuenta en el momento de analizar la
sustentabilidad de un Proyecto.
Estas deudas sociales se pueden cuantificar y expresar en modelos que darían una idea
más exacta de la relación recursos naturales - desarrollo, un elemento que ayudaría a
comprender la esencia del desarrollo sustentable y que no se encuentra presente en las
definiciones que aparecen en la literatura científica.
Este debe ser el objetivo de los modelos económicos que privilegian la protección de la
naturaleza en la misma medida en que las deudas sociales poseen una estrecha relación
con las deudas ecológicas.
El razonamiento realizado para el caso de las deudas sociales es válido para las deudas
ecológicas. Estas se crean como consecuencia del uso indiscriminado de un recurso por
encima de su capacidad de recomposición de forma inmediata o de forma mediata,
derivada del desequilibrio originado por la desaparición de los ecosistemas asociados a
los recursos agotados. Todo lo cual origina que no se puedan encontrar alternativas de
compensación

por los daños que aparecen como consecuencia de la alteración en el

funcionamiento de los ecosistemas y los sociosistemas de una zona determinada.
José Mateo Rodríguez y Carmen Suárez Gómez, dos autores cubanos, definen este
modelo de desarrollo utilizando el término “sostenible”, sin establecerse precisiones entre
“sustentable” y “sostenible”. Para ellos, “[…] por sostenibilidad se entiende la durabilidad
y la persistencia de un sistema, la capacidad de reproducir material y simbólicamente un
sistema como resultado de las interacciones estructurales, funcionales, dinámicas y
evolutivas. La sostenibilidad ambiental sería así el balance entre varios niveles o tipos de
sostenibilidad: la geoecológica, la social, la económica” (Mateo &amp; Suárez, 2000:732).
Esta definición ofrece una visión de la sustentabilidad como proceso, como interacción de
diferentes

elementos

del

tejido

social.

Es

una

forma

abierta

de

entender

la

sustentabilidad que se corresponde con la manera en que estos autores definen el medio
ambiente, como interacción de elementos ecológicos, ambientales y sociales. Es un

�45
enfoque más integrador de la sustentabilidad que tiene como punto de partida el análisis
de los fenómenos ambientales en sistema, en interacción dialéctica.
Una definición que presenta una mayor similitud con las que toman como referencia la de
la “Comisión Brundtland”, la ofrece el propio José Mateo Rodríguez en una publicación en
idioma portugués, en la que utiliza la palabra sustentable para definir el modelo que se
está analizando. En esta ocasión afirma: “O desenvolvimento sustentavel é aquele que:
-

utiliza os recursos e serviços ambientais abaixo de sua capacidade de renovação;

-

distribui atividades no territorio de acordo com seu potencial;

-

pratica atividades de tal maneira que a emissão de contaminantes seja inferior a
capacidade de assimilação” (Mateo, 1997:55)2.

Lo valioso de esta definición lo constituye la importancia que se le atribuye a la necesidad
de promover el desarrollo sustentable acorde con el potencial del territorio, es decir, con
sus capacidades.
Una óptica coincidente con la perspectiva del primer mundo es la de Herman Daly, un
conocido teórico del desarrollo sustentable, defensor de las posiciones del Banco Mundial,
quien define el modelo de la sustentabilidad de la siguiente forma: “[...] sustainable
development is qualitative improvement without quantitative increase beyond some scale
that does not exceed carrying capacity - - i.e., the capacity of the environment to
regenerate raw material inputs and absorb waste outputs” (Daly, 1990:195)3.
Este punto de vista concretamente, privilegia el desarrollo, entendido este como
crecimiento cualitativo, sin adición de materiales, es decir, se promueve un desarrollo
intensivo, más completo, sin extraer mayores cantidades de materias primas.
Este tipo de modelo, en otras palabras, como dice Herman Daly, es el mejoramiento
cualitativo sin el aumento cuantitativo, que no exceda la capacidad de la naturaleza de
generar materias primas y de absorber los desechos de la producción.
Visto desde esta óptica, la mayoría de los países subdesarrollados no tienen posibilidades
de acceder al desarrollo sustentable por esta vía por no disponer de las tecnologías
necesarias para acometer modelos intensivos en la producción.
Una visión importante, para el tipo de concepto que se defiende, aparece en un artículo
del chileno Juan Carlos Guajardo, de la Comisión Chilena del Cobre (COCHILCO) y que se
suscribe por coincidir con los puntos de vista defendidos por el autor, de esta Tesis de

2

El desarrollo sustentable es aquel que: utiliza los recursos y servicios ambientales por debajo de su capacidad de
renovación, distribuye los recursos en el territorio de acuerdo con su potencial y desarrolla actividades de forma tal que la
emisión de contaminantes resulte inferior a la capacidad de asimilación de la naturaleza.
3

Desarrollo sustentable es desarrollo sin crecimiento donde: a- Crecimiento significa incremento en tamaño por la adición de
material a través de la asimilación o acrecentamiento (por ejemplo, el incremento cuantitativo). b- Desarrollo significa
expansión o realización de las potencialidades: trayendo gradualmente un estado mayor y mejor (es decir mejoramiento
cualitativo).
En otras palabras el desarrollo sustentable es mejoramiento cualitativo sin aumento cuantitativo más allá de varias escalas que
no exceden la capacidad de carga, es decir la capacidad del medio ambiente para generar entradas de materias primas y
absorber las emisiones de los desechos.

�46
Doctorado, desde septiembre del 2001 (Montero, 2001), en la defensa de su Tesis de
Master; en la Universidad de la Habana, y en un artículo publicado en el Vol. XIX, Nos. 12, del 2003 de la revista “Minería y Geología”. El chileno plantea: “La necesidad de
compensar los deterioros de la naturaleza, de reparar las injusticias sociales del presente
y de considerar las necesidades e intereses de las generaciones futuras, responden a una
visión normativa, de un “deber ser” de la sociedad [...]” (Guajardo, 2003:221). Como se
puede apreciar, se refiere aquí a los elementos éticos que introduce el concepto
desarrollo sustentable en las relaciones inter e intrageneracionales.
Las referencias a la necesidad de compensar los desequilibrios que se producen en la
relación hombre – naturaleza – sociedad quedan más claramente cuando afirma: “El gran
principio del Desarrollo Sustentable es el principio general de la compensación, ya sea
desde una perspectiva actual o intergeneracional. Cualquier costo... debe ser reparado
[...]” (Guajardo, 2003:221). Esta es realmente la perspectiva que se considera valedera
como principio general en las relaciones sujeto – objeto y sujeto – sujeto en el medio
ambiente.
Por su parte, Verónica Alvarez Campillay, también de COCHILCO, plantea analizando las
visiones existentes de sustentabilidad, que existen dos formas de conceptualizarla,
dentro de la corriente económica. Los “[...] optimistas denominados Antropocéntricos y
los pesimistas denominados Ecocéntricos” (Alvarez, 2003:256). Estas corrientes teóricas
de pensamiento, según esta autora, que refiere en su artículo al Sr. Juan Carlos
Guajardo, presentan “[...] el centro de ambos enfoques... la Sustentabilidad Débil
(corriente Antropocéntrica) que dio origen a la Economía Ambiental y la Sustentabilidad
Fuerte (corriente Ecocéntrica) en la cual se basa la Economía Ecológica” (Alvarez,
2003:256).
La sustentabilidad débil “[...] postula que a través de la economía y la tecnología es
posible resolver los problemas que la acción del hombre provoca en el medio ambiente”
(Alvarez, 2003:256). Esta es precisamente la visión totalmente errónea de la
racionalidad instrumental de la modernidad que pretende hacer creer que la tecnología
resolverá los problemas creados por las propias tecnologías a través de la aplicación de
más ciencia y más tecnología.
La sustentabilidad fuerte, hace hincapié en el carácter irreparable de los impactos que
producen sobre el medio ambiente las actividades productivas, y, especialmente,
respecto a la disponibilidad energética para las futuras generaciones. Por todo ello “Su
postulado es respetar los equilibrios de la naturaleza y alcanzar la sustentabilidad
manteniendo el capital natural constante. En un extremo, este enfoque podría implicar la
prohibición de la explotación del recurso” (Alvarez, 2003:257). Este enfoque, carece de
consistencia teórica, pues, es imposible dejar a las futuras generaciones un stock de
capital natural constante para sus necesidades, limitando la satisfacción de las

�47
necesidades de las presentes. No tiene en cuenta, esta visión, que la clave consiste en
crear un capital social, sobre la base de la justicia, la equidad y la participación
verdaderas, capaz de crear alternativas de generar nuevas riquezas a partir de los
procesos socio – productivos actuales.
Además, la idea de limitar la explotación del recurso responde, en las condiciones de la
economía globalizada, a una lógica neoliberal que tiene como objetivo privar a las
naciones más necesitadas, del sur subdesarrollado de recursos que son imprescindibles
para su crecimiento económico. Tal es el caso de los intentos de las organizaciones
financieras internacionales de prohibir la explotación de los recursos minerales en
América Latina porque “[...] adoptar la sustentabilidad fuerte implica mantener el capital
natural para las futuras generaciones, es decir, prohibir la extracción de minerales”
(Alvarez, 2003:282).
Para continuar es oportuno traer al análisis algunas ideas

aparecidas en dos artículos

publicados por H. Dürr en 1999 y por J. L. López Cerezo y J. Méndez que resumen de
forma general nuestro modo de enfocar la cuestión de la sustentabilidad.
En el caso del primer artículo se considera que el logro de una sociedad sustentable, como asegura el autor alemán -, exige la existencia de la sustentabilidad ecológica (Dürr,
2005:29)4, que se refiere al respeto a la capacidad de carga de los ecosistemas, como
principio del mantenimiento de la vitalidad, productividad y flexibilidad de la biosfera.
Se necesita, además, - continuando con el análisis de H. Dürr – de la sustentabilidad
social (Dürr, 2005:29)5 que habla de la justicia social distributiva en el sentido de la
garantía de cobertura de servicios sociales para los ciudadanos y un desarrollo equitativo
a nivel internacional.
En este mismo análisis introduce un término nuevo, Sustentabilidad individual del
hombre, que, en buena medida, coincide con los planteamientos de la Comisión Sur y
que se considera imprescindible en el logro de la sustentabilidad, al ser, precisamente, el
hombre el portador de los modelos socioeconómicos y ser esta necesaria “[…] para
apoyar plenamente lo que según nuestras aspiraciones es humano en él, proporcionada
por una suficiente base económica y condiciones apropiadas en favor de una vida de
autodeterminación suficiente, digna, significativa y feliz para todos” (Dürr, 2005:29).

4

“Sustentabilidad ecológica, relacionada con una adecuada moderación de la intromisión humana en el medio ambiente y

una apropiada incorporación de las actividades del hombre en el finito ecosistema, para que no se exceda la capacidad de
carga de la Tierra y no disminuya la vitalidad, productividad y flexibilidad de la biosfera en la cual se basa también la
productividad”.
5

Sustentabilidad social, para mantener a la humanidad como una especie sobre el planeta, garantizada por una distribución

justa de los recursos de la Tierra y de los bienes y servicios producidos por el hombre entre los países y sus pueblos, y una
participación equitativa y activa de todas las personas en la organización de la sociedad en que viven.

�48
Se puede afirmar que detrás del concepto desarrollo sustentable se esconde la misma
lógica instrumental defendida por la modernidad que lo conduce a una concepción
dicotómica de la relación naturaleza sociedad en la que él aparece como “[…] amo de la
naturaleza, para esclavizarla, para considerarla simplemente como una gran cantera para
su propio miope beneficio, más que como —lo que realmente es— una base y el apoyo
nutricional de su propia existencia” (Dürr, 2005:31-32). Los sustentos del modelo no van
más allá de producir un tipo de “mejoras ambientales” para garantizar las condiciones
óptimas de un desarrollo mantenido de forma sostenida.
El desarrollo sustentable, como paradigma socioeconómico encierra elementos positivos
para la humanidad, sin embargo, para los países subdesarrollados no ofrece opciones
reales de aplicación al convertirse en un instrumento más de dominación de las grandes
potencias desarrolladas que, bajo el sello de la sustentabilidad, imponen condiciones
leoninas a las economías de estas naciones para acceder al mercado mundial, dígase
sellos verdes, producciones ecológicas, o aranceles prioritarios a producciones más
competitivas que los productos que ellos exportan.
El concepto mantiene una forma de actuar y producir desarrollista “[…] mientras no
convirtamos en insostenible la actividad económica, es decir, se trata de mantener el
crecimiento económico ajustándolo técnicamente a las limitaciones del capital natural”
(López &amp; Méndez, 2005:138).
La sustentabilidad es un discurso eminentemente político que pone de “[…] relieve su
carácter ideológico, desorientador y, en muchos casos, ante situaciones ya "sostenibles",
potencialmente perturbador” (López &amp; Méndez, 2005:138).
Considera la propuesta que se realiza que el desarrollo sustentable no es la única vía
para el logro de la sustentabilidad, en la misma medida se pretende desconocer que “[…]
existen sociosistemas ecológicamente integrados que no obedecen al imperativo
desarrollista del crecimiento económico, y en los que, además, no tiene sentido conciliar
tal crecimiento con los objetivos de proteger la naturaleza y atender las necesidades
sociales” (López &amp; Méndez, 2005:138). En virtud de esta lógica se hace imprescindible
determinar qué es lo que realmente se debe sustentar en cada cultura, en cada actividad
y en cada proceso socioeconómico.
La sustentabilidad como proceso es alcanzable en sociedades donde la propiedad sobre
los medios de producción promueva relaciones justas entre los diferentes grupos
sociales, jamás será alcanzable en los países donde existan modos de producción
asentados sobre la base de la injusticia y la inequidad en el desarrollo.
El

desarrollo

sustentable

es

un

proceso

que

exige

una

nueva

conciencia

y

comportamiento ambientales basados en una ética que solamente se puede construir
sobre la base de la responsabilidad ante todos los elementos del medio ambiente y la
solidaridad entre todos los grupos sociales que participan en el desarrollo.

�49
La sustentabilidad, como meta es un avance en el pensamiento creador del hombre hacia
sociedades

más

justas,

su

concreción

como

ideal

exige

profundos

cambios

revolucionarios en las sociedades del mundo actual.
2.3. Las dimensiones de la sustentabilidad
La sustentabilidad posee, al menos tres, dimensiones, una primera, directamente
relacionada con la protección de las funciones básicas esenciales de la naturaleza, una
segunda, con los factores culturales y socio - políticos que modelan la relación del
hombre con su medio ambiente y una dimensión tecnológica en la cual se integran
elementos de las anteriores.
Siguiendo la lógica del análisis de R. P. Guimaraes, para su mejor comprensión, teniendo
en cuenta los intereses de la presente investigación, en lo referido a la elaboración de
indicadores de sustentabilidad, se considerará que estos deben incluir las siguientes
dimensiones: ambiental, en la que se incluye la ecológica,

social, donde incluimos la

política y la dimensión tecnológica.
Entre los elementos generales del concepto desarrollo sustentable se encuentra la
dimensión ambiental. Esta se refiere

a la explotación de los recursos naturales de

acuerdo con las características del medio ambiente, a sus funciones ecológicas y
ambientales esenciales. Se trata de desarrollar modelos productivos que creen
condiciones para garantizar la estabilidad de los sistemas sociales, como una vía para
procurar la estabilidad de la naturaleza, en los que se tengan en cuenta las principales
funciones de la misma como fuente de materias primas, sumidero de desechos y sostén
de la vida, lo cual facilitaría la aparición de actividades alternativas.
Las categorías de esta dimensión serían, continuando el razonamiento de Roberto P.
Guimaraes, las de mantener, en el caso de los recursos renovables un ritmo de
explotación equivalente al ritmo de recomposición del recurso en sus ciclos naturales.
Para el caso de los recursos no – renovables el ritmo de explotación tiene que ser
equivalente a la aparición de actividades alternativas en los procesos productivos.
Se considera imprescindible mantener estas categorías que deben constituir la base para
la formulación de las variables de operacionalización de los indicadores, tasa de emisión
de residuales y tasa de absorción de estos, según los diferentes sumideros naturales.
En esta dimensión se precisa tener en cuenta, además, las categorías que están las
relacionadas con el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y de los
sistemas que dan sostén a la vida, como, por ejemplo, la preservación de la diversidad
genética,

la

cual

constituye

una

condición

indispensable

para

el

logro

de

la

sustentabilidad.
Este es un tipo de desarrollo que le permitirá a las generaciones futuras disponer de
tecnologías y espacios donde desarrollar sus

actividades

socioeconómicas, tomando

�50
como referencia, para su protección, indicadores ambientales

de contaminación

permisibles para las especies de la flora, la fauna y los recursos naturales.
Estos espacios pueden ser naturales o artificiales y en ellos se alcanzaría la
sustentabilidad sobre la base del empleo de tecnologías respetuosas del entorno y del
mantenimiento de la cultura de las comunidades implicadas en la explotación de los
recursos. Se

trata de no destruir toda posibilidad de regeneración de estos o del

surgimiento de otros sobre la base de los existentes, que en muchos casos, no se logra
como consecuencia de su despiadada utilización. Es decir, lo importante es evitar las
deudas ecológicas que limiten a las generaciones futuras para la solución de los
problemas ambientales que, como consecuencia de la utilización de sistemas socioproductivos irracionales y de tecnologías inapropiadas en la actualidad, tendrán que
enfrentar para desarrollarse.
La dimensión social

del desarrollo sustentable se refiere a los elementos sociales y

políticos existentes detrás de la relación del hombre con la naturaleza y que se concretan
en los modelos económicos, en los que es necesario incluir, además de los factores de
índole económica y

política, la cultura, las costumbres, las tradiciones y las creencias

religiosas, entre otros elementos. Además, en términos genéricos, es la capacidad real de
una sociedad de organizarse según sus intereses para garantizar justicia social para
todos sus miembros, a través del desarrollo de proyectos en los que, sobre la base de la
participación de todos, se garantice el acceso a los servicios básicos de salud, educación,
cultura, deporte, utilización del tiempo libre y recreación, de acuerdo con sus
necesidades, y respetando la identidad de cada grupo.
En esta dimensión es imprescindible tener en cuenta, como se ha expresado
anteriormente, los elementos socio–clasistas que intervienen en la organización política
de la sociedad y en la relación del hombre con la naturaleza. En el enfoque clásico a la
problemática del logro de sociedades sustentables se obvia, en la mayoría de los casos,
el análisis clasista.
Para lograr la sustentabilidad tienen que existir instituciones que garanticen el acceso de
los actores sociales a los servicios básicos referidos anteriormente, y vías para llegar a
ellas como participantes reales de su propio proyecto. En ambos casos, estas constituyen
la garantía de la existencia de compensaciones sociales ante la desaparición de
actividades como consecuencia del agotamiento de los recursos naturales que explotan.
Tanto en actividades que utilizan recursos no–renovables como en los renovables las
compensaciones son el resultado de la interacción entre los mecanismos sociales
existentes en la superestructura de la sociedad. Si estos mecanismos fallan, aparecen
grupos marginados que desarrollarán prácticas agresoras del medio ambiente como
formas de subsistencia. Por ello, uno de los principales retos de una sociedad sustentable
es la eliminación de las deudas sociales.

�51
La sustentabilidad social presupone la existencia de una sociedad donde existan
mecanismos de participación pública validados socialmente. Es necesaria la búsqueda de
fórmulas que tengan en cuenta, en el momento de tomar una decisión relacionada con
determinadas acciones ambientales, los intereses, no solamente de los grupos que
llevarán a la práctica esas acciones, sino de los implicados en las mismas. Pero esta tiene
que ser una participación real, con vías de retroalimentación para conocer el efecto de
sus decisiones en las instituciones y decisores ambientales en todos los niveles políticos y
administrativos.
La existencia de instituciones capaces de contribuir al desarrollo sustentable exige
estructuras sencillas y flexibles en la toma de decisiones ambientales si se tiene en
cuenta que, por su carácter dinámico y sus consecuencias impredecibles, una necesidad
ecológica no puede transitar a través de las frecuentes estructuras burocráticas de poder
existentes en el mundo. En cualquier caso, la demora en adoptar una decisión puede
comprometer para siempre el destino de uno o varios ecosistemas o de comunidades
humanas asociadas a estos.
Para que un sistema logre la sustentabilidad, además, se requiere de niveles de acceso a
la cultura, solamente alcanzables con la aplicación de políticas racionales en el manejo de
los recursos humanos y la distribución de las riquezas sociales.
Las categorías de esta dimensión estarían, en lo político, relacionadas con la participación
de la población en los órganos de poder, entonces estas serían: población con derecho al
voto, participación en las elecciones, abstencionismo, boletas en blanco, diputados por
habitantes en el parlamento y mujeres en los órganos de poder (Montero, 2001:74).
Para completar esta dimensión son necesarias otras categorías que frecuentemente no
aparecen en la literatura y que se considera son imprescindibles para analizar la
sustentabilidad social. Tal es el caso de los llamados servicios básicos a los que también
ha hecho referencia Roberto P. Guimaraes, como cobertura de salud y educación. Para
poder incluir las categorías de esta dimensión en los indicadores es imprescindible darles
un contenido más exacto. Se incluirían en ese caso las categorías seguridad social,
esperanza

de

vida,

mortalidad infantil, escolarización,

calidad de

la

educación,

electrificación, cobertura de agua por sistemas autónomos, instituciones culturales,
centros promotores de la cultura, científicos por habitantes e instituciones científicas.
Estas categorías pueden variar de acuerdo con el entorno donde actúen teniendo en
cuenta que su expresión en indicadores tiene en cuenta lo local como unidad de
concreción de la sustentabilidad.
Para los intereses de la presente investigación, de acuerdo con el problema científico
planteado, los objetivos y las ideas a defender se considera necesario analizar la
tecnología como una dimensión en la que es posible expresar todas las relaciones
sociales que se involucran en el desarrollo social.

�52
La dimensión tecnológica se enfoca, en este trabajo, desde la perspectiva de los
estudios sociales de la ciencia y la tecnología, o estudios CTS, como se conocen. Es decir,
ver la problemática del modelo de desarrollo sustentable como una relación entre las
tecnologías con las cuales el hombre actúa sobre la naturaleza, que constituyen un
producto de la actividad humana, y sus impactos sobre esta y la sociedad. Analizando
esta relación como un problema social, pretendemos que la tecnología sea vista como
algo más que un artefacto para entenderla como sistemas, como procesos, como un
valor que modifica los valores existentes y crea nuevos valores.
Esta cuestión va mucho más allá que una simple disquisición filosófica para convertirse
en un problema de esencia en las relaciones sociales. El problema es saber cómo una
tecnología modifica la cultura de una comunidad. Hasta dónde se pueden modificar las
costumbres, los hábitos y las tradiciones comunitarias, cambiando la forma de relación
del hombre con la naturaleza y con los demás miembros de la comunidad. Esta idea es
posible comprenderla únicamente si se parte del hecho de que “La tecnología no es un
artefacto inocuo [...] no hay duda de que está sujeta a un cierto determinismo social. La
evidencia de que ella es movida por intereses sociales parece un argumento sólido para
apoyar la idea de que la tecnología está socialmente moldeada” (Núñez, 1999b:43).
Es importante que la tecnología se comprenda, “[...] como una práctica social [...]”
(Núñez, 1999b:61) y dentro de los intereses del concepto desarrollo sustentable como un
conjunto de sistemas diseñados para cumplir una función determinada.
Esto nos facilita asimilar las relaciones tecnológicas como intercambios entre individuos y
entre estos y los diferentes grupos sociales que participan en los procesos de desarrollo.
Para ello es de gran utilidad valorar las dimensiones de la tecnología según A. Pacey,
referidas por J. Núñez en el artículo citado anteriormente. Como una primera dimensión
considera la técnica en la que se incluyen “[…] conocimientos, capacidades, destrezas
técnicas, instrumentos, herramientas y maquinarias, recursos humanos y materiales,
materias primas, productos obtenidos, desechos y residuos” (Núñez, 1999b:61). Estos
elementos constituyen un referente importante para evaluar, dentro de los indicadores
que se elaboren, el papel de las tecnologías mineras en la consecución del desarrollo
sustentable.
La dimensión organizativa, en la que se incluye la “[…] política administrativa y de
gestión, aspectos de mercado, economía e industria; agentes sociales: empresarios,
sindicatos, cuestiones relacionadas con la actividad profesional productiva, la distribución
de productos, usuarios y consumidores entre otras” (Núñez, 1999b:61), nos permite que
tengamos una idea exacta de la complejidad de la tecnología y su carácter
profundamente social.
Una tercera dimensión, la ideológico-cultural, en la que se incluyen las “[…] finalidades y
objetivos, sistemas de valores y códigos éticos; creencias en el progreso [...]” (Núñez,

�53
1999b:61) terminan por completar un cuadro que revela relaciones sociales complejas
que pueden ofrecer una idea de cómo las tecnologías se insertan en un contexto social
donde confluyen los intereses y valores de diferentes grupos sociales que apuntan, en
ocasiones, en sentido inverso a la racionalidad tecnológica que ellas propugnan.
Al hablar de grupos sociales se está haciendo referencia desde las clases sociales hasta
los productores, consumidores y agentes del intercambio. Los materiales implicados en
los procesos socioeconómicos, los medios disponibles y los fines a desarrollar pueden ser
analizados a partir de comprender las tecnologías como sistemas.
Esta visión lleva a concebir las tecnologías como procesos sociales en los que se verifican
los valores que ellas portan, en interacción dialéctica con los valores de las comunidades
receptoras. Es decir, los valores de una tecnología tienen un carácter histórico - concreto,
depende de los valores propios y de las comunidades. Es por ello importante comprender
que: “La actividad tecnológica está profundamente influida por una pluralidad de valores
que son satisfechos en mayor o menor grado por las acciones tecnológicas y por sus
resultados” (Echeverría, 2001a:25).
El desarrollo sustentable tiene que promover el respeto a las diferentes identidades
nacionales. Lo que resulta sustentable en una determinada región

no tiene que ser

sustentable en otra al ser transferida. Este es uno de los argumentos más sólidos para
afirmar que concepto propuesto por la Comisión Brundtland no distingue los diferentes
niveles de los países, tomando como referencia las identidades nacionales, que abarcan
desde el nivel de desarrollo económico

hasta las diferentes formas de la conciencia

social: religión, arte, cultura, entre otros.
Enfocar el intercambio del hombre con la naturaleza como una relación mediada por
tecnologías que actúan en contextos sociales concretos da la posibilidad, para los
intereses de esta tesis, de centrar la atención en las relaciones medio ambientales.
Partiendo de considerar las mismas como socioentornos donde interactúan relaciones
políticas, jurídicas, económicas, sociales, sociopsicológicas y ambientales.
La tecnología debe ser comprendida como prácticas sociales que involucran formas de
organización social, empleo de artefactos y sistemas de gestión de recursos, integrados
en sociosistemas, dentro de los cuales se producen interrelaciones, que condicionan la
naturaleza de las relaciones sociales. En el caso de los complejos mineros se trata de
relaciones entre los propietarios de los medios de producción, productores, comunidades
residentes, gestores comunitarios, y procesos que aparecen como consecuencia de las
actividades fundamentales. Tal es el caso de la gestión integrada de los derivados que
compromete toda la actividad de los complejos mineros. Esto, a partir de considerar que
es la continuidad de nuevas relaciones que llamaremos prácticas tecnológicas (Núñez,
1999b).

�54
Esto presupone la idea de ver el desarrollo sustentable como un sistema de interacción
socio cultural que se desarrolla en un entorno, donde las prácticas tecnológicas sirven
como un medio de intercambio entre sociosistemas.

“El concepto práctica tecnológica

muestra con claridad el carácter de la tecnología como sistema o sociosistema. El sistema
permite intercambios y comunicaciones permanentes de los diversos aspectos de la
operación técnica [...] pero también de su administración, mediante el tejido de
relaciones

y de sus sistemas subyacentes implicados, además, el sistema envuelve el

marco de representaciones

y valores de los agentes del proceso. Todo esto permite

reconocer que los sistemas no son autónomos, puesto que están envueltos en la
vigilancia de la razón teórica y en el control de la razón práctica” (García, E., González, J.
et al., 2001: 44).
Por su importancia hemos citado íntegramente este fragmento del libro “Ciencia,
Tecnología y Sociedad: una aproximación conceptual” de los autores citados porque el
concepto desarrollo sustentable no puede desconocer las dimensiones que abarca la
práctica tecnológica y en los indicadores que se proponen para la minería deben tenerse
en cuenta.
Analizar la tecnología de la forma que se propone en esta dimensión y a través de la
óptica de la práctica tecnológica deja muy claro lo siguiente:
-

La tecnología no es un hecho aislado, lo cual significa que las soluciones que se
presentan a los problemas del desarrollo y a los provocados por los usos irracionales
de las tecnologías no son tecnológicas sino sociales.

-

En los sociosistemas ocurre un intercambio permanente entre sus elementos, donde
no solamente se encuentran las tecnologías, sino que además se incluyen
instituciones, mercados, asociaciones de productores y algo más que eso, grupos
interesados en los impactos de las tecnologías y que deben tenerse en cuenta en el
momento de tomar decisiones ambientales.

Las decisiones tecnológicas están mediadas por relaciones axiológicas, es decir, por los
valores de los diferentes grupos inmersos en los sociosistemas donde tienen lugar las
prácticas tecnológicas. El aspecto cultural e ideológico entra

a

ser considerado como

una dimensión decisiva de la práctica tecnológica y consecuentemente de los modelos de
proyectos sustentables.
El análisis de la minería permitirá evaluar estas concepciones de manera directa en el
objeto de estudio de nuestra investigación.

�55
2.4. Lo singular, lo particular y lo universal en el concepto desarrollo sustentable.
El concepto desarrollo sustentable, visto de forma clásica, como se ha afirmado hasta el
momento, es insuficiente para determinar la sustentabilidad en sectores productivos
concretos como es el uso de los recursos mineros. De ahí la necesidad de poseer un
concepto que sirva de guía metodológica para este tipo de actividad.
Lo sustentable se diluye, en los conceptos que, sobre el particular, existen en todo el
conjunto de actividades socio - económicas de un país, sujeto a los intereses del
evaluador y enmascarado en un número poco comprensible de cifras macroeconómicas.
Los valores

ambientales, comprendidos en la dimensión ambiental, no aparecen con

facilidad en ese complejo entramado social, en el todo se expresa siguiendo intereses
sectoriales. Estos

valores son, generalmente, categorizados por criterios biológicos

desde el punto de vista de su importancia para mantener el equilibrio de las especies
asociadas a un determinado ecosistema y no a partir de indicadores.
Para evaluar una rama económica específica, el concepto, metodológicamente, no ofrece
las perspectivas exigidas por ambientalistas, economistas y políticos. Una actividad de
cualquier índole no se puede analizar aisladamente, es imprescindible verla en sus
interconexiones de acuerdo con los
determinado,

ha

validado.

Esas

indicadores que la sociedad, en un momento

interrelaciones

no

son

únicamente

económicas,

tecnológicas, ambientales o ecológicas, sino que, además, abarcan los valores,

las

tradiciones, los sentimientos religiosos, etc. En este sentido el concepto desarrollo
sustentable no ofrece posibilidad alguna de evaluar el grado de sustentabilidad de un
proceso económico aislado.
Lo anterior, no significa que no existan generalidades del concepto, útiles para analizar
hasta dónde una actividad económica es sustentable o no. En este sentido es preciso
comprender la relación dialéctica que existe entre lo singular, lo particular y lo universal
en la elaboración de indicadores de sustentabilidad lo cual da una visión más exacta de
por qué se deben poseer indicadores específicos para la minería y qué relación guardan
estos con los indicadores de otras actividades y los generales que existen en la sociedad.
En primer lugar, digamos que existe un conjunto determinado de indicadores para medir
la sustentabilidad a escala macrosocial que sirven para evaluar actividades en las cuales
participan indistintamente todos los sectores de la sociedad de forma individual, pero no
en la misma proporción ni en la misma magnitud.
Lo singular en esta relación estaría, en poder determinar cómo una actividad concreta
tributa al logro de la sustentabilidad a partir de sus singularidades. Estos indicadores son
únicos para esta actividad, pero pueden servir de base metodológica para otras
actividades económicas similares en las que se exploten los mismos recursos, en otras
regiones, incluso actividades diferentes. Lo que sí tiene que quedar bien definido es el
objeto a medir y las vías para realizarlo es diferente en cada una de ellas.

�56
Los indicadores de actividades económicas concretas expresan las relaciones que tienen
lugar entre los sujetos económicos y sociales que intervienen en los procesos
productivos, entre los eslabones que lo componen y el impacto que estos ocasionan en la
sociedad y la naturaleza, específicamente, en los ecosistemas que componen el entorno
inmediato del proyecto. Este impacto se puede medir de forma cuantitativa o cualitativa
y es expresión de las relaciones fundamentales que se dan al interior de las actividades
económicas y su interrelación con otras actividades y los eventos e instituciones sociales
creadas por el hombre y la naturaleza.
Lo particular es el elemento de contacto existente entre lo singular y lo universal, es
decir, cómo cada una de las actividades tributa al logro de la sustentabilidad a escala
macrosocial, digamos la forma en que cada proceso socioproductivo, ecológico, ambiental
o político contribuye al mantenimiento de los indicadores que participan en los procesos
globales que determinan que una actividad o entidad independiente sea sustentable o no,
por ejemplo, cómo las actividades que desarrollan las comunidades contribuyen a la
conservación de la estabilidad genética del planeta. Es decir, lo particular es el elemento
de enlace entre lo singular y lo universal, por eso se puede afirmar que hay indicadores
que son universales, que se utilizan en todas las actividades, pero que se manifiestan a
través de lo particular en la singularidad de cada actividad.
Para los intereses de la presente investigación se debe precisar que los indicadores que
se proponen están dirigidos a medir cómo la misma tributa al logro de la sustentabilidad
en la localidad, a partir de compensaciones que facilitan el surgimiento de actividades
económicas alternativas.
Estos indicadores constituyen una expresión de la relación del hombre con la naturaleza,
es decir, la acción tecnogénica de las comunidades humanas sobre la naturaleza a través
de la utilización de tecnologías en su sentido más amplio. La problemática va mucho más
allá de

conocer el nivel de afectación sobre los ecosistemas que rodean al objeto

económico, es, según los intereses de los que elaboran los indicadores, una búsqueda de
información que facilite la generación de estrategias ambientales.
La

sustentabilidad no es un proceso que pueda medirse aisladamente, esto se logra

únicamente, como se analizó antes, en su intercambio con la sociedad, proceso en el cual
debemos tener en cuenta la relación entre lo singular, lo particular y lo general. Para
comprender en sus especificidades todo lo anterior se comenzará por ver las
singularidades de la aplicación de este concepto en la minería, para lo cual se cree
necesario realizar algunas precisiones con relación a cómo se considera que se debe
conceptualizar la sustentabilidad para lo cual se propone verlo a través de grados o fases
de desarrollo.

�57
2.5. Los grados de la sustentabilidad y su concreción en actividades económicas
El desarrollo sustentable para reflejar los niveles o grados de progreso de un país tiene
que tener en cuenta el nivel alcanzado por este en sus fuerzas productivas y satisfacción
de las necesidades de los diferentes grupos sociales implicados en un proyecto social de
cualquier índole. Los retos que plantea, como modelo de desarrollo, no son alcanzables
para cualquier país, sin embargo, sus principios teóricos deben ser la meta a lograr por
todas las naciones que realmente estén interesadas en promover una relación racional
con la naturaleza.
Todo lo anterior nos lleva a plantear que el desarrollo sustentable es un proceso que
transita por diferentes etapas o grados de desarrollo, este es precisamente uno de los
elementos novedosos de la Tesis, a partir de afirmar que desarrollo y crecimiento son dos
conceptos diferentes, que es imprescindible diferenciar para poder comprender la forma
en que los países pueden concretar la sustentabilidad. Existe una primera etapa, la del
crecimiento, en la que los países están obligados a crecer cuantitativa y cualitativamente
en actividades verdaderamente generadoras de riquezas, a pesar de que puedan
ocasionar impactos negativos sobre el medio ambiente. Estas actividades estarían,
fundamentalmente, dirigidas a crear una infraestructura económica a partir de un capital
social que beneficie a toda la sociedad en función de utilizar racionalmente los recursos
naturales del país y de crear alternativas que permitan la introducción de cambios
transformadores en la interacción hombre – naturaleza –sociedad.
En este sentido sería muy importante introducir las ideas seminales de Carlos Rafael
Rodríguez, quien fue el primero en establecer las diferencias entre desarrollo y
crecimiento económico. Sobre el particular afirma: “Hace algunos años he defendido la
idea de que existen diferencias entre el crecimiento (growing) y el desarrollo
(development)” (Rodríguez, 1983a:77). Esta es una idea que pude contribuir a esclarecer
las vías en que los países subdesarrollados lleguen al desarrollo y especialmente a
comprender la necesidad de continuar explotando los recursos minerales en las naciones
pobres a las que ahora se le quiere impedir el crecimiento de sus economías a costa de
las fuentes de ingresos que aporta la minería por considerarla una actividad devastadora
del medio ambiente.
“Una economía puede crecer sin que avance hacia su real desarrollo. El desarrollo es una
clase especial de crecimiento que asegura a un país crecer constantemente y a través de
la autoimpulsión de su economía” (Rodríguez, 1983a:77). El destacado economista
cubano deja bien sentado que crecer no es sinónimo de desarrollo, que los crecimientos
económicos tienen que estar acompañados de cambios estructurales que permitan un
verdadero desarrollo integral de la economía. El compañero Fidel Castro Ruz en una
reflexión similar afirmaba: “No siempre el crecimiento industrial estadístico y de las

�58
exportaciones de manufactura, indican que se transite por el camino del desarrollo”
(Castro, 1983:135).
En la primera etapa es imprescindible crecer para desarrollar una economía que sea
capaz de generar riquezas, pero con la absoluta certeza de que el crecimiento económico
es una condición necesaria para el desarrollo; pero por si sola insuficiente, que en un
segundo nivel permita compensar a la naturaleza por los niveles de deterioro ocasionado
por lo que hemos llamado etapa del crecimiento. Aquí es imprescindible crear condiciones
para la industrialización por la que transitan la mayoría de los países que abogan por un
desarrollo sustentable, porque evidentemente “[...] el desarrollo no es posible sin una
cierta medida de industrialización [...]” (Rodríguez, 1983a:77). Este proceso debe estar
precedido por una elección tecnológica adecuada que responde a las características de
cada país en el cual desempeña un rol decisivo la transferencia de tecnología. Estas
estrategias tienen que estar dirigidas a promover un desarrollo endógeno, en niveles
superiores, como vía de garantizar la sustentabilidad.
Desde esta etapa es imprescindible trabajar por desarrollar una cultura de la
sustentabilidad, que en sus presupuestos teóricos coincide en los que el Dr. Antonio
Núñez Jiménez ha definido como cultura de la naturaleza, y que asume como válido para
sustentar este análisis. “Por cultura de la naturaleza entendemos que allí donde lo
permite el desarrollo económico se deberá mantener la menor destrucción de sus
factores naturales” (Núñez, 1998:10). Nótese la acotación en la cita que deja bien
definido que el desarrollo económico se producirá manteniendo la menor destrucción de
las condiciones naturales, donde sea posible. Es decir, en ningún momento se renuncia al
desarrollo económico, en detrimento del bienestar de la sociedad, siguiendo criterios
proteccionistas a ultranza que perjudicarían a los países más pobres.
La acumulación de cambios cuantitativos, que conduzcan a una nueva

cualidad, se

produce a partir de la utilización de recursos naturales renovables y no - renovables en
actividades económicas, que pueden ser sustentables o no, pero que son imprescindibles
para aportar los cambios necesarios que produzcan un salto hacia una cualidad superior
en la relación del hombre con la naturaleza. De no producirse el crecimiento económico,
al que se está haciendo referencia, se originan desigualdades entre las diferentes clases
sociales y países situados en una misma región lo que se convierte en una barrera para
el desarrollo.
Para Carlos Rafael Rodríguez quedaba bien claro que el desarrollo era un proceso que se
producía como resultado de transformaciones de índole cuantitativa y cualitativa. En un
interesante análisis que tiene que servir como referencia para comprender los niveles de
sustentabilidad que se están proponiendo decía: “Países desarrollados son aquellos que
tienen un mayor ingreso real per cápita porque tienen una estructura económica
determinada, basada en cierto grado, mayor o menor de industrialización. Por eso el

�59
desarrollo económico de un país hay que definirlo como un proceso que lo conduce desde
su

posición

económica

subalterna

hacia

esa

posición

desarrollada”

(Rodríguez,

1983b:57).
Obsérvese cómo, constantemente, está presente la idea de promover una “estructura
económica determinada” lo cual habla de los fundamentos estructurales que es
imprescindible poseer para poder considerar que una economía es desarrollada. Entre los
factores de tipo cuantitativo la industrialización es un factor al cual se le otorga un valor
preponderante, de los que sientan las bases para promover el desarrollo. Para los
economistas “... que amamos el desarrollo – dice el economista cubano – desarrollar es,
en primer término, crecer armónicamente: crecer en una forma que permita el desarrollo
autosostenido de la economía” (Rodríguez, 1983c:481).
El término “desarrollo autosostenido” se puede identificar con “desarrollo endógeno”,
visto en su esencia más profunda como la capacidad de impulsar la economía a partir de
potenciar los nichos económicos de las localidades.
En otro interesante artículo sobre el tema esboza una idea muy esclarecedora en las
condiciones actuales de la globalización neoliberal de enconada lucha ideológica y que
posee una importancia extraordinaria para los pueblos subdesarrollados. Plantea que no
siempre el aumento de la productividad, del consumo, el ahorro nacional y el ingreso
constituyen

desarrollo

económico.

Son,

simplemente,

acumulación

de

cambios

cuantitativos que por sí solos no producen una nueva cualidad. Para que estos
“desarrollos” se conviertan en fuentes del desarrollo necesitan estar acompañados de una
voluntad política a favor de todos los sectores del país y eso solamente se puede lograr
en sistemas sociales donde la propiedad no se convierta en una barrera. Considera que la
“[...] economía cubana de los primeros años de República creció [...] pero no se
desarrolló. Todo lo contrario si el crecimiento económico cubano hubiera continuado en la
misma dirección y al mismo ritmo después de los años veinte, estaríamos hoy en una
fase más crítica [...]” (Rodríguez, 1983d:42). En estas afirmaciones se aprecia una
aplicación creadora de la dialéctica al análisis de los acontecimientos sociales.
Una idea puntualizada en otro momento deja bien claro que “[…] el desarrollo tiene que
ser doble: en la conciencia y en las formas de distribución” (Rodríguez, 1983e:459). Este
llamado es bien claro, se necesita de un desarrollo de la conciencia, de todos los
implicados en los proyectos sociales, para que estos se desarrollen, en dos sentidos; en
la comprensión del papel del factor subjetivo, de la importancia del hombre como factor
fundamental del cambio y en la formación de una nueva espiritualidad, en la misma
medida que el desarrollo tiene que producirse en la economía y en los hombres. La otra
arista del problema radica en “las formas de distribución”, referido al tema de que sin
una distribución justa y equitativa de los bienes que la sociedad produce jamás existirá
desarrollo económico en los términos que entendemos los marxistas y en los que

�60
utópicamente consideran los defensores de la sustentabilidad que es posible alcanzar
dentro de la sociedad capitalista.
Es muy importante para comprender la dialéctica de la interrelación entre las etapas que
se considera que posee el desarrollo sustentable, plantear que este es impensable, en las
condiciones actuales, sin un desarrollo de la ciencia y la tecnología que facilite lo que
numerosos especialista han llamado una nueva organización de la materia “[…] la
tecnosfera o mundo de los bienes materiales y los ingenios tecnológicos, es decir el
mundo sustitutorio” (Goldsmith, 1999:63).
Una segunda etapa para alcanzar el desarrollo sustentable se produce a partir de que el
crecimiento económico facilita la utilización de los recursos naturales y humanos
existentes dirigida a compensar a la naturaleza por los daños que ocasionan con sus
acciones sobre el medio ambiente. Este nivel es el de las compensaciones, en esencia,
consiste en la capacidad de introducir transformaciones de índole positiva en los procesos
naturales y sociales que tienen lugar en el medio ambiente en que el hombre vive y que
como consecuencia de sus acciones ocasiona cambios que pueden ser irreversibles.
Estas compensaciones pueden ser ecológicas y sociales, partiendo de la idea de que la
relación del hombre con la naturaleza tiene como primer acto la propia condición
corpórea de este y la necesidad de satisfacer necesidades de carácter propiamente
biológico. Sin embargo, estas relaciones están condicionadas a su vez por otras
relaciones de tipo social que se deciden en contextos sociales bien determinados por la
relación que guarda cada individuo con respecto a los medios de producción.
Las compensaciones se producen como resultado de un grado de desarrollo de las
fuerzas productivas y de una voluntad política que permiten que se puedan introducir
cambios en los procesos productivos y sociales, por la flexibilidad de los diferentes
esquemas de producción, la capacidad de los recursos humanos de asumir los cambios y
de la existencia de organismos sociales con madurez que tengan las condiciones
suficientes para generar estrategias sociales dirigidas a compensar a los grupos
afectados como consecuencia del uso de los recursos naturales en la región.
Los cambios cuantitativos en la evolución de los países en el proceso de alcanzar la
sustentabilidad, como etapa superior de la relación del hombre con la naturaleza, tienen
lugar en todas las dimensiones del desarrollo. Es decir, las comunidades, como
organismos sociales, necesitan, para poder compensar los impactos que ocasionan las
actividades económicas instituciones que pongan en práctica las políticas dirigidas a
concretar las compensaciones. Los cambios cuantitativos, en este sentido, se refieren a
la formación de una ciudadanía con capacidad real para participar en el desarrollo, y a la
construcción de instituciones y vías representativas del ejercicio de la justicia social,
concretada en la equidad, igualdad de oportunidades para todos los miembros de la
sociedad y posibilidades de realizarse como individualidad.

�61
Todo ello obliga a los países que construyen sociedades realmente sustentables, que
tanto en la primera como en la segunda etapas realicen cambios cuantitativos que
conduzcan a nuevas cualidades. La garantía del logro de la sustentabilidad reside,
precisamente, en que se acumulen cambios cuantitativos y cualitativos en la dimensión
sociopolítica que faciliten la elaboración de proyectos sociales que privilegien la aparición
de cualidades superiores en la dimensión ambiental, que, lógicamente, está soportada
por la existencia de una Estrategia de desarrollo social y político acorde con los principios
de la sustentabilidad.
Esta lógica de pensamiento conduce, a encontrar compensaciones a través de actividades
alternativas de tipo socio económico con una alta

participación de la ciencia y la

tecnología, sin desconocer, en este tipo de desarrollo, los valores nacionales de los
grupos participantes. Cuando en un país se produce el agotamiento de un recurso no
renovable, fuente de riqueza para muchas personas aparecen contradicciones sociales
causadas por la pérdida de cientos de puestos laborales generadores de recursos para los
trabajadores directamente empleados y sus familias.
Estas contradicciones se pueden resolver únicamente si existen sistemas sociales con la
capacidad suficiente de reorientar las infraestructuras existentes en las instalaciones
cerradas hacia nuevas actividades económicas, evitando así que ocurran afectaciones en
el medio ambiente como consecuencia de la aparición de modos de subsistencia que,
generalmente, se producen sin arreglo a planes de gestión socialmente concertados. De
ahí

la

importancia

de

poseer

instituciones

comunitarias

que

garanticen

las

compensaciones sociales cuando ocurren tales eventos.
Pero estas compensaciones se producen, solamente, cuando se han creado condiciones
para un “[...] proceso armónico de crecimiento, crecimiento con desarrollo y, además,
crecimiento con desarrollo para el pueblo [...]” (Rodríguez, 1983c:481). Esto significa, en
primer lugar, como se ha dicho anteriormente, crecimiento en el sentido de crear una
estructura diversificada de la economía hacia todas las ramas y sectores que garantice
las materias primas y los recursos

financieros necesarios para enfrentar los retos del

desarrollo nacional, en las condiciones de una economía abierta que no puede prescindir
de las relaciones con otros países para desarrollarse. “Lo que se necesita [...] es la
inversión en ciertas ramas productivas que, al menos durante un cierto período, serán
difícilmente rentables, así como en otras obras de alta rentabilidad social, pero que
quedan fuera del campo de la iniciativa privada” (Rodríguez, 1983a:77-78).
Estas “ramas productivas” que inmediatamente no serán rentable son las encargadas de
fomentar los sectores estratégicos de la economía nacional, aquellos que garantizarán el
acceso a las tecnologías que requieren los procesos productivos en un mundo cada día
más integrado en la “Economía del Conocimiento” que genera “[...] productos novedosos
con un alto contenido de conocimiento en el precio, en los que el acceso al conocimiento

�62
es el determinante principal de la competitividad y en los que la competencia tiende a ser
por diferenciación de productos, más que por escala y costo” (Lage, 2004:4). Estas son
las llamadas “obras de alta rentabilidad social” que en el caso de Cuba y naciones que
emprendan esta vía de desarrollo pueden acometer como una forma de compensación
social ante la desaparición de miles de puestos laborales al cierre de operaciones basadas
en recursos no renovables o la quiebra de sectores económicos no competitivos.
Para naciones de escasos recursos naturales las ramas en las que el conocimiento se
convierta en el “[...] insumo principal del proceso de reproducción ampliada de la
producción y los servicios [...]” (Lage, 2004:13) poseen una importancia vital para su
desarrollo. Tal es el caso de Cuba que al heredar una economía deformada tuvo
necesidad de invertir inicialmente en ramas que no fueron rentables en el corto plazo, sin
embargo, hoy se han convertido en pivotes de su economía. Estas son las que permiten
las compensaciones de tipo ambientales y sociales a partir de la “economía del
conocimiento” que es “[...] una transformación que puede y debe penetrar en todos los
sectores de la producción y los servicios, en todos los territorios del país” (Lage,
2004:13).
Pero la existencia de tales proyectos se puede considerar, solamente si se garantiza
independencia nacional, si todos los recursos materiales y humanos del país se ponen en
función del desarrollo de la nación, en este aspecto la vinculación economía – desarrollo
en el justo sentido político que encierra su interrelación dialéctica es puntualizada una
vez más por Carlos Rafael Rodríguez cuando dice: “[...] un prerrequisito indispensable
para el desarrollo es la independencia nacional. Es decir, tomar en sus manos los
resortes económicos, y la independencia nacional no significa tener simplemente el
derecho al himno y a la bandera sino [...] asumir los controles de la economía nacional
[...]” (Rodríguez, 1983f:493).
El análisis en sistema permite que se pueda asegurar, una vez más, que este paradigma
se logra únicamente en la interacción de las actividades económicas que tributan al
desarrollo de una región o un país, a partir de una política comprometida con el progreso
de todas las clases y capas sociales participantes en los proyectos sociales, a nivel local,
regional o nacional. El ver la sustentabilidad en una actividad independiente, es posible
solamente por no considerar todas sus dimensiones y por la existencia de un
pensamiento lineal donde no se tiene en cuenta al hombre como parte activa de todos los
procesos que tienen lugar en la naturaleza.
La tercera etapa es la del desarrollo sustentable a la cual no es posible llegar, desde
nuestro punto de vista, si no se ha transitado por las anteriores y en la que tienen lugar
tanto, elementos de la primera como de la segunda etapas, pero sobre la base de la
existencia de elementos que garantizan el logro de la sustentabilidad en todas sus
dimensiones. Este epígrafe no se detiene en el análisis de los presupuestos teóricos que

�63
fundamentan la etapa, por ser precisamente a lo que se ha dedicado la Tesis, evitando
repeticiones innecesarias en el texto. Sin embargo, se considera útil dejar bien definido
que crecimiento económico y compensaciones son pilares fundamentales para lograr la
sustentabilidad en cualquier país o región. Este tipo de desarrollo para convertirse en tal,
tiene, obligatoriamente, que tener en cuenta todos los atributos analizados a partir del
pensamiento de Carlos Rafael Rodríguez.
2.6. Características de los indicadores de sustentabilidad
En esta dirección se plantean las principales características de un indicador de
sustentabilidad, cuál es su diferencia con otros indicadores que actúan en las esferas
ambientales y a partir de estas premisas asumir una posición metodológica acerca de la
posibilidad de establecerlos. La sustentabilidad, entendida como conocimiento de los
daños, que desde el punto de vista ecológico y ambiental, el hombre ocasiona al medio
ambiente es imposible medirla si se entiende por ello la incapacidad de un sistema de
recomponerse ante las agresiones antrópicas, a partir de la recomposición natural o la
artificial para los recursos renovables y los no – renovables respectivamente. Sin
embargo, sí se le valora de forma holística, como interacción de las dimensiones
ambientales, sociales y tecnológicas, sin dicotomías entre cada una de ellas, entonces
podemos decir que sí es posible establecer indicadores.
Todo esto conduce a la idea de que se puede hablar de indicadores de sustentabilidad,
para definir estados de los sistemas, campo de acción y alcance de las decisiones
ambientales que afectan a las presentes y las futuras generaciones.
Se

entiende

por

indicadores

de

sustentabilidad,

estadísticas

o

parámetros

que

proporcionan información y tendencias de las condiciones de desarrollo de las diferentes
actividades económicas y su influencia en el medio ambiente y en el desenvolvimiento de
acciones para el mantenimiento de las condiciones ambientales, sociales y tecnológicas
que participan en el desarrollo de las actuales generaciones. Su significado se dirige a la
concreción de acciones económicas por las generaciones actuales, su propósito tiene un
mayor alcance buscando proveer información que permita tener una medida de las
estrategias que se desarrollen en el presente, que permitan a las futuras generaciones
vivir a partir de los recursos que les faciliten las generaciones actuales.
Todo esto es cierto y de gran utilidad para las comunidades científicas que se dedican a
estas investigaciones, para los empresarios, los políticos y los administradores de
proyectos; sin embargo, frecuentemente, quienes trabajan en estas ramas de la ciencia
ignoran que los llamados indicadores de sustentabilidad se dirigen a un contexto político.
Es decir, ellos actúan en un ambiente donde existen relaciones socioeconómicas que
están bien determinadas y amparadas por instituciones que poseen un reconocimiento
social y legal. Se está diciendo, concretamente, que se precisa de decisiones políticas

�64
para que estos indicadores puedan servir de base metodológica para la elaboración de
estrategias de manejo sustentable de los recursos, es decir, que existan instituciones
gubernamentales, capaces de poner en práctica las soluciones que de ellos surjan.
El establecer indicadores de sustentabilidad, que impliquen a su vez la aparición de
objetivos en las políticas de manejo ecológica, ambiental, política, social o tecnológica,
implica cambios no sólo en lo que se mide o en cómo se mide, sino también en qué es lo
que se busca conseguir con los indicadores. Como dice Jorge Núñez Jover “La
construcción de nuevos indicadores debe cuidar mucho las bases epistemológicas,
sociales y axiológicas en que se sustentan. Los indicadores deben ayudarnos a
evaluar/criticar/orientar las estrategias sociales en materias de conocimientos de cara a
los problemas del desarrollo” (Núñez, 2003:3)
No se puede perder de vista que la generación de indicadores está muy vinculada con los
grupos sociales que los promueven, las instituciones que los validan y los contextos
donde ellos serán utilizados. Por ello se considera que es esencial “[…] contextualizar los
indicadores permitiéndoles que nos hablen de la diversidad, de las diferencias. No basta
con indicadores nacionales promedios sino regionales, locales, que se refieran a espacios
diferenciados” (Núñez, 2003:3). Es decir, los indicadores tienen que reflejar las
singularidades de los procesos concretos a los que se dirigen, esto significa que tienen
que estar construidos de acuerdo a las características socio - históricas y espaciales
donde se aplicarán. Existe la tendencia a utilizar indicadores diseñados para actividades
similares e, incluso, para otras en contextos diferentes y en la práctica las informaciones
que arrojan no resultan útiles para elaborar estrategias de trabajo.
En esta misma dirección es importante insistir en numerosos errores que se cometen
frecuentemente cuando se elaboran los llamados indicadores de sustentabilidad, uno de
los más comunes es la utilización de “[…] indicadores promedios que ocultan las
profundas diferencias de carácter regional, entre grupos sociales […]” (Núñez, 2003:3).
Esta perspectiva es vital en el caso de la minería, digamos que existen diferencias socio culturales y económicas que pueden hacer totalmente inoperante un indicador de
sustentabilidad que se utilice en una mina de cobre en Chile o de hierro en Brasil a la
realidad cubana de una planta beneficiadora de níquel. Muy relacionado con lo anterior
esta el caso de la utilización de “[…] indicadores cuantitativos […]” (Núñez, 2003:4). Este
tipo de indicador facilita las comparaciones entre países y procesos similares, pero son
incapaces de ofrecer informaciones fiables porque no tienen cómo incluir dentro de sus
formulaciones, frecuentemente complejas formulas y matrices, la riqueza de las variables
sociales (Núñez, 2003).
Además, resulta no menos importante tener en cuenta que en los indicadores actúan en
escenarios socio – económicos muy concretos, no tiene el mismo carácter la aplicación de
un indicador en una mina de un país desarrollado, como puede ser España, que la

�65
aplicación de este en Bolivia. Tampoco arrojaría los mismos resultados la utilización de
estos en economías con formas de propiedad diferentes. Por ello la recurrencia
imprescindible de tener en cuenta la función axiológica de los indicadores (Núñez, 2003).
El uso de indicadores constituye la base para generar nuevas políticas, a partir de una
realidad concreta y un futuro deseable. Ellos ofrecen informaciones a los decisores
ambientales, que permiten concretar elecciones políticas, que es finalmente el objetivo
de estos.
Es importante definir, que el autor considera las tentativas de utilizar otros términos para
medir los impactos ambientales carentes de consistencia teórica, porque enfocan el
problema de forma lineal, proponen un conjunto de variables que son utilizables en
cualquier contexto y actividad sin tener en cuenta la complejidad del problema
ambiental. No se dice con esto que se rechacen los modelos matemáticos que se apoyan
en fórmulas y otros métodos de evaluación, sino que se llama a la búsqueda de
indicadores que evalúen las relaciones entre las dimensiones propuestas de forma
holística.
En este sentido, se intentará demostrar que el término adecuado en las condiciones
actuales, es indicador sustentabilidad visto como se planteó al inicio de este epígrafe y
cuyas características se analizarán más adelante.
Se prefiere la utilización de dicho término porque se considera que lo que es mensurable
en cifras son las ganancias que reporta una actividad concreta, las acciones que facilitan
su realización, pero no la sustentabilidad, en los marcos del concepto clásico
popularizado en el “Informe Nuestro Futuro Común”. Como proceso, su medición no
podría señalar la cadena de impactos que ocasiona a los ecosistemas donde se encuentra
el objeto económico o los situados en su misma cadena.
La utilización de indicadores sin tener en cuenta todas las dimensiones de la
sustentabilidad, no da la idea de lo qué es realmente sustentable. Una actividad
económica de forma independiente, sin las interacciones con los demás elementos del
medio ambiente, puede ser sustentable considerando indicadores tecnológicos y de
eficiencia económica e industrial a lo interno e, incluso, algunos factores externos como
es el caso del mercado, pero sería necesario entrar a considerar todas las relaciones
socioculturales en las que se desarrollan las actividades que se miden, su impacto
comunitario y su alcance para las presentes y futuras generaciones.
Sin embargo, sí resulta posible medir cómo una actividad contribuye a crear condiciones
para que se generen alternativas económicas para sustituir los procesos productivos
actuales que se basan en materias primas no renovables. Precisamente se utiliza este
principio como base para proponer una serie de indicadores para la actividad minera.
La situación a la que se hizo anteriormente ha creado un interés cada vez mayor en la
formulación de indicadores de sustentabilidad que sirvan para medir los impactos de las

�66
actividades humanas y para elaborar políticas de desarrollo socioeconómico.
El desarrollo de indicadores de desempeño ambiental se inició en 1988, cuando el “Grupo
de los Siete” solicitó

a la “Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico”

identificar indicadores ambientales para apoyar la toma de decisiones, tomando en
consideración para ello tanto factores ambientales como económicos.
Así tenemos que se han desarrollado indicadores que pretenden medir el progreso
económico como es el Sistema de Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas sobre la
competitividad internacional del World Economic Forum; el Índice de Libertad Económica
del Fraser Institute. Del mismo modo se ha trabajado en la generación de indicadores
sociales en lo que se destaca el Human Development Index del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD). Con respecto a los indicadores del medio ambiente,
éstos tienen una historia más reciente, sobresalen los trabajos de la Organización para el
Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE), de los gobiernos de Canadá y Holanda.
En América Latina se destacan Costa Rica y Venezuela; pero gran parte del trabajo se ha
concentrado en la presión ejercida por el hombre sobre el medio ambiente, como en las
emisiones de contaminantes a la atmósfera. Estos indicadores no logran medir el
desarrollo de las actividades económicas como procesos en los que interactúan relaciones
más amplias que las ecológicas y las ambientales.
La elaboración de indicadores de sustentabilidad, al tener en cuenta las dimensiones del
desarrollo sustentable, tienen que incluir tres aspectos esenciales: la economía, la
equidad y la ecología. Estos aspectos no se pueden analizar aisladamente, ellos dan la
visión más concreta de la relación hombre – mundo que se aspira en la misma medida
que incluye todos los elementos de la definición amplia de medio ambiente, como
interacción de elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos.
Estos indicadores deben reunir las siguientes características:
¾

Limitados en número y manejables, que recojan información sencilla.

¾

Deben respetar los diferentes contextos culturales privilegiando la participación
pública en la búsqueda de información.

¾

Proporcionar una visión holística de las condiciones ambientales, presiones
ambientales o respuestas de la sociedad.

¾

Deben ser multisectoriales, abarcadores, que tengan en cuenta todas las
dimensiones del problema ambiental, evitando los tecnicismos.

¾

Ofrecer informaciones de los contextos nacionales o regionales.

¾

Proporcionar una base para las comparaciones internacionales y que puedan ser
validados por instituciones, a ese nivel.

¾

Deben ser lo suficientemente flexibles como para que puedan actualizarse
regularmente.

�67
¾

Debe existir un valor de referencia contra el cual se pueda comparar el valor del
indicador, facilitando así su interpretación en términos relativos.

¾

Para ser comprensibles y que contribuyan al análisis en sistema de los fenómenos
medio ambientales, deben relacionarse con modelos económicos.

La primera conclusión de este capítulo esta relacionada con los elementos positivos del
concepto desarrollo sustentable en tanto se convierte en un llamado a detener el uso
ilimitado de los recursos naturales del planeta en la misma medida que reconoce el
carácter finito de los mismos. En segundo lugar, por la importancia en la creación de una
conciencia mundial acerca de la necesidad de revertir los patrones de producción y
consumo destructores de la naturaleza. Sin embargo es una elaboración teórica que se
queda en el plano de la retórica al indicar las verdaderas causas de la existencia de los
males que se denunciaban y en buscar a través del mantenimiento de las condiciones
naturales óptimas de capital un consumo sostenido de bienes naturales y de servicios
creados.
Sin embargo, el autor defiende la idea de que este concepto no se adecua a las
condiciones de los países subdesarrollados, que impone una lógica que limita el
crecimiento económico de las naciones que aún no lograron desarrollarse tomando como
argumento un proteccionismo a ultranza que deja la concreción de la sustentabilidad en
las dimensiones ambientales y ecológicas sin llegar a plantearse las vías que realmente
llevarían a la concreción de las categorías fundamentales de la sustentabilidad en el plano
de la justicia intra e intergeneracional, la equidad y la cobertura de bienes primarios de
educación y salud dentro de regimenes sociales basados en la inequidad.
La superación de estas limitaciones conduce al planteamiento de una reconceptualización
del concepto y su concreción a través de fases o niveles sí realmente se desea convertir en
un nuevo modelo de relaciones

ambientales locales y globales y una referencia

metodológica en la elaboración de estrategias ambientales.
En esta dirección va la propuesta del próximo capítulo, donde a partir del análisis de una
actividad económica concreta se busca exponer una nueva forma de ver la sustentabilidad
y una reconceptualización dentro del concepto desarrollo sustentable, en aras de mantener
todo lo que la humanidad avanzó con la aparición de una alternativa que, a pesar de su
ambigüedad contiene elementos positivos que no podemos desconocer.

�68

CAPÍTULO III. EL DESARROLLO COMPENSADO Y LOS INDICADORES DE
SUSTENTABILIDAD EN LA MINERÍA
3.1. La minería como actividad económica
Antes de iniciar el análisis de las características de la actividad minera es importante
conocer la definición de minerales. El Dr. José Otaño Noguel dice textualmente: “Se
llama minerales útiles a las sustancias minerales naturales que para un determinado
nivel de la técnica pueden ser utilizados en la economía en su forma natural o después de
ser elaborados” (Otaño, 1984:6-7).
En esta definición se establece una estrecha relación entre lo que se ha dado en llamar
minerales y la técnica. En este sentido, es importante afirmar que un determinado nivel
de utilización de una técnica o tecnología minera es decisivo para explicar las
características de la minería desde su exploración hasta sus impactos y utilización de los
diferentes productos portadores de elementos útiles.
La minería del níquel es a cielo abierto, es muy productiva, se desarrolla en un ambiente
de seguridad, lo cual acrecienta las posibilidades para el mantenimiento de buenas
condiciones higiénico - sanitarias para el trabajador. La construcción de los caminos
mineros es de bajo costo y se produce en un tiempo razonablemente corto. Todo esto
abarata los costos finales de la actividad minera. Un aspecto importante lo constituye el
hecho de que se pueden introducir con más facilidad nuevas tecnologías de producción y,
además, se facilitan las labores de mantenimiento de los equipos.
Esta minería es particularmente más agresiva con relación a la explotación de
yacimientos minerales subterráneos. Se desarrolla en un espacio mayor de terreno y
puede ocasionar afectaciones al manto freático en una región más amplia. “Los
yacimientos metalíferos, en general, forman la mayor parte de los recursos no
renovables de valor elevado, ocupan poco volumen y sin embargo poseen las
características de producir en el medio ambiente residuos tóxicos [...]” (Espí, 2002:348).
Estos residuos pueden ser controlados a niveles aceptables.
Los impactos sobre el medio ambiente varían de acuerdo con el tipo de mineral que se va
a extraer. Independientemente de esto, hay un elemento común: le es propia una
profunda e inevitable actividad destructiva sobre los recursos no renovables directos y los
indirectos, además, ocasiona impactos de importancia sobre recursos renovables.
La minería provoca una presión al espacio, por cuanto lo utiliza como proveedor de
recursos no renovables y en la mayoría de los casos lo inhabilita para otras actividades
económicas y sociales, de no tenerse en cuenta el uso futuro, antes de iniciarse las
explotaciones. A medida que se desarrollan las operaciones, interfieren en las demás

�69
posibilidades de aprovechamiento del espacio,

en especial, cuando la mina o las

instalaciones de beneficio se encuentran próximas a centros urbanos.
La

opinión

pública,

en

general,

percibe

a

la

minería

como

una

actividad

irremediablemente depredadora del medio ambiente, sin embargo, se considera que el
problema no está en la minería como proceso, sino en la forma en que se produce su
explotación, específicamente, en la tecnología con la que se explotan las diferentes
menas.
Este asunto se analizará con mayor objetividad, para lo cual es necesario apoyarse en los
criterios del Dr. José Mateo Rodríguez, un estudioso del tema. “Una primera respuesta
estaría dirigida a explicar las “anomalías”, con las cuales la tecnología degrada el medio
natural, y en este sentido podrían definirse tres posibilidades:

¾

Cuando la tecnología es ecológicamente ineficiente, conduce al surgimiento de
procesos degradantes de todo tipo: los energéticamente deficientes, los generadores
de residuos, los destructores de los sistemas ambientales;

¾

Cuando se instalan dispositivos técnicos que no corresponden a la estructura y
funcionamiento de los sistemas ambientales; así ocurre con sistemas técnicos
gigantes – el llamado “gigantismo” -, con las estructuras tecnológicas que tampoco se
ajustan a las estructuras de los eco o geosistemas, todo lo cual conduce a procesos
de degradación ambiental y productiva;

¾

Cuando el manejo de los sistemas técnicos es incorrecto o desarticulado, dando lugar
a procesos de degradación; por ejemplo, las normas de introducción de energía y de
substancias que no pueden ser absorbidas por los sistemas naturales, o aquellos
sistemas de explotación que no permiten la regeneración de los recursos” (Mateo &amp;
Suárez, 2000:729).

Estas tres posibilidades a las que se refiere el especialista cubano contribuyen al
desarrollo de un análisis de la actividad minera que puede sugerir hacia dónde dirigir la
formación de indicadores y en qué sentido analizar los impactos que esta

actividad

ocasiona.
En primer lugar, es preciso tener en cuenta los recursos energéticos, lo cual constituye
una referencia obligada para valorar la posibilidad de la existencia de la sustentabilidad
sin importar el tipo de recurso que se explote. No se puede obviar, en este análisis, la
generación de residuos, especialmente, en una actividad que los genera

de alta

agresividad. Esto sugiere que sin complicaciones técnicas se conozcan los niveles de
emanaciones que las diferentes empresas producen.
Llama la atención en este enfoque la relación directa entre los tres elementos
mencionados y las tecnologías que se emplean en los diferentes procesos. Es decir, que

�70
un análisis histórico del problema llevaría a comprender cómo en cada etapa, tanto los
recursos energéticos como los residuales generados por la industria y su tipo dependen
del empleo de una de tecnología específica. Además esta visión lleva directamente a la
valoración del marco tecnológico y el contexto en que se produjeron las decisiones
ambientales y el por qué de cada una de ellas de acuerdo con un tipo de racionalidad
económica.
En segundo lugar, las tecnologías que se emplean pueden sugerir a los especialistas, en
correspondencia con las características de los sistemas ambientales, las estructuras
tecnológicas que se deben emplear en cada uno de los procesos productivos. Esto se
puede lograr únicamente a partir de una profunda caracterización de la zona donde se
desarrollan las actividades económicas. Es decir, los especialistas deben conocer el
modelo tecnológico adecuado para los diferentes sistemas ambientales y esto es
alcanzable solamente si se conocen las características de las tecnologías mineras, los
ecosistemas y los sociosistemas donde se aplicarán. Esto es de gran importancia en la
elaboración de indicadores.
En tercer lugar, al valorar la última de las posibilidades referidas por el Dr. Mateo
Rodríguez; se puede llegar a la conclusión de que a partir de un profundo conocimiento
de la zona donde se desarrollan los procesos mineros es posible conocer cómo reintegrar
los residuales al medio o cómo poseer sumideros capaces de reciclarlos adecuadamente.
La minería, como la mayoría de las actividades antrópicas, provoca importantes cambios
de tipo ambiental y social que es preciso tener en cuenta en el momento de diseñar
políticas ambientales y, concretamente, en la elaboración de los indicadores. En primer
lugar, provoca cambios drásticos en el paisaje de las zonas donde se asientan los
complejos y las comunidades mineras. Estos cambios están asociados a la necesidad de
la existencia de una infraestructura minera que facilite la explotación de los yacimientos,
que obliga a la construcción de objetos mineros, administrativos, sociales y de otra índole
que ocupan espacios vitales que no pueden ser utilizados en otras actividades. Los
paisajes degradados se pierden sin que lleguen a formar parte del patrimonio que la
minería deje como alternativa de surgimiento de nuevas actividades a las presentes y
futuras generaciones.
Esta situación, en el caso concreto de Moa, es muy compleja al estar situados estos
yacimientos en una zona costera que se ve directamente impactada por toda la actividad
socio productiva vinculada con la minería y el núcleo poblacional que genera
considerables desechos domésticos. Esto ocasiona daños directos a los recursos
renovables, como consecuencia de la explotación de los no renovables, del cual no
podrán disponer las futuras generaciones y en otros casos, como en la pesca, es
prácticamente un recurso agotado por la desaparición de las condiciones naturales que
facilitaban su existencia.

�71
En segundo lugar, ha provocado importantes cambios ambientales y ecológicos que
afectan la diversidad de la flora y la fauna autóctonas en las áreas directa e
indirectamente impactadas. Es muy importante este grupo de impactos porque Moa es
un sitio de un alto índice de endemismo con una extraordinaria riqueza en diversas
especies que constituyen valores ecológicos inestimables para Cuba.
En tercer lugar, los cambios que se producen en la economía del lugar resultado de la
infraestructura minera y la paraminera. En este sentido, podemos hablar de los aportes
al PIB, la creación de empleos directos e indirectos y de servicios para la industria que
promueven un desarrollo local que se convierte en una fuente directa de sustentabilidad
comunitaria.
Como consecuencia de estos cambios aparecen importantes centros de desarrollo social
comunitario, como son los centros de investigación y las universidades, promotores de
un desarrollo científico que se convierte en una fuente permanente para el crecimiento
de la economía. Este es precisamente el núcleo de la percepción de la sustentabilidad
defendida para la minería, cómo ella contribuye al desarrollo de la comunidad, cuáles son
sus aportes en la creación de una infraestructura socio – productiva a partir de los
recursos que genera.
Sin embargo, un fenómeno de relevancia para el logro de la sustentabilidad lo constituye
la homogeneización de la minería como actividad y que se convierte en una amenaza
para el logro de un desarrollo sustentable. Este proceso produce un efecto negativo en la
medida en que toda la comunidad se pone en función de la minería a la vez que
desaparecen renglones económicos tradicionales que constituían el fundamento de un
tipo de diversidad cultural que, indudablemente, debe constituir un nicho para el
surgimiento de actividades alternativas ante el agotamiento de los recursos minerales en
los yacimientos actuales.
Además, la homogeneización de un tipo de formación de recursos humanos, dirigidos a
oficios y profesiones típicamente mineras, constituye una barrera para que las
comunidades lleguen a ser sustentables.
En Moa, antes de convertirse la minería en la actividad rectora, existían otras que
constituían fuentes de empleo de numerosas personas. Tal es el caso de la explotación
maderera

y

la

pesca,

hoy,

prácticamente

inexistentes,

como

se

ha

valorado

anteriormente. Desaparecieron, incluso, las instalaciones de un aserrío que era la
primera industria del territorio y que hoy no existe ni como patrimonio para las actuales
y futuras generaciones.
A la situación descripta anteriormente se une el hecho, en el caso de Moa, de la
desaparición de una comunidad campesina para construir la presa de Nuevo Mundo. Esta
es una obra que sirve de abasto de agua para las actividades mineras y la población. Su
construcción desplazó a los habitantes del lugar hacia el núcleo urbano donde se vieron

�72
obligados a reinsertarse en un medio socio-económico totalmente ajeno al de su
procedencia, espacio donde compartían una sociodiversidad diferente que los identificaba
a

través

de

prácticas

laborales

y

tradiciones

culturales

amparadas

por

varias

generaciones. En este sentido, se asume como válido el análisis que ha realizado el Dr.
Carlos Delgado, en la obra citada en el epígrafe 1.1, por considerar que refleja en su
totalidad la realidad minera: “Formas ancestrales del hacer la vida humana desaparecen,
envueltas en un constante proceso de homogeneización y creación de dependencias. La
vida cotidiana se subvierte mediante la destrucción de las formas de vida y la
instrumentación de un modo único de realización de la vida” (Delgado, 2004:11-12)
Es evidente que esta situación constituye una agresión a la diversidad cultural en todas
sus manifestaciones, un fenómeno que es apreciable en América latina, especialmente en
países de la región andina donde la pequeña y gran minería ha destruido prácticamente
culturas milenarias que constituían un importante acervo cultural de nuestra rica historia.
De esta forma, se llega a la conclusión de que la realidad minera es verdaderamente
controversial por sus características y por los actores involucrados en ella lo que provoca
percepciones totalmente diferentes en cada uno de estos. En este sentido, se continuará
el análisis de las características generales de la minería reflexionando sobre estas y la
ética del minero, lo cual constituye, evidentemente, un punto de inflexión en la búsqueda
de la sustentabilidad de la minería.
3.2. Realidad minera y ética del minero
La minería, como se ha planteado, es una actividad que, por la forma de realizarse,
ocasiona impactos significativos sobre el medio ambiente, pero necesaria para la
humanidad, especialmente, para aquellos países subdesarrollados que ante el reto de
cualquier modelo de desarrollo, su primera urgencia es desarrollarse. Sin embargo, en
este empeño por obtener su merecido reconocimiento como una actividad imprescindible
para cualquier comunidad, no se ha encontrado un análisis sobre la ética del minero, lo
cual contribuiría a definir el compromiso de estos con el medio ambiente dentro de una
determinada racionalidad socio - económica, a partir de la existencia real de una
comunidad moral.
En primer lugar, es notorio el hecho de que no exista en Cuba un Código del minero, a
pesar de existir un compromiso social e institucional con la protección del medio
ambiente en el entorno de la comunidad, que pudiera sistematizar la formación de una
conducta de responsabilidad ante la naturaleza que estaría fundamentada en los valores
del profesional y el trabajador de la minería.
En segundo lugar, la formación de profesionales de la minería adolece de un enfoque
holístico en la temática de la Ética ambiental. No existe una asignatura independiente en
la que se formen valores acerca de la actitud del profesional de esta especialidad hacia el

�73
medio ambiente. Los estudiantes reciben en las diferentes asignaturas elementos sobre
la historia de la ciencia y temas relacionados con el medio ambiente, pero no de forma
integrada, lo cual no permite que se pueda sistematizar un conocimiento ambiental.
Además, no tienen un conocimiento pertinente de la propia historia de la Ética ambiental,
lo cual contribuiría a la formación de valores a partir de conocer las diferentes corrientes
existentes y cómo cada de ella ha realizado aportes a la fundamentación de un
pensamiento ético de la relación del hombre con la naturaleza.
En tercer lugar, en el currículo del minero tampoco aparece una asignatura independiente
en la que se formen valores sobre el tema del desarrollo sustentable, que permita, que
una vez que este profesional se encuentre en la producción, adopte una conducta de
acuerdo con el contexto donde toma decisiones ambientales.

Especialmente, en la

comunidad científica minera aún no existe un acuerdo sobre qué entender por desarrollo
sustentable en la minería.
La asignatura que existe en el Programa actual no contribuye a la formación de un
pensamiento holístico de lo ambiental como problema que sustenta la relación entre el
hombre y la naturaleza. Además, no incluye el problema de la ética ambiental en
general, y de la ética del minero en particular y la relación de estos conceptos con el
desarrollo sustentable.
En cuarto lugar, la actividad minera por su forma de realizarse, ocasiona interesantes
conflictos éticos que solamente se pueden resolver a través de una adecuada formación
de los profesionales de esta rama y a través de planes de educación ambiental para los
trabajadores directos en la producción y de la población. El trabajador que labora
directamente en las minas se desvincula de las consecuencias que sobre el medio
ambiente ocasiona el beneficio de los minerales que ocurre en plantas diferentes. Esta es
una situación mucho más compleja porque en sus valores las minas son simplemente
formaciones donde él tiene el derecho de mover todas las toneladas de mineral que sean
necesarias para enviar a la plantas de beneficio. Mientras, que por su parte, el
beneficiador no tiene relación directa con lo ocurrido en las minas, creándose la visión de
dos actividades diferentes, cuando en realidad son partes integrantes de un mismo
proceso.
Como resultado de la situación actual y teniendo en cuenta los resultados de las
entrevistas realizadas a los estudiantes y profesores del Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez”, y a trabajadores y profesionales de la
minería de las plantas beneficiadoras de níquel, se reconoce la necesidad de la existencia
de un Código de ética del minero que debe elaborarse sobre la base de la participación
de todos los sectores vinculados con la minería.
La situación analizada permite formular, teniendo en cuenta los resultados de las técnicas
de investigación utilizadas, que los principios por los cuales se estructuraría un Código de

�74
ética del minero y las asignaturas que consideramos se deben introducir en los planes de
estudio estarían basados en las propias características de la actividad y de los actores
participantes.
Principios para la elaboración de un Código de ética del minero:
9

La conciencia de estar en presencia de una actividad económica que se desarrolla
a partir de recursos no – renovables que consecuentemente no estarían
físicamente al alcance de la generación siguiente, lo cual condiciona la necesidad
de un comportamiento ambiental ético que permita dejar alternativas a las futuras
generaciones en consecuencia con las oportunidades que dejarán de tener por el
agotamiento de los yacimientos minerales.

9

El desarrollo de una conciencia ambiental consecuente con un tipo de actividad
que

genera

impactos

ambientales

destructores

de

ecosistemas

situados

directamente en las minas, pero que, además, afecta a los situados en la misma
cadena lo cual exige de un conocimiento ambiental certificado que permita una
actuación responsable ante la posibilidad de afectar riquezas de flora y fauna
situadas en zonas que no se benefician con los resultados directos de la actividad
minera.
9

La necesidad de una permanente vigilancia tecnológica ante la existencias de
riesgos para la salud humana, para “la preservación de la diversidad biológica y
de la pluralidad cultural” (Leff, 2005b:88) que están dentro del límite de la
comunidad minera.

9

La obligación moral de rehabilitar las zonas degradadas por las exploraciones y la
explotación minera, teniendo como premisa un conocimiento riguroso previo de
las características existentes en los terrenos minados antes del inicio de las
mismas.

9

La protección del patrimonio geólogo – minero como un bien para las presentes y
futuras generaciones con el cual adquieren un compromiso moral los actores
mineros vinculados a los activos ambientales.

9

La conservación de los residuales mineros como fuentes de materias primas para
las futuras generaciones, para lo cual las generaciones actuales tienen el
compromiso moral de encontrar tecnologías de manejo adecuado en las
escombreras y las presas de colas.

9

El compromiso moral de encontrar formas de considerar la participación pública
en la toma de decisiones ambientales en que se tenga en cuenta el conocimiento
popular como una forma de enriquecer el patrimonio cultural de las comunidades
y los valores ambientales individuales y colectivos.

�75
9

La obligación de tomar decisiones con el mayor nivel de conocimiento posible, con
la convicción de que, a pesar del desarrollo de la ciencia, tomamos decisiones
tecnológicas con un determinado grado de incertidumbre y en muchos casos sin
tener la capacidad suficiente de predecir lo que sucederá en el futuro.

La problemática de la participación pública en la minería ocupa un lugar central en la
conformación de la realidad minera en la misma medida que es imprescindible encontrar
vías para hacer de la participación en la toma de decisiones un proceso real, mediante el
cual las urgencias ambientales encuentren las respuestas dinámicas que estas precisan
en las instituciones y en los decisores.
La participación pública, en el caso de la minería en Cuba, es posible por la existencia de
una ciudadanía con un nivel de educación lo suficientemente elevado, y una cultura
general que le facilita la comprensión de temas científico – tecnológicos a partir de poder
procesar las informaciones que reciben sobre los procesos tecnológicos mineros y los
impactos de la contaminación ambiental de esta industria.
En Cuba, la existencia de relaciones socialistas de producción genera un ambiente de
permanente interés por parte de la población en la toma de decisiones ambientales
conocedores de que su voluntad se tendrá en cuenta por parte de las instituciones que
dirigen la política, tanto en las científicas como en las políticas gubernamentales. Por
instituciones, se entiende, a los efectos de la presente investigación “[…] un conjunto
especial de normas y relaciones que canalizan la conducta para cubrir alguna necesidad
humana de tipo social, psicológico o físico como el consumo, el gobierno o protección, las
vinculaciones primordiales y el significado humano, la fe humana, la socialización y el
aprendizaje” (Buttel, 1997:27).
Se pueden considerar en nuestro medio la existencia de diversas formas de participación
ciudadana, relacionadas con el tipo de gobierno que existe en Cuba, totalmente al
servicio de los intereses de las clases trabajadoras y los diferentes sectores de la
sociedad cubana. Se pueden identificar las siguientes vías de participación pública:

-

Consultas con las organizaciones de masas: es un medio mediante el cual el Estado
cubano discute con los ciudadanos diferentes decisiones relacionadas con asuntos de
la cotidianeidad en los cuales se precisa la participación de todos los miembros de la
comunidad en su doble condición de consumidores de bienes materiales y
copropietarios de los medios de producción como integrantes de una socialidad de
orientación socialista.

-

Eventos científicos y comunitarios: foros mediante los cuales los científicos y los
ciudadanos discuten sobre temas de interés de la comunidad en presencia de
representantes de instituciones gubernamentales en los que se adoptan sugerencias

�76
para los diferentes niveles de decisión del país. Estos eventos son convocados por la
comunidad, por organizaciones no – gubernamentales, por universidades y centros de
investigación o por el Estado.
Los dos instrumentos principales de gestión ambiental en Cuba y de participación del
Estado en el control de la actividad industrial y en la toma de decisiones ambientales lo
constituyen la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y las Auditorías Ambientales.
Además existe la Inspección Ambiental, con una visión más integral que las Auditorías
Ambientales.

-

Evaluación de impacto Ambiental: es un instrumento que se aplica con carácter
previo a la aprobación de un proyecto minero con el objetivo de prevenir los impactos
ambientales que estos ocasionarán. Este tipo de instrumento considera de forma
prioritaria el conocimiento de la percepción pública del proyecto en los diferentes
actores de la comunidad donde se insertará determinando, en caso de ser necesario,
las formas de compensación que se adoptarán si existieran grupos de ciudadanos
afectados por las diferentes etapas de la minería.

-

Auditorías ambientales: están dirigidas

a asegurar el control interno de la

organización empresarial, entendiéndose como eficiencia de las operaciones, la
fiabilidad de la información, cumplimiento de las normas internas, cumplimiento de la
legislación adoptada, análisis del conocimiento de tareas por el personal con el fin de
asegurar la racionalidad de la gestión y la eficiencia de la empresa.
-

Inspección ambiental: se utiliza según los intereses de diferentes sectores, entre
estos, teniendo en cuenta la percepción pública de la actividad minera, previa
aplicación de métodos de búsqueda de información entre la ciudadanía, generando
acciones y medidas correctoras preferiblemente de ajuste, regulación y modificación
de procesos, así como mejoras en la organización y en la calidad ambiental.

En el caso concreto de los minerales existen vías mucho más específicas de intervención
estatal en el control de la actividad minera, de carácter general y de obligatorio
cumplimiento para todas las empresas asentadas en el territorio nacional y que por el
carácter del estado cubano responden a los intereses de los ciudadanos:

-

La ley No. 76, conocida como Ley de Minas que tiene como objetivo establecer la
política minera y las regulaciones jurídicas de dicha actividad, de manera que
garanticen la protección, el desarrollo y el aprovechamiento racional de los recursos
minerales en función de los intereses de la nación, trazando directivas obligatorias
controladas por funcionarios del gobierno vinculados con la actividad.

�77
-

El Reglamento de la Ley de Minas acordado por el Comité Ejecutivo del Consejo de
Ministros que regula toda la actividad relacionada con los permisos y concesiones
mineras dentro del territorio nacional. Este instrumento tiene como institución estatal
que lo respalda para su puesta en práctica a la Oficina Nacional de Recursos
Minerales creada por la Ley de Minas y que tiene como objetivos fiscalizar y controlar
la actividad minera y el uso racional de los recursos minerales.

-

La ley 81, o Ley del Medio Ambiente, a pesar de no regular los recursos minerales de
forma directa crea un marco jurídico integrador y coherente para la protección del
medio ambiente en el país. Dentro de este sistema regulatorio se incorpora la
dimensión ambiental en todos los proyectos sociales y económicos del país, que a
través de la educación ambiental incorpora a todo el Sistema Nacional de Educación
del país y a la población a la toma de decisiones ambientales como la vía más
concreta de participación pública en materia ambiental y de control de los recursos
naturales.

En este contexto es importante tener en cuenta que la realidad minera esta conformada
por diferentes actores sociales para los cuales la minería produce percepciones
diferentes. Esta comunidad esta formada por dos grupos con objetivos y propósitos
diferenciados.
En primer lugar, existe una comunidad laboral minera la cual definimos como el grupo
poblacional directamente relacionado con la explotación de los yacimientos minerales y
sus infraestructuras de apoyo, es decir, los que dependen económicamente de esta
actividad y su bienestar socioeconómico es directamente proporcional, aunque no de
forma absoluta, al desarrollo de esta industria. Este grupo se identifica, además, por
poseer características particulares tales como enfermedades profesionales comunes,
sistemas de formación de recursos humanos específicos para las actividades que
desarrollan, prácticas socio – productivas propias que se diferencian de otras existentes
en el territorio y una singularidad que puede ser identificada como una comunidad de
intereses con un determinado grado de pertenencia grupal. Es decir, se pueden describir
determinadas prácticas socio – productivas que los identifican como miembros de una
comunidad singular. Aquí se desarrollan formas particulares de participación en la
minería y percepciones también singulares.
En segundo lugar, nos encontraremos con una comunidad minera residencial que se
puede definir como

aquellos grupos sociales que se asientan sobre el territorio donde

existen los objetos mineros, pero que no trabajan en sus instalaciones. No dependen
económicamente de la minería, sin embargo, están expuestos, en sus residencias, al
mismo nivel de contaminación ambiental que los que pertenecen a la comunidad minera.
Participan de forma directa e indirecta de los beneficios que trae aparejado el desarrollo

�78
de la minería, es decir, son beneficiarios de las instalaciones sociales que se edifican en
los asentamientos mineros, de los planes de desarrollo integrales y se comprometen
directamente con los fines sociales de la comunidad.
En estas comunidades se pueden encontrar formas de participación pública, conciencia y
comportamiento ambientales diferentes de acuerdo con el nivel de identificación de cada
grupo con la minería y que es necesario tener en cuenta al proponer formas de
operacionalizar los diferentes indicadores.
3.3. La sustentabilidad en la minería
La temática del desarrollo sustentable en la minería posee espacios muy importantes en
la literatura mundial, especialmente en las que producen organizaciones internacionales
vinculadas a la industria minera y que se dedican a promover la sustentabilidad en el
sector, además de ser un problema muy relacionado con la esencia misma del
surgimiento de la sustentabilidad como paradigma en el mundo. En el conocido Plan de
Implementación de la CNUMAD se dedica una especial atención a la minería porque “[...]
los minerales y los metales son importantes para el desarrollo económico y social de
muchos países. Los minerales son esenciales para la vida moderna” (CNUMAD, 2005:25).
Se plantean importantes medidas para contribuir al desarrollo sustentable de la minería,
sin embargo, todos quedan en el plano de la retórica porque en la práctica la realidad es
la de naciones subdesarrolladas cada día más empobrecidas como consecuencia de
prácticas mineras basadas en tecnologías altamente contaminantes y un alto nivel de
inequidad e injusticias sociales. En estas naciones es una utopía pensar en “[...] estudiar
los efectos y beneficios ambientales, económicos, de la salud y sociales, incluida la salud
y la seguridad de los trabajadores de la minería, los minerales y los metales a lo largo de
todo su ciclo de vida útil [...]” (CNUMAD, 2005:25) porque estos países no disponen de
los recursos imprescindibles para realizar los estudios de impacto ambiental que
requieren los diferentes emprendimientos mineros que poseen. Especialmente existen
condiciones de vida insustentables, por decirlo al estilo de los documentos de la
CNUMAD, en aquellas zonas donde se practica la pequeña y mediana minería artesanal.
En estas regiones es impensable el logro de una minería sustentable porque
precisamente como resultado del saqueo de los recursos minerales es imposible recibir
apoyo, de los que se apropian estas riquezas, “[...] en los ámbitos financiero, técnico y
de fomento de la capacidad a los países en desarrollo y a los países con economías en
transición para optimizar la explotación minera y la elaboración de minerales” (CNUMAD,
2005:25). La lógica sobre la que se ha diseñado el modelo capitalista neoliberal es
contraria, en todos los sentidos, a la existencia de una minería sustentable para los
países que viven en dicha Formación Económica Social. Nos encontramos, una vez más,
ante la necesidad de replantearnos el concepto desarrollo sustentable para la minería.

�79
Existen instituciones que dedican grandes esfuerzos a la búsqueda de alternativas para
una minería sustentable, entre estas un lugar de privilegio lo ocupa El Proyecto Global
MMSD (Minería, Minerales y Desarrollo Sustentable). Lo más importante es que parte de
la necesidad de “[…] identificar cuales son los elementos principales que implica el
desarrollo sustentable de países y localidades de América del Sur” (MMSD, 2002:25). Es
decir, no acepta la idea de partir de una definición preconcebida del desarrollo
sustentable.
El Proyecto Global MMSD aporta valiosos elementos a tener en cuenta en las
investigaciones sobre el tema que deben constituir puntos de referencia en la presente
tesis. En primer lugar, el análisis parte de ver cómo la minería puede aportar al
desarrollo sustentable y no a la sustentabilidad de la minería como actividad
independiente. En segundo lugar, se conoció que en la región “la evaluación de riesgo no
se realiza, salvo en casos especiales, y no parece ser un instrumento ambiental
importante en las legislaciones de los países analizados” (MMSD, 2002:51). En tercer
lugar, se reconoce el cierre de minas y la rehabilitación de los terrenos como uno de los
principales retos ambientales en numerosos países de la región (Orche, 2003:61). En
cuarto lugar; se identificó el acceso a los recursos financieros para modernizar las
tecnologías como un elemento que no solo afectaba la responsabilidad ambiental de las
empresas, sino su viabilidad económica (MMSD, 2002:58), (Orche, 2003:63). Otros
autores analizan la problemática a partir de la necesidad de las transferencias de
tecnologías en el sector (Vargas, 2003:85).
El problema de la elección entre el uso de tecnologías de punta o apropiadas en la
minería es uno de los temas más recurrentes en esta actividad, especialmente, en la
Pequeña Minería y la Minería Artesanal que produce un fuerte impacto en la región,
especialmente por las zonas geográficas donde tiene lugar y por los actores involucrados,
fundamentalmente, la presencia del trabajo infantil y la incursión en los terrenos
pertenecientes a los aborígenes. Numerosos autores, entre estos; Mauricio Cornejo
Martínez, Miguel Peralta Sánchez, Paúl Carrión Mero, Miguel González Bonilla, Edgar
Pillajo González, Eugenio Huayhua consideran que la existencia de tecnologías obsoletas,
limitados conocimientos técnicos, falta de información y ausencia de una cultura
tecnológica constituyen debilidades que no permiten a la Pequeña Minería ser
sustentable.
Un elemento considerado por la mayoría de los autores como una barrera para alcanzar
la sustentabilidad en el sector es la carencia de mecanismos de participación e
información pertinentes para que los diferentes actores sociales puedan participar de
forma real en los procesos, como participantes directos en la toma de decisiones de sus
proyectos socio – productivos (MMSD, 2002). De ahí, que se considere como un desafío
para avanzar hacia el desarrollo sustentable el fortalecimiento de la participación

�80
ciudadana, el acceso a la información y la capacitación para poder comprender la
información que brindan las instituciones especializadas y las pertenecientes a los
diferentes esquemas de participación democrática diseñados en los países, en virtud de
que lo fundamental para hacer viable este proceso es la existencia de una voluntad
política en los gobiernos.
Una limitante en los diferentes enfoques analizados en la fundamentación de la
sustentabilidad en la minería lo constituye el no referirse al problema de la identidad
minera,

como

elemento

esencial

del

desarrollo

sustentable.

El

tema

aparece

aisladamente en algunos autores que lo presentan como “aculturación, y pérdida de
identidad” (Ayala, 2003:155). Este autor parte de la idea de recuperar la relación
respetuosa que mantenían los nativos con la naturaleza, pero lo hace sin analizar nada
sobre la relación dialéctica del hombre con la naturaleza y la acción de reconocimiento
del hombre como miembro de una identidad concreta.
Esta problemática de alguna forma ha entrado dentro del campo del ordenamiento
territorial de la actividad minera en la cual se han realizado valiosas contribuciones,
especialmente dentro del Programa Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED XIII)
dirigido por el Dr. Roberto C. Villas Boas.
La identidad entra en la ordenación del territorio porque este incluye en la proyección del
espacio las políticas sociales, culturales, ambientales y económicas de una sociedad
(Beatriz E. Ordóñez Gómez, Daniela Marchionni, Horacio Echeveste, Rafael Fernández
Rubio, Juan Carlos Perucca, Mónica S. Ramírez, Leonor I. Salinas, Jorge M. Molina,
Cristina Echeverría, Domingo Carvajal Gómez, Arsenio González Martínez entre otros).
La idea de la identidad minera es prácticamente nula a pesar del uso de términos tales
como “conciencia de su identidad”, “sobrevivir con identidad”, “identidad étnica y
cultural”, “interculturalidad de las articulaciones” que expresan la necesidad de abordar el
problema de la identidad como un pilar de la sustentabilidad.
No se puede dejar de mencionar que la existencia de legislaciones ambientales donde no
se condena con la severidad necesaria el delito ambiental, a pesar de que en muchos
países no existe esta figura delictiva, constituye una barrera institucional para el logro de
la sustentabilidad. Lamentablemente, para muchas naciones el poseer esta debilidad se
convierte en una fortaleza para atraer capitales extranjeros.
3.4. El desarrollo compensado
La demanda de minerales ha crecido sostenidamente

desde el descubrimiento de los

metales hasta la actualidad, a pesar de haber descendido la producción mundial en
algunos períodos históricos. Esto ha llevado a que hoy se hable del agotamiento de los
recursos no renovables donde se encuentran los minerales y de una sobreexplotación de
los renovables que los convierte en no – renovables. Sobre el particular Paskang &amp;

�81
Rodsievich en su libro Protección y transformación de la naturaleza afirman: “Ha surgido
una amenaza real de consumo total no solo de recursos no renovables, sino de los
renovables. En la demanda total de recursos renovables se eliminan las posibilidades
para su autorrestablecimiento. Por eso, para mantener inagotables las fuentes de
materias primas, es necesaria una reproducción ampliada y compleja de recursos
renovables. Esto se logra con la transformación de la naturaleza.” (Paskang &amp; Rodsievich,
1983:2).
En este proceso, es preciso tener en cuenta que se han producido cambios a nivel
internacional como consecuencia de la introducción de nuevas tecnologías en la
producción, de la necesidad de nuevos materiales como soporte a la aparición de esas
tecnologías y de otras, especialmente, las aparecidas en el sector de la información y las
comunicaciones. Además de la importancia que va adquiriendo a nivel internacional el
reciclaje, como una vía de consideración como fuente de metales para la industria,
además, de constituir una importante salida para el logro de la sustentabilidad.
Aquí se introduce un concepto que es clave para la conformación de la tesis que se
defiende para la explotación de los recursos minerales, se hará referencia al término
transformación de la naturaleza. Para comprender este concepto es necesario acudir a la
dialéctica, que plantea con claridad que cualquier transformación de la naturaleza implica
un cambio en ésta, pero no siempre cualquier cambio es una transformación. Las
transformaciones suponen cambios en las cualidades de la naturaleza en el sentido
positivo, es decir, presupone un salto progresivo en el desarrollo de la misma. Estos
autores lo definen de la siguiente forma: “Solo los cambios orientados, como resultado
de los cuales ocurre un mejoramiento de las cualidades ecológicas de los geosistemas
naturales y el aumento de su productividad, pertenecen a los transformadores” (Paskang
&amp; Rodsievich, 1983:2). Éstos constituyen cambios en los que el hombre a través de su
actividad creadora realiza aportes a los geosistemas como una forma de transformación
positiva.
Por geosistema entendemos “un sistema espacio – temporal, una organización espacial
compleja y abierta, formada por la interacción entre componentes o elementos físicos...
que pueden en diferentes grados ser transformados o modificados por la actividad
humana” (Mateo &amp; Suárez, 2000:722-723).
Como se aprecia, este tipo de enfoque forma parte de la visión que se propone desde el
holismo ambientalista que debe existir en el análisis de las interacciones entre el hombre
y la naturaleza, en las que cualquier cambio en uno de los elementos que la integran
afecta la dinámica general del sistema.
La protección de la naturaleza debe regirse por este principio que supone la toma de
decisiones apropiadas para protegerla de los impactos negativos que la actividad humana
le ocasiona. Entre las medidas

que se toman para proteger la naturaleza, un lugar

�82
importante lo ocupa el principio de la concepción de la naturaleza como geoequivalentes.
En el proceso de actividad socioeconómica, el hombre extrae las sustancias y utiliza la
energía distribuyéndola entre los diferentes geosistemas naturales, no siempre de forma
racional para el intercambio biológico y la rotación de las sustancias. Con regularidad,
esta distribución no tiene en cuenta los ciclos naturales de los diferentes complejos de la
naturaleza por lo que ocasiona su degradación y extinción.
Para proteger los complejos naturales de la destrucción es necesario llevar a cabo un
retorno equivalente de las sustancias y la energía hacia la naturaleza. Es decir, si no se
encuentran los medios necesarios para restituir la energía que se utiliza en los diferentes
procesos socio – económicos, sencillamente se estará condenando a la naturaleza a su
destrucción en la misma medida que altera los procesos normales de intercambio de
energía. “Cualquier transformación de la naturaleza y explotación económica de sus
riquezas, debe estructurarse teniendo en cuenta los geoequivalentes, para determinar las
dimensiones y los métodos de compensación de aquellos elementos que serán tomados
de los geosistemas naturales en calidad de recursos” (Paskang &amp; Rodsievich, 1983:3).
La lógica expuesta a partir de la mencionada obra de los científicos rusos contradice
cualquier pretensión de alcanzar el desarrollo sustentable más allá de una compensación
a la naturaleza por las irregularidades en el proceso de intercambio de energía entre los
diferentes geosistemas. En la relación hombre – naturaleza - sociedad lo que puede
hacer el hombre es compensar a la naturaleza por el intercambio irracional que se
produce entre esta y la sociedad introduciendo transformaciones positivas que permitan
una compensación por las pérdidas de energía que se producen como resultado de las
actividades humanas. Lo que debe quedar bien claro es que esta es solamente una
compensación en el sentido más estricto, es decir, el hombre no puede devolver toda la
energía que utiliza en los diferentes procesos socioeconómicos.
El desarrollo sustentable, en sus tesis, privilegia la satisfacción de las necesidades
humanas y el mantenimiento de un nivel de recursos naturales para las necesidades de
las generaciones futuras. Pero en este caso concreto, se pueden hacer algunas preguntas
que ayudarían a conducir esta investigación: ¿Cómo pueden los proyectos mineros
actuales mantener un nivel de recursos para las

futuras generaciones?, ¿Qué

necesidades precisan satisfacer las futuras generaciones que vivirán en las comunidades
mineras una vez agotados los recursos minerales?, ¿Serán necesidades relacionadas con
la reubicación de los residuos mineros, con la reconversión de las instalaciones mineras o
con la capacitación de los obreros para que enfrenten otros empleos?.
Si se concibe a la sociedad, a partir del criterio marxista, en forma de sistema, es
perfectamente comprensible que un organismo como el medio ambiente ha de ser
estudiado como un todo, en el cual, cada una de sus partes es, en virtud de la
concatenación universal, condición indispensable para la existencia de la otra.

�83
Desde este punto de vista y teniendo en cuenta los elementos analizados, se propone,
como otro de los aspectos novedosos de la Tesis de Doctorado que se defiende, la idea
de un nuevo concepto de desarrollo, a partir del análisis de los niveles para alcanzar la
sustentabilidad expuestos en el capítulo anterior, que se adecue más a las condiciones
específicas de cada actividad y, en el caso concreto de la minería, sugiere una
conceptualización que refleje los elementos propios de una actividad en la que los
impactos que se le ocasionan a la naturaleza cambian en un alto porcentaje las
condiciones físicas de la región donde se ubican los yacimientos y aún en otras áreas
situadas más allá de sus límites. Teniendo en cuenta estos argumentos, objetivamente,
la minería en la forma clásica de analizar el concepto recursos naturales, inhabilita a las
zonas donde se ubican las minas para desarrollar nuevos renglones de la economía sobre
la base de las infraestructuras disponibles. Lógicamente diseñadas para un solo tipo de
recurso, demandaría de inversiones para ser reconvertidas y poderlas utilizar en
actividades alternativas.
Es interesante hacer notar cómo se refleja en la legislación ambiental cubana la actividad
minera a fin de que se pueda comprender que, desde el punto de vista legal, en las
actuales condiciones socioeconómicas del país resulta más idóneo repensar el concepto
desarrollo sustentable, en la misma medida que para este, la minería constituye una
fuente permanente de recursos financieros que garantizan un mantenimiento sostenido
de un crecimiento económico que a través de compensaciones contribuirá al desarrollo
sustentable de la nación.
En la Ley de Minas, su Sección Segunda, referida a las obligaciones generales de los
concesionarios, en su artículo 41, inciso c, se plantea que es obligación “preservar el
medio ambiente... elaborando estudios de impacto ambiental y planes para prevenir,
mitigar controlar, rehabilitar y compensar dicho impacto derivado de sus actividades;
tanto en dicha área como en las áreas y ecosistemas vinculados a aquellos que pueden
ser afectados” (Ley de Minas, 1995:38).
En la Ley del Medio Ambiente en el Capítulo VIII, en el artículo 120, inciso b, cuando se
refiere al aprovechamiento de los recursos minerales dispone lo siguiente: “La actividad
minera deberá causar la menor alteración posible, directa o indirecta, al Sistema Nacional
de Áreas protegidas, las aguas terrestres y marítimas, la capa vegetal, la flora y la fauna
silvestre, el paisaje y el medio ambiente en general” (Ley 81, 1997:63). Nótese que no
se menciona el desarrollo sustentable.
En el Decreto 194 sobre la formación de la Empresa Mixta Moa Nickel S. A, de capital
canadiense y cubano en la Sección 9.0, Medio Ambiente y Reforestación se plantea, en el
9.1, que “Moa Nickel continuará desarrollando sus planes y adoptando medidas para
minimizar el impacto causado al medio ambiente por efecto de la operación de la planta,
y de la actividad minera” (Decreto 194, 1994:313). Obsérvese que tampoco en este caso

�84
se dispone que la empresa alcance el desarrollo sustentable en la minería o en las
llamadas operaciones de la planta.
En todo momento se privilegia el derecho de minar por encima de otros derechos, lo cual
es totalmente lógico en el caso de un país que está necesitado de crecer en actividades
económicas que generen riquezas que se conviertan en fuentes de un desarrollo
sustentable en mediano o largo plazos. Tal es el caso de Cuba, donde existe una clara
política de desarrollo nacional a partir de estos recursos, que, a pesar de que impactan
en alguna medida de forma negativa el medio ambiente, constituyen una vía para
acceder al desarrollo. En este mismo Decreto en el 9.2 se deja estipulado con absoluta
claridad que “El derecho a minar será siempre prioritario sobre los derechos forestales”
(Decreto 194, 1994:313).
Todo lo anterior no significa que no existan regulaciones dirigidas a lograr el desarrollo
sustentable del país, derecho este reflejado en las leyes fundamentales y en la voluntad
del Estado cubano. En la Constitución, en su artículo 27 se expresa claramente “El Estado
protege el medio ambiente y los recursos naturales del país. Reconoce su estrecha
vinculación con el desarrollo económico y social sostenible [...]” (Constitución de la
República, 1992:36). La inversión extranjera está obligada a desarrollarse dentro de este
mismo principio, en nuestro país esta “[...] se concibe y estimula en el contexto del
desarrollo sostenible [...] lo que implica que durante su ejecución se atenderá [...] la
conservación del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales” (Ley 77,
1995:12).
Por todo lo anterior, ante la lógica de encontrar una elaboración teórica que se adecue a
la minería se propone el concepto desarrollo compensado, el cual puede dar una visión
más clara de qué tipo de relación se establece entre el hombre, la naturaleza y la
sociedad en dicha actividad. Además, éste es precisamente el aspecto de mayor novedad
científica en la Tesis.
El desarrollo compensado es una etapa en el movimiento de las comunidades
mineras hacia la sustentabilidad donde se busca compensar de forma racional
los impactos que la minería ocasiona sobre el medio ambiente, sin menguar la
posibilidad del hombre actual de satisfacer sus necesidades. Es una etapa donde
se pretende privilegiar la capacidad de satisfacer las necesidades materiales y
espirituales de la sociedad, creando las condiciones necesarias para que las
futuras generaciones satisfagan las suyas a partir de toda la experiencia, que en
materia de formación de recursos humanos y de tecnología creen las actuales
generaciones y los procesos productivos alternativos que puedan surgir a partir
de las nuevas tecnologías que se produzcan.
Este tipo de desarrollo llama al análisis de las condiciones materiales, culturales y
políticas en que se produce la explotación del recurso, dando prioridad a los factores

�85
políticos y culturales. De ahí la necesidad de formar una cultura minera que tenga en
cuenta la participación de todos los actores comunitarios y que considere la tecnología
como un hecho cultural, lo cual facilitaría tener en cuenta, en el futuro; cuando se agoten
los recursos de un yacimiento, el patrimonio geológico - minero como cultura. Para ello
se tendría que sostener la idea de ver las tecnologías mineras presentes en las
comunidades, donde se cierran las minas, como cultura patrimonial de estos grupos.
Los minerales son recursos no renovables que producen ganancias considerables a corto
plazo. Pero a largo plazo, cuando se agotan, el país productor se queda solamente con
las instalaciones y trabajadores que hasta entonces laboraban en las mismas. Las
compensaciones por las pérdidas de los recursos para las generaciones futuras estarán
orientadas al mantenimiento del patrimonio geológico - minero y el desarrollo de una
cultura minera en el sentido amplio, que considere la tecnología como cultura.
Por sus características naturales y por su forma de explotación y comercialización, el país
que posee el recurso, una vez comercializado, solamente se queda con los beneficios
financieros de no haber creado condiciones para la protección del patrimonio geológico minero, de ahí que se vea obligado a repetir el ciclo productivo para volver a obtener
ganancias directas. Se pierden los activos ambientales independientemente de que
permanezcan las instalaciones, que si bien forman parte de su capital, una vez agotado
el recurso, para utilizarlas en otros procesos productivos se precisa de la reconversión
industrial. Por ello se defienda la idea de la utilización del patrimonio geológico - minero
como una actividad económica alternativa al agotamiento de los recursos principales.
Estas singularidades de la explotación de los minerales precisa que para lograr una
compensación en el proceso productivo se genere un margen de ganancias que permita
dedicar parte de la producción a crear actividades productivas alternativas que solamente
compensarían los daños que se les ocasiona a la naturaleza, jamás se llegarían a
restablecer las condiciones naturales existentes en el momento de iniciarse la
explotación.
Es evidente que en la dimensión ambiental, la explotación minera, entendida ésta como
“conjunto de operaciones, obras, trabajos y labores mineras destinado a la preparación y
desarrollo del yacimiento y a la extracción y transportación de los minerales” (Ley de
Minas, 1995:34), es no sustentable. Es impensable, en una actividad como la minería
esperar a que la tasa de utilización del recurso sea equivalente a la tasa de
recomposición del mismo en el proceso productivo. Por otra parte, la relación tasa de
emisión de desechos – tasa de regeneración, es, sencillamente, inoperante en el caso de
la minería y no existen indicadores fiables para medirla.
Pero esto es solamente una parte del problema, lo verdaderamente importante es ver la
minería como una actividad insertada dentro de una comunidad, donde realiza aportes al
logro de la sustentabilidad a escala macrosocial, por los recursos que aporta para generar

�86
actividades que contribuyen al desarrollo y por la forma en que las prácticas mineras van
creando condiciones para ello. En esta dirección se considera que el concepto medio
ambiente que aparece en la Ley del Medio Ambiente de la República de Cuba da la
percepción del tipo de desarrollo compensado a que se está refiriendo en el presente
epígrafe. Por medio ambiente se entiende, en la mencionada Ley al “sistema de
elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos con que interactúa el hombre, a la vez
que se adapta al mismo, lo transforma y lo utiliza para satisfacer sus necesidades” (Ley
81, 1997:47).
La utilización del medio ambiente se subordina a la satisfacción de las necesidades
humanas por parte del hombre actual, ser social concreto que forma parte de un sistema
en el cual interactúa con otros elementos que se condicionan mutuamente.
El desarrollo compensado, va dirigido a compensar los impactos que ocasione cualquiera
de los elementos del medio ambiente sobre otro. Esta compensación significa aporte por
parte del hombre a los ecosistemas que degrada con su accionar económico, conociendo
que no podrá devolverle a los mismos, con los geoequivalentes, sus características
iniciales, ni se podrán conocer, con las tecnologías actuales, los niveles necesarios para
compensar los sistemas con los cuales interactúan los impactados directamente. Este
proceso tiene como premisa principal, la satisfacción de las necesidades de las
generaciones actuales.
Como se aprecia en este epígrafe, existen diferencias entre el desarrollo compensado y el
desarrollo sustentable. El desarrollo sustentable privilegia la capacidad de la naturaleza
de recomponerse por sí sola de las agresiones antrópicas, el desarrollo compensado
llama a la introducción de cambios positivos en la esta como una vía para compensar los
impactos que ocasionan las actividades económicas.
El desarrollo sustentable habla de garantizar recursos a las futuras generaciones para
satisfacer sus necesidades, sin que se limite el consumo por parte de las generaciones
actuales, es decir, su llamado es a garantizar un tipo de consumo ambientalmente
responsable, sin limitarlo en el tiempo.
El desarrollo compensado en cambio promueve la creación de condiciones para la
aparición de actividades alternativas para que las futuras generaciones compensen la
falta de recursos, que como consecuencia de las prácticas económicas actuales,
enfrentarán para desarrollarse. Aquí no se trata de mantener un determinado stock de
recursos materiales para las futuras generaciones, si no de crear recursos humanos
capacitados para enfrentar los nichos económicos, que, como consecuencia del
surgimiento de actividades alternativas, surjan.
El desarrollo sustentable trata el problema de la satisfacción de las necesidades de las
generaciones actuales y futuras a partir de la existencia de un determinado stock de
recursos naturales, imprescindibles desde el punto de vista físico para desarrollar

�87
actividades económicas y el mantenimiento de niveles de consumo socialmente
aceptables, la calidad de vida se mide a partir de indicadores de consumo de bienes
tangibles que sitúan a un país en una determinada escala teniendo en cuenta lo que
consumen sus ciudadanos.
El desarrollo compensado no desconoce la necesidad de poseer un volumen de materias
primas para los procesos productivos, considera que la minería tiene que crear
condiciones para el surgimiento de actividades económicas alternativas a partir de la
explotación de los recursos actuales. Especialmente considera la obligatoriedad de
generar un conocimiento minero – geológico que permita que los minerales no
principales asociados al mineral principal, se puedan explotar en el futuro con las
tecnologías que como consecuencia de los desarrollos actuales se creen. Además, hace
énfasis en la creación de un sistema de valores ambientales que reconozca como válidos
los servicios intangibles que el medio ambiente ofrece y

desarrolle en el hombre la

capacidad de disfrutar su lugar en el mismo, no a partir de la existencia de bienes
materiales, sino de una espiritualidad que permita compensar la falta de estos con otras
actividades.
El desarrollo sustentable se lograría si las generaciones futuras dispusieran de recursos
para sus actividades y un indicador para ello sería la reconversión industrial que
facilitaría la introducción de tecnologías de punta en las actividades económicas que
permitirían la reducción de la entropía privilegiando la conservación de la energía y las
fuentes renovables.
El desarrollo compensado que se propone se basa en tecnologías apropiadas según las
características medioambientales de las diferentes zonas geográficas y la cultura de los
grupos sociales implicados, lo cual constituye una salida ante las exigencias que imponen
las reconversiones industriales o el desarrollo de tecnologías ecológicas.
Es apreciable la existencia de diferencias entre ambas proposiciones teóricas, aunque se
pueden identificar similitudes en el sentido de que en ambos casos se habla de producir
creando condiciones artificiales para que los ecosistemas naturales y los sistemas
sociales conserven sus esencias. En ambos casos estos sistemas artificiales son formas
de compensación.
Otra similitud se orienta en el sentido de que lo sustentable, al menos teóricamente,
según sus promotores, es un concepto flexible dirigido a privilegiar la participación
ciudadana; tal es el caso de lo compensado, en el cual la comunidad y sus instituciones
son las encargadas de lograr las diferentes vías de compensación con énfasis en los
valores, especialmente, en la creación de una cultura comunitaria, en la cual la educación
ambiental es una salida que la sociedad puede poner en práctica para promover valores.
Esta es una política dirigida hacia la formación de generaciones que basen sus
estrategias de desarrollos en la aplicación de procesos productivos menos intensivos en

�88
la utilización de recursos naturales, en los que los recursos humanos se privilegien, sobre
la base de una amplia cultura ambiental sustentada en modelos participativos.
Resumiendo, a partir del planteamiento del desarrollo compensado como modelo y del
análisis de las limitaciones del desarrollo sustentable, en el análisis de actividades
económicas aisladas, separadas del contexto donde tiene lugar la minería, podemos decir
que esta, en sí misma de forma independiente, es una actividad no sustentable. Por eso
se sostiene que lo pertinente es considerar que el desarrollo compensado es una etapa
intermedia entre el crecimiento y el desarrollo sustentable, es decir, desde el punto de
vista que se defiende, es un nivel que realiza contribuciones al logro de la sustentabilidad
en la comunidad.
Los indicadores que
para

determinar

se propones a continuación constituyen herramientas ineludibles

los

niveles

de

compensación

en

la

minería.

Ellos

ofrecen

recomendaciones para la elaboración de una metodología para evaluar cómo se pueden
crear condiciones para la aparición de actividades económicas alternativas que
contribuyan a la sustentabilidad macrosocial de las comunidades donde se insertan estos
complejos.

Estas recomendaciones están llamadas a convertirse en herramientas que

permitan la toma de decisiones políticas por parte de las instituciones especializadas, en
primer orden el Estado, que faciliten la consolidación de un escenario favorable para la
materialización de las compensaciones.
Ello condiciona la necesidad de establecer las características de los indicadores de
sustentabilidad a lo que se dedicará el próximo epígrafe.
3.5. Indicadores de desarrollo compensado
Evidentemente, resulta muy sencillo determinar cuándo una actividad no es sustentable,
para lo cual basta con saber cuáles son los impactos negativos que ocasionan sobre el
medio ambiente, y en esto las ciencias sociales pueden desempeñar un papel
importante; estableciendo a través de métodos interactivos de búsqueda de información
un número determinado de impactos sociales y económicos negativos que sirvan de
referencia a la existencia de impactos en la dimensión ambiental, sin embargo, lo
verdaderamente difícil es poder precisar cuándo se ha alcanzado la sustentabilidad. No
cabe la menor duda de que ésta es una tarea científica de gran envergadura.
En este epígrafe se valorarán indicadores de compensación para determinar cuándo una
actividad minera crea condiciones para la aparición de alternativas que compensen los
daños que se ocasionan al medio ambiente. Las bases de este análisis parten de las
características de los recursos minerales, los cuales solamente son utilizados por el
hombre si reportan alguna utilidad después de laborarse de forma manual o industrial.
En este sentido, se

afirma que los recursos naturales presentan importancia para el

hombre en la medida que posee utilidad humana.

�89
Para ello tienen que ocurrir por lo menos cuatro circunstancias. Debe existir el necesario
conocimiento de sus propiedades en relación con la satisfacción de sus necesidades.
También se hace imprescindible conocer las técnicas para la transformación de esos
elementos en productos deseables. Los conocimientos técnicos deben tener la posibilidad
de introducirse en el aparato productivo. Además de que una vez elaborado el producto
pueda llegar efectivamente a quienes posean la necesidad del mismo (Miranda, 1999).
A partir de estos elementos, es posible concluir que existen indicadores de compensación
que

se deben tener en cuenta en el análisis de la actividad minera como puntos de

partida para determinar su viabilidad.
La metodología seguida para plantear los indicadores es la utilizada por los doctores
españoles Arsenio González Martínez y Domingo Carvajal Gómez basada […] en la
realización de un test de sostenibilidad […]. El soporte del test son los indicadores de
sostenibilidad, cada uno de los cuales se evalúa con respuestas de si/no a una serie de
preguntas sencillas pero que responden a acciones claves por parte de las empresas
minera” (González &amp; Carvajal, 2002:425)
A partir de este test se define un índice de sostenibilidad global (ISG) que utilizaremos
para cada uno de los indicadores propuestos en la tesis:

⎡∑ (ICM + IT + IE + IIRM + IL) ⎤
⎡∑ (ICM + IT + IE + IIRM + IL) ⎤
⎢
⎥ x100 ⎢
⎥ x100
SI
SI
⎣
⎦
⎣
⎦
ISG (%) =
=
Total acciones
50
El indicador conocimiento minero – geológico, es de partida dentro del conjunto de
indicadores que se proponen en esta Tesis. Es decir, este sirve de referencia a los demás
en la medida que aporta la información necesaria para poder establecer tanto los
contenidos como los rangos de cada uno de ellos. Este indicador permite conocer todas
las propiedades de un yacimiento y hasta dónde es capaz de satisfacer las necesidades
de la producción de las generaciones actuales a partir del conocimiento de sus
características. Estos estudios facilitan seguir la evolución del yacimiento a través de las
diferentes eras geológicas y cuáles fueron las condiciones que en la naturaleza
intervinieron en su origen. Además es posible a través de este conocimiento establecer
las relaciones entre un recurso mineral determinado y los que se encuentran en su
mismo sistema.
El conocimiento minero - geológico sobre un yacimiento, según el experto colombiano
Elkin Vargas Pimiento, permite ajustar correctamente los estudios técnicos y las
operaciones extractivas, es decir, se obtienen conocimientos fiables sobre los trabajos
geológicos de superficie; de reconocimientos geofísicos y de sondeos; hipótesis
metalogénicas y datos sobre su verificación; construcción del modelo de mineralización;

�90
forma y dimensiones del depósito a explotar; tenor medio o calidad del mineral; reservas
planificables; métodos de muestreo, de análisis y de cálculo utilizados; el tenor de corte;
las relaciones mineral – estéril; las reservas explotables; el ritmo de explotación y vida
de la mina (Vargas, 2002). Todo esto permite que se pueda, incluso, tener una
información sobre las actividades que se deben seguir a partir del cierre de mina y las
posibilidades de reconversión industrial de las instalaciones mineras.
Con un yacimiento bien estudiado se pueden obtener todos los datos que se requieren
para el inicio de las operaciones de explotación y el beneficio o tratamiento del mineral.
Todo ello facilita que se pueda conocer y, consecuentemente con ello, gestionar de la
forma más precisa el método de explotación y todo lo relacionado con los aspectos
económicos y ecológicos que tienen lugar en la explotación del yacimiento. El análisis de
todas las características técnicas del yacimiento permite que los especialistas puedan
determinar con rigor el sitio de la planta, los aprovisionamientos de energía y de agua,
descripción de los lugares escogidos para la ubicación de los estériles tratamientos de
desechos, el transporte de mineral y de los insumos necesarios para la producción así
como la cantidad y grado de capacitación del personal que trabajará en la mina (Vargas,
2002).
Esto permitiría que los especialistas puedan determinar, con la aplicación de diferentes
métodos de investigación, los impactos que la explotación de un determinado mineral
ocasionará en los demás recursos situados en su mismo geosistema. Es decir, que
quedaría claro para los diferentes grupos implicados en el desarrollo de una actividad
minera concreta, cómo la explotación de un recurso entorpece el desarrollo de otras
actividades económicas o cómo facilita, a partir del conocimiento general que aportan las
exploraciones, el surgimiento de actividades alternativas. Es decir, que las exploraciones
no pueden ser dirigidas únicamente al conocimiento del mineral principal sino que tienen
que conocer, además, las características de los minerales acompañantes; lo cual
constituye la base de la proyección de proyectos mineros integrales.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables:
Indicador

Acciones claves del indicador

¿Se conocen todas las propiedades del yacimiento?
¿Se han podido establecer las formas y dimensiones del
depósito a explotar?
Conocimien ¿Existe conocimiento sobre las reservas existentes y su
to
gestión?
minero¿Existe conocimiento de los minerales acompañantes?

Cumpl
e
la
acción
si no

�91
geológico

¿Se conocen todas las tecnologías que exigen las operaciones
mineras?
¿Se identificaron los desechos mineros por categorías y
composición química?
¿Existe toda la información para el manejo seguro de los
desechos?
¿Existe la información para establecer el control continúo por
etapas?
¿Se conocen todos los impactos que ocasionarán las
operaciones mineras?
¿Se pudo conocer las características de los recursos humanos
necesarios?

∑
La tecnología constituye un indicador esencial para determinar si la explotación de un
recurso es sustentable o no. En ella está implícita la relación del hombre con la
naturaleza, dicho de otra forma, la tecnología que se emplee marcará los impactos sobre
el medio ambiente, tanto los positivos como los negativos. Estos impactos se pueden
medir en términos económicos a partir de conocer, en indicadores numéricos, cuánto se
dejaría de recibir, según los precios del mercado mundial, por las pérdidas económicas
que se producen en el proceso de minado; es decir, el mineral que se pierde en el
proceso productivo. Pero para lograr este resultado es imprescindible que se formen
equipos multidisciplinarios de investigación, en los cuales se integren especialistas de las
ciencias sociales, especialmente, economistas.
A partir del uso de una tecnología se puede determinar el impacto que se le ocasiona al
medio ambiente en términos de uso del espacio, del suelo y del paisaje. Esta es una
pregunta crucial en la cuestión del logro del desarrollo compensado y uno de los
elementos que sirven de base para hablar de compensación en la relación hombre –
naturaleza – sociedad en esta industria y no de sustentabilidad u otro de los conceptos
que sobre esta relación existen, y que, evidentemente, no tienen en consideración las
características singulares de la minería.
La cuestión del paisaje no es menos importante en este análisis en tanto que

esta

variable, dentro del indicador tecnología, nos permite conocer hasta dónde una
tecnología es respetuosa de la calidad del paisaje de una zona. Esto constituye una
preocupación permanente en cualquier tipo de industria en el mundo, pero muy,
especialmente, en la minería, que es una actividad que produce un fuerte impacto
paisajístico en la zona donde se asienta la mina y consecuentemente con ello afecta la
calidad de vida de la población del lugar.
El indicador tecnología aporta informaciones muy valiosas que están directamente
relacionadas con los consumos de las tecnologías mineras y que en el análisis holístico
que se está proponiendo de las relaciones hombre – naturaleza – sociedad poseen una
significativa importancia y que necesitan tenerse en cuenta en el momento de determinar

�92
el desarrollo compensado. Se trata del análisis de los consumos de agua y de energía en
los procesos de producción en las minas y, en consecuencia con esto, las afectaciones
que se les ocasionan a otros sistemas de recursos naturales, situados en la misma
cadena natural, en este caso, a las fuentes de agua.
Las respuestas a estas preguntas claves permiten que podamos establecer la relación
que existe entre la explotación de los recursos no renovables en un área determinada y
los renovables, lo cual constituye uno de los momentos esenciales en la consecución de
una política de desarrollo compensado en la minería. Ello permite que se puedan realizar
una evaluación de los impactos que las actividades mineras, según las tecnologías que se
emplean en los procesos productivos, ocasiona en la agricultura, la industria forestal y la
pesquera. Todo ello contribuiría a tener una idea más precisa de las diferencias notables
que existen entre las tecnologías que se utilizan en la industria cubana del níquel. Cada
una de estas preguntas se responde a partir del conocimiento de los desechos que se
vierten a los diferentes ecosistemas donde se ubican estos recursos y los impactos que
ocasionan sobre los mismos y sobre los individuos que encuentran su hábitat en ellos.
Lógicamente, este análisis tiene en consideración el concepto amplio de tecnología que
se está utilizando en la Tesis, especialmente válido para evaluar dentro del indicador
tecnología el problema de la transferencia de tecnología como variable que muestra el
grado de desarrollo de los recursos materiales y humanos alcanzados por un Proyecto
minero y su relación con otros en el mundo a partir del análisis de la tecnología
transferida y el nivel de asimilación de la misma en las comunidades receptoras.
Esta pregunta tiene que buscar la forma de evaluar las relaciones socioculturales,
partiendo de considerar que la tecnología transferida procede de un ambiente
sociotécnico diferente.
Así aparece una nueva pregunta relacionada con la cantidad de trabajadores empleados
en las actividades mineras, es decir, la relación existente entre las tecnologías y el
empleo. Se deben incluir también las actividades paramineras, lo cual da una medida
más exacta de la relación anterior.
No puede quedar fuera de este análisis la pregunta sobre la productividad del trabajo de
las tecnologías y la relación de esta con la generación de impactos negativos sobre el
medio ambiente en el sentido de la generación de residuales y las pérdidas económicas
que los mismos ocasionan. En esta pregunta se deben tener en cuenta los indicadores
internos que permitan medir la eficiencia de las tecnologías, a partir de los indicadores
productivos que las empresas mineras han validado.
Otra interrogante va dirigida hacia el problema de la participación pública en la gestión
tecnológica con la cual se puede medir la participación de todos los actores sociales de un
Proyecto minero determinado en la gestión tecnológica de una empresa cualquiera, lo
que da una medida sobre cómo se pueden integrar en un mismo proyecto los intereses

�93
empresariales y comunitarios y hasta dónde los mecanismos de las empresas están
abiertos al control ciudadano. Para lograr comprender este elemento hay que tener claro
que se considera, en este análisis, a los sistemas administrativos como tecnologías, de
ahí el por qué hablamos de control ciudadano de las tecnologías. El objetivo de esta
pregunta coincide plenamente con la filosofía del desarrollo sustentable que al hablar de
justicia intrageneracional tiene que encontrar la forma de que las diferentes empresas e
instituciones administrativas y políticas, que se asientan en un territorio, se abran al
control ciudadano, demostrando con ello la existencia real de una voluntad política que
demuestre que esto es posible dentro de los marcos de un sistema político cualquiera.
Las tecnologías flexibles están llamadas

a imponerse en el sector minero porque,

sencillamente, no resulta sustentable diseñar una fábrica para explotar un solo mineral.
La existencia de escombros producidos como consecuencia de los sistemas productivos
actuales es una muestra de incapacidad tecnológica y de una seria amenaza para el
medio ambiente. “Así por ejemplo, las presas de residuos mineros, algunas escombreras
y también algunas minas abandonadas o yacimientos prospectados y no explotados son
también reservas que debemos tener catalogadas [...]”(Carvajal &amp; González, 2002:371).
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus preguntas claves.
Indicador

Tecnología

Acciones claves del indicador

Cumple
la
acción
si no

¿Las tecnologías ocasionan impactos irreversibles sobre el
paisaje?
¿Las tecnologías utilizan combustibles renovables?
¿Las tecnologías son eficientes consumidoras de agua?
¿El uso de las tecnologías respeta los recursos renovables?
¿Las tecnologías transferidas fueron asimiladas?
¿Las tecnologías empleadas respetan la sociodiversidad local?
¿Las tecnologías degradan los residuales para otros usos?
¿La gestión tecnológica es participativa?
¿Se utilizan tecnologías apropiadas en algunas de las etapas
de la minería?
¿Se considera el conocimiento popular en la selección de las
tecnologías?

∑
Los indicadores económicos representan un conjunto dirigido a medir la factibilidad
económica de los complejos mineros y los aportes de estos al logro del desarrollo
compensado. En primer lugar, es preciso señalar que la explotación de un yacimiento,

�94
tomando estos indicadores como referencia, sería sustentable si reporta ganancias netas
con relación a los activos fijos empleados en su ejecución.
Para sustentar la proposición de un nuevo paradigma de desarrollo para la minería, es
preciso dentro de los indicadores económicos “[...] medir la forma en que la empresa
influye en la economía, regional o nacional, en términos de la utilización de los recursos y
creación de riquezas” (Alvarez, 2003:281). Es decir, la forma en que esta contribuye al
crecimiento económico, y a la creación de un marco favorable para la materialización del
desarrollo sustentable.
La determinación indicadores económicos, como se analizó en el indicador tecnología,
depende del proceso tecnológico que se utiliza en el procesamiento de los minerales y del
tipo de minería que se desarrolla. Estos están directamente relacionados con los procesos
mineros, con las materias

primas que se utilizan en las plantas, lo cual tiene que

diferenciarse en el momento de elaborarse los indicadores.
Una idea defendida a lo largo de esta investigación es la necesidad de la internalización
de las externalidades ambientales por parte de las empresas mineras lo cual conduce a
contabilizar lo que ellas dedican anualmente a la protección del medio ambiente,
incluyendo aquí el análisis económico de los indicadores ambientales. Este enfoque
incluye el problema del tratamiento de los residuales y las escombreras.
Estos indicadores, sin embargo, no son suficientes para reflejar toda la acción ambiental
de una empresa, de ahí que sea necesario analizar en otra pregunta lo utilizado en
materia de superación ambiental. Por ello se considera que la creación de un Sistema
Integral de Superación es una de las vías mediante las cuales se puede alcanzar la
compensación en las empresas mineras. Esto en el sentido de que una vez que se
produzca el cierre de la mina,

la reubicación laboral de los obreros o las posibles

reconversiones industriales que se emprendan depende de la capacidad de estos para
desempeñar otros empleos.
Lo anterior significa que en los presupuestos anuales de las empresas tienen que estar
incluidos todos los gastos que ocasionan las acciones a las cuales se hacía referencia
anteriormente, es decir, los elementos presentes en la dimensión ambiental de
obligatoria consideración en todos los proyectos económicos y sociales en Cuba, a pesar
de que el estado cubano, a través del Sistema Nacional de Educación, asume esta
preparación como parte de su política educacional y de seguridad social que funciona
como un todo único en el país.
Es

imprescindible

señalar

que

la

factibilidad

económica

depende,

además,

del

funcionamiento de las leyes del mercado, si se toma como referencia la comercialización
del producto final. Por ello las empresas mineras deben ser flexibles, de acuerdo con
estas circunstancias, como para encontrar alternativas que compensen las pérdidas
cuando bajen los precios de sus productos básicos.

�95
Lo más económico sería poseer tecnologías flexibles que permitan a los productores
adaptarse a las exigencias del mercado, las que pueden variar en dependencia de los
factores externos tales como el aumento de la demanda, la elevación de los precios,
crisis de los productores tradicionales, etc. Es por eso que el problema de la reconversión
industrial o la asimilación de nuevas tecnologías en los procesos productivos constituyen
una variable que debe ser evaluada dentro de este indicador, como una vía de alcanzar el
desarrollo sustentable a través de la compensación.
Estas respuestas solamente se pueden dar cuando existe un profundo conocimiento
minero – geológico de la zona, las reservas estén bien estudiadas y las tecnologías
existentes por su flexibilidad permitan las llamadas reconversiones industriales.
Estas reservas tienen que ser expresadas en valores económicos concretos, con el
propósito de conocer sí es realmente recomendable la reconversión industrial necesaria
para el procesamiento de las mismas.
En la elaboración de los indicadores de sustentabilidad es necesario tener en cuenta el
costo de la ubicación de los sumideros, en el caso de la producción de níquel existen dos
momentos importantes que analizar. El primero de ellos es la ubicación de los estériles,
en las llamadas escombreras que como se conoce poseen un alto contenido de minerales
con una reserva potencial para nuevos procesos industriales.
El segundo es la problemática del beneficio del mineral en el que se generan importantes
residuales ubicados en las llamadas presas de colas con un alto contenido de minerales
que pueden ser utilizados por otras industrias en caso de existir tecnologías para ello
dentro del país. No poseer

la información económica necesaria sobre estas colas

constituye una debilidad en cualquier tentativa de alcanzar la sustentabilidad en la
minería del níquel.
En la generación de residuales se pierden altos porcentajes de minerales, que pueden ser
utilizados en otros procesos industriales, ante todo, porque no es solamente que estos
residuales no se utilicen al no poder ser explotados con las tecnologías actuales, sino
porque, además, son situados en escombreras

o en presas que no poseen las

características técnicas necesarias para su protección y quedan expuestas a los agentes
naturales de erosión convirtiéndose en peligrosas fuentes de contaminación ambiental.
En los estudios de factibilidad económica es imprescindible incluir, para conocer si un
determinado proyecto minero contribuye al desarrollo sustentable, lo referido al cierre de
las minas. Este es un problema nuevo que aparentemente no tiene relación con la
inversión en específico, pero aquí se puede realizar una pregunta directamente
relacionada con el problema del desarrollo sustentable y la justicia intergeneracional
¿cómo las comunidades mineras actuales pueden compensar a las futuras generaciones
por los daños irreversibles que causan, con la explotación de las minas, a los ecosistemas
de los cuáles dependerán sus vidas? No se está haciendo referencia a la no - disposición

�96
de recursos minerales vitales para sus proyectos, sino a la preservación de espacios
vitales donde vivir.
Indudablemente este es un problema que aparentemente no debe ser incluido en los
gastos de un proyecto minero, es algo ajeno a los inversionistas. Lógicamente, esto
ocurriría de tenerse en cuenta solamente los indicadores económicos, entre ellos, la
factibilidad económica para las generaciones actuales; es decir, las ganancias netas que
percibirían los inversionistas de un proyecto. Pero esto tendría lugar únicamente si no se
presta

atención a las actividades que podrían desarrollar las propias comunidades

cuando se agoten los recursos y

las actividades a que se dedicarían las generaciones

futuras. Analizado el fenómeno de esta forma concreta se propone que esto se convierta
en una pregunta clave de los indicadores económicos
La factibilidad económica de un proyecto minero, vista desde esta lógica, incluye la
necesidad de conocer cómo una actividad minera concreta crea condiciones necesarias
para la aparición de actividades económicas alternativas a las actuales. Es decir, las
empresas tienen que incluir en sus estrategias de desarrollo, políticas que favorezcan la
capacitación de perfil amplio de sus trabajadores y personal técnico y de dirección, para
su reorientación una vez agotados los recursos que explotan, como ya se indicaba
anteriormente.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables.
Indicador

Acciones claves del indicador

Cumple
la
acción
si no

¿Existe una relación costos – ganancias favorable?
¿El valor de la recuperación del mineral es favorable?
¿Los aportes al Producto Interno Bruto son aceptables?
Indicadores ¿El aporte al desarrollo local es viable?
económicos ¿Existe la estrategia de protección ambiental y de los
trabajadores?
¿El tratamiento de residuales mineros se incluye en los
presupuestos anuales?
¿Están previstas las medidas para las compensaciones?
¿Se dedican recursos financieros para el cierre de minas?
¿Existe una Estrategia económica de reinserción de los
trabajadores disponibles?
¿Se conocen las utilidades económicas de las colas y
escombreras?
∑
El indicador conocimiento de los derivados se convierte en un indicador de primer
orden para lograr una compensación económica por los daños que ocasionan las
diferentes operaciones mineras sobre la sociedad, de ahí la necesidad de conocer

�97
anticipadamente cuáles serán los que ocasionará una actividad minera y la urgencia de
encontrar las vías para comercializarlos como materia prima o preservarlos de la acción
de los agentes erosivos del medio ambiente para cuando existan las condiciones
tecnológicas para explotarlos. En la actualidad la gestión de los derivados forma parte de
la estrategia general de las empresas mineras, en primer lugar, por las presiones de la
sociedad para que estos se ubiquen en lugares seguros y en segundo lugar, por las
ventajas económicas de su comercialización o explotación.

Para comprender los

derivados que generan las empresas mineras es necesario poseer, ante todo, un
conocimiento de las tecnologías que ellas emplean.
Como gestión de los derivados se entenderá, para los intereses de este trabajo, la
comercialización de los mismos o la creación de condiciones óptimas para

su

almacenamiento en lugares donde se puedan utilizar con posterioridad. Lógicamente,
esto encarece los costos de producción y no deben ser superiores a los costos que se
generarían en cualquiera de las etapas del proceso productivo. Esto debe ser expresado
en valores numéricos exactos para poder determinar si una actividad minera contribuye o
no al desarrollo compensado de la comunidad a partir de considerar que en este
indicador es perfectamente apreciable la relación entre las actividades humanas, el
espacio, la capacidad de acogida de los mismos, y el soporte de las actividades en el
medio natural.
Los derivados que se pueden gestionar son aquellos que poseen condiciones para
convertirse en materias primas de nuevas industrias, lo cual está en correspondencia con
la ley mineral que los mismos poseen y con las demandas de mercado que existen en el
momento en que ellos se producen. Cualquier acción dirigida a este propósito tiene que
ser valorada aún antes de ser aprobado el inicio de las explotaciones por lo cual se
sugiere que estos estudios se acompañen con el correspondiente análisis de los
derivados. Los derivados que no poseen interés económico hay que reintegrarlos al
medio, que es una vía de compensación por los impactos negativos que las acciones
mineras ocasionan a los diferentes ecosistemas donde están situadas las instalaciones y
a la posibilidad de las generaciones futuras de encontrar sustitutos a las actividades que
dejan de existir como consecuencia del agotamiento de los recursos.
Así la operacionalización de este indicador tendría una primera pregunta y es la
relacionada con la caracterización de los derivados de los procesos tecnológicos con el
objetivo de conocer su composición mineralógica, lo cual permitiría determinar su interés
económico. Una segunda pregunta se relaciona con el conocimiento de los impactos
negativos que estos derivados ocasionan sobre los diferentes ecosistemas y el hombre.
Esta acción, la que denominaremos en lo adelante, impactos de los derivados sobre los
ecosistemas y el hombre reclama de una profunda caracterización de los mismos y del
conocimiento de las especies que se encuentran en la zona inmediata y mediata a la

�98
mina. A través de este análisis es posible integrar un enfoque en el cual se verifique la
relación entre el hombre, la naturaleza y la sociedad en todas sus dimensiones. Esto
cumple con el propósito expresado en este trabajo de considerar en cada uno de los
indicadores las diferentes dimensiones del desarrollo sustentable.
Si estas relaciones no pueden ser expresadas concretamente, no se podrá conocer
realmente cuándo una actividad es sustentable, a partir de los indicadores que se está
proponiendo en el presente trabajo. El establecimiento de acciones en este indicador y en
los de la integración de los recursos a su medio y evolución de los sumideros permitirá
conocer la interrelación entre los derivados de la minería y los demás recursos
ambientales del entorno de una mina.
No cabe la menor duda de que una empresa que genere derivados, que no puedan ser
procesados con sus tecnologías, no contribuye al desarrollo sustentable de la comunidad.
Una acción que permitiría lograr compensar los impactos negativos que ocasiona la
minería sería lograr diseñar complejos mineros que tengan en cuenta la utilización de
estos derivados. Esto, lógicamente, no es posible en aquellos países con bajo nivel de
desarrollo económico si no es únicamente a través de la transferencia de tecnologías o de
la creación de empresas transnacionales.
La existencia de los derivados depende de diferentes factores, los cuales se pueden
minimizar o maximizar de acuerdo con el contexto donde se encuentre enclavada la
industria. Por eso, la valoración de las políticas de gestión de los derivados y su
percepción pública debe ser otra pregunta que se debe tener en cuenta en este
indicador, incluyendo en la misma todo lo relacionado con el transporte de los derivados
hacia los sumideros artificiales. Aquí se incluye, además, lo relacionado con las políticas
de comercialización, que puede encontrar variantes muy diversas según las empresas
mineras y los tipos de derivados que producen.
Para hacer más manejable la recogida de información en este indicador sus preguntas se
incluyen en las tablas de los demás indicadores.
Un importante indicador lo constituye la integración de los recursos a su medio que
es la columna vertebral de la compensación que la sociedad puede lograr en su desarrollo
con relación a la explotación de los recursos minerales. El problema en cuestión se
constituye, en primer lugar, cómo lograr la reinserción de los residuales al entorno, esto
no se trata de la ubicación de los mismos en las escombreras, sino de la reintegración
gradual y sistemática al medio de donde proceden. Lógicamente, esta integración es
artificial teniendo en cuenta que después de ser procesados, los minerales pierden un
alto porcentaje de sus características iniciales, sin embargo, estas transformaciones no
se pueden considerar tan profundas como para no permitir la reinserción al medio (Espí,
1999a).

�99
Pero la cuestión más importante no sería la integración del recurso como tal de forma
aislada, sino la reinserción de este a un sistema donde interactuaba con otros elementos
que desaparecieron como consecuencia de las actividades mineras. La integración de los
recursos a su medio no se puede producir de forma total. Es incompleta porque aún,
cuando pueda devolverse un determinado porcentaje de las características iniciales del
medio ambiente donde se ubica la mina, sería necesario recomponer determinadas
características especiales que facilitarán la vida de las especies que vivían en esas áreas
lo cual no es posible en las condiciones actuales.
Sin embargo, con la integración de los recursos a su medio se crean condiciones para
restablecer las características del entorno.
En segundo lugar,

necesariamente, contemplaría la integración a su medio de las

especies que habitaban en las áreas desmontadas por la minería, a partir del inicio de la
rehabilitación de los terrenos. Para eso las empresas deben conocer previamente las
características de la flora y la fauna que

habita en la zona para luego, cuando se

concluyan las labores de rehabilitación, devolver a su medio las que puedan encontrar allí
condiciones para sobrevivir, adaptarse

y multiplicarse. Esta reintegración se puede

realizar directamente con las mismas especies que habitaban en estas áreas o
combinándolas con otras que contribuyan a introducir transformaciones positivas en el
medio y que no constituyan un peligro para las autóctonas sino, por el contrario, que
puedan crear condiciones para mejorar la sobrevivencia de estas. Este tipo de enfoque
es de vital importancia porque la minería no solamente impacta ecosistemas, también
sus actividades ocasionan impactos negativos sobre sociosistemas situados directamente
en la zona donde se ubica la mina o indirectamente. Por dos razones básicas, porque
desaparecen los medios que garantizaban su subsistencia o porque se alteran sus estilos
de vida por la introducción de nuevas prácticas sociales. Entonces se está abocado a
encarar, en tercer lugar, la reinserción de las comunidades afectadas por las actividades
mineras y por el cierre de minas.
En la intención de reintegrar los recursos a su medio se puede plantear que las empresas
en sus políticas de gestión deben tener en cuenta los espacios libres que deja la minería
para ser utilizados como depósitos de residuales. Esto coincide perfectamente con los
objetivos planteados en este indicador, considerando que estos se reubiquen en los
espacios de los cuales fueron extraídos, creándose condiciones para protegerlos de los
agentes erosivos naturales y aptos para desarrollar en ellos actividades alternativas.
Estas pueden ser las que se realizaban antes de producirse el minado de la zona, o
nuevas actividades de acuerdo con las propiedades que se les puedan devolver a estas
áreas.
En sentido general, las acciones de este indicador tendrían que partir de una primera
pregunta en la que se analizará el conocimiento, por parte de las empresas, de las

�100
posibilidades de reintegración del recurso para lo cual tiene que utilizarse toda la
información que aportan los indicadores. Este análisis puede concluir que no es posible la
integración del recurso a su medio, caso en el cual tendría la empresa que sugerir
variables más adecuadas para minimizar los efectos de su ubicación en otros espacios
artificiales.
Otra pregunta estaría dirigida al análisis de las compensaciones a los recursos socio culturales que se impactan negativamente como consecuencia de la actividad minera, es
decir; cómo las empresas han considerado sus obligaciones de integrar a espacios
naturales o artificiales a los diferentes grupos humanos que residen en las zonas mineras
o que son desplazados como consecuencia de la práctica de las actividades propias de
estos proyectos. En esta pregunta, se incluyen a los recursos humanos, precisamente,
por la visión que se posee acerca del análisis de las relaciones ambientales como
resultado

de

interacciones

entre

elementos

pertenecientes

a

sociosistemas

y

ecosistemas.
Este indicador reclama la existencia de una pregunta en la cual se analicen las
tecnologías disponibles para realizar la integración de los recursos a su medio y los
costos de dichas

operaciones. La integración, a la larga, es una necesidad para las

empresas mineras porque reduce los costos de la rehabilitación de los terrenos y
devuelve algunas propiedades al paisaje destruido por las actividades de la minería. Es
decir, que no es necesario mover las grandes cantidades de materiales para depositar en
las oquedades que resultan como consecuencia del minado, su relleno profundo se
realiza con materiales procedentes de los propios terrenos, situación esta que facilita una
rehabilitación más natural.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables.
Indicador

Integración
de los
recursos a
su medio

Preguntas claves del indicador

¿Se conocen los desechos con calidad para ser integrados?
¿Existe una estrategia de reubicación de los asentamientos
impactados?
¿Existe una caracterización socio – cultural del entorno de la
empresa?
¿Se conocen los impactos socio – culturales sobre los
asentamientos humanos?
¿Existe un catastro de flora y fauna en las áreas de la empresa?
¿Se dispone de tecnologías para realizar la integración?
¿Los espacios libres se utilizan con propósitos sociales?
¿Existe un inventario de sitios patrimoniales?
¿Se considera en las operaciones los impactos sobre sitios
patrimoniales?

Cumple
la
acción
si no

�101
¿Se considera la restauración y recuperación de sitios
patrimoniales?
∑
La determinación de las actividades alternativas es un indicador que corrobora la
tesis que defendemos con relación a la minería y la posibilidad de la existencia de un tipo
de desarrollo que proteja el medio ambiente a través de compensaciones.
En este sentido, se están proponiendo dos vías para el logro de la compensación de la
cual se ha estado hablando a lo largo de la presente tesis, una primera en la que se
analizan los impactos positivos que genera la minería sobre el medio ambiente de la zona
donde se ubica la mina. Estos pueden considerarse a partir de un número de indicadores
socioculturales entre los cuales agruparíamos, por ejemplo, la generación de empleos
directos e indirectos que contribuyen a la incorporación al trabajo de un determinado
número de personas, la creación de infraestructuras y facilidades económicas para
segmentos de población directamente empleados en las minas e indirectos.
La segunda vía para compensar los impactos irreversibles que la minería ocasiona como
consecuencia de sus prácticas, es la creación de condiciones propicias, a partir de los
recursos actuales, para que las futuras generaciones puedan encontrar alternativas para
satisfacer sus necesidades materiales y espirituales, sin dejar de utilizar todos los
recursos que necesitan para las actuales generaciones.
Por eso, las acciones de este indicador estarían dirigidas a la existencia de estrategias
que permitan a las generaciones futuras de las zonas donde se ubican los complejos
mineros, cuando se agoten los recursos que ahora utilizan, el surgimiento de actividades
alternativas. Para ello los gobiernos locales, provinciales y nacionales deben tener un
dominio pleno de la política de empleo y superación de su localidad, que ofrezca toda la
información necesaria para iniciar proyectos en las zonas en cierre o para reubicar los
recursos disponibles de la forma más eficiente.
Estas proyecciones exigen de una estrategia que facilite una capacitación de perfil amplio
donde aparezcan condiciones para que al producirse el cierre de una mina, sobre la base
de estos conocimientos, los trabajadores puedan ser empleados por otras empresas o se
puedan crear nuevas sobre la base del perfil que posean.
Este indicador tiene que sugerir a los decisores de políticas, a partir del aporte de la
minería a los territorios y de los valores creados, qué hacer cuando se agoten todos los
recursos que existían en los yacimientos. Es decir, cómo contribuye la industria minera al
desenvolvimiento social de las regiones, al crear condiciones para que surjan actividades
alternativas.

�102
Cuando se habla de qué actividades desempeñará el personal que se emplea en las
minas actuales hacemos referencia, de forma estrecha, a los puestos de trabajos que se
deben crear para los que resulten disponibles de las empresas cerradas.
Lo realmente importante es cómo, a partir de la cultura que poseen los diferentes grupos
humanos, que viven en las comunidades mineras actuales, pueden surgir otras
actividades para las cuales su cultura sirva de

partida. En este sentido se considera

como cultura a las tecnologías mineras, los valores y las tradiciones acumuladas por los
pueblos de los asentamientos mineros.
Una visión más completa de las actividades alternativas tiene como referencia
obligatoria, en primer lugar, los estudios del entorno económico donde se ubica la mina
con el propósito de conocer hacia que empresa reubicar los trabajadores disponibles del
cierre. Y en segundo lugar, por la determinación de, a partir de las tecnologías que se
disponen, posibles actividades a realizar en las instalaciones de la mina, para lo cual se
apoya en las informaciones que se obtienen de los indicadores que se proponen en la
tesis.
Las informaciones necesarias para la toma de decisiones sobre la aparición de actividades
alternativas las encontramos a partir de las acciones de otros indicadores analizados con
anterioridad.
La evolución de los sumideros se convierte en un importante indicador a tener en
cuenta en nuestro caso, porque la naturaleza, como se conoce, es fuente de materias
primas y sumideros de desechos. Precisamente por eso, el desarrollo sustentable no
puede incluir únicamente a la fuente de los recursos, sino que es muy importante valorar
el lugar de los sumideros. En esta dirección, por evolución de los sumideros se entienden
los cambios que tienen lugar en el agua, el aire y la tierra como los sumideros naturales
hacia donde se vierten los desechos y la calidad de estos a partir de la absorción de los
mismos para actuar como reservorio natural de millones de especies y como condiciones
imprescindibles para mantener el equilibrio de una zona.
Esta es una situación particularmente importante en la cuestión de la evaluación de los
elementos que intervienen en la sustentabilidad porque los problemas derivados de la
saturación de los sumideros tienen un carácter global por

las características de los

sumideros a través de los cuales viajan contaminantes largas distancias, afectando zonas
alejadas del lugar donde se generaron, especialmente el aire y las aguas.
El análisis de los factores ambientales y económicos que influyen en la ubicación de un
sumidero artificial y sus consecuencias para los actores ambientales de las comunidades
cercanas a la zona se sitúan en una pregunta obligatoria a tener en cuenta dentro de
este indicador

y en la que perfectamente pueden constatarse en su integridad las

relaciones ambientales. La construcción de un sumidero artificial no es únicamente una
acción tecnológica, como parte del proceso industrial de una empresa minera dada, sino

�103
que es una decisión política por sus implicaciones para los diferentes decisores de
políticas ambientales. Este es un momento en que se verifica plenamente la relación de
la empresa con la comunidad, y un nivel en el que se ponen de manifiesto las más
conocidas dimensiones del desarrollo sustentable, la ambiental, la económica y la social;
que en nuestra visión incluye la política.
La naturaleza posee una capacidad determinada de reciclar las materias extrañas que
el hombre con su actividad lanza a los diferentes ecosistemas. Esa función también es
limitada, contrariamente al criterio de los desarrollistas acerca de su carácter ilimitado.
Estos desechos necesitan de un tiempo para ser reciclados, según el nivel de los mismos
y de la posibilidad del ecosistema para asimilarlos, tanto en los sumideros naturales
como en los artificiales. Si el nivel es superior al que puede asimilar la naturaleza, se
rompe el equilibrio de los ecosistemas impactados y de los situados en la misma cadena,
comportamiento diferente en los sumideros referidos con anterioridad. Por eso es
conveniente que exista una acción en la se tenga en cuenta la relación entre los
diferentes ecosistemas ubicados en la zona donde se sitúa el sumidero y los desechos
que alberga, para lo cual es necesario conocer las características de los mismos y su
nivel de agresividad hacia las diferentes especies que forman las comunidades que viven
en sus reservorios.
Otra pregunta de este indicador, que guarda una estrecha relación con el análisis anterior
sería la referida a la relación entre los desechos mineros y el tiempo necesario para, a
partir del

análisis de las propiedades mineralógica, que mantienen después de los

diferentes procesos mineros logren ser asimilados por los sumideros.
El sumidero cumple una doble función, como destino final de los desechos sociales y de
las producciones de las industrias. En el caso concreto de las industrias mineras los
desechos de la producción tienen que constituir una preocupación permanente en los
diferentes

esquemas

productivos.

Ellos

constituyen

una

fuente

permanente

de

contaminación ambiental y a largo plazo una pérdida de materias primas para futuros
procesos productivos dentro de las empresas.
La información pertinente para la ubicación y evolución de sumideros se puede encontrar
en las tablas de los indicadores considerados de mayor generalidad.
Los indicadores legales constituyen un momento decisivo

en la búsqueda

de la

sustentabilidad. En el caso de los recursos naturales, las leyes ambientales son la
expresión de una voluntad política de las clases que poseen el poder político,
ordenamiento jurídico de suma importancia en la medida que protege recursos que, por
su disposición en la naturaleza, se consideran difusos y aparentan ser de uso común sin
una jurisdicción específica. Esto constituye una limitación en su protección y en la
elaboración de los diferentes códigos ambientales.

�104
Esta situación implica la necesidad de la existencia de leyes capaces de abarcar todos los
objetos que protegen, tanto en su configuración técnica como en los diferentes
instrumentos que propone para cumplimentar con sus articulados. Técnicamente
hablando la ley tiene que quedar formulada de forma eficiente, de acuerdo con el objeto
que protege y que los instrumentos que propone permitan hacerla eficiente. Por otra
parte, debe ser elaborada teniendo en cuenta las demás leyes existentes en el país en
materia directamente ambiental, indirectamente ambiental y las no ambientales para que
sus artículos no entren en contradicción con los de otras leyes y para que se pueda
cumplir lo legislado a través de los instrumentos existentes.
Por otra parte, es necesario la presencia de instituciones tanto las especializadas en
promulgar las leyes, que son las que garantizan que estas cumplan con los intereses de
los grupos que las promueven, como aquellas que velan por el cumplimiento de lo
legislado.
Todo lo anteriormente lleva a proponer las siguientes acciones dentro de los indicadores
legales: leyes directamente mineras y su reflejo en las mismas de las etapas de la
minería lo cual sirve para conocer hasta dónde es posible proteger realmente un recurso.
Otro elemento que tiene una estrecha relación con el anterior es el relacionado con los
llamados instrumentos ambientales que sirvan de base para el cumplimiento de la
política de desarrollo sustentable, expresada en los diferentes cuerpos legales y que
lógicamente no posee una ley específica que conduzca al logro de un desarrollo en la
minería que contribuya a la sustentabilidad de la comunidad.
La existencia de instituciones es otra acción en este indicador a partir del análisis del
papel que desempeñan las diferentes instituciones con relevancia ambiental o no que
existen dentro del país para regular todas las relaciones entre el hombre, la naturaleza y
la sociedad. Lo verdaderamente notorio en esta acción sería observar el funcionamiento
de estas empresas dentro de la lógica del movimiento de la sociedad y cómo estas
instituciones contribuyen a trazar estrategias legales para la consecución de un desarrollo
sustentable amparado por cuerpos legales modernos, surgidos dentro de la más absoluta
constitucionalidad. Las instituciones de carácter técnico trazan normativas que son de
obligatorio cumplimiento para los diferentes sujetos mineros, que son amparadas por las
llamadas ramales, que sirven de base para la elaboración de regulaciones de carácter
administrativo por parte de las instituciones que actúan en representación de los
intereses estatales.
Interesante es analizar en este indicador, a través de una nueva interrogante, las normas
ramales y su relación con las demás leyes aprobadas para la regulación de la explotación
de los recursos minerales que protegen y su relación con los intereses de la economía
nacional y con la infraestructura económico - social del territorio donde se ubican las
empresas.

�105
Todas las leyes, decretos y normas que se aprueban en el país guardan una relación con
los acuerdos internacionales, que en materia ambiental han sido aprobadas por
diferentes organismos, instituciones y convenciones internacionales a las cuales
pertenece el país. Es decir, que la pertenencia a organizaciones mundiales generadores
de acuerdos ambientales y el cumplimiento y reflejo en las leyes nacionales de lo que se
ha acordado para todas las naciones acogidas a ellos, otorga credibilidad a la actuación
de los países en materia ambiental. Esto en cuanto al país, en sentido general y en
cuanto a las empresas, en particular, significa que deben cumplir con lo estipulado en los
organismos internacionales a los que pertenecen sus ministerios o grupos ramales, por el
tipo de recurso y la tecnología que se emplean en los procesos productivos.
Cada actividad económica y cada nación independiente posee leyes que los inversionistas
tienen que cumplir, en el caso de Cuba existe la Ley de Inversión Extranjera que
promueve la búsqueda del desarrollo sustentable en sus inversiones, especialmente, en
la minería, voluntad expresada por el gobierno cubano en la Ley de Minas y la Ley del
medio Ambiente.
Este indicador permite conocer hasta dónde una actividad cumple con lo legislado y, en
consecuencia con ello, cómo tributa a la racionalidad de los diferentes proyectos
nacionales, es decir, cómo las leyes se convierten en un instrumento para la concreción
de una voluntad política que privilegie o no, más allá de intereses económicos, el logro
de la sustentabilidad ambiental. Y lo fundamental para este indicador es conocer cómo
las leyes contribuyen al logro de la compensación en una actividad tan agresiva para el
medio ambiente.
Pero como se ha demostrado, los indicadores de sustentabilidad para la industria
extractiva se mueven dentro de un contexto más amplio donde existe un sinnúmero de
indicadores ambientales y de sustentabilidad.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables.
Indicador

Indicadores
legales

Preguntas claves del indicador

¿Existe una estrategia de protección de los recursos
renovables?
¿Se protege la biodiversidad vinculada con los yacimientos?
¿Existe una estrategia de protección de los ecosistemas
asociados?
¿La empresa posee instrumentos ambientales propios?
¿La relación entre los instrumentos propios y los nacionales es
efectiva?
¿La relación entre los instrumentos propios y los internacionales
es efectiva?
¿Las normas ramales se reflejan en el ordenamiento jurídico
empresarial?

Cumple
la
acción
si no

�106
¿Existe una validación internacional de la gestión de la
empresa?
¿Existe de una Estrategia de educación jurídica?
¿Se cumple con todos los artículos de la Ley de Minas del país?
∑
Evidentemente la operacionalización de estos indicadores es una tarea de gran
envergadura teórica y práctica que tiene que ser validada en una empresa minera
concreta y que requiere en su solución de la participación multidisciplinaria. La propuesta
que se realiza en esta tesis tiene como objetivo ofrecer un conjunto de indicadores, que
evaluados de forma cualitativa brinden una visión de las relaciones ambientales, como
punto de partida para la obtención de informaciones valiosas en el camino de la
concreción de un desarrollo compensado, que contribuya a la sustentabilidad de la
comunidad, donde se insertan los complejos mineros.
Para continuar con la lógica de este análisis se hace necesario ofrecer una visión de las
actividades alternativas que, en sentido general, pueden surgir en las comunidades
mineras si realmente estos indicadores se convierten en un punto de partida para la
toma de decisiones por parte de todos los actores implicados en los procesos
ambientales.
3.6. Actividades alternativas para la sustentabilidad de la minería
La lógica del análisis expuesto, a partir de validar los indicadores propuestos
anteriormente, sugiere la necesidad de un análisis de las actividades, que de acuerdo con
esta visión, se constituyen en alternativas de compensación posterior al cierre de minas.
Estas actividades deben ser consideradas dentro de las estrategias ambientales que
existen en los diferentes territorios mineros, como una dimensión presente antes de
iniciarse un Proyecto minero. A continuación se analizarán cada una de estas actividades:

¾

Creación de nuevas tecnologías:

La explotación de los recursos minerales en las minas, con las tecnologías actuales
evidentemente ocasiona, como se ha dicho anteriormente impactos negativos, pero
también aporta una experiencia positiva que se puede expresar en el proceso de
aparición de nuevos conocimientos. Estos conocimientos se convierten en la base de una
cultura técnica en los diferentes grupos sociales pertenecientes a la comunidad laboral
minera, todo ello bien fundamentado en la idea de que las diferentes modalidades del
desarrollo tecnológico están estrechamente relacionadas con la sociodiversidad, además,
existe una relación compleja entre las tecnologías que una sociedad es capaz de asimilar
o crear y la cultura de dichas sociedades.
La idea que se defiende gira alrededor de la necesidad de que el desarrollo actual de la

�107
minería se convierta en la base del surgimiento de una cultura técnica que produzca
nuevas tecnologías, que sirvan de alternativas para el desarrollo de las comunidades
mineras, cuando se agoten los yacimientos.
Esta idea presupone el desarrollo de estrategias especiales en estas áreas, que sean
capaces de crear nuevas tecnologías en la medida en que los sistemas técnicos que se
ponen en práctica sean capaces de dar respuestas efectivas a los retos que van
imponiendo las diferentes actividades mineras. Por sistema técnico se define a “un
dispositivo complejo compuesto de entidades físicas y de agentes humanos cuya función
es transformar algún tipo de cosas para obtener determinados resultados característicos
del sistema” (Quintanilla, 2001:61).
La explotación del mineral principal debe traer consigo la aparición de nuevos
conocimientos sobre el comportamiento de la naturaleza en las condiciones del desarrollo
concreto de esa minería, los cuales, de hecho, contribuyen al enriquecimiento del
conocimiento humano en esa área y al surgimiento de nuevas oportunidades de
desarrollo económico para los grupos que manejan dichos recursos. Pero también,
obligado por la práctica, aparecen investigaciones sobre los recursos acompañantes del
mineral principal, lo cual ofrece nuevas oportunidades de compensación económica al
producir conocimientos que sirven para fundamentar nuevos proyectos de desarrollo en
la minería y en otras actividades. Esta es una vía que tiene que generar empleos cuando
se hayan agotado los recursos minerales.

¾

Espacios artificiales como patrimonio geológico – minero:

El desarrollo de empleos, a partir del surgimiento de nuevas tecnologías, y teniendo
como punto de partida la visión amplia que se expresó anteriormente, lleva aparejado
una estrategia integral de formación de recursos humanos que debe preparar a los
trabajadores de las diferentes plantas y niveles de las empresas para que enfrenten los
requerimientos de otras actividades dentro del mismo sector o en otros. Es decir, hay
que formar trabajadores de perfil amplio que cuando desaparezcan las opciones laborales
que existen en la actualidad puedan enfrentar otras oportunidades. Esta es una variante
que ve al hombre en lo individual y a los sistemas técnicos, entendidos estos como
sistemas socio técnicos.
Por sistema sociotécnico se entiende a los sistemas que “[…] incorporan componentes
culturales, económicos y organizativos o políticos, y además funcionan y se desenvuelven
en un entorno formado por otros sistemas sociales más amplios que influyen en ellos y a
su vez son afectados por ellos” (Quintanilla, 2001:63-64). Esta visión se corresponde con
la idea de proponer para la minería una nueva forma de ver el desarrollo a partir de las
compensaciones, basadas precisamente en analizar esta actividad insertada en un
sistema donde interactúa con otros componentes. El desarrollo minero, en virtud de lo

�108
anterior, puede ser compensado porque existen estructuras en el interior de los sistemas
sociales que permiten, principalmente compensar los desequilibrios apoyándose en
correcciones de tipo sociales.
Todo ello es posible porque, precisamente, “Parte del entorno social de cualquier sistema
técnico es un sistema cultural que incluye conocimientos científicos y tecnológicos, pero
también otros componentes culturales referidos a valores, representaciones o creencias,
etc. La situación se puede resumir en los siguientes términos: la cultura forma parte de
los sistemas técnicos y la técnica forma parte de la cultura” (Quintanilla, 2001:64).
Especialmente, el considerar que dentro de los sistemas culturales entran los
conocimientos científicos y tecnológicos, los cuales forman parte de los sistemas técnicos
apunta hacia la importancia que tiene para la aparición de actividades alternativas, como
vía de compensaciones, el desarrollo del conocimiento geológico – minero como base de
la aparición de nuevas tecnologías que serían el punto de partida para otras fuentes de
riquezas en las comunidades mineras.
A partir de esta visión, se propone la conservación del Patrimonio geológico – minero
como una vía de compensación por las riquezas que dejarán de percibir las generaciones
actuales y futuras cuando dejen de existir los recursos primarios que ofrecían los
diferentes complejos mineros. Como consecuencia de la conservación de los valores
patrimoniales quedan instituciones materiales que atesoran valores, tanto como reflejo
del nivel científico y las conquistas sociales de los grupos que los crearon, así como,
valores intangibles. Estos últimos, los referidos a los valores de los sistemas culturales y
que, indudablemente, poseen interés para otras actividades mineras, en tanto se
constituyen en formas concretas de expresar la relación del hombre con la naturaleza en
una actividad particularmente importante para el desarrollo de la humanidad.
Por todo ello en la ordenación del territorio, en minería, hay que “prestar atención a los
restos arqueológicos que existen en el entorno o hayan aparecido en el comienzo de las
labores mineras, así como, la existencia de explotaciones antiguas o edificios de interés”
(Carvajal &amp; González, 2002:372). La importancia de este hecho llevó a proponer como
una variable del indicador integración de los recursos a su medio,

“Sitios de interés

patrimonial y cultural”, como una forma de garantizar la base de esta actividad
alternativa.
En este mismo sentido se hace imprescindible “[...] recoger muestras de minerales y
fósiles representativos [...] así como realizar fotografías de estructuras o formaciones
geológicas de interés singular y de la evolución de la explotación, y recopilar información,
fotografías, herramientas y útiles correspondientes a las labores antiguas [...]” (Carvajal
&amp; González, 2002:372). Esta idea debe quedar bien clara para los tomadores de
decisiones, los cuales deben incluir los gastos que ocasionen dichos inventarios en los
costos de los proyectos mineros.

�109
Todo estos valores se convierten en fuentes directas para la aparición de actividades
económicas alternativas que se expresarían en diferentes modalidades, las cuales van
desde el turismo, la docencia, la investigación científica, con base en las instalaciones
que quedan como consecuencia del cierre de las minas, así como, la elaboración de
software, y producciones científicas en diferentes soportes a partir de todos los
conocimientos científicos y tecnológicos acumulados en las comunidades que se asientan
en estas áreas.

¾

Desarrollo de complejos mineros integrales:

Todo el desarrollo socio productivo que posee la comunidad minera de Moa permite, a
partir de la utilización de la ciencia y la tecnología mineras desarrolladas en el país, que
se puedan crear complejos mineros integrales donde se exploten todos los recursos que
se encuentran en los actuales yacimientos. Esto se puede hacer realidad en dos sentidos;
primero, creando condiciones para explotar las colas y residuales que las empresas
mineras producen como consecuencia de sus esquemas productivos. Estos residuales se
pueden explotar cuando al cierre de las empresas primarias, las instalaciones existentes
se reconviertan en función de los mismos o creando nuevas empresas que utilizarán,
como se ha planteado en esta tesis, los recursos humanos de perfil amplio que laborarán
en las instalaciones mineras y con el respaldo del potencial científico tecnológico creado
en el territorio.
Estas instalaciones pueden ser reconvertidas con otros fines productivos en actividades
ajenas a la minería y que, precisamente, pueden surgir, sí desde la etapa de exploración,
se tiene en cuenta qué sucederá cuando los recursos que existen desaparezcan
totalmente. Sería necesario para ello realizar una profunda labor de Gestión de Recursos
Humanos que tenga en cuenta todas las potenciales productivas del municipio.
La posibilidad de la existencia de estos complejos mineros conduce a un estudio
profundo, en los planes de ordenación del territorio de las reservas mineras. “Es
necesario poseer una cartografía de caracterización y demarcación de potenciales futuras
reservas – que hoy día no lo son por falta de tecnología adecuada -, consiguiendo de esta
manera no enterrar reservas de metales que podrían ser aprovechadas en el futuro
cuando exista la metodología de tratamiento que lo permita” (Carvajal &amp; González,
2002:371).
En segundo lugar, creando empresas con sistemas tecnológicos cerrados que no
produzcan residuales y consecuentemente con ello se conviertan en una variante que
privilegie la protección de los valores ambientales existentes en las áreas mineras. Esta
es una variante, que en las condiciones actuales no está al alcance del país inmerso en
una crisis económica agravada por presiones externas. Sin embargo, esta debe ser la
aspiración de los países que como Cuba, encaran las tareas del desarrollo en condiciones

�110
de marginalidad económica.
Es importante que se tengan en cuenta los componentes de los sistemas sociotécnicos,
los cuales, como se expresó con anterioridad, son de índole cultural, económica,
organizativa y política.
La propuesta final va encaminada a concretar en una vía los elementos materiales y
espirituales que se han propuesto como alternativa de compensación.

¾

Formación de una cultura minera de la sustentabilidad:

La experiencia en el desarrollo de más de 50 años en la minería del níquel y la existencia
en Cuba de importantes polos mineros que se convirtieron en notables comunidades y la
experiencia

internacional

conducen

a

proponer

esta

vía

como

alternativa

de

compensación. Se trata de formar una cultura minera de la sustentabilidad sobre la base
de la relación educación – cultura -

comunicación. Esta cultura minera de la

sustentabilidad exige la existencia de Programas de educación ambiental para todos los
miembros de la comunidad.
Esto será posible si en la práctica social se entiende la cultura como un proceso de
creación y difusión de valores articulados en la conciencia social y hechos realidad en el
intercambio del hombre con la naturaleza como relación de dominación y subordinación.
A lo largo de este Capítulo se han abordado diferentes aspectos de la problemática de la
cultura en la minería.
La comunicación en esta visión se propone como un proceso de creación y difusión de
valores, tarea de primer orden en las comunidades que deben encontrar formas de
promover los propios de las identidades a las que pertenecen los actores de cada
proyecto. Es imprescindible para ello que los diferentes actores comunitarios, encargados
de la formación de una cultura minera de la sustentabilidad tengan claro que la
comunicación tiene una función valorativa. Esto es de gran importancia para los
miembros de la comunidad pues, en la medida que otros sectores conozcan la realidad
de lo que sucede, los valores que crea la minería, se produce un cambio en la percepción
pública hacia la actividad, lo cual beneficia, en primer lugar, a los proyectos mineros en
desarrollo y que están por llegar.
En el contexto mundial, el problema de la comunicación como proceso de formación y
difusión de valores y transmisión de mensajes en la opinión pública, está adquiriendo
dimensiones, en ocasiones, dramáticas; pues, la globalización ha cambiado todos los
paradigmas que hasta hace muy poco se tenían. Así, impulsados por unos medios de
información, que en el ámbito planetario están al servicio de las potencias dominantes,
difusoras de imágenes al servicio de los intereses de grandes compañías, grupos de
presión y naciones centrales, los países subdesarrollados se ven forzados a la adopción
de políticas que los llevan a la quiebra ante el empuje de competidores de gran fuerza

�111
económica y desarrollo tecnológico. Por eso, la más acertada planeación territorial en la
minería

se convierte en una acción preventiva ante los posibles desafueros de las

políticas dominantes en el nuevo orden económico internacional.
La educación es vista como el proceso de formación de valores a través instituciones
científicas que dirigen su actividad teniendo en cuenta leyes didácticas con metodologías
concretas en las que a través del profesor se cumple con el encargo social de
sistematizar los valores institucionalizados convirtiéndolos en leyes, categorías, hábitos,
habilidades científicas y productivas. Es decir, convertir los valores de la sociedad en
formas concretas de actuación a favor de la comunidad, sin perder en este proceso la
visión de la identidad cultural como una forma de identificación de esta con un modelo de
desarrollo, es decir, dirigir el proceso de una formación de una cultura de la
sustentabilidad al fortalecimiento de la identidad, evitando la pérdida de los símbolos
identitarios de las comunidades.
En este sentido, la educación ambiental, como vía para formar una cultura de
responsabilidad del sujeto ante el medio ambiente, con base de orientación científica, es
vital para el cumplimiento del encargo social de alcanzar la sustentabilidad en la minería.
Conclusiones:
♦

El desarrollo sustentable es una elaboración teórica que no responde a los intereses
de los países subdesarrollados. La razón instrumental que le subyace no permite
explicar en toda su riqueza el problema ambiental como resultado de relaciones
sociales subjetivizadas en los marcos de una forma concreta de comprender la
relación del hombre con la naturaleza. Sólo enfocando la relación naturaleza –
sociedad desde el holismo ambientalista se podrán generar estrategias de desarrollo
sustentables.

♦

La explotación de los recursos minerales, tomando como referencia el concepto
clásico de desarrollo sustentable, tal como se expresa en el Informe de la Comisión
Brundtland, es no sustentable. Las generaciones actuales solamente pueden crear
condiciones para que aparezcan actividades alternativas sobre la base de la
explotación de los yacimientos, de ahí la necesidad de una teoría crítica sobre esta
conceptualización, que permita la transformación del entorno minero a favor de un
tipo de desarrollo que contribuya a la sustentabilidad.

♦

La minería como actividad económica, por las características de sus etapas y sus
procesos tecnológicos particularmente agresores del medio ambiente; especialmente,
en los países subdesarrollados, necesita de una ética ambiental construida desde la
perspectiva de la participación consciente del minero en el manejo de los yacimientos
y de los objetos mineros que faciliten la aparición de actividades alternativas
mediante la protección del patrimonio minero geológico y su inserción en programas

�112
de educación ambiental que permitan la formación de una cultura minera de la
sustentabilidad que encuentre su expresión en los diferentes niveles de la enseñanza
en el territorio, especialmente, en la Universidad y, dentro de esta, en las sedes
universitarias como unidades facilitadoras del desarrollo local.
♦

La aplicación del análisis dialéctico al estudio de la realidad minera, en proyectos
concretos en Cuba y en otras regiones de Iberoamérica, sugiere que el desarrollo
sustentable no es una etapa a la que se llega directamente, que depende de
innumerables factores, entre estos el progreso social alcanzado por cada país. Todo
esto lleva a plantear que a la sustentabilidad no se puede llegar sin transitar por las
etapas de crecimiento económico y compensaciones que crean las bases para un
desarrollo sustentable. Otro tipo de enfoque no es viable y se convierte en un
instrumento a favor de limitar la capacidad de de desarrollarse en aquellos países en
que sus economías dependen de la minería y a los cuales las instituciones financieras
dejan de otorgar recursos a favor de un crecimiento calificado, desde sus posiciones,
como ambientalmente negativo.

♦

La construcción de un nuevo saber acerca del desarrollo sustentable en la minería, a
partir de un enfoque interdisciplinar que se fertiliza con los aportes de la minería, la
geología, la metalurgia, la economía, la filosofía y otras ciencias naturales y humanas
nos coloca en la posición de poder afirmar que en la relación del hombre con la
naturaleza, en la minería, solamente es posible hablar de compensación por los daños
que el hombre ocasiona a esta. De ahí que el concepto defendido sea el desarrollo
compensado, que se inserta como una fase intermedia entre el crecimiento y el
desarrollo sustentable..

♦

Los

indicadores

de

compensación

propuestos,

construidos

a

partir

de

los

presupuestos teóricos de las las diferentes disciplinas que se relacionan directamente
con el objeto de estudio son herramientas empíricas de invaluable valor para que las
empresas, las instituciones y los decisores que a partir de su aplicación cuentan con
informaciones sobre cómo contribuir desde la minería al desarrollo sustentable de las
comunidades. Las acciones que se derivan de las respuestas de las acciones claves de
cada indicador tienen el valor agreagado de considerar la relación directa entre las
tecnologías mineras y el medio ambiente y el papel de la participación ciudadana en
la generación de alternativas de compensación y gestión tecnológica.
♦

Las discusiones posteriores sobre desarrollo sustentable y tema afines pueden
beneficiarse del contacto entre la reflexión conceptual y la evidencia empírica que
proviene del estudio de casos concretos, de modo análogo a como se ha procedido en
este documento. Este punto de vista, propio de la tendencia a la naturalización de la
Filosofía de la Ciencia y la Tecnología y los Estudios Sociales de la Ciencia y la
Tecnología (CTS), permite también una mayor aproximación a los dilemas éticos,

�113
conceptuales, culturales, que se presentan en campos profesionales particulares,
fortaleciendo la fertilización cruzada de saberes.
Recomendaciones:
Por la importancia que posee esta investigación para los estudios de ciencia – tecnología
– sociedad que se desarrollan en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Dr.
Antonio Núñez Jiménez” se recomienda:
 Continuar las investigaciones iniciadas con esta tesis en temáticas relacionadas con la
operacionalización de los indicadores, dirigiéndose hacia la búsqueda de métodos
para medir la sustentabilidad en las variables de tipo sociocultural por constituir una
visión más integradora de las relaciones socioambientales.
 Sugerir a la Facultad de Minería del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Dr.
Antonio Núñez Jiménez” la creación de un Equipo de Investigación Multidisciplinario
para introducir una asignatura dedicada a la Ética del minero.
 Sugerir a las instituciones relacionadas con la minería en Cuba la elaboración de un
Código de Ética del minero, con la participación de representantes de trabajadores,
profesionales y dirigentes de las plantas existentes en el país y estudiantes y
científicos de las universidades que sirva como referencia en la formación de una
Ética ambiental en la industria minera.
 Introducir en el programa de la asignatura que se cree o en las existentes, los
resultados de la tesis acerca de las dimensiones de la sustentabilidad e indicadores de
compensación en el desarrollo sustentable.
 Sugerir a la Facultad de Humanidades del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez” la introducción de una asignatura, en la carrera de
Estudios Socioculturales, dirigida a la formación de especialistas en el manejo de los
recursos patrimoniales de que dispondrán las futuras generaciones.
 Sugerir a la Facultad de Humanidades del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez” el desarrollo de proyectos de investigación en la
temática de la economía ambiental y la contabilidad ambiental como una vía de
concretar estrategias económicas de manejo de los recursos que queden luego del
cierre de minas.

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8. Montero, J. El desarrollo sustentable: una visión desde el subdesarrollo. En:
Almaguer, C.
et all. Compendio de trabajos de Problemas Sociales de la Ciencia y la
Tecnología.
Moa: CIS, 2000.

�145
Publicaciones en resúmenes de eventos sobre el tema:
1. Montero, J. Política minera sustentable: perspectivas y realidades. Mesa Redonda
Nacional
Opciones Ambientales para la Industria minera. Moa del 16 al 18 de junio de 2004.
2. Montero, J. Las políticas de desarrollo en las áreas mineras protegidas y la
sustentabilidad. II
Taller de Seguridad Industrial, Salud Ocupacional y Medio Ambiente. Moa del 18 al
21
de diciembre del 2003.
3. Montero, J. Las políticas de desarrollo en las áreas mineras protegidas y la
sustentabilidad.
Seminario Internacional sobre Minería y Áreas Protegidas en América Latina y el
Caribe. Lima, Perú del 15 al 20 de octubre de 2003.
4. Montero, J. La protección jurídica de los recursos minerales y el desarrollo sustentable en
la
legislación

ambiental

cubana.

Conferencia

Internacional

sobre

Comunidades

mineras –
“COMIN’2002”. Moa del 19 al 21 de febrero del 2002.
5. Montero, J. Desarrollo sustentable de la minería e indicadores de sustentabilidad. Taller
Internacional de Protección del Medio Ambiente (PROTAMBI 2001). Moa del 19 al 24
de octubre del 2001.
6. Montero, J. La protección jurídica de los recursos minerales. Taller Internacional de
Estudios
Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Camagüey del 21 al 27 de noviembre de
1999.
7. Montero, J. El desarrollo sustentable en la minería. Taller Internacional de Estudios
Sociales
de la Ciencia y la Tecnología. Camagüey del 21 al 27 de noviembre de 1999.
8. Montero, J. La protección jurídica del medio ambiente en Cuba. Taller Científico
Internacional de las Ciencias Sociales 97. Cienfuegos del 4-6 de diciembre de
1997.
9. Montero, J. El desarrollo sustentable y las políticas sustentables. Taller Científico
Internacional de las Ciencias Sociales 97. Cienfuegos del 4-6 de diciembre de
1997.
10. Montero, J., Castillo, L. La protección jurídica del medio ambiente. I Encuentro
Internacional
sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos. La Habana del 6 al 10 de
noviembre de 1995.

�146

Publicaciones en órganos de prensa sobre el tema:
1.

Publicación seriada de 40 artículos, entre octubre de 1993 y abril de 1994, sobre la
problemática de las comunidades mineras en la Emisora local “La Voz del Níquel”.

Participación en eventos sobre el tema:
1. VIII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Celebrado en La Habana del 6 al 10 de febrero de 2006 como ponente.
2. VIII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Forum Provincial de la ANEC. Celebrado en Moa el 7 de diciembre de 2005
como ponente. Obtiene Premio Relevante.
3. I Encuentro Científico de Economía del Medio Ambiente de la Sociedad Económica del
Medio Ambiente de la ANEC. Celebrado en Moa el 5 de mayo de 2005 como ponente.
Obtiene Premio Relevante.
4. VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Celebrado en La Habana del 7 al 11 de febrero de 2005 como ponente.
5. VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Forum Provincial de la ANEC. Celebrado en Holguín el 20 de noviembre de
2004 como ponente. Obtiene Premio Relevante.
6. VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Forum Municipal de la ANEC. Celebrado en Moa el 1 de noviembre de 2004
como ponente. Obtiene Premio Relevante.
7. Mesa Redonda Nacional Opciones Ambientales para la Industria minera. Celebrada en la
Ciudad de Moa del 16 al 18 de junio de 2004.
8. VI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Celebrado en el Palacio de Convenciones de La Habana del 9 al 13 de febrero
de 2004.
9. II Taller de Seguridad Industrial, Salud Ocupacional y Medio Ambiente. Celebrado en Moa
del 18 al 21 de diciembre del 2003 como ponente.
10. Conferencia Internacional sobre Patrimonio Geológico – Minero en el marco del desarrollo
sostenible. Celebrado en Moa del 30 de octubre al 1ro de noviembre del 2003 como
ponente.
11. Seminario Internacional sobre Minería y Áreas Protegidas en América Latina y el Caribe.
Celebrado en Lima, Perú del 15 al 20 de octubre de 2003 como ponente.
12. Evento del XIV Forum de Ciencia y Técnica de Instituto Superior Minero Metalúrgico
(ISMM). Celebrada en junio de 2002 como ponente.

�147
13. Evento Internacional de CYTED XIII, Reunión Internacional de Constitución de la Pre Red “Indicadores de Sustentabilidad para la Industria extractiva mineral. Celebrado en
Carajás, Brasil del 24 al 28 de junio del 2002 como ponente.
14. Conferencia Internacional sobre Comunidades mineras – “COMIN’2002”. Celebrada en
Moa del 19 al 21 de febrero del 2002 como ponente.
15. Taller Internacional de Protección del Medio Ambiente y los Georrecursos (PROTAMBI 2001). Celebrado en Moa del 19 al 24 de octubre del 2001como ponente.
16. Taller Internacional de Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Celebrado en
Camagüey del 21 al 27 de noviembre de 1999 como ponente.
17. Taller Científico Internacional de las Ciencias Sociales 97. Celebrado del 4-6 de diciembre
de 1997 en la UCF como ponente (2 ponencias).
18. Taller Internacional de Protección del Medio Ambiente y los Georrecursos (PROTAMBI 97). Celebrado en Moa del 4 – 6 de junio del 1997 como ponente.
19. I Encuentro Internacional sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos.
Celebrado en el Palacio de Convenciones de La Habana del 6 al 10 de noviembre de 1995
como ponente.
20. I Encuentro Nacional sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos. Celebrado en
Matanzas en septiembre de 1995 como ponente.
21. I Encuentro Provincial sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos. Celebrado
en Holguín en abril de 1995 como ponente. Obtiene Premio Relevante.

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                <text>El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la minería (aprehensión ético–cultural)</text>
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                <text>Juan Manuel Montero Peña</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
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El riesgo de desastres : una reflexión filosófica

Carmen Delia Almaguer Riverón

�REP ÚBLI CA DE CUB A
MIN IST ERI O DE EDU CAC IÓN SUP ERI OR
UNI VER SID AD DE LA HAB ANA
FAC ULT AD DE FIL OSO FÍA
DEP ART AME NTO DE FIL OSO FÍA

El riesg o de desas tres: una refle xión filos ófica

TES IS EN OPC IÓN AL GRA DO CIE NTÍ FIC O DE
DOC TOR EN CIE NCI AS FIL OSÓ FIC AS

AUT OR: Car men Del ia Alm agu er Riv eró n

TUT ORE S
Dr. C. Jor ge Núñ ez Jov er
Dr. C. All an Pie rra Con de

La Hab ana
200 8

�REP ÚBLI CA DE CUB A
MINI STER IO DE EDU CACIÓN SUPE RIO R
UNI VER SID AD DE LA HAB ANA
FAC ULT AD DE FIL OSO FÍA
DEP ART AME NTO DE FIL OSO FÍA

El riesg o de desas tres: una refle xión filos ófica

TES IS EN OPC IÓN AL GRA DO CIE NTÍ FIC O DE DOC TOR
EN CIE NCI AS FIL OSÓ FIC AS

Car men Del ia Alm agu er Riv eró n

La Hab ana
200 8

�Pág.
INTRODUCCIÓN

1

CAPÍTULO I. CONSIDERACIONES TEÓRICAS NECESARIAS PARA LA
COMPRENSIÓN HOLÍSTICA DEL RIESGO DE DESASTRES DESDE LA
RELACIÓN NATURALEZA - CULTURA – DESARROLLO
1.1
Modernidad y riesgo
1.2
El riesgo de desastre: una visión desde las ciencias naturales, técnicas y
sociales
1.3
La relación naturaleza - cultura – desarrollo desde una perspectiva filosófica
1.4
El desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo

11
19

CAPÍTULO II. LA PERCEPCIÓN SOCIAL DEL RIESGO DE DESASTRES.
ESTUDIO DE CASO
2.1
La gestión del riesgo para situaciones de desastres en Cuba
2.2
La percepción social de riesgo ante situaciones de desastres:
consideraciones teóricas y metodológicas
2.2.1
Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque psicométrico
2.2.2
Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque cualitativo
2.3
Estudio de caso: Consejo Popular Rolo Monterrey
2.3.1
Diseño del estudio empírico
2.3.2
Análisis de los resultados
2.3.3
Análisis comparativo de los resultados por Repartos
2.3.4
Perfiles característicos del riesgo para los peligros identificados
2.3.5
Resumen de las entrevistas en profundidad a informantes claves en el
territorio
2.4
Conclusiones del estudio de caso realizado en el Consejo Popular Rolo
Monterrey

23
30

35
39
43
48
52
58
66
71
72
89
90

CAPÍTULO III. MODELO CONCEPTUAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO
DE DESASTRES: UNA CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO LOCAL
SOSTENIBLE.
3.1
Desarrollo local y gestión social del riesgo de desastres
92
3.2
La gestión social del riesgo de desastres: un modelo conceptual
97
3.2.1 Gestión del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres
107
3.2.2 La comunicación del riesgo y la cultura de prevención como herramientas en 109
la gestión para la reducción del riesgo desastres
CONCLUSIONES

117

RECOMENDACIONES

118

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

�SÍNTESIS

La presente investigación argumenta que los presupuestos filosóficos que explican la
relación naturaleza - cultura - desarrollo constituyen el soporte teórico apropiado para
superar la visión fragmentada del riesgo de desastres que se tiene desde las distintas
ciencias, incluidas las ciencias sociales, al considerar que la relación naturaleza - cultura –
desarrollo, ofrece en la perspectiva filosófica marxista, una comprensión holística del
riesgo y el desastre como fenómenos sociales y culturales, fundamentando además, la
necesidad de la comunicación como herramienta para la gestión social del riesgo ante
situaciones de desastres, en el desarrollo local sostenible.
La metodología utilizada en la investigación emplea la triangulación metodológica y teórica
al incluirse perspectivas de análisis provenientes de la Filosofía de la Ciencia en su “giro
naturalista”, de los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad, así como de los estudios de
percepción y comunicación del riesgo.
Se aplica y enriquece el método psicométrico para evaluar la percepción de la población
acerca de los peligros, al incluirse la percepción sobre la vulnerabilidad como componente
esencial del riesgo de desastres.
Se define un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastre como contribución
al desarrollo local sostenible.

�Introducción
Las causas que subyacen tras los desastres, son muchas y variadas, ellas incluyen las condiciones
meteorológicas cada vez más extremas, el aumento de la densidad de la población en los centros
urbanos y la concentración de las actividades económicas en ciertas regiones. Todo esto, unido al
proceso de globalización facilita la propagación de virus peligrosos, agentes contaminantes y fallas
técnicas.
La situación antes descrita, motivó que la última década del pasado Siglo XX fuera declarada por la
Organización de Naciones Unidas (ONU) como la Década Internacional para la Reducción de los
Desastres Naturales (DIRDN). Posteriormente, en el año 2005 se celebra la Conferencia Mundial
sobre la Reducción de los Desastres Naturales en la ciudad de Kobe de la Prefectura de Hyogo,
Japón.
El Marco de Acción de Hyogo para el período 2005-2015 establece la relación entre desastres y
desarrollo al considerar como objetivo estratégico la integración de la reducción del riesgo de
desastres en las políticas y la planificación del desarrollo sostenible1. Al mismo tiempo se plantea la
necesidad de promover la participación de los medios de comunicación, con miras a fomentar una
cultura de resilencia ante los desastres y la participación comunitaria en la gestión del riesgo.
Sin embargo, en opinión de Lavell (1992) este tema no "compite" fácilmente con temas más
establecidos y visibles para el científico social en América Latina, al continuar primando la visión
del desastre como producto y no la concepción sobre estos que ponga énfasis en los procesos
sociales e históricos que conforman las condiciones para su aparición.
La transición de una visión de los desastres vistos como problemas para la sociedad y el desarrollo
ha sido un proceso difícil, lleno de obstáculos y de hecho aún incompleto. Estos obstáculos se
manifiestan particularmente en la instrumentación de soluciones donde aún predominan visiones
parciales e ingenieriles, que se resisten a la introducción de enfoques que incorporen la necesidad de
cambios en los parámetros de planificación, comportamiento y acción social.

1

A pesar de su aceptación, la tesis del desarrollo sostenible no está exenta de contradicciones y limitaciones.
En el ámbito académico se discuten sus ambigüedades así como la conveniencia de emplear el término
sustentable. Se asume el concepto de desarrollo sostenible en la investigación que se presenta atendiendo a
que tanto en La Ley del Medio Ambiente cubana como en la Estrategia Ambiental Nacional 2007-2010, el
concepto empleado es “sostenible” y no “sustentable”. La Ley No. 81 del Medio Ambiente consagra en su
Artículo 1, lo siguiente: “… establecer los principios que rigen la política ambiental y las normas básicas para
regular la gestión ambiental del Estado y las acciones de los ciudadanos y la sociedad en general, a fin de
proteger el medio ambiente y contribuir a alcanzar los objetivos del desarrollo sostenible del país”. (Ley
No.81 del Medio Ambiente:47)

�La vulnerabilidad según Cardona (2003:9), “…está íntimamente ligada a la degradación ambiental,
no sólo urbana sino en general del entorno natural intervenido o en proceso de transformación. Por
lo tanto, la degradación del entorno, el empobrecimiento y los desastres no son otra cosa que
sucesos ambientales y su materialización es el resultado de la construcción social del riesgo,
mediante la gestación en unos casos de la vulnerabilidad y en otros casos de amenazas o de ambas
circunstancias simultáneamente…”.
Cuba ha dado respuesta a las direcciones priorizadas en el Marco de Hyogo, al garantizar que la
Reducción del Riesgo de Desastres sea una prioridad nacional y local con una sólida base
institucional para su implementación. Esta institucionalización se ha reforzado recientemente por la
instrumentación de la Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional para la
planificación, organización y preparación del país para las situaciones de desastres2.
No obstante, el desarrollo de una cultura de la prevención requiere de modificar los conceptos
empleados tradicionalmente para abordar el desastre como fenómeno social complejo, cuestión esta
en la que se aprecian determinadas insuficiencias y en cuya solución la filosofía puede hacer una
importante contribución a partir de la comprensión de la relación naturaleza – cultura – desarrollo y
del enfoque holístico del riesgo.
Para Cuba continúa siendo un desafío la reducción del riesgo de desastres ante los peligros
identificados, teniendo en cuenta que la vulnerabilidad como variable en el análisis del desastre es
un reflejo de las condiciones físicas, sociales, económicas y ambientales, tanto individuales como
colectivas. Éstas se configuran permanentemente por las actitudes, conductas e influencias
socioeconómicas, políticas y culturales de que son objeto las personas, familias, comunidades y
países.
En los últimos años, se incrementan en sentido general los desastres. Su incremento pone en
evidencia cambios en la naturaleza de los principales riesgos, en el contexto donde los mismos
aparecen y en la capacidad de la sociedad para gestionarlos.3 Esta problemática, no ajena a Cuba,
constituye la situación problémica que origina la investigación que se presenta.
La situación problémica definida genera el siguiente Problema de Investigación: ¿Cómo la
comprensión filosófica marxista acerca del riesgo de desastres, en el contexto de la relación
2

Cuba. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Planificación, organización y
preparación del país para situaciones de desastre, 20/6/2005
3
“ De la comparación entre los datos de la última década (1997-2006) y los de la década anterior (1987-1996)
resulta que el número de desastres aumentó un 60 por ciento, pasando de 4 241 a 6 806. En el mismo período,
el número de muertos pasó de más de 600 000 a 1 200 000...”. Federación Internacional de Sociedades de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Comunicado de prensa 13 de diciembre de 2007. [en línea]. Informe
Mundial
sobre
Desastres.
[Consultado:
10/3/2008].
Disponible
en:
http://www.cruzroja.org/notsemana/2007/dic/ WDR_pressrelease.pdf.

�naturaleza - cultura – desarrollo, podría contribuir a una eficiente gestión de riesgos en el desarrollo
local sostenible?
Atendiendo a lo anterior es posible considerar que los presupuestos filosóficos que explican la
relación naturaleza - cultura - desarrollo constituyen el soporte teórico apropiado para la
comprensión del desastre como fenómeno social y culturalmente construido en el tiempo. Estos
presupuestos fundamentan además la necesidad de la comunicación como herramienta para la
gestión social del riesgo ante situaciones de desastres y el desarrollo local sostenible, sugiriendo y
guiando la investigación cuyo título es “El riesgo de desastres: una reflexión filosófica”.
A tono con la lógica planteada, el Objeto de Estudio para esta investigación lo constituye la
interpretación del riesgo de desastres. El Campo de Acción: una nueva lectura del riesgo de
desastres a partir de la comprensión filosófica de la relación naturaleza – cultura – desarrollo que
conduce a la formulación de un modelo conceptual 4 para la reducción del riesgo de desastres.
Para poder observar, identificar y evaluar los riesgos de desastres, y efectuar acciones para el
mejoramiento del ciclo de reducción de los mismos, es preciso realizar investigaciones aplicadas
sobre riesgos. Ello representa, a su vez, el estudio previo en la población de las percepciones sobre
los peligros generadores de desastres.
Plantear la necesidad del estudio de la percepción social del riesgo de desastres impone retos
epistemológicos y praxiológicos que se desprenden de la revisión de la literatura sobre el tema, pues
la misma revela la persistente fragmentación de temas como la conocida y cuestionada dicotomía
acerca de los desastres naturales y tecnológicos.
A partir de las teorías sobre la percepción del riesgo, se puede afirmar que la comunicación del
riesgo evoluciona ya que la misma no es sólo un intercambio de mensajes, sino que constituye una
construcción de sentido individual y colectivo. La idea de la comunicación como construcción de
sentido colectivo es desarrollada con amplitud por Habermas. 5
4

Según, Ursul et al., (1985:321), “…la modelación es el método que opera en forma práctica o teórica, con
un objeto, no en forma directa sino utilizando cierto sistema intermedio auxiliar, natural o artificial, el cual:
a) se encuentra en una determinada correspondencia objetiva con el objeto mismo del conocimiento;
b) en ciertas etapas del conocimiento, está en condiciones de sustituir, en determinadas relaciones, al
objeto mismo que se estudia;
c) en el proceso de su investigación, ofrece en última instancia, información sobre el objeto que nos
interesa.
5
Para González (s.f.), Habermas parte de la acción comunicativa para entender la sociedad como mundo de la
vida de los miembros de un grupo social, donde el concepto de mundo de la vida es complementario del
concepto de acción comunicativa y es el trasfondo contextualizador de los procesos de entendimiento. La
reproducción simbólica del mundo de la vida se separa de su reproducción material para entender la acción
comunicativa como el medio a través del cual se reproducen las estructuras simbólicas del mundo de la vida,

�En tal sentido, la comunicación social del riesgo requiere de cambios sustanciales si se desea
configurar como parte de la educación para la gestión participativa del riesgo, la cultura de
prevención y en términos generales de la gestión del riesgo como componente de la gestión
ambiental a nivel local, lo que significa, en buena medida, conocer las percepciones sociales del
riesgo y modificar los conceptos profundamente arraigados sobre el desastre como evento o
fenómeno de carácter “natural” y no como una ruptura en el desarrollo que involucra la variable
vulnerabilidad.
Debe tenerse en cuenta, afirma Cardona (2003:23) que “…los desastres son en buena medida, una
expresión de la inadecuación del modelo de desarrollo con el medio ambiente que le sirve de marco
a ese desarrollo. Por este motivo, la gestión del riesgo debe ser, en forma explícita, un objetivo de la
planificación del desarrollo; entendiendo desarrollo no sólo como mejora de las condiciones de vida
sino también de la calidad de vida y del bienestar social…”6
La investigación defiende como idea que la reducción del riesgo de desastres tiene como sustento
filosófico la relación naturaleza - cultura - desarrollo y contribuye a modelar los componentes que
integran la gestión del riesgo de desastre.
Objetivo General
Argumentar a partir de la relación naturaleza - cultura - desarrollo, la significación filosófica del
riesgo para la comprensión del desastre como fenómeno social.
Objetivos Específicos
•

Analizar el riesgo de desastres en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo
significando mediante dicha relación el carácter dinámico y socialmente construido del riesgo y
de la percepción social sobre el mismo.

•

Identificar las percepciones sobre los peligros atendiendo a la Directiva No. 1 del
Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional en la población residente en el “Consejo
Popular Rolo Monterrey”

•

Identificar los elementos que conforman un modelo conceptual para la reducción del riesgo de
desastres, a partir de la relación filosófica: naturaleza – cultura – desarrollo y del estudio de la
percepción del riesgo como contribución al desarrollo local sostenible.

hallando una diferenciación funcional entre procesos de reproducción cultural, de integración social y de
socialización.
Finalmente, el concepto de acción comunicativa de Habermas, según González (s.f.), se refiere a la
interacción de al menos dos sujetos capaces de lenguaje y de acción que (ya sea con medios verbales o con
medios extraverbales) entablen una relación interpersonal.
6
En la investigación que se presenta el concepto de “desarrollo” está asociado al concepto de “desarrollo
humano” formulado por el (PNUD) en 1990.

�Interrogantes Científicas:
•

¿En qué medida el desastre es una deuda con el desarrollo y expresión de la irracionalidad
característica de la modernidad?

•

¿En qué medida la vulnerabilidad social frente al desastre expresa el desequilibrio en la relación
naturaleza – cultura – desarrollo?

•

¿Cómo incide en la generación de los desastres el desarrollo económico, social y tecnológico
generado en la contemporaneidad?

•

¿Son las percepciones sobre el riesgo ante situaciones de desastre manifestaciones subjetivas de
la relación naturaleza, cultura, desarrollo?

•

¿Qué elementos pudieran integrar un modelo conceptual para la reducción del riesgo de
desastres?

•

¿Cómo modificar una cultura cuyos resultados condicionan potencialmente la ocurrencia de
desastres y la desaparición del hombre como sujeto que le ha dado lugar?

El tema de los desastres resulta oportuno si se toma en consideración la vocación de la Filosofía por
el destino y la seguridad del hombre, con tal propósito resulta válido recordar la Tesis número 11 de
Marx sobre Feuerbach7.
La complejidad que representa el análisis del riesgo de desastres, desde la perspectiva filosófica,
hace necesaria la integración de los fundamentos y postulados de la filosofía marxista, de los
Estudios en Ciencia - Tecnología y Sociedad, así como de la Filosofía de la Ciencia en su “giro
naturalista”.
Esta investigación asume como perspectiva teórica útil, “el giro naturalista”8 que de modo creciente
se expresa hoy como tendencia en la Filosofía de la Ciencia. El giro naturalista, enfatiza la
necesidad de corroborar las consideraciones teóricas con estudios empíricos, reclamando los
métodos provenientes de las ciencias naturales y de las ciencias cognitivas, al respecto Ambrogi
(1999:14) considera que “… el naturalismo, movimiento filosófico y americano, propone una
reorientación en el estudio de la ciencia - una reorientación que precisamente rechaza la manera
7

“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de
transformarlo”. (Marx, 1974: 24-26)
8
“…El naturalismo es un movimiento filosófico al que recientemente se ha adherido una considerable parte
de la comunidad de filósofos de la ciencia. Uno de los efectos de esta adhesión ha sido el surgimiento de un
nuevo consenso en la disciplina, una transformación a la que se ha llamado naturalización de la filosofía de la
ciencia, la cual se encuentra en el fracaso del modelo formalista y fundacional de la filosofía prekuhniana
motivación suficiente para intentar proporcionar, al fin, una alternativa a él…” (Ambrogi, 1999:14)

�cómo se concibió la autonomía de la filosofía – surge en un momento en que dentro y fuera de su
frontera disciplinar, se está produciendo una transformación amplia y profunda tanto del estudio de
la ciencia, cuanto de la agenda de problemas a los que tal estudio debe abocarse.”
Sobre la importancia del giro “naturalista” de la Filosofía de la Ciencia, Ambrogi (1999:14)
considera que “… cuando la mirada inquisidora del ciudadano lego o científico- se vuelve hacia el
filósofo o cuando se incluye a éste en comisiones consultivas, no es para clarificar si a pesar de
todo, progresamos hacia la verdad, o cómo funciona la maquinaria mente/cerebro, o cómo la
historia evolutiva puede explicar la emergencia de las capacidades cognitivas o sus normas, sino
esperando un análisis responsable de las interrogantes que la ciencia y la tecnología como fuerzas
poderosas de configuración de las sociedades contemporáneas vienen planteando, de manera
especialmente acuciante…”
Se asumen además, los presupuestos propios de los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad
(CTS)9 dado el énfasis que los mismos ponen en los estudios de casos y los recursos que ofrecen
para el análisis del riesgo de desastre en los marcos de la relación naturaleza – cultura- desarrollo.
En tal sentido los estudios CTS, permiten:
•

Poner de manifiesto las profundas interconexiones entre el entorno socioeconómico, político,
ambiental y cultural generado en una región o comunidad por los procesos de transferencia de
tecnología y los niveles de vulnerabilidad que originan.

•

Posibilitar el cuestionamiento consecuente de las diferentes percepciones que condicionan el
desarrollo tecnológico en los sujetos sociales incluyendo el riesgo de desastres por peligros de
carácter tecnológico.

•

Orientar el proceso de innovación tecnológica hacia la adopción de medidas que reduzcan el
riesgo de desastres y potencien el desarrollo sostenible.

•

Promover e incorporar el análisis del riesgo de desastres como un proceso construido social y
culturalmente para lo cual se requiere de una formación humanista que contribuya a minimizar
la visión fragmentada del mundo de carácter positivista (en técnica y natural, por un lado, y
económico, social y cultural, por otro).

•

Propiciar la participación pública en la gestión social del riesgo.

La bibliografía se refiere a todo el material consultado, lo cual deviene valioso instrumento de
9

Estos estudios en opinión de Ambrogi (1999:57-58) aunque “… ocupan un lugar menor- si es que ocupan
alguno - en el giro naturalista en Filosofía de la Ciencia (…) plantean importantes retos, así como interesantes
argumentos y razonables direcciones para tratar problemas cuya relevancia filosófica creo más que necesario
defender y que una reorientación en el estudio de la ciencia, como el naturalismo propone, no puede
desconocer”

�síntesis sobre referencias de publicaciones para futuras investigaciones.

Se realizaron las tareas investigativas siguientes:
•

Valoración de la problemática del riesgo y el desastre desde la perspectiva filosófica marxista, y
de las tendencias actuales en el mundo y en Cuba, tomando en consideración, el enfoque de
carácter interdisciplinario y transdisciplinario que brindan los Estudios en Ciencia, Tecnología y
Sociedad y la Filosofía de la Ciencia en su giro naturalista.

•

Determinación de los aspectos teóricos y metodológicos a tener en cuenta en los estudios de
percepción de los peligros y riesgos.

•

Procesamiento de la información cuantitativa y cualitativa obtenida en el estudio de caso
planteado.

•

Identificación de los elementos que conforman un modelo conceptual para la reducción del
riesgo de desastres, a partir de la relación filosófica: naturaleza – cultura – desarrollo y del
estudio de la percepción del riesgo como contribución al desarrollo local sostenible.

La metodología utilizada en la investigación emplea la triangulación metodológica y teórica al
incluirse perspectivas de análisis provenientes de la Filosofía de la Ciencia en su “giro naturalista”,
de los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad, así como de los estudios de percepción y
comunicación del riesgo en los marcos del desarrollo local sostenible, todas estas perspectivas
resultan útiles para formular el modelo conceptual propuesto para la reducción del riesgo de
desastres así como para el estudio de percepción de los peligros, y constituyen en ambos casos,
resultados de la triangulación teórica y metodológica realizada.
El desarrollo de los Capítulos I y III se basa en el análisis documental, teniendo como fuentes
esenciales el análisis de la literatura sobre el tema e informes estadísticos.
El Capítulo II constituye un estudio de caso de tipo interpretativo. El estudio de caso que se
presenta es una evidencia empírica que toma en cuenta a la Filosofía de la Ciencia, en el giro
naturalista, así como la utilidad de los estudios en CTS para el análisis de las limitaciones que en la
gestión del riesgo existen en Cuba. El estudio de caso, combina estrategias metodológicas
cualitativas y cuantitativas al utilizar la entrevista a informantes claves y la entrevista estructurada.
La entrevista estructurada incluyó en su diseño la utilización del enfoque psicométrico para medir
las variables o atributos del riesgo en los habitantes expuestos. El enfoque psicométrico empleó la
combinación de una Escala del tipo Likert de 5 puntos con un diferencial semántico; posteriormente

�los resultados se procesaron y graficaron empleando para ello el tabulador electrónico Microsoft
Excel.
Se utilizaron métodos teóricos, y estadísticos. Entre los métodos teóricos se encuentran: el análisis y
la síntesis, la inducción y la deducción, lo histórico – lógico y el enfoque sistémico para valorar el
modo de interacción y organización entre los diferentes componentes del modelo elaborado.
Aporte teórico
En Cuba son escasas las contribuciones de nivel doctoral sobre gestión social del riesgo ante
situaciones de desastres y en ningún caso se trata de contribuciones desde la Filosofía. Sin embargo,
avanzar en esos estudios es una necesidad para el país en un contexto que algunos autores han
denominado “Sociedad del Riesgo”. La Filosofía debe jugar un papel en el impulso a ese trabajo
científico.
La presente investigación argumenta que los presupuestos filosóficos que explican la relación
naturaleza - cultura - desarrollo constituyen el soporte teórico apropiado para superar la visión

fragmentada del riesgo de desastres que se tiene desde las distintas ciencias, incluidas las
ciencias sociales, al considerar que la relación naturaleza - cultura - desarrollo, ofrece en la
perspectiva filosófica marxista, una comprensión holística del riesgo y el desastre como fenómenos
sociales y culturales, construidos en el tiempo, fundamentando además, la necesidad de la
comunicación como herramienta para la gestión social del riesgo ante situaciones de desastres, en el
desarrollo local sostenible.
Aporte práctico
•

Partiendo de la comprensión filosófica que ofrece la relación naturaleza – cultura – desarrollo,
se elabora un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres como contribución al
desarrollo local sostenible.

•

Se aplica y enriquece el método psicométrico para evaluar la percepción de la población acerca
de los peligros, al incluirse la percepción sobre la vulnerabilidad como componente esencial del
riesgo de desastre. Este método se utiliza debido a la complejidad del contexto en el que se
realiza el estudio de caso, en un momento en que, en Cuba, están en fase de elaboración las
metodologías para los estudios de percepción de los peligros y riesgos, por lo que constituye
esto un aporte práctico de importancia.

Novedad científica:
• En el ámbito latinoamericano y cubano no existen estudios que aborden desde la perspectiva
filosófica la problemática de los desastres. La complejidad del tema objeto de estudio y la
Filosofía misma, condicionaron la necesidad del enfoque interdisciplinario, en una

�aproximación sui géneris que desde posiciones marxistas va al encuentro de la filosofía
naturalizada, y de los estudios CTS como propuesta para abordar los grandes dilemas de la
filosofía y la praxis contemporánea.
•

Se identifican los elementos que conforman un modelo conceptual para la reducción del riesgo
de desastres a partir de la comprensión filosófica que ofrece la relación naturaleza – cultura –
desarrollo y del estudio de la percepción del riesgo como contribución al desarrollo local
sostenible.

•

La investigación al integrar el estudio de las percepciones del riesgo de desastres naturales y
tecnológicos empleando el paradigma psicométrico, posibilita actualizar y profundizar en el
dominio del estudio del hombre, la subjetividad y su realidad social en contextos de riesgos.

•

Contribuye al conocimiento sobre los desastres desde una visión filosófica en Cuba y en
particular de la percepción social del riesgo de desastres en contextos altamente vulnerables. Al
mismo tiempo contribuye a la búsqueda de nuevas herramientas conceptuales y metodológicas
para hacer más eficaz y sistemática la comunicación del riesgo a tono con los escenarios y
actores locales.

La estructura del documento puesto a disposición del lector formalmente se organiza en:
Introducción, Capítulos I, II, y III, Conclusiones, Recomendaciones, Bibliografía y los anexos que
complementan el contenido expuesto.
El Capítulo I parte del análisis de la problemática del riesgo en la Modernidad, mostrando la visión
del riesgo de desastre desde las ciencias naturales, técnicas y sociales para posteriormente
reflexionar sobre el desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo, al
considerar el desastre como fenómeno social y problema ambiental que ocurre en la confluencia de
la dinámica del desarrollo de la naturaleza y la sociedad, expresando en cada momento histórico el
grado de desarrollo de la sociedad y su cultura frente a la naturaleza misma.
La necesidad de un enfoque holístico del riesgo y la dialéctica peligro – vulnerabilidad permite
afirmar que el marco adecuado para abordar desde la perspectiva filosófica el riesgo de desastres lo
constituye la relación naturaleza - cultura – desarrollo al considerar que la sociedad y su cultura
frente a la naturaleza configuran tanto la vulnerabilidad como los peligros presentes y futuros a
partir de los modelos de desarrollo hasta ahora concebidos.
El Capítulo II se inicia con el análisis de las fortalezas y limitaciones del modelo actual de gestión
del riesgo para situaciones de desastres en Cuba, destacando entre sus limitaciones la carencia de
estudios sobre las percepciones sobre el riesgo y de la cultura de prevención en el nivel local. El
estudio de la percepción del peligro y el riesgo en los diferentes actores locales, incluyendo en ellos

�a la comunidad, resulta esencial para el desarrollo de una cultura de prevención del desastre
adecuada al contexto.
El estudio de caso que se presenta constituye una crítica al modelo existente en Cuba desde una
perspectiva teórica y metodológica hasta ahora no contemplada, y sirve de base para la construcción
del modelo para la reducción del riesgo de desastres que se desarrolla en el Capítulo III.
El estudio de caso constituye una evidencia empírica que toma en cuenta a la Filosofía de la Ciencia
en el giro naturalista, así como la utilidad de los estudios en CTS para el análisis de las limitaciones
que en la gestión del riesgo existen en Cuba. El estudio de caso, combina estrategias metodológicas
cualitativas y cuantitativas al utilizar la entrevista en profundidad a informantes claves y la
entrevista estructurada, por lo que constituye el producto de la triangulación metodológica y teórica
realizada.
El Capítulo III analiza la problemática del riesgo para situaciones de desastres y la importancia de
su gestión en los marcos del desarrollo local sostenible, al considerarse el riesgo como una
construcción social, dinámica y cambiante, diferenciado en términos territoriales y sociales que
requiere de la gestión del conocimiento y la comunicación como herramientas para el desarrollo de
una cultura de prevención.
A partir del análisis de las funciones previstas para los Centros de Gestión de Reducción del Riesgo,
se sugieren acciones concretas de gestión del conocimiento que incorporan a la Sede Universitaria
como “Universidad en el Territorio”.
Se establece un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres como contribución al
desarrollo local sostenible atendiendo a la necesidad de mejorar la forma en que se puede incidir y
explicitar entre los distintos actores sociales las múltiples dimensiones del riesgo, de modo que
permita el desarrollo de una cultura de prevención adecuada al contexto.
El vínculo con el tema permite la aplicación de sus postulados a la labor profesional concreta que
realiza la autora en diferentes momentos y modalidades, desde el punto de vista docente en la
enseñanza de pre y posgrado en la asignatura Problemas Sociales de la Ciencia y la Tecnología, en
el marco de proyectos del Programa Ramal del MES “Gestión Universitaria del Conocimiento y la
Innovación para el Desarrollo” y como Consultora en los siguientes trabajos:
•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo en la Empresa Ernesto Che Guevara. Moa
CESIGMA, S. A. 2006.

•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo en la Empresa Mecánica del Níquel. Moa.
CESIGMA, S. A. 2006.

•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo para la nueva planta Termoeléctrica en la

�Empresa Ernesto Che Guevara. Moa CESIGMA, S. A. 2007.
•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo para el Proyecto “Emisario Submarino”
CESIGMA, S. A. 2007.

CAPÍTULO

I

CONSIDERACIONES

TEÓRICAS

NECESARIAS

PARA

LA

COMPRENSIÓN HOLÍSTICA DEL RIESGO DE DESASTRES DESDE LA RELACIÓN
NATURALEZA - CULTURA - DESARROLLO
El Capítulo parte del análisis de la problemática del riesgo en la Modernidad, mostrando la visión
del riesgo de desastre desde las ciencias naturales, técnicas y sociales, para posteriormente
reflexionar sobre el desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo, al
considerar el desastre como fenómeno social y problema ambiental que ocurre en la confluencia de
la dinámica del desarrollo de la naturaleza y la sociedad, expresando en cada momento histórico el
grado de desarrollo de la sociedad y su cultura frente a la naturaleza misma.
1. 1 Modernidad y Riesgo
Las consideraciones sobre la modernidad difieren según diversos autores. En opinión de Fuentes
(2000), por modernidad no debe entenderse sólo una época histórica sino más bien posturas,
pronósticos, fundamentos, aspiraciones donde se plasman metas, no de formas armoniosas, única y
exclusivamente, sino también conflictivas y contradictorias. La modernidad afirma Fuentes
(2000:270) “… no ha estado exenta de autocrítica y crítica por parte de la misma racionalidad
moderna: Marx, Weber, la Escuela de Francfort” así lo demuestran10.
Para Guadarrama (1994:96), “…la modernidad debe ser entendida como la etapa de la historia en
que la civilización alcanza un grado de madurez tal que rinde culto a la autonomía de la razón y se
cree fervientemente en su poder, propiciando así una confianza desmedida en la ciencia y en la
capacidad humana por conocer el mundo y dominar todas sus fuerzas más recónditas, (…). De esta
creencia se deriva otra aún más nefasta: considerar que el desarrollo de la técnica por sí solo
producirá la infinita satisfacción humana de sus crecientes necesidades”.

10
“La originalidad de los autores de la Escuela de Francfort (desde Horkheimer a Adorno, desde Marcuse a
Habermas) consiste en abordar las nuevas temáticas que recogen las dinámicas propias de la sociedad, como
por ejemplo el autoritarismo, la industria cultural y la transformación de los conflictos sociales en las
sociedades altamente industrializadas. A través de los fenómenos superestructurales de la cultura o del
comportamiento colectivo, la "teoría crítica" intenta penetrar el sentido de los fenómenos estructurales,
primarios, de la sociedad contemporánea, el capitalismo y la industrialización” (RUSCONI, 1968:38) Citado
por Wolf M. [s.a.:56]

�Durante la llamada Época Moderna la ciencia y la técnica son tenidas como expresiones cimeras del
progreso civilizatorio. El desarrollo teórico, la experimentación y la industria generan una cultura
antropocéntrica desde sus inicios mismos.
Es Renato Descartes quien contribuyó decisivamente a plasmar teóricamente los ideales de la
modernidad. La búsqueda de los fundamentos del saber en el “Discurso del Método” establece a la
razón como fundamento de coherencia para producir un cocimiento científico nuevo por su
formulación y su justificación. (Delgado, 2007)
Descartes, define con claridad el nuevo ideal del conocimiento al servicio del hombre en aras de
dominar a la naturaleza cuando afirma, “… pero tan pronto como hube adquirido algunas nociones
generales de la física y comenzado a ponerlas a prueba en varias dificultades particulares, notando
entonces cuán lejos pueden llevarnos y cuán diferentes son de los principios que se han usado hasta
ahora, creí que conservarlas ocultas era grandísimo pecado, que infringía la ley que nos obliga a
procurar el bien general de todos los hombres, en cuanto ello esté en nuestro poder. Pues esas
nociones me han enseñado que es posible llegar a conocimientos muy útiles para la vida, y que, en
lugar de la filosofía especulativa, enseñada en las escuelas, es posible encontrar una práctica, por
medio de la cual, conociendo la fuerza y las acciones del fuego, del agua, del aire, de los astros, de
los cielos y de todos los demás cuerpos, que nos rodean, tan distintamente como conocemos los
diversos oficios de nuestros artesanos, podríamos aprovecharlos del mismo modo, en todos los usos
para que sean propios, y de esa suerte hacernos como dueños y poseedores de la naturaleza…”11
La separación entre naturaleza y cultura es resultado de la cosmovisión inherente a la sociedad
industrial, cuyas bases científico – técnicas consolidadas en la modernidad tienen como importante
pilar el pensamiento cartesiano. El racionalismo cartesiano se refleja en una visión de la cultura que
trasciende el mundo biofísico obviando que la cultura no puede ser entendida sin considerar la base
biológica sobre la cual se construye, y que por otra parte la transformación de la naturaleza por el
hombre y los efectos derivados de esta ofrecen la medida de su capacidad adaptativa y de su
desarrollo como ser social.
Los axiomas o postulados enarbolados por la modernidad parten del supuesto que el hombre al
poseer a la naturaleza alcanza su felicidad en la misma medida en que logra someterla a sus
intereses. La modernidad se caracteriza así por el irracional uso de los recursos naturales y

11
DESCARTES, R. El Discurso del Método. [en línea]. [Consultado: 27/02/2007] Disponible en:
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/OtrosAutoresDeLaLiteraturaUniversal/Descartes/Discursodel
Metodo.asp

�concepciones igualmente irracionales del desarrollo, cuyo soporte material lo constituye el
desarrollo tecnológico experimentado.12
El advenimiento del modo de producción capitalista y el desarrollo de las fuerzas productivas que
en su seno tienen lugar condicionan una etapa cualitativamente diferente en la relación naturaleza –
cultura – desarrollo caracterizado por el incremento de los problemas ambientales y de los riesgos
en general, es un hecho indiscutible apunta Alfonso (1999:178), “…que al utilizar intensivamente
los recursos naturales con ayuda de medios técnicos colosales y cada vez más poderosos, la
humanidad mejoró sus condiciones de vida, pero el hombre, al transformar la naturaleza violentó la
interacción entre sociedad y naturaleza y creó el problema ecológico. (...) El agravamiento de este
problema es el resultado de la lógica del industrialismo, entendido como conjunto de
transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales que acompañan al desarrollo
industrial…”
Esta situación se torna cada vez más compleja y conduce en la década del 60 del pasado Siglo a la
institucionalización de los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad13. Desde entonces, pocos
temas han tenido un “boom” social tan relevante como el vinculado al riesgo, se trata de un
concepto que abordado por el sociólogo alemán Ulrich Beck constituye un tema de especial
importancia en el desarrollo del conocimiento especializado.
12

Así, Blanco (1998:40) al analizar estos axiomas los considera obsoletos porque:
• Dado el ritmo de contaminación del ecosistema y la capacidad de las nuevas tecnologías para su
explotación, ha dejado de ser cierto que este tiene la capacidad de absorber y reciclar de modo natural los
desechos y la devastación de nuestras sociedades.
• El crecimiento económico está enfrentando una crisis de los patrones industrializadotes y de consumo
(…) y de la depauperación de la población mundial, a la que ha conducido el esquema de explotación
periférica por los países desarrollados.
• El desarrollo tecnológico, lejos de traer el progreso social, ha sido puesto al servicio de dos guerras
mundiales y de una secuela de dramáticos conflictos, al tiempo que ha situado a la humanidad pendiente del
frágil hilo de un accidente genético o nuclear.
• El creciente consumo tampoco ha aportado una vida más feliz a aquella parte minoritaria de la
humanidad que lo ejerce, a espaldas de la mayoría de los habitantes de nuestro planeta. La noción de que “no
solo de pan vive el hombre” cobra fuerza en sociedades de alto desarrollo tecnológico, sumidas en una
galopante alienación.
• La razón moderna tampoco ha materializado plenamente el reino de la libertad, igualdad y fraternidad
que prometió cuando puso fin al mundo que la precedió.
• El destino del ecosistema y de la humanidad está hoy “fuera de todo control racional”, precisamente por
el empeño de continuar aplicando los conceptos de la razón moderna a un mundo ya cambiado radicalmente
por ella.
13
Los estudios CTS buscan comprender la dimensión social de la ciencia y la tecnología tanto de sus
antecedentes propiamente sociales como de sus consecuencias económicas, políticas, culturales y
ambientales, es decir tanto en lo concerniente a los factores que modelan el cambio científico – tecnológico,
como lo que concierne a las repercusiones éticas, ambientales o culturales de ese cambio, es en este sentido
que constituyen una perspectiva teórica importante para la realización de Estudios de Peligro, Vulnerabilidad
y Riesgos ante situaciones de desastres. García et al., (2001a:125)

�El riesgo y la alusión a él, se hace común en los análisis económicos, políticos, jurídicos y
sociológicos, por lo que la categoría de “riesgo” se incorpora tanto a la actividad práctica como
cognitiva desde las más diversas posturas “…las constataciones del riesgo son la figura en que la
ética (y por tanto también la filosofía, la cultura, la política) resucita en los centros de la
modernización, en la economía, en las ciencias naturales, en las disciplinas técnicas. Las
constataciones del riesgo son una simbiosis aún desconocida, no desarrollada, entre ciencias de la
naturaleza y ciencias del espíritu, entre racionalidad cotidiana y racionalidad de los expertos, entre
interés y hecho. Al mismo tiempo, no son ni sólo lo uno ni sólo lo otro. Son las dos cosas en una
forma nueva. Ya no pueden ser aisladas por uno u otro especialista y ser desarrolladas y fijadas de
acuerdo con los propios estándares de racionalidad. Presuponen una colaboración más allá de las
trincheras de las disciplinas, de los grupos ciudadanos, de las empresas, de la administración y de la
política, o (lo cual es más probable) se resquebrajan entre éstas en definiciones opuestas y luchas de
definiciones.” (Beck, 1998:34-35)
La problematización del riesgo requiere de una reflexión sobre las condiciones histórico – sociales
que hacen posible la entrada en escena de esta categoría. El concepto de riesgo forma parte de un
tipo de sociedad caracterizada por el dominio “racional” del mundo, independientemente de que los
riesgos existieran desde siempre y fueran percibidos como “inseguridad” e “incertidumbre” aún
cuando no se disponían de medios lingüísticos o fórmulas matemático – estadísticas que los
explicaran.
Se llega a afirmar incluso que las sociedades occidentales más desarrolladas son “sociedades del
riesgo”, caracterizadas por la proliferación de riesgos, derivados tanto del progreso tecnológico
como por aquellos que emergen de la complejidad de su organización social. De tal forma el
concepto de riesgo resulta difícil de ser desestimado con independencia de que estos, de una u otra
forma, estuvieran presentes en sociedades anteriores y su significado no fuera el que hoy se le
atribuye,

“… somos testigos (sujeto y objeto) de una fractura dentro de la modernidad, la cual se

desprende de los contornos de la sociedad industrial clásica y acuña una nueva figura, a la que aquí
llamamos “sociedad industrial del riesgo” (Beck, 1998:16)
Lo novedoso de la relación entre riesgo y modernidad pudiera estar en la reflexión en torno al tipo
de desarrollo y por tanto de cultura que condujo a su empleo. El riesgo, fruto de la modernidad y de
la racionalidad instrumental que la caracteriza, instala un presente seriamente amenazado y un
futuro cuya incertidumbre se hace cada vez mayor.
En tal sentido Giddens (2000) considera que la idea de riesgo siempre ha estado relacionada con la
modernidad aunque defiende la idea de que en el período actual este concepto asume una nueva y

�peculiar importancia y opina que la mejor manera de explicar lo que esta ocurriendo es hacer una
distinción entre dos tipos de riesgo. A uno de ellos lo denomina riesgo externo mientras al otro, lo
denomina riesgo manufacturado.
El riesgo externo según Giddens (2000) es el riesgo que se experimenta como proveniente del
exterior, de las sujeciones de la tradición o de la naturaleza, mientras que el riesgo manufacturado,
alude al creado por el propio impacto del conocimiento creciente sobre el mundo. El riesgo
manufacturado se refiere a situaciones de las que se dispone de muy poca experiencia histórica en
afrontarlas. La mayoría de los riesgos medioambientales, como los vinculados al calentamiento
global, son para este autor, riesgos manufacturados.
La nueva significación y la relevancia del riesgo describen un estadio de la modernidad en el cual
los desastres producidos con el crecimiento de la sociedad industrial se convierten en
predominantes. De acuerdo con esta idea, los países desarrollados han evolucionado desde
sociedades en las que el problema central es la distribución desigual de la riqueza socialmente
producida, hasta el paradigma de la sociedad del riesgo, según (Beck, 1998).
La vieja sociedad industrial, cuyo eje principal era la distribución de ‘bienes’, ha sido o está siendo
desplazada por una nueva sociedad estructurada, por así decirlo, alrededor de la gestión y
distribución de ‘males’. El propio Beck (1998:40-41) considera que “…el tipo, el modelo y los
medios del reparto de los riesgos se diferencian sistemáticamente de los del reparto de la riqueza.
(…). La historia del reparto de los riesgos muestra que éstos siguen, al igual que las riquezas, el
esquema de clases, pero al revés, las riquezas se acumulan arriba, los riesgos abajo. Por tanto, los
riesgos parecen fortalecer y no suprimir la sociedad de clases.”
Un análisis político y social del riesgo y no sólo una visión de este desde la racionalidad técnica al
poner en evidencia el complejo entramado de relaciones económicas, políticas, psicológicas,
sociológicas y jurídicas en el que el riesgo tiene lugar es propuesto por Beck (1998:41) cuando
afirma “… las posibilidades y las capacidades de enfrentarse a las situaciones de riesgo, de
evitarlas, de compensarlas, parecen estar repartidas de manera desigual para capas de ingresos y de
educación diversas: quien dispone del almohadón financiero necesario a largo plazo puede intentar
evitar los riesgos mediante la elección del lugar de residencia y la configuración de la vivienda (o
mediante una segunda vivienda, las vacaciones, etc.). Lo mismo vale para la alimentación, la
educación y el correspondiente comportamiento en relación a la comida y a la información…”.
El concepto de "sociedad del riesgo" viene a sintetizar una doble y complementaria característica de
la sociedad contemporánea, por una parte, la posibilidad, mayor cada día, de que se produzcan
daños que afecten a una buena parte de la humanidad, se trata de daños que, bien como catástrofes

�repentinas o bien como catástrofes construidas en el tiempo, están asociadas a la universalización de
la tecnología, y también a los modelos económicos y culturales que las desarrollan y que
constituyen la causa fundamental del incremento de las ya marcadas diferencias de clases.
Si en el pasado muchas calamidades se atribuían a los dioses, a la naturaleza o simplemente al
destino, en la actualidad prácticamente todos los grandes riesgos, descansan en principio en
decisiones y, por tanto, son humanamente influenciables. Se comprende, así, que la noción de
riesgo se encuentre entonces en el centro de las agendas políticas y académicas.
En realidad son muchos y muy graves los perjuicios que se derivan del modelo actual de gestión
tecnocrática del riesgo, porque, si bien los beneficios económicos de un proceso productivo
contaminante son inmediatos para su autor, sus consecuencias se pueden trasladar en el tiempo o en
el espacio.14
Aunque en la actualidad se suelan presentar diferenciados los riesgos ambientales y tecnológicos,
como si se tratara de tipologías claramente separadas, en realidad todos los riesgos están muy
relacionados entre sí, a veces inseparables e indistinguibles. El cambio climático es un riesgo
ambiental y natural, pero en el que la participación del hombre y de la tecnología son protagonistas
a través de la emisión a la atmósfera de gases invernadero, que resultan ser el detonante
fundamental de todo el proceso.
Por este motivo, en el análisis contemporáneo de la percepción y gestión de los riesgos, la noción de
que los riesgos ambientales y, obviamente, los tecnológicos son una construcción social, se ha
convertido en una idea central en opinión de Beck (1998),

15

y es que el dualismo naturaleza –

cultura, propio de la ciencia moderna, ha sido sometido a una crítica sistemática y definitiva, siendo
sustituido por un énfasis en el carácter híbrido, socio-natural, de los fenómenos ambientales.
14

No se desarrollan consideraciones sobre equidad y riesgo en el estudio de caso que se presenta aún cuando
la autora reconoce como importante la diferencia de estos a nivel de territorios en el país, por considerarse que
rebasan los objetivos propuestos en la investigación. Pautas para una reflexión posterior aparecen en López y
Luján (2002). donde se afirma: “A pesar de todo, es también importante tener en cuenta que, como muestran
aquellos riesgos que, en principio, no son susceptibles de compensación (catástrofes nucleares, destrucción de
la capa de ozono, destrucción de bosques por lluvia ácida, exposición a la polución ambiental, etc.), el
solapamiento no significa coincidencia y, por tanto, la distribución de riesgos y perjuicios debería formar una
parte constitutiva del concepto de bienestar social. Al hablar de los impactos sociales de la ciencia y la
tecnología debemos así considerar los impactos negativos y no sólo los positivos”. (López y Luján, 2002:7).
El subrayado corresponde a la autora.
15
“La ignorancia de los riesgos no perceptibles, que encuentra su justificación (y que de hecho la tiene, como
en el Tercer Mundo) en la supresión de la miseria palpable, es el terreno cultural y político en el que florecen,
crecen y prosperan los riesgos y las amenazas. (…) En un nivel determinado de la producción social que se
caracteriza por el desarrollo de la industria química (pero también por la tecnología nuclear, la
microelectrónica y la tecnología genética), el predominio de la lógica, los conflictos de la producción de
riqueza y, por tanto, la invisibilidad social de la sociedad del riesgo no son una prueba de la irrealidad de ésta,
sino al contrario: son un motor de su surgimiento y por tanto una prueba de su realidad”. (Beck,1998:51)

�El medio ambiente y los desastres son lugares de intersección y confrontación de definiciones e
intereses sociales: la naturaleza y gravedad de las amenazas ambientales, las dinámicas que
subyacen a ellas, la prioridad concedida a unos temas frente a otros, las medidas óptimas para
mitigar o mejorar las condiciones que se definen como problemáticas, son realidades no sólo
medibles y cuantificables sino también objeto y producto del debate social.
Así, se nos hace visible una de las paradojas definitorias de la modernidad, ¿por qué el progreso
humano lejos de eliminar o al menos, reducir los riesgos que amenazan la vida, no para de
ahondarlos y expandirlos?
A la indefensión de las víctimas, se añade la dificultad estructural y la insensibilidad que presentan
las administraciones públicas, cuando se trata de formular políticas que reduzcan de forma efectiva
los riesgos derivados del cambio tecnológico tanto por el modelo de desarrollo económico
dominante, como porque los agentes responsables de las acciones generadoras de riesgos obtienen
beneficios inmediatos, en tanto que sus consecuencias negativas se generan a largo plazo.
No hay que olvidar que el término riesgo implica no sólo la idea de peligro y destrucción, sino
también las ideas de elección, cálculo y responsabilidad. La perspectiva del riesgo sobre un
determinado tema tiene sentido sólo cuando ese tema deja de ser visto como fijo o inevitable y se
contempla como sujeto a intervención humana.
Según Beck (1998:35) “… en las definiciones del riesgo, se rompe el monopolio de la racionalidad
de las ciencias. (…) Ciertamente, muchos científicos se ponen a trabajar con todo el ímpetu de su
racionalidad objetiva; su esfuerzo por la objetividad crece proporcionalmente con el contenido
político de sus definiciones. Pero en el núcleo de su trabajo quedan remitidos a expectativas y
valoraciones sociales y que por tanto les están dadas: ¿dónde y cómo hay que trazar los límites
entre daños aún aceptables y ya no aceptables? …”
Llegado a este punto, se plantean cuestiones de gran importancia, que no excluyen a los políticos o
tomadores de decisiones en un sentido amplio, ni a los técnicos, ni a los científicos sociales.
Algunas cuestiones para la reflexión y la acción, pudieran enmarcarse en: ¿cuál es el objeto real y
efectivo de la gestión social del riesgo?, ¿resulta factible eliminarlos mediante una aplicación
rigurosa del "principio de precaución" a las actividades humanas generadoras de riesgo? y,
finalmente y no por ello de menor importancia, ¿cómo se ha de contribuir en cada instante y con
cada una de las acciones y omisiones, a generar o agravar riesgos que amenazan la vida en todas sus
formas de existencia?
Tales interrogantes encuentran espacio en la literatura especializada desde principios de los años 80
del pasado siglo XX, donde frecuentemente se plantea la distinción entre estimación del riesgo y

�gestión de riesgo; o más globalmente, entre evaluación de riesgo y gestión de riesgo según López y
Luján (2001). Es frecuente enmarcar la evaluación en el ámbito de la ciencia y la gestión en el
ámbito de la política. En el primer caso se trata de valorar desde un punto de vista técnico la
probabilidad de ocurrencia de una fatalidad y de su grado de severidad16 y en el otro, de tomar
decisiones en cuanto a recursos y medidas administrativas para eliminar o reducir el peligro, en lo
que sería entonces, un proceso de gestión.
Algunos trabajos e investigaciones sobre la problemática del riesgo ponen especial énfasis en el
saber cuantitativo y de las relaciones mecánicas de causa y efecto, con lo que parecen olvidar el
hecho de que tanto el “riesgo” (como el “peligro”), además de poder ser “medido” como resultado
de una expresión matemática relevante, es también una vivencia social y una experiencia humana.
Sin embargo, en una perspectiva diferente de la ciencia, puede afirmarse que la ciencia de la
evaluación del riesgo, se distancia de la imagen idealizada que de esta prevalece aún en buena parte
de la literatura, tratándose de una ciencia mayormente regulada por objetivos y fines prácticos, más
que por las aspiraciones de búsqueda de la verdad17. Diversos son los términos que se han empleado
para hacer referencia a este tipo de actividad: trans-ciencia, ciencia reguladora, ciencia postnormal18.

16

A pesar de que la sociología ha desarrollado su propio enfoque en la investigación del riesgo, una de las
definiciones operativas del riesgo, ampliamente aceptadas por la comunidad científica, es aquella que parte de
una concepción matemático – estadística del riesgo, así se considera un acontecimiento “X” al cual es posible
asociar un valor de probabilidad y un daño o efecto. El riesgo, será definido por el producto de la probabilidad
de ocurrencia de un daño y la vulnerabilidad o susceptibilidad del sistema para responder al mismo, esta
formulación del riesgo está ligada a lo que se conoce como “riesgo objetivo”. El objetivo operativo de esta
definición, es desarrollar una medida universalmente válida para el riesgo con ayuda de la cual puedan
establecerse comparaciones entre distintas clases de riesgo y obtener criterios racionales de aceptabilidad de
estos con relación a su probabilidad y sus consecuencias.
17
“La pretensión de racionalidad de las ciencias de averiguar objetivamente el contenido del riesgo se debilita
a sí misma permanentemente: por una parte, reposa en un castillo de naipes de suposiciones especulativas y
se mueve exclusivamente en el marco de unas afirmaciones de probabilidad cuyas prognosis de seguridad
stricto sensu ni siquiera pueden ser refutadas por accidentes reales. Por otra parte, hay que haber adoptado
una posición axiológica para poder hablar con sentido de los riesgos. Las constataciones del riesgo se basan
en posibilidades matemáticas e intereses sociales incluso y precisamente allí donde se presentan con certeza
técnica. Al ocuparse de los riesgos civilizatorios, las ciencias ya han abandonado su fundamento en la lógica
experimental y han contraído un matrimonio polígamo con la economía, la política y la ética, o más
exactamente: viven con éstas sin haber formalizado el matrimonio. (Beck, 1998: 35)
18
Es conocido el hecho de que la ciencia académica se genera en ambientes de consenso, estructurados por
paradigmas bien establecidos que proporcionan estándares de control metodológico y de calidad, en la ciencia
reguladora en cambio, las normas de evaluación son más difusas, controvertidas y sujetas a consideraciones
políticas donde la divergencia entre expertos es común, la ciencia reguladora está sujeta a la presión de
diferentes grupos de interés que difieren frecuentemente en la forma en que interpretan los resultados, por lo
que son igualmente frecuentes los debates públicos. La ciencia post-normal es la que se enfrenta a problemas
que pueden afectar a la supervivencia de ecosistemas o el bienestar de poblaciones, y que son de difícil
definición. Muchos de los problemas ambientales o relacionados con riesgos tecnológicos podrían clasificarse

�El proceso de caracterización del riesgo en la ciencia reguladora, requiere de un diálogo efectivo
entre expertos y ciudadanos si se tiene en cuenta que el riesgo es una compleja configuración social
multidimensional y multifuncional. Algunos principios que definen como debería tener lugar la
caracterización del riesgo aparecen recogidos en el informe Undestanding Risk: Informing
Decisions in a Democratic Society de 1996 del Nacional Research Council.
Según el informe antes mencionado, caracterizar el riesgo requiere no sólo de una buena ciencia
sino también de saber dirigir la misma hacia las cuestiones más pertinentes respecto a la decisión
que eventualmente deba ser tomada, así como de una amplia comprensión de las pérdidas, daños y
consecuencias para todos los agentes implicados considerando además cuestiones ecológicas,
psicológicas, y éticas además de económicas, donde se señalen también los impactos para
poblaciones específicas y no sólo para la población general sobre la base de un enfoque
interdisciplinar.
A pesar de los esfuerzos realizados en la investigación del riesgo no puede afirmarse que exista una
definición unitaria o una teoría coherente del mismo. En tal sentido y siguiendo aspectos relevantes
referidos por Renn19, es posible enumerar algunas aproximaciones a la concepción y evaluación de
los riesgos desde la perspectiva de diferentes ciencias y disciplinas académicas, entre ellas:
•

La aproximación actuarial (utilizando predicciones estadísticas)

•

La aproximación epidemiológica y toxicológica (incluyendo la ecotoxicología)

•

La aproximación técnica o ingenieril (incluyendo la evaluación probabilística del riesgo).

•

La aproximación económica (incluyendo comparaciones de riesgo beneficio)

•

La aproximación psicológica (incluyendo el análisis psicométrico)

•

Las teorías sociales del riesgo

•

La teoría cultural del riesgo (usando grupos de referencia) y

•

La aproximación jurídica.

Las perspectivas antes mencionadas, sugieren la posibilidad del análisis del riesgo de desastres
desde las ciencias naturales, técnicas y sociales, si se tiene en cuenta que los diferentes enfoques
sobre el riesgo varían atendiendo a la elección de metodologías, la complejidad de las medidas que
utilizan y las disciplinas de las que provienen.
1.2 El riesgo de desastre: una visión desde las ciencias naturales, técnicas y sociales

en esta categoría. El grado de incertidumbre es alto y al conllevar un alto nivel en las apuestas de decisión,
son problemas marcadamente politizados. Ver: García et al., ( 2001b)
19
Renn, O. Concepts of risk En Krimsky, Sheldon y Holding, Dominic (eds.) Social Theories of Risk.
Westport. Praeger Publishers. Citado por García I Hom, (2004:53-79).

�En la teoría sobre los desastres y los riesgos, se han incorporado gradualmente los aportes de las
ciencias naturales, técnicas y sociales, hasta llegar a modelos y conceptos más complejos y
holísticos.
Sin embargo, en opinión de Maskrey (1998) la investigación sobre los desastres y los riesgos aún ha
de producir un cuerpo de teoría y terminología sólido y de amplía aceptación.
•

El enfoque de las ciencias naturales

La investigación inicial sobre el riesgo de desastres fue dominada por los aportes de las ciencias
naturales por lo que era común que estos fueran considerados como sinónimos de eventos físicos
extremos denominados “desastres naturales”, así en el enfoque de las ciencias naturales, un
terremoto, erupción volcánica, huracán u otro evento extremo era de por sí un desastre, de esta
forma, la investigación sobre los desastres se centró en el estudio de los procesos geológicos,
meteorológicos, hidrológicos y otros procesos naturales que generan estos peligros, la investigación
sobre el riesgo se centraba en la ubicación y distribución espacial de las amenazas, su frecuencia,
magnitud e intensidad.
Este enfoque resultó reduccionista al inscribirse en el paradigma positivista “…mediante la
conceptualización de los desastres como eventos inevitables, no previsibles y extremos que
interrumpen procesos políticos, sociales y económicos "normales", el enfoque difunde una visión de
los desastres como eventos discretos, fundamentalmente desconectados de la sociedad” dejando al
margen cuestiones de responsabilidad social o política respecto al riesgo”. (Maskrey, 1998:10)
Este enfoque mantiene cierta presencia, de tal modo que continúan utilizándose tanto en la literatura
como en el discurso expresiones como “los efectos de un desastre" o "el impacto de un desastre"
que indican en opinión de Lavell (1996) que los peligros naturales sean abordados como sinónimos
de desastre.
•

El enfoque de las ciencias técnicas

Bajo el influjo de las ciencias técnicas, se consideró que el desastre se producía si había un impacto
medible en el medio ambiente, la sociedad o la economía donde se manifestara el peligro. La
investigación, en este sentido, dio un salto importante, al considerarse los eventos extremos como
catalizadores que transforman una condición vulnerable en desastre. El riesgo empezó a ser definido
como función tanto del peligro como de la vulnerabilidad, así se considera que (RIESGO = P x V).
Mientras que los modelos de riesgo de las ciencias naturales fueron básicamente modelos de
amenaza o peligros, las ciencias técnicas presentaron modelos conceptuales que incorporaron la
vulnerabilidad

�La pareja conformada por el peligro y la vulnerabilidad que equivalen al estado de un sistema en
una situación particular expuesta a un peligro, da al riesgo un aspecto multidimensional. Los
factores de vulnerabilidad pertenecen a campos diversos (naturales, materiales, sociales,
funcionales, en materia de decisiones, etc.) e influyen no solo considerándolos individualmente,
sino también en interacción los unos con los otros, conformando así un sistema, en opinión de
Chardon (1998).
El enfoque de las ciencias técnicas difiere del enfoque de las ciencias naturales en el hecho de que
se centra en el impacto y efecto de los eventos asociados a los peligros, y no en el evento mismo.
Sin embargo, es preciso subrayar que el enfoque considera que los peligros, siguen siendo la causa
de los desastres, mientras que el concepto de vulnerabilidad está utilizado solamente para explicar el
daño, las pérdidas y otros efectos.
Como tal, el objetivo social de muchas investigaciones de las ciencias técnicas ha sido el diseño de
medidas estructurales y otro tipo para mitigar las pérdidas causadas por eventos extremos y, por
ende, lograr que la sociedad sea segura. Este enfoque reconoce la existencia de responsabilidades
sociales y políticas para evitar las pérdidas.
•

El enfoque de las ciencias sociales 20

El geógrafo Gilbert White, en los años 50 y 60 realizó un importante análisis sobre los desastres. El
trabajo de White se centró en la percepción social de los peligros y cómo dichas percepciones
influían en las decisiones que toma una población determinada para que su medio fuera más seguro
o más peligroso. Sus investigaciones enfatizaron en que los desastres tienen causas humanas y no
sólo naturales, y que las sociedades y comunidades expuestas a determinadas amenazas no son
homogéneas. Esto implica que diferentes grupos sociales realizan una gestión muy diferenciada de
los riesgos que enfrentan y que, por ende, la vulnerabilidad sea un valor de carácter social, que no
puede reducirse al grado de pérdida que podría sufrir un determinado elemento o grupo de
elementos expuestos a un peligro.
Los desastres son el resultado de la ruptura del equilibrio entre la naturaleza y la sociedad expresada
en la incapacidad de la sociedad de ajustarse y adaptarse adecuadamente a su entorno, tal
20

Según Lavell (2005a:27-30) “… las ideas más originales y la investigación más acabada en el área social de
los desastres en particular en América Latina encuentran su salida en la publicación de un número
relativamente reducido de textos durante los años 80. En la década del 90 la investigación sobre esta
problemática recibe un impulso importante a raíz de la formación en 1992 de La Red de Estudios Sociales en
la Prevención de Desastres en América Latina (LA RED); organización que a lo largo de la década promoverá
un número importante de investigaciones, desarrollos técnicos, seminarios y conferencias, y esquemas de
capacitación en el área de los desastres, promoviendo la publicación de una serie de libros y revistas que
constituyen, la colección de estudios y debates conceptuales más completa que existe sobre el tema, visto
desde una perspectiva social, y publicados en español.”

�consideración constituye hoy una línea de indagación de características multidisciplinarias con una
fuerte presencia de profesionales de las Ciencias Sociales, que promueve la idea de que los
desastres representan “problemas no resueltos del desarrollo”21 en tanto la vulnerabilidad no es una
variable exógena sino que por el contrario está fuertemente anclada en elementos estructurales
inherentes a modelos de desarrollo.
Parte de la explicación del desequilibrio que representa los desastres, reside en la consideración de
que la naturaleza existe para ser dominada y utilizada, la cual está en la base de la llamada crisis
ambiental de la actualidad. Otra parte de la explicación reside en el imperativo de las modalidades
de crecimiento económico en boga durante las últimas décadas, pero esencialmente desde el inicio
de la Revolución Industrial, tipificada entre otras cosas por la acelerada transformación de la
sociedad de una relación inmediata con la naturaleza, en una donde dominan las relaciones
mediatas; la urbanización, la búsqueda de la ganancia a corto plazo; el empobrecimiento de grandes
masas de la población, su marginalización en el territorio y su inseguridad frente a la vida cotidiana.
Los peligros o amenazas, en resumen, hacen referencia en términos genéricos, a la probabilidad de
la ocurrencia de un evento físico dañino para la sociedad, y las vulnerabilidades, a la propensidad de
la sociedad o un subconjunto de ésta de sufrir daños debido a sus propias características
particulares. El concepto de vulnerabilidad, es un concepto de gran complejidad que debe estudiarse
en un contexto amplio que comprenda los aspectos humanos, socioculturales, económicos,
ambientales y políticos vinculados con las desigualdades sociales basadas en la edad, el género, y
los recursos económicos entre otros. (Anexo 1)
No obstante las consideraciones antes hechas, es importante reconocer que si bien los modelos
conceptuales desarrollados bajo el enfoque social dan énfasis a las variables y procesos que
configuran los patrones de vulnerabilidad, en ocasiones y en opinión de Maskrey (1998) subrayan
tanto las causas "sociales" de los riesgos, que a veces tienden a perder de vista a las amenazas, y las
interrelaciones entre amenaza y vulnerabilidad por lo que este autor considera la necesidad de un
enfoque holístico del riesgo que permita incorporar los aciertos de los enfoques desarrollados por
las ciencias naturales, técnicas y sociales.
Maskrey (1998) propone un modelo que denomina “escenarios de riesgo” donde las relaciones
dinámicas entre vulnerabilidades y capacidades, peligros y oportunidades, mitigación y
sobrevivencia pueden ser caracterizadas como escenarios de riesgo en el contexto de una
determinada unidad social.
21

Los desastres considerados como “problemas no resueltos del desarrollo” es una expresión de común uso en
América Latina hoy en día según Lavell (2000)

�En el modelo de escenarios de riesgo propuesto por Maskrey (1998) las amenazas o peligros, están
ubicadas en la confluencia de los procesos sociales y naturales. Los patrones de intervención
humana y en general los modelos de desarrollo soportados en la irracionalidad tecnológica, alteran
de manera fundamental las características de los peligros.
Así, para Maskrey (1998:20-21) “…mientras que una tempestad tropical intensa puede considerarse
como un evento natural, las inundaciones y deslizamientos que provoca serían determinados no sólo
por factores, como la topografía y la geología, sino también por el tipo de cobertura vegetal y uso de
la tierra, factores que son socialmente y no naturalmente determinados. La deforestación, extracción
de agua subterránea, sobrepastoreo, minería a tajo abierto, destrucción de manglares y construcción
de infraestructura, como represas y carreteras, son todos procesos que pueden generar nuevas
amenazas y exacerbar las existentes”.
En otras palabras, los mismos procesos sociales, políticos y económicos, que generan la
vulnerabilidad, también influyen en las amenazas y a la vez, los procesos naturales también influyen
en la vulnerabilidad.
En la mayoría de los casos, afirman en igual sentido Cardona y Barbat (2000), la reducción de la
vulnerabilidad está ligada de manera indisoluble a la intervención de las necesidades básicas de
desarrollo prevalecientes. Así Cardona (2003:9) considera que “…la vulnerabilidad de los
asentamientos humanos está íntimamente ligada a los procesos sociales que allí se desarrollan y está
relacionada con la fragilidad, la susceptibilidad o la falta de resilencia de los elementos expuestos
ante amenazas de diferente índole. (…), la degradación del entorno, el empobrecimiento y los
desastres no son otra cosa que sucesos ambientales y su materialización es el resultado de la
construcción social del riesgo, mediante la gestación en unos casos de la vulnerabilidad y en otros
casos de amenazas o de ambas circunstancias simultáneamente…” y en términos generales de la
irracionalidad de una “cultura” engendrada por la modernidad.22
La necesidad de un enfoque holístico del riesgo y la dialéctica peligro – vulnerabilidad argumentada
por Maykrey (1998) y Cardona y Barbat (2000), permiten afirmar que el marco adecuado para
22

Afirma Morin (1999:32) que, “Nuestra civilización, nacida en Occidente, soltando sus amarras con el
pasado, creía dirigirse hacia un futuro de progreso infinito que estaba movido por los progresos conjuntos de
la ciencia, la razón, la historia, la economía, la democracia. Ya hemos aprendido con Hiroshima que la ciencia
es ambivalente; hemos visto a la razón retroceder y al delirio stalinista tomar la máscara de la razón histórica;
hemos visto que no había leyes en la Historia que guiaran irresistiblemente hacia un porvenir radiante; hemos
visto que el triunfo de la democracia definitivamente no estaba asegurado en ninguna parte; hemos visto que
el desarrollo industrial podía causar estragos culturales y poluciones mortíferas; hemos visto que la
civilización del bienestar podía producir al mismo tiempo malestar. Si la modernidad se define como fe
incondicional en el progreso, en la técnica, en la ciencia, en el desarrollo económico, entonces esta
modernidad está muerta”

�abordar desde la perspectiva filosófica el riesgo de desastres lo constituye la relación naturaleza cultura – desarrollo al considerar que la sociedad y su cultura frente a la naturaleza configuran tanto
la vulnerabilidad como los peligros presentes y futuros a partir de los modelos de desarrollo hasta
ahora concebidos.
1.3 La relación naturaleza - cultura – desarrollo desde una perspectiva filosófica
La relación naturaleza – sociedad y las diversas formas que esta asume expresan en cada momento
histórico el grado de cultura generado por el hombre. Más allá del debate académico el reto
ineludible para las culturas del siglo XXI en general, está dado, sin duda alguna, no sólo en la
comprensión teórica de la relación naturaleza - cultura – desarrollo sino de una manera especial, en
los modelos de valoración e intervención con los que puedan ser manejados los impactos
ocasionados.
Abordar la dinámica de la relación naturaleza - cultura – desarrollo presupone necesariamente la
reflexión en torno a la relación naturaleza – sociedad así como la reflexión sobre la cultura y sus
especificidades como categoría imprescindible para el estudio de los fenómenos sociales.
La actitud asumida por el hombre ante la naturaleza condiciona en el pensamiento filosófico, desde
la antigüedad hasta nuestros días, diferentes visiones sobre cada uno de estos conceptos y sobre sus
nexos en particular. En principio, el problema de las interrelaciones entre la sociedad y la naturaleza
para la dialéctica materialista, parte de cuatro ideas esenciales según Kelle y Kovalzon (1985:251):
•

El medio ambiente geográfico y la población siempre fueron y siempre serán, condiciones

naturales – materiales imprescindibles para la vida de la sociedad.
•

Estas condiciones influyen sobre la marcha de la historia y el ritmo de desarrollo (...)

•

La sociedad a su turno, ejerce una influencia inversa sobre la naturaleza, transformándola,

pudiendo esta influencia tener tanto resultados positivos como negativos; para su propio desarrollo.
•

Las condiciones geográficas y demográficas, no determinan el desarrollo de la sociedad.

Históricamente todas las formas de organización social parten del medio geográfico y la población
como premisas materiales de su existencia, no obstante es preciso significar el hecho de que el
hombre en su actividad práctica elabora instrumentos de trabajo con los que modifica gradualmente
a la naturaleza y a su propio ser.
Se ha dicho por Rodríguez (1989) que el concepto filosófico de Cultura abarca todo lo sujeto a la
elaboración y a la actividad creadora de los hombres para destacar el carácter creador de la misma y
la existencia de una segunda naturaleza generada por la actividad del hombre, sin embargo es
conveniente tener en cuenta que toda cultura transcurre sobre un medio biofísico y que
necesariamente la cultura incorpora la base biológica sobre la que descansa, lo que no significa que

�carezca de especificidades en tanto constituye un aspecto cualitativo de la sociedad y de los
fenómenos que en ella tienen lugar, así como del nivel de desarrollo histórico alcanzado por el
hombre.
Según (Rodríguez, 1989:231), “…la cultura constituye un aspecto cualitativo de la sociedad y de los
fenómenos sociales, aquel aspecto que mide su nivel de perfeccionamiento y desarrollo (…). El
estado cualitativo de la sociedad se expresa concretamente en el nivel alcanzado por la sociedad en
el desarrollo de sus fuerzas productivas, de sus relaciones sociales, de la producción material y
espiritual (…). Es por eso que al relacionar la cultura con la naturaleza se capta el nivel de
desarrollo y progreso de la sociedad humana, esto es, el grado de humanización de la naturaleza y
del propio hombre…”
Desde una aproximación filosófica se subraya la idea de la cultura como creación humana en tanto
conjunto de realizaciones materiales y espirituales en las que se objetiva la multifacética actividad
humana, por lo que comprende los saberes, destrezas, procedimientos, modos de actuación y
resultados que se obtienen en el proceso de transformación de la realidad por el hombre.
La cultura es una forma de adaptación y asimilación de entornos, que permite a las sociedades
mantener cierto equilibrio con el medio externo a través de la técnica, la organización social y en el
cual, el medio ambiente es la premisa necesaria, como substrato de la existencia y actuación
humana.
Estas ideas, aparecen en las obras de Carlos Marx y de Federico Engels. En el Capítulo V de su
obra cumbre Marx (1983:139) señala: “El trabajo es, en primer término, un proceso entre la
naturaleza y el hombre, proceso en que éste regula y controla mediante su propia acción su
intercambio de materias con la naturaleza (…) Y a la par que (...) actúa sobre la naturaleza exterior
a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las potencias que dormitan en
él…”.
Igual importancia tiene en el análisis filosófico de la relación naturaleza – cultura -desarrollo la
siguiente idea expuesta por Marx (1983:141) “…lo que distingue a las épocas económicas unas de
otras no es lo que se hace, sino el cómo se hace. Los instrumentos de trabajo no son sólo el
barómetro indicador del desarrollo de la fuerza de trabajo del hombre, sino el exponente de las
condiciones sociales en que se trabaja…”
Las tesis de Marx antes citadas resultan de significativa importancia para establecer las diferentes
etapas históricas en la relación naturaleza – sociedad atendiendo al desarrollo de la actividad
práctica y de las fuerzas productivas, significando con ello además, que el acto de creación de

�instrumentos de trabajo y las condiciones en las que se trabaja son también indicadores del
desarrollo cultural alcanzado.
Al abordar desde el marxismo la relación naturaleza - sociedad es posible identificar tres grandes
etapas, según Kelle y Kovalzon (1985):
1. La Revolución Neolítica: ligada al surgimiento de la agricultura y el paso de la economía
apropiadora a la economía productora.
2. La Revolución Industrial: que marca el paso del trabajo artesanal al trabajo maquinizado, y la
creación de la industria.
3. La Revolución Científico – Técnica: apoyada en la producción automatizada.
La etapas en la relación naturaleza sociedad antes expuestas son también etapas en el desarrollo de
la cultura humana al enmarcase estas en revoluciones tecnológicas, que expresan en su esencia el
desarrollo alcanzado por la humanidad.
De obligada referencia en el análisis de esta problemática es Ribeiro (1992) al escoger este autor a
la tecnología y su desarrollo como criterio básico para el análisis de la evolución sociocultural
subrayando la idea de que las sociedades humanas pueden explicarse en términos de una sucesión
de revoluciones tecnológicas y procesos civilizatorios mediante los cuales la mayoría de los
hombres pasan de una condición generalizada de cazadores y recolectores a otros modos, más
uniformes que diferenciados. Estos modos diferenciados de ser, apunta Ribeiro, aunque varíen
ampliamente en sus contenidos culturales, no lo hacen de manera arbitraria porque se enmarcan en
tres tipos de requerimientos.
Estos requerimientos son para Riveiro (1992:7- 8) los siguientes “…Primero, el carácter
acumulativo del proceso tecnológico que se desarrolla a partir de formas más elementales hacia las
formas más complejas, de acuerdo con una secuencia irreversible. Segundo, las relaciones
recíprocas entre el equipamiento tecnológico empleado por una sociedad en su acción sobre la
naturaleza para producir bienes y la magnitud de su población, la forma de organización de las
relaciones internas entre sus miembros con otras sociedades. Tercero, la interacción entre los
esfuerzos por controlar la naturaleza y ordenar las relaciones humanas, y la cultura, entendida ésta
como el patrimonio simbólico de los patrones de pensamiento y conocimientos que se manifiestan,
materialmente, en los objetos y bienes, en particular mediante la conducta social; e,
ideológicamente, mediante la comunicación simbólica y la formulación de la experiencia social en
sistemas de conocimientos, creencias y valores”.
El estudio realizado por Ribeiro (1992) es importante porque demuestra que el desarrollo de las
sociedades y de las culturas está regido por un principio orientador basado en el desarrollo

�acumulativo de la tecnología productiva y militar; que a ciertos avances en esta línea progresiva
corresponden cambios cualitativos de carácter radical que permiten distinguirlos como etapas o fase
de la evolución sociocultural. Resulta interesante la idea aportada por este autor en cuanto a la
evolución sociocultural como movimiento histórico de cambio de los modos de ser y vivir de los
grupos humanos sobre sociedades concretas con base en el desarrollo tecnológico.
La relación tecnología – sociedad según Arana y Valdés (1999) pasa a través de la cultura existente
y por tanto, por sus valores, destacando la idea de que la tecnología es un fenómeno cultural y de
transformación social. Si la tecnología es un hecho cultural, su práctica es la actividad de
asimilación o de inclusión de los resultados de la cultura en la sociedad, lo que condiciona la
estabilización y desestabilización de los sistemas culturales.
Ninguna cultura es totalmente estable e inamovible. Toda cultura produce innovaciones culturales
que se traducen en nuevos artefactos y técnicas que emergen en los diferentes entornos materiales,
simbólicos, sociales o naturales. Existen diversos procesos de innovación, ellos pueden surgir
dentro de una misma cultura como el resultado de la producción interna de algunos agentes o de la
apropiación de innovaciones ajenas y pertenecientes a otras culturas, o más bien de la imposición de
técnicas debida a otros agentes externos. Posteriormente se producen los procesos de aceptación,
apropiación o rechazo.
Estos procesos producen lo que se llaman "cambios culturales". Los "cambios culturales" implican
la producción de innovaciones en la forma de nuevas técnicas y artefactos, estas nuevas técnicas y
artefactos pueden transformar el medio cultural e impactar en el sistema cultural establecido,
también pueden desestabilizar sistemas culturales tradicionales, cancelando sus recursos como en el
caso del colonialismo según (Audefroy, 2007), quien refiere como ejemplos, el caso de la falta de
agua en algunas comunidades, o las intensas sequías del final del siglo XIX que impactaron
desastrosamente a las sociedades de la India, China y Brasil.
Son importantes en igual sentido, las valoraciones de Pacey (1990) porque si bien el desarrollo es
impensable sin la tecnología, abrigar la esperanza de una solución técnica que no incluya medidas
culturales y sociales, es moverse en un terreno ilusorio. Resultan valiosas las ideas de este autor en
torno a la no neutralidad de la tecnología dada la necesidad de tomar en consideración todo el
conjunto de actividades humanas que rodean a la máquina y que incluyen los usos prácticos y sus
funciones como símbolos de poder, entre otros, tal análisis conduce a valorar a la tecnología como
parte de la vida y no como simple artefacto, pues la tecnología no actúa independientemente de los
propósitos humanos y de los valores de quienes generan, aplican o toman decisiones de carácter
tecnológico.

�Un análisis interesante presenta Miranda (1997) sobre los elementos mediadores de la relación
medioambiente y desarrollo en el contexto de la relación naturaleza – cultura - desarrollo al destacar
en primer lugar que la mediación constituye un modo de realización y solución de las
contradicciones de la realidad y que los elementos mediadores son justamente aquellos que
posibilitan neutralizar y ablandar la oposición incluyendo en el análisis tres grupos de elementos:
los de carácter operativo, direccionador y evaluador.
En el primer grupo de elementos Miranda (1997) ubica a aquellos que permiten que la relación se
desarrolle, incluyen por su grado de esencialidad el elemento cultural y en él al conjunto de técnicas
y tecnologías que median la relación sociedad - naturaleza a través del proceso de trabajo.
Es útil para la realización de esta investigación la consideración hecha también por Miranda (1997)
sobre lo ambiental como un problema del desarrollo social, y a su vez como un problema de
naturaleza cultural lo que resulta de gran valor para la búsqueda de soluciones prácticas frente a la
problemática de los desastres.
Para Delgado (2007:101) el análisis de lo ambiental con una visión integradora hace posible
conceptuarlo de una manera nueva, “… la médula del asunto no está en que el hombre dañe a la
naturaleza. Ella radica en que el hombre, desde sus valores – entre los que está incluido el
conocimiento -, se ha enfrascado desde hace mucho tiempo en un modelo cultural de producción de
entorno destructivo…”
La problemática ambiental se sitúa no en sus efectos, sino en el centro mismo de la actividad
humana, actividad que adopta disímiles formas en diferentes contextos culturales por lo que expresa
en todos ellos el sistema de valores de los individuos y de las clases sociales que ejercen el poder,
cuestiones que permiten comprender la verdadera naturaleza de los desastres, incluso de aquellos
que aparentemente son “naturales”.
La perspectiva dialéctica materialista que aporta el marxismo permite comprender y explicar las
complejidades subyacentes en la relación naturaleza – cultura - desarrollo. “…Nada, en la
naturaleza, ocurre de un modo aislado. Cada cosa repercute en la otra, y a la inversa, y lo que
muchas veces impide a nuestros naturalistas ver claro en los procesos más simples es precisamente
el no tomar en consideración este movimiento y esta interdependencia universales…” (Engels,
1979:149-150)
Fidel Castro expuso al analizar las causas y manifestaciones actuales de la relación naturaleza –
cultura - desarrollo en el “Mensaje a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo” la multiplicidad de elementos que confirman la agresión destructiva que hoy genera
el hombre, cuando afirmó “…jamás en la historia del hombre se había producido una agresión tan

�generalizada y destructiva contra el equilibrio de todos los sistemas vitales del planeta. En el mundo
subdesarrollado, son el propio subdesarrollo y la pobreza los factores principales que multiplican
hoy la presión que se ejerce sobre el medio natural. La sobreexplotación a que se someten las tierras
de cultivo o pastoreo, las prácticas agrícolas inadecuadas, la carencia de recursos financieros y
técnicos, acumulan sus nocivos efectos sobre los de factores climáticos adversos…” (Castro,
1992:1)
Al valorar el deterioro del medio desde una perspectiva histórica (Castro, 1992:2) señaló “…en
sentido general, los mayores daños al ecosistema global han sido ocasionados como consecuencia
de los patrones de desarrollo seguidos por los países más industrializados. Por su parte, las
condiciones de pobreza en que vive la inmensa mayoría de la población mundial generan también
severas afectaciones al medio y originan un enajenante círculo vicioso entre subdesarrollo y
pobreza, por un lado, y deterioro ambiental, por el otro...”
Plantear entonces una interpretación consecuente de la relación naturaleza – cultura – desarrollo en
el mundo actual, consideramos debe partir del reconocimiento de que el subdesarrollo es
consecuencia del orden económico internacional que se vale de los mecanismos del endeudamiento,
la injusta división internacional del trabajo, el proteccionismo comercial y el manejo de los flujos
financieros para profundizar la explotación de los países subdesarrollados y, por tanto, la
consiguiente depredación ecológica resultante de esa situación, como analiza Castro (1992).
Si bien el concepto de desarrollo es un concepto de larga evolución vinculado fundamentalmente a
la teoría económica, a partir de 1990 cobra auge el concepto de “desarrollo humano” en estrecha
relación con la concepción del desarrollo sostenible, según puede constatarse en el “Informe sobre
Desarrollo Humano elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en 1990”.
Según la concepción de “desarrollo humano” del PNUD, el ser humano pasa a ser considerado
como motor a la vez que objeto del desarrollo y por tanto se le atribuye la posibilidad y necesidad
de participar activamente en los procesos de ampliación de sus propias oportunidades económicas y
políticas. “… El desarrollo humano es un proceso mediante el cual se amplían las oportunidades de
los individuos, las más importantes de las cuales son, una vida prolongada y saludable, acceso a la
educación y el disfrute de un nivel de vida decente. Otras oportunidades incluyen la libertad
política, la garantía de los derechos humanos y el respeto a sí mismo”.23 (PNUD, 1990:33)
Tomando en consideración las ideas antes expuestas y las manifestaciones resultantes del
desequilibrio actual en la relación naturaleza – cultura – desarrollo, la ciencia deberá hoy más que

23

PNUD. Informe sobre el desarrollo humano1990 [en línea]. [Consultado: 27/02/2007] Disponible en:
http://pnud.sc17.info/files/InfoMundiales/IDH%201990.pdf

�nunca examinar los problemas desde perspectivas diferentes y buscar explicaciones de carácter
crítico tanto a los fenómenos naturales como sociales. Así, en opinión de Vessuri (2008), la “ciencia
de la sostenibilidad”, emerge como nuevo paradigma de investigación y respuesta prometedora a los
esfuerzos que se vienen realizando para incorporar la ciencia y la tecnología a la agenda del
desarrollo, orientando la ciencia y la tecnología hacia el desarrollo sostenible.
De manera que según Vessuri, (2008:26), “…la transición al desarrollo sostenible aparece como el
más reciente giro en la agenda del desarrollo, por cuanto este implica atender los problemas
sociales, económicos y ambientales, reduciendo el hambre, la pobreza y la inequidad, a la vez que
mantiene la biodiversidad y los sistemas de soporte de la vida en el planeta…”.
Soluciones a la problemática antes abordada obligan a cruzar las fronteras disciplinarias y a
establecer un vínculo cada vez mayor entre las ciencias naturales y las ciencias sociales,
propiciando el entrecruzamiento de métodos y perspectivas diferentes con la finalidad de lograr la
comprensión y solución de los problemas socioambientales. Para tales cuestiones resulta útil la
filosofía en su giro “naturalista” asumida en la presente investigación.
La problemática del riesgo y el desastre, requiere de un abordaje inter y transdisciplinario al
constituir un problema ambiental y por consiguiente manifestación concreta de la relación
naturaleza – cultura – desarrollo.

1.4 El desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo
La cuestión de los desastres ilustra la relación naturaleza- cultura - desarrollo. Un desastre, no es un
sismo o huracán, sino los efectos que éstos producen en la sociedad como resultado de las carencias
e insuficiencias de sus diferentes estados cualitativos de desarrollo como afirma Lavell (2000:6)
“…los eventos físicos son evidentemente necesarios y un prerrequisito para que sucedan los
desastres, pero no son suficientes en sí para que se materialicen. Debe haber una sociedad o un
subconjunto de la sociedad vulnerable a sus impactos; una sociedad que por su forma particular de
desarrollo infraestructural, productivo, territorial, institucional, cultural, político, ambiental y social,
resulte incapacitada para absorber o recuperarse autónomamente de los impactos de los eventos
físicos externos”.
El riesgo solamente puede existir al concurrir un peligro o amenaza, con determinadas condiciones
de vulnerabilidad. El riesgo se crea en la interacción de peligros o amenazas con la vulnerabilidad,
en un espacio y tiempo particular dado. De hecho, peligros y vulnerabilidades son mutuamente
condicionados o creados. No puede existir un peligro sin la existencia de una sociedad vulnerable y
viceversa. En opinión de Lavell (s.f.:4) “…un evento físico de la magnitud o intensidad que sea no

�puede causar un daño social si no hay elementos de la sociedad expuestos a sus efectos. De la
misma manera hablar de la existencia de vulnerabilidad o condiciones inseguras de existencia es
solamente posible con referencia a la presencia de una amenaza particular”.
Al subrayar la idea de que no existe peligro sin vulnerabilidad, y viceversa, y que la relación entre
ambos factores es dialéctica y dinámica, cambiante y cambiable se tiene en consideración que los
peligros se deben, tanto a la dinámica de la naturaleza, como a la dinámica de la sociedad y
constituyen expresión del desarrollo de la sociedad y su cultura frente a la naturaleza.
Federico Engels (1974a:90) al describir el proceso de generación de lo que hoy se conoce como
construcción de vulnerabilidades sociales, legó una vívida imagen de la ciudad de Manchester
cuando en aquella época y como resultado de las transformaciones industriales que tenían lugar
escribió, “…abajo fluye, o más bien se estanca el Irk, riachuelo oscuro como el pez y de olor
nauseabundo, lleno de inmundicias (…) Río arriba desde el puente, se levantan grandes tenerías,
más allá tintorerías, fábricas de carbón de huesos y fábricas de gas, cuyas aguas usadas y
desperdicios terminan todos en el Irk que recibe además el contenido de las cloacas y retretes que
allí desaguan”.
Engels consideró la importancia del conocimiento de las leyes de la naturaleza, pues ello, coloca al
hombre en condiciones de prever las repercusiones próximas y remotas de sus ingerencias en la
naturaleza misma, “…y cuanto más esto ocurra, más volverán los hombres, no solamente a sentirse,
sino a saberse parte integrante de la naturaleza y más imposible se nos revelará esa absurda y
antinatural representación de un antagonismo entre el espíritu y la materia, el hombre y la
naturaleza…”. (Engels, 1979:152)
Para Engels (1979) es necesaria la experiencia, el acopio y la investigación de material histórico que
permita ver con claridad las consecuencias sociales indirectas y lejanas de la actividad productiva
de los hombres, para lo cual no basta el conocimiento sino que se necesita además transformar el
régimen de producción y el orden social que caracteriza a la sociedad industrializada.
Engels (1979:151-152) ofrece un esclarecedor análisis sobre las consecuencias no siempre previstas
y calculadas de la actividad humana en los diferentes ecosistemas cuando plantea “…quienes
desmontaron los bosques de Mesopotamia, Grecia, el Asia Menor y otras regiones para obtener
tierras roturables no soñaban con que, al hacerlo, echaban las bases para el estado de desolación en
que actualmente se hallan dichos países, ya que al talar los bosques, acababan con los centros de
condensación y almacenamiento de la humedad. Los italianos de los Alpes que destrozaron en la
vertiente meridional los bosques de pinos (…) no sospechaban que con ello, mataban de raíz la
industria lechera en sus valles, y aún menos podían sospechar que, al proceder así, privaban a sus

�arroyos de montaña de agua durante la mayor parte del año (…) Los introductores de la patata en
Europa no podían saber que, con el tubérculo farináceo, propagaban también la enfermedad de la
escrofulosis. Y, de la misma o parecida manera, todo nos recuerda a cada paso que el hombre no
domina, ni mucho menos, la naturaleza a la manera que un conquistador domina un pueblo
extranjero, (…) sino que formamos parte de ella con nuestra carne, nuestra sangre y nuestro
cerebro…”
Cambios como los que apunta Engels, encuentran expresión en las denominadas amenazas
“socionaturales”, en opinión de Lavell (2005a), considerando que las mismas, comprenden
amenazas que toman la forma de “naturales” porque de hecho, se construyen sobre elementos de la
naturaleza. Sin embargo, su concreción es producto de la intervención humana en los ecosistemas y
ambientes naturales, pues se producen en la intersección de la sociedad con la naturaleza.
Así por ejemplo para Lavell (2005b), la destrucción de cuencas y la deforestación contribuyen en
ciertos casos a un aumento en la incidencia e intensidad de inundaciones, deslizamientos y sequías;
la urbanización sin infraestructuras adecuadas para el drenaje pluvial cambia el equilibrio del
ecosistema local, generando inundaciones urbanas; el corte de manglares en las costas contribuye a
la erosión costera y al impacto negativo de las tormentas y huracanes fenómenos que se
incrementan en los países subdesarrollados.
Luego, la vulnerabilidad es un componente estructural de los modelos de desarrollo imperantes por
lo que sin cambios fundamentales en estos modelos, es inevitable que los desastres sigan
manifestándose. El desastre es entonces el precio a pagar por las ganancias logradas, al seguir un
modelo de crecimiento que garantiza la pobreza y vulnerabilidad para muchos y el bienestar para
otros en la mayor parte del mundo subdesarrollado, fundamentalmente.
Esta concepción tiene la intención de evitar la manipulación ideológica y política en torno a los
desastres pues estos no son causa del subdesarrollo aún cuando efectivamente se reconozca el
impacto negativo que tienen al hacer retroceder sus indicadores; lo verdaderamente importante está
en el análisis de los impactos que el desarrollo experimentado puede haber tenido en la construcción
de la vulnerabilidad, las amenazas y el riesgo, que hicieron factible que sucediera un desastre.
La opción, por tanto, estaría en ver el desastre como “proceso”, concentrándose en las condiciones
sociales y naturales que en su conformación e interacción proveen las condiciones para que los
desastres sucedan. Según Lavell (2005a) ello significa tener un profundo conocimiento del tiempo y
la historia, del territorio y de la sociedad.
La relación entre el riesgo de desastres y el desarrollo es un buen punto de partida para identificar
las tendencias macro de la vulnerabilidad socioeconómica. Hasta cierto punto, tanto ésta como la

�vulnerabilidad ambiental se determinan por los procesos de desarrollo, y viceversa. Por tal razón,
para mejorar la evaluación y análisis del riesgo de desastres y reducir los desastres en general, es
indispensable conocer la forma en que los patrones de cambio social y desarrollo determinan el
escenario de los desastres que han de producirse en el futuro.
La reducción del riesgo de desastres se ha convertido en un requisito indispensable del desarrollo
sostenible. Durante sus deliberaciones anuales, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU)
ha venido incluyendo la reducción de desastres en el examen de los temas relacionados con el
desarrollo sostenible. En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS), del 2002, se
aprobó el Plan de Acción de Johannesburgo, que incluye entre sus objetivos principales para el
2015, la reducción del riesgo y de la vulnerabilidad.
Un incentivo importante para considerar la necesidad de la investigación sobre el riesgo de desastre
proviene del deseo de trabajar en función del cumplimiento de los Objetivos del Milenio los que
contienen temas comunes a las políticas en materia de desarrollo y de riesgo de desastres. En la
Sección IV de la Declaración del Milenio, titulada “Protección de nuestro entorno común”, se
reconoce el riesgo que los desastres significan para el desarrollo. En dicha sección se plantea el
objetivo de: “Intensificar la cooperación con miras a reducir el número y los efectos de los desastres
provocados por el hombre”.
Las sociedades se tornarán resistentes cuando incorporen procesos de adaptación y gestión del
riesgo en sus estrategias de desarrollo sostenible. Vista como pilar del desarrollo sostenible, la
relación entre los desastres y el sistema cultural es un componente importante de la reducción del
riesgo de desastres. Gran parte de los conceptos tradicionales sobre los desastres se basan en la idea
de que la naturaleza y la cultura son entes separados sin tener presente que ciertos cambios
culturales que ocurren en comunidades con costumbres tradicionales pueden disminuir, por
ejemplo, su resiliencia para enfrentar desastres y al mismo tiempo, ciertos desastres pueden acentuar
dichos cambios.
Las estrategias de reducción de desastres basadas en conceptos de desarrollo sostenible deben ser
proactivas y permanentes. Para ser eficaces deben fomentar el compromiso político, la justificación
financiera, la sensibilidad ambiental y la sensibilidad cultural.
Lo planteado hasta aquí, hace recurrente la reflexión teórica y práctica de la relación naturaleza –
cultura – desarrollo, ello se explica porque no hay fenómeno social que no pueda analizarse desde
una perspectiva cultural. De ahí que la relación cultura – desarrollo sea abordada por la Conferencia
Mundial sobre Políticas Culturales en el año 1982. Posteriormente las ONU declaró el período 1988
-1997 como el Decenio Mundial para el Desarrollo Cultural y encargó a la UNESCO la formación

�de una Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo. En 1995 y como parte del trabajo de esta
Comisión, se publica el Informe “Nuestra Diversidad Creativa”.
El informe de referencia considera que la cultura no es ajena a la política de desarrollo ni un simple
instrumento para alcanzar el progreso material, es por el contrario una variable fundamental para
explicar las distintas pautas del cambio y un factor esencial del desarrollo. Los esfuerzos de la
UNESCO por establecer el vínculo entre cultura y desarrollo guardan relación con la crisis de los
modelos de desarrollo hasta ahora generados y la crisis ambiental que vive la humanidad y que pone
en peligro a corto plazo la existencia misma de la especie humana.24
Y es que como plantea Delgado (2007:90-91) “…el problema ambiental se genera, a partir de la
interacción de los elementos - cultura y naturaleza, que al ponerse en contacto práctico, forman una
unidad. La transformación resultante – no deseada en sus consecuencias a largo plazo - , es lo que
llamamos problema ambiental…”, por lo que como problema no puede ser abordado al margen del
hombre y su propia historia incluyendo el nivel de conocimientos alcanzados, las tecnologías
generadas y sus modos de vivir y convivir con el entorno, es necesario subrayar aquí una vez más,
el papel y el lugar que corresponden en esta problemática a los sistemas socioeconómicos concretos,
y a las relaciones de dominación y colonización política y económica impuestas en el mundo desde
la llegada de la modernidad.
El análisis de lo ambiental desde una perspectiva integradora hace posible conceptualizarlo de una
manera nueva y sugiere en consecuencia la necesidad de desarrollar en sus múltiples facetas la Ética
Aplicada, por lo que “…la ética ambiental operaría ampliando y adaptando los conceptos de la ética
tradicional clásica y tomando asunto de las nuevas informaciones y conocimientos brindados por el
avance en biología y ecología…” como propone Valdés (2005a:78).
En tal sentido, la cuestión de los valores resulta relevante tanto desde el punto de vista teórico como
práctico. Para Fabelo (2003:271) el reto axiológico ante esta problemática viene dado por el hecho
de que es el hombre el generador de los principales peligros que amenazan su supervivencia, “…lo
mismo el calentamiento global del planeta que los ataques terroristas (….), son como una especie de
alaridos de la razón – de la ”razón de la naturaleza” y de la “razón de la humanidad” – ante la
encrucijada en la que las ha colocado el propio hombre, guiado por esa otra razón cada vez más
ajena a aquellas, la razón instrumental.”

24

UNESCO. Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo. Nuestra diversidad creativa. Capítulo 8:
Cultura
y
Medio
Ambiente
[en
línea].
[Consultado:
5/2/2002.
Disponible
en:
http://firewall.unesco.org/culture/ development/wccd/chapters/html-sp/chapter 8.htm

�Fabelo (2003:11) señala, “... vivimos la paradójica situación de un mundo que dispone de altísimos
niveles de desarrollo económico y tecnológico sobre el cual se ciñen, sin embargo, los más
amenazantes peligros que haya tenido que enfrentar la humanidad en toda su historia. Peligros que
provienen no de fuentes puramente naturales, no de imaginarios ataques extraterrestres, sino – he
ahí la paradoja del propio accionar humano. Las catástrofes “naturales” son cada vez menos
naturales…”
Las valoraciones de Fabelo resultan interesantes para la comprensión del desastre como problema
ambiental y por consiguiente del desarrollo ya que guardan estrecha relación con las opiniones de
Lavell (2000) quien considera que los desastres son productos de desequilibrios en las relaciones
entre la sociedad y su ambiente, por lo que constituyen problemas ambientales de primer orden.

CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO I
•

Los presupuestos filosóficos que explican la relación naturaleza - cultura - desarrollo
constituyen el soporte teórico apropiado para la comprensión holística del riesgo y el desastre
como fenómenos sociales y culturalmente construidos en el tiempo, al constituir el desastre un
fenómeno social complejo y al mismo tiempo un problema ambiental.

•

Plantear el rediseño de la relación naturaleza - cultura - desarrollo desde una cosmovisión
diferente a la enarbolada en la modernidad debe estar dirigida a potenciar cambios en los estilos
de desarrollo hasta ahora imperantes y en los cuales la comprensión de la diversidad y de la
complejidad así como de la sostenibilidad como paradigma, constituyan invariantes
incorporadas a la gestión del riesgo de desastres, si se asume que estos, representan un
momento de ruptura y retroceso en el desarrollo.

CAPÍTULO II LA PERCEPCIÓN SOCIAL DEL RIESGO DE DESASTRES. ESTUDIO DE
CASO
El Capítulo se inicia con el análisis de las fortalezas y limitaciones del modelo actual de gestión del
riesgo para situaciones de desastres en Cuba, destacando entre sus limitaciones la carencia de
estudios sobre la percepción del riesgo y de la cultura de prevención en el nivel local. El estudio de
la percepción del peligro y el riesgo en los diferentes actores locales, incluyendo en ellos, a la
comunidad, resulta esencial para el desarrollo de una cultura de prevención del desastre adecuada al
contexto.

�El estudio de caso que se presenta, constituye una crítica desde una perspectiva teórica y
metodológica hasta ahora no contemplada al modelo existente en Cuba para la gestión del riesgo de
desastres.
El estudio de caso es una evidencia empírica que toma en cuenta a la Filosofía de la Ciencia en el
giro naturalista, así como la utilidad de los estudios en CTS para el análisis de las limitaciones que
en la gestión del riesgo existen en Cuba. El estudio de caso, combina estrategias metodológicas
cualitativas y cuantitativas al utilizar la entrevista en profundidad a informantes claves y la
entrevista estructurada, por lo que constituye el producto de la triangulación metodológica y teórica
realizada.
El diseño del estudio empírico que se realiza parte de la experiencia internacional, así como de los
estudios realizados en Cuba por el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sicológicas del
CITMA. Se aplica y enriquece el método psicométrico para evaluar la percepción de la población
acerca de los peligros, al incluirse la percepción sobre la vulnerabilidad como componente esencial
del riesgo de desastre, validando su utilidad a partir de su aplicación.
El estudio de percepción social del riesgo de desastres realizado, inicia con la caracterización de los
peligros y vulnerabilidades en el territorio de Moa y la caracterización socioeconómica del Consejo
Popular Rolo Monterrey. En el Consejo objeto de estudio se seleccionan cuatro asentamientos que
representan desde el punto de vista geográfico y económico toda su diversidad en cuanto al estado
de las condiciones de vida (con condiciones favorables, medianamente favorables y desfavorables).
2.1 La gestión del riesgo para situaciones de desastres en Cuba
El archipiélago cubano, por su ubicación geográfica, evolución geológica, características tectónicas,
clima, relieve y desarrollo socioeconómico, presenta diversas amenazas o peligros naturales,
tecnológicos y sanitarios que deben ser analizadas como base para la identificación y tratamiento de
las diferentes zonas de riesgo en el país.
Para Cuba es necesario reconocer que hay peligros que por su génesis y características, requieren de
un análisis y tratamiento específico o diferenciado. Existen peligros que se pueden considerar
recurrentes, ya que están presentes cada año y en un período especifico, como los huracanes,
depresiones tropicales, penetraciones del mar e intensas sequías, pero se identifican otros, que se
pueden clasificar como potenciales (enfermedades que pueden originar epidemias, epizootias,
epifitias y plagas cuarentenarias, accidentes catastróficos del transporte, accidentes con sustancias
peligrosas, explosiones de gran magnitud, incendios de grandes proporciones en áreas rurales,
instalaciones industriales y construcciones sociales, derrumbes de edificaciones, derrames de

�hidrocarburos, sísmos, deslizamientos del terreno, ruptura de obras hidráulicas y otros), cuyo
pronóstico en el tiempo es impredecible.
La Defensa Civil en Cuba, centra la problemática de los desastres y constituye un sistema de
medidas defensivas de carácter estatal cuyo objetivo es la protección de la población y la economía
nacional en los casos de desastres, así como del deterioro del medio ambiente. El sistema de
medidas de Defensa Civil en Cuba, constituye un factor estratégico para la capacidad defensiva del
país organizado en todos los territorios cuyas actividades se apoyan en la utilización de los recursos
humanos y materiales de los órganos y organismos estatales, las entidades económicas e
instituciones sociales. Las medidas de Defensa Civil en Cuba, han mostrado su efectividad frente a
los huracanes, ciclones y agresiones biológicas.25 . Su estrategia se sustenta en un marco legal que
comprende leyes, decretos leyes y resoluciones ministeriales.
A pesar de la frecuencia e intensidad de fenómenos de carácter hidrometeorólogico y a las
limitaciones económicas imperantes, Cuba cuenta con fortalezas para el desarrollo de la gestión del
riesgo. Estas fortalezas se consideran, según Rodríguez y Pérez (2004:4), las siguientes:
•

La voluntad política que prioriza la temática

•

Las sinergias alcanzadas entre instituciones científicas, de ordenamiento territorial, de la
vivienda, de defensa civil y universidades

•

La identificación de políticas, estrategias y medidas para la prevención, mitigación,
preparación y respuesta a diversos plazos temporales que incluyen la rehabilitación y
reconstrucción ante los desastres

•

La existencia de leyes, decretos leyes de defensa civil (Ley 75/1994 de la Defensa Civil y
Decreto Ley 170/1997 del Sistema de Medidas de Defensa Civil)26 y normas constructivas

•

La planificación del desarrollo y existencia de un proceso inversionista conciliado con la
Defensa Civil

25

•

El fortalecimiento de las capacidades institucionales y humanas

•

La existencia de un sistemas de predicción, monitoreo y vigilancia de las amenazas

•

La formulación de planes de reducción de desastres

•

La organización de la población

Cuba: Defensa Civil. Organización y Dirección. [en línea]. [Consultado: 13/03/2008]. Disponible en:
http://www.cubagob.cu/otras_info/minfar/defcivil/defensa_civil.htm
26
CUBA. Decreto Ley 170 del Sistema de Medidas de Defensa Civil y normas constructivas 1997. Gaceta
Oficial de la República de Cuba. La Habana, No. 16, 19 de mayo, 2007. p. 242. Otra no menos importante
es: la Ley No.77: Ley de Inversión Extranjera. Gaceta Oficial de la República. La Habana, Año XCIII, No.3,
1995. p. 5-12.

�•

La información y capitación de la población alcanzados

No obstante, frente a estas potencialidades Rodríguez y Pérez (2004:3) señalan entre los aspectos
que en la actualidad obstaculizan el desarrollo de la gestión del riesgo, los siguientes:
•

La baja prioridad brindada al tema en toda su dimensión

•

La visión tradicional de privilegiar al desastre en el momento de producirse

•

La falta de asimilación del criterio local y de la participación comunitaria

•

El carácter de la asistencia técnica, económica y material

•

El desconocimiento de las funciones de los actores

•

La rigidez en las normas y leyes existentes

•

La presencia de diversidad de visiones (no se enfrenta la particularidad del caso, existe falta
de participación y diálogo, las soluciones técnico administrativa son generales y no siempre
son sostenibles, aspiraciones e intenciones no conjugadas entre lo local y lo externo, no se
aprovechan las experiencias locales, entre otros).

La visión tradicional de privilegiar al desastre en el momento en que este se produce, como señalan
Rodríguez y Pérez (2004), representa una de las limitaciones más serias en materia de gestión para
la reducción del riesgo de desastres, y denota insuficiencias en la manera de concebir la prevención,
si toma en consideración que la misma, no puede ser ocasional ni parcial, sino permanente e integral
para garantizar la seguridad y el desarrollo sostenible de los territorios.
Por otra parte, aún cuando la problemática del desastre se incluye en el Capítulo IV de la Estrategia
Ambiental Nacional 2007-2010, el epígrafe propuesto se reduce a desastres “naturales”, y los
objetivos específicos definidos no rebasan el enfoque propio de las ciencias naturales y técnicas
abordados en el Capítulo I de esta tesis; se identifica además “peligro” con “desastre” y este no se
asume como un problema ambiental construido en el tiempo.
Pudieran considerarse, además, otras insuficiencias, entre ellas: la carencia de estudios sobre las
percepciones sobre el riesgo y de la memoria histórica de sus pobladores, así como en términos
generales de la cultura sobre riesgos en el nivel local

27

, si tiene en cuenta que priman la

concepciones que identifican el desastre con peligros “naturales” entre otras ya abordadas.
27

La gestión de riesgo no puede prescindir de la participación activa y protagónica de los actores afectados,
así como de una consideración de las visiones o imaginarios que estos actores tengan del problema que
enfrentan, de su prioridad en su agenda cotidiana, y del contexto humano y económico en que se dé, esta idea
es desarrollada ampliamente por Cardona (2003a: s.p.) en su artículo ¿Cultura de la prevención? al plantear
“… no hay aun una teoría que pueda hacer afirmaciones concluyentes acerca de cómo la población en forma
individual o colectiva tiene una lectura del riesgo”. Se puede afirmar que en general los "imaginarios" varían
notablemente de un sitio a otro o de una comunidad a otra. Sin embargo, excepto en el caso de personas
fatalistas, que leen adversidad incluso en aspectos que no la reflejan, en general se puede decir que existe una
aversión instintiva al riesgo, que se traduce en una subestimación o negación implícita de las personas a verse

�Es preciso destacar que apoyado en el marco legal antes mencionado y las capacidades
institucionales, Cuba, a través del Sistema de Defensa Civil, ha desarrollado, fundamentalmente en
los últimos años, instrumentos y herramientas que establecen el carácter obligatorio de los estudios
de reducción de riesgo de desastres como uno de los elementos de partida para la elaboración de los
planes para la reducción del riesgo de desastres a nivel territorial, a partir de la Directiva No 1 del
Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional, para la planificación, organización y preparación
del país para situaciones de desastre, de junio de 2005.
Como documentos rectores en este proceso están la “Guía para la realización de los estudios de
riesgos” elaborada por el estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, y la “Metodología para la
estimación del riesgo” confeccionada por el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente
con la participación de varias instituciones científicas del país. Con ellas cada territorio, organismo,
empresa e institución determina su riesgo de desastres y elabora su plan de reducción como
resultado del trabajo de un equipo multidisciplinario e intersectorial.
Por otra parte, el fortalecimiento de la capacidad de Cuba para el desarrollo de la gestión del riesgo
incluye la creación de Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo en los municipios de mayor
exposición a los peligros naturales y/o tecnológicos del país. En las provincias orientales, y debido a
sus particularidades, se encuentran ubicados algunos de estos Centros, uno de ellos en el municipio
de Moa, perteneciente a la provincia Holguín.
Los Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo (CGRR) son un espacio físico con un
equipamiento modular designado para facilitar a las autoridades del territorio el manejo de los
riesgos de desastres, influyendo directamente en la reducción de las vulnerabilidades y en el
fomento de una cultura de prevención de desastres y paralelamente en la preparación de la sociedad
para enfrentar los peligros que puedan afectar a la población, los recursos económicos y la
infraestructura del territorio.
Los CGRR tienen entre sus funciones28:
1. Facilitar la evaluación y reducción del riesgo de desastres en el territorio con la participación de
los especialistas de los diferentes sectores del territorio, mediante la evaluación periódica de los
indicadores de peligro, vulnerabilidad y riesgo.
involucradas en situaciones de peligro. Tal como se mencionó previamente, el riesgo se percibe para los
demás y en muchas ocasiones, curiosamente, se rechaza o se minimiza sin fundamento hacia sí mismo;
particularmente en relación con las amenazas de la naturaleza.” Estas ideas, sugieren la necesidad del estudio
de percepciones sociales del riesgo en los territorios así como de la gestión del conocimiento para disminuir
los niveles de vulnerabilidad existentes y garantizar en mayor medida la seguridad y calidad de vida de
población.
28
Cuba: Aspectos a tener en cuenta para la creación y el funcionamiento de los centros de gestión para la
reducción de los riesgos. [Documento digital]. Moa: CGRR. 12 p. [Consultado: 14/06/2007].

�2. Apoyar con el equipamiento y la información disponible al Centro de Dirección del Consejo de
Defensa Provincial (Municipal) durante la respuesta y recuperación en situaciones de desastre.
3. Documentar gráficamente

las acciones de

reducción de desastres que se realicen en el

territorio.
4. Contribuir con la preparación de las diferentes categorías de personal y para la “divulgación de
las medidas de reducción de desastres”.
El análisis de las funciones actualmente definidas para los CGRR, no incorporan los estudios de
percepción de los peligros y riesgos en los diferentes actores locales y el monitoreo de las mismas,
no incluyen además, la comunicación del riesgo como actividad sistemática a desarrollar por los
diferentes medios de difusión de que dispone el territorio y es aún considerada en términos de
“información puntual” y “divulgación de medidas de reducción de desastres”.
Sin embargo, en el campo de la Gestión del Riesgo la "comunicación" adquiere un valor sustancial
que requiere de una “gestión" cuyo objetivo lo constituya la comprensión y los cambios traducidos
en conducta, actitud consciente, y proactividad en los diferentes actores locales, ello demanda
además de un enfoque interdisciplinario y participativo como fundamento para la prevención y la
reducción de la reducción de la vulnerabilidad.
2.2 La percepción social del riesgo ante situaciones de desastres: consideraciones teóricas y
metodológicas
La percepción puede ser estudiada desde diversos puntos de vista y, probablemente la consideración
de todos ellos sea importante para explicar la misma y evaluar adecuadamente el comportamiento
de los individuos ante situaciones de desastres.
Las valoraciones de los individuos y grupos difieren frente a un mismo hecho y constituyen un
producto de la percepción de quienes viven situaciones concretas de riesgo. Los criterios de
valoración que juzgan los propios actos humanos, los fenómenos naturales y sus consecuencias así
como la tecnología existente y los riesgos que esta comporta, son portadores de sentido y
significación relativa al enmarcarse en condiciones históricas y sociales diferentes e incluso hasta
contradictorias.
En la concepción dialéctica del conocimiento y de la teoría leninista del reflejo, la percepción
constituye el reflejo concreto sensorial de la realidad, siendo el primer escalón del conocimiento
sobre el cual se levanta el reflejo del mundo en su forma abstracta, lógica y teórica, en tal sentido
aparece como el eslabón inicial del procesamiento de la información por parte del individuo.
(Lenin, 1983). Es según Bello y Casales (2005:187), “… un proceso activo, histórico y de carácter
objetal”.

�El carácter histórico de la percepción, según Bello y Casales (2005), viene dado en el hecho de que
representa, como proceso, un aprendizaje social atendiendo al lugar que ocupa el individuo en el
sistema de relaciones sociales en el que se desarrolla, y su carácter objetal se expresa en la
racionalidad, dada en la categorización del objeto percibido y la designación del mismo por medio
de la palabra, lo que adquiere especial importancia para el proceso de gestión y comunicación de
riesgos.
Considerada la percepción por Vielichkosky B.; V. Zinchenko; A. Luria (1982) como un proceso
activo, esta puede ser comprendida como el conjunto de procesos que garantizan el reflejo
subjetivo, parcial y, al mismo tiempo, adecuado de la realidad. Es el proceso mediante el cual se
forma la imagen de la realidad, se corrige y se comprueba.
La percepción es el proceso activo mediante el cual el individuo adquiere información sobre el
ambiente que le rodea. La actividad perceptiva construye representaciones estables del ambiente a
partir de patrones característicos de actividad neuronal en el cerebro, y facilita la supervivencia del
individuo en su entorno a través de dos vías: dotando de contenidos al resto de actividades
cognitivas y guiando las acciones del individuo.
La percepción es un proceso cognitivo, de carácter espontáneo e inmediato, que permite realizar
estimaciones o juicios más o menos básicos, acerca de situaciones, personas u objetos, en función
de la información que inicialmente selecciona y posteriormente procesa la persona (Pastor, 2000).
Sin embargo, pueden aparecer factores de diversa índole que alteren la percepción de una situación,
provocando que las inferencias perceptivas de unas personas difícilmente coincidan con las de otras.
Por lo que, a la hora de hablar de riesgo es inevitable tomar a las personas como seres cognitivos
que buscan y procesan racionalmente la información, en tal sentido fue significativo el desarrollo de
la psicología, y en ella, de los estudios cognitivistas de los años 1960 y 1970. Este proceso, marcó
pautas para el desarrollo de la filosofía “naturalizada.”
Ambrogi (1999:22) reconoce que “…tanta importancia como los cambios en los argumentos
filosóficos para el retorno al naturalismo en epistemología, tuvieron los cambios experimentados en
la psicología, en particular los estudios cognitivistas de los años 1960 y 1970 pues ellos dieron a los
epistemólogos la terminología y recursos necesarios para ir más allá de la mera referencia a
mecanismos psicológicos y proponer programas con especulaciones detalladas sobre tales
mecanismos...”. Según Ambrogi (1999:23): “…el retorno al naturalismo en epistemología - con la
reintroducción de la psicología - fue un paso decisivo para la naturalización de la Filosofía de la
Ciencia, sin embargo no fue este el único como tampoco fue la Psicología la única Ciencia

�Cognitiva que participó en él (…) aunque apelar a la psicología se ha transformado en un
ingrediente usual del trabajo filosófico actual”.
La investigación que se presenta, asume la utilidad del enfoque psicométrico proveniente de la
psicología cognitiva para el estudio de la percepción social de los peligros.
Sobre la base de los procesos sociopsicológicos Hollander (1967) explica la existencia de
fenómenos tales como la historicidad, donde el constante registro de información puede provocar
modificaciones en la idea inicial del riesgo a partir de nuevas experiencias. El autor remarca la
naturaleza multivariable de la percepción como producto de variables sociales, y explica la
adaptabilidad al riesgo como consecuencia de la cotidiana exposición y carencia de información
novedosa.
El riesgo es entonces difícilmente entendible fuera del contexto geográfico, dado que se produce y
se modifica conforme se interviene en el espacio. En este sentido, las vivencias colectivas del riesgo
son en parte derivadas del mosaico de riesgos que conforman el escenario local. El término
“mosaico del riesgo” aportado por Cutter (1996) refiere el conjunto de peligros distribuidos en un
lugar, por lo que representan el paisaje de amenazas o “hazardscape”. La autora sugiere entender el
riesgo a partir de la vulnerabilidad local constituida por los peligros, el tejido social y el contexto
geográfico.
La aceptabilidad de los riesgos depende de la percepción que se tenga de los riesgos provenientes de
las tecnologías así como de los posibles beneficios que pueden reportar estas. Para comprender las
causas de algunos comportamientos de riesgo y la razón por la que algunas intervenciones son más
aceptables y eficaces que otras hay que considerar tanto los riesgos como los beneficios. Es
primordial además, prestar atención a los factores sociales, culturales y económicos para saber
cómo percibe y comprende una persona los riesgos que corre. Análogamente, los factores
estructurales pueden influir en la adopción de una u otra política de control de un riesgo dado y en
el impacto final de las intervenciones destinadas a prevenir los factores de riesgo. La prevención de
los riesgos deberá planificarse en el contexto de la sociedad local.
La definición propuesta por Pidgeon et al. (1992) en la segunda revisión de la Royal Society sobre
este campo de estudio, resulta precisa. A la luz de esta definición, enfoque que esta tesis comparte y
defiende, el estudio de la percepción del riesgo desde la perspectiva de las ciencias sociales supone
el estudio de las creencias, actitudes, juicios y sentimientos, así como el de los valores y
disposiciones sociales y culturales más amplios que las personas adoptan frente a las fuentes de
peligro.

�Puy (1995), considera que la mayoría de los estudios desarrollados sobre la percepción del riesgo,
adolecen de un interés real por incorporar a los modelos de percepción del riesgo factores de tipo
social, cultural y/o contextual. Los primeros acercamientos a este campo de estudio asumían, según
la autora, que la percepción del riesgo se podía entender como una mera percepción física de
estímulos "objetivos", sólo recientemente se ha venido a considerar el riesgo como una construcción
social, de ahí que, si tanto el contenido como el proceso de esa percepción son de naturaleza social,
de lo que se trata no es de una simple percepción física, sino de una percepción social.
Los resultados y conclusiones de los trabajos abordados por Puy (1995) sirven para poner de relieve
el alto grado de subjetividad de los juicios sobre el riesgo, y la tremenda complejidad de un
fenómeno que puede ser en parte explicado por las características de los riesgos, pero no de forma
exclusiva, sino que también esta vinculado a las características socioculturales del sujeto que
"percibe", y del contexto en el que se producen y expresan esos juicios perceptivos.
Se admite por lo general que antes de interpretar los riesgos y de planear cualquier tipo de
comunicación o intervención, deben comprenderse bien las percepciones básicas de la gente y sus
marcos de referencia. No se puede dar por supuesto que el público general piensa en los términos y
con las categorías mentales adoptados sistemáticamente por los profesionales y otros expertos en
riesgos. Aunque evidente, éste es un error común al formular estrategias de intervención. La línea
divisoria entre “los expertos” y “el público” no es tan nítida como puede parecer a primera vista. El
público general se compone de diferentes segmentos y cada uno de esos segmentos puede tener
percepciones y marcos de referencia válidos y diferentes para riesgos similares.
Así pues, las estimaciones numéricas de los riesgos y de sus consecuencias, presentadas en términos
científicos sobre la base de la evaluación de esos riesgos, deben comunicarse con cautela. La
información sobre los riesgos y las vías para su prevención puede ser comunicada por profesionales
de alto nivel y reconocido prestigio, ellos pueden ayudar a crear la atmósfera de confianza que debe
existir entre todas las partes interesadas para poder adoptar intervenciones y llevarlas a cabo con
éxito.

�2.2.1 Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque psicométrico
La corriente más prolífica de estudios sobre percepción del riesgo, afirma Espluga (2002), desde
finales de los años 70 del siglo XX, proviene de la psicología cognitiva29, concretamente del
enfoque psicométrico (representado por Slovic, Fischhoff, y otros investigadores del Decision
Research Oregon).
El paradigma o enfoque psicométrico tiene por función: 1) Traducir los conceptos teóricos a
indicadores mediante la operacionalización de constructos. 2) Aportar una lógica que posibilita la
construcción de técnicas que evalúen rasgos psicológicos, psicosociales o ambientales de los
sujetos. 3) Facilitar la articulación entre el discurso teórico y la aplicación práctica de los
fenómenos psicológicos.30
Según el paradigma psicométrico, se considera que la comprensión intuitiva del riesgo es un
concepto multidimensional que no puede reducirse a un simple producto de probabilidades y
consecuencias, sino que hay que integrar otros factores relacionados con todos los efectos
indeseables que la gente asocia con una causa específica. En este sentido, las divergencias entre la
percepción del público y la de los expertos no se deben sólo a la ignorancia de las magnitudes del
riesgo definidas por los científicos, sino que hay otros elementos que las personas tienen en cuenta
y que los expertos en ocasiones ignoran.
Los primeros trabajos sobre percepción del riesgo según Espluga (2002) intentaban descubrir los
sesgos cognitivos que la gente tenía sobre los riesgos originados por ciertas tecnologías. Se pensó
que una vez conocidos dichos sesgos cognitivos se podrían poner en práctica estrategias
informativas y formativas para que aquellas personas “equivocadas” acercaran su percepción a las
definiciones del riesgo realizadas por los expertos y aceptarán aquellas tecnologías o actividades.
Hay un cierto consenso entre la bibliografía, plantea Espluga (2002), en considerar que el debate
sobre la aceptabilidad de los riesgos se inicia con un artículo de Starr (1969), quien basándose en las
“preferencias implícitas” de los individuos, supuso que mediante un balance de daños y beneficios
éstos son capaces de determinar hasta qué punto aceptan un riesgo. Sin embargo, con posterioridad
se conoce que son muchos los parámetros que pueden usarse para caracterizar al riesgo y las
29

Para León y Montero (1995:39) “…la Psicología cognitiva surge como alternativa a la concepción
conductista de la mente como caja negra inaccesible. Es difícil atribuir su aparición a un único autor, pero sí
parece claro que su inicio coincide con la aparición y desarrollo de los ordenadores. El funcionamiento de
estas máquinas sirve como metáfora al investigador para explorar el funcionamiento de los procesos
cognitivos internos”.
30
Métodos psicométricos "Programa de estudio”– curso 2003. [en línea]. [Consultado: 22/01/2007].
Disponible en: http://www.psicologia.unt.edu.ar/programas03/mpsicometricos2003.doc

�percepciones sobre el mismo, por lo que su aceptabilidad no está sólo dada en los beneficios que
puedan obtenerse.
Puy (1995) considera que a pesar de las limitaciones señaladas al enfoque psicométrico (tales como
su carácter predominantemente descriptivo, sus pretensiones de universalidad, y las limitaciones
propias de cualquier estudio correlacional), este enfoque debe ser reconocido como una
aproximación metodológica útil para tratar de entender algunos de los discursos que subyacen en la
percepción social del riesgo de una población, y en este sentido, pueden aplicarse a la hora de
establecer un diagnóstico descriptivo que contribuya al diseño de determinadas estrategias de
gestión e información sobre un riesgo determinado.
El estudio desarrollado por Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994) reseña las percepciones de riesgos
radiológicos dentro del marco general de la investigación sobre percepción del riesgo, comentando
la importancia y las implicaciones que tiene la elección de la terminología empleada, incluyendo
además las múltiples definiciones que se dan de riesgo para la percepción y para la comunicación
del mismo. Se describen en este trabajo, los factores esenciales que influyen sobre la evaluación
subjetiva del riesgo que se encuentran en la literatura y se ilustra como ellos orientan las distintas
reacciones respecto del radón en el interior de edificios y respecto de la precipitación radiactiva
causada por accidentes de origen nuclear. También se ejemplifican las diferencias entre las
evaluaciones del riesgo realizadas por expertos y por el público, presentándose algunos modelos
exitosos sobre percepción y aceptación del riesgo y extrayéndose algunas conclusiones generales de
las investigaciones.
Según Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994), la percepción del riesgo es un tema de investigación en el
que se desarrolla gran actividad y citan en tal sentido la bibliografía publicada por Rormann (1991),
las reseñas de Brehmer (1987), Drottz-Sjöberg (1991), y de Sjöberg (1979). Para los autores antes
citados, las experiencias, las reacciones y las conductas humanas están guiadas por percepciones
subjetivas de la realidad, basadas en información relativamente adecuada, de modo que las
percepciones del riesgo están soportadas en experiencias subjetivas y en juicios intuitivos.
Resulta oportuna para la investigación que se presenta la consideración de los autores antes
mencionados sobre los riesgos como esquemas teóricos estimados o construidos según los diversos
contextos, ello subraya la idea de que los juicios intuitivos sobre el riesgo están relacionados tanto
con estructuras personales, cognoscitivas, emocionales y de motivación, como con los ambientes
sociales, culturales y políticos, cuestión que resulta relevante para la gestión local del riesgo.
La percepción del riesgo para Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994) depende del contexto en el que un
peligro se convierte en realidad, así como del tipo de peligro de que se trata, y de la persona, o tipo

�de personas que emiten el juicio. El número de personas en riesgo de convertirse en víctimas o el
número de muertos/heridos provocados por un solo evento son factores importantes, tanto como si
las víctimas, o aquellos expuestos al riesgo, estaban o no informados del mismo. La exposición de
personas no conocedoras de un cierto riesgo, incluyendo a las futuras generaciones imposibilitadas
para influir sobre los acontecimientos actuales, ha sido causa, según los autores, de intensos debates
éticos. Es importante, por lo tanto, distinguir entre los contextos normales de riesgos cotidianos y
los de riesgos catastróficos, así como de eventos con un impacto inmediato o los de desarrollo lento
o demorado.
El trabajo de Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994), ofrece una síntesis de los factores generalmente
utilizados para explicar la percepción del riesgo, lo que sugiere la idea de abordar la percepción
social del riesgo como un fenómeno complejo y multicausal. Tabla 1 (Anexo 2)
De significativa importancia para la realización de los estudios de percepción de los peligros son las
valoraciones hechas por los autores antes citados, al referir la necesidad de tomar en consideración
cuestiones tales como: el miedo, el control que supone el individuo que puede ejercer ante el
peligro, el origen de este, la elección de los sujetos, los efectos que pueden generar en la población
infantil, la presencia de peligros desconocidos, la posibilidad de ser impactado en lo personal, la
confianza en las autoridades e instituciones encargadas de gestionar el riesgo, la conciencia
ciudadana en materia de riesgos, la relación costo-beneficio, la memoria histórica, la difusión en el
espacio y el tiempo atendiendo a que los eventos raros son percibidos como más riesgosos que los
comunes y corrientes así como los efectos en la seguridad personal y en las propiedades personales
junto a criterios de equidad y justicia social.
El estudio de las reacciones individuales y públicas al riesgo, según los autores citados, intentan
mostrar qué cosas preocupan a la gente y sugieren que cuando las percepciones del riesgo estén
inadecuadamente correlacionadas con las evaluaciones de los expertos en riesgos, se deberá
investigar el tema con mayores detalles, completar o corregir la información faltante y suponer,
incluso, que ha sido mal interpretada, o tomar acciones que mejoren el nivel sanitario y de
seguridad. Es importante la consideración ofrecida en cuanto a que si bien el público puede carecer
del conocimiento apropiado, es también cierto que las evaluaciones del riesgo de los expertos están,
a veces, influenciadas por apreciaciones y no sólo por consideraciones reales.
Algunos autores, han propuesto listas de factores que pueden estar relacionados con la aceptabilidad
del riesgo, así por ejemplo, Vlek y Stallen (1980) como valora Espluga (2002), apuntan a un listado
de once categorías (las siete primeras más relacionadas con la decisión individual y las cuatro
restantes más generales):

�•

Voluntariedad de la exposición

•

Controlabilidad de las consecuencias

•

Distribución de las consecuencias en el tiempo

•

Distribución de las consecuencias en el espacio

•

Contexto de la evaluación de la probabilidad

•

Contexto de la evaluación de la magnitud del daño

•

Combinación de la probabilidad y de la gravedad del daño

•

Conocimiento de la actividad o tecnología (familiaridad)

•

Condiciones de los individuos

•

Consideraciones sociales (opinión pública)

•

Confianza en los expertos / legisladores.

Otros autores como Otway (1982), según refiere Espluga (2002), elaboraron otros listados, pero
advirtieron que nunca se podría listar un conjunto completo y generalizable ya que dichas
características pueden ser cualquier cosa que la gente haya aprendido a asociar con la tecnología o
actividad de riesgo, por lo que en cada caso concreto se podrían individuar nuevos factores.
En la investigación “Percepción Social de los Riesgos y Gestión de las Emergencias Ambientales”,
Puy y Aragonés (1997), presentan los resultados empíricos de una investigación inspirada en el
paradigma psicométrico sobre la percepción social de riesgos ambientales en el contexto cultural
español. La finalidad de su investigación, es explicar cómo las personas entienden ciertos peligros
ambientales a través de diversas dimensiones de juicio, tomando en consideración las diferencias
grupales en función de la edad, género y nivel educativo de los participantes, con el objetivo, de
explorar además, la influencia de los factores sociales y culturales en los juicios sobre el riesgo.
Al ser los individuos proclives a valorar la anticipación de los efectos que puede ocasionar una
tecnología o un fenómeno natural, la percepción de riesgos pudiera resultar influenciada por el
grado de preparación que los individuos tienen para enfrentar de manera efectiva los peligros y
desastres en términos generales, y por lo tanto incidir en las respuestas inadecuadas o no que puedan
dar ante el problema real una vez que se presenta.
Teniendo en cuenta lo antes dicho, resulta significativo conocer cuáles son los peligros que la
población considera como más serios, de forma que las organizaciones, puedan proporcionarles la
información y el desarrollo de destrezas necesarias para enfrentar los mismos. Igualmente resulta
importante conocer las variables personales y sociales predictoras de los juicios de peligrosidad que
los individuos establecen porque conociendo los mismos, es posible establecer, qué condiciones

�educativas o de intervención social así como qué tipos de personas son más proclives a percibir
diferentes niveles de riesgo en cada contexto.
Slovic y Weber (2002:7) consideran que “…una estrategia amplia para estudiar el riesgo percibido
es desarrollar una taxonomía para los peligros que puede ser usada para entender las respuestas
predictivas del riesgo. Un esquema de taxonomías podría explicar por ejemplo las diferencias entre
estas reacciones y las opiniones de los expertos (…) El acercamiento más común a esto lo ha
empleado el paradigma psicométrico, numerosos estudios llevados a cabo dentro del mismo han
mostrado que el riesgo percibido es cuantificable y predecible y que las técnicas psicométricas
pueden ser apropiadas para identificar similitudes y diferencias entre los grupos con respecto a las
percepciones de riesgo.”
Algo semejante sugiere Espluga (2002), al plantear que el paradigma psicométrico puede contribuir
a explicar ciertos comportamientos ante los peligros y que las aportaciones de la teoría cultural
ayudan a comprender que cada persona se halla inmersa en una red de relaciones que conforma un
grupo social que privilegia unas creencias y unos valores respecto a otros, por lo que diferentes
personas pueden percibir y temer a diferentes peligros, no obstante, considera el autor, se debe
remarcar la importancia de la perspectiva sociológica ya que abre la puerta a una nueva dimensión
para entender el funcionamiento en la práctica de la prevención social de riesgos.
En un intento por comprender y explicar los comportamientos y actitudes que las personas tienen o
escenifican ante el riesgo, desde las ciencias sociales se han añadido nuevas dimensiones a dicho
concepto. Así, Douglas y Wildavsky (1982) citados por Espluga (2002), suponen que las creencias
y valores compartidos por determinados grupos (sociales y culturales) influyen en la selección de lo
que se considera o no como riesgo, de tal manera que, las personas de estos grupos se preocupan
especialmente de aquellos acontecimientos o aspectos que más pueden afectar o poner en peligro
sus sistemas de creencias o valores, su manera de entender y de vivir las relaciones sociales. Cada
grupo social selecciona (inadvertidamente) los riesgos que “quiere” temer con la finalidad de dar
coherencia a su forma de vivir y a sus propios valores e ignora el resto de los posibles riesgos que
pueden ser relevantes para otros grupos sociales. Desde esta perspectiva, la percepción del riesgo y
el comportamiento seguro o inseguro de los individuos puede tener que ver con su socialización en
alguna de las tipologías culturales propuestas por los autores: cultura jerárquica, igualitaria e
individualista.
Espluga (2002) en el análisis que hace sobre la percepción social del riesgo en la dimensión
sociológica, cita a Wynne (1996) quien sugiere que las percepciones sociales del riesgo no están tan
directamente relacionadas con percepciones o evaluaciones de alguna cosa objetivamente existente,

�sino más bien con las relaciones que las personas mantienen con las instituciones responsables de
gestionar el riesgo.
Según Espluga (2002), como en las estimaciones expertas del riesgo hay numerosos y elevados
niveles de incertidumbre, es perfectamente racional que los individuos no se limiten a ellas a la hora
de valorar las magnitudes de los riesgos y es lógico suponer que se pregunten también sobre cosas
como qué tipo de confianza les merecen las instituciones implicadas en la gestión del riesgo. Las
percepciones públicas y las respuestas al riesgo están basadas en juicios racionales sobre la
conducta de las instituciones expertas y sobre su capacidad para ser dignas de confianza.
En el proceso de investigación se consultó el trabajo “Percepción sobre Riesgos y Cultura de la
Población sobre la Gestión de la Crisis” del Centro Europeo de Investigación Social de
Emergencias (CEISE) de la Dirección General de Protección Civil de España realizada por García y
Puertas (1991). El estudio se realizó desde una óptica global del conjunto de la población española
con la finalidad de obtener una primera aproximación para iniciar el conocimiento sobre la
percepción de la población y la “cultura” de los españoles acerca de los desastres y de la gestión de
las crisis provocadas por emergencias. La investigación, proporcionó elementos de referencia y
algunas guías básicas susceptibles de ser utilizadas en otras investigaciones de carácter limitado
como zonas específicas, desastres concretos y otras. Para la obtención de la información, se aplicó
un cuestionario a 1 411 personas distribuidas por áreas Nielsen31, las variables estudiadas fueron:
percepción sobre la probabilidad de riesgos, riesgos sufridos alguna vez, primera sensación ante la
crisis, nivel de conocimiento de planes de emergencia, de sistemas de alerta, nivel de formación y
medios a través de los que se informó.
Otros estudios sobre percepción del riesgo de carácter cuantitativo lo realizan Corral, Frías y
González (2003), quienes analizan las respuestas dadas por 200 habitantes de una ciudad del Norte
de México. El instrumento diseñado y aplicado investigaba el grado de riesgo percibido en 84
situaciones diferentes, entre las que se incluían peligros potenciales debidos a la naturaleza, el uso
de las tecnologías, conductas criminales y comportamientos personales de riesgo, por lo que se
valora el riesgo ambiental, social y el propiamente personal.
2.2.2 Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque cualitativo
Con el objetivo de proveer las ideas necesarias para trabajos, estudios e investigaciones que
fundamenten la orientación de inversiones en infraestructura física y desarrollo comunitario en la
ciudad de Buenos Aires, en el área metropolitana se realizó un estudio específico de “percepción

31

Áreas Nielsen: cierta distribución geográfica de la población que se asume en las investigaciones
sociológicas. Ha sido probada en numerosos estudios.

�social de riesgo y opinión comunitaria sobre inversiones necesarias para la prevención y control de
inundaciones” en la cuenca del arroyo Maldonado. El documento fue elaborado por la red GAO
(Gestión Asociada del Oeste) a solicitud del Banco Mundial. (Balanovski, Redín y Poggiese,
2001)
El marco teórico que sustenta el estudio antes mencionado, se basa en tres componentes: la
reinterpretación del fenómeno de los desastres y la re-caracterización de su concepción; la
actualización sobre la planificación del desarrollo con participación social y por último, el
conocimiento de las perspectivas que enfrentan las poblaciones. La metodología empleada,
respondió a una combinación de investigación acción y planificación participativa - estratégica,
propias del paradigma cualitativo de investigación.
También empleando técnicas cualitativas de investigación, Puertas (2003), realiza un trabajo sobre
percepción del riesgo y actitud hacia la información de la población afectada por planes de
emergencia nuclear, este trabajo permitió detectar los distintos aspectos sociales y emocionales
que pueden estar presentes en la vivencia ciudadana de municipios afectados por planes de
Emergencia Nuclear. Para lograr los objetivos propuestos en la investigación, eligieron técnicas
cualitativas que permitieron abordar el pensamiento colectivo (representaciones mentales,
normativas, costumbres), así como los sentimientos y fantasías que se despiertan ante un riesgo
como el nuclear. Desde esta perspectiva se utilizaron técnicas de grupo de discusión y entrevistas
abiertas, así como técnicas de análisis transaccional que permiten abordar directamente el marco
de referencia grupal y las motivaciones, a veces no manifiestas, de hábitos, costumbres y actitudes.
Con el objetivo de estudiar en México la manera en que los habitantes tanto de las comunidades
urbanas como rurales perciben el riesgo que representa el volcán Popocatépetl, y las estrategias de
afrontamiento que utilizan32, se realizó una investigación sobre el desastre desde la óptica de las
Ciencias Sociales, que subraya la necesidad del enfoque interdisciplinario para el estudio de la
percepción de riesgos así como el condicionamiento cultural y social de la misma33.
La investigación, “Estudios de caso en: Caracas, El Salvador, Cali, y México”, analiza
experiencias y tecnologías de monitoreo de amenazas para prevenir y mitigar desastres en zonas

32

Existen múltiples definiciones sobre afrontamiento y estilos de afrontamiento las que se presentan tomando
en cuenta no sólo la situación sino también las características personales y los factores de índole sociocultural.
El término afrontamiento se refiere a las respuestas que tiene un individuo cuando se le presenta una situación
que puede ser potencialmente peligrosa.
33
Introducción. [en línea]. [Consultado: 22/01/2007]. Disponible en: http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/
documentos/lps/hernandez_p_yg/capitulo1.pdf

�de alto riesgo34, el estudio resulta valioso porque introduce como variable la percepción tanto de
los habitantes como de las autoridades locales, propone además, un nuevo método de análisis de
las variables y de los factores que juegan un papel en el proceso de los desastres urbanos retomado
para ello, el método de la cartografía utilizada por la Alianza para un Mundo Responsable, Plural y
Solidario promovida por la Fundación Charles Leopold Mayer. El principal objetivo de la
herramienta empleada es que permite la visualización de las relaciones entre diferentes tópicos
relativos al riesgo y el desastre.
Un estudio de tipo cualitativo realizado durante los meses de julio y agosto de 1998 entre la
población residente en zonas próximas al vertido tóxico de minas de Aznalcóllar35, en Sevilla,
España, resulta útil para la presente investigación al aportar claves para el análisis sobre la
percepción de riesgos en la población de la zona próxima al vertido, haciendo hincapié en los
riesgos percibidos para la salud de las personas, las fuentes de información, su credibilidad, y las
expectativas ante el futuro. Este estudio utilizó técnicas cualitativas combinadas, consistentes en
entrevistas semiestructuradas y grupos focales. Los resultados arrojaron la existencia de una
percepción de las consecuencias económicas del vertido y en un segundo plano las posibles
consecuencias para la salud.
Los autores del estudio antes mencionado, subrayan la importancia de considerar la gestión del
riesgo no únicamente o simplemente como un asunto científico o técnico, sino más bien como
cuestión profundamente conformada por juicios sociales, actitudes y valores, así como por procesos
políticos y organizacionales, problemática que se inscribe en el nuevo paradigma de la «sociedad
del riesgo» en el que se cuestionan el papel de los sistemas de expertos ante la incertidumbre
inherente a los riesgos modernos (escapes nucleares, efecto 2000, vertidos tóxicos, vacas locas,
dioxinas, ingeniería genética y otros), el estudio reivindica una vía distinta que consistiría en
recuperar el protagonismo a través de la participación informada en la toma de decisiones.
La investigación “Riesgo, espacio y percepción: una aproximación” de (Ley García, 2005) tiene
como objetivo general explorar la relación que existe entre la construcción espacial del riesgo y la
percepción social del mismo en Mexicali (México), atendiendo al desarrollo acelerado de
industrialización experimentado por esta ciudad, a partir del tránsito de la industria enfocada a

34

Estudios de caso en: Caracas, El Salvador, Cali, México en zonas de alto riesgo. [en línea]. México:
Instituto Politécnico Nacional: Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica: Coalición Internacional
del Hábitat, 2003. [Consultado: 22/01/2008]. Disponible en: http://www.hic-net.org/document.asp?PID=262

35
Percepción de riesgos ambientales: estudio cualitativo realizado en la zona del vertido tóxico de
Aznalcóllard. Gaceta Sanitaria, 14 (3), (mayo 2000). [en línea]. [Consultado: 22/01/2007]. Disponible en:
http://doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.pdf?pident=13002289

�alimentos y bebidas en los años 60, a una actividad eminentemente maquiladora en los años 80 con
industria electrónica, eléctrica, metalmecánica y de equipo de transporte.
La investigación de (Ley García, 2005) se centra en explorar el estado de comunicación del riesgo a
través de la comparación entre los riesgos urbanos “reales” y los socialmente percibidos. La
pregunta central de trabajo es si ¿el riesgo construido es mayor o menor que el socialmente
percibido? La autora considera que responder a esta pregunta conduce en primer lugar a explorar el
nivel de conocimiento social de los peligros del entorno manifiesto en los fenómenos de
invisibilidad y amplificación social y junto con ello el requerimiento de explorar el nivel de
comunicación “oficial” del riesgo como elemento detonador de conflictos sociales.
Sobre el particular Lavell (2005b: 36) plantea: “La subjetividad del riesgo se hace explícita en el
contexto de las acciones tomadas para enfrentarlo. O sea, aún cuando el riesgo exista y pueda ser
sujeto de objetivización a través de procesos científicos que pretenden medir sus dimensiones,
establecer sus parámetros, en fin, medir y cuantificarlo, la decisión y la opción de enfrentar y
reducirlo está condicionado por las percepciones y representaciones que existan sobre ello por parte
de distintos actores sociales, las cuales, a su vez, están condicionadas, entre otras cosas, por los
intereses, condiciones sociológicas y de vida, coyunturas, estatus económico y social, educación y
cultura de los individuos y colectividades bajo riesgo o encargados institucionalmente para
gestionarlo”.
En América Latina en opinión de Lavell (2005a:36), las condiciones en que vive una gran parte de
la población bajo riesgo, ayudan a explicar por qué los estudios puros de la percepción, nunca han
atraído mucho a los investigadores. Así, en contextos donde la población vive en condiciones de
escasez o pobreza y sus oportunidades reales de evitar o reducir el riesgo son mínimas, debido a los
pocos recursos con los cuales cuentan para enfrentar el problema, la percepción que tengan no
constituye una variable clave en términos de explicar su comportamiento frente al riesgo. Aún en
condiciones de una percepción “correcta” de los niveles de amenaza y riesgo, el comportamiento
posible estará condicionado por factores estructurales ligados al contexto vivencial y las
condiciones de vida y cotidianeidad de los individuos, familias o comunidades, y no por sus niveles
de percepción respecto de la situación de riesgo como tal.
La importancia del conocimiento de las percepciones del riesgo para el desarrollo de una adecuada
cultura de la prevención a nivel comunitario, así como las valoraciones sobre la literatura antes
realizadas, guían el estudio de caso que se presenta justo en el momento en que las metodologías
para tales propósitos están hoy en fase de elaboración en Cuba, lo cual le concede novedad e
importancia práctica a la investigación.

�El estudio de caso se inicia con la caracterización de los peligros y la vulnerabilidad en el Municipio
de Moa, se caracterizan además, el medio socioeconómico del Consejo Popular Rolo Monterrey, así
como los asentamientos ubicados en el mismo.
2.3 Estudio de caso: Consejo Popular Rolo Monterrey
•

Caracterización de los peligros y la vulnerabilidad en el Municipio Moa

Para la elaboración del Capítulo en general, fueron fuentes esenciales, los documentos, mapas y
registros aportados por el Consejo Municipal de Defensa y el Centro de Gestión para la Reducción
del Riesgo de Desastres, ellos permitieron obtener información previa para delimitar los aspectos a
tomar en consideración en la entrevista en profundidad36, así como determinar quienes debían ser
entrevistados. Se controla el tiempo de permanencia en el ejercicio de las funciones de los
entrevistados, fijando en este sentido, más de cinco años.
La entrevista en profundidad realizada se dirigió al aprendizaje sobre acontecimientos y actividades
que no se pueden observar directamente en todos los casos. (Anexo 3). En este tipo de entrevista
según Taylor y Bogdan (2002:103), el “…rol de los informantes no consiste simplemente en revelar
sus propios modos de ver, sino que deben describir lo que sucede y el modo en que otras personas
lo perciben…”.
La muestra para la entrevista en profundidad, la conformaron 20 personas consideradas para esta
investigación como actores claves. Los actores claves, son miembros de una comunidad o grupo,
que por su status social en ese contexto o por sus conocimientos y experiencias, representan
importantes fuentes primarias de información que ayudan al investigador a penetrar en los
problemas y comprender el escenario social en que se desarrolla. En el epígrafe 2.3.5, se resumen
los principales criterios emitidos por los entrevistados.
Se consideraron actores sociales claves: Presidente del Consejo Popular Rolo Monterrey, Delegados
de Circunscripciones y autoridades de la Zona y el Consejo Municipal de Defensa así como
responsables de la gestión del riesgo en las empresas del territorio, quienes ofrecieron los criterios
que permitieron conocer los peligros y vulnerabilidades generadas en este contexto y que se detallan
a continuación.
El municipio Moa se encuentra, según la regionalización económica de Cuba realizada por Propín
(1992), en la Macrorregión Económica Oriental, formando parte de la subunidad taxonómica
regional Guantánamo - Moa - Baracoa (Mesorregión), que posee características socioeconómicas
36

“…Por entrevistas cualitativas en profundidad entendemos reiterados encuentros cara a cara entre el
investigador y los informantes, encuentros éstos dirigidos hacia la comprensión de las perspectivas que tienen
los informantes respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las expresan con sus propias
palabras. Las entrevistas en profundidad siguen el modelo de una conversación entre iguales, y no de un
intercambio formal de preguntas y respuestas…” (Taylor y Bogdan, 2002:101)

�mixtas agroindustriales y está compuesta por territorios predominantemente montañosos, donde a
pesar de que su base industrial encuentra sus expresiones más acentuadas en la agroindustria
especializada en el cultivo del café y la rama azucarera, se distingue el caso del municipio Moa por
poseer una estructura económica polarizada en la minería no ferrosa, reportando también actividad
en la rama química y portuaria.
Moa, situada al Noroeste de la provincia de Holguín, limita al Noroeste con el Océano Atlántico, al
Sur con los límites del municipio de Baracoa y Yateras (actualmente provincia de Guantánamo) y al
Oeste con el municipio de Sagua de Tánamo. El territorio tiene una extensión de 732,6 km2. Su
población asciende a 72 414 habitantes. Es un municipio de alto grado de urbanización con 61 836
habitantes en el área urbana. El crecimiento demográfico de la población del municipio experimenta
una dinámica de crecimiento sostenido desde 1976 y en mayor medida a partir del año 2000 como
se aprecia en la Tabla 2 manifestando por consiguiente un incremento de su densidad poblacional.
La componente que más ha influido en la dinámica del crecimiento demográfico del municipio Moa
ha sido la mecánica (migración), y no la componente natural, que se ha caracterizado por un
comportamiento discreto y bajo de su tasa de natalidad y mortalidad.
Tabla 2 Tasa anual de crecimiento y densidad poblacional en Moa
Años
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006
Tasa anual de crecimiento
(por mil hab.)
Densidad de población
(hab./km2)

2,5

2,6

3,7

8,5

5,6

6,1

9,7

95,4

95,6

96,0

96,8

97,4

98,0

98,9

El desarrollo industrial se inicia en Moa a partir de la década del cincuenta con la exploración de los
yacimientos lateríticos de Moa por parte de la Nicaro Nickel Co. subsidiaria de la Freeport Sulphur
Co. En enero de 1957 se inician los trabajos de construcción de la Moa Bay Minig Company
devenida al triunfo de la revolución Empresa Estatal Socialista “Comandante Pedro Sotto Alba”y a
partir del 1ro de diciembre de1994 Empresa Moa Nickel S.A. Comandante Pedro Sotto Alba, única
empresa mixta en el territorio actualmente en proceso de expansión.
En 1986 fue puesta en marcha la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara, ubicada en las
proximidades del Consejo Popular Rolo Monterrey, esta Planta utiliza la tecnología lixiviación

�carbonato amoniacal (proceso Caron). Está diseñada para producir 30 mil toneladas anuales,
produce Oxido de Ni + Co sinterizado y en polvo y Sulfuro enriquecido de Ni + Co.37
Una tercera planta con igual capacidad y tecnología que la anterior, situada en la zona conocida por
Las Camariocas, comenzó a construirse en colaboración con el CAME (Consejo de Ayuda Mutua
Económica), actividad que se interrumpe con la desaparición del campo socialista.
En el territorio se asientan importantes objetos industriales y varias entidades que conforman, junto
a la Ernesto Che Guevara, Las Camariocas y la René Ramos Latour en Nicaro, el Grupo
Empresarial Cubaníquel como complejo industrial minero metalúrgico y de investigación desde
1984. Entre estos objetos industriales se destacan la Empresa Mecánica del Níquel Comandante
Gustavo Machín (1987), la Empresa de Construcción y Reparaciones de la Industria del Níquel
(1974), la Unidad Básica Puerto de Moa, la Unidad Empleadora del Níquel, La Empresa de
Servicios del Níquel (1993), Centro de Información y Superación del Níquel y el Centro de
investigaciones del Níquel (1987), así como el Instituto Superior Minero Metalúrgico (1976) donde
se forman a los profesionales para esta industria y sus dependencias.
En Moa, la industrialización determina necesariamente una modificación en la ocupación social del
espacio que se traduce en la intensificación del desarrollo urbano. Y en términos de desarrollo
urbano se da un impulso estratégico a esta zona para consolidar el intercambio internacional y la
infraestructura industrial convirtiéndose en un importante polo para el desarrollo económico de
Cuba.
El desarrollo de la industria del Níquel como necesidad económica del país demandó la creación de
una infraestructura social en correspondencia con la demanda de fuerza de trabajo y el propio
crecimiento de la población, que muestra hoy resultados favorables en la educación, la salud, el
deporte y la cultura, al mismo tiempo que como resultado de este desarrollo industrial, incrementa
su vulnerabilidad ante peligros de carácter diverso.
•

Peligros en el territorio de Moa

Por su origen los peligros se clasifican en: naturales, tecnológicos y sanitarios atendiendo a la
Directiva No 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional.
Los peligros naturales comprenden: ciclones tropicales, intensas lluvias, tormentas locales severas,
penetraciones del mar, deslizamientos de tierra, sismos, intensas sequías e incendios en áreas
rurales.

37

Para la comprensión de la dinámica de desarrollo industrial experimentada por la Industria del Níquel en
Moa, resulta interesante y oportuna la perspectiva que ofrecen los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad
en torno a la relación tecnología – política, algunas consideraciones al respecto aparecen en Almaguer (2002).

�Los peligros denominados tecnológicos consideran: accidentes catastróficos del transporte
(marítimos, aéreos y terrestres), accidentes con sustancias peligrosas, explosiones de gran magnitud,
derrames de hidrocarburos, incendios de grandes proporciones en instalaciones industriales y
edificaciones sociales, derrumbes de edificaciones, ruptura de obras hidráulicas.
Los peligros sanitarios están representados por enfermedades que pueden originar epidemias,
epizootias, epifitas y plagas cuarentenarias.
Resulta importante destacar que desde finales de la década de los 90 del pasado siglo XX se observa
un incremento en el azote de huracanes, tendencia que según los expertos aumentará en el futuro.
Otros fenómenos como las penetraciones del mar ocurren en zonas bajas del litoral en cualquier
momento del año como consecuencia de ciclones tropicales, fuertes vientos del sur y frentes fríos.
Entre las zonas más amenazadas se encuentran el litoral de Baracoa y la costa norte de Holguín. En
el país existen 220 asentamientos poblacionales en zonas de penetración del mar, entre ellos, Moa.
Además de los huracanes, ciclones y otros fenómenos de carácter meteorológico el peligro sísmico
es real, fundamentalmente para la región Sur - Oriental por su cercanía a la principal zona sismo
generadora del área del Caribe que es el contacto entre la placa del Caribe y la placa de
Norteamérica. La región de Moa ha manifestado históricamente un bajo nivel de actividad sísmica,
ya que no existen reportes históricos de la ocurrencia de algún terremoto fuerte con epicentro
cercano a esta localidad con anterioridad a 1992, sin embargo el 20 de marzo de 1992 se registró un
terremoto de magnitud Richter Ms = 4.5, a 36 km al Este de la ciudad de Moa (Chuy, 1999).
Después del sismo de 1992 otros 3 sismos fueron reportados por la población de Moa con
intensidad de IV grados MSK, posteriormente el 28 de Diciembre de 1998 comenzó una larga serie
sísmica. Hasta el 4 julio de 1999 se reportaron 16 eventos perceptibles y fueron registrados por la
red de estaciones sismológicas 437 temblores de diferentes rangos energéticos. La región de Moa ha
continuado manifestando una actividad sísmica significativa. (Chuy, 1999).
La ocurrencia de un sismo ocasiona pérdidas de vidas humanas y económicas pudiendo inducir
desastres tecnológicos como resultado de la rotura de tuberías con el consiguiente peligro de
expansión de sustancias tóxicas propias de los procesos industriales que en las Plantas niquelíferas de
Moa tienen lugar, en este caso el riesgo está dado por la cantidad de personas expuestas en
dependencia de la envergadura de la avería y de la dirección del viento para las sustancias en estado
gaseoso. Una rotura de estas tuberías también provocaría la paralización inmediata de las Plantas de
Proceso, con una repercusión económica significativa.

�Dadas las características de la cuenca del Río Moa, y el régimen de precipitaciones del territorio las
inundaciones de origen pluvial, constituyen el peligro más frecuente y que mayores afectaciones
genera en el Consejo Popular Rolo Monterrey.
Un alto riesgo inducido por el hombre es la existencia de la presa Nuevo Mundo, vulnerable a
movimientos sísmicos y por ende convierte en zonas de riesgo toda el área aguas abajo de la
cortina, en el caso de la rotura de ésta. Las instalaciones de la Empresa Comandante Pedro Sotto
Alba Moa Níkel S. A. y parte la población de este Consejo, están ubicadas dentro de la cuenca
hidrográfica del Río Moa y por consiguiente resultan vulnerables a estos peligros.
Se identifican en el territorio otros peligros que se pueden clasificar como potenciales
(enfermedades que pueden originar epidemias, epizootias, epifitias y plagas cuarentenarias,
accidentes catastróficos del transporte, accidentes con sustancias peligrosas, explosiones de gran
magnitud, incendios de grandes proporciones en áreas rurales, instalaciones industriales y
construcciones sociales, derrames de hidrocarburos, deslizamientos del terreno y la ruptura de obras
hidráulicas ya mencionado).
En correspondencia con lo anterior pueden considerarse vulnerabilidades construidas en el territorio
de Moa, las siguientes:
1. Base de Amoniaco Anhidro en el Puerto de Moa con 15000 t de capacidad de almacenaje
2. Plantas de Proceso que utilizan sustancias tóxicas peligrosas en la Empresa Pedro Sotto Alba
(Balas de almacenaje de H2S con capacidad de 52 t)
3. Planta Potabilizadora de agua de la Empresa Comandante Che Guevara con 5 t de Cloro
4. Presa Nuevo Mundo con capacidad de embalse de 141 Mm3 cuya rotura provocaría
afectaciones a los objetivos económicos y sociales y la población ubicada en el área de
inundación (10 412 personas), además del cierre de las vías de acceso hacia los puestos de
dirección para caso de desastre de algunos objetivos económicos y zonas de defensa.
5. Fondo habitacional y principales objetivos económicos.
6. Zonas bajas inundables por intensas lluvias y penetraciones del mar.
7. Vías destinadas a la transportación de productos tóxicos.
8. Tuberías cuya avería provoque escape de sustancias peligrosas en el Puerto de Moa, las fábricas
Pedro Sotto Alba y Ernesto Che Guevara en especial en la base de Amoniaco, las líneas de
tuberías y la potabilizadora de agua.
9. Las Empresas Che Guevara, Pedro Sotto Alba, Empresa Mecánica del Níquel y Puerto Moa,
por la cantidad de sustancias químicas e incendiarias que poseen en existencia.

�10. Base de combustible del Puerto Moa, con una capacidad total de almacenaje de 115 000 t, y en
la tubería submarina asociada al campo de boyas.
•

Caracterización del Consejo Popular Rolo Monterrey

El “Consejo Popular Rolo Monterrey” se ubica al Sureste de la ciudad, limita al Norte con el
Océano Atlántico, al Sur con el yacimiento Moa Oriental, al Este con la presa de colas de la
Empresa Comandante Che Guevara y al Oeste con el Consejo Popular 26 de Junio. Incluye tanto al
Reparto Rolo Monterrey, Río Mina, Reparto Pedro Sotto Alba como a La Veguita. (Fig. 1), (Anexo
4)
El centro industrial más importante en el Consejo es la Empresa Moa Nickel S.A. Comandante
Pedro Sotto Alba. Otro centro laboral próximo al Consejo es el Puerto de Moa, empleado para el
embarque de Níquel y Cobalto, así como para la importación de los insumos de las industrias del
Níquel del Municipio, incluyendo el combustible. Existe en el Puerto una Base Receptora de
Amoníaco, y una Unidad Distribuidora de Combustible con su Base de Almacenamiento, todo ello
representa la probabilidad de ocurrencia de desastres en el territorio. Se ubican también en el
Consejo, la Empresa de Servicios del Níquel (ESUNI) y la Empresa de Servicios Técnicos de
Computación y Electrónica del Níquel.
Cuenta también con un aeropuerto moderno con una pista de 2 000 metros de longitud.
El Reparto Rolo Monterrey se ubica en la ciudad de Moa, al extremo Este del centro de la ciudad,
limita al Norte con la Bahía de Moa, el aeropuerto y el antiguo depósito de colas, por el Este con el
coto minero de la Fábrica Che Guevara, por el Sur con el depósito de colas de la Empresa Moa
Nickel S.A. Comandante Pedro Sotto Alba, embalse de agua, Río Cabañas y el asentamiento de La
Veguita y al Oeste con la concesión minera de Moa Nickel S.A. Pedro Sotto Alba, Río Cabañas y el
Reparto Armando Mestre.
En sus inicios se edificaron en este reparto, para los técnicos norteamericanos y algunos cubanos,
255 viviendas uniplantas con cubiertas de placa y amplios jardines, las que se distinguían por sus
comodidades atendiendo al nivel jerárquico de su propietario. Posteriormente se construyeron
varios edificios empleando la técnica soviética conocida como gran panel, que rompieron con la
arquitectura tradicional del Reparto de marcada influencia norteamericana. El nivel de escolaridad
de su población es alto dado el número de profesionales que residen en el mismo. Más del 70 %, de
sus habitantes son trabajadores del Níquel, fundamentalmente de la Empresa Moa Nickel S.A.
Comandante Pedro Sotto Alba y Comandante Ernesto Che Guevara.
El asentamiento Río Mina, en el propio Reparto Rolo Monterrey, se ubica en una pendiente
próxima al Río Cabañas, se caracteriza por condiciones precarias de vida manifiestas en el estado

�constructivo de las viviendas, el peligro de sufrir inundaciones y por los niveles de contaminación
ambiental a los que están expuestos sus habitantes por el vertimiento del licor residual (WL)38 de la
Empresa Comandante Pedro Sotto Alba Moa Níkel S. A.
Reparto Pedro Soto Alba
Este Reparto fue generándose a partir de las edificaciones de la Empresa Constructora y Reparadora
del Níquel (ECRIN), esta empresa fue reubicada como consecuencia de inundaciones sufridas. El
área del Reparto Pedro Soto Alba, así como la zona sudeste del aeropuerto son vulnerables a las
inundaciones de origen pluvial y frecuentemente su población resulta evacuada ante el peligro que
estas representan.

La Veguita
La mayor parte de La Veguita se encuentra ubicada dentro de los límites establecidos en la
Concesión Administrativa Minera Moa Oriental. La vida tanto económica como social de La
Veguita, puede a partir de su infraestructura, catalogarse de asentamiento precario al no contar con
fuentes propias de empleo, presentar altos niveles de contaminación ambiental y encontrarse
ubicado sobre zonas de yacimientos de níquel, aspectos que le imponen fuertes limitantes a su
crecimiento.
El 99 % de la población recibe el agua a través de la red de acueducto y los residuales son
evacuados en letrinas. En La Veguita no existe red de alcantarillado. En este asentamiento el estado
de la vivienda es deplorable en correspondencia con el carácter de asentamiento disperso que ha
experimentado un crecimiento espontáneo y desorganizado. La red eléctrica del alumbrado es
deficiente y se encuentra en mal estado por conexiones realizadas de forma arbitraria y sin
requerimientos técnicos.
La Veguita presenta dificultades de accesibilidad, su vía principal de acceso como resultado de la
explotación del yacimiento Moa Oriental, se convirtió en parte de un camino minero lo que
incrementa el riesgo de accidentes. La comunicación por vía terrestre se imposibilita
frecuentemente como resultado de las crecidas del río Moa
Las caracterizaciones hechas, la consulta de documentos y los elementos que aportaron las
entrevistas en profundidad permitieron el diseño del estudio empírico.
38

El licor residual conocido como WL se genera en la planta de precipitación de sulfuros, es de coloración
azulosa y olor desagradable por la presencia de sulfuro de hidrógeno (H2S). Esta solución sale del proceso a
una temperatura de 90 - 95 Co, posee partículas en suspensión de sulfuros de Ni + Co, alta acidez y varios
metales disueltos. Se vierte al río Cabañas, afluente del río Moa, y finalmente al mar.

�2.3.1 Diseño del estudio empírico
La metodología utilizada en la investigación combina estrategias metodológicas cualitativas y
cuantitativas: utiliza la entrevista estructurada como técnica del paradigma cuantitativo y la
entrevista a informantes claves.
Los métodos cualitativo – cuantitativo y las técnicas a ellos inherentes pueden aplicarse
conjuntamente según las exigencias de la situación investigada, ellos pueden complementarse en el
estudio de un mismo fenómeno, esto se denomina triangulación metodológica y se utiliza para
corregir los inevitables sesgos presentes en ambos paradigmas. En este caso se utiliza para explorar
y describir las diferentes percepciones del riesgo en los habitantes del “Consejo Popular Rolo
Monterrey”.
La metodología cualitativa es de gran utilidad para el análisis de los fenómenos complejos, para el
estudio de casos, para la descripción y estudio de unidades naturales como organizaciones y
comunidades concretas. (Pérez, 1994).
La metodología cualitativa se asume teniendo en cuenta que permite al investigador ver el escenario
y a las personas desde una perspectiva holística; las personas, los escenarios o los grupos no son
reducidos a variables, sino considerados como un todo en el contexto de su pasado y de las
situaciones en las que se hallan.
La investigación desarrollada puede clasificarse como un caso de estudio de tipo interpretativo. Los
estudios de casos de tipo interpretativo contienen descripciones ricas y densas que se utilizan para
ilustrar, defender o desafiar presupuestos teóricos defendidos, antes de recoger los datos. Según
Pérez (1994), los estudios de casos presentan las ventajas siguientes:
•

Representan un método apropiado para investigar a pequeña escala en un marco limitado de
tiempo, de espacio y de recursos.

•

Pueden servir a múltiples audiencias y por tanto contribuir a la democratización en la toma de
decisiones.

•

Considerados como productos pueden formar un archivo de material descriptivo lo
suficientemente rico como para admitir interpretaciones posteriores.

•

Los estudios de casos son “un paso a la acción”, parten de ella y contribuyen a ella al dar la
posibilidad de introducirlas en la práctica, sus resultados son útiles para el trazado de estrategias
de desarrollo comunitario, para el autodesarrollo individual e institucional.

El diseño metodológico del estudio de caso que se presenta parte de las consideraciones teóricas y
metodológicas presentes en los estudios sobre percepción social del riesgo descritos, así como de

�los estudios de percepción desarrollados en Cuba por el Centro de Información, Gestión y
Educación Ambiental y el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, (CIGEA- CIPS)39.
El estudio sobre la percepción social del riesgo ante situaciones de desastres naturales y
tecnológicos selecciona al Consejo Popular Rolo Monterrey por considerarse su población
permanentemente expuesta a peligros diversos. Se valoró la metodología elaborada para el “Estudio
de apreciación de los peligros de desastres”. “Caracterización de la percepción del peligro ante
desastres naturales en comunidades en lugares críticos” propuesta por el Equipo de Estructura
Social y Desigualdades del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, (CIPS)40 del
CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente) cuyos objetivos eran:
• Organizar y orientar la realización de los estudios sobre percepción del peligro ante fenómenos
naturales.
• Caracterizar las percepciones sobre peligros ante fenómenos naturales en poblaciones expuestas
a eventos definidos.
• Identificar grupos por niveles de vulnerabilidad ante el peligro.
La metodología propuesta por el (CIPS) permite la clasificación de la población atendiendo a sus
percepciones sobre los peligros en tres grupos: percepción alta, media y baja empleando para ello
un esquema descriptivo de amplia utilización en los estudios de percepciones: la tríada
conocimiento – sensibilidad – disposición al cambio, que son las categorías básicas asociadas a la
incorporación de un concepto de sostenibilidad en la actividad cotidiana de los diversos actores
sociales.
Resultan valiosas en ella además, las dimensiones y variables que a partir de la tríada antes
mencionada se definen, al abarcar estas las diferentes fases del ciclo de reducción de desastres
(prevención, preparativos, respuesta y recuperación)

39
Percepciones medioambientales en la sociedad cubana actual. Un estudio exploratorio. [en línea].
[Consultado: 24/01/2002]. Disponible en http://wwwcentre.unep.net/Cuba/percepcion.htm.
40
CUBA. CITMA. Estudio de apreciación de los peligros de desastre. Perfil metodológico de la tarea
“Caracterización de la percepción del peligro ante desastres naturales en comunidades en lugares críticos.
Equipo de Estructura Social y Desigualdades. [documento digital]. La Habana: Centro de Investigaciones
Psicológicas y Sociológicas (CIPS), 2007.

�La metodología propuesta por el (CIPS)41 , no obstante lo analizado, no se consideró apropiada para
la presente investigación ya que la misma sólo contempló algunos peligros de carácter natural
(fuertes vientos, penetraciones del mar e intensas lluvias), excluyendo otros de igual índole y de
significativa importancia para el territorio de Moa; al mismo tiempo, no previó el estudio de la
percepción de peligros tecnológicos, ni la posible falta de memoria histórica y/o experiencia de
desastres en la población, lo que a nuestro juicio no permite su aplicación a este contexto y por
consiguiente la diversidad de escenarios posibles de riesgo y niveles igualmente diferentes de
vulnerabilidad.
Para el contexto minero de Moa dadas las características industriales del territorio y su ubicación
geográfica, se consideró la necesidad de explorar un número mayor de peligros de carácter natural
así como el estudio de las percepciones sobre los peligros tecnológicos también previstos en la
Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional42 proponiendo para ello el
empleo del paradigma psicométrico como parte del instrumento diseñado y aplicado, evaluando
diez atributos del peligro al incluir la percepción sobre la vulnerabilidad y no nueve atributos como
Puy y Aragonés (1997) y Slovic y Weber (2002) lo que supone un enriquecimiento del método en
su aplicación.
Emplear el paradigma psicométrico resulta útil en tanto las técnicas psicométricas son apropiadas
para identificar similitudes y diferencias entre los grupos con respecto a las percepciones de riesgo,
lo que permite contribuir positivamente a la comunicación del riesgo.
Como parte de la fase de diseño del estudio, se construyó un instrumento de medida consistente en
una entrevista estructurada para evaluar las percepciones del riesgo en situaciones de desastres
naturales y tecnológicos con las adecuaciones antes explicadas. En el proceso de obtención de la
información se consideró útil el uso de la entrevista estructurada como instrumento de recogida que
homogeniza, para todos los individuos de la muestra, la información recogida a través de las
preguntas planteadas.
41

“En el año 2006 el Estado Mayor de la Defensa Civil orienta a la Agencia de Medio Ambiente del CITMA
la “Implementación de los estudios de peligros, vulnerabilidades y riesgos para la reducción de desastres para
la Republica de Cuba”. Como experiencia piloto se tomó la Ciudad de La Habana y sus quince municipios y
en esta primera etapa se concentró en el examen de tres eventos fundamentales que son los que más nos
afectan, asociados a los ciclones tropicales y a los sistemas frontales: inundaciones por lluvias intensas,
inundaciones por penetraciones del mar y afectaciones por fuertes vientos”. Equipo de Estructura Social y
Desigualdades. Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS.) CITMA. Estudio de
apreciación de los peligros de desastre. Perfil metodológico de la tarea “Caracterización de la percepción del
peligro ante desastres naturales en comunidades en lugares críticos”. Documento digital.
42
CUBA. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Planificación, organización y
preparación del país para situaciones de desastre, 2005

�El estudio de percepción del riesgo estuvo dirigido a:
•

Identificar la percepción del riesgo en la población del Consejo Popular Rolo Monterrey a
partir de conocer cuáles son los principales peligros percibidos por su población.

•

Analizar las diferencias respecto a los principales peligros identificados por la población del
Consejo Popular según variables sociodemográficas tales como edad, sexo y nivel de
escolaridad.

•

Analizar las diferencias en la percepción de los peligros percibidos en los estratos objetos
de estudio.

•

Obtener la jerarquía de peligros percibidos en cada estrato estudiado y en el Consejo
Popular en general.

•

Estudiar las diferentes dimensiones cualitativas del riesgo según el enfoque psicométrico
incorporando la dimensión vulnerabilidad a las nueve características clásicas estudiadas
desde este enfoque.

•

Conocer mediante entrevistas en profundidad a actores claves, los riesgos, peligros y
vulnerabilidades presentes en el territorio y en particular en el Consejo Popular objeto de
estudio.

•

Diseño y composición de la entrevista estructurada

Para estudiar las características socio-demográficas de los individuos entrevistados se consideraron
las variables edad, sexo, nivel de escolaridad y ocupación, ya que en varios estudios ha sido
comprobada existe cierta relación entre estas y las percepciones de peligros y riesgos según la
literatura consultada. (Slovic y Weber, 2002; Puy y Aragonés, 1997)
Con la finalidad de medir las diferentes variables o atributos del riesgo en los habitantes expuestos,
se empleó el enfoque psicométrico antes mencionado, consistente en la combinación de una Escala
del tipo Likert de 5 puntos con un diferencial semántico, otorgándose un punto como puntuación
mínima al ítem y 5 puntos a una respuesta que otorga el valor máximo al ítem propuesto.
La elección de la escala de Likert, supone que la percepción de un sujeto viene dada por el valor
obtenido en cada proposición o ítem. Cabe resaltar que se utiliza esta técnica porque cada ítem se
refiere a un atributo específico de la percepción del riesgo; otra cuestión a destacar de la escala
escogida, es que utiliza una categorización del continuo de percepción del sujeto, graduada según la
intensidad. Como la valoración que ofrecen los sujetos no supone una distribución uniforme en el
continuo y no está asegurado que haya intervalos iguales, el resultado cuantitativo de la escala es de
naturaleza ordinal, sin embargo, lo común es que se le trabaje como de razón o intervalo.

�El análisis de los datos permite la creación del perfil característico de la percepción para cada tipo
de peligro. Siguiendo la tradición psicométrica, se calcula la media aritmética de las valoraciones
dadas por los sujetos a cada peligro en cada atributo o característica. A partir de esta información se
construye una representación gráfica del perfil de cada peligro, y la comparación de los diferentes
perfiles, ofrece una panorámica descriptiva de las valoraciones realizadas por los habitantes en cada
barrio.
En este esquema de análisis, se puede sustituir la media aritmética por otro índice de tendencia
central como la mediana o la moda, también es posible incluir una valoración de la dispersión como
la variancia (si se opta por usar medidas basadas en momentos de la distribución), o la amplitud
intercuartil (si se opta por usar medidas basadas en ordenaciones).
Una estrategia para resumir la estructura de datos obtenidos es el análisis de regresión múltiple
aplicado a cada riesgo, de esta forma, se utiliza la medida de riesgo global como variable criterio y
la puntuación en cada atributo como variables predictoras y con ello se obtiene, para cada peligro, la
combinación lineal de atributos del riesgo que mejor predice el riesgo total percibido.
La entrevista estructurada está formada por 3 preguntas. (Anexo 5)
•

La pregunta No 1, explora una única variable: el conocimiento por parte de los habitantes del
Consejo Popular sobre los diferentes peligros que pueden afectarlos, y recaba información,
sobre los principales peligros que el sujeto identifica en función de lo que pudiera considerar su
“exposición personal”. Esta cuestión explora aquellos peligros que los individuos consideran
como más importantes, ya sea por su experiencia personal, actitudes o creencias, lo cual
permite comprender cuáles son los peligros a los que los sujetos se sienten mayormente
expuestos, los que valoran que les afectan o pudieran afectar directamente.

•

La pregunta No 2 busca evaluar los diferentes variables o atributos del riesgo (variables
numeradas de A1 a A11)

•

La pregunta (G1) es de tipo general y se dirige a obtener una estimación de la variable magnitud
del riesgo percibido. La pregunta incorpora aclaraciones para estandarizar la gravedad de los
desenlaces que se deben considerar (pérdidas de salud muy graves) y la latencia (tanto las
consecuencias que suponen pérdidas de salud a corto plazo, como a medio o largo plazo).

Para la pregunta No. 2, y atendiendo a un tipo específico de peligro, las variables son:
¾

A1: explora el factor conocimiento que tiene el sujeto sobre el peligro.

�¾

A2: explora el factor conocimiento que el sujeto atribuye a los responsables de la prevención,
en íntima relación con el conocimiento de los responsables, con la confianza en ellos y con la
aceptación de las medidas preventivas que se proponen.

¾

A3: explora la respuesta emocional de temor, la característica más predictiva del riesgo global
percibido.

¾

A4: evalúa el concepto “vulnerabilidad” o “susceptibilidad” ante el peligro, cuestión central en
la gestión del riesgo.

¾

A5: explora la percepción del sujeto sobre la novedad o antigüedad del peligro, dado que la
familiaridad con el peligro puede generar su no reconocimiento.

¾

A6: evalúa la percepción de la gravedad de las consecuencias, la que se corresponde con la
magnitud de la pérdida, que es una de las variables constitutivas de la definición técnica de
riesgo.

¾

A7: busca conocer la percepción sobre la voluntariedad o involuntariedad en la exposición al
peligro.

¾

A8: se centra en el grado de control percibido, que permite descartar actitudes fatalistas (pasa
cuando pasa y yo no lo puedo evitar), o por el contrario sentimientos de invulnerabilidad (a mi
no me sucederá esto porque soy más habilidoso, tengo mayor experiencia, etc.)

¾

A9: trata de explorar tanto la visión que el sujeto tiene de su capacidad para realizar acciones
preventivas (reducir la probabilidad de aparición del daño), como de realizar actuaciones para
reducir el impacto del daño.

¾

A10: explora el potencial catastrófico que se atribuye al peligro, atributo que mantiene una
relación alta y positiva con el riesgo total percibido.

•

A11: explora la percepción sobre la demora de las consecuencias, parámetro crítico en el
momento de explicar las actitudes y el comportamiento.

•

Selección de la muestra

Como parte de la fase de diseño del estudio se procedió a la determinación del tipo de muestreo y el
tamaño muestral necesarios. Dado que el estudio está encaminado a determinar parámetros, es decir
se pretende hacer inferencias a valores poblacionales (proporciones, razones) a partir de una

�muestra, se planteó hacer un muestreo aleatorio estratificado43 en la población adulta mayor de 16
años, teniendo en cuenta la distribución geográfica de la población a estudiar y sus diferentes
características socioeconómicas así como el grado de exposición a los peligros, se tomaron los
diferentes barrios del Consejo Popular como estratos 44.
Para ello es necesario precisar:
•

El nivel de confianza o seguridad (1-α). El nivel de confianza prefijado da lugar a un
coeficiente (Zα). En este caso se escoge una seguridad del 95%, por lo que Zα = 1,96.

•

La precisión (d) que se desea para el estudio, la misma se estima en un 5%.

•

Una idea del valor aproximado de los parámetros que se quieren medir. En este caso por no
tener referencia de estudios previos, se utiliza el valor p =q= 0,5 (50%) que maximiza el
tamaño muestral.

A través de la fórmula45 :

Se calcula el número de unidades de análisis necesarias (n) para tener una muestra probabilística,
que sea estadísticamente significativa y permita la inferencia de los parámetros estudiados a toda la
población (N) del Consejo Popular (Fig. 2).

“En el muestreo estratificado, la población de N unidades se divide primero en sub-poblaciones de N1,
N2,…Nh unidades, respectivamente. Estas sub-poblaciones no se solapan y en su conjunto comprenden a toda
la población. Por lo tanto
43

Las sub-poblaciones se denominan estratos. Para obtener todo el beneficio de la estratificación los valores de
los Nh deben de ser conocidos. Una vez determinados los estratos, se extrae una muestra de cada uno, las
extracciones deben de hacerse independientemente en los diferentes estratos. Los tamaños de las muestras
dentro de los estratos se denotan n1, n2,… nh, respectivamente. Si se toma una muestra aleatoria simple en
cada estrato, el procedimiento total se describe como un muestreo aleatorio estratificado”. (Cochran,
1978:125).
44

“La estratificación geográfica en la que los estratos son áreas compactas como municipios o colonias de una
ciudad, es común –a menudo por conveniencia administrativa o por que se quieren datos separados para cada
estrato- y generalmente viene acompañada con un incremento en la precisión, porque operan muchos factores
para lograr que las personas que viven o las cosechas que se cultivan en una misma área muestren semejanzas
en sus principales características. Sin embargo, las ganancias debidas a la estratificación geográfica, en
general son modestas…” (Cochran, 1978:140).

45

PITA FERNÁNDEZ, S. Atención primaria en la Red 3:138-14. [en línea]. [Consultado: 06/03/2001].
Disponible en: http://www.fisterra.com.

�Figura 2. Elementos de la inferencia estadística46
Teniendo en cuenta que la población total del Consejo Popular es N=3994 habitantes y el tamaño de
la muestra obtenido es n=200, la fracción para cada estrato será47:

En la Tabla 3 se muestran los resultados de los cálculos obtenidos para cada uno de los barrios del
Consejo Popular a través de la fórmula anterior.

Tabla 3. Muestra probabilística estratificada por barrios del Consejo Popular
Población residente
Tamaño de la
Barrio (estrato)
mayor de 16 años
muestra
Rolo Monterrey
2802
140
La Veguita
659
33
Pedro Sotto Alba
169
8
46

Ídem.
En un número determinado de elementos muestrales n=∑ nh la varianza de la media muestral puede
reducirse al mínimo si el tamaño de la muestra para cada estrato es proporcional a la desviación estándar
dentro del estrato. Esto es:
47

Donde fh es la fracción del estrato, n el tamaño de la muestra, N es el tamaño de la población, Sh es la
desviación estándar de cada elemento del estrato h, y K es una proporción constante que nos dará como
resultado una n óptima para cada estrato según, Hernández-Sampieri y C. Collado (2004:221-222)

�Río Mina
Total

364
3994

18
199

2.3.2 Análisis de los resultados.
En correspondencia con las características sociodemográficas del Consejo Popular Rolo Monterrey,
el 47% de la población estudiada corresponde a la categoría “trabajadores” y el 50 % tiene nivel
Medio Superior como puede observarse en las Fig. 3 y 4.

7%
13%
47%

Trabajador
Ama Casa
Jubilado

14%

Estudiante
Desocupado
19%

Figura 3. Distribución de la muestra por situación ocupacional

8%

3%

9%
Sin Escolaridad
Primaria
30%

Media
Media Superior

50%

Superior

Figura 4.Distribución de la muestra según nivel de escolaridad
Atendiendo a las posibles diferencias que en la percepción del riesgo de desastre pueden representar
las variables sexo y edad, la muestra estuvo conformada por un 51 % de hombres y un 49 % de
mujeres, de ellos, el 57 % son adultos y el 33 % jóvenes como puede apreciarse en la Fig. 5. La
población estudiada mayor de 30 años y menor de 60 años fue considerada como adulta, de ella, el

�60 % lo constituyeron hombres y el 54 % mujeres, mientras que de los jóvenes (comprendidos entre
los 16 y 30 años), el 33 % son varones y el 34 % hembras.

Masculino

Adulto mayor

9

12

Adulto

Joven

Femenino

54

60

33

34

Figura 5. Distribución de la muestra por edades
La Fig. 6 muestra en porcientos los peligros identificados para el territorio por parte de la población
entrevistada. El análisis revela que el 44 % de los entrevistados identificó el peligro “Escape de
Sustancias Tóxicas” como peligro tecnológico que pudiera dañarlos, lo que se explica por la
ubicación en el Consejo Popular y muy próximo al mismo de Empresas pertenecientes al Grupo
Empresarial Cuba - Níquel que almacenan e incorporan en el proceso productivo un número
considerable de sustancias tóxicas, esta percepción puede estar dada, además, por el hecho de que
los desastres no experimentados, y a los que se les atribuye alto poder catastrófico por el número de
personas que pueden ser dañadas de una vez, así como a la inmediatez de sus efectos, unido a la
carencia de medios adecuados de protección, generan una percepción más alta en cuanto al temor
como atributo predictivo del riesgo.
El 19 % de la población entrevistada identificó a los “Huracanes” como un peligro de carácter
natural que pudiera afectar el territorio, sin embargo los datos históricos y el criterio de los expertos
sobre este tipo de fenómeno metereológico no respaldan esta percepción. Al respecto, las
estadísticas señalan que en los últimos 165 años sólo un huracán de gran intensidad ha cruzado por
el territorio de Moa; mientras que entre 1884 y 1985 el único con estas características que afectó a
la provincia de Holguín fue el Flora, los días 4 y 8 de octubre de 1963.

�El peligro “Rotura de presa” se identifica por el 16 % de los entrevistados, esta percepción se
justifica por la proximidad de la Presa Nuevo Mundo cuya capacidad de embalse es de 141 Mm3 y
su rotura provocaría afectaciones a importantes objetivos económicos y sociales y a la población
ubicada en el área de inundación (10 412 personas), además del cierre de las vías de acceso hacia
los puestos de dirección para caso de desastre de algunos objetivos económicos y zonas de defensa.
“Las intensas lluvias” se identifican por el 12 % de los habitantes entrevistados en el Consejo
Popular, esta percepción se explica por la frecuencia con que ocurre este fenómeno dado el régimen
de lluvias que caracteriza a la región y las inundaciones que se registran por la ubicación de los
asentamientos estudiados en las proximidades de los Ríos Moa y Cabañas. La identificación de este
peligro en una proporción menor a los antes comentados sugiere determinado grado de
familiarización con respecto a este peligro, así como la consideración de que se tiene mayor
“control” sobre el mismo.
Resulta significativo que sólo el 6 % de la población estudiada identifique el peligro “Sísmico”
atendiendo al potencial catastrófico del mismo, a la inmediatez de sus consecuencias, a la
vulnerabilidad a la que está expuesta la población en general del Municipio tomando en cuenta la
sismicidad, la potencialidad y características de las zonas sismo generadoras que tienen mayor
influencia sobre el territorio de Moa, este puede ser considerado un claro ejemplo de cuanto difieren
las opiniones de los expertos y la percepción común de los ciudadanos, ello sugiere además la
necesidad de la educación de la población en este sentido
Otros peligros como “Accidentes catastróficos del transporte”, “Incendios de grandes proporciones
y “Graves Epidemias” se identifican sólo por el 1 % de los entrevistados, sin embargo pudieran
afectar severamente al territorio y en particular a este Consejo por su proximidad a importantes
empresas productoras que almacenan volúmenes significativos de sustancias químicas e
incendiarias, a la ubicación además del Aeropuerto y al propio Puerto de Moa.

�0%

6%

1% 1%

16%
Rotura Presa
Escape Sustancias Tóxicas

19%

Intensas Lluvias
Huracanes
Acc. Transporte
Sismos
Incendios
12%

Graves epidemias
45%

Figura 6. Identificación de los peligros expresada en porciento
La identificación de los peligros atendiendo a la variable “sexo”, según puede observarse en la Fig.
7, permite apreciar que el peligro identificado en primer lugar por ambos sexos es el peligro
“Escape de Sustancias Tóxicas”. Proporcionalmente, las mujeres identifican en mayor medida que
los hombres los peligros “Rotura de presa” y “Sismos”. Resulta prácticamente proporcional la
identificación de los peligros “Huracanes” e “Intensas lluvias” en ambos sexos. El peligro “Graves
epidemias” sólo fue identificado por hombres mientras el peligro “Incendios de grandes
proporciones” se identifica por ambos sexos con un bajo porciento.
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

Graves epidemias
Incendios
Sismos
Accidentes Transporte
Huracanes
Intensas Lluvias
Esc Sust Toxicas
Rotura Presa
Masculino

Femenino

Figura 7. Identificación de los peligros por sexos (expresada en porciento)

�La identificación de los peligros atendiendo a la variable “edad”, según puede observarse en la Fig.
8, permite valorar que los jóvenes identifican en una proporción menor que los adultos los peligros
“Rotura de presa”, “Escape de sustancias Tóxicas” y “Sismos”, esto pudiera estar vinculado a una
baja percepción de la vulnerabilidad a la que están expuestos, cuestión esta que suele caracterizar a
las personas en las edades tempranas de la vida, sin embargo identifican en proporción similar a los
adultos los peligros “Intensas lluvias” y “Huracanes” probablemente porque los consideren más
probables y porque reciban mayor información al respecto a través de los medios de difusión
masiva.
100%
90%

Graves epidemias

80%

Incendios

70%
60%

Sismos

50%

Accidentes Transporte

40%

Huracanes

30%

Intensas Lluvias

20%

Esc Sust Tóxicas

10%

Rotura Presa

0%
Joven

Adulto

Adulto mayor

Figura 8. Identificación de los peligros por categoría de edad (expresada en porciento)
La variable “nivel de escolaridad” constituye una variable interesante para el análisis de las
percepciones del riesgo de desastres. La Fig. 9 muestra como los sujetos entrevistados “sin
escolaridad”, identifican un número menor de peligros a diferencia de aquellos que tienen “nivel
medio y superior”. El mayor número de peligros identificados corresponde a las personas
entrevistadas con “nivel medio superior”. Las personas sin escolaridad no identificaron el peligro
sísmico como tampoco los peligros rotura de presas, graves epidemias e incendios. Los
entrevistados con nivel superior identifican en una proporción menor el peligro “Intensas lluvias”

�100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

Graves epidemias
Incendios
Sismos
Accidentes Transporte
Huracanes
Intensas Lluvias

Superior

Media
Sup.

Media

Primaria

Sin Esc.

Esc Sust Tóxicas
Rotura Presa

Figura 9. Identificación de los peligros por nivel de escolaridad expresada en porciento
2.3.3 Análisis comparativo de los resultados por Repartos
Resultan interesantes los resultados obtenidos en cuanto a la percepción de los peligros en los
diferentes estratos estudiados del Consejo Popular, si se tiene en cuenta que las percepciones sobre
los mismos están en correspondencia con las condiciones de vulnerabilidad a las que se encuentran
expuestas, así como el nivel de escolaridad promedio de su población. La Fig. 10 muestra en
porcientos la identificación de los peligros en los diferentes estratos objeto de estudio.
En La Veguita el 44 % de la población identifica el peligro “Escape de sustancias tóxicas”, esto está
dado tanto por la cercanía de la Empresa Comandante Pedro Sotto Alba Moa Nickel S. A., así como
de la Planta Potabilizadora de la Empresa Ernesto Che Guevara, ambas empresas utilizan y
almacenan este tipo de sustancias en cantidades significativas. El 32 % de los entrevistados
identifica el peligro “Rotura de presa”, esta percepción está generada por la proximidad de la Presa
Nuevo Mundo ya referida.
El 18 % de los entrevistados identifica en La Veguita como peligro que los puede afectar las
“Intensas lluvias”, y aunque lo identifican en un porciento menor con respecto a otros peligros, es
realmente el que se manifiesta con relativa frecuencia generando la necesidad de evacuar a una
parte de su población hacia zonas más seguras.
En el Reparto Pedro Sotto Alba la población entrevistada identificó en un 70 % el peligro “Escape
de Sustancias Tóxicas”, ello está dado por su proximidad a la Empresa Comandante Pedro Sotto
Alba Moa Nickel S. A. Un 30 % identificó el peligro “Intensas lluvias”, esta percepción resulta

�baja si se tiene en cuenta que la población de este reparto por su ubicación aguas abajo de la Presa
Nueva Mundo es evacuada frecuentemente ante la ocurrencia de este fenómeno.
La población entrevistada del Reparto Rolo Monterrey identificó en un 66 % el peligro “Escape de
Sustancias Tóxicas”, esta población se ubica próxima a las Empresas antes mencionadas así como a
la Base de Amoniaco Anhidro en el Puerto de Moa. En segundo lugar identifica el peligro
“Huracanes” el 19 %, mientras el 15 %, identifica el peligro “Rotura de presa”. El 9 % de los
entrevistados, identificó el peligro sísmico lo que representa un porciento bajo atendiendo al nivel
de empleo y escolaridad promedio de sus habitantes y el peligro potencial del mismo.
En el asentamiento Río Mina, los entrevistados identificaron sólo peligros de carácter natural, así el
66% identificó el peligro “Huracanes” mientras el 39 % identificaba las “Intensas lluvias”, este
asentamiento en el propio Reparto Rolo Monterrey, se ubica en una pendiente próxima al Río
Cabañas y se caracteriza por condiciones precarias de vida manifiestas en el estado constructivo de
las viviendas, tendederas eléctricas y ausencia de calles interiores.
100%
90%
Graves epidemias

80%

Incendios

70%
60%
50%

Sismos
Accidentes Transporte

40%

Huracanes

30%

Intensas Lluvias

20%

Esc Sust Tóxicas

10%
0%

Rotura Presa
Veguita

Pedro
Rolo
Río Mina
Soto Alba Monterrey

Figura 10. Identificación de los peligros en los diferentes Repartos objeto de estudio

2.3.4 Perfiles característicos del riesgo para los peligros identificados
•

Percepción del peligro “Rotura de presa”

Los resultados se procesaron utilizando el programa Microsoft Excel que permite calcular los
estadígrafos y graficar los perfiles de riesgo atendiendo a lo descrito para el paradigma
psicométrico.
Dado el escaso número de personas que identificaron los peligros: “Incendios de grandes
proporciones”, “Graves epidemias “y “Accidentes catastróficos del transporte” se desestimó su

�procesamiento. A continuación, se analizan los peligros evaluados en la población objeto de
estudio.
En la Tabla 4 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Rotura de Presa”
Tabla 4 Estadígrafos para el peligro “Rotura de Presa

En la Tabla 4 se aprecia que la medida del riesgo global (G) asociada a este peligro es evaluada
como alta por los habitantes entrevistados. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter
global es 5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos se ubica por
encima de 4. En promedio los sujetos se ubican en 4,2 (Riesgo alto). Así mismo se desvían de este
valor como promedio en 0,93 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse
en valores bajos y medios en un rango amplio que abarca toda la escala de medición.
La Fig. 11 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los habitantes entrevistados para
el peligro 1 “Rotura de Presa”

�Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 11. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Rotura de presa de
Presa”
La Fig. 11 muestra que los atributos del riesgo que más alta puntuación reciben son el potencial
catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), la gravedad del daño que este puede ocasionar (A6),
el temor ante el daño que se puede derivar del peligro (A3) y la percepción de vulnerabilidad, al
considerar la posibilidad que tienen de experimentar daños a consecuencia del mismo (A4). En un
segundo nivel se encuentran los atributos relacionados con el conocimiento personal sobre el
peligro (A1) así como el nivel de conocimiento que consideran tienen las diferentes autoridades en
el territorio sobre el mismo (A2).
En un nivel más bajo según la escala se ubican las percepciones sobre el control/fatalidad del daño
(A8) y (A9) evaluadas entre 2,0 y 2,2.
Como aspectos significativos aparecen: que los habitantes entrevistados consideran que el peligro
no es novedoso (A5), que se encuentran expuestos al mismo de manera involuntaria (A7) y que
consideran que sus efectos se sentirían de inmediato (A11), estas percepciones oscilan en valores
entre 1,9 y 2,3 según la escala.

�El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Rotura de presa“, arrojó como
ecuación de regresión múltiple:
G1=-0,61-0,08A1+0,28A2-0,12A3+0,15A4+0,36A5+0,32A6-0,07A7+0,23A8-0,19A9+0,40A10+0,06A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,74, lo que denota, un grado
alto de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son (A5), es decir la consideración sobre la novedad o antigüedad del peligro con un
coeficiente de regresión de 0,36, la gravedad del daño (A6) que de este peligro se deriva con un
coeficiente de regresión de 0,32 y el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10) con un
coeficiente de 0,40.
La Fig. 12 muestra el Perfil característico del riesgo percibido para el peligro “Rotura de Presa”
atendiendo a la variable sexo. Se observa que las mujeres le atribuyen un mayor nivel de
conocimiento y por consiguiente de confianza a los responsables en el manejo de este peligro pero
se reconocen vulnerables en mayor medida que los hombres ante el mismo aunque expresan menos
temor. El potencial catastrófico que le atribuyen ambos sexos resulta similar.
Al comparar en este perfil (Fig. 13), la percepción de los habitantes de la Veguita y del Reparto
Rolo Monterrey, se observa que en La Veguita sus pobladores se consideran más vulnerables y le
atribuyen mayor potencial catastrófico y gravedad a este peligro que los habitantes en Rolo
Monterrey, las diferencias en las percepciones se explican por una proximidad mayor de La Veguita
a la presa Nuevo Mundo aunque el peligro potencialmente es el mismo.
Los entrevistados entre los 30 y 60 años le atribuyen a este peligro mayor gravedad, y mayor
potencial catastrófico que los restantes grupos de edades. Los entrevistados mayores de 60 años se
consideran más vulnerables que el resto de los grupos de edades. (Anexo 6, Fig. 14)
Las personas entrevistadas con escolaridad de nivel primario, se consideran altamente vulnerables
frente a este peligro, atribuyéndole alto poder catastrófico y considerándolo como muy grave.
(Anexo 6, Fig. 15)
Los entrevistados del grupo “desocupados”, son los que expresan mayor temor ante este peligro y
quienes le atribuyen mayor gravedad. (Anexo 6, Fig. 16)

�Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Ho mbres

Mujeres

Figura 12. Perfil característico para la variable sexos

Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Veguita

Rolo Monterrey

Figura 13. Perfil del riesgo percibido comparando Veguita – Rolo Monterrey

�•

Percepción del peligro “Escape de sustancias tóxicas”

En la Tabla 5 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Escape de sustancias tóxicas”.
Tabla 5 Estadígrafos para el peligro “Escape de sustancias tóxicas”

Atributos del Peligro “Escape de sustancias tóxicas”
Estadígrafos

A1

A2

A3

A4

A5

A6

A7

A8

A9

A10

A11

G

Media

3,0

3,6

3,8

3,8

2,3

4,2

2,1

2,3

2,1

4,1

1,7

4,0

Mediana

3

4

4

4

2

5

1

2

2

4

1

4

Moda

3

4

5

5

3

5

1

2

1

5

1

5

1,49

1,48

1,49

1,48

1,47

1,51

1,46

1,42

1,45

1,46

1,38

1,30

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Desv. Estándar

Observaciones

90

En la Tabla 5 se aprecia que la medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada
por los entrevistados como alta. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global es
5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4.
En promedio los sujetos se ubican en 4,00 (Riesgo alto). Así mismo se desvían de este valor como
promedio en 1.30 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores
que abarcan toda la escala de medición.
La Fig. 17 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 2
“Escape de sustancias tóxicas”, en ella se muestra que los atributos del riesgo que más alta
puntuación muestran son el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), la gravedad del
daño que este puede ocasionar (A6), el temor ante el daño que se puede derivar del peligro (A3) y la
percepción de vulnerabilidad al considerar la posibilidad que tienen de experimentar daños a
consecuencia del mismo (A4). En un segundo nivel se encuentran los atributos relacionados con el
conocimiento personal sobre el peligro (A1) así como el nivel de conocimiento que consideran
tienen las diferentes autoridades en el territorio sobre el mismo (A2).
Los habitantes entrevistados consideran que se encuentran expuestos a este peligro de manera
involuntaria (A7) y que sus efectos se sentirían de inmediato (A11), consideran además que el
peligro no es novedoso (A5), estas percepciones oscilan en valores entre 1,7 y 2,3 según la escala.

�Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 17. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Escape de Sustancias
Tóxicas”
El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Escape de sustancias tóxicas”,
originó como ecuación de regresión múltiple:
G1=0,91+0,09A1-0,06A2+0,04A3+0,17A4+0,01A5+0,47A6+0,06A7-0,26A8+0,27A9+0,02A10+0,05A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,59, lo que denota un grado
medio de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son (A6), es decir la consideración sobre la gravedad del daño con un coeficiente de
regresión de 0,47, y el grado en que es posible evitar una situación de consecuencias negativas
derivadas de este peligro (A9) con 0,27.
La Fig. 18 muestra, de manera comparada, la percepción de los habitantes de La Veguita, el
Reparto Rolo Monterrey y Pedro Sotto Alba para el peligro Escape de Sustancias Tóxicas. Resulta
significativo que las percepciones más altas se obtienen en el Reparto Pedro Sotto Alba, ello está
dado por su mayor proximidad a la Empresa de ese mismo nombre.
La Fig. 19 muestra como los atributos o dimensiones del riesgo percibido, “temor, gravedad del
daño y potencial catastrófico” resultan similares para la variable demográfica “edad”.

�Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo
Viejo
Muy grave
Poco grave
Voluntario
Involuntario

Evitable

No evitable

Controlable

No controlable

Catastrófico

No catastrófico

Demorado

Inmediato

Veg uita

Rolo Mo nterrey

Ped ro So to Alba

Figura 18 Perfil del riesgo percibido comparando Veguita – Rolo Monterrey y Pedro Sotto
Alba

Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

�Figura 19. Perfil del riesgo percibido comparando grupos de edades.
Los entrevistados del sexo masculino, expresan ante el peligro Escape de Sustancias Tóxicas mayor
temor, atribuyéndole mayor gravedad y potencial catastrófico que las mujeres. (Anexo 6, Fig. 20).
Las personas entrevistadas con escolaridad de nivel primario se sienten las más vulnerables frente a
este peligro. (Anexo 6, Fig. 21).
Las amas de casa y los desocupados ubican su percepción sobre la vulnerabilidad por encima del los
restantes grupos ocupacionales. (Anexo 6, Fig. 22).
•

Percepción del peligro “Intensas Lluvias ”

En la Tabla 6 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Intensas Lluvias”
Tabla 6 Estadígrafos para el peligro “Intensas Lluvias”

Estadígrafos

A1

A2

A3

Atributos del Peligro “Intensas Lluvias”
A4 A5
A6 A7
A8
A9

Media

3,8

3,6

4,3

3,9

2,2

4,1

1,9

2,3

2,4

4,3

2,0

4,0

Mediana

4

4

5

4

2

4,5

1

2

2

5

1,5

4

Moda

5

4

5

5

2

5

1

1

2

5

1

5

Desv. Estándar

A10

A11

G

1,51 1,46 1,48 1,46 1,46 1,48 1,47 1,40 1,38 1,36 1,31

1,01

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Observaciones

24

En la Tabla 6 se aprecia que la medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada
por los entrevistados como alta. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global es
5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4.
En promedio los sujetos se ubican en 4,00 (Riesgo alto). Así mismo se desvían de este valor como
promedio en 1,01 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores
que abarcan toda la escala de medición.
La Fig. 23 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 3
“Intensas Lluvias”, en ella se muestra que los atributos del riesgo que más alta puntuación muestran
son el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), la gravedad del daño que este puede
ocasionar (A6), y el temor ante el daño que se puede derivar del peligro (A3). En un segundo nivel

�se encuentran los atributos relacionados con el conocimiento personal sobre el peligro (A1), así
como el nivel de conocimiento que consideran tienen las diferentes autoridades en el territorio sobre
el mismo (A2).
Los habitantes entrevistados consideran que se encuentran expuestos a este peligro de manera
involuntaria (A7) y que sus efectos se sentirían de inmediato (A11) consideran además que el
peligro no es novedoso (A5), estas percepciones oscilan en valores entre 1,9 y 2,0 según la escala.
Llama la atención que con respecto a este peligro es baja la percepción sobre la medida en que
pueden intervenir para controlar el daño que del mismo se derive (A8), así como la percepción con
respecto a la posibilidad de evitar que este peligro desencadene una situación de consecuencias
negativas (A9), los valores para ambas oscilan entre 2,3 y 2,4.

Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 23 Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Intensas Lluvias”

El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Intensas lluvias“, originó como
ecuación de regresión múltiple:

�G1=6,78-0,07A1-0,15A2-0,01A3-0,68A4+0,15A5+0,42A6-0,16A7-0,58A8+0,75A9-0,19A10-0,32A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,70, lo que denota un grado
alto de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son (A6), es decir la consideración sobre la novedad o antigüedad del peligro con un
coeficiente de regresión de 0,42, y la gravedad del daño (A9) que de este peligro se deriva con un
coeficiente de regresión de 0,75.
La Fig. 24 muestra como los habitantes entrevistados en el Reparto Pedro Sotto Alba expresan una
percepción menor que los habitantes del resto de los Repartos estudiados en cuanto al “temor, la
vulnerabilidad, la gravedad del daño y el potencial catastrófico”, y es relativamente baja su
percepción sobre el control de este peligro. Esto es significativo y pudiera explicar la negativa
sistemática de una parte de su población ante la necesidad de ser evacuados.

Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Veguita

Pedro Soto Alba

Rolo Monterrey

Río Mina

Figura 24. Perfil del riesgo percibido comparando los diferentes estratos estudiados
Las mujeres entrevistadas expresan mayor temor, y le otorgan mayor potencial catastrófico que los
hombres al peligro “Intensas lluvias”. (Anexo 6, Fig. 25),

�Los entrevistados mayores de 60 años, se siente más vulnerables y le atribuyen un potencial
catastrófico mayor a este peligro que las personas comprendidas en los restantes grupos de edades.
(Anexo 6, Fig. 26)
Las personas con nivel de escolaridad Superior, son las que mayor conocimiento sobre el peligro
manifiestan, mientras los entrevistados en el grupo de los “desocupados”, son los que expresan
mayor temor, considerándolo además como muy grave. (Anexo 6, Fig. 27 y 28)
•

Percepción del peligro “Huracanes ”

En la Tabla 7 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido para el peligro “Huracanes”
La medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada por los entrevistados como
media. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global es 5, que es el valor máximo
en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4. En promedio los sujetos se
ubican en 3,5 (Riesgo medio). Así mismo se desvían de este valor como promedio en 1,02 unidades
de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores que abarcan toda la escala de
medición.
Tabla 7 Estadígrafos para el peligro “Huracanes”

Atributos del Peligro “Huracanes”
Estadígrafos

A1

A2

A3

A4

A5

A6

A7

A8

A9

A10

A11

G

Media

2,7

3,6

3,5

3,5

2,3

4,1

1,4

2,0

1,7

3,6

2,1

3,5

Mediana

3

4

4

4

3

4

1

2

1

4

2

4

Moda

3

5

5

4

3

5

1

1

1

4

2

5

Desv. Estándar

1,49 1,47 1,48 1,46 1,45 1,49 1,44 1,42 1,41 1,32 1,28

1,02

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Observaciones

39

La Fig. 29 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 4
“Huracanes”, en ella se muestra que los atributos del riesgo que más alta puntuación muestran son
el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), y la gravedad del daño que este puede
ocasionar (A6). En un segundo nivel se encuentran los atributos relacionados con el conocimiento

�que consideran tienen las diferentes autoridades en el territorio sobre el mismo (A2), el temor ante
este peligro (A3) y la percepción de vulnerabilidad ante la probabilidad de huracanes (A4).
Llama la atención que con respecto al peligro “Huracanes” es baja la percepción sobre la medida en
que pueden intervenir para controlar el daño que del mismo se derive (A8), así como la percepción
con respecto a la posibilidad de evitar que este peligro desencadene una situación de consecuencias
negativas (A9), los valores para ambas oscilan entre 1,7 y 2,0.
Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 29. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Huracanes”

El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Huracanes”, originó la ecuación de
regresión múltiple:
G1=1,87+0,15A1+0,17A2-0,02A3-0,19A4+0,11A5+0,36A6-0,10A7-0,33A8+0,10A9+0,26A10-0,28A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,52, ello denota un grado
medio de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) con más peso
son (A6), es decir, la consideración sobre la novedad o antigüedad del peligro con un coeficiente de

�regresión de 0,42 y (A10), que representa el potencial catastrófico atribuido a este peligro cuyo
coeficiente de regresión es de 0,26.
La Fig. 30 muestra el perfil del riesgo percibido para el peligro “Huracanes” atendiendo a la
variable “edad”. Se observa que para los “adultos mayores”, tanto su conocimiento personal como
el que consideran tienen los responsables de las diferentes instituciones y organizaciones sobre este
peligro es mayor que para los grupos restantes de edades, de la misma forma la percepción sobre el
“temor, la gravedad de sus consecuencias y el potencial catastrófico” lo evalúan con puntuaciones
más altas, ello puede estar motivado por una experiencia mayor con respecto a sus consecuencias.

Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

Figura 30. Perfil del riesgo percibido comparando grupos de edades
Los habitantes entrevistados en La Veguita y Río Mina, expresan mayor temor ante este peligro que
los habitantes del Reparto Rolo Monterrey, esto se explica por la ubicación de estos asentamientos y
el estado de sus viviendas. (Anexo 6, Fig. 31).
Las mujeres consideran el peligro “Huracanes” como muy grave y se siente ante el mismo, más
vulnerables que los hombres. (Anexo 6, Fig. 32).

�Las personas entrevistadas “sin escolaridad”, se siente como las más vulnerables frente a los
“Huracanes, expresan mayor temor ante este peligro y lo consideran como muy grave. (Anexo 6,
Fig. 33).
Los entrevistados en el grupo “desocupados”, expresan alta percepción en cuanto a la variable
“conocimiento”, tanto personal como el que le atribuyen a los responsables de la gestión del riesgo.
(Anexo 6, Fig. 34).
•

Percepción del peligro “Sismos ”

En la Tabla 8 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Sismos”
Tabla 8 Estadígrafos para el peligro “Sismos”

Estadígrafos

Atributos del Peligro “Sismos”
A1

A2

A3

A4

A5

A6

A7

A8

A9

A10 A11

G

3,2

3,7

3,8

3,8

2,5

3,5

1,2

2,4

1,8

3,6

1,9

3,5

Mediana

3

4

4

4

2

4

1

2

1

4

1

4

Moda

3

4

5

4

2

4

1

3

1

4

1

5

Media

Desv. Estándar

1,44 1,64 1,67 1,69 1,74 1,80 1,84 1,83 1,88 1,84 2,00 1,63

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Observaciones

13

En la Tabla 8 se aprecia que la medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada
por los entrevistados como media. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global
es 5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4.
En promedio los sujetos se ubican en 3,5 (Riesgo medio). Así mismo se desvían de este valor como
promedio en 1,63 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores
que abarcan toda la escala de medición.
La Fig. 35 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 5
“Sismos”, en ella se observa que los atributos del riesgo que más alta puntuación obtienen son el
potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), y la percepción sobre su vulnerabilidad
(A4) así como el daño que este puede ocasionar (A3). En un segundo nivel se encuentran los

�atributos relacionados con el conocimiento que consideran tienen las diferentes autoridades en el
territorio sobre el mismo (A2) y la gravedad del daño que le puede ocasionar este peligro (A6).
Se considera, además, el peligro sísmico como relativamente antiguo (A5) y baja la posibilidad de
intervenir para controlar el daño que este peligro puede causar (A9). Consideran además que los
efectos se producirían de inmediato (A11) y que se encuentran expuestos al mismo de manera
involuntaria (A7).
Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 35. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Sismos”
El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Sismos” arrojó como ecuación de
regresión múltiple:
G1=12,56+3,28A1-1,93A2+2,57A3-2,95A4+1,45A5-0,87A6-10,10A7+0,39A8-0,97A9-1,11A10-2,85A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positiva de 0,99 lo que denota un grado
muy alto de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son el conocimiento sobre el peligro (A1), el temor ante la posibilidad de ocurrencia del

�mismo (A3) y la percepción sobre la inmediatez con la que experimentarían los efectos más nocivos
de este peligro (A11).
La Fig. 36 muestra como los sujetos con Nivel Superior de escolaridad evalúan la percepción sobre
la vulnerabilidad y el potencial catastrófico que consideran tiene este peligro con puntuaciones más
altas que las otorgadas por las personas entrevistadas con nivel de escolaridad de “Secundaria” y
“Media Superior”. Las personas con Nivel Superior evalúan su conocimiento personal sobre este
peligro con puntuaciones más altas que los grupos restantes y expresan un nivel menor de temor.

Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Media

Media Superior

Superior

Figura 36. Perfil del riesgo percibido para el Peligro. Sismos según nivel de escolaridad
Las mujeres entrevistadas, se sienten más vulnerables ante el peligro que representan los “Sismos”,
y le atribuyen mayor gravedad y potencial catastrófico que los hombres. (Anexo 6, Fig. 37).
El peligro “Sismos”, sólo se identifica por los habitantes del reparto Rolo Monterrey, esta cuestión
denota, insuficiente educación ambiental y cultura de la prevención. (Anexo 6, Fig. 38).
Las personas mayores de 60 años, se siente más vulnerable que los restantes grupos de edades,
consideran a este peligro como muy grave y expresan mayor temor que los restantes grupos de
edades. (Anexo 6, Fig. 39).

�Las “amas de casa” entrevistadas, expresan mayor temor y vulnerabilidad frente a este peligro, lo
consideran además como “muy grave”. (Anexo 6, Fig. 40).
2.3.5 Resumen de las entrevistas en profundidad a informantes claves en el territorio
Las ideas expresadas permiten conocer y corroborar que:
•

Se desarrollan acciones planificadas para la preparación en situaciones de desastres.

•

Teniendo como premisa que la capacitación resulta esencial para la prevención de los desastres,
en el territorio, existe un Programa de preparación para los Órganos de Mando y Dirección
(Consejo de Defensa Municipal, Consejo de Defensa de Zona y Órganos de Dirección de
Empresas y Entidades), dirigido a la capacitación sobre los principales peligros identificados
con una duración de 8 horas en el año.

•

Con el objetivo de elevar la preparación de los diferentes órganos de dirección y de la población
en general, se realizan los siguientes ejercicios en el año:
1. Ejercicio práctico de evacuación ante situaciones generadas por escapes de sustancias
tóxicas: este ejercicio se desarrolla fundamentalmente con la población del Consejo Popular
Rolo Monterrey por ser la población expuesta en mayor medida a este peligro.
2. Ejercicio práctico para la preparación de la población en caso de sismos: este ejercicio se
realiza fundamentalmente con la población de los Repartos de Las Coloradas, Caribe y
Miraflores
3. Ejercicio para la realización de los trabajos de salvamento y reparación de averías: se
dedican de 12 a 14 horas de preparación en el año a las fuerzas que participan en tareas de
salvamento y reparación de averías en particular de las industrias.

•

Todos los trabajadores en el Municipio reciben 5 horas de preparación para la Defensa Civil
durante el año e igualmente se cumple con el Programa para la Defensa Civil instituido en el
Sistema Educacional en todos los niveles.

•

Si bien se trabaja en la capacitación y preparación de los Órganos de Dirección, en opinión de
los especialistas, este aspecto es aún insuficiente, cuestión que se expresa en el desconocimiento
por parte de algunos Órganos de Dirección a Nivel de Empresa sobre la Legislación que norma
la Seguridad y Protección de la Población como por ejemplo: Ley 75, Decreto Ley 170, Decreto
Ley 262 y la Directiva No 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional.

•

En el territorio no se dispone de medios que permitan enfrentar desastres de gran magnitud. El
Cuerpo de Bomberos (Comando 30) no cuenta con todos los medios que su actividad demanda
y es insuficiente el número de medios de protección en manos de la población residente en las
inmediaciones de los objetivos químicos para enfrentar situaciones de desastre originadas por

�escapes de sustancias tóxicas. Este último aspecto representa una inquietud expresada
reiteradamente por la población, por lo que puede afirmarse que existe percepción sobre el
grado de vulnerabilidad al que la misma presenta.
•

El Consejo Popular de Rolo Monterrey resulta altamente vulnerable dada su ubicación aguas
abajo de la Presa Nuevo Mundo y la cercanía de varios objetivos con peligro químico, entre
ellos la Base de Amoníaco ubicada en la Empresa Puerto de Moa. Resulta, además, vulnerable
ante la posible entrada de enfermedades y plagas por la presencia del Puerto y el Aeropuerto.

•

El asentamiento de La Veguita perteneciente al Consejo Popular Rolo Monterrey clasifica como
altamente vulnerable dadas las condiciones de relativa marginalidad imperantes en este
asentamiento, estas condiciones se expresan en la precariedad de las viviendas existentes, el
índice de empleo, el bajo nivel cultural de su población, su ubicación en los límites de una
concesión minera y la posibilidad de un escape de Cloro proveniente de la Planta Potabilizadora
perteneciente a la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara.

2.4 Conclusiones del estudio de caso realizado en el Consejo Popular Rolo Monterrey
•

La percepción del riesgo tiene opiniones divididas y es multidimensional, ya que intervienen
procesos socioculturales, valores, y las características de la personalidad individual, esta última,
condicionada por factores socioeconómicos, culturales, y las experiencias vividas por los
sujetos.

•

El peligro más sentido al ser identificado por un número mayor de personas es el peligro
“Escape de Sustancias Tóxicas”.

•

Los “Huracanes” son considerados un peligro de carácter natural que pudiera afectar el
territorio, sin embargo los datos históricos y el criterio de los expertos sobre este tipo de
fenómeno metereológico no respaldan esta percepción.

•

La percepción del peligro “Rotura de presa” se justifica por la proximidad de la Presa Nuevo
Mundo cuya rotura provocaría afectaciones a importantes objetivos económicos y sociales y a
la población ubicada en el área de inundación, además del cierre de las vías de acceso hacia los
puestos de dirección para caso de desastre de algunos objetivos económicos y zonas de defensa.

•

La percepción sobre el peligro “Intensas lluvias”, se explica por la frecuencia con que ocurre
este fenómeno dado el régimen de lluvias que caracteriza a la región y las inundaciones que se
registran frecuentemente.

•

Insuficiente conocimiento y educación frente al peligro sísmico.

�•

Otros peligros como “Accidentes catastróficos del transporte”, “Incendios de grandes
proporciones y “Graves epidemias”,

prácticamente no se identifican, lo que sugiere la

necesidad de información, comunicación y educación de la población al respecto.
•

Elevada vulnerabilidad social.

•

Insuficiente cultura de la prevención.

•

Insuficiente educación ambiental para la prevención del riesgo de desastres.

CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO I1
•

La Filosofía de la Ciencia en su giro naturalista, así como los estudios en CTS, resultan
perspectivas teóricas válidas para realizar estudios de percepción social del riesgo en función de
hacer más eficiente y eficaz la reducción del riesgo de desastres.

•

El estudio de percepción de los peligros realizado en esta investigación representa el producto
de la triangulación metodológica y teórica asumida, constituyendo además, una crítica desde
una perspectiva en este sentido hasta ahora no contemplada al modelo de gestión del riesgo para
situaciones de desastres existente en Cuba.

•

Identificar las percepciones sobre los peligros naturales y tecnológicos empleando el paradigma
psicométrico al que se le adicione la percepción sobre la vulnerabilidad, representa un elemento
novedoso y útil para el desarrollo de una cultura de prevención del riesgo de desastre adecuada
al contexto, al posibilitar la profundización en el dominio del estudio del hombre, la
subjetividad y su realidad social en contextos de riesgos.

•

El estudio de la percepción del peligro y el riesgo en los diferentes actores locales, incluyendo
en ellos, a la comunidad, puede constituirse en la base para la construcción de un modelo para
la reducción del riesgo de desastres.

�CAPÍTULO III MODELO CONCEPTUAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE
DESASTRES: UNA CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO LOCAL SOSTENIBLE
El Capítulo que se presenta analiza la problemática del riesgo para situaciones de desastres y la
importancia de su gestión en los marcos del desarrollo local sostenible al considerarse el riesgo
como una construcción social, dinámica y cambiante, diferenciado en términos territoriales y
sociales que requiere de la gestión del conocimiento y la comunicación como herramientas para el
desarrollo de una cultura de prevención.
A partir del análisis de las funciones previstas para los Centro de Gestión de Reducción del Riesgo,
se proponen acciones concretas de gestión del conocimiento que incorporan a la Sede Universitaria
como “Universidad en el Territorio”.
Se define un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres como una contribución al
desarrollo local sostenible atendiendo a la necesidad de mejorar la forma en que se puede incidir y
explicitar entre los distintos actores sociales las múltiples dimensiones del riesgo, generando un
lenguaje común que permita el desarrollo de una cultura de prevención adecuada al contexto
teniendo en cuenta que las soluciones macro, no son suficientes para lograr la reducción del riesgo a
nivel local.
3.1 Desarrollo local 48 y gestión social del riesgo de desastres
El nivel adecuado para el estudio de los peligros, vulnerabilidades y riesgos, es el nivel regional local porque es en los escenarios locales, con los diferentes actores del desarrollo, donde se
configura el riesgo y en donde ocurre de manera recurrente un conjunto de desastres de diversas
magnitudes que afectan de manera importante el desarrollo y las condiciones de vida de las
poblaciones. Es también en el escenario local donde se deben establecer las prioridades de
intervención con el fin de modificar las causas y los factores que hacen que las poblaciones vivan en
riesgo, en los escenarios locales además, los procesos de toma de decisiones tienen una ubicación
privilegiada, pues existe una mayor cercanía entre Estado y Sociedad como espacio propicio para la
acción concertada. (Díaz, Chuquisengo y Ferradas, 2005).
48

“El concepto de desarrollo local lleva implícito la concepción de desarrollo, la cual no puede restringirse
solamente al crecimiento cuantitativo de la riqueza o del producto per cápita e incluye necesariamente la
dimensión social…” (León y Sorthegui: 11), los autores en el propio artículo añaden “…el desarrollo local ha
de conducir no solo a mayores niveles de sustentabilidad, sino también a mayor equidad, despliegue y
enriquecimiento de la individualidad y la vida colectiva, por tanto su dimensión única no es la económica, ni
se rige por criterios definidos estrechamente desde esta perspectiva ...” (León y Sorthegui: 25).

�El riesgo, producto de la interrelación de amenazas y vulnerabilidades es, al final de cuentas según
Lavell (s.f.:5), ”…una construcción social, dinámica y cambiante, diferenciado en términos
territoriales y sociales por lo que aún cuando los factores que explican su existencia pueden
encontrar su origen en distintos procesos sociales y en distintos territorios, su expresión más nítida
es en el nivel micro social y territorial o local porque es en estos niveles que el riesgo se concreta, se
mide, se enfrenta y se sufre, al transformarse de una condición latente en una condición de pérdida,
crisis o desastre” explicando más adelante que “….el riesgo global, total o de desastre se manifiesta
en territorios definidos y circunscritos, y es sufrido por individuos, familias, colectividades
humanas, sistemas productivos o infraestructuras ubicados en sitios determinados. Los desastres
tienen una expresión territorial definido que varía entre lo muy local hasta cubrir vastas extensiones
de un país o varios países”. (Lavell, s.f.:6)
Lo anteriormente analizado, no significa que el nivel local tenga autonomía absoluta en términos de
la concreción de los contextos de riesgo existentes o en términos de la intervención, dado que lo
local forma parte de una dinámica determinada por niveles más globales.
Sin embargo se considera conceptual y metodológicamente importante la Gestión Local del Riesgo
como derivado específico del término “Gestión del Riesgo”, término además sugerido y difundido
por LA RED desde 1995. 49
En la investigación se asumen las consideraciones hechas por Lavell (2003) sobre la gestión local
del riesgo de desastre como un proceso social cuyo fin es la reducción, la previsión y el control
permanente de dicho riesgo en la sociedad, en consonancia con el logro de pautas de desarrollo
humano, económico, ambiental y territorial sostenibles.
La gestión del riesgo es para Lavell (s.f.:8-9) “… no solo la reducción del riesgo, sino la
comprensión que en términos sociales se requiere de la participación de los diversos estratos,
sectores de interés y grupos representativos de conductas y modos de vida (incluso de ideologías y
de perspectivas del mundo, la vida, la religión) para comprender como se construye un riesgo
social, colectivo, con la concurrencia de los diversos sectores de una región, sociedad, comunidad o
localidad concreta…”. Resulta interesante la idea expresada por el autor en cuanto al hecho de que
49

En opinión de Lavell (2005a), la idea de la Gestión del Riesgo (GR), sugiere procesos complejos y de
importante arraigo en el componente social de la ecuación, de igual manera que la puesta de la atención en el
riesgo, también rescata estos mismos procesos, a la vez que hace evidente el aspecto más fundamental del
problema del desastre, o sea, la condición que permite que suceda. A raíz de estos cambios de concepción es
que surge con mayor fuerza después del año 2000, la noción de “reducción del riesgo de desastre” a diferencia
de “reducción de desastres”, término que nunca convenció, pero que de alguna forma reflejó la insistencia en
mantener el desastre en el centro de la ecuación.

�la gestión del riesgo no consiste simplemente en disminuir la vulnerabilidad, sino en la búsqueda de
acuerdos sociales para soportar o utilizar productivamente los impactos, sin eliminar la obtención
inmediata de beneficios, consideración que a nuestro juicio, articula con los principios esenciales
para el desarrollo sostenible.
En tal sentido, resulta importante considerar que la gestión del riesgo, no puede ser reducida a
intervenciones tecnológicas, sino que ella debe estar referida al proceso a través del cual la sociedad
en sus diferentes niveles de estructuración toma conciencia del riesgo, lo analiza y lo entiende,
considera las opciones y prioridades en términos de su reducción, considera los recursos disponibles
para asumirlo, diseña las estrategias e instrumentos necesarios para ello, negocia su aplicación y
toma la decisión de hacerlo para finalmente implementar la solución más apropiada en términos del
contexto concreto en que se produce o se puede producir el riesgo.
Según Lavell (2005a), la gestión del riesgo de desastres, es un proceso específico de cada contexto
o entorno en que el riesgo existe o puede existir. Además, es en opinión de este autor, un proceso
que debe ser asumido por todos los sectores de la sociedad y no como suele interpretarse,
únicamente por el gobierno o el Estado como garante de la seguridad de la población.
Lo anterior da la medida de por qué el riesgo no puede considerarse solamente de forma objetiva
cuando se consideran las opciones para su reducción, el riesgo es sujeto de múltiples
interpretaciones desde la perspectiva de actores sociales distintos. Estas subjetividades tienen que
ser tomadas en cuenta en la medida en que se desee encontrar soluciones factibles y eficaces para
los problemas reales o aparentes que se enfrentan en el nivel local, por lo que resulta de inestimable
valor el conocimiento sobre las percepciones del riesgo en los diferentes actores sociales así como
la participación de las poblaciones afectadas o en riesgo si se asume la consideración de que es el
riesgo el concepto fundamental por su carácter dinámico y social y no el desastre propiamente en
tanto este constituye un producto peculiar.
La gestión del riesgo es definida por Keipi, Bastidas y Mora (2005:8) “… como el proceso que
permite identificar, analizar y cuantificar las probabilidades de pérdidas y efectos secundarios que
se desprenden de los desastres, así como de las acciones preventivas, correctivas y reductivas
correspondientes que deben emprenderse…”, los autores señalan la importancia de desarrollar la
capacidad preventiva y de respuesta de los países, la que en oportunidades diversas se ha visto
inhibida por el conocimiento técnico insuficiente, el pobre desarrollo institucional y la aplicación
incompleta de instrumentos preventivos, lo que ha condicionado una orientación mayormente
dirigida hacia los planes de emergencia con inspiración reactiva, los cuales se aplican a los efectos y
no a las causas.

�Es preciso considerar además la creación, como refieren Díaz, Chuquisengo y Ferradas (2005:5758) de “redes de gestión de riesgo” a partir del conocimiento. Deberá tenerse en cuenta lo planteado
por Gutiérrez (s.f) cuando reconoce que el acceso al conocimiento, su difusión y aplicación
consecuente en contextos, no sólo resulta necesario para alcanzar el desarrollo, sino también para
alcanzar el control sobre los procesos tecnológicos y la regulación del riesgo. Ante la “invisibilidad”
de los riesgos, es el saber lo que permite “reconocerlos” y “darles existencia”. Sin embargo, el saber
también puede negarlos, o transformarlos ya sea minimizándolos o dramatizándolos, como afirma
en su artículo América Latina ante la Sociedad del Riesgo Gutiérrez (s.f). Ideas similares aporta
Sequeira (2004) en sus reflexiones sobre el papel de la información y el conocimiento adecuado
para la gestión de centros de información en desastres
La participación comunitaria es otro asunto vital para la gestión local del riesgo refieren Keipi,
Bastidas y Mora (2005), lo que tiene según los autores, sus razones y fundamentos en el hecho
evidenciado de que, en caso de cualquier tipo de desastre, quienes reaccionan en primer lugar y
conocen mejor sus amenazas son los pobladores y autoridades locales, porque son además, los más
interesados en promover su propio desarrollo y bienestar.
De igual forma, las estrategias para la gestión local del riesgo propuesta por Díaz, Chuquisengo y
Ferradas (2005:55), consideran la necesidad de la participación comunitaria sugiriendo las
siguientes cuestiones:
a) Reconciliar o concertar los imaginarios de la gente propiciando un acercamiento entre la ciencia
y la técnica con los conocimientos tradicionales y saberes locales. Esto permitirá definir propuestas
adaptadas a la realidad y fácilmente comprensibles por la gente.
b) Afirmar la cultura de la participación: facilitando a la población las herramientas, conceptos,
técnicas e información requerida para una adecuada gestión colectiva de riesgo y propiciar
mecanismos de coordinación y consulta que permitan a todos la toma de decisiones.
c) Articular la comunicación y el diálogo: formalizando los mecanismos y canales de diálogo entre
las diversas instituciones.
d) Negociación de conflictos y la acción concertada: aceptar y reconocer la existencia de intereses y
propuestas diferenciadas como paso clave para el proceso de diálogo y negociación, sobre la base
de consensos.
El proceso de gestión del riesgo para la reducción de desastres tiene dos puntos de referencia
temporal, con implicaciones sociales, económicas y políticas distintas: “…un primer referente es,
efectivamente, el presente y la vulnerabilidad, amenazas y riesgo ya construidos, los cuales ayudan
a revelar o descubrir eventos. El segundo referente temporal se refiere al futuro, al riesgo nuevo que

�la sociedad construirá al promover nuevas inversiones en infraestructura, producción, asentamientos
humanos etc.” (Lavell, 2003:32). Se trata de los niveles de riesgo que existirán con el proceso de
crecimiento de la población y de la infraestructura lo que sugiere la necesidad de proyectar la
gestión prospectiva del riesgo.
La gestión prospectiva del riesgo resulta esencial para ejercer un control sobre el riesgo futuro, y
puede desarrollarse a partir de la instrumentación en sistema de una serie de mecanismos, según
propone Lavell, (2003:34)
1. La introducción de normatividad y metodologías que garanticen que todo proyecto de inversión
analice sus implicaciones en términos de riesgo nuevo y diseñe los métodos pertinentes para
mantener el riesgo en un nivel socialmente aceptable. En este sentido se requiere que el riesgo
reciba el mismo peso que aspectos como el respeto del ambiente y el enfoque de género en la
formulación de nuevos proyectos.
2. Crear normativa sobre el uso del suelo urbano y rural que garantizara la seguridad de las
inversiones y de las personas. Además que sea factible y realista en términos de su
implementación. Para esto son claves los planes de ordenamiento territorial.
3. La búsqueda de usos productivos alternativos para terrenos peligrosos, como puede ser el uso
recreativo y para agricultura urbana dentro de las ciudades.
4. Impulsar normativa sobre el uso de materiales y métodos de construcción que sean
acompañados por incentivos y opciones para que la población empobrecida acuda a sistemas
constructivos accesibles y seguros, utilizando materias locales y tecnologías baratas y
apropiadas.
5. El fortalecimiento de los niveles de gobiernos locales y comunitarios, dotándolos de la
capacidad para analizar las condiciones de riesgo y de diseñar, negociar e implementar
soluciones con bases sólidas y a la vez flexibles y viables.
6. Procesos continuos de capacitación de amplios sectores de la sociedad que inciden en la
creación de riesgo y en la sensibilización y conciencia sobre el mismo.
7. Fortalecer las opciones para que los que sufren el riesgo demanden legalmente a los que lo
provoquen. Esto sería la continuación lógica de las penalidades en contra de aquellos que
contaminen el ambiente o que provoquen riesgo en el tránsito de personas y bienes.
8. Instrumentar esquemas de uso de los ecosistemas y recursos naturales en general, que
garanticen la productividad y la generación de ingresos en condiciones de sostenibilidad
ambiental. Conservación y regeneración de cuencas hidrográficas.

�9. Reformar los currículos escolares de tal manera que consideren de forma holística la
problemática de riesgo en la sociedad, sus causas y posibles mecanismos de control, y no
solamente como prepararse y responder en casos de desastre.
10. El fomento de una cultura global de seguridad o una cultura de gestión continua de riesgo.
11. Promoviendo “ascensores” entre las iniciativas y necesidades sentidas en el nivel local y los
formuladores de políticas en el nivel regional y nacional, de tal forma que se alimenta
continuamente el proceso de transformación legislativa en beneficio de la reducción del riesgo.
12. Introduciendo o fortaleciendo incentivos económicos para la reducción del riesgo, como son,
por ejemplo, primas de seguros más favorables a las actividades y construcciones de más bajo
riesgo.
3.2. La gestión social del riesgo de desastres: un modelo conceptual
La construcción de modelos es algo inherente al proceso de conocimiento, proceso este que se
caracteriza por una sucesión de elaboraciones y sustituciones de modelos. Un modelo es una
estructura conceptual que sugiere un marco de ideas para un conjunto de descripciones que de otra
manera no podrían ser sistematizadas. “En todas las esferas de la actividad, la modelación actúa,
(…) como cierto tipo de mediación, en la cual, la asimilación práctica o teórica del objeto, se realiza
por medio de un eslabón intermedio especial: el modelo (…) la modelación como cualquier otro
procedimiento cognoscitivo, no constituye un acto subjetivo puramente arbitrario…” (Ursul et al.,
1985:130)
Resulta importante destacar la utilidad de los modelos como construcciones intelectuales que
posibilitan el estudio del objeto de interés para el investigador y que permiten que este sea
manejable. En opinión de Levins (2008:195), “…un buen modelo debe ser realista, general y
preciso…” aunque reconoce que no es posible satisfacer todos estos criterios a la vez, “... por lo
tanto abstraemos el objeto de la realidad, limitando la extensión del modelo, su escala, y los
fenómenos incluidos…” consideración asumida en el modelo propuesto en esta investigación.
Los modelos parten de diferentes presupuestos teóricos y filosóficos. La eficacia de un modelo
social en particular, depende del lugar, momento y tipo de población al cual se dirija. En el mundo
del “desarrollo”, no existen problemas ni soluciones universales afirma Souza (2005) “Por incluir
seres humanos, los problemas del desarrollo no son resueltos; son problemas cambiantes a ser
interpretados contextualmente y manejados localmente (…). Por eso, el desarrollo no se somete a
modelos universales, que no son malos sino irrelevantes localmente. Para “diferentes” grupos, las
condiciones de bienestar socialmente relevantes, culturalmente aceptables, económicamente viables

�y éticamente defendibles emergen de “diferentes” esfuerzos de innovación contextualizados a partir
de sus historias locales”.
Existen multiplicidad de elaboraciones teóricas, a las cuales se le han llamado “modelos teóricos”,
entre los que es posible mencionar los siguientes: (Ramiro, s.f.)


Modelos del cambio social



Modelos de suministros



Modelos de orientación sistemática



Modelos de apoyo social



Modelos de objetivos



Modelos ecológicos



Modelos de actuación.

Estas teorías representan el estudio desde posiciones muy amplias (como son los modelos referidos
al cambio social), los que se dedican a un aspecto específico (los modelos de objetivos) y hasta los
que abordan cuestiones de método y se dirigen a la intervención comunitaria.
A tenor de las diferencias que presentan estos modelos Sánchez (1991), considera que se pueden
dividir en dos grandes grupos:
• Modelos analíticos: Que se dividen en globales o sociales y psicosociales
• Modelos operativos.
Los analíticos globales o sociales son aquellos que se centran en el marco global socio-cultural del
desempeño comunitario, permitiendo relacionar los fenómenos psicosociales con sus determinantes
y correlatos macro sociales. Los psicosociales se inscriben en el nivel mesosocial, ligando dos
términos básicos; individuo y sistema social a varios niveles.
En los modelos operativos se pueden distinguir; los más conceptuales y valorativos que defienden
los objetivos o metas de actuación y los más formales, dinámicos y relacionales, que centrándose en
la acción y sus efectos, guían y orientan la realización de la intervención comunitaria. Es
verdaderamente difícil orientarse en el infinidad de modelos, aportes, criterios y teorías por un lado,
y por el otro lado, propuestas de programas de intervención, que muestran las dimensiones del
método científico comunitario y sus diversas aplicaciones en los distintos contextos en los cuales es
difícil ver la correlación con su marco teórico contextual.
El modelo propuesto en la presente investigación, es una herramienta teórica para la prevención del
riesgo de desastres cuyo objetivo es articular diversos saberes y disciplinas que han alcanzado

�distintos grados de desarrollo50, y que son esenciales para la gestión del riesgo de desastres a nivel
local al permitir visualizar el riesgo de desastre como problema ambiental que requiere de cambios
en el orden cultural.
Para la formulación del modelo se toma como premisa fundamental el enfoque marxista, que
considera el contexto histórico social concreto como elemento esencial para la generación del
conocimiento, lo que posibilita la asunción de las particularidades del sistema social cubano, en
tanto prisma para la interpretación de la prevención del riesgo de desastres.
La estructura que se le ha conferido al modelo no puede considerarse definitiva y, de hecho, da pie a
la inclusión de otros elementos y al desarrollo de nuevas investigaciones. La introducción de otros
elementos podría propiciar el estudio de nuevas relaciones y las modificaciones del modelo
permitirían el necesario enriquecimiento del mismo y el mejoramiento de su heurística.

Los principios en que se sustenta el modelo son:
9 Carácter crítico: presenta una visión hasta ahora no contemplada en Cuba sobre la prevención
para la reducción del riesgo de desastres, tomando en consideración a la Filosofía de la Ciencia
en su giro naturalista y a los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad.
9 Consistencia lógica: se refiere a la lógica interna de sus partes, las proposiciones que la
integran están interrelacionadas entre sí, no existen repeticiones, contradicciones internas o
incoherencias entre ellas.
9 Carácter abstracto: no hace referencia a cosas u objetos tangibles e integra en su
configuración conceptualizaciones propias de diferentes campos de conocimiento, no obstante,
el modelo conserva la autonomía relativa de cada campo de saber.
9 Es icónico: introduce una representación gráfica en la que se recoge la problemática.
9 Flexibilidad: por la posibilidad de aplicarse a otros contextos, y por su capacidad de
actualización y reajuste. En un análisis de riesgo, el contexto, la capacidad de la gestión y los
actores relacionados determinan los límites, las razones, el propósito y las interacciones a
50

Una propuesta de mapa conceptual para las áreas de investigación de riesgos, crisis y desastres es
desarrollado en España por (Cortés, 2002).

�considerar. Cualquier análisis que se realice debe ser congruente con el contexto y tenerlo en
cuenta en todos los aspectos que le sean relevantes, de lo contrario el análisis del riesgo y por
consiguiente su gestión, sería totalmente inútil e irrelevante.
9 Parsimonia: se entiende como sencillez, cualidad deseable que no significa superficialidad,
sino que permite explicar mayor cantidad de fenómenos con menos proposiciones.
9 Generalidad: viene dada por la capacidad de de su extensión a otros contextos. La
multiplicidad de relaciones que demanda el conocimiento de lo social, exige una visión lo más
totalizadora posible, que contenga la conexión entre el todo y lo singular, la que no es posible
abarcarla con una actitud reduccionista.
9 Participativo: la gestión para la reducción del riesgo de desastres, guarda estrecha relación con
los temas de gobernabilidad, coordinación interinstitucional y participación ciudadana. En este
sentido, la comunidad local es un actor principal con intereses legítimos sobre su hábitat y
medio ambiente y que como actor activo no sólo tiene el interés sino el derecho y la
responsabilidad de tomar acciones para prevenir daños ocasionados por los fenómenos
naturales, las actividades industriales y su propia actividad cotidiana. (PNUMA, 2001)
•

Modelo conceptual.

El modelo para la reducción del riesgo de desastres que se propone (Fig. 41), parte de la relación
naturaleza - cultura – desarrollo como totalidad compleja teniendo en cuenta para ello el enfoque en
sistema51 como modo de pensar las relaciones, e interconexiones en contextos, así como el hecho de
que ninguno de los elementos que lo conforman puede ser reducido al otro, conservando su
identidad, y el sistema de contradicciones que le es inherente.
En el análisis contextual de la relación naturaleza - cultura – desarrollo, se toman como puntos de
partida los criterios antes abordados, así como la comprensión de la tecnología en su sentido
amplio, considerando a esta elemento cultural que modifica gradualmente y de forma sustancial el
entorno natural, generando a su vez un conjunto de peligros e incrementando la vulnerabilidad y por
51

“Por sistema, queremos decir una conceptualización de una parte de la realidad definida por un conjunto de
elementos interrelacionados. Los elementos pueden ser, moléculas, organismos, máquinas o incluso conceptos
abstractos (…). El comportamiento y las propiedades de un sistema surgen no solo de las propiedades de sus
elementos constituyentes, sino también en gran medida de la naturaleza e intensidad de las interrelaciones
dinámicas entre ellas. Esto es especialmente cierto en los sistemas socio ecológicos, que podemos definir
como las unidades básicas para el desarrollo sostenible” (Gallopín et al., 2008:37).

�consiguiente los riesgos. Se subraya además la necesidad de incorporar la comunicación del riesgo a
la cultura de la prevención de desastres como herramienta para la gestión social del riesgo, y el
desarrollo sostenible a nivel local.
La contextualización de la relación naturaleza – cultura – desarrollo en el modelo propuesto,
requiere de una dimensión relacional, considerada por la autora de primer orden, dadas sus
implicaciones para la prevención del riesgo de desastres. Esta dimensión integra como elementos
esenciales: los principios morales, la gestión del conocimiento y las decisiones políticas, sin los
cuales, no es posible garantizar la sostenibilidad a largo plazo, razón por la cual, debe permear la
gestión del riesgo en todas sus fases y momentos.
Los principios morales, la gestión del conocimiento y las decisiones políticas, se operacionalizan en
las acciones y funciones de los Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo, dirigidas como su
nombre indica, a la gestión del riesgo de desastres, cuyo fin, es la prevención y el control del riesgo
en consonancia con pautas de desarrollo humano, económico, ambiental y territorial, proceso que
requiere de la comunicación del riesgo de desastres como herramienta para el desarrollo de la
cultura de prevención y de la educación ambiental de los actores locales. Por la trascendencia de la
gestión del conocimiento, de la comunicación del riesgo y de la cultura de prevención como
herramientas en la gestión para la reducción del riesgo de desastres, se desarrollan los epígrafes
3.2.1 y 3.2.2
El modelo incorpora la percepción de los actores locales sobre los peligros y riesgos, incluyendo en
entre los actores, a las comunidades y asentamientos humanos en el territorio, así como a los medios
de comunicación, los que pudieran contribuir a modelar las percepciones sobre los peligros en los
diferentes actores locales, ampliando y modelando sus imaginarios sobre el riesgo en la misma
medida en que describe las especificidades de los escenarios de riesgo construidos. Ello debe
constituir una línea de trabajo específica del CGRR atendiendo a lo anteriormente planteado.
•

Escenarios de riesgo

Los escenarios son, descripciones narrativas de conjeturas, riesgos y factores ambientales, y
constituyen una secuencia de eventos futuros. Los escenarios de riesgo, asumen un carácter
hipotético, aportan información consistente, relevante, reveladora, verosímil y clara sobre el futuro,
por lo que resulta una historia sobre lo que podría suceder, y no necesariamente sobre lo que
sucederá.
La construcción de escenarios de riesgo se hace a partir de la interacción que puede darse entre un
peligro o amenaza con las vulnerabilidades presentes en los territorios. El objetivo principal es tener

�una visión global de roles e interacciones para identificar prioridades en las intervenciones a
desarrollar.
Si importante es identificar, cuantificar y estimar el peligro, es mucho más importante aún, el
conocer y analizar los factores de vulnerabilidad que presentan los diversos escenarios, entiéndase,
las principales concentraciones poblacionales, las principales áreas de desarrollo agropecuario,
minero, piscícola, forestal e industriales, las reservas naturales, las cuencas hidrográficas entre
otros.
El escenario de riesgo debe representar y permitir identificar el tipo de daños y pérdidas que puedan
producirse en caso de presentarse un peligro en condiciones dadas de vulnerabilidad. Existen
diferentes formas de representar dicho escenario: desde un mapa de riesgos hasta un cuadro que
relacione las diferentes variables consideradas, y sus efectos. 52
•

Percepción del riesgo

Es particularmente importante para establecer cuáles son los escenarios de riesgo, tener presentes
las percepciones de riesgo de las personas y el contexto socioeconómico y ambiental en que viven
“El concepto de riesgo delimita, (…), un peculiar estado intermedio entre seguridad y destrucción,
donde la percepción de riesgos amenazantes determina pensamiento y acción”. (Beck, 2000:10)
La gestión para la reducción del riesgo de desastres requiere de un estudio que evidencie cuáles son
las percepciones que tienen los diferentes actores sobre los riesgos a los que pueden estar expuestos
y se realiza con la finalidad de identificar las necesidades de información existentes en el público,
ello implica detectar las necesidades sociales de comunicación presentes en determinadas
condiciones. Las nuevas tendencias en materia de amenazas y vulnerabilidad ponen en entredicho
procedimientos y métodos tradicionales y exigen abordar la evaluación del riesgo en forma integral
y exhaustiva.
•

Comunicación del riesgo

El cuadro de la izquierda en la Fig. 41, incluye la comunicación del riesgo de desastres como
elemento esencial para el desarrollo de la cultura de prevención, (entendida la comunicación como
comunicación para el desarrollo), al mismo tiempo se incluyen ambas en el ámbito de la educación
ambiental al considerar el desastre como un problema ambiental que implica una ruptura con el
desarrollo y por consiguiente una problemática para la gestión ambiental del territorio. (Ver,
epígrafe 3.2.2).
•
52

Educación Ambiental

DPAE - FOPAE. Capítulo II: El escenario de riesgo y su construcción. [en línea]. Colombia. [Consultado:
29/01/07]. Disponible en: http://www.sire.gov.co/portal/page/portal/sire/componentes/formacionComunidad/
Documentos/dpae3/cdos_9.html

�En la actualidad, la configuración progresiva de nuevas formas de emergencias y desastres,
especialmente en el espacio el urbano, sitúa los problemas de la degradación ambiental como un
punto central de análisis, ello alude a modos particulares de interrelación entre múltiples
transformaciones ambientales urbanas - físicas, naturales, sociales y políticas. Sin embargo, como
ha sido típico en los estudios de desastre, se ha prestado mayor atención a los fenómenos físicos
detonadores y a los impactos y respuestas a estos eventos, particularmente los referidos a la
vulnerabilidad estructural o física de las edificaciones, que al contexto concreto del desastre y a los
procesos históricos que han conformado las condiciones de riesgo y vulnerabilidad social de las
ciudades afectadas.
En materia de desastres, el concepto se refiere a las importantes alteraciones ambientales que éstos
generan y que, en cierto sentido, los definen como tales. Esto plantea otro motivo más para despojar
el concepto de medioambiente de las connotaciones que lo reducen a "entorno natural", resultando
clave asumir que la totalidad ambiental está configurada por "lo natural, lo físico, lo social, y lo
político en sentido amplio. Por esta vía, se comprende la importancia de la Educación Ambiental en
su sentido más amplio.
La Educación Ambiental para la prevención del riesgo de desastres, deberá ser entendida como un
proceso permanente, no restringido a ningún ámbito educativo en particular y cuyo objeto principal,
aunque con diferencias de contexto, lo constituya la preparación de las personas para que sean coresponsables en la protección y conservación de los ecosistemas en que habitan, y sobre todo una
progresiva tendencia hacia la visión del desastre como construcción social y problema ambiental.
Desde el punto de vista de la prevención de desastres, el papel fundamental de la Educación
Ambiental consiste en formar conciencia de que la protección del medio es una acción social
indispensable, y en aportar conocimientos y capacidades para actuar con este horizonte.
Este es un punto sumamente sensible según afirma Delgado (2007), pues en su opinión, no se trata
simplemente de restablecer equilibrios, o de encontrar tecnologías mejores o peores para alcanzar la
sostenibilidad, sino que es preciso, superar la consideración cultural que presupone la idea
dicotómica y reductora de la naturaleza a entorno exterior, que persiste hoy en la sociedad
occidental.
•

Cultura de la prevención

La cultura de prevención del riesgo, ha de proveer al hombre de un marco conceptual que permita la
orientación de los sujetos en la complejidad de las condicionantes del desastre como fenómeno
social y problema ambiental. La cultura de prevención es “… un cuadro de comportamiento
racional y estable que, generalizado en una sociedad, se caracteriza por la práctica habitual de la

�acción colectiva anticipada y sistemática para tratar de evitar que los desastres ocurran y, en caso
de que ello no resulte posible, para amenguar sus efectos y, por otra parte, para reducir la
vulnerabilidad.”53 (Beltrán, 2005a:33)
Nuevos enfoques de educación formal y no formal, capacitación y comunicación se hacen
necesarios para que los ciudadanos identifiquen la vulnerabilidad como elemento clave en la
construcción del riesgo y por lo tanto del desastre. Es necesario que las personas tomen conciencia
que el riesgo es posible intervenirlo o modificarlo al reducir las condiciones de vulnerabilidad, y
comprendan que, los fenómenos de la naturaleza son amenazas o peligros en la medida en que los
asentamientos humanos son vulnerables.
Para Delgado (2007), en el transcurso del desarrollo de la cultura occidental el hombre ha perdido la
capacidad de producir una reflexión valorativa múltiple, que en ocasiones hace ver el lado
económico de las cosas, o el humano, o el natural, o el social, o el político, y con frecuencia el valor
económicamente entendido se superpone al resto de las formas de valoración humana.
La cultura de la prevención es esencial pues hasta el presente el énfasis ha estado puesto
mayormente en los preparativos y la respuesta como fases del ciclo de reducción de desastres.
La consideraciones antes hechas, permitiría el desarrollo de una eficaz gestión social del riesgo en
todas las fases del ciclo de reducción de desastres y una contribución estratégica al desarrollo local
sostenible como se sugiere en el cuadro de la derecha en la Fig. 41.
•

Ciclo de reducción de Desastres

El ciclo de reducción de desastres prevé las actividades relacionadas con la prevención, los
preparativos, la respuesta y la recuperación, para cada uno de los peligros apreciados en los
territorios, cuyo contenido tendrá en cuenta lo siguiente:54
La prevención: se realiza permanentemente y constituye la etapa más eficaz de la reducción de los
desastres, incluyendo medidas relacionadas con la reducción de la vulnerabilidad y el
fortalecimiento de los sistemas de vigilancia y pronósticos, así como el cumplimiento de los
requerimientos impuestos a las inversiones que se deben realizar en la etapa de proyecto durante el
proceso de compatibilización del desarrollo económico y social con los intereses de la Defensa
Civil. En el caso de las situaciones de desastre de origen tecnológico se incluye el incremento de las
medidas de seguridad y en las de origen sanitario las medidas de bioseguridad de las instalaciones
53

El subrayado en negritas corresponde a la autora.
CUBA. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Para la planificación,
organización y preparación del país para situaciones de desastres, ANEXO NO. 2 “IDEA GENERAL PARA
ORGANIZAR EL PROCESO DE REDUCCIÓN DE DESASTRES EN EL PAÍS”. La Habana, 2005. p. 2223

54

�de crianza y desarrollo de las especies. La divulgación de las medidas de Defensa Civil constituye
también una importante medida preventiva
Los preparativos: medidas y acciones que aseguran una respuesta óptima e incluye la elaboración
de las decisiones y los planes de reducción de desastres y su actualización, así como la preparación
de todas las categorías de personal. Comprende además las actividades que se desarrollan antes del
impacto de un peligro, con el objetivo de reducir sus daños.
La respuesta: medidas y acciones que comienzan cuando es inminente el impacto de un peligro
potencialmente destructivo o cuando este ocurre. Se define como el ejercicio de la dirección y el
mando para la conducción de las acciones, sobre la base de las decisiones y los planes de reducción
de desastres aprobados en cada instancia. Se planifica teniendo en cuenta el establecimiento de las
fases previstas para cada peligro de desastre.
La recuperación: medidas y acciones que comienzan cuando se aprecia que el peligro ha dejado de
afectar el territorio y no representa una amenaza para el mismo o esté controlada la situación que
originó la respuesta. Incluye dos etapas, la rehabilitación y la reconstrucción; la rehabilitación estará
dirigida al restablecimiento de los servicios más importantes, entre ellos, el abastecimiento de agua,
la elaboración de alimentos, la asistencia médica y el suministro de energía eléctrica. Comprende
además el proceso de evaluación de daños y la atención a los damnificados; la reconstrucción se
encaminará a la construcción y recuperación de edificaciones, instalaciones de todo tipo y de la
infraestructura.
Para alcanzar niveles más eficientes y eficaces en la información y divulgación de las medidas de
protección de la población y la economía en todo el ciclo de reducción de desastres se requiere de
una estrategia de comunicación científicamente fundamentada y de las campañas de propaganda
anuales correspondientes55, es por eso que se considera en la presente investigación de
extraordinaria importancia el estudio de las percepciones sobre los peligros y riesgos en los
territorios.
Convivir con el riesgo, no es aceptarlo, es tratarlo adecuadamente para minimizar su impacto, por
ello, es indispensable la Gestión del Riesgo como un reto para conquistar el desarrollo sostenible de
la sociedad cubana.
La gestión del riesgo, requiere de la gestión del conocimiento y ocupa por esta razón un lugar clave
en el modelo propuesto, consideraciones al respecto se desarrollan en el epígrafe 3.2.1.
55

CUBA. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Para la planificación,
organización y preparación del país para situaciones de desastres. “LA INFORMACIÓN Y DIVULGACIÓN
DE LAS MEDIDAS DE DEFENSA CIVIL EN LA REDUCCIÓN DE DESASTRES. La Habana, 2005. p. 39

�Naturaleza - Cultura - Desarrollo
Principios Morales

Gestión del
Conocimiento

Educación Ambiental
Cultura de prevención
Comunicación
del Riesgo
de Desastres

Actores Locales

Gobierno
Municipal

Decisiones
políticas

Desarrollo Local Sostenible

Centro de
Gestión para
la Reducción
de Riesgos

Medios de comunicación

Gestión del Riesgo
Ciclo de
Reducción
de Desastres

Escenarios de Riesgos

Percepción

Figura 41. Modelo conceptual para la reducción del Riesgo de Desastres y su relación con el
Desarrollo Local

3.2.1 Gestión del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres
En el espacio local, los riesgos difícilmente pueden separarse, están ligados a los procesos agrícolas,
al manejo de suelos, de construcción de viviendas, al turismo y otros, son parte integrante del
desarrollo local, cuestión sensible en los territorios en particular con actividades mineras por las
características e importancia que reviste esta actividad económica.
En el desarrollo local de comunidades mineras, la minería genera impactos tanto positivos como
negativos en el modo de vida de la comunidad, en los flujos humanos y financieros así como en el
medio ambiente, generando e incrementando los peligros y la vulnerabilidad de sus habitantes.

�Para dar respuesta de manera eficiente a sus funciones, los CGRR necesitan instrumentar procesos
de gestión del conocimiento que permitan abordar en toda su complejidad la problemática del
riesgo, y propicien la implementación, seguimiento y evaluación de políticas y programas sociales
orientados a la reducción de la vulnerabilidad y la sostenibilidad de los territorios.
La gestión del conocimiento a nivel local deberá comprenderse como un proceso complejo de
generación, asimilación, administración y circulación de informaciones, datos, saberes y valores
necesarios que garanticen en su aplicación la solución de los problemas de carácter local y
contribuyan así a la elevación de la calidad de vida de la población sobre la base del desarrollo
sostenible y la participación ciudadana. (Núñez; Félix y Pérez, 2006)
La Gestión del conocimiento en el desempeño del Centro de Gestión para la Reducción del Riesgo
deberá:
a) Orientarse al conocimiento de las percepciones sobre los peligros en los diferentes actores
locales.
b) Proporcionar información clara sobre los riesgos de desastre y las distintas formas de protección,
incorporando en los procesos de comunicación del riesgo la perspectiva de género y los factores
culturales y sociales que caracterizan al territorio.
c) Fortalecer las redes entre los expertos, los planificadores y los encargados de la gestión en
materia de desastres reforzando los procedimientos para utilizar los conocimientos especializados y
tradicionales disponibles incorporando en mayor medida a profesionales de las ciencias sociales y
humanísticas.
d) Fomentar el diálogo y la cooperación entre el Gobierno Local, las entidades productivas y de
servicios, la Sede Universitaria del territorio, centros de investigación, de proyectos, de capacitación
y en sentido general a todos los profesionales que, desde diferentes perspectivas teóricas y
metodológicas se ocupan de la reducción de los riesgos de desastre alentando la conformación de
una red de conocimientos para la temática.
e) Promover el uso, la aplicación y la asequibilidad de las últimas tecnologías de la información y la
comunicación, las tecnologías espaciales y los servicios conexos, así como las observaciones
terrestres, para contribuir a la reducción del riesgo de desastre, en particular para la formación, el
intercambio y la divulgación de información entre las distintas categorías de usuarios.
Por los aspectos anteriormente mencionados, en opinión de Coca, (s.f), tanto en el ámbito de la
educación formal como de la no formal, se vislumbran amplios derroteros no sólo para hacer
análisis de riesgos en disciplinas y contextos específicos, aspecto que constituye un elemento vital
para abordar el territorio y sus dinámicas sociales en un contexto más amplio de hábitat, sino

�también para avanzar en el conocimiento técnico y científico de manera que se den las premisas
para generar investigaciones adecuadas para la región y la generación de un capital humano más
comprometido con la reducción de la vulnerabilidad física, cultural y social.”
El Programa Ramal del Ministerio de Educación Superior en Cuba “Gestión Universitaria del
Conocimiento y la Innovación para el Desarrollo” (GUCID) constituye el marco apropiado para la
conformación de redes de conocimiento, para la solución de las problemáticas inherentes al
desarrollo local sostenible de los territorios incluyendo los estudios de peligro, vulnerabilidad y
riesgo al incorporar a la Sede Universitaria Municipal (SUM) como actor del desarrollo local.
La Sede Universitaria, aglutina a una buena parte de los profesionales del territorio y deberá
contribuir sustancialmente a ampliar la capacidad técnica y social para responder, desde las
diferentes carreras y disciplinas y en particular desde las ciencias sociales y humanísticas a las
necesidades del contexto y de los diversos sectores de la población, fundamentalmente de aquellos
que viven en condiciones altas de vulnerabilidad por su exposición y susceptibilidad ante peligros
de carácter natural y tecnológico. Para Núñez; Félix y Pérez (2006:10), “…la misión epistémica
preferente de las SUM, operando dentro de un modelo contexto céntrico, residirá más bien en actuar
como agentes locales, dinamizadores, capaces de identificar problemas y colaborar en la gestión del
conocimiento que facilitará su solución”.
La “nueva universidad cubana”, amplía su encargo social al propiciar soluciones a partir de la
gestión del conocimiento en función de los “Estudios de Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo”, así
como en el desarrollo de los denominados, institucionalmente, “Centros de Gestión para la
Reducción del Riesgo” (CGRR).
En tal sentido, la existencia de la Sede Universitaria como universidad en el territorio que forma
profesionales en carreras de Licenciatura en Psicología, Sociología, Comunicación Social, Derecho,
Estudios Socioculturales y Contabilidad entre otras, constituye una fortaleza para el desempeño del
Centro de Gestión del Riesgo en el Municipio una vez que se tiene en cuenta el carácter cada vez
más cognoscitivo de todas las actividades económicas, técnicas, sociales y políticas así como la
rapidez de los cambios en estos campos, que hacen que la información sea la materia prima a
procesar e integrar en conocimiento.
Promover la gestión eficiente del conocimiento comprende el establecimiento de un acceso
equilibrado a los conocimientos relevantes para incrementar la calidad de vida de los ciudadanos a
nivel de los territorios y se alcanza no sólo mediante la formación profesional sino desarrollando
también capacidades para producir, difundir y aplicar conocimientos y extenderlos al resto de los

�procesos sustantivos inherentes a la universidad en el denominado modelo contexto – céntrico.
(Souza, Cheaz y Calderón, 2001)
La Sede Universitaria Municipal, debe desempeñar entonces un rol protagónico en el desarrollo
sostenible del territorio y al igual que los demás agentes de la comunidad está obligada a pensar, a
reformular conceptos, a promover la investigación participativa y la investigación – acción, a
explorar nuevos caminos, asumiendo la dinámica del desarrollo socioeconómico.
La posibilidad de contar con la ayuda del conocimiento acumulado a partir del nivel local, hasta el
regional, sobre la evaluación del riesgo y la vulnerabilidad, forman la base de la construcción de
políticas de desarrollo que incorporan la probabilidad de ocurrencia de desastres. Cuando a escala
local existen datos e información puntual, es más fácil prevenir desastres, así es que las bases de
datos y las evaluaciones del riesgo, poseen un valor adicional, y su ausencia hace imposible conocer
la geografía cambiante del riesgo y los factores que forman o producen la vulnerabilidad y el daño.
Por otra parte, los instrumentos de medición que se han desarrollado permiten combinar la
información extraída de diversos contextos para considerar la posibilidad de un desarrollo humano
sostenible que incorpore el riesgo y la vulnerabilidad a nivel local empleando como herramienta
eficaz la comunicación del riesgo.
3.2.2 La comunicación del riesgo y la cultura de prevención como herramientas en la gestión
para la reducción del riesgo desastres
Desde diversos enfoques y perspectivas en las últimas décadas el tema de la comunicación del
riesgo, suscita la atención de un número creciente de especialistas de las ciencias sociales quienes
reconocen las posibilidades teóricas y metodológicas que la comunicación encierra para el cambio y
la transformación social, cuestión a la cual prestan atención filósofos marxistas y no marxistas.
Desde las ciencias sociales, el problema de la comunicación y su determinación concreta no resulta
fácil, su complejidad viene dada en tanto constituye una forma concreta de expresión de la actividad
humana, que requiere en los marcos del desarrollo social ser abordada desde la síntesis de planos
diversos que incluyen lo político, lo jurídico, lo ético, lo artístico, lo psicológico, lo sociológico y lo
filosófico.
En su connotación filosófica, la comunicación expresa “… la relación objetiva-subjetiva entre
sujetos, es decir, como intercambio de actividad intersujetos que sobre la base de la práctica social
encarna la síntesis de lo objetivo-subjetivo en un proceso recíproco de producción, distribución y
consumo engendrado en la actividad…”. (Pupo 1990:119)
Para Pupo (1990:120-121), “… la comunicación es social, por su contenido y esencia e individual
por la forma en que se despliega la sustancia social por sujetos individuales…” afirmando además

�que “... en este devenir interactivo las relaciones sociales se realizan en un contexto concreto –
individual, matizado además por la psicología peculiar de los sujetos…”. Esta idea resulta valiosa
para comprender la importancia de modelos de comunicación del riesgo que partan de las
peculiaridades y escenarios locales concretos, así como de la psicología de sus habitantes.
A tono con lo anterior, es importante subrayar en tal sentido lo planteado por L. P. Bueva citado por
Pupo (1990:122) cuando afirma que “…del mismo modo que la sociedad no existe al margen de los
individuos que la integran, las relaciones no existen al margen de la actividad vital real y la
comunicación de las personas.”, revelando de esta forma la dialéctica de lo general, lo particular y
lo singular como principio metodológico de la dialéctica materialista.
La actividad en tanto que modo de existencia y desarrollo de la realidad social, expresa lo universal,
mientras que sus manifestaciones o modos de organización representan lo particular y la
comunicación como modo de intercambio de actividad y expresión concreta de las relaciones
sociales, emerge como el momento singular de dicho proceso histórico social.
La dialéctica de interacción: actividad - relaciones sociales – comunicación deviene en un proceso
de conversión reciproca de lo material y lo ideal, que expresa a su vez, de manera histórica concreta
la dinámica misma de la relación naturaleza - cultura – desarrollo, si se asume desde posiciones
marxistas el papel del trabajo en la transformación de la naturaleza y del propio hombre, y el lugar
que en este proceso junto al trabajo corresponde al lenguaje como sistema de signos y símbolos,
como envoltura material del pensamiento y posibilidad real para desarrollar el pensamiento lógico
abstracto, expresión de la experiencia histórico social, de la cultura y el desarrollo mismo de la
sociedad hasta hoy.
Una comprensión sistémica de la comunicación presupone una concepción sistémica del hombre y
la actividad y representa una premisa para la planificación del trabajo con el hombre. A tono con lo
anterior Pupo (1990:132) resalta la importancia de la planificación consciente y planificada de la
comunicación sobre la base de considerar que “… la intelección de la comunicación en su
naturaleza sistémica, permite revelar su estructura y funciones, tanto en el nivel científico teórico,
como en sus propias derivaciones socioprácticas. Al mismo tiempo, sobre la base del conocimiento
de causa se desecha la espontaneidad y se planifica consciente y científicamente a tenor con los
fines que se persiguen…”
La idea anterior resulta valiosa para la investigación que se presenta en tanto partiendo del valor
heurístico, metodológico y axiológico de la comunicación, hace posible proyectar la comunicación
social del riesgo como actividad cotidiana, sistemática y en general como herramienta de gestión
que modifique los conceptos sobre el riesgo y el desastre, ampliando las bases para una cultura de

�prevención a nivel local, contribuyendo en los marcos del desarrollo local sostenible al replantear en
términos de sostenibilidad la relación naturaleza – cultura - desarrollo.
La comunicación del riesgo es definida por la National Academy of Sciences como “…un proceso
interactivo de intercambio de información y opinión entre individuos, grupos, e instituciones.
Involucra múltiples mensajes sobre la naturaleza del riesgo y otros mensajes no estrictamente sobre
el riesgo, que expresan preocupaciones, opiniones, o reacciones a los mensajes de riesgo o al orden
legal e institucional establecido para la gestión de riesgo”56 (Covello et al., 2001:383)
En el análisis de riesgos, existen diferentes tipos de comunicación. Los aspectos técnicos se debaten
entre gestores, evaluadores, Defensa Civil, el sector productivo y la población. A la hora de decidir
cuál es la mejor manera de controlar un riesgo y de ejecutar las decisiones, la comunicación entre
los gestores de riesgos y los diferentes actores sociales resulta esencial, constituye un debate en el
que no sólo están presentes criterios técnicos sino además puntos de vista éticos, sociales y
económicos a fin de tomar una decisión que se adecue al objetivo y sea aceptable para todas las
partes la gestión de riesgos debe asegurar una comunicación adecuada.
La comunicación de riesgos evoluciona sobre todo gracias a los estudios de la percepción de
riesgos. La comunicación social del riesgo requiere hoy de cambios sustanciales si se desea
configurar como parte de la educación para la gestión participativa del riesgo, la cultura de
prevención y, en términos generales, de la gestión del riesgo como componente de la gestión
ambiental a nivel local, lo que significa, en buena medida, conocer las percepciones sociales del
riesgo y modificar los conceptos profundamente arraigados sobre el desastre como evento o
fenómeno de carácter “natural” y no como una ruptura en el desarrollo que involucra la variable
vulnerabilidad.
La comunicación no puede estar exclusivamente orientada al ámbito de la información, por tal
motivo, es preciso entender que la universalidad de los fenómenos comunicativos albergan también
comprensiones y representaciones colectivas, expresiones sociales, sentidos compartidos y
contextos tan disímiles que, sin lugar a dudas, modelan y decantan la naturaleza misma de la
información, contribuyendo a caracterizar al individuo mismo en sus múltiples interacciones.
El diseño de la comunicación de riesgos integra los resultados del estudio de percepción,
preocupaciones de la población, su nivel de información, lo que quieren y necesitan saber sobre el

56

(Trad. de la autora)

�riesgo y las medidas de protección que deben adoptar. Una campaña de comunicación de riesgos
busca sensibilizar a la población y comunicar los riesgos y las medidas preventivas.
Los resultados de los estudios de percepción sirven también para definir los “conceptos rectores” en
la comunicación de riesgos, los "medios” que se utilizarán y cuáles serán los “mensajes”, es por ello
que si bien las estrategias iniciales de comunicación de riesgos funcionaban de “arriba abajo”,
actualmente se prefiere una forma dialéctica en la comunicación de riesgos que anime a todos los
actores sociales a participar activamente en el proceso comunicativo.
El estudio de percepción de riesgos ayuda a identificar con mayor precisión al público al cuál se
dirigen los mensajes, es decir, al sector de la población al que se le dirige la comunicación de
riesgos y también los conceptos rectores de las estrategias y mensajes específicos de acuerdo al tipo
de riesgo al que están expuestos y al nivel de conocimiento que poseen sobre los mismos.
Luís Ramiro Beltrán (2005: XI) citado por Alfonzo, afirma que “…la comunicación es la
herramienta crucial para hacer posible la materialización de la cultura de prevención, en virtud de su
poderío pedagógico, de su capacidad para educar en el sentido de modelar multitudinariamente
conductas propicias al bien social. Más allá de dar noticia de hechos y opiniones y de difundir
conocimientos, la comunicación inspira actitudes y enseña prácticas”
La comunicación se entiende según Cardona (2001:4) como un proceso complejo, permanente,
multilateral y recíproco de intercambio de información entre actores institucionales y actores
sociales, que mediante la generación de confianzas mutuas, la identificación de intereses
compartidos y la construcción de un lenguaje común, contribuye a sembrar y a consolidar la
incorporación de la prevención en la cultura, lo que también se conoce como la Cultura de la
Gestión del Riesgo.
La gestión de la comunicación le otorga “valor” a la gestión del riesgo, dinamiza, promueve,
influye, persuade, facilita la comprensión, modifica conductas y actitudes.
Confundida muchas veces con información, la comunicación se eleva ya al rango de proceso
imprescindible en toda acción preventiva o de respuesta, en toda planificación destinada a la
reconstrucción o a la rehabilitación, en caso de desastre. Ella provee los aspectos básicos para que
emisores y receptores se relacionen acertadamente, interactúen proactivamente y puedan establecer
una óptima retroalimentación.
Las funciones que debe desempeñar la comunicación sobre desastres, según Beltrán (2005b), son la
informativa y la formativa, la primera entendida como provisión de datos, hechos y la formativa
consistente en la labor persuasiva, esta última, puede comprenderse a nuestro juicio como el
proceso dirigido a modelar las percepciones del riesgo y

la conducta generadora de

�vulnerabilidades y por consiguiente del desastre como aspecto crucial en materia de cultura de la
prevención.
En materia de comunicación del riesgo, es posible identificar según Beltrán (2005b:38-39), dos
áreas específicas, una denominada “comunicación educativa” consistente en un proceso de
enseñanza aprendizaje de conocimientos, actitudes y prácticas apropiadas para alcanzar la reducción
del riesgo de desastres, evitando los mismos, mitigando sus efectos y, lo que a nuestro juicio es mas
importante, reduciendo la vulnerabilidad ante estos, y una segunda de “información pública”
dirigida a la divulgación clara prudente y oportuna de datos correctos sobre la incidencia, el
desarrollo y las consecuencias del desastre con la finalidad de procurar en la población el
comportamiento adecuado así como a favorecer los nexos entre las autoridades políticas y técnicas
en el territorio.
La elección de los medios a utilizar se relaciona con el nivel de información con que cuenta el
público; el conocimiento que tienen acerca del riesgo, su forma de percibirlo, el interés por conocer
sobre el riesgo y las formas de protegerse, su nivel de escolaridad, grado de participación y de los
medios con los que normalmente obtiene mayor información
Un plan de comunicación de riesgos integra los objetivos y estrategias a través de los cuales se
comunicarán los riesgos a una población que está siendo afectada o puede verse afectada por un
riesgo. De esta forma los distintos medios y mensajes que se utilicen tendrán una mejor distribución
y con ello un mayor impacto.
Actualmente, el universo de datos que puede manejar cualquier persona o institución es de tal
volumen que es necesario calificar o jerarquizar la información para posteriormente ser
transformada en comunicación eficaz.
En los contenidos de documentos de consenso global, como el Marco de Acción de Hyogo o los
Objetivos del Milenio, se pone énfasis en la comunicación del riesgo, la difusión de todo lo que
permita conocer, saber y comprender acerca de la reducción de la vulnerabilidad. De este modo, la
comunicación del riesgo sería la confluencia o síntesis de la información del peligro o amenaza más
la información de las características de las vulnerabilidades, por lo que es posible en opinión de
Bratschi (s.f) inferir que la comunicación social del riesgo adquiere “dos momentos” en su
implementación:
a) Sensibilizando a la sociedad para que autoperciba su debilidad ante determinada amenaza y
descubra sus fortalezas para disminuir las consecuencias negativas de tales amenazas.
b) Promoviendo acciones que reduzcan su vulnerabilidad, de modo que se prepare adecuadamente
para enfrentar cualquier evento que pueda convertirse en desastre.

�La comunicación es un acto humano, y en gestión del riesgo es importante tener en cuenta,
cuestiones como: claridad, oportunidad, adaptabilidad, eficiencia y precisión, por eso también se
necesita una gestión de la comunicación.
Planificar la comunicación según Bratschi (s.f) trae beneficios como:
•

Hacer de la comunicación una herramienta para la educación y multiplicación del trabajo en
prevención.

•

Identificar las necesidades de información existentes en las comunidades ubicadas en zonas de
riesgo y orientar los mensajes hacia fines preventivos.

•

Promover en las comunidades la apropiación de la información y generar un proceso mediante
el cual sus miembros identifiquen su vulnerabilidad y las opciones para hacer gestión
preventiva.

•

Aprovechar los recursos existentes para distribuir mensajes preventivos.

El reto consiste en impulsar un proceso comunicativo que avance del conocimiento hacia la toma de
decisiones y acciones por parte de la población. Se requiere por lo tanto planificar y evaluar
permanentemente las acciones en comunicación. “La concienciación del riesgo y de otros desastres
susceptibles de producirse (…), no sólo compromete a la educación formal y sistemática, a las
instituciones relacionadas con el tema y a la educación asistemática e informal de los medios de
comunicación. También se necesita una planificación que involucre las acciones de las tres áreas
mencionadas en forma permanente y con una programación a corto, mediano y largo plazo”.
(Brastchi, 1995: p117).
Es por ello que Villalobos (2001) considera que el concepto de comunicación para la reducción del
riesgo de desastres deberá constituir un proceso planificado y articulado, que no desprecia ningún
modelo ni recurso técnico disponible y su cometido esencial es facilitar el diálogo entre todos los
actores locales con la intención de propiciar un cambio cultural. La autora, subraya la importancia
del cambio cultural resaltando así, la idea de la necesidad de cerrar la brecha entre la generación del
conocimiento científico – técnico, la gestión de normas políticas y técnicas y la apropiación social
de la información, de manera que esta información se convierta en conocimiento y éste a su vez se
traduzca en decisiones y acciones sociales concretas. De ahí la importancia de que las acciones de
comunicación estén ligadas a las estrategias para prevenir los desastres.
Lo conveniente es insertar en el flujo cotidiano de información, los contenidos de prevención de
desastres y así hacer de este tema, también un tema cotidiano en el desarrollo de la región, zona o
área.

�En la medida en que la prevención se inserte en los procesos de desarrollo, la población estará
menos expuesta a amenazas de origen natural o tecnológico. Una comunidad vulnerable a los
desastres, debidamente informada y educada, puede implementar medidas de desarrollo sostenible
donde incluyan la reducción del riesgo, teniendo en cuenta el crecimiento económico y el desarrollo
local. De manera tal que para Villalobos (2001) aplicar sistemáticamente la comunicación a la
gestión integral del riesgo, supone adscribirla metodológicamente al ciclo para el manejo del riesgo
en todas sus fases y por otra parte tener en cuenta que la comunicación no es solo una cuestión de
qué decir, sino de cómo y a quién decirlo. Solo así se alcanzará un cambio duradero en los
comportamientos y las actitudes y una cultura para la prevención.
En realidad, como plantea Cardona (2003a), en el caso del riesgo y los desastres lo más adecuado es
la incorporación de la prevención en la cultura, dado que lo que se intenta no es cambiar la cultura
sino que la actitud preventiva sea parte, desde todo punto de vista, de las costumbres y hábitos de la
sociedad.
Para desarrollar una cultura de prevención, la comunicación en opinión de Beltrán (2005b:54)
“…debe ostentar tres características principales: universalidad, profundidad y perdurabilidad.”
En opinión de este autor, la universalidad viene dada por la necesidad de alcanzar con ella a todos
los ciudadanos teniendo en cuenta las diferencias de edad, sexo, ocupación, nivel educacional y
lugar de residencia así como las diferencias entre las propias comunidades
La profundidad en opinión de Beltrán (2005b:55) se entiende como la modificación a partir de la
comunicación misma de aptitudes que procuren la disminución de las condiciones de vulnerabilidad
y la voluntad de “hacer” antes de que el desastre ocurra todo lo necesario para minimizar su
impacto, por perdurabilidad de la comunicación continúa Beltrán (2005b:56) “… se entiende el
logro de la estabilidad por un largo plazo de un comportamiento generado por la persuasión…”
Para Beltrán (2005b:56) “…la sumatoria sinérgica de la universalidad, la profundidad y la
perdurabilidad confiere a la comunicación el poderío requerido para forjar la cultura de
prevención…” aunque reconoce que “…esta construcción sociocultural tomará necesariamente un
largo plazo porque es imposible generar semejante cambio radical de conducta multitudinaria en
breve lapso…”
Con los medios de comunicación disponibles se puede estar relativamente informado sobre los
diferentes desastres que hoy acontecen, y sin embargo, saber muy poco en materia de prevención de
riesgos, razón por lo cual la comunicación sobre el riesgo de desastres debería ser planificada y
estar incorporada a la gestión para la reducción del riesgo de desastres de forma tal que contribuya
al desarrollo de una cultura de la prevención y al desarrollo local sostenible.

�CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO I1I
•

La reducción del riesgo de desastres como esencia de la gestión requiere de un modelo
conceptual que incorpore la percepción social del riesgo, la gestión del conocimiento, la
comunicación y la educación ambiental para el desarrollo de una cultura de prevención en
función del desarrollo local sostenible.

•

La Gestión del Conocimiento en el desempeño del Centro de Gestión para la Reducción del
Riesgo constituye un elemento esencial para la prevención del riesgo de desastres en función
del desarrollo local sostenible.

•

Nuevos enfoques incorporados a la cultura de prevención del desastre se hacen necesarios para
que los ciudadanos identifiquen la vulnerabilidad como elemento clave en la construcción del
riesgo y del desastre, ello requiere del desarrollo de la educación formal y no formal, así como
de la comunicación sistemática del riesgo de desastres.

CONCLUSIONES

1. Los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad dado su carácter crítico, interdisciplinario y
transdisciplinario, así como el giro naturalista que de modo creciente se expresa como tendencia
en la Filosofía de la Ciencia, constituyen perspectivas teóricas adecuadas para el estudio de la
problemática del riesgo de desastres ya que permiten respaldar las consideraciones teóricas con
estudios empíricos que emplean métodos provenientes de las ciencias naturales y cognitivas.
2. La visión del desastre que se tiene desde la perspectiva de las ciencias particulares se amplía si
se considera la perspectiva filosófica que ofrece la relación naturaleza – cultura - desarrollo al
permitir esta relación el análisis del desastre como fenómeno social complejo y problema
ambiental que ocurre en la confluencia de la dialéctica del desarrollo de la naturaleza y la
sociedad, expresando en cada momento histórico el grado de desarrollo de la sociedad y su
cultura frente a la naturaleza misma.
3. Emplear el paradigma psicométrico para evaluar la percepción de la población sobre los
peligros y riesgos, incorporando la percepción sobre la vulnerabilidad, resulta útil en tanto las
técnicas psicométricas son apropiadas para identificar similitudes y diferencias entre los grupos
con respecto a las percepciones de riesgo, lo que permite integrar además, el estudio de las
percepciones del riesgo de desastres naturales y tecnológicos, así como actualizar y profundizar

�en el dominio del estudio del hombre, la subjetividad y su realidad social en contextos de
riesgos.
4. El modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres propuesto, constituye una
contribución al desarrollo local sostenible cuyo objetivo es generar sobre bases científicas, un
lenguaje común entre los diferentes actores locales que permita el desarrollo de una cultura de
prevención adecuada al contexto teniendo en cuenta que las soluciones macro, no son
suficientes para lograr la reducción del riesgo a nivel local.

RECOMENDACIONES

•

Incorporar en el desarrollo de investigaciones filosóficas que aborden cuestiones de carácter
interdisciplinario la perspectiva que ofrece la filosofía naturalizada, así como la proveniente de
los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad, por considerarse adecuadas para la solución

de los grandes dilemas de la filosofía y la praxis contemporánea.
•

Desarrollar investigaciones sobre la percepción del riesgo desde la perspectiva de género por
considerarse a las mujeres usualmente como más vulnerables.

•

Desarrollar investigaciones sobre gestión del riesgo que incorporen los métodos propios de la
prospectiva estratégica.

•

Instrumentar las acciones enunciadas en la presente investigación para la gestión del
conocimiento por los centros de Gestión para la Reducción del Riesgo de Desastres.

•

Desarrollar investigaciones sobre comunicación del riesgo de desastres que tomen en
consideración el modelo propuesto en esta investigación y conduzcan al diseño de estrategias de
comunicación para su reducción.

•

Los niveles de vulnerabilidad social existentes justifican instrumentar el modelo para la
reducción del riesgo de desastres propuesto en esta investigación.

�ANEXOS

�ANEXO 1
La promoción de una perspectiva social sobre los desastres se ha visto acompañada del necesario
desarrollo de conceptos analíticos relacionados con la idea de la vulnerabilidad humana o social.
Dichos conceptos ofrecen un complemento necesario a los avances realizados en el estudio de los
factores de riesgo físico o natural, hechos dentro de las ciencias naturales o básicas. Durante los
últimos diez años, han sido desarrollados varios marcos conceptuales complementarios relacionados
con los niveles y componentes de la vulnerabilidad humana a los desastres.
Posiblemente el más elaborado y desagregado de estos esquemas es el desarrollado por Gustavo
Wilches-Chaux (1989) quien identifica diez componentes o niveles de la vulnerabilidad global en
los desastres: Ver: WWILCHES-CHAUX, G. Fundamentos éticos de la gestión del riesgo. [en
línea]. [Consultado: 20/02/2008]. Disponible en: http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunmeante/21-25/nomadas-22/4-gustavo%20fundamentos-ok.pdf y Evolución de los riesgos naturales en
el Borde Costero IX Región. [en línea]. [Consultado: 20/10/2007].

Disponible en:

http://berlin.dis.ufro.cl/borde_costero/Capitulo09.pdf.
La vulnerabilidad física (o localizacional)
Se refiere a la localización de grandes contingentes de la población en zonas de riesgo físico;
condición suscitada en parte por la pobreza y la falta de opciones para una ubicación menos
riesgosa, y por otra, debido a la alta productividad (particularmente agrícola) de un gran número de
estas zonas (faldas de volcanes, zona de inundación de ríos, etc.), lo cual tradicionalmente ha
incitado el poblamiento de las mismas.
La vulnerabilidad económica
Existe una relación inversa entre ingreso per cápita a nivel nacional, regional, local o poblacional y
el impacto de los fenómenos físicos extremos. O sea, la pobreza aumenta el riesgo de desastre. Más
allá del problema de los ingresos, la vulnerabilidad económica se refiere, de forma a veces
correlacionada, al problema de la dependencia económica nacional, la ausencia de presupuestos
adecuados, públicos nacionales, regionales y locales, la falta de diversificación de la base
económica, etc.
La vulnerabilidad social
Referida al bajo grado de organización y cohesión interna de comunidades bajo riesgo, que impiden
su capacidad de prevenir, mitigar o responder a situaciones de desastre.

�La vulnerabilidad política
En el sentido del alto grado de centralización en la toma de decisiones y en la organización
gubernamental, y la debilidad en los niveles de autonomía para decidir en los niveles regionales,
locales y comunitarios, lo cual impide una mayor adecuación de las acciones a los problemas
sentidos en estos niveles territoriales.
La vulnerabilidad técnica
Referida a las técnicas inadecuadas de construcción de edificios e infraestructura básica utilizadas
en zonas de riesgo.
La vulnerabilidad ideológica
Referida a la forma en que los hombres conciben el mundo y el medio ambiente que habitan y con
el cual interactúan. La pasividad, el fatalismo, la prevalencia de mitos, etc., todos estos factores
aumentan la vulnerabilidad de las poblaciones, limitando su capacidad de actuar adecuadamente
frente a los riesgos que presenta la naturaleza.
La vulnerabilidad cultural
Expresada en la forma en que los individuos se ven a sí mismos en la sociedad y como conjunto
nacional. Además, el papel que juegan los medios de comunicación en la consolidación de
imágenes estereotipadas o en la transmisión de información desviante sobre el medio ambiente y los
desastres (potenciales o reales).
La vulnerabilidad educativa
En el sentido de la ausencia, en los programas de educación, de elementos que instruyan
adecuadamente sobre el medio ambiente o el entorno que habitan los pobladores, su equilibrio o
desequilibrio, etc. Además, se refiere al grado de preparación que recibe la población sobre formas
de un comportamiento adecuado a nivel individual, familiar y comunitario en caso de amenaza u
ocurrencia de situaciones de desastre.
La vulnerabilidad ecológica
Relacionada con la forma en que los modelos de desarrollo no se fundamentan en "la convivencia,
sino en la dominación por la vía de la destrucción de las reservas del ambiente (que necesariamente
conduce) a ecosistemas que por una parte resultan altamente vulnerables, incapaces de autoajustarse
internamente para compensar los efectos directos o indirectos de la acción humana, y por otra,
altamente riesgosos para las comunidades que los explotan o habitan

�La vulnerabilidad institucional
Reflejada en la obsolescencia y rigidez de las instituciones, especialmente las jurídicas, donde la
burocracia, la prevalencia de la decisión política, el dominio de criterios personalistas, etc., impiden
respuestas adecuadas y ágiles a la realidad existente.
Las distintas combinaciones de estos niveles de vulnerabilidad tienen un claro y diferenciado efecto
en términos del impacto de un evento físico en una matriz social particular.

ANEXO 2
Tabla 1 Factores generalmente utilizados para explicar la percepción del riesgo
Factor/parámetro

Condiciones hipotéticas para percepciones más altas del riesgo o
de la ponderación del mismo
Factores relacionados al tipo de peligro
Catástrofe potencial
Capaz de causar alto número de muertes/lesionados en el
tiempo, o en relación con un solo evento, en comparación con
los riesgos normales
Aceptación voluntaria
Involuntario
Grado de control
incontrolable
Conocimiento
Poco conocido para el individuo
Incerteza científica
Poco conocido o desconocido para la ciencia
Controversia
Incierta, hay distintas opiniones sobre el riesgo
Temor
Terrible, temor por el tipo de consecuencias
Historia
Recurrente, ocurrencia previa de accidentes
Aparición de los efectos
Repentina, falta de advertencias previas o importantes efectos
inmediatos
Reversibilidad
Irreversible, las consecuencias no pueden ser reguladas o
remediadas.
Factores relacionadas al contexto social
Equidad
Basada en una injusta distribución de riesgos y de beneficios
Beneficios
Incerteza respecto a beneficios
Confianza
Dirigida o estimada, por autoridades o expertos no confiables
Atención de los medios
Altamente expuesto y presentado emocionalmente en los medios
de comunicación masiva
Disponibilidad de la información Se percibe información no confiable o insuficiente, los rumores
crecen en importancia
Niños involucrados
Abarca a niños o a fetos
Generaciones futuras
Afecta a futuras generaciones en forma injusta o irrevocable
Identidad de la víctima
Causa daño a alguien conocido o querido
Factores relacionados con el contexto de las opiniones sobre el riesgo o las ponderaciones
Blanco del riesgo
Ponderaciones de los riesgos para otros y no para uno mismo
Definición del riesgo
Énfasis sobre las consecuencias en contraste con las
probabilidades

�Marco contextual

Estrechamente relacionado en el tiempo con una experiencia
personal negativa o con una situación que induce a una mala
disposición.
Factores relacionados con características individuales
Género
Las mujeres expresan más alta percepción del riesgo que los
hombres.
Educación
Personas de menor educación emiten generalmente estimaciones
más altas
Edad
Las personas mayores generalmente emiten estimaciones más
altas
Ingreso
Las personas de menos ingresos generalmente emiten
estimaciones más altas
Sensibilidad psicológica
Las personas más ansiosas generalmente emiten estimaciones
más altas
Habilidades personales
Las personas que no tienen conocimientos o entrenamiento
sobre riesgos emiten estimaciones más altas

ANEXO 3

Guía para la entrevista en profundidad a informantes claves en el territorio
En opinión de Taylor y Bogdan (2002:119), “…la guía de la entrevista no es un protocolo
estructurado. Se trata de una lista de áreas generales que deben cubrirse con cada informante. En la
situación de la entrevista el investigador decide cómo enunciar las preguntas y cuándo formularlas.
La guía de la entrevista sirve solamente para recordar que se deben hacer preguntas sobre ciertos
temas.”
Las cuestiones a explorar en las entrevistas realizadas fueron:
•

Funcionamiento del Consejo Popular

•

Principales problemas del Consejo Popular

•

Amenazas socionaturales presentes

•

Valoración sobre el desarrollo de las actividades productivas de las Empresas del Grupo
Empresarial

Cuba - Níquel en el Consejo o próximas al mismo, que pudieran generar

situaciones de desastres.
•

Vulnerabilidad social en el territorio y en el Consejo Popular

•

Actividades de capacitación para la reducción del riesgo de desastres que se desarrollan

•

Comportamiento de la población objeto de estudio ante el peligro de intensas lluvias

•

Medios disponibles para enfrentar situaciones de desastres de gran magnitud en el territorio

�Anexo 4
224400

Leyenda
Medio Socioeconómico

223900

0

200

1

400

223400

1

3

222900

2

222400

13

12

10
7

4
8
9

6

14

5

11
221900

221400

1

Empresa Moa Nickel S.A
Comandante Pedro Sotto Alba

2

Aeropuerto Rolando Monterrey

3

Instalaciones del Puerto

4

Cadena de edificios

5

Viviendas Río Minas

6

Restaurante Balcón

7

Farmacia y óptica

8

Semiinternado Camilo Cienfuegos

9

Escuelas Secundaria Básica Rolo
Monterrey y José Martí

10

Hospital Pediátrico Pedro Sotto
Alba

11

Círculo Social

12

Círculo infantil Los Mineritos

13

Cine Ciro Redondo

14

Empresa de Servicios del Níquel
ESUNI

Otros Símbolos

1

Presas de cola
Ríos y arroyos
220900

220400

697600

698100

698600

699100

699600

700100

700600

701100

701600

Figura. 1 Elementos más significativos del Medio Socioeconómico en el Consejo
Popular Rolo Monterrey

�ANEXO 5
Entrevistador _________________________________ Fecha _________________

No _________________

Con el objetivo de perfeccionar la estrategia de prevención ante los peligros naturales, tecnológicos y sanitarios que
pudieran afectar el territorio y su persona, el Centro de Gestión de Reducción del Riesgo de la Defensa Civil desarrolla el
presente estudio. Le agradeceríamos su valiosa colaboración al contestar y le garantizamos el carácter anónimo de sus
respuestas.
Características socioeconómicas del entrevistado:
Provincia

Municipio

Consejo Popular.
Barrio o Comunidad.
Sexo.
Masculino
Femenino
Edad. _____años
Joven
adulto
Adulto mayor
Nivel de instrucción vencido.
Sin escolaridad
primaria
secundaria
Situación ocupacional.
Trabajador
Ama de casa
Jubilado
Tiempo de residencia en el Consejo _____años
.Menos de 1 año
De 1 a 3 años
Mas de 3 años

1)

Medio superior

superior

Estudiante

Desocupado

Dentro de los tipos de peligro que existen. ¿Cuáles a su juicio pudieran afectar el territorio? Escoja todos los que
considere, pero indicando los tres más importantes.

Huracanes
Sismos
Intensas lluvias
Plagas
Intensas sequías
Derrame de petróleo
Graves Epidemias
Rotura de presas
Escape de sustancias tóxicas
Incendios de grandes proporciones
Accidentes catastróficos del transporte
Penetraciones del mar

�2

Del peligro de mayor importancia mencionado en la pregunta No. 1, diga:

A.1. ¿En qué medida usted conoce el riesgo asociado a este peligro (daños que puede causarle, posibilidades que
tiene de experimentar estos daños, etc.

1
2
3
4
5

Nivel de conocimiento muy bajo
Nivel de conocimiento bajo
Nivel de conocimiento intermedio
Nivel de conocimiento alto
Nivel de conocimiento muy alto

A.2 ¿En qué medida considera que los responsables de la prevención en su comunidad conocen el riesgo asociado
a este peligro?
1
2
3
4
5

Nivel de conocimiento muy bajo
Nivel de conocimiento bajo
Nivel de conocimiento intermedio
Nivel de conocimiento alto
Nivel de conocimiento muy alto

A.3 ¿En qué grado usted le teme al daño que se puede derivar de este peligro?
1
2
3
4
5

En grado muy bajo
En grado bajo
En grado intermedio
En grado alto
En grado muy alto

A.4. La posibilidad de que Ud. experimente un daño como consecuencia de este peligro es:
1
2
3
4
5

Posibilidad muy baja
Posibilidad baja
En grado intermedio
Posibilidad alta
Posibilidad muy alta

A.5 En términos de novedad o antigüedad, este peligro es para su comunidad:
1
2
3
4
5

Muy antiguo
Antiguo
Ni antiguo/ ni nuevo
Nuevo
Muy nuevo /Novedoso

A.6 En caso de producirse, la gravedad del daño que le puede causar este peligro es:
1
2
3
4
5

Gravedad muy baja
Gravedad baja
Gravedad intermedia
Gravedad alta
Gravedad muy alta

�A.7 Para usted, la voluntariedad o involuntariedad en su exposición a este peligro es:
1
2
3
4
5

Involuntaria
Algo involuntaria
Ni involuntario/ni voluntario
En cierta medida voluntaria
Voluntaria

A.8 En caso de producirse una situación de riesgo, ¿en qué medida usted puede intervenir para controlar el daño
que puede causarle este peligro?
1
2
3
4
5

Control muy bajo
Control bajo
Control intermedio
Control alto
Control muy alto

A.9. ¿En qué grado usted puede evitar que este peligro desencadene una situación de consecuencias negativas?
1
2
3
4
5

En grado muy bajo
En grado bajo
En grado intermedio
En grado alto
En grado muy alto

A.10 ¿En qué grado este peligro que puede dañar a un gran número de personas de una sola vez?
1
2
3
4
5

En grado muy bajo
En grado bajo
En grado intermedio
En grado alto
En grado muy alto

A.11 En caso de ocurrir ¿cuándo se experimentarían los efectos más nocivos de este peligro?
1
2
3
4
5

Inmediatamente
Casi de inmediato
Inmediatez intermedia
Con cierto retardo
Retardadamente

G1. ¿Cómo valora el riesgo de accidente o de enfermedad muy grave asociado a este peligro? Considere que los
accidentes o enfermedades muy graves pueden ocasionar muerte, pérdida de miembros, de capacidades funcionales,
enfermedades crónicas que acortan la vida o reducen su calidad, ya sea de manera inmediata o a mediano/largo plazo.
1
2
3
4
5

Riesgo muy bajo
Riesgo bajo
Riego intermedio
Riesgo alto
Riesgo muy alto

�ANEXO 6
Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

Figura 14. Perfil característico según grupos de edades
Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Primaria

Demorado

Media

Media Sup.

Superior

�Figura 15. Perfil característico según nivel de escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Trabajador

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 16. Perfil característico según grupos ocupacionales

Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Masculino

Femenino

Figura 20. Perfil característico según sexos

�Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Sin Esc.

Demorado

Primaria

Secundaria

M. Superior

Superior

Figura 21. Perfil característico según nivel de escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Trabajador

Demorado

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 22. Perfil característico según grupos ocupacionales

�Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Masculino

Femenino

Figura 25. Perfil característico según sexos
Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

Figura 26. Perfil característico según grupos de edades

�Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Sin Esc.

Demorado

Primaria

Secundaria

M. Superior

Superior

Figura 27. Perfil característico según nivel de escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Trabajador

Demorado

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 28. Perfil característico según grupos ocupacionales

�Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Veguita

Rolo Monterrey

Río Mina

Figura 31. Perfil del riesgo percibido comparando los diferentes estratos estudiados.
Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Masculino

Femenino

Figura 32. Perfil característico según sexos

�Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Sin Esc

Demorado

Primaria

Secundaria

M. Superior

Superior

Figura 33. Perfil característico según escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido

No temido
Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Trabajador

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 34. Perfil característico según grupos ocupacionales

�Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Masculino

Femenino

Figura 37. Perfil característico según sexos
Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Rolo Monterrey

Figura 38. Perfil del riesgo percibido Reparto Rolo Monterrey

�Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60

Figura 39. Perfil característico según grupos de edades

Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Trabajador

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Figura 40. Perfil característico según grupos ocupacionales

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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS GEOLÓGICAS

Geoquímica y mineralogía de la
mineralización cromífera asociada al
complejo ofiolítico en la región de
Moa - Baracoa, Cuba

JOSÉ NICOLÁS MUÑOZ GÓMEZ

Moa 1997

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: ING. JOSÉ NICOLÁS MUÑOZ GÓMEZ

MOA, 1997

�José Nicolás Muñoz Gómez

1

INDICE
Contenido

Páginas

Indice
Síntesis
Introducción

1
3
4

Capítulo I. Características geográficas, económicas y geológicas de la región de
Moa - Baracoa y de los yacimientos " Cayo Guan " y “Potosí”
Introducción
Características geográficas de la región de Moa – Baracoa
Situación geográfica
Orografía
Hidrografía
Clima
Flora y Fauna

Características económicas de la región de Moa – Baracoa
Recursos humanos
Recursos minerales
Recursos agrícolas y forestales

Características geológicas de la región de Moa – Baracoa
Particularidades geológicas de la mineralización cromífera en los yacimientos
"Cayo Guan” y “Potosí”
Criterios sobre la prospección cromífera en la región de Moa – Baracoa

Capítulo II. Características geoquímicas de la mineralización cromífera del
yacimiento “Cayo Guan”
Introducción
Espinela cromífera. Generalidades
Espinelas cromíferas masivas
Macrocomponentes
Microcomponentes

Espinelas cromíferas accesorias
Macrocomponentes

Microcomponentes
Resultados geoquímicos

Capítulo III. Mineralogía de las menas cromíferas del yacimiento "Potosí"
Introducción
Identificación de minerales
Espinela cromífera
Rutilo
Laurita – erlichmanita
Calcopirita
Pirita
Mackinawita
Millerita
Pentlandita
Heazlewoodita
Pirrotina

Paragénesis minerales
Paragénesis - A Paragénesis - B -

1Departamento de Geología - ISMMM

16
17
17

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18
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82
84
87
90
93
93
97

�José Nicolás Muñoz Gómez

2

98
99
Orden de consecutividad de formación de las paragénesis y sus modelos teóricos 100
Resultados mineralógicos
106
Paragénesis - C Paragénesis - D-

Capítulo IV. Características geoquímicas de la mineralización cromífera del
yacimiento "Potosí"
Introducción
Macrocomponentes
Microcomponentes
Relaciones geoquímicas catiónicas
Hipótesis de segregación de la espinela cromífera
Resultados geoquímicos

109
110
111
119
124
138
142

Conclusiones y recomendaciones

145

Bibliografía y referencias

152
153
154

Bibliografía del autor sobre el tema de la tesis
Referencias citadas y bibliografía consultada

2Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

3

Síntesis de la Tesis: “Geoquímica y Mineralogía de la Mineralización Cromífera
Asociada al Complejo Ofiolítico en la Región de Moa - Baracoa, Cuba”.
El trabajo de investigación que se expone recoge los estudios llevados a cabo sobre la
geoquímica y la mineralogía de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa en los yacimientos: “Cayo Guan” y “Potosí”.

Se exponen las características geológicas de la asociación ofiolítica y las particularidades de la geología de los yacimientos "Cayo Guan" y “Potosí” así como las consideraciones del autor sobre la prospección de la mineralización cromífera en la región
de Moa - Baracoa.
El empleo de técnicas de avanzada y el procesamiento computarizado de los
resultados permitió la caracterización geoquímica de los elementos químicos que
integran la espinela cromífera, lo que a su vez contribuyó a profundizar en el
conocimiento de la génesis de los yacimientos de cromititas y sus implicaciones en los
principios de pros-pección de la mineralización cromífera en el área de estudio.

Además, la conjugación de investigaciones mineragráficas tradicionales, estudios petrológicos e investigaciones de microscopía electrónica de barrido facilitaron la identificación precisa de las mineralizaciones asociadas a las espinelas cromíferas en el
yacimiento "Potosí". Se establecieron las paragénesis minerales, los modelos teóricos
correspondientes y el orden de consecutividad de formación de las mismas. Se fundamenta, desde el punto de vista geoquímico, mineralógico y petrológico, la hipótesis
de segregación de la espinela cromífera. En cada capítulo se citan los principales resultados alcanzados.

Finalmente, se presenta un cuerpo de conclusiones que constituyen aportes al conocimiento científico en el campo de la geología, geoquímica, mineralogía y metalogenia
de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa. Asimismo, se argumenta
un grupo de recomendaciones, entre las que se destaca una propuesta de metodología
para el desarrollo de la prospección de los yacimientos cromíferos en el área
investigada y en el resto del país.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

4

INTRODUCCION

GEOQUIMICA Y MINERALOGIA DE LA MINERALIZACION
CROMIFERA ASOCIADA AL COMPLEJO OFIOLITICO EN LA REGION
DE MOA - BARACOA, CUBA.

4Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

5

Geoquímica y Mineralogía de la Mineralización Cromífera Asociada al Complejo
Ofiolítico en la Región de Moa - Baracoa, Cuba.
Introducción
Un rasgo esencial de la geología de nuestro país lo constituye, sin lugar a dudas, el
cinturón o faja de litologías de la asociación ofiolítica dislocadas en el norte del territorio cubano. Sus afloramientos se registran desde el occidente del país hasta el este
de la provincia de Guantánamo. (Adamovich, A. y Chejovich, V., 1963)2.
La metalogenia exógena de la asociación ofiolítica está representada por la existencia
de potentes cortezas de intemperismo con importantes yacimientos de hierro, níquel y
cobalto y otros elementos genéticamente relacionados con la mineralización fundamental; en cambio, la metalogenia endógena está representada por la existencia de la
mineralización cromífera, la cual se manifiesta desde las provincias de Pinar del Río y
Matanzas en el occidente del país hasta Camagüey y en la porción oriental de Holguín
y Guantánamo. (Thayer, T. P., 1942)111, (Semeniov, Y. L., 1968)104, (Muñoz Gómez,
J.N., 1994)82 .
El trabajo de investigación que se expone recoge los estudios realizados sobre la geoquímica y la mineralogía de la mineralización cromífera en los yacimientos: “Cayo
Guan” y “Potosí”.

La fundamentación científica de la presente investigación parte de la hipótesis de que
los yacimientos de espinelas cromíferas podiformes con características refractarias se
localizan en las denominadas zonas de transición entre los complejos máficos y
ultramáficos de la antigua corteza oceánica de la asociación ofiolítica en Cuba y en el
extranjero. (Thayer, T.P., 1964)112, (Dickey, J.S.Jr., 1975)25,(Coleman, R.G., 1977)22,
(Nicolas, A. and Prinzohofer, A., 1982)91, (Gervilla, F. and Leblanc, M., 1990)35 y
(Leblanc, M and Nicolas, A., 1992)68.
Las primeras denuncias de la mineralización cromífera en Cuba datan desde las últimas décadas del siglo pasado y de los primeros años del actual, las que quedan recogidas en los trabajos de Hayes, Vaughan y Spencer (Hayes, C.W., Vaughan, T.W. and
Spencer, A.C.,1901)45.
Desde 1914 en que se realizó la primera exportación de minerales cromíticos hacia Los
Estados Unidos de América (Thayer, T.P., 1942)111 hasta la actualidad, la prospección
de los yacimientos cromíferos - yacimientos de cromitas - siguiendo la terminología

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�José Nicolás Muñoz Gómez

6

de los mineros del sector, se ha fundamentado en el principio de la aflorabilidad de los
puntos mineralizados, manifestaciones minerales y cuerpos minerales de las espinelas
cromíferas - cromitas - y en la presencia de bloques, cantos rodados y arrastres en los
sedimentos pesados de cañadas, arroyos y ríos que surcan las litologías de la asociación ofiolítica. No en balde, un geólogo con amplia experiencia en la prospección y
exploración del cromo expresó: “… el mejor geólogo prospector para el cromo en Cuba es el
río…”

(Labrada Gómez, J.C., comunicación personal).

Es por ello, que las investigaciones y trabajos desarrollados en las áreas perspectivas
(afloramientos pequeños y cuerpos minerales), sólo se han limitado a la ejecución de
proyectos de prospección y exploración con el objetivo de incrementar las reservas de
menas cromíferas; por lo que no se han realizado trabajos sobre la temática de las características geoquímicas y mineralógicas de las espinelas cromíferas, conducentes a
profundizar en la génesis de la mineralización cromífera.
Por otra parte, la exportación de concentrados de cromo constituye uno de los rubros
de ingresos en moneda libremente convertible para nuestro país y existen perspectivas
de que la demanda se incremente anualmente; por lo que es una necesidad el crecimiento de las reservas, tanto en los actuales yacimientos en explotación como en
aquellos que puedan ser descubiertos al aplicar nuevas concepciones genéticas y de
prospección. De incrementarse las reservas en los yacimientos cromíferos de "Cayo
Guan" y “Potosí” estarían llamados a garantizar una materia prima de mayor calidad e
implicaría una reducción de los costos actuales de producción.

El objetivo fundamental de la presente investigación es contribuir al conocimiento
científico en el campo de la geoquímica y la mineralogía de la mineralización
cromífera, asociada al complejo ofiolítico y sus implicaciones genéticas y de
prospección en la región de Moa - Baracoa, en el ejemplo de los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”.
De este objetivo principal se derivan otros, tales como:
• Caracterizar geoquímica y mineralógicamente la mineralización cromífera
asociada a las litologías de la asociación ofiolítica en la región de Moa Baracoa, en los ejemplos de los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí” .
• Contribuir al conocimiento de las características genéticas de la mineralización cromífera alpinotípica - complejos ofiolíticos obducidos - y de los

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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rasgos estratiformes en los campos minerales estudiados sobre la base de los
contenidos de TiO2 y FeO y otros indicadores petrológicos y geoquímicos, lo que
tiene una incidencia directa en la fundamentación científica para la ela-boración
de proyectos de prospección de los yacimientos de espinelas cro-míferas.
• Caracterizar mineralógicamente las paragénesis asociadas a la mineralización cromífera y la sucesión de su segregación así como contribuir al conocimiento de la mineralización de los elementos del grupo del platino en el
ejemplo del yacimiento “Potosí” .
• Contribuir al conocimiento de la posición de la mineralización cromífera en los
yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí” en relación con el corte teórico de la asociación ofiolítica en la antigua corteza oceánica por la incidencia que ello representa para la prospección de los yacimientos de espinelas cromíferas.
Los resultados arribados durante las investigaciones realizadas constituyen la base
para la presentación de este trabajo.
La presencia de minerales cromíticos - cromitas - se conocen en Cuba desde los inicios
del siglo pasado y a consideración de Thayer los primeros trabajos de explotación se
efectuaron en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado y las exportaciones hacia
Los Estados Unidos de América se iniciaron con un embarque de 34 toneladas métricas
en 1916. (Thayer, P. T., 1942)111
El primer reporte geológico a considerar fue publicado a inicios del siglo XX por Hayes,
Vaughan y Spencer; fue precisamente Spencer el primero en notificar la existencia de
cromitas diseminadas en los horizontes lateríticos de la región de Moa. (Hayes, C.W.,
Vaughan, T.W. and Spencer, A.C., 1901)45
En 1918, Burch y Burchard realizaron algunas evaluaciones de los minerales y recursos
pronósticos de minerales cromíticos y de manganeso en el oriente cubano, los trabajos
estaban dirigidos a incrementar el estudio y los volúmenes de reservas de minerales de
cromo, debido a las necesidades del gobierno de Los Estados Unidos de América, como
consecuencia de la demanda originada por la Primera Guerra Mundial. (Burch, A. and
Burchard, E.F., 1919)14
A finales de 1929 se publicaron los resultados de las investigaciones geológicas sobre
los yacimientos de cromitas en la provincia de Camagüey. (Allende, R., 1949)4.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

8

Un destacado trabajo que contribuyó al conocimiento geológico de la mineralización cromífera asociada a las ultramafitas fue el trabajo regional desarrollado por T. P. Thayer y
sus colaboradores a principios de la década de los años cuarenta del presente siglo
(Thayer, P.T., 1942)111. Posteriormente, a finales de esa década se efectuaron trabajos
detallados en los yacimientos de la provincia de Camagüey y en la región de Moa.
(Guild, P.M., Flint, D.E., and Albear, J.F., 1947)41.
En la sucesión de los trabajos geológicos se destacó el realizado a principios del triunfo
de la Revolución por A. Adamovich y V. Chejovich que consistió en un levantamiento
geológico regional del nordeste de la antigua provincia de Oriente. Las investigaciones
realizadas se ejecutaron con un volumen bajo de laboreos mineros y de pozos de mapeo, no obstante, sirvió de documento geológico primario para futuros proyectos de prospección. En esas investigaciones se evaluaron de forma pronóstica los recursos cromíticos de la zona oriental (Adamovich, A. y Chejovich, V., 1962)2.
Seguidamente, entre los años 1963 y 1964 se llevaron a cabo investigaciones y trabajos
detallados de exploración en los yacimientos de la región de Moa - Baracoa (“Cromita“ ,
“Cayo Guan“, “Potosí” y “Delta“) dirigidos por Kenarev, estableciéndose el carácter refractario de las menas cromíticas de la región de Moa - Baracoa. Se estudió en detalle el
yacimiento de menas cromíferas “Potosí”, realizándose el cálculo de reservas del yacimiento (Kenarev, V., 1962-1963)57.
En la zona de los yacimientos “Mercedita“ y “Yarey“ se efectuaron estudios de la mine-ralización cromítica refractaria dirigida por Diomin durante los años 1964-1966, el objetivo fundamental de los trabajos estaba dedicado a caracterizar la estructura geológica
del campo mineral Mercedita - Yarey, ejecutándose el cálculo de reservas de ambos
yacimientos cromíferos; como tareas secundarias se estudiaron las manifestaciones Loro
y Piloto (Diomin, A.T., 1964)29 y (Diomin, A.T., Konsrestki, A.K., 1965)30.
Durante el año 1964 se llevó a cabo el trabajo Magmatismo Intrusivo y Metalogenia de
Cuba, en dicha memoria se realizó una generalización de los materiales geológicos
existentes sobre diferentes tipos de mineralización útil, incluyéndose la mineralización
cromífera. (Semeniov, Y.A., 1968)104.

Un trabajo de carácter regional realizado en los principales yacimientos y manifestaciones cromíticas en la región de Pinares de Mayarí hasta las inmediaciones del río
Castro en Sagua de Tánamo fue dirigido por Murashko en 1966-1967. Como resultado
de los trabajos ejecutados se presentó un mapa de cada yacimiento y se evaluaron sus
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�José Nicolás Muñoz Gómez

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reservas. Se estableció el carácter metalúrgico de la mineralización cromífera en la zona
de Pinares de Mayarí (Murashko, V., 1963)86.
En los años 1973 y 1974 se realizaron trabajos de prospección y exploración geológica
en el área de explotación histórica (“Cromita“, “Cayo Guan”, “Potosí” y “Las Deltas“),
realizándose un estudio geológico de los yacimientos en explotación y se ejecutó el cálculo de reservas de los mismos (Dzubera, A., 1974)32.
Destacados investigadores del Instituto de Geología y Paleontología de la Academia de
Ciencias de Cuba desarrollaron trabajos científicos en áreas perspectivas dirigidas a
incrementar los conocimientos sobre la mineralización cromífera (1969-1973) entre los
que se destacan: M. Muñoz, N. V. Parlov, I. J. Grigorieva, Krachenko y O. Vázquez.
Es de señalar el trabajo de levantamiento geológico regional de la antigua provincia de
Oriente ejecutado por especialistas de la Academia de Ciencias de Hungría y el Instituto
de Geología y Paleontología de la Academia de Ciencias de Cuba (1973-1976), donde
se exponen consideraciones importantes sobre la mineralización cromífera y un mapa de
yacimientos minerales con la evaluación pronóstica de las reservas de menas cromíferas
(Nagy, E., et.al, 1976)89.
Durante los años 1988-1989 se desarrollaron trabajos temáticos en la región de MoaBaracoa, cuyo objetivo central estaba dado en conocer el comportamiento geoquímico
de los elementos del grupo del platino (PGE) tanto en las cortezas de intemperismo como en las espinelas cromíferas y en las litologías máficas y ultramáficas. Las investigaciones respondían al cumplimiento del tema: " Yacimientos Minerales Utiles de la República de Cuba", participando especialistas de la Academia de Ciencias de Cuba y de
la antigua Unión Soviética y profesores de la Facultad de Geología del Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa.
Como resultado principal de las investigaciones efectuadas se obtuvo la identificación de
fases platiníferas en las mineralizaciones asociadas al complejo ofiolítico (en espinelas
cromíferas de los yacimientos “Cayo Guan”, "Potosí", "Mercedita" y "Albertina" entre
otros yacimientos y manifestaciones) y sus litologías así como en las cortezas de
intemperismo de perfil laterítico, corroborándose la existencia de minerales del grupo del
platino en las menas que abastecen la actual planta de la Moa Nickel S.A., en las colas
metalúrgicas de dicha instalación y en el concentrado final de sulfuro de níquel y cobalto.
(Disther, V.V.,et.al.,1989)27 y (Disther, V.V., Falcón, H.J., Muñoz Gómez J.N. y Campos
Dueñas. M.,1990)28.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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Un tercer trabajo de levantamiento geológico regional a escala 1: 50 000 que incluyó la
región de Moa - Baracoa se llevó a cabo durante el período 1987-1990, fue desarrollado
por especialistas geólogos y geofísicos de la Academia de Ciencias de Hungría y cubanos de la actual Empresa Geólogo - Minera de Oriente; llevándose a cabo un volumen
considerable de trabajos geológicos y tareas de prospección acompañante (Gyarmati,
P. et al., 1990)44.
Importantes trabajos de prospección y exploración geológica se han llevado a cabo durante varios años por geólogos de la Empresa Cromo - Moa de Punta Gorda, Moa.
En el período comprendido entre los años 1986-1990 se efectuaron importantes trabajos
de prospección y exploración detallada en el yacimiento “Amores“, en los cuales se estudiaron en detalle las características del yacimiento y en especial el Cuerpo # 11.(Labrada
Gómez, J. C., 1990 )65.
Asimismo se efectuaron importantes tareas de exploración orientativa en los restantes
cuerpos minerales que conforman el yacimiento “Amores“, en particular los Cuerpos: 1,
2, 5 y 10, estableciéndose además su posición geológica en el yacimiento. (Labrada
Gómez, J. C., 1988 )64
En el año 1991 se presentó el informe sobre los resultados del levantamiento geológico
en escala 1: 10 000 proyectado y ejecutado por especialistas del Instituto de Geología y
Paleontología de la Academia de Ciencias de Cuba, formando parte del tema 401-12,
incluyendo el estudio de la geología de los yacimientos de cromo de la región de Moa Baracoa así como su evaluación pronóstica, es sin lugar a dudas el trabajo de mayor
profundidad científica realizado en la región. (Fonseca, E., et al., 1991)33.
Durante el período de 1992-1993 se realizaron los trabajos de prospección detallada del
yacimiento “Los Naranjos“ incluyéndose el cálculo de reservas del yacimiento de menas
cromíferas. (Pelier Carcasés, M., 1992)94. Asimismo, se ejecutaron diferentes tareas
geológicas en la manifestación mineral MB-32. Esencialmente los trabajos estuvieron
encaminados a realizar la exploración orientativa de la manifestación mineral MB-32 y la
ejecución del cálculo de reservas correspondiente. (Pelier Carcasés, M., 1994 )95.
Recientemente, se concluyó un importante trabajo sobre la generalización de la información geológica sobre las cromitas refractarias de la región de Moa - Baracoa y delimitación de las áreas perspectivas en los flancos de los yacimientos explotados,
realizados por especialistas de la Empresa Cromo - Moa y la Empresa Geólogo - Minera
de Oriente. (Guerra, C.V. y Navarrete, M., 1995)42

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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La metodología aplicada en la consecución de las tareas científicas llevadas a cabo en
los últimos diez años, en la asociación ofiolítica y la mineralización cromífera asociada,
conducentes a profundizar en el conocimiento de las particularidades de la geoquímica y
la mineralogía de las cromititas, consistió en:
• Desarrollar una profunda consulta bibliográfica científico - técnica que incluyó contenidos de la tectónica de placas (y sus incidencias en la formación
de los yacimientos magmáticos), complejo ofiolítico, yacimientos de espinelas cromíferas (podiformes y estratiformes), los elementos del grupo del
platino, mineralización sulfurosa asociada al complejo ofiolítico, comportamiento geoquímico de los elementos químicos que conforman la celda unitaria de las espinelas cromíferas, procesos de serpentinización del complejo
cumulativo ultramáfico y máfico, geoquímica y mineralogía de las espinelas
cromíferas y sus paragénesis minerales acompañantes, realizando un resumen de los trabajos desarrollados en la región incluyendo aspectos petrológicos, estructurales y de la geología regional de Cuba oriental.
• Ejecución de los trabajos de reconocimiento entre los que se incluyen documentación y muestreo de puntos de mineralización, manifestaciones minerales y yacimientos minerales de espinelas cromíferas (“Cayo Guan”, “Potosí“, “Amores“ y “Mercedita”).
• Participación en levantamientos geológicos regionales y detallados; documentación y muestreo de testigos de pozos de perforación, laboreos mineros
superficiales y subterráneos. Se efectuó un levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el valle del río Jaguaní, desde las inmediaciones del poblado de La Melba hasta la mina “Mercedita“, con una superficie de 24 kilómetros cuadrados, estudiándose las litologías presentes y sus relaciones
con la mineralización cromífera.
• Además se realizaron visitas, documentación, muestreo de afloramientos,
puntos de mineralización, manifestaciones minerales y yacimientos minerales de espinelas cromíferas y de las diferentes litologías del complejo ofiolítico. Entre los yacimientos estudiados e investigados se incluyen: “Casimba“ y “Caledonia“ en la Meseta de Pinares de Mayarí y pequeños yacimientos en la zona de Sagua de Tánamo, incluyendo el yacimiento “Albertina“.

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• Se efectuó un levantamiento geológico en el área del complejo Miraflores a
escala 1:50 000, documentándose puntos de mineralización y pequeñas
manifestaciones minerales entre ellas “Blas“. Se estudió en detalle un pozo
estructural de 500 metros de profundidad. La documentación de esta área
forma parte del levantamiento realizado por geólogos húngaros y cubanos
del Polígono - V Guantánamo, realizados en los años 1987-1990.(Gyarmati,
P., et al., 1990)44.

Las investigaciones efectuadas se desarrollaron mediante la aplicación de un sistema de
métodos analíticos que incluyen:
I.

Investigaciones mineragráficas

II.

Microscopía electrónica de barrido

III.

Análisis petrológicos.

I. Las investigaciones mineragráficas se efectuaron fundamentalmente en el Laboratorio
de Mineragrafía del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, donde se efectuaron
los análisis de microdureza Vickers (VHN), mediante el microdurómetro PTM-3 de fabricación rusa (LOMO, St. Petersburgo, Rusia), además, se realizaron las determinaciones de los principales parámetros ópticos: color, birreflexión, isotropía -anisotropía y
los análisis textural-estructural de las menas cromíferas.
También se efectuaron investigaciones mineragráficas en el Laboratorio de Microscopía
de Menas de la Facultad de Geología perteneciente a la Universidad Técnica Academia
de Minas de Freiberg, Sajonia, República Federal de Alemania, donde se efectuaron las
mediciones de la capacidad de reflejo (R%), en el espectro visible de los minerales
acompañantes a la mineralización cromífera, utilizándose el microespectrofotómetro
ocular MFV - 4001. (Carl Zeiss de Jena, RFA). (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas,
M., 1992)79.
II. Los análisis de los minerales independientes en las litologías del complejo ofiolítico
(fundamentalmente olivino, piroxenos, plagioclasas, entre otros) y de la mineralización
metálica (espinelas cromíferas, sulfuros, rutilo etc.), se realizaron a través de la microscopía electrónica de barrido con el empleo de la microsonda electrónica Modelo JEOL733 de fabricación japonesa.
Los análisis de microscopía electrónica se efectuaron en el Instituto de Geología de los
Yacimientos Minerales, Petrología y Mineralogía de la Academia de Ciencias de Rusia,

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Universidad Técnica Academia de Minas de Freiberg, República Federal de Alemania y
en el Departamento de Geología de la George Washington University, Washington, D.C.,
Estados Unidos de América.
III. Los análisis petrológicos correspondientes a las litologías del complejo ofiolítico de las
principales áreas estudiadas se realizaron en el Departamento de Geología de la George
Washington University, Washington, D.C., Estados Unidos de América, dichos resultados
han sido publicados (Lewis, F.J., Muñoz Gómez, J.N., Peng, W., Campos Dueñas, M.
and Quintas Caballero, F., 1994)73 y (Lewis, J.F., et al., 1996)74. Además se contó con
determinaciones petrológicas realizadas en el Laboratorio “Elio Trincado” de la Empresa
Geólogo - Minera de Oriente, correspondientes a los trabajos de levantamiento del
Polígono- V, Guantánamo (Gyarmati, P. et al. 1990)44.
Es necesario puntualizar que se han tomado resultados analíticos e información de otras
investigaciones realizadas tanto en el área de estudio como fuera de ella. En esos casos, se han notificado en el texto explicativo y señalado como referencias bibliográficas.
Los resultados analíticos, los cálculos estadísticos, gráficos y tablas han sido procesados
y elaborados con la aplicación de programas profesionales de computación, entre otros:
•

Cationes.exe

(Programación

PASCAL,

Departamento

de

Geología,

ISMM)(*)
•

Microdu.exe (Programación PASCAL, Departamento de Geología, ISMM)
(**)

•

Rockware Utilities, versión 2,0.

•

Winsurf, versión 5,0.

•

Excel, versión 7,0 (Windows’95).

La memoria ha sido editada por Word, versión 7,0 (Windows’95, Microsoft Corporation).
(*)- Realiza el cálculo de los cationes de los elementos químicos que integran la red
cristaloquímica unidad de un mineral a partir de su composición química en óxidos.
(**)- Realiza el cálculo de la microdureza Vickers (VHN) a partir de los resultados de los
ensayos del microdurómetro PTM-3 y similares.
A continuación se recogen los principales resultados de las investigaciones llevadas a
cabo en la región de Moa - Baracoa los que constituyen una síntesis; destacando los de
mayor relevancia científica en el campo de la geoquímica y la mineralogía de la mineralización cromífera.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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• Se logró el establecimiento del carácter podiforme y/o estratiformes de los yacimientos
cromíferos de “Cayo Guan” y “Potosí” en la región de Moa - Baracoa, sobre la base
de los resultados geoquímicos y mineralógicos de las menas cromíferas y minerales
asociados. Este aporte es de extraordinario interés para la proyección de trabajos de
prospección y exploración de la mineralización cromífera.
• Se estableció el comportamiento geoquímico de los principales elementos químicos
que integran la composición de las espinelas cromíferas así como de los elementos
químicos que acompañan a la mineralización principal. Resultado de gran significación para el conocimiento geoquímico de los yacimientos estudiados.
• Se corroboró la presencia de elementos del grupo del platino (PGE) asociados tanto a
la mineralización cromífera - menas masivas - como a sulfuros primarios y minerales
portadores, los cuales forman complejas asociaciones paragenéticas; lo que crea las
bases para investigaciones específicas en el estudio ulterior de esta importante mineralización, fundamentalmente en el área del yacimiento “Potosí” y en los diques de
gabro-pegmatitas. La identificación de las fases platiníferas reafirma los postulados
arribados en estudios anteriores.
• Se estableció el orden de consecutividad de formación de los minerales presentes en
las diferentes paragénesis, lo cual ha contribuido al esclarecimiento de la génesis de
la mineralización cromífera asociada a los complejos máficos y ultramáficos en la región de Moa - Baracoa y en particular en los campos meníferos de “Cayo Guan” y
“Potosí” .
•

Las investigaciones realizadas en las menas cromíferas y en los minerales de las rocas encajantes han permitido caracterizar mineralógicamente cada sector, expresado
en un incremento de los conocimientos en la formación de las menas cromíferas.

•

En el trabajo se presenta un cuerpo de conclusiones y recomendaciones que permitirán perfeccionar los trabajos de prospección con la introducción de consideraciones
genéticas nuevas sobre la mineralización cromífera en la región Moa - Baracoa, sin
lugar a dudas, la de mayor perspectividad para la localización de la mineralización
cromífera y otros minerales útiles asociados al complejo ofiolítico.

En el texto de la memoria se han utilizado las siguientes abreviaturas:
cm - centímetros
g/t - gramos por toneladas

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HOT - Harzburgite Ophiolite Type
Fig. - figura
Kg/mm2 - Kilogramo por milímetro cuadrado
λ(nm) - longitud de onda de la luz ,en el espectro visible, en nanómetros
mm - milímetros
menas mas. - menas masivas
ppm - partes por millón
P - peso en gramos
PGE - Platinum Group Elements
R(%) - capacidad de reflejo de los minerales metálicos
s - segundos
µm - micrones
VHN - microdureza Vickers
t - tiempo

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CAPITULO I

CARACTERISTICAS GEOGRAFICAS, ECONOMICAS Y GEOLOGICAS
DE LA REGION DE MOA-BARACOA Y DE LOS YACIMIENTOS “CAYO
GUAN” Y “POTOSI”.

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Capítulo I. Características Geográficas, Económicas y Geológicas de la Región de
Moa - Baracoa y de los Yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”.
Introducción
Características geográficas de la Región de Moa - Baracoa
•

Situación geográfica

•

Orografía

•

Hidrografía

•

Clima

•

Flora y Fauna

Características económicas de la Región de Moa - Baracoa
• Recursos humanos
• Recursos minerales
• Recursos agrícolas y forestales.
Características geológicas de la región de Moa - Baracoa
Particularidades geológicas de la mineralización cromífera en los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”.
Criterios sobre la prospección de la mineralización cromífera en la región de
Moa - Baracoa.
Introducción
En el capítulo se exponen los rasgos fundamentales de las características geográficas,
económicas y geológicas de la región de Moa - Baracoa. Se hace énfasis en las características geológicas de la asociación ofiolítica y de los yacimientos cromíferos de “Cayo Guan “ y “Potosí” así como los criterios y principios sobre la prospección de la mineralización cromífera, (Muñoz Gómez, J.N., 1994)82. Al exponer los rasgos esenciales de
las características geológicas se incluyen los conocimientos más actuales de la literatura especializada sobre el tema, la cual ha sido referida en el texto y aparece en la
bibliografía consultada. Asimismo, se incluyen las consideraciones del autor en los
temas tratados.
Características geográficas de la Región de Moa - Baracoa
• Situación geográfica
La región de Moa - Baracoa está localizada geográficamente entre los límites siguientes:

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Norte: Océano Atlántico
Sur: Provincia de Guantánamo
Este: Provincia de Guantánamo
Oeste: Municipio de Sagua de Tánamo.
La región de estudio propiamente dicha abarca las áreas de los campos meníferos de
los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”, los que se ubican en las márgenes de los ríos
“Cayo Guan” y “Yamanigüey”, respectivamente.
• Orografía
La orografía de la región de estudio comprende la porción más oriental de las montañas del nordeste cubano, conocidas como las Cuchillas de Moa y Las Cuchillas del
Toa. En sentido general, el relieve es montañoso, representado por colinas y pequeñas
cimas que oscilan entre los 600-800 metros sobre el nivel medio del mar, como intervalo más frecuente; el punto de mayor altitud es el Alto de La Calinga con 1100 metros
sobre el nivel del mar.
El sistema orográfico está orientado en dirección E-W a NE-SW, direcciones que
siguen líneas paralelas o subparalelas con el eje longitudinal de la Isla de Cuba.
Existe un marcado predominio de pendientes suaves (ángulos 15º- 20º- 30º), lo cual
nos indica la existencia de un buen grado de disección vertical del relieve, lo que no excluye la presencia de abruptas pendientes con ángulos próximos a 70º-80º.
Un rasgo típico de la orografía de la región es la existencia de pequeñas mesetas con
áreas desde dos hasta seis kilómetros cuadrados en las cuales se han desarrollado
potentes cortezas de intemperismo ferroniquelíferas de perfil laterítico, motivado por la
acción conjunta de factores geológicos exógenos en las litologías máficas y ultramáficas del complejo ofiolítico, las cuales tienen predominio en el área de estudio. Los
procesos erosivos son intensos y las corrientes fluviales han escindido las litologías
máficas, ultramáficas y vulcanógenas originando valles profundos en forma de V, verificándose la juventud de los procesos erosivos.
• Hidrografía
La red hidrográfica del área de estudio se caracteriza por la presencia de ríos principales que están entre los más caudalosos del país; ríos tributarios y una densa red de
cañadas que constituyen la red hidrográfica más importante de la nación por el volumen de sus aguas. Los de mayor importancia en la zona son “Toa”, “Jiguaní”, “Cayo
Guan”, “Moa”, “Punta Gorda”, “Quesigua”, entre otros.

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Cayoguan

Potosí

O

C

EA

N

NO
A

TL

A

N

TI

CO

Holguín

Moa

Baracoa

Santiago de Cuba

0

40

80

Guantanamo

120

160

Km

Leyenda
Area de ubicación de los yacimientos minerales cromíferos estudiados.

Fig. No. I-1. Ubicación Geográfica de los Yacimientos Cayo Guam y Potosí.
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Todos se mantienen en caudal durante todas las épocas del año, incluyendo los tributarios y una buena parte de las cañadas, lo cual es originado por las copiosas precipitaciones que se producen en la región, siendo el volumen de las precipitaciones
superiores a los 1000 milímetros al año. Esa enorme reserva hídrica - la mayor del
país - no se explota como fuente de energía eléctrica ni se utiliza en la agricultura, aunque existen planes perspectivos para su utilización en ambos renglones económicos;
en la actual situación todo el volumen de agua se vierte al Océano Atlántico.
• Clima
La región de estudio se caracteriza por condiciones climáticas propias de un clima tropical lluvioso, muy húmedo y con precipitaciones mayores a los 1000 mm/año. Las
particularidades de la orografía y por ende de su relieve inciden en buena medida en
las características climatológicas de la región, además de la latitud geográfica - latitud:
20º Norte -. La conjugación del relieve y su alineación entre el Este y el Noreste con la
dirección de los vientos alisios procedentes del océano Atlántico ocasionan que el aire
cargado de humedad es frenado por el sistema montañoso, originando las intensas
precipitaciones que se producen en la mayor parte del año.
La época de mayor volumen de las precipitaciones se producen desde septiembre
hasta marzo, - época lluviosa -, coincide con la temporada invernal y de abril a agosto,
- época de seca - que coincide con la primavera y el verano. En el resto del país, como
puede valorarse, el régimen de precipitaciones está invertido en comparación con el
régimen de lluvias existentes en la región de Moa - Baracoa.
Las variaciones de las temperaturas son pequeñas en sentido general, manifestándose
temperaturas cálidas, - próximas a los 28ºC - 30ºC -, en los meses de verano, en
cambio, las temperaturas mínimas se presentan en la temporada invernal, siendo enero
y febrero los meses más fríos motivado por el arribo de los frentes fríos prove-nientes
del continente. Es una peculiaridad de las condiciones climatológicas del terri-torio que
los frentes fríos se mantengan frecuentemente estacionarios, ocasionando los valores
altos de precipitaciones durante la temporada invernal.
La conjugación de la composición máfica y ultramáfica de los horizontes del complejo
ofiolítico, las características del relieve y del clima, propios de la región, constituyen los
factores geológicos hipergénicos fundamentales que dieron lugar a la formación de las

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OCE
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Holguín

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Moa

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Baracoa

S. de Cuba

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ESCALA 1: 300 000

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Moa

Figura No. I - 2 Red Hidrográfica de la Región Moa - Baracoa.

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Guantánamo

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potentes y ricas cortezas de intemperismo de perfil laterítico, lo que ha sido señalado
por varios autores (Smirnov, V.I., 1986)105 .
• Flora y Fauna
La vegetación de la región de estudio se corresponde con la de un clima tropical
húmedo acompañado de abundantes precipitaciones, la vegetación es exuberante y se
caracteriza por la existencia de hierbas, arbustos, plantas trepadoras, plantas endémicas y árboles maderables los que en conjunto originan una densa floresta. En la
zona de “La Melba”, próximo al yacimiento “Mercedita”, existe una reservación de la
flora y la fauna bajo protección de la Academia de Ciencias de Cuba, la que constituye
un verdadero tesoro de la vegetación autóctona de nuestro país. Asociada a la flora,
vive y se desarrolla una rica fauna, caracterizada por aves: cartacubas, palomas
rabiche, cotorras, carpinteros, sinsontes, caos, gavilanes y tocororos, - el ave nacional
-, en menor grado existen reptiles y mamíferos.
En la región existe una amplia variedad de especies de maderas preciosas, entre otras:
cedro, caoba, caguairán, majagua, jiquí, jacuma, granadillo, predominando los bosques
de gimnospermas representados por extensas áreas de pinus cubensis. También es
típica en la región la presencia de cocoteros, sobre todo en las inmediaciones de la ciudad de Baracoa y en las zonas próximas al litoral, donde también se desarrollan
extensas áreas cubiertas por mangle costero.
La existencia de una flora y fauna típicas del país en la región de estudio convoca a
mantener y conservar el medio ambiente, de forma tal, que los trabajos de prospección
y exploración geológica lo afecten lo menos posible y prever su restauración para bien
de las actuales y futuras generaciones de cubanos.
Características económicas de la región de Moa - Baracoa
La región de Moa - Baracoa se extiende desde el municipio de Moa, provincia de
Holguín, hasta el extremo oriental de la provincia de Guantánamo, a continuación se
recogen los aspectos más dinámicos de la economía.
• Recursos humanos
Constituyen el eje fundamental de la economía de la región de Moa - Baracoa al disponerse de una fuerza altamente calificada compuesta de técnicos de nivel superior,
técnicos medios, obreros calificados, todos con elevada experiencia productiva, los que
se encuentran laborando en las Empresas de la Unión del Níquel, Empresa Construc -

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tora Integral No. 3, la Empresa Cromo - Moa y en el Instituto Superior Minero Metalúrgico, en el que se ha formado una parte importante de los profesionales de la rama
minero - metalúrgica. Complementan los recursos humanos de la zona profesores,
maestros y profesionales de la Salud, indispensables para el funcionamiento pleno de
la sociedad; se incluyen profesionales de diversas ramas del saber.
En la región de Moa - Baracoa gracias a los esfuerzos de la Revolución existen todos
los niveles de enseñanza, situación ésta que la sitúa en un lugar privilegiado del país,
pues es el único municipio de la nación que no siendo capital provincial, cuenta con
todos los niveles de educación.
• Recursos minerales
La región de Moa - Baracoa es una de las zonas privilegiadas de nuestro país al tener
en su suelo reservas de minerales que la hacen el centro minero nacional. Sobre las
litologías máficas y ultramáficas se ha desarrollado una potente corteza de intemperismo de perfil laterítico con menas residuales de níquel, hierro y cobalto; en ese
sentido, Cuba ocupa unos de los primeros lugares a nivel mundial por sus reservas de
níquel, así como por sus reservas de cobalto. Asimismo, unido a la corteza de intemperismo se localiza una de las reservas más importantes de mineral de hierro a escala
mundial.
Vinculado a la corteza de intemperismo se encuentran importantes reservas de espinelas cromíferas diseminadas que a consideración de Thayer los volúmenes sobre
pasan las 4 650 toneladas métricas por hectárea de lateritas hasta una profundidad de
30 centímetros (Thayer, T.P., 1942)111.
En la región de Moa - Baracoa se localizan los principales yacimientos de espinelas
cromíferas del tipo refractario, en la actualidad se explotan los yacimientos “Mercedita“
y “Amores“. Se cuenta además con reservas de piedras ornamentales, decorativas, arcillas rojas y probablemente reservas considerables, aun no evaluadas, de caolinita en
las cortezas desarrolladas sobre litologías máficas (Orozco Melgar, G., comunicación
personal).
Las reservas de minerales en Moa y sus perspectivas en la localización de yacimientos
de metales preciosos, raros y dispersos no han sido agotadas y constituyen direcciones
importantes para la prospección geológica en el futuro mediato.
• Recursos agrícolas y forestales
Las propias características de los suelos de la región, fundamentalmente los lateríticos
desarrollados sobre las litologías máficas y ultramáficas del complejo ofiolítico, no son
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favorables para el cultivo, por lo que la región tiene producciones limitadas provenientes del agro, no obstante, se cosechan limitadas cantidades de café, cacao, coco,
malanga y algunas frutas en las áreas montañosas.
Los recursos forestales son unos de los mayores del país, constituidos por maderas
preciosas y grandes reservas de pinus cubensis. En la actualidad se ejecutan, como
loable acción de protección del medio ambiente, la reforestación de las áreas minadas
con el fin de proteger el suelo de la intensa erosión así como para incrementar las reservas forestales.
La región de Moa - Baracoa está enlazada por carretera con todo el país, existen las
carreteras desde Moa hasta la ciudad de Baracoa y de ésta a Guantánamo (y a través
de esta vía con Santiago de Cuba), de igual manera, con la ciudad de Holguín y con el
resto del país. También existen comunicaciones aéreas con Santiago de Cuba, Holguín y Ciudad de la Habana.
En la región existen recursos turísticos, aún no explotados a plenitud, con su paisaje
tropical, la barrera coralina y se puede desarrollar el turismo científico especializado al
existir uno de los complejos ofiolíticos mayores del mundo.
En la región se encuentran en explotación dos plantas procesadoras de las menas
niquelíferas y una tercera está en fase de terminación. Se incluye además la Empresa
Mecánica del Níquel. En Punta Gorda se localiza la planta beneficiadora de mineral
cromífero. La actividad portuaria complementa las principales actividades económicas
de la región, sin lugar a dudas, una de las más prósperas y ricas del país.
Características geológicas de la región de Moa - Baracoa
La geología regional de Moa - Baracoa se caracteriza por la presencia predominante de
la asociación ofiolítica representada esencialmente en los complejos máficos, ultramáficos y en menor grado por el complejo oceánico, raramente se reporta la existencia
del nivel de tectonitas ultramáficas. Además de las litologías de la asociación ofiolítica
están presentes las secuencias del arco volcánico del Cretácico, las que se encuentran
en contacto tectónico con las ofiolitas. Secuencias flyschoides y con características
olitostrómicas representadas por las formaciones Mícara y La Picota respectivamente,
complementan el marco geológico regional.
Al resumir los rasgos geológicos de la región de Moa - Baracoa, caracterizada por un
amplio predominio de la asociación ofiolítica, es indispensable exponer los dos puntos

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de enfoque en las concepciones geológicas sobre la constitución y emplazamiento de
las litologías máficas y ultramáficas serpentinizadas en el nordeste de Cuba.
El primer punto de vista fue expuesto por varios investigadores que desde las primeras
décadas de este siglo consideraron a las ultramafitas y a las rocas graboides asociadas
como rocas intrusivas las que se emplazaron en el primer estadio del desarrollo geosinclinal a fines del Cretácico superior así fue considerado por Adamovich y Chejovich
durante los trabajos de levantamiento geológico regional llevados a cabo en los primeros años de la década de los sesenta (Adamovich, A., Chejovich, V. et al., 1963)2.
El segundo y más actual fue el resultado de investigaciones posteriores de carácter
regional, sobre todo levantamientos geológicos, en las que consideraron a las litologías
máficas y ultramáficas serpentinizadas y al resto de los complejos como pertenecientes
a la asociación ofiolítica y su emplazamiento en la corteza superior se explica a través
de las concepciones de la tectónica global o tectónica de placas, como se conoce
comúnmente, en ese sentido se destacan los trabajos de (Nagy, et al.,1983)89,
(Fonseca, et al., 1989)33,34, (Iturralde-Vinent, M., 1989)51,52, (Gyarmati, et al., 1990)44 .
Trabajos posteriores han contribuido a esclarecer el emplazamiento de la asociación
ofiolítica en el archipiélago cubano. La clasificación propuesta por Iturralde-Vinent, en
correspondencia con la propuesta inicial de Pieve (1969, 1980, 1981), (Iturralde-Vinent,
M. 1996)52, presenta dos unidades principales: complejos melanocráticos y los
complejos oceánicos, ambas unidades agrupan todas las litologías de la asociación
ofiolítica. La clasificación se recoge en la Tabla No. I-1, la cual se publica en el
presente trabajo por autorización del autor Iturralde-Vinent (comunicación personal).
La clasificación asumida por Iturralde-Vinent (1994)52 , está en correspondencia con la
posición tectónica y la constitución geológica de las ofiolitas, éstas se subdividen en:
Ofiolitas del Cinturón Septentrional
• Faja de Cajálbana
• Faja de Mariel - Holguín
• Faja de Mayarí - Baracoa
Ofiolitas anfibolitizadas
Ofiolitas de los terrenos suboccidentales
En la faja Mayarí - Baracoa se incluye la región de Moa - Baracoa en la cual, como es
conocido, existe un predominio de los complejos del fundamento melanocrático,
aunque también se manifiestan litologías vulcanógenas de los complejos oceánicos tal

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como ha sido reportado por Quintas (1988)97, al estudiar las secuencias volcánicas del
valle del río Quibiján en Baracoa. En ese sentido, Quintas señala: “…son lavas de color
verde oscuro y negro, a veces amigdaloidales (capas de 3-4 metros), lavas brechas basálticas,
lavas basálticas, lavas presentando textura en almohadillas (pillow lavas)…”(pág.15)

(Quintas,

97

F., 1988) . Las litologías del fundamento melanocrático están separadas de las litologías vulcanógenas - sedimentarias del arco volcánico del Cretácico por fallas regionales y locales, por tal razón, los contactos entre ambas unidades son tectónicos, lo
que constituye una particularidad de la geología en la región de Moa - Baracoa.
La mayoría de los investigadores consideran que la asociación ofiolítica en Moa - Baracoa es un enorme manto alóctono que está cubierto transgresivamente por depósitos
de las formaciones “Mícara” y “La Picota” (Iturralde-Vinent, M., 1994)52.
En los afloramientos de la asociación ofiolítica, principalmente en sus complejos
peridotíticos, predominan las harzburgitas sobre el resto de las demás litologías máficas y ultramáficas, lo que ha sido corroborado por varios investigadores (Fonseca, E.
et al., 1991)33 . De acuerdo con Leblanc, M. y Nicolas, A. (1992)68 este tipo de macizo
se clasifica como: harzburgítico (HOT).
Se ha podido demostrar que en las litologías del complejo ofiolítico en la región de
Moa - Baracoa predominan las texturas brechosas, por lo que se considera por varios
autores que las litologías afloradas, dado su alto grado de fracturación, representan
una gran brecha (Iturralde-Vinent, M., 1994)52 . El resto de las litologías de los cúmulos
ultramáficos está representado por dunitas serpentinizadas, dunitas enstatíticas, wehrlitas y lherzolitas serpentinizadas y en menor grado peridotitas plagioclásicas.
El complejo cumulativo máfico está representado por gabros normales, gabros olivínicos, gabro-noritas y noritas (Fonseca, E. et al.,1991)33. Como litología más joven y
cortante al resto de las litologías máficas y ultramáficas se tiene a los diques de gabropegmatitas los que presentan grandes cristales de enstatita y anortita, siendo más unmerosos cuando se asocian a la mineralización cromífera (Guild y Albear, 1947)41,
(Muñoz Gómez J.N. y Campos Dueñas, M., 1992)79.
El emplazamiento de las ofiolitas y su procedencia desde su constitución como antigua
corteza oceánica hasta su posición actual es aun uno de los problemas geológicos en
los que se presentan diferentes puntos de vista.
Como ha sido señalado, las concepciones iniciales de su formación y emplazamiento
se concibieron como intrusiones máficas y ultramáficas vinculadas con el primer estadio del geosinclinal cubano (Adamovich, A. y Chejovich, V., 1963)2 .
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Tabla No. I-1 Constitución general de las ofiolitas cubanas. [Tomada de M. Iturralde-Vinent, con
52
autorización del autor ]. (Iturralde-Vinent, M., 1994) .

Complejos del Fundamento Melanocrático
Peridotítico
(Tectonitas)

Transicional

Cumulativo

Harzburgitas, en menor grado websteritas y lherzolitas, con
bolsones aislados de dunitas, todas serpentinizadas. Raros
diques de gabroides. Ocasionalmente cromititas.
Harzburgitas, lherzolitas y websteritas con bolsones y bandas
duníticas, todas serpentinizadas, a veces con cromititas.
Gabroides como cuerpos y diques. En ocasiones haces de
diques de plagioclasitas y gabroides. Diques aislados de
plagiogranitos.
Cúmulos máficos (gabros olivínicos, noritas, troctolitas y anortositas) y ultramáficos (lherzolitas, websteritas, harzburgitas y
raras dunitas, todas serpentinizadas) Ocasionales cuerpos y
venas cortantes de cromititas. Diques de gabroides, plagioclasitas, y plagiogranitos. En la parte superior de la sección a
menudo aparece un cuerpo potente de gabros isotrópicos.

Complejos Oceánicos

Diques de diabasas
Efusivos-sedimentarios

Diques de diabasas, gabro-diabasas y doleritas, aislados o en
haces poco densos, emplazados entre los complejos transicional y cumulativo, en menor grado en el complejo peridotítico. Raramente masas de diques paralelos entre basaltos.
Diabasas, basaltos afíricos, subafíricos y variolíticos, hialoclastitas, silicitas y radiolaritas, lutitas tufíticas, calizas, etc.

También se cuenta con los puntos de vista de Kozary, Knipper y Cabrera (1974)58 en
los que se fundamentan los mecanismos de emplazamiento en frío de las litologías
máficas y ultramáficas a partir del manto superior, señalando que el macizo alóctono y
su emplazamiento provienen del norte. Iturralde-Vinent (1976-1977) y Cobiella (1978)
basándose en la posición de las secuencias olitostrómicas de La Picota sugieren que
los mantos ofiolíticos proceden del sur (Iturrlade-Vinent, M., 1994)52, los que se originaron desde la falla axial cubana.
Consideraciones alternativas al emplazamiento y origen de los mantos ofiolíticos es
que los mismos se originaron por procesos de obducción de la antigua corteza oceánica cuando se produjo la coalición entre Cuba y la porción meridional de la plataforma
de Bahamas, criterio expuesto por Gealey (1980), Wadge y otros (1984), IturraldeVinent y otros (1994), citados por Lewis y Draper.(Lewis, J.F. and Draper, G., 1990)72 .
Particularidades geológicas de la mineralización cromífera en los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”
Al resumir las particularidades geológicas de los yacimientos “Cayo Guan” y
“Potosí”, ubicados desde el punto de vista geológico en las litologías del fundamento

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melanocrático de la asociación ofiolítica en la región de Moa - Baracoa, es necesario
puntualizar las diferencias de la información geológica disponible, como se conoce,
estos yacimientos cromíferos fueron explotados prácticamente sin contar con investigaciones geológicas detalladas. El yacimiento “Cayo Guan” está mejor estudiado, sin
dudas, que el yacimiento “Potosí”, no obstante, existen varios rasgos comunes entre
ambos yacimientos de menas cromíferas.
• Yacimiento “Cayo Guan”
Localizado en el angosto valle del río “Cayo Guan”, el campo menífero del mismo nombre, está integrado además por el yacimiento “Cromita” y pequeñas manifestaciones
tales como “Narcizo”, “Las Deltas” y otras de menor importancia.
En la década de los cuarenta el área fue estudiada por Thayer (1942)111 y Guild y
Albear (1947)42, años más tarde los yacimientos cromíferos se investigaron por
Kenarev y Murashko (1963)57 , Dzubera (1974)32 y más recientemente por Fonseca, E.
et al. (1991)33 y Guerra, C.V., et al., (1995)42.
El yacimiento se localiza desde el punto de vista geológico en las litologías cumulativas
ultramáficas muy próximas a los cúmulos máficos, petrológicamente las rocas ultramáficas están integradas por harzburgitas serpentinizadas, dunitas enstatíticas y dunitas
serpentinizadas. El complejo cumulativo gabroide está representado por gabros normales, gabros olivínicos, troctolitas y noritas (Fonseca, E. et al., 1991)34, (Guerra, C.V.,
et al., 1995)42.
En sentido general, las litologías ultramáficas se presentan estratificadas y la mayoría
de los cuerpos minerales, en forma de lentes, son concordantes con las litologías
encajantes. No obstante, los diques de gabro-pegmatitas son cortantes a las litologías
presentes así como a la mineralización cromífera, siendo los mismos más abundantes
en los cuerpos minerales cromíferos (Guild, P., 1947)41 , (Thayer,T.P., 1942)111 y (Muñoz Gómez, J.N., 1995)80.
La mineralización cromífera está rodeada por dunitas y dunitas serpentinizadas las que
localmente transicionan a dunitas enstatíticas y a harzburgitas serpentinizadas. Thayer
(1942)111 y Guild (1947)41 habían coincidido en la presencia de texturas planas, destacando que las mismas son paralelas a la foliación de las peridotitas.
La composición química de la mineralización cromífera es muy similar entre los cuerpos minerales, por lo que a consideración de Thayer (1942)111 y de Guild (1947)42 se
trataba de un solo cuerpo lentiforme que fue cortado y desplazado por fallas, como

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sucede con el cuerpo mineral “Franklin“, - cuerpo casi isométrico, podiforme - que
está completamente limitado por fallas (Guild, P. y Albear J. F., 1947)41.
La mineralización cromífera masiva en los cuerpos minerales se acompaña de sulfuros
tales como pirita, calcopirita y millerita (Fonseca, E. et al., 1991)33. Se han identificado
fases de mineralización de los elementos del grupo del platino, representado en la serie isomórfica laurita-erlichmanita. (Distler,V.V., Falcon, H.J., Muñoz Gómez, J.N.,
Campos Dueñas, M.,1989)28 y (Muñoz Gómez, J.N. et al., 1991)84.
La similitud mineralógica entre los yacimientos "Cayo Guan" y “Potosí” y la existencia
de paragénesis minerales - platinífera y sulfurosa - semejantes en ambos yacimientos es la causa fundamental para que en el cuerpo de la memoria no se incluya un
capítulo de mineralogía de "Cayo Guan"; además de haberse tratados estos contenidos por otros investigadores cubanos y extranjeros (Thayer, T.P., 1942)111 , (Guild,
P.M., et al., 1947)41, (Fonseca, E., et al., 1991)33 y (Guerra, C.V. y Navarrete, M.,
1995)42.
• Yacimiento “Potosí”
Se encuentra ubicado en el valle del río “Yamanigüey“ y el campo menífero del yacimiento lo integran varias manifestaciones minerales, siendo la de mayor importancia
“Tío Folio“. El yacimiento “Potosí” fue estudiado por Thayer (1942)111 , Kenarev
(1996)57

y recientemente por Muñoz Gómez y Campos Dueñas (1992)79 , Muñoz

Gómez (1995)80 y Lewis, F.J. et al.(1996)74.
El yacimiento “Potosí” está representado por un cuerpo en forma de lente concordante
a la estratificación de las dunitas, dunitas serpentinizadas y harzburgitas serpentinizadas, el cual fue dislocado en bloques por fallas de postmineralización.
En el área el complejo cumulativo gabroide se localiza por debajo de las litologías
cumulativas ultramáficas. Se destacan en las harzburgitas serpentinizadas finas intercalaciones (desde 3 hasta 15 centímetros) de wehrlitas y lherzolitas plagioclásicas, lo
que constituye una particularidad petrológica del área del yacimiento "Potosí" (Lewis,
F.J. et al., 1996)74.
Es un rasgo típico de la geología del yacimiento “Potosí” la existencia de diques de
gabro-pegmatitas, los cuales como se ha señalado, son cortantes a la mineralización
cromífera así como al resto de las litologías cumulativas ultramáficas. Thayer, al
referirse a la existencia de los diques de gabro-pegmatitas expresó: “… gabbroic
pegmatites cut the ore, and in places the gabbro has been injected into broken ore to produce the
breccia textures…”(pág.

71) (Thayer , T. P. ,1942)111.

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De manera similar Kenarev analizó la presencia de los diques de gabro-pegmatitas y
vinculó su emplazamiento a las zonas de fallamiento, en ese sentido expresó: “… los
cuerpos minerales están cortados por una serie de diques de gabro-pegmatitas y mas raramente
por plagioclasitas, que confirman la presencia de dislocaciones tectónicas después de la
formación del mineral…”
La

(pág. 42-43) (Kenarev, V., 1963)57.

composición de las menas cromíferas masivas presentan características refractarias

y sus particularidades geoquímicas y mineralógicas se exponen en los capítulos III y IV
de la presente memoria.
Los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí” y sus respectivos campos minerales presentan, en común, una serie de particularidades geológicas, petrológicas, geoquímicas y
mineralógicas, entre las cuales debemos señalar:
• Existencia de cuerpos en formas de lentes concordantes a las litologías
ultramáficas y cuerpos podiformes en el yacimiento “Cayo Guan” .
• Presencia de dunitas serpentinizadas alrededor de los cuerpos mine rales cromíferos y transiciones locales a dunitas enstatíticas y poste riormente a harzburgitas serpentinizadas.
• La existencia del complejo cumulativo gabroide en los campos meníferos de ambos yacimientos, acompañadas del predominio de las harzburgitas serpentinizadas como litología predominante del fundamento
melanocrático.
• Existencia de dunitas y otras peridotitas plagioclásicas en forma de
lentes estrechos en las harzburgitas serpentinizadas, siendo las menos
abundantes las wehrlitas y lherzolitas plagioclásicas.
• El complejo cumulativo máfico está representado por gabros normales,
gabros olivínicos, troctolitas, noritas y gabro-noritas.
• Los diques de gabro-pegmatitas son cortantes a las litologías cumulativas máficas y ultramáficas así como a la mineralización cromífera,
siendo más abundantes en los cuerpos minerales cromíferos, lo que
constituye una particularidad petrológica en ambos campos meníferos.
• Alta manifestación de los procesos de agrietamiento, esquistosidad y
brechamiento de las litologías de la asociación ofiolítica y de las espinelas cromíferas, lo que ha complicado la yacencia primaria y ha desplazado los cuerpos minerales cromíferos.

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• Características geoquímicas, mineralógicas y genéticas de la mineralización cromífera, donde se presentan similitudes y diferencias en las
menas masivas, las que se exponen en los capítulos II - III - IV de la
presente memoria.
Por todo lo anteriormente expuesto, en relación a las particularidades geológicas, petrológicas y de la yacencia de la mineralización cromífera en ambos campos minerales,
se establecen dos conclusiones:
I. Los campos minerales correspondientes a los yacimientos de espinelas cromíferas de “Cayo Guan” y “Potosí” constituyen en la
actualidad los restos de la antigua zona de transición entre los
complejos cumulativos ultramáficos y máficos en la antigua corteza oceánica.
II. Los yacimientos minerales “Cayo Guan” y “Potosí” de menas cromíferas, independientemente de algunas diferencias geoquímicas
y mineralógicas, se segregaron en un mismo nivel del corte
teórico del perfil de la asociación ofiolítica, lo que constituye una
particularidad de la metalogenia de la mineralización cromífera en
la región de Moa - Baracoa.
Ambas conclusiones tienen incidencia directa al considerar los criterios geológicos,
geoquímicos, petrológicos y mineralógicos en la prospección de la mineralización
cromífera en la región de Moa - Baracoa .
Criterios sobre la Prospección de la Mineralización Cromífera en la Región de
Moa - Baracoa
La prospección de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa data desde los últimos años del siglo pasado los que se fueron intensificando en las primeras
décadas del actual siglo.
La evidencia del control de la mineralización cromífera, asociada espacial y genéticamente a “intrusivos ultramáficos” y en especial las dunitas y dunitas serpentinizadas fue el criterio fundamental que se siguió en las búsquedas de los cuerpos
cromíticos. No obstante, ese principio, en forma general, sigue vigente, aunque su
enfoque no esté fundamentado en la tectónica global y en las actuales concepciones
que se tienen de la asociación ofiolítica, en cuanto a su origen, composición y
emplazamiento.

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Prácticamente, toda la mineralización cromífera, - yacimientos y manifestaciones -,
ha sido descubierta porque las mismas han aflorado producto de la intensa erosión.
Los trabajos geológicos de prospección se incrementaron en esas áreas, donde algunas manifestaciones se convirtieron posteriormente en importantes yacimientos de menas cromíferas refractarias.
En la actualidad y teniendo como fundamento teórico las concepciones sobre el origen,
composición y emplazamiento de la asociación ofiolítica y la posición de la mineralización cromífera en relación con el corte teórico de la antigua corteza oceánica, existen factores geológicos negativos que impiden o limitan el establecimiento de áreas
pronósticas para el desarrollo de proyectos de prospección en la región de Moa Baracoa. Estos factores negativos se relacionan a continuación: (Muñoz Gómez, J.N.,
1994)82
• Los trabajos de levantamiento geológicos regionales a escala 1: 50 000 si
bien han posibilitado esclarecer las relaciones entre las litologías de la asociación ofiolítica y las secuencias vulcanógeno-sedimentarias del arco volcánico del Cretácico y las litologías de las formaciones Mícara y La Picota así
como otros importantes problemas petrológicos y estructurales, no han solucionado la diferenciación litológica de los complejos cumulativos máficos y ultramáficos.
• El emplazamiento alóctono de la asociación ofiolítica en su actual posición,
mediante complicados procesos de obducción de la antigua corteza oceánica,
sin lugar a dudas, perturbó y dislocó la yacencia primaria de las litologías
de la asociación ofiolítica y de la mineralización cromífera asociada. En
ese sentido, es necesario destacar las consideraciones expuestas por Iturralde-Vinent por la incidencia que tienen en la prospección de la mineralización cromífera: “… Los macizos de ofiolitas usualmente están intensamente
deformados debido a la acción de múltiples eventos tectónicos. Quien observa la
representación de las ofiolitas en los mapas geológicos puede crearse la falsa
impresión, a primera vista, que se trata de potentes macizos internamente poco
dislocados (Fig. 1 ), pero la realidad es completamente distinta. Por lo general es muy
difícil encontrar afloramientos extensos de rocas poco deformadas, pues las ofiolitas
son rocas brechosas con texturas muy variables, cuyos bloques han sufrido toda clase
de rotaciones y deformaciones… las deformaciones de los macizos de ofiolitas a
menudo destruyen gran parte de las estructuras primarias y relaciones originales entre
los distintos tipos de litologías…”(

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pág.98) (Iturralde-Vinent, M., 1994)52.

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• Desplazamientos horizontales, fallamiento, plegamiento y serpentinización de las litologías máficas, ultramáficas y de la mineralización
cromífera asociada, posteriores al emplazamiento alóctono, lo que ha complicado aún más la actual posición de la asociación ofiolítica respecto a las
secuencias vulcanógeno-sedimentarias del arco volcánico del Cretácico y las
secuencias flyschoides y olitostrómicas de las formaciones Mícara y La Picota, respectivamente. En la región de Moa - Baracoa es casi una regularidad
que el complejo máfico ocupe posiciones hipsométricas inferiores a las del
complejo cumulativo ultramáfico.
• El desarrollo de una potente corteza de intemperismo producto de la conjugación simultánea de factores geológicos hipergénicos sobre las afloradas
litologías máficas y ultramáficas de la asociación ofiolítica, han devenido en
ricos yacimientos de hierro, níquel y cobalto, pero ha impedido y limitado la
aflorabilidad de las litologías, por ende, ha dificultado el mapeo y la documentación geológica, así como la diferenciación petrológica de los complejos.
• Incide de forma negativa en la prospección de la mineralización cromífera el
amplio desarrollo de la vegetación exuberante que cubre en gran parte todas
las litologías de la asociación ofiolítica así como las características del relieve
abrupto que predomina en la región de Moa - Baracoa.
Teniendo presente los factores geológicos y la existencia de determinadas regularidades geólogo-estructurales, petrológicas, geoquímicas y mineralógicas, el autor recomienda una metodología de prospección que contempla dos etapas en su ejecución,
en sus respectivas escalas, donde se conjugan los resultados geológicos expuestos y
los resultados de las investigaciones geoquímicas y mineralógicas en los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”.
La metodología, de la cual se hace mención en las recomendaciones, no establece las
áreas perspectivas para efectuar la prospección de la mineralización cromífera, pero sí
aporta y recoge la sucesión de trabajos y tareas a desarrollar para investigar e identificar los restos de las antiguas zonas de transición entre las litologías máficas y
ultramáficas de la asociación ofiolítica como premisa esencial e indispensable para
poder realizar trabajos de prospección, considerándose como el principal criterio
científico del control de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa.

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Fig. No. I-3 Corte Teórico Idealizado de los Restos de la Zona de Transición entre
los Complejos Máficos y Ultramáficos. Yacimientos "Cayo Guan" y "Potosí".

Gabros normales
Troctolitas
Gabro - noritas
Gabros olivínicos

Contacto Tectónico
Werlitas plagioclásicas
Lherzolitas plagioclásicas
Dunitas plagioclásicas
Harzburgitas serpentinizadas
Schlieren cromíticos
Diques de gabro - pegmatitas

Harzburgitas serpentinizadas
Websteritas serpentinizadas
Diques de gabro - pegmatitas con cromitas brechoides
Cuerpos cromíticos con envoltura dunítica

Contacto Tectónico

Peridotitas piroxénicas serpentinizadas

Dunitas serpentinizadas
Dunitas enstatíticas
Cuerpos cromíticos lentiformes (?)
Harzburgitas serpentinizadas.

Harzburgitas serpentinizadas

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CAPITULO II

CARACTERISTICAS GEOQUIMICAS DE LA MINERALIZACION
CROMIFERA DEL YACIMIENTO “CAYO GUAN”

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Capítulo No. II. Características Geoquímicas de la Mineralización Cromífera del
Yacimiento " Cayo Guan "
Introducción
Espinela cromífera. Generalidades
Espinelas cromíferas masivas
Espinelas cromíferas accesorias
Resultados geoquímicos.
Introducción
En el capítulo se recogen las principales características geoquímicas del yacimiento
“Cayo Guan” y su objetivo fundamental es analizar el comportamiento y papel de los
elementos químicos que conforman la celda unidad de la espinela cromífera así como
las implicaciones que en el orden genético se derivan del estudio geoquímico de la mineralización cromífera en el campo mineral del yacimiento.
Mediante la caracterización geoquímica de la mineralización cromífera se ha podido
argumentar el carácter o tendencia genética de las menas cromíferas en el campo mineral del yacimiento “Cayo Guan”. Asimismo se han obtenido un determinado número
de resultados geoquímicos los que contribuyen a un mayor conocimiento del área de
estudio.

Con el empleo de la microscopía electrónica de barrido se determinó la composición
química de las espinelas cromíferas, las que se expresan en óxidos de los elementos
químicos que integran la celda unitaria del mineral.

Se investigó un total de 73 muestras de espinelas cromíferas las que se distribuyen en:
•

Espinelas cromíferas masivas ( menas ): 15 muestras.

•

Espinelas cromíferas accesorias en litologías de los complejos máficos y ultramáficos: 58 muestras, de ellas:
•

Accesorias en harzburgitas: 10 muestras (complejo ultramáfico)

•

Accesorias en gabros y troctolitas: 48 muestras (complejo máfico)

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Espinela Cromífera. Generalidades
Las espinelas cromíferas son óxidos múltiples que responden a la estructura:
[ X 2+ ]8 [ Y3+ ]16 O32
Presentando dos posiciones [ X - Y ] en las cuales se ubican átomos no equivalentes,
con la excepción del Fe2+ y Fe3+ los que comparten ambas posiciones respectivamente.
La distribución del oxígeno en la celda unidad forma un empaquetamiento cúbico
compacto; en la celda cristalográfica unidad los cationes bivalentes se sitúan en [X 2+] y
pueden estar representado por: Mg2+, Fe2+, Zn 2+ , Mn 2+, Ni2+ entre otros, los cationes
trivalentes se ubican en la posición [Y3+] y están representados por los cationes siguientes: Al3+ , Cr3+, Fe3+ , Ti3+ , V3+ entre otros menos comunes. Se ha podido comprobar que los cationes bivalentes forman soluciones sólidas completas y los cationes
trivalentes forman soluciones sólidas incompletas, a esas características se les asume
la amplia variedad de propiedades físicas de las espinelas cromíferas (Hurburt, J. K.,
1984)48
Entre las propiedades físicas de las espinelas cromíferas se pueden mencionar las que
a continuación relacionamos: (Demidov, V. y Muñoz Gómez. J.N., 1989)23
• Cristalizan en el sistema cúbico, isométrico: 4/m32/m
• Dimensión de las celda unidad: 8,34 A0
• Dureza Mohs: 5,5
• Microdureza Vickers: 1036-2200 kg/mm2
• Densidad: 4,6 g/cm3
• Isotrópico, color gris claro en luz reflejada (en aire)
• Reflejos internos pardos oscuros (en inmersión)
La composición química general de las espinelas cromíferas está caracterizada por la
presencia de los siguientes elementos químicos, expresados en óxidos: Cr2O3, MgO
FeO, Al2 O3, Fe2O3 cuya suma es aproximadamente el 98,0% del peso de las muestras, el resto está dado en contenidos bajos de: MnO, NiO, TiO2, ZnO y ocasionalmente VO3, se asocian además sulfuros de Ni, Fe y Cu, magnetita, arseniuros y
fases de los elementos del grupo del platino (PGE), bien en inclusiones mecánicas
(elementos nativos y sus aleaciones), o formando parte de las estructuras de los sulfuros y arseniuros, los que se formaron durante complicados procesos de diferenciación magmática en la antigua corteza oceánica.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

38

Espinelas Cromíferas Masivas
La composición química de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” se estudió a través de microscopía electrónica de barrido (Tabla No. II-1), obteniéndose una información precisa de su composición expresada en sus componentes
principales (macrocomponentes): Cr2O3 - Al2O3 - FeO - MgO y los componentes secundarios (microcomponentes): TiO2 - NiO - MnO.
Tabla No. II-1 Valores de los contenidos de los componentes principales de las espinelas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa. [Análisis por microsonda electrónica de
barrido].[Rango: Diferencia entre el valor máximo y mínimo].

Oxidos
Cr2O3

Valor Máximo
44.5

Valor Mínimo
35.58

Valor Medio
40.75

Rango
8.92

Al 2O3

29.51

21.16

26.98

8.35

MgO
FeO
TiO2

17.2
28.97
1.26

8.27
12.6
0.06

14.93
15.99
0.29

8.93
16.37
1.2

MnO
NiO

0.3
0.3

0.14
0

0.21
0.13

0.16
0.3

• Macrocomponentes
Las menas masivas presentan un contenido de Cr2O3 que varía entre un 44,5% y
35,8% con un valor promedio de 40,75% y rango estadístico restringido de 8,92%,
ubicándose por su contenido entre los yacimientos cromíticos podiformes, comparándose así con los yacimientos de Nueva Caledonia, Filipinas y Troodos en Chipre.
(Tabla No. II-2).
Por su contenido en porciento de Cr2O3 las menas masivas se clasifican para uso refractario, conclusión que se había enunciado por vez primera por Thayer, refiriéndose
al yacimiento “Cayo Guan”: “... The ore consists of masive coarse-grained chromite containing
38 at 39,5 percent Cr2O3, and having a Cr:Fe ratio of 2,6 to 2,8... this ore is in great demand for
refractories...”

(pág.68).(Thayer, T. P. 1942)111.

Las variaciones del contenido de Cr2O3 en relación con los contenidos de Al2O3 quedan visualizadas gráficamente (Fig. No. II-1). El contenido de Al2O3 varía entre 29,5%
(valor máximo) y 21,16% (valor mínimo) con un promedio de 26,98% y un rango estadístico muy limitado de 8,35 unidades, éstos corroboran aún más el carácter refractario
de las menas cromíferas del yacimiento “Cayo Guan”, así como su carácter de génesis
podiforme en cuanto a los contenidos de alúmina que, de acuerdo a los criterios de
Thayer varían entre 6,0% y 35,0%.(Thayer, T.P.,1964)112.

Departamento de Geología - ISMMM
38

�José Nicolás Muñoz Gómez

39

La relación existente entre los contenidos de Cr2O3 y Al2 O3 muestran una dependencia
lineal inversa que, unido a bajos contenidos de Fe2O3, es una de las características
para delimitar el carácter podiforme o estratiforme de la mineralización cromífera, tal
como ha sido demostrado por otros investigadores (Augé, T. and Maurizot, P., 1995)7,
lo que se analizará más adelante empleando relaciones catiónicas.

Contenidos en Porciento en Peso

45

%%

40

35
Cr2O3%
Al2O3%
30

25

20
0

5

10

15

Número de Muestras
Fig. No. II-1 Diagrama comparativo de los contenidos de Cr2O3 % y Al 2O3 % en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Se ha corroborado estadísticamente que los contenidos de Cr2O3 y Al2 O3 mantienen
una relación inversa al mostrar un coeficiente de correlación de: - 0,54131. Esta dependencia sitúa al yacimiento “Cayo Guan” con características podiformes de su mineralización cromífera.
Atendiendo al contenido de FeO% (expresado el FeO% como hierro total dada las
características de los análisis de microscopía electrónica de barrido, donde se incluyen
los contenidos de Fe2O3% ), en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” se presentan valores máximos con 28,79% y un valor mínimo de 12,6%; presentando un rango estadístico elevado con: 16,37 y un valor medio calculado de
15,98%. Por sus contenidos en FeO las menas cromíferas masivas presentan un

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39

�José Nicolás Muñoz Gómez

40

carácter dual en relación a su génesis (podiformes o estratiformes). Thayer había determinado un valor máximo para el FeO para las menas masivas de los cuerpos podiformes asociados a los complejos ofiolíticos alpinos de FeO=15,0% (Thayer, T. P.,
1976)113, en el caso específico del yacimiento de “Cayo Guan” el valor medio calculado
es superior al establecido por Thayer.
Tabla No. II-2 Valores medios de las menas masivas de varios yacimientos de génesis podiforme.
68
(*) Valores tomados de Leblanc, M. y Nicolas, A., (1992) . (**) Valores tomados de Greenbaum, D. ,
44
(1977) . (***) Valores del presente estudio. Todos los valores en por ciento en peso. [Análisis por
microsonda electrónica de barrido].

Yacimientos Cromíferos

Cr2O3

Al 2O3

FeO

MgO

TiO2

MnO

Total

Tiébaghi-N.Caledonia *
Anna-Madelaine N. Cal.*
Poum-N. Caledonia *
Poum-N. Caledonia *
Acoje-Filipinas *
Coto- Filipinas *
Troodos- Chipre**
Cayo Guan - Cuba ***
Potosí - Cuba ***
Amores - Cuba ***
Mercedita - Cuba ***

58.39
51.42
60.14
29.57
54.93
35.79
54.5
40.75
39.98
36.17
38.43

11.15
19.53
9.56
39
13.15
32
14.15
26.98
22.83
27.32
29.14

14.3
13.68
18.1
12.64
19.75
14.86
12.26
15.99
22.09
17.76
14.53

15.57
14.65
10.93
18.07
11.42
16.53
14.2
14.93
13.01
18.26
16.54

0.11
0.03
0.02
0.25
0.21
0.32
0.19
0.29
1.06
0.24
0.28

0.13
0.5
0.76
0.34
0.17
0.15
0.13
0.21
0.27
0.19
0.26

99.65
99.81
99.51
99.87
99.63
99.65
95.43
99.13
99.24
99.94
99.18

De los contenidos de FeO en las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” se puede
afirmar que existe una ligera tendencia a las características de menas estratiformes.
Los valores de FeO determinados en el yacimiento “Cayo Guan” son inferiores a los obtenidos en las menas del yacimiento " Potosí " (Tabla No. II-2 y Cap. IV).
Por último, entre los macrocomponentes, se incluyen los contenidos de MgO, los cuales varían entre 17,2% (valor máximo) y 8,27% (valor mínimo), con un valor medio de
14.93% y un rango estadístico de 8,23 (Tabla No. II-1). En correspondencia con los
contenidos de MgO en las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” se corresponden dentro de los intervalos de otros yacimientos de menas podiformes, como en
los casos del yacimiento “ Anna -Madelaine “ en Nueva Caledonia, citado por Leblanc y
Nicolas (Leblanc, M., and Nicolas, A., 1992)67.
Se ha podido establecer una baja correlación entre los contenidos de Cr2O3% y MgO%
(coeficiente de correlación: 0,045625), aunque hay muestras específicas en las que se
demuestra una correlación inversa, debido a que al producirse un incremento de Cr2O3
se produce una disminución en el contenido de MgO.

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40

�José Nicolás Muñoz Gómez

Entre las relaciones de los macrocomponentes es de destacarse las presentadas entre
los contenidos de MgO y FeO, a los cuales como ha sido señalado, ocupan las mismas posiciones en la celda unidad de las espinelas cromíferas (posición: X2+), por lo
que ambos elementos y por ende sus óxidos aumentan y disminuyen sus contenidos
de forma inversa, tal como se presenta gráficamente (Fig. No. II-2), lo que permite
además identificar a la espinela cromífera. Un resultado similar se obtiene al utilizar la
relación catiónica: Fe2+- Mg2+.

Fig. No. II-2 Diagrama comparativo entre los contenidos de MgO y FeO en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Al realizarse el análisis estadístico de los contenidos para ambos óxidos se obtuvo una
correlación inversa, signo negativo, muy alta (coeficiente de correlación: = - 0,91441 y
coeficiente de covarianza: = - 9,55159), la situación antes expuesta se analizará con

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�José Nicolás Muñoz Gómez

42

mayor profundidad en el análisis de la distribución geoquímica de los cationes bivalentes y trivalentes en la celda unidad de las espinelas cromíferas.
De suma importancia, entre las relaciones de los macrocomponentes, es analizar el
comportamiento de la alúmina, expresado en los contenidos de Al2O3 en relación con
los contenidos de MgO y FeO, en el primer caso, la relación entre los contenidos de
Al2O3 y MgO se manifiesta una correlación positiva (coeficiente de correlación:
0,613449), que aunque no es un valor alto, sí se manifiesta su carácter de dependencia
lineal, lo cual queda visualizado en el Fig. No. II-3.

%

Contenido en Porciento en Peso

30

25

20
MgO%
Al2O3%
15

10

5
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de Muestras
Fig. No. II-3 Diagrama comparativo de los contenidos de MgO y Al 2O3 en las menas masivas del
yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Como se observa en varias muestras se corrobora lo anteriormente expuesto. En cambio, al efectuar un análisis similar entre los contenidos de Al2O3 y FeO se manifiesta
una correlación inversa entre ambos contenidos (coeficiente de correlación negativa, no
muy alta: - 0,54525). (Fig. No. II-4).
Los datos expuestos anteriormente muestran gráficamente un comportamiento dual del
origen primario de las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, por una
parte, el carácter podiforme se demuestra en los contenidos de Al2 O3, acotados a los

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42

�José Nicolás Muñoz Gómez

43

valores permisibles, en cambio los contenidos de FeO, tal como se analizó oportunamente, apoyan una génesis primaria con características similares a las menas masivas que se asocian a intrusiones estratiformes.(Thayer, T. P., 1964)112.

30

%

Contenidos en Porciento en Peso

28
26
24
Al2O3%

22

FeO%

20
18
16
14
12
10
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de Muestras

Fig. No II-4 Diagrama comparativo entre los contenidos de Al 2O3 y FeO en las menas masivas del
yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

• Microcomponentes
Entre los microcomponentes de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” debemos de mencionar los contenidos de MnO, NiO y TiO2 cuyos valores se
recogen en la Tabla No. II-3, los mismos han sido expresados en porciento en peso del
óxido correspondiente, en porciento en peso del metal y en ppm (g/t) lo cual facilita la
interpretación geoquímica y los análisis estadísticos.
Los contenidos de MnO% en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” oscilan entre 0,30% (valor máximo) y 0,14% (valor mínimo) y 0,21% correspondiente al valor medio calculado, los cuales no son significativos al compararse con
otros yacimientos cromíferos. (Tabla No. II-2).
Del análisis estadístico se comprobó que prácticamente no existe correlación lineal
entre los contenidos de Cr2O3% y MnO% (coeficiente de correlación: - 0,04232), al
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43

�José Nicolás Muñoz Gómez

44

parecer el comportamiento geoquímico del manganeso, en el proceso de cristalización
de las espinelas cromíferas tiende a elevar su concentración hacia los cationes bivalentes en la celda unidad, no ubicándose en los cationes trivalentes.
Tabla No. II-3 Contenidos de los microcomponentes en las espinelas cromíferas masivas del
yacimiento “Cayo Guan”, Moa. [Análisis por microsonda electrónica de barrido].
Muestra
1--64
1--34

TiO2
%
0.227
0.254

Ti
(%)
0.17
0.15

Ti
(ppm)
1700
1500

NiO
%
0.125
0.2

Ni
(%)
0.0982
0.1572

Ni
(ppm)
982.25
1571.6

MnO
Mn
%
(%)
0.196 0.1518
0.19
0.1471

Mn
(ppm)
1517.824
1471.36

1--59
1--28
3--52

0.28
0.3
0.08

0.17
0.18
0.05

1700
1800
500

0.16
0.05
0.19

0.1257
0.0393
0.1493

1257.3
392.9
1493

0.22
0.3
0.17

0.1704
0.2323
0.1316

1703.68
2323.2
1316.48

3--54
1--82
sp--117

0.06
0.41
0.125

0.04
0.25
0.07

400
2500
700

0.19
0.04
0.2

0.1493
0.0314
0.1572

1493
314.32
1571.6

0.19
0.25
0.2

0.1471
0.1936
0.1549

1471.36
1936
1548.8

sp-115
sp-118
sp--119

0.092
0.325
0.402

0.06
0.19
0.24

600
1900
2400

0.22
0.15
0.16

0.1729
0.1179
0.1257

1728.8
1178.7
1257.3

0.18
0.26
0.19

0.1394
0.2013
0.1471

1393.92
2013.44
1471.36

sp--35
sp--11
sp--47

0.39
0.12
1.26

0.23
0.07
0.76

2300
700
7600

0
0
0

0
0
0

0
0
0

0.14
0.24
0.28

0.1084
0.1859
0.2168

1084.16
1858.56
2168.32

sp--116

0.08

0.05

500

0.3

0.2357

2357.4

0.18

0.1394

1393.92

La conclusión anterior es demostrable a través del análisis estadístico. Así, los contenidos de MnO presentan correlación negativa con relación a los contenidos con el
MgO y el NiO, no obstante, presenta la correlación positiva en relación a los contenidos
de FeO y TiO2, es decir, que desde el punto de vista geoquímico la mayor o menor
concentración del manganeso en las espinelas cromíferas masivas se produce a expensas de la disminución del NiO y MgO ó incremento del FeO y TiO2 , respectivamente.
Tabla No. II-4 Coeficientes de correlación de los contenidos de MnO% con respecto a los óxidos
de los metales bivalente y trivalentes, menas masivas, yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Oxidos

Feo%

NiO%

TiO2

MnO%

MgO%

MnO%

0,7839

-0,4736

0,4845

1,0

-0,7228

Cr2O3%

%

Al2O3%

-

-

-0,0423

-

-0,6570

1,0

-

MnO%

Por otra parte se verificó que el rango de variación de los contenidos de MnO en la
estructura de las espinelas cromíferas del yacimiento “Cayo Gua n” es muy restringido

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44

�José Nicolás Muñoz Gómez

45

(0,16%). Un comportamiento geoquímico similar al analizado se pone de manifiesto en
el caso del NiO%, cuantitativamente los contenidos del óxido varían desde 0,30% hasta muestras en que no se detectan valores del NiO, el contenido medio calculado es de
0,1323%, inferior a los contenidos del manganeso.
Tabla No. II-5 Coeficientes de correlación de los contenidos de NiO% con respecto a los óxidos de
los metales bivalentes y trivalentes de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” , Moa.

Oxidos

FeO%

MgO%

TiO2%

MnO%

NiO%

-0.42043

0.53037

-0.5681

-0.4736

Cr2O3%

Fe2O3%

Al2O3%

NiO%

-0.3136

-

-0.6570

1.0

NiO%

Son significativos los valores negativos de los coeficientes de correlación del hierro y el
manganeso con relación al níquel, ya que dichos metales condicionan los contenidos
del níquel en la estructura de la celda unidad de la espinela cromífera. Por otra parte,
se comprueba una dependencia positiva entre los contenidos de níquel y los de magnesio, llegándose a la conclusión de que en las espinelas cromíferas al aumentar los
contenidos de magnesio se incrementan los contenidos de níquel. Se incluye además,
la relación inversa con respecto a los contenidos de aluminio, en otras palabras, las
espinelas cromíferas refractarias son menos niquelíferas en la misma medida que
aumentan los contenidos de Al2O3 .
En los microcomponentes de las espinelas cromíferas se localizan los contenidos de
TiO2. El comportamiento geoquímico del titanio y de su óxido en las espinelas cromíferas, así como en las litologías de los complejos ofiolíticos, se utiliza como importante
indicador petrogenético y geoquímico. Así, se ha establecido que los contenidos de
TiO2 = 0,25% (Ti = 1496,75 ppm), como valor límite para poder discriminar el origen
primario de las espinelas cromíferas.
En las espinelas cromíferas asociadas a las intrusiones estratiformes (Stillwater Complex, Montana, USA. y Bushveld Complex, Africa del Sur), los contenidos de TiO2%
están por encima del 0,25% de TiO2, en cambio, las espinelas cromíferas en los
complejos ofiolíticos (Nueva Caledonia, Troodos, Chipre, Filipinas, etc.) los contenidos
de TiO2 en las espinelas cromíferas es inferior al valor de 0,25% . En ese sentido, al
estudiar las espinelas cromíferas podiformes Leblanc señala: “ … le titane est un élemént
mineur des cromites ophiolitiques (en général moins de 0,25% TiO2), les chromites des

Departamento de Geología - ISMMM
45

�José Nicolás Muñoz Gómez

46

complexes stratiformes sont en mayonne plus riches ( 0.3 á 1,5% TiO2) et tendent á s’inricher en
fer titane et vanadium…”

(pág. 11). (Leblanc, M. and Nicolas, A., 1992)68.

Las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” presentan contenidos
de TiO2 en el intervalo: 0,06 &lt; TiO2 &lt; 1,26. Casi la mitad de las muestras estudiadas
presentan contenidos superiores a 0,25% de TiO2 , de los resultados obtenidos se llega
a la conclusión de que las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”
manifiestan un carácter dual en relación a su génesis, inclusive, muestran cierta tendencia a un origen estratiforme.
El comportamiento geoquímico del titanio en las menas masivas se expresa en forma
de Ti +4 en cristales idiomórficos de rutilo y en descomposición de soluciones sólidas textura laminar - en el seno de las espinelas cromíferas masivas, en cambio, el titanio
en forma de Ti 3+ se ubica en la celda cristalográfica de la espinela cromífera en la
posición Y3+, posiblemente como ulvöespinela.
Tabla No. II-6 Coeficientes de correlación de los contenidos de TiO2 en relación a los óxidos de
los metales bivalentes y trivalentes en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” , Moa.

Oxidos

FeO%

NiO%

MnO%

MgO%

TiO2

0.4633

-0.5680

0.4845

-0.6047

Cr2O3 %

Fe 2O3%

Al 2O3 %

TiO2

0.2088

-

-0.5628

1.0

TiO2

Como puede valorarse el TiO2 presenta coeficiente de correlación positivos con el FeO
y MnO, lo cual se traduce en que los contenidos de TiO2 se incrementan o disminuyen
en proporción directa a los contenidos de FeO y MnO; en cambio, en las posiciones
bivalentes los valores de NiO y MgO presentan coeficientes de correlación inversa
(valores negativos), siendo el coeficiente del magnesio mayor que del níquel. En este
caso, los contenidos de TiO2 varían inversamente proporcional al contenido de los
óxidos de níquel y de magnesio. En el caso de los óxidos de los metales trivalentes,
existe correlación positiva con el Cr2O3 (aunque baja) y negativo con los valores del
Al2O3.
Las relaciones entre los contenidos de Cr2O3 y TiO2 se recogen gráficamente, donde
las muestras se distribuyen en dos campos bien diferenciados: podiformes TiO2 &lt;
0,25% y estratiformes TiO2%&gt;0,25%. (Fig. No. II-5).

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46

�José Nicolás Muñoz Gómez

47

A partir de los resultados analíticos de microscopía electrónica de barrido, fue factible
calcular el número de cationes (bivalentes y trivalentes) en la celda cristalográfica unidad de la espinela cromífera. Contando con dichos resultados se calcularon diferentes
relaciones geoquímicas, así como se obtuvieron las fórmulas cristaloquímicas de cada
muestra investigada.
En las espinelas cromíferas del yacimiento “Cayo Guan” se analizó la relación entre los
valores de los cationes bivalentes Fe2+: Mg 2+; la que permite discriminar, de una forma
similar a los contenidos de TiO2, el origen primario de las espinelas cromíferas.

46
Podiformes
44

42

Estratiformes

Cr2O3%

40

38

36

34

32

30
0

0.5

1

1.5

TiO2%
Fig. No. II-5 Diagrama de dispersión entre los contenidos de Cr2O3 % y TiO2 % en las espinelas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Thayer (1964)112, Dickey (1975)25, Leblanc (1983)67 , Boudier y Nicolas (1995)11 han demostrado que los valores de la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ varía en un intervalo
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47

�José Nicolás Muñoz Gómez

48

muy limitado para las menas cromíferas podiformes asociadas a los complejos ofiolíticos (0,40 - 0,45) y un intervalo más amplio cuando se trata de las menas cromíferas
estratiformes (0,50 - 1,59). En ese sentido los valores determinados para las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” muestran un valor medio de 0,5433
con valores máximos de 1,57 y mínimos de 0,32. Como puede valorarse, los resultados
obtenidos para las menas masivas incluyen los valores de las menas podiformes y estratiformes, incluso con cierta tendencias a éstas últimas.

1.6
1.4

Fe(2+):Mg(2+)

1.2
1
0.8
0.6
0.4

Estratiformes
Podiformes

0.2
0
0

0.5

1

1.5

TiO2%

2+

Fig. No. II-6 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica Fe :
2+
Mg en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Los cationes bivalentes ocupan la posición [X 2+] en la estructura de la celda cristaloquímica unidad en la espinela cromífera y teóricamente la suma de ambos cationes de ocuparse todas las posiciones - sería un valor máximo de ocho cationes bivalentes,
según ha estudiado Irvine en detalle (Irvine, T. N., 1965)49.
En realidad las posiciones catiónicas bivalentes son sustituidas por cationes metálicos
de valencias atómicas similares en sus radios iónicos, es decir que el Mg2+ y Fe2+
pueden ser sustituidos por los cationes: Zn2+ , Ni2+ y Mn2+.

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48

�José Nicolás Muñoz Gómez

49

En el caso específico de las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” los valores de
los cationes de Mg2+son superiores en línea general al número de cationes de Fe2+, lo
cual se puede valorar de las fórmulas cristaloquímicas y en las tablas No. II-7 y No. II-8,
respectivamente.
Tabla No. II-7 Número de cationes bivalentes en la celda cristalográfica unidad de las espinelas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Muestras
m-1-64
m-1-34
m-1-59
m-1-28
m-3-52
m-3-54
m-1-82
m-sp-117
m-sp-115
m-sp-118
m-sp-119
m-sp-36
m-sp-11
m-sp-47
m-sp-116

Ni

2+

0.024
0.038
0.03
0.011
0.037
0.036
0.008
0.038
0.043
0.03
0.031
0
0
0
0.044

Fe

2+

2.19
2.26
2.59
4.89
2
1.94
3.45
2.74
2.07
2.7
2.66
2.85
2
3.8
2.4

Mg

2+

5.81
5.74
5.41
3.11
6
6.06
4.55
5.85
5.93
5.3
5.34
5.15
6
4.2
5.6

Mn

2+

0.039
0.037
0.044
0.066
0.035
0.039
0.052
0.04
0.037
0.053
0.039
0.028
0.049
0.06
0.037

ΣX

2+

8.063
8.075
8.074
8.077
8.072
8.075
8.06
8.668
8.08
8.083
8.07
8.028
8.049
8.06
8.081

Tabla No. II-8 Número de cationes trivalentes en la celda cristalográfica unidad de las espinelas
cromíferas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Muestras
m-1-64
m-1-34
m-1-59
m-1-28
m-3-52
m-3-54
m-1-82
m-sp-117
m-sp-115
m-sp-118
m-sp-119
m-sp-36
m-sp-11
m-sp-47
m-sp-116

Ti

3+

0.041
0.045
0.05
0.058
0.014
0.011
0.076
0.022
0.017
0.059
0.073
0.069
0.022
0.24
0.015

3+

3+

Cr

Al

7.48
7.63
7.69
7.71
8.07
7.84
8.41
7.59
7.67
6.78
6.76
7.91
8.16
9.09
7.85

7.92
7.87
8.15
7.04
7.33
7.45
7.26
7.82
7.59
8.22
8.22
8.33
7.24
6.44
7.97

Fe

3+

0.6
0.5
0.16
1.25
0.6
0.71
0.33
0.59
0.74
1
1.03
0
0.6
0.47
0.18

3+

ΣY

16.041
16.045
16.05
16.058
16.014
16.011
16.076
16.022
16.017
16.059
16.083
16.309
16.022
16.24
16.015

Como consecuencia de ocupar las posiciones (X 2+) en la estructura de las espinelas
cromíferas, los valores de los cationes (Mg 2+ y Fe2+), manifiestan una elevada
Departamento de Geología - ISMMM
49

�José Nicolás Muñoz Gómez

50

correlación inversa (coeficiente de correlación: -0.98254), por lo que al aumentar o
disminuir un catión, aumenta y disminuye el otro respectivamente, tal como se visualiza
gráficamente. (Fig. No. II-7 y Fig. No. II-8).

6.5

6

5.5

Mg(2+)

5

4.5

4

3.5

3
1

2

3

4

5

Fe(2+)
2+

2+

Fig. No. II-7 Diagrama de dispersión entre el número de cationes bivalentes ( Mg y Fe ) en la
celda cristalográfica unidad de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” ,
Moa.

Esta representación gráfica nos permite, además identificar desde el punto de vista
mineralógico a las espinelas cromíferas, mediante el empleo del cálculo del número de
cationes de la celda cristaloquímica de cada muestra, así queda corroborado en el Fig.
No. II-8.

Departamento de Geología - ISMMM
50

�José Nicolás Muñoz Gómez

51

A continuación se exponen gráficamente las variaciones de los cationes bivalentes
(Mg 2+ y Fe2+ ) en todas las muestras de espinelas cromíferas masivas investigadas, lo
que se demuestra en la Fig. No. II-8.

7

Número de Cationes

6
5
4

Fe(+2)
Mg ( +2 )

3
2
1
0
0

5

10

15

Número de Muestras
2+

2+

Fig. No. II-8 Diagrama comparativo entre los números de cationes bivalentes Mg y Fe en la
celda cristalográfica unidad de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” ,
Moa.

Seguidamente, se recogen a manera de ejemplos cuatro muestras de espinelas cromíferas masivas donde se exponen sus fórmulas cristaloquímicas de sus respectivas
celdas unitarias:

(

+
2+
2+
m-1-64: Mg 25,81
Fe 2+
2,19 Mn 0,039 Ni 0 , 024

m-sp-117:
m-sp-47:
m-sp-116:

( Mg
( Mg

2+
5,85

2+
4,2

( Mg

Σ = 8 , 063

2+
2+
Fe 2+
2 , 74 Mn0,04 Ni 0,038

2+
2+
Fe2+
3,8 Mn 0 ,06 Ni 0,0

2+
5,6

)

)

)

Σ = 8 , 668

Σ =8 , 06

Fe22,4+ Mn20,+037 Ni 2+
0,044

)

( Al

( Al

3+
7,92

( Al

3+
6,44

Σ = 8 ,081

3+
3+
Cr3+
7,48 Fe 0,6 Ti 0,041
3+
7,82

3+
7,97

Σ =16 , 041

3+
3+
Cr3+
7,59 Fe0,59 Ti 0,022

3+
3+
Cr 3+
9,09 Fe0 ,47 Ti 0,24

( Al

)

)

)

Σ = 16 , 24

3+
3+
Cr3+
7,85 Fe0 ,18 Ti 0,015

)

O-232

Σ = 16 , 022

O−322

O-232

Σ =16 , 015

O-232

Los cationes trivalentes en la celda cristalográfica de la espinela cromífera están representados por los cationes: Al3+ - Cr3+ - Fe3+, los cuales ocupan estequiométricamente la posición [Y3+], completando un total de dieciséis cationes, según ha sido
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51

�José Nicolás Muñoz Gómez

52

demostrado por Irvine (Irvine, T.N., 1965)49 y más recientemente por Leblanc y Ceuleneer (Leblanc, M. and Ceuleneer, G., 1992)69. Los ligeros incrementos se deben a los
contenidos de titanio y de vanadio (Ti3+ y V3+), los cuales se ubican en la posición de
los cationes trivalentes.
Del análisis de las tablas donde se exponen los números de cationes bivalentes y trivalentes de las muestras de espinelas cromíferas masivas investigadas, así como de
las fórmulas cristaloquímicas expuestas, se destacan los valores de los números de
cationes de Cr3+ y Al3+ , con valores muy próximos entre ellos, en cambio, los cationes
Fe3+ y Ti3+ manifiestan valores muy bajos, raramente alcanzan los valores de la unidad.
Estas relaciones tienen un extraordinario significado geoquímico, al indicarnos que la
mineralización cromífera es rica en alúmina y se corresponde con las características
genéticas de menas cromíferas asociadas a los complejos ofiolíticos, tal como ha sido
demostrado en las menas cromíferas de Nueva Caledonia. (Augé, T. and Maurizot, P.,
1995)7.

10
9
Número de Cationes

8
7
6

Cr(+3)
Al(+3)
Fe(+3)

5
4
3
2
1
0
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de Muestras

Fig. No. II-9 Diagrama de variación entre el número de cationes trivalentes en las celdas
cristaloquímicas de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

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52

�José Nicolás Muñoz Gómez

53

En las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” se pone de manifiesto
su carácter genético asociado al complejo ofiolítico, lo que queda representado en la
Fig. No. II-9.

0.8

0.75
Podiformes
0.7

0.65

# Mg

0.6

0.55

0.5

0.45

0.4

0.35
0.44

0.49

0.54

0.59

# Cr
3+

3+

3+

Fig. No. II-10 Diagrama de dispersión entre las relaciones geoquímicas # Cr = Cr / ( Cr + Al ) y
2+
2+
2+
#Mg = Mg / ( Mg + Fe ) en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Finalmente, se analizó la relación geoquímica: # Cr = Cr3+ /( Cr3++ Al3+ ) y # Mg = Mg 2+ /
( Mg 2+ + Fe2+ ) la que ha sido empleada por numerosos investigadores. (Leblanc, M. y
Nicolas. A., 1992)68 , (Leblanc, M., 1994)70 , (Boudier, F., Nicolas, A., 1995)11. La relación geoquímica permite analizar la ubicación de las espinelas cromíferas masivas en
función del número de cationes bivalentes y trivalentes en los campos de las menas
cromíferas podiformes o estratiformes.
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53

�José Nicolás Muñoz Gómez

54

En las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, el # Cr presenta un
valor medio de 0,51 y un intervalo de 0,45 &lt; #Cr &lt; 0,59 situándose en menas de bajo
contenido de cromo (#Cr= 0,45) y alto contenido de aluminio, hasta espinelas
cromíferas con alto contenido de cromo (#Cr = 0,59) y bajo contenido de aluminio. (Fig.
No. II-10).
La relación #Mg manifiesta un valor medio de 0,67 lo cual verifica el alto contenido
relativo de magnesio en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”
(ver fórmulas cristaloquímicas), la relación geoquímica presenta un amplio intervalo:
0,39 &lt; #Mg &lt; 0,76, en las que se incluyen espinelas cromíferas con bajo contenido de
magnesio (#Mg = 0,39) y alto contenido de hierro hasta muestras con alto contenido de
magnesio (#Mg = 0,76) y bajo contenido de hierro.

En sentido general y de acuerdo al área que abarcan los dos intervalos analizados
(Fig. No. II-10) la mayoría de las muestras se ubican en la zona de las menas cromíferas asociadas a complejos ofiolíticos.

También, una vez más, queda demostrado el carácter refractario de las menas del
yacimiento “Cayo Guan”, utilizando la relación geoquímica #Cr y #Mg, tal como ha sido
expuesto por Lewis J. F. et al. “ … the refractory segregated high alumina chromites from the
Moa-Baracoa area show a wide range in composition. In fact, this composition , in terms of both
#Cr and #Mg, is much wider than for high Al-chromites in any other part of the world…”

(pág. 2)

74

(Lewis, J.F. et al., 1996) .
Espinelas Cromíferas Accesorias

Las espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo máfico y ultramáfico
se han estado utilizando como importantes indicadores geoquímicos y petrogenéticos,
por las características mineralógicas de las espinelas y su alta estabilidad ante diferentes procesos de alteración tales como la serpentinización y variaciones hidrotermales-metasomáticas y la limitada migración geoquímica del cromo.

En el área del yacimiento “Cayo Guan” se estudiaron muestras de espinelas cromíferas
accesorias en harzburgitas serpentinizadas (complejo cumulativo ultramáfico), gabros
olivínicos y troctolitas (complejo cumulativo máfico).
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54

�José Nicolás Muñoz Gómez

55

A continuación se exponen los contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas accesorias:
Tabla No. II-9 Contenidos en por ciento en peso de los componentes principales de las espinelas
cromíferas accesorias en harzburgitas serpentinizadas en el yacimiento “Cayo Guan” , Moa.
Oxidos
Cr2O3

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio
48.13
17.4
39.41

Rango
30.73

Al 2O3

50.12

21.88

28.26

28.24

MgO
FeO
TiO2

18.73
25.06
0.31

9.89
13.66
0.14

13.39
18.54
0.25

8.84
11.4
0.17

MnO
NiO

0.7
0.26

0
0

0.04
0.11

0.7
0.26

Tabla No. II-10 Contenidos en por ciento en peso de los componentes principales de espinelas
cromíferas accesorias en gabros olivínicos del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Oxidos

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio

Rango

Cr2O3
Al 2O3

47.41
29.04

37.2
14.82

40.23
23.71

10.21
14.22

MgO
FeO
TiO2

15.44
36.93
1.88

7.23
16.14
0.21

13.04
21.67
0.68

8.21
20.79
1.67

MnO
NiO

1.06
0.25

0.02
0

0.29
0.11

1.04
0.25

Tabla No. II-11 Contenidos medios en por ciento en peso de los componentes principales en las
espinelas cromíferas accesorias en troctolitas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.
Oxidos
Cr2O3

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio
42.48
35.95
38.64

Rango
6.53

Al 2O3

26.61

19.6

24.54

7.01

MgO
FeO
TiO2

13.48
33.95
0.66

7.97
17.75
0.3

10.76
24.57
0.36

5.51
16.2
0.36

MnO
NiO

0.96
0.18

0.23
0

0.52
0.11

0.73
0.18

Tabla No. II-12 Valores medios en por ciento en peso de las espinelas cromíferas masivas y de las
espinelas cromíferas accesorias en el yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Espinela Cromífera

Cr2O3

Al 2O3

FeO

MgO

TiO2

MnO

NiO

Masivas ( menas)
Gabros olivínicos
Troctolitas
Harzburgitas

40.75
40.23
38.64
39.41

26.98
23.71
24.54
28.26

15.99
21.66
24.57
18.54

14.93
13.04
10.76
13.39

0.29
0.68
0.52
0.04

0.21
0.29
0.36
0.25

0.13
0.11
0.11
0.11

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55

�José Nicolás Muñoz Gómez

56

Macrocomponentes
Los componentes fundamentales de las espinelas cromíferas accesorias del área del
yacimiento “Cayo Guan”: Cr2O3 - MgO - FeO - Al2O3 - manifiestan tendencias geoquímicas que reflejan las características genéticas de sus respectivas litologías. Así, las
espinelas cromíferas accesorias en las harzburgitas serpentinizadas presentan contenidos de Cr2O3 muy similares a las espinelas cromíferas accesorias del complejo
máfico e inclusive a las espinelas cromíferas masivas que constituyen las menas del
yacimiento “Cayo Guan” sensu strictu. (Tabla No. II-1).
50

45

40

Cr2O3%

35

Troctolitas

30

Gabros
Harzburgitas
25

Menas mas.

20

15
0

0.25 0.5 0.75

1

1.25 1.5 1.75

2

TiO2%

Fig. No. II-11 Diagrama de dispersión entre los contenidos de Cr2O3 % y TiO2 % de las espinelas
cromíferas masivas (menas) y las espinelas cromíferas accesorias del yacimiento “Cayo Guan “,
Moa.

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56

�José Nicolás Muñoz Gómez

57

Los contenidos de Al2O3% se corresponden con los valores determinados para las espinelas cromíferas podiformes ricas en alúmina, con valores muy similares entre sí. No
obstante, las espinelas cromíferas del complejo máfico se manifiestan con contenidos
inferiores a las espinelas cromíferas accesorias del complejo ultramáfico; resultados
semejantes fueron obtenidos por Leblanc y Violette al investigar los yacimientos de
Filipinas y Nueva Caledonia (Leblanc, M. and Violette, J. F., 1983)67.
1.6

1.4

1.2

Fe(2+):Mg(2+)

1

0.8
Troctolitas
Gabros
0.6

Harzburgitas
Menas mas.

0.4

0.2

0
0

0.25

0.5

0.75

1

1.25

1.5

TiO2%

Fig. No. II-12 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y los valores de la relación
2+
2+
geoquímica Fe : Mg en las espinelas cromíferas masivas (menas) y las espinelas cromíferas
accesorias del yacimiento “Cayo Guan “, Moa.

Al parecer, se produce una cristalización de las espinelas cromíferas muy adelantada,
por lo que no está influenciada por los altos contenidos de Al2O3 del complejo máfico
en relación al complejo ultramáfico. No obstante, los contenidos de Al2 O3 y Cr2O3 en las

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57

�José Nicolás Muñoz Gómez

58

espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” y los contenidos de ambos
óxidos en las espinelas cromíferas accesorias, son muy semejantes lo que revela que
las litologías máficas presentes en el campo menífero forman parte del resto de una
antigua zona de transición entre las ultramafitas serpentinizadas y las litologías del
complejo máfico gabroide. Estas zonas de transición son de extraordinaria importancia
para la prospección de la mineralización cromífera, representada en este caso por los
yacimientos “Cayo Guan “, “Cromitas” y “Narciso“ y las manifestaciones minerales en el
área.
0.8

0.75

0.7

Troctolitas
Gabros
Harzburgitas

0.65

Menas mas.

# Mg

0.6

0.55

0.5

0.45

0.4

0.35

0.3
0

0.2

0.4

0.6

0.8

# Cr
3+

3+

3+

Fig. No. II-13 Diagrama de dispersión entre las relaciones geoquímicas # Cr = Cr / ( Cr + Al ) y
2+
2+
2+
# Mg = Mg / ( Mg + Fe ) en las espinelas cromíferas masivas (menas) y las espinelas
cromíferas accesorias del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

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58

�José Nicolás Muñoz Gómez

59

En los macrocomponentes se destacan los altos contenidos de FeO% en las espinelas
cromíferas accesorias los cuales son superiores a los contenidos internacionalmente
establecidos para las espinelas cromíferas asociadas a los complejos ofiolíticos alpinos, [FeO = 15,0%].
El incremento del hierro en las espinelas cromíferas accesorias puede estar motivado
por la intensa movilización del metal durante el proceso de serpentinización; afectando
a todos los complejos y a los yacimientos minerales asociados y por ende, a las espinelas cromíferas masivas, en las cuales, la actividad del hierro se pone de manifiesto al
alterar a la espinela en forma de ferri-cromita, la que en forma de anillo bordea a los
cristales y agregados cromíferos, situación semejante se produce en el área del yacimiento " Potosí " (Capítulo IV). Los datos expuestos corroboran el incremento sustancial del hierro en las espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo
cumulativo máfico; no excluyéndose la posibilidad de que los procesos hidrotermales
hayan contribuido a la modificación de la composición primaria de las espinelas cromíferas.
Los contenidos de MgO son bajos en sentido general y no rebasan el 15%, lo cual es
lógico debido a la relación inversa entre los contenido de MgO y FeO. No obstante, los
contenidos de MgO, en las espinelas cromíferas, van disminuyendo sus valores desde
las harzburgitas serpentinizadas hasta las litologías del complejo máfico.
En sentido general se aprecia una similitud entre las espinelas cromíferas del complejo
ultramáfico serpentinizado y las espinelas cromíferas masivas que conforma las menas del yacimiento “Cayo Guan”, manifestándose esa misma correspondencia entre las
espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo máfico.
• Microcomponentes
En los microcomponentes de las espinelas cromíferas accesorias - TiO2 - NiO - MnO se expresan los contenidos de sus valores medios en la Tabla No. II-12 en comparación con los valores medios determinados en las menas masivas. Los valores
medios calculados para el NiO son casi constante en todas las espinelas, de igual
manera se valora el contenido de MnO, siendo el mayor valor el de las litologías del
complejo cumulativo máfico. Los contenidos de MnO se incluyen en el intervalo en los
valores determinados para otros yacimientos cromíferos cubanos y extranjeros (Tablas
No. II-2).

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59

�José Nicolás Muñoz Gómez

60

Entre los microcomponentes se distinguen los contenidos de TiO2 en las espinelas
cromíferas accesorias en las harzburgitas serpentinizadas y las litologías del complejo
máfico (troctolitas y gabros olivínicos).
La relación entre los contenidos de TiO2% y los contenidos de Cr2O3% en las espinelas
cromíferas accesorias están representadas gráficamente (Fig. No. II-11), se delimitan
dos campos bien definidos: 1) las harzburgitas serpentinizadas con bajo contenido de
TiO2 (TiO2&lt; 0,25%) a las que se asocian algunas muestras de menas y 2) las troctolitas y gabros olivínicos con muestras de espinelas cromíferas masivas con contenidos de TiO2&gt; 0,25% . Como se demuestra, queda bien definido el complejo cumulativo ultramáfico - harzburgitas serpentinizadas - del complejo cumulativo máfico gabros olivínicos y troctolitas - manifestándose un incremento de TiO2 en los gabros
olivínicos.
Complementariamente al análisis anterior se obtiene un resultado similar al estudiarse
la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ y los contenidos de TiO2% (Fig. No. II-12), donde se
corrobora la distribución de las espinelas cromíferas accesorias, en las harzburgitas
serpentinizadas, con bajo contenido de TiO2, las que presentan un reducido intervalo
(0,40 &lt; Fe2+: Mg 2+ &lt; 0,45), es decir se ubican en el campo de las espinelas cromíferas
podiformes.
La mayoría de las muestras de espinelas cromíferas accesorias de las litologías cumulativas máficas se distribuyen en el campo de las espinelas cromíferas estratiformes,
llama la atención la distribución de varias muestras de gabros olivínicos alrededor del
contenido Fe2+: Mg 2+= 0,50 límite entre ambos campos; se trata de muestras cuyos
contenidos de hierro casi duplican los contenidos de magnesio, se ubican además
muestras de espinelas cromíferas masivas (menas), todas por encima de 0,25% de
TiO2. (Fig. No. II-12)
Al analizarse el #Mg y el #Cr en las espinelas cromíferas accesorias se pone de manifiesto: a) un intervalo muy restringido en el #Cr: 0,4 &lt; #Cr &lt; 0,6 lo que corrobora la
similitud de los contenido de Cr2O3 y Al2 O3 en los diferentes tipos de espinelas, incluyendo a las menas propiamente dichas (Fig. No. II-13) y b) un intervalo amplio en el
#Mg: 0,35 &lt; #Mg &lt; 0,77 demostrando las amplias variaciones de los contenidos de
hierro y magnesio en las espinelas cromíferas masivas y accesorias.
Es de singular importancia que las espinelas cromíferas accesorias en las harzburgitas
serpentinizadas se distribuyen en el mismo campo que las espinelas cromíferas

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�José Nicolás Muñoz Gómez

61

accesorias del complejo máfico, demostrando que las harzburgitas serpentinizadas
constituyen en el campo menífero del yacimiento “Cayo Guan” la litología transicional,
junto con las dunitas enstatíticas, hacia las litologías del complejo cumulativo gabroide,
tal como ha sido señalado por E. Fonseca al estudiar el área del yacimiento “Cayo
Guan” (Fonseca, E. et al., 1991)33.
Resultados Geoquímicos
1. Desde el punto de vista geoquímico se demuestra el carácter podiforme de las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” asociadas a los complejos ofiolíticos, no
obstante, se comprueba en relación con los contenidos de FeO% y TiO2% cierta tendencia hacia el campo de las espinelas cromíferas asociadas a intrusiones estratiformes, lo que se demuestra en las relaciones: Cr2O3% - TiO2% (Fig. No. II-5) y
Fe2+:Mg2+-TiO2% (Fig. No. II-6).
2. Se utiliza, por primera vez, en el estudio de la mineralización cromífera, los contenidos de TiO2 como indicador geoquímico, lo que ha facilitado argumentar el carácter genético de la mineralización cromífera en el yacimiento “Cayo Guan”.
3. Se calcularon varias relaciones geoquímicas, las que han facilitado el análisis de
comportamiento de los macro y microcomponentes en las espinelas cromíferas y sus
relaciones mutuas; asimismo, contribuyeron a establecer criterios geoquímicos sobre
la génesis de la mineralización cromífera, entre ellas: cálculo del número de cationes
bivalente y trivalentes en la celda cristalográfica unidad de la espinela cromífera, #Cr
= Cr3+/ (Cr3+ + Al3+), #Mg = Mg2+ / (Mg2+ + Fe2+), Fe2+ : Mg2+ .
4. Mediante el estudio de la mineralización cromífera se ha corroborado el carácter refractario de las menas cromíferas del yacimiento “Cayo Gua n” , afirmándose , junto a
otros yacimientos de la región de Moa - Baracoa, como las menas más refractarias
que se hayan explotado en el mundo, hasta la actualidad.
5. Se comprobó el papel activo del hierro durante el proceso de serpentinización en los
complejos ultramáficos y máficos, e inclusive, un incremento adicional del metal en
las litologías del complejo ofiolítico y yacimientos minerales asociados debido a efectos hidrotermales-metasomáticos.
6. Se ha comprobado una amplia distribución de los contenidos de magnesio en las espinelas cromíferas accesorias en litologías de los complejos cumulativos máficos y
ultramáficos, lo cual queda demostrado en las fórmulas cristaloquímicas y en las
relaciones geoquímicas #Cr y #Mg.(Fig. No. II-13).
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�José Nicolás Muñoz Gómez

62

7. El empleo de la microsonda electrónica de barrido para la determinación de la composición química de las espinelas cromíferas masivas, ha permitido incrementar la
precisión y confiabilidad de los resultados analíticos de los elementos químicos que
integran las menas cromíferas. Estos resultados pueden ser utilizados para medir el
grado de eficiencia industrial en la planta de beneficio de Punta Gorda. (Tabla No. II2).
8. El procesamiento computarizado de los resultados analíticos de las espinelas cromíferas mediante la microscopía electrónica de barrido, permitió obtener el número
de cationes bivalentes y trivalentes, facilitando la interpretación geoquímica y corroborando la identificación de la espinela cromífera, tal como se ejemplifica en las relación catiónica: Fe2+ - Mg2+ (Fig. No. II-7 y Fig. No. II-8).
9. Se demuestra que las relaciones geoquímicas entre el número de cationes trivalentes principales de las espinelas cromíferas (Cr3+ - Al3+ - Fe3+) permite discriminar
el origen primario de las menas, en función de las sustituciones mutuas. En las menas podiformes asociadas a los complejos ofiolíticos la sustitución se produce entre
los cationes Cr3+- Al3+ y el Fe3+ permanece con bajos valores y casi constante; tal
como sucede en las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” (Fig. No. II-9), en
cambio, si la sustitución se produce entre los cationes Cr3+- Fe3+ y el Al3+ permanece
casi constante y con bajos valores se está en presencia de espinelas cromíferas de
génesis estratiforme.
10. En los microcomponentes: TiO2 - NiO - MnO - de las espinelas cromíferas accesorias, los contenidos de sus respectivos metales se encuentran por encima del valor
del clarke en los casos del níquel (Niclarke = 99,0 ppm.) y el manganeso (Mn clarke =
1,060 ppm.). En el caso del titanio solo una muestra está por encima de la
abundancia natural del metal (Ticlarke = 6,320 ppm.).

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CAPITULO III

MINERALOGIA DE LAS MENAS CROMIFERAS DEL
YACIMIENTO “POTOSI”

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Capítulo III. Mineralogía de las Menas Cromíferas del Yacimiento “Potosí”
Introducción
Identificación de minerales metálicos
Paragénesis minerales
Orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales y sus
modelos teóricos
Resultados mineralógicos.
Introducción
En el capítulo se recogen los resultados de las investigaciones mineralógicas llevadas
a cabo durante los últimos años en las menas cromíferas del yacimiento “Potosí”, en
las que se incluyen las menas cromíferas masivas, propiamente dichas, las menas cromíferas diseminadas, las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas y los
minerales asociados.
Estudios iniciales de la composición mineralógica de las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí” y de algunas manifestaciones de este campo mineral fueron desarrollados en los años de la década de los sesenta por Kenarev (Kenarev, V., 1966)56.
En años recientes, el autor realizó trabajos cuyos resultados han sido publicados en el
país y en el extranjero. (Muñoz Gómez, J.N., Campos Dueñas, M., 1992)79, (Muñoz
Gómez, J.N., 1995)80 y (Lewis, J.F. et al.,1996)74.
Identificación de Minerales metálicos
Las menas cromíferas del yacimiento “Potosí” fueron estudiadas mineralógicamente
mediante técnicas mineragráficas tradicionales y por microscopía electrónica de barrido
lo que permitió realizar una identificación precisa de los minerales asociados a la mineralización cromífera.
En las técnicas mineragráficas se emplearon:
• Parámetros Opticos: Color, birreflexión, anisotropía - isotropía, reflejos internos.
• Dureza y Microdureza: Dureza Mohs y microdureza Vickers (VHN)
• Capacidad de reflejo: Determinaciones en el espectro visible, obtención de las curvas de dispersión de la capacidad de reflejo.

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Microscopía Electrónica de Barrido: Determinaciones cualitativas y cuantitativas de
la composición de los minerales. Se utilizó el siguiente haz de electrones: 2 OsLα 1;
3Irα 1; 4RuLα1; 15SKα1; 6CaKα1; 7Kα1; 8FeKα1 y 9 CrKα 1.
A continuación se expone la identificación de los minerales metálicos acompañantes a
las espinelas cromíferas masivas, a las menas diseminadas y a las espinelas cromíferas asociadas a los diques de gabro-pegmatitas, especificándose los análisis realizados en cada mineral. La composición mineralógica de las menas es compleja y se
caracteriza por la presencia de rutilo, minerales del grupo del platino y sulfuros asociados en paragénesis complejas.
La identificación de los minerales metálicos se expone en el siguiente orden:
• Espinela cromífera
• Rutilo
• Laurita - Erlichmanita
• Calcopirita
• Pirita
• Mackinawita
• Millerita
• Pentlandita
• Heazlewoodita
• Pirrotina
Espinela cromífera: (Mg, Fe)(Cr, Al, Fe)2 O4
Parámetros ópticos:
Color: gris, gris claro.
Birreflexión: Muy raramente se localizan muestras en que se manifiesta débil birreflexión anómala, probablemente relacionada con procesos tectónicos de dinamometamorfismo que hayan afectado a las espinelas cromíferas.
Relación con la luz polarizada elíptica: En todos los ensayos se manifiesta la isotropía, característica típica de las espinelas cromíferas.
Reflejos Internos: Estos se manifiestan ocasionalmente, sobre todo en los bordes de
agregados independientes, se observan con mayor desarrollo si se emplean líquidos de
inmersión, presentándose con matices desde el pardo al carmelita oscuro, carmelita rojizo, destacándose mejor en las zonas de microfracturas.

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66

Capacidad de reflejo: Se determinaron valores entre 10%-12%, se obtuvo un valor
mínimo de 10,4% (λ= 700 nm) y un valor máximo de 12,8% (λ= 620 nm) y un valor
medio de 11,4%; seguidamente se relacionan los valores obtenidos:
Tabla No. III-1 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la espinela cromífera.(*) Muestra m-36-a.
(**). Datos de la curva patrón.[Valores medios de Ramdohr y Uytenbogaardrt]. (Ramdorh, P.,
98
117
1980) , (Uytembogaardt, W., 1971) . Todas las determinaciones realizadas por el
microespectrofotómetro FMV-4001. En lo adelante, en el texto, todas las determinaciones de la
capacidad de reflejo (R%) están referidas al patrón internacional de silicio puro (Si= 99,9999%)
[ λ=486(nm), R=39,4%; λ=551(nm), R=36,6%; λ=589(nm), R=35,2%; λ=656(nm), R=34,0% ]. [ λ(nm)longitud de onda del espectro visible, en nanómetros ].

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

λ(nm)(**)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
11.4
12.6
11.2
10.8
12.8
11.0
10.4

R(%)
10.6
12.4
12.1
11.0
12.4
11.6
10.8

A partir de los datos obtenidos de la capacidad de reflejo (R%) se obtuvo la curva de
dispersión de la capacidad de reflejo en comparación con la curva patrón de la espinela
cromífera, tal como se representa gráficamente.
Espinela cromífera
15
14
Curva patrón

R(%)

13
12

R(%)

11

R(%)

10
9
8
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-1 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la espinela cromífera en
comparación con la curva patrón (Valores medios de Ramdorh y Uytenbogaardt) (Ramdorh, P.,
98
117
1980) y (Uytenbogaardt, W., 1971) .

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67

Dureza y Microdureza
Todos los ensayos realizados, tanto los de dureza Mohs como los de microdureza Vickers se encuentran dentro de los intervalos internacionales para la espinela cromífera,
citados por Uytenbogaardt (Uytenbogaardt, W.,1971)117. De acuerdo al análisis estadístico el valor máximo es de 1924 (Kg/mm2 ), el valor mínimo de 1759,5 (Kg/mm2) y el
valor medio de 1831,4 ( kg/mm2 ).
Tabla No. III-2 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en la espinela cromífera
de las menas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-6; PS-10; PS-12; PS-18; PS24a; PS-36a-b; PS-38e; PS-41a; PS-43a-b. (*) Todos los ensayos realizados por el microdurómetro
PMT-3 ( t= 15 seg.; P=100g.)

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN (kg/mm2)
1893.41
1765.36
1924.50
1871,55
1798.24
1786.52
1852.16
1759.55
1827.44
1835.48

Las espinelas cromíferas masivas fueron identificadas por microscopía electrónica de
barrido, algunos de esos resultados analíticos han sido publicados (Muñoz Gómez,
J.N., Campos Dueñas, M., 1992)79.
Tabla No. III-3 Resultados analíticos de las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”,
Moa. Microscopía Electrónica de Barrido. (Instituto de Geología de los Yacimientos Minerales,
Geoquímica, Petrología y Mineralogía de la Academia de Ciencias de la ex-URSS, Moscú).
Muestras
P-36-a
P-36-b
P-36-c
P-36-d
P-40-2a
P-40-2b
P-40-2c
P-40-2d
P-40-2e
P-40-3
P-45-1-1
P-45-1-2
P-45-1-3
P-45-2-2

FeO
%
18.4
18.66
18.99
18.89
27.51
26.25
26.44
27.61
25.47
28.17
18.52
18
17.9
18.49

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67

Cr2O3
%
44.94
42.45
42.62
41.14
38.01
38.73
38.38
37.78
38.49
38.29
39.84
39.02
39.76
40.31

TiO2
%
1.93
0.54
0.44
0.58
1.86
1.64
1.68
1.2
1.35
2.24
0.27
0.41
0.34
0.35

MnO
%
0.27
0.31
0.24
0.12
0.18
0.18
0.38
0.32
0.29
0.37
0.27
0.28
0.26
0.35

MgO
%
12.81
14.56
14.08
14.56
11.01
10.94
10.9
11.49
11.45
10.85
15.19
15.23
14.96
14.21

Al 2O3
%
23.37
23.14
23.43
24.58
19.9
20.62
20.33
20.21
21.11
18.88
25.84
26.36
26.09
25.88

NiO
%
0.08
0.11
0.1
0.15
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

Total
%
101.8
99.77
99.9
100.02
98.47
98.36
98.11
98.61
98.16
98.8
99.93
99.3
99.31
99.59

�José Nicolás Muñoz Gómez

68

El análisis de la composición de las menas masivas serán tratadas más adelante, así
como sus rasgos geoquímicos más significativos, a continuación se recoge una microfotografía de una mena masiva.

Fig. No. III-2. Microfotografía. Muestra PS-18. Mena cromífera masiva, yacimiento “Potosí”, Moa.
Aumento 200x. En aire. Nicoles cruzados. (JENAPOL-U). Longitud de la barra: 200 micrones.

Rutilo TiO2
De acuerdo a los contenidos de TiO2 reportados por los análisis de microscopía
electrónica de barrido (Tabla No. III-3), el mineral se encuentra en el seno de las
espinelas cromíferas masivas o en los sistemas de microagrietamiento de las menas;
así como en las espinelas cromíferas que se localizan en los diques de gabropegmatitas, por lo que se deduce que antes de cristalizar el fundido cromítico se
segregaron cristales idiomórficos de rutilo de forma acicular, el cual por su carácter
primario, denominado rutilo-I y en el caso de los rutilos segregados en los sistemas de
microagrietamiento de las espinelas cromíferas, denominado como rutilo-II, de formación evidentemente posterior.

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68

�José Nicolás Muñoz Gómez

69

Los cristales de rutilo-I se manifiestan bien formados, aciculares, con dimensiones que
oscilan entre 45-50µm (micrones) hasta 2,6mm., presentándose raramente cristales
xenomórficos.

En algunas secciones pulidas se identificaron finísimas agujas de rutilo -I dispersas en
el seno de los agregados cromíticos, sin orientación predominante, las dimensiones de
las agujas varían entre los primeros micrones de longitud (de 5 hasta 10 micrones) y se
interpretan como una variedad de las texturas de descomposición de soluciones sólidas entre las espinelas cromíferas (componente principal) y el rutilo -I (componente
secundario), la mencionada textura fue reportada por primera vez en investigaciones
desarrolladas por P. Ramdorh y Schniederhölm (Ramdorh, P., 1980)98.

La existencia del rutilo se identificó a través de las técnicas mineragráficas y por microsonda electrónica de barrido:
Mineragrafía

Parámetros ópticos:
Color: Gris claro (más claro que el gris de la espinela cromífera)
Birreflexión: No se manifiesta.
Relación con la luz polarizada elíptica: No se manifiesta, debido al enmascaramiento
que le producen los intensos reflejos internos.
Reflejos internos: Intensos, se manifiestan en toda la superficie del mineral, rojos,
naranjas y pardos oscuros.

Capacidad de reflejo: Valores entre 22,4% (λ=660nm) y 19,3% (λ=580nm), los que
representan los valores máximos y mínimos.

Los valores obtenidos por el microespectrofotómetro se exponen a continuación, así
como la curva de dispersión obtenida a partir de esos resultados.

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Tabla No. III-4 Valores de la capacidad de reflejo (R%) del rutilo en el espectro visible. (*)-Muestra:
PS-30b; (**) Datos de la curva patrón. (Valores medios de Besmertnaya, Picot y Vjalsov, citados
98

en Ramdorh) ( Ramdorhr, P., 1980) .
(*) Todas las determinaciones con el microespectrofotómetro MFV-4001.

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
20.4
19.9
20.1
19.3
19.8
22.4
21.7

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
21.6
20.4
22.6
18.4
21.2
24.5
22.2

Rutilo
Curva patrón

R(%)

25

R(%)
R(%)

20

15
450

500

550

600

650

700

λ(nm)

Fig. No. III-3 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo del rutilo en las menas cromíferas del
yacimiento “Potosí”, en comparación con la curva patrón. (Valores medios de Besmertnaya, Picot
98
y Vjalsov, citados en Ramdorh) ( Ramdorhr, P., 1980) .

Microdureza
En el caso del rutilo (tanto el rutilo-I como el rutilo -II), no fue posible realizar la medición
de la dureza Mohs en las muestras, debido a las dimensiones pequeñas de los cristales del mineral, es por ello que solo se exponen los resultados de los ensayos de
microdureza Vickers (VHN):
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�José Nicolás Muñoz Gómez

71

Tabla No. III-5 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) de rutilos en las menas
cromíferas masivas. Yacimiento “Potosí”, Moa. (*). Muestras: PS-6; PS-10; PS-12; PS-18; PS-24a;
PS-36a,b; PS-44a; PS-43a,b.
(*) Todos los ensayos realizados con el microdurómetro PMT-3 ( t=15 seg; P= 100g.)

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( kg/mm2)
1854.1
1236.62
1324.25
1328.64
1434.62
916.8
1084.35
1185.62
976.18
1423.77

El valor medio calculado es de VNH100= 1276,49 kg/mm2, valor máximo VHN100=
1854,10 Kg/mm2 y el mínimo de VHN100= 916,80 kg/mm2, todos los valores calculados,
con excepción del ensayo No.6 (VHN100= 916,80 kg/mm2 ) se encuentran en los rangos
internacionalmente reconocidos tales como los publicados por Uytenbogaardt y Ramdorhr (Uytenbogaardt, W., 1971)117 , (Ramdorhr, P., 1980)98, y Spray (Spray, P.G. and
Gedlinske, B.L.,1987)106.
Microsonda electrónica de barrido
La identificación del rutilo existente en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” se realizó por microscopía electrónica de barrido, se ensayaron tres muestras,
cuyos resultados se exponen en la tabla No.III-6
Tabla No. III-6 Resultados analíticos de microscopía electrónica de barrido en rutilo: I-II en
espinelas cromíferas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*) Análisis Realizados en el Instituto de los
Yacimientos Minerales, Geoquímica, Petrología y Mineralogía de la Academia de Ciencias de la
ex-URSS.
Muestra
P - 32
P - 40 - 1
P - 40 - 2

FeO%
1.4
0.19
0.21

Cr2O3 %
0.75
0.27
2.62

TiO2 %
96.25
99.21
99.62

MnO%
-

Al 2O3 %
0.35
0,21
0.19

MgO%
0.40
-

Total
99.15
99.98
100.20

Desde el punto de vista mineralógico, se destaca la importancia de los resultados analíticos, los que corroboran la existencia del rutilo libre en las menas cromíferas masivas
del yacimiento “Potosí” y en las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas. Del tratamiento ulterior de esos resultados se elaboraron las fórmulas

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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cristaloquímicas de la celda unidad para cada una de las tres muestras ensayadas:
(Disther, et al., 1989)28, ( Muñoz Gómez, J.N., Campos Dueñas, M.,1992)79.
Fórmulas cristaloquímicas correspondientes a los ensayos de microscopía electrónica
de barrido:
Muestra: P-32 ( Fe0,02 Cr0,005 Mg0,01 Al0,01 Ti0,962 )Σ =1,040 O2,01 [*]
Muestra: P-40-1 ( Fe0,002 Cr0,001 Al0,002 Ti0,995 )Σ =1,0 O2,001 [*]
Muestra: P-40-2 ( Fe0,003 Cr0,018 Mn0,005 Al0,002 Ti0,972 )Σ =1,0 O2,01 [**]
Las muestras marcadas [*] y [**] representan a cristales de rutilo-I y rutilo-II respectivamente

En la microfotografía se observan a continuación las relaciones entre el rutilo ( I- II ) y
las espinelas cromíferas:

Fig. No. III-4 Microfotografía. Muestra PS-45 Cristales idiomórficos de rutilo-I y rutilo-II en
microgrietas de los agregados cromíticos. Luz reflejada; en aire; 200x; JENAPOL-U. [rt-1 - rutilo-I,
rt-2 - rutilo-II, cr- espinela cromífera]. Longitud de la barra: 200 micrones.

Laurita - Erlichmanita: RuS2 -OsS2
La laurita-erlichmanita constituyen una serie isomorfa entre el disulfuro de rutenio y
disulfuro de osmio, ambos minerales representan los extremos de la serie, en correspondencia a lo expuesto por Sntsinger y Leonard et.al. (Snetsinger, K.G.,1971)103 y
(Leonard, B.G. et al., 1969)75, en realidad, lo que existe es una mezcla continua entre

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72

�José Nicolás Muñoz Gómez

73

ambos sulfuros, en ocasiones incluye el disulfuro de iridio, unas veces se manifiesta
con mayor contenido de rutenio (laurita), y otras con mayor contenido de osmio
(erlichmanita), predominando la primera; ambos minerales representan la forma de
existencia de los minerales del grupo del platino en las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí”, los que fueron identificados por medio de microscopía electrónica
de barrido, no lográndose obtener los parámetros ópticos por las técnicas mineragráficas, debido fundamentalmente a las dimensiones de los minerales del grupo del
platino; excepto con el análisis de la capacidad de reflejo (R%).
Las fases mineralógicas de los disulfuros de rutenio y osmio no solo fueron detectadas
en las menas cromíferas masivas, sino además en los sulfuros primarios - calcopiritapirrotina-pentlandita - las dimensiones de los minerales identificados varían entre los
8-12µm (micrones), raramente se identificaron lauritas de 50-75µm.
En la muestra PS-24 correspondiente a las menas cromíferas masivas se obtuvo el
siguiente resultado analítico a través de la microscopía electrónica de barrido.
(Disther, V.V. et al, 1989)27 , (Muñoz Gómez J.N. y Campos Dueñas M., 1992)79. La
asociación de la serie laurita-erlichmanita aquí expuesta es muy similar a la reportada
por Ohnenstetter, en Blind River Sill, Manitoba. (Ohnenstetter, D., et al., 1982)91.
Muestra: PS-24: Ru= 41,22%; Os= 16,42%; Ir= 5,60%; Rh= 1,49% y S= 35,26%
Obteniéndose la fórmula cristaloquímica: PS-24- ( Ru0,75 Os0,16 Ir0,05 Rho.03 )Σ =0,99 S2,01
La laurita fue identificada mediante las mediciones de la capacidad de reflejo (R%) en
el espectro visible y la obtención de la curva de dispersión de la capacidad de reflejo.
Tabla No. III-7 Resultados de la capacidad de reflejo ( R%) de la laurita-erlichmanita en el espectro
visible. (*) y (**) representan los valores obtenidos y los valores medios de la curva patrón,
16
respectivamente. Tomado de Cabri (Cabri, J.L., 1981) . Todas las determinaciones realizadas con
el microespectrofotómetro MFV-4001.

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

Departamento de Geología - ISMMM
73

R(%)(*)
47.8
46.6
43.7
38.6
36.8
37.4
36.2

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**
48.3
45.3
44.4
40.6
38.9
39.2
38.4

�José Nicolás Muñoz Gómez

74

Fig. No. III-5 Microfotografía. Laurita - erlichmanita en espinela cromífera masiva del yacimiento
"Potosí", Moa. Aumento 500x; en aire. JENAPOL - U. Dimensiones de los agregados: 8,8 y 5,1
micrones.

Fig. No. III-6 Microfotografía. Laurita - erlichmanita en espinela cromífera de los diques de gabro pegmatitas. Yacimiento “Potosí”, Moa. Aumento 500x; en aire. JENAPOL - U. Dimensión del
agregado 7,6 micrones.

Departamento de Geología - ISMMM
74

�José Nicolás Muñoz Gómez

75

Laurita-Erlichmanita
50

45
R(%)

Curva patrón

R(%)
R(%)
40

35
450

500

550

600

650

700

λ (nm)

Fig. No. III-7 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la laurita-erlichmanita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparado con la curva patrón. (Valores
16
tomado de Cabri. (Cabri,J.L., 1981) .

La mineralización platinífera en el yacimiento “Potosí”, está representada, además de lo
expuesto, por la presencia de platino nativo, identificado durante los trabajos realizados
por Kenarev (1966)56 y Stranova donde se expone: “… en las zonas periféricas de los cristales de espinelas de cromo que forman el mineral, de vez en cuando se observan diseminaciones (que miden milésimas de mm) de platino puro en forma de emulsión…”(pág.4),

(Kenarev, V.I.,1966)56; asociación mineralógica muy similar a la identificada por
Chrsitian y Johan al estudiar las menas cromíferas masivas del UG-2 en Bushveld,
Africa del Sur (Christian, H.M. and Johan, D., 1982)20, y a las reportadas por Talkilton al
estudiar la presencia de los elementos del platino en Stillwater, Montana. (Talkilton, R.
W. and Lipin,B. R., 1986)116.
Calcopirita: CuFeS2
La calcopirita es uno de los sulfuros primarios localizados en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí” y se presenta bien en inclusiones en el seno de los
agregados cromíticos, así como en los sistemas de microgrietas de las espinelas, junto

Departamento de Geología - ISMMM
75

�José Nicolás Muñoz Gómez

76

a otros sulfuros. La calcopirita fue identificada a través de los métodos y técnicas
mineragráficas y no por microscopía electrónica de barrido.
Parámetros Opticos
Color: Amarillo, amarillo claro, presenta un buen pulido.
Birrefexión: Se manifiesta en las determinaciones en aire; mucho mejor en inmersión.
Relación con la luz polarizada elíptica: Se manifiesta débilmente; como un ligero
descenso de la intensidad de la tonalidad del amarillo, produciéndose cada 45º de giro
de la platina del microscopio.
Reflejos internos: No se manifiestan, mineral completamente opaco.
Capacidad de reflejo: Se determinaron valores entre R= 49.6% (λ = 700µm) y R=
34,6% (λ= 460µm) los que se corresponden con los valores máximos y mínimos
respectivamente.
En la tabla III-8 se exponen los valores obtenidos de los ensayos del microespectrofotómetro ocular, así como la curva de dispersión de la capacidad de reflejo comparada con la curva patrón.
Tabla III-8 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la calcopirita en el espectro visible.
(*) - Muestra: PS-18. (**) Datos de la curva patrón. Valores medios de Besmertnaya, Picot, Vlasov;
98
117
citados en Ramdohr (1980) y Uytenbogaardt (1971) . Todas las determinaciones realizadas con
el microespectrofotómetro MFV-4001.

R(%)(*)
R(%)(**)
λ(nm)
λ(nm)
460
34.6
460
32.5
500
45.4
500
42.1
540
44.8
540
47.1
580
46.4
580
49.2
620
46.9
620
48.7
660
48.2
660
48.4
700
49.6
700
48.5
En el caso específico de la calcopirita para establecer los valores usados en la curva
patrón se tomaron y se promediaron los datos de la literatura especializada entre ellos
los publicados por Ramdohr y Uytenbogaartd (Ramdohr, P., 1989)98; (Uytenbogaardt,
W., 1971)117 y (Spray, P.G. and Gedlinske, B.L., 1987)106.

Departamento de Geología - ISMMM
76

�José Nicolás Muñoz Gómez

77

Calcopirita
50

R(%)

45

40

R(%)
R(%)

Curva patrón

35

30
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-8 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la calcopirita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
medios de Besmertnaya, Picot, Vlasov; citados en Ramdohr y Uytenbogaardt. (Ramdohr, P.,
98
117
1980) , (Uytenbogaardt, W., and Burke, E.A.J., 1971)
y (Spray, P.G. and Gedlinske, B.L.,
106
1987) .

Microdureza
La calcopirita se ensayó, para su identificación, mediante la metodología de la microdureza Vickers (VHN), obteniéndose resultados que se corresponden con los intervalos
de microdureza calculados internacionalmente, tales como los de Spray y Galinske
(Spray, P.G. and Gedlinske, B.L., 1987)106 . El valor máximo 273,94 Kg/mm2, el mínimo
de 183,19 kg/mm2 y el valor medio calculado de 217,64 Kg/mm2.
Tabla No. III-9 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en calcopiritas de las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*) Todos los ensayos realizados con el
microdurómetro PTM-3 (t=15 seg.; P=100g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

Departamento de Geología - ISMMM
77

VHN ( Kg/mm2 )
183.19
198.21
189.28
273.94
197.23
219.18
226.14
211.54
245.83
231.87

�José Nicolás Muñoz Gómez

78

Pirita- FeS2
Constituye el segundo mineral sulfuroso más abundante, después de la pirrotina, asociado a la mineralización cromífera; significando el hecho de que su génesis es posterior a la cristalización de la mineralización cromítica, localizándose en los sistemas de
microagrietamiento de las espinelas cromíferas, así como en los diques de gabro-pegmatitas, junto a otros sulfuros. La pirita fue identificada a través del empleo de las
técnicas mineragráficas.
Parámetros Opticos:
Color: Amarillo blancuzco, amarillo claro (incide mucho en su color el mineral metálico
que se encuentra en contacto).
Birreflexión: No presenta (ni en aire ni en inmersión).
Relación con la luz polarizada elíptica: Isotrópica, algunos especímenes muestran
una débil anisotropía anómala, debido probablemente a esfuerzos provocados por el
dinamometamorfismo.
Reflejos Internos: No presenta, mineral comple tamente opaco.
Capacidad de reflejo: Se obtuvieron valores de R= 56,4% (λ= 660nm) y R= 45,8%
(λ=460nm), los cuales se corresponden con los valores máximos y mínimos respectivamente, el valor medio calculado R= 53,6%, (λ= 620nm).
Tabla No. III-10 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la pirita en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí” y en los diques de gabro-pegmatitas. Muestra: PS-8. (*) Valores
obtenidos por el microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores medios de la curva
patrón.

R(%)(*)
R(%)(**)
λ(nm)
λ(nm)
460
45.8
460
45.5
500
53.6
500
51.3
540
55.2
540
53.8
580
54.9
580
55,2
620
53.7
620
55.5
660
56.4
660
56.6
700
55.8
700
57
A continuación se expone la curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pirita
basada en los datos anteriores:
Microdureza
Se efectuó un número alto de ensayos de microdureza Vickers en las piritas vinculadas
con la mineralización cromítica, obteniéndose resultados que se corresponden con los
calculados internacionalmente, (Uytenbogaardt, W., 1971)94.

Departamento de Geología - ISMMM
78

�José Nicolás Muñoz Gómez

79

Pirita
60

R(%)

55

50

R(%)
R(%)

Curva patrón

45

40
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-9 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pirita en las menas cromíferas
masivas y en las gabro-pegmatitas del yacimiento “Potosí” , Moa. Comparada con la curva
patrón. Valores medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr (Ramdohr,
98
P.,1989) .

Los valores determinados en las piritas fueron publicadas por el autor y Campos (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M.,1992)79. El valor máximo calculado es de
VHN100= 1206,43 ( Kg/mm2 ); el valor mínimo VHN100= 1014,27 y el valor medio calculado VHN100 = 1132,027 ( Kg/mm2 ).
Tabla No. III-11 Resultados de los ensayos de microdureza (VHN) de piritas en las menas
cromíferas masivas y gabro-pegmatitas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*). Muestras: PS-4; PS-20;
PS-28ª. (*) Todos los ensayos realizados con el microdurómetro PMT-3 (t=15 seg.; P= 100g).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

Departamento de Geología - ISMMM
79

VHN ( Kg/mm2 )
1193.67
1014.27
1154.21
1206.43
1178.25
1056.93
1179.23
1194.23
1024.41
1118.64

�José Nicolás Muñoz Gómez

80

Mackinawita - FeS ó ( Fe, Ni, Co,...)S
La mackinawita es un sulfuro de hierro poco abundante, siendo notificado en asociaciones similares a la que aquí se reporta la analizada por Chamberlain y Delabio en
la intrusión Muskov, Canadá (Chamberlain, J.A. and Delabio, R.N., 1965)19, en el caso
específico de las menas cromíferas de “Potosí” se encuentran en las microgrietas de
las espinelas cromíferas y en los olivinos y piroxenos serpentinizados. La mackinawita
es un sulfuro formando durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos; en ese sentido P. Ramdohr lo considera como un mineral típico
formado durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos y es un indicador de ese proceso (Ramdohr, P., 1980)98; criterios similares fueron
expresados por Goldschmidt. (Goldschmidt, V.M., 1972)40.
La mackinawita se identificó mediante las técnicas mineragráficas:
Parámetros Opticos:
Color: Crema pálido (varía mucho sus tonalidades en función de los minerales que se
encuentran en contacto).
Birreflexión: Débil, aunq ue se manifiesta; se ensayó una muestra en inmersión,
presentando débil tonalidad violeta.
Relación con la luz polarizada elíptica: Muy anisotrópica, se manifiesta con alta intensidad, presentando cambios de tonalidades desde el gris hasta verde-azuloso.
Capacidad de reflejo: De los resultados del microespectrofotómetro ocular se obtuvo
un valor máximo de R= 50,1% (λ= 700nm) y un valor mínimo de R= 38,6% (λ= 460nm),
en sentido general, se aprecia un incremento de la capacidad de reflejo del mineral con
el incremento de la longitud de onda de luz monocromática incidente en el espectro
visible.
Tabla No. III-12 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la mackinawita en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*) Cálculos realizados con el micro-espectrofotómetro
ocular MFV-4001. (**) Valores promedios publicados internacionalmente. Valores medios de
98
Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

Departamento de Geología - ISMMM
80

R(%)(*)
38.6
44.6
42.8
48
45.3
46.4
50.1

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
40.4
43.2
45.6
47
47.8
48.5
49.3

�José Nicolás Muñoz Gómez

81

Partiendo de los valores expuestos en la Tabla No. III-12 se obtuvo la curva de dispersión de la capacidad de reflejo para la mackinawita, comparada con la curva patrón.
Mackinawita
55

R(%)

50

Curva patrón

R(%)
R(%)

45

40

35
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-10 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la mackinawita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr. (Ramdohr, P., 1980) .

Microdureza
Similar a otros minerales identificados, no fue posible valorar la dureza Mohs de la
mackinawita, debido a las dimensiones de los agregados del mineral en los piroxenos y
olivinos serpentinizados, así como los agregados localizados en los sistemas de microagrietamiento de las espinelas cromíferas masivas.

Los ensayos de microdureza realizados permitieron obtener un valor máximo de
VHN100 = 296,24 ( Kg/mm2 ), un valor mínimo de VNH100 = 206,89 (kg/mm2 ) y un valor
medio calculado de VHN100 = 247, 82 ( Kg/mm2 ).
Todos los valores obtenidos de los ensayos se corresponden con los intervalos de
microdureza para la mackinawita publicados, como los reportados por Uytenbogaardt
(Uytenbogaardt, W., 1971)117 y Ramdohr (1980)98.
A continuación se recogen los valores de microdureza Vickers ensayados en muestras
de espinelas cromíferas con mackinawita.

Departamento de Geología - ISMMM
81

�José Nicolás Muñoz Gómez

82

Tabla No. III-13 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en mackinawita en las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-12a; PS-16b; PS-22b. (*)
Ensayos realizados con el microdurómetro PMT-3 (t= 15 seg.; P= 100 g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( Kg/mm2 )
255.14
234.52
221.09
243.49
206.89
286.79
219.08
248.77
266.17
296.24

Millerita - NiS
La millerita se encuentra en los sistemas de microgrietas de las espinelas cromíferas
masivas en asociación con otros sulfuros entre ellos calcopirita y pirrotina, el mineral
no fue localizado en el seno de los agregados cromíferos; se presenta también en asociación con otros sulfuros entre ellos la pentlandita en los diques de gabro-pegmatita.
La millerita se identificó mediante el empleo de técnicas mineragráficas; los resultados
de esas investigaciones se exponen a continuación:
Parámetros Opticos
Color: Amarillo pálido, amarillo tenue, en algunas muestras se presenta con un ligero
tinte crema sobre todo cuando está en contacto con calcopirita.
Birreflexión: Débil en inmersión se manifiesta claramente, con tonalidades que varían
desde el gris oscuro al amarillo.
Relación con la luz polarizada elíptica: Mineral muy anisotrópico, se manifiesta intensamente en variaciones de las tonalidades desde azulosa hasta violeta.
Reflejos internos: No presenta, es un mineral completamente opaco.

Capacidad de reflejo: Todos los valores obtenidos de la capacidad de reflejo para la
millerita, mediante el microespectrofotómetro ocular, se localizan dentro de los intervalos medidos para los valores de la longitud de onda en el espectro visible.
El valor máximo R= 58,4% (λ= 700nm), el valor mínimo de R= 44,7% (λ= 460nm) y el
valor medio calculado de R= 52,9 (λ= 560nm). Como se puede deducir la capacidad de

Departamento de Geología - ISMMM
82

�José Nicolás Muñoz Gómez

83

reflejo de la millerita crece en proporción directa al incremento de los valores de la
longitud de onda monocromática incidente en el espectro visible (coeficiente de correlación: 0,90893748).
Tabla No. III-14 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la millerita en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestra: PS-9a. (*) Cálculos realizados por el
microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores medios de la millerita publicados. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
44.7
50.2
52.6
54.2
56.6
54.2
58.4

R(%)(**)
44
49.5
52.9
58
60.3
61.3
59

La curva de dispersión de la capacidad de reflejo obtenida para la millerita en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, muestra la dependencia lineal anteriormente señalada.

Millerita
65
Curva patrón

R(%)

60

R(%)
R(%)

55
50
45
40
450

500

550

600

650

700

λ( nm)
Fig. No. III-11 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la millerita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr (Ramdohr, P.,1980) .

Microdureza
En los agregados de millerita en las espinelas cromíferas y en las gabro-pegmatitas no
se determinaron los valores de dureza Mohs por sus dimensiones (200-275 µm de longitud), los valores que se exponen se corresponden con los obtenidos a través de la

Departamento de Geología - ISMMM
83

�José Nicolás Muñoz Gómez

84

microdureza Vickers. Se obtuvo un valor máximo de VHN100 = 321.06 (Kg/mm2 ), un
valor mínimo de VHN100= 184,76 ( Kg/mm2 ) y un valor medio calculado de VHN100 =
246,53 (kg/mm2).
Tabla No. III-15 Resultados de ensayos de microdureza Vickers (VHN) en millerita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “ Potosi ”, Moa. Muestras: PS-9a; PS-17b; PS-26d. (*) Ensayos
realizados con el microdurómetro PMT-3 ( t= 15seg.; P= 100g. ).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( kg/mm2 )
196.45
184.76
201.27
219.8
278.1
190.36
271.15
305.26
297.11
321.06

Pentlandita - (Fe, Ni)9S8
La pentlandita en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí” se presenta en
los sistemas de microgrietas de los agregados cromíticos asociados con otros sulfuros,
así como inclusiones mecánicas en el seno de las espinelas cromíferas, además la
pentlandita, está presente, como una fase posterior, en los sulfuros existentes en los
diques de gabro-pegmatitas, lo anterior expuesto ha sido publicado por Muñoz Gómez
y Campos Dueñas (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M., 1992)79 y por Muñoz
Gómez . (Muñoz Gómez, J.N.; 1995 )80.
La pentlandita se identificó a través de técnicas mineragráficas y por microscopía electrónica de barrido.
A continuación se recogen los resultados de las investigaciones mineragráficas durante
su identificación.
Parámetros Opticos:
Color: Blanco-crema, su color está en dependencia de los minerales en contacto,
predominando su color casi blanco; en contacto con la pirrotina toma tonalidades
blanco-amarillenta.

Departamento de Geología - ISMMM
84

�José Nicolás Muñoz Gómez

85

Birreflexión: No se manifiesta, se ensayó una muestra en inmersión.
Relación con la luz polarizada elíptica: Mineral completamente isótropo.
Capacidad de reflejo: Los valores determinados de la capacidad de reflejo, a través
del microespectrofotómetro ocular, muestran una dependencia lineal con el incremento
de los valores de la intensidad de la longitud de onda (λ) monocromática incidente en
el espectro visible, dado al hecho de que los valores de la capacidad de reflejo se
incrementan al aumentar los valores de la longitud de onda incidente.
El valor máximo de la capacidad reflejo es de R= 51,6 (λ = 700nm); el valor mínimo
R= 38,4% (λ= 460nm) y el valor medio calculado R= 45,8% (λ= 565nm).

Tabla No. III-16 Valores de la capacidad de reflejo de la pentlandita (R%) en las menas cromíferas
del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-16; PS-20b; PS-32d. (*) Cálculos realizados por el
microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov,
98
citados por Ramdohr (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
38.4
39.6
45.2
46.9
48.7
50.3
51.6

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
44.2
50.1
45.9
51.4
50.2
54.5
53.4

A partir de los valores de la capacidad de reflejo de las muestras investigadas y de los
valores medios calculados, anteriormente expuestos, se obtuvo la curva de la capacidad de reflejo e n comparación con la curva patrón.
Microdureza
Los agregados y cristales de pentlandita fueron ensayados para la determinación de la
microdureza Vickers (VHN).
No se determinó la dureza utilizando la escala de Mohs, debido a las dimensiones de
los cristales de pentlandita los que se encuentran entre los primeros micrones de
longitud, con la excepción de algunos cristales de pentlandita en los diques de gabropegmatitas con dimensiones desde 1,0cm hasta 2,5cm.(Muñoz Gómez, J.N. y Campos
Dueñas, M., 1992)79.

Departamento de Geología - ISMMM
85

�José Nicolás Muñoz Gómez

86

Pentlandita
55

Curva patrón

50
R(%)

45
R(%)
R(%)

40
35
30
25
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-12 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pentlandita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparado con la curva patrón . Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr ( Ramdohr, P., 1980)

El valor máximo medido de la microdureza en las pentlanditas ensayadas es de VHN100
= 254,21 (kg/mm2); el valor mínimo de VHN100 = 206,24 (Kg/mm2) y el valor medio calculado de VHN100 = 229,29 (kg/mm2). Todos los valores determinados se encuentran
dentro de los intervalos publicados en la literatura especializada (Uytenbogaardt, W.
and Burke, E.A.J., 1971)117 .
Tabla No.III-17 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en pentlandita de las
menas cromíferas del yacimiento “Potosí” y de los diques de gabro-pegmatitas. Muestras: PS-16;
PS-12; PS-43a,b. (*) Ensayos realizados con el microdurómetro PTM-3. (t= 15seg.; P= 100g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN (kg/mm2 )
218.21
253.84
240.25
211.06
246.18
206.24
254.21
219.53
215.94
227.48

Para corroborar la identificación de la pentlandita en las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí” y en los diques de gabro-pegmatitas se ensayó una muestra a
través de microscopía electrónica de barrido, obteniéndose la confirmación del mineral
asociado con pirrotina (Disther, V., Falcón, H., Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas,

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86

�José Nicolás Muñoz Gómez

87

M., 1989)28; (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M., 1992)79. Del análisis se
estableció la fórmula cristaloquímica de la celda unidad de la pentlandita: Muestra: PS27a - ( Fe5,40 Ni3,51 Co0,09 )Σ =9,0 S8,0 . Verificándose un alto contenido en hierro y un
ligero contenido de cobalto. Un intercrecimiento similar fue reportado por Howley y How
en menas magmáticas (Howley, J.E.and How, V.A., 1957)47 . A continuación se
exponen gráficamente las relaciones entre las espinelas cromíferas masivas y la
pentlandita.

Fig. No. III-12 Microfotografía. Agregados de pentlandita en los sistemas de microagrietamiento
de las espinelas cromíferas del yacimiento “Potosí”, Moa. En luz reflejada; en aire; 200x; obj.10x;
JENAPOL-U. [cr- espinela cromífera, ptd- pentlandita].

Heazlewoodita - Ni3S2
La heazlewoodita, de forma similar a la mackinawita, se formó durante el proceso de
serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos; en consideración de Ramdohr, se formó a partir de la oxidación de la pentlandita, es por eso que ambos minerales se presentan en paragénesis, a continuación se expone la concepción de Ramdohr, a través de la reacción siguiente: (Ramdohr, P.,1980)98.
Ni6Fe3S6
+
(pentlandita)

6O2 -----------&gt; 2 Ni3S2 +
(heazlewoodita)

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87

Fe3O4

+

4 SO2

�José Nicolás Muñoz Gómez

88

La heazlewoodita se localizó en los sistemas de microagrietamiento de las espinelas
cromíferas masivas, asociada a otros sulfuros fundamentalmente a la pentlandita y
mackinawita. El mineral fue identificado mediante las técnicas mineragráficas tradicionales y microscopía electrónica de barrido.

Parámetros Opticos:
Color: Amarillo pálido hasta amarillo con tonalidades crema.
Birreflexión: Débil, generalmente no es visible en pequeños agregados y cristales, su
valoración es mejor empleando líquidos de inmersión.
Relación con la luz polarizada elíptica: Muy anisotrópico, con cambios de coloración
que varían desde violeta claro a violeta oscuro y en algunos casos desde el verde
pálido al verde esmeralda.
Reflejos internos: No se manifiestan, es un mineral completamente opaco.
Capacidad de reflejo ( R%): Los resultados obtenidos de las determinaciones de la
capacidad de reflejo para la heazlewoodita ofrecen una situación similar a otros
sulfuros, - mackinawita y pentlandita -, de incrementar su capacidad de reflejo al incrementarse la longitud de onda de la luz monocromática incidente. El valor máximo
obtenido es de R= 56,4% (λ= 700nm), el valor mínimo R= 47,2% (λ= 460nm) y el valor
medio calculado R= 52,7% (λ= 565nm).

Tabla No. III-18 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la heazlewoodita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-1a; PS-17b. (*) Cálculos
realizados por el microespectrofómetro ocular MFV-4001. (**) Datos de la curva patrón. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr. (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
47.2
48
51.6
54.3
55.8
56
56.4

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
49.4
46.1
52.8
52.6
56.7
58
53.9

La curva de dispersión de la capacidad de reflejo se obtuvo a partir de los datos
expuestos en la Tabla No. III-18.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

89

Heazlewoodita
65
Curva patrón

R(%)

60

R(%)

55

R(%)

50

45
450

500

550

600

650

700

λ(nm)
Fig. No. III-14 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la heazlewoodita en las menas
cromiferas masivas de yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón.
98
Valores medios de: Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr, P. ( Ramdohr, P., 1980) .

Microdureza
La heazlewoodita se ensayó mediante la técnica de microdureza Vickers, no pudiéndose valorar la dureza de Mohs por las dimensiones de los agregados y cristales de
heazlewoodita. (agregados entre 250- 720µm).

Tabla No. III-19 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers en la heazlewoodita en las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa (*).
Muestras: PS-1a; PS-9c; PS-14d
(*) Ensayos realizados por el microdurómetro PMT-3 (t= 15 seg.; P= 100g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

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89

VHN ( kg/mm2 )
237.86
225.05
249.73
276.19
254.23
289.1
271.34
252.25
277.43
286.68

�José Nicolás Muñoz Gómez

90

El valor máximo de microdureza obtenido en la heazlewoodita VHN100= 289,10
(kg/mm2 ), el valor mínimo VHN100= 225,05 (kg/mm2) y el valor medio calculado VHN100=
261,98 (kg/mm2). Todos los valores calculados se localizan dentro de los intervalos
internacionales, entre ellos los de Uytenbogaardt (Uytenbogaardt, W. and Burke, E.A.J.,
1971)117 y (Ramdohr, P., 1980)98. Para la verificación de la existencia de la heazlewoodita se ensayó una muestra por microscopía electrónica de barrido, reportándose
los siguientes contenidos: Fe = 0,19%; Cu = 0,16%; Ni = 72,28%; S = 27,0% (Total:
99,63%); del procesamiento del resultado analítico

se obtuvo la fórmula cristalo-

química de la celda unidad de la heazlewoodita en las menas cromíferas masivas:
Muestra: PS-1d (Ni2,96 Fe0,01 Cu0,01 )Σ =2,98 S2,02.
Comprobándose un déficit del contenido de níquel, sustituido por bajos contenido de
hierro y cobre, así como un ligero incremento de azufre.
Pirrotina - Fe1-x S
Sulfuro de hierro, con relación atómica 1:1 incompleta para el hierro, es portador de los
metales del grupo del platino y sus minerales, así como de contenidos de cobalto y de
níquel. En el caso particular de las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”
es el sulfuro más abundante, se localiza frecuentemente en los sistemas de microagrietamiento de las espinelas cromíferas masivas, en las espinelas cromíferas brechoides en los diques de gabro-pegmatitas y en menor grado en el seno de los agregados cromíferos, casi siempre en asociación con la pentlandita. La pirrotina fue identificada a través de técnicas mineragráficas.
Parámetros Opticos:
Color: Se manifiesta el color crema característico, aunque varía su tonalidad en función del mineral metálico que se encuentra en contacto; con la pentlandita adquiere
tonalidades crema-rosado.
Birreflexión: Se manifiesta en todas las muestras analizadas, presenta variaciones en
sus tonalidades que van desde el crema al carmelita-rosado.
Relación con la luz polarizada elíptica: Muy anisotrópica, en todas las muestras
estudiadas se manifiesta con el cambio de tonalidades desde el amarillo-crema hasta el
verde grisáceo, si se observa con nicoles no completamente cruzados las varia-ciones
de las tonalidades son más intensas, permitiendo la delimitación de los cristales del
mineral y sus interrelaciones mutuas.

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90

�José Nicolás Muñoz Gómez

91

Reflejos internos: No se manifiestan, la pirrotina es completamente opaca.
Capacidad de reflejo: Los valores de la capacidad de reflejo para la pirrotina en el
espectro visible se mantienen dentro de los intervalos publicados internacionalmente
(Howley, J.E. and How, V.A., 1957)47 y (Ramdohr, P., 1980)98 . Los valores que se
exponen a continuación mantienen una tendencia creciente de la capacidad de reflejo
(R%) al mismo tiempo que se incrementa los valores de la longitud de onda monocromática incidente. El valor máximo es de R= 47,6% (λ= 700nm), el valor mínimo R=
32,6% (λ= 500nm) y el valor medio calculado de R= 39,88% (λ= 680nm).

No. III-20 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la pirrotina en las menas cromíferas masivas
del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-10; PS-10a; PS-12b. (*) Cálculos realizados por el
microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores de la capacidad de reflejo de la curva
47
patrón. Valores medios de Howley y How. (Howley, J.E., How, V.A., 1957) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
32.8
32.6
37.4
43.6
44.9
40.3
47.6

R(%)(**)
35.3
34.7
37
41.2
42.5
43.5
44.5

Pirrotina
50

R(%)

45
R(%)
R(%)

40
Curva patrón

35

30
450

500

550

600

650

700

λ(nm)
Fig. No. III-15 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pirrotina en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
47
medios de Howley y How. (Howley, J.E., How, V.A., 1957) .

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92

La curva de dispersión de la capacidad de reflejo obtenida a partir de las mediciones
expuestas siguen con bastante aproximación a la curva de dispersión para la pirrotina
obtenida de la bibliografía internacional.(Howley, J.E. and How, V.A., 1957)47
Microdureza
Todas las determinaciones de la microdureza se realizaron mediante la metodología
Vickers, el valor máximo calculado VHN100= 350,55 (kg/mm2); el valor mínimo VHN100=
291,96 (kg/mm2 ) y el valor medio calculado de los ensayos realizados es de VHN100=
341,88 (kg/mm2 ).
Tabla No. III-21 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (R%) en la pirrotina de las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*). Muestras: PS-10; PS-6a; PS-36b; PS43ª. (*) Ensayos realizados por el microdurómetro PMT-3 ( t=15 seg.; P= 100g. ).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( Kg/mm2 )
291.96
372.42
359.41
353.7
351.74
360.1
355.81
328.75
294.96
350.55

En la microfotografía se muestran las relaciones de la pirrotina en relación con las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa.

Fig. No. III-16 Microfotografía III-D Relación de la pirrotina con las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí”, Moa. [cr- espinela cromífera, prr- pirrotina].

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�José Nicolás Muñoz Gómez

93

Con la pirrotina se concluye la identificación de los principales minerales metálicos
asociados a la mineralización cromífera de las menas masivas del yacimiento “Potosí”.
Durante las investigaciones se identificaron otros minerales tales como: magnetita,
esfalerita y minerales oxidados de hierro y carbonatados de cobre, los cuales no se
incluyen en la identificación por su limitada distribución en algunas muestras, siendo la
magnetita secundaria la más abundante.
Es necesario puntualizar que los minerales silicatados acompañantes de las espinelas
cromíferas y a las mineralizaciones expuestas están representados por: olivino, enstatita, minerales serpentiníticos, fundamentalmente crisotilo y antigorita, y la anortita
muy abundante en los diques de gabro-pegmatitas; todos se recogen en las paragénesis minerales identificadas.
Paragénesis Minerales
La amplia diversidad de minerales metálicos (fundamentalmente sulfuros, rutilo y fases
platiníferas), asociados a las menas masivas del yacimiento “Potosí” y a las espinelas
cromiferas de los diques de gabro-pegmatitas, así como la distribución espacial de los
minerales y sus vínculos genéticos, se han identificado y establecido un determinado
número de paragénesis donde se agrupan los minerales en correspondencia con las
condiciones fisico-quimicas de formación.
Las paragénesis minerales identificadas han sido publicadas (Muñoz Gómez, J.N. y
Campos Dueñas, M., 1992)79, (Muñoz Gómez, J.N., 1995)80 y (Lewis, F.J., et al., 1996).
Esos resultados fueron analizados y procesados a la luz de nuevos criterios geoquímicos, mineralógicos, genéticos y de la distribución espacial de las paragénesis en
el yacimiento “Potosí”, lo cual ha permitido una revalorización de las paragénesis minerales. Se identificaron y se establecieron cuatro paragénesis principales denominadas:
A - B - C - D.
Paragénesis - A En la paragénesis denominada por - A - se incluyen los minerales acompañantes a las
espinelas cromíferas masivas que se formaron en el proceso inicial de diferenciación
magmática del complejo ultramáfico y en el inicio de la cristalización de los agregados
cromíticos.
Las paragénesis se exponen siguiendo el orden de segregación de los minerales que
las conforman.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

94

Paragénesis - A1 -. La paragénesis - A1 - está representada mineralógicamente por:
♦ espinela cromífera - I
♦ laurita-erlichmanita - I
♦ platino nativo
Las fases platiníferas identificadas y representadas en la serie isomorfa laurita-erlichmanita (RuS2 - OsS2) se encuentran localizadas en el seno de las espinelas cromíferas
masivas, por lo que esta fase de minerales del grupo del platino se segregaron con
anterioridad a la cristalización de los agregados cromíferos, en ese sentido, refiriéndose a las características de la laurita-erlichmanita señaló Disther, et al: “... en las
secciones pulidas, los minerales se encuentran en forma de pequeños granos aislados muy
pequeños (del orden de 1 a 5 micrones) y raramente alcanzan las primeras decenas de micrones.
Los granos mas grandes tienen dimensiones del orden de los 50 micrones. Los minerales se
destacan por poseer altos valores de la capacidad de reflejo en relación con las cromoespinelas.
Generalmente los cristales están constituidos por una sola fase distinguiéndose por la forma
idiomórfica, tabular o laminar de sus cristales...” p.22

(Distler, V.V., Falcón Hernández, J.,

Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M.; 1989)28.
En la paragénesis - A1 - se incluye la existencia de platino nativo, reportada por
Kenarev, (Kenarev, V., 1966)56, en forma de descomposición de soluciones sólidas, lo
que constituye una particularidad de la mineralización platinífera en las menas
cromíferas masivas del yacimiento "Potosí", al estar presente fases de los elementos:
Ru - Ir - Os (laurita -erlichmanita) y fase de los elementos: Pt - Rh - Pd (platino nativo).
Además, existen los sulfuros magmáticos primarios en el seno de las espinelas cromíferas, sin incluir la formación de las soluciones sólidas con la fase platinífera
explicada anteriormente, por lo que se incluye una paragénesis independiente con
predominio de sulfuros de hierro, níquel, cobre y laurita-erlichmanita-II en textura laminar con calcopirita-I y pentlandita -I, la cual queda representada como sigue:
Paragénesis - A2 ♦ espinela cromífera - I
♦ pirrotina - I
♦ calcopirita - I
♦ pentlandita - I
♦ laurita-erlichmanita - II
Si se consideran ambas paragénesis, las menas cromíferas del yacimiento "Potosí"
incluyen en su seno las fases platinífe ras existentes en soluciones sólidas y en sulfuros
magmáticos primarios de licuación, por lo que la paragénesis general quedaría conformada por:

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Fig. No. III-17 Diagrama triangular comparativo de la composición de la fase laurita-erlichmanita
enel sistema Ru – S – Os (en % de átomos). (Disther, V. V., Falcón Hernández, J., Muñoz Gómez, J.
N., Campos Dueñas, M., 1989)

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Paragénesis - A3 ♦ espinela cromífera - I
♦ laurita-erlichmanita - I
♦ platino nativo
♦ pirrotina - I
♦ calcopirita - I
♦ pentlandita - I
♦ laurita-erlichmanita - II
Durante el proceso de cristalización de las espinelas cromíferas masivas y mediante
mecanismos similares de la segregación de fases idiomórficas de la serie lauritaerlichmanita, pero a un intervalo de temperaturas más bajas, se formaron cristales
idiomórficos de rutilo, así como también algunas texturas típicas de descomposición
de soluciones sólidas en texturas laminar y emulsionadas en la masa de los agregados
cromíferos, las que se manifiestan discontinuamente (Muñoz Gómez, J.N., 1988)78. La
paragénesis está representada mineralógicamente por:
Paragénesis - A4 ♦ espinela cromífera - I
♦ rutilo - I
Paragénesis similares solo han sido reportadas en espinelas cromíferas transicionales
a espinelas titano-magnetíticas, como las que fueron descritas por Frankell (1942),
localizándose en pegmatitas básicas en el extremo Este del Complejo de Bushveld,
citadas por Cameron y Desborough (Cameron, E.N. and Desborough, G.A., 1973)17
La paragénesis - A - queda esquemáticamente representada como sigue:
Paragénesis - A: Fase Inicial de Cristalización de la Espinela Cromífera
Paragénesis - A1Espinela cromífera - I
Laurita- erlichmanita - I
Platino nativo
Paragénesis - A2 Espinela cromífera - I
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita- erlichmanita - II

Paragénesis - A3Espinela cromífera - I
Laurita-erlichmanita - I
Platino nativo
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita-erlichmanita - II

Paragénesis - A4
Espinela cromífera- I
Rutilo - I

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Paragénesis - B En la paragénesis - B - se recogen los minerales metálicos asociados a las espinelas
cromíferas, de génesis posterior a los que constituyen la paragénesis - A -, los minerales están localizados en los sistemas de microagrietamiento de los agregados cromíferos. En la paragénesis se incluye el olivino el cual se asocia directamente a los
agregados de espinelas cromíferas.
En una primera etapa se formó el rutilo-II y posteriormente se formaron sulfuros magmáticos primarios de hierro, cobre y níquel. La paragénesis - B - está representada por:
Paragénesis - B1♦
♦
♦
El resto

espinela cromífera - I
olivino
rutilo - II
de los minerales en las microgrietas de las espinelas cromíferas masivas

quedan incluidos en la siguiente paragénesis:
Paragénesis - B2 ♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦

espinela cromífera - I
laurita- erlichmanita - II
pentlandita - II
pirrotina - II
calcopirita - II
pirita - I
millerita - I
crisotilo
antigorita
enstatita

La existencia de la fase platinífera - RuS2-OsS2- en asociación con los sulfuros de hierro, níquel y cobre se manifiesta en forma de solución sólida de forma similar a la analizada anteriormente (Paragénesis - A -), pero en este caso, la segregación y cristalización y la correspondiente descomposición de la solución sólida es posterior, ya
que las mismas se ubican en los sistemas de microagrietamiento de los agregados cromíferos.

En esta paragénesis hay un desarrollo diferenciado en la abundancia de sulfuros, siendo los más frecuentes la pirrotina y pirita, siguiéndole en ese orden, la calcopirita y en
menor grado la pentlandita y millerita.
La paragénesis B puede quedar representada en el siguiente esquema general:

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98

Paragénesis - B - Fase Final de Cristalización y Agrietamiento de la Espinela
Cromífera.
Paragénesis - B1
Espinela cromífera - I
Olivino
Rutilo - II

Paragénesis - B2 Espinela cromífera - I
Laurita-erlichmanita - II
Pentlandita - II
Pirrotina - II
Calcopirita - II
Pirita - I
Millerita - I
Crisotilo
Antigorita
Enstatita

Paragénesis - C En la paragénesis - C - se asocian los minerales formados durante el proceso final de
segregación y cristalización de las espinelas cromíferas masivas, es de destacarse que
la característica esencial de esta paragénesis es la presencia de sulfuros formados
durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos, y la
formación de minerales del grupo de la serpentina, esencialmente crisotilo y antigorita a
expensa del olivino y otros minerales ferromagnesianos.

A criterios de P. Ramdohr, la existencia de mackinawita y de heazlewoodita, corrobora
el proceso de serpentinización en los complejos máficos y ultramáficos (Ramdohr, P.,
1980)98, incluyendo además, la formación de magnetita secundaria a expensas del
olivino y en condiciones de alto nivel del potencial del oxígeno, en ese sentido Ramdohr
expone: “… during the alteration of olivine to serpentine only small part of the iron enters into
the serpentine, the rest forms a network of magnetite…”

(pág.932), (Ramdorh, P., 1980)98 .

La existencia en esta paragénesis de heazlewoodita, mackinawita y minerales serpentiníticos asociada a las espinelas cromíferas masivas, permite establecer desde el
punto de vista geoquímico una removilización general del hierro, níquel y cobalto en el
complejo ultramáfico serpentinizado.

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99

La paragénesis - C - queda conformada por la siguiente composición mineralógica:
Paragénesis - C - Fase de Serpentinización de los Complejos Máficos y Ultramáficos.
Espinela cromífera - I
Olivino
Pentlandita - II
Laurita- erlichmanita - II
Heazlewoodita
Mackinawita
Pirita - II
Magnetita
Crisotilo
Antigorita
Enstatita
Anortita

Paragénesis - D La paragénesis - D - está vinculada espacial y genéticamente con los diques de gabropegmatitas y en interrelación con las menas cromíferas masivas. En el capítulo I se exponen los principales rasgos geólogo-estructurales, texturales y sus relaciones con los
complejos máficos, ultramáficos y con la mineralización cromítica. Dada sus particularidades y su yacencia, los diques de gabro-pegmatitas constituyen la litología más
joven en el área de estudio.

Las espinelas cromíferas-II existentes en los diques de gabro-pegmatitas presentan
estructuras brechoides y se encuentran dispersas y fragmentadas en la masa de los
diques de gabro-pegmatitas, los fragmentos tienen dimensiones desde los primeros
milímetros hasta 40-50-70 centímetros, ocasionalmente mayores. Los fragmentos están
englobados en anortita o en piroxenos (enstatita), o en ambos silicatos lo que corrobora
que la presencia de las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas no
fueron segregadas, - cristalizadas -, a partir del fundido gabroide, contribuye a la afirmación anterior la estructura brechoide anteriormente mencionada, de los agregados
cromíticos.

No obstante, se demuestra a través de la composición química, diferencias substanciales entre las espinelas cromiferas que se localizan en los diques de gabro-pegmatitas con las espinelas cromiferas masivas y con las espinelas cromiferas diseminadas. (Capítulo IV).

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99

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100

Los sulfuros están presentes en los diques de gabro-pegmatitas, entre los más comunes se encuentran la calcopirita-III, pentlandita-III y en menor grado pirita-III y milleritaII. La pentlandita es idiomórfica con cristales bien desarrollados, que en ocasiones
alcanzan hasta 1,5 centímetros. Es común observar en la superficie de las muestras
óxidos e hidróxidos de hierro en los diques de gabro-pegmatitas, indicando el desarrollo de procesos supergénicos con la alteración de los sulfuros de hierro, níquel,
cobre y minerales del grupo de la serpentina -crisotilo y antigorita-.
En las espinelas cromiferas que yacen en los diques de gabro-pegmatitas se localizan
cristales de rutilo tanto en fases independientes, como en los sistemas de microagrietamiento de los agregados cromíferos.
De acuerdo al análisis realizado la paragénesis - D - está integrada por la siguiente
composición mineralógica.
Paragénesis - D - Fase de Emplazamiento de los Diques de Gabro-pegmatitas.
Paragénesis - DEspinela cromífera - II
Olivino
Pentlandita - III
Calcopirita - III
Pirrotina - III
Laurita-erlichmanita - III
Pirita - III
Millerita - II
Rutilo- I
Rutilo - II
Anortita
Enstatita
Crisotilo
Antigorita

Orden de Consecutividad de Formación de las Paragénesis Minerales y sus Modelos Teóricos.
El orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales existentes en
las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, donde se incluyen los agregados cromíferos en los diques de gabro-pegmatitas, está estructurado en el orden
cronológico de formación de las paragénesis minerales (Paragénesis: A-B-C-D), en
estrecha relación con los estadios o fases de mineralización y los eventos geólogoestructurales de carácter regional que sirvieron de control a las condiciones físicoquímicas en las cuales se formaron los minerales identificados.

Departamento de Geología - ISMMM
100

�José Nicolás Muñoz Gómez

101

No obstante, el orden de consecutividad de formación de las paragénesis siguen un
orden cronológico en el proceso de segregación de los minerales que las conforman,
desde la paragénesis -A- hasta la paragénesis -C-. La paragénesis -D- que incluye los
diques de gabro-pegmatitas y los minerales asociados se emplazaron en la fase final
de segregación de las litologías máficas y ultramáficas y su edad se corresponde en el
tiempo geológico con la paragénesis -C- lo anterior queda expuesto en el Fig. No. III-22
que representa el orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales
del yacimiento "Potosí".
En ese sentido, las fases o estadios de mineralización tienen correspondencia espacial
y genética con las paragénesis minerales, y recogen todos los eventos geológicos que
conllevaron a la formación de los cuerpos minerales cromíticos y su posterior complicación mineralógica.
Paragénesis -ALa fase de cristalización inicial de la espinela cromífera, desarrollada durante el proceso de diferenciación magmática en la antigua corteza oceánica, en correspondencia
a los criterios de Coleman, (Coleman, R.G.; 1977)22 , se efectuó a altas temperaturas,
alrededor del intervalo 1500º-1200ºC, cristalizando en primer lugar los minerales de las
fases del grupo de platino, dado su alto grado de refractariedad, criterio sustentado por
varios autores, entre ellos, Cabri (Cabri, J.L.; 1981)16, inmediatamente después
cristalizó el rutilo -I, en sus diferentes formas de existencia.
Un incremento sostenido del contenido relativo del azufre primario en el fundido
cromítico permitió la cristalización de sulfuros magmáticos primarios de hierro, níquel y
cobre.
Las condiciones físico-químicas y el sostenido decrecimiento de la temperatura permitieron la cristalización idiomórfica de los minerales del grupo del platino y el rutilo, asi
como la existencia de texturas de descomposición de soluciones sólidas en sus diferentes variedades (laminar y de emulsión, las más difundidas) entre los agregados cromíferos y el rutilo.
El grado de fugacidad del azufre incrementado hacia el final de la fase de mineralización queda demostrado en la composición mineralógica de la paragénesis - A con la presencia de los sulfuros magmáticos primarios, éstas consideraciones han sido
publicadas con anterioridad (Disther,V V., Falcon, H.J., Muñoz Gómez, J.N., Campos
Dueñas, M.; 1989)28, (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M.; 1992)79, (Muñoz

Departamento de Geología - ISMMM
101

�José Nicolás Muñoz Gómez

102

hzg

ol

ol

ol

Cr

Rt
Pt

S
pt

ol
ol

ol

Fig. No. III-18 Modelo teórico de formación de la fase inicial de cristalización de la espinela
cromífera (Paragénesis A) (Rt – Rutilo; Cr – Espinela Cromífera; Pt – Minerales del grupo del
80
Platino; S – Sulfuros magmáticos; ol – olivino; hzg – harzburgitas) (Muñoz Gómez, J. N., 1995)

Departamento de Geología - ISMMM
102

�José Nicolás Muñoz Gómez

103

Gómez, J.N.; 1994)80. El modelo teórico de la paragénesis está representado en el Fig.
No. III-18.
Paragénesis - B En el proceso de consecutividad de cristalización de los minerales se continúa con la
formación de los minerales desarrollados en los sistemas de microagrietamiento de los
agregados cromíticos, en este estadio o fase de mineralización se produce la cristalización de las menas cromíferas en las cuales se desarrollan texturas metamórficas
debido a los efectos del dinamometamorfismo a que fueron sometidas, éstos procesos
quedan bien impregnados en los agregados cromíferos debido a la alta dureza de las
espinelas cromíferas. En la fase silicatada se segregaron simultaneamente el olivino
que se asocia en contacto directo a la espinela cromífera.
En los sistemas de agrietamiento cristalizan el rutilo - II, los sulfuros magmáticos y la
serie isomórfica de laurita-erlichmanita - II, en descomposición de soluciones sólidas
con la pirrotina-II y pentlandita-II.
Al final de esta fase de mineralización debe de iniciarse el proceso de obducción de los
complejos inferiores del corte teórico de la antigua corteza oceánica. La existencia de
los sulfuros de hierro, níquel, cobre, osmio y rutenio sirven de fundamento para asegurar que el papel activo del azufre se mantuvo hacia las postrimerías del estadio de
mineralización. Lo anterior está representado en el modelo teórico de la paragénesis,
Fig. No. III-19.
Paragénesis -CEl siguiente estadio o fase de mineralización, (Fase de Serpentinización de los Complejos Máficos y Ultramáficos), representado en la paragénesis - C - vincula las formaciones mineralógicas desarrolladas durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos del corte teórico del complejo ofiolítico. Los minerales
típicos representados son la heazlewoodita, mackinawita, magnetita secundaria y minerales serpentiníticos.
Los minerales formados durante esta paragénesis están vinculados a las espinelas cromíferas masivas (espinelas cromíferas - I). El modelo teórico de la paragénesis se
representa en el Fig. No. III-20.
Paragénesis -DLa fase emplazamiento de los diques de gabro-pegmatitas, están representados por la
presencia de minerales petrogénicos, fundamentalmente anortita y piroxenos
(enstatita),
Departamento de Geología - ISMMM
103

�José Nicolás Muñoz Gómez

104

hzg

dnt

rt

rt

cr

S
pt

Fig. No. III-19 Modelo teórico de la fase final de cristalización y agrietamiento de la espinela
cromífera. Paragénesis B ( Cr- Espinela Cromíferas; Pt - minerales del Grupo del Platino; S ) 89
Sulfuros Magmáticos, Rt - rutilo I y II; Hzb - Harzburgitas ) ( Muñoz Gómez, J.N., 1995 ) .

Departamento de Geología - ISMMM
104

�José Nicolás Muñoz Gómez

105

dnt

hzg
hzg

hzg

hzg

dnt

dnt
hzg

Cr

Cr

Cr
dnt
dnt

dnt

dnt
hzg
Cr
hzg
dnt
dnt

hzg

Figura No III-20 Modelo teórico de serpentinización y fallamiento de los cuerpos cromíferos y
cristalización de los minerales asociados a los sistemas de microagrietamiento. Paragénesis C. )
(Cr - Espinela cromífera; dnt - Dunita serpentinizada; hzg - Harzburgitas serpentinizadas.)

Departamento de Geología - ISMMM
105

�José Nicolás Muñoz Gómez

106

de acuerdo a la nomenclatura actual (Morimoto, N., et.al., 1988)87, así como por la
mineralización sulfurosa y la existencia de minerales hipergénicos (óxidos e hidróxidos
de hierro y manganeso) y minerales de la corteza de intemperismo.
Se incluyen además los minerales surgidos por la alteración secundaria de las espinelas cromíferas: kammerita, eskolaita, uvarovita y mariposita.
Se destaca la presencia de espinelas cromíferas brechoide denominada en el esquema
de consecutividad de los minerales como espinela cromífera-II, incorporada a los diques de gabro-pegmatitas al penetrar por zonas de fallas cortantes a los cuerpos
cromíferos; el carácter diseminado y anguloso de sus fragmentos así lo verifica, la fase
queda representada según el modelo teórico, Fig. No. III-21.
El proceso completo de formación de los minerales se representa en el Orden de
Consecutividad de Formación de las Paragénesis Minerales del Yacimiento “Potosí”. (Fig. No. III-22).
Resultados Mineralógicos
Las investigaciones desarrolladas en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” y las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas ha permitido
contribuir al conocimiento científico en el campo de la mineralogía de la mineralización
cromífera, enunciándose los resultados mineralógicos siguientes:
1. Se corroboró la presencia de minerales del grupo del platino, asociados a las
espinelas cromíferas, a los sulfuros magmáticos primarios en los sistemas de
microagrietamiento y en los diques de gabro-pegmatitas representados por
los sulfuros primarios de rutenio y de osmio en la serie isomórfica lauritaerlichmanita y emulsión de platino nativo.
2. La existencia del dióxido de titanio (TiO2 ), en todas sus formas de existencia,
en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí” y en los diques de
gabro-pegmatitas, lo que constituye una particularidad en la composición
mineralógica de las menas cromíferas en la región Moa-Baracoa y se distingue por sus contenidos del resto de los yacimientos cromíferos podiformes
cubanos y extranjeros.
3. La identificación y establecimiento de cuatro paragénesis minerales asociadas
a la mineralización cromífera del yacimiento "Potosí" es un aporte al conocimiento científico de la mineralogía de las cromititas y a la metalogenia endógena en la región de Moa - Baracoa; siendo el primer yacimiento de espine-

Departamento de Geología - ISMMM
106

�José Nicolás Muñoz Gómez

dnt

107

hzg

cr

dnt

S

S

Fig. No III-21 Modelo teórico de la fase de emplazamiento de los diques de gabro-pegmatitas y la
mineralización asociada. ( Paragénesis) ( S- Concentración y actividad del azufre; Cr- Espinela
cromífera; dnt - Dunitas serpentinizadas; hzg - Harzburgitas serpentinizadas). (Muñoz Gómez,
89
74
J.N., 1995 ) ,(Lewis, F.J. et al., 1996) .

Departamento de Geología - ISMMM
107

�José Nicolás Muñoz Gómez

108

las cromíferas del país donde se establecieron e identificaron las mismas.
4. Constituye un aporte a la mineralogía de la mineralización cromífera y a la
metalogenia endógena de la región de Moa - Baracoa, la elaboración por
primera vez, del orden de consecutividad de formación de las paragénesis
minerales y los modelos teóricos correspondientes, donde se conjugan la
composición de las menas y las condiciones geólogo - estructurales en las
que se segregó el yacimiento "Potosí".
5. La existencia de sulfuros magmáticos primarios -pirrotina-pentlanditacalcopirita y en menor grado millerita, demuestran una alta concentración
del níquel y el cobre y una elevada actividad geoquímica asociada a la mineralización cromífera que se extiende hasta los diques de gabro-pegmatitas,
indicando que el proceso de cristalización de la espinela cromífera se desarrolló muy próximo al complejo cumulativo máfico, en los cuales el comportamiento geoquímico del níquel, y del cobre es mayor, así como la fugacidad
del azufre en comparación con el complejo ultramáfico. Esta conclusión apoya
el criterio de que las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí” se
formaron en la zona de transición entre los complejos máficos y ultramáficos.
6. Los minerales identificados en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” y en los diques de gabro-pegmatitas ponen de manifiesto la elevada
fugacidad del azufre durante el largo proceso de cristalización-obducciónserpentinización-agrietamiento, lo que se demuestra en la composición
sulfurosa de los minerales acompañantes a la mineralización principal.
7. El empleo combinado de los métodos convencionales de microscopía de
menas (entre ellos los parámetros ópticos, capacidad de reflejo y microdureza) y microscopía electrónica de barrido permiten, desde el punto de vista
del análisis de la composición mineralógica y geoquímica, una identificación
precisa de los minerales metálicos. En el caso que nos ocupa, es la primera
vez de su empleo simultáneo en el estudio de la mineralización cromífera en
la región Moa - Baracoa. El empleo de las microscopía electrónica de barrido
ha servido de método de confirmación de los resultados obtenidos con los
métodos tradicionales de microscopía de menas.

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108

�Fig. 1 ORDEN DE CONSECUTIVIDAD DE FORMACIÓN DE LAS PARAGÉNESIS MINERALES. YACIMIENTO POTOSÍ, MOA
Minerales

Espinela Cromífera I
Espinela Cromífera II
Olivino
Laurita - Erlichmanita I
Laurita - Erlichmanita II
Laurita - Erlichmanita III
Platino Nativo

Pirrotina I
Pirrotina II
Pirrotina III
Enstatita
Calcopirita I
Calcopirita II
Calcopirita III

Rutilo I
Rutilo II
Anortita
Pirita I
Pirita II
Pirita III

Millerita I
Millerita II
Crisotilo
Heazlewoodita
Mackinawita
Magnetita
Antigorita
Pentlandita I
Pentlandita II
Pentlandita III

Paragénesis A

Paragénesis B

Paragénesis C

Paragénesis D

�CAPITULO IV

CARACTERISTICAS GEOQUIMICAS DE LA MINERALIZACION
CROMIFERA DEL YACIMIENTO “POTOSI”

�José Nicolás Muñoz Gómez

110

Capítulo IV. Características Geoquímicas de la Mineralización Cromífera del Yacimiento “PotosÍ”
Introducción
Macrocomponentes
Microcomponentes
Relaciones geoquímicas catiónicas
Hipótesis de segregación de la espinela cromífera
Resultados geoquímicos.

Introducción
El presente capítulo, similar en su contenido al Capítulo II, tiene como objetivo fundamental analizar, desde el punto de vista geoquímico, el comportamiento y papel de
los elementos químicos que integran la celda elemental de la espinela cromífera y las
implicaciones genéticas y de prospección de la mineralización cromífera en el área del
yacimiento “Potosí”.

Se analiza la composición elemental de la espinela cromífera en todas sus formas de
existencia y sus relaciones mutuas. Como fundamento analítico se cuenta con los resultados de 198 muestras de microscopía electrónica de barrido, mediante el empleo
de esa técnica se determinó la composición química de las mismas, expresada en
óxidos de los elementos químicos que conforman la celda unidad del mineral.
La mineralización cromífera en el área del yacimiento “PotosÍ” está representada en la
existencia de las espinelas cromíferas, las que se manifiestan en:
•

Espinelas cromíferas masivas del nivel # 2 (41 muestras)

•

Espinelas cromíferas diseminadas (9 muestras)

•

Espinelas cromíferas en diques de gabro-pegmatitas (85 muestras)

•

Espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico (38 muestras)

•

Espinelas cromíferas accesorias en litologías del complejo ultramáfico serpentinizado (25 muestras).

Las espinelas cromíferas del nivel # 2 y las espinelas cromíferas diseminadas conforman las menas cromíferas propiamente dichas del yacimiento “Potosí”.

Departamento de Geología - ISMMM
110

�José Nicolás Muñoz Gómez

111

Macrocomponentes
Atendiendo a la composición química de la espinela cromífera se definieron los macrocomponentes y microcomponentes en función de los contenidos en la celda unidad.
Los macrocomponentes están representados por los contenidos en óxidos de Cr2O3 Al2O3 - FeO - MgO y los microcomponentes por TiO2 - NiO - MnO, (todos en por ciento
en peso).
A continuación se recoge la composición química de las espinelas cromíferas en todas
sus formas de existencia:
Tabla No. IV-1 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas masivas
del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
44.94

Valor Mínimo
37.78

Valor Medio
40.5075

Rango
7.16

FeO%
MgO%
Al2O3%

28.17
15.9097
27.3561

14.42
10.85
18.88

17.4234
14.461
25.4129

13.74
5.0597
8.4761

TiO2%
NiO%
MnO%

2.24
0.467
0.3801

0.003
0
0.1216

0.3905
0.238
0.2728

2.237
0.467
0.2585

Tabla No. IV-2 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas en las
menas diseminadas yacimiento “PotosÍ” , Moa. [nd - no determinado]
Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
38.9615

Valor Mínimo
37.9262

Valor Medio
38.6599

Rango
1.0353

FeO%
MgO%
Al2O3%

24.4743
11.9293
21.6803

24.1807
11.425
20.7477

24.3387
11.7475
21.0986

0.2936
0.6043
0.9326

TiO2%
NiO%
MnO%

1.3493
0.3777
nd

1.1803
0.2198
nd

1.253
0.2982
nd

0.169
0.1578
nd

Tabla No. IV-3 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas en los
diques de gabro-pegmatitas del yacimiento “PotosÍ”, Moa. [nd - no determinado]

Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
41.3563

Valor Mínimo
36.7976

Valor Medio
39.6207

Rango
4.5588

FeO%
MgO%
Al2O3%

29.4673
15.6022
26.2154

14.9973
8.547
19.834

21.4389
12.832
22.9973

14.47
7.0562
6.3814

TiO2%

6.8508

0.1741

0.8049

6.6768

NiO%
MnO%

0.3834
nd

0.1532
nd

0.2948
nd

0.2302
nd

Departamento de Geología - ISMMM
111

�José Nicolás Muñoz Gómez

112

Tabla No. IV-4 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas
contacto con litologías del complejo máfico del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
42.9846

Valor Mínimo
39.4491

Valor Medio
41.0794

Rango
3.5355

FeO%
MgO%
Al2O3%

19.0921
16.1774
27.8595

14.7433
13.3623
21.7903

16.1645
15.0655
25.1617

4.3488
2.8161
6.0692

TiO2%

0.7021

0.092

0.345

0.6101

NiO%
MnO%

0.4031
nd

0.1888
nd

0.3154
nd

0.2142
nd

en

Además de las menas cromíferas se incluyen las espinelas cromíferas asociadas a los
diques de gabro-pegmatitas (espinela cromífera - II), se tienen además las espinelas
cromíferas en contacto con gabros, las que están referidas a las espinelas cromíferas
que en forma de pequeños lentes se encuentran

en contacto con litologías del

complejo máfico. Por último, las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas están relacionadas con espinelas cromíferas en dunitas serpentinizadas,
harzburgitas serpentinizadas y en menor grado con lherzolitas y

wehrlitas serpen-

tinizadas.
Tabla No. IV-5 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas accesorias en litologías ultramáficas del yacimiento “PotosÍ ” , Moa.

Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
43.0628

Valor Mínimo
34.7659

Valor Medio
40.2602

Rango
8.2969

FeO%
MgO%
Al2O3%

28.0347
13.2485
27.6831

17.3313
8.8376
21.0203

21.5181
11.3442
24.159

10.7034
4.4108
6.6628

TiO2%
NiO%
MnO%

0.8112
0.39091
nd

0.025
0.2067
nd

0.2667
0.2944
nd

0.7862
0.1841
nd

Tabla No. IV-6 Valores medios de los contenidos de los componentes principales de las espinelas
cromíferas en el yacimiento “PotosÍ”, Moa. [scrmas- espinelas cromíferas masivas; scrdisespinelas cromiferas dise minadas; scrgpt- espinelas cromíferas en diques de gabro-pegmatitas;
scrgbr- espinelas cromíferas en contactos con gabros; scracc- espinelas cromíferas accesorias
en litologías ultramáficas.; nd - no determinado].
Oxidos
Cr2O3%
MgO%
FeO%
Al2O3%
TiO2%

scrmas
40.507
14.461
17.4234
25.4129
0.3905

scrdis
38.6599
11.7475
24.3387
21.0986
1.253

scrgpt
39.5502
12.5785
21.9906
22.6685
0.8723

scrgbr
41.0794
15.0655
16.1645
25.1617
0.345

scracc
40.2602
11.3442
21.5181
24.159
0.2667

NiO%
MnO%

0.238
0.2728

0.2982
nd

0.2921
nd

0.3164
nd

0.2944
nd

Departamento de Geología - ISMMM
112

�José Nicolás Muñoz Gómez

113

Tabla No. IV-7 Valores medios de los principales componentes de las menas de los yacimientos
cromíferos de la región de Moa-Baracoa. Resultados analíticos de microscopía electrónica de
barrido.[FeO% como hierro total de acuerdo a las características de la técnica de análisis].

Yacimientos

Cr2O3 %

Al 2O3 %

FeO%

MgO%

TiO2 %

MnO%

Total

Cayoguam

40.75

26.98

15.99

14.93

0.29

0.21

99.14

Potosí

39.98

22.83

22.09

13.01

1.06

0.27

99.24

Amores

36.17

27.32

17.76

18.26

0.24

0.19

99.94

Mercedita

38.43

29.14

14.53

16.54

0.28

0.26

99.18

Los contenidos de Cr2O3 en las espinelas cromíferas de las menas del yacimiento
“PotosÍ” son casi similar a los contenidos en las espinelas cromíferas en el yacimiento
“Cayo Guan” y superiores

al resto de los yacimientos de región de Moa-Baracoa,

presentándose ligeras diferencias entre las menas masivas y las menas diseminadas
(rangos estadísticos próximos a la unidad).

Es de destacar que los contenidos de Cr2O3 en las espinelas cromíferas de los diques
de gabro-pegmatitas y las que se encuentran en contacto con litologías del complejo
máfico resultan superiores a los de las menas cromíferas masivas (Tablas No. IV-4 y
IV-5).

Las espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo ultramáfico serpentinizado presentan los contenidos más altos de Cr2 O3 en relación con el resto de las
espinelas cromíferas, estas espinelas cromíferas se localizan en las dunitas serpentinizadas y harzburgitas serpentinizadas .

Las relaciones entre los contenidos de Cr2O3 y Al2 O3 en las menas cromíferas masivas
se expresan gráficamente, comprobándose una correlación entre ambos contenidos
(coeficiente de correlación: 0,42899).

Departamento de Geología - ISMMM
113

�José Nicolás Muñoz Gómez

Contenidos en Por ciento en Peso

45

114

%

40

35
Cr2O3%
Al2O3%

30

25

20

15
0

2

4

6

8

10

12

14

Número de Muestras
Fig. No. IV-1 Diagrama de variación de los contenidos de Al 2O3 y Cr2O3 en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

La relación geoquímica #Cr= [Cr3+/(Cr3++Al3+)] permite establecer las dependencias
entre ambos elementos en forma catiónica en la celda unidad, así para las menas cromíferas masivas se determinó el intervalo: # Cr = 0,49 - 0,65; los extremos del intervalo
representan los contenidos para las muestras de bajo contenido de Cr2 O3 y alto
contenido de Al2O3 (# Cr = 0,49) y las muestras de alto contenido de Cr2O3 y bajo
contenido de Al2O3 (# Cr = 0,65), respectivamente. Relaciones similares a la expuesta
han sido publicadas por Arai y Yurimoto en menas cromíferas masivas en Japón (Arai,
S., Yurimoto, H.; 1994)6.
Los contenidos de Al2O3 se han utilizado para establecer el carácter podiforme o estratiforme de la mineralización cromífera y para discriminar desde el punto de vista
industrial las menas cromíferas refractarias de las metalúrgicas.
En el caso particular de las menas cromíferas del yacimiento “PotosÍ” se definen como
menas refractarias con un contenido medio de 22,83% de Al2O3, aunque presentan el
contenido más bajo entre los cuatro principales yacimientos de la región de MoaBaracoa (Tabla No. IV -7). También las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” se ubican en las menas podiformes con contenidos de Al2O3 igual a los reportados
por Leblanc al estudiar las menas cromíferas podiformes en Nueva Caledonia (Leblanc,
M., et al., 1990)71 .
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114

�José Nicolás Muñoz Gómez

115

Al analizar la relación entre los contenidos de Cr2O3 y MgO se comprueba una baja correlación positiva (coeficiente de correlación: 0,4833), quedando representada gráficamente en la Fig. No. IV-2.

Contenidos en Por Ciento en Peso

45

%

40
35
30
25

Cr2O3%
MgO%

20
15
10
5
0
0

2

4

6

8

10

12

14

Número de Muestras
Fig. No. IV-2 Diagrama de variación entre los contenidos de Cr2O3 % y MgO% en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

La relación geoquímica # Mg = [Mg 2+/( Mg 2++ Fe2+)] permite analizar las relaciones entre los cationes: Mg2+ y Fe2+ para el caso específico del yacimiento “PotosÍ” se calcularon valores de # Mg = 0,49 - 0,68; los extremos del intervalo representan a las menas
de bajo contenido de magnesio y alto contenido de hierro (#Mg = 0,49) y las menas de
alto contenido de magnesio y bajo de hierro (#Mg=0,68), respectivamente.

En correspondencia con los datos expuestos las espinelas cromíferas del área del yacimiento “PotosÍ” presentan contenidos relativamente bajos de MgO%; sólo en las
espinelas cromíferas en contactos con las litologías del complejo máfico presentan un
valor medio de MgO = 15,0655%, los que se corresponden con los contenidos de las
espinelas cromíferas podiformes.

En el resto de las espinelas cromíferas, incluyendo las menas del yacimiento “PotosÍ”,
sus contenidos de MgO se correlacionan con las menas cromíferas con características
estratiformes en correspondencia con los trabajos publicados de Thayer,

Departamento de Geología - ISMMM
115

Wang y

�José Nicolás Muñoz Gómez

116

Leblanc en Turkia, China y Nueva Caledonia, respectivamente (Thayer, T. P., 1964)112,
(Wang, X. And Peisheng, B., 1994)118 y (Leblanc, M., et al., 1990)71.
Al analizarse la relación geoquímica # Cr = [Cr3+ / ( Cr3+ + Al3+ )] y el # Mg = [Mg 2+ / (
Mg2++ Fe2+ )], representada gráficamente en la Fig. No. IV -3, quedan bien definidos
dos campos de las menas cromíferas masivas; el campo (I) donde las menas presentan un alto contenido de Cr2O3 y bajo contenido de Al2O3 (# Mg: 0,49 - 0.,56 ; # Cr:
0,52 - 0,60), con bajo contenido de MgO y alto contenido de FeO; y el segundo campo
(II) donde las menas presentan un bajo contenido de Cr2O3 con un alto contenido de
Al2O3 y MgO (# Mg: 0,63 - 0,68 ; # Cr: 0,495 - 0,555).

Se puede concluir, desde el punto de vista económico, que las menas cromíferas
masivas del yacimiento “PotosÍ” manifiestan tendencia a menas cromíferas metalúrgicas (campo - I) y tendencia a menas cromíferas refractarias (campo - II).

Atendiendo a los contenidos de FeO en las espinelas cromíferas del yacimiento “PotosÍ” (menas masivas y diseminadas), así como las que están asociadas en los diques
de gabro-pegmatitas y las espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo
máfico se destacan por los altos valores de FeO%; siendo los contenidos más altos de
la región de Moa-Baracoa.

Esos valores están muy por encima de los valores promedios calculados internacionalmente para menas cromíferas podiformes para las cuales se sitúa el contenido
de FeO = 15,0% (valor máximo) (Thayer, T.P.; 1969)113, (Dickey, J.S. Jr.;1975)25 y
(Leblanc, M., Violette, F.J.; 1983)67. Por el valor de los contenidos de FeO% se corresponden con los valores determinados para las menas cromíferas estratiformes tales
como los publicados por Christian, H. Y Gauthier (Christian, H.M., and Johan,
D.;1982)20 y (Gauthier,M.,et.al., 1990)37 .

Departamento de Geología - ISMMM
116

�José Nicolás Muñoz Gómez

117

0.58
0.57
0.56

# Cr

0.55

(I)

0.54
0.53
( II )

0.52
0.51
0.5
0.49
0.45

0.5

0.55

0.6

0.65

0.7

# Mg
3+

3+

3+

Fig. No. IV-3 Diagrama de dispersión entre las relaciones geoquímicas de # Cr = [Cr /( Cr + Al
2+
2+
2+
)] y el # Mg = [Mg /( Mg + Fe )] en las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Como puede observarse solo las espinelas cromíferas en contacto con litologías del
complejo máfico presentan contenidos medios de FeO% próximos al valor establecido
(valor medio: 16,1645%, Tabla No. IV -6).
Dando continuidad al análisis debe señalarse que las menas diseminadas mantienen
valores altos (FeO = 24,3387%) pero casi constantes, al presentar un rango estadístico
de 0,2936% (Tabla No. IV -2), en ese sentido, se destaca que las espinelas cromíferas
accesorias en las litologías ultramáficas se vinculan con los mayores contenidos de
FeO (valor máximo de FeO = 28,0347%), localizándose los mayores contenidos en las
dunitas serpentinizadas y harzburgitas serpentinizadas, disminuyendo ligeramente hacia las lherzolitas y wehrlitas serpentinizadas.

Los altos valores de FeO% en todas las espinelas cromíferas del área del yacimiento
“PotosÍ” sitúan a las mismas con características de menas cromíferas estratiformes, lo
que puede explicarse a partir de un incremento de la actividad geoquímica del hierro
durante los procesos de obducción de la antigua corteza oceánica y durante el proceso
de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos; no descartándose la posibilidad de que las menas cromíferas propiamente dichas, respondan a las

Departamento de Geología - ISMMM
117

�José Nicolás Muñoz Gómez

118

características de las menas estratiformes, sustentados en los contenidos absolutos de
FeO en la celda unidad de la espinela cromífera.
Al analizar las relaciones entre los contenidos de FeO y Al2O3 en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “PotosÍ” se ha podido corroborar las dos tendencias de las menas -refractarias y metalúrgicas- tal como se representa en el Fig. No. IV -4.

27 %
25

(I)

Al2O3%

23
21
( II )

19
17

%

15
17

19

21

23

25

27

29

FeO%

Fig. No. IV-4 Diagrama de dispersión entre los contenidos de Al 2O3 % y FeO% en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Como se puede concluir, en el campo (I) se representan las muestras que tienen alto
contenido de Al2O3 y bajo contenido de FeO (tendencia refractaria) y en el segundo
campo (II) donde se representan las muestras que contienen alto contenido de FeO y
bajo contenido de Al2O3. Los dos campos se excluyen dado las relaciones inversas de
los contenidos de FeO y Al2O3 en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” y comprobadas también en el yacimiento “Cayo Guan“ (Capítulo - II). Así, se
ha podido comprobar la correlación inversa antes señalada, donde al incrementarse los
contenidos de FeO en las menas cromíferas masivas disminuye el contenido de Al2O3 y
viceversa (coeficiente de correlación: Al2O3% - FeO% = - 0,93569).

Tal relación de los contenidos de Al2O3 y FeO ha sido comprobada y demostrada en la
literatura internacional como la citada por Leblanc en los yacimientos de Filipinas
(Leblanc, M., Violette, J.F., 1983)67.

Departamento de Geología - ISMMM
118

�José Nicolás Muñoz Gómez

Contenidos en por ciento en peso

30

119

%

28
26
24
22
FeO%
Al2O3%

20
18
16
14
12
10
0

2

4

6

8

10

12

14

Número de Muestras
Fig. No. IV-5 Diagrama de variación comparativo de los contenidos de FeO% y Al 2O3 % en las
menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Microcomponentes
Los microcomponentes en las espinelas cromíferas TiO2 - MnO - NiO fueron determinados a través de microscopía electrónica de barrido y sus contenidos se exponen en
las Tablas No. IV -1 hasta No. IV -6, ambas inclusive.
Como ha sido analizado con anterioridad (Capítulo-II) los contenidos de TiO2 en las
espinelas cromíferas han sido empleados para discriminar la génesis de los yacimientos cromíferos podiformes - asociados a los complejos ofiolíticos - y de los yacimientos cromíferos estratiformes - vinculados a intrusiones estratiformes en placas
continentales - varios autores han utilizado el dióxido de titanio como indicador petrogenético y genético, entre ellos Leblanc y sus colaboradores (Leblanc, M., Violette, J.F.,
1983)67, Thayer (Thayer,T.P., 1964)112 y Dickey (Dickey, J.S.Jr., 1975)25. Así, Leblanc
al investigar las menas cromíferas podiformes del yacimiento “Coto“ en Filipinas expone:”... The low and constant TiO2 content (about 0,25%) is also characteristic of the podiform
deposits (Dickey, 1975, Leblanc et.al., 1980). In contrast, the TiO2 content of chromite in stratiform
deposits is higher and increases with the iron content...” pág. 296

(Leblanc, M. And

Violette,J.F.; 1975)67 .
Al analizar los resultados analíticos en relación a los contenidos de TiO2 en las
espinelas cromíferas del área del yacimiento “Potosí” se corrobora en todos los casos

Departamento de Geología - ISMMM
119

�José Nicolás Muñoz Gómez

120

que el valor de TiO2 está por encima del valor establecido como límite para discriminar
las menas podiformes de las estratiformes (Tabla No. IV-6), solo las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas presentan valores medios muy próximos al 0,25% de dióxido de titanio.
En las menas cromíferas del yacimiento “Potosí” se tienen valores muy bajos (mínimo:
0,003%) hasta valores muy altos de 2,24% de TiO2, lo que se explica por el hecho de
que en las menas cromíferas existe TiO2 libre, en forma de cristales idiomórficos
aciculares de rutilo (rutilo-I) y en forma de descomposición de soluciones sólidas,
además no se excluye la posibilidad de la existencia de ulvöespinela (Fe2 TiO4) en
forma de texturas de descomposición de soluciones sólidas; situación semejante,
referidos a la existencia de rutilo libre y a las texturas de descomposición de soluciones
sólidas en las espinelas cromíferas fueron estudiadas por Ramdohr y Schneirdrhölm,
citados en Goldschmidt (Goldschmidt, V.M., 1970)40.
Los contenidos muy altos de TiO2 en las menas se explican porque el haz de electrones de la microsonda incide directamente en cristales de rutilo o muy próximo a
ellos.
No obstante, el valor medio de los contenidos de TiO2 para las menas del yacimiento
“Potosí”, donde se incluyen las menas masivas y las menas diseminadas, está por
encima del 0,25% establecido internacionalmente, destacándose las espinelas cromíferas diseminadas con valores medios de 1,25% de TiO2 . Así, en las condiciones
analizadas los bajos contenidos de TiO2 están referidos a los ubicados en la celda unidad de la espinela cromífera (en la posición Y3+) en forma del catión Ti3+ y los altos
contenidos están dados por la existencia de rutilo libre en el seno de la espinela
cromífera, en este caso el titanio está en forma de Ti4+.
Las relaciones del TiO2 con el resto de los componentes de las menas cromíferas
masivas demuestran un comportamiento típico de los yacimientos cromíferos estratiformes, tal como se representan en los gráficos de dispersión.
Obsérvese en la Fig. No. IV-6 donde se manifiesta una relación inversa entre los
contenidos de TiO2% y Cr2 O3%, las menas de menor contenido de TiO2 presentan mayor contenido de Cr2O3 (campo -I) y viceversa (campo -II). En relación a los contenidos
de FeO% y TiO2% en las menas cromíferas masivas se comprueba una correlación directa entre ambos, así a bajos contenidos de FeO le corresponden bajos contenidos de
TiO2 y a altos contenidos de FeO le corresponden altos valores de TiO2, verificándose
lo expresado anteriormente por Leblanc y sus colaboradores en relación con el
Departamento de Geología - ISMMM
120

�José Nicolás Muñoz Gómez

121

incremento del FeO en las espinelas cromíferas, originando un incremento de los contenidos de TiO2 (Leblanc, M., and Violette, J.F., 1983)67, (Leblanc, M., Nicolas, A.,
1992)68.

45

%

44
43

Cr2O3%

42
(I)
41
40
39
(II)

38
37
0

0.25

0.5

0.75

1

1.25

1.5

1.75

2

%
2.25

TiO2%
Fig. No. IV-6 Diagrama de dispersión de los contenidos de TiO2% y Cr2O3 %
cromíferas masiva s del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

en las menas

Constituye una característica geoquímica típica de las menas cromíferas estratiformes
el incremento del contenido de TiO2 al aumentar los contenidos de FeO, tal como queda representado en la Fig. No. IV -7.
Las muestras correspondientes a las espinelas cromíferas masivas del nivel # 2 (spn#2), están por debajo del 0,25% de TiO2.
Se destacan dos campos bien delimitados que se corresponden con las espinelas
cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico: 0,1% &lt; TiO2 &lt; 0,40% y un
segundo campo: 0,40% &lt; TiO2 &lt;0,75% .
Todas las espinelas cromíferas asociadas espacialmente a los diques de gabro-pegmatitas presentan valores de TiO2 mayores a 0,40% y menores a 1,10%.
Como se ha señalado, las menas diseminadas presentan valores de TiO2 superiores a
la unidad y como valor medio 1,2530% y en correspondencia con los contenidos de
FeO, éstas presentan los mayores contenidos de FeO en toda el área del yacimiento

Departamento de Geología - ISMMM
121

�José Nicolás Muñoz Gómez

122

“PotosÍ” con un valor medio de 24,3387% de FeO y un rango estadístico muy limitado
corroborándose casi un valor constante del hierro ferroso para esas espinelas
cromíferas.
Al comparar los contenidos de TiO2 con otros yacimientos cromíferos se verifica que en
las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” sus contenidos de TiO2 son los
más altos reportados, no sólo para los yacimientos cubanos sino también compa-

FeO%

rándolos con otros yacimiento extranjeros (Tabla No. II-2) y (Tabla No. IV-7).

30
28
26
24
22
20
18
16
14
12
10

%

cr-dis
sp- gbr

sp-n#2

sp-gpt

%
0

0.2

0.4

0.6

0.8

1

1.2

1.4

TiO2%

Fig. No. IV-7 Diagrama de dispersión entre los contenidos de FeO% y TiO2 % en espinelas
cromíferas del yacimiento “PotosÍ” , Moa. [sp - n#2: espinelas cromíferas del nivel No. 2; sp -gbr:
espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico; sp -gpt: espinelas
cromíferas en diques de gabro-pegmatitas; sp - crdis: espinelas
cromíferas en menas
diseminadas].

En todos los casos al relacionarse los contenidos de TiO2 con el resto de los componentes se delimitan bien dos campos (I - II), las relaciones geoquímicas antes analizadas constituyen una característica típica de las menas cromíferas estratiformes, lo
anterior queda corroborado en la relación de los contenidos de TiO2 con Al2O3 en la
Fig. No. IV-8, delimitándose también los dos campos anteriormente señalados, pero las
relaciones son completamente inversas, las menas cromíferas masivas con más bajo
contenido de TiO2 le corresponden contenidos altos de Al2O3 (campo - I), en cambio,
los contenidos más altos de TiO2 se corresponden con los valores mas bajos de Al2O3
(campo - II). Lo expresado confirma que los contenidos de titanio en la celda unidad de
la espinela cromífera ocupan la posición de los cationes trivalentes (Y3+).

Departamento de Geología - ISMMM
122

�José Nicolás Muñoz Gómez

123

Al analizar la dependencia de los contenidos de TiO2 en las menas cromíferas masivas
y diseminadas del yacimiento “PotosÍ” con el resto de los componentes principales se
verifica la existencia de una alta correlación negativa, con excepción del hierro y
ligeramente positiva con respecto a los contenidos de MnO%.(Tabla No. IV -8).
Los contenidos de TiO2 en las menas del yacimiento “PotosÍ” constituyen un caso inusual para las menas cromíferas (consideradas hasta ahora como yacimientos cromíferos podiformes), por los altos contenidos de TiO2 . Casos similares fueron reportados
por Cameron al estudiar las menas cromíferas de la porción oriental del complejo de
Bushveld, Sudáfrica (Cameron, E.N., 1973)18, en las que se localizan altos contenidos
del dióxido de titanio.

27

%

26

Al2O3%

25

(I)

24
23
22
21

( II )

20
19
0

0.25

0.5

0.75

1

1.25

1.5

1.75

2

%
2.25

TiO2%
Fig. No. IV-8 Diagrama de dispersión de los contenidos de TiO2% y Al2O3 %
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

en las menas

Tabla No. IV-8 Coeficientes de correlación de los principales componentes de las menas
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Oxidos

Cr2O3 %

Al 2O3 %

FeO%

MgO%

TiO2 %

MnO%

Cr2O3%

1

0.42899

-0.70448

0.48433

-0.23209

-0.16092

Al2O3%

0.42899

1

-0.93569

0.94641

-0.85321

-0.15391

FeO%
MgO%
TiO2%

-0.70448
0.48433
-0.23209

-0.93569
0.94641
-0.85321

1
-0.94161
0.77676

-0.94161
1
-0.89975

0.77676
-0.89975
1

0.1682
0.94641
0.12812

MnO%

-0.16092

-0.15391

0.1682

0.94641

0.12812

1

Departamento de Geología - ISMMM
123

�José Nicolás Muñoz Gómez

124

Los contenidos de NiO en las espinelas cromíferas en el área del yacimiento “PotosÍ”
se comportan con bastante regularidad, no apreciándose valores significativos. De
acuerdo con los datos expuestos, los contenidos más bajos se relacionan con las
menas del yacimiento “PotosÍ”, siendo las menas masivas las de más bajos contenidos
y las menas diseminadas las de mayor contenido. Valores semejantes muestran las
espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas y las espinelas cromíferas
accesorias en las litologías ultramáficas serpentinizadas, donde los mayores contenidos se localizan en las espinelas cromíferas que se ubican en contacto con las litologías del complejo máfico. Esto se corresponde con el papel más activo del níquel en
las rocas gabroides en relación a los contenidos del metal en el complejo ultramáfico
serpentinizado.

Se incluyen entre los microcomponentes los contenidos de MnO, determinados solo en
14 muestras de las menas cromíferas masivas, con contenidos medios de 0,27%,
contenidos muy semejantes a los calculados para los yacimientos minerales: "Cayo
Guan" y "Mercedita" y mayor que los del yacimiento “Amores“(Tabla No. IV -7). Se ha
comprobado que existe una correlación positiva entre los contenidos de MnO y MgO
(coeficiente de correlación: 0,94641), el resto de las relaciones son negativas con
excepción del TiO2 las cuales son bajas al igual que los contenidos de hierro.
Relaciones Geoquímicas Catiónicas

El análisis de la composición química de la celda elemental de las espinelas cromíferas
en las menas del yacimiento “PotosÍ”, ha permitido corroborar el comportamiento
geoquímico de los elementos químicos que integran las mismas; así, se ha podido
comprobar que la estructura de la celda elemental está más estabilizada hacia los
cationes bivalentes en relación con los cationes trivalentes(Tablas No. IV -9 y IV-10),
donde se aprecia que algunas muestras o no presentan su estructura completa, o se
exceden en fracciones atómicas, sobre todo de los microcomponentes.

Departamento de Geología - ISMMM
124

�José Nicolás Muñoz Gómez

125

Tabla No. IV-9 Número de cationes trivalentes por celda unidad en las espinela cromífera de las
menas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
3+

Muestras
P-36-a
P-36-b
P-36-c
P-36-d
P-40-2a
P-40-2b
P-40-2c
P-40-2d
P-40-2e
P-40-3
P-45-1-1
P-45-1-2
P-45-1-3
P-45-2-2

3+

Cr

Al

8.61
8.29
8.32
7.96
7.85
7.96
7.94
7.79
7.89
7.95
7.67
7.52
7.67
7.80

6.67
6.74
6.81
7.09
6.12
6.31
6.26
6.21
6.45
5.84
7.41
7.57
7.50
7.46

Fe

3+

3+

ΣY
15.64
15,89
15.90
15.89
15.62
15.91
15.66
15.74
15.72
15.55
15.95
15.92
15.92
15.93

0.36
0.86
0.77
0.84
1.65
1.40
1.46
1.74
1.38
1.76
0.87
0.83
0.75
0.67

De las muestras analizadas de las espinelas cromíferas del área del yacimiento “PotosÍ” se seleccionaron algunas de ellas para exponer sus fórmulas cristaloquímicas de la
celda unidad.
Tabla No. IV-10 Número de cationes bivalentes por celda unidad en las espinela cromífera de las
menas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Muestras

Mg

P-36-a
P-36-b
P-36-c
P-36-d
P-40-2a
P-40-2b
P-40-2c
P-40-2d
P-40-2e
P-40-3
P-45-1-1
P-45-1-2
P-45-1-3
P-45-2-2

2+

4.62
5.36
5.18
5.31
4.28
4.23
4.24
4.47
4.27
4.24
5.51
5.53
5.44
5,18

Fe

2+

ΣX

3.36
2.99
3.14
3.02
4.35
4.30
4.31
4.28
4.13
4.41
2.90
2.84
2.90
3.11

2+

7.98
8.35
8.32
8.33
8.63
8.53
8,55
8.75
8.40
8.65
8.41
8.37
8.34
8.29

Las muestras de las espinelas cromíferas están referidas a su origen y localización
petrológica en el yacimiento “PotosÍ” :
a) Muestras de espinelas cromíferas masivas con alto contenido de TiO2
terísticas de menas estratiformes.

(

2+
2+
2+
m-36-a: Mg2+
4,627 Fe3,364 Ni 0,02 Mn0,05

Departamento de Geología - ISMMM
125

)

Σ =8 ,061

(Cr

3+
8,61

3+
3+
Al3+
6,67 Fe0,36 Ti0,35

)

Σ =15, 999

O-2
32

carac-

�José Nicolás Muñoz Gómez

126

(

2+
2+
2+
m-36-c: Mg2+
5,183 Fe3,145 Ni 0,02Mn 0,02

(

2+
2+
m-40-2e: Mg2+
4,427 Fe4 ,136 Mn0,06

(

2+
2+
m-45-1-1: Mg2+
5,511 Fe2,90Mn0,05

)

Σ =8 ,368

( Cr

3+
8,322

3+
3+
Al3+
6,819 Fe0,777 Ti0,08

)

Σ =15, 998

)

Σ =8 , 623

( Cr

2+
7,894

3+
3+
Al3+
6,453 Fe1,389 Ti0,26

)

Σ =15 ,996

)

Σ = 8, 461

( Cr

3+
7,667

3+
3+
Al3+
7,413 Feo,871 Ti 0,05

)

Σ =16, 001

O-2
32

O-2
32
O-2
32

b) Muestras de menas masivas con bajo contenido de TiO2, representantes típicas de
la composición química de las menas cromíferas podiformes:

(

)

Σ =8 ,14

( Cr

3+
3+
Al3+
7,84 Fe0,33 Ti0,008

)

(

)

Σ = 8 ,19

( Cr

3+
3+
Al3+
7,73Fe0,40 Ti0,009

)

(

)

(

)

2+
2+
m-55-a: Mg2+
5,38 Fe2,71Ni 0,05
2+
2+
m-55-i: Mg2+
5,52 Fe2,59 Ni 0,08

2+
2+
m-55-h: Mg2+
5,45 Fe2,69 Ni 0,07
2+
2+
m-55-x: Mg2+
5,48 Fe2,63 Ni 0,09

3+
7,82
3+
7,86

Σ =8 ,20

O-2
32

Σ =15, 999

(Cr

3+
7,84

3+
3+
Al3+
7,70 Fe0,45 Ti0,005

)

(Cr

3+
7,89

3+
3+
Al3+
7,64 Fe0,44 Ti0,012

)

Σ =8 , 21

O-2
32

Σ =15, 998

−2
O32

Σ =15, 995

Σ =15, 982

O-2
32

c) Muestras de menas diseminadas con alto contenido de TiO2 que por sus características geoquímicas se corresponden con menas cromíferas estratiformes:

(

)

Σ = 8, 558

( Cr

3+
3+
Al3+
6,60 Fe1,38 Ti0,24

)

Σ =15 ,970

(

)

Σ = 8, 544

(Cr

3+
Al36,+43 Fe1,35
Ti3+
0,25

)

Σ =16, 0

(

)

(

)

2+
2+
m-65-a: Mg2+
4,59 Fe3,89 Ni 0,078
2+
2+
m-65-c: Mg2+
4,50 Fe3,99 Ni 0, 054
2+
2+
m-65-f: Mg2+
4,57 Fe3, 92 Ni 0,057

2+
2+
m-65-h: Mg2+
4,58 Fe3,91Ni 0,058

Σ = 8, 547

3+
7,75
3+
7,97

( Cr

Σ = 8, 548

3+
8,0

3+
3+
Al3+
6,39 Fe1,36 Ti0,25

(Cr

3+
7,92

)

3+
3+
Al3+
6,46Fe1,35 Ti0,25

Σ =16 ,48

)

O-2
32

O-2
32
O-2
32

Σ =15, 980

O-2
32

d) Muestras de espinelas cromíferas en diques de gabro-pegmatitas, cortantes a las
menas masivas y diseminadas, que por sus características geoquímicas se corresponden con espinelas cromíferas de génesis estratiformes:

(

2+
2+
m-53-Ba: Mg2+
3,53 Fe5,08 Ni 0,044

(

2+
2+
m-54-g: Mg2+
4,58 Fe3,88Ni 0,054

)

)

Σ = 8, 654

Σ = 8, 514

(

)

(

)

2+
2+
m-59-m: Mg2+
5,65 Fe2, 54 Ni 0,038
2+
2+
m-64-27: Mg2+
4,62 Fe3,83 Ni 0,042

( Cr

3+
8,08

(Cr

Σ = 8, 228

Σ = 8, 492

3+
8,11

3+
Al36,+24 Fe1,5
Ti3+
0,17

3+
3+
Al3+
6,47 Fe1,22 Ti0,19

(Cr

3+
7,94

)

)

Σ =15 ,990

Σ =15, 990

O-2
32

3+
Al37,+51Fe3+
0,51 Ti0,031

)

Σ =15, 991

3+
3+
Al3+
6,84 Fe1,12 Ti0,12

)

Σ =15 ,980

( Cr

3+
7,90

O-2
32

o-2
32
O-2
32

e) Muestras de espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico:

(

2+
2+
m-62-Ab: Mg2+
5,43 Fe2,81Ni 0,063

Departamento de Geología - ISMMM
126

)

Σ =8 ,303

( Cr

3+
7,87

3+
3+
Al3+
7,33 Fe0,70 Ti0,088

)

Σ =15 ,988

O-2
32

�José Nicolás Muñoz Gómez

127

(

2+
2+
m-62-Ak: Mg2+
5,54 Fe2,63Ni 0,062

)

Σ = 8, 232

( Cr

3+
7,97

3+
3+
Al7,45
Fe3+
0,52 Ti0,05

)

Σ =15, 990

(

)

Σ = 8, 336

( Cr

3+
7,85

3+
3+
Al3+
7,61Fe0, 51 Ti0,027

)

Σ =15, 997

(

)

Σ = 8, 251

(Cr

3+
7,87

Al73,+56 Fe30 +,54 Ti3+
0,031

)

Σ =16 ,001

2+
2+
m-60-c: Mg2+
5,65 Fe2,53Ni 0,056
2+
2+
m-60-g: Mg2+
5,71 Fe2, 49 Ni 0,051

O−322

O-2
32
−2
O32

f) Muestras de espinelas cromíferas accesorias en litologías ultramáficas:
•

En harzburgitas serpentinizadas:

(

2+
2+
m-96-10Bc: Mg2+
4,49 Fe3,68 Ni 0,058

•

(

( Cr

3+
7,43

3+
3+
Al3+
8,09 Fe0,47 Ti0,004

)

Σ =15, 994

−2
O32

)

Σ = 8, 04

( Cr

)

3+
8,51

3+
+
Al36,94
Fe3+
0,63 Ti0,06

3+
8,08

3+
3+
Al3+
6,87 Fe0,91 Ti0,136

Σ =16,14

O−322

En wehrlitas serpentinizadas:

(

2+
2+
m-96-3Ac: Mg2+
4,40 Fe3,92Ni 0,065

•

Σ = 8, 228

En lherzolitas serpentinizadas:

2+
2+
m-96-10Bd: Mg2+
4,54 Fe3 ,45 Ni 0,05

•

)

)

Σ = 8, 385

( Cr

)

Σ =15, 996

O-2
32

En dunitas serpentinizadas:

(

(

2+
3+
3+
2+
3+
3+
m-96-8c: Mg2+
3,88 Fe4,35 Ni 0.066 ) Σ 8, 296 Cr 8,64 Al6,65 Fe0,66 Ti0,048

)

Σ =15, 998

O-2
32

Las fórmulas cristaloquímicas de la celda unidad de la espinela cromífera expuestas en
forma catiónica reflejan la composición química particular de cada muestra del mineral
y permiten analizar sus relaciones, contenidos específicos y sus tendencias genéticas.
Mediante el análisis de la celda elemental de la espinela cromífera se concluye que
existen todas las fases terminales, no obstante, existe predominio de alumocromita
[Fe(Cr, Al)2 O4], magnocromita (MgCr2O4) y cromita (FeCr2O4), en menor grado existe
hercinita (FeAl2O4) y espinela (MgAl2O4 ); dado los altos contenidos del dióxido de
titanio y del hierro ferroso en la celda elemental de la espinela cromífera, puede existir
ulvöespinela (Fe2TiO4).
Es de gran significación, desde el punto de vista geoquímico, que las menas masivas
presentan espinelas que muestran las características de génesis podiformes (menas
con bajo contenido de T3+) en las cuales existe un mayor contenido de Mg2+ y menos
Fe2+; al mismo tiempo, existen menas masivas con altos valores del catión Ti 3+, las que
reflejan, características estratiformes con mayor valor de los cationes Fe2+ y menos
Mg2+. Obsérvese que las relaciones entre los valores de los cationes Fe2+ y Ti3+ ya
analizados, se incrementan y disminuyen en todas las muestras en correspondencia
biunívoca.

Departamento de Geología - ISMMM
127

�José Nicolás Muñoz Gómez

128

Las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas serpentinizadas no
manifiestan diferencias significativas en relación con los valores de los cationes, con
excepción de las espinelas cromíferas que se localizan en las dunitas serpentinizadas
donde se manifiestan valores más altos de los cationes Cr3+ y Fe2+.
Los valores de Ni2+ en las espinelas cromíferas, tanto las que integran las menas del
yacimiento “PotosÍ” como las asociadas a los diques de gabro-pegmatitas, las vinculadas con el complejo máfico y las accesorias en las litologías ultramáficas, se mantienen casi constante, lo que indica un mismo nivel de segregación de las espinelas
cromíferas en relación con el corte teórico de la asociación ofiolítica.
Se comprobaron las relaciones geoquímicas entre los cationes principales, entre ellas
las relacionadas con los cationes bivalentes (Fe2+- Mg2+), verificándose un comportamiento similar al analizado en el yacimiento “Cayo Guan” (Capítulo - II). Del análisis
estadístico se obtuvo un coeficiente de correlación entre ambos cationes de - 0,98768,
es decir muy próximo a la unidad, pero inversamente proporcional, la relación inversa
se verifica graficamente. (Fig. No. IV -9).

5.5
5.3
5.1
4.9
Mg(2+)

4.7
4.5
4.3
4.1
3.9
3.7
3.5
2

2.5

3

3.5

4

4.5

Fe(2+)

Fig. No. IV-9 Diagrama de dispersión de los números de cationes bivalentes [Mg
espinela cromífera en las menas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
128

2+

2+

y Fe ] de la

�José Nicolás Muñoz Gómez

129

Al analizar la relación de o
l s cationes bivalentes antes mencionados se destaca la
relación geoquímica de Fe2+: Mg 2+, la cual ha sido empleada por varios investigadores
para discriminar la génesis de los yacimientos cromíferos podiformes de los

yaci-

mientos cromíferos estratiformes, así las menas podiformes mantienen valores de Fe2+:
Mg2+&lt; 0,50 y generalmente muy estables entre 0,40 - 0,45. En el caso de las menas
estratiformes esta relación geoquímica está por encima de 0,60 y valores superiores a
la unidad; es interesante exponer un breve párrafo de Dickey sobre esta relación
geoquímica: “ … for example in this body of date chromite from the stratiform Stillwater
2+

2+

intrusion ranged in Fe : Mg

ratio from 0,67 to 1,59, and chromite from the podiform deposits of

the Haggard and New Mine at Canyon Mountain ranged from 0,40 to 0,45 … “pág. 1064 (Dickey,

J. S. Jr., 1975)25, criterio mantenido por varios autores al estudiar las menas cromíferas
típicas de complejos ofiolíticos entre ellos Hock (Hock, M. et al., 1986)46 y Thayer
(Thayer, T.P., 1969)113.
En el caso particular del yacimiento “PotosÍ” se manifiesta la presencia de espinelas
cromíferas con características podiformes, como las menas masivas, aunque sus valores de la relación Fe2+: Mg 2+ presentan un intervalo desde 1.0 4 - 0,42 y un valor medio
de 0,57, es decir, que aunque se incluye el rango de las espinelas cromíferas
podiformes (Fe2+: Mg 2+&lt; 0,50), varios valores exceden esos límites; situación análoga
ocurre con las espinelas cromíferas en contacto con gabroides, pero en este caso
específico, los valores determinados se ciñen más estrictamente a un origen podiforme
de las espinelas cromíferas, haciendo notar que el valor medio es de 0,48 y varios
entre 0,42 a 0,63.
2+

2+

Tabla No. IV-11 Valores de la relación geoquímica Fe : Mg
del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

en las espinelas cromíferas del área

Espinelas Cromíferas

Valor Máximo

Valor Mínimo

Valor Medio

Rango

Menas masivas
Menas diseminadas
En gabro-pegmatitas
En contacto con gabros
Accesorias

1.0403
0.9103
1.5125
0.6363
1.4353

0.4224
0.8476
0.4494
0.4084
0.6653

0.5712
0.8661
0.7728
0.488
0.9339

0.6179
0.0626
1.0631
0.2278
0.77

En cambio, las menas diseminadas, las espinelas cromíferas en los diques de gabropegmatitas (espinelas cromíferas - II) así como las espinelas cromíferas accesorias,
muestran una tendencia marcada hacia una génesis estratiformes de acuerdo a los
valores expuestos.

Departamento de Geología - ISMMM
129

�José Nicolás Muñoz Gómez

130

En las espinelas cromíferas accesorias con un valor medio de 0,93 y en el caso
particular de las espinelas que se localizan en dunitas serpentinizadas la relación
Fe2+: Mg 2+ es superior a la unidad, poniéndose de manifiesto un incremento de la actividad geoquímica del hierro durante el proceso de serpentinización de los complejos
máficos y ultramáficos serpentinizados. Tal afirmación se sustenta porque los olivinos
en las dunitas presentan altos contenidos de la molécula de forsterita (fo = 80 - 87) y
bajos contenidos de la molécula de fayalita (fa = 14 - 19), en otras palabras, se produce
una fuerte extracción del magnesio, al inicio del proceso de cristalización, y en correspondencia baja la asimilación del hierro ferroso durante el proceso final de cristalización del olivino, tal como se aprecia en el diagrama triangular de los olivinos en las
litologías ultramáficas.(Fig. IV -10).
Interpretación semejante puede darse en las espinelas cromíferas que se localiza en
los diques de gabro-pegmatitas, en ellos el olivino se segregó simultáneamente a la
espinela cromífera, cristalizando en primer lugar el olivino extrayendo un alto contenido
de magnesio, manifestado en el alto valor de la forsterita ( fo = 81,56 - 85,96 ) y bajos
valores de la fayalita ( fa = 15,04 - 19,78 ), produciéndose así un incremento relativo del
hierro que pasó a formar parte de la molécula de la espinela cromífera, lo que además
se verifica en los valores de la relación geoquímica: 0,4224&lt; Fe2+: Mg 2+ &lt; 1,5125.

En el caso particular de las espinelas cromíferas que se localizan en los diques de
gabro-pegmatitas, éstas fueron incorporadas a los diques una vez segregadas, lo que
se demuestra por las estructuras brechoides que exhiben, además de presentar, desde
el punto de vista geoquímico, características de espinelas cromíferas de génesis
estratiformes; a diferencias de las menas masivas en las que se verifica un carácter
dual: podiformes - estratiformes.
En ese sentido, existen evidencias - geoquímicas y mineralógicas - que confirman
que las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas han sido incorporadas
desde la profundidad al penetrar los diques las iltologías de los complejos máfico y
ultramáfico serpentinizados y es por ello que no se descarta la posibilidad de localizar
cuerpos de menas cromíferas a mayor profundidad, además, apoyan a este criterio la
existencia de paragénesis sulfurosas representadas en minerales de níquel, hierro y
cobre típicos de los yacimientos magmáticos de licuación vinculados a intrusiones
estratiformes.

Departamento de Geología - ISMMM
130

�José Nicolás Muñoz Gómez

131

Fig. IV-10 Diagrama triangular representativo de la composición de olivinos, en función de los
óxidos de silicio, hierro y magnesio en las litologías ultramáficas serpentinizadas del yacimiento
“Potosí”, Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
131

�José Nicolás Muñoz Gómez

132

Varios investigadores han utilizado la relación geoquímica entre los contenidos de TiO2
y Fe2+: Mg 2+ para discriminar las menas de los yacimientos podiformes asociados a los
complejos ofiolíticos de las menas cromíferas vinculadas a los complejos estratiformes.
Ha sido aplicada en varios yacimientos a escala internacional sobre todo por Leblanc y
sus colaboradores (Leblanc, M., Violette, J.F., 1983)67.
En el área del yacimiento “PotosÍ” y en particular en

las menas masivas con

contenidos bajos de TiO2 en combinación con la relación: Fe2+: Mg 2+ se corrobora su
génesis podiforme, aunque existen menas con alto contenido de TiO2 (TiO2 &gt; 0,25%),
lo que queda expuesto en la Fig. No. IV -11.

1.1

1
Estratiformes

Fe(2+)/Mg(2+)

0.9

0.8

0.7

0.6

0.5
Podiformes

0.4
0

0.5

1

1.5

2

2.5

TiO2%
Fig. No. IV-11 Diagrama de dispersión de los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
132

�José Nicolás Muñoz Gómez

133

Las menas podiformes se ubican hacia la zona de bajo contenido de TiO2, menor de
0,25% y también de bajos valores de la relación Fe2+: Mg 2+. El resto de las muestras
representadas se ubican hacia la zona de espinelas cromíferas estratiformes.
Al realizarse el mismo análisis en las espinelas cromíferas que se localizan en los
diques de gabro-pegmatitas se observa que se ponen de manifiesto sus características
estratiformes, bien marcadas, donde se combinan valores altos de la relación Fe2+:
Mg2+ y contenidos de TiO2% superiores a 0.25% en correspondencia a los establecidos
por otros investigadores, lo cual se expone en la Fig. No. IV-12.

1.6

1.4

Fe(2+)/Mg(2+)

1.2

1
Estratiformes
0.8

0.6
Podiformes

0.4
0

1

2

3

4

TiO2%

Fig. No. IV-12 Diagrama de variación entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas en el yacimiento
“PotosÍ”, Moa.

Como puede valorarse de la Fig. No. IV -12, se ubican muy pocas muestras en el área
que representan las espinelas cromíferas podiformes, es decir, muestras con
contenidos de TiO2%&lt; 0,25 y con los valores de la relación Fe2+: Mg 2+ &lt; 0,60, la
Departamento de Geología - ISMMM
133

�José Nicolás Muñoz Gómez

134

mayoría de las muestras, 98 en total, se localizan en el área que representan a las
espinelas cromíferas estratiformes. Lo expuesto, confirma una vez más las diferencias
genéticas entre las espinelas cromíferas masivas, que conforman el yacimiento “PotosÍ”
y las espinelas cromíferas ubicadas en los diques de gabro-pegmatitas.
Un carácter dual, de las características podiformes y estratiformes, se observa bien en
las espinelas cromíferas que se localizan en los contactos o que yacen en litologías del
complejo máfico.

0.65

0.6

Fe(2+)/Mg(2+)

0.55

Estratiformes

0.5

0.45

0.4

Podiformes

0.35
0

0.2

0.4

0.6

0.8

TiO2%

Fig. No. IV-13 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas que se localizan en litologías del complejo máfico,
yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Como se observa, quedan bien delimitados los campos de las muestras (38 en total).
En el área que representan las espinelas cromíferas podiformes se concentran
alrededor del

valor de Fe2+: Mg 2+ = 0,45, coincidiendo con los criterios de otros

Departamento de Geología - ISMMM
134

�José Nicolás Muñoz Gómez

135

investigadores, no obstante, algunas de las muestras ubicadas en el área mencionada,
exceden los contenido de TiO2 superiores al 0,25%.
Un número importante de muestras se ubican hacia el campo de las espinelas
cromíferas estratiformes, corroborando además el incremento del papel geoquímico del
hierro durante el proceso de serpentinización que afectó también a las litologías
máficas, ultramáficas y a las espinelas cromíferas.
El papel geoquímico del hierro y su intensa manifestación se pone de relieve al
analizarse las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas, tal como
se visualiza en la Fig. No. IV-14.

1.5

1.4

1.3

Fe(2+)/Mg(2+)

1.2
Dunitas
1.1

1
Wehrlitas

0.9

Lherzolitas
Harzburgitas

0.8

0.7

0.6
0

0.2

0.4

0.6

0.8

1

TiO2%

Fig. No. IV-14 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas accesorias en litologías del complejo ultramáfico del
yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
135

�José Nicolás Muñoz Gómez

136

De la interpretación de la Fig. No. IV -14, solo las espinelas cromíferas accesorias en
las harzburgitas serpentinizadas presentan características estratiformes en relación a
los contenidos de TiO2, el resto de las espinelas cromíferas presentan valores mayores
a 0,25% y todas están por encima del valor 0,60 para la relación geoquímica Fe2+:
Mg2+. Entre las diferentes litologías del complejo ultramáfico serpentinizado las
espinelas cromíferas accesorias en las dunitas serpentinizadas están muy enriquecidas
en hierro y las wehrlitas serpentinizadas presentan valores muy altos de TiO2.

0.92

0.91

0.9

Fe(2+)/Mg(2+)

0.89

0.88

0.87
Estratiformes
0.86

0.85

0.84
1

1.25

1.5

1.75

2

TiO2%

Fig. No. IV-15 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas de las menas diseminadas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
136

�José Nicolás Muñoz Gómez

137

Por último se representan las espinelas cromíferas que constituyen las menas
diseminadas del yacimiento “PotosÍ” en las cuales, como se observa, éstas presentan
valores muy elevados de TiO2 y todos los valores de la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+
están por encima de 0.84, corroborándose las características estratiformes de la
mineralización cromífera del yacimiento “PotosÍ”, así como el incremento del hierro en
todas las formas de existencia de las espinelas cromíferas.
Como es conocido, los análisis realizados a través de la microscopía electrónica de
barrido, no es posible diferenciar los contenidos de FeO y Fe2O3, el resultado analítico
en relación al hierro se expresa en FeO como hierro total, es por ello, que las
asignaciones de los valores correspondientes al catión Fe3+ están basados en el
completamiento estequiométrico por defecto de la celda unidad de la espinela
cromífera

- espinela normal - así, mediante ese procedimiento de cálculo se

obtuvieron los valores del número de cationes Fe3+ para cada muestra y se representan
en las fórmulas cristaloquímicas expuestas.
Por tal motivo las relaciones geoquímicas vinculadas a los valores de Fe3+, no se
analizan con mayor profundidad, dado el grado de incertidumbre que ocasiona la
asignación estequiométrica en la celda unidad de la espinela cromífera. No obstante,
dados los bajos valores del catión Fe3+ , permite la representación gráfica de las
espinelas cromíferas en el área del yacimiento “PotosÍ” mediante los diagramas de
triangulares, tal como se representa en la Fig. No. IV-16.
Tabla No. IV-12 Valores medios del número de cationes Fe

3+

en las espinelas cromíferas del área

del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Espinelas Cromíferas
Menas masivas
Menas diseminadas
En gabro-pegmatitas
En contactos con gabros
Accesorias

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio
1.768
1.3849
1.5007
0.8422
1.1926

0.3273
1.2752
0.5088
0.4351
0.3315

0.6654
1.3498
1.0667
0.6467
0.6416

Rango
1.4406
0.1096
0.9918
0.4071
0.8611

En las espinelas cromíferas de las menas diseminadas y en las localizadas en los
diques de gabro-pegmatitas los valores medios del catión Fe3+ rebasan la unidad. El
número de cationes Fe3+ en la celda unidad de la espinela cromífera está en
dependencia inversa con el número de cationes trivalentes: Cr3+ - Al3+ - Ti3+, es por ello
que se mantienen relaciones inversas, coeficiente de correlación negativos; al
compararse el número de cationes Fe3+, con los cationes bivalentes la correlación solo

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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es positiva en el caso del Fe2+, motivado por el propio carácter del cálculo estequiométrico, tal situación se expone en la tabla No. IV -13.
Ha quedado suficientemente demostrado el carácter de dualidad genética: podiforme estratiforme de las menas del yacimiento “PotosÍ” y el comportamiento geoquímico de
los elementos que integran la composición de la espinela cromífera. Existiendo una
distribución espacial del origen de las menas, así en las menas cromíferas masivas
propiamente dichas, corroboran un carácter podiforme. No se corresponden con esa
génesis las menas diseminadas así como el resto de las espinelas cromíferas del área
del yacimiento “PotosÍ”, en las cuales se demuestra una fuerte tendencia a las menas
con características estratiformes y en particular las espinelas cromíferas ubicadas
espacialmente en los diques de gabro-pegmatitas.
Tabla No. IV-13 Coeficientes de correlación entre los cationes bivalentes y trivalentes de la
espinela cromífera en las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.
Cationes
2+

Mg
2+
Fe
3+
Cr
3+
Al
3+
Fe

Mg

2+

1
-0.98768
-0.3187
0.82401
-0.50953

Fe

2+

-0.98768
1
0.22343
-0.82525
0.55198

3+

Cr

-0.3187
-0.14876
1
-0.39492
-0.14876

Al

3+

0.82401
-0.82525
-0.39492
1
-0.77775

Fe

3+

-0.50953
0.55198
-0.14876
-0.77775
1

Hipótesis de Segregación de la Espinela Cromífera
Las consideraciones teóricas sobre la segregación de las espinelas cromíferas
asociadas a los complejos ofiolíticos se ha presentado ampliamente en la literatura
especializada sobre el tema, entre ellos Thayer, Dickey, Leblanc, (Thayer, T.P., 1964,
1969, )112,113, (Leblanc, M. et al.1990, 1992, 1994)69,70,71 y (Dickey, J.S.Jr., 1975)25.
En el presente trabajo, se recogen las consideraciones del autor sobre el tema,
partiendo de lo establecido en otras investigaciones, de que las espinelas cromíferas
podiformes ricas en Al2O3 se localizan en la zona de transición, o muy próximos a
dicha zona, entre los complejos máficos y ultramáficos de la antigua corteza oceánica.
Los cuerpos de espinelas cromíferas se segregan bajo un proceso de cristalización
diferenciada en el fundido: cromítico - dunítico, en sistemas magmáticos semi cerrados localizados en las partes superiores del complejo ultramáfico en transición
hacia al complejo máfico en la antigua corteza oceánica.
La cristalización diferenciada debe ocurrir, según nuestro criterio, en dos direcciones:
una, la que se origina en el propio seno del fundido cromítico y la otra, la que se origina

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�José Nicolás Muñoz Gómez

139

en sentido contrario desde el exterior; con la cristalización simultánea del olivino y la
espinela cromífera en los sistemas magmáticos semi - cerrados.
En los casos de los yacimientos "Cayo Guan" y “PotosÍ” el orden de cristalización es
el siguiente:
a) Orden de segregación en el fundido cromítico:
•

Cristalización de las fases de los minerales del grupo del platino: ele mentos nativos [Pt nativo] y sulfuros [ S( Ru - Os - Ir )].

•

Cristalización de las fases de existencia del Ti: rutilo idiomórfico, descomposición de soluciones sólidas de TiO2 y probablemente ulvö espinela.

•

Cristalización de los sulfuros primarios de Fe, Ni, Cu.

•

Cristalización de la espinela cromífera.

b) Orden de segregación desde el exterior de la cámara magmática:
• Cristalización de peridotitas plagioclásicas: dunitas plagioclásicas,
harzburgitas serpentinizadas, wehrlitas plagioclásicas y lherzolitas pla gioclásicas.
•

Cristalización de las peridotitas piroxénicas: Harzburgitas, lherzolitas y
wehrlitas.

•

Cristalización del olivino y la formación de dunitas masivas hasta dunitas enstatíticas.

La simultaneidad en la cristalización del olivino y la espinela cromífera, que se inician a
una alta temperatura, favorece que el catión Al3+ pase a formar parte de los cationes
trivalentes en la espinela cromífera y no existe en el olivino de la envoltura dunítica
(ausencia de piroxenos), que cubre todo el volumen del cuerpo menífero, en ese sentido Thayer señala: “… that the lack of piroxene adjacent to chromite may be due to its
instability at high temperature in the presence of a spinellid mineral…”

página 222], (Guild, P. W., 1947 )

[Citado por Guild,

41

La consideración señalada por Thayer está apoyada en el presente trabajo por 42
análisis de microscopía electrónica de barrido, en el olivino de las dunitas que sirven de
rocas encajantes a las menas cromíferas, en las cuales no se detecta la existencia de
Al3+ , ni minerales que lo contengan de forma independiente, ni en la celda elemental de
los olivinos.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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La cristalización entre el olivino y la espinela cromífera en el proceso de cristalización
simultánea puede representarse a través de sus cationes bivalentes, según la siguiente expresión:
SiO4 ( Mg 2+, Fe2+) ßà ( Mg 2+ , Fe2+) ( Cr3+ , Al3+ , Fe3+ )2 O4
(olivino)

(espinela cromífera)

Como se puede valorar, ambos minerales tienen en común la posición X2+, ocupada
por los mismos cationes metálicos: Mg2+ y Fe2+ . En el caso específico del Mg2+ se
desplaza tanto hacia la formación de la espinela cromífera como hacia la formación del
olivino, en el caso particular que nos ocupa existe un exceso de magnesio, lo que se
comprueba a través de los resultados analíticos del olivino, donde la molécula de
forsterita está por encima de la molécula de fayalita [SiO4Mg2 - Fo = 81,56 - 85,96 y
SiO4Fe2 - Fa = 15,04 - 19,78], parte también del magnesio se desplaza hacia la conformación de la espinela cromífera.
El hierro que se ha mantenido en el fundido cromítico - dunítico se desplaza tanto hacia la formación del olivino como hacia la formación de la espinela cromífera, completando ambos radicales de acuerdo a la leyes de la estequiometría química, esos
contenidos, en ambos cationes son mutuamente inversos, tanto para el olivino como
para la espinela cromífera, tal como se visualiza en los gráficos: Mg2+ - Fe2+.
Al elevarse el potencial de oxidación el resto del hierro ingresa a la estructura de la celda elemental de la espinela cromífera en forma de catión trivalente Fe3 junto al Al3+ y
Cr3+. Otros elementos químicos como el Ti y el V pasan a la estructura de la espinela
cromífera en la posición trivalente hasta conformar un máximo de dieciséis cationes
Y3+, en cambio, otros cationes bivalentes como el Zn2+ y el Ni2+ se integran a la posición X2+ hasta un máximo de ocho cationes, en el caso particular del Ni2+ pasa integrar
a la molécula de olivino en sustitución isomórfica con el Mg2+ y el Fe2+ y en la molécula
de espinela cromífera con la sustitución de los mismos cationes bivalentes.
En el caso particular del yacimiento “Potosí”, al existir un alto valor de la fugacidad del
azufre y en presencia de elementos calcófilos se integran sulfuros de Fe, Ni y Cu, los
cuales son portadores de fases de minerales del grupo del platino.
La simultaneidad del proceso de cristalización del olivino, que envuelve a los cuerpos
cromíferos de menas podiformes, y la espinela cromífera se comprueba a través de
las estructuras nodulares de las espinelas cromíferas que en forma de nódulos de
forma esférica y elíptica (diámetros de 1 hasta 5 centímetros), son cementados por el

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Fig. IV-16 Diagrama triangular representativo de la composición de las espinelas cromíferas en
los diques de gabro-pegmatitas, en función de los valores de los cationes trivalentes del
yacimiento “Potosí”, Moa.

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olivino. Casos inversos, se ponen de relieve confirmando, una vez más, el proceso de
cristalización simultánea, así Guild al estudiar el yacimiento “Cayo Guan” expone: “… a
peculiar reverse - nodular texture of sferical masses of olivine an inch or two across in otherwise
massive chromite occurred in the southern part of the Cayoguan ore body…”pág.223. ( Guild,

P.W., 1947)41.
La cristalización simultánea del olivino y la espinela cromífera se corrobora en los
cuerpos cromíticos así cuando se presenta un cuerpo con una potencia alta, la envoltura dunítica es de pequeño espesor, en cambio, cuando el cuerpo mineral se manifiesta con bajo espesor, la capa de dunita que lo cubre es mucho más potente. Verificándose que el catión Cr3+ es el factor geoquímico predominante en el proceso de
cristalización simultánea entre ambos minerales.
La concepción expuesta es válida no sólo para explicar la formación de la espinela
cromífera masiva sino también para la cristalización de las espinelas cromíferas diseminadas y accesorias en las litologías ultramáficas y en menor grado en las litologías
del complejo máfico, donde las espinelas cromíferas están incluidas en olivino.
Los procesos de obducción, emplazamiento tectónico y serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos han modificado la composición química del olivino y de la
espinela cromífera, en el caso del olivino, se altera formado magnetita secundaria y
minerales del grupo de la serpentina - crisotilo y antigorita - en el caso específico de
la espinela cromífera, aunque se trata de un mineral estable en condiciones hipergénicas se forman minerales secundarios. Como se conoce, el catión Cr3+, que desde
el punto de vista geoquímico, tiene una migración muy limitada, es capaz, en condiciones específicas de migrar y formar nuevos minerales producto de la alteración de
la espinela cromífera tales como: kammerita - clorita crómica -, eskolaita - óxido crómico -, uvarovita - granate crómico- y muy escasamente la mariposita - mica crómica
- todos presentes en los yacimientos “PotosÍ” y "Cayo Guan".
Resultados Geoquímicos
1. El análisis geoquímico ha permitido establecer el carácter dual de la mineralización
cromífera del yacimiento “Potosí”, manifestándose características podiformes estratiformes en las menas masivas, estas características son únicas y particulares
del yacimiento, lo que se manifiesta en:
• Bajo contenido de Mg (carácter estratiforme).
• Alto contenido de FeO (carácter estratiforme)

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• Contenido de TiO2 inferior a 0,25% (carácter podiforme), típico de las
menas masivas del yacimiento.
• Contenido de TiO2 superior a 0,25% (carácter estratiforme), típico de
las menas disemi nadas.
• Valores de la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ alrededor del intervalo
0,40 - 0,50 (carácter podiforme) y valores superiores a 0,60 (carácter
estratiforme).
• Bajos valores del número de cationes trivalentes de Fe3+ (carácter podiforme).
• Los diagramas de dispersión entre la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ y
el contenido de TiO2 en los diferentes tipos de espinela cromífera discrimina el carácter podiforme o estratiforme, comprobándose la existencia de espinelas cromíferas en ambos campos.
2. Se han corroborado las diferencias genéticas existentes entre las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí” y las espinelas cromíferas localizadas en los diques
de gabro-pegmatitas. En las menas cromíferas masivas predomina el carácter podiforme, exceptuando las menas diseminadas, en cambio, existe predominio del
carácter estratiforme en las espinelas cromíferas que se ubican en los diques de
gabro-pegmatitas, lo que se evidencia en los siguientes parámetros de éstas últimas:
• Mayor contenido de FeO total.
• Mayor contenido de TiO2 .
• Menor contenido de MgO.
• Coeficientes mayores de la relación Fe2+: Mg 2+
• Características menos refractarias.
• Coeficientes mayores de la relación geoquímica Cr3+: Al3+
• Ubicación en los diagramas de dispersión Fe2+: Mg 2+ vs TiO2 de las
menas masivas en el campo de las espinelas cromíferas podiformes y
distribución de las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas en el área correspondiente a las menas estratiformes.
3. Utilización por primera vez en el estudio sobre la mineralización cromífera de los
contenidos de TiO2 como indicador geoquímico, mediante el cual se ha podido
argumentar el carácter genético de las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí”, así como las localizadas en los diques de gabro-pegmatitas, las espinelas

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cromíferas en el complejo máfico y las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas.
4. Cálculo de varias relaciones geoquímicas que facilitaron el análisis del comportamiento de los elementos químicos que integran la composición de la espinela
cromífera así como que coadyuvaron a establecer criterios geoquímicos sobre el
origen de la mineralización cromífera, las principales relaciones calculadas son las
siguientes: Cr2O3/Al2O3; Cr2O3/FeO; #Cr=Cr3+/ [Cr3++ Al3+ ]; #Mg = Mg 2+/ [Mg 2+ +
Fe2+]; C = Fe3+/ [Fe3+ + Cr3+ + Al3+ ]; Cr3+: Al3+ , Cr3+/Fet ; Mg 2+: Fe2+, entre otras;
estas relaciones geoquímicas se utilizan por primera vez en las investigaciones
geoquímicas de la mineralización cromífera en el área del yacimiento “Potosí”.
5. Cálculo del número de cationes bivalentes y trivalentes en cada muestra de espinela
cromífera, obteniéndose las fórmulas cristaloquímicas de la celda unidad del mineral, lo que ha facilitado una valoración directa de la composición química de cada
muestra así como la distribución de los elementos químicos en su estructura; el
cálculo y elaboración de las fórmulas cristaloquímicas para las espinelas cromíferas
se realizan por primera vez en las investigaciones de la mineralización cromífera en
la región de Moa - Baracoa y del país.
6. Los contenidos de hierro son anómalos, calculados en las espinelas cromíferas como hierro total, ponen de manifiesto la intensa movilización geoquímica del metal
durante los procesos de obducción y serpentinización de los complejos máficos y
ultramáficos; teniendo presente, que en todos los casos el contenido de FeO es
superior al 15,0% en todas las formas de existencia de las espinelas cromíferas en el
área del yacimiento “Potosí” .
7. Se verificó la dependencia lineal entre los contenidos del hierro y los contenidos del
dióxido de titanio, TiO2, en las menas cromíferas y en el resto de las espinelas
cromíferas lo cual se ha demostrado gráficamente y a través de los valores de los
coeficientes de correlación.
8. Se exponen además, las consideraciones del autor sobre la segregación de las
espinelas cromíferas vinculadas a los eventos geólogo - estructurales, incluyéndose
el proceso desde el inicio de la cristalización hasta las modificaciones de la composición química, motivadas por el proceso de serpentinización; fundamentado en el
principio de la cristalización simultánea entre el olivino y la espinela cromífera.

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CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

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Conclusiones y Recomendaciones
A continuación se recogen las principales conclusiones y recomendaciones, donde se
integran los resultados geoquímicos y mineralógicos, así como aquellos que se derivan
de los resultados específicos de cada capítulo.
Conclusiones:
1. Los campos minerales correspondientes a los yacimientos de espinelas cromíferas de “Cayo Guan” y “Potosí”, representan en la actualidad los restos de
la antigua zona de transición entre los complejos máficos y ultramáficos de
la antigua corteza oceánica.

2. Los yacimientos minerales de menas cromíferas “Cayo Guan” y “Potosí”,
independientemente de algunas diferencias geoquímicas y mineralógicas, se
formaron en el mismo nivel del perfil teórico de la asociación ofiolítica, lo que
constituye una particularidad metalogénica de la mineralización cromífera en
la región de Moa - Baracoa.
3. La aplicación, por primera vez, en las investigaciones de la mineralización
cromífera de los contenidos de TiO2 y FeO y la relación Fe2+: Mg 2+ como
indicadores geoquímicos y petrológicos, mediante los cuales se han podido
argumentar el carácter genético de las espinelas cromíferas en todas sus
formas de existencia en los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”.

4. Las menas cromíferas del yacimiento “Cayo Guan” presentan características
podiformes, no obstante, se comprueba en relación a los contenidos de TiO2
y FeO cierta tendencia hacia la génesis estratiforme.
5. Las menas cromíferas del yacimiento “Potosí” manifiestan características
genéticas podiformes - estratiformes que son únicas y particulares de la mineralización cromífera en el área de este campo mineral.
6. Se ha corroborado, por primera vez, que en las espinelas cromíferas localizadas en los diques de gabro-pegmatitas tienen predominio de las caracte-

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rísticas genéticas estratiformes, lo que constituye una peculiaridad de la
mineralización cromífera en los yacimientos: “Cayo Guan” y “Potosí”.
7. Se ha comprobado, por primera vez, que los contenidos de hierro son anómalos (FeO &gt; 15,0%), en las espinelas cromíferas en todas sus formas de
existencia, poniéndose de manifiesto la intensa movilización del metal durante
el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos y de la
mineralización cromífera asociada al complejo ofiolítico en la región de Moa Baracoa.
8. La existencia de sulfuros magmáticos primarios -pirrotina-pentlandita-calcopirita y en menor grado millerita, demuestran una alta concentración del níquel y el cobre y una elevada actividad geoquímica asociada a la mineralización cromífera que se extiende hasta los diques de gabro-pegmatitas,
indicando que el proceso de cristalización de la espinela cromífera se desarrolló muy próximo al complejo cumulativo máfico, en los cuales el comportamiento geoquímico del níquel y del cobre es mayor, así como la fugacidad
del azufre, en comparación con el complejo ultramáfico. Con esta conclusión
se apoya el criterio de que las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” se formaron en la zona de transición entre los complejos máficos y
ultramáficos.

9. La mineralización de los elementos del grupo del platino asociada a las espinelas cromíferas en el yacimiento “Potosí” está representada por la serie isomorfa laurita - erlichmanita y emulsión de platino nativo. En el yacimiento
“Cayo Guan” está presente la serie isomorfa laurita - erlichmanita.

10. La presencia del dióxido de titanio (TiO2), en todas sus formas de existencia
en las menas cromíferas del yacimiento "Potosí" y en los diques de gabropegmatitas, constituye una particularidad mineralógica de la mineralización
cromífera en la región de Moa - Baracoa y se distingue por sus contenidos del
resto de los yacimientos podiformes cubanos y extranjeros.

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11.

149

La identificación mineralógica y el establecimiento de cuatro paragénesis

minerales asociadas a las mineralización cromífera del yacimiento "Potosí", lo
que constituye un aporte al conocimiento científico de la mineralogía de las
espinelas cromíferas y a la metalogenia endógena en la región de Moa Baracoa, vinculadas a los principales eventos geólogo - estructurales, siendo el
primer yacimiento cromífero del país en identificarse y establecerse las mismas.
Paragénesis - A: Fase Inicial de Cristalización de la Espinela Cromífera
Paragénesis - A1Espinela cromífera - I
Laurita- erlichmanita - I
Platino nativo
Paragénesis - A2 Espinela cromífera - I
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita- erlichmanita - II
Paragénesis - A3Espinela cromífera - I
Laurita-erlichmanita - I
Platino nativo
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita-erlichmanita - II
Paragénesis - A4 Espinela cromífera I
rutilo - I
Paragénesis - B - Fase Final de Cristalización y Agrietamiento de la Espinela Cromífera
Paragénesis - B1
Espinela cromífera - I
Olivino
Rutilo - II
Paragénesis - B2 Espinela cromífera – I

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Laurita-erlichmanita - II
Pentlandita - II
Pirrotina - II
Calcopirita - II
Pirita - I
Millerita - I
Crisotilo
Antigorita
Enstatita
Paragénesis - C - Fase de Serpentinización de los Complejos Máficos y Ultramáficos
Espinela cromífera - I
Olivino
Pentlandita - II
Laurita- erlichmanita - II
Heazlewoodita
Mackinawita
Pirita - II
Magnetita
Crisotilo
Antigorita
Enstatita
Anortita
Paragénesis - D - Fase de Emplazamiento de los Diques de Gabro-pegmatitas
Espinela cromífera - II
Olivino
Pentlandita - III
Calcopirita - III
Pirrotina - III
Laurita-erlichmanita - III
Pirita - III
Millerita - II
Rutilo - I
Rutilo - II
Anortita
Enstatita
Crisotilo
Antigorita
12. Se elaboró por primera vez, en la región de Moa - Baracoa y en el país, el
orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales y los
modelos teóricos correspondientes, conjugándose en el esquema la composición mineralógica de las menas, las paragénesis minerales y los

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eventos geólogo - estructurales en los que se segregó el yacimiento "Potosí".
13. Cálculo de los números de cationes bivalentes y trivalentes en cada
muestra de espinela cromífera, obteniéndose las fórmulas cristaloquímicas
de la celda unidad del mineral, lo que ha facilitado una valoración directa de
la composición química de cada muestra así como la distribución de los
elementos químicos en su estructura, el cálculo y elaboración de las
fórmulas cristaloquímicas para la espinela cromífera se realizan por primera vez en las investigaciones de la mineralización cromífera en la región
de Moa - Baracoa y del país.

14. Las investigaciones geoquímicas y mineralógicas desarrolladas han verificado el carácter refractario de la mineralización cromífera en los yacimientos: "Cayo Guan" y "Potosí".
Recomendaciones:
1. Atendiendo a las características geológicas, mineralógicas, geoquímicas y petrológicas así como la yacencia de la mineralización cromífera
en los yacimientos estudiados, recomendamos la elaboración de proyectos de exploración profunda (300 - 500 metros) con el objetivo de localizar otro ho rizonte productivo en los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”.

2. Una metodología para la prospección futura de la mineralización cromífera asociada al complejo ofiolítico en la región de Moa-Baracoa, fundamentada en la identificación de los posibles restos de la zona de
transición entre los complejos máficos y ultramáficos, considerándose
como el principal criterio científico del control de la mineralización cromífera.

3. La continuación de las investigaciones de la mineralización platinífera
asociada a los sulfuros magmáticos primarios en los diques de gabro-

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pegmatitas y en las litologías del complejo ultramáfico, específicamente en
dunitas y piroxenitas.
4. La utilización combinada de los métodos tradicionales de la microscopía
de menas con la microscopía electrónica de barrido en la prospección de
la mineralización cromífera y de los minerales asociados, lo que permite
una alta precisión en la determinación de la composición de los minerales. En ese sentido, los resultados analíticos alcanzados pueden emplearse para medir el grado de eficiencia de la planta de beneficio de
Punta Gorda.

5. Estudiar en detalle la distribución de los contenidos del dióxido de titanio
en las menas del yacimiento "Potosí", cuando se decida la explotación
de sus reservas, ya que las menas pudieran utilizarse no como refractarios, sino para la producción de aceros inoxidables.

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BIBLIOGRAFIA Y REFERENCIAS

Departamento de Geología - ISMMM
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�José Nicolás Muñoz Gómez

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Referencias citadas y bibliografías consultada
Las referencias citadas y la bibliografía consultada que se anexan a la memoria han sido ordenadas
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                <text>Geoquímica y mineralogía de la mineralización cromífera asociada al complejo ofiolítico en la región de Moa - Baracoa, Cuba</text>
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                    <text>�PROGRAMA DE ENSEÑANZA PARA LA FORMACIÓN BÁSICA
DEL BALONCESTISTA

AUTORES: Dr. Danilo Charchabal Pérez
MSc. Gustavo Rodríguez Bárcenas

COLABORADORES:
Dr. C. Alberto Turro
Dr. C. Jorge Luís Pérez
MS.c. Oris Silva
MS.c. José A. Negrón
MS.c. Juan Carlos Figueroa
Lic. Isabel Salgado
Lic. Alfredo Reyes
Lic. Luís A. Martínez
Lic. Juan Araújo
Lic. Yesy Suárez
Lic. Pedro Martínez
Lic. Constantino Zelaya
Lic. Francisco Zurita
Lic. Reinaldo Rosado
Lic. Ángel Roche

Editorial Universitaria

Ave. Sin número. Las Coloradas,
Moa, Holguín, Cuba.

�Página	legal	
 
Título  de  la  obra.  Programa  de  enseñanza  para  la  formación  básica  del 
baloncestista ‐‐ 181 pág  
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2012 ‐‐ ISBN –  978‐959‐16‐1394‐3 
 
1. Autor: Charchabal‐Pérez Danilo 
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr. Antonio Núñez Jiménez” 
 
Edición: MS.c Niurbis La Ó Lobaina 
Corrección: Lic.Yelenny Molina Jiménez 
Diseño: Wilkie Villalón Sánchez                          
 
Institución del autor: ISMM “ Dr. Antonio Núñez Jiménez”  
Editorial Digital Universitaria Moa, año 2012 
 
La  Editorial  Digital  Universitaria  Moa  publica  bajo  licencia  Creative  Commons  de  tipo 
Reconocimiento  No  Comercial  Sin  Obra  Derivada,  se  permite  su  copia  y  distribución 
por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus autores, no haga 
uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.  
 
La licencia completa puede consultarse en:  
http://creativecommons.org/licenses/by‐nc‐nd/2.5/ar/legalcode  
Editorial Digital Universitaria 
Instituto Superior Minero Metalúrgico 
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín 
Cuba 
e‐mail: edum@ismm.edu.cu  
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum 
 
 
                                                       
                                                          
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
Editorial Digital Universitaria Moa

 
                           
 

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Dedicatoria

A los que confiaron, porque
me animaron.
A los que exigieron, porque me
impulsaron.
A los que apoyaron, porque
me inspiraron
A TODOS... MUCHAS GRACIAS.

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

A mis padres
A mi esposa
A mi hija

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

CARTA: A MIS PADRES - A MIS PROFESORES
A MIS ENTRENADORES - A MIS DIRECTIVOS
Sé lo que todos ustedes me quieren.
Cada uno me lo demuestra en todo momento y en todas partes, y en honor a ese
cariño que me brindan y que yo también siento hacia ustedes, quiero que me den la
posibilidad de crecer de la manera más pura y más simple que pueda.
Déjenme jugar con la alegría que represento. Déjenme ser el niño que a mí me gusta
ser.
No pretendan que logre cosas que sean importantes para otro momento, pero que
buscarlas ahora representan perder otras para mí. Hoy, son más importantes.
Déjenme vivir con la edad que realmente tengo, pues solo pasa una vez por mi vida.
Y no planifiquen tanto mi vida, ni mi persona.
Tampoco se desesperen por mis derrotas, pues el dolor que me produce perder
termina un instante después y ya ni me acuerdo, enseguida vuelvo a sentir alegría por
jugar y divertirme.
No busquen triunfos a través de mí, ni pretendan que yo sea como ustedes fueron o
no pudieron ser. Soy un niño y quiero serlo.
A mis padres, gracias por elegir este equipo o club, donde haré tantos buenos amigos;
y también gracias a mis entrenadores que me educan para que llegue a ser buen
deportista y buena persona.
A veces noto que sufren al lado de la cancha cuando juego, no me gusta que así sea,
pues, en ese momento soy feliz.
Estoy jugando, y desde adentro pareciera que ustedes, los de afuera, compitieran por
mí, que tuvieran celos y que sufrieran por el triunfo que no llega y la jugada esperada
que no puedo en ese momento brindarles.
Si me dieran tiempo entenderían que en esta etapa tiene que ser así, que en el
deporte, como en la vida, todo tiene su tiempo; seguramente un día podré dárselos.
Por favor…Déjenme jugar sin presiones, sin retos, sin tantas correcciones, sin verlos
preocupados y hasta a veces, peleando por mí....
Por favor…Dejen que juegue, que me divierta, que sea feliz.

SOY UN NIÑO. NO LO OLVIDEN.
SOY UN NIÑO Y SOLO UNA VEZ EN LA VIDA.

�PRÓLOGO:
El programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista, que
nos presenta el Profesor Titular, Dr. Danilo Charchabal Pérez, pretende
tributar a la unificación de todos los criterios de los entrenadores, bajo un
mismo objetivo. Este deporte en el mundo actual, exige la renovación
constante de formas y métodos de trabajo para permitir la aplicación de los
novedosos adelantos de la ciencia y la técnica, que deben corresponderse
con los cambios de las reglas de juego, las que inciden marcadamente en
las transformaciones que se observan en la era moderna. A esto sumemos
el incremento del “Boom Competitivo”, como espectáculo deportivo.
Este documento, constituye un importante aporte al enriquecimiento
teórico y metodológico que necesariamente
debe sustentar la labor
didáctica de los profesores deportivos en los eslabones básicos del deporte
de Alto Rendimiento. En este trabajo se pone a disposición de todos los
interesados en la formación básica del baloncestista, un documento que
encierra en cada una de sus páginas un contenido de inestimable valor
metodológico. En los diferentes epígrafes el autor sistematiza de forma
sintética y amena la experiencia obtenida durante 28 años de trabajo en
este campo disciplinar, matizada por las vivencias acumuladas en varios
países donde ha prestado servicios deportivos y pedagógicos. El sistema de
clases prácticas se encuentra lógicamente ordenado y sustentado sobre la
base de argumentos científico-metodológicos sólidos, lo que permite
orientar de forma clara y precisa, tanto al entrenador de base con
experiencias en la labor formativa, como al inexperto exjugador que
comienza como profesor en una escuela de iniciación deportiva o en
cualquier otro ámbito del deporte de base.
La propuesta que en este material se expone es el fruto de la dedicación y
el amor puestos en función de la formación integral de las jóvenes
generaciones; se brindan orientaciones no solo para la formación técnica,
táctica y física sino también para lo teórico-psicológico y la formación de
valores, lo que expresa la vocación humanística del autor de ir no solo a la
potenciación del cuerpo sino también de la mente y del espíritu. Solo nos
resta exhortar esencialmente a los monitores, facilitadores, entrenadores de
base y todas aquellas personas que de alguna manera inciden en la
formación integral de los niños y jóvenes desde la perspectiva de las
actividades físico-deportivas propias de este deporte, a que consulten este
material y lo conviertan en una herramienta cotidiana de trabajo.
Dr. C. Héctor Noa Cuadro

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

PRÓLOGO: .................................................................................................................... 1
Introducción.................................................................................................................. 2
La formación inicial del baloncestista ........................................................................ 3
Capítulo 1 La formación del baloncestista................................................................. 6
1.1 La competencia y calidad del entrenamiento ................................................. 6
1.2 El aprendizaje .................................................................................................... 7
1.3 Ejecución............................................................................................................ 8
1.4 Toma de decisiones .......................................................................................... 8
1.5 Fundamentos básicos ..................................................................................... 10
1.6 Diseño en valores aplicado en programa de enseñanza del baloncestista 11
1.7 Cualidades fundamentales que deben distinguir a un deportista en el
proceso de formación en valores en la sociedad actual.............................. 12
1.8 Definiciones ..................................................................................................... 13
Capítulo II: Preparación del deportista ..................................................................... 18
2.1 Algunos consejos y recomendaciones importantes para llegar a ser un
buen entrenador de baloncesto ..................................................................... 18
2.2 Exposiciones de las condiciones competitivas ............................................ 22
2.3 La nutrición y la dieta como potenciadores del rendimiento deportivo en el
baloncestista .................................................................................................... 22
2.4 El agua como elemento importante en la formación de los deportistas y en
especial del baloncestista .............................................................................. 23
2.5 Dieta previa al esfuerzo................................................................................... 24
2.6 Durante el esfuerzo ......................................................................................... 24
2.7 Después del esfuerzo ...................................................................................... 24
Capítulo III. Planificación del entrenamiento ........................................................... 26
3.1 La planificación para el programa de formación básica del baloncestista 26
3.2 Preparatorio ..................................................................................................... 26
3.3 Pre-competitivo ............................................................................................... 27
3.4 Competitivo ...................................................................................................... 27
3.5 Post-competitivo o de tránsito ....................................................................... 27
Capítulo IV Programa de entrenamiento .................................................................. 28
4.1 Programa de entrenamiento para la formación básica del baloncestista .. 28
4.2 Etapa de preparación según la edad ............................................................. 28
4.3 Para la elaboración del programa de enseñanza para la formación básica
del baloncestista debemos tener en cuenta una serie de aspectos que a
continuación relacionamos: ........................................................................... 29
4.4 Desarrollo de las capacidades físicas y motoras para la categoría 8 a 10
años .................................................................................................................. 29
Capítulo V. La preparación física del baloncestista ................................................ 35
5.1 Etapas de preparación del deportista:........................................................... 35
5.2. Procedimientos metodológicos para el desarrollo de las pruebas
normativas y test pedagógicos. (Colectivos de autores de Cuba, programa
de preparación del deportista 2005) .............................................................. 38
5.3. Propuesta metodológica del programa de enseñanza para la formación del
baloncestista .................................................................................................... 39
5.4. Periodización del programa de formación básica del baloncestista. ......... 42
5.5. Contenido del programa de formación básica del baloncestista ................ 48
BIBLIOGRAFÍA: ........................................................................................................ 180

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Introducción
El programa de la disciplina de baloncesto es un documento donde se expresa el contenido
fundamental de esta y sus objetivos, el mismo incluye además, el tiempo asignado a los
distintos tipos de elementos técnicos, tácticos, físicos, teóricos y psicológicos y la lógica a
seguir en su desarrollo y va acompañado de las indicaciones metodológicas, las cuales
ofrecen recomendaciones para su puesta en marcha.
Es necesario destacar que este programa no solo debe resolver las tareas emanadas de los
objetivos instructivos, sino también las que se desprenden de los objetivos educativos en cada
categoría, estos últimos se logran a través de los primeros, en la misma medida en que el
entrenador, de manera hábil, extraiga el potencial educativo implícito en cada conocimiento
científico – cultural y deportivo de sus deportistas.
El programa de enseñanza para la formación
deportiva del baloncestista, consiste en atender a la
niñez
y
la
adolescencia
contribuyendo
sistemáticamente en el desarrollo intelectual y de
sus habilidades motrices, para formar un hombre
íntegro y útil a la sociedad. La elaboración de este
documento tiene como propósito facilitar la labor
docente–pedagógica de cada uno de los
entrenadores de baloncesto, al propio tiempo,
constituye una guía de trabajo para que en cada
categoría se impartan los contenidos mínimos y se
alcancen los objetivos que en cada caso se exige.
Este programa pretende tributar a la unificación de todos los criterios de los entrenadores, bajo
un mismo objetivo. Este deporte, en el mundo actual exige la renovación constante de formas
y métodos de trabajo para permitir la aplicación de los novedosos adelantos de la ciencia y la
técnica, que deben corresponderse con los cambios de las reglas de juego, las cuales inciden
marcadamente en las transformaciones que se observan en la era moderna. A esto sumemos
la informatización, la rapidez de comunicación por vías computarizadas y el incremento del
“Boom Competitivo”, como espectáculo deportivo. Es importante que se tenga en cuenta en
cada momento los tres procesos fundamentales en la preparación del deportista: enseñanza,
consolidación y perfeccionamiento; que se apliquen según la edad y siguiendo el orden lógico
establecido en los contenidos, para así poder lograr los objetivos básicos planificados; el
mismo es una herramienta de suma importancia para el trabajo de los entrenadores, su
utilización eficaz tendrá un valor incuestionable en la
proyección del deporte en esta disciplina deportiva.
Dentro de su contenido, aparecen además una serie
de informaciones relacionadas con los elementos
teóricos, psicológicos, físicos, tácticos y técnicos,
unidos a un gran grupo de ejercicios que posibilitarán
al entrenador introducirse con mayor seguridad y
eficiencia en el campo científico del entrenamiento
deportivo; permite el razonamiento de los
especialistas para la aplicación de nuevos métodos y
técnicas que contribuyan a elevar el conocimiento de
sus jugadores. El éxito dependerá en gran medida del interés, iniciativa, creatividad y
conocimiento de los técnicos, los que de forma hábil y concreta sabrán aplicarlos a las
condiciones en cada categoría siguiendo la metodología aplicada.
Cuba, país identificado en el mundo deportivo, por el alto nivel pedagógico de sus
especialistas y entrenadores, siempre está en la búsqueda de niveles superiores en la
enseñanza y consolidación del juego en nuestros baloncestistas. Este documento que atesora
2

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

la experiencia de nuestros profesionales del baloncesto y que ha jugado un rol significativo en
la unificación de las orientaciones metodológicas y pedagógicas, podrá ser utilizado como una
herramienta de trabajo metodológico para todos los entrenadores e incluso para aquellos
deportistas retirados que no han tenido la oportunidad de recibir estudios de especialización
deportiva en escuelas para entrenadores, pues con sus conocimientos y dominio técnico se le
facilitará llevar este programa adelante con todos los requerimientos y orden lógico de los
contenidos a aplicar.
La formación inicial del baloncestista
El deporte de rendimiento se desarrolla constantemente, se rompen barreras que en el siglo
XX parecían imposibles con marcas excepcionales. En la medida que crece la popularidad del
deporte, esto trae consigo que la ciencia deportiva se desarrolle con mayor rapidez hacia los
resultados límites de los deportistas en el planeta, basado principalmente en los avances
científico- técnicos sobre los principios, los métodos y los medios en la formación de los niños
y jóvenes deportistas.
Es muy importante desde el comienzo del aprendizaje en el
baloncesto y se hace imprescindible, tomar y pasar el balón
con exactitud, es un objetivo básico progresar sin errores a
la hora de actuar con el balón, sin embargo, hay
entrenadores que no tienen paciencia para trabajar con
estas edades y se desesperan a la hora de enseñar los
fundamentos básicos, lo que trae consigo que no dediquen
el tiempo necesario para la enseñanza de los chicos, y
estos distorsionan su técnica porque en la mayoría de los
casos no existe la insistencia de los entrenadores en dicho
aprendizaje. Es muy importante tener en cuenta que
siempre hay algo que aprender, nunca se sabe lo suficiente, siempre hay algo más, es posible
mejorar lo que aprendemos cada día, esto es vital en la formación deportiva, porque permite
ver el avance de los deportistas, su satisfacción por el aprendizaje y el reconocimiento de los
padres de familias por los avances de sus hijos. Desde hace años los entrenadores se ocupan
de todo lo relacionado con comenzar lo más tempranamente posible el entrenamiento; se
buscan formas de adiestramiento, métodos, implementos deportivos y también sistemas de
campeonatos que se adapten a la edad, al sexo de los niños y jóvenes que practican deporte.
En la actualidad se aprecia que los jugadores de talla universal no sobrepasan los 26 años,
donde sus condiciones físicas, psicológicas, técnicas y tácticas alcanzan niveles
excepcionales.
Durante el desarrollo de la preparación y la competición, nos encontramos con equipos que
entrenan muy bien, pero juegan muy mal cuando llegan al partido; cuando esto ocurre,
siempre los entrenadores nos lamentamos y comenzamos a hacer especulaciones, por
ejemplo: que el atleta es muy joven, que tiene poca experiencia, que afrontamos dificultades
por el poco tiempo de preparación, que los jugadores de reservas no responden, que le falta
un poco a los jugadores para que alcancen su forma deportiva, que realizamos pocos partidos
de preparación, etc. Eso es real en muchos casos, pero se nos retira el jugador y nunca tiene
un resultado decoroso; lo importante está en analizar
realmente cuáles son las deficiencias detectadas y
cómo hacer un plan de preparación acorde a estas
dificultades para mejorarlas en el próximo
campeonato, revisar los aspectos técnicos, tácticos,
psicológicos, teóricos y físicos de cada jugador y
llevar eficientemente el plan de trabajo individual y
colectivo del equipo para no vernos en la necesidad
de justificar siempre los problemas de nosotros como
entrenadores que siempre culpamos a los jugadores.
En esta etapa de formación, es obligatorio dedicar
más del 70 % del trabajo a los ejercicios de
3

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

desarrollo general y solamente casos excepcionales con ejercicios específicos, cuyo objetivo
es no sobrecargar a los jóvenes deportistas durante el período de desarrollo y que el
organismo esté acto para poder asimilar correctamente la carga y por consiguiente puedan
realizar las técnicas sin agotamiento físico, lo cual conllevaría a no distorsionar el aprendizaje
de las mismas por exceso de carga. Los excelentes rendimientos de los deportistas en los
juegos olímpicos y en los campeonatos mundiales y europeos son ejemplo de un trabajo
dosificado correctamente desde edades tempranas. Unido a todos estos fenómenos, es
también interesante, que los deportistas más jóvenes establezcan mejores marcas y logren
mejores resultados, lo que indica que los mejores rendimientos son cada vez más de la
juventud, ya que el comienzo de la formación deportiva también se sigue adelantando en
tiempo.
Los avances tecnológicos también son elementos importantes en el mundo del deporte y la
Cultura Física. En general, científicos e investigadores han dedicado mucho tiempo al campo
del deporte infantil, siguiendo el curso de estos investigadores se ha podido comprobar que la
mejor edad para iniciar la preparación del baloncestista para el alto rendimiento es a partir de
los 12 años, ya que a estas edades los niños consolidan más su aprendizaje técnico-táctico,
los músculos se desarrollan con más intensidad y la fuerza aumenta. Esto trae como
consecuencia que la circulación se altere rápidamente y la cantidad de contracciones
cardiacas, la presión arterial y el volumen de sangre por latido sean mayores en este período,
en comparación con el de la adolescencia. La respiración manifiesta también mayor frecuencia
e insuficiente profundidad, contrario a esto, la capacidad de coordinación de los movimientos
corporales es cada vez mejor.
En estas edades, los escolares transitan por un periodo bastante complejo, en su desarrollo de
niño a adulto (pubertad). Además de la madurez sexual, en este periodo de vida se desarrolla
rápidamente el miocardio, el cual aún no está adaptado al trabajo intenso. La capacidad vital
de los pulmones aumenta sistemáticamente, los movimientos se hacen cada vez más precisos
y económicos, varía también, la capacidad de excitación de la corteza cerebral, como
consecuencia de la actividad de las glándulas de secreción interna.
Para la confección de este programa se ha tenido en cuenta las características actuales que
se manifiestan en el baloncesto, entre las que se destacan, muy marcadamente, la edad de
los grandes baloncestistas a nivel mundial y ejemplo de ello son muchas figuras juveniles o
menores de 22 años que integran las selecciones nacionales de sus diferentes países; esto ha
sido posible por el incremento del volumen e intensidad de las cargas comprendidas en los
nuevos adelantos científico- técnicos de la actualidad y el alto dominio de la técnica alcanzado
por los jugadores.
En los últimos años, el deporte se ha convertido en un punto de referencia social, donde los
ingresos económicos y el estatus que proporciona son gratificantes y elevados. Esta situación
ha llevado a "fabricar" campeones, bien por motivos políticos, sociales o económicos. Para
lograrlo se han utilizado sustancias dopantes; se ha rebajado la edad de especialización y se
ha sometido a los jóvenes deportistas a un entrenamiento excesivo y unilateral, que si bien
físicamente pudiera ser soportado, no ocurriría lo mismo a nivel psicológico. Es importante
recordar cuáles son las posibles secuelas que puede depararnos dicho entrenamiento
excesivo y unilateral.
Sus principales riesgos son:
RIESGOS FÍSICOS: Problemas óseos, articulares, cardíacos, musculares...
RIESGOS PSICOLÓGICOS: Son consecuencias negativas del entrenamiento y la
competición precoz que guardan relación con la conducta del sujeto y su estado
mental. Así, se ven problemas como ansiedad, estrés, frustración; además de una
"infancia no vivida", por la enorme dedicación que exige la práctica deportiva de alta
competición a edades tempranas (a veces más de 4 horas al día).
RIESGOS MOTORES: El entrenamiento especializado busca el rendimiento en un
aspecto concreto de la ejecución motriz humana, ignorando, por regla general, los
4

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

demás. Esto conlleva a una relativa "pobreza motriz", que puede llegar a imposibilitar
una futura práctica deportiva diferente de la que se realizó durante la infancia.
RIESGOS DEPORTIVOS: En determinadas edades, se hace una "especialización a
ciegas"; o sea, es muy difícil conocer las características del futuro deportista de élite
cuando tiene pocos años de edad, por lo que es posible que se esté especializando a
un niño/a en una práctica para la que no está especialmente cualificado.
Como se puede observar, el programa contiene una información bastante clara de su
aplicación, no obstante explicaremos algunos detalles que posibilitarán un mejor manejo por
parte de los entrenadores; se trabajará en un ciclo anual donde se podrá valorar el
comportamiento del deportista y se va a tener en cuenta la aplicación del proceso de
enseñanza y consolidación en cada una de las categorías.
No es una herramienta que ate o limite a los entrenadores, es todo lo contrario, pues su
principal misión es motivarlos a la búsqueda de mejores expresiones de preparación, a partir
de las indicaciones que aquí se dan. No es un todo para resolverlo todo, sino un atisbo de
promoción de las ciencias y la planificación, aplicadas al deporte para mejorar nuestro
baloncesto desde el nivel de base, en un momento en que el entorno de esta actividad a nivel
mundial, cursa por sendas de alta maestría pedagógica.
Por lo tanto, se les permiten adoptar rangos de flexibilidad que promuevan la aplicación de
ideas por parte del técnico, dirigidas en todos los casos a elevar la calidad de su gestión y el
logro de resultados, sin abandonar los conceptos científicos y pedagógicos que se acerquen al
modelo del baloncestista actual, cuyo fin perseguimos y está expresado en esta importante
indicación para el trabajo perspectivo.
Para la planificación por microciclos, las
frecuencias semanales serán para los
deportistas de 8 a 12 años, 3 sesiones de
entrenamiento, y se desarrollarán juegos los
domingos; al iniciar la preparación se debe tener
listo el programa de entrenamiento, el plan de
preparación física, y los documentos que
permitan el control de todo el proceso de
entrenamiento deportivo.
Para un mejor trabajo, el entrenador buscará la
forma de desarrollar competencias internas de
preparación con otros equipos deportivos que
les permita aplicar los conocimientos adquiridos; es importante que los entrenadores
comprendan la necesidad de jugar en estas categorías todos los días como aparece registrado
en el programa, lo que permitirá elevar la motivación de los alumnos y comprobar en la
práctica los resultados logrados hasta el momento.

5

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Capítulo 1 La formación del baloncestista
1.1 La competencia y calidad del entrenamiento
Para iniciar hablando de este tema, primero debemos ser competentes, conocer qué es la
competencia en el siglo XXI, cómo enfrentar los retos para conseguir el éxito, saber hasta
dónde podemos llegar, a partir de aquí podemos definir como competencia lo siguiente: “...Una
competencia es un “saber hacer”, con “saber” y con “conciencia”. El término “competencia”
hace referencia a un conjunto de propiedades de cada uno de nosotros que se están
modificando permanentemente y que tienen que someterse a la prueba de la resolución de
problemas concretos, ya sea en la vida diaria o en situaciones de trabajo a través del
entrenamiento deportivo que encierra cierta incertidumbre y cierta complejidad técnica y
táctica. La gran diferencia es que la competencia no proviene solamente de la aprobación de
un currículo, sino de la aplicación de conocimientos en circunstancias prácticas...”
Las competencias están en el medio de los “saberes” y las habilidades. Entonces, las
competencias, como conjunto de propiedades inestables de las personas que deben
someterse a pruebas permanentemente, se oponen a las calificaciones que se median por un
diploma y por la antigüedad en la tarea, lo importante hoy es SER COMPETENTE, que quiere
decir: saber hacer cosas, resolver situaciones. Pero como las situaciones son cada vez más
complejas, ser competente requiere, por un lado, de muchos saberes teóricos y prácticos y por
otro, de mucha imaginación y creatividad, esa es la clave
para llegar al éxito en el deporte.
La calidad del deportista en este programa de formación
del baloncestista, se define en que TODOS los chicos, al
llegar a la terminación de su educación, tanto docente
como deportiva obligatoria, hayan logrado:
1. Altas competencias en el aprendizaje de los
elementos técnicos y tácticos del deporte recibido.
2. Saber comunicarse usando palabras, números,
imágenes; navegar diestramente por las autopistas
de información deportiva a través de redes
electrónicas.
3. Altas competencias en la formación de sus valores, a partir de su honestidad,
responsabilidad, patriotismo, identidad, valentía, entre otros.
4. Aprender a resolver problemas en todas las áreas del saber.
5. Altas competencias en los eventos deportivos donde participa, por sus resultados,
disciplina y entrega total a la actividad deportiva que representa.
En la preparación del deportista, la calidad, cantidad y la concentración de la atención tienen
que estar muy estrechas entre sí; pensar en lo que tiene que realizar dentro del juego y aplicar
todo lo aprendido durante el entrenamiento es una regla básica para obtener buenos
resultados. Para llevar adelante un trabajo con armonía y eficiencia es imprescindible
apoyarse en cuatro aspectos fundamentales que son:
a.
b.
c.
d.

El aprendizaje
La ejecución
La toma de decisión
Importancia del dominio de los fundamentos básicos

Teniendo en cuenta los cuatro aspectos anteriores, analizaremos a continuación el peso que
le vamos a dar a cada uno de ellos en el momento que corresponde aplicarlos.

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�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

1.2 El aprendizaje
En esta etapa, el deportista comienza a aprender los diferentes elementos técnicos básicos
del baloncesto, para lo cual los entrenadores deben de tener paciencia ante las dificultades
presentadas por los niños; estimularlos, buscar nuevos ejercicios y métodos de trabajo que
ayuden a que el deportista logre asimilar los contenidos. Durante el aprendizaje es importante
seguir la secuencia lógica de los diferentes elementos técnicos–tácticos que aparecen en el
programa de formación del baloncestista, iniciando de lo fácil a lo difícil; solo cambiará de un
elemento a otro cuando el alumno domine lo que aparece en el programa para cada categoría;
en esta etapa se prioriza más el aprendizaje de la técnica y la cantidad de repeticiones estarán
acorde al nivel del dominio adquirido por los deportistas.
En el baloncesto, a veces los entrenadores se preocupan más por la efectividad del jugador en
el terreno que por el cumplimiento de las tareas sociales que influyen en el rendimiento
durante la preparación del deportista como son: sus estudios, las relaciones familiares, las
características domésticas, sus amigos, etc. Es por ello que juega un papel muy importante el
entrenador, porque si logra llegar a esos lugares que nunca ha atendido, sus jugadores
comenzarán a tener confianza en su preparador y siempre expresarán sus criterios sin miedo
a ser reprimidos.
En el fútbol, hay que ver a los jugadores según sus posibilidades reales en cada posición y no
priorizar jugadores por su calidad deportiva, muchas veces los entrenadores se preocupan
más por los jugadores efectivos y sobresalientes en el ataque que por el resto de los
jugadores, pero debemos tener en cuenta que en los partidos no siempre terminan los 11
jugadores regulares y en los momentos finales de los partidos siempre tenemos dos o tres
atletas que están en la cancha y no son los líderes del equipo. Es por ello que el entrenador
debe tener en cuenta a todos los jugadores, e incluso, a los del banco que en cualquier
momento sustituyen a los jugadores regulares y deben estar preparados para hacerlo bien y
poder mantener una ventaja o jugar al mismo nivel para lograr la victoria.
En muchas ocasiones, los jugadores de punta siempre deciden los partidos a su favor, la
confianza en cada jugador es clave para obtener un buen resultado. A veces nos encontramos
con un jugador que ha tenido un bajo rendimiento en todo el partido, mostrándose errático en
su juego, pero en el momento crucial se le presenta una situación donde tiene que realizar un
tiro libre para definir el partido y lo ejecuta con efectividad y de paso da la victoria a su equipo,
pero su porcentaje en el partido sigue siendo malo; sin embargo, hay que tener en cuenta que
ese jugador se repuso de su mal momento en todo el juego y supo anotar la canasta que
definitivamente determinaría el resultado a su favor. Como aspecto interesante el entrenador y
este último jugador saben que a pesar de anotar esa decisiva canasta de la victoria, debe
prepararse mejor para resolver las deficiencias fundamentales que tuvo durante el partido, con
la idea de corregirlas para el próximo juego.
En la evaluación social todo el mundo está pendiente por los resultados de los deportistas, por
lo tanto lo están observando sus familiares, los amigos, los contrarios, el público que lo sigue,
etc. Es por ello que juega un papel muy importante la
responsabilidad individual del atleta durante su
preparación, donde la disciplina, la honestidad, la
voluntad, el compañerismo, entre otros valores, son
clave para lograr un resultado digno de quienes ven
en los deportistas sus ídolos dentro y fuera del
terreno, de ahí la importancia que tiene el aprendizaje
de los elementos técnicos del baloncesto. Con esas
habilidades el jugador da respuesta a las expectativas
de quienes lo siguen y apoyan en los diferentes
partidos y competencias.

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1.3 Ejecución
El entrenador debe saber la responsabilidad que tiene en la ejecución de los diferentes
elementos técnicos; aquí juega un papel determinante el nivel que va logrando el niño, la
exigencia sobre cada contenido vencido y el momento preciso de cambiar de una técnica a
otra. La calidad de repeticiones estará sujeta al dominio adquirido por los atletas en la
ejecución de cada movimiento, debemos recordar que cuando un atleta no domina la técnica
de tiro hay que tener en cuenta que las repeticiones tienen que estar dirigidas a lograr
perfeccionar, precisamente, ese movimiento, porque de lo contrario si existen deficiencias en
las técnicas, muchas repeticiones fijarán los problemas técnicos que más adelante serán
difíciles de mejorar. Es importante el variar los ejercicios destinados a la consecución de un
objetivo, con el fin de evitar la monotonía y consiguiente pérdida de intensidad, concentración
y motivación en el jugador, pues para dominar un determinado aspecto técnico será necesario
su repetición un alto número de veces.

1.4 Toma de decisiones
Para iniciar este aspecto, primero, debemos partir del concepto de capacidades cognitivas:
Suponen el control de la información que circula por la tarea y cómo esta es procesada y
utilizada por el deportista. Se manifiesta habitualmente a través de tareas de toma de
decisiones una vez analizadas las condiciones del entorno y relacionadas con la
intencionalidad perseguida por el jugador.
La estructura cognitiva será más general cuando las tareas de toma de decisiones se destinen
a crear inespecíficamente esta capacidad. Se fundamentan en el trabajo con tomas de
decisiones más sencillas que en las condiciones reales, a través de estímulos y respuestas
inespecíficas (de más fácil identificación y ejecución que los específicos). El componente
cognitivo será específico a medida que las tareas de toma de decisiones estén fundamentadas
sobre los elementos de la táctica (individual y colectiva) propios y específicos de ese deporte,
e incluso, superando las condiciones más complejas que puedan darse durante el partido.
Podemos así construir los sistemas sobre la base condicional al asociar la estructura
coordinativa y cognitiva que permitan realizar sistemas de una aproximación General, Dirigida
o Especial.
Es muy importante este trabajo desde los primeros años de la preparación del deportista, e
incluso, podemos observar cómo en los juegos o competencias oficiales los jugadores
cometen errores por no tomar la decisión
correcta ante una acción determinada. En la
actualidad hay deportistas que por no tener
bien impregnado el concepto de toma de
decisión, en el momento adecuado, pierden
medallas de oro olímpicas: el caso de la
yudoca Legna Verdecia, quien faltando solo 3
segundos de combate y de su posible victoria,
perdió por no cumplir con la decisión correcta
orientada por el entrenador, de desplazarse y
no dejarse agarrar por la contraria. Cuestión
que no cumplió y le costó el título olímpico,
solo por citar este ejemplo. A continuación
expresamos algunos ejemplos de situaciones
que se deben enseñar en edades tempranas a nuestros deportistas con el objetivo de lograr
su perfeccionamiento:
1. Un jugador se va en contraataque en superioridad numérica y en vez de pasar al
jugador que está solo, trata de anotar la canasta individualmente por lo que falla la
oportunidad de convertir la misma; o en algunas ocasiones tira a la canasta sobre la
marca presionado o ataca al contrario cuando este está separado de él, entre otras
acciones.
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Al jugador hay que enseñarle desde su inicio en los entrenamientos cómo tomar la decisión
correcta, teniendo en cuenta la distancia entre el jugador que ataca y el que defiende; si el
jugador ofensivo va a atacar al aro tiene que trabajar sobre la base de la posición que adopta
el contrario; si el defensivo se acerca, el jugador ofensivo ataca y si el jugador está separado,
pues el atacante realiza el tiro directo al aro, este ejercicio se debe trabajar diariamente en
cada entrenamiento, y lo importante no es si anota la canasta o no, sino que él haya tomado la
decisión correcta. Una pregunta que debe estar siempre en los labios del entrenador para sus
jugadores, fundamentalmente en las categorías inferiores es: si el jugador se te pega en la
defensa ¿qué debes hacer?, y si está separado ¿cómo debes actuar?; esto permitirá que los
jugadores dominen el concepto de tomar decisiones en el momento preciso, lo importante es
aplicar el objetivo que es el criterio del espacio entre jugadores. Es vital corregirles
diciéndoles, fíjate en la distancia, entonces, el jugador tendrá claro el criterio en función de la
distancia, tira o entra a la canasta.
Un ejercicio muy interesante para mejorar la toma de decisiones en el baloncesto,
fundamentalmente con aquellos jugadores que tienen condiciones por su estatura o son
lentos, o muy gorditos, etc, y en estas edades son marginados por los más pequeños, quienes
no le pasan el balón y quieren ser los que tiran a la canasta y driblean el balón, pudiera ser el
siguiente: en este caso, se realizan juegos de 3 Vs 3 a todo terreno, pero se orienta que para
tirar al aro, el jugador con las características antes mencionadas, tiene primero que recibir un
pase por debajo del área del tiro libre y a partir de aquí es que se puede tirar, esto trae como
consecuencia que los chicos le exijan a esos jugadores llegar a su posición y buscar el pase
peleando el balón a toda costa, de esta forma se logra que todos los jugadores se integren al
juego, e incluso cuando un jugador pequeño se va en ofensiva rápida solo y tira al aro violando
lo establecido por el entrenador, le indicamos que perdió el balón y le decimos que nos
responda por qué es que la canasta no vale, este le responderá que se le olvidó, que primero
tiene que pasarle el balón al compañero por debajo del área de tiro libre. Esto permite que el
jugador piense por sí mismo y posteriormente se dará cuenta de lo que debe realizar cuando
el entrenador orienta alguna tarea y además, va creando opciones del juego colectivo desde
edades tempranas.
Otro ejemplo es: en función del que defiende
por dentro o por fuera 1x1, si el jugador es
más pequeño, entonces, trabaja por dentro; si
es más alto trabaja por fuera, en este caso, el
entrenador le pregunta dónde cree que debe
jugar con su contrario y el propio jugador le
responderá, según las características del
contrario, por dentro o por fuera.
En estos ejercicios es muy importante que el
entrenador no hable tanto, lo que permite que
el jugador piense más por sí mismo y se
desarrolle su pensamiento táctico, si el atleta
realiza mal la ejecución técnica eso es otro
problema, estamos trabajando la toma de decisiones en ese momento y el objetivo es ver el
espacio entre los jugadores para desarrollar la acción ofensiva, entre otras cosas.

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1.5 Fundamentos básicos
Los fundamentos son los elementos más importantes en el desarrollo de un equipo,
aprenderlos y aplicarlos bien es el primer paso para estructurar un equipo ganador; son el
alma de los grandes campeones del mundo, la disposición del jugador y del entrenador influirá
en su aprendizaje. Para llegar a ser un buen jugador de baloncesto es requisito indispensable,
tener un absoluto dominio de todos los fundamentos de este juego, ejemplos existen en el
mundo, jugadores de la talla de Ruperto Herrera, Tomas Herrera, Leonardo Pérez, Ernesto
Cañizares, entre otros, que tienen un dominio total en todas las direcciones del baloncesto. El
criterio sobre el axioma de que los jugadores nacen y no se hacen, aquí con esos deportistas
no tiene validez, pues han llegado a serlo por su consistencia y dedicación en los
entrenamientos. La enseñanza de los fundamentos no es fácil, pero siempre debemos exigir
que los jugadores mantengan el interés a pesar del volumen y las repeticiones de los
ejercicios, esto es vital para la formación correcta de los hábitos. El entrenador que ha dado la
debida importancia a la enseñanza de los fundamentos básicos, comprobará que es muy fácil
adaptarse a cualquier patrón de juego de su equipo y llevar adelante todo el arsenal técnico táctico en los entrenamientos y en la competencia. Juan Hernández Liras, Entrenador Superior
de Baloncesto de la F. B. M, llama la atención a aquellos entrenadores que tratan de pasar a
la técnica de conjunto, cuando aún los niños no dominan los fundamentos técnicos y no le
conceden la importancia que requiere esta etapa de enseñanza- aprendizaje tan necesaria en
nuestros deportistas que se inician en el deporte de baloncesto. Por eso, es muy importante la
metodología que se aplica a la hora de la enseñanza de los fundamentos individuales, muy
bien elaborada por el profesor:
1. Busca que tus ejercicios capten la atención y atraigan el interés del grupo, consigue
que los ejercicios sean dificultosos, pero realizables, así, por ejemplo, puede trabajar
las paradas con balón dejando al jugador tirar a canasta después de parar, siempre y
cuando no se desvíe la atención en exceso, del objetivo que queremos trabajar, ni se
pierdan demasiadas repeticiones del mismo.
2. Intenta que el jugador esté mucho tiempo en contacto con el balón, pues el aprendizaje
de movimientos con balón suele requerir de más tiempo de práctica que el de
movimientos sin balón. Intenta que el jugador esté casi siempre en actividad física y
mental. No queremos “espectadores”. Crea situaciones de “tráfico” para hacer
ejercicios más reales, por ejemplo, podemos trabajar finalizaciones a canasta en las
que los jugadores que vuelven de realizar su trabajo pasen por delante de los que lo
están ejecutando, obligándoles a decidir, reaccionando al respecto.
3. Añade componentes de decisión cuando se haya alcanzado un cierto dominio técnico,
por ejemplo, al trabajar el pasar y cortar con defensor, dejar que el jugador que tiene
que pasar el balón evalúe la situación respecto al defensor y pueda tomar una
alternativa distinta a la de pasar. Busca ejercicios imaginativos y cámbialos
constantemente, de forma que provoquen respuestas motrices nuevas. Fomenta que
tus jugadores “inventen” y hazles ver que te gusta que sea así. No reprimas nunca su
imaginación. .
4. Debes ser exigente con tus jugadores, pero también contigo mismo. Intenta ser un
modelo eficaz. El jugador ejecutará mejor aquello que ha visto hacer. No basta con
explicar un movimiento, es mejor que lo vean. Si
no te consideras un buen modelo, a lo mejor
puedes probar con tu ayudante. Debes ser
paciente, dejar que tus jugadores se equivoquen
y que mejoren poco a poco. No corrijas todo y en
todo momento. Encuentra lo adecuado para
corregir (focalizar tu trabajo en uno o dos
objetivos)
5. Establece expectativas realistas para cada
jugador. Practica una enseñanza individualizada,
pues cada jugador posee unas condiciones
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distintas. Plantea objetivos individuales. No todo el mundo puede aprender lo mismo ni
responder de la misma forma ante un método para aprender. Intenta conocer a tus
jugadores y descubrir la mejor forma de “llegarles”. Siempre que sea posible, da
instrucciones breves, fáciles de entender y de forma amena, con el objeto de
rentabilizar al máximo el tiempo de entrenamiento. Usa palabras estratégicas que el
jugador reconozca y hagan que se centre en un determinado aspecto.
6. Usa el tono de voz adecuado al momento. No siempre debe ser el mismo. Si siempre
chillas, el jugador se acostumbrará a ello y no responderá adecuadamente cuando ese
chillido sea necesario. Si siempre usa una entonación baja, te resultará más difícil usar
el tono de tu voz para relajar una situación tensa. Sé entusiasta, pues esto es algo que
contagia a los que te rodean. Si eres y demuestras ser comprometido, te resultará más
fácil conseguir el compromiso en los que te rodean.

1.6 Diseño en valores aplicado en programa de enseñanza del baloncestista
El presente trabajo tiene como objetivo presentar aquellos elementos esenciales del marco
teórico sobre los cuales se puede realizar un diseño en valores para cualquier nivel de
sistematicidad del proceso docente educativo que permita estructurar y jerarquizar el sistema
de valores (que parte de la determinación de los valores trascendentales del deporte) en el
programa de entrenamiento para la formación básica del baloncestista en las categorías hasta
12 años, partiendo de la relación hombre-hombre en el establecimiento de los valores
universales en el desarrollo de la calidad ciudadana, cultura del cumplimiento de deberes y
derechos y criterios de democracia y participación.
Valores trascendentales del programa de entrenamiento para la formación básica del
baloncestista en las categorías hasta 12 años
En el proceso de formación del deportista se presenta una contradicción que tiene carácter
fundamental entre los objetivos planteados a ellos por
los entrenadores y los que ellos deben alcanzar y el
nivel real que tienen en ese momento. Lo anterior
supone que el deportista, convencido de la necesidad
del aprendizaje, se convierta en sujeto de su propia
formación, y la dirige hacia el logro de los objetivos que
él se ha trazado. En los momentos actuales, la
formación consciente de valores en el deportista implica
más calidad deportiva y una clase de entrenamiento
más participativa y activa que permite crearlos y
desarrollarlos.
Es importante señalar que el valor trascendental definido presenta un sistema de valores
asociados a él ya que todo proceso de formación de valores requiere de una sistematización
adecuada de los mismos, a través de un proceso integrador, imposible de garantizar si se trata
de formar una excesiva cantidad, por tal razón en este trabajo se definen los sistemas de
valores asociados al valor trascendental del programa de formación básica del baloncestista.
Teniendo en cuenta el modelo del deportista y considerando las relaciones hombre–hombre,
que precisan los valores que debe reunir el baloncestista de estos tiempos, en el programa de
entrenamiento para su formación básica se determinaron como valores trascendentales
(generales, esenciales e integradores) los siguientes:

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1. Humanismo de la actividad deportiva bajo la óptica del proyecto olímpico

del deporte universal

(Relación hombre-hombre)

SISTEMA DE VALORES ASOCIADOS:
Patriotismo

Dignidad

Firmeza

Generosidad

Identidad nacional

Ética

Igualdad de derecho

Verdad

Amor a la libertad

Autodeterminación

Modestia

Honestidad

Lealtad

Compañerismo

Colectivismo

Crítica y autocrítica

Solidaridad

Sencillez

Comunicación y trabajo grupal

Identidad

Creatividad

Liderazgo

1.7 Cualidades fundamentales que deben distinguir a un deportista en el proceso
de formación en valores en la sociedad actual
El deporte cubano responde hoy a la formación de un deportista integral con mayor
comprometimiento con los legados y principios de nuestra sociedad, donde prevalezca el
sentido de la responsabilidad y el protagonismo deportivo en la solución de sus problemas.
Los programas de entrenamientos, a partir de métodos educativos tradicionales, han
contribuido desde lo instructivo a la formación de aquellos valores con trascendencia en la vida
espiritual y social del deportista.
Como ya es conocido a través de los programas de entrenamiento deportivos se logra
fortalecer la salud física y metal de los deportistas; ejerce una influencia positiva, sustancial en
el mundo espiritual del individuo, en sus emociones, gustos estéticos y concepción científica
del mundo y abre amplias posibilidades para la formación de la conciencia y de una conducta
altamente moral, al mismo tiempo ofrece a cada persona enormes posibilidades de superación
y perfeccionamiento en general de libre expresión y autoafirmación y proporciona la alegría de
comunicarse, de compartir emociones y el sentido del colectivismo. El programa de
entrenamiento deportivo en la formación del baloncestista, tiene como objetivo general
perfeccionar la capacidad de rendimiento físico,
propiciar adecuados hábitos de práctica de
ejercicios físicos y la participación masiva,
sistemática y consciente en las actividades físicas y
recreativas, contribuyendo de tal manera al
mantenimiento y mejoramiento de la salud y la
utilización correcta del tiempo libre.
Sin embargo, a pesar de estas afirmaciones, en los
últimos años hemos observado, en los resultados
arrojados a partir de diagnósticos realizados
mediante encuestas y entrevistas a deportistas y
entrenadores en varios países, que existen
determinadas incidencias negativas, de índole
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�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

material y espiritual, que no contribuyen a la formación armónica de los valores dentro del
proceso de formación del deportista, estos se unen a una actitud irresponsable en el modo de
actuación y comportamiento de los deportistas como causantes de reiteradas ausencias,
impuntualidades y bajo índice de participación en las actividades que le son inherentes a las
clases de entrenamientos.
Con la finalidad de dar cumplimiento a las necesidades y requerimientos que sustentan este
problema en materia de formación de valores, se precisa de la integración de un conjunto de
acciones que posibiliten la actuación de entrenadores y deportistas en aras de fortalecer y
mejorar el comportamiento y la conducta de estos en el ámbito social y deportivo, entre las
que se destacan las cualidades fundamentales que deben distinguir a un deportista en el
proceso de formación en valores en la sociedad actual.
•
•
•
•
•
•
•

Dignidad
Patriotismo
Honestidad
Solidaridad
Responsabilidad
Humanismo
Justicia

1.8 Definiciones
VALOR: Es la significación positiva adquirida por los sujetos en el marco de la relaciones
sociales, las convicciones y las ideas al reflejar la actividad humana y sus resultados en
correspondencia con los intereses y necesidades del individuo, grupo social o la sociedad en
su conjunto en este caso relacionado con los deportistas en formación, que se representa a
través de:
¿Cómo fortalecer la voluntad en los deportistas?
El niño necesita ser constante, tenaz, consagrado, decidido, dispuesto y estas
cualidades volitivas se integran en el programa de entrenamiento diseñado para cada
clase de entrenamiento con el cumplimiento de metas específicas en la ejercitación de
actividades físicas y deportivas, resistir, oponerse al cansancio, mostrar tenacidad y
perseverancia ante los ejercicios agotadores.
Ejercitando determinadas acciones, ejercicios de riesgos y la actividad competitiva en
general, elevar la exigencia al mejoramiento técnico del niño, no al resultado
competitivo de ganar a toda costa.
Valorar en el colectivo cómo se gana y se pierde, aceptando la derrota, sacando de
esta las experiencias positivas y verlas como un punto de partida para proponerse
nuevos retos, que los niños vean que lo importante no es el marcador y los puntos,
sino cómo avanzan día a día en el conocimiento de sus habilidades técnicas.
Aprender a tomar decisiones para enfrentar y ejecutar acciones arriesgadas y de
difíciles pronósticos en el ámbito del deporte y la vida cotidiana, pero que comprendan
que tomar la decisión correcta es elemental para desarrollar su pensamiento táctico,
lograr a través del entrenamiento que los niños sean lo que piensen, preguntarle
siempre dónde está el error para que ellos se den cuenta por sí mismos y nos
respondan “debí hacer esto y no lo hice”, esto lo hará entender mejor y hacer las
acciones con una correcta aplicación de la teoría y la práctica.
Aprender a valorar las particularidades de cada deporte en específico, teniendo en
cuenta el grado de complejidad de sus ejecuciones.
Reconocer las potencialidades volitivas de cada individuo, propiciando el intercambio
de experiencia con personalidades destacadas por su audacia y valentía.
DIGNIDAD: Nos sentimos libres y actuamos consecuentemente con capacidad para
desarrollar cualquier actividad y estamos orgullosos de las acciones que realizamos en la vida
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�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

deportiva y en la sociedad en defensa de los intereses de quienes representamos y somos
respetados por ser consecuentes con nuestros principios y en correspondencia entre lo que
pensamos y hacemos.
Modos de actuación asociado a este valor
Sentirse orgulloso por la defensa, con dignidad, de los colores de su bandera, país, o
equipos al que representamos.
Reconocimiento social como fruto de su actuación deportiva.
Se valora positivamente su ejemplaridad y liderazgo dentro y fuera de los campos
deportivos tanto en el ámbito nacional como internacional.
PATRIOTISMO: Somos conscientes de que el país que representamos es lo primero, la
fidelidad a los principios del deporte, luchar en el campo deportivo con lealtad, defender con
honor la bandera y representar dignamente a su pueblo.
Modos de actuación asociados a este valor:
Actuar en correspondencia con los valores genuinos de nuestra historia y extenderlos
a toda la sociedad.
Defensa de los valores patrios y los principios del país que representamos.
¿Cómo fortalecer el patriotismo en los niños a través de nuestro programa de
entrenamiento?
Fomentando el amor a la patria, el sentido de pertenencia, a los logros del país en el
deporte y la cultura física, la importancia que tiene estar aptos físicamente para
defender y representar dignamente a nuestro departamento, provincia, colegios en los
eventos deportivos, etc.
Estudiando y analizando hechos importantes de la historia de nuestro país
relacionados con la cultura deportiva, acontecimientos históricos, los símbolos
nacionales, la vida y obra de deportistas y personalidades destacadas.
HONESTIDAD: Los deportistas deben actuar con transparencia, con plena correspondencia
entre la forma de pensar y actuar, asumiendo una postura adecuada ante lo justo en el
colectivo, ser sinceros con apego a la verdad y lo exigimos de los demás, ser ejemplo en el
cumplimiento de la legalidad y los deberes.
Modos de actuación asociados a este valor:
Actuar y combatir las manifestaciones de doble
moral, fraude, indisciplina, vicio, dentro del
colectivo deportivo.
Ser ejemplo y actuar en correspondencia con
los valores reconocidos por la organización
deportiva a la que pertenece.
Ser deportistas íntegros.
Ser autocrítico y crítico, ante los entrenadores y
el colectivo de deportistas.
Brindar información veraz.
¿Cómo fortalecer la honestidad en los deportistas?
Determinando en el colectivo deportivo las debilidades y fortalezas que existen en el
grupo relacionadas con el valor honestidad, las causas de las debilidades y cómo
solucionarlas.
Propiciando análisis colectivos e individuales de las manifestaciones de deshonestidad
en ellos y en sus compañeros, resaltar las conductas positivas con ejemplos concretos.
Resaltando el concepto amistad, las principales cualidades y valores de los alumnos.

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Vinculando el valor honestidad al cumplimiento de tareas específicas para la
reglamentación del deporte y la autopreparación individual de los estudiantes.
SOLIDARIDAD: Fortalecemos el espíritu de colaboración y de trabajo en equipo. Apreciamos
en alto grado el sentido de compañerismo y compartimos todos nuestros recursos, en aras de
potenciar todo el conocimiento que captamos y generamos. Desarrollamos una cultura que
privilegia el trabajo integrado en red entre todos, la consulta colectiva, el diálogo y debate para
la identificación de los problemas y la unidad de acción en la selección de posibles alternativas
de solución. Nos identificamos con el sentido de justicia social, equidad e internacionalismo,
ante las causas nobles que pueden lograr un mundo mejor, de paz e igualdad.
Modos de actuación asociados a este valor:
Participar activamente, con nuestros recursos y conocimientos en proyectos
integrados.
Lograr la integración y la unidad de acción de la organización para la solución de los
problemas dentro del colectivo deportivo
Potenciar las acciones de intercambio y colaboración con los deportistas que presentan
problemas sociales
Estar identificado y participar conscientemente en los entrenamientos.
Solidaridad con las personas dentro de la organización.
REPONSABILIDAD: posibilitamos la creación de un clima de autodisciplina en el desempeño
de nuestras misiones en las actividades cotidianas, en el entrenamiento y fuera de este.
Desplegamos todas nuestras potencialidades en la conquista del entorno, con audacia
responsable en el rendimiento deportivo que se va adquiriendo durante la presentación y la
participación en eventos competitivos convocados.
Modos de actuación asociados a este valor:
Compromiso, consagración y nivel de respuesta a las tareas asignadas, en un
ambiente de colectivismo y sentido de pertenencia a través del baloncesto de cada
miembro del equipo
Cumplimiento en tiempo y con calidad, de los objetivos y tareas asignadas en el
programa deportivo de entrenamiento
Disciplina y respeto de las reglas y normas, lo que se refleja en el respeto a la los
árbitros y adversarios dentro y fuera del terreno.
Rigor, exigencia, evaluación y control sistemático de los resultados deportivos en los
entrenamientos.
Ser consecuentes con el espíritu crítico y autocrítico.
Comportamiento social ético de cada deportista, caracterizado por la discreción.
Somos optimistas, reflejado en la búsqueda de soluciones, creatividad, entusiasmo,
persistencia, perseverancia y liderazgo, lo cual se reflejara en el deporte que
practicamos.
¿Cómo fortalecer la responsabilidad en los
deportistas?
Se debe lograr que los alumnos estén
informados, participen en la toma de
decisiones de las clases y las actividades en
sentido general.
Asignarles
tareas
concretas
y
responsabilidades a corto, mediano y largo
plazo atendiendo resultados, intereses y
motivaciones.
Cumplir con calidad las tareas asignadas en
cada clase de entrenamiento, la asistencia y
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�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

puntualidad a estas, responsabilidad para dirigir acciones, realizar trabajos
independientes, etc.
Aplicar consecuentemente las reglas, normas y reglamentos establecidos.
Estimular a los alumnos que demuestren niveles superiores de responsabilidad.
HUMANISMO: Se identificará cada uno de los deportistas con la historia y mejores tradiciones
del deporte cubano como sus dignos representantes y actuarán como activos promotores de la
vida deportiva y cultural en el interior de nuestras instituciones deportivas y en la sociedad.
Garantizamos un ambiente de estudio, facilitador, participativo y de confianza, centrado en el
hombre como su capital más preciado. Desarrollamos como convicción, la necesidad de la
superación deportiva permanente, asimilando críticamente los avances del deporte, la ciencia,
la tecnología y la cultura universal, defendiendo con criterios propios la obra del país que
representamos.
Modos de actuación asociados a este valor:
Participación sistemática en las actividades deportivas que propicien una mayor cultura
general integral en el campo del deporte.
Conocimiento y defensa de nuestras tradiciones e historia.
Se significa la importancia del hombre en la sociedad en el quehacer cotidiano.
Atención humanitaria a aquellos niños de bajos recursos.
JUSTICIA: Nos identificamos con la igualdad social que se expresa en que los seres humanos
sean acreedores de los mismos derechos y oportunidades para su desarrollo, sin
discriminación por diferencias de origen, edad, sexo, desarrollo cultural, color de la piel y
credo.
Modos de actuación asociados a este valor:
Cumplir y hacer cumplir la legalidad en lo relativo a la justicia.
Luchar contra todo tipo de discriminación en los ámbitos deportivos.
Contribuir con su criterio a la selección de deportistas acreedores de reconocimiento
moral y material.
DISCIPLINA
¿Cómo fortalecer la disciplina en los deportistas en formación?
Estimulando a los deportistas a que demuestren niveles superiores de disciplina en el
cumplimiento de sus deberes y tareas asignadas.
Analizando las causas de indisciplinas de los deportistas.
Planificando y realizando el trabajo colectivo en aras de lograr el máximo de
protagonismo de los deportistas en la disciplina individual y colectiva.
Propiciando el respeto mutuo entre entrenadores–deportistas.
Demostrando cómo se debe asumir una actitud ejemplarizante y de combatividad ante
lo mal hecho.
Valorando la responsabilidad colectiva e individual que se tiene ante las inasistencias e
impuntualidades a clases y actividades extracurriculares.
Demostrando cómo el valor disciplina está relacionado con el cumplimiento de la
reglamentación para cada deporte, el comportamiento en las clases y el cumplimiento
de las normas establecidas para la toma de decisiones en las actividades curriculares y
extracurriculares.
COLECTIVISMO
¿Cómo se fortalece el colectivismo en los deportistas?
Enseñándoles a realizar la actividad en colectivo e inculcarles las ventajas del trabajo
en grupo, valorar con ellos los éxitos alcanzados por el colectivo.
Exigiéndoles grado de responsabilidad en los compromisos que se asumen ante el
cumplimiento de las tareas planteadas por el colectivo.
16

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Controlándoles y evaluándoles sus resultados, donde se estimulen a los mejores, de
manera que se fortalezca el espíritu de trabajo en equipos.
Planificándoles y desarrollándoles acciones de grupos y de equipos a través del juego.
Planificándoles y desarrollándoles competencias, actividades deportivas y recreativas
con intereses colectivos.

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Capítulo II: Preparación del deportista
2.1 Algunos consejos y recomendaciones importantes para llegar a ser un buen
entrenador de baloncesto
La mayoría de los entrenadores se dirán que la presión que sufre el entrenador es la presión
que él mismo se impone al querer que su equipo juegue bien y por supuesto, que gane
independientemente de que lo haga, del estilo que tenga y para esto, tienen que pasar dos
cosas:
Tienes que creer totalmente en lo que estás haciendo: en este aspecto no puedes
dudar de tu trabajo, siempre vas a recibir críticas pero de ellas debes sacar como
conclusiones los criterios positivos; aprender a escuchar es algo que te dará confianza
y te hará siempre creer en lo que has planificado por el bien del equipo.
Tus jugadores tienen que creer que tú crees y luego ellos tienen que creer también: es
esencial que vean en ti la confianza de que lo que estás haciendo es por el bien del
equipo, debes lograr que los jugadores siempre crean en ti, lo que trae consigo que
ellos puedan creer también, que el trabajo es con el fin de obtener el éxito que todos
esperan.
En el entrenamiento, lo más gratificante de entrenar se manifiesta en dos aspectos
importantes:
1. Ver el progreso de tus jugadores, formar a un jugador nuevo y llevarlo de un nivel a
otro, donde ellos puedan dar lo mejor de sí, que cada día los jugadores mejoren en la
ejecución de los elementos técnicos, que los padres de los deportistas estén contentos
y vean el desarrollo de sus hijos y reconozcan la labor del entrenador.
2. El segundo aspecto se deriva del primero y es ganar, porque si no gana durará poco
como entrenador, esto es algo que debemos tener bien claro. Ahora bien, en las
categorías inferiores lo más importante es desarrollar al deportista, llevarlo a planos
estelares, mantener una secuencia lógica de los contenidos que se le imparten, lograr
el dominio de los elementos técnicos- tácticos que les permitan llegar al juego y a partir
de aquí luchar por ganar, pero pensar que esto es solo un juego y no el fin del
baloncesto.
Hay que entender que el baloncesto no se trata de una ciencia exacta, sino de una forma de
crear arte; esto tenemos que estar dispuestos a aceptarlo como un hecho, hay que enseñar a
jugar como se debe y no aceptar nada que no sea, cada momento, dar lo mejor en la cancha;
al término de un partido tienes que sentir honestamente dentro de tu corazón que has dado de
ti lo mejor y has hecho todo lo posible para ayudar a tu equipo a estar preparados para
enfrentarse a ese adversario.
Lo más emocionante como entrenador sucede
cuando puedes trasmitir una filosofía, un sistema de
juego y hacer que los jugadores estén todos de
común acuerdo pensando lo mismo que tú y
tratando de ejecutar, de hecho, haciendo las cosas
tal y como se habían planeado. Todo lo que
hacemos por amor a este deporte, a pesar de los
momentos difíciles, debe ser lo que preferiríamos
estar haciendo en cualquier parte del mundo.
Los terrenos deportivos constituyen el hogar y el
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aula de todo entrenador; el laboratorio, aquí es donde sucede todo, se repasan todas las
jugadas una y otra vez, entrenamiento tras entrenamiento para estar preparado a la hora del
partido. No hay emoción más grande que estar frente a ese público que te anima y ver cómo
esa mezcla empieza a cuajar, es la mezcla de todo el talento de los jugadores; ver cómo los
jugadores funcionan como uno. Cuando uno ha estado en varios equipos como jugador y
como entrenador, sin duda la mayor satisfacción se tiene como entrenador, porque entrenar es
una de las mayores emociones y sensaciones del mundo.
Para ser entrenador debes leer libros, revistas, ver videos, charlas y conferencias de
entrenadores de primer nivel en el baloncesto; sabemos que no es fácil dirigir un equipo. A
continuación te relacionamos algunos consejos que te ayudarán y que podrás transmitir a tus
jugadores para alcanzar el éxito en el negocio del baloncesto.
1. El puesto: El que tú tienes, el nivel donde entrenas es el más importante que hay, no
pienses en el puesto del equipo más grande, por ejemplo, la selección nacional, tú
debes hacer el trabajo en el nivel que te encuentras y entonces, los directivos se fijarán
en ti, esto ayudará mucho a tu futura carrera como entrenador de baloncesto.
2. Paciencia: No tengas prisa, trabaja en el lugar que estás, trata de hacerlo bien y el
público te marcará y solo subirás escalones más altos hasta llegar a los equipos élites,
todo llega en su momento oportuno, es importante en cada categoría cumplir
religiosamente con el orden lógico de los contenidos de tu edad, “nunca trates de
aprender a caminar sin saber gatear.”
3. Dedicación y trabajo duro: A lo largo del campeonato que juegas en el alto
rendimiento o en categorías inferiores, la expresión que más se usa es el de la ética
profesional y si esperas esto de tus jugadores, asegúrate de que tú también lo estés
cumpliendo, he aquí algunas maneras de cómo hacerlo:
Entrena todos los días, sigue los consejos de los entrenadores de éxito, utiliza
los horarios extras para prepararte individualmente, lucha tu puesto aunque en
él esté el mejor entrenador del mundo, tú también puedes llegar a esa posición,
y hacerlo bien, no trate de imitar a los demás entrenadores, debes proponerte
ser igual o mejor que ellos, siempre llega primero que los demás y trata de ser
el último en abandonar la cancha.
Tu filosofía siempre debes mantenerla, solo se cambia de filosofía cuando
aparecen elementos científico-técnicos nuevos que te harán mejorar tus
resultados; si eres un entrenador que te gusta trabajar duro la defensa, tu
filosofía es mejorar cada día esa defensa con nuevos elementos tecnológicos,
no cambiar la filosofía por la simple razón de que un excelente entrenador que
viste, te impresionó y vas a hacer lo que él hace, recuerda que las condiciones
casi nunca son iguales: cambian los jugadores, el terreno, la atención de los
superiores, en fin muchos aspectos que están implícitos en la preparación de
cualquier equipo deportivo.
Para mejorar como entrenador o profesor es necesario considerar
detenidamente el estilo o la conducción que adoptas normalmente; un buen
estilo proviene de tu filosofía como entrenador y de tu personalidad que te
permite comunicarte mejor y de forma más eficaz con los atletas.
Esencial en la preparación de un equipo deportivo es tener presente tres
elementos fundamentales, saber escuchar, informar y preguntar.

19

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Otro momento importante para un buen
entrenador es cuando faltan algunas horas para
que lleguen sus jugadores y muchas personas le
preguntan cómo se prepara individualmente
como entrenador para un partido de baloncesto.
Lo primero es pensar, pensar en el partido que
se avecina, en el contrario, ver videos, repasar
algunos informes relacionados con el equipo
contrario y hacer un análisis integral del equipo
rival, y seguir estudiando al rival para el
encuentro próximo a desarrollarse.
Durante el entrenamiento previo al partido,
formulamos un plan de juego que tiene en
cuenta los aspectos específicos del ataque y la defensa y cuál es el que mejor funciona. En el
ataque buscamos los puntos débiles del contrario y las principales brechas por donde
podemos perforar esa defensa; en este ocurren además, otros aspectos interesantes:
analizamos la defensa del equipo contrario, los jugadores más fuertes, los rápidos, los de
mayores desplazamientos, en fin todo lo que se pueda conocer para aplicar un ataque
adecuado y más productivo en el partido. Como elemento importante tenemos en cuenta las
jugadas que han tenido éxito contra nosotros en el pasado, también intentamos que las
charlas que tenemos con el equipo sean lo más simple posible, no queremos sobrepasar los
10–15 minutos, pensamos que si tenemos una reunión muy larga y seguimos dando más
información referente al equipo contrario, entonces perdemos las pequeñas ventajas que ya
existen a causa de la tensión del partido en sí, por lo tanto trataremos de mantenerlo todo muy
sencillo, si es sencillo y ellos entienden claramente lo que tienen que hacer, ellos tendrán
confianza y como resultado de la misma jugarán agresivamente, no hay dudas en sus mentes
porque ya saben claramente cuál es el plan y lo que deben hacer.
Si damos demasiadas informaciones, podemos confundir a los jugadores y se pondrán más
cautelosos en sus acciones, parecerá como si estuvieran vacilando, esto ocurre porque en
realidad tienen muchas cosas en la mente, por lo que piensan demasiado en lo que están
haciendo y no permiten que el baloncesto se convierta en lo que debe ser siempre, un juego
muy fluido. Con respecto al contrario, intentamos asegurarnos de que todos sepamos
exactamente lo que queremos que ellos hagan y lo que haremos nosotros.
Vamos rápidamente a organizar los 5 jugadores titulares, explicamos cada posición y quiénes
comenzarán jugando. En la defensa explicaremos las características del contrario y el sistema
defensivo que emplearemos, el que hemos trabajado intensamente en los entrenamientos. Le
informamos cuál es su ataque fundamental y cómo accionar en cada jugada para que no nos
sorprendan, si es un equipo rápido o si juega posicional para sorprendernos con un rápido
contraataque, explicamos los posibles cambios de jugadores y la ayuda en el momento según
se desarrolle la acción, es muy importante la
comunicación entre los jugadores ante cada
situación que se presenta en el partido.
Muchos entrenadores preguntan cómo se
aplica la técnica de motivación y las charlas
antes del partido y cuáles son los resultados.
El hablar acerca de la técnica de motivación
es algo que suscita mucho interés y es algo
que todos desean conocer. Según la
experiencia de varios entrenadores de
equipos escolares, universitarios y de
profesionales, la motivación constituye la
preparación, o sea, si has preparado a tu
20

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equipo lo suficiente y ellos saben lo que tú quieres que hagan y sientes que has podido
comunicárselo, cuando llegue el partido, cuando lleguen al vestuario, después del
calentamiento, ellos estarán listos al sentirse jugadores competitivos, al ver al público y sus
seguidores, ellos se motivarán, sin embargo eso siempre no funciona así, desde el punto de
vista del entrenador uno tiene que confiar en sus instintos, para saber cuándo hay que
estimularlos y cuándo hay que levantarle la voz en el vestuario para subir el nivel de su
tensión.
Generalmente los jugadores juveniles siempre quieren salir a la cancha, que el público los vea,
se empujan por salir del camerino, eufóricos por entrar en la cancha, de chocar con el balón;
aquí es importante la acción del entrenador, cómo hablarles a sus discípulos para que entren
al terreno listos y tener éxito en el partido.
Así que es importante confiar en los instintos como entrenador, porque como tienes un gran
conocimiento de tu equipo, posees la posibilidad de saber cuándo estimulas y cuándo tienes
que tranquilizar a los jugadores. En la reunión previa al partido intentamos resumir
rápidamente y nada más damos un mensaje claro de cómo queremos hacerlo y otra vez lo
que queremos hacer, rápidamente repasamos la defensa, el ataque y también sus jugadores
ofensivos individualmente, quizás parezca mucho, pero no es tanto porque antes hemos
repasado muchas veces todo esto, después pasamos un corto video que ayuda a toda la
información y a partir de aquí ya estamos listos.
Cada jugador debe estar claro del sentido del balón, que no es más que adaptarse rápido y
hábilmente a las evoluciones del balón y no existe otro medio de llegar más rápido a él que
dominar los ejercicios de habilidades, un ejemplo claro de este comentario lo es Ruperto
Herrera, este jugador hacía un buen uso del balón, por eso se desprenden de él todas las
ventajas de este apasionante juego, se puede afirmar que Ruperto, al manejar de forma
excelente la pelota, actúa sin errores a la hora clave de realizar una acción definitoria en un
partido.
El dominio de los ejercicios de habilidades proporciona oportunidad de adquisición y aplicación
de la técnica correcta de cualquier fundamento, en la actualidad son utilizados por los
entrenadores fundamentalmente en la etapa de aprendizaje y en el perfeccionamiento lo
utilizan los prestigiosos entrenadores, dándole la importancia que requiere para tener un
equipo bien preparado para el juego. En el baloncesto actual no solo es importante un buen
aprendizaje sino también lo más rápido posible, estos ejercicios permiten un aceleramiento en
este proceso, las habilidades con el balón en forma sobresaliente son el principal fundamento
en el baloncesto.
Cuando se aplica la metodología correcta de la
enseñanza de los fundamentos es fácil preguntar a los
entrenadores
qué
quieren
conseguir
con
el
entrenamiento y la respuesta es más profunda: ganar,
divertirse o desarrollar atletas. El desarrollo en la
formación de los deportistas está influido por la
importancia que uno le da al “ganar o perder”,
esforzarse a ganar siempre es importante pero la actitud
de “ganar a toda costa” no toma en consideración el
desarrollo del atleta y en muchos casos se viola la
metodología y el orden lógico de los fundamentos en los
entrenamientos por lograr ese objetivo.
Los más importantes son los deportistas, esto significa que si los atletas llegan a su potencial
se considera un éxito, si existe respeto por los oponentes, jueces, por las reglas y el espíritu
de la competencia legitima, entonces el baloncesto lo consideramos como un aspecto de la
vida de la persona y no como su vida entera, los jugadores saben la importancia que tiene el
nivel competitivo y se esfuerzan por cumplir con sus esperanzas comunes, pero los
21

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entrenadores tienen que estar claros de con qué edades trabajan y cuáles son los objetivos
que persiguen en su programa de entrenamiento.
Para completar esta fase es importante que el entrenador sea cooperativo y logre que sus
objetivos sean de carácter social y de tareas, que sus decisiones influyan pero conjuntamente
con las de su colectivo; la comunicación es muy necesaria, por ello es que debe informar,
preguntar y escuchar a sus jugadores dentro y fuera de la cancha de juego, debe demostrar
confianza en sus deportistas, motivarlos constantemente, ser exigente y flexible en el
momento que lo requieran. En definitiva, debe saber que si consigue motivar y dotar a sus
jugadores de un alto grado de autoconfianza, tendrá puestas las bases para un aprendizaje
eficaz. Para ello será fundamental que se diviertan y que lo pasen bien.

2.2 Exposiciones de las condiciones competitivas
Es muy interesante que los jugadores de categorías inferiores no vean como objetivo principal
el campeonismo y ganar a toda costa, en este periodo lo esencial es aprender, aprender y
aprender, por tal motivo el entrenador debe crear las condiciones ante cada competencia con
un concepto bien definido de lo que se quiere lograr: en este evento evaluaremos el trabajo
defensivo individual de cada jugador, o la correcta ejecución técnica de los fundamentos
básicos, o el trabajo en equipo; el resultado forma parte de los objetivos que evaluaremos en
cada partido, pero no es el elemento fundamental, en estos casos hay que explicarles a los
padres sobre esta situación e incluso demostrarles con ejemplos concretos los avances de sus
hijos para no ser cuestionados por ellos y que las derrotas no nos lleven a perder al niño por la
inconformidad de los padres. Pero lo que sí va a ser real es que en la medida que apliquemos
correctamente los fundamentos básicos y las exigencias estén en esta dirección, entonces los
éxitos en las competencias siempre estarán presentes en beneplácito para todos.

2.3 La nutrición y la dieta como potenciadores del rendimiento deportivo en el
baloncestista
El baloncesto es el deporte más creativo y dinámico de todos, muestra su virtuosismo y
elegancia, pero requiere de la nutrición y la dieta de los jugadores como potenciadores para
lograr el alto rendimiento deportivo, debido a las altas cargas de volúmenes e intensidad que
reciben los jugadores. “Si es muy cierto que no existe una dieta milagro o el suplemento
mágico en ningún deporte, también es evidente que sin una alimentación adecuada al alto
rendimiento, este no es factible”.
Un vez más tenemos que referirnos al concepto de “El triángulo del máximo rendimiento”.
Aplicando los principios de este triángulo al deporte de baloncesto, sabemos que uno de los
lados de este triángulo está formado por la técnica específica del deporte en sus distintas
facetas y potenciaciones de las cualidades del jugador, aquí se proyecta el aprendizaje de las
habilidades siguiendo un orden lógico de los contenidos, otro lado del triángulo lo conforman
las tecnologías que mejoran la fuerza y la condición física del jugador, muy importante tener
en cuenta la edad con la que trabajamos y los objetivos que perseguimos y el tercer e
ineludible aspecto viene dado por la aplicación inteligente de las técnicas de alimentación para
mejorar la calidad de vida de los deportistas.
Como norma genérica para determinar las necesidades energéticas de los jugadores de
baloncesto con un promedio de actividad física diaria de 2 a 3 horas, podemos aplicar la
siguiente ecuación: peso corporal (en kg) x 38 = total de calorías DIARIAS. El concepto ideal
de aporte calórico de los principios inmediatos para cubrir esta ración energética será de:
65 a 70% de carbohidratos
20% de proteínas
10 a 15% de grasas.
Ejemplo de un programa de alimentación para un jugador de baloncesto en condiciones de 10
a 12 días previos a la competencia que gasta aproximadamente 3000 a 4000 calorías

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diariamente, y que lleva una vida totalmente ejercitada. Si usted, come más que esto engorda.
Si come menos adelgaza. Si come más y gasta más mantiene su peso.
¿CUÁNTO PODEMOS COMER? El valor nutritivo de los alimentos que proponemos es de
100 gramos neto, para un jugador de baloncesto que entrena 4 horas diarias.
Consumo de
alimentos

Porción
comestible

Total
de
calorías

proteínas

grasas

carbohidratos

100 %

58

3.5

3.4

3.5

88 %

148

11.3

9.8

2.7

100 %

209

0.4

0.1

57.4

100 %

408

12.2

6.6

73.8

88 %
100 %
100 %

56
46
433

1.2
1.2
8.8

0.2
1.3
12.2

14.0
27.4
69.7

100 %
100 %
82 %
95 %
68 %
100 %

364
332
27
113
25
37

7.4
19.2
14.9
21.4
0.5
0.4

1.0
1.8
52.9
2.4
0.1
0.3

78.8
61,5
21.4
0.0
6.2
9.3

100 %
100 %
100 %

60
37
403

0.4
0.4
9.5

1.5
0.3
10.7

6.5
9.3
68.8

92 %
82 %
55 %
56 %
100 %
50 %

362
16
46
170
52
258
3639

7.9
2.9
0.9
18.2
0.3
5.9

4.7
0.4
0.1
10.2
0.1
0.8

73.0
1.7
11.7
0.0
13.9
64.6

DESAYUNO

Leche fresca de
vaca
Huevo entero
fresco
Manzana
(mermelada)
Pan tostado
MERIENDA

Durazno blanco
Jugo de Toronja
Galleta salada
ALMUERZO

Arroz
Frijol promedio
Acelga
Carne res magra
Papaya
Jugo de naranja
MERIENDA

Guanábana
Jugo de naranja
Galletas dulce
COMIDA

Maíz Blanco
Espinaca
Mango promedio
Pollo
Jugo de piña
Tamarindo
Total

2.4 El agua como elemento importante en la formación de los deportistas y en
especial del baloncestista
El tema del agua en los deportistas es muy importante, sin embargo tenemos entrenadores
que no le dan la importancia que requiere y por ende no logran mantener una hidratación
adecuada en sus atletas. El agua es un nutriente esencial. 2/3 partes del cuerpo humano es
agua. La calidad del agua que bebamos determina la calidad de los tejidos que formamos. La
sed es una señal de alarma tardía; el atleta debe comenzar a hidratarse previamente al
esfuerzo. El agua es el componente más importante del organismo, ya que constituye el 65 %
del peso corporal. No hay vida activa sin agua. Las exigencias de agua se satisfacen tomando
alimentos y bebidas.
23

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Perdemos alrededor de 2,5 litros diarios de agua, en condiciones normales, a través de la
orina, las heces, el sudor, y los pulmones. Cuando se realiza una práctica deportiva o ejercicio
físico, las pérdidas se incrementan llamativamente. Según diferentes investigaciones, la
actividad física sin sudor visible causa una pérdida de ½ a 1 litros por hora, mientras que la
actividad con sudor provoca una pérdida de 1 a 3 litros por hora. Una pérdida de líquido del
1 % del peso corporal puede provocar una disminución del 4 al 6 % de resistencia, un 4 a 7 %
de fuerza y hasta el 8 % de coordinación y atención. Por ello, es muy importante restituir el
agua y los minerales perdidos con el ejercicio físico aportando de forma regular pequeñas
cantidades de líquidos y minerales, antes, a lo largo y después de la práctica deportiva sin
esperar a tener sed, ya que esto es una señal tardía que se origina cuando ya se han
producido cambios orgánicos.
Para un deportista, además de una buena alimentación también es importante una correcta
hidratación puesto que es un nutriente esencial. Tenemos que tener en cuenta que la pérdida
de un 2 % del peso corporal en forma de sudor durante la competición puede disminuir el
rendimiento y que bebiendo adecuadamente es posible que solo lleguemos a recuperar la
mitad del líquido perdido. Una recomendación ideal es tomar unos 200 cc de agua (un vaso)
cada 20 minutos.

2.5 Dieta previa al esfuerzo
Objetivos: Desayuno rico en hidratos de carbono, a base de:
Cereales integrales
Tostadas integrales
Líquidos abundantes dos horas antes de la prueba
Hidratar convenientemente el organismo
Para esto será necesario comenzar a beber en una fase previa en 30 minutos antes del
esfuerzo, una cantidad aproximada de agua de 400 a 500 ml (hay que recordar que esta agua
debe de estar a una temperatura idealmente comprendida entre los 6 y 12 grados y llevará en
dilución los nutrientes necesarios.

2.6 Durante el esfuerzo
Objetivos:
Mantener altos niveles de ATP
Para ello, continuaremos empleando la bebida hidratante de electrolitos con creatina
en dilución. Los jugadores deben ingerir un mínimo de 200 ml de agua a temperatura
ambiental durante el descanso.
Prevenir o mantener altos los depósitos de glicógenos
Para ello, emplearemos la mezcla de carbohidratos complejos, polímeros de glucosas
y glúcidos, en las proporciones indicadas previamente y en una concentración del
6-7 % en el agua de hidratación.
Mantener la alcalinidad combatiendo la formación de ácido láctico:
Para ello, incluiremos en la bebida de hidratación sales minerales en concentraciones
moderadas del 0,1 al 0,2 %.

2.7 Después del esfuerzo
Objetivos:
Rehidratar
Prevenir la formación de ácido láctico con el empleo de soda o bicarbonatada para la
hidratación.
Recuperar el metabolismo proteico

24

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Ingiriendo un promedio de 500 ml. de proteína por kilogramos de peso, no más tarde
de 30-40 minutos de compulsión del esfuerzo.

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Capítulo III. Planificación del entrenamiento
3.1 La planificación para el programa de formación básica del baloncestista
Es la previsión y precisión de las metas que nos proponemos alcanzar y los medios a utilizar
para conseguirlas en el baloncesto. La improvisación trae consigo que los deportistas no
reciban una correcta preparación durante su etapa de enseñanza aprendizaje y en muchos
casos se viola la correcta distribución del volumen e intensidad de la carga, en la actualidad
los entrenadores deportivos no pueden dejar de prescindir de la planificación, periodización y
programación, que representan el orden frente al desorden, la lógica y la investigación frente
al empirismo, la previsión frente a la improvisación, pero es muy importante tener en cuenta
que la planificación no es la ley, sino la guía para formar un deportista con sólidos
conocimientos del deporte en cuestión.
La planificación cubre todo el proceso, desde la iniciación deportiva hasta su culminación con
la especialización deportiva. En ella se establecen las fases del proceso y se manejan las
líneas maestras generales del trabajo a realizar. Es un proyecto mental (de investigación) y
luego volcado a un papel que se realiza antes que comience el entrenamiento, para establecer
los objetivos que se desean alcanzar y los medios que se van a utilizar. La planificación se
basa, principalmente, en las características del niño y los momentos de maduración
cognoscitiva, afectiva y motriz, y su relación con la adquisición, desarrollo y perfeccionamiento
de las cualidades perceptivo-motrices.

3.2 Preparatorio
Abarca la preparación del deportista, es variable en duración, y recíproca en la adaptación del
organismo en los gastos energéticos
necesarios para obtener la forma deportiva,
del mismo modo podemos decir que el periodo
preparatorio es la parte del ciclo deportivo
donde se crean y mejoran las premisas de la
forma deportiva y garantiza la adquisición de la
propia forma. Comienza con tres semanas de
Adaptación Anatómica, en la cual, luego de
venir de un período transitorio sin practicar, se
comienza muy suavemente, siendo la primera
semana de actividades de poca intesidad que
involucren no solamente al baloncesto, sino
prácticas recreativas de otros deportes y que
no sobrepasen los 80 minutos de práctica.
Posteriormente pasamos a una etapa de preparación general de desarrollo de los deportistas
pero alargando la duración de entrenamiento a 90 minutos como máximo, para las categorías
hasta 12 años. Las cualidades físicas que se trabajan intencionalmente y aparte de la
actividad multilateral son: la resistencia aeróbica, la fuerza y la velocidad, con sus
componentes, para lograr la Adaptación Anatómica se completa el período preparatorio de la
siguiente manera:
1) Realizar test técnico y de las cualidades físicas de primer grado (incluyendo la
flexibilidad). Esto permite conocer cómo está el estado físico del deportista y qué
métodos de trabajo vamos a emplear para lograr, durante el periodo de preparación,
elevar y mantener un estado óptimo y competitivo.
2) Realizar trabajos de resistencia aeróbica (las primeras sesiones serán físicas y las
posteriores físico-técnicas). Es importante iniciar un trabajo aeróbico que posteriormente
se mezcla con aspecto técnico, lo cual permite que el niño se familiarice con el balón y
26

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los desplazamientos en medio y todo el terreno, la exigencia es que ejecute las técnicas
correctamente.
3) Paralelamente al trabajo aeróbico, realizar trabajos de fuerza con la ayuda del propio
peso del cuerpo o con la ayuda del compañero. En esta etapa el trabajo de fuerza tiene
que estar en correspondencia con la edad, debemos evitar emplear medios que puedan
provocar afectaciones musculares, por lo que se recomienda utilizar el cuerpo, la ayuda
del compañero, los saltos, etc.
4) Trabajos de potencia aeróbica sobre la base de tiradas a ¾ de velocidad. Es muy
interesante este tipo de trabajo, porque permite desarrollar valores importantes en los
jugadores como es la voluntad, la tenacidad y el deseo de cumplir las metas propuestas.
5) Finalizando este período, se comienza a trabajar la velocidad (las primeras sesiones
serán físicas y las posteriores serán físico- técnicas).
Como se puede observar existe un trabajo planificado donde están implícitas las capacidades
fisicas de fuerza, resistencia y velocidad, con una correcta distribución de las cargas físicas, y
la intensidad de las mismas.

3.3 Pre-competitivo
En este período los trabajos son prácticamente el 80 % de ejercitaciones físico-técnicas,
(recreando todas las situaciones del deporte, posibles) y ejercitaciones técnicas aprendidas.
Es necesario que el entrenador tenga en cuenta la adecuada corrección de errores ya que los
ejercicios comienzan a desarrollarse con intensidad y el deportista a veces no presta la
atención necesaria a la ejecución de la técnica; se deben seleccionar tanto los ejercicios
técnicos como los físicos que se aplicarán en esta etapa, como objetivo priorizado en los topes
o competencias está la evaluación técnica de los jugadores, no priorizar bajo ningún concepto
en estas edades los resultados deportivos en primera opción.
3.4 Competitivo
Aquí se establecen las competencias de control o de preparación. Se mantiene la forma
deportiva alcanzada hasta el momento. Los trabajos físicos son mezclados con los trabajos
técnicos (de la forma en que sea posible). Un aspecto clave que no podemos descuidar es que
aquí no es objetivo primordial exigir un resultado en los eventos competitivos sino exigir
resultados técnicos sobre la base de los avances adquiridos por los jugadores.
3.5 Post-competitivo o de tránsito
Es un periodo de recuperación y regeneración del deportista, en el mismo se deben crear las
bases para el periodo de preparación general del deportista. Se denomina a este periodo
cuando finaliza el campeonato y antes del periodo de transición (Se designa así a este período
porque separa la actividad física programada y planificada para pasar a un período de
descanso). Se prosigue el trabajo durante unas dos semanas para llevar un estado de calma
al organismo sometido al entrenamiento durante el año. Las actividades son prácticamente las
mismas que las del período de Adaptación Anatómica, pero con una variante: la duración de la
sesión de entrenamiento es a la inversa ya que pasamos de la primera semana con
duraciones de 70 minutos por práctica, a la segunda semana con duraciones de 45 minutos
cada una.

27

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Capítulo IV Programa de entrenamiento
4.1 Programa de entrenamiento para la formación básica del baloncestista
La especificidad de la relación de los contenidos coordinativos, cognitivos y condicionales
proporcionará las bases de puesta en forma de los deportistas a través del programa de
formación básica del baloncestista y permitirá modelar su vida deportiva durante el periodo de
preparación en su etapa de formación. Para lograr este objetivo debemos tener presente cómo
está conformado el logro de la forma deportiva.
La forma deportiva tiene tres aspectos fundamentales:
1. Forma general: estimulación parcializada de las capacidades; en esta etapa se trabaja
más el desarrollo general de las capacidades físicas y debemos tener presente la carga, la
intensidad y el volumen que se aplican en cada entrenamiento, partiendo de la edad con la
que lo desarrollamos.
2. Alta forma: estimulación combinada de las capacidades; en esta etapa ya comenzamos a
realizar combinaciones entre las capacidades físicas, el deportista es capaz de asimilar el
aumento del volumen y la intensidad de los ejercicios.
3. Forma óptima: estimulación integrada de todas las capacidades; aquí en esta etapa
comienzan a verse resultados más integrales del deportista, es cuando ha recibido un
entrenamiento planificado durante un tiempo prolongado y es capaz de resistir las altas
cargas e intensidades de trabajo; está listo para lograr un alto resultado deportivo.

4.2 Etapa de preparación según la edad
a) Primera etapa (edad de 8 a 10 años):
En esta primera etapa se inicia un proceso de enseñanza, por lo que este trabajo inicial debe
estar dirigido al logro de la formación básica de los elementos técnicos, lo cual constituye el
principio fundamental de esta categoría. Durante el proceso de estudio–entrenamiento todos
se entrenan hasta el mismo grado y se cumple
todo por igual, independientemente de la atención
y desarrollo individual que siempre forma parte de
cada entrenamiento. El entrenador en esta etapa
debe tener paciencia para desarrollar su labor
diaria y constante en la educación y desarrollo de
la personalidad del deportista, por lo que juegan un
papel destacado los valores que se desarrollan en
cada uno de ellos, como son el compañerismo,
colectivismo, la responsabilidad, el amor a la
camiseta y al deporte, entre otros.
El programa para estas edades es flexible, el
entrenador podrá aumentar o disminuir el volumen
teniendo en cuenta la preparación y ejecución de los elementos técnicos y la asimilación de
los contenidos por parte de los atletas. Es de carácter obligatorio jugar en cada clase para
motivarlos y a través del mismo corregir los errores que presentan los deportistas en su
preparación. Como elemento importante ofrecemos a continuación los elementos técnicos
acordes a esta edad, donde los entrenadores están en la obligación de cumplir con el orden
lógico de su aplicación y no violar estos contenidos, cambiándolos en la medida que el
deportista vaya perfeccionando la técnica. Es válido recordar siempre que lo principal es la
enseñanza, aplicar la metodología adecuada con paciencia, a cada uno de los jugadores,
hasta ir venciendo cada elemento, es importante, además, dejar tareas individuales para
realizar en la casa.
28

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

4.3 Para la elaboración del programa de enseñanza para la formación básica del
baloncestista debemos tener en cuenta una serie de aspectos que a
continuación relacionamos:
a) Objetivos específicos para la edad de 8 a 10 años
1. Lograr un desarrollo físico multilateral, sobre la base de un empleo amplio y variado
de todos los medios de la actividad física.
2. Propiciar en los jóvenes talentos el conocimiento de los fundamentos básicos del
juego de baloncesto.
3. Desarrollar las capacidades físicas y motoras adecuadas a la categoría.
4. Propiciar la base para la interpretación correcta de la táctica individual.
5. Contribuir con la formación de hábitos morales y sociales acordes con los principios
de la sociedad, prestando especial atención a lo que concierne a la educación formal
de los jóvenes.
6. Crear las bases para una adecuada preparación psicológica combativa que se ajuste
a la categoría.
7. Transmitir conocimientos propios acerca de las características de este deporte.
b) Las tareas fundamentales para esta etapa son:
1. Captación inicial de niños para el baloncesto y estructura de grupos de estudios.
2. Creación de un interés constante hacia el entrenamiento
3. Preparación física multilateral
4. Estudio de la base de la técnica de los fundamentos básicos.
5. Formación de costumbre con respecto al ambiente del juego y de competencia
(partidos con fines de control y de estudio).
c) Distribución del tiempo total del macrociclo
El tiempo total en esta categoría va estar ubicado entre los 40 o 42 microciclos,
cada uno de ellos estará compuesto por 3 días de entrenamiento.
d) Distribución del tiempo total por actividad en el macrociclo
1. Preparación física
30 %
2. Preparación técnica
50 %
3. Preparación táctica
15 %
4. Preparación teórica
5%
e) Tiempo dedicado a la unidad de entrenamiento
1. Presentación del entrenamiento
2. Calentamiento general y especial
3. Preparación técnica
4. Preparación táctica
5. Juego 3x3
6. Preparación física
7. Parte final y de recuperación
8. Total tiempo destinado al entrenamiento

3´
10´
35´
15´
15´
20´
3´
90´

4.4 Desarrollo de las capacidades físicas y motoras para la categoría 8 a 10 años
a) Métodos y medios para el desarrollo de la resistencia
Método resistencia
Carrera prolongada por tiempo y distancia.
b) Métodos y medios para el desarrollo de la velocidad
 Método de repeticiones
29

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

-Distancia de 20 metros
-Distancia de 30 metros
-Distancia de 40 metros
-Distancia de 50 metros
-Distancia de 60 metros
-Ejemplo 4x20 metros; regresar al lugar de partida.
c) Métodos y medios para el desarrollo de la rapidez de reacción
Arranque desde distintas posiciones
-Sentado
-Acostado
-De espalda
-Arrodillado
d) Arranque desde sentado a apoderarse de un balón que rueda.
Desde la posición de pie:
-Sentarse
-Desde sentarse levantarse
-Desde de pie tocar el suelo
e) Desde la posición de sentado pararse a recibir un balón lanzado al aire.
Medios para el desarrollo de la fuerza
-Ejercicios con el propio peso
-Ejercicio con el peso del compañero
-Ejercicios con pelotas medicinales
f) Medios para el desarrollo de la saltabilidad
-Salto en el lugar con ambas piernas
-Salto en movimiento despejando con una sola pierna
-Ejercicios con aros, bancos, suizas etc.
g) Medios para el desarrollo de la flexibilidad
h) Medios para el desarrollo de la agilidad
h) Medios para el desarrollo de las actividades coordinativas
SEGUNDA ETAPA DE 11 A 12 AÑOS:
Objetivos específicos
 Aumentar el interés hacia los entrenamientos de baloncesto
 Preparación física multilateral
 Desarrollo de las capacidades físicas que crean las bases de la correcta y rápida
conquista de la técnica del juego y las acciones tácticas.
 Superación de la barrera psicológica relacionada con su primera participación en
competencias oficiales de baloncesto.
 Forma de juego, los jugadores deben realizar todas las funciones sin cambios tácticos,
sin que exista especialización en las funciones.
 Seguir desarrollando las bases para una adecuada preparación psicológica combativa
que se ajuste en esta categoría.

30

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Rendimiento:
 Que los alumnos dominen correctamente las posiciones y los desplazamientos, así
como desarrollar la flexibilidad, coordinación, la rapidez y la resistencia.
 Que los alumnos dominen las técnicas básicas eliminando los errores fundamentales
en su ejecución
 Que los alumnos conozcan la secuencia de ejecución de un elemento y dominen
cuáles son los puntos de gravedad de cada elemento en cuestión.
 Que los alumnos estén educados en el alto espíritu del colectivismo, compañerismo, la
voluntad y en la formación de su personalidad.
Distribución del tiempo total del macrociclo
 El macrociclo en esta categoría va estar ubicado entre 40 y 42 microciclos cada uno de
ellos conformados por 7 días.
 Distribución del tiempo por actividad en el macrociclo.
-Preparación física
30 %
-Preparación técnica
45 %
-Preparación táctica
20 %
-Preparación teórica
5%
 -Relación de tiempo para la unidad de entrenamiento.
-Presentación
3´
-Calentamiento general y especial
10´
-Preparación técnica
40´
-Preparación táctica
20´
-Preparación física
15´
-Juego 3x3, 4x4, y 5x5.
15´
-Parte final y de recuperación
5´
-Total del tiempo asignado
90´

Desarrollo de las capacidades físicas
Métodos y medios para el desarrollo de la velocidad
 Método de repeticiones
-Distancia de 20 metros
-Distancia de 30 metros
-Distancia de 40 metros
-Distancia de 50 metros
-Distancia de 60 metros
-Ejemplo 4x20 metros; regresar al lugar de partida.
Métodos y medios para el desarrollo de la rapidez
 Método de repeticiones
-Distancia de 5 metros
-Distancia de 10 metros
-Distancia de 15 metros
-Distancia de 20 metros
-Ejemplo 4x10 metros; regresar al lugar de partida.
Métodos para el desarrollo de la fuerza
 Con el propio peso y el del compañero
 Utilizando pelota medicinal
 Con implementos ligeros
Medios para el desarrollo de la saltabilidad
31

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

 Saltos despegando con ambas piernas
 Saltos en movimientos despegando con una pierna
 Salto cerca del tablero tomando rebote
Medios para el desarrollo de la flexibilidad
Medios para el desarrollo de la agilidad
Medios para el desarrollo de las actividades coordinativas
Medios para el desarrollo de la resistencia general (Distancia entre 400 y 800 metros)

Características generales a considerar en las categorías de 11 a 12 años
Es la Edad de Oro del aprendizaje motor, y por ello hay que mejorar la coordinación y
la técnica.
Le atrae fundamentalmente el juego.
Tiene también afán competitivo (aumenta a los 12 años).
La carrera, el salto y los lanzamientos deben predominar sobre otras actividades.
Se debe basar la actividad (aspecto fundamental) en la variedad y originalidad.
Puede empezarse a arreglar el entrenamiento de la velocidad, la resistencia aeróbica:
 Por medio de carrera continua o fraccionada. No rebasar los 20' ó 30'.
 Por medio de la velocidad de reacción, desplazamientos, etc.
Iniciación a la fuerza, pero evitando grandes tracciones musculares y apoyos sobre las
extremidades.
Los niños soportan más las posiciones estáticas del cuerpo y la tensión muscular
prolongada.
El hecho de que el niño tenga preferencia por actividades de corta duración se explica
por causas fisiológicas como una menor capacidad de atención, la necesidad de
estímulos recreacionales, y una menor motivación social para deporte de larga
duración.
FCd (frecuencia cardiaca): Se debe enseñar a tomarse el pulso.
Quiere destacarse en las habilidades naturales.
En los juegos desea resaltar.
Perfeccionista (edad para aprendizaje técnico).
Se burla de los defectos del compañero.
Fascinación por las actividades al aire libre, gusta del contacto con la naturaleza.
Comienzan los trastornos prepuberales.
Aumenta la torpeza, pérdida de la gracia.
Desarrollo de la crítica.
Demuestra desgano al final de los 12 años.
Desequilibrio interior.
Incremento de la imaginación.
Carreras de resistencia.
Periodo desigual en los niños.
Se separan los sexos para trabajar.
La niña madura más rápido que el varón.
Edad ideal para fomentar la higiene.
Gusto por las bandas y equipos.
De formación deportiva múltiple categoría 11–12 años
- Coordinación de movimientos específicos
- Aparición del pensamiento táctico general
- Necesita experiencias deportivas variadas
32

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

- Juegos específicos
- Capacidades físicas por medio del juego y ligeras cargas de trabajo
a) Utilización de actividades acordes a la edad del individuo:
Partiendo del principio de que el niño no es un adulto pequeño debemos adoptar esta
filosofía de trabajo desde los primeros instantes en que el jugador se incorpora a las
filas de nuestro equipo, es por ello que debemos tener paciencia en la enseñanza de
los elementos técnicos, buscar los ejercicios sencillos de lo simple a lo difícil,
concentrar la atención en la edad que trabajamos, desarrollar los valores esenciales y
el amor por el baloncesto, importante que los entrenadores tengan en cuenta que en la
edad de 8 0 12 años el niño necesita jugar y entrenar, pero, además deben jugar otras
disciplinas deportivas, no es solo baloncesto, baloncesto, y más baloncesto, el niño
practicará otros deportes para desarrollar sus capacidades físicas, la coordinación y
muy importante, la motivación constante por el juego.
Sus características fisiológicas, anatómicas, psicológicas no se asemejan a las
capacidades de un adulto y por tanto merecen un cuidado especial, tanto en lo referido
a la calidad como a la cantidad de repeticiones que puede realizar en una sesión de
entrenamiento. Aquí el entrenador juega un rol especial, las cargas físicas y las
repeticiones tienen que ser acordes a su edad, y cada día se controlan estos aspectos
lo que nos permite evitar lesiones tan frecuentes cuando no se aplica esta regla.
Entre otras cosas, el volumen de entrenamiento y la intensidad del mismo deben ser
adaptados a las características individuales de cada uno de los integrantes del equipo,
atendiendo a la heterogeneidad de capacidades que se pueden encontrar en estas
edades.
En esta categoría es muy importante tener en cuenta que ya el niño quiere entrar de lleno en
la competencia, se despierta en él la motivación por competir y ganar, se siente bien
físicamente, técnicamente y trata de retar a jugadores de edades superiores. Nunca debemos
de frenar la creatividad e iniciativa de los deportistas en estas edades, pero sí es muy
importante que él conozca que lo esencial no es ganar sino mejorar su dominio de
fundamentos básicos para pasar a la etapa del alto rendimiento, aquí se conjugan aspectos de
enseñanzas con elementos de consolidación.

El orden metodológico de la enseñanza de las habilidades motrices deportivas
específicas para estas edades (elementos técnicos del baloncesto)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Los desplazamientos ofensivos y defensivos
La técnica de la recepción del balón
La técnica de los pases y sus variantes
La técnica de drible.
La técnica del toque y tiro a canasta
Las acciones combinadas
La táctica individual y colectiva ofensivas y defensivas
El juego
La preparación física

En el proceso de enseñanza de las técnicas se emplean las siguientes formas de
dirección:
1. Forma directa: Se da en los primeros momentos donde el profesor tiene que estar
constantemente activo, orientando, exigiendo e indicando las acciones (7–8 años).
2. Forma indirecta ocasional: En esta el profesor ofrece indicaciones que son
analizadas por el alumno para actuar con independencia; el docente no reitera
33

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

asiduamente, sino que por medio de preguntas o planteamientos el jugador llega a
encontrar las opciones adecuadas (9–11 años).
3. Forma de orientación: Se orientan las tareas, hay menor intervención del profesor, la
independencia es mayor, se da cuando los alumnos tienen suficiente experiencia y
dominio técnico (12 años en adelante, siempre y cuando el deportista haya recibido los
contenidos en un orden lógico y haya vencido los mismos correctamente).

Guía metodológica para la confección gráfica de los programas
entrenamientos dividida en: macrociclo, mesociclo y microciclo

de

a) Esta representación gráfica debe contener planificado los volúmenes totales de las
cargas externas empleadas para la preparación física, técnica y táctica, teórica y
psicológica de acuerdo con cada ciclo de preparación desde el punto de vista general,
los cuales deben coincidir con el volumen e intensidad.
b) La representación gráfica debe reflejar las fechas para la ejecución de los test físicos y
las competencias de preparación y fundamentales.
Confección del plan individual de los deportistas
a) El plan individual debe estar confeccionado de forma tal que cumpla con el estudio
individual y cultural de los atletas, así como sus periodos de exámenes.
b) El plan individual debe estar iniciado con los datos generales que identifiquen al atleta
(nombre y apellidos, grado de escolaridad, tiempo dedicado al baloncesto, edad, etc.,
así como los objetivos a alcanzar por cada uno).
c) El plan de entrenamiento debe contener, desarrollado individualmente, el conjunto de
actividades a ejecutar durante los periodos y ciclos en las distintas preparaciones
teóricas, psicológicas, técnicas, tácticas y físicas; es necesario que esta última se
desligue por capacidades físicas de velocidad, resistencia y fuerza.
Documentos que deben ser llevados por el entrenador
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Libro de control del entrenamiento
Plan diario del entrenamiento
Control de asistencia
Evaluación de los test físicos
Resultados estadísticos de las competencias
Cuadro real del resultado de las cargas planificadas

Cada deporte debe tener copias de los siguientes documentos:
a) Representación gráfica del programa de entrenamiento de baloncesto
b) Plan escrito
c) Los planes individuales, solamente de representación, los días de exposición del
programa de entrenamiento.
d) Plan de trabajo psicológico del macrociclo
Partiendo de que el entrenamiento deportivo no es más que el proceso pedagógico para
perfeccionar las capacidades motoras, desarrollar posibilidades funcionales del hombre,
conjugándose todo esto con la influencia que ejercen los ejercicios físicos sobre el organismo
humano, provocando en este diferentes o variados procesos, analizaremos la preparación del
deportista como tal, dividida en sus diferentes aspectos.

34

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Capítulo V. La preparación física del baloncestista
5.1 Etapas de preparación del deportista:
1. La preparación física:
General
Especial
2. Preparación técnico táctica
3. Preparación psicológica
4. Preparación teórica
5. Preparación moral y volitiva
La preparación del deportista:
1. Preparación técnica: Está definida y es la que proporciona los medios para llevar a
vías de hecho el librar la lucha deportiva.
2. Preparación táctica: Es la encargada de llevar y proporcionar con eficiencia la técnica
del deporte.
3. Preparación psicológica: Le corresponde el análisis general de la actividad deportiva
(de un deporte en específico o de una especialidad).
4. Preparación teórica: Desarrollo de las capacidades intelectuales del deportista,
primero de forma general y después de forma específica de la actividad en cuestión.
5. Preparación física: Desarrollo de las capacidades físicas generales y especiales, con
un aumento de la capacidad de trabajo físico y mental del deportista.
La preparación física en los deportes colectivos debe ser construida sobre un soporte diferente
de la de los deportes individuales, y no ser sólo una aplicación del atletismo a cada deporte en
particular. La preparación técnica, táctica y física son tres componentes que constituyen
pilares fundamentales en la formación del baloncestista, sin embargo, no podemos olvidar la
preparación psicológica y teórica llamados componentes del rendimiento. Un baloncestista se
forma en un proceso a largo plazo que puede durar de 6 a 8 años, para poder alcanzar sus
rendimientos deportivos; durante este tiempo nuestro prospecto tiene que desarrollar una serie
de habilidades, destrezas y capacidades físicas que lo convierten en un excelente jugador de
baloncesto. Los jugadores más afortunados pueden tener una larga vida deportiva de 20 a 25
años hasta que terminen su carrera, es importante tener en cuenta tres estadíos
fundamentales en que se divide la preparación a largo plazo del jugador.
Los tres estadíos son:
Estado de iniciación
Especialización
Alto rendimiento
En nuestro caso, estaremos analizando el estadío de
iniciación que se ext iende desde los 8 hasta los 12 años.
En esta etapa el niño posee excelentes condiciones motoras
coordinativas y emocionales para la práctica del baloncesto,
se entrenan fundamentalmente hasta tres o cuatro frecuencias
semanales; los objetivos de la preparación física estarán
encaminados al desarrollo de la resistencia aeróbica, la
movilidad, la velocidad, la coordinación y la fuerza rápida con
su respetiva distribución de las cargas físicas.
35

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Desarrollo del nivel físico: Como podemos observar, en la actualidad, los jugadores de
baloncesto de alto rendimiento reciben una inmensa carga física, por lo que esta es
determinante en su preparación, no solo para los clubes o equipos representativos, sino que
se puede ver cómo posterior a ese calendario oficial, se incorporan a las selecciones
nacionales y mantienen el mismo nivel de calidad deportiva.
Para lograr un desarrollo multilateral, armónico y competitivo en el baloncesto o cualquier otra
disciplina deportiva se requiere la máxima expresión del rendimiento deportivo, en la cual
todos los componentes de la preparación del deportista, tales como, la preparación física,
técnica, táctica, psicológica y teórica, son necesarios obtenerlos a la máxima expresión. Al
hacer las conclusiones sobre esta simple reflexión nos obliga a tener en cuenta que los
componentes de la preparación del deportista son importantes y ninguno puede dejarse de
trabajar porque no se lograría el máximo rendimiento. Haciendo una reflexión específica de la
preparación física podemos decir que es vital en la formación del deportista, si su objetivo es
llegar a jugar al nivel más alto del rendimiento deportivo.
La preparación física se define como el proceso planificado para mejorar el nivel de las
cualidades físicas y para adecuarlas según una disciplina específica. Como los objetivos de la
preparación física hacen referencia a las especialidades deportivas, se habla también de una
preparación física general y una específica dependiendo de su cercanía a las exigencias
físicas del deporte en cuestión.
Durante el proceso de entrenamiento las proporciones entre ejercicios generales y específicos
cambian constantemente. Se puede constatar que la preparación general (como fundamento)
siempre tiene que anteceder a la preparación específica. Este principio es válido tanto a largo
plazo (los principiantes tienen que prepararse más general que específico) como a mediano
plazo (entre más cerca se encuentra a una competencia, mayor es la proporción de la
preparación específica). Con otras palabras, la preparación física debe ser planificada de
acuerdo con las leyes generales de la metodología del entrenamiento, basándose en el
análisis profundo (fisiológico y biomecánico) de la especialidad deportiva.
Desarrollo de las cualidades físicas
La tarea central de la preparación física es el desarrollo de la condición física. Se le considera,
como lo indica su nombre, una "condición previa", una premisa, y por eso, un factor básico
para cualquier rendimiento deportivo. Para un mejor entendimiento se divide su estructura
compleja en varias cualidades motrices (cualidades
físicas y motoras). Ya que el entrenamiento deportivo
tiene que “simular” las exigencias generales y específicas
de cada deporte, las cualidades motrices constituyen
directamente los objetivos del entrenamiento físico. Existe
una relativa independencia entre las diferentes cualidades
definidas, a pesar de que, en la realidad compleja del
deporte, no es posible identificarlas claramente. Según la
especialidad deportiva, siempre se requiere de varias
cualidades físicas, en menor o mayor proporción.
Un concepto para dividir la condición física se fundamenta en los aspectos fisiológicos: las
cualidades físicas dependen en su eficiencia, primordialmente, de la producción y el
aprovechamiento de la energía del organismo, y las cualidades motoras dependen en mayor
parte del funcionamiento del sistema nervioso central. En este sentido, las tres cualidades
físicas son: resistencia, fuerza y rapidez (o velocidad). En este momento no tratamos otras
capacidades motrices, como es la movilidad y la coordinación, ya que ellas dependen más del
funcionamiento del sistema neuromuscular.
En un primer acercamiento a las cualidades mencionadas, se define la resistencia como la
capacidad que requiere primordialmente el maratonista, el levantador de pesas necesita la
36

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

fuerza y el corredor de 100 m en atletismo utiliza la rapidez. En la práctica deportiva, estas
cualidades no se manifiestan en “forma pura”, sino en mezclas.
Los avances científico-técnicos en la actualidad, traen consigo excelentes resultados en el
campo deportivo, pero a su vez, también muchos entrenadores tienen una tendencia cada vez
mayor hacia la importancia de los entrenamientos específicos para los niños, lo que ha
generado un notable incremento de alteraciones orgánicas, que en algunos casos ha llegado a
incapacitar totalmente a estos «aspirantes» a deportistas para posibles selecciones
deportivas.
El concepto de la iniciación deportiva, al parecer para muchos entrenadores, ha cambiado su
carácter formativo de enseñanza y consolidación (desarrollo de cualidades físicas básicas,
adquisición de hábitos de conducta-calentamiento, comprensión del entrenamiento físico, etc,
y lo confunden con la especialización; avanzan fuera del orden lógico de los contenidos que se
deben impartir y llevan al niño a un perfeccionamiento de los elementos técnicos no acorde a
su nivel de aprendizaje, ni a la capacidad de movimiento que tiene en ese momento, por lo
que aparecen lesiones que le ocasionan dificultades en el futuro.
En las edades de 8 a 12 años el aprendizaje va orientado a que el niño aprenda destrezas
específicas, el objetivo será el de informar sobre una secuencia lógica de trabajo que permita
al joven deportista llegar a la época de su madurez física y técnica en las mejores condiciones
para conseguir los logros deportivos. No se puede olvidar que las prácticas deportivas deben
adaptarse a las condiciones fisiológicas y de desarrollo del deportista.
Cualidades físicas básicas en el niño
Consideramos como tales las siguientes:
Fuerza
Velocidad
Resistencia Aeróbica
Resistencia Anaeróbica
Flexibilidad–Elasticidad
Cuando trabajamos en edades de 8 a 12 años, el trabajo de la fuerza se utiliza mayormente,
con el propio peso corporal, pelotas medicinales, saltos, etc, no hay gran incremento de
fuerza, solo aquellas propias al crecimiento en longitud y
grosor muscular, debido al crecimiento físico. Esto
supone un aumento del peso corporal. La velocidad es
un elemento importante en el trabajo con las edades de
8 a 12 años, aquí existe un continuo incremento de la
velocidad debido a dos factores principalmente:
A- Mejora de la fuerza.
B- Mejora de la coordinación mecánica de los
movimientos.
El entrenador debe tener en cuenta el volumen e
intensidad de la carga en estas edades, principalmente
desde los 8 a los 10 años, esta cualidad es la causante del adelantamiento de la curva de la
velocidad sobre la de la fuerza. La resistencia aeróbica es la base fundamental del desarrollo
del deportista. De los 8 a los 12 años hay un crecimiento mantenido de la capacidad de resistir
esfuerzos; si bien esta aptitud experimenta un ligero retroceso en el periodo puberal, en
general puede afirmarse que tanto desde el punto de vista aerorespiratorio como metabólico,
el organismo infantil está en condiciones de realizar este trabajo desde edades muy
tempranas. Su poder oxidatorio aeróbico es mayor, incluso que su propia eficiencia mecánica.

37

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Test físico aplicado al baloncestista:
Tipo de prueba
Salto largo sin impulso
Abdominales
Flexibilidad
Cuclillas
50 mts.
2400 mts.
5 línea
20 mts.
5.2.

1ra medición
X=
x=
x=
x=
x=
x=
x=
x=

última medición
x=
x=
x=
x=
x=
x=
x=
x=

Procedimientos metodológicos para el desarrollo de las pruebas normativas y
test pedagógicos. (Colectivos de autores de Cuba, programa de preparación del
deportista 2005)

1. Talla: Se medirá la talla del atleta en metros y centímetros, sin zapatos.
2. Salto de longitud sin impulso. Se ejecutará dos veces, anotándose el mejor resultado en
metros y centímetros.
3. Despegue con un pie: Sin impulso, buscar hacia arriba la mayor altura con cada una de las
piernas (Der - Izq), en dos oportunidades, anotándose la mayor.
4. Despegue con dos pies: Sin impulso, buscar hacia arriba la mayor altura con ambas
piernas, en dos oportunidades, anotándose la mayor.
5. Alcance: Salto vertical: Con un pie atrás de impulso lo adelanta, flexiona, salta con los dos
pies y marca al tablero o a la pared. Se mide el despegue y el alcance con el brazo
extendido, se anota la diferencia de ambas mediciones.
6. Rapidez en 20 y 30 mts: Tomar el tiempo en segundos, realizando la carrera con arrancada
media dos veces y anotándose el menor resultado. Puede efectuarse en la pista o el
terreno. (Mide sólo aceleración a partir de las categorías escolares).
7. Rapidez en 40 y 50 mts: Tomar el tiempo en segundos, realizando la carrera con arrancada
media dos veces y anotándose el menor resultado. Puede efectuarse en la pista o el
terreno. (Se mide velocidad y resistencia a la velocidad)
8. Planchas: Se anotará la cantidad de planchas que ejecute el niño en 15 segundos para las
categorías de mini baloncesto y en 30 segundos para el resto de las categorías. Observar
que se ejecuten con calidad técnica. Sólo anotarse las que su terminación sea; brazos
extendidos y el cuerpo recto. (Planchas masculinas).
9. Cuclillas: Se anotará la cantidad de cuclillas que ejecuten los atletas en 30 segundos.
Realizarlas una sola vez.
10. Abdominales: Para las categorías de mini y escolar, realizarlos en 30 segundos y en
infantiles en adelante en un minuto (60 segundos)

38

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

11. Flexibilidad: Se realizará parado el atleta sobre una silla y efectuando la flexión ventral del
tronco hasta tocar con las puntas de los dedos de la mano el punto más bajo posible. Medir
la distancia en centímetros, a partir de la punta de los pies hasta la punta del dedo del
medio (evaluar mensualmente).
12. Resistencia Aeróbica y Anaeróbica: -Aplicar según el nivel, la experiencia deportiva y bajo
criterios clínicos, que se acerquen a los valores de VO2 Máx. Óptimo del Baloncesto, los
test deben evitar parar o caminar. Tomakiri, 3000 mts. Matsudo [40 sgs de carrera] o 2 x 40
segundos con pausas de 3 min. Test de 3200 El de 1600, etc. Es bueno tener presente al
aplicar un test de resistencia; ¿Qué vamos a medir? o los objetivos a lograr. Recordar que
existen diferentes factores para medir el desarrollo de la resistencia.
VO 2 Max =
(100.5 + 8.344 x Sx) – (0.1636 x Peso en Kgs) – (1.438 x Tpo de la Prueba) – (0.9128 x Fc
Final)
Esta fórmula sirve para medir la Potencia Aeróbica en las pruebas o test de 2400 mts y la Milla
(1609 mts).
Sx = Sexo Masculino (1), Femenino (0).
Peso = Es el valor del peso real del atleta antes de la prueba.
Tpo de la Prueba = Referente al resultado final cronometrado de la prueba.
Fc Final = Frecuencia cardiaca (pulso) que presenta el atleta al terminar la carrera
Matsudo = Permite medir la potencia anaeróbica-láctica
Distancia recorrida x Peso del atleta = watt/kgs
5.3.

Propuesta metodológica del programa de enseñanza para la formación del
baloncestista

A continuación hacemos una propuesta de programa de entrenamiento que contempla la
planificación de nueve meses de los elementos técnicos más importantes en el proceso de
enseñanza-aprendizaje del baloncesto, esto a su vez posibilita que a partir de la aplicación de
este programa los profesores siguiendo la metodología orientada puedan planificar con la
experiencia adquirida el programa del próximo año para estas categorías y para cada año que
trabaja el entrenador.
Como elemento importante aparece el plan gráfico técnico-táctico, el plan de preparación
física, test físico para el baloncestista y las 120 clases planificadas correspondientes a los
nueve meses de trabajo días por días con el orden lógico de la aplicación de los diferentes
contenidos a impartir, así como un grupo de ejercicios que ayudarán a complementar todo lo
anteriormente escrito.
Con respecto a la preparación física se realiza el plan de entrenamiento físico para los 120
días, donde aparecen los ejercicios, el tiempo, las repeticiones y los medios a utilizar para su
desarrollo y aplicación, es importante que el entrenador puede optar por otros ejercicios
siempre y cuando estén acordes a las características y edades que se están trabajando, este
programa de entrenamiento es muy beneficioso, fundamentalmente para escuelas deportivas
o clubes que tengan una preparación sistemática y puedan cumplir con los parámetros
establecidos dentro de la programación que se propone.
En las clases de entrenamiento aparecen todos los aspectos que se deben atender para un
buen entrenamiento: tipo de clase, el número de la clase, los objetivos, los diferentes
elementos técnicos-tácticos, la preparación física, el tiempo de duración de los
entrenamientos, los test físicos, los meses de trabajo, el volumen e intensidad de la cargas
físicas a aplicar, los métodos, el calentamiento general y especial, los procedimientos
organizativos, etc.
39

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

A continuación veremos un ejemplo de periodización de formación básica del baloncestista
con los porcentajes de preparación física general y técnica–táctica por edades. Dicho ejemplo
estará relacionado con la edad de 11 y 12 años, donde se observa un 40 % de preparación
física y un 60 % de preparación técnico- táctica, basado en 90 minutos de entrenamientos con
tres frecuencias de clases de entrenamiento a la semana. Este trabajo, como hemos explicado
anteriormente, es una guía metodológica para los entrenadores de baloncesto,
fundamentalmente para aquellos que se inician en esta profesión.
Como se observa en todo el proceso de planificación, iniciamos con la dosificación de la
preparación física y los elementos técnicos tácticos a trabajar durante el año, luego los
desglosamos por meses, microciclos y por último, llegamos a nuestra propuesta de
planificación de cada una de las clases de entrenamientos con sus objetivos: técnicos,
biológicos y educativos, los ejercicios basados en la orientación que nos da el programa de
formación básica del baloncestista. Este documento constituye una herramienta de trabajo de
constante perfeccionamiento. Las deficiencias que encuentres en él y las sugerencias que
ayuden a su enriquecimiento, serán consideradas para la elaboración futura de otras
versiones.
El contenido de este programa es patrimonio de los profesores y entrenadores cubanos que
aparecen como autores y colaboradores, de manera que los aportes, consejos e ideas que
viertan, con el fin de su perfeccionamiento, enriquecerán su contenido y serán utilizados en
mejorar el nivel de desarrollo en la base de la pirámide del alto rendimiento en nuestro país.
Entre todos podemos lograr su perfeccionamiento constante y un documento de gran utilidad
para todos los especialistas que se ocupan en nuestro país, de la gran tarea que es formar los
futuros campeones, que es más que instruir, porque es educar.
Las clases de entrenamiento
Las clases de entrenamiento propuestas en nuestro programa no constituyen un patrón
obligatorio a seguir toda la vida, es el inicio de cómo aprender a llevar una planificación y
dosificación del contenido con un seguimiento lógico del contenido que permita que el
deportista asimile los elementos técnicos correctamente. Los primeros cuatro meses el
entrenador se puede llevar por esta planificación, pero para la segunda etapa él puede según
las características de su grupo y las condiciones de trabajo, adaptar el programa en general,
así como seleccionar otros ejercicios, pero siempre siguiendo la metodología orientada.
Aspectos a tener en cuenta para desarrollar una clase de entrenamiento
Colocación adecuada de los alumnos en el terreno.
Ubicación correcta del profesor durante los ejercicios.
Explicación breve y clara seguida de una correcta demostración.
Hablar con voz imperativa cuando se quiere llamar la atención.
El uso del silbato debe ser racional, al inicio o al final de un ejercicio, o para
terminar las clases.
Trabajo práctico continuo aprovechando racionalmente el tiempo, el espacio y los
medios disponibles.
Hacer correcciones de errores de forma individual y colectiva según sea necesario.
Utilizar medios apropiados atendiendo a los elementos técnicos a desarrollar.
Preparación material del terreno (área de trabajo), antes de comenzar las clases.
La presencia y aspecto personal del profesor.
Estructura del plan anual basado en cuatro etapas
Teniendo en cuenta que en los deportistas para las categorías hasta 12 años, el objetivo
fundamental no es competir para ganar a toda costa y es donde se valoran con anterioridad un
compendio de indicadores que propician un soporte adecuado para la formación inicial y
multilateral de estos atletas, con una duración de 42 semanas, resaltándose, que el niño debe
adquirir una experiencia de movimiento lo más amplia posible, la cual le facilitará después en
gran medida el aprendizaje específico, se recomienda sean tratados de la siguiente manera:
40

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Simbología:
P. I: Prueba Inicial (Aplicar todas las pruebas)
P. 1: Prueba Intermedia (Aplicar pruebas físicas)
P. 2: Prueba Intermedia (Aplicar pruebas técnicas)
P. T: Pruebas Técnicas
C.F: Competencia fundamental evaluación técnica
C.P: Competencia Preparatoria
C. I: Competencias Internas
ESTRUCTURA DEL PLAN ANUAL
Etapas

I

Etapas

Adaptabili
dad
funcional

Sub-etapas
1 2 3
Cantidad de
18 %
semanas
8 sem.
Ciclaje
2:1
1:1
Pruebas
P. I
Competencias

II
.
Formación
multilateral de las
técnicas y desarrollo
de las capacidades
naturales
4

5
6
35 %
14 sem.

III
.
Consolidación y
profundización del
fondo de Hábitos
Motores naturales de
los baloncestistas

7

8

9

10
35 %
16 sem.

3:1
P.1
CP

P.2
CP CP CP CF

11

IV
Transición de
los hábitos
motores
desarrollados
en los
baloncestistas
12
13
10 %
3 sem.
2:1
1:1
PT
CI

TENDENCIA DE LAS ETAPAS DEL PROGRAMA
ADAPTACIÓN FUNCIONAL: Se familiariza al atleta con el proceso de iniciación, se le aplica
un grupo de controles que le aportarán al profesor y/ entrenador elementos sustanciosos para
el desarrollo del programa, así como el inicio del trabajo multilateral.
FORMACIÓN MULTILATERAL: En este momento es donde se profundiza en cada uno de los
indicadores, donde obtendrán su acento con el fin de tributar elementos muy importantes para
las próximas actividades a desarrollar. Enfatizando en el trabajo de capacidades motoras y la
técnica.
CONSOLIDACIÓN DEL FONDO DE HABILIDADES Y HÁBITOS: En esta tendencia se
valoran los índices alcanzados durante el proceso desarrollado, culminando con la
competencia fundamental, poniéndose de manifiesto el conocimiento de las habilidades
técnicas desarrollada por los practicantes durante el proceso.
PROFUNDIZACIÓN DE LOS HÁBITOS: Partiendo de que en la culminación de este proceso
tomamos como punto de partida las dificultades presentadas por los atletas tanto en la parte
física como en la técnica, se realizará una profundización de estas imprecisiones, además de
desarrollar varias competiciones (de 3 a 4), las que se realizarán internamente, recomendando
la utilización de elementos físico-técnicos combinados que motiven al atleta en su dedicación
por el deporte.

41

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

5.4.
Periodización del programa de formación básica del baloncestista.
PORCENTAJES DE PREPARACIÓN FÍSICA (CONDICIONAL-COORDINATIVA) GENERAL
Y TÉCNICO-TÁCTICA POR EDADES
EDAD
P.FIS.
PTT-TA.
S.S. SE
PPF. Míos
PTT. Mtos
N° FREC.
DUR. Sesión
LUNES
MIÉRC.
JUEVES
VIERNES
SÁBADO

7-8
70%
30%
3.00 hrs.
126 mtos (micro)
54 mtos (micro)
2-3
1 hr 30’

9-10
40%
60%
4.30 hrs.
108 míos. (micro)
162 mtos (micro)
3 a 4 (micro)
1 hr 30’
PF: 36’ PTT: 54’
PF: 36’ PTT: 54’

11 - 12
25%%
75%
4.30 hrs.
2735 mtos.(anual)
8555 mtos (anual)
3a 4
1hr.30 hrs.
PF: 65’ PTT: 205’
PF: 65’ PTT: 205’

PF: 36’ PTT: 54’

PF: 65’ PTT: 205’

PF: 63’ PTT:27’
PF: 63’

PTT:27’

DISTRIBUCIÓN DE LOS OBJETIVOS DEL PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO
EN EL MACROCICLO ANUAL
Ejemplo sintético:

EDAD: 11 A 12 AÑOS
FRECUENCIA SEMANAL DE ENTRENAMIENTO: 3 DÍAS
CUADRO DE FRECUENCIA SEMANAL DE ENTRENAMIENTO POR CAPACIDAD Y TÉCNICO TÁCTICO
MACROCICLO
MESOCICLO
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
DURACIÓN
40 4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
SEM SEM SEM SEM SEM
SEM
SEM
SEM
SEM
SEM
SEM
FUERZA
980 70
70
90
110
95
100
120
105
95
125
RAPIDEZ

565 75

80

40

40

80

60

20

45

100

25

RESISTENCIA

910 70

80

95

75

60

75

110

105

95

145

TÉCNICO

6390 715

750

795

780

680

815

670

370

435

380

TÁCTICO

1425

140

445

325

345

JUEGO

1800 180

180

180

180

180

----

---180

---- 35
180

180

135
180

---180

42

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

MACROCICLO DE ENTRENAMIENTO
DISTRIBUCIÓN DE LOS MICROCICLOS DE UN MESOCICLOS DEL (1-4) – FRECUENCIA
DIARIA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO, UN DÍA DE COMPETENCIA CATEGORÍA
(11 – 12 ANOS)
OBJETIVO
SEMANA 1 SEMANA 2 SEMANA 3
SEMANA 4
LUNES fuerza
rapidez
resistencia
15
15
20
20
técnica
60
60
59
55
táctica
juego
15
15
15
15
MARTES fuerza
15
15
20
20
rapidez
resistencia
técnica
60
60
60
55
táctica
juego
15
15
15
15
MIERC. descanso
JUEVES fuerza
rapidez
20
15
20
20
resistencia
técnica
60
65
55
55
táctica
juego
15
15
15
15
VIERNES DESCANSO
0’
0’
0’
0’
SABADO COMPETENCIA 90’
90’
90’
90’
TIEMPO
405
405
405 MINUTOS 405 MINUTOS
TOTAL
MINUTOS
MINUTOS
MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (5-8) PARA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO
UN DÍA DE COMPETENCIA CATEGORÍA
(11 – 12 ANOS).
OBJETIVO
SEMANA 5 SEMANA 6 SEMANA 7
SEMANA 8
LUNES fuerza
rapidez
resistencia
20
20
20
20
técnica
55
55
55
55
táctica
juego
15
15
15
15
MARTES fuerza
15
20
15
20
rapidez
resistencia
técnica
60
55
60
55
táctica
juego
15
15
15
15
MIERC. descanso
JUEVES fuerza
rapidez
20
20
20
20
resistencia
técnica
55
55
55
55
táctica
juego
15
15
15
15
VIERNES DESCANSO
0’
0’
0’
0’
SABADO COMPETENCIA 90’
90’
90’
90’
TIEMPO
405
405
405 MINUTOS 405 MINUTOS
TOTAL
MINUTOS
MINUTOS

43

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (9-12) PARA 3 DIAS ENTRENAMIENTO
UN DÍA DE COMPETENCIA CATEGORÍA
(11 – 12 ANOS).

LUNES

MARTES

MIÉRC.
JUEVES

VIERNES
SÁBADO
TIEMPO
TOTAL

OBJETIVO
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
descanso
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
DESCANSO
COMPETENCIA

SEMANA 9

SEMANA 10 SEMANA 11
20
15

SEMANA 12
15

55

60

60

15

15

15
20

20

20

55

55

55

55

15

15

15

15

20
55

15
60

20
55

20
55

15
0’
90’
405
MINUTOS

15
0’
90’
405
MINUTOS

15
0’
90’
405 MINUTOS

15
0’
90’
405 MINUTOS

20
55
15
20

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (13-16) PARA 3 DÍAS. ENTRENAMIENTO.
UN DÍA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
(11 – 12 AÑOS).
OBJETIVO
SEMANA 13 SEMANA 14 SEMANA 15
SEMANA 16
LUNES fuerza
15
15
20
20
rapidez
resistencia
técnica
60
60
55
43
táctica
15
juego
15
15
15
15
MARTES fuerza
20
rapidez
20
20
resistencia
20
técnica
55
55
55
48
táctica
10
juego
15
15
15
15
MIÉRC. descanso
JUEVES fuerza
20
rapidez
resistencia
15
20
20
técnica
55
55
55
48
táctica
10
juego
15
15
15
15
VIERNES DESCANSO
0’
0’
0’
0’
SÁBADO COMPETENCIA 90’
90’
90’
90’
TIEMPO
405
405
405 MINUTOS 405 MINUTOS
TOTAL
MINUTOS
MINUTOS

44

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (17-20) PARA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO
UN DÍA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
(11 – 12 AÑOS).

LUNES

MARTES

MIÉRC.
JUEVES

VIERNES
SÁBADO
TIEMPO
TOTAL

OBJETIVO
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
descanso
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
DESCANSO
COMPETENCIA

SEMANA 17 SEMANA 18 SEMANA 19
20
20
20

SEMANA 20

57
15
15

60
10
15

45
15
15

65
5
15
20

20
56
15
15

20
60
10
15

20
45
15
15

15

20

20

20

65
5
15

20
56
15
15
0’
90’
405
MINUTOS

60
10
15
0’
90’
405
MINUTOS

45
15
15
0’
90’
405 MINUTOS

65
5
15
0’
90’
405 MINUTOS

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (21-248) PARA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO
UN DÍA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
(11 – 12 AÑOS).
OBJETIVO
SEMANA 21 SEMANA 22 SEMANA 23
SEMANA 24
LUNES fuerza
rapidez
resistencia
15
20
20
20
técnica
72
70
70
60
táctica
juego
15
15
15
15
MARTES fuerza
20
20
20
20
rapidez
resistencia
técnica
71
70
70
60
táctica
juego
15
15
15
15
MIÉRC. descanso
JUEVES fuerza
20
rapidez
20
20
20
resistencia
técnica
71
70
70
60
táctica
juego
15
15
15
15
VIERNES DESCANSO
SÁBADO COMPETENCIA
TIEMPO
TOTAL

0’
90’
405
MINUTOS

0’
90’
405
MINUTOS

0’
0’
90’
90’
405 MINUTOS 405 MINUTOS

45

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (25-28) PARA 3 DÍAS
ENTRENAMIENTO. UN DÍA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
(11 – 12 AÑOS)
OBJETIVO
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
MARTES fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
MIÉRC. descanso
JUEVES fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego

SEMANA 25 SEMANA 26 SEMANA 27

VIERNES DESCANSO
SÁBADO COMPETENCIA
TIEMPO
TOTAL

LUNES

SEMANA 28
20

20
25
72

20
70

15
20

15
20

71

70

15

15

20

71

20
70

15

15

0’
90’
405
MINUTOS

0’
90’
405
MINUTOS

54
15
15

29
32
15

25
53
15
15

20
28
31
15

20

20

53
15
15

28
31
15

0’
0’
90’
90’
405 MINUTOS 405 MINUTOS

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (29-32) PARA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO.
UN DÍA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
11 – 12 AÑOS.
OBJETIVO
SEMANA 29 SEMANA 30 SEMANA 31
SEMANA 32
LUNES fuerza
20
rapidez
25
20
resistencia
20
técnica
32
35
29
28
táctica
35
35
39
40
juego
5
15
15
15
MARTES fuerza
rapidez
resistencia
25
20
20
20
técnica
31
35
28
29
táctica
35
35
38
40
juego
15
15
15
15
MIÉRC. descanso
JUEVES fuerza
20
20
20
25
rapidez
resistencia
técnica
31
35
28
28
táctica
35
35
38
40
juego
15
15
15
15
VIERNES DESCANSO
0’
0’
0’
0’
SÁBADO COMPETENCIA 90’
90’
90’
90’
TIEMPO
405
405
405 MINUTOS 405 MINUTOS
TOTAL
MINUTOS
MINUTOS

46

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (33-36) PARA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO
UN DIA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
11 – 12 ANOS.

LUNES

MARTES

MIÉRC.
JUEVES

VIERNES
SÁBADO
TIEMPO
TOTAL

OBJETIVO
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
descanso
fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
DESCANSO
COMPETENCIA

SEMANA 33 SEMANA 34 SEMANA 35
20
25
25

SEMANA 36

29
30
15

25

42
24
15

39
27
15

37
29
15

25
41
23
15

25
38
26
15

25
36
28
15

25

25

25
28
30
15

25
20
28
30
15
0’
90’
405
MINUTOS

41
23
15
0’
90’
405
MINUTOS

38
26
15
0’
90’
405 MINUTOS

36
28
15
0’
90’
405 MINUTOS

MESOCICLO – DISTRIBUIDO EN MICROCICLOS DEL (36-40) PARA 3 DÍAS ENTRENAMIENTO
UN DÍA DE COMPETENCIA. CATEGORÍA.
11 – 12 AÑOS.
OBJETIVO
SEMANA 37 SEMANA 38 SEMANA 39
SEMANA 40
LUNES fuerza
rapidez
resistencia
25
25
25
20
técnica
35
32
31
55
táctica
27
30
30
----juego
15
15
15
15
MARTES fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego
MIÉRC. descanso
JUEVES fuerza
rapidez
resistencia
técnica
táctica
juego

25

25

25

25

35
26
15

31
30
15

32
30
15

55
---15

35
26
15

31
30
15

25
31
30
15

25
55
----15

VIERNES DESCANSO
SÁBADO COMPETENCIA
TIEMPO
TOTAL

0’
90’
405
MINUTOS

0’
90’
405
MINUTOS

25
25

0’
0’
90’
90’
405 MINUTOS 405 MINUTOS

47

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Es muy importante reflexionar sobre el contenido del baloncesto como deporte integral,
muchos entrenadores se dedican a no analizar correctamente la gama de contenido que tiene
este deporte y en la mayoría de ellos, podemos observar que el tiempo de trabajo se lo
dedican fundamentalmente al dribling, al pase y al tiro. Al ocurrir esto se pierde el orden lógico
de los contenidos a impartir y a su vez se dejan de realizar algunos elementos técnicos que
posteriormente afectan el desarrollo deportivo de los niños en su aprendizaje, como por
ejemplo los desplazamientos, los desmarques, los amagos, entre otros. A continuación
reflejamos los contenidos que corresponden a esta edad, de forma íntegra.
5.5.

Contenido del programa de formación básica del baloncestista

CONTENIDO DEL PROGRAMA DE FORMACIÓN BÁSICA DEL BALONCESTISTA PRIMER
SEMESTRE. CONTENIDOS DEL PROGRAMA: 11 A 12 AÑOS
(Según colectivo de autores del programa de preparación del deportista 2000, Cuba)
N0

CONTENIDOS DEL PROGRAMA

1.
1.1

Técnica Ofensiva
Técnica de desplazamientos
Postura
Carrera Frente
Espalda
Lateral
Amagos
Cambios de dirección
Cambios de velocidad
Cambios de ritmo
Paradas:
Por pasos
Por saltos
Giros:
De frente
De espalda
Saltos:
Con una pierna
Con dos piernas
Situac. especiales
Salto entre dos
Acc. combinadas
Carreras y paradas
Paradas y giros
Manejo del balón
Agarre Clásico
Triple amenaza , para pasar, tirar o driblear
Recepción
Arriba de la cintura
Debajo de la cintura
Pases y sus variantes
Con dos manos
Con una mano
Drible
Sin control visual
Alto
Habilidades c/drible
Tiros al aro
Tiro con dos manos
Tiro Básico

CATEGORIA
11 - 12 AÑOS
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
48

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

2.
2.1

3.
3.1

Tiro Libre
Tiro en movimiento
a) Bajo el Cesto, (Der.-Izq.)
b) Saltando
c) En suspensión
d) De gancho
Acc. combinadas
Recepción y paradas
Recepción, paso, caída y Tri/Ame
Recepción, paso caída, drible
Recepción y pase en movimiento
Recepción y drible
Recepción y tiro en movimiento
Recepción y tiro en suspensión
Drible con cambio de dirección
Drible con cambio de ritmo
Pase después de drible
Drible y paradas
Drible y pase en mov.
Drible, parada y tiro
Tiro en movimiento después de drible
Tiro en movimiento después de pase
Tiro saltando después de recibir pase
Tiro Saltando después de drible
Tiro en suspensión después de drible Tiro en suspensión después de pase Tiro de gancho después de pase
Tiro de gancho después de drible Tiro de gancho en suspensión
Tiro pasado después de drible
Tiro pasado después de pase
Tiro de potencia con salto
Situaciones especiales de saque
Desde la línea final
Desde la línea lateral
Desde el medio del terreno - - En los dos
minutos finales
TECNICA DEFENSIVA:
Desplazamientos:
Postura
Pies escalonados
Pies paralelos
Posición alta
Posición media
Posición baja. Acciones combinadas de
desplazamiento y trabajo de brazos.
Apoderamiento del balón:
Intercepción: Al pase, Al drible
Quitar el balón
Tumbar el balón
Tapar el balón (Salto al Tiro)
Bloqueo al rebote
Acciones combinadas de desplazamiento y
apoderamiento del balón.
TACTICA OFENSIVA
Acciones individuales:
Jugar sin balón
Desmarcarse para buscar un lugar libre:
Alejándose de la pelota

Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza/consolidación
No
No
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
consolidación
consolidación
Enseñanza
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
No
Ens/consolidación
Ens/consolidación
Ens/consolidación
Enseñanza

consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación

consolidación
consolidación
49

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Acercándose a la pelota
Cortes hacia el aro
Pantallas Pantalla y continuación
Rebote ofensivo
Acciones tácticas de acuerdo a la función de:
Organizador, alero o delantero y centro Juego con balón
Amagos y penetraciones al aro
Amagos y pases
Amagos y tiros
1 vs 1 1 vs 2
Acciones técnico-tácticas de acuerdo a la
función de:
Organizador - Alero - Centro - Atacador ó
(No.2) , escolta
Acciones de grupo de 2 jugadores
Pasar y cortar
Acc. Judadores del interior - Acc. Jugadores
del perímetro - Acc. Entre jugadores
perímetro-interior. Cortes del jugador sin
balón 2 vs 2 usando pantalla Pantallas
Estáticas - En movimiento – 2 vs 0
contraataque - 2 vs 2 juego Acciones de grupo de 3 jugadores
Pantalla indirecta Estáticas - En movimiento Cruce - Pasar y cortar, ocupar espacios libres,
cambiar de posiciones y funciones.
3 vs 0 contraataque - 3 vs 3 juego - 3 vs 1, 3 vs
2 (Posic.) - Acc. Entre jugadores
perímetro-interior
Acciones de grupo de 4 jugadores
4 vs 0 (Contraataque) - 4 vs 4; 4 vs 3; 4 vs 2 Acción combinada del uso de pantalla directa e
indirecta
Acciones de equipo
Juego por conceptos - Juego del perímetro (3
puntos) - Juego Interior Acc. Entre jugadores
perímetro-interior.
Principios del juego en movimiento -Ofensiva
de posición. Combinaciones sin
Pivot Comb. con pivot contra
defensa personal Comb. con pivot condefensa /zonas - Comb. de sistemas ofensivos contra defensa
personal Comb. de sistemas ofensivos contra
defensa mixta
Contraataque y transición
Paso de Of-Def-Of. Acciones de 2 vs 1 en
medio y todo terreno - Acciones de 3 vs 1 en
medio y todo terreno Acciones de 3 vs 2 en
medio y todo terreno Acciones de 4 vs 2 y
4 vs 3 en medio y 4 vs 3 en medio y todo
terreno
Paso de Of-Def-Of. Acciones de 2 vs 1 en
medio y todo terreno - Acciones de 3 vs 1 en
medio y todo terreno Acciones de 3 vs 2 en
medio y todo terreno Acciones de 4 vs 2 y

consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
Consolidación

Enseñanza

Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza
Enseñanza

Enseñanza

50

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

4 vs 3 en medio y 4 vs 3 en medio y todo
terreno
Situac. Especiales

4.
4.1

Salto entre dos - Últimos min. de juego - Tiro
Libre Saques laterales y bajo el aro TACTICA DEFENSIVA
Acciones Individuales Jugador sin balón
Al desmarque, Postura abierta, Postura cerrada.
Defensa al corte. Cambio de jugadores.
Defensa a la pantalla (por delante, anticipar-se
o cerrar, deslizarse
o abrir)
Bloqueo-Rebote
Acc.defensivas específicas acorde a la
función en el equipo
Organizador - Delantero o alero Centro
Acciones individuales jugador con balón
Que no ha dribleado. Que dribla. Que ha
dribleado 1 vs 1 en medio terreno 1vs 1 en todo
terreno. Oposición al tiro 1 vs 2 - Ayuda y
recuperación –
Defensa de acuerdo a la función en el equipo
Organizador. Alero o delantero - Centro Acciones de grupo defensa a la Pantalla
Por delante (anticiparse) Por atrás (deslizarse)
Con cambio jugador - Ayuda y recobro Defensa al corte 2 vs 3 - Bloqueo y triángulo
Acciones defensivas de grupo
En defensa personal. En defensa de zonas En defensa mixtas
Acciones de equipo de acuerdo al sistema
táctico
Defensa personal Defensa por zonas (1-2-2), (1-3-1), (2-3),
2-(1-2-2).
Defensas presionantes – (1-2-1-1), (1-2-2)
Defensa mixta
Situaciones Especiales
Defensa al tiro libre. Saque lateral y final
Defensa últimos min. Defensa al salto e/dos
Ajustes defensivos. Rotaciones Defensa.
Transición Defensiva

Enseñanza

Enseñanza/consolidación

Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza/consolidación

Enseñanza
Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

Test técnico aplicado al baloncesto en diferentes categorías para determinar el dominio
de los elementos técnicos alcanzados por los jugadores.
1. Drible en trenza o entre obstáculos. (Para las categorías 7-8; 9-10 y 11-12 años)
a) Objetivo: Medir la destreza con drible avanzando entre los obstáculos, utilizando
ambas manos alternadamente y la coordinación.
b) Descripción del ejercicio: Situar en el terreno seis obstáculos colocados a una
distancia de 4 metros uno de otro, en línea recta. El primero se sitúa en la línea de
partida. El que vaya a ejecutar el ejercicio se situará detrás de la línea de partida, a la
señal del profesor, el atleta parte driblando. Realiza el recorrido de ida y vuelta una sola
vez; al llegar al lugar de origen el profesor registrará el tiempo del recorrido.
2. Drible con cambios de dirección por todo el terreno y tiro bajo el cesto
51

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

a) Objetivo: Medir la habilidad y destreza durante el desplazamiento en drible con
cambios de dirección. (Las exigencias se comportarán acorde al nivel y posibilidades
reales del área o institución).
b) Descripción del ejercicio:
Se situarán en el terreno 6 obstáculos o marcas (como se ilustra en el gráfico). El atleta
realizará 3 habilidades diferentes en los cambios de dirección, finalizando con tiro bajo el
aro después de drible y repitiendo el ejercicio por el otro lateral.
c) Se evaluará: La técnica del desplazamiento en drible así como la coordinación y
habilidades en los cambios de dirección. Tomar el tiempo empleado y la efectividad del
tiro. Bonificar al alumno con 2 puntos con la derecha y 3 con la izquierda. Efectuarse una
sola vez.
3. Tiro en movimiento cerca del aro después de drible. (Por la derecha e izquierda del
terreno).
a) Objetivo: Medir la coordinación y la efectividad en el tiro cerca del aro después de
drible. (Contra tiempo).
b) Descripción del ejercicio:
Colocar a los extremos de cada línea de tiro libre una pelota medicinal u otros
obstáculos; el atleta que se va a evaluar debe colocarse a la derecha o a la izquierda de
uno de los obstáculos con un balón en postura básica ofensiva (Triple amenaza). A la
señal del entrenador arranca en drible y tira al aro; recoge el balón e inicia el drible para
bordear el otro obstáculo y driblando con la mano izquierda tira con la mano izquierda;
repite lo que realizó por la derecha. El ejercicio terminará cuando el atleta haya ejecutado
la acción 5 veces por cada mano.
c) Evaluación: La cantidad de encestes logrados y el tiempo de ejecución. En todas las
categorías se evaluará la técnica, la efectividad y el tiempo. En categorías más
avanzadas, los entrenadores pueden ejecutar este mismo test, asignándole un tiempo
fijo al ejercicio y valorar la cantidad de encestes, número de repeticiones con cada mano
y efectividad.
4. Tiro en suspensión cerca de la zona de restricción
(Por la derecha e izquierda del terreno en todas las categorías)
a) Objetivo: Medir, la coordinación, uso de los pies, la efectividad en el tiro, la técnica y
el tiempo, después de recibir pase. (Directo o Indirecto, a discreción de los objetivos del
entrenador).
b) Descripción del ejercicio:
Se colocan a los extremos de la línea de tiro libre, obstáculos, en los laterales del área
de restricción. Situar a pasadores en las esquinas, (a la derecha y a la izquierda), ambos
con un balón. Al mismo nivel de uno de los obstáculos, se sitúa al atleta que se va a
evaluar. A la señal del entrenador arranca el atleta, recibe el balón del pasador, driblea
hasta cerca del pasillo trasero, realiza parada y tira al aro, recoge el balón y lo devuelve
al pasador. Sube hasta el ángulo superior de la zona de restricción y el tiro libre
correspondiente, volviéndose a iniciar el ejercicio para el lado contrario donde comenzó.
Así repite el ejercicio hasta completar 10 tiros (5 por cada lado).
c) Evaluación: La cantidad de encestes, la técnica y el tiempo de ejecución.
5. Acción Individual: (Ajustarse al trabajo de los cuadrantes)
a) Objetivo: Medir el juego por concepto, a partir de los espacios donde se interactúa en
el juego ofensivo individual. El entrenador puede medir a partir de su filosofía o idea
táctica, aspectos de su plan estratégico para la etapa.
52

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

b) Descripción del ejercicio: Dividir el terreno en su zona ofensiva en 4 sectores,
ubicando una línea perpendicular al trazo imaginario del centro del aro, para la ayuda
defensiva. Cada jugador tendrá 4 posibilidades de jugar entonces 1 vs 1, en cada
cuadrante. Usar a los alumnos como postes, con una sola posibilidad de pase para el
jugador con balón.
El alumno debe realizar desplazamientos o desmarques para recibir. Ver cambio de
ritmo, salida rápida hacia la pelota con las manos extendidas y al recibir realizar paso de
caída, amagos, y ataque hacia el aro, por los ángulos previstos, los pasillos y puerta
atrás. Se realizará durante 3 minutos (tres), evaluándose a ambos jugadores (ofensivo y
defensivo). Buscar que se juegue con intensidad y agresividad en defensa.
c) Evaluación: Las acciones ofensivas y defensivas de cada atleta, la efectividad de los
tiros (Int-An ), las acciones de bloqueo y salto al tiro, las habilidades técnicas con el
balón y sobre todo las posturas.
Nota: Recordar que en los tiros con saltos y en suspensión es uno de los trabajos donde la
frecuencia del pulso (p/m), se eleva entre valores que oscilan entre 203 y 208 pulsaciones en
atletas bien entrenados. De ahí lo importante que, junto con la técnica, haya también una
buena preparación física.
6. Tiro Libre: (Válido para todas las categorías)
a) Objetivos: Medir la técnica de ejecución y efectividad en los tiros.
b) Descripción del ejercicio: Se coloca al tirador en la línea de tiros libres y a su
alrededor, cerca de la zona de restricción, los compañeros que le siguen en el ejercicio
para su evaluación. Cada jugador efectuará 10 tiros libres.
c) Evaluación: Técnica de ejecución y por ciento de efectividad en los tiros. Bonificar los
tiros 1, 2, 6, 8 y 10 con dos puntos.
7. Defensa, Bloqueo y Rebote
a) Objetivo: Medir la técnica de ejecución de desplazamiento defensivo y bloqueo al
acceso al rebote, lucha contra las pantallas, acciones de grupo y ajustes, así como el
trabajo perimetral.
Se debe realizar en acciones de juego, 2 vs 2 y 3 vs 3. Los jugadores sin balón podrán
cortar, hacer pantallas, pases y desmarques, pero no podrán penetrar con drible a la
zona de la pintura, para tirar. Los tiros deberán ejecutarse desde la media y larga
distancia (perímetro).
Los que están en la defensa después de tiro, bloquean y los de la ofensiva intentan ir por
el rebote, con agresividad.
8. Tiro básico: (Para las categorías 7-8 y 9-10 años)
a) Objetivo: Medir la mecánica y la técnica de ejecución del tiro básico y su efectividad.
b) Descripción del ejercicio: Se realizarán dos tiros desde cinco posiciones diferentes.
c) Evaluación: La técnica de ejecución.

53

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente, mediante movimientos de pie
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Saltar obstáculos para el desarrollo de la resistencia a la fuerza a través de los saltos.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Mostrar disciplina durante la actividad de la clase.
Clase: 1
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los objetivos y
actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. , cuello,
5´
brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer. Estiramientos: brazos
y cintura escap. , piernas y cint. pél.
5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto,
orientado al balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.

Técnica Ofensiva:
1. Drible en trenza o entre obstáculos. (Para las categorías 11-12
años)
a) Objetivo: Medir la destreza con drible avanzando entre los
obstáculos, utilizando ambas manos alternadamente y la coordinación.
b) Descripción del ejercicio: Situar en el terreno seis obstáculos
colocados a una distancia de 4 metros uno de otro en línea recta. El
primero se sitúa en la línea de partida. El que vaya a ejecutar el
ejercicio se situará detrás de la línea de partida, a la señal del profesor,
el atleta parte driblando. Realiza el recorrido de ida y vuelta una sola
vez; al llegar al lugar de origen el profesor registrará el tiempo del
recorrido y la calidad técnica.
3. Tiro en movimiento cerca del aro después de drible. (Por la
derecha e izquierda del terreno).
a) Objetivo: Medir la coordinación y la efectividad en el tiro cerca del
aro después de drible. (Contra tiempo).
b) Descripción del ejercicio:
Colocar a los extremos de cada línea de tiro libre una pelota medicinal 90
u otros obstáculos; el atleta que se va a evaluar debe colocarse a la
derecha o a la izquierda de uno de los obstáculos con un balón en
postura básica ofensiva (Triple amenaza). A la señal del entrenador
arranca en drible y tira al aro; recoge el balón e inicia el drible para
bordear el otro obstáculo y driblando con la mano izquierda tira con la
mano izquierda; repite lo que realizó por la derecha. El ejercicio
terminará cuando el atleta haya ejecutado la acción 5 veces por cada
mano.
c) Evaluación: La cantidad de encestes logrados y el tiempo de
ejecución. (En todas las categorías se evaluará la técnica, la efectividad
y el tiempo). En categorías más avanzadas, los entrenadores pueden
ejecutar este mismo test, asignándole un tiempo fijo al ejercicio y
valorar la cantidad de encestes, número de repeticiones con cada mano
y efectividad.
7. Tiro Libre: (Válido para todas las categorías)
a) Objetivos: Medir la técnica de ejecución y efectividad en los tiros.
b) Descripción del ejercicio:
Se coloca al tirador en la línea de tiros libres y a su alrededor cerca de
la zona de restricción los compañeros que le siguen en el ejercicio para
su evaluación. Cada jugador efectuará 10 tiros libres.
c) Evaluación: Técnica de ejecución y por ciento de efectividad en los
tiros. Bonificar los tiros 1, 2, 6,8 y 10 con dos puntos.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de relajamiento
acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

54

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente, mediante movimientos de pie.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Correr de forma continua con ritmo moderado tocando línea a un ritmo de 140 a 150
Dep: Baloncesto
pulsaciones por minutos para el mejoramiento de la resistencia de media duración.
EDUCATIVO: Demostrar perseverancia durante las actividades de resistencia aeróbica en la clase.
Clase: 2
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

F
I
N
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los objetivos y
actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. , cuello,
5´
brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer. Estiramientos:
brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
5´
Técnica Ofensiva:
2. Drible con cambios de dirección por todo el terreno y tiro bajo
el cesto.
a) Objetivo: Medir la habilidad y destreza durante el desplazamiento
en drible con cambios de dirección. (Las exigencias se comportarán
acorde al nivel y posibilidades reales del área o institución).
b) Descripción del ejercicio:
Se situarán en el terreno 6 obstáculos o marcas (como se ilustra en el
gráfico). El atleta realizará 3 habilidades diferentes en los cambios
de dirección, finalizando con tiro bajo el aro después de drible y
repitiendo el ejercicio por el otro lateral.
c) Se evaluará: La técnica del desplazamiento en drible así como la
coordinación y habilidades en los cambios de dirección. Tomar el
tiempo empleado y la efectividad del tiro. Bonificar al alumno con 2
puntos con la derecha y 3 con la izquierda. Efectuarse una sola vez.
4. Tiro con una mano cerca de la zona de restricción.
(Por la derecha e izquierda del terreno en todas las categorías)
Objetivo: Medir, la coordinación, uso de los pies, la efectividad en
el tiro, la técnica y el tiempo, después de recibir pase. (Directo o
Indirecto, a discreción de los objetivos del entrenador).
b) Descripción del ejercicio:
Se colocan a los extremos de la línea de tiro libre obstáculos en los
laterales del área de restricción. Situar a pasadores en las esquinas, (a
la derecha y a la izquierda), ambos con un balón. Al mismo nivel de
uno de los obstáculos, se sitúa al atleta que se va a evaluar. A la
señal del entrenador arranca el atleta, recibe el balón del pasador,
driblea hasta cerca del pasillo trasero, realiza parada y tira al aro;
recoge el balón y lo devuelve al pasador. Sube hasta el ángulo
superior de la zona de restricción y el tiro libre correspondiente,
volviéndose a iniciar el ejercicio para el lado contrario donde
comenzó. Así repite el ejercicio hasta completar 10 tiros (5 por cada
lado).
c) Evaluación: La cantidad de encestes, la técnica y el tiempo de
ejecución.
8. Defensa, Bloqueo y Rebote.
a) Objetivo: Medir la técnica de ejecución de desplazamiento
defensivo y bloqueo al acceso al rebote, lucha contra las pantallas,
acciones de grupo y ajustes, así como el trabajo perimetral.
Se debe realizar en acciones de juego, 2 vs 2 y 3 vs 3. Los jugadores
sin balón podrán cortar, hacer pantallas, pases y desmarques, pero no
podrán penetrar con drible a la zona de la pintura, para tirar. Los
tiros deberán ejecutarse desde la media y larga distancia (perímetro).
Los que están en la defensa después de tiro, bloquean y los de la
ofensiva intentan ir por el rebote, con agresividad.
Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de relajamiento
acostado, automasajes suaves.
3
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón
contacto, orientado al balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

55

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente, mediante movimientos de pie.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Correr de forma continua con ritmo moderado tocando línea a un ritmo de 140 a 150
Dep: Baloncesto
pulsaciones por minutos para el mejoramiento de la resistencia de media duración.
EDUCATIVO: Demostrar perseverancia durante las actividades de resistencia aeróbica en la clase.
Clase: 3
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura, movimientos de pie, (Ejercicio 1).
Amagos:
Cambio de dirección y parada, (Ejercicio 2).
Pases y sus variantes: Recepción:
Pase y desplazamientos con dos manos
(Ejercicio 2)
Tiro
En bandeja cerca del aro, (Ejercicio 3).
Drible:
Con control visual, (Ejercicio 5).

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto, orientado
al balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)

(Ejercicio 2)

5
10

10
10 (Ejercicio 3)

(Ejercicio 4)

10

(Ejercicio 6)
Técnica Defensiva: (Ejercicio 6 y 7)
Postura
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
15
cuerpo, con desplazamientos laterales.
.
Juego de pases: Baloncesto 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 140 a 150
pulsaciones por minutos,
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

15

15
(Ejercicio 7)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

56

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente, mediante movimientos de pie.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Saltar obstáculos para el desarrollo de la resistencia a la fuerza a través de los saltos.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Mostrar disciplina durante la actividad de la clase.
Clase: 4
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Ejercicio técnico, movimientos de pie.
(Ejercicio 1)
Pases y sus variantes y recepción:
Con una y dos manos (Ejercicio 2)
Tiro:
P
Tiro con dos manos desde diferentes
R
posiciones. (Ejercicio 3)
I Drible:
N
Con control visual (Ejercicio 4)
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto, orientado al
balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)
5
10

10
10 (Ejercicio 2)

(Ejercicio 3)

Técnica Defensiva: (Ejercicio 5 y 6)
(Ejercicio 5)
Postura
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del 20
cuerpo, y luego con desplazamientos laterales.
Juego de pases Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

1.

Preparación Física
Objetivo: Fuerza al salto

20
15

El primer ejercicio (Saltos). Ejercicio de saltos
continuos al banco; el segundo ejercicio es saltar por
arriba, la pelota hacia adelante y hacia atrás.

2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

(Ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

57

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar el pase de pecho con dos manos a partir de la posición de triple amenaza.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Correr tramos de velocidad y salto a las vallas para desarrollar la velocidad a la fuerza.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Mostrar el compañerismo a través de las actividades de las clases.
Clase: 5
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicio de sombra con cambio de dirección.
(Ejercicio 1)
Pases y sus variantes y recepción:
Con una y dos manos. (Ejercicio 2)
P Tiro: Ejercico de pase y tiro con dos manos, estático.
R (Ejercicio 3)
I Drible:
N
Con control visual (Ejercicio 4)
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto, orientado al
balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)

5

10
10
10
(Ejercicio 2)

(Ejercicio 3)

Técnica Defensiva: (Ejercicio 5 y 6)
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir
cuidando la línea de pase y regreso a su posición al 20
(Ejercicio 5)
alejarse el balón.
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
cuerpo, y luego con desplazamientos laterales con
doble gardeo.
15
Juego de pases baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
20
Objetivo: velocidad fuerza
El ejercicio se inicia con una carrera de 10 metros, luego
salto a las vallas, + carrear 10 metros + salto a las vallas,
luego sprint rápido 20 metros, + carrera en zigzag 15
(Ejercicio 6)
metros + sprint 10 metros + camina 5 metros + sprint 10
metros.

2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

58

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Unidad: Técnica
Dep: Baloncesto
Clase: 6
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Realizar amagos con cambio de dirección y paradas por saltos recibiendo pase de pecho con dos
manos.
CAPACIDAD: Correr de forma continua para el desarrollo de la resistencia de larga duración.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección y parada, (ejercicio 1).
Pases y sus variantes y recepción:
Con dos manos en movimiento, (ejercicicio
2).
P Tiro:
R
Ejercicio técnico de tiro en bandeja
I Drible:
N
Con control visual
C
I
P
A
L

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar cuadros.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a los
jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al
cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo
cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

10
10
10
(ejercicio 2)

(ejercicio 3)

10

15
Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
Postura
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
cuerpo, y luego con desplazamientos laterales.

(Ejercicio 5)

20
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
Preparación Física
15
Objetivo: Resistencia aeróbica.
En este ejercicio se realiza carrera alterna, caminando
rápido, carrera lenta y carrera rápida, a un ritmo de 150
pulsaciones por minutos.
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
(Ejercicio 6)
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
3
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.Pase
de lista. Despedida.

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

59

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar el pase de pecho en movimiento con dos manos a la altura del pecho.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Ejecutar trabajo con la pelota medicinal para mejorar la fuerza en el deportista.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por la patria.
Clase: 7
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicio de amago y recibo del pase.
(ejercicio 1)
Pases y sus variantes y recepción:
Con dos manos estatico. (ejercicio 2)
Tiro:
Ejercicio técnico en trío con tiro en bandeja.
(ejercicio 3)
Drible:
Casar con pases al jugador que dribla, los
pasadores no pueden driblear pero después de
pasar sí pueden desplazarse. (ejercicio 4)

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo. Arruinar cuadros.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a los
jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al
cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo
cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

10

10
10
(ejercicio 2)

(ejercicio 3)

10

(Ejercicio 5)

Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
15
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
cuerpo y luego con desplazamientos laterales.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

20

2. Preparación Física
Objetivo: Fuerza
a) Ejercicios con pelotas medicinales, se realiza 15
en pareja.
(Ejercicio 6)
b) 4 series de 8 repeticiones cada una, para cda
ejercicio.
4 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

60

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tirar bajo el aro en movimiento, después de recibir un pase de pecho.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Ejecutar ejercicios de carreras, saltos y velocidad para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 8
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Amagos:
Cambio de dirección y parada (ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Con dos manos en movimiento. (ejercicio 2)
P Tiro: Ejercicio técnico de tiro a media distancia y en
R bandeja. (ejercicio 3)
I Drible:
N
Con control visual (ejercicio 4)
C
I
P
A
L

5´

5´

5
10
10
10
(ejercicio 3)
5

Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
Postura
20
Ejercicios defensivos siguiendo el corte del
ofensivo; el segundo ejercicio defensa por
atrás del que ataca.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

15

Preparación Física
Objetivo: Velocidad

15

Ejercicio de velocidad con saltos a las vallas, carrera en
zig zag con conos y carrera 60 metros.
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones.
1´desc-/seties

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Calentamiento Especial: juego predeportivo Arruinar cuadros.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a los
jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al
cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo
cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)
(ejercicio 2)

(ejercicio 5)

(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

61

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 9
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Tirar bajo el aro en movimiento, después de recibir un pase de pecho.
CAPACIDAD: Ejecutar ejercicios de saltos y carreras para mejorar la resistencia a la fuerza.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoParticipan: 20 alumnos, m. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
Ejercicios de desplazamientos y pase. (ejercicio
5
1) Triple amenaza para pasar después de la
recepción.
Manejo del Balón:
Tiro: El ejercicio se realiza con drible y pase en el área
cerca del poste bajo para realizar un tiro de media y una 15
P bandeja. (ejercicio 2)
R Drible:
I
10 (ejercicio 2)
Con control visual, (ejercicio 3).
N
C
I
P
A
L
Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
20
Postura
Ejercicios técnicos defensivos, a través del pase
en pareja, siguiendo la posición correcta del
defensor, en el otro ejercicio el defensa sigue al
ofensivo que realiza movimientos de entrada y
salida.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
3. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza combinada.
Este ejercicio se realiza con carreras al 50%, con
saltos a vallitas o conos, se realizan
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 4)

20

20

(ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

62

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 10
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar el dribling en movimiento con obstáculo con ambas manos.
CAPACIDAD: Realizar ejercicios de lanzamientos, salto y halar para mejorar la resistencia y la fuerza en los
jugadores.
EDUCATIVO: Manifestar colectivismo ante las actividades de las clases.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y pase, (ejercicio
1). Triple amenaza para pasar.
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
Cazar al jugador con pases sin caminar con el
balón. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Ejercicio bordeando obstáculos con ambas
I
manos. (ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

10

10

10
(ejercicio 2)

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 4)

20

(ejercicio 5)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Participan: 20 alumnos m. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(ejercicio 1)

Técnica Defensiva: (ejercicio 4 y5)
Postura
Ejercicios técnicos defensivos, a través del pase 20
en pareja, siguiendo la posición correcta del
defensor, en el otro ejercicio el defensa sigue al
ofensivo que realiza movimientos de entrada y
salida.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
20
4. Preparación Física
Objetivo: Desarrollo de la fuerza.
Se realizan ejercicios de lanzamiento de la pelota
medicinal de 2.5 kg, salto sobre el balón y tracción
de la soga, tres ejercicios distintos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

63

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 11
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar el dribling en movimiento con obstáculo con ambas manos.
CAPACIDAD: Ejecutar ejercicios de rapidez para el desarrollo de la velocidad en cada clase de
entrenamientos.
EDUCATIVO: Educar en los alumnos el compañerismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico trabajo de pie. (ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Desde la posición de triple amenaza para pasar.
(ejercicio 2)
Pases y sus variantes
Con dos manos, y recepción a la altura de la
P
cintura con dos y tres jugadores. (ejercicio 3)
R Drible:
I
Con control visual. (ejercicio 4)
N
C
I
P
A
L

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Participan: 20 alumnos m. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

5
10

10
(ejercicio 3)
10

Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
Ejercicios técnicos defensivos, estabilizando el
ejercicio 5)
cuerpo y luego desplazamiento lateral para llegar
al atacante.
Ejercicio de desplazamiento de frente y luego 20
defensa en zigzag defensiva.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

15
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
Ejercicio que se inicia carrera rápida y lenta siguiendo el 20
recorrido que aparece en el gráfico.

2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

64

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 12
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar defensa personal buscando la estabilidad del cuerpo.
CAPACIDAD: Correr durante un tiempo prolongado a un promedio de 140 a 150 pulsaciones por minutos y
alternar con carreras rápidas para el mejoramiento de la resistencia aeróbica.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. Piernas y cint. Pél
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.

Técnica Ofensiva:
Amagos:
Cambio de dirección y paradas. (ejercicio 1)
Tiro:
Ejercicio de tiro donde molesta defensivamente el
jugador que pasa. (Ejercicio 2)
Drible:
P
Con control visual (juego de Dribling). (Ejercicio
R
3)
I
N
C
I
P
A
L
Técnica Defensiva: (Ejercicios 4 y 5)
Postura
Salto a la pelota cuidando línea de pase y luego del
pase regreso a la posición.
Defensa buscando estabilidad del cuerpo y
desplazamiento lateral al jugador atacante.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2 equipos
enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es de " blancos "
y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su espalda, su línea de
fondo que limita el campo de juego. El profesor dice el nombre de un
equipo, y sus componentes han de salir en persecución de los del otro
equipo. Para escapar deberán cruzar su línea de fondo sin ser tocados. El
que es tocado queda eliminado.
(Ejercicio 1)

10
15

10
(Ejercicio 2)

20
(Ejercicio 4)

15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo:

20

Resistencia aeróbica.
Ejercicio de resistencia aeróbica, durante 5 minutos
prolongados a un promedio de 130 a 140 pulsaciones
por minutos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

(Ejercicio 5)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

65

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 13
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar defensa personal evitando el corte de los jugadores centro.
CAPACIDAD: Saltar desde diferentes posiciones para desarrollar los músculos de la pierna.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.

T

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Pases y sus variantes
Ejercicio de pase combinados con desplazamientos. 5
(ejercicio 1)

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
( Ejercicio 1)

Drible:
P
R
I
N
C
I
P
A
L

Con control visual (ejercicio de dribling y
desplazamientos entre tres jugadores). (Ejercicio
2)

15

( Ejercicio 3)

10
Tiro: Ejercicio técnico de lanzarse el balón y tiro.
20
Técnica Defensiva: (Ejercicios 4 y 5)
Ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra
y sale y luego el defensa defiende el mío y otro
Ejercicio 4
más, que es el que dribla y regresa rápido a su
posición inicial.
Ejercicio defensivo evitar el corte al centro y luego
recuperar ataque por la línea.
20
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

5. Preparación Física
Objetivo: Fuerza

20

Fuerza (saltos)
(Saltos) Ejercicio de saltos continuos al banco; el segundo
ejercicio, salto a la pelota. Se realizan:
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

A Reorganización del grupo.
L Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio 5

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

66

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 14
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Pasar el balón en superioridad numérica en condiciones de juego.
CAPACIDAD: Correr tramos de velocidad cortos y saltos a las vallas y conos para el desarrollo de la fuerza a
la velocidad en los deportistas.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina en la actividad de desarrollo de la capacidad de fuerza a la velocidad.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.

T
5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.

Técnica Ofensiva:
(Ejercicio 1)
Amagos:
10
Cambio de dirección y parada. (ejercicio 1)
Pases y sus variantes
Ejercicio de pase combinados con desplazamientos.
10
Pases a partir de la posición de triple amenaza.
(Ejercicio 2)
P Drible:
R
10
Con control visual (juego de Dribling). (Ejercicio 3)
I
N
C
(Ejercicio 4)
I
P
A
L

(Ejercicio 2)

Técnica Defensiva: (Ejercicios 4 y 5)
Ejercicio defensivo lateral por la línea, siguiendo al 20
atacante.
Trabajo defensivo 2 vs1 y 3 vs 1, exigir agresividad
en el defensor.
20
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
Preparación Física
(Ejercicio 5)
20
Objetivo: velocidad
Ejercicios de carreras en zigzag con obstáculos, a una
distancia de 20 metros, carrera de velocidad con obstáculos a
10 metros cada uno, carrera y salto a las vallas 30 metros.
3 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

67

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 15
P
I
N
I
C
I
A
L

g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar defensa personal para llevar al jugador ofensivo hacia la línea.
CAPACIDAD: Correr distancias prolongadas en tiempo para el mejoramiento de la resistencia aeróbica.
EDUCATIVO: Manifestar colectivismo y respeto por las reglas durante el juego de baloncesto.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

T

5´

5´

Técnica Ofensiva:
10
Ejercicios de desplazamientos y parada.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Pase y sus variantes
Ejercicio la estrella, pases de pecho con dos
5
manos. La estrella. (ejercicio 2)
Drible:
15
Habilidades con drible. (ejercicio 3)

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Cambio de Casa.
Funcionalidad: Velocidad de reacción.
Participan: 20 alumnos
Los aros se encuentran distribuidos por el campo de juego. Cada alumno
dentro de un aro, menos 2 o 3 niños que tratarán de tocar a los que
encuentren fuera del aro cuando cambian de sitio. Dentro de los aros no
se les puede tocar.
No se puede estar más de 5 segundos dentro de cada aro.
El alumno tocado reemplaza al cazador.
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

P
R
I
N
C
I Tiro: Ejercicio técnico 4 tiros. (ejercicio 4)
10
P Técnica Defensiva:
A
Ejercicio técnico defensivo 1x1, exigir al defensor
L
15 (ejercicio 5)
agresividad. (ejercicio 5)
Ejercicio técnico defensivo, llevar al jugador a la
línea lateral, exigir movimientos de pìernas.(ejercicio
6)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 140 a 150
pulsaciones por minutos, trote libre con balón
200metros y trote rápido sin balón 200metros.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones

20

(ejercicio 5)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

68

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 16
P
I
N
I
C
I
A
L

g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desplazamientos y paradas por saltos, exigiendo la postura correcta.
CAPACIDAD: Lanzar pelotas a distancias determinadas para el desarrollo de la fuerza.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes cualidades de la personalidad.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

T

5´

5´
Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y paradas.
5
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
Ejercicio, la estrella, pases de pecho con dos 10
manos. (ejercicio 2)
Drible:
15
Habilidades con drible. (ejercicio 3)

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Cambio de Casa.
Funcionalidad: Velocidad de reacción.
Participan: 20 alumnos
Los aros se encuentran distribuidos por el campo de juego. Cada alumno
dentro de un aro, menos 2 o 3 niños que tratarán de tocar a los que
encuentren fuera del aro cuando cambian de sitio. Dentro de los aros no
se les puede tocar.No se puede estar más de 5 segundos dentro de cada
aro. El alumno tocado reemplaza al cazador.
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

P
R
I
N
C
I Tiro:
P
Ejercicio técnico de tiro libre y luego defender al 10
A
jugador que recibe el rebote hasta medio terreno.Tiro.
L
(ejercicio 4)
20 (ejercicio 5)
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo con desplazamiento,
buscar estabilidad del cuerpo. (ejercicio 5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15

6.

Preparación Física

Objetivo: Fuerza, lanzamientos.
Ejercicio de lanzamiento al blanco y lanzamiento
con pelotas medicinales de de 2.5 kg.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

69

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 17
P
I
N
I
C
I
A
L

g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desplazamientos, paradas y pase estático, exigiendo la postura correcta
en las paradas por pasos.
CAPACIDAD: Correr distancias cortas con rapidez para mejorar la velocidad en los deportistas.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina en la ejecución de los elementos técnicos del baloncesto.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

T

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos, parada y pase.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Recepción:
Debajo de la cintura. (ejercicio 2)
Drible:
Habilidades con drible. (ejercicio 3)

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Cambio de Casa.
Funcionalidad: Velocidad de reacción.
Participan: 20 alumnos
Los aros se encuentran distribuidos por el campo de juego. Cada alumno
dentro de un aro, menos 2 o 3 niños que tratarán de tocar a los que
encuentren fuera del aro cuando cambian de sitio. Dentro de los aros no
se les puede tocar.
No se puede estar más de 5 segundos dentro de cada aro.
El alumno tocado reemplaza al cazador.
(ejercicio 1)

5

10
5

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

P
R
I
N
C
I Tiro:
15
Ejercicio técnico desde la posición del pívot con
P
movimientos de pie. (ejercicio 4)
A
L Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo en trío, el mío y 20
otro más, salto al jugador ofensivo luego de
realizar una defensa, se realiza por ambos
(ejercicio 5)
lados. (ejercicio 4)
Juego de Baloncesto : 3 Vs 3 medio terreno

7.

Preparación Física

Objetivo: Velocidad
En el primer ejercicio se inicia con carrera rápida de 10
metros y regreso 50% velocidad, el segundo jercicio
carrera en zigzag 20 metros a máxima velocidad y en la
tercera carrera rápida 20 metros SKIPPING.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

70

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 18

P
I
N
I
C
I
A
L
g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Realizar pases con dos manos de pecho a partir de la triple amenaza.
CAPACIDAD: Correr distancias prolongadas a ritmo de 160 a 170 pulsaciones por minutos para desarrollar
la resistencia aeróbica.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina y responsabilidad en la parte de la clase del trabajo de la resistencia
aeróbica.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Carreras de relevos.
Funcionalidad: Coordinación óculo - manual.
Participan: 20 alumnos. Los niños estarán repartidos en grupos de
3 y en un espacio de 15 metros. Efectuarán carreras de relevos
botando un balón con una mano mientras con la otra palmearán un
globo sin que se caiga al suelo.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
5
Desplazamientos, toque de líneas. (ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
Con dos manos, triple amenaza para pasar. 10
(ejercicio 2 y 3)
Drible:
Se realiza el Dribling en todo el terreno combinado 10
con pases, haciendo la trenza, exigir el driblin con
(ejercicio2)
ambas manos. (ejercicio 4)
10

P
R
I
N
C
I
P
Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
A
Ejercicio técnico defensivo, el mío y otro más,
L
salto al jugador que lleva el dribling y luego paso a
defender el pase.
Ejercicio defensivo con desplazamientos y
estabilidad del cuerpo con doble gardeo al lateral.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
8. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio a un promedio de 160 a 180 pulsaciones por
minutos, trote rápido 50 metros, lento 50m, rápido 50 m,
lento 50m, rápido 50 metros y lento 50 metros.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

T

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 3)

20

(ejercicio 5)
15

20

(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

71

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 19
P
I
N
I
C
I

OBJETIVO:
HABILIDAD: Realizar pases con dos manos de pecho a partir de la triple amenaza.
CAPACIDAD: Saltos desde diferentes posiciones para desarrollar la fuerza.
EDUCATIVO: Manifestar colectivismo y respeto por las reglas durante el juego de baloncesto.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´
g
5
6
f
g

Técnica Ofensiva:
5
Desplazamiento diagonal. (ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Recepción y pase :
15
Encima de la cintura. (ejercicios 2 y 3)
Drible:
Ejercicio técnico de dribling en todo el terreno 10
combinado con pases, desplazamientos y tiro al
aro con defensa. (ejercicio 4)

P
R
I
N
C
I Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
20
P
Postura
A
Ejercicios técnico defensivo 1x1 en el área, el
L
defensa lo hará con agresividad.
Ejercicio técnico defensivo, llevar al jugador a la
línea lateral.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Carreras de relevos.
Funcionalidad: Coordinación óculo - manual.
Participan: 20 alumnos. Los niños estarán repartidos en grupos de
3 y en un espacio de 15 metros. Efectuarán carreras de relevos
botando un balón con una mano mientras con la otra palmearán un
globo sin que se caiga al suelo.
(ejercicio1)

(ejercicio2)

(ejercicio35)

(ejercicio 5

20

9. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de saltos
Se realizan ejercicios, salto por arriba,
salto pies juntos y en cuclillas, según indica la figura
20
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 6

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

72

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 20
P
I
N
I
C
I
A
g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Tiro de media distancia, exigir al pasador molestar después del pase.
CAPACIDAD: Correr tramos cortos con la mayor rapidez para mejorar la velocidad en los deportistas.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina y compañerismo durante el juego de baloncesto.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Carreras de
relevosFuncionalidad; Coordinación óculo - manual.
Participan: 20 alumnos Los niños estarán repartidos en grupos de
3 y en un espacio de 15 metros. Efectuarán carreras de relevos
botando un balón con una mano mientras con la otra palmearán un
globo sin que se caiga al suelo.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
Desplazamiento diagonal. (ejercicio 1)
5
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
Ejercicio que se inicia con drible y luego pase con 10
dos manos, triple amenaza para pasar. (ejercicio 2)
Drible:
Se realiza el Dribling en todo el terreno combinado 10
con pases, haciendo la trenza, exigir el driblin con
(ejercicio 2)
ambas manos. (ejercicio 3)
10

(ejercicio 4 )

P
R
I
N
C
I
P Tiro: técnica de tiro, a través del ejercicio pasar y molestar.
A (ejercicio 4)
20 (ejercicio 5)
L
Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
Ejercicios defensivos siguiendo al jugador que cota
por abajo.
Defensa al jugador ofensivo saliendo por atrás.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

15

10. Preparación Física
Objetivo: Velocidad
En el primer ejercicio se inicia con carrera rápida de 10
metros, Skiping 20 metros, camina 5 metros saltos con un pie
20 (ejercicio 6)
10 metros y regresa en trote lento, el segundo ejercicio es
carrera en zigzag rápida en 20 metros , camina cinco metros
y realiza sprint 15 metros.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

73

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 21
P
I
N
I
C
I
A
L

g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Tiro al aro en movimiento en bandeja con dos manos después de un dribling.
CAPACIDAD: Corre distancias determinadas combinados con saltos a vallas y conos para mejorar la resistencia a
la velocidad.
EDUCATIVO: Mostrar disiciplina y colectivismo durante el juego.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: cazadores y
liebres.

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
En un campo de juego claramente delimitado, por ejemplo una cancha
de baloncesto, se forman dos grupos con igual número de componentes.
Los del equipo de los " cazadores " se tienen que pasar el balón
intentando matar de un pelotazo a las " liebres”. La " liebre " a la que "
matan " se queda quieta. A la " liebre muerta " que le llega la pelota, se
salva.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicio de desplazamiento a todo terreno. 10
(ejercicio 1)
Pase y Recepción:
Pase entre dos a todo terreno a la altura del pecho. 10
(ejercicio 2)
Drible:
Ejercicio de técnica del dribling, con cambio de 10
(ejercicio 2)
mano. (ejercicio 3)

P
R
I
N
C
I
P Tiro:
A
Ejercicio técnico de tiro en bandeja. (ejercicio 2)
L Técnica Defensiva:
Desplazamientos: (ejercicios 5 y 6)
Postura, ejercicio defensivo sobre dos jugadores
que se pasan el balón, defender con agresividad.
Ejercicio para mejorar la estabilidad del cuerpo y
defensa lateral.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
11. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que se inicia con carrera, se salta a los conos con
pies unidos, luego salto al banco, y salto a la valla, srpint
rápido 20 metros, y se repite salto a los conos, al banco y a la
vallita.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

T

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

10

(ejercicio 4)

(ejercicio 5)

15

15

20

3

(Ejercicio 6)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

74

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 22
P
I
N
I
C
I
A
L

g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Tiro al aro desde media distancia después de un pase.
CAPACIDAD: Lanzar pelotas medicinales desde diferentes posiciones para desarrollar la fuerza en los
deportistas.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina y honestidad durante la impartición de la clase.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: cazadores y
liebres.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
En un campo de juego claramente delimitado, por ejemplo una
cancha de baloncesto, se forman dos grupos con igual número de
componentes. Los del equipo de los " cazadores " se tienen que pasar
el balón intentando matar de un pelotazo a las " liebres ".La " liebre "
a la que " matan " se queda quieta. A la " liebre muerta " que le llega
la pelota, se salva.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicio técnico de desplazamiento por todo el 10
terreno. (ejercicio 1)
Pase y Recepción:
Ejercicio técnico de pase y recepción, pase a la 10
altura del pecho. (ejercicio 2 )
10
Drible:
Ejercicio de técnica del dribling a todo terreno, con
(ejercicio 2)
cambio de mano. (ejercicio 3)

(ejercicio 4)

P
R
I
N
C
I
P Tiro:
10
Ejercicio técnico de tiro de diferente posiciones
A
con dos manos. (ejercicio 4)
L
20
(ejercicio 5)
Técnica Defensiva:
Desplazamientos:
Postura, ejercicio de estabilización del cuerpo y
regreso defensivo con movimientos de piernas y
brazos.
Ejercicio defensivo, salto a la pelota y luego del
pase regreso a la posición.
(ejercicios 5 y 6)
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Fuerza
15 (Ejercicio 6)
c) Ejercicios con pelotas medicinales se realiza en pareja,
4 series de 8 repeticiones cada una.
4 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

75

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 23
P
I
N
I
C
I
A
L

g
5
6
f
g

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra y sale y luego el defensa defiende el mío y otro
más.
CAPACIDAD: Correr tramos medios para el desarrollo de la velocidad a la resistencia.
EDUCATIVO: Manifestar colectivismo y respeto en las actividades fundamentales de la clase.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: cazadores y
liebres.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
En un campo de juego claramente delimitado, por ejemplo una
cancha de baloncesto, se forman dos grupos con igual número de
componentes. Los del equipo de los " cazadores " se tienen que pasar
el balón intentando matar de un pelotazo a las " liebres”. La " liebre "
a la que " matan " se queda quieta. A la " liebre muerta " que le llega
la pelota, se salva.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicio de desplazamiento a todo terreno. 10
(ejercicio 1)
Pases y sus variantes
Pase trenza medio terreno con dos manos. 10
(ejercicio 2)
Drible:
Ejercicio de técnica del dribling a todo terreno, con 10
(ejercicio 2)
cambio de mano. (ejercicio 3)

P
R
I
N
C
I Técnica Defensiva:
P Desplazamientos: (ejercicios 4 y 5)
10
Postura, ejercicio defensivo de salto a la pelota y
A
(ejercicio 4)
regreso con devolución de pase a la posición.
L
Ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra 10
y sale y luego el defensa defiende el mío y otro
más, que es el que dribla y regresa rápido a su
posición inicial.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno

20

12. Preparación Física
Objetivo: Velocidad a la resistencia.
El ejerciocio se inicia con carrera rápida de 200 metros, ,
seguido camina 20 metros, luego corre 100 metros rápido,
luego camina 20 metros, seguido corre 50 metros y camina
20 metros.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20
(ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

76

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 24
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de dribling y amago con pase atrás.
CAPACIDAD: Correr y saltar sobre vallas para el desarrollo de la fuerza a la resistencia.
EDUCATIVO: Demostrar perseverancia en las actividades de más esfuerzo en las activiadades de la clase.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Ciego.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Un niño monta a la espalda de su compañero que hace de ciego. El
ciego lleva los ojos cerrados. El que va montado indica al ciego por
dónde debe ir. Las parejas que chocan son eliminadas. Se delimita
previamente un espacio de juego más bien pequeño.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Amagos:
5
Ejercicio de dribling y amago con pase atrás.
(ejercicio1)
Pases y sus variantes
Rueda de pase con una mano con postes fijos. 10
P
(ejercicio 2)
R Drible:
I
Habilidades con drible sin control visual a todo 10
N
terreno, con ambas manos. (ejercicio 3)
(ejercicio 2)
C
I
P
A
L
Tiro:

(ejercicio 4)

10

Ejercicio técnico de tiro, corta distancia con dos
manos. (ejercicio 4)
Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
(ejercicio 5 )
Postura, ejercicio defensivo, evitar el corte al
10
centro y luego recuperar ataque por la línea.
Ejercicios de técnica defensiva, sombra al jugador
que dribla, y pasan el balón, exigir correcto 10
movimiento de las piernas y brazos.
Juego:
4 vs 4 medio terreno.

13. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que se inicia con carrera, se salta a las vallas, 15
luego sprint 10 metros, seguido por carrera, salto a los
conos skiping, carrera rápida , carrera en zigzag,
20 (ejercicio 6)
carrera rápida 10 metros, saltos a los conos y termina
con una carrera a velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

77

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 25
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo, defensa al pase de dos y tres jugadores.
CAPACIDAD: Lanzar y empujar pelotas medicinales para el desarrollo de la fuerza en los deportistas.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina y compañerismo en las actividaes de la clase.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Ciego.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Un niño monta a la espalda de su compañero que hace de ciego. El
ciego lleva los ojos cerrados. El que va montado indica al ciego por
dónde debe ir. Las parejas que chocan son eliminadas. Se delimita
previamente un espacio de juego más bien pequeño.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
Amagos:
10
Cambio de velocidad y dirección. (ejercicio1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
10
Pase entre dos jugadores. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual a todo
I
10
terreno con ambas manos. (ejercicio 3)
N
C
(ejercicio 2)
I
P
A
L

Técnica Defensiva:
20
Desplazamientos:
Postura, ejercicio defensivo, defensa al pase de dos
(ejercicio 4 )
y tres jugadores.
Ejercicio técnico defensivo, pase al jugador en área
limitada, el defensa impide el pase. (ejercicios 4 y
5)
Juego : 4 vs 4 medio terreno
20
14. Preparación Física

Objetivo: Fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

20

(ejercicio 5)

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

78

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 26
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Tirar bajo el aro en movimiento, después de recibir un pase de pecho.
CAPACIDAD: correr tramos cortos para mejorar la velocidad en los deportistas.
EDUCATIVO: Manifestar colectivismo y respeto por las reglas en el juego de baloncesto.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Ciego.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Un niño monta a la espalda de su compañero que hace de ciego. El
ciego lleva los ojos cerrados. El que va montado indica al ciego por
donde debe ir. Las parejas que chocan son eliminadas. Se delimita
previamente un espacio de juego más bien pequeño.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Amagos:
5
Cambio de velocidad y dirección. (ejercicio1)
Pases y sus variantes
Ejercicio de pase y desplazamientos. (ejercicio 2)
10
Drible:
P
Habilidades con drible sin control visual a todo
R
5
terreno con ambas manos. (ejercicio 3)
I
N
(ejercicio 2)
C
I
P
A
L

(ejercicio 4)

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro en bandeja con dos manos.
(ejercicio 4)
Técnica Defensiva:
Desplazamientos:
Postura, ejercicio defensivo, el defensa presiona a
su jugador y rápidamente cambia cuando trata de
penetrar el otro ofensivo.
Ejercicio técnico defensivo, el jugador ofensivo
recibe y tira, el defensa bloquea el tiro y va la
rebote. (ejercicios 5 y 6)
Juego:
4 vs 4 medio terreno
Preparación Fisica
Objetivo: Velocidad
En el primer ejercicio se inicia con carrera rápida de 10
metros, Skiping 20 metros, camina 5 metros, saltos con un
pie 10 metros y regresa en trote lento, el segundo ejercicio es
carrera en zigzag rápida en 20 metros, camina cinco metros y
realiza sprint 15 metros.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

(ejercicio 5 )
10

10

15

20 (ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

79

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 27
P
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio con amagos, cambios de ritmo con obstáculo ante un defensor.
CAPACIDAD: Correr tramos medios para mejorar la resistencia a la velocidad en los deportistas.
EDUCATIVO: Educar cualidades de la personalidad.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´
Técnica Ofensiva:
Amagos:
Cambio de ritmos y dirección con obstáculo.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Recepción:
Por encima de la cabeza en desplazamiento.
(Ejercicio 2)
Drible:
Habilidades con drible sin control visual.
(Ejercicio 3)
Tiro:
Ejercicio combinado de tiro con pases y
desplazamientos. (Ejercicio 3)

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego, Círculo que lucha.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Los participantes están cogidos de la mano, en círculo, con un aro en
medio.
Tirando de los brazos y evitando tocar el aro tienen que conseguir que
los compañeros de juego lo pisen.
(Ejercicio 1)

5

10

10 (Ejercicio 2)

(Ejercicio 4)

10

Ejercicio 5)
Técnica Defensiva:( 5 y 6 )
Postura, ejercicio de defensa, los ofensivos
mueven el balón para hacerlo llegar a su 10
compañero en un área limitada, el defensa
presiona para evitar el pase.
10
Ejercicio de estabilización defensiva.
Juego: 4 vs 4 medio terreno
15
15. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta 20
(Ejercicio 6)
la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

80

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 28
P
I
N
I
C
I

OBJETIVO:
HABILIDAD: Pase de pecho con dos manos, partiendo de la posición de triple amenaza.
CAPACIDAD: Empujar y trabajar con pelotas medicinales para el mejoramiento de la fuerza en los
deportistas.Mejorar la rapidez mediante ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Mostrar disciplina ante las actividades fundamentales de la clase.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego, Círculo que lucha.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Los participantes están cogidos de la mano, en círculo, con un aro en
medio.Tirando de los brazos y evitando tocar el aro, tienen que
conseguir que los compañeros de juego lo pisen.
(Ejercicio 1)

5´
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos a todo terreno. (ejercicio 1)
5
Manejo del Balón:
Recepcion
Con dos manos a la altura del pecho. (Ejercicio 10
2)
P Drible:
10
R
Habilidades con drible sin control visual.
I
(Ejercicio 2 )
(Ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

(Ejercicio 4)

10
Tiro: Lanzarse el balón el mismo jugador, recibir y tiro al
aro. (Ejercicio 4)
(Ejercicio 5 )
Técnica Defensiva:
Desplazamientos:
10
Postura, ejercicio técnico defensivo de entrar y
salir cuidando la línea de pase y regreso a su
posición al alejarse el balón.
10
Ejercicio de defensa estabilizando el cuerpo y
doble defensa lateral. (Ejercicios 5 y 6 )
Juego:

4 vs 4 medio terreno.

16. Preparación Física
Objetivo: Fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

20
(Ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

81

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 29
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Tiro al aro desde diferentes posiciones después de un pase.
CAPACIDAD: Correr tramos intermedios a un 70% de velocidad para el desarrollo de la resistencia a la
velocidad.
EDUCATIVO: Manifestar compañerismo y colectivismo a través del juego de baloncesto.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego, Círculo que Lucha.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Los participantes están cogidos de la mano, en círculo, con un aro en
medio.
Tirando de los brazos y evitando tocar el aro tienen que conseguir que
los compañeros de juego lo pisen.

Técnica Ofensiva:
(Ejercicio 1)
Amagos:
5
Cambio de ritmos y dirección. (ejercicio 1)
Manejo del Balón:
10
Pases y sus variantes
Pase rueda con dos manos. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual. 5
I
(Ejercicio 3)
(Ejercicio 2 )
N
C
I
P
A
L

(Ejercicio 4)

Tiro: ejercicio técnico, 4 tiros desde diferentes posiciones.
10
(Ejercicio 4)
Técnica Defensiva:
(Ejercicio 5 )
Desplazamientos:
10
Postura, ejercicio de defensa estabilizando el
cuerpo y doble defensa lateral.
10
Ejercicio técnico 1x1. ( Ejercicios 5 y 6 )
Juego:

4 vs 4 medio terreno.

17. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a
180 pulsaciones por minutos, carrera rápida 200
metros y lenta la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20

20

(Ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

82

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar defensa personal al jugador que corta por la línea de fondo.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Lanzar objetos para desarrollar la fuerza en los deportistas.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar cualidades básicas en la personalidad.
Clase: 30
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Balón contacto,
orientado al balón.

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio1)
Técnica de los desplazamientos
Postura.
5
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
10
Cambio de dirección entre aros. (ejercicio2)
Pases y sus variantes
Pases con dos manos con desplazamientos rápidos y 10 (ejercicio2)
paradas. (ejercicio3)
Drible:
10
Con control visual. (ejercicio4 )

(ejercicio3)

(ejercicio5)

Técnica Defensiva:
Ejercicios defensivos llevar al ofensivo a la línea 10
lateral.
Ejercicio defensivo, seguir el corte por abajo del aro. 10
(ejercicios 5 y 6)
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

18. Preparación Física
Objetivo: Fuerza. Lanzamientos.
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, lanzamientos
al cesto y a los bolos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20
(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

83

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar amago con cambio de dirección ante un defensa.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad con ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Formar cualidades básicas en la personalidad.
Clase: 31
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Balón contacto,
orientado al balón.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección. (ejercicio2)
Pases y sus variantes
Pases con dos manos, con desplazamientos y paradas.
(ejercicio3)
Drible:
Con control visual. (ejercicio4)

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio.
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio1)

5

10
10 (ejercicio2)

(ejercicio3)

10

(ejercicio 5)

Técnica Defensiva:
Postura
10
Ejercicios defensivos saliendo por atrás
Ejercicio defensivo, los dos jugadores sobre la línea
lateral de la zona de frente al pasador con manos 10
extendidas, el que recibe ataca y el otro defiende.
(ejercicios 5 y 6)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
15
Preparación Física
(ejercicio 6)
Objetivo: Velocidad
El priner ejercicio se inicia con carreras rápidas 20 metros
desde la posición de sentado, parado y acostado, el regreso se
realiza a trote lento; el segundo ejercicio se realiza a máxima 20
velocidad en zigzag a una distancia de 30 metros, se regresa 5
metros caminando y sprint rápido 10 metros.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

84

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en bandeja en movimiento después de burlar al defensa y recibir el pase.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad con ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Formar cualidades básicas en la personalidad.
Clase: 32
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, balón contacto,
orientado al balón.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección entre aros. (ejercicio2)
P Drible:
R
Combinado, con pases, desplazamientos y tiro al aro.
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio1)

5

10
10

(ejercicio2)

(ejercicio4)

(ejercicio 5)
Tiro:
Ejercicios técnicos de tiro en pareja 5 en cada aro.
(ejercicio4)
Técnica Defensiva:
Ejercicios defensivos al pívot saliendo por atrás
Ejercicio técnico defensivo sobre jugadores en dúos o
tríos que realizan pases.
(ejercicios 5 y 6)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

10

10
10
20

19. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta la
misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

3

(ejercicio 6)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

85

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
H.ABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 33
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios de sombra fintas y amagos. (Ejercicio 1)
Pase y Recepción:
Ejercicio la estrella, pase arriba de la cintura,
combinado con driblin y pases. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual y habilidades. (Ejercicio 3)
I
ejercicio el gato y el ratón.
N
C
I
P
A
L

Tiro:
Ejercicio técnico del tiro combinado con pasar y
molestar.
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Ejercicio de estabilización del cuerpo y defensa al
dribling lateral.
Ejercicio de estabilización del cuerpo y regreso
defensivo con movimientos de piernas y brazos.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
Preparación Física
Objetivo: Desarrollo de la fuerza.
Se realizan ejercicios de lanzamiento de la pelota medicinal de
2.5 kg,, salto sobre el balón y tracción de la soga.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(Ejercicio 1)

10

10
10
(Ejercicio 2)

(Ejercicio 4)

10
(ejercicio 5)
10

10

15

15 (ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

86

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en movimiento en bandeja tras molestar pasivamente al defensor.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 34
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios, cambio de dirección, parada y pase en
desplazaientos. (Ejercicio 1)
Pases y sus variantes
Con dos manos, pívot y pases. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual y habilidades, combinado con
I
desplazamientos y tiro al aro. (Ejercicio 4)
N
C
I
P
A
L

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro con dribling y
desplazamientos.
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Salto a la pelota y luego del pase regreso a la
posición.
Ejercicio técnico defensivo, salto a la pelota según la
dirección del pase y luego cuando se aleja el balón
vuelve a su posición.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno

20. Preparación Física
Objetivo: velocidad a la resistencia.
Ejercicio de carrera rápida 15 metros, luego skiping 20
metros, seguidos saltos con dos pies, 10 metros y regreso
en trote lento; el segundo ejercicio, carrera rápida en
zigzag 20 metros, camina 5 metros y sprint 10metros.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(Ejercicio 1)

5
10
10
(Ejercicio 2)

10

(Ejercicio 3)

(ejercicio 5)

10
10

15
20
(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

87

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Unidad: Técnica
Dep: Baloncesto
Clase: 35

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra y sale y luego defiende el mío y
otro más.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

P
I
N
I
C
I
A
L

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios de sombra fintas y amagos. (Ejercicio 1)
Pase y Recepción:
Arriba de la cintura, combinado con pases.
(Ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual y habilidades. (Ejercicicio 3)
I
N
C
I
P
A
L

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(Ejercicio 1)

5

10
10
(Ejercicio 2)

(Ejercicio 4)

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro en bandeja combinado con 10
dribling.
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
(ejercicio 5)
Ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra 10
y sale y luego el defensa defiende el mío y otro
más, que es el que dribla y regresa rápido a su
posición inicial demostrando estabilidad del
10
cuerpo.
Ejercicio defensivo, evitar el corte al centro y
luego recuperar ataque por la línea.
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
20
21. Preparación Física

Objetivo: Resistencia a la velocidad
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a
180 pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros
y lenta la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

88

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 36
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de desplazamientos y paradas y pase a partir de la posición de triple
amenaza.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Funcionalidad: Habilidades específicas
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(Ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y paradas, triple
10
amenaza para pasar y paradas. (Ejercicio 1)
Pases y sus variantes
Con dos manos, y recepción a la altura de la 10
cintura con cuatro jugadores. (Ejercicio 2)
Drible:
P
10
Con control visual. (Ejercicio 3)
R
(Ejercicio 2)
I
N
C
I
P
A
L Tiro:
10
Ejercicio técnico de tiro a partir del tiro libre,
luego realiza defensa al jugador que recibe el rebote y lo
presiona hasta el medio campo.
(ejercicio 5)
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Ejercicios técnicos defensivos lateral, siguiendo 20
al jugador que dribla, con relevo de su compañero.
Ejercicio defensivo a dos o tres jugadores que se pasan
el balón, tratar de interceptarlo con agresividad.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15

22. Preparación Física
Objetivo: fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
En el primer ejercicio es halar palos o sogas con las
dos manos, y en el segundo ejercicio, halar soga por
las cuatro esquinas y tratar de tocar el cono u objeto
señalado.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

(Ejercicio 4)

15

(ejercicio 6)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

89

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 37
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desplazamientos y parada por pasos, exigiendo la postura correcta.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoFuncionalidad: Habilidades específicas
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(Ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y paradas.
(Ejercicio 1)
10
Manejo del Balón:
Ejercicio combinado tecnica ofensiva
Ejercicio técnico ofensivo combinado de 10
desplazamientos, pases recepción dribling y tiro.
P
(Ejercicio 2)
R Drible:
I
10 (Ejercicio 2)
Con control visual. (Ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

20
Técnica Defensiva: (Ejercicios 4 y 5)
Ejercicios técnicos defensivos, el defensor evita
en un área reducida que el ofensivo reciba el
pase.
Ejercicio técnico defensivo marcar al jugador
1x 1.
20
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno

(ejercicio 4)

23. Preparación Física
Objetivo: fuerza
El primer ejercicio se inicia con carrera en zigzag, 20
metros, camina 10 metros y sprint rápido 10 metros, luego
20
realiza skiping 10 metros, el segundo ejercicio realiza
(ejercicio 5)
sprint rápido de 10 metros, camina 10 metros y sprint 10
metros regresa caminando.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

90

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 38
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio técnico en el trabajo de pie, para movimientos de pívot.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoFuncionalidad: Habilidades específicas
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(Ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Postura.
Ejercicios técnicos, trabajo de pie. (Ejercicio 1) 10
Manejo del Balón:
Ejercicio técnico de pase, y tiro combinado.
El ejercicio se realiza con explosividad y
precisión en la canasta en bandeja, se continúa 10
P
por el lado contrario. (Ejercicio 3)
(Ejercicio 2)
R Drible: control visual, habilidades con trabajo por las
I líneas laterales y de fondo. (Ejercicio 4)
10
N
C
I
P
A
L
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Ejercicios técnicos defensivos, el jugador 20
ofensivo recibe el pase y tira al aro el defensivo
bloque y va al rebote.
Ejercicio de tres jugadores pasándose el balón y
el defensor tratará de interceptarlo con
movimientos agresivos.

(ejercicio 5)

Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

24. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a
180 pulsaciones por minutos, carrera rápida 200
metros y lenta la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20

(ejercicio 6)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

91

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 39
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios técnicos defensivos de estabilización del cuerpo, exigiendo la correcta
postura en general del cuerpo.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo del colectivismo a través de los ejercicios.

HABILIDADES

T

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac, 5´
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio de desplazamientos y Paradas:
10
Por pasos (Ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Pase con una mano por encima de la cintura.
10
(Ejercicio 2)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual 10
I
(Ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Un niño persigue a cualquier otro participante.
Si alguien del grupo pasa por el medio entre el perseguidor y el
perseguido, " corta el hilo " y será, ahora, el perseguido.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Cortar el
Hilo.Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento.
(ejercicio 1)

(Ejercicio 2)

Tiros al aro:
10
Tiro entrada al aro en bandeja combinado con
(ejercicio 4)
dribling y pases.(Ejercicio 4)
Apoderamiento del balón:
5
Tumbar el balón. (Ejercicio 6)
Técnica Defensiva:
Desplazamientos:
15
Postura
Ejercicio técnico defensivo de estabilidad del
cuerpo, exigir la posición de las piernas y los
brazos cuando se hace la parada. (Ejercicio 7)
Juego : 4 vs 4 medio terreno
15

25. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura el
primero salta al banco de un lado a otro, el segundo
ejercicio es un juego de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

(Ejercicio 7)
15

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

92

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar pase directo e indirecto con dos manos mediante rueda de pases.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 40
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: Brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección y paradas. (ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Con dos manos, ejercicios de ruedas de pases.
(ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual utilizando ambas manos.
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(ejercicio 1)

5
10
10

5
(ejercicio 2)

Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del 20
(ejercicio 4 )
cuerpo.
El segundo ejercicio, estabilidad del cuerpo con
desplazamientos laterales al pase.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
20
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
El primer ejercicio corre 20 metros skiping, y 15 metros sprint
rápido, regresa caminando, el segundo ejercicio se invierte
corre 20 metros skiping y 15 sprint rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
20
1´desc-/series
(ejercicio 5)

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

93

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en movimiento en bandeja después de desplazamientos y pases.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 41
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
P
HABILIDADES
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección. (ejercicio 1)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
(ejercicio 2)

P
R
I
N
C
I
P
A
L Tiro: Ejercicio técnico combinado de tiro, dribling y pases.
(ejercicio 3 )
Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
Ejercicio defensivo con desplazamientos y estabilidad del
cuerpo con doble gardeo al lateral.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la direccion de la pelota r
Ejercicio, (6).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
26. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, trote rápido 50 metros, lento 50m,
rápido 50 m, lento 50m, rápido 50 metros y lento 50 metros.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

5
10
10

(ejercicio 3)

10

20
(ejercicio 6)

20

15

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

94

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo siguiendo al jugador que corta por la línea de fondo.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 42
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: Brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente
Amagos:
Cambio de dirección, paradas y recepción, (ejercicio
1).
Demarcase:
Ejercicio técnico de desmarcarse para recibir en un
lugar libre, (ejercicio 2).
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
(ejercicio 3)

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

10

10

10 (ejercicio 2)

10

(ejercicio 4)
Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
Ejercicios defensivos siguiendo el corte por abajo del 20
aro.
Ejercicio técnico saliendo a la defensa por atrás del
jugador ofensivo.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
27. Preparación Física
Objetivo: Fuerza (transportar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, como se
aprecia son 5 ejercicios, siempre se hará en forma competitiva y
en equipos.
15 (ejercicio 5)
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

95

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 43
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo dirigido a elevar la agresividad e intercepción hacia el balón.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES

T

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac, 5´
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
5´

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y pase a partir de
10
triple amenaza. (ejercicio 1)
Desmarcarse:
Ejercicio técnico para desmarcarse y recibir en un
10
lugar libre. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual utilizando ambas manos.
I
10
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
20
L

Tiro: Ejercicio de tiro, pasar y molestar. (ejercicio 4)
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir
cuidando la línea de pase y regreso a su posición
al alejarse el balón. (ejercicio 5)
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 1- 2-1-1, a partir de
los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador, según la direccion de 20
la pelota. Ejercicio, (6).
20
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
El primer ejercicio corre 20 metros sprint, y 15 metros
skipping rápido, regresa caminando, el segundo ejercicio
se invierte corre 20 metros skiping y 15 sprint rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

(ejercicio 5)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

96

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 44
P
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar trabajo defensivo con estabilización del cuerpo y desplazamiento defensivo lateral al
jugador que dribla.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoParticipan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y paradas y
10
triple amenaza, para pasar. (ejercicio 1)
Pases dribling y tiro
Ejercicio técnico combinado, exigir correcto
movimiento del tiro libre, el jugador que lo
realiza luego defiende al que recibe el rebote. 10
(ejercicio 2)
(ejercicio 2)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
10
(ejercicio 3)

(ejercicio 4)
Técnica Defensiva. (ejercicios 4 y 5)
Ejercicios técnicos defensivos, ejercicio de
estabilización del cuerpo y defensa al dribling
20
lateral.
Ejercicio de estabilización del cuerpo y regreso
defensivo con movimientos de piernas y brazos.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
20
28. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que inicia con carrera, salto a los conos con pies
unidos, luego salto al banco, y salto a la valla, srpint rápido
20 metros, y se repite salto a los conos, al banco y a la
20
vallita.
(ejercicio 5)
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

97

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 45
P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios técnicos defensivos, salto a la pelota y luego del pase regreso a la
posición inicial.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
Funcionalidad: Habilidades específicas
Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y paradas y
triple amenaza, para pasar. (ejercicio 1)
Pases dribling y tiro
Ejercicio técnico combinado, exigir correcto
movimiento del tiro en bandeja. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Juego de dribling combinado , con tiro al aro
I
(ejercicio 4)
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(ejercicio 1)

10

10
(ejercicio 2)
10

Técnica Defensiva:
Ejercicios técnicos defensivos, salto a la pelota y 10 ejercicio 4)
luego del pase regreso a la posición.
Ejercicio de defensa al pívot saliendo desde
10
atrás. (ejercicios 4 y 5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
20

29.
Preparación Física
Objetivo: Fuerza (halar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura el
primero halar en pareja, el segundo ejercicio es un
juego de halar la soga de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

20
ejercicio 5)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

98

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnico –
táctico
Clase: 46
P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo al jugador sin balón que entra y sale y luego el defensa defiende el
mío y otro más.
Familiarizar a los alumnos con la técnica de los amagos mediante ejercicios especiales.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos: Medio terreno. (Ejercicio 1)
Ejercicios combinados con dribling, pase y defensa y tiro.
Este ejercicio se realiza con dribling bordeando la
línea de tres seguido por un defensa pasivo, luego
del pase al lateral, los dos corren y el que reciba el
pase ataca al aro, el otro defiende. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Ejercicio técnico de driblin bordeando obstáculos y
I
habilidades con la pelota, realizando la actividad
N
según el gráfico. (Ejercicio 3)
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(Ejercicio 1)

5

10

10 (Ejercicio 2)

Técnica Defensiva:
Ejercicio defensivo evitar el corte al centro y luego
10
recuperar ataque por la línea. (Ejercicio 4 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la dirección de la pelota. 15
Ejercicio (5)
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

30. Preparación Física
31. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, el
primero, salto al cajón en profundidad, el segundo
ejercicio, salto a la pelota con dos pies de frente.

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.

Ejercicio 4)

20 Ejercicio (5)

3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

99

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar el ejercicio combinado que se realiza con movimientos de dribling, desplazamientos,
Dep: Baloncesto
defensa, pase y tiro al aro en bandeja.
Unid: Técnico CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 47
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento, velocidad de
reacción.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos: Medio terreno, (Ejercicio 1).
Ejercicio combinados con dribling pívot y pase.
Este ejercicio se realiza con movimientos de
dribling, defensa, pase y luego desplazamientos
con pase y ataque al aro. (Ejercicio 2)
Drible:
P
Ejercicio de velocidad, en equipo parten, bordean
R
la línea de tres puntos todos a la voz de mando d el
I
profesor, realizando la actividad según el gráfico.
N
(Ejercicio 3)
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

5´

5´

(Ejercicio 1)
10

10
(Ejercicio 2)
10

Técnica Defensiva:
Ejercicios de técnica defensiva sombra al jugador
que dribla, y pasan el balón, exigir los
movimientos defensivos correctos de las piernas y
brazos.( Ejercicio 4)
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la dirección de la pelota.
Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica.
Este ejercicio se realiza con carrera alterna, caminando
rápido, carrera lenta y carrera rápida, a un ritmo de 150
pulsaciones por minutos,
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.

(Ejercicio 4)
10

10

20

(Ejercicio 5)

20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

100

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de técnica defensiva de estabilización del cuerpo.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
táctico
Clase: 48
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos toque de líneas.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes (trensa)
Con dos manos, y recepción a la altura de la cintura
con dos y tres jugadores. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual. (ejercicio 3)
I
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Técnica Defensiva: (ejercicio 4 )
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir
cuidando la línea de pase y regreso a su posición al
alejarse el balón.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-3, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la dirección de la pelota
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
32. Preparación Física
Objetivo: Fuerza Lanzamientos
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
El premier ejercicio, lanzamiento desde cuclilla hacia
el frente y arriba y luego desde cuclilla hacia arriba y
atrás, el segundo con apoyo de un banco y lanzamiento
hacia arriba y al frente y el tercero desde cuclilla y hacia
arriba.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(ejercicio 1)

10

10
10 (ejercicio 2)

10

(ejercicio4)

10

20

20 (ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

101

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desmarque entre dos jugadores después tiro al aro en movimiento.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico
Clase: 49
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento. Ejercicios
de calentamiento: lubricación de las articulac, cuello, brazos,
extrem superiores, tronco y extrem. infer.Estiramientos: brazos
y cintura escap. , piernas y cint. pél. Calentamiento Especial:
juego predeportivo: El niño Torre.Funcionalidad: Habilidades
específicas.
Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en dúo, uno a la defensa y otro a la ofensiva
(Ejercicios 1 y 2).
Pases y Dribling combinados:
Ejercicios de pase y recepción parada y dribling,
exigir rapidez en el ejercicio. (Ejercicios 3).

P
R
I
N
C
I
P
A Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro.
L Ejercicio 4 tiros.
Ejercicio para trabajar por parejas, tiro en situación
cercana a partida por el aumento de la frecuencia
cardíaca en el momento de tiro, además de trabajar las
paradas y encarar el aro. (Ejercicio 4)
Técnica Defensiva: Desplazamientos:
Ejercicios técnica defensiva para la estabilidad del
defensa que busca al ofensivo en una acción de
desbalance, y luego doble gardeo. (Ejercicio 5)
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-3, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la direccion de la pelota
Ejercicio (6)
Juego con tareas.
33. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que se inicia con carrera, salto a las vallas, luego
sprint 10 metros, seguido por carrera, salto a los conos skiping,
carrera rápida , carrera en zigzag, carrera rápida 10 metros,
saltos a los conos y termina con una carrera a velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.Análisis
de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento Pase de
lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1).
(Ejercicios 2).

20

5

(Ejercicios4).

.

5

10

(Ejercicio 5)

15

15

20

3

(Ejercicio 6)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

102

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de trío con balón lanzado por el propio jugador y luego tiro al aro de media
Dep: Baloncesto
distancia con dos manos.
Unid: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
Clase: 50
P
HABILIDADES
T
PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél. Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño
Torre. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en dúo, uno a la defensa y otro a la
ofensiva. (Ejercicio 1)
Dribling:
Ejercicio técnico de dribling con obstáculos. (Ejercicio 2)

P
R
I
N
C
Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro
I
Cada jugador con un balón. Se lanza el balón hacia
P
adelante y tras un bote debe cogerlo parando en un
A
tiempo y debe tirar a canasta. (Ejercicio 3)
L
Ejercicio 4 tiros
Ejercicio para trabajar por parejas, tiro en situación
cercana a partida por el aumento de la frecuencia
cardíaca en el momento de tiro, además de trabajar
las paradas y encarar el aro. (Ejercicio 4)
Técnica Defensiva: Desplazamientos:
Ejercicios técnica defensiva evitar el corte por
abajo del aro. (Ejercicio 5)
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 1-2-2, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la direccion de la pelota
Ejercicio, (6).
Juego : 4 vs 4 medio terreno

34. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que se inicia con carrera, salto a las vallas,
luego sprint 10 metros, seguido por carrera salto a los
conos skiping, carrera rápida , carrera en zigzag,
carrera rápida 10 metros, saltos a los conos y termina
con una carrera a velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes.
suaves.Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento. Pase de
lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1).

10
10

10

(Ejercicios 3).

(Ejercicios 4).

10

10

(Ejercicio57)

10

15

20

3

(Ejercicio 6)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

103

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Exigir la correcta posición y postura en la parada por pasos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico –
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico
Clase: 51
P
HABILIDADES
T
PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél. Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño
Torre. Funcionalidad: Habilidades específicas.

5´

5´
´

Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en trío, desplazarse para recibir pase y tirar
15
al aro. (Ejercicios 1 y 2)
Pases y Dribling combinados:
Ejercicios de pase y recepción parada y dribling,
5
exigir rapidez en el ejercicio. (Ejercicio 3)
P
R
I
N
C
I
P
A
L Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro
Ejercicio de tiro, pasar y molestar. (Ejercicio 4).
Ejercicio de pase y tiro en bandeja. (Ejercicio 5).
Técnica Defensiva: Desplazamientos:
Ejercicios técnica defensiva de salto a la pelota y el
mío y otro más.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 1-3-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador según la dirección de la pelota
Ejercicio (5)
Juego: 4 vs 4 medio terreno.

35. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura en el
primer ejercicio, salto al cajón en profundidad, y en el
segundo, salto a las vallas.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones

(Ejercicios 4).

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes.suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento. Pase de
lista. Despedida.

(Ejercicios 5).

5
5
10

(Ejercicio 6)
15

15

20
Ejercicio 7)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1).
(Ejercicios 2).

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

104

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente, mediante movimientos de pie.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Correr de forma continua con ritmo moderado tocando línea a un ritmo de 140 a 150
táctico
pulsaciones por minutos para el mejoramiento de la resistencia de media duración.
EDUCATIVO: Demostrar perseverancia durante las actividades de resistencia aeróbica en la clase.
Dep: Baloncesto
Clase: 52
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura, movimientos de pie. (Ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección y parada. (Ejercicio 2)
Pases y sus variantes: Recepción:
Pase y desplazamientos con dos manos.
(Ejercicio 3)
Tiro
En bandeja cerca del aro. (Ejercicio 4)
Drible:
Con control visual. (Ejercicio 5)

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto, orientado
al balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)

(Ejercicio 2)

5
5

10
10 (Ejercicio 3)

(Ejercicio 4)

5

(Ejercicio 6)
Técnica Defensiva: (Ejercicios 6 y 7)
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
cuerpo.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 1-3-1, a partir de
los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador, según la direccion
de la pelota. Ejercicio, (5).
Juego de pases: Baloncesto 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 140 a 150
pulsaciones por minutos,
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

10

10

15

20 (Ejercicio 7)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

105

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente, mediante movimientos de pie.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Saltar obstáculos para el desarrollo de la resistencia a la fuerza a través de los saltos.
táctico
EDUCATIVO: Mostrar disciplina durante la actividad de la clase.
Dep: Baloncesto
Clase: 53
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap.
Piernas y cint. Pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Ejercicio técnico, movimientos de pie.
(Ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Con una y dos manos. (Ejercicio 2)
Tiro:
P
Tiro con dos manos desde diferentes
R
posiciones. (Ejercicio 3)
I Drible:
N
Con control visual. (Ejercicio 4)
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto, orientado al
balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)
5
10

10
10 (Ejercicio 2)

(Ejercicio 3)

Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
(Ejercicio 5)
Postura
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del 10
cuerpo.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-1-2, a partir de
los movimientos básicos, demostrar y aplicar 10
movimientos jugador por jugador, según la dirección
de la pelota. Ejercicio, (5).
20
Juego de pases Baloncesto 3 Vs 3 medio terreno

36. Preparación Física
Objetivo: Fuerza al salto.

15

El primer ejercicio (Saltos) Ejercicio de saltos continuos
al banco, el segundo ejercicio es saltar por arriba, la
pelota hacia adelante y hacia atrás, se realizan

(Ejercicio 6)

2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

106

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matric:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar el pase de pecho con dos manos a partir de la posición de triple amenaza.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Correr tramos de velocidad y salto a las vallas para desarrollar la velocidad a la fuerza.
táctica
EDUCATIVO: Mostrar el compañerismo a través de las actividades de las clases.
Dep: Baloncesto
Clase: 54
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer.Estiramientos: brazos y cintura escap.
Piernas y cint. Pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicio de sombra con cambio de dirección.
(Ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Con una y dos manos. (Ejercicio 2)
P Tiro:
Ejercico de pase y tiro con dos manos, estático.
R (Ejercicio 3)
I Drible:
N
Con control visual. (Ejercicio 4)
C
I
P
A
L

Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir cuidando
la línea de pase y regreso a su posición al alejarse el
balón.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-1-2, a partir de
los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador, según la dirección
de la pelota. Ejercicio, (6).
Juego de pases Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: velocidad fuerza.
El ejercicio se inicia con una carrera de 10 metros, luego
salto a las vallas, + carrear 10 metros + salto a las vallas,
luego sprint rápido 20 metros, + carrera en zigzag 15
metros + sprint 10 metros + camina 5 metros + sprint 10
metros.

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto, orientado al
balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)
5

10
10
10
(Ejercicio 2)

(Ejercicio 3)

10
(Ejercicio 5)

10

15

20
(Ejercicio 6)

2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

107

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar amagos con cambio de dirección y paradas por salto recibiendo pase de pecho con dos manos.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Correr de forma continua para el desarrollo de la resistencia de larga duración.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 55
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar cuadros.
I Formación del grupo y presentación e información de
N los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento
Participan: 20 alumnos
I Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
5´ Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a los
C articulac. cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al
I extrem. infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
A piernas y cint. pél.
5´ cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo
cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
L
Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
5
Cambio de dirección y parada. (ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
10
Con dos manos en movimiento. (ejercicicio
2)
P Tiro:
(ejercicio 3)
R
10 (ejercicio 2)
Ejercicio técnico de tiro en bandeja.
I
(ejercicicio 3)
N Drible:
10
C
Con control visual. (ejercicicio 4)
I
P
A
L

Técnica Defensiva: (ejercicio 5 )
Ejercicios defensivos entrar y salir saltando a 10 (Ejercicio 5)
la pelota.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1, a partir de 10
los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos, jugador por jugador según la dirección
15
de la pelota. Ejercicio, (6).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
20
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica
(Ejercicio 6)
En este ejercicio se realiza una carrera alterna,
caminando rápido, carrera lenta y carrera rápida, a un
ritmo de 150 pulsaciones por minutos,
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

108

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar el pase de pecho en movimiento con dos manos a la altura del pecho.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Ejecutar trabajo con la pelota medicinal para mejorar la fuerza en el deportista.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por la patria.
Dep: Baloncesto
Clase: 56
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Técnica Ofensiva:
Amagos:
Ejercicio de amago y recibo del pase.
(ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Con dos manos en movimiento. (ejercicio 2)
Tiro:
Ejercicio técnico en trío con tiro en bandeja.
(ejercicio 3)
Drible:
Juego de dribling quién llega primero.
(ejercicio 4)

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar cuadros.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a los
jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al
cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo
cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

10
10
10

5

(ejercicio 2)

(ejercicio 3)

Técnica Defensiva: (ejercicio 5)
(Ejercicio 5)
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
cuerpo.
10
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1, a partir de
los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador según la dirección 20
de la pelota. Ejercicio, (6).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
37. Preparación Física

Objetivo: Fuerza
d) Ejercicios con pelotas medicinales se realiza
en pareja.
20
e)
4 series de 8 repeticiones cada una, para cda
(Ejercicio 6)
ejercicio.
4 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

109

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tirar bajo el aro en movimiento, después de recibir un pase de pecho.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Ejecutar ejercicios de carreras, saltos y velocidad para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 57
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. Infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Amagos:
Cambio de dirección y parada, (ejercicio 1).
Pases y sus variantes y Recepción:
Con dos manos en movimiento, (ejercicio 2)
P Tiro: Ejercicio técnico de tiro a media distancia y en
R bandeja. (ejercicio 3)
I Drible:
N Con control visual. (ejercicio 4)
C
I
P
A
L

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar cuadros.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a los
jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al
cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo
cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)
(ejercicio 2)

5
10
10

5
(ejercicio 3)

Técnica Defensiva: (ejercicio 5 )
Postura
(ejercicio 5)
Ejercicios defensivos siguiendo al jugador que
10
corta por abajo del aro.
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 1-2-1-1, a partir
de los movimientos básicos, demostrar y aplicar
15
movimientos jugador por jugador, según la dirección
de la pelota. Ejercicio (6)
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Velocidad

20
(ejercicio 6)

Ejercicio de velocidad con saltos a las vallas, carrera en
zig zag con conos y carrera 60 metros.
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones.
1´desc-/seties

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

110

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tirar bajo el aro en movimiento, después de recibir un pase de pecho.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Ejecutar ejercicios de saltos y carreras para mejorar la resistencia a la fuerza.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 58
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. 5´
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
Participan: 20 alumnosm. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
Ejercicios de desplazamientos y pase, (ejercicio
10
1). Triple amenaza, para pasar después de la
recepción.
Manejo del Balón:
Tiro: El ejercicio se realiza con drible y pase en el área
cerca del poste bajo para realizar un tiro de media y una 10
P bandeja. (ejercicio 2)
R Drible:
I
10 (ejercicio 2)
Con control visual. (ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L
Técnica Defensiva: (ejercicio 4 )
10
Postura
Ejercicios técnicos defensivos, a través del pase
en pareja, siguiendo la posición correcta del
defensor.

(ejercicio 4)

Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 1-2-1-1, a partir de 15
los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador según la dirección de
la pelota. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15

38. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza combinada.
Este ejercicio se realiza con carreras al 50%, con
saltos a vallitas o conos, se realizan
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20 (ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

111

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar el dribling en movimiento con obtáculo con ambas manos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Realizar ejercicios de lanzamientos, saltos y halar para mejorar la resistencia a la fuerza en los
Unid: Técnico jugadores.
táctico
EDUCATIVO: Manifestar colectivismo antes las actividades de las clases.
Clase: 59
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. 5´
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y pase, (ejercicio
1). Triple amenaza, para pasar.
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
Cazar al jugador con pases sin caminar con el
balón. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Ejercicio de driblin bordeando obstáculos.
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

(ejercicio 1)
10

10

10
(ejercicio 2)

Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
Postura
Ejercicios técnicos defensivos, a través del pase 20
en pareja, siguiendo la posición correcta del
defensor, en el otro ejercicio el defensa sigue al
ofensivo que realiza movimientos de entrada y
salida.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno
20

39. Preparación Física
Objetivo: Desarrollo de la fuerza.
Se realizan ejercicios de lanzamiento de la pelota
medicinal de 2.5 kg, salto sobre el balón y tracción
de la soga, tres ejercicios distintos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Participan: 20 alumnosm. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.

(ejercicio 4)

20

(ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

112

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar el dribling en movimiento con obtáculo con ambas manos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Ejecutar ejercicios de rapidez para el desarrollo de la velocidad en cada clase de
Unid: Técnico entrenamientos.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los alumnos el compañerismo.
Clase: 60
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
I Formación del grupo y presentación e información de los
Participan: 20 alumnosm. Funcionalidad: Habilidades específicas.
N objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
I Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. 5´ Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
C cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
I infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
A pél.
5´ une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
L
Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
(ejercicio 2)
5
Ejercicio técnico, trabajo de pie. (ejercicio 1)
Ejercicios de desplazamientos y paradas.
10
(ejercicio 2)

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Manejo del Balón:
Desde la posición de triple amenaza, para pasar.
(ejercicio 3)
Pases y sus variantes
Con dos manos, y recepción a la altura de la
cintura con dos y tres jugadores. (ejercicio 3)
Drible:
Con control visual. (ejercicio 4)

10
(ejercicio 3)
10

ejercicio 5)
Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
Ejercicios técnicos defensivos, estabilizando el 20
cuerpo y luego desplazamiento lateral para llegar
al atacante.
Ejercicio de desplazamiento de frente y luego
defensa en zigzag defensiva.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
Ejercicio que se inicia con carrera rápida y lenta siguiendo
20
el recorrido que aparece en el gráfico.

2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

113

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Elementos técnicos del programa de formación básica del baloncestista
del segundo semestre de trabajo
Categorías: 8 – 12 años.
(Colectivo de autores del programa de preparación del deportista, 2000, Cuba)
CONTENIDOS DEL PROGRAMA: 11 A 12 AÑOS
N0
CONTENIDOS DEL PROGRAMA
CATEGORIA
11 - 12 AÑOS
Enseñanza
1.
Técnica Ofensiva
Enseñanza
1.1
Técnica de desplazamientos
Enseñanza
Postura
Carrera Frente
Enseñanza
Espalda
Enseñanza
Lateral
Enseñanza
Enseñanza
Amagos
Cambios de dirección
Enseñanza
Cambios de velocidad
Enseñanza
Cambios de ritmo
Enseñanza
Enseñanza
Paradas:
Por pasos
Enseñanza
Por saltos
Enseñanza
Enseñanza
Giros:
De frente
Enseñanza
De espalda
Enseñanza
Enseñanza
Saltos:
Con una pierna
Enseñanza
Con dos piernas
Enseñanza
Enseñanza
Situac. especiales
Salto entre dos
Enseñanza
Enseñanza
Acc. combinadas
Carreras y paradas
Enseñanza
Paradas y giros
Enseñanza
Enseñanza
Manejo del balón
Agarre Clásico
Enseñanza
Triple amenaza , Para pasar, tirar o driblear
Enseñanza
Enseñanza
Recepción
Arriba de la cintura
Enseñanza
Debajo de la cintura
Enseñanza
Enseñanza
Pases y sus variantes
Con dos manos
Enseñanza
Con una mano
Enseñanza
Enseñanza
Drible
Sin control visual
Enseñanza
Alto
Habilidades c/drible
Enseñanza
Enseñanza
Tiros al aro
Tiro con dos manos
Enseñanza
Tiro Básico
Enseñanza
Tiro Libre
Enseñanza
Tiro en movimiento
Enseñanza
a) Bajo el Cesto, (Der.-Izq.)
Enseñanza
b) Saltando
Enseñanza/consolidación
c) En suspensión
No
d) De gancho
No
Acc. combinadas
Recepción y paradas
Enseñanza/consolidación
Recepción, paso, caída y Tri/Ame
Enseñanza/consolidación
Recepción, paso caída, drible
Enseñanza/consolidación
Recepción y pase en movimiento
Enseñanza/consolidación
114

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

2.
2.1

3.
3.1

Recepción y drible
Recepción y tiro en movimiento
Recepción y tiro en suspensión
Drible con cambio de dirección
Drible con cambio de ritmo
Pase después de drible
Drible y paradas
Drible y pase en mov.
Drible, parada y tiro
Tiro en movimiento después de drible
Tiro en movimiento después de pase
Tiro saltando después de recibir pase
Tiro Saltando después de drible
Tiro en suspensión después de drible
Tiro en suspensión después de pase
Tiro de gancho después de pase
Tiro de gancho después de drible
Tiro de gancho en suspensión
Tiro pasado después de drible
Tiro pasado después de pase
Tiro de potencia con salto
Situaciones especiales de saque
Desde la línea final
Desde la línea lateral
Desde el medio del terreno. En los dos minutos
finales.
TECNICA DEFENSIVA:
Desplazamientos:
Postura
Pies escalonados
Pies paralelos
Posición alta
Posición media
Posición baja. Acciones combinadas de
desplazamiento y trabajo de brazos.
Apoderamiento del balón:
Intercepción: Al pase, Al drible.
Quitar el balón
Tumbar el balón
Tapar el balón (Salto al Tiro)
Bloqueo al rebote
Acciones combinadas de desplazamiento y
apoderamiento del balón.
TACTICA OFENSIVA
Acciones individuales:
Jugar sin balón
Desmarcarse para buscar un lugar libre:
Alejándose de la pelota
Acercándose a la pelota
Cortes hacia el aro
Pantallas
Pantalla y continuación
Rebote ofensivo
Acciones tácticas de acuerdo a la función de:
organizador, alero o delantero y centro.
Jugo con balón
Amagos y penetraciones al aro
Amagos y pases
Amagos y tiros

consolidación
consolidación
Enseñanza
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza
No
Ens/consolidación
Ens/consolidación
Ens/consolidación
Enseñanza

consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación

consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
consolidación
115

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

1 vs 1 1 vs 2
Acciones técnico-tácticas de acuerdo con la
función de:
Organizador - Alero - Centro - Atacador o
(No.2) , escolta.
Acciones de grupo de 2 jugadores
Pasar y cortar
Acc. Judadores del interior - Acc. Jugadores
del perímetro - Acc. Entre jugadores
perímetro-interior. Cortes del jugador sin
balón 2 vs 2 usando pantalla.
Pantallas
Estáticas - En movimiento – 2 vs 0
contraataque - 2 vs 2 juego.
Acciones de grupo de 3 jugadores
Pantalla indirecta Estáticas - En movimiento Cruce - Pasar y cortar, ocupar espacios libres,
cambiar de posiciones y funciones.
3 vs 0 contraataque - 3 vs 3 juego - 3 vs 1, 3 vs
2 (Posic.) - Acc. Entre jugadores
perímetro-interior.
Acciones de grupo de 4 jugadores
4 vs 0 (Contraataque) - 4 vs 4; 4 vs 3; 4 vs 2 Acción combinada del uso de pantalla directa e
indirecta.
Acciones de equipo
Juego por conceptos - Juego del perímetro (3
puntos) - Juego Interior Acc. Entre jugadores
perímetro-interior.
Principios del juego en movimiento -Ofensiva
de posición. Combinaciones sin
Pívot. Comb. con pivot contra
defensa personal. Comb. con pivot con
defensa /zonas.
Comb. de sistemas ofensivos contra defensa
personal. Comb. de sistemas ofensivos contra
defensa mixta.

Consolidación

Contraataque y transición
Paso de Of-Def-Of. Acciones de 2 vs 1 en
medio y todo terreno. Acciones de 3 vs 1 en
medio y todo terreno. Acciones de 3 vs 2 en
medio y todo terreno. Acciones de 4 vs 2 y
4 vs 3 en medio y 4 vs 3 en medio y todo
terreno.
Paso de Of-Def-Of. Acciones de 2 vs 1 en
medio y todo terreno. Acciones de 3 vs 1 en
medio y todo terreno. Acciones de 3 vs 2 en
medio y todo terreno. Acciones de 4 vs 2 y
4 vs 3 en medio y 4 vs 3 en medio y todo
terreno.
Situac. Especiales

Enseñanza
Enseñanza

Salto entre dos, últimos min. de juego: Tiro
libre, saques laterales y bajo el aro.

Enseñanza

4.

TACTICA DEFENSIVA

4.1

Acciones Individuales Jugador sin balón
Al desmarque, postura abierta, postura cerrada.
Defensa al corte. Cambio de jugadores.

Enseñanza

Enseñanza/consolidación
Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza/consolidación

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza/consolidación

116

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Defensa a la pantalla (por delante, anticiparse o
cerrar, deslizarse o abrir)

Bloqueo-Rebote
Acc.defensivas específicas acordes a la
función en el equipo.
Organizador - Delantero o Alero Centro
Acciones individuales jugador con balón
Que no ha dribleado. Que dribla. Que ha
dribleado 1 vs 1 en medio terreno 1vs 1 en todo
terreno. Oposición al tiro 1 vs 2. Ayuda y
recuperación.
Defensa de acuerdo a la función en el equipo
Organizador, Alero o delantero, Centro.
Acciones de grupo defensa a la Pantalla
Por delante (anticiparse), por atrás (deslizarse),
con cambio( jugador), ayuda y recobro.
Defensa al corte 2 vs 3. Bloqueo y triángulo.
Acciones defensivas de grupo
En defensa personal. En defensa de zonas.
En defensa mixtas.
Acciones de equipo de acuerdo con el
sistema táctico.
Defensa personal Defensa por zonas (1-2-2), (1-3-1), (2-3), 2-(12-2).
Defensas presionantes – (1-2-1-1), (1-2-2)
Defensa mixta
Situaciones Especiales
Defensa al tiro libre. Saque lateral y final.
Defensa últimos min. Defensa al salto e/dos.
Ajustes defensivos. Rotaciones Defensa.
Transición defensiva.

Enseñanza
Enseñanza
Enseñanza/consolidación

Enseñanza
Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

Enseñanza

117

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar defensa personal al jugador que corta por la línea de fondo.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Lanzar objetos para desarrollar la fuerza en los deportistas.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar cualidades básicas en la personalidad.
Clase: 1
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Balón contacto,
orientado al balón.

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio.
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio1)
Técnica de los desplazamientos
Postura.
5
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
10
Cambio de dirección, entre aros. (ejercicio2)
Pases y sus variantes
Pases con dos manos, con desplazamientos rápidos y 10 (ejercicio2)
paradas. (ejercicio3)
Drible:
10
Habilidades con control visual. (ejercicio4 )

(ejercicio3)

(ejercicio5)

Técnica Defensiva:
Ejercicios defensivos, llevar al ofensivo a la línea
20
lateral.
Ejercicio defensivo, seguir el corte por abajo del aro.
(ejercicios 5 y 6)
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
40. Preparación Física
Objetivo: Fuerza Lanzamientos
20
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, lanzamientos
(ejercicio 6)
al cesto y a los bolos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

118

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar amago con cambio de dirección ante un defensa.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad con ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Formar cualidades básicas en la personalidad.
Clase: 2
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto
orientado al balón.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección. (ejercicio2)
Pases y sus variantes
Pases con dos manos, con desplazamientos y paradas.
(ejercicio3)
Drible:
Con control visual. (ejercicio4)

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio1)

5

10
10 (ejercicio2)

(ejercicio3)

10

(ejercicio 5)

Técnica Defensiva:
Postura
Ejercicios defensivos saliendo por atrás.
Ejercicio defensivo: los dos jugadores sobre las líneas
laterales de la zona de frente al pasador con manos 20
extendidas, el que recibe ataca y el otro defiende.
(ejercicios 5 y 6)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
Preparación Física
(ejercicio 6)
Objetivo: Velocidad
El primer ejercicio se inicia con carreras rápidas, 20 metros
desde la posición de sentado, parado y acostado, el regreso se
realiza a trote lento; el segundo ejercicio se realiza a máxima 20
velocidad, en zigzag, a una distancia de 30 metros, se regresa 5
metros caminando y sprint rápido 10 metros.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

119

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en bandeja en movimiento después de burlar al defensa y recibir el pase.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad con ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Formar cualidades básicas en la personalidad.
Clase: 3
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Balón contacto,
orientado al balón.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección, entre obstáculos. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Combinado, con pases, desplazamientos y tiro al aro.
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio1)

5

10
10

(ejercicio2)

(ejercicio4)

(ejercicio 5)
Tiro:

10

Ejercicios técnicos de tiro en pareja, 5 en cada aro.
(ejercicio 4)
Técnica Defensiva:
Ejercicios defensivos al pívot saliendo por atrás.
Ejercicio técnico defensivo sobre jugadores, en dúos 20
o tríos que realizan pases.
(ejercicios 5 y 6)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

41. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta la
misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20

(ejercicio 6)
15

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

120

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 4
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios de sombra fintas y amagos. (Ejercicio 1)
Pase y Recepción:
Ejercicio: La estrella, pase arriba de la cintura,
combinado con driblin y pases. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual y habilidades. (Ejercicio 3)
I
Ejercicio: El gato y el ratón.
N
C
I
P
A
L

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(Ejercicio 1)

10

10
5
(Ejercicio 2)

(Ejercicio 4)

Tiro:

10
Ejercicio técnico del tiro combinado con pasar y
(ejercicio 5)
molestar.
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
20
Ejercicio de estabilización del cuerpo y defensa al
dribling lateral.
Ejercicio de estabilización del cuerpo y regreso
defensivo con movimientos de piernas y brazos.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
Preparación Física
Objetivo: Desarrollo de la fuerza.
Se realizan ejercicios de lanzamiento de la pelota medicinal de 20
2.5 kg,, salto sobre el balón y tracción de la soga.
(ejercicio 6)
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

121

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en movimiento en bandeja tras molestar pasivamente el defensor.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 5
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios, cambio de dirección, parada y pase en
desplazaientos. (Ejercicio 1)
Pases y sus variantes
Con dos manos, pívot y pases. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual y habilidades, combinado con
I
desplazamientos y tiro al aro. (Ejercicio 4)
N
C
I
P
A
L

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro con dribling y desplazamientos.
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Salto a la pelota y luego del pase regreso a la
posición.
Ejercicio técnico defensivo, salto a la pelota según la
dirección del pase y luego cuando se aleja el balón
vuelve a su posición.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
42. Preparación Física
Objetivo: velocidad a la resistencia
Ejercicio de carrera rápida 15 metros, luego skiping 20 metros,
seguidos saltos con dos pies 10 metros y regreso en trote lento;
el segundo ejercicio, carrera rápida en zigzag 20 metros, camina
5 metros y sprint 10metros.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(Ejercicio 1)

5
10
10
(Ejercicio 2)

10

(Ejercicio 3)

(ejercicio 5)

20

15
20
(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

122

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Unidad: Técnica
Dep: Baloncesto
Clase: 6
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra y sale y luego defiende el mío y
otro más.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.

Técnica Ofensiva:
(Ejercicio 1)
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios de sombra fintas y amagos. (Ejercicio 1) 10
Pase y Recepción:
Arriba de la cintura, combinado con pases.
5
(Ejercicio 2)
P Drible:
R
10
Con control visual y habilidades. (Ejercicicio 3)
I
(Ejercicio 2)
N
C
I
P
A
L

(Ejercicio 4)

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro en bandeja combinado con 10
dribling.
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
(ejercicio 5)
Ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra 20
y sale y luego el defensa defiende el mío y otro
más, que es el que dribla y regresa rápido a su
posición inicial aplicando estabilidad del cuerpo.
Ejercicio defensivo, evitar el corte al centro y
luego recuperar ataque por la línea.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
43. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta la
misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15
20
(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

123

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 7
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de desplazamientos y paradas y pase a partir de la posición de triple
amenaza.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,
pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, balón contacto.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(Ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y paradas. Triple
10
amenaza, para pasar y paradas. (Ejercicio 1)
Pases y sus variantes:
Con dos manos, y recepción a la altura de la 10
cintura con cuatro jugadores. (Ejercicio 2)
Drible:
P
5
Con control visual. (Ejercicio 3)
R
(Ejercicio 2)
I
N
C
I
P
A
L Tiro:
10
Ejercicio técnico de tiro a partir del tiro libre, luego
realiza defensa al jugador que recibe el rebote y lo
presiona hasta el medio campo.
(ejercicio 5)
Técnica Defensiva: (Ejercicios 5 y 6)
Ejercicios técnicos defensivos lateral, siguiendo al 20
jugador que dribla, con relevo de su compañero.
Ejercicio defensivo a dos o tres jugadores que se pasan
el balón, tratar de intercptarlo con agresividad.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

44. Preparación Física
Objetivo: fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
En el primer ejercicio es halar palos o sogas con las dos
manos; y en el segundo ejercicio, halar soga por las cuatro
esquinas y tratar de tocar el cono u objeto señalado.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(Ejercicio 4)

15

20

(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

124

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 8
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desplazamientos y parada por pasos, exigiendo la postura correcta.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,
pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(Ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos y paradas.
(Ejercicio 1)
10
Manejo del Balón:
Ejercicio combinado técnica ofensiva:
Ejercicio técnico ofensivo, combinado de 10
desplazamientos, pases, recepción, dribling y
P
tiro. (Ejercicio 2)
R Drible:
I
10 (Ejercicio 2)
Con control visual. (Ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

20
Técnica Defensiva: (Ejercicios 4 y 5)
Ejercicios técnicos defensivos: el defensor evita
en un área reducida que el ofensivo reciba el
pase.
Ejercicio técnico defensivo, marcar al jugador
1x 1.
20
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

(ejercicio 4)

45. Preparación Física
Objetivo: fuerza
El primer ejercicio se inicia con carrera en zigzag, 20
metros, camina 10 metros y sprint rápido 10 metros, luego
20
realiza skiping 10 metros; el segundo ejercicio, realiza
(ejercicio 5)
sprint rápido de 10 metros, camina 10 metros y sprint 10
metros, regresa caminando.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

125

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 9
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio técnico en el trabajo de pie, para movimientos de pívot.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,
pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(Ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Postura.
Ejercicios técnicos, trabajo de pie. (Ejercicio 1) 10
Manejo del Balón:
Ejercicio técnico de pase, y tiro combinado:
El ejercicio se realiza con explosividad y
presición en la canasta en bandeja, se continúa
P
10
por el lado contrario. (Ejercicio 2)
(Ejercicio 2)
R Drible: control visual, habilidades con trabajo por las
I líneas laterales y de fondo. (Ejercicio 3)
10
N
C
I
P
A
L
Técnica Defensiva: (Ejercicio 4 y 5)
Ejercicios técnicos defensivos, el jugador 10
ofensivo recibe el pase y tira al aro el defensivo
bloque y va al rebote.
Ejercicio de tres jugadores pasándose el balón y
el defensor tratará de interceptarlo con 10
movimientos agresivos.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
46. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta
la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 4)

20

20
(ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

126

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 10
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios técnicos defensivos de estabilización del cuerpo y exigir la correcta
postura en general del cuerpo.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo del colectivismo a través de los ejercicios.

HABILIDADES

T

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. 5´
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio de desplazamientos y paradas:
5
Por pasos, (Ejercicio 1).
Pases y sus variantes y recepción:
Pase con una mano por encima de la cintura.
10
(Ejercicio 2)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual. 10
I
(Ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Un niño persigue a cualquier otro participante.
Si alguien del grupo pasa por el medio entre el perseguidor y el
perseguido, " corta el hilo " y será, ahora, el perseguido.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Cortar el hilo.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento.
(ejercicio 1)

(Ejercicio 2)

Tiros al aro:
Tiro entrada al aro en bandeja combinado con 10
(ejercicio 4)
dribling y pases. (Ejercicio 4)
Apoderamiento del balón:
5
Tumbar el balón. (Ejercicio 5)
Técnica Defensiva:
Desplazamientos:
Postura
15
Ejercicio técnico defensivo de estabilidad del
cuerpo, exigir la posición de las piernas y los
brazos cuando se hace la parada. (Ejercicio 6)
Juego: 4 vs 4 medio terreno.
15
47. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto.
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. El
primero salta al banco de un lado a otro; el segundo
ejercicio es un juego de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(Ejercicio 6)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

127

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar pase directo e indirecto con dos manos mediante rueda de pases.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 11
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección y paradas. (ejercicio 1)
Pases y sus variantes y Recepción:
Con dos manos, ejercicios de ruedas de pases.
(ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual utilizando ambas manos.
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(ejercicio 1)

10

10
10
(ejercicio 2)

Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
10
Ejercicios defensivos aplicando estabilidad del
(ejercicio 4 )
cuerpo.
El segundo ejercicio, estabilidad del cuerpo con 15
desplazamientos laterales al pase.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
En el primer ejercicio se corre 20 metros skiping, y 15 metros
sprint rápido, regresa caminando; el segundo ejercicio se
invierte, corre 20 metros skiping y 15 sprint rá.pido.
20
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series
(ejercicio 5)

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

128

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en movimiento en bandeja después de desplazamientos y pases.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 12
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección. (ejercicio 1)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
(ejercicio 2)

P
R
I
N
C
I
P
A
L Tiro: Ejercicio técnico combinado de tiro, dribling y pases.
(ejercicio 3 )
Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir cuidando
la línea de pase y regreso a su posición al alejarse el
balón.
Ejercicio defensivo con desplazamientos y estabilidad
del cuerpo con doble gardeo al lateral.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
48. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, trote rápido 50 metros, lento 50m,
rápido 50 m, lento 50m, rápido 50 metros y lento 50 metros.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

10

10

(ejercicio 3)

10

15
(ejercicio 5)

10
15

20

(ejercicio 6)

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

129

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo siguiendo al jugador que corta por la línea de fondo.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 13
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente. (ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección, paradas y recepción. (ejercicio
2)
Demarcase:
Ejercicio técnico de desmarcarse para recibir en un
lugar libre. (ejercicio 3)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
(ejercicio 4)

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 2)

5

10
(ejercicio 3)
10

10

(ejercicio 5)
Técnica Defensiva: (ejercicios 5 y 6)
Ejercicios defensivos siguiendo el corte por abajo del 10
aro.
Ejercicio técnico saliendo a la defensa por atrás del 10
jugador ofensivo.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
49. Preparación Física
Objetivo: Fuerza (transportar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, como se
aprecia son 5 ejercicios, siempre se hará en forma competitiva y
en equipos.
20 (ejercicio 6)
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

130

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 14
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo dirigido a elevar la agresividad e intercepción hacia el balón.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,pél.

T

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y pase a partir de 10
triple amenaza. (ejercicio 1)
Desmarcarse:
Ejercicio técnico para desmarcarse y recibir en un 10
lugar libre. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual utilizando ambas manos. 10
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

Tiro: ejercicio de tiro, pasar y molestar. (ejercicio 4)
Técnica Defensiva:
Ejercicios técnicos defensivos, a través del pase
en pareja, y trío, tratar de interceptar el balón
con agresividad. siguiendo la posición correcta
del defensor.
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir
cuidando la línea de pase y regreso a su posición
al alejarse el balón. (ejercicios 5 y 6)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
El primer ejercicio corre 20 metros sprint, y 15 metros
skipping rápido, regresa caminando; el segundo ejercicio
se invierte, corre 20 metros skiping y 15 sprint rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

(ejercicio 5)
10

10

20

20 (ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

131

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 15
P
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar trabajo defensivo con estabilización del cuerpo y desplazamiento defensivo lateral al
jugador que dribla.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,
pél.

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y paradas y
10
triple amenaza, para pasar. (ejercicio 1)
Pases dribling y tiro
Ejercicio técnico combinado, exigir correctos
movimientos del tiro libre, el jugador que lo
realiza, luego defiende al que recibe el rebote. 10
(ejercicio 2)
(ejercicio 2)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
10
(ejercicio 3)

Técnica Defensiva
Ejercicios técnicos defensivos, ejercicio de
estabilización del cuerpo y defensa al dribling
lateral.
Ejercicio de estabilización del cuerpo y regreso
defensivo con movimientos de piernas y brazos.
(ejercicios 4 y 5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

(ejercicio 4)
10

10

50. Preparación Física
10
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio que se inicia con carrera, se salta a los
conos con pies unidos, luego salto al banco, y salto a
la valla, srpint rápido 20 metros y se repite salto a los
(ejercicio 5)
conos, al banco y a la vallita.
25
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

132

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 16
P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios técnicos defensivos, salto a la pelota y luego del pase regreso a la
posición inicial.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,
pél.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y paradas y
triple amenaza, para pasar. (ejercicio 1)
Pases dribling y tiro:
Ejercicio técnico combinado, exigir correctos
movimientos del tiro en bandeja. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Combinado, con pases, desplazamientos y tiro al
I
aro. (ejercicio4)
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(ejercicio 1)

10

10
(ejercicio 2)
10

Técnica Defensiva:
Ejercicios técnicos defensivos, salto a la pelota y 10 ejercicio 4)
luego del pase regreso a la posición.
Ejercicio de defensa al pívot saliendo desde 10
atrás. (ejercicios 4 y 5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
20
51.
Preparación Física
Objetivo: Fuerza (halar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. El
primero, halar en pareja; el segundo ejercicio es un juego
de halar la soga de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20
ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

133

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 17

P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo al jugador sin balón que entra y sale y luego el defensa defiende el
mío y otro más.
Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos: Medio terreno. (Ejercicio 1)
Ejercicios combinados con dribling , pase y defensa:
Este ejercicio se realiza con dribling bordeando la
línea de tres, seguido por un defensa pasivo, luego
del pase al lateral, los dos corren y el que reciba el
pase ataca al aro, el otro defiende. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Ejercicio de velocidad en equipo partiendo todos a
I
la voz de mando del profesor, realizando la
N
actividad según el gráfico. (Ejercicio 3)
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(Ejercicio 1)

10

15

10 (Ejercicio 2)

Técnica Defensiva:
Ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra 10
y sale y luego el defensa defiende el mío y otro
más, que es el que dribla y regresa rápido a su
posición inicial.
Ejercicio defensivo, evitar el corte al centro y
luego recuperar ataque por la línea. (Ejercicios 4 y 10
5).
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

52. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. El
primero salta al cajón en profundidad; el segundo
ejercicio, salto a la pelota con dos pies de frente.

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.

Ejercicio 4)

20
Ejercicio 5)

3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

134

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 18
P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar el ejercicio combinado que se realiza con movimientos de dribling, desplazamientos,
defensa, pase y tiro al aro en bandeja.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento, velocidad de
reacción.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos: Medio terreno. (Ejercicio 1)
Ejercicios combinados con dribling pívot y pase.
Este ejercicio se realiza con movimientos de
dribling, defensa, pase y luego desplazamientos
con pase y ataque al aro. (Ejercicio 2)
Drible:
P
Ejercicio de velocidad en equipo, se inicia
R
bordeando la línea de tres puntos, todos a la voz de
I
mando el profesor, realizando la actividad según el
N
gráfico. (Ejercicio 3)
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(Ejercicio 1)

10

15
(Ejercicio 2)
10

Técnica Defensiva:

(Ejercicio 4)
Ejercicios de técnica defensiva, sombra al jugador
que dribla y pasan el balón, exigir los movimientos 20
defensivos correctos, de las piernas y brazos.
Ejercicio defensivo al pase entre dos y tres
jugadores, tratar de interceptar el balón con
agresividad. (Ejercicios 4 y 5)
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica.
20
En este ejercicio se realiza carrera alterna, caminando
rápido, carrera lenta y carrera rápida, a un ritmo de 150
(Ejercicio 5)
pulsaciones por minutos.
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

135

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 19
P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de técnica defensiva de estabilización del cuerpo.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos, toques de líneas.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes (trenza)
Con dos manos y recepción a la altura de la cintura
con dos y tres jugadores. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual. (ejercicio 3)
I
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(ejercicio 1)

10

10
10 (ejercicio 2)

(ejercicio 4)
Técnica Defensiva: (ejercicios 4 y 5)
Ejercicios técnicos defensivos, estabilidad del
cuerpo con desplazamientos.
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir
cuidando la línea de pase y regreso a su posición al
alejarse el balón.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
53. Preparación Física
Objetivo: Fuerza Lanzamientos
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
El premier ejercicio: lanzamiento desde cuclilla hacia
el frente y arriba y luego desde cuclilla hacia arriba y
atrás; el segundo con apoyo de un banco y lanzamiento
hacia arriba y al frente y el tercero desde cuclilla y hacia
arriba.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

10

10

15

20 (ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

136

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnica
Clase: 20
P
I
N
I
C
I
A
L

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desmarque entre dos jugadores, después en movimiento, tiro al aro.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.

HABILIDADES
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño Torre.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en dúo, uno a la defensa y otro a la ofensiva.
(Ejercicios 1 y 2).
Pases y Dribling combinados:
Ejercicios de pase y recepción parada y dribling.
Exigir rapidez en el ejercicio. (Ejercicios 3).

P
R
I
N
C
I
P
A Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro.
L
Cada jugador con un balón. Se lanza el balón hacia
delante y atrás, un bote debe cogerlo, se para en un
tiempo y debe tirar a canasta. (Ejercicio 4).
Ejercicio 4 tiros
Ejercicio para trabajar por parejas: tiro en situación
cercana a partida por el aumento de la frecuencia
cardiaca en el momento de tiro, además de trabajar las
paradas y encarar el aro. (Ejercicios 5).
Técnica Defensiva: Desplazamientos:
Ejercicios técnica defensiva para la estabilidad del
defensa que busca al ofensivo en una acción de
desbalance y luego doble gardeo. (Ejercicios 6 y 7).
Juego

con tareas:

T

5´

5´

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1).
(Ejercicios 1).

20

5

(Ejercicios 4).

(Ejercicios 5).

5

10
(Ejercicio 6)

15

15

54. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio que se inicia con carrera se salta a las vallas, luego
sprint 10 metros, seguido por carrera, salto a los conos,
skiping,, carrera rápida , carrera en zigzag,, carrera rápida 10
metros, saltos a los conos y termina con una carrera a
velocidad.

20 (Ejercicio 7)

2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.Análisis
de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento. Pase de
lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

137

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con la técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnica
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 21
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información
de los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco
y extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura
escap. , piernas y cint. , pél. Calentamiento
Especial: juego predeportivo: Arruinar cuadros.
Técnica Ofensiva: Ejercicio, (1).
Ejercicio técnico ofensivo combinado con
desplazamientos, pases, tiro y dribling. Exigir el
tiro en bandeja con dos manos en movimiento.
Técnica Defensiva:
Ejercicios defensivos aplicando
estabilidad del cuerpo, ejercicio (2).

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en "matar"
mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el cuadrado propio a
los jugadores que se encuentran en un cuadrado distinto. El "muerto" se
incorpora al cuadrado desde que le han matado. El juego finaliza cuando
todos están en el mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad
de reacción.
Ejercicio(1)

10

10

Ejercicio(3)

Ejercicio(4)

Táctica Ofensiva: Ejercicio(3)
Superioridad numérica 2 vs 1, el jugador más
10
atrasado con el balón, al realizar el pase al más
adelantado se quedará en la línea de tiro libre.
Ejercicio táctico, cambio de forma de 10
cuadrilátero y bloqueo. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva: Ejercicio, (5).
Ejercicio táctico defensivo, reacción a la 15
pantalla con cambio de jugador a la defensa.
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

15

Ejercicio(5)
55. Preparación Física
Objetivo: velocidad a la resistencia.
Ejercicio de carrera rápida 15 metros, luego skiping
20 metros, seguidos saltos con dos pies 10 metros y 20
regreso en trote lento; el segundo ejercicio, carrera
rápida en zigzag 20 metros, camina 5 metros y
sprint 10metros.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de
entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

138

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 22
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. , pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling,, pase, desplazamientos
y tiro libre y de media distancia: Ejercicio (1)
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico de 1 vs 1: Ejercicio (2)

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en
"matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
Ejercicio (1)

10

10

P
R
I
N
C
I
Ejercicio (3)
P
A
L Táctica Ofensiva
Superioridad numérica 2 vs 1, el jugador más
10
atrasado con el balón, al realizar el pase al más
adelantado, se quedará en la línea de tiro libre.
Ejercicio táctico, cambio de forma de cuadrilátero y 10
bloqueo. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva: Ejercicio, (5).
10
Ejercicio táctico defensivo, reacción a la pantalla con
cambio de jugador a la defensa. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

56. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y
lenta la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio (4)

15
Ejercicio (5)

25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

139

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Trabajar en los estudiantes el manejo de la técnica del balón con énfasis en la triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 23
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. , pél.

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases van
avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a otro
participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se une a los
dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite correr con el
balón.
Ejercicio (1)

Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling,, pase,
10
desplazamientos y tiro libre y de media distancia.
Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo: llevar al jugador 10
ofensivo hacia la línea lateral, con movimientos de
P
piernas. Ejercicio, (2).
R
I
N
C
I
P
Ejercicio (3)
A
L

Ejercicio (4)

Táctica Ofensiva:
10
Superioridad numérica 2 vs 1, el jugador más
atrasado con el balón al realizar el pase al más
adelantado se quedará en la línea de tiro libre.
10
Ejercicio táctico, cambio de forma de cuadrilátero
y bloqueo. Ejercicio, (4).
15
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, 2 vs 1. Ejercicio, (5).
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
57. Preparación Física
Objetivo: fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
En el primer ejercicio es halar palos o sogas con las
dos manos, y en el segundo ejercicio, halar soga por
las cuatro esquinas y tratar de tocar el cono u objeto
señalado.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio (5)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

140

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Trabajar en los estudiantes el manejo de la técnica del balón con énfasis en la triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 24
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
I Formación del grupo y presentación e información de
Funcionalidad: Habilidades específicas.
N los objetivos y actividades de la clase de
I entrenamiento.
5´ Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases van
C Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a otro
I articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
A extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. , 5´ participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se une a los
dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite correr con el
L piernas y cint. , pél.
balón.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio (1)
10
Ejercicio técnico de dribling,, pase
desplazamientos y tiro libre y de media distancia:
Ejercicio, (1).
10
Técnica Defensiva:
Ejercicio: seguir al jugador que corta por debajo
del aro, evitar que reciba. Ejercicio, (2).
P
R
I
N
C
I
P
Ejercicio (3)
Ejercicio (4)
A
L
Táctica Ofensiva:
Superioridad numérica 2 vs 1, el jugador más
atrasado con el balón, al realizar el pase al más
adelantado, se quedará en la línea del poste bajo.
Movimientos de tres jugadores en la parte
delantera con pantalla y pase. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva.

10

10
15

Ejercicio táctico defensivo, 2 vs 1. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

15

58. Preparación Física
Objetivo: fuerza

Ejercicio (5)

El primer ejercicio se inicia con carrera en zigzag, 20
metros, camina 10 metros y sprint rápido 10 metros, 20
luego realiza skiping 10 metros, el segundo ejercicio
realiza sprint rápido de 10 metros, camina 10 metros
y sprint 10 metros regresa caminando.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

141

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Trabajar en los estudiantes el manejo de la técnica del balón con énfasis en la triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 25
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. , pél.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling,, pase,
10
desplazamientos y tiro libre y de media distancia.
Ejercicio, (1).
10
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo, saliendo por detrás,
para impedir el ataque del ofensivo. Ejercicio, (2).
P
R
I
N
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balónalón contacto.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se une a
los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite correr con
el balón.
Ejercicio (1)

Ejercicio (3)

Táctica Ofensiva:
Superioridad numérica 2 vs 1: el jugador más
atrasado con el balón, al realizar el pase al más
adelantado, se quedará en la línea del poste bajo.
Ejercicio (3)
Ejercicio cambio de forma y bloqueo. Ejercicio,
(4).
Táctica defensiva:
Táctica defensiva 2 vs 2 siguiendo al jugador
ofensivo que corta a abrir la defensa. Ejercicio,
(5).

Ejercicio (4)

10

10

Ejercicio (5)

15

Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
59. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a
180 pulsaciones por minutos, carrera rápida 200
metros y lenta la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

142

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Exigir la correcta posición y postura en la parada por pasos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediantes ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo del colectivismo a través de los ejercicios.
táctico
Clase: 26
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I Formación del grupo y presentación e información de
Participan: 20 alumnos
Un niño persigue a cualquier otro participante.
N los objetivos y actividades de la clase de
I entrenamiento.
5´ Si alguien del grupo pasa por el medio entre el perseguidor y el
perseguido, " corta el hilo " y será, ahora, el perseguido.
C Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Cortar el hilo.
I articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
L extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. , 5´ Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento.
piernas y cint. , pél.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio (1)
10
Ejercicio técnico de dribling, pase,
desplazamientos y tiro libre y de media distancia.
Ejercicio, (1).
10
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo de los postes, el
P
jugador base realiza un pase a cualquiera de los
R
jugadores colocados en el poste bajo, el que recibe
I
ataca y el otro defiende. Ejercicio, (2).
N
C
I
P
Ejercicio (3)
Ejercicio (4)
A
L

Táctica Ofensiva.
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio, cambio de forma de cuadrilátero y
10
bloqueo. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
10
Táctica defensiva 2 vs 2 siguiendo al jugador
ofensivo que corta para cerrar la defensa. Ejercicio
(5).
15 Ejercicio (5)
Juego: 4 vs 4 medio terreno.

60. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. El
primero, salta al banco de un lado a otro; el segundo
ejercicio es un juego de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

143

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 27
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. ,
pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling,, pase, desplazamientos y
tiro libre y de media distancia. Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico: defensa al jugador, pívot por detrás,
luego de recibir pase del base. Ejercicio, (2).

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en
"matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
Ejercicio (1)

5

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

Táctica Ofensiva:
Táctica ofensiva, desmarcarse para recibir en un área
limitada. Ejercicio, (3).
Ejercicio: cambio de forma de cuadrilátero y bloqueo.
10
Ejercicio (2)
Táctica defensiva:
10
Ejercicio táctico defensivo 3 vs 2, cerrando al jugador
por el centro y desplazamiento rápido al primer pase.
Ejercicio (5)
15 Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
15
Objetivo: Velocidad
En el primer ejercicio corre 20 metros skiping, y 15 25
metros sprint rápido, regresa caminando; en el segundo
ejercicio se invierte, corre 20 metros skiping y 15 sprint
rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

144

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 28
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling,, pase, desplazamientos y
tiro de media distancia. Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico de pase, dos jugadores contra uno,
exigir trabajo de piernas y brazos. Ejercicio (2)

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en
"matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
Ejercicio (1)

10

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

Táctica Ofensiva:
10
Táctica ofensiva desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio de táctica defensiva, cambio de forma de
10
cuadrilátero y bloqueo. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva:
10
Ejercicio táctico defensivo 2 vs 3. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto:

3 Vs 3 medio terreno.

15

61. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, trote rápido 50 metros, lento
50m, rápido 50 m, lento 50m, rápido 50 metros y lento 50
metros.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio (5)

25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

145

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 29
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase, desplazamientos y
tiro de media distancia: Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir cuidando la
línea de pase y regreso a su posición al alejarse el balón.
Ejercicio, (2).

5´

5´

10

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

F
I
N
A
L

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en
"matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción
Ejercicio (1)

Ejercicio (3)

Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio, cambio de forma de cuadrilátero y bloqueo.
Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
Ejercicio táctico defensivo 3 vs 3, con movimientos y
cambio de jugador. Ejercicio, (4).

10

Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
62. Preparación Física
Objetivo: Fuerza (transportar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, como se
aprecia son 5 ejercicios, siempre se hará en forma
competitiva y en equipos.
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

15

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio (4)

10

15

Ejercicio (5
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

146

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Trabajar en los estudiantes el manejo de la técnica del balón con énfasis en la triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 30
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap.
piernas y cint. pél.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase desplazamientos 10
y tiro de media distancia: Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio de estabilidad del cuerpo con
10
desplazamientos laterales. Ejercicio, (2).
P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Táctica Ofensiva
Táctica defensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio táctico defensivo, bloqueo después del
tiro. Ejercicio (4)
Táctica defensiva
Ejercicio táctico defensivo 2 -3 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador según la
direccion de la pelota. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
El primer ejercicio corre 20 metros sprint, y 15
metros skipping rápido, regresa caminando, en el
segundo ejercicio se invierte, corre 20 metros skiping
y 15 sprint rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoParticipan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases van
avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a otro
participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se une a los
dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite correr con el
balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Ejercicio (1)

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio (4)

10
10

20
10 Ejercicio (5)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

147

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Trabajar en los estudiantes el manejo de la técnica del balón con énfasis en la triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 31
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase desplazamientos 10
y tiro libre y de media distancia: Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva
Ejercicio técnico de estabilidad del cuerpo con
10
desplazamientos laterales. Ejercicio, (2).
P
R
I
N
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases van
avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a otro
participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se une a los
dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite correr con el
balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Ejercicio (1)

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

Táctica Ofensiva
10
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio táctico ofensivo, pantalla interior.
10
Ejercicio (4)
Tactica defensiva
Ejercicio táctico defensivo 2 -3 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador, según la 20
dirección de la pelota. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Ejercicio (5)
20
63. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio que se inicia con carrera, se salta a los conos 20
con pies unidos, luego salto al banco, y salto a la
valla, srpint rápido 20 metros, y se repite salto a los
conos, al banco y a la vallita.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves.Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

148

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Trabajar en los estudiantes el manejo de la técnica del balón énfasis en la triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 32
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase,
desplazamientos y de media distancia: Ejercicio,
(1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo con desplazamientos
de frente y de espalda. Ejercicio, (2).

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoParticipan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases van
avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a otro
participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se une a los
dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite correr con el
balón.
Ejercicio (1)

10

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse.
Ejercicio táctico ofensivo, pantalla exterior.
Táctica defensiva
Ejercicio táctico defensivo 1 vs 2.

Ejercicio (4)

10
10
15
15

Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
64.
Preparación Física
Objetivo: Fuerza (halar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. El
primero, halar en pareja; el segundo ejercicio es un
juego de halar la soga de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves. Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

20 Ejercicio (5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

149

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
táctico
Clase: 33
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo:
Blancos y Negros.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase,
desplazamientos y tiro de media distancia:
Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico de entrar y salir, salto a la pelota
en defensa pasiva. Ejercicio (2)

5´

5´

Ejercicio (1)
10

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio táctico, pantalla en movimiento.
Ejercicio (4)
Táctica defensiva
Ejercicio táctico defensivo 1-2-2 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos, jugador por jugador, según la
dirección de la pelota. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
65. Preparación Física
66. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura el
primero alta al cajón en profundidad, el segundo
ejercicio salto a la pelota con dos pies de frente.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2 equipos
enfrentados en línea, a 3 metros de distancia. Un equipo es de " blancos " y
otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su espalda, su línea de fondo
que limita el campo de juego. El profesor dice el nombre de un equipo, y
sus componentes han de salir en persecusión de los del otro equipo. Para
escapar deberán cruzar su línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado
queda eliminado.

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves.Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio (4)

10
10

20
Ejercicio (5)
10

20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

150

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Unid: Técnico EDUC.ATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
táctico.
Clase: 34
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento
Ejercicios de calentamiento, lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos
y Negros.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase, desplazamientos y 10
tiro de media distancia: Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo de entrada y salida según 10
posición de la pelota. Ejercicio (2)
P
R
I
N
C
I
P
A
L Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio táctico ofensivo, pantalla exterior.
Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
Táctica defensiva 2 vs 2 siguiendo al jugador
ofensivo que corta, abrir la defensa. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2 equipos
enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es de " blancos "
y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su espalda, su línea de
fondo que limita el campo de juego. El profesor dice el nombre de un
equipo, y sus componentes han de salir en persecusión de los del otro
equipo. Para escapar deberán cruzar su línea de fondo sin ser tocados. El
que es tocado queda eliminado.
Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento, velocidad de reacción.
Ejercicio (1)

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

10
10

15
15

Preparación Física
Ejercicio (5)
Objetivo: Resistencia aeróbica.
20
En este ejercicio se realiza carrera alterna, caminando
rápido, carrera lenta y carrera rápida, a un ritmo de 150
pulsaciones por minutos,
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

151

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
táctico.
Clase: 35
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos
y Negros. Funcionalidad: Velocidad de
desplazamiento, velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase desplazamientos y
tiro libre y de media distancia: Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo de entrar y salir cuidando
la línea de pase y regreso a su posición al alejarse el
balón. Ejercicio (2)

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2 equipos
enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es de " blancos "
y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su espalda, su línea de
fondo que limita el campo de juego. El profesor dice el nombre de un
equipo, y sus componentes han de salir en persecución de los del otro
equipo. Para escapar deberán cruzar su línea de fondo sin ser tocados. El
que es tocado queda eliminado.
Ejercicio (1)

10

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Pantalla y corte ofensivo. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
Táctica defensiva 2 vs 2 siguiendo al jugador,
ofensivo que corta, verrar la defensa. Ejercicio, (5).

Ejercicio (4)

10
10

20

Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
10
67. Preparación Física
Objetivo: Fuerza Lanzamientos
Ejercicio (5)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
El premier ejercicio, lanzamiento desde cuclilla hacia
el frente y arriba y luego desde cuclilla hacia arriba y
20
atrás; el segundo con apoyo de un banco y lanzamiento
hacia arriba y al frente y el tercero desde cuclilla y hacia
arriba.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves.Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

152

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Exigir la correcta posición y postura en la parada por pasos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico.
Clase: 36
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél. Calentamiento Especial: juego
predeportivo: El niño Torre. Funcionalidad: Habilidades
específicas.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase, desplazamientos y
tiro de media distancia: Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico, evitar el corte al pívot y luego
recuperación por la línea. Ejercicio, (2).

5´

5´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo, a
cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por ningún
participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa fuera de la línea
de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el balón hasta llegar a
encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este se podrá mover a lo largo de
la línea de fondo colaborando para encestar los lanzamientos de sus
compañeros.
Ejercicio (1)

10

10

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

Táctica Ofensiva
10
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
10
Táctica ofensiva, ataque 3 vs 2 por el centro.
Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
Táctica defensiva 2 vs 3 cerrando ataque por el 15
centro. Ejercicio, (5).
Juego con tareas.
68. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio que se inicia con carrera saltando a las vallas,
luego sprint 10 metros, seguido por carrera, salto a los
conos, skiping, carrera rápida , carrera en zigzag,
carrera rápida 10 metros, saltos a los conos y termina
con una carrera a velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15
Ejercicio (5)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

153

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Exigir la correcta posición y postura en la parada por pasos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico
Clase: 37
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información
de los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento. Ejercicios de calentamiento:
lubricación de las articulac. , cuello, brazos, extrem
superiores, tronco y extrem. infer. Estiramientos:
brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: El
niño Torre. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase,
desplazamientos y tiro de media distancia:
Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva:
Ejercicio técnico defensivo de driblin y pase
P
siguiendo la sombra del jugador con el balón.
R
Ejercicio, (2).
I
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Táctica ofensiva 3 vs2, por las líneas.
Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
Ejercicio de táctica defensiva presionando al
jugador que tiene el balón, saliendo al posible
pase. Ejercicio, (5).
Juego:
4 vs 4 medio terreno.
69. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza.
Ejercicio que se inicia con carrera, salto a las
vallas, luego sprint 10 metros, seguido por carrera,
salto a los conos, skiping, carrera rápida , carrera
en zigzag, carrera rápida 10 metros, saltos a los
conos y termina con una carrera a velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves.Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de
entrenamiento. Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo, a cuatro
metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por ningún participante.
Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa fuera de la línea de fondo. Los
jugadores del mismo equipo se pasarán el balón hasta llegar a encestar en el aro que
portará el "niño-torre". Este se podrá mover a lo largo de la línea de fondo
colaborando para encestar los lanzamientos de sus compañeros.
Ejercicio (1)

10

10

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

10
10

15
15
Ejercicio (5)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

154

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Exigir la correcta posición y postura en la parada por pasos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico
Clase: 38
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de
entrenamiento. Ejercicios de calentamiento:
lubricación de las articulac. , cuello, brazos, extrem
superiores, tronco y extrem. infer. Estiramientos:
brazos y cintura escap. Piernas y cint. pél
Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño
Torre. Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva:
Ejercicio técnico de dribling, pase,
desplazamientos y tiro de media distancia:
Ejercicio, (1).
Técnica Defensiva
Ejercicio técnico defensivo, evitar que el jugador
P
ofensivo reciba el balón en un área limitada.
R
Ejercicio, (2).
I
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Táctica Ofensiva
Táctica ofensiva, desmarcarse. Ejercicio, (3).
Ejercicio táctico, 3 vs 2 atacando por el centro con
pase al poste bajo. Ejercicio, (4).
Táctica defensiva
Ejercicio táctico defensivo 3 vs 3 sin cambio de
jugador. Ejercicio, (5).
Juego:

4 vs 4 medio terreno.

70. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto.
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
Salta al cajón en profundidad, y salto a las vallas
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes
suaves.Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´
´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo, a cuatro
metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por ningún participante.
Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa fuera de la línea de fondo. Los
jugadores del mismo equipo se pasarán el balón hasta llegar a encestar en el aro
que portará el "niño-torre". Este se podrá mover a lo largo de la línea de fondo
colaborando para encestar los lanzamientos de sus compañeros.
Ejercicio (1)

10

10

Ejercicio (3)

Ejercicio (4)

10
10

10

15 Ejercicio (5)
25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

155

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo defensa al pase de dos y tres jugadores.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Lanzar y empujar pelotas medicinales para el desarrollo de la fuerza en los deportistas.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Mostrar disciplina y compañerismo en las actividaes de la clase.
táctico
Clase: 39
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Ciego.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Un niño monta a la espalda de su compañero que hace de ciego. El
ciego lleva los ojos cerrados. El que va montado indica al ciego por
dónde debe ir. Las parejas que chocan son eliminadas. Se delimita
previamente un espacio de juego más bien pequeño.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio 1)
Amagos:
10
Cambio de velocidad y dirección. (ejercicio1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes
10
Pase entre dos jugadores. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual, a todo
I
10
terreno, con ambas manos. (ejercicio 3)
N
C
(ejercicio 2)
I
P
A
L

Táctica ofensiva
Ataque 3 vs 2 por el centro, variante 1cuando los 10
jugadores se pegan a los ofensivos laterales.
(ejercicio 4 )
(ejercicio 4)
Táctica defensiva:
Ejercicio combinado táctica ofensiva y defensiva 1vs1,
combinado con pases, driblin, desplazamientos y tiro con 15
defensa. (ejercicio 6 )
Juego :

4 vs 4 medio terreno

71. Preparación Física
Objetivo: Fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

20

(ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

156

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tirar bajo el aro en movimiento, después de recibir un pase de pecho.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Correr tramos cortos para mejorar la velocidad en los deportistas.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Manifestar colectivismo y respeto por las reglas en el juego de baloncesto.
táctico
Clase: 40
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Amagos:
5
Cambio de velocidad y dirección. (ejercicio1)
Pases y sus variantes:
Ejercicio de pase y desplazamientos. (ejercicio 2) 5
Drible:
P
Habilidades con drible, sin control visual, a todo 5
R
terreno, con ambas manos. (ejercicio 3)
I
N
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego predeportivo: Ciego.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Un niño monta a la espalda de su compañero que hace de ciego. El
ciego lleva los ojos cerrados. El que va montado indica al ciego por
donde debe ir. Las parejas que chocan son eliminadas. Se delimita
previamente un espacio de juego más bien pequeño.
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro en bandeja con dos manos. 10
(ejercicio 4)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo 3vs2, cuando los defensa
cierran el centro. (ejercicio 5)
10 (ejercicio 5 )
Táctica defensiva:
Ejercicio combinado, táctica ofensiva y defensiva 1vs1,
combinado con pases, driblin, desplazamientos y tiro con 15
defensa. (ejercicio 6 )
Juego:

4 vs 4 medio terreno.

15

Preparación Fisica
Objetivo: Velocidad
En el primer ejerciocio se inicia con carrera rápida de 10
metros, Skiping 20 metros, camina 5 metros, saltos con un
pie 10 metros y regresa en trote lento; el segundo ejercicio es 25
carrera en zigzag rápida en 20 metros, camina cinco metros y
(ejercicio 6)
realiza sprint 15 metros.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

157

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio con amagos, cambios de ritmo con obstáculo ante un defensor.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Correr tramos medios para mejorar la resistencia a la velocidad en los deportistas.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Educar cualidades de la personalidad.
táctico
Clase: 41
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

5´

5´
Técnica Ofensiva:
Amagos:
Cambio de ritmos y dirección con obstáculo.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Recepción:
Por encima de la cabeza en desplazamiento.
(Ejercicio 2)
Drible:
Habilidades con drible sin control visual.
(Ejercicio 3)

(Ejercicio 1)

4 vs 4 medio terreno.

72. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta
la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

Ejercicio 2)

5
10
5

10
( (Ejercicio 4

Tiro: Ejercicio combinado, de pase, desplazamientos y 10
tiro en bandeja. (Ejercicio 4)
Tactica ofensiva:
Ejercicio 3vs2, cuando la defensa se carga a un 10
solo lado. (Ejercicio 5)
Táctica defensiva:
Defensa contra el corte de tijera, los jugadores se
desplazan juntos con sus oponentes y cuando se 10
percatan del cruce gritan cambio. (ejercicio 6 )
Juego:

Calentamiento Especial: juego, Círculo que Lucha.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Los participantes están cogidos de la mano, en círculo, con un aro en
medio.
Tirando de los brazos y evitando tocar el aro tienen que conseguir que
los compañeros de juego lo pisen.

Ejercicio 5)

10

20
(Ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

158

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Pase de pecho con dos manos, partiendo de la posición de triple amenaza.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Empujar y trabajar con pelotas medicinales para el mejoramiento de la fuerza en los
Unid: Técnico deportistas.Mejorar la rapidez mediante ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Mostrar disciplina ante las actividades fundamentales de la clase.
Clase: 42
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint.
pél.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos a todo terreno. (ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Recepción
Con dos manos a la altura del pecho. (Ejercicio
2)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual.
I
(Ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I

5´

5´

Calentamiento Especial: juego, Círculo que Lucha.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Los participantes están cogidos de la mano, en círculo, con un aro en
medio.Tirando de los brazos y evitando tocar el aro tienen que
conseguir que los compañeros de juego lo pisen.
(Ejercicio 1)

5
5
5
(Ejercicio 2 )

(Ejercicio 4)

10
Tiro: Lanzarse el balón el mismo jugador, recibir y tiro al
aro. (Ejercicio 4)
10
(Ejercicio 5 )
Táctica ofensiva:
Ejercicio de ataque 3vs2 cuando los jugadores se
quedan parados atrás. (Ejercicio 5)
Táctica defensiva:
15
Ejercicio de salto y cambio de jugador, los defensores
hablan continuamente sobre los cambios de jugadores.
(Ejercicio 6 )
15
Juego: 4 vs 4 medio terreno.

73. Preparación Física
Objetivo: Fuerza
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

25
(Ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

159

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro al aro desde diferentes posiciones después de un pase.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Correr tramos intermedios a un 70% de velocidad para el desarrollo de la resistencia a la
Unid: Técnico velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Manifestar compañerismo y colectivismo a través del juego de baloncesto.
Clase: 43
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Amagos:
5
Cambio de ritmos y dirección. (ejercicio 1)
Manejo del Balón:
5
Pases y sus variantes
Pase rueda con dos manos. (Ejercicio 3)
P Drible:
R
Habilidades con drible sin control visual. 5
I
(Ejercicio 5)
N
C
I
P
A
L

Calentamiento Especial: juego Círculo que Lucha.
Funcionalidad: Fuerza
Participan: 20 alumnos
Los participantes están cogidos de la mano, en círculo, con un aro en
medio.
Tirando de los brazos y evitando tocar el aro tienen que conseguir que
los compañeros de juego lo pisen.
(Ejercicio 1)

(Ejercicio 2 y 3)

Tiro: Ejercicio técnico, 4 tiros desde diferentes posiciones. 10
Táctica ofensiva:
Ejercicio de ataque 3vs1, cuando el jugador defensivo 10
(Ejercicio 5 )
salta al balón. (Ejercicio 5 )
Táctica defensiva:
Los jugadores defensores se colocan en línea paralela, 15
uno va al balón y el otro cuida el centro como indica la
figura. (Ejercicio 6 )
Juego:

4 vs 4 medio terreno.

74. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta
la misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento. Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

15

25
(Ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

160

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar defensa personal al jugador que corta por la línea de fondo.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Lanzar objetos para desarrollar la fuerza en los deportistas.
táctico
EDUCATIVO: Educar cualidades básicas en la personalidad.
Dep: Baloncesto
Clase: 44
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, balón contacto
orientado al balón.

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio.
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.

Técnica Ofensiva:
(ejercicio1)
Técnica de los desplazamientos
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
5
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
5
Cambio de dirección, entre aros. (ejercicio2)
Pases y sus variantes
P
Pases con dos manos, con desplazamientos rápidos y 5
R
paradas. (ejercicio3)
(ejercicio2)
I Drible:
N
10
Con control visual. (ejercicio4 )
C
I
P
A
L

(ejercicio3)

(ejercicio5)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de ataque 3vs2, con pantalla 10
después del pase. (ejercicio 5 )
Táctica defensiva:
Defensa contra el corte de tijera, los jugadores se desplazan
juntos con sus oponentes y y cuando se percatan del cruce 15
gritan cambio. (ejercicio 6 )
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
15
75. Preparación Física
Objetivo: Fuerza Lanzamientos
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, lanzamientos
al cesto y a los bolos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

(ejercicio 6)
25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

161

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar amago con cambio de dirección ante un defensa.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad con ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Formar cualidades básicas en la personalidad.
Dep: Baloncesto
Clase: 45
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contacto,
orientado al balón.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura.
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja), (ejercicio 1).
Amagos:
Cambio de dirección, (ejercicio2).
Pases y sus variantes
Pases con dos manos, con desplazamientos y paradas.
(ejercicio3)
Drible:
Con control visual, (ejercicio4).

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio1)

5

5
5

(ejercicio2)

(ejercicio3)

5

(ejercicio 5)

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de ataque 3 vs 2, con pase y 10
pantalla. (ejercicio4)
Táctica defensiva. (ejercicios 5 y 6)
Ejercicio táctico defensivo 1-2-2 a partir de los movimientos
básicos, demostrar y aplicar movimientos, jugador por 20
jugador, según la dirección de la pelota. Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

15

Preparación Física
Objetivo: Velocidad
El priner ejercicio se inicia con carreras rápidas 20 metros
desde la posición de sentado, parado y acostado, el regreso se 25
realiza a trote lento; el segundo ejercicio se realiza a máxima
velocidad en zigzag a una distancia de 30 metros, se regresa 5
metros caminando y sprint rápido 10 metros.

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

(ejercicio 6)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

162

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en bandeja en movimiento después de burlar al defensa y recibir el pase.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad con ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Formar cualidades básicas en la personalidad.
Dep: Baloncesto
Clase: 46
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, balón contacto,
orientado al balón.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Carrera de frente (Juego de ejercicio de relevo en
pareja). (ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección, entre obstáculos. (ejercicio2)
Drible:
P
Combinado, con pases, desplazamientos. (ejercicio 3)
R
I
N
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio
5´ Material: un balón
Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno
amplio pero delimitado.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio1)
5

5
5

(ejercicio2)

(ejercicio4)

Tiro:

Ejercicios técnicos de tiro en pareja, 5 en cada aro. 10 (ejercicio 5)
(ejercicio4)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo 3 vs 3, con corte al aro. 15
(ejercicio4)
15
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo 1-3-1 a partir de los movimientos
básicos, demostrar y aplicar movimientos, jugador por
jugador, según la dirección de la pelota. Ejercicio, (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
10
76. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
(ejercicio 6)
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta la
misma distancia.
25
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

163

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 47
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I Formación del grupo y presentación e información de los
Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste en
N objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
I Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
5´ "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
C cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
I Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
A Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
5´ matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
L cuadros.
Técnica Ofensiva:
(Ejercicio 1)
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
5
Ejercicios de sombra fintas y amagos. (Ejercicio 1)
Pase y Recepción:
Ejercicio la estrella pase arriba de la cintura,
5
combinado con driblin y pases. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
5
Con control visual y habilidades. (Ejercicio 3)
I
Ejercicio, el gato y el ratón.
(Ejercicio 2)
(Ejercicio 4)
N
C
I
P
A
L

Tiro:

10
Ejercicio técnico del tiro combinado con pasar y
(ejercicio 5)
molestar.
Técnica ofensiva:
15
Ejercicio táctico ofensivo 3 vs 3, con corte al aro.
(ejercicio4)
Táctica defensiva:
10
Ejercicio táctico defensivo 2-1-2, a partir de los movimientos
básicos, demostrar y aplicar movimientos, jugador por
jugador, según la dirección de la pelota. Ejercicio, (5).
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Desarrollo de la fuerza.
Se realizan ejercicios de lanzamiento de la pelota medicinal de
2.5 kg, salto sobre el balón y tracción de la soga.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

25 (ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

164

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en movimiento en bandeja tras molestar pasivamente el defensor.
Unidad: Técnico CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 48
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Amagos:
Ejercicios, cambio de dirección, parada y pase en
desplazaientos. (Ejercicio 1)
Pases y sus variantes:
Con dos manos, pívot y pases. (Ejercicio 2)
Drible:
P
Con control visual y habilidades, combinado con
R
desplazamientos y tiro al aro. (Ejercicio 4)
I
N
C
I
P
A
L

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(Ejercicio 1)

5

5
5
(Ejercicio 2)

(Ejercicio 3)

Tiro:
Ejercicio técnico de tiro con dribling y
(ejercicio 5)
desplazamientos.
Técnica ofensiva:
10
Ejercicio táctico ofensivo 3 vs 3, con corte al aro.
(ejercicio4)
Táctica defensiva:
15
Ejercicio táctico defensivo 2-1-2 a partir de los movimientos
básicos, demostrar y aplicar movimientos, jugador por
jugador, según la dirección de la pelota. Ejercicio, (5).
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

77. Preparación Física

10

Objetivo: velocidad a la resistencia.
(ejercicio 6)
Ejercicio de carrera rápida 15 metros, luego skiping 20 metros, 25
seguidos saltos con dos pies 10 metros y regreso en trote lento;
el segundo ejercicio, carrera rápida en zigzag 20 metros, camina
5 metros y sprint 10metros..
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

165

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de defensa al jugador sin balón que entra y sale y luego defiende el mío y
Unidad: Técnico –
otro más.
táctico
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Dep: Baloncesto
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 49
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Ejercicios de sombra fintas y amagos. (Ejercicio 1) 8
Pase y Recepción:
Arriba de la cintura, combinado con pases.
7
(Ejercicio 2)
P Drible:
R
5
Con control visual y habilidades. (Ejercicicio 3)
I
N
C
I
P
A
L
Tiro:
Ejercicio técnico de tiro en bandeja combinado con
dribling.
10
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo 3 vs 3, con corte al aro.
(ejercicio 4)
10
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos 15
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
10
78. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
25
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, carrera rápida 200 metros y lenta la
misma distancia.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(Ejercicio 1)

(Ejercicio 2)

(Ejercicio 4)

(ejercicio 5)

(ejercicio 6)

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

166

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Realizar pase directo e indirecto con dos manos mediante rueda de pases.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 50
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.

Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección, (ejercicio 1).
Pases y sus variantes y Recepción:
Con dos manos, ejercicios de ruedas de pases
(ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual utilizando ambas manos.
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo, contraataque 5vs0, correr por su
carril. (Ejercicio 5 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo presión 2-2-1 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
El primer ejercicio corre 20 metros skiping, y 15 metros sprint
rápido, regresa caminando, el segundo ejercicio se invierte
corre 20 metros skiping y 15 sprint rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde
el cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un
cuadrado distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde
que le han matado. El juego finaliza cuando todos están en el
mismo cuadrado. Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de
reacción.
(ejercicio 1)

10

10

5
(ejercicio 2)

10

(ejercicio 4 )

15

15

25 (ejercicio 5)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

167

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Tiro en movimiento en bandeja después de desplazamientos y pases.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 51
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Amagos:
Cambio de dirección, (ejercicio 1).
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
(ejercicio 2)

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción
(ejercicio 1)

5

5

P
R
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L Tiro: Ejercicio técnico combinado de tiro, dribling y pases.
10
(ejercicio 3 )
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de equipo, con pases y 15
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 5 )
(ejercicio 5)
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 2-2-1 a partir de los 15
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno

15

79. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la velocidad.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 160 a 180
pulsaciones por minutos, trote rápido 50 metros, lento 50m,
rápido 50 m, lento 50m, rápido 50 metros y lento 50 metros.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

25
(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

168

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo siguiendo al jugador que corta por la línea de fondo.
Unidad: Técnico –
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Dep: Baloncesto
Clase: 52
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo, Arruinar
cuadros.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Carrera de frente
Amagos:
Cambio de dirección, paradas y recepción. (ejercicio
1)
Demarcase:
Ejercicio técnico de desmarcarse para recibir en un
lugar libre. (ejercicio 2)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
(ejercicio 3)

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de equipo, con pases y
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 5 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 1-2-1-1 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la direccion de la pelota.
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
80. Preparación Física
Objetivo: Fuerza (transportar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura, como se
aprecia son 5 ejercicios, siempre se hará en forma competitiva y
en equipos.
2 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Distribuir a los grupos en 4 espacios cuadrados. El juego consiste
en "matar" mediante lanzamientos efectuados con la pelota desde el
cuadrado propio a los jugadores que se encuentran en un cuadrado
distinto. El "muerto" se incorpora al cuadrado desde que le han
matado. El juego finaliza cuando todos están en el mismo cuadrado.
Funcionabilidad: Lanzamiento. Velocidad de reacción.
(ejercicio 1)

5
5

10
(ejercicio 2)
5

(ejercicio 5)
10

20

10

(ejercicio 6)
25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

169

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo dirigido a elvar la agresividad e intercepción hacia el balòn.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
táctico
Clase: 53
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

5´

5´

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y pase a partir de
5
triple amenaza. (ejercicio 1)
Desmarcarse:
Ejercicio técnico para desmarcarse y recibir en un
5
lugar libre. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual utilizando ambas manos. 5
I
(ejercicio 3)
N
C
I
P
A
L

Tiro: ejercicio de tiro, pasar y molestar. (ejercicio 4)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de equipo, con pases y
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 5 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 2-3 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Velocidad
En el primer ejercicio corre 20 metros sprint, y 15 metros
skipping rápido, regresa caminando; el segundo ejercicio
se invierte, corre 20 metros skiping y 15 sprint rápido.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5

Calentamiento Especial: juego predeportivo balón contactoParticipan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas
(ejercicio 1)

(ejercicio 2)

(ejercicio 4)

(ejercicio 5)

15

15

15
25
(ejercicio 6)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

170

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar trabajo defensivo con estabilización del cuerpo y desplazamiento defensivo lateral al
Dep: Baloncesto
jugador que dribla.
Unid: Técnico CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
Clase: 54
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo, balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y paradas y
5
triple amenaza, para pasar. (ejercicio 1)
Pases dribling y tiro
Ejercicio técnico combinado, exigir correcto
movimientos del tiro libre, el jugador que lo
realiza luego defiende al que recibe el rebote. 10
(ejercicio 2)
(ejercicio 2)
Drible:
Con control visual utilizando ambas manos.
5
(ejercicio 3)

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de equipo, con pases y
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 4 )
Táctica Defensiva:
Ejercicio táqctico defensivo, presión 2-3 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio, (5).
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
81. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que se inicia con carrera, salto a los conos con
pies unidos, luego salto al banco, y salto a la valla, srpint
rápido 20 metros, y se repite salto a los conos, al banco y a
la vallita.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones

(ejercicio 4)
15

15

15

(ejercicio 5)
25

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

171

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios técnicos defensivos, salto a la pelota y luego del pase regreso a la posición
Dep: Baloncesto
inicial.
Unid: Técnico CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad para ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Formar en los alumnos el colectivismo.
Clase: 55
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac.
, cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél
Funcionalidad: Habilidades específicas.

5´

5´

Calentamiento Especial: juego predeportivo, Balón contacto.
Participan: 20 alumnos
Dos alumnos empiezan el juego siendo los cazadores. Mediante pases
van avanzando. Tratan, con el balón agarrado y sin soltarlo, de tocar a
otro participante. El que resulta tocado se convierte en cazador y se
une a los dos anteriores hasta que no queda ninguno. No se permite
correr con el balón.
(ejercicio 1)

Técnica Ofensiva:
Manejo del Balón:
Ejercicios de desplazamientos y paradas y
5
triple amenaza, para pasar. (ejercicio 1)
Pases dribling y tiro
Ejercicio técnico combinado, exigir correctos
10
movimientos del tiro en bandeja. (ejercicio 2)
P Drible:
R
(ejercicio 2)
Combinano con pases, desplazamientos y tiro al
I
5
aro. (ejercicio3)
N
C
I
P
A
L

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 3 vs 0, con pases y 15 ejercicio 4)
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 4 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 2-3 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos 15
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

82.

Preparación Física

Objetivo: Fuerza (halar)
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. El
primero halar en pareja; el segundo ejercicio es un juego
de halar la soga de relevo entre equipos.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

15

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

ejercicio 5)
25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

172

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
Sexo: M
Dep: Baloncesto
Unid: Técnico táctico
Clase: 56
P

OBJETIVO:
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio defensivo al jugador sin balón que entra y sale y luego el defensa defiende el
mío y otro más.
Familiarizar a los alumnos con las técnicas de los amagos mediante ejercicios especiales.
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.

HABILIDADES

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: Brazos y cintura escap. Piernas y cint. Pél
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos: Medio terreno, (Ejercicio 1).
Ejercicios combinados con dribling, pase y defensa.
Este ejercicio se realiza con dribling bordeando la
línea de tres, seguido por un defensa pasivo, luego
del pase al lateral, los dos corren y el que reciba el
pase ataca al aro, el otro defiende. (Ejercicio 2)
P Drible:
R
Ejercicio de velocidad en equipo partiendo todos a
I
la voz de mando del profesor, realizando la
N
actividad según el grafico. (Ejercicio 3)
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

T

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecución de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(Ejercicio 1)

5
10

5

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 2vs0, con pases y
desplazamientos sencillos.después de un tiro libre y rebote 15
ofensivo. (Ejercicio 4 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 1-2-1-1 a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota. 15
Ejercicio, (5).
15
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.

83. Preparación Física
84. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.El
primero salta al cajón en profundidad; el segundo
ejercicio, salto a la pelota con dos pies de frente.

PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.

(Ejercicio 2)

Ejercicio 4)

Ejercicio 5)

25

3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

173

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar el ejercicio combinado que se realiza con movimientos de dribling, desplazamientos,
Dep: Baloncesto
defensa, pase y tiro al aro en bandeja.
Unid: Técnico CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
táctico
EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
Clase: 57
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Desplazamientos: Medio terreno. (Ejercicio 1)
Ejercicios combinados con dribling pívot y pase.
Este ejercicio se realiza con movimientos de
dribling, defensa, pase y luego desplazamientos
con pase y ataque al aro. (Ejercicio 2)
Drible:
P
Ejercicio de velocidad en equipo se parte
R
bordeando la línea de trespuntos todos a la voz de
I
mando del profesor, realizando la actividad según
N
el grafico. (Ejercicio 3)
C
I
P
A
L
I
N
I
C
I
A
L

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 2vs0, con un defensa
por medio, pases y desplazamientos sencillos.después de
un tiro libre y rebote ofensivo. (Ejercicio 4 )
Táctica defensiva:
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 1-2-2, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbicas
Este ejercicio se realiza carrera alterna, caminando rápido,
carrera lenta y carrera rápida, a un ritmo de 150 pulsaciones
por minutos.
2 series x 6 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecusión de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(Ejercicio 1)

5

10

(Ejercicio 2)
5

(Ejercicio 4)
15

15

15

(Ejercicio 5)

25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

174

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de técnica defensiva de estabilización del cuerpo.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la velocidad.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Educar en los estudiantes el amor por el entrenamiento.
táctico
Clase: 58
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: Blancos y
Negros. Funcionalidad: Velocidad de desplazamiento,
velocidad de reacción.
Técnica Ofensiva:
Ejercicios de desplazamientos toque de líneas.
(ejercicio 1)
Manejo del Balón:
Pases y sus variantes (trensa)
Con dos manos, y recepción a la altura de la cintura
con dos y tres jugadores. (ejercicio 2)
P Drible:
R
Con control visual. (ejercicio 3)
I
N
C
I
P
A
L
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 5vs0, con pases y
desplazamientos sencillos.después de un tiro libre y rebote
ofensivo. (Ejercicio 4 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 1-3-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (5)
Juego de Baloncesto: 3 Vs 3 medio terreno.
85. Preparación Física
Objetivo: Fuerza, lanzamientos.
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura.
El primer ejercicio, lanzamiento desde cuclilla hacia
el frente y arriba y luego desde cuclilla hacia arriba y
atrás; el segundo con apoyo de un banco y lanzamiento
hacia arriba y al frente y el tercero desde cuclilla y hacia
arriba.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series
I
N
I
C
I
A
L

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento.
Pase de lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
Los niños se colocan en mitad del campo de juego formando 2
equipos enfrentados en línea a 3 metros de distancia. Un equipo es
de " blancos " y otro de " negros”. Cada equipo tiene detrás, a su
espalda, su línea de fondo que limita el campo de juego. El profesor
dice el nombre de un equipo, y sus componentes han de salir en
persecusión de los del otro equipo. Para escapar deberán cruzar su
línea de fondo sin ser tocados. El que es tocado queda eliminado.
(ejercicio 1)

5

10

5

(ejercicio 2)

15 (ejercicio 4)

15

15

(ejercicio 5)
25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

175

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicios de desmarque entre dos jugadores, después tiro al aro en movimiento.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico
Clase: 59
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem.
infer.Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño Torre.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en dúo, uno a la defensa y otro a la ofensiva.
(Ejercicios 1 y 2)
Pases y Dribling combinados:
Ejercicios de pase y recepción, parada y dribling,
exigir rapidez en el ejercicio. (Ejercicios 3).

5´

5´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1)
(Ejercicios 2)

15

5
P
R
I
N
(Ejercicios 4)
C
I
P
A Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro
L
5
Cada jugador con un balón. Se lanza el balón hacia
delante y tras, un bote debe cogerlo parando en un
tiempo y debe tirar a canasta. (Ejercicio 4)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 5vs0, con pases y 10
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 5 )
(Ejercicio 5)
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 2-1-2, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos 15
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio, (6)
Juego con tareas:
86. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio se inicia con carrera saltando a las vallas, luego sprint
10 metros, seguido por carrera salto a los conos skiping,
carrera rápida , carrera en zigzag, carrera rápida 10 metros,
saltos a los conos y termina
con una carrera a velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones

15

25
(Ejercicio 6)

1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves. Análisis
de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento. Pase de
lista. Despedida.

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

176

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar ejercicio de trío con balón lanzado por el propio jugador y luego tiro al aro de media
Dep: Baloncesto
distancia con dos manos.
Unid: Técnico CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
táctico
EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
Clase: 60
P
HABILIDADES
T
PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél.
Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño Torre.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en dúo, uno a la defensa y otro a la
ofensiva. (Ejercicios 1 y 2).
Pases y Dribling combinados:
Ejercicios de pase y recepción parada y dribling,
exigir rapidez en el ejercicio. (Ejercicios 3).

P
R
I
N
C
I
Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro
P
Cada jugador con un balón. Se lanza el balón hacia
A
adelante y atrás, un bote debe cogerlo parando en
L
un tiempo y debe tirar a canasta. (Ejercicios 4)
Ejercicio 4 tiros
Ejercicio para trabajar por parejas, tiro en situación
cercana a partida por el aumento de la frecuencia
cardiaca en el momento de tiro, además de trabajar
las paradas y encarar el aro. (Ejercicios 6)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 5vs0, con pases y
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 6 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 2-2-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (7)
Juego:
4 vs 4 medio terreno.
87. Preparación Física
Objetivo: Resistencia a la fuerza
Ejercicio que se inicia con carrera, salto a las vallas, luego
sprint 10 metros, seguido por carrera, salto a los conos,
skiping,, carrera rápida , carrera en zigzag, carrera rápida 10
metros, saltos a los conos y termina con una carreara a
velocidad.
2 series x 4 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento. Pase de
lista. Despedida.

5´

5´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1)
(Ejercicios 1)

15

5

(Ejercicios 4)

(Ejercicios 5)

5

5
(Ejercicio 6)
15

15

10
(Ejercicio 7)
20

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

177

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matrícula:
OBJETIVO:
Sexo: M
HABILIDAD: Exigir la correcta posición y postura en la parada por pasos.
Dep: Baloncesto
CAPACIDAD: Trabajar para el mejoramiento de la resistencia aeróbica mediante ejercicios especiales.
Unid: Técnico EDUCATIVO: Contribuir al desarrollo de la honestidad dentro del colectivo.
táctico
Clase: 61
P
HABILIDADES
T
PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

Formación del grupo y presentación e información de los
objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las articulac. ,
cuello, brazos, extrem superiores, tronco y extrem. infer.
Estiramientos: brazos y cintura escap. , piernas y cint. pél
Calentamiento Especial: juego predeportivo: El niño Torre.
Funcionalidad: Habilidades específicas.
Técnica Ofensiva: Desmarcarse
Trabajo en trío, desmarcaese para recibir pase y
tirar al aro. (Ejercicios 1 y 2).
Pases y Dribling combinados:
Ejercicios de pase y recepción, parada y dribling,,
exigir rapidez en el ejercicio. (Ejercicios 3).

P
R
I
N
C
I
P
A
L Tiros al aro: Lanzarse el balón y tiro
Ejercicio de tiro, pasar y molestar. (Ejercicios 4)
Ejercicio de pase y tiro en bandeja. (Ejercicios 5)
Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 5vs0, con pases y
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 6 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 1-2-1-1, a partir de los
movimientos básicos, demostrar y aplicar movimientos
jugador por jugador, según la dirección de la pelota.
Ejercicio (7)
Juego : 4 vs 4 medio terreno
88. Preparación Física
Objetivo: Fuerza de salto
Se realizan ejercicios tal y como indica la figura. En el
primer ejercicio, salto al cajón en profundidad y en el
segundo, salto a las vallas.
3 series x 5 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.
Técnica de relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase de entrenamiento. Pase de
lista. Despedida.

5´

5´
´

Participan: 20 alumnos
En el espacio de juego se marca una línea paralela a cada línea de fondo,
a cuatro metros de distancia. Este espacio no debe ser traspasado por
ningún participante. Cada equipo designa un "niño-torre" que se sitúa
fuera de la línea de fondo. Los jugadores del mismo equipo se pasarán el
balón hasta llegar a encestar en el aro que portará el "niño-torre". Este
se podrá mover a lo largo de la línea de fondo colaborando para encestar
los lanzamientos de sus compañeros.
(Ejercicios 1)
(Ejercicios 2)

10

5

(Ejercicios 4)

(Ejercicios 5)

5
5
15

(Ejercicio 6)
15

10

25
Ejercicio 7)

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

178

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Matríc:
OBJETIVOS:
Sexo: M
HABILIDAD: Ejecutar la postura y la carrera normal de frente mediante movimientos de pie.
Unidad: TécnicoCAPACIDAD: Correr de forma continua con ritmo moderado tocando línea, a un ritmo de 140 a 150
táctico
pulsaciones por minutos para el mejoramiento de la resistencia de media duración.
EDUCATIVO: Demostrar perseverancia durante las actividades de resistencia aeróbica en la clase.
Dep: Baloncesto
Clase: 62
P
HABILIDADES
T PROCEDIMIENTO -FORMA ORG.
I
N
I
C
I
A
L

P
R
I
N
C
I
P
A
L

Formación del grupo y presentación e información de
los objetivos y actividades de la clase de entrenamiento.
Ejercicios de calentamiento: lubricación de las
articulac. , cuello, brazos, extrem superiores, tronco y
extrem. infer. Estiramientos: brazos y cintura escap. ,
piernas y cint. pél.
Técnica Ofensiva:
Técnica de los desplazamientos
Postura, movimientos de pie. (Ejercicio 1)
Amagos:
Cambio de dirección y parada. (Ejercicio 2)
Pases y sus variantes: Recepción:
Pase y desplazamientos con dos manos.
(Ejercicio 3)
Tiro
En bandeja cerca del aro. (Ejercicio 4)
Drible:
Con control visual (Ejercicio 5)

Táctica ofensiva:
Ejercicio táctico ofensivo de grupo 5vs0, con pases y
desplazamientos sencillos. (Ejercicio 6 )
Táctica defensiva:
Ejercicio táctico defensivo, presión 1-2-1-1, a partir
de los movimientos básicos, demostrar y aplicar
movimientos jugador por jugador, según la dirección
de la pelota. Ejercicio, (7).
Juego de pases: Baloncesto 3 Vs 3 medio terreno.
Preparación Física
Objetivo: Resistencia aeróbica.
Ejercicio de toque de líneas a un promedio de 140 a 150
pulsaciones por minutos.
2 series x 3 repeticiones 45´desc/repeticiones
1´desc-/series

F
I
N
A
L

Reorganización del grupo.
Ejercicios de recuperación y relajamiento.Técnica de
relajamiento acostado, automasajes suaves.
Análisis de la actividad y evaluaciones.
Motivación para la próxima clase.
Pase de lista. Despedida.

Calentamiento Especial: juego predeportivo, Balón contacto, orientado
al balón.
5´ Funcionalidad: Habilidades específicas.
Participan: 20 alumnos
Instalación: Amplio espacio. Material: un balón
5´ Desarrollo: juego de pases a sus compañeros en un terreno amplio pero
delimitado.
(Ejercicio 1)

(Ejercicio 2)

5
5
5

5

(Ejercicio 3)

(Ejercicio 4)

(Ejercicio 6)
15

15

15
(Ejercicio 7)
25

3

Dispersos en el terreno
Acostados
Sentados
De pie

179

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

BIBLIOGRAFÍA:
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del entrenamiento.
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México D.F, 1991.
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específicos. Ediciones Martínez Roca, S.A, Barcelona. España, 1988.
7. Programa de Preparación del Deportista de Baloncesto. La Habana. CUBA,
Colectivo de Autores. 1988.
8. OLIVERA, J. 1250 ejercicios y juegos en baloncesto. Paidotribo. Barcelona
1996
9. Influencia de los Juegos en el proceso de aprendizaje de niños dedicados al
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Habana en Abril de 1998. F. Mora Ayllón. 1998. Federación Cubana de
Baloncesto.
10. Libros de apuntes de Baloncesto. Colectivo de autores Cátedra de Baloncesto.
I.S.C.F.
11. LIRAS. H.J.J. Decálogo del entrenador de baloncesto. MADRID. España. 2000
12. MONDONI, M. Clinic de Navidad. Madrid. 2000 MONDONI, M. Artículos. Clinic
13. Entrenar para ganar. Ms. Armando Forteza. México 1994.
14. Carpeta Metodológica para el trabajo de Alto Rendimiento. Pérez Telles.
INDER. 1999.
15. El desarrollo del Pensamiento Táctico en los niños y escolares de la República
de Cuba. Trabajo Investigativo. Mora Ayllón..Trabajo de Tesis I.S.C.F “Manuel
Fajardo” Año 2000.
16. Principios del Entrenamiento Deportivo. Grosser, Stariscnka, Zimmermann.
Barcelona.1991.
17. Manual del aprendizaje y la enseñanza en el minibaloncesto en Cuba. F. Mora
Ayll¢n y Radio Álvarez. Valoración del comportamiento de las habilidades
técnico-táctica en el proceso de enseñanza en niños cubanos. Trabajo
investigativo. F. Mora Ayllon. 1999.
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Colectivo de Autores. 2005
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23. Hahn Erwin:-Entrenamiento con niños. Teoría y práctica. Problemas
específicos. Ediciones Martínez Roca, S.A, Barcelona. España, 1988.
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Resistencia. Colección Educación Física, 12-14 años. Editado por Cabildo
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25. Programa de Preparación del Deportista de Baloncesto. La Habana. CUBA,
Colectivo de Autores. 1988.
26. Influencia de los Juegos en el proceso de aprendizaje de niños dedicados al
minibaloncesto. Conferenciasimpartidas en la Clínica Internacional de la
180

�Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista

Habana en Abril de 1998. F. Mora Ayllón. 1998. Federación Cubana de
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Baloncesto (FIBA), Munich-D- 81379. 1998-2002. Rep. Fed. Alem.
28. Libros de apuntes de Baloncesto. Colectivo de autores Cátedra de Baloncesto.
I.S.C.F.
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30. Carpeta Metodológica para el trabajo de Alto Rendimiento. Pérez Telles.
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31. La Fuerza para Ganar. Psicología en el deporte. Patricia Wightman.
Talcahuano.Buenos Aires. Argentina. 1997.
32. Preparación Física. I - II A. Pila Teleña 1982. Madrid.
33. Giocare IL Basket 2. Rodolfo Perini. Roma. 1997.
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37. El desarrollo del Pensamiento Táctico en los niños y escolares de la República
de Cuba. Trabajo
38. Investigativo. Mora Ayllón..Trabajo de Tesis I.S.C.F “Manuel Fajardo” Año 2000.
39. Principios del Entrenamiento Deportivo. Grosser, Stariscnka, Zimmermann.
Barcelona.1991.
40. Reglas Oficiales de Basquetbol. FIBA. Argentina. 1998.
41. El entrenamiento Deportivo. Teoría y Metodología. V.N Platonov. Barcelona.
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42. Entrenamientos con niños. E. Hahn. Barcelona. 1988
43. Ciclo de conferencias de "Maestría de Entrenamiento Deportivo". Armando
Forteza. ISCF Manuel Fajardo.Febrero del 2000.
44. Manual para el deporte de iniciación y desarrollo. J. Barrios Recio y A.
RanzolaRibas. La Habana. 1998.
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Barcelona 1994. Revista "Clinic". No. 34 a la 45 Años 1996 al 1999. AEEB.
46. Apuntes del Curso de Formación General en ciencias aplicadas al deporte para
entrenadores, del COI Solidaridad Olímpica 1998. España.
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Ayll¢n y Radio Alvarez.Trabajo Investigativo premiado en el XIII Forum del
INDER. 1999.
48. Valoración del comportamiento de las habilidades técnico-táctica en el proceso
de enseñanza en niños cubanos. Trabajo investigativo. F. Mora Ayllon. 1999.
49. Giocosport Pallacanestro. Maurizio Mandoni. Roma 1997.
50. Programa de Preparación del Deportista de Baloncesto. La Habana CUBA,
Colectivo de Autores. 1996
51. Forteza de la Rosa. Direcciones del Entrenamiento Deportivo. La Habana,
Editoral Científico Técnica, Cuba. 87 pag.
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181

�</text>
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                  <text>Libros</text>
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              <elementText elementTextId="23">
                <text>Programa de enseñanza para la formación básica del baloncestista</text>
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                <text>Danilo Charchabal Pérez</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Estudio morfotectónico de Moa y
áreas adyacentes para la evaluación
de riesgos de génesis tectónica

ALINA RODRIGUEZ INFANTE

MOA 1998

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: ALINA RODRIGUEZ INFANTE

MOA, 1998

�A. Rodríguez Infante

SINTESIS
La presente Investigación titulada Estudio morfotectónico de Moa y áreas adyacentes
para la evaluación de riesgos de génesis tectónica se ha realizado con el objetivo de
profundizar en el conocimiento geólogo tectónico del territorio de forma tal que permita
establecer los sistemas de estructuras activas y bloques morfotectónicos, caracterizar
los movimientos tectónicos contemporáneos y su incidencia en los sectores de máximo
riesgo de origen tectónico.
Para lograr el objetivo propuesto fueron utilizados un conjunto de métodos geólogo geomorfológicos entre los cuales se encuentran los métodos morfométricos, de
fotointerpretación geológica, trabajo de campo y estudio microtectónico. Paralelamente
fue utilizada la información geodésica y geofísica de investigaciones precedentes.
Como resultado de los trabajos se determinaron las zonas geomorfológicas
fundamentales, denotándose un predominio de las zonas con

relieve de montaña

sobre el de llanura, se cartografiaron los cuatro sistemas de estructuras tectónicas de
fractura que cortan las rocas del área, caracterizándose cada uno en dependencia de
su morfología y ambiente geotectónico de formación y se delimitaron nueve bloques
morfotectónicos que se diferencian por sus rasgos morfológicos y tectónicos y que se
desplazan entre si formando un sistema de horts y grabens, con una tendencia general
al ascenso. A partir de los resultados antes relacionados se determinaron los diferentes
tipos de riesgos a los cuales se encuentra expuesto el medio ambiente debido a la
amenaza que constituyen los movimientos tectónicos en la región, estableciéndose
cuatro zonas de magnitudes del riesgo total y se propusieron las medidas generales
con vista a mitigar los efectos dañinos al medio.

2

�A. Rodríguez Infante

INDICE

Página

INTRODUCCION
CAPITULO I. Caracterización Geólogo Geomorfológica del territorio.
Introducción.
Base Teórica de la Investigación.
Metodología de la Investigación.
Trabajos Precedentes.
Características Geológicas del Territorio.
Geomorfología del Territorio.
Conclusiones.
CAPITULO II. Morfotectónica y Geodinámica del territorio de Moa.
Introducción.
Rasgos geotectónicos evolutivos de la región.
Principales sistemas de fallas del territorio.
Bloques morfotectónicos.
Neotectónica.
Conclusiones.
CAPITULO III: Evaluación de riesgos de origen tectónico.
Introducción.
Metodología para el Análisis de Riesgo.
Amenaza Natural.
Riesgos Específicos.
Zonificación de Riesgos Tectónicos.
Conclusiones.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.
Conclusiones.
Recomendaciones
BIBLIOGRAFIA.
Publicaciones del autor.
Referencias Bibliográficas.
RELACION DE MATERIALES GRAFICOS.

3

�A. Rodríguez Infante

INTRODUCCION

4

�A. Rodríguez Infante

INTRODUCCION .
A raíz del cese de los convenios de colaboración de Cuba con los países del Consejo
de Ayuda Mutua Económica y la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas, se hizo necesaria la mixtificación de la economía, de la cual es pilar
importante la industria niquelífera que necesitó no sólo de la búsqueda de mercado
para la venta de sus productos, sino también de inversiones que garantizarán su
desarrollo

tecnológico

bajo

las

regulaciones y exigencias de la tecnología

contemporánea.
El mayor por ciento de las instalaciones de la industria del níquel - actuales y futuras se ubican en el territorio de Moa, el que se encuentra enclavado en una región de
máxima complejidad geólogo-tectónica y en el cual han ocurrido recientes movimientos
telúricos indicadores de una tectónica activa que puede causar daños a las obras
industriales y sociales en funcionamiento o en construcción.
Lo anterior conllevó a la necesidad de determinar las principales estructuras tectónicas
activas de la región para caracterizar la geodinámica del territorio a través del estudio
de los movimientos de bloques morfotectónicos y con ello, poder determinar los
sectores de máxima vulnerabilidad tanto para el ecosistema como para las
construcciones socioeconómicas ante la ocurrencia de procesos tectónicos.
A partir de este problema y a solicitud del gobierno municipal, el Centro Nacional de
Investigaciones Sísmicas, GEOCUBA y el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa
en coordinación con la Unión de Empresas del Níquel se iniciaron los trabajos de
investigación sismotectónica del territorio del que forma parte el presente trabajo, el
cual se desarrolla en un área de aproximadamente 865 km2 comprendida de este a
oeste desde la zona de Santa María en la provincia Guantánamo hasta el río Cananova
del municipio Sagua de Tánamo en la provincia Holguín, garantizándose que quedaran
incluidas todas las estructuras que de forma directa o indirecta tienen influencia sobre
la zona de Moa.
El objetivo de las investigaciones es profundizar en el conocimiento geólogo-tectónico
del territorio de Moa que permita establecer los sistemas de estructuras activas y
bloques morfotectónicos, caracterizar los movimientos tectónicos contemporáneos y su
incidencia en los sectores de máximo riesgo de origen tectónico.

5

�A. Rodríguez Infante

Es necesario dejar aclarado en esta introducción que no es objetivo de estas
investigaciones el cálculo económico del impacto ambiental ante la ocurrencia de los
procesos tectónicos y sólo se persigue la identificación de los factores o elementos del
medio ambiente susceptibles de ser alterados o modificados por la acción de éstos, lo
que constituye la etapa inicial en los estudios de impacto ambiental [22].
En la realización de las investigaciones se tomó como base la información geológica
que sobre el territorio existe, la que se puede catalogar de variada y abundante,
justificada por el gran interés que desde el punto de vista económico revisten los
yacimientos de corteza de intemperismo ferroniquelífera, desarrollados sobre las rocas
ultrabásicas serpentinizadas del complejo ofiolítico y los yacimientos de cromitas,
también asociados a dicho complejo.
Desde el punto de vista tectónico las investigaciones precedentes han sido escasas, tal
ves justificado por la alta complejidad tectónica de la región donde afloran las rocas de
la antigua corteza oceánica emplazadas a través de un complejo proceso de acreción
durante el periodo Cretácico-Paleógeno, al cual se han superpuesto eventos tectónicos
más jóvenes. No obstante, es imprescindible aclarar que con anterioridad se han
realizado investigaciones morfotectónicas y sismotectónicas a escala regional, así
como en la C H A Oriente Norte y en el complejo hidroenergético Toa Duaba.
Sin embargo, para el territorio de Moa se hace cada día más necesario profundizar en
el estudio tectónico, no sólo por la importancia que reviste para los trabajos de
búsqueda, prospección y explotación de los recursos minerales existentes y el
conocimiento estructural de las rocas sobre las cuales se desarrollan los mismos, sino
también para garantizar una mejor proyección de las obras construidas por el hombre y
protección del medio ambiente en general, constituyendo la presente investigación una
novedad al realizar la clasificación morfotectónica a escala local y caracterizar los
riesgos de la dinámica tectogénica en un sector de interés en el desarrollo industrial.
Para lograr el objetivo propuesto se partió de la hipótesis de que a pesar de existir un
predominio o tendencia al levantamiento de la región, la presencia de formas
contrastantes y alineadas del relieve, los desplazamientos laterales de elementos
geólogo - geomorfológicos e incluso en ocasiones rotacionales, y la propia ocurrencia
de actividad sísmica en el territorio, indican la existencia de desplazamientos no
homogéneos ni unidireccionales entre todos los sectores de la corteza terrestre, lo que
debe reflejarse en su superficie. Por ello se procedió a la aplicación de los métodos
6

�A. Rodríguez Infante

geológicos convencionales en conjunto con los métodos geomorfológicos y geodésicos
para así realizar la interpretación y descripción de las estructuras presentes y con ello
determinar las áreas de mayor peligro y riesgo ante los procesos geológicos de origen
tectónico.
La consecución de las tareas propuestas a partir de la búsqueda, procesamiento,
comprobación y sistematización de los resultados constituye sólo un punto de partida
para el conjunto de tareas que deben emprenderse en la región con vista a hacer más
eficiente e integral el uso de los recursos naturales, quedando implícito en ello tanto las
reservas minerales como el medio geográfico.
Respecto a esta etapa de trabajo los resultados a obtener serán de aplicación y de
hecho algunos ya han sido aplicados, en organismos y empresas del territorio o que
operan en el mismo. Un ejemplo de esto ha sido la decisión de replantear la planta de
amoniaco y la valoración de las variantes posibles para su ubicación definitiva, así
como la monumentación y monitoreo geodésico de la presa Nuevo Mundo,
profundizándose además en los trabajos en la zona de Quemado del Negro donde se
construye la tercera industria niquelífera del municipio.
Al quedar concluidas las investigaciones los mapas tectónicos y de riesgo del territorio
constituirán un material de indispensable consulta para la dirección de inversiones de la
industria del níquel, la empresa constructora y el gobierno municipal en la planificación,
proyección y construcción de obras sociales e industriales.
Similar papel jugará para los organismos e instituciones responsabilizados con el
estudio, control y conservación del medio ambiente y factores de riesgos del
ecosistema, al poder conocer los puntos de posibles alteraciones y con ello proyectar
las tareas a desarrollar para evitar o minimizar los efectos de los procesos
geodinámicos.
En cuanto a los trabajos de prospección geológica, la información obtenida referente a
las zonas de afloramiento de las rocas del complejo máfico y ultramáfico conjuntamente
con las condiciones geomorfológicas que caracterizan cada sector, constituye un
criterio de orientación para la búsqueda y prospección más racional de las áreas de
desarrollo de las cortezas de intemperismo de interés industrial, pudiendo incluso
valorar la posible orientación de búsqueda de cortezas de tipo lineal en las zonas de
fallas profundas así como en el estudio de posibles zonas de mineralización secundaria
asociadas a los sistemas de fracturas.

7

�A. Rodríguez Infante

Paralelo a ello los resultados del trabajo permitirán a los órganos de la Defensa Civil
confeccionar los planes de medida ante desastres naturales y la proyección de obras
de carácter militar.
En la elección de los métodos de trabajo se partió del hecho de que las estructuras
geológicas a través de las cuales ocurren los principales movimientos neotectónicos y
en particular los movimientos sísmicos, se reflejan en el relieve a través de diversos
criterios e índices, que permiten su identificación con la aplicación de los métodos de
fotointerpretación geológica y geomorfológica, los métodos morfométricos, trabajos de
campo, estudios microtectónicos locales y el procesamiento de la información
geodésica y geofísica existente sobre el territorio, asumiéndose como línea
metodológica la determinación de los principales alineamientos a través de los métodos
antes mencionados, búsqueda de los criterios que identificaran a éstos como
estructuras tectónicas, procediéndose luego a su comprobación y caracterización, lo
que permitió la determinación de los sectores o bloques morfotectónicos en que se
encuentra dividido el territorio y que se diferencian entre sí por las medidas de las
formas de relieve que lo caracterizan como son el grado de la pendiente, intensidad de
erosión de fondo, nivel de base de los ríos y densidad relativa del drenaje; por el
sentido y magnitud de los desplazamientos horizontales y verticales resultantes de los
movimientos neotectónicos actuantes y que se encuentran separados entre sí por fallas
activas. Finalmente se determinaron las zonas con diferentes grados de riesgo a partir
de su posición respecto a las estructuras activas y elementos del medio ambiente
expuestos a la amenaza tectónica.
Los resultados de las investigaciones se presentan en unas memorias escritas en tres
capítulos y seis anexos gráficos.
En el desarrollo de la tarea investigativa se enfrentaron limitaciones tales como:
•

Encubrimiento de la información geólogo tectónica originado por la actividad
antropogénica. Este fenómeno se pone de manifiesto en ocasiones en sectores de
gran complejidad lo cual ha ocurrido por recubrimiento de la superficie debido a los
movimientos de tierra o por la propia obra construida como ocurre en el área de Las
Camariocas y en el puerto de Moa o por alteraciones de la intensidad de
cizallamiento de las rocas por el uso de explosivos en el proceso constructivo como
sucede en la presa Nuevo Mundo y alrededores de las áreas de construcción de
túneles y carreteras.
8

�A. Rodríguez Infante

• La información geodésica ha sido utilizada en ocasiones con reserva debido a la
existencia de puntos de control geodésicos en mal estado de conservación que han
provocado incorrecciones en las nivelaciones reiteradas y la localización de algunos
puntos geodésicos que aportan datos de poca utilidad geológica lo cual podemos
ejemplificar con los puntos situados en la ladera oriental del Cerro de Miraflores
ubicados a lo largo de la línea de falla y paralelo a lo largo de la carretera Sagua Moa. Cobra importancia la ausencia de redes geodésicas en algunas áreas de
interés como por ejemplo en todo la porción septentrional de las estructuras
principales.
•

Ausencia de materiales fotográficos a escalas detalladas, así como de fotografías
aéreas tomadas en fecha reciente que permitieran hacer comparaciones cualitativas
y cuantitativas de las variaciones morfológicas y tectónicas antes y después de los
movimientos sísmicos ocurridos. De igual forma, por limitaciones económicas no se
ha podido hacer más intenso y adecuado de las imágenes cósmicas digitalizadas.

• Desde el punto de vista geológico, la gran complejidad tectónica que caracteriza el
cinturón ofiolítico cubano y en especial su bloque oriental dado por la superposición
de estructuras de diferentes génesis, estilos y períodos de formación lo que se
agrava por la ausencia de perforaciones profundas, registros geofísicos detallados,
en particular sísmicos y datos geodésicos históricos, estando limitado estos últimos
al período 1990-1997.
A pesar de las limitaciones señaladas se desarrollaron las etapas de trabajo previstas y
el objetivo propuesto fue cumplido, con la colaboración de investigadores del Centro
Nacional de Investigaciones Sísmicas (CENAIS), la Unión de Empresas del Níquel y el
Departamento de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa.
El autor con anterioridad a este trabajo ha desarrollado investigaciones relacionadas
con la temática enmarcadas en el contexto regional y a diferentes escalas como son:
• Análisis Estructural del Macizo Mayarí - Baracoa, en los años 1980-1985 en proyecto
conjunto con especialistas del Centro de Investigaciones Geológicas.
• Estudio Geólogo Geomorfológico de la Provincia Guantánamo, en el período 19851990 en coordinación con el CENAIS.
• Estudio Fotogeológico y Morfométrico del área de Mayarí, en el período 1990-1991
en colaboración con la Empresa de Construcciones Militares de Holguín.

9

�A. Rodríguez Infante

Como parte de estas investigaciones el autor ha dirigido un total de diecinueve trabajos
de diplomas, ha publicado doce artículos científicos y los resultados han sido expuestos
en diferentes eventos de ciencia y técnica, en los Talleres de Protección del Medio
Ambiente PROTAMBI ’95 y PROTAMBI ’97 y en los Talleres Municipales de Sísmica.

10

�A. Rodríguez Infante

CAPITULO I

11

�A. Rodríguez Infante

CAPITULO

I:

CARACTERIZACION

GEOLOGO

–

GEOMORFOLOGICA DEL TERRITORIO.

Introducción.
Base Teórica de la Investigación.
Metodología de la Investigación.
Trabajos Precedentes.
Características Geológicas del Territorio.
Geomorfología del Territorio.
Conclusiones.
Introducción.
El esquema morfotectónico de un territorio establece la relación existente entre la
tectónica nueva y el relieve actual con el objetivo de mostrar las morfoestructuras por
su grado de actividad y pronosticar la posible incidencia de los procesos geotectónicos
en el medio ambiente.
Dentro del objetivo del trabajo se encuentra la determinación de las principales
estructuras activas del territorio y los bloques morfotectónicos que constituyen el
mismo, haciéndose necesario estudiar las principales características geológicas que
permitan conocer la sucesión de eventos geológicos y en particular tectónicos que han
ocurrido en el desarrollo regional y con ello caracterizar la tendencia de la geodinámica
actual, así como determinar las características geomorfológicas a través de las formas
y medidas del relieve que muestren las condiciones geológicas y tectónicas bajo las
cuales se originan y con estos criterios poder establecer los límites activos de los
bloques morfotectónicos y los parámetros que lo identifican.
Es por ello que en este capítulo, después de establecer la base teórica que sustenta la
investigación y la metodología seguida para su ejecución, se hace el análisis de las
principales características geológicas y geomorfológicas del área que permiten la
confección del esquema morfotectónico del territorio.
12

�A. Rodríguez Infante

Base Teórica de la Investigación.
La región de Moa constituye desde el punto de vista geológico y económico un área de
marcado interés por la presencia de uno de los mayores yacimientos de níquel del
mundo asociado a las cortezas de intemperismo ferroniquelíferas desarrolladas sobre
las rocas ultrabásicas serpentinizadas del macizo ofiolítico del nordeste de Cuba
Oriental. Conjuntamente con los yacimientos niquelíferos se encuentran presentes
otras manifestaciones minerales como las zeolitas, cromitas refractarias y otras
materias primas no metálicas que hacen a la región altamente interesante y justifican
el desarrollo minero metalúrgico de la misma.
Geológicamente el área se caracteriza por su gran complejidad encontrándose
frecuentemente la superposición de eventos de edades y estilos diferentes que directa
e indirectamente interfieren en la génesis, desarrollo y conservación de los yacimientos
ferroniquelíferos, en el relieve y en la ocurrencia de fenómenos naturales de carácter
geodinámico que afectan la actividad socioeconómica y alteran el medio ambiente.
Dentro de estos últimos han tomado gran fuerza en la región los movimientos sísmicos
como los ocurridos en marzo de 1992 de intensidad VI grados en la escala MSK y
marzo de 1994 de intensidad IV en la escala MSK, los que se considera han sido
originados por la reactivación de la llamada falla Sabana por algunos investigadores o
zona de sutura según otros y que constituye el límite norte del Bloque Oriental Cubano
con la Placa Norteamericana debido a las condiciones geotectónicas imperantes en
Cuba oriental, condicionado por los movimientos asociados a la zona de fractura Cauto
- Nipe y a la falla Oriente que limita la estructura cubana con la Placa del Caribe. Este
comportamiento geotectónico a su vez mantiene activas las estructuras locales.
Es lógico considerar la importancia que para la región tiene la profundización de los
conocimientos geólogo - tectónicos del territorio enfatizando en aquellas estructuras de
carácter tectónico activo, la determinación de los sectores de máxima vulnerabilidad y
riesgo ante eventos de génesis geodinámica, así como la caracterización tectónica de
áreas constructivas para la prevención de daños ante desastres naturales.
Para dar cumplimiento a los objetivos propuestos se hizo necesario determinar los
principales sistemas tectónicos presentes en la región, caracterizando cada uno de
ellos en dependencia de su edad, dirección, magnitud y papel que desempeñan en la
configuración morfológica y tectónica actual del territorio. El estudio de estas
13

�A. Rodríguez Infante

estructuras y sistemas a los cuales pertenecen, se realiza tomando como base la teoría
movilista que explica las características y evolución de la litosfera terrestre, aplicando
para ello un conjunto de métodos geológicos, geomorfológicos, geofísicos y geodésicos
que garantizan un mejor cartografiado y mayor confiabilidad en las conclusiones sobre
su influencia en los procesos geodinámicos.
Al quedar determinadas las estructuras tectónicas principales se estableció el sistema
de bloques morfotectónicos en dependencia del estilo morfológico y caracterización
tectónica lo que a su vez, permitió arribar a conclusiones sobre la dirección y magnitud
de los desplazamientos bajo los efectos de los movimientos geodinámicos actuales. En
la consecución de este objetivo fueron empleados métodos de microtectónica, datos de
mediciones geodésicas cíclicas y frecuentes de las redes ya establecidas, así como la
información geofísica.
En el caso específico de aquellas estructuras que por su edad, dimensiones y papel
que desempeñan en los procesos geodinámicos actuales fueron consideradas de
primer orden, u otras que son de gran influencia en la actividad socioeconómica de la
región se realizaron estudios detallados.
Con los datos obtenidos en la solución de los problemas antes descritos se procedió a
la confección del mapa de riesgo ante los fenómenos sismotectónicos que permite
establecer las áreas de posible desarrollo socioeconómico así como la toma de
medidas técnicas ingenieriles en las obras ya construidas en sectores de alta
peligrosidad.
Metodología de la Investigación.
La metodología seguida durante las investigaciones, que de forma resumida y por
etapas de trabajo se presenta a continuación no difiere en esencia de la metodología
de las investigaciones geológicas en general, pero que al aplicar de forma combinada
los métodos morfométricos y fotointerpretativos con la información geofísica y
geodésica existente hacen más económicos los trabajos geológicos.
Primera Etapa: Preliminar. El primer problema a solucionar lo constituyó el
establecimiento del área de trabajo que debía garantizar que quedaran incluidas en ella
todas las estructuras que de forma directa o indirecta condicionaran la dinámica de los
sectores que conforman el territorio. Partiendo del objetivo propuesto en la
investigación se asumió el área comprendida entre los ríos Cananova al oeste y Santa
14

�A. Rodríguez Infante

María al este, extendiéndose de norte a sur desde la barrera arrecifal que bordea al
litoral hasta la vertiente meridional del Alto de la Calinga que forma parte de la divisoria
principal del sistema montañoso Moa-Baracoa, abarcando un área aproximada de 865
km2 de las cuales 712 km2 corresponden al territorio insular emergido y el resto a la
zona acumulativa marina comprendida entre el litoral y la barrera coralina. Lo anterior
se muestra en el anexo gráfico No. 1.
Según el sistema de coordenadas Lambert el área se encuentra enmarcada entre los
puntos:
X: 680 000 - 721 000
Y: 207 000 - 232 000
En esta etapa de trabajo se estableció la escala, asumiéndose como escala básica
para la aplicación de los métodos morfométricos y de comprobaciones de campo para
los sectores de máxima complejidad la escala 1: 25 000, la escala 1: 50 000 para la
presentación final y resumida de la información obtenida y la escala 1: 100 000 para la
presentación de algunos anexos adicionales.
Se definió el conjunto de métodos a aplicar que comprenden la utilización simultánea
de métodos morfométricos, de fotointerpretación geólogo geomorfológica, trabajos de
campo y microtectónica con el uso además de informaciones adicionales geodésicas y
geofísicas; se realizó la selección de los materiales primarios y se procedió a la
búsqueda y revisión de la bibliografía.
Segunda Etapa: Fotointerpretación y Morfometría. Durante el desarrollo de esta etapa
de trabajo se realizó la fotointerpretación del territorio la cual tuvo como objetivo
fundamental la determinación de las estructuras de fracturas a partir de la aplicación de
los principios básicos de los trabajos fotogeológicos y de los criterios directos e
indirectos que permitieron la identificación de las mismas e incluso en algunos casos
hasta poder determinar su grado de actividad y posibles riesgos, así como el estudio de
las formas del relieve. Aquí debemos aclarar que aun cuando el estudio y clasificación
de las formas del relieve no constituyó un objetivo específico de la investigación, se
realizó teniendo en cuenta que a través de las geoformas quedan expresadas directa o
indirectamente las estructuras geológicas sobre la cual éstas se desarrollan y en el
estudio de los movimientos neotectónicos y caracterización de los movimientos
neotectónicos, la génesis, evolución y sistematización del relieve constituyen criterios
15

�A. Rodríguez Infante

directos de interpretación. Paralelamente a ello el estudio morfológico es un pilar básico
en la valoración de los peligros y riesgos que pueden originarse a través de la actividad
geólogo-tectónica. Paralelamente a ello se esclarecieron y en algunos casos se
establecieron contactos entre las diferentes litologías aflorantes en el territorio, teniendo
en cuenta que como objetivo del trabajo no se encuentra la confección del mapa
geológico, asumiéndose desde un inicio la base geológica a escala 1: 100 000 de
Quintas F. [93].
Los trabajos de fotointerpretación geólogo geomorfológica se realizaron con las
fotografías áreas a escala aproximada 1: 36 000 del proyecto K-10 de 1972, usándose
de forma simultánea las fotografías aéreas de escala aproximada 1: 60 000 de la Aero
Service Corporation de 1956 y las fotografías aéreas de coordenadas corregidas a
escala 1: 100 000 en la confirmación y generalización de la información. En la
interpretación fototectónica también fue utilizada la información aportada por las
fotografías cósmicas digitalizadas del territorio del vuelo conjunto y los diagramas de
alineamientos confeccionados a partir de estas.
Los trabajos morfométricos consistieron en la confección e interpretación de los mapas
de:
• Red fluvial.
• Isobasitas de segundo y tercer orden.
• Disección vertical.
• Pendientes en grados.
Finalmente se procedió a correlacionar la información obtenida por ambos métodos,
confeccionándose el esquema morfotectónico preliminar del territorio.
Tercera Etapa: Comprobaciones de Campo y Microtectónica. El trabajo de campo
consistió en las comprobaciones de las estructuras determinadas durante la segunda
etapa de trabajo en condiciones naturales, realizándose paralelamente las mediciones
de los elementos de yacencia de grietas y fracturas a ambos lados de estas estructuras
que pudieran servir de criterio para determinar el sentido del desplazamiento de los
bloques a través de los movimientos geodinámicos. Se documentaron 120 puntos de
afloramiento en las zonas de mayor complejidad geólogo tectónica y fueron medidas
7448 grietas que se procesaron estadísticamente con programas computarizados,
confeccionándose un total de 57 Diagramas de Roseta y 12 Diagramas de Contorno,
de los cuales 15 se muestran en las memorias.
16

�A. Rodríguez Infante

Con las estructuras determinadas y comprobadas, se procedió al cartografiado de las
mismas, con énfasis en aquellas que por su marcado interés socio - económico, alta
complejidad o ausencia de reportes anteriores así lo requirieron.
Cuarta Etapa: Gabinete. En esta etapa se procedió a la interpretación y procesamiento
de la información obtenida por los métodos antes relacionados, así como de la
información geodésica proporcionada por las mediciones cíclicas que se realizaron
según la línea geodinámica de Moa y en diferentes polígonos como la presa Nuevo
Mundo y Las Camariocas y la información geofísica obtenida a través de los
levantamientos aerogeofísicos de las provincias Guantánamo y Holguín [36, 66].
Como resultado del procesamiento de la información se procedió a la confección del
mapa geomorfológico donde se sistematizan los dos tipos fundamentales de relieve
que caracterizan la región, el mapa morfotectónico donde se señalan las principales
estructuras y bloques tectónicos del territorio así como, la caracterización en sentido e
intensidad de los movimientos geodinámicos actuales y el mapa de riesgos donde se
muestran las áreas vulnerables ante los fenómenos tectónicos. La metodología seguida
para la confección del mapa de riesgos está basada en la determinación de la
vulnerabilidad de los elementos en riesgo ante la amenaza natural representada por los
movimientos tectónicos en una zona geodinámicamente activa, la cual es explicada en
el desarrollo del capítulo correspondiente.
Por último se confeccionó el informe final de la investigación y el plan de medidas a
seguir para mitigar los daños al medio ambiente.
Trabajos Precedentes.
Durante la ejecución de la investigación se consultaron diferentes trabajos que para la
región oriental y en particular del territorio Moa-Baracoa se han desarrollado,
orientados algunos a la evaluación geólogo-económica de las grandes reservas
minerales asociadas al cinturón ofiolítico del noreste holguinero y otros a la
profundización del conocimiento geológico regional, constituyendo todos una valiosa
información.
A pesar de existir numerosas investigaciones y reportes sobre la geología de la zona
realizados antes del triunfo de la revolución no es hasta la década del sesenta que se
desarrollan investigaciones profundas de carácter regional, haciéndose imprescindible
mencionar los trabajos de los especialistas soviéticos A. Adamovich y V. Chejovich [1,2
17

�A. Rodríguez Infante

y 3], que constituyeron un paso fundamental en el conocimiento geológico del territorio
oriental, esencialmente para las zonas de desarrollo de cortezas de intemperismo
ferroniquelíferas. La concepción inicial de estos trabajos ha sufrido importantes
cambios con el aporte de investigaciones más recientes.
Adamovich y Chejovich [1], elaboraron un mapa geológico a escala 1: 250 000 sobre la
base de interpretaciones fotogeológicas y marchas de reconocimiento geológico en el
cual fueron limitadas las zonas de cortezas de intemperismo para el territorio Mayarí Baracoa, establecieron la secuencia estratigráfica regional y respecto a la estructura
geológica, consideraron la existencia de un anticlinal con un núcleo de rocas antiguas zócalo metamórfico - y rocas más jóvenes en sus flancos, estando cortada toda la
estructura por fallas normales que la dividen en bloques. De igual forma ellos realizaron
reconstrucciones paleogeográficas que le permitieron caracterizar el relieve pre
Maestrichtiano de la región al mismo tiempo que clasificaron el relieve actual, [3].
Las investigaciones posteriores demostraron que la estructura del territorio oriental
cubano estaba muy lejos de tener el estilo sencillo que ellos concibieron, resultando
esclarecidos algunos elementos referidos a la existencia de fuertes movimientos
tectónicos tangenciales que provocaban la aparición de secuencias alóctonas y
autóctonas intercaladas en el corte geológico, así como el emplazamiento de cuerpos
serpentiníticos en forma de mantos tectónicos alóctonos sobre las secuencias del
Cretácico Superior lo cual complica extraordinariamente la interpretación tectono estratigráfica.
De igual forma se estableció que el origen y posición geólogo-estructural de los
conglomerados y brechas de composición serpentinítica que Adamovich y Chejovich
asignan al periodo Maestrichtiano, tienen un carácter esencialmente sinorogénico
relacionado con los movimientos tectónicos de emplazamiento de los cuerpos
serpentiníticos.
En los últimos años, debido a una constante acumulación de información, se ha
originado un salto cualitativo en el grado de conocimiento geológico expresado en los
elementos citados anteriormente.
En la década del setenta se inicia una nueva etapa en el conocimiento geológico
regional y como señala F. Quintas en su tesis doctoral [93], ....se fue abriendo paso la
concepción movilista como base para la interpretación geológica....., especialmente con
posterioridad a la publicación en 1974 de los trabajos de Knipper y Cabrera [63],
quienes sobre la base de las observaciones de campo y revisión de materiales
18

�A. Rodríguez Infante

existentes plantearon que los cuerpos de serpentinitas representan fragmentos de
corteza oceánica que se deslizaron por planos de fallas profundas hasta la superficie
donde se emplazaron sobre formaciones sedimentarias del Cretácico en forma de
mantos tectónicos. Sus investigaciones no aportan información novedosa al esquema
estratigráfico regional sin embargo, abren una nueva dirección al indicar la presencia
de mantos tectónicos constituidos por rocas ultrabásicas.
En 1972 se inician investigaciones de carácter regional del territorio oriental cubano por
especialistas del Departamento de Geología de la Universidad de Oriente, luego
Instituto Superior Minero Metalúrgico y en 1976 establecieron que la tectónica de
sobrempuje afecta también a las secuencias sedimentarias dislocadas fuertemente,
detectando en numerosas localidades la presencia de mantos alóctonos constituidos
por rocas terrígenas y volcánicas del Cretácico Superior, yaciendo sobre secuencias
terrígenas del Maestrichtiano - Paleoceno Superior, planteando además el carácter
alóctono de los conglomerados - brechas de la formación La Picota, demostrándose en
investigaciones posteriores el carácter predominantemente autóctono de estas
secuencias formadas en las cuencas superpuestas al arco volcánico del Cretácico. Con
estos nuevos elementos se reinterpreta la geología del territorio y se esclarecen
aspectos de vital importancia para la acertada valoración de las reservas minerales.
Como resultado de estos trabajos Cobiella junto a otros especialistas del departamento
de Geología del ISMM proponen un esquema tectónico que resume una nueva
interpretación estratigráfica y paleogeográfica de Cuba Oriental delimitando cinco
zonas estructuro faciales. En 1978 J. Cobiella y J. Rodríguez [31] subdividen las
anteriores estructuras propuestas en seis zonas, como se muestra en la figura No.1.
En el periodo 1972-1976, se realiza el levantamiento geológico de la antigua provincia
de oriente a escala 1: 250 000 por la brigada cubano - húngara de la Academia de
Ciencias de Cuba [80], siendo el primer trabajo que generaliza la geología de Cuba
Oriental. En este trabajo la región oriental se divide en cinco unidades estructuro
faciales y tres cuencas superpuestas como se muestra en la figura No.2.
El mapa e informe final de esta investigación constituyó un aporte científico a la
geología de Cuba al ser la primera interpretación geológica regional de ese extenso
territorio basada en datos de campos, obteniéndose resultados interesantes
expresados en los mapas geológicos, tectónicos y de yacimientos minerales, columnas
y perfiles regionales así como el desarrollo de variadas hipótesis sobre la evolución
geológica de la región.
19

�A. Rodríguez Infante

Figura No.1: Esquema tectónico según Cobiella y Rodríguez, (1980).
1-Anticlinorium Camagüey - Holguín; 2- Anticlinal Oriental; 3- Cuenca
Nipe - Baracoa; 4- Sinclinorium Central; 5- Anticlinorium Sierra
Maestra y 6- Fosa de Bartlett.

Figura No. 2. Esquema tectónico según E. Nagy, 1976.1A- Margen
Norte; 1B- Margen Sur; 2- Cuenca Guacanayabo - Guantánamo; 3Sinclinorium Central; 4- Cuenca de Guantánamo; 5- Zonas precubanas; 6- Zona Caimán y 7- Zona Remedios.

20

�A. Rodríguez Infante

Paralela a estas investigaciones se desarrollan trabajos fotogeológicos sobre diferentes
áreas del territorio por especialistas del Centro de Investigaciones Geológicas, entre los
que se encuentran la caracterización de la corteza de intemperismo del sector
occidental de las hojas cartográficas de Moa y Palenque desarrollados por V. Teleguin,
quien realiza una clasificación de las fracturas que afectan al substrato serpentinítico y
el levantamiento fotogeológico de Farallones a escala 1: 50 000 desarrollado por R.
Pérez, donde se realizó un estudio detallado de las distintas formaciones geológicas
del área de estudio y su caracterización geomorfológica, así como un conjunto de
trabajos desarrollados por la Empresa Geológica de Oriente en la búsqueda y
categorización de las reservas lateríticas.
En el periodo 1980-1985 el Departamento de Geomorfología de la propia institución en
colaboración con la Facultad de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa desarrolló el tema de investigación Análisis Estructural del Macizo Mayarí Baracoa donde se analiza por primera vez de forma integral para todo el nordeste de
Holguín el grado de perspectividad de las cortezas de intemperismo ferroniquelíferas
en dependencia de las condiciones geólogo-geomorfológicas para lo cual fueron
aplicados métodos morfométricos y trabajos de fotointerpretación. La deficiencia
fundamental de la investigación consistió en el escaso trabajo de campo realizado para
las comprobaciones, utilizándose en sustitución de estos los informes de estudios
geológicos realizados en la valoración o categorización de los yacimientos lateríticos.
Desde el punto de vista tectónico de carácter regional adquieren importancia relevante
las investigaciones realizadas por M. Campos [18], en su estudio tectónico de la
porción oriental de las provincias Holguín y Guantánamo, donde propone siete
unidades tectono-estratigráficas para el territorio, describiendo las características
estructurales de cada una de ellas y estableciendo los periodos de evolución tectónica
de la región.
En 1989 F. Quintas en su tesis doctoral [93], realizó el estudio estratigráfico del
extremo oriental de Cuba donde propone las asociaciones estructuro-formacionales
que constituyen ese extenso territorio así como las formaciones que las integran,
realizando la reconstrucción paleogeográfica del Cretácico al Paleógeno, intervalo
cronológico de mayor complejidad para la geología de la región oriental. Este trabajo
por su actualidad y volumen de información geológica que presenta, es tomado como
material geológico base en la caracterización litológica de estas investigaciones.
21

�A. Rodríguez Infante

En 1990 se concluye el levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el polígono
CAME Guantánamo por especialistas cubanos y húngaros, el cual constituye uno de
los trabajos más integrales que sobre la geología de la región se realizan al abordar
todas las vertientes del trabajo geológico con un gran volumen de información textual y
gráfica.
Paralelamente a estas investigaciones de carácter geológico regional hay que hacer
referencia por su importancia a una serie de trabajos desarrollados por la Empresa
Integral de Proyectos de la Industria Básica en el estudio sismotectónico para el
complejo hidroenergético Toa-Duaba [84] y de la Central Hidro Acumuladora Oriente
Norte [72] durante los años noventa que junto a los trabajos de Hernández J. [52, 53]
sobre la geodinámica reciente han aportado valiosos datos sobre el área de
investigación y constituyen una base metodológica y orientativa en el estudio de las
estructuras sismogeneradoras y morfotectónicas.
Características Geológicas del Territorio.
La geología de la región se caracteriza por una gran complejidad condicionada por la
variedad litológica presente y los distintos eventos tectónicos ocurridos en el decursar
del tiempo geológico, lo que justifica los diferentes estudios y clasificaciones realizadas,
basadas en criterios o parámetros específicos según el objeto de la investigación.
En 1989, F. Quintas en su tesis doctoral, [93], realiza la clasificación geológica regional
según ocho asociaciones estructuro-formacionales, de las cuales seis se encuentran
representadas en el área de investigación. El se basó en la teoría que explica el origen
y evolución de los arcos insulares, así como la formación de las plataformas, las etapas
evolutivas y los conjuntos litológicos faciales típicos de cada estadio.
En 1996, Iturralde-Vinent [90], reconoce en la constitución geológica del archipiélago
cubano dos elementos estructurales principales: el cinturón plegado y el neoautóctono.
El cinturón plegado según el autor, está constituido por terrenos oceánicos y continentales
deformados y metamorfizado de edad pre-Eoceno Medio, que ocupan en la actualidad
una posición muy diferente a la original, representando las unidades geológicas que lo
integran grandes entidades paleogeográficas que marcaron la evolución del Caribe
Noroccidental. El autor divide al cinturón plegado en unidades continentales y unidades
oceánicas.
En Cuba Oriental las unidades continentales están representadas por el Terreno
Asunción [90], compuesto por dos unidades litoestratigráficas bien diferenciadas, la Fm.
22

�A. Rodríguez Infante

Sierra Verde y la Fm. La Asunción, constituidas por materiales metaterrígenos y
metacarbonatados respectivamente, del Jurásico Superior-Cretácico Inferior, las cuales
no aparecen representadas en el área de estas investigaciones.
Las unidades oceánicas están constituidas por las ofiolitas septentrionales, las rocas
del arco de islas volcánicas del Cretácico (Paleoarco), las secuencias de las cuencas
de piggy back del Campaniense Tardío-Daniense, el arco de islas volcánico del
Paleógeno y las rocas de las cuencas de piggy back del Eoceno Medio-Oligoceno. El
neoautóctono

está

constituido

por

materiales

terrígenos

carbonatados

poco

deformados del Eoceno Superior Tardío al Cuaternario que cubren discordantemente
las rocas del cinturón plegado.
La sistemática asumida por cada uno de los trabajos antes referidos de forma
sintetizada se representa en la tabla I.
Tabla I: Litologías presentes en el área de estudio según Quintas F., 1989 e
Iturralde-Vinent, 1996.
Elementos Estructurales

Formacionales

Iturralde-Vinent,1996

F Quintas 1989

serpentinizadas y

AEF de la antigua corteza

Ofiolitas

Complejo básico

oceánica

septentrionales

Fm. Quibiján

AEF del arco volcánico del

Fm. Santo Domingo

Cretácico

Arco volcánico del
Cretácico

Fm. La Picota
Fm. Mícara

AEF cuencas superpuestas al

Cuencas piggy-

arco volcánico del Cretácico

back
ra

1 generación
Fm. Sabaneta

Arco volcánico del Paleógeno

Arco de islas
volcánico del

Fm. Capiro

Cuenca superpuestas de la

Cuencas piggy-

etapa platafórmica

back
2da generación

Fm. Majimiana
Fm. Júcaro
Depósitos
Cuaternarios

Secuencias terrígeno –
carbonatadas de la etapa de
desarrollo platafórmico

23

NEO AUTOCTÓNO

CINTURON PLEGADO

Rocas Ultrabásicas

Asociaciones Estructuro

Unidades Oceánicas

Litología.

�A. Rodríguez Infante

En estas investigaciones para la caracterización geológica del territorio se ha asumido
como base la información aportada por estos trabajos, fundamentalmente en lo
concerniente a la caracterización de los conjuntos litológicos, a los cuales se le han
sumado los criterios de la fotointerpretación geológica, realizándose la corrección del
cartografiado de algunos sectores según los datos aportados por las fotografías aéreas
y los trabajos de campo como se muestra en el anexo gráfico No.3, y que se describen
a continuación.
Iturralde-Vinent divide a las ofiolitas cubanas en: ofiolitas del cinturón septentrional,
ofiolitas anfibolitizadas y ofiolitas de los terrenos sudoccidentales; dividiendo al cinturón
septentrional en tres fajas principales: Cajálbana, Mariel-Holguín y Mayarí-Baracoa. La
faja Mayarí-Baracoa a su vez la divide en tres macizos: Mayarí-Cristal, Sierra del
Convento y Moa-Baracoa, al cual pertenecen las ofiolitas objeto de estudio.
El Macizo Moa-Baracoa se localiza en el extremo oriental de la Faja Mayarí-Baracoa.
ocupando un área aproximada de 1 500 km2 que presenta un gran desarrollo de los
complejos ultramáfico, de gabros y volcano-sedimentario mientras que el complejo de
diques de diabasas está muy mal representado, apareciendo las diabasas descritas en la
región en forma de bloques tectónicos incluidos en los niveles de gabros, sobre todo en la
parte superior del complejo cumulativo. Se estima un espesor de aproximadamente 1000
metros para el complejo ultramáfico y 500 metros para el de gabros [40], mientras que
para el complejo volcano-sedimentario se ha estimado un espesor de 1200 metros, [93].
El complejo de rocas ultrabásicas aflora en toda la porción central y meridional del área
y está constituido predominantemente por harzburgitas y subordinadamente dunitas,
lherzolitas y piroxenitas. Estas rocas se caracterizan por presentar un grado de
serpentinización variable, lo cual ha sido objeto de contradicción y explicado de modo
diferente por varios investigadores, llegando incluso a considerarse el proceso como
una manifestación de autometamorfismo de las intrusiones. Sin embargo, ha
predominado el criterio de procesos dinamo-metamórficos durante la elevación y
emplazamiento de las grandes masas peridotíticas a la superficie en presencia de
agua, ya que la serpentinización, como se ha señalado en diversas investigaciones se
desarrolla más intensamente hacia los bordes de los macizos sobre todo, en los límites
tectónicos de sobrecorrimiento de estos sobre las rocas autóctonas, en las zonas de
fallas interiores de los macizos y en las zonas de contacto con las rocas básicas.

24

�A. Rodríguez Infante

Las rocas de este complejo se caracterizan por presentar un color verde oscuro o gris
verdoso y por un alto grado de agrietamiento. En las fotografías aéreas, ellas se
identifican por su fototono gris oscuro homogéneo que en zonas de gran desarrollo de
la corteza laterítica aparece moteado de gris claro.
Sobre estas rocas se forman relieves muy variados en dependencia del nivel
hipsométrico que ocupan y por ende, del grado de desarrollo y conservación de la
corteza de meteorización. Hacia la parte norte del macizo se observa un relieve de
premontañas con cimas redondeadas, mientras que en la parte intermedia aparecen
montañas de cimas aplanadas que hacia el sur se vuelven puntiagudas. Los
parteaguas secundarios son rectos y alargados, con pendientes abruptas, siendo esto
un criterio importante en su identificación. El drenaje es de configuración dendrítica,
volviéndose angular debido al alto control tectónico sobre todo en los límites de los
bloques, siendo típicos los valles en forma de V con pendientes fuertes, los que se
hacen más amplios y menos profundos cuanto mayor es su orden. En la parte central,
donde las cimas son aplanadas el drenaje es menos denso, observándose cauces
estrechos y profundos con divisorias aplanadas, generalmente asociados a fracturas.
El complejo máfico está representado por gabros olivínicos, gabro-noritas, anortositas y
gabros normales de diferentes granulometrías. Los cuerpos de gabro tienen una
estructura de grandes bloques y la mayoría de éstos se disponen en las zonas
periféricas del complejo ultramáfico. En el sector Moa-Baracoa están representados
dos tipos de gabros, los llamados gabros bandeados y los gabros masivos en las
partes más altas del corte. En el área de estudio el más común es el gabro normal de
color oscuro algo verdoso con textura masiva o fluidal. Estas rocas presentan
alteraciones superficiales en forma de finísimas irregularidades semejantes a un micro
relieve cársico, originadas por la meteorización diferencial de los minerales que las
componen entre los cuales están los piroxenos monoclínicos, plagioclasas básicas y en
menor grado olivino y piroxenos rómbicos.
En la región de estudio los gabros afloran siempre asociados a las serpentinitas,
apareciendo en forma de bloques en las zonas de Quesigua-Cayo Guam-Mercedita,
Centeno-Miraflores y Farallones-Caimanes.
Fotogeológicamente los gabros se manifiestan con parámetros o criterios diferentes en
dependencia de la intensidad de la meteorización. En zonas muy intemperizadas
aparecen con un fototono claro, generalmente más claro que en las cortezas sobre
serpentinitas, con un relieve aplanado donde se observan superficies rugosas.
25

�A. Rodríguez Infante

En las zonas de relieve más abrupto se presentan con un fototono moteado gris oscuro
y claro - casi blanco - con parteaguas en forma de cuchillas curvas y ramificadas en
otras de menores dimensiones, semejando en las fotografías aéreas una estructura de
roseta lo que puede estar relacionado con los procesos de erosión esferoidal típico
para estas rocas. El drenaje en general es de configuración dendrítica, apareciendo a
veces subángular debido al control tectónico.
El complejo de diques de diabasas está muy mal representado, apareciendo las diabasas
descritas en la región en forma de bloques tectónicos incluidos en los niveles de gabros,
sobre todo en la parte superior del complejo cumulativo.
El complejo vulcano-sedimentario contacta tectónicamente con los demás complejos del
corte ofiolítico y está representado por la formación Quibiján, constituida por rocas
vulcano-sedimentarias intruidas por gabro-pegmatitas, dioritas y diabasas. En la base
se encuentran lavas y lavas-brechas, aglomerados y tobas gruesas de composición
basáltica y basáltico-andesítica. En su conjunto son de color negro o verde oscuro. Las
lavas son amigdaloidales, con amígdalas rellenas de cuarzo y clorita. La porción media
superior de la formación se compone de lavas, lavas-brechas, tufo-lavas y en
cantidades subordinadas tobas lapillíticas, las cuales se caracterizan por presentar una
estratificación gruesa, a veces gradacional.
La edad aún se desconoce, ya que no se han encontrado fósiles que puedan revelarla.
Algunos autores le asignan una edad Cretácico Inferior - Superior.
Area de afloramiento. Aflora en la región de Farallones, al sur de Yamanigüey y en un
pequeño bloque de Cupey.
Fototono. Presenta tonos de gris claro a casi blanco de forma general, apareciendo
moteado en la región de Farallones.
Relieve. Poco elevado y muy desmembrado, con parteaguas pequeños en forma de
cuchillas, con pendientes de medias a abruptas.
Drenaje. Dendrítico, aunque en ocasiones se hace subángular por el control tectónico.
La formación Santo Domingo, única representante del arco volcánico cretácico en el
área, está constituida por tobas, lavas y aglomerados, apareciendo pequeños cuerpos
de pórfidos dioríticos, andesitas y diabasas. Se incluyen además en esta formación las
calizas pizarrosas finamente estratificadas y muy plegadas de color grisáceo.
Las tobas ocupan más del cincuenta por ciento de la formación, apareciendo en la
parte superior preferentemente, siendo comunes las variedades cristalovitroclásticas y
26

�A. Rodríguez Infante

vitroclástica. Las lavas aparecen en ocasiones con textura amigdaloidal, predominando
las variedades porfidíticas, yaciendo en forma de mantos interestratificados casi
concordantes con las tobas. A menudo, junto con las lavas se observan aglomerados
de composición entre dacítica y andesítica, muy alterados. Se le asigna una edad
Cretácico Aptiano - Turoniano.
Area de afloramiento. Aflora en la región de Farallones - Calentura y en una pequeña
área en la localidad de Centeno.
Fototono. Gris moteado.
Relieve. De premontañas bajas con pendiente de medias a abruptas, con cimas
puntiagudas, divisorias cortas, finas y muy ramificadas.
Drenaje. Dendrítico, con densidad variable que tiende a aumentar hacia los órdenes
superiores.
Pertenecientes a la cuencas de piggy-back de la primera generación del Cretácico
Superior al Paleoceno Inferior, afloran en el área las formaciones La Picota y Mícara,
de tipo molásico y flyschoide, acumuladas en algunos casos en zonas de intensa
actividad tectónica, por lo que localmente pueden aparecer muy deformadas y formar
parte de melanges.
La formación Mícara está compuesta de facies terrígenas y terrígenas carbonatadas de
edad Maestrichtiano-Daniano. La secuencia inferior es de tipo molásica y la superior de
tipo flysch. El límite inferior no se ha observado, pero se supone discordante sobre la
formación Santo Domingo.
En la zona de Cananova, Quintas[93] reportó esta formación compuestas por areniscas
de granos medios, con intercalaciones olistostrómicas compuestas de areniscas y
gravelitas, con bloques de diversos tamaños de rocas ígneas básicas.
Area de afloramiento. Zona de Los Indios de Cananova y borde suroeste del cerro de
Miraflores.
Fototono. Gris claro, pero en algunos lugares aparece moteado como por ejemplo en la
meseta de Caimanes.
Relieve. Sobre estas rocas se desarrolla un relieve de colinas bajas de cimas
redondeadas y pendientes moderadas, con parteaguas cortos y finos, variando de
forma gradual hasta convertirse en relieve casi llano hacia la parte norte.
Drenaje. Variado y poco denso en general, haciéndose más escaso hacia el norte. Su
configuración es dendrítica.
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�A. Rodríguez Infante

La formación La Picota tiene una composición muy variable en cortas distancias, a
veces con apariencia brechosa y en ocasiones conglomerática, presentando en
proporciones variables la matriz y el cemento, este último carbonatado. Existen dudas
en algunas regiones donde afloran brechas muy cataclastizadas formando parte de los
melanges acerca de su pertenencia a esta formación o si son brechas tectónicas.
De acuerdo a las características de esta formación se estima que la misma se acumuló
a finales del Cretácico e incluso en el Paleoceno inicial, asociada al emplazamiento de
las ofiolitas, que constituyeron su principal fuente de suministro.
Area de afloramiento. Aflora en la base de la Sierra del Maquey y en la meseta de
Caimanes.
Fototono. De gris medio a gris claro y en las zonas de contacto litológico aparece
abigarrado.
Relieve. Relativamente alto, con elevaciones de cimas agudas y divisorias alargadas
en forma de cuchillas, presentando pendientes altas.
Drenaje. Está representado por redes dendríticas.
La actividad volcánica del Paleógeno estuvo restringida fundamentalmente a la parte
oriental de la isla, estando representada por las rocas del Grupo El Cobre y la formación
Sabaneta de origen vulcano-sedimentario, aflorando sólo esta última en el área de
estudio.
La formación Sabaneta está constituida por rocas vulcanógenas-sedimentarias de
granos finos, frecuentemente zeolitizadas o montmorillonitizadas, con intercalaciones
de calizas, silicitas, tobas cloritizadas y rara vez basaltos.
En Farallones el corte está compuesto por tobas vitroclásticas y cristalolitoclásticas
zeolitizadas, en menor grado argilitizadas, tufitas, calizas, radiolaritas, tobas vítreas y
tobas cineríticas. Las calizas tobáceas y tufitas aparecen regularmente hacia la parte
alta de la formación. La estratificación es buena, siendo frecuentemente gradacional.
En Los Indios de Cananova, en la base de la formación se intercalan areniscas de
granos gruesos y algunas brechas, donde fueron encontrados fósiles que indican una
edad Paleoceno-Daneano.
Area de afloramiento. En un área extensa de la región de Cananova hasta Farallones y
en un pequeño bloque en Yamanigüey.
Fototono. Presenta tonalidades claras de gris.

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�A. Rodríguez Infante

Relieve. Formando pequeñas elevaciones de cimas redondeadas y laderas suaves.
Hacia el norte se presenta casi llano.
Drenaje. En la zona de Farallones donde el relieve es más elevado, el drenaje es de
tipo dendrítico, espaciado; y donde existe control tectónico pasa a ser subangular.
Hacia el norte la red fluvial se va haciendo escasa hasta casi nula.
Perteneciente a las cuencas superpuestas o piggy-back de la segunda generación
aflora en el área la formación Capiro compuesta por areniscas, aleurolitas y margas
bien estratificadas con intercalaciones de conglomerados finos compuestos por cantos
de serpentinitas, calizas y cristaloclastos de piroxeno y cuarzo. Hacia la base de la
formación se localizan olistostromas de bloques de serpentinitas muy alteradas y
diabasas. En muchos lugares se observa una clara gradación de conglomerados y
areniscas. Los olistolitos de calizas organodetríticas contienen fragmentos de
serpentinitas, cuarzo y hematita. Se le asigna una edad Eoceno Superior.
Area de afloramiento. Aflora en la región de Yamanigüey formando una franja a lo largo
de toda la costa.
Fototono. Relativamente claro, desde el gris claro hasta el blanco.
Relieve. Muy bajo con colinas pequeñas onduladas de pendientes suaves.
Drenaje. Escaso.
El neoautóctono, constituido por secuencias sedimentarias donde predominan las rocas
carbonatadas sobre rocas terrígenas, depositadas en régimen de plataforma continental,
aparece representado en la región por las formaciones Júcaro y Majimiana que yacen
discordantemente sobre las unidades del cinturón plegado. Estructuralmente estas
secuencias se caracterizan por su yacencia monoclinal suave u horizontal, con algunas
perturbaciones en las zonas donde existen dislocaciones jóvenes.
La formación Júcaro está constituida por calizas margosas poco consolidadas y a
veces por margas de edad Oligoceno-Mioceno.
Area de afloramiento. Aflora por toda la costa en la región de Cananova y Yamanigüey.
Fototono. Presenta tonalidades de gris claro a blanco.
Relieve. Bajo, formando pequeñas colinas redondeadas con pendientes suaves y
aislados cayos en las costas.

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�A. Rodríguez Infante

La Formación Majimiana está constituida por calizas organodetríticas típicas de
complejos arrecifales y bancos carbonatados con intercalaciones de margas. Las
secuencias de esta formación presentan bruscos cambios faciales en cortas distancias,
conteniendo una abundante fauna de foraminíferos bentónicos y planctónicos, lo que
ha permitido asignarle una edad Oligoceno Superior hasta el Mioceno.
Area de afloramiento. Aflora en la región de Yamanigüey, formando una franja por toda
la costa.
Fototono. Tonalidades de gris medio a gris claro.
Relieve. Se presenta en forma de franja paralela al litoral, con un relieve poco
accidentado representado por pequeñas colinas onduladas de poca pendiente.
Drenaje. Pobre, con valles que cortan la franja de afloramiento.
Sobre todas las litologías antes descritas se encuentran los depósitos cuaternarios que
constituyen una cobertura prácticamente continua de génesis predominantemente
continental de pocas variaciones diagenéticas y pequeño espesor.
Estos depósitos están constituidos por calizas organodetríticas con gran contenido de
fauna, predominando los moluscos contemporáneos. Aparecen también aleurolitas
calcáreas, arenas margosas y arcillas. Los depósitos ubicados en los márgenes,
cauces y desembocaduras fluviales están constituidos por bloques, cantos rodados,
gravas, arenas, aleurolitas y arcillas derivadas de la erosión fluvial.
Area de afloramiento. Constituyen una cobertura prácticamente continua en forma de
franja a lo largo de la costa y discontinua en las partes interiores.
Fototono. Se manifiestan con tonalidades de gris oscuro, en ocasiones se observan
manchas de gris claro en las zonas de desembocadura.
Relieve. Estos depósitos se desarrollan en zonas de llanuras costeras débilmente
onduladas, en zonas pantanosas parálicas y en las desembocaduras y cauces de los
ríos sobre llanuras irregulares.
Drenaje. Pobre y en general sólo se observan los cauces de los ríos principales.
Geomorfología del Territorio.
El relieve de Cuba oriental, al igual que el relieve cubano en general es el reflejo de la
alta complejidad geólogo estructural resultante de la acción de procesos compresivos
durante la etapa Mesozoica y el Paleógeno, a los cuales se han superpuesto

30

�A. Rodríguez Infante

desplazamientos verticales, oscilatorios, diferenciados e interrumpidos así como la
separación en bloques del territorio.
Algunos autores consideran que la etapa de formación del relieve cubano comienza en
el Paleógeno, cuando se inician los movimientos verticales como tendencia
fundamental, disminuyendo notablemente los movimientos horizontales.
Aunque no fue objetivo de este trabajo la determinación del origen y edad del relieve,
por los resultados obtenidos con la aplicación del conjunto de métodos geólogo geomorfológicos se hace evidente que aún cuando los procesos morfogénicos iniciaron
su acción directa en el modelado de la superficie en periodos tan jóvenes como el
Mioceno - Plioceno, en el relieve actual del noreste oriental se ponen de manifiesto
muchas morfoestructuras heredadas de los procesos geodinámicos que se iniciaron a
fines del Mesozoico y se extendieron hasta el Paleógeno, responsables de la formación
del sistema de escamas tectónicas que caracteriza al complejo ofiolítico y que a pesar
de la vigorosa reestructuración neotectónica aún se reflejan en el mismo.
Genéticamente el relieve de Moa y sus áreas adyacentes está clasificado dentro del
tipo de Horst y bloques que corresponden a los cuerpos de rocas ultrabásicas elevadas
en la etapa neotectónica a lo largo de dislocaciones antiguas y rupturas nuevas, poco o
ligeramente diseccionados, [83].
A partir de esta clasificación regional y tomando como base los criterios de clasificación
que Portela y otros [88], usaron en la confección del mapa geomorfológico del Nuevo
Atlas Nacional de Cuba se procedió al estudio detallado de las formas del relieve y
zonificación geomorfológica del área de trabajo mediante la aplicación de métodos de
fotointerpretación geomorfológica, confección e interpretación de mapas morfométricos
y observaciones de campo. Como resultado del estudio se clasificó el territorio en dos
zonas geomorfológicas fundamentales: la zona de relieve de llanura y la zona de
relieve de montañas, con subtipos específicos que se describen a continuación y que
se muestran en el anexo gráfico No.2.
Zona de Llanuras. Se desarrolla en toda la parte norte del área ocupando la zona
comprendida desde la barrera arrecifal hasta los 100-110 m de altura hacia el sur. La
formación de estas llanuras está relacionada con la acción conjunta de diferentes
procesos morfogénicos que en ella han actuado, predominando los procesos fluviales y
marinos.

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�A. Rodríguez Infante

Las llanuras acumulativas marinas ocupan el área comprendida entre la barrera
coralina y el litoral, llegando a formar parte en algunos sectores de la zona litoral como
ocurre en el extremo noreste de Cayo Moa Grande, Punta de Río Moa, Quemado del
Negro, Punta del Mangle y Punta Guarico de Yamanigüey.
La actividad erosiva en esta zona es prácticamente nula debido a la protección al oleaje
que ofrece la barrera arrecifal, estando limitada la misma a la remoción de los
sedimentos en los periodos de intensas lluvias, como resultado del aumento de la
descarga de los ríos.
Los sedimentos que en ella se acumulan proceden de dos fuentes fundamentales de
suministro; los provenientes de la erosión de las cortezas lateríticas, transportados por
los ríos que desembocan en la zona, siendo el Río Moa el de mayor aporte al poseer la
cuenca de mayor extensión y atravesar extensos sectores descubiertos de vegetación
por los trabajos de extracción minera, y los provenientes de la barrera arrecifal, que al
constituir el rompiente del oleaje, es abrasionada en su porción norte frontal, siendo los
detritos acumulados en su parte trasera.
Los valores de las formas del relieve no pudieron ser calculados para esta zona por
falta de información batimétrica detallada, no obstante se puede asegurar la existencia
de valores de pendientes predominantes de 0º a 3º y sólo en pequeños sectores
aislados y en la estrecha franja que bordea la barrera pueden llegar hasta 6º y 9º.
Geomorfológicamente esta zona de llanuras acumulativas marinas constituye un
elemento de vital importancia en el territorio, ya que por su carácter de cuenca cerrada
conforma un receptáculo natural para todos los materiales arrastrados desde la zona
socio-económica construida en el litoral y sus alrededores, incluidos los elementos
contaminantes, lo que puede conllevar a la destrucción de la barrera coralina y con ella
a la propia cuenca, lo que provocaría el surgimiento o intensificación de procesos
destructivos en la zona insular periférica, afectando al medio ambiente en todas sus
dimensiones.
Las llanuras fluviales fueron clasificadas en acumulativas y erosivo-acumulativas en
dependencia del proceso predominante en su morfogénesis. Las primeras, las llanuras
fluviales acumulativas se desarrollan en toda la franja norte del área, entre la línea
litoral al norte, hasta los 100-110 m de altura hacia el sur, en la zona correspondiente a
la base del escalón inferior de las tierras emergidas y en las que se encuentran los
cauces inferiores y desembocaduras de los ríos Moa, Cayo Guam, Cananova,
Yamanigüey y Quesigua.
32

�A. Rodríguez Infante

En esta zona los procesos erosivos son escasos y sólo se ponen de manifiesto a través
de pequeños arrastres de suelos y acarcavamiento, generalmente asociados a taludes
locales, en su mayoría de carácter antropogénico. Por otro lado, debido a su posición
espacial e hipsométrica y sus pendientes que no sobrepasan como promedio los tres
grados, constituyen una superficie óptima para la acumulación de los sedimentos
arrastrados de los niveles superiores. Dentro del material que se acumula predominan
los sedimentos fluviales.
Las zonas de llanuras fluviales erosivo-acumulativas se localizan en los valles de los
ríos Cananova, Cabaña y Centeno, así como en la zona comprendida entre Quesigua y
Cupey. En estas zonas la superficie topográfica pierde su regularidad al aparecer
sectores de hasta 9º de pendiente, condicionando la existencia de procesos erosivos.
La disección vertical oscila de 10 a 90 m/km2, mientras que las isobasas marcan hasta
100 m y 50 m para el segundo y tercer orden respectivamente. La cota mas alta para
esta zona es de 126 m.
Los sedimentos que se acumulan en estas llanuras son de origen fluvial y su
deposición es generalmente de carácter temporal, siendo removidos con frecuencia en
los periodos de crecida.
Asociada genética y espacialmente con las llanuras fluviales y marinas y en la zona de
intersección entre ambas, aparecen llanuras acumulativas palustres parálicas
ocupando sectores con pendientes de cero a tres grados y valores de isobasitas nulos,
donde predominan procesos acumulativos de sedimentos típicos de zonas pantanosas
de color oscuro y olor fétido, anegadas en agua, siendo el mangle la vegetación
predominante.
Toda esta zona de relieve de llanura de edad Cuaternario no ha estado exenta de la
acción de los procesos tectónicos, pudiendo notarse con nitidez en el mapa la
existencia de fallas que cortan y desplazan el relieve como la falla de rumbo nordeste
que desplaza la llanura palustre del extremo oriental de área alrededor de 250 m, así
como la llanura del norte y este de Punta Cabagán que está desplazada 750 m por una
falla de dirección norte sur.
En ninguna de las numerosas fallas que cortan estas zonas llanas se aprecian saltos
verticales pronunciados, lo que da una idea de la agresividad denudativa y del carácter
rumbo deslizante predominante para los movimientos novísimos de la región, y sólo
movimientos verticales como reajuste.

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�A. Rodríguez Infante

Zona de Montañas. Esta zona geomorfológica es la más extendida dentro del área de
las investigaciones ocupando toda la parte sur y central, además del Cerro de
Miraflores y las zonas nordeste y noroeste del poblado de Cananova.
Los valores morfométricos así como la configuración de las elevaciones son
extremadamente variables en dependencia de las características litológicas, grado de
agrietamiento de las rocas sobre las cuales se desarrolla y del nivel hipsométrico que
ocupan. Teniendo en cuenta esos parámetros la zona de relieve de montaña fue
clasificada en cuatro subtipos:
Zona de premontañas aplanadas ligeramente diseccionadas. Constituye la zona de
transición gradual de las llanuras fluviales acumulativas y erosivo-acumulativas a las
montañas bajas, como ocurre en la parte nordeste del área de la Mina Moa,
apareciendo sólo como un sector aislado en Playa la Vaca al sur de Punta Cabagán,
donde está bordeada por llanuras fluviales. Este zona se caracteriza por presentar
elevaciones de poca altura que llegan en el área a valores máximos de 182 m y cimas
aplanadas por los propios procesos denudativos, dentro de los cuales predominan la
erosión por arrastre de las aguas superficiales y la meteorización que se hace intensa
debido al dinamismo de las aguas subterráneas, aún cuando la conservación del eluvio
sólo se hace posible en las cimas aplanadas como en Playa la Vaca, predominando
para el resto de la zona suelos redepositados de carácter temporal, mientras que en las
hondonadas y microcuencas es típica la repetición de capas de perdigones,
intercaladas con material arcilloso, lo que evidencia su carácter deluvial.
Para esta zona las pendientes llegan hasta los 12º mientras la disección vertical
alcanza 100-150 m/km2. Este tipo de relieve en algunos sectores aparece cubierto por
la actividad socioeconómica.
Zona de submontañas y premontañas ligeramente diseccionadas. Se localiza en el
área comprendida entre Cañamazo y Calentura, apareciendo en sectores aislados en
las localidades de Cananova, El Cerro y Yamanigüey con elevaciones y cerros
relativamente aislados de cimas redondeadas con pendientes variables que pueden
alcanzar hasta los 15º y los valores de disección vertical llegan hasta los 130 m/km2.
Las formas de relieve aquí desarrolladas son relictos de la erosión fluvial de las zonas
montañosas periféricas. Los procesos erosivos son intensos y los suelos removidos
constantemente, dando un carácter temporal a los depósitos que se forman en los
valles y cañadas.

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�A. Rodríguez Infante

Zona de montañas bajas aplanadas ligeramente diseccionadas. Esta forma de relieve
es la que adquiere mayor importancia en el estudio de la región por el área que abarca
y por estar a ella asociados los mayores yacimientos ferroniquelíferos.
Se desarrolla en toda la parte central y sudeste del área y corresponde al segundo nivel
de la estructura escalonada que caracteriza la zona.
Los procesos de intemperismo son predominantes y están condicionados no sólo por la
litología y el grado de agrietamiento de las rocas sobre las cuales se desarrolla, sino
también, por la posición hipsométrica que estas ocupan. Al mismo tiempo, al ser las
pendientes de bajo ángulo - de cero a seis grados - existe una excelente conservación
del producto meteorizado, siendo erosionado sólo en los barrancos y escarpes
asociados al sistema fluvial que se encuentra controlado por dislocaciones tectónicas.
Actualmente y desde el inicio de la actividad minera en la región, se ha intensificado el
arrastre de suelos y la degradación en general debido a las áreas que han quedado
descubiertas por la extracción del mineral. En esta zona de montañas aplanadas se
encuentra la mayor cota de la zona correspondiente a la elevación El Toldo con 1174 m
de altura, alrededor del cual se han desarrollado numerosas formas del relieve cársico.
Para esta zona geomorfológica corresponden también los mayores valores del
levantamiento que quedan evidenciados por rasgos morfológicos como barrancos,
escarpes, formas cársicas, etc., y por los parámetros morfométricos como los valores
de isobasitas que alcanzan 900 m para el segundo y oscilan entre 500-800 m para el
tercer orden, llegando la disección vertical a variar en el rango de 200 a 550 m/km2.
Zona de montañas bajas diseccionadas. Esta zona se localiza en los extremos sudeste
y sudoeste del área y en el Cerro de Miraflores. Las elevaciones que constituyen esta
zona se caracterizan por presentar cimas alargadas de orientación predominantemente
nordeste con vertientes de paredes abruptas altamente diseccionadas por los sistemas
de fallas que cortan y desplazan tanto las divisorias principales como secundarias.
Los procesos morfológicos más abundantes son los erosivos fluviales y de forma
subordinada los movimientos gravitacionales, los que son controlados por la vegetación
que de forma general es abundante.
Los valores de la disección vertical oscilan entre 230 m/km2 y 450 m/km2 Si se
comparan estos valores con los de las montañas bajas aplanadas, parece haber una
contradicción ya que en estas últimas los máximos del rango de variación del indicador
de la erosión de fondo es superior. Sin embargo, esto se justifica por encontrarse las
montañas aplanadas en niveles hipsométricos superiores en zonas que son afectadas
35

�A. Rodríguez Infante

por los movimientos tectónicos de ascenso mas intensos, haciendo que en sus
sectores periféricos los desniveles de altura por superficie sean superiores.
Los niveles de base de erosión para los ríos de segundo orden alcanzan hasta 450 m
en el área correspondiente a Sierra del Maquey y 300 m para Miraflores mientras que
para el tercer orden son de 350 m y 90 m respectivamente. Por su parte las pendientes
son altas, predominando los valores mayores de 9º con amplios sectores mayores de
15º e incluso, mayores de 30º en zonas asociadas con fracturas.
Geomorfológicamente a esta zona corresponden los mayores desplazamientos por
fallas, siendo los casos más representativos la falla de orientación nordeste ubicada al
nordeste de Cayo Perico que origina un rechazo horizontal de aproximadamente 90 m
y la falla Cananova en el Cerro Miraflores con desplazamientos de alrededor de 1 km.
Conjuntamente con estas zonas geomorfológicas determinadas, aparecen en la región
un conjunto de formas menores del relieve o elementos del paisaje que constituyen
elementos importantes en la caracterización geomorfológica regional, son criterios de
evaluación tectónicas y algunas representan un peligro para el medio ambiente. A
continuación se hace un análisis de cada una de ellas partiendo de su origen e
importancia en el contexto territorial.
Formas Cársicas. En las rocas del complejo ultramáfico, en el área comprendida entre
las cuencas de los ríos Moa y Calentura por el noroeste y el cauce superior del río
Jiguaní por el sudeste, correspondiendo a la parte más alta del peniplano antiguo y a
las mayores elevaciones de las Cuchillas de Moa (700-1200 m), aparecen dolinas,
sumideros, lapíez o karren así como otras formas cársicas típicas de la zona como las
estructuras columnares y piramidales de extremos afilados y cuellos erosionados.
Muchas de estas formas aparecen alineadas y orientadas en dirección nordeste y
noroeste sirviendo como criterio de fotointerpretación de estructuras disyuntivas.
Nuñez Jiménez [81, 82], ha publicado varios trabajos sobre la regionalización del carso
cubano ubicando esta zona en el grupo III, denominado Región Cársica del Oriente de
Cuba, en el subgrupo montañas de Moa, carso de los antillanos serpentinizados.
Otros autores no concuerdan con que las formas anteriormente descritas en peridotitas
se les denomine con el término de cársicas, llamándolas como seudocarso en
peridotitas, al plantear que el proceso que las origina no es por disolución, si no por
lavado de los ocres arcillosos debido a la acción
36

de las aguas pluviales y de

�A. Rodríguez Infante

infiltración, es decir, que su origen está asociado a un proceso de lixiviación y sufusión
a través de grietas y fisuras por donde se escurre el material acarreado.
El nombre de carso se le asignó a las formas exóticas del relieve presentes en la
meseta de Karst en Yugoslavia donde se determinó una génesis por disolución de
rocas solubles, generalizándose posteriormente el término para formas y génesis
similares. Con el desarrollo de las investigaciones geomorfológicas se ha demostrado
la existencia de estas formas sobre otras litologías donde no ocurre la disolución, por lo
que se hace necesario reformular y hacer más extensivo la definición original de modo
que incluya los procesos de sufusión dentro de las variables genéticas de las formas
topográficas irregulares típicas del intemperismo químico.
Lo que es indiscutible en la región es la presencia de un sector de aproximadamente
120 km2 , de los cuales 72 km2 están dentro del área objeto de investigación, de formas
de relieve no típicas de la litología presente y que se asocian cronológicamente con las
formas cársicas de los niveles superiores de las terrazas de Maisí [82]. Con menor
densidad, este fenómeno aparece con frecuencia en las laderas de los márgenes de
algunos cursos fluviales como por ejemplo en el río Cayo Guam y en la zona norte
litoral.
En los estudios paisajísticos, en la evaluación medioambiental y en la preoyección de la
actividad constructiva este fenómeno debe tenerse en cuenta debido a la influencia del
mismo en el comportamiento físico-mecánico de las rocas, en la dinámica de las aguas
subterráneas y en los procesos erosivos.
Barrancos. Es muy frecuente dentro del territorio encontrar formación de barrancos en
la parte alta y media de los ríos que atraviesan el complejo ofiolítico y que tienen un
fuerte control estructural. Estos barrancos alcanzan su mayor expresión en la parte
centro meridional y llegan a desarrollar pendientes de hasta 45º con alturas máximas
de 240 m, lo cual hace susceptible a estos sectores al deslizamiento y arrastre de
suelos. Ante la actividad sísmica estos barrancos constituyen sectores de alta
vulnerabilidad, no sólo por que su génesis está relacionada con las estructuras
tectónicas activas del territorio sino también, por que favorecen la dinámica erosiva en
su superficie que debido a las grandes pendientes se encuentran descubiertas de
vegetación.

37

�A. Rodríguez Infante

Existen otras dos formas del paisaje que aun cuando tienen un origen antrópico son
tratadas en este epígrafe ya que deben constituir una preocupación constante para el
hombre ante el peligro latente de las consecuencias que ellas puedan acarrear al
medio ambiente.
Una de ellas son las áreas minadas y escombreras que con el crecimiento de la
producción niquelífera se agigantan, constituyendo sectores descubiertos y desmembrados que aceleran el proceso de acarcavamiento, intensifican el arrastre de los
suelos con la consabida ruptura del equilibrio fluvial y provocan la acumulación
anómala de sedimentos en las zonas bajas.
La otra forma está constituida por las presas de colas que se multiplican en el paisaje
moense y degradan progresivamente el medio físico.
En la actualidad en Moa aproximadamente 20 km2 de la superficie están afectados por
estos fenómenos, sin tener en cuenta las áreas descubiertas por la actividad
constructiva social e industrial y vías de acceso y se prevé, que con la puesta en
funcionamiento a corto plazo de la nueva industria niquelífera en construcción, esta
cifra se agrande.
Estas formas, además de alterar morfológicamente la superficie constituyen sectores
de pérdida de la cobertura vegetal lo cual no sólo altera el ciclo hidrológico sino
también facilita la acción de un agente erosivo intenso como el viento, corriéndose el
riesgo de un proceso de desertificación artificial.
Conclusiones.
En el estudio geológico desarrollado en la presente investigación se pudieron
determinar las áreas de afloramiento y zonas de contacto entre las diferentes litologías
que conforman el substrato rocoso del territorio, siendo las rocas del complejo ofiolítico
las que ocupan las mayores áreas, lo que en conjunto con el relieve de montañas bajas
aplanadas que sobre estas rocas se ha desarrollado hace posible la formación y
conservación de las potentes cortezas ferroniquelíferas.
Para cada litología presente se establecieron los criterios de fotointerpretación geólogogeomorfológica que permiten establecer los patrones fotointerpretativos para áreas
colindantes o geológicamente similares. Estos criterios alcanzan su máxima
importancia para los trabajos de búsqueda y prospección de los yacimientos
ferroniquelíferos al quedar bien delimitadas las diferencias entre las rocas frescas y la

38

�A. Rodríguez Infante

corteza laterítica desarrollada sobre las rocas ultrabásicas serpentinizadas, y entre esta
última y la corteza sobre gabros.
En el desarrollo de estas investigaciones también se estableció como regularidad la
disposición de los cuerpos de gabros en las zonas periféricas de las serpentinitas,
apareciendo sólo de forma aislada pequeños cuerpos incluidos dentro del complejo
ultramáfico en sectores de alta complejidad estructural. En ambas condiciones, el
contacto entre los dos complejos y entre estos y las rocas más antiguas es de carácter
tectónico.
Geomorfológicamente el territorio fue caracterizado a través de las dos zonas
geomorfológicas principales que en el se desarrollan: Zona de relieve de llanuras y
zona de relieve de montañas, las cuales han sido descritas teniendo en cuenta los
procesos morfogénicos y elementos morfológicos que la identifican, así como los
elementos estructurales que la condicionan. De forma simultánea se han asumido los
elementos del paisaje para la caracterización tectónica y en particular neotectónica del
área, lo que constituye el objetivo de la investigación y en específico, de la aplicación
de los métodos geomorfológicos en la evaluación del riesgo de génesis tectónica,
destacándose en este aspecto que el análisis geomorfológico fue de vital importancia
en la caracterización de las estructuras tectónicas activas del territorio, al aportar
criterios donde los otros métodos de investigación son de muy pobre información, en
especial en las zonas llanas. Al respecto se concluye que en el área de investigación
de forma nítida y frecuente se pueden observar los elementos del relieve y las
diferentes zonas geomorfológicas desplazadas o limitadas por estructuras tectónicas
activas en períodos recientes.
Paralelamente a lo anterior fueron descritos elementos del paisaje, natural o antrópico,
que son de vital importancia en la evaluación medio ambiental de la región y que deben
tenerse en cuenta para la proyección de la actividad constructiva futura y en la
conservación de las ya existentes.

39

�A. Rodríguez Infante

CAPITULO II

40

�A. Rodríguez Infante

CAPITULO II. MORFOTECTONICA Y GEODINAMICA
DEL TERRITORIO DE MOA.
Introducción.
Rasgos Geotectónicos Evolutivos de la Región.
Principales Sistemas de Fallas del Territorio.
Bloques Morfotectónicos.
Neotectónica.
Conclusiones.
Introducción.
A pesar del gran número de trabajos desarrollados en el territorio con el objetivo de
estudiar la génesis, distribución y reservas de los yacimientos ferroniquelíferos así
como de los estudios regionales realizados sobre el complejo ofiolítico, ha sido
insuficiente hasta la fecha el estudio tectónico detallado, el que se dificulta debido a la
alta complejidad tectónica regional causada por la superposición de eventos tectónicos
originados en condiciones geológicas contrastantes.
Con el objetivo de suplir esta deficiencia y dar respuesta a las necesidades de
esclarecimiento del diseño tectónico del territorio para valorar las zonas de estructuras
activas, el comportamiento y tendencia de la geodinámica actual así como las áreas de
riesgos ante procesos sísmicos y tectónicos para garantizar la mejor proyección de las
inversiones y medidas de protección, es que se realizó la presente investigación.
La línea metodológica asumida para la consecución del objetivo señalado se sustenta
en el principio geólogo - geomorfológico que plantea “ La estructura geológica es un
factor dominante de control en la evolución de las formas de relieve y se refleja en
ellas.” [101], a partir de lo cual se procedió a la determinación de las estructuras
tectónicas disyuntivas estudiando los alineamientos de las formas y medidas del relieve
en los mapas topográficos y morfométricos y en las fotografías aéreas, después de lo
cual se procedió a las comprobaciones a través del trabajo de campo que además de
dar criterios directos que corroboraban o no la estructura, permitieron la medición de
los elementos de yacencia de los sistemas de grietas que conforman la base del
análisis microtectónico. Paralelamente a ello se interpretaron los mapas aerogeofísicos,
en especial los mapas aeromagnéticos [66], así como la información geodésica
41

�A. Rodríguez Infante

obtenida a través de las mediciones cíclicas realizadas por GEOCUBA en la línea
geodinámica Moa [87].
Rasgos Geotectónicos Evolutivos de la Región.
Antes de proceder al análisis tectónico detallado del territorio se hace imprescindible
tener una idea de los principales rasgos geotectónicos regionales que condicionaron el
surgimiento de las estructuras y su evolución en el tiempo. Para esta caracterización se
tuvieron en cuenta los trabajos realizados por diferentes especialistas como M. Campos
[18], Iturralde-Vinent [58], Lewis y Drapper [64], Morris [77] y otros, que a partir del
enfoque movilista del desarrollo geológico, explican la secuencia de procesos
geotectónicos del Cretácico hasta el reciente en el contexto regional y muy en particular
en los principales eventos que afectaron al bloque oriental cubano.
El desarrollo mesozoico de Cuba se produjo según el modelo geotectónico que
caracteriza a los sistemas de arcos insulares y cuencas marginales que se desarrollan
en las periferias de los márgenes continentales como consecuencia de la convergencia.
A este periodo se asocian las rocas más antiguas de Cuba Oriental representadas por
las formaciones metamórficas, volcánicas y sedimentarias, que se muestran en
ocasiones altamente deformadas, llegando en algunos casos a formar parte de
melanges y que presentan en general una yacencia isoclinal, [18].
A fines del Campaniano Superior - Maestrichtiano ocurre la extinción del arco volcánico
cretácico cubano, iniciándose la compresión de sur a norte que origina, a través de un
proceso de acreción, el emplazamiento del complejo ofiolítico según un sistema de
escamas de sobrecorrimiento con mantos tectónicos altamente dislocados de espesor
y composición variable.
Los movimientos de compresión hacia el norte culminaron con la probable colisión y
obducción de las paleounidades tectónicas del Bloque Oriental Cubano sobre el borde
pasivo de la Plataforma de Bahamas. Algunos autores plantean que este proceso
ocurrió en el Eoceno Medio [77, 86, 64], mientras que investigaciones más recientes,
Iturralde, 1996 y Proenza, 1998 consideran que el mismo sólo alcanzó hasta el
Paleoceno Inferior. Esquemáticamente esto queda reflejado en la figura No.3.
Este proceso de colisión no ocurre en el Bloque Oriental con iguales características que
en el resto de Cuba debido al surgimiento a inicios del Paleógeno de la depresión
tectónica Cauto - Nipe que demoró e hizo menos violenta la colisión.

42

�A. Rodríguez Infante

Figura No. 3:

Evolución geológica en la zona

límite de placas. A: Eoceno Medio (?), B: Mioceno
Medio, C: Reciente, 1:

Zona

de

sutura, 2:

Corteza oceánica, 3: Arco paleogénico, PB:
Plataforma

de

Bahamas, CY: Cuenca de

Yucatán, FO:
Elevaciones de

Falla Oriente, EC:
Caimán, TC: Trinchera de

Caimán.

43

�A. Rodríguez Infante

A partir del Eoceno Medio y hasta el Mioceno Medio las fuerzas de compresión
tangencial se reducen quedando sólo expresadas a través de fallas de deslizamiento
por el rumbo, plegamientos y empujes locales, tomando importancia para la región los
movimientos verticales que caracterizan y condicionan la morfotectónica regional,
iniciándose a partir del Mioceno Medio el proceso de ascenso del actual territorio de la
isla de Cuba.
Si bien es cierto que los movimientos verticales responsables de la formación del
sistema de Horts y Grabens van a caracterizar los movimientos tectónicos recientes,
hay que tener en cuenta la influencia que tienen sobre Cuba Oriental los
desplazamientos horizontales que ocurren a través de la falla Oriente (Bartlett-Caimán)
desde el Eoceno Medio-Superior [Draper y Barros, 1994], que limita la Placa
Norteamericana con la Placa del Caribe, generándose un campo de esfuerzos de
empuje con componentes fundamentales en las direcciones norte y noreste [7], que a
su vez provocan desplazamientos horizontales de reajuste en todo el Bloque Oriental
Cubano.
Principales Sistemas de Fallas del Territorio.
En los estudios tectónicos precedentes del territorio se han reconocido tres sistemas de
fallas que cortan a las rocas del complejo ofiolítico sin embargo, como resultado del
desarrollo de las presentes investigaciones fueron cartografiados cuatro sistemas de
estructuras disyuntivas que corresponden a cada uno de los periodos de la evolución
geotectónica.
La descripción de cada uno de estos sistemas y las principales estructuras que los
conforman se realiza a continuación según un orden cronológico desde el sistema más
antiguo, asociado genéticamente al proceso de emplazamiento del complejo ofiolítico
hasta el más joven, originado bajo las condiciones geodinámicas contemporáneas.
El sistema mas antiguo para la región tiene su origen asociado al cese de la
subducción e inicio del proceso compresivo de sur a norte del arco volcánico cretácico
y que culminó con la presumible colisión entre el arco insular y la margen pasiva de la
Plataforma de Bahamas. Bajo estas condiciones compresivas ocurre el emplazamiento
del complejo ofiolítico a través de un proceso de acreción, por lo cual las fallas de este
sistema se encuentran espacial y genéticamente relacionadas con los límites internos
de los complejos máficos y ultramáficos y de estos con las secuencias más antiguas.
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�A. Rodríguez Infante

Respecto al momento en que ocurre este proceso existen divergencias. Proenza J.[90],
considera que éste se desarrolla en el periodo Campaniense Superior-Paleoceno
Inferior.
Las fallas de este sistema aparecen frecuentemente cortadas y dislocadas por
sistemas más jóvenes y no constituyen límites principales de los bloques tectónicos
activos en que se divide el territorio actual.
Un ejemplo de estas estructuras es la falla ubicada al sur de Quesigua, al este del río
de igual nombre, que pone en contacto las serpentinitas ubicadas al norte con los
gabros que afloran al sur, así como las fallas que en El Lirial Abajo, Peña y Ramírez y
Caimanes Abajo ponen en contacto a las serpentinitas con las rocas de las
formaciones La Picota, Mícara y Quibiján respectivamente.
Muchas de las estructuras de este sistema se encuentran enmascaradas por las
dislocaciones más jóvenes así como por las potentes cortezas de meteorización
desarrolladas sobre el complejo ofiolítico. Estas fallas en su mayoría se encuentran
pasivas lo que se demuestra por su pobre reflejo en el relieve, pudiendo notarse su
presencia fundamentalmente por el contacto alineado y brusco entre litologías
diferentes. Excepción de lo anterior lo constituye la falla ubicada al sur de Quesigua
que aún se refleja a través de un escarpe pronunciado arqueado, con su parte cóncava
hacia el norte que sigue la línea de falla, lo que consideramos está asociado a la
actividad geodinámica actual del sector, que es considerado uno de los más activos
dentro del territorio.
El segundo sistema cronológico está constituido por las dislocaciones más abundantes
y de mayor extensión de la región, que indistintamente afectan todas las litologías
presentes y son a su vez los límites principales de los bloques morfotectónicos,
haciéndose sumamente importante la caracterización del mismo desde el punto de
vista geodinámico contemporáneo. Este sistema está constituido por fallas de dos
direcciones: noreste y norte-noroeste que se desplazan mutuamente y se cortan entre
los sesenta y ochenta grados.
Las estructuras de este sistema se considera han sido originadas como resultado de
los procesos de colisión y obducción del arco volcánico cretácico sobre el margen
pasivo de Bahamas, existiendo una transición de las condiciones compresivas iniciales,
típicas de la colisión, en expansivas durante el reajuste o relajamiento dinámico de las

45

�A. Rodríguez Infante

paleounidades tectónicas que obducen sobre Bahamas, por lo que el comportamiento
final de estas estructuras es de carácter normal.
Teniendo en cuenta el proceso que les dio origen, su edad es considerada en su fase
final como Eoceno Medio con dudas (?),según lo ya analizado al inicio del capítulo
referente a las divergencias existentes sobre la edad probable de culminación del
proceso.
Las principales estructuras representativas de este sistema serán caracterizadas a
continuación, gráficamente representadas en el anexo gráfico No.4 y los criterios para
su identificación resumidos en la tabla II.
Falla Los Indios: Se extiende desde la parte centro meridional del área al oeste de
Cayo Chiquito, atravesando hacia el norte la Bahía de Cananova y reflejándose dentro
de la zona nerítica marina a través del desplazamiento de la barrera arrecifal y los
depósitos litorales. En varios puntos esta estructura aparece cortada y desplazada por
fallas de dirección norte-noreste. Su trazado es en forma de una línea curva cóncava
hacia el oeste-sudoeste con un rumbo que oscila entre los 10º y 30º oeste en los
diferentes tramos que la conforman.
Los criterios que permitieron identificar esta estructura son:
•

Alineación de cursos fluviales y tramos rectos de ríos y líneas de costa.

•

Contactos bruscos entre dos litologías diferentes, como por ejemplo entre los
gabros y la Formación Sabaneta y entre esta y las serpentinitas.

•

Desplazamiento de la línea de costa, barrera arrecifal y zonas pantanosas de hasta
0.7 km.

•

Cambio brusco de valores morfométricos a ambos lados de la alineación.

•

Desplazamiento de formas de relieve como ocurre en la zona de premontañas bajas
ligeramente diseccionadas, que en el sector occidental de la falla tiene una
extensión de hasta 2.5 km y de solo 1 km en el oriental, indicando un mayor
levantamiento y por ende una mayor erosión.

En los mapas de anomalías magnetométricas locales de Liuby [67], esta estructura
aparece reflejada a través de la alineación de un gradiente entre anomalías máximas
positivas que llegan hasta 160 nT y negativas de hasta -40 nT. Este comportamiento
magnetométrico es claramente reflejado por los métodos morfométricos. Según los

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�A. Rodríguez Infante

métodos y criterios geomorfológicos utilizados a través de esta estructura ocurren
desplazamientos horizontales del sector de la corteza terrestre en dirección sursudeste para el bloque occidental y norte-noroeste para el oriental, como se puede ver
en el anexo gráfico No.4. En el gráfico lineal del desplazamiento vertical de la línea
geodinámica Moa, esta falla atraviesa la zona comprendida entre los puntos 69625 y
6147 que constituyen los dos puntos geodésicos iniciales, no aportando información
válida al asumirse para el punto inicial el valor cero del desplazamiento vertical.
Falla Cayo Guam: Con una dirección N15ºW, se extiende desde la parte alta del río de
igual nombre, siguiéndose con nitidez hasta Punta Yagrumaje. Al igual que la falla Los
Indios, esta estructura aparece cortada y desplazada en varios tramos por fallas de
dirección noreste y sublatitudinales.
En el gráfico lineal de los desplazamientos verticales que se muestra en la figura No.4
esta estructura se refleja por un salto de 8 mm en un periodo de 0.9 años (1993-1994)
y de 10 mm en el intervalo de 4.59 años (1990-1994).
Los criterios que permitieron su identificación fueron:
•

Alineación fluvial con ríos de cauces profundos y formación de barrancos, los que
en ocasiones aparecen cortados y desplazados por otras estructuras.

•

Desplazamientos de líneas de costas y zonas geomorfológicas en el rango de 1.5 a
2.5 km.

•

Valores morfométricos bruscos y diferentes a ambos lados de la fractura, estando
en el bloque occidental los máximos valores de isobasitas desplazados hacia el
norte respecto al oriental como puede verse en la figura No.5.

•

Límite brusco y alineado de zonas pantanosas.

•

Intenso cizallamiento en la zona de fractura.

•

Variaciones bruscas del agrietamiento entre ambos bloques de falla, como puede
observarse entre los puntos situados en la coordenada Y : 217 000.

•

Variaciones hipsométricas entre ambos bloques de fractura.

•

Límites alineados de depósitos del Cuaternario.

•

Anomalías gravimétricas negativas máximas en el gráfico lineal de Bouguer.

La componente horizontal de los movimientos de falla en el periodo neotectónico es
indicado por los criterios geomorfológicos en sentido norte-noroeste para el bloque
occidental y sur-sudeste para el oriental, como se observa en el anexo gráfico No.4.

47

�A. Rodríguez Infante

En el mapa del campo magnético esta estructura se marca por el cambio brusco del
comportamiento entre ambos bloques, al este de la falla los valores de intensidad del
campo alcanzan hasta 600 nT y al oeste son menores a -200 nT.
En la parte septentrional, cerca del litoral esta estructura es cortada por dos fallas
paralelas entre si de orientación noreste que limitan un campo negativo menor a -400
nT, que a su vez constituyen los límites norte y sur de la zona Las Camariocas, lo que
se muestra con nitidez en la fotografía No.1. La más meridional de estas estructuras
coincide espacial y direccionalmente con un gradiente máximo, constituyendo los
límites de una zona de valores negativos desplazada hacia el este, lo que da una idea
de la alta complejidad tectónica del sector.
Falla Moa. Dentro del territorio es la estructura de mayor extensión y su trazo
corresponde con una línea cóncava hacia el este con el arco mayor en la zona de
Calentura, haciéndose mas recta hacia el norte con una dirección de N48ºE, mientras
que en su parte meridional tiene un rumbo N25ºW.
En la parte norte esta estructura se bifurca en dos tramos, uno de rumbo N35ºE
denominado La Vigía y el otro de rumbo N74ºE nombrado La Veguita, el que atraviesa
la zona marina perilitoral, hasta cortar la barrera arrecifal a la cual limita y afecta, pues
en el bloque oriental de la falla la barrera como tal desaparece, quedando reflejada sólo
como un banco de arenas, lo que constituye un indicador del sentido de los
desplazamientos.
En su conjunto forma la estructura más compleja, pero a su vez, de más fácil
reconocimiento por su expresión nítida en la topografía. Los principales criterios que la
identifican son:
•

Alineación de sistemas fluviales con cauces profundos en forma de barranco y
laderas muy escarpadas de pendientes mayores a treinta grados.

•

Valores hipsométricos y morfométricos contrastantes entre cada uno de los bloques
de falla. En la figura No.6 ( A, B, C y D ) se muestran las variaciones morfométricas
en los alrededores de Calentura, entre las coordenadas Y: 219 000 y 214 000,
destacándose las diferencias notables entre los valores de isobasitas de segundo y
tercer orden, la tipología y densidad del drenaje y los valores de disección vertical
entre ambos bloques de falla e incluso, las diferencias dentro del mismo bloque

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�A. Rodríguez Infante

occidental entre su parte norte y sur. En la fotografía No.2 se reflejan con claridad
estos criterios.
•

Desplazamiento de la línea costera a 1 km aproximadamente.

•

Desplazamiento de formas del relieve.

•

Orientación diferenciada del agrietamiento en los bloques formados por el sistema
de fallas.

•

Intenso cizallamiento según los planos de fracturas con sectores mineralizados por
ejemplo en La Vigía.

Además de estos criterios descritos, debido a que la presa Nuevo Mundo está
construida sobre la línea de falla, se realizaron mediciones geodésicas verticales y
horizontales que indicaron desplazamientos en ambas direcciones. En cuanto a los
movimientos verticales, se hizo evidente que los dos bloques de falla se levantan, con
mayor intensidad para el bloque oriental; mientras que los desplazamientos
horizontales presentan sentido contrario entre los bloques, creando un punto de
tensiones en el nudo tectónico que forman las fallas Moa, Maquey y Caimanes,
coincidiendo con la zona donde se encuentra la cortina de la presa
En el mapa del campo magnético esta estructura se refleja por varios criterios
diferentes, existiendo variaciones en la forma de manifestarse, predominando los
cambios en la alineación de los límites del campo positivo y negativo, haciéndose mas
complejo hacia el norte, siendo el tramo La Veguita el que mejor enmarcado se
encuentra.
En el tramo Yarey - Calentura la línea de fractura se enmarca con el cambio en la
orientación y magnitud de las isolíneas positivas y negativas en el mapa de anomalías
magnetométricas.
Según el análisis geomorfológico y topográfico el movimiento horizontal de los bloques
de falla es muy complejo para esta estructura, indicando hacia la parte septentrional un
desplazamiento noreste para ambos bloques de falla, mientras que en la parte
meridional el bloque occidental se desplaza hacia el sudeste, lo cual será analizado
durante la caracterización de los bloques morfotectónicos.
Falla Miraflores: Se extiende en forma de arco cóncavo hacia el este-noreste con un
trazo casi paralelo a la falla Moa, con un rumbo N25ºW desde el límite sur del área
hasta Cayo Chiquito y desde aquí hasta Punta Majá con una orientación N35ºE. Su
límite meridional al parecer lo constituye la falla Moa al sur del área de trabajo.
49

�A. Rodríguez Infante

Los criterios que permiten identificar la estructura son:
•

Contacto brusco de litologías a ambos lados de la fractura como por ejemplo entre
las serpentinitas y las rocas de la formación Quibiján y los gabros y entre las
formaciones Quibiján y Mícara.

•

Formación de escarpe de falla con pendientes por encima de los treinta grados y
facetas triangulares, lo que puede ser observado en la fotografía No.3.

•

Contacto brusco y alineado de formas del relieve.

•

Desplazamiento de la línea de costa y zonas pantanosas de más de 0,5 km.

•

Cambio brusco en la magnitud del desplazamiento vertical de los puntos geodésicos
a ambos lados de la fractura, como se observa en la figura No.4.

•

Cambio de valores morfométricos entre los bloques de falla.

Esta falla hacia su porción septentrional aparece desplazada hacia el oeste por fallas
de dirección noroeste, y en su parte central es cortada por la falla de deslizamiento por
el rumbo Cananova que será descrita posteriormente.
En el gráfico lineal de las anomalías gravimétricas se observa un gradiente elevado
donde los valores máximos corresponden al Cerro de Miraflores y los mínimos al área
de Centeno, 100 mGal y 84 mGal respectivamente.
Falla Cabaña. Se extiende desde el extremo centro occidental del área, al noroeste del
poblado de Peña y Ramírez hasta el norte de la ciudad de Moa, cortando la barrera
arrecifal y limitando el extremo oriental de Cayo Moa Grande.
En su parte meridional presenta una orientación N70ºE hasta la zona de Zambumbia
donde es truncada por un sistema de fallas submeridionales, aflorando nuevamente
con nitidez al nordeste del poblado de Conrado donde inicia su control estructural sobre
el río Cabaña. En las cercanías de Centeno esta estructura es cortada y desplazada
por la falla Cananova tomando una orientación N56ºE la que mantiene hasta penetrar
en el océano Atlántico.
Si bien es cierto que en algunos sectores el trazo de la falla topográficamente se
pierde, debido fundamentalmente por la actividad antropogénica como ocurre en el
tramo Los Pinos - Moa; esta falla es de fácil identificación a través de los siguientes
criterios.
•

Alineación fluvial.

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�A. Rodríguez Infante

•

Alineación y desplazamiento de hasta tres kilómetros de la línea de costa en Punta
Yaguasey, como se muestra en la fotografía No.4.

•

Formación de escarpe de falla hacia su porción meridional.

•

Cambio brusco de valores morfométricos a ambos lados de la falla.

•

Cizallamiento intenso a lo largo del plano de fractura con presencia de abundante
mineralización.

•

Cambio en la magnitud del desplazamiento vertical entre puntos geodésicos
situados a ambos lados del plano de fractura, como se puede observar en la figura
No.4.

•

Límite recto de zona pantanosa.

En el mapa del campo magnético esta estructura presenta un pobre reflejo,
observándose solamente desplazamientos entre áreas de valores positivos y negativos
de la intensidad del campo.
Falla Quesigua: Se expresa a través de un arco con su parte cóncava hacia el este
nordeste, manteniendo en su parte septentrional, donde su trazo es mas recto un
rumbo N10ºE y en la meridional, N40ºW. Se extiende desde la barrera arrecifal hasta
interceptar el río Jiguaní al sudeste del área de trabajo.
Los criterios para su identificación se relacionan a continuación y se observan con
detalle en el anexo gráfico No.4 y en la figura No.5.
•

Alineación del río, con cauce profundo y laderas escarpadas en la margen
occidental.

•

Alineación y desplazamiento de la línea de costa y zonas geomorfológicas de hasta
dos kilómetros.

•

Valores hipsométricos y morfométricos diferentes a ambos lados del plano de falla.

•

Desplazamientos de zonas pantanosas parálicas.

•

Intenso cizallamiento en la zona de falla.

•

Variación de dirección del agrietamiento entre los bloques resultantes de la falla,
como se puede observar en dos puntos situados al sudeste de Quemado del Negro,
uno ubicado en el bloque occidental con coordenadas Lambert X: 709 250 y Y: 218
200, que muestra un rumbo de agrietamiento N74ºE y el punto de coordenadas
X:710 750 y Y:217 400, con rumbo N29ºW, separados entre si 1,7 km y
equidistantes al plano de falla.
51

�A. Rodríguez Infante

•

Desplazamiento del contacto entre los gabros y las serpentinitas.

En el análisis geodésico no se observan desplazamientos verticales pronunciados entre
los puntos situados a ambos lados de la falla y sólo se marcan con desniveles de 2 mm
en el ciclo de mediciones 1990-1993. Sin embargo, los desplazamientos horizontales
evidenciados por los parámetros geomorfológicos están en el rango de 0,75 - 1,0 km.
En el análisis de las variaciones del campo magnético esta falla presenta un pobre
reflejo en su parte norte, sin embargo hacia el sur se observan orientaciones en los
contactos entre las zonas positivas y negativas y como criterio mas importante, el
desplazamiento de una línea de gradiente de dirección noreste que en el bloque este
de la falla se desplaza hacia el norte tal y como está considerado que ocurre en la
estructura según los otros criterios interpretados.
Falla Maquey: Limita y contornea las estribaciones septentrionales de la Sierra del
Maquey. Aflora desde la zona de Hato Viejo hacia el sur de La Colorada, asumiendo un
rumbo N65ºE por más de siete kilómetros hasta Calentura abajo donde se cruza con
las fallas Moa y Caimanes .En su parte más occidental mantiene una orientación N78ºE
siendo cortada y desplazada por estructuras de orientación noroeste.
Su cartografiado fue posible por la suma de criterios de morfometría y fotointerpretación
como alineaciones fluviales, desplazamientos de divisorias y otras formas del relieve.
En el mapa del campo magnético local se definen sus rasgos por la discontinuidad de
las líneas de anomalías positivas a ambos lados de la misma, con desplazamientos en
la alineación de los cierres positivos. En el estudio fotogeológico se pudo determinar el
desplazamiento de la falla Miraflores hacia el este con una magnitud de 1.5 km. en el
punto donde se intercepta con esta estructura.
Después de haber descrito los criterios que permitieron la identificación e interpretación
de las estructuras de este sistema, se hace evidente que muchos de ellos son
utilizados para la interpretación de fallas tanto activas como pasivas, mientras que otros
por su parte, son sólo formas de manifestación de estructuras que se han mantenido
activas o se han reactivado en periodos recientes, siendo por lo tanto evidente que los
movimientos geodinámicos actuales se manifiestan a través de ellas. Este fenómeno
estudiado en detalle para estas siete fallas que son consideradas fundamentales por su
52

�A. Rodríguez Infante

extensión y el papel que juegan en la morfotectónica del territorio, se manifiesta en
mayor o en menor grado en todas las estructuras del sistema, sin dejar de tener en
cuenta que algunas, pueden haber quedado encubiertas por estructuras más jóvenes o
por las potentes cortezas de intemperismo desarrolladas sobre el complejo ofiolítico.
El tercer sistema de estructuras está constituido por dos fallas de deslizamiento por el
rumbo - Strike-Slip - determinadas durante las recientes investigaciones y que no
habían sido reportadas con anterioridad, las cuales se denominaron Cananova y El
Medio. Por la posición que ocupan, orientación y componentes fundamentales de los
desplazamientos, no presentan similitud con las fallas antes descritas. El origen de
estas estructuras se consideró está asociado al momento en que se inician los
movimientos hacia el este de la Placa del Caribe a través de la falla Oriente,
desarrollándose un campo de esfuerzo de dirección norte-noreste, con la compresión
del Bloque Oriental Cubano, en la zona de sutura de éste con la Plataforma de
Bahamas, lo que provocó la ruptura y el reacomodamiento de la corteza desde el
Eoceno Medio-Superior.
Falla Cananova: Fue cartografiada a escala 1: 25 000 desde la Bahía de Yaguaneque
hasta el poblado de Jucaral, presentando un rumbo predominante N53ºW como se
puede ver en el anexo gráfico No.4. Es cortada en diferentes puntos por estructuras
submeridionales, caracterizándose toda la zona de falla por el grado de cizallamiento
de las rocas que corta.
Los criterios que permitieron su identificación son:
•

Desplazamiento de formas del relieve, como ocurre con las montañas bajas
diseccionadas y las llanuras fluviales abrasivas que son desplazadas hacia el oeste
en la zona norte de Miraflores a Centeno lo que se observa en la figura No.7.

•

Desplazamiento de la barrera arrecifal en la Bahía de Yaguaneque.

•

Presencia de espejos de fricción.

•

Desplazamiento de zonas pantanosas y línea de costa, como puede observarse en
la fotografía No.5.

•

Desplazamiento de estructuras geológicas como grietas, diques y contactos
litológicos.

53

�A. Rodríguez Infante

•

Cambio de orientación de algunos elementos morfológicos y morfométricos como
son las divisorias de aguas principales, cierres de isobasitas y superficies
escarpadas.

•

Contacto brusco y alineado entre los gabros y las serpentinitas.

•

Variaciones de la orientación del agrietamiento, lo que se muestra en los diagramas
de roseta, figura No.8 desde la A hasta la F

Según el análisis de los métodos aplicados se pudo determinar que a través de la falla
Cananova ocurre un desplazamiento horizontal máximo de 1500 m hacia el noroeste
del bloque norte respecto al sur y un movimiento rotacional izquierdo - antihorario calculado en un valor medio de cuarenta grados de ese bloque norte.
Hacia el sudeste los criterios de falla en superficie se pierden bruscamente al penetrar
esta la meseta serpentinítica de potentes espesores de corteza que constituye el
yacimiento Moa, sin embargo, tal y como se observa en la figura No.7 se proporciona
un criterio antropogénico relacionado con la minería, ya que por la zona por donde
cruza la falla no existe explotación minera, lo que puede estar dado por la posible
existencia de mineralización secundaria asociada a la estructura o alteración en los
espesores y contenidos del mineral.
El mapa de campo magnético local para la zona se hace sumamente irregular lo que
puede estar originado por la alta complejidad geólogo tectónica del sector debido a la
cantidad de estructuras de variada orientación y las litologías presentes, donde se
mezclan de forma caótica rocas básicas y ultrabásicas del complejo ofiolítico con rocas
vulcanógenas y sedimentarias. Sin embargo, hacia la parte sudeste la falla queda bien
enmarcada, al predominar en el bloque septentrional de la misma los valores negativos
del campo y para el meridional los positivos, siendo el contacto entre ambas zonas de
intensidades diferentes, alineado en igual dirección que la estructura.
Falla El Medio: Fue mapeada desde Punta Mangle hasta su intersección con el río
Quesigua con un rumbo aproximado de N40ºE como se muestra en el anexo gráfico
No.4 y en la figura No.5 . Al igual que la Falla Cananova, origina un alto cizallamiento
de las rocas a través de todo su trazo.
Los criterios para su identificación fueron:
•

Presencia de espejos y estrías de fricción muy dislocados, haciéndose imposible
medir sus elementos de yacencia.

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�A. Rodríguez Infante

•

Alineación de cursos fluviales, como por ejemplo el arroyo El Medio con afluentes
del arroyo Semillero y del río Quesigua.

•

Angularidad de la red de drenaje.

•

Variaciones bruscas de los valores morfométricos entre ambos bloques de falla, por
ejemplo los valores de isobasitas en el bloque septentrional son nulos y en el
meridional alcanzan los 250 m y 100 m para el segundo y tercer orden
respectivamente.

•

Desviación de la orientación de elementos morfológicos como son las divisorias de
aguas principales y líneas del drenaje, siendo un ejemplo el arroyo El Medio que
corre con una dirección noreste lo cual sólo se justifica por el control estructural que
la falla realiza sobre su cauce.

•

Desplazamiento de formas del relieve como ocurre entre las zonas de montañas y
premontañas bajas al sur de Palmarito.

En el estudio microtectónico pudo determinarse que en el bloque sur se desarrollan
cuatro sistemas de diaclasas, dos de orientación noreste y dos noroeste con un
buzamiento promedio de 82º, mientras que en el bloque norte los cuatro sistemas
fundamentales son noroeste con buzamiento promedio de 67º lo cual constituye un
criterio para considerar la posible existencia de un movimiento rotacional antihorario del
bloque Cupey norte respecto al sur.
En el esquema fotogeológico mostrado en el anexo gráfico No.3 puede observarse
como esta estructura desplaza lateralmente los cuerpos de gabro y en ocasiones limita
la extensión de los mismos, fenómeno que también se manifiesta en los depósitos
parálicos.
En el mapa de anomalías magnéticas la estructura aparece orientada en una zona de
predominio de valores positivos del campo, con pequeñas áreas de valores negativos
paralelas al plano de fractura. Hacia el extremo sudoeste de la falla, donde no existen
criterios de superficie para continuar su trazado, se observa la alineación de un
gradiente que podría indicar una prolongación de la estructura. En general podemos
decir que la información magnetométrica para esta estructura es poco representativa.
El cuarto sistema de fracturas que aparece desarrollado en el territorio corresponde a
estructuras sublongitudinales que aparecen en toda el área, pero tienen su máxima

55

�A. Rodríguez Infante

expresión en las zonas periféricas de los sectores de máximo levantamiento, como por
ejemplo las fallas a través de las cuales corren algunos tributarios como el arroyo La
Veguita del río Moa, el arroyo La Vaca, arroyo Colorado al oeste del Cerro Miraflores y
la de mayor envergadura que se encuentra al sur de Caimanes.
En las estructuras de este sistema no siempre se encuentran desplazamientos
geológicos y geomorfológicos apreciables y su expresión está dada fundamentalmente
por la formación de barrancos, alineaciones fluviales, líneas rectas y netas de
tonalidades más oscuras y en algunos casos, se han determinado rasgos evolutivos en
la comparación entre fotos de años diferentes.
Las características descritas anteriormente permiten suponer una génesis asociada a
procesos de descompresión o expansión de bloques, al disminuir las tensiones
horizontales que mantienen cohesionado los macizos rocosos debido a los
movimientos verticales diferenciales, lo que a su vez determina que estas estructuras
no aparezcan reflejadas en el mapa de anomalías magnéticas.
La edad de este sistema es considerada en su límite inferior posterior al Mioceno
Medio, momento en que se inicia el proceso de ascenso definitivo del territorio actual
de Cuba oriental como tendencia general y se extiende hasta el presente por
prevalecer las condiciones geodinámicas que le dan origen.
Existen en la zona otras estructuras de interés tectónico como es el ejemplo de las
fallas Cupey y Arroyón que fueron estudiadas durante las investigaciones, documentadas y cartografiadas, pero que al no constituir límites de bloques no han sido
descritas.

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�A. Rodríguez Infante

Figura No. 5. Zona de falla Cayo Guam (A) – Quesigua (B) – El Medio
(C).
Bloques Morfotectónicos.
En el levantamiento geológico de Guantánamo [48] se hace una subdivisión tectónica
del extremo de Cuba oriental en dos regiones: la occidental, que comprende la cuenca
de Sagua de Tánamo, Bloque de la Sierra del Maquey y la periferia de la Cuenca
Guantánamo y la oriental, comprendida por los bloques Miraflores - El Toldo, Cuchillas
de Moa-Baracoa y la franja costera Cañete-Baracoa separados entre sí por la
estructura divisoria Zona de Fallas Miraflores-Riíto.
El bloque Miraflores - El Toldo es el más grande del territorio y a él pertenece la mayor
parte del área de estas investigaciones, siendo caracterizado en dicho trabajo como
una estructura tectónica de elevaciones fuertes con terrazas marinas al sur de Moa y
con una peniplanización en los alrededores del pico El Toldo, al cual le corresponde
una anomalía gravimétrica de máximo local dentro de la tendencia general.

57

�A. Rodríguez Infante

De igual forma, en los estudios realizados por Orbera [85] queda bien definido el
carácter de los movimientos de ascenso para la zona que llegan a alcanzar 400 m en el
periodo Plioceno - Pleistoceno y hasta 1000 m durante la etapa neotectónica en
general.
El análisis detallado de las estructuras que afectan la región y los parámetros geólogogeomorfológicos que la caracterizan, permite asegurar que si bien esta tendencia
general es cierta, la geodinámica actual en lo que ellos denominan como bloque El
Toldo es mucho más compleja, existiendo junto a sectores que se levantan, otros con
movimiento de descenso relativo apreciable, así como desplazamientos horizontales
que en ocasiones llegan a provocar rotaciones de bloques sometidos a esfuerzos
tangenciales.
En este trabajo, partiendo de la suma de criterios e índices obtenidos a través de la
aplicación de los diferentes métodos de investigación y del conocimiento de las
principales características de las fallas activas del territorio fue posible establecer el
conjunto de bloques y sub-bloques morfotectónicos que conforman el territorio y el
sentido de los desplazamientos entre ellos, que se describen a continuación, aparecen
cartografiados en el anexo gráfico No.5 y las características generales de cada bloque
resumidas en la tabla III.
Bloque Cananova. Constituye el extremo noroccidental del área de los trabajos,
quedando sólo su parte oriental dentro de la misma.
Geomorfológicamente este bloque se caracteriza por presentar llanuras fluviales
acumulativas, erosivo-acumulativas, y palustres, y al este del poblado de Cananova y al
sur, en la zona de Cañamazo, Serrano y El 51 el relieve que se desarrolla es de
submontañas ligeramente diseccionadas, con cotas máximas en el orden de los 150 m.
Para este bloque los cierres máximos de isobasitas alcanzan valores de 50 m y 40 m
para el segundo y tercer orden respectivamente mientras que los valores de disección
vertical oscilan entre 10-70 m/km2 en las zonas de premontañas.
Geológicamente este bloque está conformado en superficie por rocas pertenecientes a
la cuenca marginal del paleoarco volcánico del Cretácico, formación Mícara; del
neoarco volcánico de Paleógeno, formación Sabaneta; así como por la formación
Júcaro perteneciente a la secuencia terrígena carbonatada de la etapa platafórmica.
En la parte baja del río Cananova y alrededor de su desembocadura afloran los
sedimentos fluviales y parálicos del Cuaternario.
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�A. Rodríguez Infante

El drenaje para la zona es de densidad media a baja existiendo un marcado control
estructural en la configuración fluvial, apareciendo en algunos sectores la red
rectangular típica para zonas afectadas por dos dirección fundamentales de
agrietamiento, en este caso una dirección aproximada de N40ºE y otra de N45ºW.
Hacia la parte central y meridional del bloque aparece un sistema sublatitudinal que
parece estar condicionado por las tensiones que originaron el surgimiento de la falla
Cabaña que separa este bloque del ubicado al sur.
El control tectónico del relieve y el drenaje se hace más intenso hacia el norte pudiendo
notarse con nitidez los desplazamientos de zonas pantanosas, línea de costa e incluso
de la barrera arrecifal que bordea toda el área. La magnitud del rechazo horizontal que
se observa en estos elementos del relieve oscila entre 0.5-1.5 km.
El límite oriental del bloque que lo contacta con el bloque Miraflores lo conforma la falla
Los Indios de orientación predominante N28ºW y que aparece cortada en varios puntos
por estructuras de dirección noreste.
En la misma desembocadura del río Cananova la falla Los Indios se cruza con la falla
Cananova así como con otros sistemas de dirección noroeste y nordeste conformando
un nudo estructural que complica notablemente la morfología costera y de difícil
interpretación sobre todo por la falta de información batimétrica detallada.
Para este bloque no se tienen datos geodésicos partiendo del hecho que el único punto
ubicado en su área corresponde al punto inicial del gráfico lineal del desplazamiento en
el que se asumió el valor cero para la velocidad de los movimientos verticales.
Bloque Miraflores. Se encuentra ubicado en la parte noroccidental del área teniendo
como núcleo el Cerro de Miraflores y las laderas occidentales, norte y nororientales del
mismo.
Está conformado litológicamente en superficie por las rocas del basamento del arco
insular cretácico y de la antigua corteza oceánica - secuencia ofiolítica - con pequeños
sectores en su porción suroccidental de afloramiento de las rocas de las formaciones
Mícara y Sabaneta y al norte por la formación Júcaro y los sedimentos parálicos y
fluviales del Cuaternario.
Geomorfológicamente el bloque se caracteriza por presentar montañas bajas
diseccionadas en su mayor territorio, hacia el oeste y el norte presenta llanura fluviales
acumulativas así como llanuras palustres en la parte correspondiente al litoral.
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�A. Rodríguez Infante

Este sistema de montañas desarrollado sobre las rocas del complejo ofiolítico se va a
caracterizar por líneas divisorias alargadas con orientación principal norte-noreste
condicionada por los procesos tectónicos que provocaron el emplazamiento de las
ofiolitas y diseccionadas a través de numerosas fallas que la cortan, siendo la más
significativa la falla Cananova que marca el límite entre dos sectores del bloque: norte y
sur, diferenciados entre si por el comportamiento morfométrico, microtectónico y la
orientación de algunos elementos geólogo-geomorfológicos que se analizan a
continuación.
Morfométricamente se van a observar dos cierres para las isobasas y las isolineas de
disección vertical, correspondiendo al sector septentrional valores de 150 m y 90 m
para el segundo y tercer orden, mientras que en el meridional alcanzan hasta los 300 m
y 100 m respectivamente, mientras que los valores de la disección vertical son de 230
m/km2 para el norte y 390 m/km2 para el sur, tal como se aprecia con claridad en la
figura No.7. Las pendientes para este bloque son muy variables en dependencia de la
litología y las estructuras tectónicas que lo afectan, encontrándose los mayores valores
hacia el sureste, asociados a la zona de falla Miraflores que lo limita con el bloque
Cabaña.
En el análisis microtectónico realizado alrededor de la falla Cananova se pudieron
determinar variaciones bruscas del rumbo del agrietamiento en puntos cercanos
situados a ambos lados de la línea de falla como ocurre entre los puntos A y B respecto
a los puntos D y E de la figura No.8, llegando a tener localmente desviaciones de 70º
entre los sistemas principales, sin embargo, cuando se realizó el diagrama resumen
para las grietas situadas en ambos bloques se pudo observar que el sistema mas
frecuente tiene una diferencia de solo 10º en el rumbo para el sub-bloque septentrional
respecto al meridional, mientras que las grietas que ocupan la segunda posición en
frecuencia de presentación se desvían 45º. Se observa también rotación en otros
elementos del paisaje como son las divisorias de aguas principales que en el sur tienen
una orientación noreste y en el norte es norte-noroeste con 40º aproximadamente de
desviación, ocurriendo además en ese sentido el desplazamiento del área de
afloramiento de los cuerpos de gabro, lo que se puede observar en el anexo gráfico No
3.
Todo lo anterior hace suponer que existieron movimientos rotacionales entre ambos
sub-bloques que provocaron el cambio de posición y dislocación de las estructuras y
que estos movimientos aún continúan.
60

�A. Rodríguez Infante

El análisis de los datos geodésicos para este bloque se hace sumamente complicado
debido a las diferentes estructuras que atraviesan la zona y la cercanía del punto
geodésico inicial para el cual se asumió un valor convencional de cero en el
movimiento vertical. No obstante a ello se hace significativo que en el gráfico lineal de
desplazamientos verticales para el periodo 1990-1993 se observe una tendencia al
levantamiento por encima de la media regional, lo cual esta en correspondencia con los
criterios geológicos y geomorfológicos, sin embargo en los gráficos correspondientes al
ciclo 1993-1994 esta tendencia cambia y se observan valores de descenso que
alcanzan hasta -24 mm. De igual forma, en el análisis del gráfico de las anomalías de
Bouguer realizado en las mediciones gravimétricas del año 1990 muestra para el
bloque una anomalía que alcanza hasta 102.00 mGal.
La suma de estos criterios indica que este bloque se caracteriza por sufrir movimientos
pulsantes, con tendencia general de desplazamiento norte-noreste con un mayor
levantamiento de su parte oriental, lo que justifica las pendientes más abruptas y las
mayores elevaciones hacia este sector; y más suaves hacia el sector occidental por
degradación y compensación, y que a su vez, se encuentra dividido en dos subbloques que mantienen esa tendencia general de los movimientos horizontales y
verticales pero que además, se mueven entre si con un movimiento rotacional izquierdo
- antihorario - del sub-bloque norte respecto al sur.
Bloque Cabaña. Situado al este del bloque Miraflores, con orientación noreste desde la
localidad de Zambumbia hasta Cayo Moa Grande, y en su porción meridional, en la
zona Cayo Grande-Caimanes Abajo, mantiene una dirección noroeste.
Geológicamente el basamento sobre la cual se sustenta la morfología de este bloque
esta conformado por las tobas de la formación Santo Domingo, las rocas del complejo
ofiolítico y sedimentos parálicos y fluviales en la zona aledaña al litoral.
El relieve es de llanuras erosivas y erosivo-acumulativas las que hacia el sur
transicionan a submontañas ligeramente diseccionadas con divisorias de configuración
arborescente. El drenaje es de densidad moderada a alta con predominio de redes
dendríticas exceptuando los cauces primarios del río Cabaña cerca de la zona de
intersección con el río Moa, donde aparecen redes enrejadas.
Los valores morfométricos que para este bloque se comportan con gran variabilidad
evidencian una intensidad mínima de levantamiento relativo respecto a los bloques

61

�A. Rodríguez Infante

laterales con una disección vertical máxima de 100 m/km2 en la parte centro septentrional, disminuyendo hasta 90 m/km2 hacia el norte y 40 m/km2 hacia el sur.
Para el bloque los valores máximos del nivel de base de erosión para el segundo y
tercer orden se alcanzan hacia el sur con 200m y 150m respectivamente, formándose
cierres de isobasas de carácter muy local al suroeste y noreste de Caimanes Arriba y
hacia el norte, en la zona de Playa la Vaca.
Al igual que el bloque Miraflores, este bloque se encuentra cortado por la falla
Cananova presentando valores morfométricos diferenciados entre el sub-bloque norte y
sur, desplazándose el sub-bloque norte según el plano de fractura en dirección
noroccidental.
El sub-bloque más meridional - Cayo Grande - que en estas investigaciones es
considerado perteneciente al bloque Cabaña, no está aún claramente definido, pues los
valores morfométricos que presenta difiere notablemente del de los bloques situados al
este, pero son intermedios entre los valores del bloque en el cual está incluido y el
bloque El Lirial ubicado al oeste del mismo, sin embargo, la decisión de incluirlo en el
bloque Cabaña y dentro de este como el sector mas levantado se debe a la presencia
de la frontera activa que constituye la falla Miraflores que lo limita occidentalmente y a
su constitución geológica dada por las rocas del complejo ofiolítico, no negando la
posibilidad de que el sub-bloque Cayo Grande con los sub-bloques Cabaña Norte y Sur
y el bloque El Lirial constituyan una sola unidad morfotectónica.
El sentido fundamental de los desplazamientos horizontales de este bloque es
suroccidental como se muestra en el anexo gráfico No.5, y en cuanto a los movimientos
verticales existen diversos criterios contradictorios ya que si bien es cierto que en la
superficie actual abundan los rasgos del relieve y valores morfométricos que lo señalan
como un bloque de mínimo ascenso o de descenso relativo en la actualidad, la
constitución geológica de su superficie, dada mayoritariamente por las rocas cretácicas
de la formación Santo Domingo y el complejo ofiolítico hacen suponer que esta
tendencia no ha sido permanente desde el Mioceno Medio cuando se inicia el
levantamiento general del territorio oriental y muy por el contrario, se comporta como
una ventana tectónica, donde las formaciones terciarias y cuaternarias han tenido muy
poco desarrollo o fueron erosionadas, lo que sólo se justifica por una tendencia
predominante al levantamiento.
Este carácter oscilante y de gran movilidad para el bloque se manifiesta en la
actualidad a través de los gráficos lineales de los desplazamientos verticales donde se
62

�A. Rodríguez Infante

observa que en el ciclo de mediciones 90-93 el bloque Cabaña en su parte occidental
se levanta mientras su porción oriental se hunde, invirtiéndose el sentido para el ciclo
93-94, sin embargo a la topografía mas elevada corresponde en este último ciclo
movimientos negativos.
Bloque Maquey. Ocupa la porción suroccidental del territorio teniendo como núcleo del
mismo las estribaciones septentrionales de la Sierra del Maquey, limitado al norte por el
bloque El Lirial a través de la falla Maquey y al este con el sub-bloque Calentura a
través de la falla Miraflores.
Litológicamente está conformado en superficie por las serpentinitas sobre las cuales se
desarrolla un relieve de montañas bajas diseccionadas de cimas alargadas dispuestas
paralelamente entre si y a los cursos fluviales que la atraviesan como La Angostura,
San Jiriguelo y Río Castro.
Morfométricamente se caracteriza por valores de isobasitas de 400 y 350 m para el 2do
y 3erorden y una disección vertical de 450 m/km2 con cotas máximas de 791m.
Para este bloque las dos direcciones principales de agrietamiento son N40ºW y N90º E,
estando cortado además por fracturas submeridionales.
En el mapa de anomalías magnéticas locales los límites de este bloque quedan bien
enmarcados por un alto gradiente entre valores máximos de 100-200 nT al sur y
negativos de -80 nT al norte.
La caracterización de este bloque dentro del territorio se encuentra limitada por la
ausencia de datos geodésicos y comprobaciones de campo; no obstante a ello y
teniendo en cuenta la geodinámica regional, se considera que su desplazamiento es en
sentido norte, debido a las tensiones originadas por el choque de la Placa del Caribe
con el límite sur del Bloque Oriental Cubano.
Bloque El Lirial. Espacialmente ocupa una posición intermedia entre el bloque
Cananova con el cual limita al norte a través de la falla Cabaña y el bloque Maquey al
sur. Tectónicamente, en cuanto a la magnitud del desplazamiento vertical ocupa
también una posición intermedia entre ambos bloques, quedando como un escalón de
transición entre un bloque de intenso levantamiento al sur y el sector de mínimos
levantamientos relativos al norte.

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�A. Rodríguez Infante

En el área que ocupa el bloque las rocas que afloran son las pertenecientes al
complejo ofiolítico y las formaciones Mícara, La Picota y Sabaneta, sobre las cuales se
desarrolla un relieve de submontañas y premontañas ligeramente aplanadas.
Morfométricamente se caracteriza por valores de isobasas de 200m y 150 m para el 2do
y3er orden respectivamente, y una disección vertical que oscila entre los 60 y los 130
m/km2, con cotas máximas de 350 m.
La caracterización de este bloque, al igual que el bloque Maquey, se encuentra limitada
por la ausencia de datos geodésicos, estudios microtectónicos y observaciones de
campo, estando basada su descripción e interpretación a los criterios morfométricos y
fotogeológicos; por lo que persisten algunas dudas en cuanto a su extensión y
subdivisión al existir dos zonas que se diferencian en los parámetros estudiados dando
la posibilidad de tratarlos como dos bloques independientes tal como se hace en el
presente trabajo.
Bloque Moa. Se encuentra ubicado en la parte centrooccidental del área de trabajo, al
este de bloque Cabaña con el cual contacta a través de la falla de igual nombre y al
este con el bloque El Toldo según la falla Moa, extendiéndose de norte a sur en forma
de una franja cóncava hacia el este.
En este bloque afloran las rocas del complejo ofiolítico en el mayor porciento de su
superficie. Hacia el sur, en la zona de Calentura afloran las rocas cretáceas de las
formación Santo Domingo, mientras que hacia el norte existe una extensa área de
desarrollo de sedimentos fluviales y palustres del Cuaternario.
Geomorfológicamente para el bloque es predominante el relieve de montañas bajas de
cimas aplanadas ligeramente diseccionadas lo que junto a las condiciones litológica
permite, que en el sector exista un intenso desarrollo y conservación de las cortezas de
meteorización lateríticas, que a su vez condicionan las densidad del drenaje que sólo
aumenta en las laderas abruptas, coincidiendo con las alineaciones tectónicas. Los
cursos de agua permanentes van a presentar cauces en forma de barrancos profundos
y estrechos. Hacia el norte el relieve transiciona a premontañas bajas y aplanadas y de
ahí a llanuras fluviales y palustres las cuales se encuentran cubiertas por las
construcciones socioeconómicas de Moa.
Morfométricamente el bloque va a presentar características intermedias y contrastantes
con las elevaciones máximas del este y la llanura fluvial del río Cabaña lo que

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�A. Rodríguez Infante

conjuntamente con los valores hipsométricos hace considerar al mismo un peldaño
intermedio de transición en la estructura escalonada regional.
Los valores de las isobasitas se encuentran entre los 350 m y 300 m para el 2do y 3er
orden y sólo disminuyen de forma brusca en la llanura cercana al litoral. La intensidad
de la erosión de fondo está marcada por valores de la disección vertical que para la
parte norte y central está en los 220 m/ km2, mientras que el sub-bloque sur que se
encuentra separado de este por el efecto de cuña del sub-bloque Cayo Grande
presenta valores del orden de los 370 m/km2. Esto se explica por las variaciones
litológicas, ya que en este sector afloran predominantemente las tobas de la formación
Santo Domingo mas resistente a la meteorización lo que ha provocado que el relieve
aparezca mas diseccionado y que las elevaciones presenten cimas redondeadas con
orientación noroeste al igual que el bloque.
Geodésicamente este bloque tiene un comportamiento contrario, contrastante con el
bloque Miraflores ya que en el gráfico lineal correspondiente al ciclo 1990-1993 los
movimientos son negativos respecto al nivel medio regional, mientras que en el ciclo
1993-1994 le corresponde movimientos de ascenso notable que alcanzan hasta ocho
milímetros sobre el nivel cero y veinte y cuatro milímetros sobre la media.
En el mapa de campo de intensidad de radiaciones gamma [36], el límite oriental de
este bloque queda bien definido por la alineación de un gradiente entre valores
máximos al sur y mínimos hacia el norte.
Microtectónicamente las mediciones realizadas al norte de Nuevo Mundo y de
Calentura dan para este bloque una dirección predominante de los planos de fractura
de N20ºE.
Inicialmente el límite noreste del bloque fue considerado como la prolongación de la
falla Moa en la estructura La Vigía que atraviesa la Bahía Yaguasey, pero estudios mas
detallados nos permitieron determinar su límite exacto que se desplaza hacia el este al
norte de La Veguita extendiéndose hasta Punta Yagrumaje.
La falla Cananova corta también este bloque por lo que al analizar los anexos gráficos
4 y 5 quedan establecidos con diferentes posiciones los sub-bloques Calentura,
Caimanes, Aeropuerto y La Vigía, este último constituido por la cuña resultante de la
bifurcación de la falla Moa en sus tramos La Vigía y La Veguita.
En los inicios de estas investigaciones, lo que hoy se denomina como sub-bloque
Calentura fue considerado un bloque independiente, debido a las pequeñas variaciones
morfométricas, justificadas por las características litológicas. Geodinámicamente su
65

�A. Rodríguez Infante

comportamiento es similar al resto del bloque Moa, exceptuando el sentido de los
desplazamientos horizontales que en los sub-bloques norte y central es noreste y para
Calentura es sureste, lo que se debe al efecto de cuña del sub-bloque Cayo Grande
que lo presiona desde el oeste, y al carácter descendente de este respecto al bloque El
Toldo
Bloque El Toldo: Ocupa la posición central del área de estudio y es el de máxima
extensión, correspondiéndole también los máximos valores del levantamiento relativo
de la región.
Litológicamente está conformado en superficie por las rocas del complejo máfico y
ultramáfico de la secuencia ofiolítica, sobre las cuales se ha desarrollado un relieve de
montañas bajas de cimas aplanadas ligeramente diseccionadas. Hacia la parte norte se
desarrollan en un pequeño sector premontañas aplanadas.
El drenaje es de densidad media a baja, lo que está condicionado por las potentes
cortezas de intemperismo que cubren al área y favorecen la permeabilidad del suelo y
al intenso control estructural del drenaje que condiciona la formación de barrancos.
En este bloque aparecen desarrolladas formas del relieve cársico en peridotitas
ubicadas alrededor de las elevaciones máximas, siendo el punto de mayor cota El
Toldo con 1174 m sobre el nivel del mar.
Los parámetros morfométricos para este bloque son los más relevantes al tomar
valores que indican la máxima intensidad de levantamiento con isobasitas que cierran
en 900 m y 800 m para el 2do y 3er orden respectivamente y valores de la disección
vertical de 550 m/km2. Los rangos de pendiente son contrastantes, teniendo en la cima
de 6º a 9º promedio, con sectores interiores de 0º-3º; mientras que en los límites del
bloque, fundamentalmente en el occidental enmarcado por la falla Moa, llegan los
valores a ser mayores de 30º, alcanzándose las máximas pendientes en los barrancos
de los afluentes principales.
Hacia la parte norte, en su prolongación dentro de la zona marina puede notarse la
pérdida de la barrera arrecifal desde la intersección de la falla La Veguita hasta la falla
Quesigua, donde sólo queda como testigo de su existencia un banco de arena de
morfología similar, lo que se considera constituye un índice de los movimientos
diferenciales entre los bloques.
Los análisis microtectónicos realizados para el bloque indican la existencia de una
dirección máxima de agrietamiento de rumbo N85ºW como se muestra en la figura No.
66

�A. Rodríguez Infante

9 ( J y K ), apareciendo otras dos direcciones importantes, una sublongitudinal y una de
dirección noreste. En este bloque y sólo de forma similar ocurre en los bloques Maquey
y Cupey, aparece el sistema de fracturas norte-sur en el cual no se manifiestan
desplazamientos horizontales y verticales intensos, lo que consideramos se debe a un
proceso de descompresión, al ser el bloque de máxima intensidad de levantamiento
reciente.
El límite nororiental de este bloque está dado por la falla Cayo Guam, mientras que al
sur limita con el bloque Cupey a través de la falla Quesigua.
En el mapa de anomalías magnéticas se puede notar que en el extremo suroccidental
del bloque, entre las fallas Moa y Arroyón se desarrolla una zona de valores negativos
anómalos a pesar de que la información geológica indica que en todo el sector afloran
las rocas ultrabásicas del complejo ofiolítico. A partir de estos elementos Batista J. [12]
consideró que en ese sector las rocas ultrabásicas constituían una delgada capa en la
superficie, mientras que en profundidad y muy cercano a esta se encuentran los gabros
Si realmente esto ocurre, hay que entrar a considerar la existencia de un sub-bloque o
incluso de un nuevo bloque para ese sector a partir del hecho de que ese fenómeno
sólo sería justificable a partir del ascenso de esa zona respecto a la del resto del
bloque El Toldo. En este trabajo no se concluye al respecto por falta de información de
campo y mediciones geodésicas, que se hacen mas necesaria debido al pobre reflejo
topográfico y morfométrico.
En el análisis del gráfico lineal de los desplazamientos verticales -figura No.4- se
observa que en el periodo 1990-1993 los puntos ubicados por este bloque marcan un
ascenso relativo respecto al bloque Moa, mientras que en el periodo 1993-1994 y 19901994 marca un descenso siendo su comportamiento similar al del bloque Miraflores.
Bloque Cayo Guam. Es el bloque de más pequeña extensión en el área y se dispone
como una cuña entre los bloques El Toldo y Cupey a través de las fallas Cayo Guam y
Quesigua respectivamente y al igual que el bloque Moa, se comporta como un escalón
intermedio en descenso respecto al bloque El Toldo.
Geológicamente la mayor extensión de la superficie lo ocupan las rocas del complejo
ofiolítico, predominando hacia el sur las serpentinitas y hacia el norte los gabros.
Geomorfológicamente se desarrollan las llanuras acumulativas bajas y planas de origen
fluvial o palustre en la mayor área del bloque y una pequeña franja de acumulaciones

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�A. Rodríguez Infante

costeras. Hacia la parte sur aparecen las premontañas y montañas bajas aplanadas
ligeramente diseccionadas con elevaciones máximas de 460 m.
Morfométricamente los valores máximos de la disección vertical son de 230 m/km2 y las
isobasitas en 300 m y 250 m para el segundo y tercer orden respectivamente.
Las estructuras tectónicas principales que atraviesan este bloque son de dirección
noreste y en muchos casos cortan a las fallas límites de bloques, sin embargo, en los
estudios microtectónicos realizados en las márgenes oriental del río Cayo Guam y
occidental del río Quesigua se determinaron dos direcciones noreste una N5ºE y otra
N78ºE, apareciendo sólo una dirección noroeste predominante al noreste de Monte
Lejo lo que puede estar condicionado por un nudo estructural que se forma al cruzarse
dos sistemas noreste y uno norte-sur.
En el análisis de los gráficos de desplazamientos verticales de la línea geodinámica
Moa mostrado en la figura No.4, este bloque queda bien delimitado en los ciclos
diciembre 1993-noviembre 1994 y abril 1990-diciembre1993, así como en el gráfico
lineal de las anomalías de Bouguer.
Los movimientos horizontales en este bloque son muy evidentes y se ponen de
manifiesto en los desplazamientos de la línea de costa y formas del relieve de hasta
dos kilómetros con una dirección sur predominante.
Bloque Cupey. Se ubica en el extremo oriental desde la falla Quesigua hasta la
coordenada 721 000 tomada como límite convencional del área de estudio.
Geológicamente a este bloque le corresponde la mayor complejidad al aflorar en su
superficie las rocas del complejo ofiolítico que ocupan la mayor extensión del bloque,
las rocas de las formaciones Sabaneta, Capiro y Majimiana y los sedimentos
cuaternarios de origen parálico y fluvial. Estas últimas litologías se disponen en forma
de franjas paralelas al litoral.
Geomorfológicamente para el área predomina el relieve de montañas bajas y
aplanadas hacia la parte occidental y bajas diseccionadas con divisorias alargadas
hacia el sudeste. Las premontañas y submontañas serán aplanadas hacia el oeste y
diseccionadas hacia el este. La variabilidad del relieve es el resultado de la acción de
tres factores fundamentales: litológico, topográfico y tectónico, ya que no sólo existen
variaciones en el tipo de roca sobre la cual se conforma el relieve sino que también, a
partir de Punta Guarico ocurre una desviación costera de probable origen tectónico que

68

�A. Rodríguez Infante

condiciona la variación de la orientación fluvial, la que toma una dirección noreste,
paralelo al sistema de grietas y fallas que controla el drenaje.
Morfométricamente este bloque se comporta también con una gran variabilidad. Los
valores de isobasitas hacia el norte y este oscilan entre 100-150 m para el segundo
orden y de 50-150 m para el tercero, mientras para el sector sur estos valores son de
450 m y 350 m respectivamente. La disección vertical alcanza valores de 460 m/km2
descendiendo hasta 290 m/km2 y 240 m/km2 al este y norte respectivamente.
En el estudio microtectónico se hicieron evidentes las diferencias existentes entre el
norte y el sur del bloque Cupey a partir de la falla El Medio de dirección N40ºE, que
divide al bloque en dos sub-bloques con agrietamiento orientado en las direcciones
N50ºW y N30ºW para el sub-bloque Cupey Norte y N50ºE y N90ºE para el sub-bloque
Cupey Sur, que evidencian conjuntamente con algunos elementos de campo y
morfológicos, como es la rotación en la orientación de las divisorias y la presencia y
desplazamiento de escarpes, que el sub-bloque norte giró en sentido antihorario
respecto al sub-bloque sur con un ángulo aproximado de 30º.
Este bloque aparece subdividido en cinco sub-bloques menores a través de las fallas El
Medio, Cupey y Jiguaní con valores morfométricos diferenciados. Los sub-bloques
Cupey Norte y Sur quedan bien caracterizados en este trabajo, no ocurriendo lo mismo
para los situados al sudeste debido a la ausencia de información geodésica y trabajos
de campo.

Neotectónica.
En el estudio sismotectónico de la Central Hidroenergética Toa-Duaba realizado por la
Empresa Integral de Proyecto de la Industria Básica [84], se realiza un análisis de los
movimientos neotectónicos para la región oriental del país, correspondiendo al área del
presente trabajo con lo que los autores allí denominan Levantamiento Moa - Baracoa,
al cual caracterizan por intensos movimientos verticales que no han sido uniformes ni
espacial ni cronológicamente. En el análisis ellos consideran la existencia de una etapa
de relativa tranquilidad tectónica con formación de superficies de nivelación que
corresponde al intervalo Oligoceno Superior-Plioceno, posterior a los desplazamientos
69

�A. Rodríguez Infante

horizontales; y parten de la afirmación de que en este periodo la región constituía una
zona sumergida bajo el nivel del mar, lo que indica la magnitud de los movimientos de
ascenso, al encontrarse los sedimentos de origen marino desplazados centenares de
metros de su posición original, quedando por efecto de esos levantamientos la zona
dividida por fallas nuevas o rejuvenecidas que le dan al territorio un carácter de
mosaico irregular.
Aún cuando no compartimos íntegramente las conclusiones antes referidas, partiendo
del hecho de que la supuesta estabilidad tectónica no fue tan estable ni tan duradera,
debido al ambiente geotectónico regional imperante desde el Eoceno Medio-Superior,
cuando se inician los desplazamientos de la Placa del Caribe hacia el este respecto a
la Norteamericana, que han provocado fuerzas de empuje transversal, en estas
investigaciones se ha hecho evidente y corroborado que la etapa neotectónica se
caracteriza por el predominio de movimientos verticales de ascenso.
En el desarrollo de este capítulo, en la caracterización de las fallas a través de los
principales criterios que permitieron su clasificación; y en la descripción de los bloques
morfotectónicos del territorio, se hizo referencia a un conjunto de parámetros que a su
vez son criterios para caracterizar la tectónica reciente y corroboran lo afirmado
anteriormente. Dentro de esos criterios los más importantes son:
•

Alineación y desplazamiento de la línea de costa actual, lo que puede notarse con
claridad en la zona litoral comprendida desde Bahía de Cayo Moa hasta la
desembocadura del río Quesigua, formándose en el plano una estructura
escalonada con tramos de hasta tres kilómetros de longitud, mostrado en el anexo
gráfico No.4.

•

Desplazamiento e interrupción de la barrera arrecifal coralina, lo que se observa al
norte de la Bahía de Yaguaneque, Punta de Piedra, frente a Punta Cabagán, Bahía
de Cayo Moa y frente a la desembocadura del río Quesigua.

•

Desplazamiento de zonas parálicas cuaternarias y límites rectilíneos de las mismas,
lo cual ocurre en toda la zona pantanosa litoral.

•

Formación de escarpes rectilíneos con pendientes mayores a 30º en contacto con
zonas de pendiente suaves y en ocasiones formación de facetas triangulares o
trapezoidales lo que se puede observar en la zona de Conrado, ladera oriental del
Cerro Miraflores, periferia de la Sierra del Maquey y al noroeste del Alto de La
Calinga.

70

�A. Rodríguez Infante

•

Encajamiento de valles fluviales, por ejemplo los ríos Calentura y Moa alrededor de
la zona de Nuevo Mundo y del río Jiguaní al sureste.

•

Desplazamiento lateral de valles fluviales, fenómeno que alcanza su máxima
expresión en la desembocadura del río Cayo Guam y en el río Cabaña.

•

Acodamientos sucesivos de cursos fluviales con trazos rectilíneos, lo que ocurre en
todos los ríos del territorio y con carácter marcado en los cauces de los ríos
Cananova, Cabaña, Quesigua y Jiguaní.

•

Desplazamiento de líneas divisorias o partes de aguas principales, como ocurre en
El Cerro de Miraflores.

•

Desplazamiento de zonas geomorfológicas.

•

Posición hipsométrica anómala de depósitos fluviales del Cuaternario. Un ejemplo
de esto lo constituyen los depósitos conglomeráticos de génesis fluvial en la margen
occidental del río Cayo Guam, los cuales aparecen 40 m por encima del nivel del
valle actual.

•

Valores hipsométricos y morfométricos marcadamente diferentes sobre igual
litología a ambos lados de una línea de falla, por ejemplo entre ambas márgenes del
río Moa.

•

Desplazamiento de formas de relieve. Este es uno de los criterios de mayor
frecuencia de presentación en el territorio y se observa asociado a casi todas las
fallas descritas para el segundo y el tercer sistema de estructura, pero en particular
queremos referirnos a los desplazamientos originados por las fallas Cayo Guam y
Miraflores que además de provocar desplazamientos horizontales ponen en
contacto brusco zonas geomorfológicas diferentes. Esto se nota con claridad en el
anexo gráfico No.2.

•

Ocurrencia de actividad sísmica, la cual se ha manifestado a través de dos eventos
de magnitudes moderadas en los años 1992 y 1994, [108] y numerosos de
magnitudes pequeñas registrados instrumentalmente.

Después de haber realizado la caracterización de las estructuras tectónicas y los
principales índices de los movimientos neotectónicos que le dan un carácter activo
contemporáneo a la tectónica regional, se puede hacer referencia a las condiciones
geotectónicas imperantes.

71

�A. Rodríguez Infante

En los estudios neotectónicos y geomorfológicos regionales que se han consultado de
forma unánime se reconoce la existencia de movimientos de levantamientos que
caracterizan la geodinámica actual del territorio, coincidiendo todos en señalar a la
zona de El Toldo como el sector de máximo ascenso relativo sin embargo, no se hace
referencia a otras formas de movimientos actuales.
Si bien es cierto que en estas investigaciones es aceptada como válida la existencia de
movimientos predominantes de ascenso en la región, se han encontrado evidencias de
hundimiento relativo y de desplazamientos horizontales a través de las fallas activas o
reactivadas que dividen los bloques morfotectónicos, y que han sido tratados
individualmente en este trabajo para cada estructura.
Estos movimientos neotectónicos en la región ocurren como consecuencia del empuje
del Bloque Oriental Cubano contra la Plataforma de Bahamas, en la zona de sutura,
debido al campo de esfuerzos compresivos [7] generado a través de los movimientos
transformantes entre la Placa Norteamericana y la Placa del Caribe, que se desplazan
entre si con una velocidad absoluta de 20 mm / año [ Lundgre y Russo, 1996 ], o 15
mm / año [ Mann y otros ].
Estos esfuerzos al mismo tiempo que generan para la región la formación de nuevas
estructuras tectónicas, provocan la reactivación de estructuras surgidas bajo
condiciones geodinámicas diferentes, tal y como ocurre con las fallas del sistema
noreste y norte-noroeste, que genéticamente están asociadas al proceso de obducción
del arco volcánico cretácico sobre el paleomargen de Bahamas y que bajo las
condiciones transpresivas actuales, constituyen planos a través de los cuales ocurren
desplazamientos horizontales.
Este mecanismo de reajuste de la corteza por choques y desplazamientos al mismo
tiempo que produce movimientos rotacionales, levantamientos y hundimientos relativos
de unos bloques respecto a otros, origina también dentro de una misma
morfoestructura movimientos diferenciales, tal como se evidencia en el bloque Cabaña,
donde alrededor de un eje subhorizontal de orientación noreste ocurre el
basculamiento.
En la caracterización realizada de los bloques morfotectónicos se estableció el sentido
fundamental de los desplazamientos horizontales y verticales de cada uno como se
muestra en el anexo gráfico No.5, quedando además establecido que en la región
predominan condiciones tectónicas que generan levantamientos diferenciados,
reflejándose los máximos levantamientos en el bloque El Toldo, que constituye el
72

�A. Rodríguez Infante

núcleo hórstico central del territorio, flanqueado por un conjunto de grabens y horts
tectónicos menores, que al mismo tiempo se desplazan lateralmente y que llegan
incluso en ocasiones a rotar.

Conclusiones.
Como conclusiones de este capítulo se puede resumir que la tectónica del territorio en
la cual queda enmarcada el área de las investigaciones tiene un carácter activo, donde
se observan estructuras correspondientes a cuatro estadios geotectónicos, que se
manifiestan con diferente grado de nitidez y reflejo en el relieve, correspondiendo a las
fallas formadas durante el proceso de obducción del arco volcánico con el paleomargen
de Bahamas en el periodo Paleoceno - Eoceno Medio ( ?? ) el papel más importante en
el estilo tectónico, al constituir los límites de los bloques morfotectónicos actuales y ser
a través de ellas que ocurren los principales movimientos neotectónicos.
Las fallas de deslizamiento por el rumbo - strike-slip - originadas durante el Eoceno
Medio-Superior, constituyen planos a través de los cuales ocurren importantes
73

�A. Rodríguez Infante

desplazamientos laterales y las principales rotaciones de los bloques y sub-bloques del
territorio, las que se caracterizan por el sentido antihorario de los sectores situados al
norte respecto a los ubicados al sur de los planos de fractura.
El cuarto sistema está conformado por las fracturas surgidas bajo las condiciones
expansivas o descompresivas de las zonas periféricas de los bloques de máximo
levantamiento.
Las estructuras más antiguas del territorio que corresponden con los sistemas de
grietas y fallas que afectan y contactan a las secuencias ofiolíticas entre si y con las
formaciones precedentes, son las de menor reflejo en el relieve actual y se considera
mantienen un carácter pasivo en la geodinámica contemporánea.
Como resultado de los movimientos ocurridos a través de las estructuras falladas el
territorio quedó dividido en nueve bloques y un total de trece sub-bloques
morfotectónicos, que en forma de mosaico se desplazan en un sistema de horts y
grabens escalonados con sectores locales de rotación y que en conjunto conforman un
gran bloque en ascenso.

CAPITULO III

74

�A. Rodríguez Infante

CAPITULO III: EVALUACION DE RIESGOS DE ORIGEN
TECTONICO.
Introducción.
Metodología para el Análisis de Riesgo.
Amenaza Natural.
Riesgos Específicos.
Zonificación de Riesgos Tectónicos.
Conclusiones.
Introducción.
Uno de los problemas mas serio que enfrenta el hombre en la actualidad y en particular
en los países subdesarrollados es el deterioro del medio ambiente dado por .....la
anárquica utilización espacial del territorio, ... el uso de las tierras y las instalaciones
industriales en donde no se han considerado las potencialidades naturales de los
paisajes que los sustentan. La búsqueda de métodos tendientes a solucionar todos
estos problemas incumbe a muchas disciplinas científicas, donde el carácter abarcador
y multifacético de la investigación .... geoecológica del medio ambiente se reconoce
actualmente como fundamento teórico y metodológico en el ordenamiento funcional
para la búsqueda de soluciones de problemas de variada índole.[22].
Es por ello que en la planificación integral del desarrollo socio económico e incluso para
la optimización espacial territorial se hace imprescindible el estudio geológico profundo
que permita conocer no sólo la posición, cantidad y calidad de las reservas minerales,
sino también la dinámica de los procesos que ocurren y que constituyen una amenaza
en la región.
En muchos casos se observa una tendencia a considerar la información geológica
estática, sustentando las investigaciones medio ambientales e incluso, la proyección de
las construcciones sobre la base de la información aportada por un mapa geológico con
frecuencia de carácter regional, lo que conlleva necesariamente a la incorrecta
valoración de la magnitud de los riesgos a los cuales se enfrenta el hombre y que lo
ponen en peligro a él y a la obra construida.

75

�A. Rodríguez Infante

Este problema se encuentra con frecuencia en el municipio de Moa, a pesar del gran
número de profesionales del campo de la geología y la minería que en el laboran y
habitan, por lo cual, en el inicio de estas investigaciones se propuso como objetivo
determinar los sectores de máximo riesgo ambiental a partir de la incidencia que tiene
en ello la geodinámica contemporánea y de esta forma, contribuir al conocimiento
geológico del territorio, donde el crecimiento económico dado por la apertura comercial
y el desarrollo de la industria, junto a las consecuentes variaciones poblacionales y de
infraestructura social, exigen la explotación racional de sus recursos naturales así como
la integración de consideraciones ambientales en las políticas de planificación del
desarrollo como condición indispensable para fomentar el desarrollo sostenible. [22].
Metodología para el Análisis de Riesgo.
Partiendo del conocimiento de la existencia de actividad tectónica en el territorio a
través del estudio geológico que del mismo se ha realizado y por la manifestación de
fenómenos asociados con dicha actividad, se hace necesario y a la vez posible valorar
el grado de vulnerabilidad real del medio y realizar propuestas de optimización espacial
para prevenir las consecuencias de su actuación o mitigar sus efectos negativos.
En el primer capítulo de estas memorias se expone la metodología general de las
investigaciones realizadas y se señala, como una de las tareas de la cuarta etapa la
confección del mapa de riesgos tectónicos a partir del conocimiento de las estructuras y
el estilo geotectónico del territorio.
En los inicios de las investigaciones no se contó con una metodología establecida
debido a que no es frecuente la evaluación del riesgo tectónico tratado de forma
independiente dentro del estudio medio ambiental y en ocasiones se analiza de forma
específica para determinadas estructuras o fenómenos locales como por ejemplo, un
deslizamiento de tierra o afectaciones en obras construidas. Sin embargo en el territorio
de Moa, debido a la gran incidencia de las deformaciones tectónicas del subsuelo y el
crecimiento acelerado de las inversiones relacionadas con el desarrollo de la actividad
minera y por ende industrial y social, es imperante la necesidad de valorar los riesgos
de origen tectónico, por lo que en este capítulo se pretende, además de evaluar el
riesgo medioambiental, dejar establecida una metodología que pueda ser aplicada en
otras áreas de interés, la que se explican a continuación a través de la tres etapas de
trabajo que la integran.

76

�A. Rodríguez Infante

Etapa preliminar: Consiste en la recopilación, estudio e interpretación de la información
que sobre las características geólogo-tectónicas y ambientales existan del territorio,
con el objetivo de poder determinar en sus inicios la existencia de amenaza real de
génesis tectónica así como los principales problemas que se tienen que enfrentar y las
áreas por diferentes grados de complejidad, para de esta forma poder realizar la
planificación y organización de los trabajos, seleccionar los métodos a usar y los
recursos materiales y humanos requeridos para la tarea.
Etapa experimental: Consiste en la aplicación de los diferentes métodos de
investigación seleccionados según el grado de estudio y complejidad geólogogeomorfológica y ambiental del territorio, que permitan la identificación y selección de
los posibles impactos ambientales generados por la actividad tectónica, destacándose
los factores o elementos del medio ambiente susceptibles de ser alterados o
modificados, estableciéndose así la relación causa-efecto.
La magnitud del trabajo a desarrollar en esta etapa estará en dependencia
fundamentalmente del estudio precedente realizado. Si este no corresponde a las
exigencias de la investigación que se planifica en cuanto a la escala, grado de detalle y
actualidad, debe garantizarse el estudio geólogo-tectónico y geomorfológico que podrá
realizarse

a

través

de

los

diferentes

métodos

del

cartografiado

geológico.

Consideramos necesario sugerir, que teniendo en cuenta la necesidad de hacer mas
económicas las investigaciones científicas, la aplicación de los métodos morfométricos
y de fotointerpretación geólogo-geomorfológica, garantizan la determinación de las
principales estructuras tectónicas e incluso en ocasiones, con una mejor exactitud del
cartografiado, reduciéndose el trabajo de campo a las comprobaciones y mediciones de
los elementos de yacencia, sentido de desplazamiento e índices de la actividad
neotectónica, lo que se realiza en conjunto con la determinación de si constituye o no
una amenaza al medio ambiente natural o construido y de ahí a la evaluación de los
posibles riesgos.
Si por el contrario, el territorio ha sido estudiado a la escala y grado de detalle
equivalente al de la investigación medio ambiental, esta etapa se simplifica, limitándose
a profundizar en la interpretación geólogo-tectónica y comprobaciones en caso de que
fuera necesario. No se debe obviar como ocurre con frecuencia en otros trabajos
geológicos, la importancia de la geomorfología a través del estudio tanto de las macro
como de las microformas del relieve, pues es a partir de estas que se ponen de
manifiesto los agentes de riesgo.
77

�A. Rodríguez Infante

Después de conocidas las principales estructuras que constituyen una amenaza se
procede a la evaluación de cada una de ellas en dependencia de sus características
propias como posición espacial, sentido y magnitud de los desplazamientos que
ocurren a través de sus planos de fractura, características del relieve en su entorno y
los elementos en riesgo, ya sean naturales o construidos para determinar el riesgo
específico que puede ocurrir.
En la evaluación del riesgo de un territorio hay que tener en cuenta además de la
amenaza natural latente en el mismo, su vulnerabilidad, para poder determinar el riesgo
específico y con este y los elementos en riesgo, poder determinar el riesgo total según
la fórmula propuesta por Varnes D. J., en 1984 [24].
Rt = Rs ⋅ Er

Rs = H ⋅ V
Rt = H ⋅ V ⋅ Er
Donde:
Rt : Riesgo total.
Rs: Riesgo específico.
H: Amenaza natural.
V: Vulnerabilidad.
Er: Elemento en riesgo.
Etapa de Gabinete: Consiste en la confección del mapa de riesgo del territorio
estudiado a partir de toda la información obtenida de los métodos aplicados en las
etapas anteriores y el informe técnico de la investigación. Debe garantizarse que el
resultado que se presente no constituya un simple inventario de causas y efectos de los
procesos tectónicos en el medio ambiente, sino que vaya acompañado de un conjunto
de medidas o al menos, de las recomendaciones que faciliten la aplicación práctica de
los resultados de la investigación que permitan evitar o mitigar los daños.
En la evaluación de los riesgos, así como en la representación cartográfica de los
mismos se debe tener en cuenta no solo los daños presumibles a ocurrir por efecto
directo de los movimientos tectónicos, sino también aquellos que siendo de otra
naturaleza pueden manifestarse a través de los mismos. Un ejemplo de esto lo
constituye el volumen de los daños originados por incendios durante la ocurrencia de
un terremoto, lo que no es consecuencia directa del proceso en si.

78

�A. Rodríguez Infante

En estas investigaciones, al existir un estudio geológico regional actualizado a escala
1: 100 000, el trabajo geológico se redujo a la interpretación de las fotografías aéreas y
cartografiado a la escala 1: 50 000, mientras que el estudio geomorfológico tuvo como
base los métodos morfométricos y de fotointerpretación con las comprobaciones de
campo en las áreas que así lo requerían. En la determinación del grado de actividad de
las estructuras se utilizaron los criterios geológicos y geomorfológicos convencionales y
la información geodésica cíclica. Por último, para la evaluación de los elementos en
riesgo se utilizó la base topográfica actualizada a escala 1: 25 000 donde aparecen
reflejadas las instalaciones socioeconómicas del territorio.
Amenaza Natural.
Para analizar las diferentes zonas susceptibles a riesgos ante la ocurrencia de
procesos tectónicos debe conocerse en primer lugar la amenaza natural originada por
estos procesos. Como amenaza natural ( Hazard ) se entiende la probabilidad de
ocurrencia de un fenómeno dañino potencial dentro de un lapso específico de tiempo y
en un área determinada [57].
En el caso concreto que se investiga la amenaza va a estar condicionada por el grado
de actividad tectónica del territorio, para el cual quedaron establecidos los principales
sistemas de fracturas y dentro de estas fueron caracterizadas por su posición y sentido
del desplazamiento que ocurre a través de sus planos, aquellas fallas consideradas
activas y que desempeñan un papel fundamental en los procesos geodinámicos
contemporáneos.
Estos procesos geodinámicos, como se concluyó en el anterior capítulo se van a
caracterizar por la tendencia general al levantamiento, lo cual se viene manifestando
desde el Mioceno Medio hasta la actualidad dado por las condiciones geotectónicas
regionales que provocan el empuje en dirección norte-noreste del Bloque Oriental
Cubano. Esta tendencia general no se pone de manifiesto por igual en todos los
sectores emergidos de la corteza terrestre pues se ha hecho evidente que los
movimientos verticales no mantienen igual magnitud ni velocidad en todos los puntos,
encontrándose unos bloques más levantados - El Toldo - y otros con movimientos
relativos de descenso como los bloques Cabaña y Cananova. También se hizo
evidente que para un mismo bloque morfotectónico el sentido de los desplazamientos
no es constante, pudiendo variar en el tiempo y estar además acompañado por
movimientos horizontales e incluso rotacionales.
79

�A. Rodríguez Infante

A todo lo anterior se le añade como elemento de vital importancia y que a su vez,
constituyó el motivo por el cual se iniciaron las presentes investigaciones, la ocurrencia
de movimientos telúricos en el marco regional.
La actividad sísmica en la región se justifica a partir de la posición geólogo-estructural
que la misma ocupa al estar bordeada por tres zonas sismogeneradoras coincidentes
con fallas profundas que constituyen límites intra o interplacas como se muestra en la
figura No.10. Estas tres zonas son:
Zona sismogeneradora Oriente ( Bartlett ): Está asociada a la falla transcurrente
Bartlett-Caimán de dirección este-oeste que constituye el límite entre las placas
Norteamericana y Caribe. A esta zona corresponde la más alta sismicidad de toda
Cuba y con ella se encuentran asociados los terremotos de mayor intensidad con
epicentros en el archipiélago cubano. La intensidad máxima pronóstico promedio para
la zona es de VIII grados en la escala MSK, llegando hasta IX en el sector SantiagoGuantánamo [83]. La magnitud máxima por su parte es de 8 grados en la escala
Richter.
Zona sismogeneradora Cauto - Nipe: Está asociada a la zona de fractura de igual
nombre, con dirección sudoeste-nordeste desde las inmediaciones de Niquero hasta la
bahía de Nipe. Constituye un límite intraplaca que separa al Bloque Oriental Cubano
del resto de la isla. La potencialidad sísmica de esta zona alcanza los siete grados en
la escala Richter, mientras que la intensidad sísmica, según el mapa complejo de la
Región Oriental de Cuba [83] señala valores entre VI y VII grados MSK.
Zona sismogeneradora Sabana: Se encuentra asociada a la falla Sabana o Norte
Cubana por algunos autores o zona de sutura entre el Bloque Oriental Cubano y la
Placa Norteamericana, presentando un contraste significativo entre el borde nororiental
cubano y la depresión submarina del canal viejo de Las Bahamas. La potencialidad
sísmica es variable en el rango de VI a VII grados MSK, alcanzando sus máximos
valores hacia su extremo oriental. Los principales focos sísmicos de la zona se
localizan en los puntos de intersección de ésta con las fallas de dirección noreste y
noroeste que la cortan.
Con los criterios anteriormente descritos se puede resumir que la amenaza natural del
territorio originada por los movimientos tectónicos es alta y se pone de manifiesto a
través de dos mecanismos fundamentales:

80

�A. Rodríguez Infante

Movimientos lentos variables en el tiempo que de forma progresiva van alterando el
medio físico. Agente preparatorio.
Movimientos violentos de corta duración - sismos - que de forma brusca y en ocasiones
catastróficas afectan el medio. Agente inmediato.
Riesgos Específicos.
Después de analizados los mecanismos tectónicos que constituyen una amenaza en el
entorno regional es posible realizar la evaluación de los riesgos directos e indirectos
que tienen su génesis en estos procesos.
Según la terminología específica utilizada [57],se denomina riesgo específico a los
daños esperados debido a la ocurrencia de un fenómeno natural. En este caso, se
conocen los puntos a través de los cuales se ponen de manifiesto con mayor intensidad
los procesos tectónicos, que son aquellos que coinciden con los planos de fracturas
activas y las zonas periféricas de los bloques de mayor levantamiento haciéndose
posible entonces determinar los daños esperados y dentro de estos aquellos que
constituyen un riesgo al medio ambiente natural, al medio ambiente social o al medio
ambiente construido, siendo frecuente la simultaneidad de sus efectos. También hay
que tener en cuenta el surgimiento de riesgos indirectos al actuar los movimientos
tectónicos sobre los elementos en riesgo que provocan reacciones en cadena y
repercuten en la calidad ambiental.
En la descripción que se hace a continuación se especifican cada uno de los riesgos
específicos que pueden ocurrir en el medio ambiente natural, construido y social.
Riesgos en el Medio Ambiente Natural.
Por constituir la amenaza un agente de carácter natural, los riesgos ocurridos en este
medio presentan un carácter primario y condicionador directo o indirecto de los daños
ocurridos en el medio construido y social.
Los principales riesgos de carácter natural posibles a ocurrir en el territorio por los
agentes tectónicos son:
Deslizamientos: Constituyen importantes procesos de la dinámica superficial inducidos
por la aceleración gravitacional, condicionada por factores geológicos, geomorfológicos
y climáticos desde el punto de vista natural y por la actividad antrópica que en su
81

�A. Rodríguez Infante

proceso constructivo rompe con frecuencia el equilibrio natural en las superficies
inclinadas creando taludes artificiales inestables.
Los movimientos tectónicos actúan de forma directa sobre los materiales que
constituyen las superficies inclinadas aumentando la fuerza motriz, al mismo tiempo
que provocan la reducción de la resistencia interna del material, de forma indirecta las
variaciones del manto freático originadas por estos movimientos pueden ocasionar la
ocurrencia de deslizamientos por cambios en las condiciones geomecánicas del
material y perdida de la cohesión interna [9].
Cuando la actividad tectónica se pone de manifiesto de forma lenta, el cambio
progresivo del nivel hipsométrico, fundamentalmente en los bloques de falla que se
levantan, provoca la ruptura del equilibrio de la pendiente y por ende la intensificación
de los procesos denudativos, provocando arrastres de suelos, caídas, slides y flujos,
pero a través de movimientos relativamente lentos que hacen posible la aplicación de
medidas técnicas preventivas.
Desde el punto de vista económico los principales perjuicios están asociados a la
obstrucción de vías de comunicaciones, daños en obras construidas cercanas al talud y
afectaciones agrícolas.
Sobre el medio ambiente natural los efectos se hacen sentir a mas largo plazo,
provocando la remoción del suelo y dentro de este a la cobertura vegetal mas
superficial, con la consecuente alteración de la vegetación y por ende del equilibrio
ecológico.
Estos mismos efectos pero de forma violenta y en magnitudes variables en
dependencia de la magnitud del proceso se presentan bajo la ocurrencia de actividad
sísmica, haciéndose imposible la aplicación de medidas contentivas inmediatas,
pudiendo provocar la pérdida de vidas humanas.
En la evaluación dentro del territorio de Moa se determinaron las áreas de posible
ocurrencia de deslizamientos asociados a la actividad tectónica a partir de la búsqueda
de las estructuras escarpadas asociadas a los planos de fallas activas, tipo de suelo
sobre el cual se encuentran, grado de la pendiente y sentido del desplazamiento
calculándose en cada caso el riesgo total esperado de forma directa ante la ocurrencia
de cada uno de los mecanismos de amenaza. Dentro del territorio las áreas de mayor
riesgo ante este fenómeno son las laderas orientales y occidentales de Río Moa en su
curso medio, las vertientes del río Cayo Guam en la parte alta occidental y la vertiente
noroeste del río Jiguaní, en todos los casos asociados a las fallas homónimas que
82

�A. Rodríguez Infante

controlan tectónicamente el drenaje de estos ríos y en la ladera oriental del Cerro
Miraflores, en la zona de escarpe de falla.
Finalmente se debe aclarar que de forma local este riesgo está también presente en
otros bloques con movimientos relativos mínimos de ascenso, asociado a superficies
de pendientes anómalas de origen natural como son los escarpes de fallas o antrópico
como los taludes de la cortina de contención de las presas de colas.
Aumento de la erosión de suelos: Los procesos erosivos de suelo tienen entre los
factores condicionantes la dinámica del medio, la que está determinada por la posición
hipsométrica del suelo y el nivel de base de erosión, estableciéndose un gradiente
erosivo que tiende a hacerse mínimo a medida que se alcanza el estado de equilibrio.
Cualquier agente que provoque la ruptura de ese equilibrio altera la relación erosión
sedimentación, dentro de esos agentes se encuentran los movimientos tectónicos.
El levantamiento de un bloque de la corteza terrestre aumenta la dinámica de los
agentes denudativos - en el caso particular del área de trabajo el escurrimiento
superficial y fluvial - intensificando el proceso de arrastre de sedimentos sueltos hacia
las partes mas deprimidas, donde ocurre la acumulación ya sea con carácter temporal
o definitivo. Si a esta ruptura del equilibrio originada por causas tectónicas le sumamos
la intensa meteorización de las rocas debido a las condiciones climáticas y litológicas
que originan un gran volumen de material suelto en la superficie y cerca de esta, más el
hecho de que en ocasiones esas superficies se encuentran descubiertas debido a la
actividad minera o a los procesos constructivos, se hace evidente la importancia de los
procesos erosivos en el territorio.
La erosión por si misma tendrá como efecto directo la degradación de los suelos
mineros y agrícolas con el consecuente daño a la cobertura vegetal y por tanto al
equilibrio ecológico pero a su vez, al provocar un aumento del volumen de carga física
transportada por los ríos da lugar a la colmatación de los depósitos fluviales de cauce y
desembocadura, responsables del surgimiento de áreas anegadas que a su vez
originan afectaciones en el medio ambiente construido, obstruyendo desagües
naturales o artificiales y en el caso específico de Moa, colmatando las dársenas y
bocana portuaria.
En la evaluación de riesgos en el área fueron señalados los sectores más afectados
por la erosión, los que se encuentran asociados a los bloques de máximos
levantamientos, siendo mayor el riesgo para los bloques El Toldo y Moa que además
83

�A. Rodríguez Infante

de estar sometidos a los máximos ascensos tectónicos, están afectados por la
actividad minera, lo que origina extensas áreas descubiertas y exceso de detritos
rocosos sueltos acumulados en las escombreras.
Por otra parte, el proceso de colmatación se hace mas intenso en las partes bajas y
desembocaduras de los ríos Moa, La Veguita, Cayo Guam y Yagrumaje por constituir
estos los principales canales de arrastre de la carga física, la que se acumula
temporalmente en los pies de monte y finalmente es arrastrada hacia la zona litoral,
donde por efecto de las corrientes marinas locales se distribuyen por el fondo marino,
constituyendo la bocana del puerto de Moa el receptáculo idóneo para su acumulación.
Al analizar el aumento del material terrígeno aportado por los ríos al mar en la zona
comprendida entre el litoral y la barrera arrecifal hay que tener en cuenta que de forma
indirecta esto puede provocar alteraciones en la biota típica del medio, al aumentar la
turbidez de las aguas y cambios en su composición química, lo que es de difícil control
por el carácter limitado de la circulación con el mar abierto.
Alteración del manto acuífero: Este riesgo está originado por el cambio de posición del
manto freático por el levantamiento del área, lo que conlleva al aforo natural del mismo
al ser cortado por la superficie topográfica, generando una pérdida adicional que puede
ocasionar un desequilibrio entre la alimentación y la descarga, alterándose el ciclo
hidrogeológico. De forma directa y con resultados similares a los anteriormente
descritos puede ocurrir la disminución del área de alimentación cuando esta no
depende sólo de la infiltración de las aguas meteóricas, sino de su conexión con
fuentes de aguas corrientes fluviales o embalses naturales. En ambos casos, la
disminución del volumen de agua en el manto provoca la alteración de las
características geomecánicas de suelos y rocas al mismo tiempo que alteran el
comportamiento químico y dinámico de estas aguas, repercutiendo directamente sobre
el medio ambiente.
Al no haberse realizado estudios hidrogeológicos durante la realización de las
presentes investigaciones sólo se señalan posibles áreas de afectación del manto
freático, siendo la más extensa la correspondiente al extremo centro oriental, en la
parte alta de los bloques El Toldo y Cupey, sin hacerse referencia a la magnitud de los
posibles daños.

84

�A. Rodríguez Infante

Ruptura del suelo con formación de grietas de separación: Este fenómeno se pone de
manifiesto a través de la actividad sísmica de gran magnitud o por la ocurrencia del
llamado “colapso” de las arcillas por cambios en el comportamiento geomecánico,
debido a variaciones hídricas y cargas externas. Sus efectos negativos repercuten
sobre la actividad constructiva y en la conservación de los suelos.
Ruptura del equilibrio ecológico: Este riesgo ocurre como consecuencia indirecta de
otros riesgos del medio ambiente natural como deslizamientos y aumento de la erosión
y por efectos de riesgos de medio ambiente construido como derrame de productos
químicos por rotura de plantas, conductores y almacenes. Al mismo tiempo las
alteraciones ecológicas afectan directamente el medio ambiente social.
Este fenómeno puede aparecer en cualquier sector del territorio con diferentes
magnitudes del daño, debiendo hacerse mención especial a las posibles afectaciones a
la barrera coralina que bordea todo el litoral norte del territorio y que en caso de
destrucción por agente directo que originen localmente su hundimiento o levantamiento
brusco o por agentes indirectos como la concentración anómala de elementos químicos
dañinos en el medio, originaría efectos destructores de envergadura para el medio
físico y en particular a los asentamientos poblacionales que por lo general se
encuentran ubicados en la zona litoral.
Riesgos al Medio Ambiente Construido.
Dentro de estos riesgos se han incluido todos los daños que puede provocar el agente
tectónico sobre las obras construidas por el hombre y que comúnmente se clasifican en
sociales, económicas y socioeconómicas como son las carreteras, sistemas de
alcantarillado, instalaciones eléctricas, conductores de agua y de productos químicos.
Los principales daños a ocurrir en este medio son los siguientes:
Deformación o ruptura de las edificaciones sociales y económicas: Este fenómeno
ocurre debido a las tensiones a que es sometido el subsuelo por las fuerzas tectónicas
directamente o por acción de otros riesgos como los deslizamientos o alteración del
manto acuífero,

que provocan la ocurrencia de asentamientos, llegando incluso al

derrumbe total en caso de acción continuada de estas fuerzas o por la ocurrencia de
actividad sísmica con eventos de magnitudes superiores a las utilizadas en el proyecto
constructivo.
85

�A. Rodríguez Infante

No obstante estar expuestas todas las construcciones del municipio a este riesgo ante
la actividad telúrica, en proporción directa con la magnitud de los sismos, ante la
amenaza que constituyen los movimientos tectónicos lentos –agente preparatorio- este
fenómeno adquiere mayor importancia dentro de la ciudad de Moa, en toda la zona
construida siguiendo la línea de falla Cabaña; en las instalaciones de la fábrica
Comandante Ernesto Che Guevara al ser cortada por la falla La Veguita; la zona
portuaria, cortada por la falla La Vigía y el área de construcción de la nueva planta en
Las Camariocas que es cortada por numerosas estructuras disyuntivas activas como
las fallas Punta Gorda y Quemado del Negro en su parte septentrional y meridional, y
Cayo Guam y Quesigua en la occidental y oriental respectivamente.
Derrame de productos químicos: Este fenómeno está dado por la ruptura de las
instalaciones en las que estos se almacenan o de los conductores que frecuentemente
se usan para su transportación. Este riesgo de tipo indirecto alcanza su máxima
peligrosidad ante la ocurrencia de terremotos, pero no dejan de ser una amenaza
potencial los movimientos lentos, ya que al igual que en el caso anterior la ocurrencia
de asentamientos van deformando continua y progresivamente las estructuras,
llegándose a la ruptura.
Este fenómeno alcanza su máxima peligrosidad en el puerto de Moa al encontrarse allí
almacenados productos altamente nocivos al medio como combustibles, amoniaco y
azufre, asentadas parte de sus construcciones sobre el extremo septentrional de la falla
Moa en su tramo La Veguita, no debiendo excluirse los posibles derrames o emisiones
contaminantes en las plantas metalúrgicas si no se toman medidas con los
movimientos diferenciales que provocan asentamientos y posibles rupturas de sus
instalaciones.
En el caso específico del amoniaco que posee una alta velocidad de propagación por el
viento, es preciso tomar en consideración que las direcciones de los vientos para el
territorio tienen orientaciones fundamentales noreste y este-sureste como se muestra
en la figura No.11, [55]. por lo cual ante el escape de gases sus efectos serian
inmediatos sobre la principal zona de asentamiento poblacional.
Afectaciones en los embalses de agua: Este riesgo debe constituir una preocupación
constante para los organismos responsabilizados con la explotación de la obra y del

86

�A. Rodríguez Infante

Figura No.11: Dirección promedio anual de los vientos en la zona de Moa.
gobierno municipal del territorio, debido a que la presa Nuevo Mundo ocupa una
posición crítica en la tectónica local, al estar construida en un nudo estructural en la
zona de intersección de las fallas Moa, Maquey y Caimanes donde se han observado
desplazamientos horizontales y verticales. Su posición hipsométrica y geográfica
también la hacen altamente vulnerable. Las afectaciones en estas estructuras - presa y
derivadora - pueden estar ocasionadas tanto por los movimientos lentos que en sentido
diferencial actúan entre ambos bloques en que está situada la misma, como por la
actividad sísmica, llegando en este último caso a alcanzar el riesgo magnitudes
catastróficas.
Daños en las vías de comunicaciones: Este fenómeno se manifiesta de forma directa
por rupturas continuas en los tramos en que éstas se interceptan con las estructuras
activas o indirectamente por afectaciones en la viabilidad cuando son obstruidas por los
deslizamientos de tierra, constituyendo un fenómeno de alta peligrosidad.
Las mayores afectaciones se localizan en los tramos de la carretera Sagua de Tánamo
a Moa en la zona de intersección con las fallas Miraflores, Cananova y Cabaña y en la
carretera Moa-Baracoa en los puntos de intersección con las estructuras La Vigía, La
Veguita, Cayo Guam, Quesigua, El Medio, Cupey y Jiguaní.
Ruptura de instalaciones de abasto de agua, electricidad y servicio telefónico: Estos
daños se presentan en los sectores donde estas instalaciones se interceptan con las
87

�A. Rodríguez Infante

estructuras activas o de forma indirecta por la acción de otros agentes como los
deslizamientos al empujar y desplazar los postes del tendido de cables o empalmes de
tuberías. En el caso específico del agua hay que tener en cuenta la influencia que tiene
la alteración del manto acuífero y la posible contaminación del mismo por derrame de
productos químicos.
Este riesgo puede aparecer indistintamente en cualquier punto del territorio donde se
desarrolla la actividad socio económica.
El grado de vulnerabilidad o magnitud de los daños que sobre este medio originan los
movimientos tectónicos estará en dependencia del agente de riesgo - preparatorio o
inmediato - y de las características constructivas de los objetos de obra, como son su
grado de complejidad estructural, tipología, dimensiones y materiales con los cuales fue
construida.
En cuanto a la posición de la obra respecto a las estructuras y bloques morfotectónicos
es evidente que aquellas asentadas directamente sobre las estructuras activas son
más vulnerables a los efectos de las deformaciones tectónicas al igual que aquellas
situadas en los sectores periféricos, ya sean interiores o exteriores de los bloques de
máximo levantamiento. Cuando su localización corresponda con la zona límite interior
del bloque más levantado los daños tendrán su origen asociado a la descompresión y
pérdida de la sustentación influenciada por aumento de la intensidad de los procesos
erosivos e incluso por la ocurrencia de deslizamientos. Si por el contrario se encuentra
ubicada en la zona periférica exterior al bloque en ascenso, las afectaciones van a
estar dadas por el empuje del material erosionado en los niveles superiores y
acumulados en su base en el proceso de colmatación de sedimentos y de posible
saturación y anegación de los suelos por las aguas.
Bajo la ocurrencia de movimientos tectónicos lentos los daños originados sobre las
obras ya construidas pueden ir siendo amortiguados con medidas ingenieriles que
mitiguen los efectos destructivos. Ante la ocurrencia de movimientos telúricos la
situación se hace más crítica. Las formas de evitar los efectos dañinos varían desde el
establecimiento de un programa de educación y preparación de la población ante la
ocurrencia del fenómeno, hasta el replanteo de algunos objetos de obra de gran
peligrosidad. En ambos casos se hace imprescindible una mejor proyección de las
construcciones futuras donde se tenga en cuenta la tectónica activa del territorio.

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�A. Rodríguez Infante

Daños al Medio Ambiente Social.
Los riesgos a que se expone el medio ambiente social por efecto de los movimientos
tectónicos son de vital importancia y de máxima preocupación por los organismos y
entidades responsabilizados con el gobierno municipal. Estos daños van a originar un
diapasón de problemas diversos que provocan afectaciones individuales, familiares y
grupos sociales, llegando en caso extremo a abarcar toda la sociedad. Hay que tener
presente que esta es la parte integrante del medio más susceptible a las afectaciones
en la calidad del entorno y que al mismo tiempo cualquier daño ocurrido al medio
natural o constructivo repercute directa o indirectamente en el hombre.
Entre los riesgos mas importantes en este medio en el ámbito territorial se encuentran
los siguientes:
Afectación en los servicios generales a la población: Estos daños están originados por
cualquiera de los riesgos del medio ambiente natural o construido anteriormente
señalados que afectan las instalaciones de servicio, estando concentrada su ocurrencia
en las zonas de asentamientos poblacionales.
Afectaciones en las condiciones de vida: Se pone de manifiesto por la pérdida total o
parcial de la vivienda, disminución o deterioro de los servicios públicos y abasto de
alimentos, agua y electricidad, afectaciones laborales e incomunicaciones, todos ellos
originados por los mismos agentes de riesgo descritos anteriormente.
Afectaciones de la salud humana: Este riesgo estará dado por efecto directo o indirecto
de todos los agentes de riesgo natural, construido o social descritos con anterioridad,
los cuales pueden ser ligeros o severos llegando incluso a las pérdidas humanas en
dependencia de la intensidad de manifestación del agente y de los elementos en
riesgo. En este aspecto hay que considerar además los efectos negativos en la salud
mental o síquica de la población ante la suma gradual de factores de riesgos y temor
ante la ocurrencia inesperada de un desastre natural.
Afectaciones económicas: Resultantes de las pérdidas y afectaciones de recursos
humanos y materiales ante la ocurrencia de daños, manteniendo una relación directa
entre el volumen de los perjuicios, el valor de las pérdidas y el costo de la recuperación.

89

�A. Rodríguez Infante

Inestabilidad en el ejercicio del gobierno: Este riesgo es un resultado directo de la suma
de los daños en las condiciones de vida y salud de la población de la cual el forma
parte más la reorientación de su actividad en función de dar solución a las afectaciones
en el medio ambiente en general bajo condiciones económicas críticas condicionadas
por el volumen de las pérdidas.
Hasta aquí se ha hecho referencia a los principales riesgos específicos que pueden
ocurrir u ocurren en el medio ambiente territorial por efecto directo de la manifestación
de la energía interna del planeta sobre el entorno a través de sus dos mecanismos:
Movimientos tectónicos lentos y Movimientos tectónicos rápidos (sismos).
Es imposible separar o aislar las afectaciones que ocurren entre los tres medios natural, construido y social - y el hombre, que como ser social y eslabón fundamental
del equilibrio y la calidad ambiental, al mismo tiempo que condiciona la naturaleza y la
transforma a través de su actividad constructiva, es el responsable de las medidas que
eviten o mitiguen los daños que de ella emanan. No está de más enfatizar que de la
acción del gobierno como máximo responsable de la gestión ambiental, dependerá el
grado de repercusión - no de actuación - de los agentes tectónicos en el medio
ambiente y muy en particular en el hombre.
Zonificación de Riesgos Tectónicos.
Después de haber sido analizadas la amenaza natural y los riesgos específicos
posibles a ocurrir en el territorio, existen condiciones para poder realizar la zonificación
de estos en los diferentes sectores del municipio y en particular en las áreas que
constituyen asentamientos de carácter socio económico con el objetivo de dejar
delimitados los sectores de mayores riesgo que permitan la orientación de las medidas
para evitar o mitigar los daños.
Dentro de los diferentes métodos utilizados en los estudios de impacto ambiental se
encuentran los de definición de relaciones causa-efecto en forma cualitativa o
semicuantitativa, o técnicas de identificación como son también clasificados, dentro de
los cuales se emplea la técnica de matrices de revisión causa-efecto, la cual se ha
aplicado experimentalmente en estas investigaciones con la finalidad de obtener
información de la magnitud relativa del riesgo y su distribución en superficie que
permitiera la zonificación del territorio. [22, 23].

90

�A. Rodríguez Infante

Para realizar la zonificación de riesgos se tuvo en cuenta el comportamiento de cada
una de las variables analizadas en el epígrafe correspondiente a la metodología para el
análisis de riesgo así como el rango de variación de sus valores para el caso concreto
que nos ocupa. A continuación se analiza cada una de estas variables y los valores que
se le asignan en las diferentes situaciones en el ámbito territorial.
Amenaza ( H ): La actividad tectónica se pone de manifiesto en el territorio a través de
dos mecanismos: movimientos tectónicos lentos, denominado agente preparatorio y
movimientos rápidos o procesos sísmicos, denominado agente inmediato. Para esta
variable se le asignaron valores que oscilan en el intervalo de cero a dos, asumiéndose
el valor máximo -dos- para la amenaza que constituye el mayor factor de riesgo es
decir, la originada por los movimientos telúricos y en particular aquellos que presentan
una intensidad de moderada a alta, ya que la actividad sísmica de baja intensidad se
manifiesta de forma similar a los movimientos lentos; el valor intermedio - uno- se
asume para la amenaza que se pone de manifiesto a través de los movimientos
tectónicos lentos y el valor mínimo -cero- para el caso que nos ocupa es convencional y
despreciado debido a que está demostrado el carácter activo de la tectónica en el
municipio.
Vulnerabilidad ( V ): Es el grado de pérdida de un elemento o conjunto de elementos
bajo riesgo como resultado de un fenómeno natural de una cierta magnitud [57]. A esta
variable se le asignan valores de cero a tres correspondiendo el valor mínimo cero
cuando a través del proceso tectónico no ocurren daños en el medio ambiente, el valor
uno corresponde a la ocurrencia de daños que pueden ser recuperables; el valor dos
se asume en aquellos casos en que se originan pérdidas de carácter parcial ante la
ocurrencia de los agentes de riesgo y el valor máximo -tres- bajo las condiciones de
pérdida total de los elementos en riesgo.
Elementos en riesgo ( Er ): Esta variable determina la población, construcciones y
actividad socio económica en riesgo [57] y a ella se le asignan valores en el rango de
uno a cuatro, el valor uno corresponde a aquellos sectores en que se encuentran
expuestos al riesgo elementos del medio ambiente construido o del medio ambiente
natural de forma aislada o independiente, sin perjuicio directo al hombre; el valor dos se
asume para aquellos sectores en que de forma combinada están expuesto al riesgo
elementos del medio ambiente natural y construido, el valor tres se asigna cuando los
91

�A. Rodríguez Infante

elementos en riesgo constituyen un grupo perteneciente al medio ambiente en general
es decir que incluye los medios naturales, construidos y sociales, estando el valor
cuatro reservado para condiciones extremas donde todo el medio es afectado, lo cual
solo sería posible ante la ocurrencia de un terremoto de gran intensidad.
Riesgo total ( Rt ): El riesgo total que puede ocurrir en un territorio está determinado por
el volumen de los daños en el medio ambiente en general y se obtiene por el producto
de la amenaza, la vulnerabilidad y los elementos en riesgo. Conociendo estos
parámetros, se puede realizar la cuantificación puntual del valor del riesgo total para
cada sector de la superficie.
Todas las variantes posibles quedan expuestas en la tabla IV que a continuación se
muestra.
Tabla IV: Valores del riesgo total calculados para el área.
Vulnerabilidad Amenaza

Elementos de Riesgos Er

V

H

1

2

3

4

1

1

1

2

3

4

2

2

4

6

8

1

2

4

6

8

2

4

8

12

16

1

3

6

9

12

2

6

12

18

24

2
3

Con estos valores del riesgo total se procede a la confección del mapa de riesgos a
través del trazado de isolíneas del valor del riesgo total o asumiendo para cada
cuadrícula el valor calculado para su área, sombreando cada una de ellas en
dependencia de la magnitud del riesgo con una simbología ya establecida.
En el territorio de Moa la zonificación de riesgos se realizó a través del análisis de los
valores del riesgo total calculados en cada cuadrícula para cada una de las variantes
establecidas de la amenaza en el territorio, determinándose cuatro zonas de
intensidades de riesgo que se explican a continuación y que se muestran en el anexo
gráfico No.6.

92

�A. Rodríguez Infante

Zona de máximo peligro o riesgo: Esta zona corresponde a áreas de valores de riesgo
mayores a nueve para la amenaza que constituyen los movimientos tectónicos lentos y
continuos, y de dieciocho bajo las condiciones de ocurrencia de movimientos telúricos,
lo que constituye un indicador de la alta peligrosidad en la cual ella se encuentra.
Espacialmente la zona está limitada a dos áreas muy pequeñas, pero que ocupan una
posición desde la que pueden ocasionar grandes daños al medio ambiente.
La mas extensa está ubicada alrededor del puerto de Moa, donde la presencia de la
planta de amoniaco que presta servicio a la industria del níquel constituye un elemento
en riesgo, que al mismo tiempo, pone en peligro a todo el medio ambiente territorial
dado fundamentalmente por su ubicación geográfica y tectónica.
Tectónicamente la planta se encuentra ubicada coincidentemente sobre la falla Moa en
su tramo La Vigía, que se caracteriza por un carácter activo manifiesto a través de
desplazamientos verticales y horizontales según su plano de fractura, al mismo tiempo
que, debido a la posición respecto a los principales asentamientos poblacionales del
territorio y la dirección - este-oeste - predominante de los vientos como se muestra en
la figura No.11, se favorecería el proceso de propagación de los productos tóxicos
expandidos al medio en caso de ocurrencia de alguna ruptura o avería de la
instalación.
La otra zona de alto peligro del territorio lo constituye la presa Nuevo Mundo,
construida sobre el cauce del río Moa que corre sobre la falla de igual nombre, en la
zona donde esta se intersecta con las fallas Maquey y Caimanes formando un nudo
estructural de alta complejidad dado a los desplazamientos horizontales y verticales de
gran magnitud y sentido variable, tal y como quedó demostrado a través de las
mediciones geodésicas realizadas.
A pesar de haberse realizado la construcción de la presa según las normas técnicas
establecidas y tomándose como base para la construcción la intensidad máxima de VIII
grados en la escala MSK, hay que tener en cuenta que la base geológica utilizada
partía de la consideración de una tectónica pasiva, donde los desplazamientos según
los planos de fracturas eran considerados nulos.
El valor del riesgo total para esta zona está determinado por las deformaciones que
puede sufrir la cortina de la presa, lo cual puede provocar no solo la perdida de dicho
elemento y de las características del entorno en el cual ella se encuentra, sino también,
llegar en caso extremo de ruptura a provocar inundaciones con resultados catastróficos
93

�A. Rodríguez Infante

debido al volumen de agua acumulado, la altura a que se encuentra el vaso del
embalse, el cual fue construido para el sistema de descarga por gravedad y su posición
respecto a la zona de desarrollo socio económico.
Zona de alto riesgo: Corresponde a las áreas donde el valor del riesgo calculado es
mayor o igual a seis y menor que nueve para la amenaza que resulta de los
movimientos tectónicos lentos mas o menos continuos en el tiempo y mayor o igual de
doce y menor a dieciocho ante la ocurrencia de movimientos telúricos. Esta zona se
encuentra desarrollada en los alrededores de la anteriormente descrita, abarcando la
porción norte y central del área de trabajo, extendiéndose hacia el este hasta la zona
de Quemado del Negro donde se construye la nueva planta de níquel Moa y sus
alrededores y al oeste hasta el poblado de Centeno, prolongándose hacia el sur, hasta
la zona de la presa Nuevo Mundo.
La magnitud del riesgo que se alcanza en esta zona está determinado por causas de
origen natural así como factores de carácter antropogénico, en especial asociados con
el desarrollo socio económico. Dentro de las causas de origen natural se destaca la
presencia de las estructuras tectónicas activas que conforman las vías a través de las
cuales se pone de manifiesto la amenaza natural para el territorio, la posición
topográfica de la zona que corresponde a la mas baja y por ende constituye el colector
natural hacia donde van los detritos y residuos de las zonas mas elevadas por efecto
de la gravedad, sin dejar de tener en cuenta otros elementos como el equilibrio litoral
establecido bajo las condiciones de existencia de una barrera natural, que al ser
destruida o dañada puede provocar grandes afectaciones en el medio ambiente.
Desde el punto de vista antropogénico el mayor riesgo está dado por el desarrollo
minero metalúrgico en el territorio, razón por la cual se han construido centros
industriales que constituyen focos de alta peligrosidad así como sistemas de
comunicaciones y suministros que además de formar parte de los elementos en riesgo
son a su vez una amenaza de tipo indirecto.
En esta zona se concentra la mayor variedad de riesgos de la región, abarcando todos
los tipos concernientes al medio ambiente construido y social, así como algunos de los
riesgos del medio natural, los que han sido reflejados en el anexo gráfico de forma
resumida para toda la zona, partiendo de la imposibilidad de representar el riesgo
específico en cada punto debido a la densidad de símbolos que sería necesario para
ello.
94

�A. Rodríguez Infante

Es necesario aclarar que a esta zona, tal y como se representa en el mapa, pertenece
un sector del medio marino que va desde la zona portuaria hasta la barrera arrecifal, lo
que va a estar dado por la confluencia de dos estructuras activas de importancia como
son la falla Moa, en su tramo La Vigía y la falla Cabaña, al mismo tiempo de que el
sector constituye la vía de acceso a la terminal portuaria, lo que a su vez favorece los
procesos acumulativos al ser el mas deprimido de la zona.
Zona de peligrosidad media: A esta zona corresponden valores del riesgo total mayores
o iguales a cuatro y menores a seis para la amenaza de tipo uno - movimientos
tectónicos lentos - y valores en el intervalo de ocho a doce para la amenaza referida a
los movimientos sísmicos.
Dentro de esta zona los valores de la vulnerabilidad promedio en las áreas emergidas
es de dos, al estar el peligro referido a las posibles pérdidas parciales en el medio
ambiente, natural o construido, sin afectaciones directas al hombre; mientras que en la
zona marina la vulnerabilidad llega hasta tres, al poder ocurrir la destrucción total del
medio por ruptura de la barrera arrecifal, lo que implicaría el cambio de las condiciones
dinámicas marinas, generando una nueva amenaza para el medio construido y social
por encontrarse en el litoral los principales asentamientos poblacionales.
Esta zona constituye la de mayor difusión en el territorio, encontrándose espacial y
genéticamente asociada a zonas periféricas interiores de los bloques morfotectónicos
en ascenso, haciéndose mas pronunciada en aquellos sectores donde es mayor el
levantamiento.
Los tipos de riesgos mas frecuentes para esta área de peligrosidad moderada son los
deslizamientos asociados a las superficies de altas pendientes de génesis tectónica, el
aumento de la erosión vertical y las variaciones del nivel del manto freático, sin negarse
la posibilidad de que ocurran rupturas de vías de comunicaciones, redes de abasto de
agua o electricidad y afectaciones en viviendas o construcciones aislada.
Dentro de esta área se encuentra la mayor parte de la porción marina de la región de
estudio, la que es cortada en dirección casi perpendicular por la mayoría de las
estructuras activas del territorio y por ende afectada por los movimientos verticales, lo
que pone en peligro la vida de los organismos planctónicos que constituyen los
arrecifes coralinos y por tanto la existencia de la propia barrera.

95

�A. Rodríguez Infante

Zonas de baja peligrosidad: Esta zona está referida a aquellos sectores que presentan
valores del riesgo total menores a cuatro y ocho ante las variantes de amenaza de
movimientos lentos o rápidos respectivamente, estando sometido a los efectos del
riesgo solo el medio ambiente natural a través de la intensificación de los procesos
erosivos, predominando la variante uno de vulnerabilidad tomando en consideración
que los posibles daños sean recuperables y en gran medida evitables ante la acción
conservadora del hombre, pudiendo ocurrir solo pérdida total en aquellos sectores
donde los elementos del relieve en riesgo no permitan su protección como ocurre en la
zona de desarrollo de relieve cársico hacia el sur de la región, en el área del Alto de La
Calinga.
Estas zonas de baja peligrosidad se encuentran tectónica y espacialmente ubicadas en
la parte central e interior de los bloques morfotectónicos, distribuidas de forma bastante
homogénea por toda el área de trabajo, exceptuando el extremo suroccidental, donde
se asumió un valor del riesgo total igual a tres a partir de la ocurrencia de daños
recuperables al medio ambiente en general debido a la ausencia de actividad
antropogénica intensa y al equilibrio y regularidad del relieve. No obstante a lo anterior
es recomendable para esta zona realizar determinaciones mas detalladas no sólo de
las estructuras geológicas, sino también para los elementos en riesgos y tipos de
riesgos específicos posibles a ocurrir.
Además de la zonificación de riesgos, en el mapa aparecen representados los
principales tipos específicos que pueden ocurrir en cada punto o sectores de la
superficie.
Partiendo del conocimiento que ya se tiene de los peligros y riesgos en la región se
propone el siguiente plan general de medidas:
Orientar a las instituciones y organismos competentes la evaluación de las afectaciones
actuales y posibles a ocurrir en instalaciones y áreas jurisdiccionales, debido a la
acción de los movimientos tectónicos lentos, lo que permitirá establecer las medidas
para contrarrestar sus efectos.
Orientar a los órganos de defensa municipal la confección del plan de medidas ante
desastres naturales, específicamente en lo que corresponde a la actividad sísmica y
que comprende dos etapas, previa y posterior al terremoto y que siempre deberá partir
del sistema de educación masiva.
Exigir a la industria del níquel el replanteo definitivo de la planta de amoniaco debido a
la alta peligrosidad que representa para todo el territorio.
96

�A. Rodríguez Infante

Establecer un sistema de control de los movimientos a través de mediciones
geodésicas cíclicas de todas aquellas estructuras activas que constituyen un riesgo
medioambiental, siendo fundamentales para la zona las fallas Moa y Cabaña debido a
los objetos de obra asentados sobre ellas y ser las estructuras que cortan el
asentamiento socio económico mas grande del territorio.
Establecer el sistema de monitoréo que corresponde a la presa Nuevo Mundo que
permita determinar las posibles alteraciones de su estructura constructiva y tomar las
medidas que al efecto se establezcan.
Hacer funcionar en el municipio el sistema de gestión ambiental que pueda determinar
y evaluar los riesgos e impactos a que se encuentra expuesto el medio ambiente y
establecer las medidas preventivas o correctivas según sea el caso.
Conclusiones.
Durante el desarrollo del capítulo quedó establecido que en el territorio en que se
desarrollaron las investigaciones existe la amenaza ambiental de génesis geológica y
específicamente tectónica que de forma lenta o violenta se pone de manifiesto a través
de las estructuras activas que en el mismo existen y que pueden originar riesgos de
gran magnitud a partir de la existencia de obras de gran complejidad constructiva y de
alta peligrosidad.
Los diferentes tipos de riesgos que pueden manifestarse en el territorio originados a
través de la actividad tectónica así como las cuatro zonas de magnitudes diferentes de
riesgos, fueron determinadas a través del estudio geológico, geomorfológico y
topográfico, descritas en el trabajo y cartografiadas en el mapa de zonificación de
riesgos que se muestra en el anexo gráfico No.6, a partir de lo cual es posible proponer
un plan de medidas generales que permitan el desempeño de la labor de gestión
ambiental. Sin embargo, es necesario señalar que la propia actividad socio económica
del hombre puede provocar la intensificación de estos riesgos, haciendo mas complejo
el proceso de previsión y prevención.

97

�A. Rodríguez Infante

CONCLUSIONES Y
RECOMENDACIONES

98

�A. Rodríguez Infante

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.
Conclusiones.
Después de analizados los resultados obtenidos de la aplicación del conjunto de
métodos de investigaciones utilizados en el desarrollo del trabajo, se llegaron a las
siguientes conclusiones:

•

En el área de las investigaciones se encuentran claramente delimitadas dos zonas
geomorfológicas,: La zona de llanuras, ubicada en la zona norte, desde la barrera
arrecifal hasta sectores de cotas de 100 –150 m y génesis asociada a la actividad
fluvial, marina y palustre, donde predominan los procesos acumulativos sobre los
erosivos, condicionado por los elementos morfológicos, posición espacial, al bordear
la zona de desarrollo de las cortezas lateríticas, y por la propia dinámica del litoral,
que al estar bordeado por la barrera coralina favorece los procesos acumulativos
que son preponderantes respecto a los erosivos. La otra zona geomorfológica está
representada por el sistema de montañas y submontañas ubicadas en toda la
porción sur y central del área, con pequeños sectores aislados hacia el norte,
predominando las elevaciones de cimas aplanadas ligeramente diseccionadas sobre
las cuales se desarrollan potentes cortezas ferroniquelíferas. En esta zona se van a
encontrar un conjunto de formas del relieve de gran interés como barrancos
desarrollados en las zonas de fallas activas, fundamentalmente en los sectores de
mayor levantamiento tectónico, y las formas cársicas formadas sobre las rocas
serpentiníticas en los sectores de máxima altura en el área del Alto de La Calinga.

•

Tectónicamente el área investigada se caracteriza por el predominio de estructuras
disyuntivas originadas en cuatro periodos geotectónicos diferentes, condicionados
por los eventos regionales que han afectado al Bloque Oriental Cubano. Las
estructuras más antiguas se encuentran geneticamente asociadas a los procesos
compresivos que provocaron la acreción oceánica y con ella, el emplazamiento del
complejo ofiolítico. Las estructuras de este sistema no presentan una dirección
predominante debido a los numerosos eventos que lo han dislocado.
El segundo sistema cronológico corresponde a las estructuras formadas durante la
colisión y obducción del arco volcánico Cretácico sobre el paleomargen de Bahamas

99

�A. Rodríguez Infante

que concluye en el Eoceno medio (?) y que constituye en la actualidad el sistema
más importante al ocurrir a través de él los mayores desplazamientos verticales y
horizontales y constituir los límites de los bloques morfotectónicos. Las orientaciones
predominantes para este sistema son noreste y norte-noroeste.
El tercer sistema tiene geneticamente está asociado a los desplazamientos
tangenciales entre la Placa Norteamericana y la Placa Caribe que se imician en el
Eoceno Medio-Superior originándose fallas de deslizamiento por el rumbo -strikeslip- que en el área están representadas por las estructuras Cananova y El Medio, a
través de las cuales ocurre la rotación entre bloques y sub-bloques morfotectónicos.
El sistema mas joven corresponde a fallas post-miocénicas resultantes de la
descompresión de los bloques sometidos al mayor levantamiento regional, las que
se van a caracterizar por una orientación predominante norte-sur y se reflejan en el
relieve a través de la formación de barrancos y alineaciones fluviales.

•

Para el área investigada fueron determinados nueve bloques morfotectónicos, los
que se caracterizaron a través de la morfología de sus superficies, litologías que los
constituyen, estructuras que los afectan y tendencia de los desplazamientos
verticales y horizontales a que están sometidos. Estos bloques constituyen un
sistema de horts y grabens que a su vez conforman el mayor bloque en ascenso del
extremo nororiental cubano.

•

En las investigaciones realizadas pudo caracterizarse la actividad neotectónica del
territorio, que se pone de manifiesto a través de los sistemas de estructuras activas
por medio de movimientos verticales, horizontales y rotacionales entre los diferentes
bloques y sub-bloques morfotectónicos. A través de los diferentes métodos
empleados se hizo evidente el predominio de los desplazamientos verticales de
carácter ascendente, sin negar el papel que desempeñan en la geodinámica
territorial los desplazamientos rumbo deslizantes, rotacionales y verticales de
descenso relativo.

•

A partir de la caracterización de los movimientos neotectónicos contemporáneos que
se ponen de manifiesto a través de mecanismos lentos y rápidos (sismos), se
concluyó la existencia de riesgos de origen geológico para el medio ambiente,
determinándose los principales tipos de riesgos específicos posibles a ocurrir para
cada una de las dimensiones medioambientales, lo que junto al conocimiento de la
susceptibilidad a los daños que pueden provocar y los elementos en riesgo que
100

�A. Rodríguez Infante

existen, permitió la determinación de la magnitud del riesgo total para cada punto del
territorio, concluyéndose que en las áreas correspondientes a la zona de la presa de
agua Nuevo Mundo y en la zona portuaria, donde se encuentra localizada la planta
de amoniaco constituyen los sectores de máximo riesgo total del territorio.

•

Con el estudio de las variables que determinan la magnitud del riesgo total y las
principales estructuras activas, se confeccionó el Mapa de riesgos del territorio
donde quedaron establecidas cuatro zonas por su grado de peligrosidad ante los
efectos de los procesos tectónicos ya sean lentos o violentos. Las zonas de máxima
y gran peligrosidad se localizan en las áreas de asentamientos socioeconómicos y
en la zona litoral limítrofe con las mismas, mientras que las zonas de menor riesgo
se ubican en los sectores interiores de las elevaciones que se desarrollan al sur y
centro del territorio, proponiéndose finalmente un plan de medidas generales
tendiente a contrarrestar o mitigar los efectos de la actividad tectónica sobre el
medio ambiente.

Recomendaciones.
Después de culminadas las investigaciones del territorio se hace necesario
recomendar:

•

Profundizar en el estudio tectónico de los extremos sureste y suroeste del área
investigada y de la parte sur colindante, donde existe un menor volumen de
información geológica y geodésica y que constituyen zonas de interés para el
territorio por la posible y necesaria expansión de la actividad minera.

•

Establecer un sistema de control geodésico cíclico alrededor de las estructuras
tectónicas activas de mayor influencia en el contexto regional que permita
determinar con mayor precisión la magnitud y sentido de los desplazamientos
contemporáneos.

•

Crear las condiciones para el funcionamiento de la estación sismológica y el
establecimiento del mareógrafo que permitan caracterizar con mayor exactitud la
geodinámica territorial.

•

Alertar al gobierno municipal y a las instituciones responsabilizadas con la gestión
ambiental de los graves riesgos a que se encuentra expuesto el territorio por la

101

�A. Rodríguez Infante

degradación progresiva de su superficie, debido al crecimiento socio económico que
conlleva a la pérdida del equilibrio en el medio ambiente natural.

•

A partir del plan de medidas generales propuesto en el trabajo, orientar a los
organismos y entidades del municipio la confección de planes específicos de
protección ante los riesgos de origen tectónico con vista a mitigar los efectos
dañinos.

•

Profundizar en el estudio de las estructuras con vista a valorar su incidencia en el
desarrollo y conservación de la cortezas de intemperismo ferroniquelíferas y otras
posibles manifestaciones minerales asociadas a ellas.

102

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RELACION DE MATERIALES GRAFICOS
Anexos Gráficos.
Anexo No.1 Mapa de ubicación geográfica, puntos de muestreo y puntos de control
geodésico. Escala del original 1: 100 000.
Anexo No.2 Mapa Geomorfológico. Escala del original 1: 50 000.
Anexo No.3 Mapa Fotogeológico. Escala del original 1: 50 000.
Anexo No.4 Mapa Morfotectónico. Escala del original 1: 50 000.
Anexo No.5 Mapa Geodinámico. Escala del original 1: 100 000.
Anexo No.6 Mapa de Riesgos. Escala del original 1: 50 000.
Figuras.
Figura No.1: Esquema tectónico de Cuba oriental según Nagy y otros, 1976.
Figura No.2: Esquema tectónico de Cuba oriental según Cobiellas y Rodríguez.
Figura No.3: Evolución geológica en la zona límite entre las placas Norteamericana y
del Caribe.
Figura No.4: Perfiles geodésicos de la línea geodinámica Moa.
Figura No.5: Zona de falla Cayo Guam - Quesigua - El Medio.
Figura No.6: Mapas morfométricos de la zona Nuevo Mundo, en la falla Moa.
Figura No.7: Zona de falla Cananova.
Figura No.8: Diagramas de agrietamiento.
Figura No.9: Diagramas de agrietamiento.
Figura No.10: Zona de origen de terremotos.
Figura No.11: Dirección promedio anual de los vientos en la zona de Moa.
Tablas.
Tabla I: Litologías presentes en el área de estudio.
Tabla II: Criterios de identificación de fallas.
Tabla III: Características de los bloques morfotectónicos.
Tabla IV: Valores del riesgo total.
117

�A. Rodríguez Infante

Fotografías.
Fotografía No.1: Falla Cayo Guam.
Fotografía No.2: Falla Moa.
Fotografía No.3: Falla Miraflores.
Fotografía No.4: Falla Cabaña.
Fotografía No.5: Falla Cananova.

118

�ANEXOS

�dH,mm
20

0

614785

PGM-18

615498

PGM-17

PGM-16

615449

615500

PGM-15

614782

0-155X

614780

69994

PGM-14

614777

PGM-13

615501

PGM-12

615502

614773

PGM-11

PGM-10

PGM-9

614768

615214
614771

PGM-8

615503

PGM-7

615504

615049

615506

PGM-6

614765

PGM-5

614764

69634

69633

PGM-4

PGM-3

69630

PGM-2

869627

614765

PGM-1

69625

-40

615505

-20

PTOGR MOA

A

-60
0

20

40

60

dH,mm
20
0

4/1990 - 12/1993

-20

B
-40

4/1990 - 11/1994

-60

80

10/1996

40

12/1997

4/1996
6/1995

0

11/1994

C

- 40

11/1995
- 80

Figura No.4: Perfiles geodésicos de la línea geodinámica Moa. A: Ciclo 12/93-11/94, B: en rojo 4/90-12/93, en azul
4/90-11/94 y C: líneas de diferencia respecto a 12/93.

��Figura No. 6: Mapas Morfométricos de Moa, en la zona de Nuevo Mundo.

��Figura No. 7: Zona de la falla Cananova. 1. Falla Cananova, 2. Fallas, 3. Dirección del
agrietamiento, 4. Escarpe, 5 y 6. Isobasitas de segundo y tercer orden, 7. Zona de minería, 8.

�Divisoria de las aguas, 9. Relieve de montaña y 10. Relieve de llanura.
.

�Figura No. 8: Diagramas de Agrietamiento. A y B, Puntos situados en el bloque Miraflores, al norte de la falla Cananova,
D y E, al sur de la misma falla y equidistantes de los puntos anteriores, C y F, diagramas resúmenes del agrietamiento de los
bloques Miraflores Norte y Sur respectivamente; G, H e I, puntos situados en el bloque El Toldo al norte y sur de la falla Punta
Gorda y al suroeste de Cayo Guam.

��Figura No. 9: Diagramas de Agrietamiento. J y K, puntos situados en el bloque El Toldo, en la zona de Calentura; L y M, corresponden a la
parte occidental y nororiental del bloque Cayo Guam; N y O, a los bloques Cupey Norte y Sur respectivamente.

�Figura No. 10: Zona de origen de terremotos. Región Oriental de Cuba. CENAIS, 1982. 1-1: Oriente 1 (8), 1- 2:
Oriente 2 (7,6), 1- 3: Oriente 3 (7,6), 2: Cauto - Nipe (7), 3- Sabana (6- 7), 4: Cauto- Norte (6,5), 5: Baconao (6-

�7), 6: Purial (6,5), 7: Santiago -Moa (5), 8: Palenque (5), 9: Guaso (5), 10: Santiago – Bayamo (5,5), 11: Bayamo
(6) y 12: Cubitas (5,5).

�MOA

MIRAFLORES

CABAÑA

QUESIGUA
N48ºE
N25ºE
N35ºE
N25ºW
N56ºE
N70ºE
N10ºE
N40ºW

ESPEJOS DE FRICCION

FORMACION DE ESCARPES DE FALLAS

MINERALIZACION SECUNDARIA EPITERMAL

ANOMALIAS GRAVIMETRICAS

FORMACION DE BARRANCOS

VARIACION DIRECCION DEL AGRIETAMIENTO

DESPLAZ. ELEMENTOS GEOLOGO ESTRUCT.

CIZALLAMIENTO INTENSO

VARIACIONES HIPSOMETRICAS BRUSCAS

ALINEACION BRUSCA DEL RELIEVE

DESPLAZA. GEODESICO VERTICAL

CAMPO MAGNETOMETRICO ANOMALO

ALINEACION GRADIENTE MAGNETOMETRICO

ALTERACION DE VALORES MORFOMETRICOS

CONTACTOS LITOLOGICOS ALINEADOS

DESPLAZ. DE LINEAS COSTERAS

RECTIFICACION DE COSTAS

RECTIFICACION DE SISTEMAS FLUVIALES

ALINEACION DE CURSOS FLUVIALES

DESPLAZ. DEPOSITOS CUATERNARIOS

DESPLAZ. BARRERA ARRECIFAL

VERTICALES

CAYO GUAM
N10ºW
N30ºW
N15ºW
HORIZONTALES

P
LOS INDIOS
ORIENTACION

NOMBRE

SISTEMA

A
L
E
O
G
E
N
I
C
O
DESPLAZAMIENTO DEL RELIEVE

Tabla II. Criterios de identificación de fallas.
CRITERIOS DE IDENTIFICACIÓN E INTERPRETACION
ESTRUCTURAS
DESPLAZAMIENTOS

0,7 km

1,5-2,5 km
8mm/0,9a

1 km
16mm/0.9a

0,5 km
3 km

8mm/0,9a
salto 400m
9mm/0,9a

1,6-2 km
2mm/0,9a

�MAQUEY
MIO CANANOVA
CE
NI EL MEDIO
CO

N65ºE
N78ºE
N53ºW
N40ºE

1,5 km
1,5 km

80 m

�BLOQUES

RELIEVE

ISOBASITAS (m)
DO

2

Cananova
Miraflores
Cabaña
Maquey
El Lirial
Moa
El Toldo
C.Guam
Cupey

ORDEN

Llanuras
Montañas
bajas disec,
Llanuras y
premontañas
Montañas
bajas
Premontañas
Llanuras y
Mont. bajas
Montañas
bajas
Montañas
bajas
Premontañas
y Mont. bajas

ER

3

DISECCION
VERTICAL
(m/km2)

DIRECCION
AGRIETAMIENTO

TENDENCIA DE LOS MOVIMIENTOS
RELATIVOS
VERTICALES

HORIZONTALES

ORDEN

50

40

10-70

N40ºE, N45ºW

Descenso

300

100

230-390

N25ºE, N15ºE

Ascenso

200

150

40-100

400

350

450

250

150

60-130

350

300

370

N20ºE

Ascenso

NE

900

800

550

N85ºW

Ascenso

NE

300

250

230

N5ºE, N78ºE

Ascenso

S

450

350

460

N50ºW, N50ºE

Ascenso

Descenso
N40ºW

SE
N-NW
NE
SW
E

Ascenso
Ascenso

Tabla # 2: Características de los bloques morfotectónicos

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                <text>Estudio morfotectónico de Moa y áreas adyacentes para la evaluación de riesgos de génesis tectónica</text>
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                <text>Alina Rodríguez Infante</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS GEOLÓGICAS

Sobre la problemática del desarrollo
de los modelos descriptivos de yacimientos
minerales en Cuba

JOSÉ DANIEL ARIOSA IZNAGA

Moa 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: JOSÉ DANIEL ARIOSA IZNAGA
TUTORES: DR. ROBERTO DÍAZ MARTÍNEZ

MOA, 2002

�SINTESIS DE LA TESIS
El trabajo que presento es una generalización e investigación descriptiva (Cruz Baranda, 2000) sobre el
desarrollo del pensamiento geológico en torno a la geología de los yacimientos minerales, en lo que se
refiere a su clasificación y evolución hasta el actual concepto de "modelos de yacimientos minerales".
Su valor en la expansión del conocimiento del contenido de los atributos esenciales que describen las
condiciones geológicas de formación de estos objetos geológicos y su utilidad como instumento
metodológico en el pronóstico, exploración y evaluación de los recursos y reservas de minerales.
Realizo una exposición de la evolución de las ideas sobre la teoría de la formación de las menas y la
sistematización de los yacimientos minerales apoyandome en aquellos juicios y esquemas que a mi
entender, han marcado momentos de transformación cualitativos presentando mis propias deducciones
teóricas; con posterioridad reseño los fundamentos sobre los que se soporta la teoría de los modelos de
yacimientos minerales, su tipología, formatos y finalidades haciendo énfasis en los modelos descriptivos
de yacimientos minerales.
Se presentan por primera vez en nuestro pais (hasta donde he podido consultar a escala internacional bajo
un formato menos elaborado solo se encuentra la propuesta de Cox y Singer de 1986) las aproximaciones
a los modelos descriptivos de los yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co en las ofiolitas del macizo MayaríBaracoa de Cuba oriental.
En el cuerpo de conclusiones y sobre todo en las recomendaciones se propone introducir este enfoque y
conceptos en la asignaturas que vinculadas a los Yacimientos y Prospección de Minerales Sólidos para
contribuir a elevar la calidad en la formación del profesional de la Geología en las Instituciones de
Educación Superior del país dedicadas a ello, a saber, el Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr.
Antonio Nuñez Jiménez” de Moa y la Universidad de Pinar del Río “Hnos. Saiz” (Muñoz Gomez,
Perfeccionamiento del Plan de Estudio “C”. Carrera Ingeniería Geológica, MES/ISMM, Moa, 1997)
Se aspira a que este documento de generalización se constituya en un instrumento metodológico que
contribuya a la sistematización de la información geológica que existe sobre los yacimientos minerales en
la República de Cuba, permita la confección de los modelos descriptivos de los principales tipos de
yacimientos minerales de nuestro pais lo que será de utilidad práctica para el estudio del potencial mineral
de nuestro territorio contribuyendo con ello al incremento del grado de conocimiento geológico de
nuestro pais.

2

�AGRADECIMIENTOS
Para la confección de esta tesis me han ayudado muchas personas. No obstante, quiero dejar constancia
de particular agradecimiento a las siguientes:
Dr. William W Atkinson Jr, del Department of Geological Sciences en la University of Colorado at
Boulder, Profesor de Yacimientos Minerales, que me proporcionó los primeros materiales sobre Modelos
de Yacimientos Minerales y me ha nutrido de valiosa bibliografia sobre el tema
Dr. Dave Lefebure, Manager Mapping and Resource Evaluation, British Columbia Geological Survey,
Ministry of Energy and Mines, Canadá, quien tambien me proporcionó valiosos materiales
Dr. Owen L. White, de la University of Waterloo, quien ha ayudado mucho a varias Universidades
cubanas con el envio de bibliografia científica y a mí en particular con los materiales que le he solicitado
Michel Brisebois, BSc, Geólogo, que me proporcionó un material fundamental sobre los Modelos de
yacimientos minerales y otros mas de sumo interés sobre la Metalogenia del Caribe
Lic Héctor Alvarez Trujillo, MSc, quien antes que nadie me proporcionó valiosos materiales sobre el
tema a costa de su tiempo, esfuerzo y recursos personales
Hay colectivos de personas a quienes también debo mencionar de manera particular como son:
El Departamento de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa cuyos integrantes
me alentaron hasta mas no poder hacia esta empresa y en especial al Dr. Roberto Díaz Martínez que me
brindó una ayuda sin límites con su guía, sus críticas y sus sugerencias en todo momento.
Los Geólogos de la Empresa Geominera de Oriente por su apoyo en los modelos descriptivos que me
proporcionaron.
A las Bibliotecas y Hemerotecas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid
y de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, ambas en
España donde realice una estancia de investigación financiada por la AECI-ICI en el último trimestre del
año 1999.
Faltan muchas personas por nombrar. Nadie se sienta ofendido por ello. Si no las menciono es porque
tengo el temor de olvidar a alguna. De todas formas, a todos y a todas, muchas gracias.
E l Autor
Setiembre del 2002.

3

�INDICE
SINTESIS
AGRADECIMIENTO
CAPITULO UNO. ESTRUCTURA GENERAL DE LA INVESTIGACION
1.1.Novedad y actualidad del tema
1.2.Problema
1.3.Objeto de la investigación
1.4.Objetivos de la investigación
1.4.Aporte científico
1.5.Metodología de la investigación
CAPITULO DOS. ESBOZO MUNDIAL E HISTORICO SOBRE LA TEORIA DE FORMACION Y
LA CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES
2.1. Los pensadores de la antigüedad
2.2. La Edad Media
2.3. El siglo XIX
2.4. El siglo XX
2.5. Las clasificaciones fundamentadas en la nueva tectónica global.
CAPITULO TRES.
PROBLEMÁTICA DE LA TEORIA Y TIPOS DE MODELOS DE
YACIMIENTOS MINERALES
3.1. Presentación de los modelos
3.2. De las clasificaciones a los modelos de yacimientos
3.3. La definición de modelo de yacimientos mineral
3.4. Bases para la clasificación de los modelos descriptivos de yacimientos minerales
según Cox y Singer -USGS- 1986
3.5. Grupos de yacimientos minerales del BCGS según Lefebure et al. 1995
3.6. Afinidad litológica de los yacimientos minerales descritos en los perfiles del BCGS
3.7. Tipología de los modelos de yacimientos minerales
a) Modelos descriptivos
b) Modelos genéticos
c) Modelos de probabilidad de ocurrencia
d) Modelos de procesos cuantitativos
e) Modelos de ley y tonelaje
f) Modelos numéricos
g) Modelos de exploración
h) Modelos de expresión geofísica
i) Modelos geoambientales
CAPITULO CUATRO. ESTADO DE DESARROLLO DE LOS MODELOS DE YACIMIENTOS EN
CUBA Y PRESENTACION DE LOS MODELOS DESCRIPTIVOS DE YACIMIENTOS
LATGERITICOS DE Fe-Ni-Co EN LAS OFIOLITAS DEL MACIZO MAYARI-BARACOA DE
CUBA ORIENTAL.
4.1. Problemática de los modelos descriptivos de yacimientos en Cuba.
4.2. El proceso de intemperismo
4.3. Aproximación a los modelos descriptivos de yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co
CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
BIBLIOGRAFIA

4

�ANEXOS
• Clasificación de los yacimientos minerales según el Servicio Geológico de los Estados Unidos de
América(United States Geological Survey -USGS-)
• Clasificación de los modelos de yacimientos minerales en correspondencia con su ambiente
litotectónico( Cox y Singer, 1986)
• Clasificación de los tipos de yacimientos minerales según el Servicio Geológico de Columbia
Británica(British Columbia Geological Survey -BCGS-) (Lefebure y Höy, 1996)
• Hoja de trabajo para los modelos numéricos
• Hoja de trabajo para el modelo numérico de yacimientos de lateritas niquelíferas
• Formato de los modelos de yacimientos descriptivos según Cox y Singer (1986) y Maynard y Van
Houten (1992)
• Formato de perfiles de yacimientos descriptivos según Lefebure et al (1995)

5

�CAPITULO UNO. ESTRUCTURA DE LA INVESTIGACIÓN
1.1. Novedad y actualidad del tema
Los suelos agrícolas pueden ser restaurados para devolverles la fertilidad que les permita a las plantas y a
los animales, el hombre incluido, utilizar sus productos; es mas: algunos residuales estériles se pueden
reforestar... pero un yacimiento mineral de cualquier tipo, metálico, no metálico o combustible sea sólido,
líquido o gaseoso, una vez que ha sido agotado, no se puede reponer ni se puede regenerar. Son
simplemente recursos naturales no renovables. La velocidad a la cual estos recursos se están utilizando y
consumiendo, crece de manera constante y alarmante, en muchos casos indiscriminadamente, en las
sociedades industrializadas de consumo.
Analizado en términos absolutos, 88 elementos químicos están presentes en cantidades notables en la
corteza terrestre. Aunque algunos de ellos aun son relativamente abundantes, otros ya son más escasos.
Elementos Químicos
Oxígeno
Silicio
Aluminio
Hierro
Magnesio
Calcio
Potasio
Sodio

Abundancia ( % en peso)
46
28
8
6
4
2,4
2,3
2,1

Fuente: Merritts, D. et al, Environmental Geology, 1997
Los elementos químicos menos abundantes, están disponibles para la humanidad sólo a través de
procesos de beneficio o concentración de minerales, lo cual se debe a que ellos se acumulan en pocos
lugares de la corteza terrestre en grandes cantidades. En Cuba tenemos un ejemplo de lo que aseguramos,
en los yacimientos de lateritas de Fe-Ni-Co donde se concentran importantes reservas mundiales de estos
metales que son los productos finales principales del proceso de intemperismo de las ofiolitas
especialmente en Cuba oriental.
Esta es la base para el concepto actual de recursos y reservas. Según Whateley y Harvey (1994) ha habido
mucho debate acerca de la nomenclatura utilizada cuando se clasifican a los recursos minerales. El
término "reserva" es considerado como aquella porción de los "recursos" cuya presencia está asegurada
geológicamente y puede ser explotada en la actualidad económicamente. La determinación de las
reservas normalmente podría requerir un estudio de factibilidad multidisciplinario.
Puesto que el nivel de datos requeridos para la determinación de las reservas y los recursos difieren y los
dos conceptos son utilizados para fines distintos, la separación de los términos está completamente
justificada. No obstante el incremento coyuntural de los precios de los minerales y sus productos hace que
algunos yacimientos que están menos accesibles o sus productos finales esenciales tienen menor calidad
sean económicamente factibles de explotar.
Considerando lo errático y a veces la forma aparentemente caprichosa en que se han formado los
yacimientos minerales en la corteza terrestre: ¿cuál es el estado actual de las reservas mundiales de los
minerales sólidos metálicos y no metálicos?
El consumo de minerales está creciendo en una proporción sensiblemente mayor que la tasa de
incremento de la población mundial; no sólo hay mas poblaciones que consumen recursos minerales, sino
que el promedio de consumo por persona tiene diferentes patrones debido a la distribución desigual de la
riqueza en el mundo actual, donde existen sensibles diferencias entre unos pocos países industrializados y
desarrollados y otros muchos países subdesarrollados.
Esta contradicción es mas impactante cuando vemos que generalmente los primeros, no poseen la
mayoría de los recursos minerales que consumen, es decir son importadores netos de minerales y si

6

�poseen algunos de esos recursos, los conservan como reserva nacional para su planeamiento estratégico o
para mover la balanza de los precios en la economía mundial a su favor.
Un ejemplo claro: del grupo de las siete grandes potencias mundiales solo Canadá posee recursos y
reservas de níquel de la que es uno de los líderes mundiales. El resto de los paises exporta mucho
equipamiento y manufactura con níquel contenido que importa desde los restantes países productores del
Tercer Mundo como Nueva Caledonia, Indonesia y Cuba entre otros (Minerals Yearbook, 1988)
Los países desarrollados e industrializados concentran el 16 % de la población mundial pero consumen el
70 % del Al, Cu y Ni, el 58 % del petróleo, el 48 % del gas natural y el 37 % del carbón mundiales.
(Kesler, 1994)
No se puede ignorar la crisis: nuestra civilización está basada en los recursos minerales. La mayor parte
de las máquinas, mecanismos y medios que tributan a la calidad de vida están confeccionados por metales
y movidos por energía procedente de los combustibles fósiles. La producción de alimentos a gran escala
para las poblaciones urbanas depende de la utilización de fertilizantes. Los edificios donde vivimos y
trabajamos están fabricados casi totalmente de minerales y sus productos que son extraidos desde la
corteza terrestre.
Si la población mundial crece tan rápidamente como lo indican los estudios y las tendencias actuales, la
presión para descubrir y producir minerales será enorme. Los factores que controlan la disponibilidad de
minerales son cuatro, según Kesler(1994):
1.

2.

3.

4.

Geológicos: nuestro suministro de minerales proviene de los yacimientos minerales que tienen dos
características geológicas que los convierten en un reto real para la civilización moderna: en primer
término, casi todos son no renovables pues se formaron en procesos geológicos que son
incomparablemente más lentos que la velocidad a la que son consumidos; en segundo lugar, el valor
del lugar donde se encuentran localizados, pues nosotros no podemos decidir donde deben estar para
una mejor extracción, sino que esa decisión la toma por nosotros la naturaleza. Además la
distribución de los yacimientos es errática en el espacio por mas que sus regularidades están
condicionadas por la geología del lugar donde están encajados u hospedados.
Ingenieriles: ellos afectan a la disponibilidad de minerales tanto en los aspectos técnicos como
económicos. Las limitaciones técnicas se presentan cuando no podemos hacer algo con los
minerales independientemente de nuestros deseos y necesidades. Por ejemplo la extracción de una
mena a una profundidad tal que no existen métodos de minería adecuados para ello. Los factores
económicos limitan la disponibilidad de minerales cuando juzgamos el costo de un proyecto como
demasiado alto y simplemente tenemos que abandonarlo.
Ambientales: afecta la disponibilidad en dos sentidos fundamentales. El primero es la contaminación
que está asociada con la extracción y procesamiento o beneficio de los minerales y el segundo con el
compromiso de las naciones para proteger el ambiente global lo cual conduce a consideraciones de
tipo ético al no generar procesos que puedan ser dañinos para el medio.
Económicos: están determinados por el binomio suministro/demanda y el análisis costo/beneficio.
Lo cierto es que el impacto sobre la economía global de los minerales combustibles es de 700
millones de millones y de los metales 500 millones de millones (MMusd) de usd anuales.
Compárese con la producción de ganado 570 MMusd, arroz 150 MMusd, Trigo 80 MMusd y azúcar
25 MMusd anuales (U.S. Bureau of Mines, Mineral Commodity Summaries, 1992)

De acuerdo con la mayoría de los estudios de pronóstico sobre los recursos minerales, los que están
reconocidos como vitales no se agotarán en este siglo XXI, pero algunos tienen ya una existencia física
limitada a varias décadas si es que no se localizan nuevas reservas.
Sin embargo raramente los recursos naturales se agotan en su totalidad; lo que ocurre con mas frecuencia
es que su extracción se abandona como resultado de las variaciones en los costos y los precios de los
productos finales. Con mucha regularidad sucede que la elevación de los precios determina la demanda y
uso de estos productos minerales finales, hasta un punto en que la explotación minera cesa virtualmente y
se comienza a pensar en su sustitución por nuevos minerales. (Berry et al. 1993)

7

�Entre las variables que afectan los costos de explotación de los recursos están la calidad y la
accesibilidad. En el caso de los recursos minerales, la accesibilidad comprende tanto la profundidad en
que se encuentra el yacimiento como su distancia hasta los mercados de consumo. A medida que se
produce el agotamiento de estos recursos minerales, los Geólogos tienen la tarea de descubrir nuevos
yacimientos en condiciones más difíciles y complejas, a mayor profundidad y los mineros la de explotar
reservas de peor calidad y en localidades cada vez más difíciles, remotas e inaccesibles.
La mayoría de los recursos naturales están distribuidos de una manera muy desigual en la corteza
terrestre; este esquema o patrón espacial aparentemente errático, es el resultado de los procesos físicos,
químicos y geológicos que provocan la formación de los yacimientos minerales en un punto determinado
de la corteza terrestre y no en otro. Sin embargo como han señalado los más prestigiosos científicos de la
geología de los
yacimientos minerales, la ubicación de uno u otro cuerpo mineral en la corteza terrestre no es aleatoria
sino que obedece a leyes que se reflejan en las características y regularidades geológicas de uno u otro
territorio, así como a los procesos de formación de menas que son consecuencia de lo primero.
El incremento de la eficiencia y la eficacia de los métodos de prospección y exploración de los
yacimientos se encuentra en el centro de los desarrollos científicos actuales que participan en el proceso
de descubrir nuevos recursos minerales, su evaluación y la creación de nuevas reservas minerales
apoyados en:
1.

2.
3.
4.
5.
6.

La utilización intensiva de diferentes tipos de modelos de yacimientos minerales: descriptivos,
genéticos, de ley y tonelaje, de probabilidad de ocurrencia, de expresión geofísica, geoambientales,
como base para el pronóstico metalogénico y delimitar las áreas perspectivas para realizar trabajos de
exploración detallados con vistas al descubrimiento de nuevos yacimientos minerales o incrementar
las reservas con nuevos cuerpos en los yacimientos ya descubiertos
El desarrollo, perfeccionamiento y aplicación extensiva del complejo racional de métodos geofísicos
de exploración en dependencia de las características geológicas de los territorios y de los minerales a
investigar
Las técnicas analíticas de alta resolución y fiabilidad con elevada precisión en los resultados para
determinar la calidad de los materiales geológicos
Las investigaciones con técnicas de teledetecciónl interconectados con Sistemas de Información
Geográficos (SIG) de diferentes tipos para la evaluación de los territorios y el descubrimiento de
grandes estructuras favorables para la mineralización entre otros aspectos.
Las técnicas de computación avanzada aplicadas a la simulación, procesamiento y evaluación de la
información geológica a veces en tiempo real
Los nuevos y más eficientes métodos de explotación de los yacimientos, de beneficio y
concentración de minerales así como del procesamiento metalúrgico de la materia prima mineral
donde ya participan compuestos químicos y biológicos activos y tecnologías como la extracción por
solventes.

Por tanto al investigar sobre los modelos de yacimientos minerales estamos haciéndolo sobre un tema de
absoluta novedad y actualidad que se encuentra en el centro mismo de la problemática para solucionar el
incremento de los recursos y las reservas minerales que satisfagan las necesidades y demanda crecientes
de la humanidad y constituyen una de las vias identificadas para su logro y alcance.
1.2. Problema
Los modelos conceptuales de yacimientos minerales han existido desde el mismo momento en que el
hombre se dedicó a la investigación de nuevas fuentes de recursos minerales (Barton, 1993). Como se
señalará con posterioridad y de acuerdo con Cox y Singer (1986) “un modelo de yacimiento mineral es
un ordenamiento sistemático de información que describe ciertas o todas las características esenciales de
un evento particular o fenómeno”
En este contexto, los modelos de yacimientos caracterizan a grupos de rasgos que poseen atributos
importantes en común; los modelos son de diferentes tipos y los hay desde empíricos hasta los genéticos

8

�e incluyen los análisis de los procesos genéticos así como las propiedades de distintas clases de
yacimientos.
Aunque las geociencias modernas han proporcionado criterios que nos permiten distinguir a modelos
inferiores y superiores o lo que es lo mismo, modelos con diferentes niveles de desarrollo que otro en
virtud de los vínculos que unen a los distintos atributos que los forman, ninguno de ellos puede
considerarse completo en la actualidad y probablemente nunca lo serán.
De forma tal que siempre será útil y necesario cualquier esfuerzo por perfeccionarlos a medida que se
incrementa el conocimiento humano sobre las distintas características y propiedades de los yacimientos
minerales.
El problema de esta investigación es presentar los atributos esenciales, las supuestas invariantes de los
modelos descriptivos de yacimientos minerales y exponer la forma en que el pensamiento geológico
evolucionó desde las clasificaciones de los yacimientos hasta los modelos de yacimientos.
Los atributos esenciales o invariantes deben excluir lo incidental, lo que es específico de una localidad o
territorio y que, por si mismo, no puede identificar a un yacimiento, una meta que es muy fácil de decir
pero que es difícil de alcanzar.
La base fundamental de toda la tipología de los modelos de yacimientos es el modelo descriptivo; por
ejemplo el modelo genético es superior porque suministra criterios para distinguir los atributos y
propiedades esenciales de los ocasionales o incidentales y poseen la flexibilidad para admitir una cierta
variabilidad en materia de fuentes, procesos y de lugar de deposición. Sin embargo su elaboración se hace
sobre la base del modelo descriptivo. Asi sucede con toda la tipolia de modelos sin excepción conocida
hasta el presente.
Cada yacimiento mineral es un objeto geológico único y no existen dos yacimientos similares en la
corteza terrestre debido a las diferencias fundamentales en los procesos de formación, los ambientes
geotectónicos, así como las variaciones geológicas locales especificas del lugar de emplazamiento del
yacimiento. Siguiendo este razonamiento habría que confeccionar un modelo para cada yacimiento.
Nuestro problema como Geólogos es discriminar, dentro de esa diversidad de información, a los atributos
esenciales o invariantes ya mencionados que permitan confeccionar modelos descriptivos generales de
yacimientos donde queden reflejadas aquellas características que posibiliten realizar el pronóstico
metalogénico de los territorios para descubrir nuevos recursos minerales, incrementar las reservas ya
existentes y que sean aplicables a cualquier territorio utilizando el método de investigación de la analogía
geológica.
A pesar del avance de las ciencias geológicas los actuales modelos de yacimientos no son mas que
intentos de sistematización de la información geológica que existe sobre ellos, la cual es muy amplia,
variable y dispersa a pesar de que determinados elementos permiten hacer hoy en día, una valoración
más cercana a la realidad de sus fuentes de mineralización y sus procesos de formación de los
yacimientos.
Aun con todas esas limitaciones e insuficiencias los modelos de yacimientos son muy útiles en el proceso
de exploración y evaluación de nuevos recursos minerales.
De acuerdo con Cunnigham (1993) algunos de los problemas a resolver en los modelos de yacimientos
son:
1.
2.
3.
4.

Se necesitan separar los efectos de la fuente de mineralización y de los procesos geologicos en la
formación de un yacimiento mineral
¿Cuánta información y de qué tipo consideramos necesaria situar en un modelo para una nueva área
perspectiva?
Tenemos la necesidad de reconocer que tipos diferentes de yacimientos minerales se pueden formar
como parte de un mismo sistema de formación de menas
Es imprescindible la incorporación de mas información sobre su expresión geofísica y su
característica ambiental en los modelos de yacimientos

9

�1.3. Objeto de la investigación
El objeto de esta investigación son los modelos de yacimientos minerales, en especial los descriptivos,
como esquemas conceptuales y mentales de información geológica que ayudan a la toma de decisiones en
los proyectos de exploración y evaluación geológica de territorios para localizar nuevos recursos y
reservas de minerales útiles, sus características, tipología, contenido y posibles usos en los distintos
niveles de la economía nacional.
Los motivos que me animaron a la realización de esta investigación son:
a)

b)

La creación de un instrumento teórico - metodológico para la sistematización de la información
existente sobre los yacimientos minerales de Cuba mediante la confección de sus modelos
descriptivos con la finalidad práctica de utlizarlos en las tareas de pronóstico metalogénico, la
exploración y evaluación de los yacimientos minerales con vistas a incrementar su potencial mineral.
Aportar una literatura geológica de referencia que pueda ser utilizada como material de estudio y/o
consulta por los estudiantes de la carrera de Ingeniería Geológica de las Universidades, así como por
Geólogos, otros especialistas dedicados al estudio de los recursos minerales de Cuba y que se añada
a la que ya tiene publicada el autor sobre los Tipos Genéticos de Yacimientos Minerales Metálicos y
No Metálicos.

1.4. Objetivos de la investigación
En correspondencia con todo lo anterior y partiendo de la base de que esta es una obra de generalización
de información, mis objetivos son:
1.

2.

3.
4.

Presentar una exposición de la evolución histórica del pensamiento geológico relacionado con la
teoria de la formación de las menas y la sistematización de los yacimientos minerales en forma de
clasificaciones de diferente naturaleza y su transición ulterior hacia el concepto de modelos de
yacimientos que son la forma mas evolucionada en este aspecto en la actualidad en el mundo.
Dar una información sobre la tipología de modelos de yacimientos y sus destinos, formato y
contenido a través de los patrones del Servicio Geológico de los Estados Unidos -United States
Geological Survey,USGS-, la Soeidad Geológica de Canadá- Geological Society of Canadá,GSC- y
el Servicio Geológico de Columbia Británica en Canadá -British Columbia Geological Survey,
BCGSPresentación de la aproximación a los modelos descriptivos de yacimientos de lateritas de Fe-Ni-Co
asociados al macizo ofiolítico Mayarí-Baracoa de Cuba oriental
Crear un documento que pueda servir de litertura docente complementaria en la enseñanza de las
asignaturas vinculadas a los Yacimientos y Prospeccion de Minerales Sólidos en las Universidad
cubanas que imparten las carreras de Geologia y Minería y además para los interesados en la
problemática de la evaluacion de los recursos minerales.

1.4 Aporte científico
El trabajo aporta un instrumento de generalización teórico-metodológico inexistente en nuestro pais que
sera de utilidad para la sistematización de los yacimientos minerales de la República de Cuba en forma
de modelos descriptivos.
Semejante proceder se corresponde con la forma más avanzada de sistematización de la información
sobre los yacimientos minerales y crea el mecanismo que facilita su perfeccionamiento continuo mediante
la incorporación y selección de nueva información producto del incremento del conocimiento sobre los
yacimientos minerales y el establecimiento de vínculos genéticos en el desarrollo de los modelos.
Los modelos pueden ser definidos, según el American Heritage Dictionary(1985), como “una descripción
tentativa de un sistema o teoría que reúne a todas sus propiedades conocidas” o también como “un
esquema preliminar que sirve como plan y a partir del cual un objeto que no se ha producido, se puede
construir”. En ambas definiciones queda explícito, a través de las frases “descripción tentativa” y
“esquema preliminar”, que no existe un modelo único y acabado para un tipo o clase específica de
yacimiento mineral, lo que supone un proceso de transformaciones sistemáticas sucesivas, mediante la

10

�conceptualización de sus invariantes. No son las mismas invariantes las de las lateritas niquelíferas que
las de cualqesquiera otro tipo de yacimiento mineral aun teniendo la misma génesis residual y
singenética.
Otro aporte que se hace en el trabajo es la presentación de la aproximación a tres modelos descriptivos de
yacimientos lateriticos de Fe-Ni-Co para los cuales no conocemos referentes en Cuba que se hayan
publicado bajo este formato, ni para ningún otro tipo de yacimiento mineral, como ejemplos de la
sistematización de la información existente sobre nuestro principal recurso mineral metálico.
1.5. Metodología de la investigación.
Esta es una investigación de tipo descriptiva que permite caracterizar a un objeto o fenómeno mediante la
generalización y el análisis de la información geológicia de la que se obtendrán las deducciones teórico,
revelando sus rasgos mas significativos, regularidades y tendencias para llegar a caracterizalo, evaluarlo y
definir sus rasgos esenciales.
Este tipo de investigación permite establecer relaciones entre el objeto de investigación y otros objetos o
fenómenos, comparar, sintetizar caracterísitcas y rasgos comunes entre un conjunto de objetos o
fenómenos.
Su pretensión es caracterizar un objeto, en este caso los modelos descriptivos de yacimientos minerales,
revelando el formato, los atributos esenciales y su contenido en el ejemplo de los yacimientos de lateritas
de Fe-Ni-Co.
Para ello he acopiado la información disponible a mi alcance, datos, resultados de trabajos e informes
geológicos y los he procesado para organizar un texto lo más coherente posible.
A partir del estudio y revisión de la bibliografía se elaboró el marco teórico que sustenta al trabajo y que
se refleja en los capítulos sobre la evolución del pensamiento geológico sobre la teoría de la formación de
la menas y la clasificación de los yacimientos minerales y su transformación ulterior hacia el concepto de
modelo de yacimientos minerales partiendo del criterio de que el marco teórico es la síntesis de los
aspectos mas relevantes de los referentes históricos, conceptuales, tendenciales y contextuales que
permiten la comprobación del problema declarado y la caracterización del objeto de estudio.

11

�CAPITULO DOS. ESBOZO MUNDIAL E HISTORICO
SOBRE LA
TEORIA DE
FORMACION Y LA CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES
La información sobre ciertos minerales y su utilización siempre formó parte del conocimiento humano,
como se puede apreciar a partir de los utensilios que fueron dejando como huellas o rastros de este
acontecer. Hoy solo podemos especular sobre cuándo se produjeron las primeras observaciones de las
propiedades de una clase de roca sobre otra, cómo se hizo y cómo se transfirió de una generación a otra.
Otras actividades humanas que requerían conocimiento acerca de las propiedades de los minerales
emergieron mucho más tarde y no antes del Paleolítico tardío. Ellas incluyen la selección de las mejores
arcillas para hacer vasijas, la identificación de minerales meníferos que se podían reducir para extraer
metales, la evaluación de ciertos minerales por sus cualidades decorativas así como la selección de otros
sobre la base de su dureza y tenacidad para picar y como instrumentos de corte.
Aunque la tabulación de los minerales y sus propiedades se inició antes del siglo XVI como veremos mas
adelante, se considera que la mineralogía como ciencia se inició solo en los años 1660 con los trabajos de
Robert Hooke y Niels Stensen (Nicolás Steno) sobre el crecimiento inorgánico y las posteriores formas
geométricas de los cristales.
Los yacimientos minerales son tan poco frecuentes y su distribución tan aleatoria, de un tamaño tan
modesto en comparación con el volumen de la litosfera y tan diferentes en composición con la
generalidad de las rocas, que ellos requirieron de una secuencia poco común de eventos geológicos para
llegar a su formación (Frye, 1981.)
En el diseño contemporáneo de los modelos de yacimientos está implícita la idea de que los yacimientos
minerales se podrían agrupar en categorías o tipos. En dependencia de los criterios utilizados los tipos de
yacimientos pueden incluir poblaciones que van desde uno hasta algunos miles (Henley et al, 1993); los
tipos son definidos sobre las bases de asociaciones geológicas comunes, características físico químicas o
asociaciones mineralógicas.
Las características de un yacimiento seleccionadas para su clasificación, son el resultado de variados
procesos naturales de la corteza terrestre preponderantemente de tipo físico y químico que han actuado
durante toda la larga y dilatada historia geológica de la Tierra como lo evidencia la existencia de
yacimientos minerales desde las edades más antiguas de nuestro planeta. Sin embargo las circunstancias
concurrentes en la formación de los yacimientos han variado en el tiempo y en el espacio y se han
superpuesto siempre de manera diferente.
Así los yacimientos minerales se diferencian uno de otro tanto por su tipo como por el conjunto de
características que hemos seleccionado para su clasificación. A veces fue la forma de los cuerpos
minerales, otras fue la composición mineral del yacimiento, mas recientemente ha sido la génesis. Los
límites entre un tipo y otro tienen un carácter difuso.
Esto está determinado porque las características de un yacimiento mineral son la consecuencia de un
sistema de procesos que ocurren en el tiempo y en el espacio en la corteza terrestre.
Esta es la razón por la cual Henley (OpCit 1993) propuso utilizar el término “estilo” en lugar de “tipo” en
la clasificación de los yacimientos minerales. El uso del término “estilo” pone mas énfasis en el
reconocimiento de los factores causales, por ejemplo la génesis y por lo tanto en los controles de la
mineralización, que en las comparaciones con yacimientos conocidos.
La sistemática es la ciencia de la clasificación. Clasificar es un proceso que permite la ordenación de
elementos según uno o varios criterios llamados por nosotros "invariantes o esenciales" en la definición
de una agrupación de objetos a los que le asignamos similitudes y semejanzas a partir de ellos.
Como veremos las primeras clasificaciones de los yacimientos se atenían a un solo atributo invariante que
podía ser bien la forma de los cuerpos minerales o la composición mineralógica. Las clasificaciones al
evolucionar fueron incorporando nuevos atributos y eliminado otros, en un proceso de creación y
desarrollo continuos.

12

�En su excelente obra de referencia obligada en trabajos como este llamado “History of the Theory of
Ore Deposits”, Thomas Crook, 1933 nos presenta un compendio de la evolución del pensamiento
geológico sobre la génesis de los yacimientos filoneanos, que refleja a su vez los intentos de los geólogos
por ordenar y sistematizar a los yacimientos minerales hasta principios del siglo XX.
En la desaparecida Unión Soviética F. I. Volfson escribió la obra llamada “Razbiitie uchenia o rudnij
miestoroszdeniaj v SSSR” (Desarrollo del estudio sobre los yacimientos meníferos en la URSS,
traducido al español por Ariosa Iznaga, J.D.) de 1969 donde se presentan las distintas etapas del
pensamiento geológico sobre los yacimientos minerales de la importante escuela rusa. Otras obras
fundamentales de Lindgren (1933) Bateman (1954,1956), Routhier (1963), Kotliar (1970), Mitchell et
al.(1981) Smirnov V.I. (1982), Page (1982), Laznicka (1985), Hutchinson (1985),Guilbert y Park
(1986), Siniakov (1987), Sawkins (1990) serán señaladas en este capítulo.
2.1. Los pensadores de la antigüedad
Entre los filósofos griegos, Thales (alrededor del 640 DC) Padre de la filosofía griega, consideró al agua
como la sustancia más importante en la formación de los minerales. No obstante Zeno (alrededor del 340270 DC) pensó de manera contraria, asignándole mayor importancia al fuego, anticipándose así ambos a
la viva discusión de siglos después entre los “neptunistas” y “plutonistas”
Empédocles (492-432 DC) y Aristóteles (372-322 DC) consideraron que el universo estaba constituido
de cuatro elementos: fuego, agua, tierra y aire y que mediante su interacción se producían los cambios en
el mundo.
Theofatrus (372-287 DC) alumno y sucesor de Aristóteles escribió un libro llamado “De las Piedras”
que se considera el tratado más antiguo que existe sobre los minerales. Agrupó a los minerales en
“metales, piedras y tierras” y describió 16 especies minerales. Hay que decir que las ideas de Aristóteles
y Empedocles sobre los cuatro elementos permanecieron en el pensamiento de los investigadores por
varios siglos (Staples OpCit, 1981)
2.2. La Edad Media
Habría que esperar hasta la Edad Media para que Avicenna (980-1037) agrupara a los minerales en
“piedras, minerales sulfurosos, metales y sales” lo cual representa un avance sobre las ideas de
Teofrastus. Pasarían varios siglos para que el gran Georgius Bauer (Agrícola) presentara una
clasificación muy parecida a la de Avicenna en su "De Natura Fosilium" de 1546
El siglo XVI está marcado sin duda alguna por la figura de Georgius Bauer - Agrícola - (1494-1555)
quien realiza sustanciales aportes a la clasificación de los minerales y de los yacimientos minerales;
escribió muchos trabajos sobre geología y minería pero el mas notorio fue “De Re Metallica” (1556)
Uno de los grandes méritos de Bauer fue distinguir a los “Minerales homogéneos” de las “Mezclas
heterogéneas de minerales”. El primer grupo lo dividió en: “Tierras, Sales, Piedras Preciosas, Metales y
Otros minerales”. En el segundo grupo encerró lo que hoy conocemos por rocas.
Agrícola planteó en su obra “De Ortu et Causis Subterraneorum" (1546) que “los filones metalíferos
eran canales o aberturas que habían sido rellenadas por sustancias depositadas a partir de aguas
subterráneas”. Atribuyó la formación de esos “canales” a “la erosión por las aguas subterráneas que se
derivaron en parte directamente de las aguas superficiales que se infiltraron rápidamente en la tierra y en
parte indirectamente a partir de estas aguas superficiales que se infiltraron lo suficientemente profundo
como para que se calentaran y vaporizaran.”
Agrícola en su “De Re Metallica” clasificó diferentes clases de yacimientos minerales por su forma,
aunque su ordenamiento fue en parte genético ya que consideró el surgimiento de los diferentes grupos
como resultado de la acción de diferentes clases de “succus” o "jugos" acompañados por los efectos de las
variaciones de la temperatura. Clasificó a los yacimientos "in situ" en vetas de fisura, yacimientos en
capas u horizontales, impregnaciones, capas, fajas y stockworks; una veta o una capa podía ser recta,
curvada, inclinada o vertical.

13

�De acuerdo con Hoover y Hoover, traductores de la “De Re Metallica” (Guilbert y Park OpCit, 1986),
Agrícola es el generador de dos principios fundamentales que son:
1.
2.

Los canales meníferos son principalmente rasgos secundarios, mas jóvenes que las rocas encajantes
Las menas han sido depositadas a partir de soluciones que circulan por esos canales

Después de Agrícola que marcó la transición de la especulación hacia la observación, los estudios sobre
los yacimientos minerales tuvieron poco desarrollo hasta el siglo XVII en que René Descartes publica
su “Principia Philosophae” en 1644 donde sugirió que “los minerales eran empujados hacia arriba por el
calor interior desde un núcleo profundo metalífero en forma de fuentes termales para ser depositados en
forma de lodos en las fisuras de la corteza exterior rocosa” Este planteamiento es precursor de algunas de
las ideas que se sostienen hoy en día al respecto.
Por su parte Nicolás Steno en su “De solido intra solidum naturaliter contento” de 1669, realizando
estudios de geología dinámica señaló lo que hoy es aceptado respecto a que los pliegues y grietas se
forman como consecuencia de procesos de elevación y subsidencia de la corteza terrestre y que estas son
estructuras favorables para que en ellas se infiltren las sustancias minerales y se formen los yacimientos
minerales.
De acuerdo con Bateman (1954) el siglo XVIII, sobre todo su último tercio, está marcado por la
presencia de Werner y Hutton, aunque con anticipación Becher (1703) y Henkel (1725) atribuyeron el
origen de los filones “a la acción sobre las rocas de unos vapores provocados por la &lt;fermentación&gt; en la
entrañas de la tierra” La idea de Henkel sobre la &lt;transmutación&gt; llevaba consigo el germen del
metasomatismo de contacto. Lo mismo ocurrió con Zimmerman en 1749 cuando insinuó la idea de la
sustitución metasomática al atribuir el origen de los filones a “la transformación de las rocas en minerales
metálicos y piedras de filón mediante la acción de soluciones que se infiltraban entre innumerables grietas
y otras aberturas de las rocas”.
Finalmente a Von Oppel en su “Anleitung zur Markscheideskunst” (1749) se le otorga el mérito de
haber demostrado que la formación de los filones metalíferos había sido precedida por la formación de
fisuras que experimentaban con posterioridad un proceso de relleno debido a la circulación de soluciones
mineralizantes.
James Hutton (1726-1797) en su trabajo “Theory of the Earth” publicado en 1788 definió por primera
vez el mecanismo genético de las rocas ígneas y metamórficas y aplicó sus ideas a la formación de los
yacimientos minerales afirmando que “los minerales no eran solubles sino que eran inyecciones ígneas”.
Utilizando palabras de su discípulo John Playfair (1802) en su “Illustrations of the Huttonian Theory”:
“los materiales que llenan los filones minerales fueron fundidos por el calor e inyectados a presión en las
grietas y fisuras de los estratos”. Sus partidarios se conocen como “plutonistas”.
Abraham Gottlob Werner (1747-1817) en su obra “Neue theorie von der Entstehung der Gänge
(1791) contrario a Hutton atribuyó la formación de la vetas o filones al relleno de las grietas por
soluciones que se percolaban en ellas desde arriba y la acción ígnea en cualesquiera forma estaba excluida
de los procesos de deposición de las menas.
Las vivas discusiones entre “neptunistas” y “plutonistas” se prolongaron durante la segunda mitad del
siglo XVIII y en la primera mitad del siglo XIX en que las hipótesis extremas desaparecieron. Esta
evolución del pensamiento geológico se produjo a medida que quedó en evidencia que los yacimientos
minerales se formaron tanto como consecuencia de procesos magmáticos generados en el interior de la
Tierra como por procesos superficiales cuya energía estaba relacionada con el sol y la gravedad terrestre.
Mientras tanto en Rusia, M. Lomonosov (1711-1765) creaba en ese pais la base científica de la teoría de
la acumulación de los minerales sobre la cual se desarrolló con posterioridad primero la escuela rusa y
después la escuela soviética de Geólogos aplicados (Smirnov V.I., 1982); de ahí que se considere que dio
inicio al estudio concreto de los yacimientos minerales procurando considerar su desarrollo genético, en
concatenación histórico-natural con sus complejos de rocas encajantes.

14

�2.3. El siglo XIX
Siguiendo con el trabajo de Crook (OpCit 1933) el primer cuarto del siglo XIX fue un periodo de
estancamiento del pensamiento sobre la teoría de los yacimientos minerales. Los partidarios de la teoría
de Werner fueron abdicando uno tras otros al notar las inconsistencias de sus planteamientos y ante las
evidencias de campo aunque tampoco la teoría de la inyección de Hutton y sus seguidores pudo
prosperar: la resultante fue que los estudiosos de los yacimientos minerales se quedaron sin una teoría en
la cual pudieran descansar cómodamente.
No obstante se pueden mencionar algunos trabajos sobre el papel de los vapores de origen ígneo en la
formación de minerales por Cordier (1820) y Haüy incluyo en su “Traite de Mineralogie” (1822) una
clase de rocas como “productos de la sublimación” Otro avance se produjo al reconocerse el papel que
desempeña el agua en la fluidez de las lavas y en los fenómenos volcánicos en general por Dolomieu:
“Travels in the Lipari Isles, 1783; Breislak: “Introduzione alla Geologia” 1811; Boue: “Essai
geologique sur lËcosse”, 1821; Scrope: “Considerations on Volcanoes”, 1825. (Crook OpCit 1933)
En este siglo se destaca el trabajo de un francés: Elie de Beaumont quien a decir de A.M. Bateman
(1952), “es el padre de nuestras ideas modernas sobre la formación de los yacimientos minerales” Su
trabajo “Notes sur les emanations volcaniques et metalliferes” de 1847 se considera como uno de los
documentos más importantes e influyentes publicados sobre la teoría de los yacimientos minerales: fue
uno de los pioneros en el reconocimiento del significado de los grandes lineamientos de la corteza
terrestre, señalando que la orientación de las cadenas de montañas se debían a la dislocación catastrófica
de las rocas de la corteza en diferentes periodos geológicos, seguidos por periodos de tranquilidad y
sedimentación.
Separó dos clases de productos volcánicos que llamo lavas y sublimados respectivamente, distinguiendo
entre la acción de los vapores volcánicos y la acción de las fuentes termales, señalando que los primeros
dan lugar a la formación de azufre, cloruros metálicos y alcalinos mientras que las segundas dan lugar a
depósitos calcáreos y ferruginosos cuando eran de baja actividad química, mientras que si poseían agentes
químicos mas activos podían depositar sílice o mezclas complejas de Ba., B., S., F y otros productos.
Finalmente la ciencia de los yacimientos minerales le debe a Elie de Beaumont el reconocimiento de que,
aunque los yacimientos metálicos están presentes generalmente en forma de vetas o filones, también se
pueden encontrar como segregaciones en las propias ígneas rocas de las cuales se han cristalizado durante
el enfriamiento de las masas intrusivas y atribuyó este fenómeno a las diferencias en las propiedades
químicas entre los metales en cuestión.
El mas brillante pensador alemán de esta época sobre la formación de los yacimientos minerales lo fue sin
duda Bernhard Von Cotta, que se caracterizó por sus rigurosos estudios tanto en Petrografia como en la
teoría de la formación de los yacimientos minerales lo que le proporcionó gran influencia a su teoría sobre
el origen de los filones metalíferos por las soluciones calientes ascendentes o “infiltración desde abajo”
Von Cotta expuso en su “Die Lehre von den Erzlagerstätten” (1859) en muy buen estilo, la teoría
magmática-infiltracional del agua que ya había sido expuesta muy claramente por Elie de Beaumont y
otros en Francia, dando la debida consideración a la complejidad de los procesos involucrados en la
deposición de las menas.
Fue Von Cotta un hombre de pensamiento dialéctico pues apuntó que los sistemas de clasificación que
tienen la apariencia de ser completos y definitivos son, en verdad, realmente arbitrarios; indicó con toda
razón que mientras algunos yacimientos se pueden colocar claramente dentro de ciertos grupos hay otros
que parecen reunir los caracteres de diferentes grupos y al revisar críticamente las hipótesis disponibles
sobre el origen de los yacimientos minerales llegó a la conclusión de que una explicación general
aplicable a todos ellos era imposible de obtener.
Otro de los aportes de este eminente investigador alemán fue el reconocimiento del ordenamiento zonal
en profundidad de los yacimientos minerales.

15

�A. Daubre (Crook OpCit, 1933) con sus “Mémoire sur le gisement” y “La constitution, et l´origine
des amas de minerai d´étain” de 1841; “Les eaux souterraines a l´époque actualle” 1887; “Les eaux
souterraines aux époques anciennes” 1887; “Etudes et expériences synthetiques sur le
métamorphisme et sur la formation des roches crystallines” en 1860, continuó creando lo que seria
con posterioridad la Escuela Francesa sobre la formación de los yacimientos. Realizó tres importantes
contribuciones que fueron: a) resaltar la importancia del flúor como agente mineralizante, b) dio razones
para creer que el agua es un agente importante en el metamorfismo y de la formación de los yacimientos
y es principalmente de origen atmosférico y finalmente c) consideró la génesis de los minerales de vetas
como un aspecto especial en la actividad hidrotermal asociada con el metamorfismo.
Con todos estos trabajos reseñados anteriormente en la mitad del siglo XIX se concedía un fuerte y serio
reconocimiento a la teoría hidrotermal sobre el origen de los filones metalíferos que sustituyó a las teorías
anteriores de magma-mena y de la sublimación.
La parte final de este siglo marcó un avance notable en la teoría de la formación de los yacimientos
minerales, fue un periodo de investigación activa y controversia sobre este aspecto. Crook (OpCit, 1933)
señala que el punto de vista dominante en Europa fue representado por Von Cotta. No obstante lo más
significativo fue el desarrollo de las teorías secrecionistas que tuvieron en F. Sandberger,
“Untersuchungen úber Erzgänge”, (1885) su más firme expositor. Se pueden reconocer tres corrientes
de pensamiento al respecto (Bateman, OpCit 1954):
1.
2.

3.

Deliues, Gerhard y Lassius: descencionistas-secrecionistas es decir que las aguas superficiales
descendían desde la superficie, se calentaban y en su movimiento asimilaban las sustancias que luego
depositaban.
Bischof (1847), Hunt (1861), Phillips (1875) y el propio Sandberger: lateralistas-secrecionistas .
Según el pensamiento de Sandberger las venas debían su origen a su acumulación en fisuras por
secreción lateral procedente de las rocas laterales vecinas en lugar de por cualquier otro proceso de
migración ascendente o descendente.
Stelzner (1879), Patera (1888) y Posepny (1894) considerados ascencionistas-secrecionistas.
Posepny en su “The Genesis of Ore Deposits” realizó una viva crítica a las concepciones de
Sandberger y de S.F.Emmoms y consideró que no existía ni secreción lateral ni segregación
magmática de significación considerable en el proceso de deposición de las menas.

J. Le Conte al criticar a Posepny realizó una importante contribución a la visión sobre la deposición de las
menas y señala:
“Los yacimientos minerales, utilizando el término en su sentido amplio, pueden formarse a partir de
muchas clases de aguas, pero especialmente a partir de soluciones alcalinas; para esto son los solventes
naturales de los sulfuros metálicos y ellos son generalmente la forma corriente de tales yacimientos. Ellos
se forman a partir de aguas a cualesquiera temperatura y presión, pero principalmente a partir de aquellas
a elevada temperatura y bajo una gran presión, porque tomando en cuenta su gran poder solvente, tales
aguas están cargadas fuertemente de metales.
Las aguas pueden moverse en cualquier dirección, ascendiendo, horizontalmente o aun en algunas
ocasiones descendiendo, pero su movimiento principal es ascendente porque debido a las pérdidas de
calor y presión en cada etapa, desde ellas seguramente se depositarán abundantemente los metales.
Los yacimientos pueden formarse en cualquier tipo de conductos o vías de movimiento de las aguas, en
fisuras abiertas, en fisuras incipientes, grietas y aun en areniscas porosas, pero especialmente en las
grandes fisuras abiertas porque ellas son las principales autopistas para las aguas ascendentes
provenientes de las mayores profundidades.
Los yacimientos se pueden encontrar en muchas regiones y en muchas clases de rocas, pero
principalmente en las regiones montañosas y en las rocas ígneas y metamórficas, porque la termosfera
está mas cerca de la superficie y facilita el acceso a través de las grietas grandes que se encuentran
mayormente en estas regiones y en estas rocas”

16

�Hacia finales de siglo los trabajos de Vogt, De Launay, Brögger y Weinschenk aportaron mucha
seguridad al reconocimiento de la importancia de la diferenciación magmática como un proceso de
deposición de las menas, idea que ya había sido delineada claramente por Elie de Beaumont.
Según Smirnov V.I. (Op Cit, 1982) a finales del siglo XIX y principios del siglo XX habían surgido
varias "Escuelas" de pensamiento geológico sobre los yacimientos minerales las que agrupó de la
siguiente manera:
1.

2.
3.
4.
5.

Norteamericana: orientada marcadamente hacia el análisis de las estructuras geológicas que
controlan el proceso de formación y distribución de los yacimientos complementada por importantes
investigaciones físico-químicas y experimentales con destacadísimos representantes como W.
Lindgren, A.M. Bateman, G. Bain, L. Graton, T. Lovering, W Newhouse, J Spurr, S. Emmons, etc.
Alemana: centrada en el estudio de la composición sustancial de los yacimientos minerales con
brillantes científicos como V. Goldschmidt, F. Sandberger, P. Niggli, W. Petraschek, P. Ramdor, J.
Vogt, G. Schneiderhöhn entre otros
Francesa: representada por grandes investigadores como Elie de Beaumont, J Fournier, L., De
Launay, P. Routhier y otros
Japonesa: que hace énfasis como es de suponer en las investigaciones en la formación de
yacimientos asociados al vulcanismo destacándose las figuras de T. Watanabe, T. Kato, T. Tatsumi,
entre otros.
Rusa: orientada por el principio de los vínculos histórico-naturales entre los yacimientos minerales y
el medio geológico con una gran vocación por los problemas genéticos donde se destacan los
nombres de A. Karpinski, V. Obruchev, S. Smirnov. Yu. Bilibin, D. Korzhinski, I. Ginzburg,, V.
Vernadski, A. Fersman, entre otros.

Queda el escenario preparado para el importante siglo XX donde se producen decisivos aportes a toda la
Ciencia Geológica y entre ella a la teoría de los yacimientos minerales al ponerse en evidencia los
conceptos de la nueva tectónica global o tectónica de placas como concepción unificadora para explicar
los principales rasgos y el desarrollo de la corteza terrestre.
Antes de dedicarnos a reseñar al siglo XX quisiera presentar mis deducciones a partir de la
generalización anterior en un intento para caracterizar lo acontecido hasta el presente.
a) La satisfacción de una necesidad fue el principal factor que compulsó al hombre al uso e interés
por conocer a las sustancias minerales. Desde las primeras ideas esbozadas por los incipientes
investigadores se utilizó el método de la observación y el empirismo como vías para la
acumulación de información que en su procesamiento, análisis y sobre todo en el debate vivo, se
fue transformando en conocimiento a medida que se comprobaban en la práctica.
b) Las aproximaciones sucesivas de un objeto a la realidad, algo consustancial en el método
científico de conocimiento, se constata en que las primeras observaciones de los estudiosos de
los minerales y sus concentraciones se basaron en elementos de percepción sensorial como
fueron la forma de los cuerpos minerales y las manifestaciones externas de las propiedades
físicas, químicas y organolépticas de los minerales.
c) Otra constatación de todo este largo periodo, es que cada porción nueva de conocimiento debió
ser alcanzada luego de múltiples discusiones que aportaron un beneficio a la idea que
finalmente fuera adoptada. Ninguna idea fue aceptada de inmediato y la prueba más
contundente de todo este tiempo fue la controversia entre los partidarios de Hutton y Werner,
es decir entre los “plutonistas” y los “neptunistas”.
Considero que el proceso episódico de avance en el conocimiento sobre los yacimientos minerales
fue:
1.
2.

Distinción de la existencia de diferentes sustancias por su naturaleza y origen en particular de
minerales y rocas y por su grado de homogeneidad entendido en el término de complejidad de
la materia.
Reconocimiento de una diversidad de especies minerales y de rocas formados en condiciones
diferentes unas de otras y por procesos bien diferenciados

17

�3.
4.
5.
6.

Identificación de las asociaciones de determinados minerales a determinadas rocas y
establecimiento empírico de vínculos entre ellos.
Surgimiento de las primeras hipótesis de formación de las concentraciones minerales en la
corteza terrestre.
Fundamentacion de las hipótesis sobre la base de la praxis y de la utilización de las semejanzas
para identificar las similitudes o lo que es lo mismo utilizar la analogía geológica.
Finalmente con el incremento de los métodos de experimentación y analíticos en particular de
la física y sobre todo de la química se inicia el proceso de abandono del empirismo y se pasa
progresivamente al método de investigación científico en todas sus etapas. La observación
directa en el terreno de las características de los yacimientos minerales, la realización de
mediciones y toma de muestras permitía la conceptualización o formulación de hipótesis sobre
su génesis. Estas ideas eran comprobadas o no por la experimentación y los análisis de
laboratorio, verificadas en la praxis misma y reformuladas una y otra vez hasta ser aceptadas o
rechazadas.

No obstante, sobre el cimiento de lo nuevo alcanzado o lo viejo desechado, se erigieron nuevos
procesos de conocimiento que dan lugar a las primeras teorías que pretenden explicar las
características genéticas y otros rasgos de los yacimientos minerales o partes de un fenómeno o
proceso. Ejemplo de ello es la explicación del surgimiento de los filones, de los procesos de relleno
de cavidades por la deposición de los minerales en ellas, de la influencia de la temperatura, la
presión, el agua y los gases en la deposición de las sustancias minerales, del origen de las sustancias
minerales y del movimiento de los flujos que transportaban a la sustancia mineral entre otros
muchos aspectos.
También se avanzó mas en el estudio de los yacimientos de metales específicos que en los tipos
genéticos de yacimientos, pues las sustancias minerales fueron modificando cada vez mas su valor
de uso por el valor de cambio, al convertirse los minerales en el fundamento del desarrollo del
trascendental cambio histórico-social que fue la transición de la edad media y su sociedad feudal a
la edad moderna y su sociedad industrial y burguesa.
A juicio de este autor a finales del siglo XIX la ciencia de los yacimientos minerales había quedado
implantada de manera definitiva pero aun los intentos por alcanzar una sistematización de los
yacimientos no se habían logrado por mas que se habían logrado algunas clasificaciones primitivas
para procesos específicos desde sus albores.
Así es como se preparó al siglo XX para que los científicos de los yacimientos minerales
enfrentaran cuestiones fundamentales como:
1.
2.
3.
4.
5.

Geodinámica de las fuentes formadoras de las menas
Profundidad de formación de los yacimientos minerales
Vínculo genético y espacial de las rocas con los yacimientos minerales
Zonalidad de los cuerpos y los yacimientos minerales
Factores que condicionaban el movimiento y la deposición de los minerales a partir de las
fuentes mineralizantes
6. Mecanismos de deposición de las menas
7. La formación de los yacimientos en el contexto general de los procesos evolutivos de la corteza
terrestre
8. Distribución espacial de los yacimientos minerales en la corteza terrestre
9. Sistematización de los yacimientos minerales
10. Verificación experimental, modelación y aplicación masiva de las técnicas analíticas al estudio
de la composición sustancial y los mecanismos de formación de los yacimientos minerales.
11. Evolución de la mineralización en el tiempo geológico y la regeneración de la sustancia mineral.
2.4. El siglo XX
El siglo XX constituye un periodo de la historia donde el conocimiento humano avanzó mas que en toda
la historia anterior de la humanidad debido al extraordinario desarrollo de la ciencia y la técnica que se
transformaron en fuerzas productivas vivas.

18

�En la ciencia de los yacimientos minerales estas influencias se comenzaron a apreciar desde el mismo
inicio de los años 1900.
Crook (OpCit,1933) señala que la especulación de los investigadores de los yacimientos minerales
durante el siglo XIX dejó poco espacio a la originalidad de los primeros investigadores del siglo XX y
que lo fundamental quedó en las controversias teóricas.
A principios de siglo aparecieron dos trabajos de C.R. Van Hise: “Some principles controlling the
deposition of ores” en 1901 y “Treatise on Metamorphism” en 1904 donde admitió que “ las rocas
ígneas son la fuente directa (ígneas) de algunas menas, que ellas son la fuente final de todas las menas y
que el calor de las rocas ígneas es de importancia fundamental en la segregación de las menas” Por esa
razón clasificó a los yacimientos minerales de la misma forma que se hacia con las rocas: ígneos,
sedimentarios y metamórficos. Obsérvese que ya quedaban planteadas las tres series de yacimientos de
minerales que hoy se reconocen en las clasificaciones de los yacimientos minerales.
Van Hise a partir de ese punto de vista arribó a las siguientes conclusiones:
1. Los yacimientos minerales depositados por soluciones acuosas constituyen la clase dominante.
2. El agua de las soluciones acuosas involucradas en la deposición de las menas, en su mayor parte, es
de origen meteórico.
3. Los metales arrastrados por esas soluciones se derivan de rocas en las zonas de fracturas.
Sin embargo, una las principales generalizaciones de Van Hise fue que la formación de los yacimientos
minerales involucra una serie de estadios de concentración por varios procesos que operan durante largos
periodos de tiempo geológico. Es impresionante apreciar que un principio de total vigencia en nuestro
tiempo fuese formulado en fecha tan temprana de manera tan clara.
Además de otros trabajos de Kemp, Goodchild, Morrow, Campell y Spurr, aparece en el escenario de
la ciencia de los yacimientos minerales una figura que marcaría definitivamente la orientación de los
trabajos ulteriores: Waldemar Lindgren.
Simultáneamente, el primer cuarto de siglo vio el desarrollo de la ciencia rusa primero y soviética
después sobre la formación de los yacimientos minerales que se convirtió en un referente mundial por los
indiscutibles aportes que realizaron Geólogos de renombre mundial como lo fueron Zavaritski A.
N(1884-1952), Fersman A. E( 1883-1945), Obruchev V.A (1863-1956) y otros a los cuales haremos
obligada referencia mas adelante.
Antes de los trabajos fundamentales de Lindgren se realizaron una serie de intentos de clasificación de los
yacimientos minerales que están referidos por diferentes autores en sus trabajos (Bateman, 1954; Guilbert
y Park,1986)
El propósito de cualquier clasificación es agrupar objetos similares en clases o series, bien por
conveniencia, organización o acceso, entre otras cosas, con la finalidad de aprender mas sobre los objetos
que están siendo clasificados. El estudio de los yacimientos minerales en el siglo XX requirió y aun
requiere el examen de un gran número de ellos y muchos tipos de distritos mineros, así como el registro
de sus similitudes y diferencias.
La agrupación de los yacimientos con características similares facilita la descripción, permite las
generalizaciones concernientes a la génesis, el control y localización de las menas y mejora nuestras
habilidades colectivas para su exploración. Para ser mas útil, una clasificación de algo tan complejo como
los yacimientos minerales, debe ser verídica, correcta y tan simple como sea posible. (Guilbert y Park,
OpCit, 1986)
La acumulación de informaciones sobre cualquier asunto específico conduce naturalmente a la
comparación. De la comparación deviene, casi que invariablemente, la organización de los datos en
grupos con características comunes. Los yacimientos minerales no constituyen una excepción a esta regla.
Inicialmente el hombre comenzó la búsqueda de los yacimientos minerales de forma empírica;
posteriormente de forma deductiva.

19

�La última etapa de la evolución de los conocimientos, la deductiva, depende de la comprensión de las
características del yacimiento buscado, además de la selección de aquellas que realmente son importantes.
La tipología de los depósitos minerales nace de la organización en grupos de características deducidas de
la comparación de una cantidad importante de depósitos en diferentes ambientes. De esa comparación se
obtienen los aspectos característicos de cada tipo de depósito, permitiendo la organización de un grupo de
características comunes, que perteneciendo a un tipo, pueden ser usadas para la prospección de otros
depósitos, obviamente del mismo tipo (Díaz Martínez)
Es por ello que la sistemática intenta ordenar de forma lógica las características de los yacimientos
minerales. Una sistemática de fenómenos naturales pocas veces es tan detallada que permita enmarcar a
todos los fenómenos en casillas propias. Tal es el caso de los yacimientos minerales, que consisten en
entidades que varían muchisimo por su contenido metálico y mineral, así como en su forma, tamaño,
origen y valor económico.
Una clasificación debe ser lógica, sistemática y permitir una separación lo más categórica posible. No
debe permitir que un tipo de depósito encaje de la misma manera en dos o más casillas. En toda
clasificación o sistemática se plantea siempre el dilema sobre a qué tipos corresponden ciertos depósitos.
Algunos investigadores tienden a considerar la clasificación como último objetivo; otros no hacen mucho
caso a este aspecto. Desde que Agrícola clasificó por primera vez los yacimientos han existido numerosos
autores que han intentado efectuar su clasificación, sin que ninguno de ellos lograra una aceptación
unánime. No obstante, es conveniente pasar revista a las diferentes clasificaciones propuestas
fundamentalmente en el siglo XX.
Recordemos que los primeros esbozos de una clasificación moderna de los yacimientos minerales,
revisados por Kemp, aparecieron a mediados del siglo XIX y abarcaron únicamente los filones metálicos
(Bateman Op Cit,1954). Entre otras clasificaciones figuran las de Von Wissenbach, Von Cotta y Le
Conte. Todas ellas utilizaron de manera poco lógica la forma, origen y posición o el material para trazar
las divisiones generales.
En la segunda mitad del siglo XIX surgen clasificaciones más lógicas. Aparece un primer grupo basado
en la forma y el origen del yacimiento, sin subdivisiones. Posteriormente Von Cotta dividió los depósitos
de la forma siguiente:
CLASIFICACION DE VON COTTA
I. Regulares
a. Capas
b. Vetas
II. Irregulares
c. Segregaciones
d. Impregnaciones
A principios del presente siglo las clasificaciones tuvieron en cuenta el origen de los depósitos. En 1904,
Beck propuso una clasificación teniendo en cuenta el origen primario o secundario de formación de los
yacimientos minerales.
CLASIFICACION DE BECK ( 1904 )
I. Primarios
A) Singenéticos
1. Segregaciones magmáticas
2. Minerales sedimentarios
B) Epigenéticos
1. Filones
2. Depósitos epigenéticos, salvo filones.

II. Secundarios
A. Residuales
B. Placeres

20

�En ese mismo año surge la clasificación de Bergeot - Stelzner, cuya forma es:
CLASIFICACION DE BERGEOT - STELZNER ( 1904 )
Protogénicos

Secundarios

A) Singenéticos
1. Con rocas eruptivas
2. Con rocas sedimentarias

A) Residuales B) Placeres

B) Epigenéticos
1. Relleno de cavidades
2. Reemplazamiento
Dichos esquemas, como se puede observar, dividían a los depósitos en primarios y secundarios. Los
primeros a su vez eran subdivididos en singenéticos o formados al mismo tiempo que la roca encajante y
epigenéticos o formados posteriormente a la roca encajante. Estas clasificaciones fueron ventajosas pues
permitieron aplicar conclusiones científicas y prácticas a cada grupo. Los grupos epigenéticos son los
formados por gases o líquidos de origen predominantemente ígneo y se dividen en subgrupos basados en
los procesos originarios.
En el año 1908, J. D. Irving propuso una clasificación, que aunque se diferenciaba de las anteriores su
fundamentacion era la misma.
CLASIFICACION DE J. D. IRVING (1908)
Depósitos en roca
A) Singenéticos
1. Igneos
2. Sedimentarios
B) Epigenéticos
Depósitos de desintegración
A) Mecánica
B) Química
Beck modificó su clasificación en 1909 del modo siguiente:
1. Segregaciones magmáticas
2. Depósitos metamórficos de contacto
3. Filones en fisuras
4. Depósitos estratificados
5. Bolsas
6. Alteraciones secundarias
7. Depósitos sedimentarios
8. Depósitos detríticos
Esta clasificación fue improcedente por cuanto el proceso y la forma tienen igual valor en la clasificación
y así tipos genéticamente diferentes pueden estar en el mismo grupo y el mismo yacimiento puede estar
incluido en más de un grupo.
La primera clasificación genética de los yacimientos minerales en ganar una amplia aceptación mundial
fue la propuesta por Waldemar Lindgren (1860-1939), uno de los mas brillantes investigadores de la
geología global, en 1906 y fue revisada posteriormente por él mismo en 1933, así como por otros
investigadores como Graton (1933) y Buddington (1935)

21

�Esta clasificación de amplia popularidad en los medios geológicos de entonces y presentada en la obra
clásica “Mineral Deposits” en sus cuatro ediciones de 1907, 1913, 1922 y 1933 presenta en cada una de
ellas alguna nueva modificación.
Lindgren clasificó a los yacimientos en dependencia del mecanismo de concentración de sus productos y
separó dos mecanismos:
1.
2.

La vía mecánica o química y si era por esta última si se depositaban a partir de aguas superficiales
A partir de magmas dentro de los cuerpos de rocas.

Sin lugar a dudas las mayores discrepancias estuvieron en la clasificación de los filones hidrotermales.
CLASIFICACION DE LINDGREN (1911)
I.
II.

DEPOSITOS POR PROCESOS MECÁNICOS
DEPOSITOS POR PROCESOS QUIMICOS

A. En aguas superficiales
1.
2.

Por reacción
Por evaporación, 0-70 ºC y presión media/alta

B. En la masa de rocas:
1.

Concentración de la sustancia contenida en la roca:

a) Por meteorización, 0-100 ºC y presión media
b) Por agua subterránea, 0-100º C y presión media
c) Por metamorfismo, 0-400 ºC y presión alta
2.

Por sustancias introducidas:

a) Sin actividad ígnea, 0-100º C y presión media
b) Relacionada con actividad ígnea:
- por aguas ascendentes
. epitermales 50-200 ºC y presión media
. mesotermales 200-300 ºC y presión alta
. hipotermales 300-500 ºC y presión muy alta
- por emanaciones ígneas directas
. pirometasomáticos 500-800 ºC y presión muy alta
. sublimados 100-600 ºC y presión baja a media
- en magmas por diferenciación
. magmáticos 700-1200 ºC y presión muy alta
. pegmatita mas o menos 575 º C y presión muy alta
Tenemos dos corrientes de pensamiento crítico sobre la clasificación de Lindgren (Ridge,1981):
Los partidarios del primer grupo están vinculados con los Geólogos que ponen en duda las bases
genéticas fundamentales de los trabajos de Lindgren, es decir, que una gran parte de los yacimientos
minerales conocidos en el mundo se formaron por procesos relacionados directamente con la
cristalización del magma. Lindgren consideró que este grupo de yacimientos relacionados con el magma
se formó por dos vías principales:
1.
2.

Como diseminaciones o segregaciones desarrolladas dentro del magma en sí mismo o a partir de
fundidos implícitamente pobres en agua, generados durante el ciclo de cristalización del magma y
cristalizados, bien dentro de la cámara magmática o extruidos desde allí hacia las rocas circundantes.
Como relleno de vetas y masas de reemplazamiento depositadas a partir de soluciones hidrotermales
desarrolladas también durante el proceso de cristalización

22

�Lindgren enfatizó que los procesos mediante los cuales se formaron estos yacimientos relacionados con el
magma estaban vinculados directamente y que muchos factores tales como:
1.
2.
3.
4.
5.

La composición del magma cristalizante.
Su posición con respecto a la superficie terrestre que afectaba la velocidad de enfriamiento y la
presión confinante.
El carácter del ambiente rocoso.
El grado en el cual el magma reaccionaba con dicho ambiente.
La magnitud a la cual aquel ambiente fue afectado por los movimientos de la Tierra.

Todos ellos actuaban de conjunto para determinar qué tipo de menas y medios de transporte, se podrían
generar a partir de un magma dado.
Aquellos que dudaron de la tesis fundamental de Lindgren sobre el origen magmático, de los yacimientos
minerales que no se formaron en la superficie terrestre o cerca de ella, ofrecieron una variedad de
explicaciones sobre los métodos por los cuales se produce la concentración de las menas. Estas
explicaciones van desde la reacción de los gases volcánicos con el agua de mar hasta la difusión a través
de las rocas sólidas de los constituyentes que serán concentrados bajo la influencia de la presión o los
gradientes de concentración. Ninguno de estos u otros mecanismos postulados alcanzó suficiente
aceptación para inspirar el desarrollo de un esquema de clasificación de interés superior al de Lindgren.
Los partidarios del segundo grupo son aquellos que aceptan las premisas básicas de la clasificación de
Lindgren, pero consideran que los avances en la Geología de los Yacimientos Minerales desde la última
versión de la clasificación en los años de la década del 1930 obligan a que esta experimente de manera
natural ciertas modificaciones.
Probablemente el desacuerdo que más se expresó es que Lindgren hizo mucho énfasis en que la
profundidad a la cual se depositaron las menas, era el factor más importante en la determinación de la
intensidad química de las soluciones hidrotermales. Se señala que bajo el sistema de Lindgren todos los
yacimientos de altas temperaturas se formaron a grandes profundidades, un defecto que el propio autor
reconoció con posterioridad.
Como señalo Buddington (Noble,1955 citado por Ridge OpCit,1981) muchos yacimientos cuyo contenido
mineralógico sugiere que fueron formados a altas temperaturas deben haber sido emplazados a
profundidades mucho menores, a partir de las evidencias geológicas. Para tales yacimientos, propuso el
término “xenotermal” que se ha utilizado ampliamente en la literatura geológica.
H.A. Schmidt, Ridge Park y MacDiarmid (Ridge, 1981) intentaron modificar la clasificación de
Lindgren llegando al término “xenotermal”; de estas modificaciones la de Ridge hace los mayores
cambios en el concepto de Lindgren, ya que divide a los depósitos hidrotermales en dos categorías
generales:
1.
2.

Los yacimientos formados con una lenta disminución de la temperatura y la presión
Los yacimientos formados con una pérdida rápida de la temperatura y la presión.

En el primer grupo aparecen los términos “hipotermal” y “mesotermal” de Lindgren pero para los
“epitermales”, utiliza dos términos diseñados por L.C.Craton en 1933 (Noble 1955 citado por Ridge
OpCit 1981) Estos términos son “leptotermal” el cual es esencialmente la porción menos intensa de la
categoría mesotermal de Lindgren y el “teletermal” que se aplica a los depósitos formados bajo
condiciones de intensidad química baja, como es el caso de los yacimientos de Pb-Zn tipo Mississippi
Valley.
Allí donde se reconocen gradaciones entre yacimientos formados en condiciones de intensidad moderada
(mesotermal) hacia los de baja intensidad, esta se produce desde los límites mesotermales, pasando por
las mineralizaciones leptotermales hacia los teletermales y no directamente de mesotermal a epitermal.
Por tanto Ridge (1981) considero una práctica mas sana, que fue la de eliminar el concepto epitermal de
la secuencia hidrotermal-mesotermal.

23

�En los tiempos de Lindgren no se conocían los depósitos epitermales posteriomente reconocidos que
transicionaban, hacia abajo, a mineralizaciones de tipo mesotermal; de hecho no se conocía ninguna
gradación hacia abajo a otro tipo de mineralización. En cada uno de aquellos yacimientos epitermales con
gran extensión vertical, como es el caso de Cripple Creek y Comstock Lode en Estados Unidos de mas de
1000 m, las características epitermales se mantenían en toda la profundidad; sin embargo tales
yacimientos arrastraban minerales formados, con casi toda seguridad, en condiciones de temperaturas y
presiones mas bajas que aquellos de la zona mesotermal; por tanto Lindgren encontró justificada la
ubicación de la categoría epitermal por encima de la mesotermal.
Desde que la clasificación de Lindgren fue modificada finalmente por su autor, ha quedado claro que
algunos depósitos epitermales tales como Potosí y Oruro en Bolivia y Tombstone en Arizona, Estados
Unidos, contienen no sólo minerales epitermales sino también series de minerales típicos de los rangos
mesotermales e hipotermales, que a partir de todas las evidencias se han formado cerca de la superficie de
la Tierra, formando un verdadero sistema de procesos meníferos.
De estas series de minerales de altas temperaturas cerca de la superficie, las que se formaron bajo las
condiciones más intensas se corresponden con la clase xenotermal de Buddington; mientras que aquellos
que contienen minerales de rango hipotermal con toda seguridad no se formaron a las grandes
profundidades que Lindgren le asignó.
En algunos depósitos como los ya mencionados, además de Parral y Santa Eulalia en México, Llallagua
en Bolivia y Akenobe en Japón, la mineralización xenotermal está asociada con minerales característicos
de rango mesotermal. Su posición con respecto a la superficie terrestre en el momento de su formación
los ubican en una parte mucho más profunda en el sentido de Lindgren.
Algunos depósitos que contienen mineralizaciones mesotermales cerca de la superficie, no solo fueron
formados bajo condiciones termodinámicas (temperatura, presion, acción de los fluidos
hidrotermales...etc) menos intensas que los depósitos xenotermales con los cuales están asociados, sino
también están agrupados con minerales epitermales menos intensos, por ejemplo, en Oruro, Potosí y
Tombstone. También en yacimientos formados en condiciones termodinámicas intensas se aprecia la
formacion de minerales epitermales como ocurre en Bor en Yugoslavia y Cerro de Pasco en Perú
De lo antes visto y a partir de las evidencias se deduce que la secuencia de categorías de menas profundas
(hipotermal, mesotermal, leptotermal y teletermal) tienen una contraparte cerca de la superficie de la cual
los dos miembros finales son los xenotermales y epitermales; Ridge designó al grupo intermedio con el
término criptotermal. Schmidt, aunque no desarrolló, nuevos términos para la categoría intermedia
cercana a la superficie tuvo la misma idea de las posiciones de los xenotermales y epitermales hasta la
secuencia de yacencia profunda.
Park y MacDiarmid (1964) añadieron los términos teletermal y xenotermal a los tres términos básicos
de Lindgren y sugiere que, teletermal es el término superior del rango hidrotermal yacente
inmediatamente encima del epitermal. Park sitúa a los xenotermales después de los teletermales en su
categorización pero deja en claro que tales depósitos fueron formados bajo condiciones más intensas que
las epitermales y fuera de la secuencia principal de las zonas de intensidad.
Otra modificación de la clasificación de Lindgren fue ejecutada por Ridge y Park quienes eliminaron el
término “pirometasomático” que fue aplicado por Lindgren a los yacimientos formados por emanaciones
ígneas directas de los cuerpos intrusivos. Lindgren (1933) señaló que estos yacimientos se encuentran
fundamentalmente en calizas, dolomitas, y pizarras calcáreas; el término pirometasomático en el sentido
que lo utiliza Lindgren era esencialmente un sinónimo de las deposiciones de altas temperaturas pero en
rocas calcáreas a grandes profundidades.
Sin embargo, desde la introducción de la clasificación de Lindgren los trabajos han demostrado que la
mayoría de los yacimientos encontrados en tales rocas calcáreas, en el contacto ígneo o cerca de él, no
fueron formados por emanaciones derivadas de un cuerpo ígneo, sino que fueron depositados por
soluciones hidrotermales que utilizaron el contacto ígneo/sedimentario como un canal para su transporte y
arrastraron con ellas la mayoría de lo que depositaron en las rocas carbonatadas.

24

�Además algunos depósitos pirometasomáticos se encontraron a distancias apreciables de cualquier
contacto, mostrando con ello que la formación de tales depósitos de alta temperatura no requiere la
influencia inmediata de un contacto ígneo.
Los estudios sobre los yacimientos hidrotermales de alta temperatura, en general, han mostrado también
que las diferencias principales entre la categoría hipotermal y pirometasomático de Lindgren estriban en
el tipo de roca en que se formó el yacimiento. Excepto por el impresionante desarrollo de los minerales
ricos en calcio, el contenido mineral en los dos tipos es casi el mismo; puede haber una variación en
minerales específicos de un tipo a otro, pero hay una pequeña diferencia en las especies minerales
desarrolladas.
A partir de eso se deduce que los fluidos meníferos que formaron a los depósitos hipotermales y
pirometasomáticos fueron los mismos y las diferencias entre ellos fueron provocadas en gran medida por
el tipo de rocas en las cuales ellas emplazaron su carga mineral.
Por esta razón, Ridge eliminó el término pirometasomático en su totalidad y dividió a la categoría
hipotermal en yacimientos hospedados en rocas calcáreas y en rocas no calcáreas respectivamente. La
validez de este cambio fue demostrada posteriormente por el trabajo publicado por G.C.Kennedy
(Ridge, 1981) sobre las relaciones de la presión -volumen - temperatura del agua que muestra que, a la
temperatura y presión a la cual se formaron los yacimientos hipotermales, los fluidos meníferos aunque
se encuentran técnicamente en estado gaseoso (a temperaturas por encima de la crítica del agua) fueron
tan grandemente comprimidos como para alcanzar una densidad suficiente (alrededor de la mitad de la del
agua a 25º) para acarrear iones de minerales meníferos y de ganga en solución verdadera.
Así que la deposición a partir de fluidos meníferos en los rangos de temperatura inmediatamente por
encima de su temperatura crítica no debe esperarse que produzca asociaciones minerales o texturas
minerales apreciablemente diferentes a aquellas desarrolladas en los rangos inmediatamente por debajo de
esa temperatura crítica.
En su clasificación Lindgren no separó la categoría “en magmas por procesos de diferenciación” excepto
para dividirla en yacimientos propiomagmáticos y pegmatitas. Bateman (1954) aportó una subdivisión de
los yacimientos propiomagmáticos en dos categorías: magmáticos tempranos y magmáticos tardíos, lo
cual es un reconocimiento de que algunos yacimientos magmáticos se forman a principio del ciclo de
cristalización y otros en una etapa más tardía.
Ridge (1981) con posterioridad dividió a estas dos categorías utilizando los términos “separación
temprana-solidificación temprana”, “separación temprana-solidificación tardía”, “separación tardíasolidificación tardía”, “solidificación tardía-alteración deutérica” y luego las subdividió. Él incluyó a las
pegmatitas en esta porción de la clasificación, lo cual no hicieron Lindgren y Bateman, debido a la
relación genética directa de todas las pegmatitas de origen magmático a dichos procesos, no importa si
su último lugar de solidificación fue dentro o fuera de la cámara magmática en la cual fueron generadas.
En la misma subcategoría “separación tardía-solidificación tardía”, él incluyo a mezclas inmiscibles de
metales ricas en oxígeno, que son presumiblemente las fuentes madres de Kiruna en Suecia, Allard Lake
en Quebec y Iron Mountain en Missouri que parecen haber sido generadas en los estadios tardíos de la
cristalización de ciertos magmas ricos en Fe o Fe-Ti
La designación de los estadios a los cuales ocurrieron tanto la separación como la solidificación, en lugar
de usar solamente categorías de tiempo general como lo hizo Bateman(1954) hizo posible indicar mas
seguramente la relación de un yacimiento magmático dado, con los procesos genéticos involucrados en la
producción magmática de menas.
La prominencia dada por los Geólogos europeos a los procesos de formación de menas en cuerpos poco
profundos de agua a partir de emanaciones gaseosas de origen volcánico, está ausente de la clasificación
de Lindgren pero fue incluida posteriormente por Ridge en la subcategoria IIE.

25

�CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES DE LINDGREN (MODIFICADA EN
1933 POR SU PROPIO AUTOR)
TIPO

TEMPERATURA
(ºC)

I.Depósitos mecánicamente
concentrados(placeres)
II:Depósitos químicamente
concentrados
0-70
A. En aguas tranquilas
1.
Por interacción de
soluciones(sedimentaci
ón)
a. Reacciones inorgánicas
b. Reacciones orgánicas
2.
Por evaporación de
solventes
3.
Por la introducción de 0-70
emanaciones de fluidos
100-300
ígneos ricos en agua

PRESION (Atm)
Condiciones
superficiales
Difiere dentro
amplios límites
Baja

Baja
Baja.Moderada
&gt;200)

B. En rocas(con o sin
introducción de material
extraño a las rocas afectadas)
1. Por destrucción de las
rocas e intemperismo
(residuales)
2. Por la circulación de
aguas subterráneas
0-100
(supergénicos)
0-100
C. En rocas por el Igual o menor a 500
metamorfismo dinámico y
regional
(con
o
sin
introducción de material
extraño de rocas afectadas)
C. En rocas por soluciones
hidrotermales.
1.Con lenta disminución de
calor y presión
a. Teletermal
50-150
b. Leptotermal
125-250
c. Mesotermal
200-400
d. Hipotermal
i.En
rocas
no 300-600
calcáreas(Hipotermal
del
Lindgren)
ii.En
rocas
calcáreas 300-600
(contacto metamórfico)

PROFUNDIDAD (Pies)

de
Poco profunda (0-600)

Poco profunda (0-600)
Poco profunda-Media
(1- (Baja- &gt;6 000)

Baja

Poco profunda

Baja-Moderada

Poco profunda-Media

Alta-Muy alta

Grande

Baja a moderada (40240)
Moderada (240-800)
Modeada-Alta(4001600)

Poco profunda (500-3
000)
Media(3000-10 000)
Media(5000-20 000)

Alta-Muy alta (800-4 Media-Grande
000)
(4 000-50 000)
Muy alta (800-4 000) Media-Grande
(4 000-50 000)

26

�2.Con pérdida rápida de calor
y presión
50-200
a. Epitermal

Baja-Moderada (40- Poco
profunda
a
240)
media(500-3 000)
Baja-Moderada
Poco profunda a media
(40-280)
(500- 3000)
Baja-Moderada (80- Pocoprofunda a Media
700)
(1 400-4 000)

150-300

b.

Criptotermal

c.

Xenotermal (presiones 300-500
iniciales apreciablemente
mayores que la que
puede producir la presión
litostática)

E. Por emanaciones gaseosas 100-600
ígneas en rocas
F.
En
magmas
por 500-1 500
diferenciación
o
rocas
adyacentes por inyección
1.Separación tempranaSolidificación temprana
a. Diseminaciones
500-1 500
b. Segregación de cristales
c. Segregación de cristales
mas
inyección
de
cristales.

Baja

2.Separación tempranaSolidificación tardía
a. Acumulación de mezclas
de sulfuros inmiscibles 500-1 500
tempranos
b. Acumulación de mezclas
de sulfuros inmiscibles
temprano,mas inyección
de fluidos posterior
3. Separación tardíaSolidificación tardía con o sin
inyección de fluidos

a.
1.

Pegmatitas silicatadas
Simple

2.

Compleja

575 mas o menos

3.

Estériles de cuarzo

200-550

b.

Mezclas
Inmiscibles 100-300
(metal
ricas
en
Oxigeno)
500-1 000
Mezclas
inmiscibles(ricas
en
carbonatos)

c.

27

Muy alta (1000+)

Poco profunda (100600)
Grande (15 000+)

Muy alta(1 000+)

Grande (15 000+)

Muy alta(1 000+)

Grande (15 000+)

Alta-Muy alta (8004000)
Alta-Muy alta (800-4
000)
Alta-Muy alta (800-4
000)
Muy alta(1 200+)

Grande
(1000-50000+)
Grande
(10000-50 000+)
Grande
(10 000-50 000+)
Grande (15 000+)

�4.Formación
Alteración deutérica

500-1 500

Baja-Muy alta
(1-4 000)

Poco
profundaGrande(0-50 000+)

&lt;575

Moderada-Muy alta
(400-4 000)

Media-Grande
(5 000-50 000+)

tardía-

En Europa occidental han habido dos clasificaciones principales de los yacimientos minerales: la de
Schneiderhöhm y la de Niggli.
El esquema de Schneiderhöhm (1941) citado por Guilbert y Park (1986) tiene cuatro subdivisiones
principales:
1.
2.

3.

4.

Yacimientos intrusivos y líquido-magmáticos que se corresponden estrictamente con la porción
magmática de la clasificación de Lindgren, excepto las pegmatitas
Yacimientos neumatolíticos que abarcan a las pegmatitas; tales depóstios, como los concibe
Schneiderhohm, se pueden categorizar como formados por encima de la temperatura crítica de los
fluidos meníferos. Se subdividen en vetas neumatolíticas, vetas neumatolíticas e impregnaciones y
reemplazamientos neumatolíticos de contacto.
Yacimientos hidrotermales que dividió primero, sobre la base de su contenido mineral y después,
por su profundidad de formación utilizando los términos “hipoabisal” y “subvolcánico” utilizando
otros como mesotermal y epitermal en ocasiones como modificadores de los tipos (contenidos) de
asociación mineral. Asi reconocíó las siguientes asociaciones: Au-Ag, pirita-Cu, Pb-Ag-Zn, Ag-CoNi-Bi-U, Sn-Ag-W-Bi, Sb-Hg-As-Se, no sulfurosas y finalmente no-metalícas.
Yacimientos de exhalación que se corresponden generalmente con la categoría IIE de la
clasificación modificada de Lindgren (emanaciones gaseosas)

Schneiderhohn (Guilbert y Park, 1986) clasificó a los yacimientos minerales de acuerdo con:
1.
2.
3.
4.

Naturaleza de los fluidos meníferos
Asociaciones minerales
Diferencias entre deposición profunda y cerca de la superficie
Tipo de deposición, roca encajante o ganga

A diferencia de la clasificación de Lindgren la de Scheneiderhöhn no hace intento alguno para incluir a
yacimientos formados por los procesos superficiales. Quizás la mayor deficiencia de la clasificación de
Schneiderhohm es la suposición de que el contenido mineral de un yacimiento dado proporciona una
clave directa para las condiciones bajo las cuales este se formó.
Las asociaciones de Hg-Sb hasta donde se conoce, siempre se formaron bajo condiciones de bajas
temperaturas y presiones, mientras que las asociaciones de Au-Ag pueden variar desde hipotermales a
leptotermales y desde xenotermales hasta epitermales; así, el uso de la asociación Au-Ag sirve de poco
para la ubicación genética del yacimiento en la escala de intensidad hidrotermal dentro de una
clasificación de los yacimientos minerales.
El uso de términos tales como mesotermal para modificar la designación de una asociación ayuda en el
esclarecimiento de este problema; pero aun este instrumento no se utiliza conscientemente. La
clasificación de Lindgren, por otro lado, permite que cualquier asociación mineral sea incluida en
cualesquiera de sus categorías con la condición única de que los minerales en cuestión se hayan formado
bajo el rango idóneo de temperatura y presión
La clasificación de Paul Niggli de 1941 (Ridge, 1981) es la única de uso frecuente, que hace una
adecuada consideración de la mayoría de las variables que determinan las condiciones y resultados de la
deposición de las menas. Niggli incluye las siguientes variables en su clasificación:
1.
2.
a)
b)

Lugar de origen de las soluciones meníferas (plutónica profunda, plutónica, subvolcánica, volcánica)
Lugar de deposición de los minerales meníferos en relación con:
Profundidad en la corteza terrestre (abisal, hipoabisal, epicortical, subacuática, aereal(subaereal)
Distancia desde el punto de origen en la cámara magmática (intramagmática, perimagmática,
apomagmática, criptomagmática, telemagmática)

28

�c)

Carácter de la roca encajante y los productos de su alteración ( no se señalan debido al gran número
de categorías que serían necesarias)
d) Estado físicoquímico de los fluidos meníferos (ortomagmático, pegmatítico, neumatolítico,
hidrotermal, exhalativo)
e) Temperatura durante el periodo de mineralización principal (alto, medio, bajo o cata-, meso- y epitermal)
CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES DE NIGGLI(Guilbert y Park, 1986)
PLUTÓNICOS O INTRUSIVOS
A. Ortomagmáticos
- Diamantes, Platino-Cromo
- Ti-Fe-Ni-Cu
B. Neumatolítico a pegmatítico
- Metales pesados, tierras alcalinas, P-Ti
- Si-álcalis-F-B-Sn-Mo-W
- Asociación cuarzo-turmalina
D. Hidrotermal
- Fe-Cu-Au-As
- Pb-Ag-Zn
- Ni-Co-As-Ag
- Carbonatos-óxidos, sulfatos, fluoruros
VOLCANICOS O EXTRUSIVOS
- Sn-Ag-Bi
- Metales pesados
- Au-Ag
- Sb-Hg
- Cu nativo
- Depósitos subacuáticos-volcánicos y bioquímicos.
En cada designación de un yacimiento de la clasificación de Niggli se utilizan normalmente cuatro
variables, con el uso adicional de los térmicos cata, meso y epi en la definición de las asociaciones
minerales que son utilizadas, de la misma manera que lo hizo la clasificación de Schneiderhohm.
Así una veta de oro-pirita de alta temperatura puede ser definida como plutónica, hipoabisal,
apomagmática, hidrotermal y catatermal. Como los términos plutónico y apomagmático coinciden en el
concepto lo cual no puede ser determinado por el yacimiento en si, su validez se debe establecer por el
razonamiento geológico a partir del estudio del yacimiento y su alrededor inmediato.
Por lo tanto es evidente que se debe conocer o suponer mucho mas sobre un yacimiento dado para poder
clasificarlo siguiendo las variables del esquema de Niggli, que lo necesario para ser categorizado dentro
del esquema de profundidad (presión confinante) y temperatura de Lindgren.
La clasificación ideal de los yacimientos minerales aun no se ha alcanzado; se debe avanzar mucho más.
La presencia de menas de mas de un rango de intensidad termodinámica en un volumen de roca dado,
como sucede en yacimientos famosos como Butte, Noranda y Oruro, sugiere con mucha fuerza que otros
factores además de la profundidad tienen una gran responsabilidad en el rango de intensidad de la
mineralización localizada en un yacimiento dado.
La temperatura y la presión confinante de los fluidos meníferos son aun de mayor importancia que lo que
es la profundidad; pero quizás mas importante aun que esto son el pH y la velocidad de variación del pH
de las soluciones hidrotermales, la presión de oxígeno, la concentración de iones de oxígeno y de
hidroxilo de los fundidos metálicos y silíceos generadores de menas y el potencial redox.
Ninguno de estos últimos cuatro factores se habían considerado en las clasificaciones actuales o lo que es
más importante, se han sugerido métodos (mucho menos se han desarrollado) que permitan la
determinación de estas propiedades de los fluidos meníferos a partir de los yacimientos minerales.

29

�La clasificación sería mejorada solamente en la misma medida en que los estudios de campo y de
laboratorio aportaron nuevos datos para hacer avanzar las teorías sobre la formación de las menas,
mismas que definían variables que se podían incorporar en el esquema de clasificación.
Mientras tanto, durante toda esta primera mitad del siglo XX en la desaparecida Unión Soviética comenzó
a desarrollarse una impresionante escuela de pensamiento geológico donde se destacan entre otros los
siguientes aportes: ( Volfson, 1969; Smirnov V.I, 1982):
1.

2.
3.
4.

5.
6.

7.

8.

Los estudios metalogénicos se separan como una parte independiente de la ciencia de los yacimientos
minerales y comienza el estudio detallado de la estructura de los campos meníferos de los
yacimientos endógneos por Koroliov A. y Kreiter V. M entre otros. Koroliov A.V demuestra el
papel principal que desempeñan las estructuras disyuntivas en la manifestacion de la zonación
regional de las regiones y provincias meníferas. Smirnov S. S., Sherbakov D. I y Bilibin Yu. A.
realizan importantes aportes a los estudios metalogénicos regionales haciendo énfasis en el vínculo
histórico-natural de los yacimientos minerales con las regiones geológicas donde se encuentran.
Betejtin A.G inicia los estudios sobre la influencia de los regímenes de oxígeno y azufre en los
procesos de formación de las menas y en la inter-relacion de los minerales en la menas
Zavaritski hace la crítica los trabajos de Vogt y Niggli, presenta una nueva teoría sobre los sistemas
binarios y ternarios asi como propone que las pegmatitas son formaciones entre las rocas magmáticas
y los yacimientos hidrotermales.
Se desarrollan intensas investigaciones sobre los procesos de formación de las menas: se acentúa el
estudio de la deposición de la mineralización en la etapa magmática en especial en la
histeromagmática y las separación de las menas de Cu-Ni por el proceso de licuación. El estudio de
las texturas y estructuras de las cromitas demuestra la dependencia de su composición con la de las
rocas encajantes y que el contenido de Cr dependende de la relación aluminio/calcio y metales
alcalinos
Fersman separa a las pegmatitas graníticas en dos grupos: de la “linea pura” y de la “linea cruzada”.
A partir de investigaciones mineralógicas-geoquímicas detalladas, Vlasov K. A. presenta una nueva
clasificación con cuatro clases de pegmatitas graníticas basado en sus rasgos texturo-estructurales.
Pilipenko P.P destaca que los skarn meníferos se pueden dividir en secos e hidratados asi como la
ubicación del proceso de mineralización dentro del proceso general de formación de los skarn;
Korzhinsky D. S desarrolla su famosa "teoría del metasomatismo" donde se indica que el proceso se
produce tanto debido a la difusion como a la infiltracion de componentes y por medio del analisis
detallado de los potenciales termodinámicos de los sistemas físico-químicos, pudo elaborar la ley de
los volúmenes constantes durante el metasomatismo; en relación con el proceso de bimetasomatismo
destaca el surgimiento de la zonación metasomática.
Smirnov S.S hace la crítica a la teoría de la zonación horizontal y vertical de la mineralización o
teoría batolítica de Emmons y propone la teoria de las pulsaciones. Betejtin mediante estudios sobre
las soluciones hidrotermales indica que todos los yacimientos de esta clase se pueden dividir en tres
grupos en dependencia de la claridad que exista entre la génesis de las rocas madres y la
mineralización hidrotermal lo que facilitaria la ulterior clasificacion de estos yacimientos atendiendo
a criterios geológicos.
Se desarrollan los trabajos de Strajov sobre los yacimientos sedimentarios en general y los de
Betejtin sobre los de Mn en particular y tienen un valor especial los de Ginzburg I. I que le
permiten la clasificación geoquímica de las cortezas de intemperismo y en especial de las cortezas de
lateritas niquelíferas.

La segunda mitad del siglo XX se vio matizada por la profundización de las ideas de la primera mitad del
siglo apoyándose en los avances de la ciencia y la técnica y en especial del potencial de resolución y
precisión de los métodos analíticos, los avances en la termodinámica y la simulación por computadora de
los procesos de formación de las menas de todo tipo, asi como de las amplias investigaciones aplicando
complejos racionales de métodos geoquímicos y geofísicos de explororación que permitieron obtener una
enorme cantidad de datos.
A este avance se sumaron los desarrollos de la imagenología geológica área y espacial para los estudios
metalogénicos regionales y la detección de las áreras de prospección y exploración mas favorables y el
procesamiento de la enorme cantidad de datos con mayor y precisión utilizando las técnicas de la
computación. Aunque sin lugar a dudas lo mas resaltante de todo es la introducción de las concepciones

30

�de la tectonica de placas como un instrumento para explicar las regularidades en la distribución espacial
de los yacimientos minerales primero y despues sus mecanismos de formación.
Los estudios de las inclusiones fluidas y de los isótopos permitieron revelar muchas de las características
de las soluciones hidrotermales y por lo tanto tener una representación mas clara de este complejo
proceso de mineralización. En tal sentido se ha demostrado (Guilbert y Park, OpCit 1986) que la mayoría
de los fluidos hidrotermales están constituidos de hecho por salmueras en lugar de agua pura y los
estudios teóricos han mostrado que los metales son transportados como iones complejos de cloro o de
azufre.
Quedó bien establecido que los yacimientos minerales son un producto de los complicadísimos y variados
procesos que se producen en la corteza terrestre y que por tanto no es posible su estudio desvinculando
sus características de las que existen en el medio donde se encuentren.
En un trabajo fundamental Ridge (1970) presenta la evolucion del pensamiento sobre la génesis de los
yacimientos minerales en los Estados Unidos desde el 1933 hasta el 1967 y alli se afirma que la gran
conclusión final de este periodo es que una teoría geológica y químicamente confiable para la génesis de
los yacimientos minerales se podría construir en torno al concepto de concentración de elementos
meníferos en un fluido menífero generado magmáticamente y en torno a aquellos procesos superficiales
que pueden actuar para concentrar a los materiales económicamente valiosos desde las rocas de cualquier
origen que estén expuestas sobre la superficie terrestre.
Como ideas específicas nos indica:
1.
2.

3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Algunos yacimientos minerales se formaron dentro de las cámaras magmáticas totalmente y por
procesos magmáticos
Algunos yacimientos minerales se concentraron al menos en parte por la segregación de mezclas
ricas en sulfuros dentro de las cámaras magmáticas, pero estas mezclas a menudo son expulsadas de
su foco de desarrollo hacia las rocas circundantes donde cristalizan finalmente. El material fundido
tenía una baja cantidad de agua.
Se destaca el papel que desempeña el fenómeno de la difusion sólida en el proceso de formación de
yacimientos a partir de mezclas con contenidos diferentes de agua.
Se produce un conseso casi universal de que muchos yacimientos minerales se formaron a partir de
soluciones ricas en agua en las cuales los elementos metálicos se transportaron en complejos con
ciertos aniones.
Se acepta de manera general que esas soluciones independientemente del ión o los iones que foman
el complejo son salmueras cloruradas fuertes.
Mientras menor es la temperatura a la cual se ha formado un cuerpo mineral a partir de estas
salmueras ricas en cloruros, menos aceptación se tiene de que ellas puedan tener origen magmático
Se desarrolla un consenso general de que muchos yacimientos de sulfuros masivos estratificados se
formaron singenéticamente con los sedimentos y vulcanitas encajantes
La mayoría de los yacimientos metálicos de mineralogía simple, principalmente los carbonatos o las
pizarras, se depositaron singenéticamente o diagenéticamente.
Se aprecia una reconocimiento bastante generalizado de que las bacterias bajo condiciones
anaerobias son capaces de producir cantidades apreciables de SH2

En esta segunda mitad del siglo XX se conocieron algunas clasificaciones importantes como las de A. M.
Bateman V. I. Smirnov entre otras, donde aun no están vinculados los tipos de yacimientos con los
ambientes litológicos y tectónicos resultantes de la tectónica de placas lo cual ocurrió a finales de la
década de 1970.
Una de las clasificaciones que mas se ha utilizado en el continente americano es la elaborada por
A.M.Bateman en 1950 y que se organizó sobre las bases de los controles estructurales de las menas con
grupos separados de yacimientos que están presentes en fallas, pliegues, a lo largo de contactos ígneos,
como diseminaciones, etc. Tiene la desventaja de que un yacimiento de un mismo tipo genético puede
estar en mas de una de las circunstancias que describe Bateman en su clasificación que, además, se
fundamenta en los principios generales de las ideas de Lindgren.

31

�CLASIFICACION DE A.M.BATEMAN (Bateman, 1954)
PROCESO
TIPO DE YACIMIENTO
Concentración magmática
I.
Magmáticos primarios:
A. Cristalización diseminada
B. Segregación
C. Inyección
II.
Magmáticos posteriores:
A. Separación de líquido residual
B. Inyección de líquido residual
Sublimación
Sublimados
Metasomatismo de contacto
Metasomático de contacto
Procesos hidrotermales
A. Relleno de Cavidades

B. Reemplazamiento

Sedimentación (salvo evaporación)
Evaporación

Concentración residual y mecánica
A. Concentración residual
B. Concentración mecánica

Oxidación
superficial
supergénico
Metamorfismo

y

Relleno de cavidades(deposición en espacios
abiertos:
A. Filones de fisura
B. Depóstios en zonas de cizalladura
C. Criaderos o bonanzas
D. Filones escalonados
E. Crestas de repliegue
F. Rellenos en fisura de tensión
G. Rellenos de brechas
a) Volcánicos
b) Tectónicos
c) Colapsados
H. Rellenos en cavidades de solución:
a) Cavernas y canales
b) Filones de incisión
I. Relleno de espacios porosos
J. Rellenos vesiculares
Reemplazamiento:
A. Masivo
B. Filones de Fisura
C. Diseminado
Sedimentarios
Evaporitas:
A. Marinas
B. Lacustres
C. Aguas subterráneas
Depósitos residuales
Placeres
A. Aluviales
B. De playa
C. Eluviales
D. Eólicos
enriquecimiento Sulfuros supergénicos
A. Metamorfizados
B. Metamórficos

Un interesante ejercicio realizaron Guilbert y Park en 1985 al proponer una clasificación basada en
modificaciones a la de Lingren de 1933 y que tomaba en consideración los avances alcanzados hasta esa
fecha en la tipologia de los yacimientos minerales.
Una de las clasificaciones que mas impacto tuvo en la desaparecida Unión Soviética y fue motivo de
evaluacion y análisis en otras partes del mundo es la de V.I.Smirnov. En ella se mantiene el criterio
expresado por el geólogo ruso V. Obruchev en 1928 cuando señaló: “ el sistema de clasificación que yo

32

�he adoptado se basa en el principio, también aceptado por otros autores, de que los procesos de formación
de menas están estrechamente relacionados con los procesos de formación de rocas”
Smirnov V. I adopta la concepción genética para el ordenamiento de los yacimientos en series, grupos,
clases y sub-clases e introduce un concepto que se relaciona con el pensamiento de Obruchev antes
indicado de vinculo genético-espacial entre las rocas y las menas cuando señala que, las clases y
subclases se pueden dividir en formaciones minerales.
Al respecto Siniakov (1987) establece el concepto de "formaciones meníferas" que se asocian a cada uno
de los grupos de yacimientos en la clasificación de Smirnov V.I aunque tambien el autor identifica las
formaciones meníferas con sus yacimientos asociados.
Esta clasificación enfoca el surgimiento de los yacimientos minerales en un proceso de evolución de la
corteza terrestre sobre la base del esquema clásico del ciclo tectonomagmático geosinclinal-plataforma
aunque mas elaborado, pues reconoce la existencia de dos tipos de geosinclinales uno basaltoide y otro
granitoide con tres estadios de desarrollo respectivamente: inicial , medio y tardío a los cuales se asocian
procesos magmáticos, intensidad de formación de menas, grupos genéticos de yacimientos y composición
mineral específicos para cada uno de ellos.
CLASIFICACION GENETICA DE V. I. SMIRNOV (Smirnov, 1982)
SERIE
Endógena

GRUPO
Magmático

CLASE
SUBCLASE
Licuación
Magmática temprana
Magmática tardía
Simple
Recristalizada
Metasomáticas
Magmática
Metasomática
Combinada
Cálcico
Magnesial
Silicatado
Albitítita
Greissen
Plutogénica
Vulcanogénica
Amagmatógena
(teletermal
y
estratiforme)
Metasomática
Vulcanógenasedimentaria
Combinada
Residual
Infriltración
Eluvial
Diluvial
Proluvial
De lengua de tierra
Aluvial
De cauce
De valle
De delta
De terraza
Lacustre
Lateral
Marina
Oceánica
Morrenas
Glacial
Fluvioglacial

Pegmatítico
Carbonatítico
Skarn
Albititico/Greissenítio
Hidrotermal

Pirítico

Exógena

Meteorización
Placer

33

�Sedimentario

Metamorfogénica

Mecánica
Química
Bioquímica
Vulcanógena
Metamorfismo
regional
Metamorfismo
contacto

Metamorfizada

de

Metamórfico
Hasta el año 1968 en que se comienzan a presentar nuevas orientaciones en las clasificaciones de los
yacimientos la escuela soviética trabajó en las siguientes direcciones:
1.
2.

3.
4.
5.

6.

7.

Nikolaev V.A., Ostovski I. A., Vinogradov A. P. y otros investigadores mas desarrollan
investigaciones fundamentales sobre los sistemas físico-químicos de formación de las menas
Basados en los planteamientos teóricos de Vernadsky V. I. y Fedorov E.S. se desarrolan amplias
investigaciones mineralógicas y cristoloquímicas orientadas a esclarecer la interrelación de los
minerales surgidos en diferentes condiciones y sus propiedades ópticas, composición química y
propiedades físicas asi como la morfología de los cristales generados en diferentes condiciones
geológicas.
Nikitin V.D. expone su teoría de la formación de las pegmatitas por los procesos de recristalización y
reelaboración en estado sólido de las rocas magmáticas y metamórficas bajo la influencia de
soluciones postmagmáticas
Zharikov V. A. continuó sus trabajos sobre los yacimientos de skarn y separa a los magnesiales en
dos categorías: magmáticos y postmagmáticos
Son muy amplias las investigaciones sobre los yacimientos hidrotermales donde se destacan los tipos
greisseníticos y albitíticos como formaciones de altas temperaturas, sobre la relación de la
mineralización de baja temperatura con las formaciones efusivas e intrusivas y se establecen los
vínculos genéticos y paragenéticos de la mineralización con sus rocas encajantes.
Betejtin A.G y sus discípulos prestan atención a las paragénisis minerales de los yacimientos
hidrotermales fundamentalmente; Vajromeev S.A precisa la clasificacion de Tatarinov P. M y con
Smirnov V. I presentan sus clasificaciones de los yacimientos hidrotermales; Ovchivnikov L. N
dedica sus estudios a la separación de los componentes volátiles desde el foco magmático
Se profundizó el estudio sobre la geología de metales específicos y se brindó la clasificación de los
yacimientos de los principales metales fundamentándose en principios geológicos y parcialmente
físico-químicos destacándose las condiciones de formación y las regularidades de la distribución de
estos yacimientos en diferentes situaciones geológicas.

Skinner y Sims en la introducción al volumen de Economic Geology dedicado al 75º Aniversario de esta
importante publicación (Ehle et al, 1981) reflejan la tendencia del desarrollo de las investigaciones sobre
la teoría de la formación de menas en el periodo entre 1955-1980 el cual podemos resumirlo de la
siguiente manera:
1.

2.

3.
4.

El incremento en el uso de los laboratorios en los cuales el quimismo de los tipos de rocas, de las
alteraciones de las rocas encajantes y de las asociaciones meníferas se puede ser simular y estudiar en
condiciones controladas, permitió avanzar nuevas y novedosas teorías sobre las condiciones físicas y
químicas bajo las cuales se formaron los yacimientos minerales.
Creció la data de la geoquímica experimental. Los experimentos eran limitados pero a través de
cálculos termodinámicos fue posible cuantificar y calcular las condiciones de formación que no
pudieron simularse en el laboratorio o directamente medidas a partir de la información conservada en
la mena y la ganga. Como se pronosticó entonces, esta fue una de las direcciones de mas rápido
avance a finales del siglo XX
Con el refinamiento de los espectrómetros de masa se pudo realizar investigaciones sistemáticas del
fraccionamiento isotópico, especialmente los isótopos estables de H, C, O, y S.
Se pudo comprobar el quimismo de los fluidos que transporta a los componentes meníferos, debido a
que sus características isotópicas dan la oportunidad de identificar las fuentes de los materiales.

34

�5.

6.

La enorme demanda de recursos minerales condujo en este periodo a un programa mundial sin
precedente de exploración de yacimientos y como resultado de ello, se revelaron clases de
yacimientos que no se conocían en el año 1955 como es el caso de los yacimientos de cobre
porfídico
Con un tamaño de la muestra mucho mayor y con una comprensión mucho mas profunda de los
ambientes tectónicos que se generan como consecuencia de la tectonica de placas se señaló la
evidencia de que ciertos tipos de yacimientos se encuentran en ambientes tectónicos específicos

2.5. Las clasificaciones fundamentadas en la teoría de las placas.
Todos estos aspectos condujeron a que a partir de 1968 se desarrollara una tendencia, que permanece
hasta el presente, con los lógicos refinamientos, de asignar tipos de yacimientos a ambientes tectónicos
específicos. Como lo señalan Guilbert y Park (1986) algunas clasificaciones fueron propuestas por Guild,
1971; Mitchell y Garson en 1972; Guilbert en 1981 y Sawkins en 1984. Otras han considerado partes
individuales del problema como Sillitoe en 1972, Sawkins en 1972, Solomon y Griffith en 1974.
En una obra pionera en este campo Mitchell (1981) presenta una visión sobre la evolución del
pensamiento geológico sobre la formación de los yacimientos minerales y la tectónica de placas en el
periodo 1967-1980. Indica que al igual que ocurrió en el caso de la hipótesis geosinclnal, aunque en una
escala menor, al principio no se hicieron intentos de relacionar la formación de los yacimientos minerales
con los ambientes tectónicos con independencia de los éxitos obvios de la hipótesis en la explicación de la
formación de las asociaciones y sucesiones de rocas.
Mitchell (1981) propone una clasificación de los ambientes tectóncios
yacimientos minerales. Asi reconoce:
1.
2.
3.
4.
5.
6.

a los que se asocian los

Depósitos formados en focos calientes continentales
Depóstiso formados sobre márgenes continentales pasivas y en cuencas interiores
Depósitos formados en ambientes oceánicos
Depósitos asociados a ambientes de subducción
Depósitos asociados a ambientes de colisión
Fallas tranformantes y lineamientos en la corteza continetal.

Dentro de cada uno de estos ambientes se distinguen zonas o sub-ambientes específicos.
En el comienzo de la década de los años 1970 los primeros intentos fueron realizados por Sillitoe (1970),
Guild (1971), Pereira y Dizon (1971) y Snelgrove (1971).
El número de artículos en este tiempo fue limitado hasta 1972 en que creció rapidamente quedando
reflejados en ellos fundamentalmente los temas relacionados con los yacimientos de cobre porfídico y por
lo tanto la problemática de los ambientes de arcos magmáticos relacionados con la subducción.
El próximo tipo de yacimiento que se intentó explicar en este sentido fueron los VMS. El reconocimiento
de muchos tipos de yacimientos de sulfuros masivos como estratiformes y singenéticos, con el
consecuente enfasis en su posición estratigráfica y la similitud en edad con las rocas encajantes,
facilitaron en gran medida la interpretación del ambiente de formación de las menas junto a sus rocas
encajantes en término de ambiente tectónico.
A partir de 1972, conluye Mitchell, los tipos y cantidad de yacimientos relacionados con los ambientes
tectónicos se incrementaron rápidamente, en especial, en los yacimientos relacionados con arcos
magmáticos y en menor medida con los ambientes de las elevaciones oceánicas.
Ph. Guild en su obra “Metallogenetische und geochemische Provinzen” de 1974 realizó la siguiente
propuesta de relación entre los tipos de yacimientos minerales con las placas litosféricas: (Mitchell, 1981)

35

�Yacimientos formados
Tipos y posibles ejemplos
En o cerca de las La orientación de los yacimientos, distritos y provincias tiende a ser
márgenes de las placas paralela al margen
a) acrecionales(divergentes)
- Fangos del Mar Rojo. Análogos antiguos (?
1.

b) transformante
c)

cosumo
(convergente)

2.

Dentro de las placas

a)

en partes oceánicas

-

Ciertas menas (sulfuros masivos) pirítico cupríferas, Chipre (?)
Cr podiforme (pueden ser arrastradas a través del océano e
incorporadas en arcos de islas o margen continental
- Cr podiforme, Guatemala (?)
- Cu y Mn, Boleo, Baja California
- Principalmente de tipo continente/océano o arco de isla/océano;
yacimientos formados a distancias variables sobre el lado oceánico
opuesto, placa descendente
- Cr podiforme, Alaska
- FeS2-Cu-Zn-Pb en forma de sulfuros masivos estratificados, New
Brunswick, Japón(menas tipo Kuroko), California, Columbia
Británica
- Mn de tipo vulcanogénico asociado con sedimentos marinos, Cuba,
California, Japón
- Skarn de magnetita-calcopirita, Puerto Rico, Española, Cuba, México,
California, Columbia Británica, Alaska
- Pórfido de Cu-Mo, Puerto Rico, Panamá, SW de USA, Columbia
Británica, Islas Filipinas, Bougainville
- Ag-Pb-Zn, México; W de USA, Canada
- Au, Mother Lode, California; Faja Juneau, Alaska
- Bonanza Au-Ag; W de USA, W, Sn, Hg Sb; W y S de América
Los yacimientos tienden a ser equidimensionales, la distribución de los
distritos y provincias está menos orientada (puede ser a lo largo de
lineamientos transversales)
-

b) en
márgenes
continentales de tipo Atlántico
c) en partes continentales
-

Nódulos de Mn-Fe (Cu, Ni, Co)
Sedimentos de Mn-Fe en pequeñas cuencas oceánicas con abundante
contribución volcánica (?)
Evaporitas en cuencas oceánicas pequeñas o re-abiertas
Arenas negras, Ti, Zr, magnetita, etc
Fosforitas sobre la plataforma
Conglomerados deAu(U), Wittwatersrand
Formación de Fe tipo Clinton y Mesabi
Evaporitas, Cuenca Michigan, Cuenca Pérmica; sales, potasio, yeso,
azufre
Cu en Red Beds; Kupferschiefer y Katanga Cu-Co
U, yacimientos de U-V, Meseta de Colorado
Fe-Ti-(V) en macizos anortosíticos, Canadá, USA
Cr estratiforme, Fe-Ti-V, Cu-Ni-Pt, Complejo Bushveld
Yacimientos asociados a carbonatitas de Nb, V, P, Tierras Raras, Cu,
F
Kimberlitas, diamantes
Fe(P) tipo Kiruna, SE de Missouri
Yacimientos tipo Valle de Mississippi,Pb-Zn-Ba-F
(Cu,Ni,Co)

36

�Después de conocer uno de los primeros esquemas de asociación de los yacimientos minerales a las
placas litosféricas, Guilbert y Park (1986) presentan su esquema para relacionar los tipos de
yacimientos minerales a ambientes tectónicos y para determinar la distribución de aquellos ambientes
tectóncios en el espacio y el tiempo, en las masas continentales, en terrenos sospechosos en la corteza
oceánica y en la corteza continental
CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES SOBRE LA BASE DE LA
TECTONICA DE PLACAS Y LA LITOTECTONICA (Guilbert y Park, 1986)
I YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS A CRESTAS CENTROOCEÁNICAS Y PISO
OCEÁNICO/FORMACIÓN DE CORTEZA OCEÁNICA
A. Plutonica-Corteza oceánica Capa 3
1. Intrusiones máficas estratificadas, cromita
2. Peridotita alpina, cromita
3. Placeres de cromita-platinoides
B. Volcánica- Corteza oceánica Capas 1 y 2, hidrotermal-próximos o cercanos
1. Sulfuros masivos tipo Chipre
C. Volcánica-Corteza oceánica Capa 1, hidrotermal-distante o alejados
1. Nódulos de Mn-Cu-Ni-Co
D. Ruptura del mar-Corteza oceánica Capas 32 y 3 con actividad supergénica
1. Lateritas niquelíferas
II.
A.
1.
2.
3.
4.
a)
B.
1.
a)
b)
c)
d)
2.
a)
3.
a)
b)
c)
d)
4.
a)
b)
5.
a)
C.
1.
a)
b)
c)
2.
a)
b)
c)
d)

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON MÁRGENES QUE SE CONSUMEN
EN ZONAS DE SUBDUCCIÓN
Obducción
Peridotitas alpinas
Peridotitas alpinas con laterización, Ni
Melange franciscana, Hg-serpentina-Au
Ofiolitas, sulfuros masivos
Cu-Zn, tipo Chipre
Oceano/océano, arcos de islas, eugeosinclinales
Sulfuros masivos próximos o cercanos
Cu-Zn-Ag
Cu-Ni
Sb
Hg
Oxidos próximos o cercanos
Formación de Fe, tipo Algoma
Oxidos y sulfuros distantes o alejados
Au
Formación de Fe bandeado con Au
Formación de Fe tipo Algoma
Pb-Zn
Pórfido de Cu-Mo-Au
Cu-Mo
Cu-Au
Plutónico-ultramáfico
Asbestos
Océano/Continente, fosa/arco, orógenos cordilleranos
Fe magmático (serie magnetita, tipo I, buzamiento abrupto)
Magnetita plutónica
Magnetita volcánica, hematita
Metamorfitas ígneas, magnetita
Pórfido de Cu-Mo(serie de magnetita, tipo I, buzamiento abrupto)
Cu
Cu-Mo
Mo
Cu-Au

37

�3.
a)
b)
c)
d)
4.
a)
b)
c)
5.
a)
b)
6.
a)
b)
7.
a)
8.
9.
10.
a)
b)
c)
11.
a)
b)
12.
a)
b)
D.
1.
2.
3.
a)
b)
c)
4.

Skarn
Pórfido cuprífero de contacto, Cu, Zn-Pb, Mo
Skarn hidrotermal
W
Skarn de Fe y hornfelsas
Vetas cordilleranas
Cu-Fe-As-S (serie de magnetita, tipo I, buzamiento abrupto)
Pb-Zn-Ag ( tipo I-S, buzamiento suave)
Au(?)
Pórfido de Sn-W (serie de ilmentita, tipo I, buzamiento suave)
Pórfidos de Sn-W
Riolitas estanníferas
Granitos de Sn-W (serie de ilmenita, tipo S, buzamiento suave -?-)
Granitos estanníferos
Granitos con W-Mo-Sn-Be-U
Complejos de núcleos metamórficos (granitos tipo S)
W, U (?)
Pegmatitas graníticas zonadas complejas (granitos tipo S ?)
Pegmatitas de Tierras Raras (lantánidos)
Granitos uraniníferos
Graníticos
Pegmatíticos
Migmatíticos
Rocas industriales
Granitos
Sienitas
Evaporitas lacustres
Cuencas tectónicas de alto nivel
Cadenas de lagos
Oceano/Continente-Extensión
Pórfido cuprífero, afinidad soda-álcalis
Molibdeno tipo Climax (tipo A, escamas abruptas, rifting)
Asociación epitermal-ignimbrita
Ag-Au
Hg-U
Sb
“Bulk silver”, sedimentos de lagos de caldera

III.

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON CUENCAS DE RETROARCO
ENSIALICAS-ENSIMATICAS
A. Tendencias volcánicas-muro o pared exterior (lado del arco)
1. Pb-Zn-Cu
2. Pb-Zn
B. Tendencias sedimentarias-muro o pared interior (lado del continente)
1. Pb-Zn en pizarras negras (“black shale hosted”)
IV.
A.
1.
a)
b)
c)
2.

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON CRATONES
Geosinclinal, miogeosinclinal, plataforma continental
Rocas industriales
Calizas
Areniscas
Pizarras
Formaciones ferruginosas tipo Lago Superior

38

�B.
1.
2.
3.
a)
b)
c)
d)
4.
a)
b)
5.
C.
1.
a)
b)
2.
a)
b)
3.
a)
b)
c)
4.
a)
b)
5.
a)
b)
c)
d)
e)
f)
6.
a)
b)
c)

Margen litoral
Sedimentos de metales base, Cu-Co-U
Hidrocarburos, petróleo, carbón
Placeres fluviales
Au
U
Diamantes
Ti, elementos de las Tierras Raras
Placeres marinos
Ti, Tierras Raras
Diamantes
Fosfatos
Epicontinental
Adyacente a las cuencas sedimentarias
Yacimientos tipo Valle de Mississippi
Estratificados tipo Irish
Relacionados con discordancias
U
Cu-U
Relacionados con la superficie - U en los estados occidentales de USA
Sales
Rool-front
Humatos (pigmentos minerales)
Removilización de la solución
Au
Co-Ag-Ni-As
Arcillas residuales o transportadas, suelos, materia orgánica
Suelos
Lateritas, Al-Fe
Arcillas, fire, ball, y flint
Caolines
Subarcillas
Carbón
Placeres, fluviales, lacustres, residuales
Au-cromita-Pt
Cromita-Pt
Au-U

V.
A.
1.
a)
2.
a)
b)
c)
3.
a)
4.
a)
b)
c)
5.
a)
b)
c)
6.
a)

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON EL RIFTING CRATONICO
Arqueamiento pre-rift, rifting temprano
Kimberlitas
Diamantes
Carbonatitas
Elementos de las Tierras Raras
Fosfato-Ti-Cu
Fosfato-Ti-Nb
Intrusivos alcalinos
Sienitas
Anortositas
Magnetita
Ti
V
Intrusiones máficas estratificadas
Magnetita-V
Cromita-Platinoides
Cu-Ni
Mo-Silice
Mo

39

�B.
1.
a)
b)
C.
1.
2.
3.
D.
E.
1.

Rifting
Vulcanismo alcalino y lagos
Trona-dawsonita
Carbonatitas
Golfos proto-oceánicos-aulacógenos
Cu-Zn-Mn-Fe-Pb-Ba
Cu-Zn-Ag
Evaporitas, K-Na-Mg-Cloruros
Océanos estrechos poco profundos
Océanos abiertos
Nódulos de Mn-Cu-Co-Ni

Sawkins en su trabajo “Metal Deposits in relation to plate tectonics” (Sawkins,1990) que fue uno de
los precursores en la década de los años 70 del siglo XX en la escritura de artículos que explicaron la
distribucion de los yacimientos en la corteza bajo la óptica de la tectónica de placas, señaló que existía
aun una profunda controversia con respecto a la génesis de muchos yacimientos y que ello influía en el
grado en que ellos podían relacionarse claramente con los ambientes tectónicos en los cuales se
encontraban.
Indicó algo que es fundamental en este contexto: " no tengo dudas de que la aplicación de los conceptos
de la tectónica de plan pueden revelar nuevos yacimientos de carácter global. La principal herramienta a
disposición de los Geólogos de exploración es la analogía con respecto a otros yacimientos y sus
escenarios tectónicos, p.e., ciertos titos tipos de yacimientos metálicos están presentes en asociación con
ciertos tipos de rocas"
Y continua señalando Sawkins: "La importancia de la tectónica de placas es simplemente que sus
interacciones generan varios tipos de asociaciones litológicos y asi tales conceptos precisan
considerablemnte nuestras percepciones e interpretaciones de los terrenos geológicos. Por tanto puede
ayudar a los Geólogos exploradores a la evaluación de varias secuencias litológicas y los tipos de
yacimientos metálicos que pueden haber sido generados en ellos"
(La traducción es libre y de absoluta responsabilidad del autor)
Este razonamiento mantiene todo su valor y lucidez científica en la actualidad. Con posterioridad y en los
finales del siglo XX se aceleraron y profundizaron considerablemente los estudios sobre la génesis de los
yacimientos minerales debido a las razones ya señaladas: el estudio de las inclusiones fluidas, los isótopos
estables y varias técnicas experimentales que han ampliado nuestra visión sobre los aspectos químicos e
hidrodinámicos de la formación de las menas. Estos avances, indica Sawkins finalmente, nos han
permitido la elaboración de modelos conceptuales mas reales de varios tipos de sistemas generadores de
menas.
En la década de los años 1980 y principios de los 1990 se inició la era de los Modelos de Yacimientos
Minerales como la expresión de avanzada en la sistematización del conocimiento sobre los yacimientos
minerales y se convirtieron en una ayuda inapreciable para los Geólogos que se dedicaron a la
exploración y la explotación de los yacimientos minerales, pero aun eran de utilidad mas limitada para los
trabajos de prospección y descubrimiento de nuevos yacimientos minerales.
Presento a continuación la propuesta de Sawkins de los principales ambientes tectónicos de la corteza
terrestre y sus yacimientos asociados.

40

�I.

AMBIENTES DE BORDES DE PLACAS CONVERGENTES

A. ARCOS PRINCIPALES QUE SON ZONAS BIEN DEFINIDAS, DE ACTIVIDAD
VOLCANICA Y PLUTÓNICA, RELATIVAMENTE ESTRECHAS, QUE SE
DESARROLLAN ENCIMA DE ZONAS DE SUBDUCCIÓN CON BUZAMIENTO MEDIO O
ABRUPTO.
ESTOS
ELEMENTOS
METALOGÉNICOS
IMPORTANTES
SE
CARACTERIZAN POR LA FORMACIÓN DE YACIMIENTOS DE Cu., Fe, Mo, Au y Ag
QUE PRESENTAN UNA ESTRECHA RELACIÓN GENÉTICA-ESPACIAL CON EL
MAGMATISMO CALCO-ALCALINO
1. Grandes yacimientos de Cu porfídico con menas diseminadas de bajos contenidos; en los ambientes
de arcos de islas están asociados a dioritas y cuarzodioritas calco-alcalinas mientras que en los
ambientes de márgenes continentales, las intrusiones son de granodioritas y cuarzo-monzonitas: El
Salvador,Chile; Panguna, Bougainville,Papua-Nueva Guinea
2. Tubos de brechas cupríferas en Chile, norte de Méxicoy el SW de USA, Perú y norte de Australia
3. Yacimientos de skarn desarrollados en márgenes continentales y arcos de islas fundamentalmente
donde las intrusiones se encuentran con rocas encajantes ricas en carbonatos, p.e. batolitos de la
Sierra Nevada en USA, Acochi, Sonora y terrenos menores erosionados en Japón, Filipinas,
Indonesia e Irán Se desarrollan preferentemente en los ambientes de arcos interiores donde las rocas
carbonatadas encajantes están mas distribuidas. Los skarn magnetíticos tipo cálcico se asocian con
los ambientes de arcos, mientras que los magnesiales lo hacen con los arcos cordilleranos y sus
márgenes interiores, Pine Creek, USA, Sangdong, Corea del sur, King Island en Tasmania.
4. Yacimientos epitermales epigenéticos de tipo filoneano, formados a poca profundidad, menor a 1 km,
en la corteza terrestre (Au-Cu-Ag y Ag en Chile; Cu y Au-cuarzo en Perú; metales básicos y
preciosos en Ecuador y Colombia, metales preciosos en Centroamérica y Sierra Madre Occidental de
México; Columbia Británica y Yukón en Canadá; arcos de islas del Pacífico occidental e Indonesia
5. Yacimientos de magnetita masivos alrededor de la margen del Pacífico en Chile central, Perú,
México y Columbia Británica
6. Yacimientos de cobre tipo “manto” limitados fundamentalmente a Chile
B. PARTES INTERIORES DE LOS ARCOS PRINCIPALES EN LOS SISTEMAS DE ARCOS
DE ISLAS MADUROS Y FAJAS CORDILLERANAS EN ESTRECHA RELACIÓN
ESPACIAL CON STOCKS AISLADOS QUE LOS INTRUYEN
1. Yacimientos de Pb-Zn-Ag en la zona oriental del batolito costero de Perú central, el este de la Sierra
Madre Occidental en México y la zona oriental del arco magmático relacionado con la subducción
del oeste de USA. Probablemente yacimientos en Japón y Corea del Sur.,
2. Sistemas de vetas polimetálicas de Ag-Pb-ZnmCu en los Andes centrales y en México
3. Yacimientos de vetas epitermales con Cu, Bi y Pb y en menor cantidad Au y W en Perú
4. Yacimientos de Sn-W en muchos sistemas de arcos cordilleranos asociados con rocas ígneas félsicas
como la faja estannífera de Bolivia, Perú, Yukón en Canadá, Australia, Corea del Sur y República
Popular China.
5. Yacimientos de Au de transarco(retroarco) en forma de teleruros de Ag-Au asociados con rocas
ígneas alcalinas: sienitas, traqutias y fonolitas.
C. RIFT VINCULADOS A ARCOS DESARROLLADOS EN ó AL LADO DE SISTEMAS DE
ARCOS DE ISLAS CONSTRUIDOS EN AMBIENTES OCEANICOS MAS QUE EN ó
DENTRO DE MARGENES CONTINENTALES
1. Deposición de Au en la superficie de ambientes de manantiales termales como una réplica de
sistemas meníferos epitermales auríferos modernos asociados a calderas de cenizas riolíticas como
ocurre en la zona volcánica de Nueva Zelandia
2. Yacimientos de Mo tipo porfídico en la Colorado Mineral Belt de USA-Climax- asociados con una
serie de pórfidos riolíticos ricos en álcalis y sílice
3. Yacimientos de Au en series litófilas de fluorita en el NW de México asociados a ignimbritas
riolíticas
4. Yacimientos de sulfuros masivos tipo Kuroko que representan lentes polimetálicos concordantes de
sulfuros masivos en estrecha relación estratigráfica con el vulcanismo félsico. Se desarrollan en todo
el Cinturón Pacífico y donde quiera que se manifieste la presencia de vulcanismo submarino félsico
como en Fiji, Japón, Turquía, Sierra Madre del Sur de México, Irlanda, Arabia Saudita, California,
Canadá
5. Yacimientos de sulfuros masivos encajados en vulcanitas del Pz con Rio Tinto en España como el
mejor exponente. Tambien en Canadá.

41

�D. OTROS TIPOS DE YACIMIENTOS RELACIONADOS CON ARCOS
1. Yacimientos metálicos relacionados con magmatismo félsico de transarco de edad post Pz
2. Yacimientos de Au en sistemas transformantes-arcos de rift en márgenes continentales de evolución
compleja en el oeste de USA; yacimientos filoneanos de Au-Ag en la Gran Depresión de USA;
yacimientos auríferos en sedimentos de Gran Bretaña tipo Carlin; yacimientos de Au relacionados
con fallas de pequeño ángulo de inclinación; mineralización aurífera asociada a fallas transformantes
en USA
3. Yacimientos de Cu porfídico del Pz y mas antiguos en Rusia, Australia, Canadá; se conocen en
terrenos del Pre-Cm en el escudo canadiense, Brasil y Australia
4. Yacimientos de sulfuros masivos en cinturones de rocas verdes que son los análogos Pre-Cm de las
cuencas de transarco e intra-arco tipo Noranda y Kidd Creek en Canadá
5. Yacimientos auríferos en cinturones de rocas verdes del Arqueozoico tardío donde se encuentran una
parte importante de los recursos auríferos mundiales (excluyendo a los placeres) y que por todas las
evidencias, son la fuente del paleoplacer de Witwatersrand en Africa del Sur, USA, Canadá, Brasil,
Tanzania, Zimbabwe e India. Las menas de estos yacimientos son arsenopirita, pirita y pirrotina.
II. AMBIENTES DE BORDES DE PLACAS DIVERGENTES
A. CORTEZA DE TIPO OCEANICA
1. Yacimientos de sulfuros masivos "tipo Chipre" en ofiolitas en Chipre, Omán, USA, Caledónidas
noruegas, Canadá
2. Yacimientos de cromititas en complejos ofiolíticos en Pakistán, Grecia, Zimbabwe, Rusia, Cuba
3. Otras mineralizaciones incluyen yacimientos de Ni en las cortezas de intemperismo de Nueva
Caledonia -garnierita- y en Cuba -menas oxidadas de Ni-; Au en serpentinitas, magnesita, talco y
asbesto.
B. FOCOS CALIENTES INTRACONTINENTALES Y MAGMATISMO ANOROGENICO
1. Yacimientos de Sn asociados con granítos anorogénicos especialmente en Nigeria y Niger, Brasil,
Finlandia y Rusia
2. Yacimientos de Fe-Ti asociados con anortositas
3. Complejos máficos estratificados relacionados con focos calientes de composición basáltica en
Africa del Sur, USA y Sudbury
4. Yacimientos de metales relacionados con carbonatitas en Rusia y Africa del Sur
5. Yacimientos de Cu-U-Au en el sur de Australia
C. ESTADIOS TEMPRANOS DEL RIFTING CONTINENTAL
1. Yacimientos hidrotermales de Cu de origen epitermal en la faja cuprífera de Zambia, en Canadá y en
Africa del Sur
2. Yacimientos de Mo en Noruega
3. Yacimientos de Cu estratiformes, segundos en recursos mundiales despues del Cu porfídico en
Angola, Europa Central, Afganistán, USA, Canadá, Zambia, Namibia, Africa del Sur, Uganda y
Udokán en Asia central
4. Yacimientos magmáticos de Cu-Ni en Rusia, USA y Africa del Sur
5. Yacimientos uraniníferos del Arqueozoico tardío/Proterozoico temprano en Canadá, Africa del Sur,
6. Yacimientos filoneanos de la formación de 5 elementos(Ag-Ni-Co-As-Bi)
7. Yacimientos magmáticos de Cu en terrenos de metamorfismo de alto grado.
D.ESTADIOS AVANZADOS DEL RIFTING CONTINENTAL
1. Yacimientos metalíferos del Mar Rojo: son focos de aguas mineralizadas calientes que metalizan con
sulfuros a los sedimentos fangosos
2. Yacimientos de sulfuros masivos de metales base tipo Sullivan encajados en sedimentos de
ambientes caracterizados por secuencias potentes de clásticos de origen continental en Columbia
Británica y Alaska.
3. Yacimientos de sulfuros masivos en terrenos de metamorfismo de alto grado en Australia y Alaska
4. Yacimientos tipo Valle de Mississippi en ambientes de rifting avanzado en la costa egipcia del mar
Rojo y en Nigeria asi como en márgenes continentales pasivas en el sur de Europa, norte de Africa y
en las rocas del techo de domos salinos en la Costa del golfo en USA.
5. Yacimientos de menas de Fe bandeadas tipo Lahn-Dill, Alemania
6. Yacimientos de Cu-Zn encajados en sedimentos
7. Yacimientos estratiformes de Sn

42

�E.EVENTOS DE COLISION
1. Yacimientos en ofiolitas
2. Yacimientos de Pb-Zn tipo Valle de Mississipi en rocas carbonatadas
3. Yacimientos de Pb-Zn en Irlanda
4. Yacimientos de Pb en areniscas en Suecia
5. Yacimientos de Sn-Mo asociados con graníticos anatécticos tipo S en Portugal
6. Yacimientos de U en Namibia, Francia, República Checa
Uno de los aspectos que mas se trabaja en la actualidad es el vínculo entre la geodinámica y la
mineralización. Los yacimientos minerales se forman en una gran variedad de ambientes estructurales
dependiendtes de la tectónica de placas y la desposición de las menas está dirigida por la energía liberada
en los bordes de las placas.
Los controles potenciales sobre la mineralización en esta visión son: (Lips, 2000)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

Fluidos y calor mantélicos
Magnatismo
Control estructural y estilo de las deformaciones
Ambiente geoquímico
Metamorfismo
Duración y cronología
Erosión y denudación

Es necesario tener en cuenta la escala cuando se considera la mineralización en el contexto geodinámico.
Mientras la tectónica de placas opera a una escala de 100- 1000 km, los procesos de mineralización
comprenden entre otros a los sistemas hidrotermales, el fracturamiento y permeabilidad hidráulica y la
canalización de los flujos defluidos que operan a una escla entre 1m-100km.
El vínculo entre ellos, a una escala intermedia entre 10-100 km, son los diferentes ambientes estructurales
de sistemas de fallas, levantamiento y subsidencia cortical, desarrollo de cuencas sedimentarias,
empalzamiento magmático en ambientes transformantes, relacionados con colisión y subducción de
placas asi como el desarrollo de complejos basales. (Lips, 2000)

43

�CAPITULO TRES. PROBLEMÁTICA DE LA TEORIA Y TIPOS DE MODELOS DE
YACIMIENTOS MINERALES
3.1. Presentación de los modelos
A. M. Bateman en 1919 señaló que “las menas donde se encuentran no lo están por pura casualidad, sino
que son el resultado de procesos definidos que operaron bajo ciertas condiciones en el interior de la
corteza terrestre”
Los yacimientos minerales son concentraciones naturales de uno o más minerales; ellos son los productos
de varios procesos geológicos que han operado en un amplio rango de escenarios geológicos. Un proceso
particular o varios procesos genéticos combinados pueden operar dentro de un ambiente o escenario
geológico especifico o en un rango restringido de escenarios relacionados entre si y bajo condiciones
similares tales como la temperatura, presión, estructuras que favorezcan el flujo de los fluidos meníferos,
disponibilidad de fuentes metalíferas...etc para producir concentraciones minerales de características
similares (Eckstrand O. R et al, 1996)
Si más de un elemento menífero se concentra en un proceso específico o por una combinación de
procesos, se debe a que dichos elementos poseen propiedades geoquímicas similares y estaban
disponibles en dicho ambiente.
La mayoría de los procesos geológicos son recurrentes en la historia geológica y alrededor del planeta.
Por tanto, no es sorprendente que los yacimientos minerales que tengan características geológicas y
generen mineralizaciones similares estén presentes en escenarios comparables que se localizan en
numerosas localidades, en distintas partes del mundo y en rocas de diferentes edades.
Los yacimientos minerales que son similares en ese sentido constituyen un “tipo de yacimiento mineral”
(Eckstrand O.R et al, 1996) que se define como:
“... un término colectivo para yacimientos minerales que comparten una serie de atributos geológicos y
contienen minerales particulares o una combinación de ellos de manera tal que estas dos características lo
distingue de otros tipos de yacimientos minerales”
A partir de esta definición se obtienen dos conclusiones:
1.

2.

“Los yacimientos minerales de un mismo tipo se suponen que tengan una génesis similar o común”·
Este concepto de tipo de yacimiento tiene gran importancia para los geólogos relacionados con la
génesis de los yacimientos minerales y se debe a que la definición es un resumen de los principales
atributos que cualquier teoría debe explicar.
“Las asociaciones de rocas que contienen los atributos geológicos que son característicos de un tipo
particular de yacimiento mineral tienen el mejor potencial para contener a los yacimientos de ese
tipo” Este autor formula este planteamiento a partir de la definición de “formaciones meníferas” que
son tipos de rocas a las que se asocian, con vínculos genéticos y paragenéticos, tipos específicos de
yacimientos minerales. (Kotliar, 1970; Ariosa Iznaga 1977,1984; Smirnov, 1982; Siniakov, 1987)

De esta manera el conocimiento de las clases de rocas y estructuras, así como de los ambientes tectónico,
sedimentario y magmático que tipifican a ciertos yacimientos minerales asi como una comprensión clara
de su génesis, le permite al Geólogo de exploración, discriminar las áreas mas favorables para contener
yacimientos minerales no descubiertos de un tipo específico (Ariosa y Lepin, 1986, 1990). La
prospección de yacimientos es ante todo la revelación de la historia de los procesos geológicos que le
dieron origen y la geometría de las áreas donde ellos estuvieron activos.
Se ha dicho que las tres principales funciones de un Geólogo para la búsqueda de los yacimientos
minerales son:
1.
2.
3.

La formulación de los modelos de yacimientos
La utilización de técnicas para la recolección de datos
La evaluación de la información a partir de fuentes múltiples

44

�Este proceso va estrechando gradualmente el área de búsqueda hasta que se realizan las perforaciones que
descubren al cuerpo mineral. La cadena de eventos desde la idea hasta la puesta en producción de la
empresa minera es la siguiente: (Milenbuch, 1978)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Elaboración de la idea o concepto geológico
Reconocimiento preliminar del campo
Evaluación favorable del territorio
Selección de los objetos a perforar
Perforación
Definición de los cuerpos minerales
Desarrollo del coto minero
Facilidades para la producción minera
Producción de la empresa minera

El proceso mental mediante el cual tratamos de comprender y esclarecer la formación de los yacimientos
minerales se denomina “modelación de yacimientos” y significa el esfuerzo que realizan los Geólogos
que se dedican a la búsqueda, exploración y evaluación geólogo-económica de los yacimientos minerales
para comprender y explicar los procesos que permiten conocer a los yacimientos minerales y a sus
relaciones geológicas (Ohle et al 1981)
Los modelos pueden ser simples o complicados, pero en todos los casos deben ser flexibles puesto que
con el tiempo se generan nuevos datos y descubrimientos y el Geólogo debe estar preparado para
transformarlos en concepto o para hacer un cambio en la idea predeterminada.
El acogerse a una nueva idea no debe provocar una pérdida de objetividad y de valor de los nuevos datos.
Un modelo debe ser dinámico, un esquema creciente de ideas que nunca están totalmente correctas pero
que continuamente están mas en concordancia con la historia geológica actual del yacimiento. A medida
que el modelo mejora también lo hace la expectativa de que la exploración sea exitosa.
Hace mas de 100 años Chamberlain (1897) señalo que “el desarrollo de múltiples hipótesis, permite
tener una visión de cada explicación racional del fenómeno a mano y desarrollar cada hipótesis posible
en relación con su naturaleza, causa u origen dando a todas ellas, de la manera más imparcial posible,
una forma de trabajo y un lugar adecuado en la investigación. El investigador (en este caso el Geólogo) se
convierte en el padre de una familia de hipótesis y por esta relación es moralmente inaceptable brindar
mas preferencia a una que a otra”
La exploración de minerales es una actividad altamente costosa y creativa; además de los medios
tecnológicos que requiere, ella descansa en gran medida en la adquisición y uso de información
geológica, asi como factores económicos y sociopolíticos que influyen en el proceso de la exploración. Su
efectividad depende de la toma de decisiones basadas en la integración de información.
Por tanto el concepto de “modelos de yacimientos” es un paradigma que actúa como herramienta e
instrumento metodológico para apoyar al procesamiento humano de la información (Henley y Berger,
1993)
El término “modelo de yacimiento” también está asociado de alguna manera y comúnmente con grupos
diferentes de yacimientos, de la misma forma en que el término “tipos de yacimientos” se acerca al
concepto de “modelo descriptivo” (Cox y Singer, 1986)
Los “modelos genéticos” son importantes facetas de la geología del yacimiento pero no se utilizan como
criterio para la identificación de los yacimientos minerales. Esto se debe a que el tipo de yacimiento
definido por un modelo empírico, es la base principal sobre la que se formula un modelo genético.
La adición o eliminación de información empírica puede provocar un cambio total en el modelo genético
correspondiente. De esta manera los modelos genéticos son válidos o no en dependencia de las
interpretaciones, mientras que los tipos de yacimientos son bases de datos de información continuamente
crecientes.

45

�En este sentido un tipo de yacimiento o modelo descriptivo de yacimiento mineral, cuidadosamente
definido, es más sólido y posee una expectativa de actualidad mas prolongada que su modelo genético
correspondiente.
Hay dos componentes en un modelo de yacimientos minerales: (Roberts y Sheahn, 1988)
1.
2.

El empírico, que consiste en una agrupación de datos que incluyen a los que se obtienen por la
observación y que describen al yacimiento.
El conceptual, que intenta interpretar los datos a través de una teoría genética unificadora.

El componente empírico del modelo se desarrolla a partir del análisis, comparación y generalización de
datos del mayor número posible de ejemplos del tipo de yacimiento con la finalidad de establecer los
atributos esenciales o invariantes comunes.
La selección de los datos es una expresión del pensamiento de los Geólogos pero puede tener la
influencia de su propia experiencia científica-profesional, lo cual puede conducir a que se enfatice mas
un una serie de datos que en otra, a expensa de los datos del campo lo cual es totalmente erróneo. Este
fenómeno es más pronunciado con el desarrollo del modelo conceptual.
El modelo empírico es una base de datos que cuando se narra y escribe se transforma en modelo
descriptivo que es la base de todos los modelos y en especial para construir el modelo conceptual que es
el fundamento del modelo genético e intenta proporcionar una interpretación coherente de los eventos
involucrados en la formación de un yacimiento mineral.
Este es, de hecho, un modelo causal, una descripción de los procesos que se deducen a partir de los datos
de observación. El modelo conceptual proporciona solo una explicación parcial de los datos puesto que
tales modelos se actualizan y perfeccionan continuamente con nueva información, así como con la
reinterpretación de la información anterior por los aportes del progreso del conocimiento científico.
El nivel de desarrollo de los modelos de yacimientos minerales, particularmente sus aspectos
conceptuales, es muy variable y es el reflejo de los esfuerzos acumulados de investigación. Para muchos
Geólogos particularmente los que se dedican a la exploración de yacimientos minerales, el aspecto más
importante del modelo es la descripción de las relaciones temporales y espaciales entre el tipo de menas y
las rocas y estructuras donde se hospedan.
No obstante es necesario tener en consideración las recomendaciones de Hogdson (traducción al
castellano en Bustillo M y C. López-Jimeno, Recursos Minerales, 1996) cuando indica que al utilizar los
modelos de yacimientos minerales se deben tener en cuenta los siguientes “abusos” que se comenten con
ellos:
1.

El culto por la moda: el último modelo es, siempre y por definición, el mejor. Los modelos anteriores
están pasados de moda y no ofrecen ninguna validez.

2.

El culto de la panacea: se trata de encontrar el modelo definitivo, que deja arrinconados a los demás,
y que, frecuentemente, se obtiene con el uso de una técnica rara que sólo unas pocas personas
dominan.

3.

El culto de los clásicos: sería la posición contraria al primer abuso, es decir toda idea nueva es,
rechazada sistemáticamente y sólo los métodos clásicos tienen validez.

4.

El culto del corporativismo: por definición sólo unos pocos (Geólogos), normalmente encuadrados
en determinadas escuelas, tienen la capacidad de generar modelos y avanzar en el conocimiento. El
resto, también por definición, están equivocados.

5.

El culto de los especialistas: fruto de promover la especialización en aras de una mayor eficiencia.
No hay forma de comprobar la validez e interrelación de muchos aspectos de los modelos, pues cada
uno de ellos fue generado por un especialista.

46

�Los modelos de yacimientos minerales representan el fundamento científico moderno para la exploración
y la evaluación de los yacimientos minerales; ellos vinculan los yacimientos minerales que queremos
encontrar y evaluar con la geología que podemos apreciar en el terreno.
Mientras mejor es el modelo más efectivas son la exploración y la evaluación de los recursos minerales.
Los modelos actuales son muy útiles y esenciales para el descubrimiento y evaluación de los recursos en
el siglo 21 y más allá pero ellos también representan un intento inicial para la sistematización que por
supuesto siempre podrá mejorarse.
La necesidad de reconocer y distinguir cuáles factores son esenciales y cuáles son fortuitos para la
presencia del yacimiento nos debe estimular a la realización de estudios comparativos críticos de los
grupos de yacimientos minerales utilizando todas las herramientas geológicas, geoquímicas, geofísicas y
estadísticas a nuestra disposición (Barton, 1993)
3.2. De las clasificaciones a los modelos de yacimientos
Un modelo es la abstracción de algo. Representa algún objeto o actividad que es llamado “entidad” y se
utilizan para representar problemas que deben ser resueltos. Se reconocen cuatro tipos de modelos
(McLeod, 1993):
1.

Modelos físicos: son una representación tridimensional de una entidad e incluyen modelos a escala;
los modelos físicos sirven para lograr un propósito que es inalcanzable en el mundo real

2.

Modelos narrativos: describen la entidad con palabras escritas o habladas. El que escucha o lee puede
comprender a la entidad a partir de la narración.

3.

Modelos gráficos: representan a una entidad con una abstracción de líneas, símbolos o formas. Se
utilizan para comunicar información.

4.

Modelos matemáticos: cualquier fórmula o ecuación matemática es un modelo en sí.

Cada uno de ellos puede variar en detalles; en cualquier caso, siempre se hace un esfuerzo por presentar al
modelo en una forma simplificada. Una vez que estos modelos simples se comprenden, pueden hacerse
más complejos para que representen con mayor seguridad a sus entidades, aunque nunca pueden hacerlo
de manera exacta.
Los modelos pueden ser definidos simplemente como una “descripción tentativa de un sistema o teoría
que resume todas sus propiedades conocidas” o como “un patrón preliminar que sirve como un plan que
permite generar lo que no está confeccionado” (American Heritage Dictionary, 1985)
Para Henley y Berger (1993) el concepto de modelo es “un paradigma mental que actua como
herramienta para asistir al procesamiento humano de información” y finalmente lo definen como “redes
de información que han sido construidas para un fin específico”
Los modelos deben reunir cuatro características básicas: (McLeod, 1993)
1.

Relevancia: cuando la información que proporciona pertenece específicamente al problema que se
debe presentar.

2.

Seguridad y confiabilidad: significa que la información se puede utilizar con toda certidumbre.

3.

Temporalidad: la información debe estar disponible para solucionar un problema en el momento
necesario.

4.

Plenitud: la información del modelo debe ser capaz de presentar un cuadro lo mas completo posible
del problema, asunto o entidad que refleja.

47

�En un trabajo presentado en el “First McKelvey Forum on Mineral Resources” (Ludington et al, 1985) se
señala:
“Cada uno de nosotros piensa en algo en específico, cuando escucha la palabra &lt;modelo&gt;... haremos una
definición de la palabra orientada geológicamente de forma tal que todos podamos estar de acuerdo con lo
que estamos diciendo. Es muy interesante reconocer que el diccionario no es muy útil en este problema,
indicándonos cuan rápido está cambiando el lenguaje en los campos tecnológicos. Una parte importante
de la mayoría de las definiciones da la idea de que el objeto en sí mismo no está disponible para el
examen, estudio o uso directo y que el modelo se utiliza en su lugar. También es importante la idea de
que un modelo puede representar muchos objetos diferentes tangibles y él mismo puede ser intangible.
Para nuestros propósitos definimos un modelo de yacimiento mineral como &lt;una información
sistemáticamente organizada u ordenada que describe los atributos esenciales de una clase de yacimiento
minerales&gt; Aquí las palabras claves son: sistemático, información y esencial”
(La traducción es libre y de absoluta responsabilidad del autor)
En el concepto primario de Ludington et al (1985) antes referido, se puede considerar que la generación
de los modelos de yacimientos minerales no es una actividad nueva, aunque si un nombre nuevo y
evolucionado de lo que los Geólogos han estado haciendo desde hace cientos de años con las
clasificaciones de los yacimientos minerales (Cox, 1993)
El proceso de conceptualización de un modelo pasa por la comprensión de que el concepto mismo es
una noción que se puede derivar bien de una fuerte inferencia o suposición según el criterio de Platt
(1964) o a partir de sus interioridades según De Bonno, (1990) de que existe un vínculo entre ciertas
unidades de información. (Henley y Berger, 1993)
En 1979 J. Wilson introdujo este enfoque en el Servicio Geológico de los Estados Unidos - USGS - y
después el Servicio Geológico de Canadá publicó un documento con 40 tipos de yacimientos reconocidos
en Canadá (Ekstrand et al, 1984). La experiencia comenzó a generalizarse y a transferirse desde el USGS
en los años iniciales de la década del 1970 (Cox 1993)
El Programa de Modelos de Yacimientos Minerales auspiciado por la Unión Internacional de Ciencias
Geológicas (IUGS en sus siglas en inglés) y la Organización de las Naciones Unidades para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO en sus siglas en inglés) surgió en 1984 con los objetivos de
(Cunninghan et al, 1993; Johnson, http//www.iugs.org/ 2001):
1.
2.
3.

Hacer avanzar el conocimiento científico y la experiencia en la modelación de los yacimientos
minerales para su utilización en la exploración, la evaluación y el desarrollo de los recursos
minerales.
Facilitar la trasferencia de conocimientos y experiencias a los paises en desarrollo
Aasistir en el entrenamiento y la educación de especialistas en las geociencias de las regiones en
desarrollo de forma que ellos puedan realizar las tareas de exploración y evaluación de los recursos
minerales en sus propios paises.

Este programa persigue el mejoramiento de los modelos de yacimientos minerales existentes hoy en día,
desarrollar nuevos modelos donde sea apropiado, identificar los dominios tectono-estratigráficos
favorables para tipos de yacimientos minerales específicos y transferir la tecnología y la concepción de la
confección de los modelos hacia los países en desarrollo (Cunninghan et al, 1993)
La modelación de los yacimientos siempre ha sido un elemento del estudio de los depósitos minerales y
es una consecuencia natural del reconocimiento de que ellos presentan características comunes que hacen
posible su agrupación de forma natural.
Este es un campo del conocimiento geocientífico relativamente joven y debe enfrentar muchos retos y
oportunidades en lo adelante. Algunos problemas importantes de la modelación de los yacimientos
minerales que se necesita analizar con una visión más global son:

48

�1.
2.
3.
4.

Distinguir y separar los efectos de la fuente de la mineralización de los efectos de los procesos
geológicos de formación de un yacimiento.
Cuánta y qué clase de información es necesaria para poder aplicar un modelo a una nueva área.
Necesitamos reconocer que algunos tipos diferentes de yacimientos minerales se pueden formar
como parte de un mismo sistema formador de menas.
Se deben desarrollar modelos de yacimientos que incluyan su expresión geofísica y resalten su
característica y efectos ambientales potenciales.

El primer trabajo fundamental sobre modelos de yacimientos minerales en la concepción que estamos
utilizando fue elaborado por Erickson en 1982; con anterioridad D. A. Singer había recopilado un grupo
importante de informaciones durante la evaluación de los recursos en Alaska (Cox, 1993) y estos
documentos constituyeron los antecedentes para la obra fundamental y pionera del Boletin 1693 del
USGS “Mineral deposits models” de Cox y Singer en 1986 que es el referente de la gran mayoría de
los trabajos que se han realizado sobre los Modelos de yacimientos minerales.
Como ya señalamos los modelos de yacimientos minerales no son nuevos; los modelos descriptivos
deben haber existido en la mente de los Geólogos desde que ellos y otros investigadores se dedicaron a la
búsqueda científicamente argumentada de los yacimientos minerales. Hoy en día los se utilizan para
sistematizar la experiencia y predecir las cosas que aun no han sido observadas.
Cada yacimiento mineral es único y esta exclusividad se debe a dos causas: Barton(1993)
1.

Las diferencias fundamentales en los procesos y ambientes de formación de los yacimientos
minerales.

2.

Las variaciones geológicas locales y específicas del lugar donde se localiza el yacimiento mineral.

Si agrupamos a los yacimientos de acuerdo con sus características específicas tenemos una clasificación.
Si especificamos cuales características y requerimientos pertenecen
al grupo entonces tendremos las bases para un modelo.
De esta manera sencilla, aunque muy difícil de resolver en la práctica, se plantea el problema fundamental
de distinguir y descartar aquello que es incidental y/o específico de un yacimiento, de aquellas
propiedades mas generales que pueden tener significado genético o que forman la base para la
exploración y la evaluación (Barton, 1993)
Con independencia de que los modelos en su forma empírica y conceptual, han existido desde hace
mucho tiempo, su desarrollo y utilidad actuales se debe a que la ciencia de los yacimientos minerales se
encuentra en un estado de rápida madurez debido a varios factores:
1.

El desarrollo de la nueva tectónica global o teoría de las placas como una visión unificadora de la
evolución y desarrollo de la corteza terrestre proporciona un esquema científicamente fundamentado
general y abarcador que confirma las ideas d la teoría metalogénica del Yu. Bilibin sobre el vinculo
histórico-natural de los yacimientos minerales con ambientes geológicos específicos.

2.

La geofísica ha permitido a los Geólogos exploradores ver partes más profundas dentro de la litosfera
y la teledetección desde aviones e instalaciones cósmicas muestran rasgos tan abarcadores o tan
precisos, que no se pueden apreciar directamente en el terreno y permiten una extraordinaria
ampliación del campo visual de los geólogos.

3.

El estudio y las investigaciones con isótopos estables y radiogénicos, las inclusiones fluidas, las
microsondas iónica y electrónica, otros métodos físicos y químicos de análisis, nos han
proporcionado elementos fundamentales para comprobar las hipótesis sobre la génesis de los proce

4.

Los datos geoquímicos e hidrológicos y el desarrollo de la computación han permitido enlazar los
modelos con los procesos pertinentes de formación de las menas.

49

�Los trabajos de exploración y evaluación de recursos minerales se realizan con una serie de datos y con
afloramientos incompletos de los yacimientos asi como con una comprensión incompleta de la naturaleza
precisa de lo que pueda representar el yacimiento mineral en cuestión. En este sentido sus modelos
proporcionan la mejor via conocida en la actualidad para mejorar su imagen y transformarla en elementos
reconocibles en el terreno.
Algunos problemas que deben tener respuestas inmediatas en el proceso de modelación de los
yacimientos, según Barton (1986) son:
1.

¿Existe un número idóneo de modelos de yacimientos minerales?

2.

¿Se puede fijar a cada yacimiento en uno y sólo en un modelo?

3.

¿ Es un modelo de yacimiento minerallo verdaderamente completo?

4.

¿ Cuán completo debe ser un modelo de yacimiento mineral.para considerarse útil?

3.3. La definicion de modelo de yacimiento mineral
Según Cox, Singer y Barton (1986) y Ariosa-Diaz Martínez (2001) el término “modelo” genera, en el
contexto de las ciencias de la Tierra, una amplia variedad de imágenes mentales que van desde la
duplicación física de la forma de un objeto, como sucede en los modelos tridimensionales a escala de
laboreo de una mina, la geometrización espacial de un yacimiento y sus cuerpos minerales, un modelo
con la expresión de los campos físicos que revela el yacimiento, un modelo para el calculo de las reservas
del yacimiento... hasta un concepto unificador que explica o describe un fenómeno complejo. Es en
este contexto que se trabaja esta investigación.
Se define a un modelo de yacimiento mineral como “la información sistemáticamente ordenada que
describe los atributos esenciales (propiedades) de una clase de yacimiento mineral”.
Están implícitos en esta definición dos aspectos esenciales: (Henley y Berger, 1993):
1.
2.

El modelo, como un sistema de clasificación aceptable.
El modelo, como una selección consciente de cuáles pueden ser los atributos esenciales de este
sistema de clasificación.

Se aprecia una coincidencia del criterio de Ludington et al(1985) y el de estos autores al señalar que el
modelo puede ser empírico o descriptivo en cuyo caso sus atributos se reconocen como esenciales aunque
se desconozcan sus interrelaciones, o puede ser conceptual o genético, en cuyo caso los atributos están
interrelacionados a través de algunos elementos fundamentales.
La secuencia de pensamiento es: (Ariosa Iznaga, 2002)
Modelo Empírico⇒ModeloDescriptivo⇒Modelo conceptual⇒Modelo genético
Henley y Berger ( 1993) indican que los modelos pueden ser definidos mas simplemente como “una
descripción tentativa de un sistema o teoría que es válida para todas sus propiedades conocidas” o como
“un esquema preliminar que sirve de plan y a partir del cual, en el caso de los yacimientos minerales, es
posible el descubrimiento de estilos específicos de yacimientos”
Los modelos son redes de información que se construyen para una finalidad específica y por tanto debe
ser inherente a cada modelo una selección de la información, una red de vínculos de información y un
objetivo para su utilización.
Siguiendo a Barton (1993) un factor que favorece a los modelos genéticos sobre el simplemente
descriptivo es el volumen puro y transparente de la información descriptiva necesaria para representar los
variados rasgos de un yacimiento.

50

�Plumlee y Nash (1995) definen a un modelo de yacimiento mineral como “un sumario sistemático de
información concerniente a las características geológicas, ley, tamaño y génesis de una clase de
yacimientos minerales similares” También consideran estos autores que los modelos pueden empíricos o
basados en observaciones o datos medidos y/o teóricos fundamentados en ideas conceptuales
concernientes a la génesis del yacimiento.
Hogdson (1993) señala al modelo de yacimiento mineral como “un patrón conceptual y/o empírico que
encierra tanto a los rasgos descriptivos del tipo de yacimiento como una explicación de estos rasgos en
términos de procesos geológicos”.
Díaz Martínez R. (Comunicación personal) considera que "los modelos geológicos son ante todo una
acumulación de información que sirve para la comparación y la organización de los datos en grupos".
Indica que la búsqueda de los yacimientos minerales fue empírica en sus inicios pero que en la actualidad
es deductiva; esta etapa deductiva se descompone en dos miembros que son la determinación de las
características del yacimiento y la selección del yacimiento. A partir de ellos se produce la organización
en grupos de la información y se obtiene la tipología del yacimiento mineral.
Concluye señalando que "un modelo geológico es una figura que reúne todas las características
tipológicas según un orden lógico, dinámico y deductivo. Permite enmarcar de forma fácil una
información nueva en el contexto general de una característica a partir de aquellas conocidas". En este
caso el modelo se convierte en “conjunto mnemónico” el cual permite a quien prospecta, la
memorización de las características útiles y utilizables en cualquier momento. Se trata de un sintetizador
de conocimientos de uso imprescindible para el Geólogo de yacimientos minerales
Según la opinion del autor de esta investigación un modelo descriptivo de yacimiento mineral se puede
definir como "una selección de las características geológicas y tecnológicas de un yacimiento que en
calidad de atributos esenciales e invariantes lo distinguen de otro yacimiento, siendo el fundamental
de todo la genesis de su mineralización principal y secundaria, y que pueden ser utilizadas para su
estudio, exploración, evaluación y desarrollo"
Cox (1993) indicó que desde el surgimiento del concepto moderno de modelo de yacimientos minerales,
se ha producido una discusión sobre su importancia y los peligros para la exploración de recursos
minerales e indica que uno de los puntos principales es que al ser los modelos un método
extremadamente útil de organización de los datos pueden tender a la simplificación de fenómenos
naturales muy complejos como son lo que generan y caracterizan a estos objetos geológicos. Dicho de
otra manera: datos importantes del yacimiento pueden pasar por alto al no ser incorporados en el modelo.
Como hemos señalado cada modelo tiene sus limitaciones, particularmente aquellas que pretenden
"retratar" a los rasgos esenciales de los fenómenos naturales. A este respecto Hodgson (1993) indicó que
las interacciones entre los constructores de los modelos que se han publicado, que con frecuencia son
Geólogos de instituciones académicas y los Geólogos de exploración, son fundamentales para la
evolución de modelos más útiles y seguros.
Sucede en ocasiones que son el yacimiento que no se ha podido clasificar o una observación que no
puede explicar con coherencia, lo que nos permite avanzar en nuestra comprensión. Los elementos
fundamentales para la evaluación del potencial de recursos minerales son las descripciones de los tipos de
yacimientos patrones que se utilizan para agrupar a yacimientos similares.
Estas descripciones patrones se utilizan como "definiciones de yacimientos" y por evaluación de expertos
en análisis del potencial mineral de zonas geológicas perspectivas, proporcionan la base para la selección
de los datos para la evaluación cuantitativa (Grunsky, 1995)
En 1992 el Servicio Geológico de Columbia Británica –BCGS sus siglas en inglés- inició un proceso de
evaluación de los recursos minerales de dicha provincia y para ello se apoyó en los trabajos anteriores del
USGS. La parte fundamental de ese proceso fue la compilación de información acerca de los yacimientos
minerales que incluyó la descripción, clasificación y datos sobre recursos con los cuales se
confeccionaron los “Minerals Deposits Profiles” o Perfiles de yacimientos minerales (Lefebure et al,
1995; Lefebure y Ray, 1995; Lefebure y Höy, 1996)

51

�Utilizando un formato similar a aquellos de los modelos de yacimientos de Eckstrand, 1984; Cox y
Singer, 1986, los perfiles de yacimientos minerales del BCGS pretenden ser modelos globales con
suficiente información especifica de Columbia Británica.
Cox y Singer (1986) en el USGS clasifican a los modelos con un esquema fundamentado en el ambiente
geólogo-tectónico de ubicación de los yacimientos minerales. Lefebure et al (1995), Lefebure y Ray
(1995) y Lefebure y Höy (1996) utilizan tres esquemas de clasificación:
1.
2.
3.

Sobre la base de grupos de yacimientos.
De acuerdo con la litologia encajante asociada mas frecuentemente.
Por el producto principal del yacimiento mineral.

3.4. Base para la clasificacion de los modelos de yacimientos minerales en el Servicvio Geológico de
los Estaods Unidos, USGS(Cox y Singer, 1986)
1.

Ambiente geólogo-tectónico ígneo

1.1.

Intrusivo

1.1.1

Máfico-Ultramáfico a) Areas estables
b) Areas inestables
Alcalino y Básico
Félsico
a) Fanerocristalino
b) Pórfiroafanítico

1.1.2
1.1.3
1.2.

Extrusivo

1.2.1 Máfico
1.2.2 Félsico-máfico
2.
2.1.
2.2.
2.3.
3.
3.1.
3.2.
4.
4.1.
4.2.

Ambiente geólogo-tectónico sedimentario
Rocas clásticas
Rocas carbonatadas
Sedimentos químicos
Ambiente geólogo-tectónico metamórfico
Metavolcánico y metasedimentario
Metapelita y metarenita
Ambiente geógogo-tectónico superficial
Residual
Deposicional

3.5. Grupos de yacimientos minerales del Servicio Geológico de Columbia Británica en Canada,
BCGS-C (Lefebure et al 1995)
A. Yacimientos orgánicos
B. Yacimientos residual/superficial
C. Yacimientos de placer
D. Yacimientos de sedimentos y vulcanitas continentales
E. Yacimientos encajados en sedimentos

52

�F. Yacimientos de sedimentos químicos
G. Yacimientos de la asociación volcánica marina
H. Yacimientos epitermales
I.

Yacimientos de vetas, brechas y stockworks

J.

Yacimientos tipo manto

K. Yacimientos de skarn
L. Yacimientos porfiríticos
M. Yacimientos en rocas máficas y ultramáficas
N. Yacimientos de carbonatitas
O. Yacimientos de pegmatitas
P. Yacimientos encajados en metamorfitas
Q. Yacimientos de gemas y piedras semipreciosas
R. Rocas industriales
S. Otros
3.6. Afinidad litológica de los yacimientos minerales descritos en los perfiles del Servicio Geológico
de Columiba Británica, en Canadá, BCGS-C (Lefebure et al, 1995)
ROCAS INTRUSIVAS
1.
1.1.
1.2.
1.3.
2.
2.1.
3.
3.1.
3.2.

Intrusiones de granitoides
Rocas encajantes volcánicas contemporáneas
Rocas calcáreas encajantes
Otras rocas encajantes
Intrusiones de anortositas
Rocas encajantes calcáreas
Intrusiones máficas y ultramáficas
Rocas encajantes calcáreas
Rocas encajantes volcánicas contemporáneas

4.

Intrusiones alcalinas

5.

Carbonatitas

ROCAS VOLCANICAS
1.
1.2.
1.3.

Rocas volcánicas subaéreas félsico-máficas
Encajados fundamentalmente en vulcanitas
Interestratificados o infrayacentes a rocas sedimentarias

53

�2.

Rocas volcánicas subacuáticas félsico-máficas

2.1. Encajados fundamentalmente en vulcanitas
3.

Marinas (máficas incluyendo las ofiolitas)

4.

Rocas volcánicas alcalinas

ROCAS SEDIMENTARIAS
1.
1.1.
1.2.
1.3.
2.
2.1.
2.2.
3.
3.1.
3.2.
3.3.
3.4.
3.5.

Químicas
Evaporitas de playa
Lacustres
Evaporitas marinas
Carbonatadas
Sin asociación con rocas ígneas
Asociadas con rocas ígneas
Clásticas
Biogénicas
Arcillas
Pizarras-Aleurolitas
Areniscas
Conglomerados y brechas sedimentarias

DEPOSITOS NO CONSOLIDADOS
1.
2.
3.

Residual
Aluvial
Marino

El supuesto “modelo final” de un yacimiento mineral debe ser un documento integrado por varios tipos de
modelos específicos tales como: modelo descriptivo, modelo genético, modelo de ley y tonelaje, modelo
de procesos cuantitativos, modelo de probabilidad de ocurrencia (Cox y Singer, 1986, Lefebure y Ray,
1995, Lefebure y Höy, 1996, Lefebure, Simandl, Hora, 1999), modelo numérico (McCammon, 1992),
modelo de expresión geofísica (Hoover, Heran, Hill, 1992), modelo geoambiental (Du Bray, 1995) y
modelo de exploración (Henley y Berger, 1993).
3.7. Tipología de los modelos de yacimientos minerales
Modelos Descriptivos
Puesto que cada yacimiento mineral es diferente a otro en una forma finita, los modelos deben progresar
mas allá del aspecto puramente descriptivo para poder representar a mas de un simple yacimiento.
Aquellos que comparten una variedad relativamente amplia y un gran número de atributos se caracterizan
como un “tipo de yacimiento” y dicho modelo puede evolucionar.
Las interpretaciones genéticas generalmente aceptadas pueden desempeñar un papel significativo en el
establecimiento de las clases de modelos. Pero los atributos descritos en los modelos deben tener como
meta, proporcionar una base para la interpretación de las observaciones geológicas, mas que para
proporcionar interpretaciones en la búsqueda de ejemplos. Los atributos señalados en los modelos
descriptivos deben ser guías para la evaluación de recursos y la exploración tanto en la etapa de
planeamiento como en la interpretación de los descubrimientos.

54

�Los modelos descriptivos se integran por dos partes. La primera es el “ambiente geológico” que describe
el escenario donde se encuentran los yacimientos; la segunda parte proporciona las características que
identifican al yacimiento: los tipos de rocas y texturas se refieren a las rocas encajantes favorables de los
yacimientos así como la roca madre que se considera responsable de los fluidos mineralizantes que deben
haber formado a los yacimientos epigenéticos.
La edad se debe referir a la del evento responsable de la formación del yacimiento. El “escenario
tectónico” esta relacionado con los principales lineamientos de la corteza terrestre y provincias
metalogénicas y que se representan solo a escala 1: 1 000 000 ó menos detalladas y no al control de las
menas por las estructuras geológicas que son locales y específicas de una localidad.
El concepto yacimiento asociado, indica a aquellos cuya presencia puede indicar condiciones favorables
para yacimientos adicionales del tipo descrito por el modelo.
Adicionalmente en la segunda parte del modelo, se hace énfasis en particular en aquellos geoindicadores
con los cuales el yacimiento se puede ser reconocer a través de sus anomalías geoquímicas y geofísicas.
En la mayoría de los casos los modelos deben contener datos útiles para los proyectos de exploración,
planeamiento y evaluación de los recursos minerales. (Cox y Singer (1986)
Lefebure y Ray (1995) en su “Guía para los autores de Perfiles Geológicos Descriptivos de Yacimientos
Minerales" exponen que su contenido debe abarcar:
A. NOMBRE DEL PERFIL
1.
2.
3.

Identificación de sinónimos
Productos principales y subproductos
Ejemplos

B. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.

Descripción resumen: es una corta descripción que introduce al lector en el tipo de yacimiento y
donde se hace énfasis en los minerales importantes, forma del yacimiento y otras particularidades
geológicas asociadas.
Escenario tectónico: se utiliza para describir el ambiente generalizado en la visión de la nueva
tectónica global. Por lo tanto se debe referir al ambientes regionales y estructurales.
Ambiente de deposición/Escenario geológico: el ambiente de deposición incluye los eventos
geológicos asociados a la formación del yacimiento y el escenario geológico describe en sentido
amplio el entorno geologico del mismo sin explicar el escenario tectónico.
Edad de la mineralización se refiere a la edad de emplazamiento de la mineralización. En algunos
casos se ofrece con relación a las rocas encajantes y al control estructural del yacimiento.
Tipos de rocas encajantes y asociadas: se trata de una descripción litológica de las rocas que tienen
ese significado para el yacimiento.
Forma del yacimiento: es la forma geométrica de los cuerpos minerales y sus relaciones física y
estructurales con las rocas encajantes y asociadas.
Texturas/Estructuras: se refiere a los minerales útiles y no a las rocas
Mineralogía de la mena(principal y subordinada): se listan los minerales por orden de importancia
Mineralogía de la ganga(principal y subordinada): se listan los minerales por orden de importancia
Mineralogía de las alteraciones: se señalan en caso de que sean importantes para la descripción del
tipo de yacimiento.
Intemperismo: opcional y en caso de que está desarrollado.
Controles de las menas: revisa las particularidades de la génesis de las menas y el control estructurtal
del emplazamiento o deposición de la mineralización útil.
Modelo genético: se describe las teorías genéticas modernas sobre este tipo de yacimiento
Tipos de yacimientos asociados: es un listado de los tipos de yacimientos que están relacionados
genéticamente con el que se está describiendo.
Comentarios

55

�C. GUÍAS DE EXPLORACIÓN
1.
2.
3.

Rasgos geoquímicos: se describen los elementos y métodos geoquímicios que pueden ser útiles para
el descubrimiento del yacimiento
Rasgos geofísicos: se describe la expresión y métodos geofísicos que pueden ser útiles para el
descubrimiento del yacimiento.
Otras guías de exploración

D. FACTORES ECONÓMICOS
1.
2.
3.
4.

Ley y Tonelaje: refleja la ley y el tamaño típico para este tipo de yacimientos
Limitantes económicas: se indican las propiedades físicas y química que afectan el uso de final del
mineral útil, asi como las restricciones para su procesamiento mecánico y/o metalúrgico entre otros
aspectos. Varía de acuerdo al tipo de mineral útil.
Usos finales
Importancia

E. REFERENCIAS
Modelos genéticos
Muchos autores prefieren hacer una clara distinción entre los modelos descriptivos y los genéticos
pensando aparentemente que los modelos descriptivos representan en alguna medida la “verdad pura”
mientras que los genéticos constituyen una posición filosófica menos objetiva. Lo cierto es que siempre
se deben evitar las confusiones que se producen entre las interpretaciones subjetivas y la realidad
objetiva y sobre todo la estricta correspondencia que tiene que existir entre ellas.
Sin embargo es bueno recordar que los Geólogos cuando realizamos trabajos de campo acostumbramos a
extrapolar las características de un punto hacia una determinada área de influencia de ese punto y por lo
tanto le añadimos un componente de interpretación al hecho real.
Lo cierto es que una gran parte de nuestro conocimiento profesional descansa sobre una serie continua de
interpretaciones, cuya mayoría son tan aceptadas, que ellas no tienen cuestionamiento alguno. De ahí
que Cox y Singer (1986) planteen que " la combinación de modelos descriptivos y genéticos no debe ser
inconsistente con la práctica profesional de la exploración geológica"
El modelo genético comienza siendo generalmente empírico y descriptivo pero varios de sus atributos se
transforman en criterios conceptuales y genéticos a medida que ellos adquieren una explicación
satisfactoria en ese sentido. Es decir a medida que se comprenden los atributos de un modelo en un
sentido genético, el modelo descriptivo evoluciona hacia uno genético, que no es mas quela compilación
de las propiedades vinculantes entre un grupo de yacimientos relacionados.
Los modelos genéticos son redes de información derivadas a partir de una amplia variedad de ciencias de
la tierra, información económica y sociopolítica con la finalidad de proporcionar una guía para la
exploración como apoyo a las decisiones corporativas. (Henley y Berger, 1993)
A partir de los modelos genéticos, se pueden derivar los modelos de probabilidad de ocurrencia y de
procesos cuantitativos (Cox y Singer, 1986)
Modelos de probabilidad de ocurrencia
Los modelos de probabilidad de ocurrencia son los que predicen la probabilidad de que un yacimiento de
un tamaño y ley indicados por los propios modelos, se encuentre en un área dada.
Al igual que en los modelos descriptivos y genéticos, los modelos probabilísticos que están ligados a
entidades geológicas de rocas o estructuras característicos son mucho mas especificos; de hecho es muy
difícil generar un modelo probabilístico útil, antes del establecimiento de un modelo genético.

56

�Los modelos de probabilidad de ocurrencia con elevada seguridad son muy difíciles de construir puesto
que, aunque poseamos datos de los yacimientos minerales bajo explotación, no los tenemos tanto sobre
los que no lo están o ellos son sencillamente insuficientes.
Por tanto la muestra base tiene un carácter extraordinario. Aun más importante es que los datos de las
áreas estériles están dispersos y por tanto se hacen extrapolaciones a partir de una base muy fragmentada
hacia una meta, que no es otra que el descubrimiento de un yacimiento mineral, que es completamente
invisible.
Modelos de procesos cuantitativos
Los modelos de procesos cuantitativos son aquellos que describen algunos procesos relacionados con la
formación de los yacimientos minerales; ellos también surgen a partir de los modelos genéticos. Ejemplos
de estos modelos pueden ser los de flujo de calor o de fluidos alrededor de un plutón en enfriamiento; la
velocidad de crecimiento de los cristales en función de la supersaturación, impurezas y temperatura o las
secuencias y cantidades de minerales depositados a partir de la evaporación del agua del mar.
Modelos de ley y tonelaje
Estos documentos generalmente se presentan en forma gráfica y resumen estas dos propiedades a partir
del tratamiento de los datos de muchos ejemplos de un mismo tipo de yacimiento.
Estos modelos se confeccionan ploteando en el eje horizontal los valores de la ley o el tonelaje mientras
que en el eje vertical se sitúan la proporción acumulativa de los yacimientos. Los yacimientos se
identifican con un punto en el espacio, se trabaja sobre una escala logarítmica y las curvas se trazan a
partir de las acumulaciones de puntos correspondientes a los percentiles 90, 50 y 10 de todas las muestras
tratadas.
En la tabla a continuacion aparecen las principales aplicaciones de estos tipos de modelos antes descritos.
DESTINOS PRINCIPALES DE DISTINTOS TIPOS DE MODELOS
Ley/Tonelaje
Descriptivo
Genético
Exploración/
Principal
Principal
Principal
Desarrollo
Incremento del Principal
Mínimo
Mínimo
potencial
mineral
Uso de la Tierra Principal
Menor
Mínimo
Educación
Mínimo
Principal
Principal
Guía de
Mínimo
Menor
Principal
investigación
Fuente: Cox y Singer, 1986 (Modificado por Ariosa, 2002)

Ocurrencia
Menor

Cuantitativo
Menor

Principal

Mínimo

Principal
Menor
Menor

Mínimo
Principal
Principal

Los modelos digitales de ley y tonelaje fueron desarrollados por Singer, Mosier y Menzie (1993) basados
en los modelos de ley y tonelaje elaborados por Cox y Singer (1986), Mosier y Page (1988) y Bliss
(1992). Según estos autores este tipo de modelos es útil en la evaluación cuantitativa de los recursos y en
el planeamiento de la exploración.
La existencia de los modelos de ley y tonelaje así como de los estimados del número de yacimientos no
descubiertos permite tanto la estimación de los recursos que se pueden descubrir bajo diferentes
condiciones de exploración como el análisis económico de estas fuentes de suministro potencial (Singer,
1993)

57

�Las distribuciones de frecuencia de los tonelajes y leyes promedio de los yacimientos minerales de cada
tipo bien explorados, son modelos para la ley y el tonelaje de los yacimientos del mismo tipo no
descubiertos en escenarios geológicos similares. Para cada tipo de yacimiento estos modelos de ley y
tonelaje ayudan a definir a un yacimiento en contraposición a una ocurrencia mineral o a una
manifestación débil de un proceso menífero.
La construcción de los modelos de ley y tonelaje comprenden varios pasos, el primero de los cuales es la
identificación de un grupo de yacimientos bien explorados que se considere que pertenecen al tipo de
yacimiento mineral que se está modelando. Se reúnen los datos de cada uno de ellos; estos datos consisten
de las leyes promedio de cada metal o mineral de posible interés económico y los tonelajes basados en la
producción total, reservas y recursos al cutt-off mas bajo disponible.
Todos los datos usados en el modelo deben representar la misma unidad en la muestra, puesto que la
mezcla de datos a partir de yacimientos y distritos mineros o de viejas producciones y estimados de
recursos recientes, generalmente producen frecuencias bimodales o al menos no-lognormales y pueden
introducir correlaciones entre las variables que son resultado de las unidades de muestras mezcladas.
El siguiente paso es plotear los datos. Para el tonelaje y la mayoría de las variables de la ley, es necesario
una transformación a logaritmos. La finalidad del ploteo y de la estadística es determinar si los datos
contienen poblaciones múltiples (Singer, 1993)
Modelos numéricos
Los modelos numéricos de yacimientos minerales son parte del esfuerzo asociado a la economía de la
materia prima mineral para lograr enfoques más durante la evaluación de los recursos minerales no
descubiertos en áreas geográficamente definidas.
La decisión de definir los tipos de yacimientos minerales en un área dada es eminentemente subjetiva y
depende en gran medida de la experiencia del Geólogo que la adopta; mientras más experimentado es, los
modelos seleccionados se corresponderán mas con la realidad. Consecuentemente un enfoque de equipo
que agrupe a varios Geólogos con conocimiento de diferentes modelos de yacimientos asegura un
espectro amplio de posibilidades a considerar (McCammon, 1992)
Esta idea dió origen al sistema experto llamado PROSPECTOR desarrollado durante la mitad de los años
1979 para ayudar a los Geólogos a buscar los yacimientos ocultos (Duda, 1980). Un sistema experto se
compone de programas informáticos competentes diseñados para resolver tareas especializadas mediante
su razaonamiento y dominio (Feigenbaum et al,1988)
Durante los años de su aplicación PROSPECTOR experimentó extensas evaluaciones y ensayos en el
terreno; en 1983 se habian defionido mas de 2000 criterios para describir 32 tipos de yacimientos
minerales diferentes (McCammon, 1984)
En una sesión de trabajo típica con PROSPECTOR el Geólogo describe primeramente las características
de una zona particular de interés: un escenario geológico, controles estructurales, clases de rocas,
minerales y productos de alteración presentes o supuestos. El sistema compara estas observaciones con el
modelo de yacimiento mineral almacenado en la base de conocimientos apreciando las similitudes,
diferencias e información ausente.
Entonces el sistema involucra al Geólogo en un diálogo con la finalidad de obtener información adicional
relevante y utiliza esta información para evaluar el potencial mineral de la zona bajo análisis. El objetivo
es proporcionar al Geólogo un consejo que solo podría ser obtenido con consultantes especializados en
diferentes tipos de yacimientos minerales.
En 1983 el programa fue incorporado al USGS. Con posterioridad se desarrolló PROSPECTOR II
(McCammon, 1989,1992) como consecuencia, entre otras cosas, del surgimiento de los modelos
descriptivos de yacimientos minerales desarrollados por Cox y Singer en 1986 y Bliss en 1992. En la
actualidad este sistema tiene una base de conocimientos de 86 modelos de yacimientos y la información
de mas de 140 yacimientos minerales.

58

�En cuestión de minutos, el Geólogo puede entrar al sistema los datos que observó en un área, seleccionar
los tipos de modelos de yacimientos a evaluar, recibir consejos y sugerencias sobre aquellos modelos que
más se asemejan a los datos observados y, para un modelo particular, encontrar qué datos se explican,
cuales son inexplicables y cuáles atributos esenciales del modelo no se observan en los datos
proporcionados.
Entre otras cosas dicha información es de utilidad para determinar en qué medida los datos disponibles
para un área se asemejan al modelo de yacimiento almacenado en la base de conocimiento; qué datos
adicionales pueden ser necesarios para llegar a conclusiones firmes y cuándo puede ser considerado un
modelo diferente de yacimiento (McCammon, 1993)
Los modelos numéricos se diferencian de los descriptivos en que las calificaciones o marcaciones están
asociados con cada modelo. Una calificación máxima se obtiene cuando el Geólogo concluye que todos
los atributos de un modelo particular están presentes. Sin embargo las marcaciones máximas para
diferentes modelos pueden diferir y la razón es que los modelos se construyen a partir de diferentes
atributos. (McCammon, 1992)
Una calificación positiva refleja el grado en el cual un modelo sugiere la presencia de un atributo
particular. Una calificación negativa refleja el grado en el cual se niega el modelo cuando un atributo está
ausente. Si por otro lado, la ausencia de un atributo es característica de un modelo, se registra una
calificación positiva asociada con su ausencia y una calificación negativa se asocia con su presencia. En
consecuencia, la situación de la presencia o la ausencia se corresponde respectivamente con las
condiciones de suficiencia y necesidad de un atributo para un modelo.
Los atributos de los modelos numéricos están agrupados en indicadores similares a los de los modelos
descriptivos. Ellos son: rango de edad, tipos de rocas, textura/estructura, alteración, mineralogía,
característica geoquímica, característica geofísica y yacimientos asociados. No todos los indicadores
contenidos en los modelos descriptivos se incluyen en los modelos numéricos. La razón es que aun no es
posible definir una taxonomía y asignar calificaciones o marcaciones positivas y negativas a atributos
tales como “marco tectónico”, “ambiente de deposición” o “control de la meniferación”
La tarea de asignar calificaciones positivas y negativas a los atributos en los modelos numéricos fue
favorecida por los índices preparados por Barton(1986) y Cox (1987). Estos índices contienen
información sobre la frecuencia de ocurrencia o presencia de anomalías geoquímicas, minerales y tipos de
alteración de acuerdo con los modelos descriptivos.
Con cada atributo se asocia un indice numérico que varia desde +5, pasando por 0, hasta –5 en un sistema
similar al de PROSPECTOR (Duda et al, 1977) Los números representan lo común o lo raro de cada
atributo y los números 1,2,3,4 y 5 representan a rangos de relación de frecuencia de 0-10, 10-30, 30-70,
70-90 y 90-100 % respectivamente entre el atributo y los yacimientos representados en los modelos. Cada
atributo tiene asignado un número positivo o negativo para cada modelo.
NIVELES DE CUANTIFICACION PARA DETERMINAR LA PRESENCIA/AUSENCIA DE
YACIMIENTOS MINERALES ESPECIFICOS
Estado
Nivel
Descripcion verbal
Grado de suficiencia
Presencia
+5
Muy altamente sugerente
Presencia
+4
Muy sugerente
Presencia
+3
Moderadamente sugerente
Presencia
+2
Medianamente sugerente
Presencia
+1
Débilmente sugerente
Grado de necesidad
Ausencia
-1
Presente con poca frecuencia
Ausencia
-2
Presente ocasionalmente
Ausencia
-3
Presente comúnmente
Ausencia
-4
Presente casi siempre
Ausencia
-5
Virtualmente siempre presente
Fuente: McCammon, 1992

59

�En los modelos numéricos se diseña un método más simple. Para un modelo de yacimiento dado se
considera que un atributo:
1.
2.
3.
4.

Está presente
Se sospecha que está presente
Está perdido
Está ausente

La pérdida se considera como un atributo que se ha visto pero no encontrado; la ausencia significa que el
atributo ni está presente, ni es sospechoso de estarlo o se conoce a ciencia cierta que esta ausente. En
todos los casos el atributo con esta última condición tiene la calificación de 0; de esta manera, si no existe
información sobre el conocimiento del yacimiento en un área, el indicador “ yacimientos asociados” tiene
un valor 0. Si solamente algunos de los atributos dentro de un indicador están perdidos, los atributos que
lo estén son asignados a una valoración correspondiente al valor –1.
Los atributos que se sospechen que están presentes se asignan al siguiente nivel positivo al nivel asociado
con su presencia. La experiencia indica que este tratamiento a la incertidumbre en las observaciones es
suficiente para tener en cuenta la calidad de la información disponible en la evaluación de los recursos
minerales.
Los modelos numéricos utilizan una hoja de trabajo con una tabulación especifica la cual se presenta en
los materiales anexos a este trabajo.
En resumen los modelos numéricos de yacimientos demuestran la factibilidad técnica de codificarlos para
proporcionar:
1.
2.
3.

Un consultante numérico para la evaluación regional de los recursos minerales
Evaluaciones objetivas de marcos o escenarios geológicos particulares como parte de la evaluación
regional
Determinación del o de los modelos más favorables que deben ser esperados en un escenario
geológico particular

Este enfoque es particularmente valioso para:
1.
2.
3.
4.

Discriminar bases de datos sobre manifestaciones minerales.
Suministrar instrucción sobre la geología de los yacimientos minerales
Sistematización del desarrollo de los modelos de yacimientos minerales
Introducir procedimientos objetivos para la evaluación numérica de los modelos.

Los modelos numéricos nunca serán mejores que los descriptivos; debido a que las técnicas usadas para
desarrollar los modelos numéricos son relativamente nuevas, pocos Geólogos están familiarizados con
ellas. Pero como las ventajas de este enfoque numérico se aprecian cada vez mas, seguramente muchos
mas Geólogos estarán interesados en esta actividad.
Modelos de exploración
La diferencia esencial entre un modelo descriptivo de yacimiento y un modelo de exploración es que en
estos últimos los vínculos con la idea conceptual se pueden incorporar sucesivamente a medida que
avanza el proceso de la exploración del yacimiento. Así en los modelos de exploración la red de vínculos
es el esquema conceptual del modelo (Henley y Berger, 1993)
La exploración de un yacimiento basada en modelos de este tipo es un proceso de optimización, que se
realiza añadiendo valor (v) a las unidades de información, lo que le proporciona una jerarquía a la red de
información. Este es un componente importante en la toma de decisión durante la exploración que
requiere inmediatez.

60

�El valor (v) está formalmente definido como una función de la utilidad de la información obtenida a
diferentes escalas y estadios de la exploración divido entre el costo de obtención de estos datos. De esta
forma la ecuación queda planteada de la siguiente manera:
(Utilidad inicial de las observaciones e información) + (Utilidad
incrementada por medio de información adicional)
v = -------------------------------------------------------------------------------------(Costo de la información inicial) + ( Costo de la información
adicional)
El proceso de conceptualización en los modelos de exploración es una noción que se puede derivar bien a
partir de una fuerte inferencia o a partir de la certidumbre de que existe un vínculo entre ciertas unidades
de información.
Un concepto de exploración puede surgir a partir de una tormenta de ideas que reconozca que una región
contiene elementos geológicos que sugieren la presencia de ciertos estilos de mineralización, por analogía
con otros distritos y aquí entra en función el modelo descriptivo de los yacimientos minerales, o que alli
pueden haber ocurrido ciertos procesos geológicos similares.
Al igual que en los modelos descriptivos de yacimientos, para mantener un fin competitivo, el modelo de
exploración debe evolucionar en el tiempo en respuesta a la adquisición de nueva información y el
desarrollo consciente de vínculos conceptuales.
Así la nueva información geológica y la nueva tecnología disponible permitirá tanto nuevos el
establecimiento de nuevos vínculos conceptuales como la definición de nuevas metas de exploración.
(Henley y Berger, 1993)
Modelos de expresión geofísica
Una gran parte de los yacimientos minerales cerca de la superficie ya se han descubierto, lo que conduce
a la realización de programas de exploración integrados, con la finalidad de mirar hacia las
profundidades del subsuelo o en áreas que están cubiertas. Los métodos geofísicos de exploración
proporcionan una ventaja importante en este proceso y el uso efectivo de los datos geofísicos integrados
nos proporciona un cuadro tridimensional del subsuelo.
La incorporación de su expresión geofísica constituye un importante componente en la evolución
continua de los modelos de yacimientos minerales y por lo tanto son un complemento valioso en su
desarrollo.
La finalidad de un modelo de expresión geofísica es proporcionar, donde sea posible, los valores
cuantitativos de una respuesta geofísica del yacimiento mineral puesto que, como ya se ha indicado, la
función final de un modelo de yacimiento es la utilización de las características geológicas, geoquímicas
y geofísicas para revelar la génesis y para hacer una mejor predicción en la localización de nuevos
yacimientos lo que conducirá a una evaluación de recursos minerales más segura y a programas de
exploración más exitosos (Hoover et al 1992)
Modelos geoambientales
Un paso de avance en la modelación de los yacimientos minerales es el desarrollo de modelos
geoambientales de diversos tipos de yacimientos minerales, geológicamente fundamentados. La geología
de los yacimientos así como los procesos geoquímicos y biogeoquímicos controlan fundamentalmente las
condiciones ambientales que se desarrollan en las áreas mineralizadas naturalmente, antes de su
explotación y las condiciones resultantes de los trabajos de minería y beneficio. (Plumlee y Nash, 1995)
Los yacimientos de un tipo dado que tienen características geológicas similares, también pueden tener
rasgos ambientales similares que pueden ser cuantificados con datos pertinentes de campo, laboratorio y
ser resumidos en un modelo geoambiental para ese tipo de yacimiento.

61

�De manera similar algunas características geoambientales importantes, como la presencia de un tipo de
alteración que ayude a neutralizar el drenaje de las aguas ácidas, también pueden ser comunes a la
mayoría o a todos los yacimientos de un tipo dado y se pueden resumir en un modelo geoambiental.
La necesidad de utilizar a los modelos geoambientales es inmediata y variada para la predicción y
mitigación ambiental, la caracterización de la línea de base, la exploración mineral a escala local, la
evaluación de los terrenos minados abandonados y el mejoramiento o recuperación de los sitios ya
explotados por labores mineras.
Los modelos geoambientales son guías descriptivas relacionadas con el impacto ambiental potencial y no
constituyen herramientas numéricas aplicables a la evaluación cuantitativa de riesgos. No estos modelos
proporcionan una base para la comprensión e interpretación de los procesos geoambientales relacionados
con los yacimientos minerales en un contexto geológico sistemático.
Una meta futura deberá ser la incorporación e integración de nuevos datos empíricos adicionales o
elementos ambientales cuantitativos que puedan aplicar para la predicción de los gastos de mitigación de
problemas ambientales y riesgos asociados con la extracción de minerales.
Se define a un modelo geoambiental como “una compilación de información geológica, geofísica,
hidrológica e ingenieril relacionada con el comportamiento ambiental de yacimientos minerales
geológicamente similares antes de su explotación y después de ella, su beneficio y tratamiento
metalúrgico”
La información relevante para un modelo geoambiental de yacimiento mineral es de tres tipos: geológica,
ambiental y geofísica.
Los controles geológicos para el comportamiento ambiental de los yacimientos minerales son:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Mineralogía de las menas y la ganga, litología y alteración de la roca encajante
Composición de los elementos principales y los de traza
Resistencia de los minerales al intemperismo y a la oxidación
Textura de los minerales y contenido de los elementos traza
Extensión de la oxidación antes del minado
Mineralogía secundaria
Características físicas y estructurales de los yacimientos minerales
Clima
Métodos de explotación y de beneficio de los minerales

Los factores geológicos que influyen sobre los efectos (impactos) ambientales potenciales que generan los
yacimientos minerales son: (Plumlee y Nash, 1995)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

Tamaño del yacimiento, ya que la escala que adquiere el impacto estará en función de este
parámetro.
Rocas encajantes, puesto que influirán en factores como la composición del drenaje en las obras
mineras, las características de los elementos traza y la hidrología del agua subterránea.
Los terrenos geológicos circundantes al yacimiento.
La alteración de las rocas encajantes, puesto que al igual que ellas mismas afectarán
significativamente las características ambientales y la hidrología.
Naturaleza de las menas y en especial el tamaño de los granos, la textura y los controles estructurales
de la mena.
La característica geoquímica de los elementos traza del yacimiento pues con frecuencia ella se hereda
por varios materiales como el suelo, sedimentos de ríos y corrientes y las aguas de los ambientes que
circundan a los yacimientos.
La mineralogía de las menas, la ganga y su zonación ya que los minerales presentes en un yacimiento
son el control predominante sobre sus características ambientales. Las variaciones mineralógicas
espaciales del yacimiento pueden provocar variaciones significativas de valor ambiental en esa
misma dimensión.

62

�8.

Las características de los minerales, en particular las texturas y los elementos traza, influyen en la
velocidad a la cual los minerales se intemperizan y oxidan.
9. La mineralogía secundaria debido a que los yacimientos están expuestos en la superficie terrestre a
los procesos de intemperismo, erosión y se forman nuevas series de minerales con una mayor
estabilidad química para estas condiciones termodinámicas.
Los minerales que se formaron antes de la explotación de los yacimientos intemperizados son más
estables que aquellos que se forman a medida que los minerales se exponen a la meteorización
durante el proceso de explotación minera
10. La topografía y fisiografía -geomorfología- afectan la forma y posición de los niveles freáticos los
cuales a su vez controlan la extensión a la cual las minas o los yacimientos minerales están
expuestops a un flujo de agua subterránea significativo.
11. La hidrología está fuertemente controlada por las características geológicas del yacimiento,
incluyendo si la mena está presente como vetas o lentes, pues ambos pueden focalizar al flujo de
agua o si están presentes las barreras de baja permeabilidad al agua subterránea como las rocas
encajantes alteradas a arcillas.
12. Los métodos de minería y molienda empleados están influidos muy fuertemente por las
características geológicas de los yacimientos. Ambos pueden cambiar significativamente durante la
explotación de la mina a medida que la tecnología evoluciona.
Los datos empíricos que se reflejan en los modelos geoambientales comprenden: (Plumlee y Nash, 1995)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

8.

Características del drenaje tanto natural como el desagüe en minas. Los datos del drenaje natural se
requieren para definir con seguridad las condiciones de la línea de base antes de la minería
Movilidad de los metales provenientes de los residuales sólidos de las minas, ya que cantidades
considerables de metales y ácidos se pueden almacenar como sustancias totalmente disueltas,
recubrimientos de minerales secundarios o residuales mineros sólidos.
Las características del suelo y los sedimentos antes de la minería se deben conocer para ayudar a
establecer las condiciones de la línea de base antes de la minería
Los rasgos ambientales potenciales asociados con el beneficio de los minerales
Las características de los procesos de fundición y metalúrgicos y donde sea posible, los datos
relacionados con el contenido de metales y su movilidad desde las escorias y sólidos afectados por
las emisiones de esos procesos.
Efectos del clima sobre las características ambientales donde se analiza cómo ellas se modifican en
función de las variaciones climáticas de la región.
Orientaciones y metodologías para la mitigación y la remediación que están destinadas a
proporcionar información relevante sobre los tipos de técnicas ingenieriles que se utilizan
comúnmente para mitigar o remediar los efectos ambientales que están asociados con tipos
particulares de yacimientos. Además se describen los rasgos geológicos del yacimiento que se deben
utilizar para desarrollar técnicas de remediación mas efectivas y baratas.
Geofísica ambiental donde se brinda información sobre las técnicas geofísicas que están en uso para
ayudar a identificar, evaluar o delimitar las características ambientales de los yacimientos

63

�CAPITULO CUATRO
ESTADO DE DESARROLLO DE LOS MODELOS DE YACIMIENTOS EN CUBA Y
PRESENTACION DE LOS MODELOS DESCRIPTIVOS DE YACIMIENTOS LATGERITICOS
DE
Fe-Ni-Co EN LAS OFIOLITAS DEL MACIZO MAYARI-BARACOA DE CUBA
ORIENTAL.
Introducción
El grado de estudio geológico de la República de Cuba experimentó un incremento considerable a partir
de los primeros años de la década de los años 1960 cuando fue reorganizado todo el Servicio Geológico
Nacional y donde se destacan la creación del Instituto Cubano de Recursos Minerales -ICRM- en el
Ministerio de Industrias y la Escuela de Geología en la Universidad de la Habana.
Con posterioridad se fueron incrementando el grado de estudio y conocimiento geológico del pais con el
surgimiento de nuevas organizaciones geológicas como el Instituto de Geología y Paleontología en la
entonces Academia de Ciencias de Cuba y la presencia numerosa de Geólogos y Geofísicos de los paises
que integraron el desaparecido campo socialista, en especial de la Unión Soviética, en las distintas
empresas geológicas, mineras, universidades y la adhesión de Cuba al Consejo de Ayuda Mutua
Económica -CAME- que facilitó el estudio geológico integral de Cuba en los distintos poligonos de
levantamiento geológico que cubrieron a nuestro todo territorio nacional en el periodo entre las décadas
de los años 1970-1990.
La formación de Geólogos y Geofísicos cubanos, tanto en nuestro pais como en el exterior, creó la base
de recursos humanos fundamental que constituye hoy en dia un importante potencial geocientífico
calificado que permite de una forma autosuficiente llevar a cabo las tareas del servicio geologico
nacional, entre ellas la exploración y la evaluación de nuestro potencial mineral.
El volumen de información sobre nuestros recursos minerales es considerable. Miles de estudios e
informes de nuestros yacimientos, manifestaciones y puntos de mineralización se encuentran en los
archivos y fondos geológicos de las principales instituciones geológicas del pais como la Oficina
Nacional de Recursos Minerales, el Instituto de Geología y Paleontología, Uniones Geominera y del
Níquel y sus Empresas en todo el pais.
Esta información es la base inicial necesaria para su sistematización y generalización en forma de
Modelos de Yacimientos Minerales, tarea que no está desarrollada en nuestro pais.
Cuba es un pais que cuenta con una información básica sobre su Geología la que se encuentra en obras
fundamentales de generalización como las de Furrazola y Judoley (1964), Furrazola y Núñez-Cambra
(1997), Iturralde-Vinent (1994, 1996, 1997, 1998) entre otras, asi como una base de cartografía
geológica que incluye a los Mapas Geologíco 1: 500 000 (Linares et al, 1986), MineragénicoPronóstico (Martínez y Klen, 1993) Yacimientos y Manifestaciones de Minerales Metálicos y Aguas
Minerales 1: 500 000 (Lavandero et al, 1988), Yacimientos y Manifestaciones minerales no
metálicos y combustibles 1:500 000 (Coutin D. P et al, 1988), Tectónico (Pusharovsky et al, 1989)
Hidrogeológico 1: 250 000 (Molerio León et al, 1998) entre otros documentos fundamentales.
Nuestro potencial de recursos minerales no se corresponde con las publicaciones sobre ellos que son
relativamente escasas y carecemos de suficientes estudios de generalización sobre tipos especificos de
yacimientos minerales en la República de Cuba aunque en nuestros archivos y fondos geológicos se
mantienen algunos informes y reportes de esta característica sobre tipos de yacimientos concretos o
regiones específicas de nuestro territorio nacional realizados, en particular, a partir de la década de los
años 1960.
Antes de 1959 resultan antológicos, entre otros, los trabajos de Thayer (1942), Guild (1947), Flint et al
(1948) sobre los yacimientos de cromitas; los de Park (1942, 1944); Woodring y Davies (1944); Lewis
y Straczek (1955); Simmons y Straczek (1957, 1958) sobre los minerales de Mn.

64

�Las zonas de Matahambre, El Cobre, la costa norte de Cuba oriental con sus recursos mundiales de
lateritas de Ni-Fe-Co, la zona al este de Santiago de Cuba con los yacimientos de skarn de Fe han sido
escenarios de estudio e investigaciones geológicas sobre sus recursos minerales.
Por citar solo algunos haré referencia a la "Caracteristicas comparativas de los yacimientos de Cu en
Cuba" de Tolkunov et al (1974) "Sistematización y generalización de los yacimientos minerales
metálicos" de Lavandero et al (1985), "Yacimientos minerales de Cuba "de Buguelsky et al (1985),
"Modelos de depósitos minerales en la región oriental: algunas consideraciones genéticas y criterios
para su exploración: metales preciosos y bases" de Moreira et al (1999).
En el Acta Geologica Hispánica (1988) se reunen una cantidad de trabajos de regionalizacion nacional
sobre nuestros cursos minerales como son "Una introducción a la metalogenia de Cuba bajo la
perspectiva de la tectonica de placas " de Megarejo y Proenza; "Introducción a la metalogenia del
Mn en Cuba " de Cazañas y Melgarejo y "Depósitos de zelolitas naturales de Cuba" de Orozco y
Rizo asi como estudios importantes sobre la mineralización cromitica asociada a las ofiolitas de Cuba
oriental, asi como de los campos minerales El Cobre y Matahambre dos de los escenarios emblemáticos
de nuestro patrimonio geológico y minero, entre otras importantes contribuciones a la geologia de los
yacimientos minerales de Cuba.
En el Tercer Congreso de Geología y Minería "Geomin 1998" se presentaron interesantes trabajos de
generalización sobre nuestros recursos minerales como "El potencial de recursos asbestíferos de
Cuba" de Coutin et al (1998) y "Potencial de tobas vítreas de Cuba" de Coutin et al (1998) "Tipos
mineralógicos de yacimientos auríferos de Cuba" de López Kramer et al (1998); fueron notables las
contribuciones sobre la metalogenia asociada a las ofiolitas de la zona central y de Camagüey asi como
los diferentes mapas sobre la geologia y los yacimientos minerales de Cuba Central.
En el Cuarto Congreso de Geología y Mineria "Geomin 2001" se presentaron importantes contribuciones
como los "Depósitos de skarn de Cuba" de Moreira et al (2001):, "Potencialidad de recursos
minerales para metales preciosos y base en la región oriental de Cuba" de Lavandero et al (2001),
"Clasificacion tipologica de los depositos auriferos de Cuba" de Rodríguez Romero (2001), Geomin
2001, la "Monografía sobre yacimientos minerales de la República de Cuba"elaborada por el
MINBAS en 1988 y los trabajos recogidos en
Todo lo anterior nos indica con toda certeza que poseemos los recursos humanos capacitados y la base de
información indispensable para acometer la tarea de sistematización de nuestros yacimientos minerales y
elaborar sus modelos descriptivos.
Por ser los yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co los recursos minerales más importantes de Cuba nos
concentraremos en ellos y en sus modelos descriptivos.
La utilización primaria del Ni (USGS, Mineral Information: Nickel, 2002) es como metal refinado en
cátodos, polvos, briquetas o como ferroníquel. Alrededor del 65 % del consumo mundial del Ni se
utiliza para la producción de acero inoxidable austenítico. Otro 12 % se utiliza en la producción de
superaleaciones como Inconel 600 o aleaciones no ferrosas como las de Cu-Ni (latón y bronce al Ni).
Ambos tipos de aleaciones se usan ampliamente debido a su resistencia a la corrosión.
El restante 23 % del consumo de Ni se divide entre los aceros aleados, baterías recargables, catalizadores
y otros reactivos químicos, acuñamiento de monedas (generalmente 75 % de Cu y 25 % de Ni), productos
de la fundición y para el niquelado.
Los recursos minerales niquelíferos mundiales identificados en depósitos con una ley de 1 % o mas de Ni
contenido es de 130 millones de t (USGS, 2002). Alrededor del 60 % de Ni se encuentra en los depósitos
lateríticos y el restante 40% en los depósitos de sulfuros magmáticos. Además se conocen grandes
cantidades de recursos niquelíferos en el mar profundo asociados a las cortezas y nódulos de Mn que
cubren grandes áreas del fondo oceánico, especialmente en el Oceáno Pacífico.

65

�La producción minera en el 2001 fue de 1 260 000 t destacándose la Federación Rusa (265 000 t),
Australia (184 000 t), Canadá (183 000 t), Nueva Caledonia (126 000 t), Indonesia (105 000 t) y Cuba
(71 500 t) Las principales reservas se localizan en Australia, Cuba, Canadá, Nueva Caledonia, Indonesia,
Africa del Sur y Filipinas (USGS, 2002)
El descubrimiento de las cortezas feeroniqueliferas en Cuba, coincide con el descubrimiento de la isala
por Cristóbal colón que se percató de la abundancia de "piedras de color de hierro" al desembarcar. Sin
embargo, en el transcurso de los cuatrocientos años siguientes despues del desembarco, las lateritas
ferrroniquelíferas no fueron del interes de los investigadores (Ponce Seoane, 1983). En 1762 durante el
desarrollo de la guerra anglo-española, el perdigón fue objeto de atención para la obtención de hierro
(Ariosa Iznaga, 1977)
En los inicios del siglo XX un grupo de Geólogos norteamericanos realizó trabajos sobre las
lateritas de Cuba ( Spencer 1907; Cox, 1911; Hayes, 1911; Kemp 1910, 1915; Leith, 1915). Hacia
finales de la década de los años 1930, el interés hacia las lateritas cubanas creció nuevamente en relación
con el establecimiento en las mismas de altos contenidos de Ni. Los resultados de las investigaciones
correspondientes a este periodo no fueron publicados pues se trataba de conservar los intereses de las
compañías norteamericanas (Ponce Seoane, 1983)
Con la construcción de la planta de níquel de Nicaro en 1943 se incremento el grado de estudio de las
lateritas cubanas; de este periodo datan los trabajos de la Junta de Seguridad de Recursos Naturales
(1950), McMillan (1955), de Vletter (1953, 1955) y Monttoulieu et al (1957).
Despues de 1959 se inició un proceso de estudio profundo y detallado de nuestros recursos niquelíferos y
se terminó una segunda planta en Moa. Hoy son tres las industrias procesadoras de nuestras menas
lateríticas.
A partir de la década de 1960, el nordeste de Cuba oriental ha sido objeto de investigaciones
geológicas sistemáticas en esta dirección y se profundizaron los estudios sobre nuestros yacimientos
lateríticos por Geólogos cubanos (Formell Cortina, Ponce Seoane, Castillo, Lavaut, Bergues, Perez
Alfaro, Apud, Ramsay, Gary, Barrabi, Orozco, Rojas Purón, Crombet, Almaguer, Rodés, entre
otros); de las desaparecidas Unión Soviética (Adamovich, Chejovich, Agienko, Masliukov,
Shirokova, Cherepniov, Zabelin, Egorov, Gorielov, Ogarkov, Serdiuk, Shiriskova, Aliojin, Petrov,
Buguelsky, Korin, Finko, Rechkin, Kostarev, Vershinin, Ostroumov, entre otros) y Checoslovaquia
(Kudelasek, Marxova, Zamarsky, Strand); Hungria (Somos, Szebenyi, Vegh) que han contribuido
notablemente con sus trabajos al incremento del grado de conocimiento sobre nuestros yacimientos
de lateritas.
En los archivos técnicos y fondos geológicos de nuestras Oficina Nacional de Recursos Minerales,
Instituto de Geologia y Paleontologia, Empresas Geomineras y Empresas del Níquel se conservan
centenares de valiosos e importantes informes y documentos con los resultados de los trabajos de
revisión, búsqueda, exploración y cálculo de reservas realizados por estos Geólogos que constituyen una
excelente base de datos reales para la elaboración y fundamentación de los modelos descriptivos de
nuestros yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co que se presentan en este trabajo.
En el Congreso de Geología y Minería de 1998 en La Habana, se presentó un trabajo (Cobas et al, 1998),
sobre "Modelos geológicos de yacimientos lateríticos cubanos". Se confeccionaron los modelos sobre la
base de las descripciones litológicas de testigos de perforación, afloramiento, pozos criollos y canteras; se
documenta, se hace un muestreo y se estudia la composición química, mineralógica y las constantes
físicas(perso volumétrico, humedad natural y otros) para diferentes condiciones de desarrollo del
intemperismo.
Este es el documento más cercano que conocemos sobre modelos de yacimientos de lateritas pero no
llega a constituirse en un modelo descriptivo en la acepción que le damos en nuestra investigación. Sin
lugar a dudas es una contribución notable al grado de conocimiento geológico de este tipo de yacimiento.

66

�Una aplicación práctica concreta con efecto económico tangible de los modelos descriptivos de los
yacimientos lateriticos presentes en nuestras tres zonas principales de desarrollo, Pinares de
Mayarí, Moa y Punta Gorda está en que su tuilización permitirá una mejor delimitación de las
concesiones mineras.
Esto contribuirá a la explotación más eficiente del yacimiento, asi como a una utilización más
racional de las reservas de mineral, con mayor incidencia en la recuperación de Ni y Co durante el
proceso metalúrgico.
El ambiente de la superficie global de nuestro planeta se mantiene mediante la interacción de todas sus
geosferas. Entre estas interacciones la más prominente a nuestros efectos es la de la hidrosfera con la
litosfera, que es la que tiene una influencia principal, tanto en los sistemas marinos como en los
continentales.
Las observaciones a través de satélites, los programas de perforación en el océano y las mediciones
isotópicas nos aportan una nueva apreciación sobre la complejidad de la interacción entre las geosferas y
sobre los cambios en las condiciones de la superficie terrestre a lo largo de todo el tiempo geológico.
Estos avances en nuestra base de datos espacial y temporal nos conducen a modelos más realistas de los
sistemas en la superficie de la tierra. (Krongber, Fyfe, 1989)
Una de las fases más fundamentales del escenario geomorfológico en la superficie de la tierra, es la
destrucción y descomposición de las rocas, por los procesos de intemperismo El 14 % de la superficie
terrestre experimenta el intemperismo físico o mecánico y el 86 % está afectada por los procesos
químicos. (Pedro 1968)
El intemperismo implica una fuerte dependencia de los procesos asociados con la hidrosfera, atmósfera y
biosfera (White and Brantley, 1995), ya que la cristalización y disolución de los minerales a partir de las
soluciones acuosas son los procesos principales en la cinética del intemperismo.
El término "intemperismo de las rocas" se aplica a la alteración física y química de las rocas expuestas en
la superficie terrestre. De acuerdo con Ollier (1975) el intemperismo es "la destrucción y alteración de
minerales y rocas cerca de la superficie de la tierra hacia productos que están mas en equilibrio con las
nuevas condiciones físico-químicas impuestas en este escenario".
Nuestra Norma Ramal lo define como "el conjunto de procesos físicos, físico-químicos y químicos
que provocan la alteración y transformación de las rocas y minerales que se encuentran en la parte
mas superior de la corteza terrestre bajo condiciones hipergénicas" ( Ponce Seoane, 1983)
Provincias del intemperismo
En las zonas de la superficie terrestre donde se genera el intemperismo químico se reconocen dos
provincias sobre la base de las movilidades relativas de la sílice y la alúmina (Pedro, 1968):
1.

Provincias de cheluviación (chelatación y eluviación) en las cuales las soluciones del intemperismo
contienen ácidos orgánicos y domina el proceso de chelación. La alúmina es más móvil que la sílice
y se forma un residuo rico en sílice. Este proceso domina en las regiones frías donde la velocidad de
destrucción orgánica es lenta y la podsolización es el principal proceso pedogénico.
2. Provincias de soluviación (solución y eluviación) donde el proceso dominante es la hidrólisis (acción
de los protones) que da como resultado la solución. La alúmina es menos móvil que la sílice por lo
que la desilicificación varía. Se reconocen tres regiones contrastantes:
a) Región de bisialitización: la pérdida de sílice es moderada y se forman minerales arcillosos con
estructura 2:1 como las smectítas con retención parcial de cationes básicos de Na, K, Ca y Mg y
espacios cargados entre las capas u hojas. Las precipitaciones son inferiores a los 500 mm anuales.
Estas son regiones de estepas y de climas templados.
b) Región de monosialitización: la pérdida de sílice es considerable y tiene a la formación de minerales
arcillosos con estructura 1:1 como la caolinita. Los cationes básicos migran, la corteza de
intemperismo recibe entre 500-1000 mm anuales de precipitaciones y estas son regiones tropicales
sub-húmedas.

67

�c)

Región de alitización: la pérdida de sílice es intensa y los octaedros de Al predominan formándose
hidróxidos como la gibbsita y oxihidróxidos como la bohemita. Esta región coincide con los trópicos
húmedos, las precipitaciones son superiores a los 1500 mm anuales y a ella pertenece Cuba oriental.

El proceso de laterizacion
La existencia de las lateritas fue reconocida por vez primera por Buchanan en 1807. Un siglo después
Harrassowitz en 1926 realizó una descripción general de las lateritas y muchas de sus observaciones y
sugerencias aun poseen un considerable valor (Pedro 1968, Lima Costa, 1997)
Los procesos relevantes para la laterización son: (Harder,1952 y De Swardt, 1964)
a)

Presencia de minerales formadores de las rocas fácilmente solubles y movilizables que dejen residuos
ricos en alúmina y hierro.
b) Permeabilidad y porosidad efectiva que facilite el fácil acceso así como la circulación del agua y las
soluciones. La libre circulación asegura la movilidad de la materia disuelta lo cual no favorece el
establecimiento de condiciones de equilibrio en soluciones saturadas.
c) Precipitaciones normales a abundantes con un régimen estacional o al menos con interrupción entre
ellas.
d) Abundante vegetación y otros componentes bióticos, incluyendo a las bacterias; los ácidos orgánicos
en particular actúan como agentes efectivos de solución y precipitación.
e) Temperaturas tropicales o calientes que aceleran la velocidad de las reacciones químicas y
promueven los procesos de formación de arcillas.
f) Relieve topográfico bajo o moderado que permita el movimiento libre del nivel del agua subterránea
y minimice los procesos de remoción.
g) Un largo periodo de estructuras geológicas estables.
Sobre la terminologia de los perfiles y zonas del corteza de intemperismo lateritica
En estos momentos existe una gran diversidad de criterios y términos para la clasificación de la zonalidad
y perfiles de la corteza de intemperismo en el ámbito mundial y no existe un consenso al respecto. Si
tomamos como referencia a 1807 que es año donde se atribuye la aparición del termino laterita, han
pasado hasta el presente 195 años sin la definición del término laterita haya dejado de mantener
mantenido una controversia, a pesar de que es indispensable para una correcta clasificación de los
productos del intemperismo.
Tardy (1992) propone utiliza ese término en un sentido "amplio" para abarcar a los productos del
intemperismo interso compuestos por una asociación de minerales que pueden incluir óxidos, oxidróxidos
o hidróxidos de Fe o Al, caolinita y cuarzo y caracterizados por una realcion Si02: Al203 que no exceda el
valor requerido para caracetrizar al cuarzo y a la caolinita. Como bien señala Tardy ese término entonces
comprendería a las bauxitas, ferricretos, duricretos de Fe o Al, horizontes moteados, corazas...etc
Nuestra Norma Ramal define el término laterita de la siguiente manera: (Ponce Seoane, 1983)
"Es una roca que representa el estado de equilibrio alcanzado por la materia pétrea en las
condiciones de hipergénesiss como resultado de un desarrollo mas o menos largo, en el cual la roca
inicial sufrió numerosas alteraciones cualitativas y cuantitativas. El miembro inicial de este
desarrollo son las rocas madres y el final la coraza de hierro. Los estadios intermedios, todos juntos,
son los que se denominan lateritas" (El subrayado es del autor)
Goligthly (1981) y Trescases (1986) han realizado importantes trabajos de generalización sobre los
yacimientos lateríticos pero no han encontrado terminología común para los distintos horizontes de lo
perfiles por la gran variedad texturo-estructural y composición mineralógica de los mismos lo cual es una
consecuencia de las características de los procesos del intemperismo y de las rocas madres.

68

�Para la Anaconda Nickel Ltd los perfiles lateríticos de Ni-Co tipicos tienen cuatro horizontes que varian
en espesor en dependencia de la humedad del clima (http://www.anaconda.com/ 2002) - de arriba hacia
abajo:
1.
2.
3.
4.

Ferricretos
Limonitas
Saprolitas
Peridotitas alteradas

En los climas húmedos como es el caso de Nueva Caledonia el horizonte de las limonitas y saprolitas
tiene un mayor espesor; cuando el clima es mas seco como es el caso de Australia Occidental dentro del
horizonte de las limonitas se pueden desarrollar las smectitas.
Entre el 28 de mayo y el 2 de Junio del 2000 se desarrolló el Tour Científico Australasia sobre los
Principales yacimientos de niquel del mundo (http://www.portegeo.com.au/2002/). Se señala que el
Proyecto Goro es el mayor depósito de lateritas niqueliferas oxidadas de Nueva Caledonia. El perfil típico
que se describe comprende:
1.
2.
3.
4.

Capa delgada superior de Fe (menor de 5 m de espesor)
Cubierta de limonita (hasta 25m de espesor que esta enriquecido en Ni en sus 10 m inferiores)
Zona de transición hacia la saprolita
Saprolita hasta roca saprolitica (espesor menor a 10 m y enriquecido en Ni)

En Niquelandia, estado de Goias, Brasil, los yacimientos lateríticos se desarrollan en una zona ultrabásica
del complejo básico-ultrabásico como concentraciones residuales desarrolladas por rocas alteradas en esta
zona (de Carvalho Jr et al, http://makalu.jpf.nasa.gov,2002).
Los perfiles del intemperismo son potentes en las tierras bajas con cinco horizontes o capas similares a las
descritas por para los yacimientos Santa Fé, Goias (Olivera y Trescases, 1980) y Barro Alto(Costas,
1981):
1.
2.
3.
4.

Rocas alteradas (altered rocks): son dunitas serpentinizadas con poco cuarzo y vetas de garnierita.
Saprolita gruesa (coarse saprolite): una zona con concentración de minerales silicatados de Ni. Estas
facies están compuestas fundamentalmente por silicatos amorfos y garnieritas
Saprolita arcillosa fina (clay fine saprolite): es una zona de transición entre las facies oxidadas y
silicatadas que conserva la mayoria de las caracterísitcas presentes en las facies de saporlitas gruesas.
Se aprecia un incremento importante de goethita.
Laterita roja (red laterite): compuesta fundamentalmente por hematita y goethita.Están presentes las
oolitas y las concreciones ferruginosas pisolíticas. Localmente, estas lateritas transicionan hacia
corazas de Fe.

En otras palabras, el perfil completo se compone de tres grupos principales de horizontes: (de abajo hacia
arriba)
1.
2.
3.

Saprolíitico: compuesto por silicatos de Mg y Fe
Limonítico: compuesto fundamentalmente por hidróxidos de Fe
Corazas de Fe.

La variación mineralógica básica es de silicatos magnesiales que incrementan paulatinamente su
contenido de goethita y finalmente en hematita.

69

�Por su parte Barros de Olivera et al (1992) al referirse a estos perfiles esquemáticos hace una
subdivisión mas detallada para los perfiles de las áreas bajas en la zona de Niquelandia al reconocer:
1.
2.
3.
4.
5.

Saprolita 1: roca alterada
Saprolita 2: saprolita gruesa
Saprolita 3: saporlita arcillosa
Laterita 1: laterita amarilla o saprolita ferruginosa
Laterita 2: laterita roja o cubierta laterítica

Los criterios que utilizó para discriminar estas zonas fueron el tamaño de las partículas, la densidad total
y el porcentage de Mg
Schellman (1989) al describir el perfil del yacimiento Tagaung Taung de Birmania señala que se
distinguen claramente tres capas de material intemperizado sobre las rocas ultramáficas. El perfil lo
representa asi: (de abajo hacia arriba)
1.
2.
3.
4.

Roca madre
Saprolitas donde predominan los minerales de Mg y se produce el máximo enrriquecimiento del Ni
Limonitas que son de color amarillo-carmelitoso, portadoras de Ni con un elevado contenido de Fe
Capa superficial de color rojo-carmelitoso con contenidos de Fe y Ni inferiores a la limonita

En un interesante estudio Colin et al (1990) al referirse al comportamiento supergénico del Ni analizan
los perfiles de los yacimientos Jacuba y Angiquinho. En Jacuba el perfil tiene mas de 30 m de espesor, se
desarrolla a partir del intemperismo de piroxenitas y utilizan la siguiente terminología: (de abajo hacia
arriba)
1.
2.
3.
4.
5.

Roca madre
Capa coherente
Capa saprolitica
Capa arcillosa
Capa arcillosa ferruginosa

En Angiquinho, el perfil se formó a partir de una combinación de dunita y prioxenita parcialmente
serpentinizada lo cual es contrastante con Jacuba. La terminologia que se utilizó fue:
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Roca madre
Capa coherente
Capa saprolítica
Capa arcillosa ferruginosa
Capa nodular
Coraza de Fe

Golightly (1981) hace un excelente análisis de los yacimientos de lateritas niquelíferas y señala que un
perfil normal in situ incluye las siguientes unidades (de arriba hacia abajo. Los términos "entre comillas"
son los utilizados por Trescases en Nueva Caledonia)
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Ferricretos que es el equivalente a la "canga, cuirrasse de fer"
Limonita transportada equivalente a las "terres rouges"
Limonita in situ que son las "saprolite fine"
Zona intermedia, zona de nontronita
Zona de saprolita equivalente a "saprolite grossiere"
Roca madre

Señala además que los perfiles sin la zona intermedia son caracterísitcos de la zona ecuatorial húmeda u
otras localidades con acumulados de lluvia altos y estaciones de seca mínimas. Esto se produce a
consecuencia de una eficiente lixiviación sin que se llegue a alcanzar la condición de supersaturación para
la formación de arcillas smectíticas en la zona de saprolitas.

70

�Tardy (1992) discute la diversidad y terminología de los perfiles lateríticos y pone al descubierto la falta
de unanimidad y conseso al respecto pues se mezclan los términos para las lateritas, las bauxitas
lateríticas, los suelos lateríticos hasta toda clase de productos del intermperismo intertropical; señala con
toda razon rasgos muy acentuados y detallados caracterizan a los diferentes horizontes, los que a su vez
constituyen una gran variedad de perfiles y de perfiles que se desarrollan en una agran área intertropical.
Estos criterios y términos antes mencionados además de reflejar que no existe un conceso generalizado
adolecen de que engloban más de un litotipo en una sola zona litológica o desmembran las zonas
litológicas naturales en subconjuntos amarrados a determinados intereses particulares (aplicación de
criterios composicionales como el quimismo o la mineralogía o según un fin práctico determinado tal
como la estimación del peso volumétrico, subdivisión por color, granulometría, textura, etc) lo que
conduce a la pérdida de información geológica, obstaculizando las interpretaciones y deducciones
geólogo-genéticas, así como la captación y representación de la información geológica en su estado
natural.
Un resumen de los diferentes criterios sobre la zonalidad vertical de las cortezas de intemperismo,
definida según el sentido de la profundidad es el siguiente:
a)

División del corte en tres zonas litológicas: laterita, saprolita y roca madre, con diversas
denominaciones y subdivisiones (Buchanan, 1807; Webber, 1972; Trescases, 1975, 1986; Tardy,
1992; Golightly, 1981; Nahon,1992 y otros de las escuelas inglesa y francesa);
b) División del corte en cuatro zonas litológicas: ocre inestructural, ocre estructural, serpentinita
lixiviada nontronitizada y serpentinita desintegrada (Glazkovsky, 1963; Smirnov, 1982 y otros de la
ex Unión Soviética);
c) División del corte en cuatro zonas geoquímicas: hidrólisis final, hidrólisis parcial y lixiviación final,
hidratación e hidrólisis inicial, hidratación inicial y lixiviación de la roca madre por grietas.
(Guinzburg I.I, 1963);
d) División del corte en cuatro zonas mineralógicas: ocres, nontronita, kerolita, desintegración de la
roca madre (Nikitin K.K,1971);
e) División del corte en cinco zonas mineralógicas: ocres, nontronita, ferrisaponita, kerolita,
desintegración de la roca madre (Vitovskaya I.V, 1982, 1989);
f) División del corte en seis zonas litológicas (Lavaut, 1998): 1)zona de ocres inestructurales con
concreciones ferruginosas (OICC); 2)zona de ocres inestructurales sin concreciones ferruginosas
(OI); 3) zona de ocres estructurales finales (OEF); 4) zona de ocres estructurales iniciales (OEI); 5)
zona de rocas madres lixiviadas (RML); y 6) zona de rocas madres agrietadas (RMA). (Vea tabla
No.1 y descripción de las zonas más abajo).
Las denominaciones de los tipos de perfiles de intemperismo conocidas se realizan sobre la base de
criterios mineralógicos y por criterios litológicos:
1.

La clasificación mineralógica establece tres tipos de perfiles (Nikitin K.K 1971; Vitovskaya I.V.,
1982, 1989):
a) completo: con las cuatro zonas geoquímicas indicadas más arriba (hidrólisis final, hidrólisis parcial y
lixiviación final, hidratación y lixiviación, desintegración);
b) reducido: si le faltan zonas intermedias entre la zona de hidrólisis final y de desintegración de las
rocas madres;
c) incompleto: si le faltan las zonas geoquímicas superiores y esto no ha sido causa de la erosión.
2.

La clasificación litológica establece tipos de perfiles litológicos de intemperismo en dependencia de
la cantidad y combinación de las zonas litológicas arriba indicadas encontradas en un punto dado del
terreno, lo cual es asequible a simple vista y favorable para la documentación geológica directa por
cualquier persona versada en la materia (geólogo, edafólogo, geógrafo, agrónomo y otros)

71

�La clasificacion vigente en cuba
La clasificación de tipos litológicos de perfiles de intemperismo aplicada actualmente en Cuba (Lavaut
W., 1998), agrupa los perfiles primeramente en tres grandes familias y luego se subdividen en ocho
dominios que son:
A. Perfiles lateríticos, con cuatro tipos de perfiles litológicos: 1) inestructural completo; 2)
inestructural incompleto; 3) estructural completo y 4) estructural incompleto.
B. Perfiles laterítico-saprolíticos, con dos tipos de perfiles: 5) estructural completo y 6) estructural
incompleto
C. Perfiles saprolíticos, con dos tipos de perfiles: 7) estructural completo y 8) estructural
incompleto.
En Cuba, el 60% de las reservas de menas Fe-Ni-Co se relacionan con el tipo de perfil litológico
laterítico-saprolítico, y el 35% del total con el perfil litológico laterítico.
La descripción concisa de las zonas litológicas de la clasificación cubana (Lavaut W., 1987) se
fundamenta en las normas cubanas existentes al respecto y son términos mejorados que indiscutiblemente
son de poco conocimiento fuera de nuestro pais, con excepción de Rusía. Es imprescindible llegar a una
convención internacional al respecto.
Cuba por ser un pais de recursos y reservas mundiales de minerales lateríticos con un alto grado
conocimiento geológico de ella puede exponer sus propios términos, con los términos equivalentes
aproximados más apropiados del ámbito anglo-francés (entre paréntesis y resaltado en negrita)
Los términos que se utilizan en este trabajo son válidos para Cuba y están respaldados por la
Norma Ramal "Cortezas de intemperismo ferroniquelíferas: términos, definiciones y símbolos"
(Ponce Seoane, 1983). Por ello se utilizan los términos alli descritos para describir las zonas en los
modelos descriptivos que se presentan en esta investigación y no otros que por proceder de otras
zonas de desarrollo de estos recursos minerales, aunque más difundidos en la literatura occidental,
no poseen un reconocimiento internacional plenamente aceptado por todos. Esta es una cuestión a
resolver por la comunidad científica en el futuro.
1) ZONA DE OCRES INESTRUCTURALES CON CONCRECIONES FERRUGINOSAS -OICC(nodular and ferricrete zone): se caracteriza por una gran abundancia (usualmente 30-70%) de
globulaciones goethítico-hematíticas sin conservación de los rasgos de la fábrica estructural de la
roca madre, cuya cantidad y tamaño disminuyen (hasta 0.5-1 mm de diámetro) con la profundidad
adquiriendo una forma prácticamente esférica al desaparecer en la masa ocrosa inestructural de la
base de esta capa.
En algunos lugares se observa la cementación de las concreciones ferruginosas (canga, cuirrasse de
fer) formando bloques o seudoestratos con tabiques ferruginosos de unión entre ellos en cortezas
típicas de ultramafitas, lo que testimonia su génesis infiltrativa por removilización parcial del hierro
en medios superficiales con pH ácidos. El color del material de esta zona es marrón rojizo oscuro o
rojo rosado, correspondientemente si la roca madre fué ultramafita o mafita;
2) ZONA DE OCRES INESTRUCTURALES SIN CONCRECIONES FERRUGINOSAS -OI- (laterite
rouge, mottle zone): consiste en una masa ocrosa de aspecto terroso y coloración más clara que la
anterior zona, prácticamente sin concreciones ferruginosas, donde no se conservaron las
características de la fábrica estructural de las roca madre.
3) ZONA DE OCRES ESTRUCTURALES FINALES -OEF- (ferruginous saprolite, saprolite fine,
laterite jaune, limonite sensu stricto): es una masa ocrosa con la conservación de los rasgos de la
fábrica estructural de la roca madre y con relictos de los minerales que la componían en cantidades
insignificantes sobre todo en la base de esta capa. Su coloración es amarilla anaranjada o rosada
violácea con pintas blancas, correspondientemente si la roca madre fué ultramafita o mafita.

72

�4) ZONA DE OCRES ESTRUCTURALES INICIALES - OEI- (clayous saprolite, earthy saprolite):
consiste de una masa semiocrosa granulosa con aproximadamente la misma cantidad de material
ocroso y arcilloso con relictos de los minerales primarios y fragmentos pequeños y medianos (1-3 cm
de diámetro) de rocas madres lixiviadas y parcialmente limonitizadas, friables y con sus núcleos
duros, más o menos frescos. La coloración es abigarrada amarillo-verdosa o blancuzca grisácea,
correspondientemente si la roca madre fue ultramafita o mafita;
5) ZONA DE ROCAS MADRES LIXIVIADAS -RML- (rocky saprolite, bouldery saprolite): está
constituida por una masa fragmentosa arcillosa de consistencia semi-dura, ligera de peso, porosa y
cavernosa, levemente limonitizada (10-15 %), donde se manifiestan en forma relevante los rasgos de
la fábrica estructural de la roca madre.
La fragmentosidad consiste en partes de las rocas madres fuertemente lixiviadas, argilitizadas y
levemente limonitizadas que pueden estar impregnadas por vetas, vetillas y nidos de minerales
infiltrativos de neoformación (supergénicos). Generalmente el material de esta zona está fuertemente
impregado de agua. La coloración del material es verde-grisácea, amarillenta o verde-grisáceablancuzca, correspondientemente si la roca madre fué ultramafita o mafita.
6) ZONA DE ROCAS MADRES AGRIETADAS (parent rock, bedrock, boxwork layer): Consiste en el
frente de intemperismo físico con incipiente lixiviación y oxidación de las rocas madres por las
grietas del intemperismo, provocadas por la anisotropía del coeficiente de dilatación térmica de sus
partes componentes, así como por otros sistemas de fisuras como las tectónicas, gravitacionales, etc.
Por las grietas se depositan usualmente minerales infiltrativos supergénicos, principalmente silicatos
amorfos y microcristalinos; el material de esta zona, sobre todo en su porción más superficial,
también experimenta transformaciones por su masa, incluyendo su posible opalitización hasta el
grado de cuarcitas secundarias.
La coloración del material de esta zona coincide con el color general de las rocas madres primarias,
experimentando una decoloración hasta matices más claros en las partes lixiviadas en torno a las
grietas, así como pueden observarse fenómenos de metasomatosis cromática por contaminación con
oxi-hidróxidos de hierro de las soluciones infiltrativas, serpentinización y argilitización.
EN ESTA CLASIFICACIÓN EL TÉRMINO OCRE NO SE UTILIZA EN SU ACEPCIÓN DE
COLOR SINO PARA IDENTIFICAR A UN MATERIAL ALÍTICO ARCILLOSO-TERROSO
RICO EN OXI-HIDRÓXIDOS DE Fe.
La clasificación más práctica y operativa de las cortezas de intemperismo (Lavaut, 1998) se basa en los
criterios estructuro-genéticos claves: su zonalidad litológica vertical y el tipo de perfil, que son
observables y documentables macroscópicamente en los afloramientos, ya que las delimitaciones por
criterios geoquímicos y mineralógicos conducen a una zonalidad que no coincide con los límites de la
zonalidad litológica natural.
Además, la zonalidad geoquímica o mineralógica tiene que ser determinada, no visualmente, sino sobre la
base de investigaciones analíticas complejas y tardías, realizadas en laboratorios, lo que es inoperante.
La zonalidad litológica de la corteza de intemperismo se establece basándose en sus propiedades físicas y
composiciones: color, fábrica, granulometría, humedad, propiedades físico-mecánicas (densidad,
resistencia a la compresión, estabilidad bajo carga y en estado libre de sus taludes, etc.), composición
química y mineral, que a su vez reflejan la gradualidad metasomática del intemperismo natural de las
rocas madres o substrato en diferentes condiciones microclimáticas, geomorfológicas y geólogoestructurales. Por esta razón, la clasificación con criterios litológicos son los más efectivos y su aplicación
se generaliza cada vez más mundialmente.

73

�Tabla No. 1. COMPOSICIÓN PROMEDIO DE LAS CORTEZAS DE INTEMPERISMO DE ROCAS
ULTRAMÁFICAS DE CUBA ORIENTAL (Lavaut, 1998 - Quimismo y minerales en %)
Zonas
litológi
cas
OICC

OI

Peso
volumétrico
(g/cm3)
1.516

1.27

Potencia
Promedio
(m)
2.10
MG=

1.99
MG=

Fe2O3

FeO

NiO

CoO

SiO2

59.24
-37.9
Goet.=64.1

0.33
-

0.60
-61.9

0.051
-69.9
MtMg=1.24

6.98 1.09
14.47
-19.6 -46.4
0
Mn=0.8
1

2.64
-32.9
Crom=
3.0

Gib.=19.68

Arc(Ferro
halloysita=8
.62
0.31
-

Serpenti
nas=2.3
7
1.06
-37.5

Cuarzo=1.9
7
5.85 1.37
9.75
-46.3 -68.6
0
Mn=0.9
9

2.65
-19.8
Crom=
3.16

Arc(Ferro
halloysita=8
.26
0.33
-

Serpenti
nas=2.1
2
1.34
-37.9

8.61 3.45
7.70
-77.4 -83.9
0
Mn=1.8
7

2.61
13.7
Crom=
3.02

28.1 15.75
-65.5 -73.7

1.69
-4.2

64.35
-16.7
Goet.=69.7
Gib.=12.96

OEF

1.04

5.04
MG=

60.98
38.5
Goet= 65.0
Gib.=7.67

OEI

0.96

2.54
MG=
MG=

32.43
-9.3

RML

1.36

2.19
MG=

16.20
-20.4
Goet.=14.6
Gib.=0

RMA

2..26

7.40
MG=

7. 52
6.6
Goet.=5..9
Gb.=0

RMF

2.525

nx1000 5.79
( n &lt; 12)
Oliv.=37.0

0.199
136.3
MtMg=1.21

MtMg=2.56
Arc(Ferrisa
ponita=22.1
8
1.08
-

Serpenti
nas=28.
8
1.43
14.9

Arc(Montm
orillonita=1
7.9
2.12
-

Serpenti
nas=58.
2
0.46
30.2

74

Cr203

5.67
0

Mn=0.6
9

Crom=
2.04

36.88 27.16
2.57
-64.1 -72.2
0
Mn=0.3
1

0.80
-24.2
Crom=
1.46

37.9 36.13
0..95
-18.4 -25.7
0
Mn=0.1
6

0..39
-31.9
Crom=
1.04

38.2

0.47

Cuarzo=4.0
9
0.032
-50.7
MtMg=2.38
Cuarzo=3.7
9
0.024
51.6
MtMg=3.16

Arc(Nontro Serpenti Cuarzo=5
- nita=9.28 nas=73.
8
3.01
0.29
0.013
Ortpx=
20.0

Al2O3

Cuarzo=1.6
9

Arc(Halloy- Serpenti Cuarzo=1.1
sita=11.51 nas=5.8 1
2
0.81
1.59
0.062
-49.6
-12.2

Goet.=33.3
Gib.=5.03

0.114
-54.8
MtMg=1.27

MgO

39.92
Clpx=1.
3

0.78

Serpen
t=41.7

�Leyenda:
MG = Movilidad geoquímica: Acumulativos &gt; 0; Inertes = 0; Poco móviles (0-30); Móviles (-30-60);
Muy móviles (-60-100).
SiO2 = El cuarzo es hipergénico (ópalo, calcedonia y marshalita principalmente).
Goet.= Goethita
Gib.= Gibbsita
Arc = Arcillas
MtMg = Magnetita+Maghemita
Mn = Minerales manganíferos
Crom = Cromoespinelas
Oliv = Olivino
Ortpx = Ortopiroxeno
Clpx = Clinopiroxeno
Serpent = Serpentina.
Zonas
litológicas
OICC
MG=

0.42 0.49
-63.7 50

OI
MG=

0.78 0.22
-59.7 24.1

OEF
MG=

Mn0

Ti02

Na20

K20

CaO

S03

0.07
Ti&gt;Al&gt;Si&gt;Cr&gt;Fe3+&gt;Mg&gt;Ni&gt;Mn&gt;Co

0.05

0.35

0.14

0.03

12.91

0.07
Ti&gt;Al&gt;Fe3+&gt;Cr&gt;Ni&gt;Si&gt;Co&gt;Mn&gt;Mg

0.05

0.36

0.15

0.03

12.23

1.53
101.
2

0.14 0.07
-35.6 Co&gt;Mn&gt;Fe3+&gt;Cr&gt;Al&gt;Ti&gt;Ni&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.35

0.14

0.03

12.09

OEI
MG=

0.56
5.8

0.16
81.3

0.07
Ti&gt;Mn&gt;Al&gt;Cr&gt;Fe3+&gt;Co&gt;Ni&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.37

0.09

0.03

11.76

RML
MG=

0.24 0.04 0.07
-31.8 -26.1 Ni&gt;Al&gt;Fe3+&gt;Cr&gt;Ti&gt;Mn&gt;Co&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.40

0.09

0.02

12.44

RMA
MG=

0.13
-2.9

0.02 0.05
-17.9 Co&gt;Ni&gt;Fe3+&gt;Al&gt;Mn&gt;Ti&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.41

0.1

0.02

12.51

RMF

0.11

0.02

0.05

0.33

-

-

11.8

0.05

75

P2O5

PPI

�Sobre la profundidad e intensidad del intemperismo
El grado de alcance del intemperismo se evalúa por su profundidad que se exprersa en tresconceptos:
a) Profundidad en el sentido espacial, esto es el espesor o potencia de la corteza de intemperismo;
b) Intensidad o grado de intemperismo como expresión del cambio en la roca original afectada por las
reacciones químicas.
c) Velocidad de intemperismo
Los principales factores que determinan la profundidad del intemperismo se exponen en la Tabla No.2
TABLA NO.2
FACTORES
INTEMPERISMO (Thomas, 1974)
Factores climáticos

Factores bióticos

Factores geomorfológicos

Factores locales

Factores geológicos

Factores cronológicos

DETERMINANTES

DE

LA

PROFUNDIDAD

DEL

Temperatura: las temperaturas altas incrementan la velocidad de las reacciones químicas
endotérmicas
Precipitación: las altas precipitaciones incrementan la disponibilidad del agente principal
del proceso de intemperismo: el agua.
Cubierta vegetal: una cubierta forestal densa protege a la superficie de los procesos de
lavado y proporciona los ácidos orgánicos que son capaces de movilizar ciertos
minerales de las rocas, especialmente de Fe por quelación. Contrariamente la vegetación
de sabana abierta favorece la inmovilización del Fe y propicia el escurrimiento
superficial
Estabilidad de la superficie del terreno: la penetración del intemperismo se favorece con
una baja velocidad de denudacion donde prevalecen las pendientes suaves.
Edad de la superficie del terreno: la estabilidad prolongada (persistencia de antiguas
superficies del terreno) permite que se desarrollen perfiles profundos en el sentido
espacial
Drenaje libre: los lugares hipsométricamente elevados posibilitan el movimiento hacia
abajo y la renovación frecuente del agua subterránea que es esencial para la rápida
descomposición de las rocas.
Las zonas de captación-recepción: en los lugares donde se produce la convergencia del
escurrimiento ocurre un incremento de la cantidad de agua lo cual se debe combinar con
un drenaje pobre del sitio.
Tipo de roca: la presencia de minerales particularmente susceptibles a la alteración,
incrementa la velocidad de penetración del intemperismo y puede provocar la
desintegración temprana de la roca.
Textura de la roca: afecta su comportamiento bajo la acción del intemperismo. Las rocas
cristalinas de textura gruesa se desintegran mas rápidamente que las de textura fina. La
textura en las rocas sedimentarias afecta la permeabilidad y la velocidad de penetración
del intemperismo.
Fisibilidad de la roca: las fallas, grietas y bordes de granos fracturados facilitan la
penetración del intemperismo especialmente en las rocas cristalinas.
Alteración hidrotermal: las rocas que han sido sometidas previamente a las distintas
formas de la actividad hidrotermal pueden ser más susceptibles al intemperismo de las
aguas subterráneas.
Cambios climáticos: las variaciones de vegetación y clima alteran con el tiempo el
balance de intemperismo y erosión. Las condiciones pluviales en las zonas áridas durante
el Terciario y el Pleistoceno han conducido a la presencia de un intemperismo relíctico
profundo.
Cambios tectónicos: afectan la estabilidad de la superficie del terreno y el tiempo
disponible para la penetración del intemperismo.

76

�La intensidad o grado de intemperismo es "la cantidad de alteración a partir del estado original que
muestra una roca o un sedimento no consolidado en un punto y momento dados como resultado de la
acción de los distintos procesos de descomposición". Por consiguiente, la velocidad del intemperismo se
refiere a "la cantidad de cambio por unidad de tiempo", aunque en la práctica se refiere a un cambio
generalizado.
Estas dos nociones están unidas ya que una alta intensidad en el intemperismo puede implicar una
velocidad rápida de alteración, aunque se pueden obtener altas intensidades a velocidades moderadas
pero que actúen durante mucho tiempo.
La intensidad del intemperismo está determinada por una serie de factores que afectan a la velocidad y
naturaleza de los procesos. Estos factores se agrupan en dos categorías: intrínsecos y extrínsecos. Los
primeros incluyen a los poros, fracturas de las rocas y a su mineralogía básicamente. Los extrínsecos
comprenden la temperatura, el quimismo de la soluciones determinado básicamente por su índice de
acidez y la hidrodinámica de las soluciones intemperizantes (Bland y Rolls, 1998)
La medida de la "cantidad de intemperismo" que ha tenido lugar en un sitio se puede obtener por la
relación de alúmina en el material intemperizado con respecto al que está en la roca fresca. También
existe una relación entre la suma de los óxidos de Na y K / sílice del horizonte intemperizado con
respecto al del material original que se denomina "factor de lixiviación". (Birkeland,1974)
Influencia del factor biologico en el intemperismo
El papel de los procesos biológicos en el intemperismo es bien conocido. La macroflora aporta un
suministro continuo de materia orgánica a los detritos de la roca intemperizada.
La microflora por su parte vive en el material intemperizado, es variada y numerosa. Está integrada por
bacterias, hongos, actinomicetos, algas, protozoos y gusanos de tierra. Esta biota alcanza valores
considerables pero esta cantidad así como su composición son variables en función del clima, uso del
suelo, adición de fertilizantes y materia orgánica y otros factores. Los diferentes grupos en la microflora
utilizan los compuestos de C y N de las plantas y animales muertos para su nutrición y al hacerlo
producen humus. También utilizan el O2 del suelo e incrementan su contenido en CO2
Los principales procesos biológicos que incrementan el intemperismo de los minerales son: (Barker,
Welch y Banfield, 1997)
a)

El crecimiento de las raíces y la acción de los hongos producen la desintegración física de los
minerales exponiendo nuevas superficies frescas a la acción de los agentes del intemperismo.
b) La estabilización del suelo incrementa la retención del agua prolongando el tiempo para que se
puedan provocar las reacciones del intemperismo
c) La producción de ácidos, en primer término el ácido carbónico a partir del CO2, así como también
otros ácidos orgánicos e inorgánicos, que aceleran la velocidad del intemperismo
d) Los ligandos orgánicos atacan directamente la superficie de los minerales o forman complejos con
iones en solución, cambiando el estado de saturación
e) Los polímeros extracelulares complejos moderan el potencial de agua, mantiene los canales de
difusión, actúan como ligandos o quelatos y sirven como puntos de nucleamiento para la formación
de minerales autígenos
f) La absorción, primeramente de K, Fe y P, disminuye el estado de saturación de la solución y favorece
el intemperismo.

77

�Aproximacion a los modelos descriptivos de yacimientos de lateritas
Puesto que cada yacimiento mineral es diferente a otro en una forma finita, los modelos deben progresar
mas allá del aspecto puramente descriptivo para poder representar a mas de un simple yacimiento.
Aquellos que comparten una variedad relativamente amplia y un gran número de atributos se caracterizan
como un “tipo de yacimiento” y dicho modelo puede evolucionar.
Las interpretaciones genéticas generalmente aceptadas pueden desempeñar un papel significativo en el
establecimiento de las clases de modelos. Pero los atributos descritos en los modelos deben tener como
meta, proporcionar una base para la interpretación de las observaciones geológicas, mas que para
proporcionar interpretaciones en la búsqueda de ejemplos.
Los atributos señalados en los modelos descriptivos deben ser guías para la evaluación de recursos y la
exploración tanto en la etapa de planeamiento como en la interpretación de los descubrimientos.
Los modelos descriptivos tienen dos partes. La primera es el “ambiente geológico” que describe el
escenario donde se encuentran los yacimientos; la segunda parte proporciona las características que
identifican al yacimiento: los tipos de rocas y texturas se refieren a las rocas encajantes favorables de los
yacimientos así como la roca madre que se considera responsable de los fluidos mineralizantes que deben
haber formado a los yacimientos epigenéticos.
La edad se debe referir a la del evento responsable de la formación del yacimiento. El “escenario
tectónico” esta relacionado con los principales lineamientos de la corteza terrestre y provincias
metalogénicas y que se representan solo a escala 1: 1 000 000 ó menos detalladas y no al control de las
menas por las estructuras geológicas que son locales y específicas de una localidad. El concepto
yacimiento asociado, indica a aquellos cuya presencia puede indicar condiciones favorables para
yacimientos adicionales del tipo descrito por el modelo.
Adicionalmente en la segunda parte del modelo, se hace énfasis en particular en aquellos geoindicadores
con los cuales el yacimiento se puede ser reconocer a través de sus anomalías geoquímicas y geofísicas.
En la mayoría de los casos los modelos deben contener datos útiles para los proyectos de exploración,
planeamiento y evaluación de los recursos minerales (Cox y Singer (1986)
MODELO DESCRIPTIVO DE DEPOSITOS Fe-Ni-Co LATERITICOS
(Lavaut Copa, Barrabí Díaz, Rodríguez Crombet, 2002)
NOMBRE: Depósitos Fe-Ni-Co lateríticos.
SINÓNIMOS: Menas oxidadas de níquel; depósitos niquelíferos limoníticos; tipo serpentino-ocroso
cobaltífero-niquelífero; perfil querolítico-ocroso; perfil reducido.
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS: Fe, Ni, Co, (Cr, corrector de cemento, lacas y pinturas)
EJEMPLOS: Pinares de Mayarí (Mayarí, Cuba); Luz (Nicaro, Cuba); Las Camariocas (periferia), Moa
Oriental, Yagrumaje Oeste (Moa, Cuba); Elizavetínsk (Rusia), Ufaléysk (Rusia); Kalum (Liberia).
También se hallan en Brasil, India, Nueva Caledonia, Filipinas, Papuá-Nueva Guinea y Burundi.
CARACTERISTICAS GEOLOGICAS
DESCRIPCIÓN RESUMEN: Depósitos supergénicos de Fe-Ni-Co medianamente difundidos en el
mundo, constituidos por una corteza de meteorización eminentemente laterítica (ferruginosa), muy poco
silicática, eluvial (in situ), en forma de manto friable (3-7 m de potencia), superpuesto sobre basamentos
peniplanizados y pedimentosos inclinados (15-250), compuestos por rocas ultramáficas (harzburgita,
lherzolita, dunita, serpentinitas antigoríticas) que constituyen las reservas principales conocidas de Fe
geothítico de intemperismo y en menor proporción, de Ni y Co.

78

�ESCENARIO TECTÓNICO: Terrenos cerrosos y montañosos obducidos o platafórmicos fuertemente
erosionados en condiciones de estabilidad tectónica prolongada, habitualmente con una estructura fallada
en bloques neotectónicos o con multiaterrazamiento.
AMBIENTE DEPOSICIONAL / ESCENARIO GEOLÓGICO: Acumulación en peniplanicies y
pedimentos con pendiente inclinada (15-250), producidos por la erosión y meteorización superficial,
generalmente de base regional alta, vinculada con los procesos de formación de suelos por encima del
nivel freático.
EDAD DE LA MINERALIZACIÓN: Desde el Triásico, con preponderancia durante el Mesozoico
Superior y Terciario (post-Campaniano-Pleistoceno) La datación se basa en evidencias estratigráficas,
paleogeográficas y geomorfológicas.
TIPOS DE ROCAS ENCAJANTES / TIPOS DE ROCAS ASOCIADAS: Los depósitos minerales yacen
directamente sobre la superficie de las rocas madres y se asocian casi totalmente con lateritas (ocres
inestructurales y estructurales laterítizados), donde las saprolitas (semiocres arcillosos y serpentinitas
lixiviadas nontronitizadas limonitizadas parcialmente) no existen o tienen un desarrollo extremadamente
subordinado, dentro de las cuales es posible separar volúmenes productivos de Fe, Ni y Co.
Las rocas madres fundamentales de este tipo de perfil son ultramafitas poco serpentinizadas (45-60%)
o serpentinitas antigoríticas, así también como ultramafitas normales: dunita, harzburgita, wehrlita y sus
serpentinitas, ubicadas en geomorfotipos de fuerte drenaje de aguas. Subordinadamente, también se
encuentran rocas máficas (generalmente diques o masas de troctolita, gabro olivínico, gabro normal,
norita, raramente plagiogranito) Estas rocas pertenecen a asociaciones ofiolíticas con predominio de
ultramafitas (tectonitas, cúmulos ultramáficos y su zona de transición) o macizos máfico-ultramáficos
estratiformes platafórmicos.
FORMA DEL YACIMIENTO: Cuerpos zonales lenticulares y tabulares irregulares sobre serpentinitas,
compuestos por un horizonte laterítico con la ausencia total o casi total de saprolitas, que sólo se hallan en
forma de relictos locales dispersos en esta capa litológica. Frecuentemente el horizonte laterítico es
medianamente potente (menos de 10 m) y variable por su espesor (50-80 % de variabilidad respecto al
valor medio) La potencia productiva niquelífero-cobaltífera tiene 3 m como promedio.
TEXTURA/ESTRUCTURA: Los depósitos presentan macrobandeamiento litológico (zonalidad), con
predominio de las texturas oolítica, terrosa, cavernosa, amorfa, relíctica y fragmentaria. En su estructura
predominan por el tamaño del los granos, las fracciones finas (menor de 0.05 mm)
El horizonte laterítico se subdivide en tres tipos litológicos de menas que a su vez se corresponden con las
zonas litológicas de la corteza de intemperismo que componen este tipo de perfil y que son:
1. Ocres Inestructurales con concreciones ferruginosas(OICC)
2. Ocres Inestructurales sin concreciones ferruginosas (OI)
3. Ocres Estructurales Finales(OEF)
En la saprolita, los Ocres Estructurales Iniciales (OEI) están ausentes y son frecuentes pequeñas potencias
(20-50 cm) de Roca Madre Lixiviada (RML) limonitizada y 1-2 m de Roca Madre Agrietada (RMA) al
final del corte.
MINERALOGÍA DE LAS MENAS (PRINCIPAL Y SUBORDINADA): Los minerales principales de las
menas son: oxi-hidróxidos de hierro (göethita, alumogöethita, maghemita) y de manganeso (asbolanas y
wades: psilomelano, todorokita, woodruffita, feitknechtita).
Las serpentinas hipergénicas (lizardita, crisotilo, antigorita) y arcillas saponíticas (nontronita,
ferrisaponita, beydelita, ferrihalloysita ) se presentan en forma de trazas y pequeños sectores aislados en
la base de los ocres o linealmente asociados a diques de dunita, piroxenitas o gabroides olivínicos
meteorizados, por lo que la cantidad de oxi-hidróxidos de hierro alcanza hasta 80% de la masa mineral de
las menas.
Los minerales subordinados de las menas componen principalmente a las fracciones gruesas, tanto en la
laterita como en la saprolita, y están representados por cromoespinela, hematita y magnetita en la laterita;

79

�en la saprolita por fragmentos dispersos relícticos de serpentinita limonitizada, nontronitizada,
kerolitizada, serpofitizada, así como cloritas niquelíferas.
En las menas, de conjunto con las fases cristalinas de los minerales, existen importantes fases amorfas
que son niquelíferas y cobaltíferas.
La mineralogía de la ganga está compuesta principalmente por concreciones goethítico-hematíticas,
gibbsita, cromoespinelas y silicatos primarios o secundarios estériles.
INTEMPERISMO: Se manifiesta en forma relevante como intensa maduración de la corteza de
intemperismo por la vía de la oxidación de las saprolitas y lateritización de los ocres hasta llegar a
formar ocres inestructurales (sin la fábrica de las rocas madres) en todo el perfil friable de la corteza de
intemperismo en algunos sitios, en dependencia de la variación de los factores de intemperismo. También
puede ocurrir la erosión parcial o total de los productos del intemperismo localmente.
CONTROLES DE LAS MENAS: El control de las menas es litológico y de acuerdo con su composición
se generan dos tipos de menas lateríticas: ferruginosas legadas naturalmente en níquel, cobalto, cromo,
manganeso que se asocian a litotipos o zonas litológicas inestructurales de la corteza de intemperismo y
ferruginoso-niquelífero-cobaltíferas en los ocres estructurales finales (OEF) y parcialmente en los ocres
inestructurales sin concreciones (OI).
Las mayores concentraciones de hierro, aluminio y cromo se controlan por la laterita más superficial
(OICC, OI); el cobalto se controla por las litologías inferiores de la laterita (OI, OEF principalmente); el
níquel por éstas últimas (OI, OEF principalmente) y por las litologías relícticas saprolíticas (OEI y RML
principalmente así como RMA), aunque estas últimas prácticamente no forman cuerpos minerales.
El níquel en la laterita se asocia a los oxi-hidróxidos de hierro (goethita, maghemita, magnetita) en la
proporción de 60-95% del total y en la saprolita se asocia a los silicatos (serpentinas, arcillas, cloritas)
hasta 85%.
El cobalto casi totalmente (80-90%) se asocia a las psilomelanas, las que también concentran una
proporción importante del níquel (10-20%).
El hierro, aluminio y cromo se asocian al hierro en las goethita, maghemita y magnetita; el aluminio a la
gibbsita y el cromo a las cromoespinelas.
MODELO GENÉTICO: El proceso de generación meteórica de las zonas litológicas ocurre bajo la acción
de tres fenómenos geoquímicos básicos: hidratación, lixiviación e hidrólisis en soluciones naturales
químicamente agresivas.
La hidratación inicial provoca una intensa serpentinización de la ultramafita, facilitando la lixiviación de
los elementos químicos alcalinos y alcalino térreos (Na, K, Ca, Mg) y del silicio (Si 4+) de los silicatos,
con la acumulación simultánea del resto de los elementos químicos que componen la roca: Al, Ti, Fe, Cr,
Ni, Co, V, Cu, Zn, Zr, Mn, Nb, Ga, Sc, Au, Pt, Pd y otros) lo que es típico del estadio inicial del proceso
de intemperismo de las ultramafitas.
El estadio final consiste en la hidrólisis de los productos intermedios del intemperismo, con la generación
de ocres (göethitización y gibbsitización) y la redistribución geoquímica de parte de los elementos
químicos residuales, que adquieren movilidad total o parcial en este medio geoquímico (Fe3+, Cr3+, Mn,
Co, Ni, Au, Pt, Pd)
Durante la hidrólisis final en medio ácido (pH=3-5), en la parte superior, inestructural, de la corteza de
intemperismo, se produce simultáneamente la removilización parcial del Fe3+ y Cr3+ desde la zona de
concreciones, concentrándose en la zona infrayacente de los ocres inestructurales sin concreciones
ferruginosas.
Estas regularidades genéticas generales del intemperismo de las ultramafitas presentan diferentes
intensidades, lo que denota distintos niveles de lixiviación del silicio, en dependencia del microclima,
condiciones geomorfológicas y quimismo de las rocas madres.

80

�A tenor de estas regularidades, los litotipos de la corteza de intemperismo se diferencian intrínsecamente
de un yacimiento a otro, provocando diferencias en las características tecnológicas y potencialidad
económica de los yacimientos, incluso dentro de ellos mismos.
La generación de este tipo de depósito de intemperismo ocurre al nivel de las últimas fases de
meteorización de las ultramafitas en condiciones de intenso drenaje de las aguas, posición elevada por
encima de la base de erosión local y sobre superficies onduladas o de pendientes medias (15-25º) de cuya
acción combinada dependerá la formación de depósitos lateríticos estructurales (con rasgos de la fábrica
de las rocas madres en los OEF) o inestruturales (sin esos rasgos y con textura terrosa en OI o terrosoconcrecional en los OICC), con lo que surgirán depósitos lateríticos ferroniquelífero-cobálticos o
lateríticos ferruginosos legados naturalmente con cromo, cobalto, titanio, aluminio, manganeso y níquel.
TIPOS DE YACIMIENTO ASOCIADOS: Depósitos de Fe-Ni-Co supergénicos eluviales (in situ) con
perfil de tipo laterítico y de lateritas redepositadas en los flancos,
así como depósitos cromíticos, materiales refractarios y asbesto crisotílico generalmente ubicados en los
complejos ultramáficos de rocas madres concomitantes.
COMENTARIOS: Incluye dos subtipos de depósitos, condicionados por particularidades genéticas, que
son:
a) Depósitos lateríticos ferruginosos legados, caracterizados por estar formados por litotipos
inestructurales( OICP, OI )
b) Depósitos lateríticos ferroniquelíferos-cobálticos compuestos por los tres litotipos lateríticos ( OICP,
OI, OEF)
GUIAS DE EXPLORACION
RASGOS GEOQUÍMICOS: Contenidos anómalos de Fe, Ni, Co, Cr, Al, Sc y Mn en suelos pardo-rojizos
ferralíticos sobre rocas ultramáficas, así como la presencia de concreciones ferrugionas (ferricreta) y/o
esqueletos silícicos (silcreta) en la superficie.
RASGOS GEOFÍSICOS: Anomalías electromagnéticas, magnéticas, gravimétricas y sismoacústicas en
cuencas sedimentarias de la periferia de los macizos ultramáficos y sobre zonas cubiertas por vegetación
o sedimentos.
OTRAS GUÍAS DE EXPLORACIÓN: Existencia de suelos ferralíticos potentes sobre rocas ultramáficas
con mayor cantidad de olivino que piroxenos. Presencia de bosques naturales de coníferas (pinos), con
lianas y arbustos densos en regiones tropicales o subtropicales desarrollados sobre suelos ferralíticos.
Campos de lateritas ubicados en superficies inclinadas (onduladas) con fuerte drenaje de las aguas
meteóricas o sobre rocas ul tramáficas antigoríticas o muy piroxénicas.
FACTORES ECONOMICOS
LEY Y TONELAJE: Depósitos de 2-100 millones de toneladas de menas con Fe = 35-60 %, Ni = 0.41.25 %, Co = 0.02-0.3 %, Cr2O3 = 1.8-3.5 %, P = 0.06%, S = 0.1%
LIMITACIONES ECONÓMICAS: Heterogeneidad tecnológica interna de los depósitos con contenidos
variables de hierro, cromo, níquel, sílice, manganeso, cobalto y aluminio, por lo que usualmente las
menas requieren de prebeneficio metalúrgico (mezcla, tamizaje, molienda, etc) y explotación selectiva.
Los costos medioambientales son significativos, incluyendo el relleno y recultivación de suelos.
USOS FINALES: Mineral de hierro, níquel, cobalto y cromo para la obtención de aceros legados
naturalmente o especiales con beneficio metalúrgico previo (descromado y otras vías)
IMPORTANCIA: Depósitos de primordial importancia para la obtención de hierro goethítico y cobalto,
algo menor en relación con el níquel por poseer estos depósitos menor contenido de níquel, dada la
ausencia de saprolitas. No obstante, por ser depósitos aereales de significativa extensión, ellos constituyen
una de las principales reservas de níquel y cobalto.

81

�MODELO DESCRIPTIVO DE DEPOSITOS de Fe-Ni-Co LATERITICO-SAPROLITICOS
( Lavaut Copa, Bergues Garrido, Labrada García, 2002)
NOMBRE: Depósitos Fe-Ni-Co laterítico-saprolíticos.
SINÓNIMOS: Menas óxido-silicáticas de níquel; depósitos niquelíferos limonítico-serpentínicos; perfil
laterítico-nontronítico; perfil completo.
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS: Fe, Ni, Co, (Cr, corrector de cemento, lacas y pinturas)
EJEMPLOS: Punta Gorda, Las Camariocas, Moa, Piloto, Yagrumaje (Moa, Cuba); Buruktalsk (Rusia);
Kimpersay (Kazajastán); Greenvale, Bulong (Australia); Soroako (Indonesia); Kastoria (Grecia); La
Gloria(Guatemala); Barro Alto, Niquelandia (Brasil).
CARACTERISTICAS GEOLOGICAS
DESCRIPCIÓN RESUMEN: Son los depósitos supergénicos de Fe-Ni-Co más difundidos mundialmente,
constituidos por una corteza de meteorización ferruginoso-silicática eluvial (in situ), en forma de un
potente manto friable (10 m promedio), superpuesto sobre basamentos peniplanizados ultramáficos
serpentinizados (principalmente harzburgita, lherzolita, dunita) que constituyen las reservas principales
de menas de Fe-Ni-Co de intemperismo conocidas.
ESCENARIO TECTÓNICO: Terrenos cerrosos y montañosos obducidos o platafórmicos fuertemente
erosionados en condiciones de estabilidad tectónica prolongada, frecuentemente con una estructura
fallada en bloques neotectónicos.
AMBIENTE DEPOSICIONAL / ESCENARIO GEOLÓGICO: Acumulación en peniplanicies y
pedimentos con pendiente suave (5-250), producidos por la erosión y meteorización superficial
generalmente de base regional alta, vinculada con los procesos de formación de suelos.
EDAD DE LA MINERALIZACIÓN: Generalmente desde el Triásico, con preponderancia durante el
Mesozoico Superior y Terciario (post-Campaniano-Pleistoceno) La datación se basa en evidencias
estratigráficas, paleogeográficas y geomorfológicas.
TIPOS DE ROCAS ENCAJANTES/TIPOS DE ROCAS ASOCIADAS: Los depósitos minerales yacen
directamente sobre la superficie de las rocas madres y se asocian con lateritas (ocres inestructurales y
estructurales) y saprolitas (semiocres arcillosos y serpentinitas lixiviadas nontronitizadas limonitizadas
parcialmente), dentro de las cuales es posible separar volúmenes productivos de Fe, Ni y Co.
Las rocas madres fundamentales de este tipo de perfil son ultramafitas con alto contenido de olivino (50100 %): dunita, harzburgita, wehrlita y sus serpentinitas, con
subordinación de rocas máficas (generalmente diques o masas de troctolita, gabro olivínico, gabro
normal, norita, raramente plagiogranito) Estas rocas pertenecen a asociaciones ofiolíticas con predominio
de ultramafitas (tectonitas, cúmulos ultramáficos y su zona de transición o macizos máfico-ultramáficos
estratiformes platafórmicos).
FORMA DEL YACIMIENTO: Cuerpos zonales lenticulares y tabulares irregulares sobre serpentinitas,
compuestos por un horizonte laterítico superficial y otro saprolítico más profundo. Frecuentemente el
horizonte laterítico es más potente y continuo, mientras que el saprolítico es menos potente y más
variable, aunque algunos depósitos presentan esta proporción a la inversa, e.g. Nueva Caledonia, San
Felipe (Cuba)
La potencia de los cuerpos frecuentemente fluctúa entre 1 y 25m (hasta 50-150 m en caso de cortezas
lineales) cubriendo extensas áreas (generalmente cientos de kilómetros cuadrados o lineales). La potencia
productiva niquelífera-cobaltífera generalmente es 5-10m. La variabilidad de la potencia y tonelaje
puntuales es compatible con cuerpos irregulares (50- 120 % de fluctuación respecto al valor medio)

82

�TEXTURA/ESTRUCTURA: Los depósitos presentan macrobandeamiento litológico (zonalidad) con
predominio de las texturas oolítica, terrosa, cavernosa, amorfa, relíctica y fragmentaria. Por el tamaño de
los granos predominan en su estructura las fracciones fina (menor de 0.05 mm) y arcillosa.
Los horizontes laterítico y saprolítico internamente se subdividen cada uno en tres tipos litológicos de
menas que a su vez se corresponden con las seis zonas litológicas de la corteza de intemperismo que
componen a este tipo de perfil. Estos tipos litológicos de menas son:
a) en la laterita: Ocres Inestructurales con concreciones ferruginosas (OICC); Ocres Inestructurales sin
concreciones ferruginosas (OI); y Ocres Estruturales Finales (OEF);
b) en la saprolita: Ocres Estructurales Iniciales (OEI); Roca Madre Lixiviada (RML); y Roca Madre
Agrietada (RMA)
MINERALOGÍA DE LAS MENAS (PRINCIPAL Y SUBORDINADA): Los minerales principales de las
menas son: oxi-hidróxidos de hierro (göethita, alumogöethita, maghemita) y de manganeso (asbolanas y
wades: psilomelano, todorokita, woodruffita, feitknechtita, serpentinas hipergénicas (lizardita, crisotilo,
antigorita, bastita, kerolita, pimelita, garnierita, revdinskita, nepuita) y arcillas saponíticas (nontronita,
ferrisaponita, beydellita).
Los minerales subordinados de las menas componen principalmente a las fracciones gruesas, tanto en la
laterita como en la saprolita, y están representados por cromoespinela, hematita y magnetita en la laterita;
en la saprolita son fragmentos relícticos de serpentinita limonitizada, nontronitizada, kerolitizada,
serpofitizada, así como shamosita y cloritas niquelíferas hidratadas.
En las menas, conjuntamente con las fases cristalinas de los minerales, existen importantes fases amorfas
de los mismos que son niquelíferas y cobaltíferas.
La mineralogía de la ganga está compuesta principalmente por concreciones goethítico-hematíticas,
gibbsita, cromoespinelas y silicatos primarios o secundarios estériles.
INTEMPERISMO: Se manifiesta en forma relevante y conduce a la maduración o ulterior crecimiento de
la corteza de intemperismo en dependencia de la variación de los factores de intemperismo, así como a la
erosión parcial o total de los productos del intemperimo localmente.
Usualmente si el depósito sufrió enterramiento, se forman minerales supergénicos infiltrativos como
shamosita, siderita, millerita, manganocalcita, rodocrosita, pirita y otros, surgidos en condiciones
subaerales.
CONTROLES DE LAS MENAS: El control de las menas es litológico, por lo que este tipo de perfil
produce dos tipos composicionales de menas: laterítica y saprolítica, que se asocian a seis litotipos o
zonas litológicas de la corteza de intemperismo.
Las mayores concentraciones de hierro, aluminio y cromo se controlan por la laterita más superficial
(OICP, OI); el cobalto se controla por las litologías inferiores de la laterita (OI, OEF principalmente) y el
níquel por éstas últimas (OI, OEF principalmente) así como por las litologías saprolíticas (OEI y RML
principalmente y RMA). La mayor concentración de níquel se asocia al litotipo OEI y la de cobalto al
litotipo OEF.
El níquel en la laterita se asocia a los oxi-hidróxidos de hierro (göoethita, maghemita, magnetita) en la
proporción de 60-95% del total y en la saprolita se asocia a los silicatos ( serpentinas, arcillas, cloritas )
hasta 85%.
El cobalto casi totalmente (80-90%) se asocia a las psilomelanas, las que también concentran una
proporción importante del níquel (10-20%)
El hierro, aluminio y cromo se asocian respectivamente a los siguientes minerales: el hierro en las
göethita, maghemita y magnetita; el aluminio en la gibbsita y el cromo en las cromoespinelas.

83

�MODELO GENÉTICO: El proceso de generación meteórica de las zonas litológicas ocurre bajo la acción
de tres fenómenos geoquímicos básicos: hidratación, lixiviación e hidrólisis en soluciones naturales
químicamente agresivas.
La hidratación inicial provoca una intensa serpentinización de la ultramafita, facilitando la lixiviación de
los elementos químicos alcalinos y alcalino-térreos (Na, K, Ca, Mg) y del silicio (Si 4+) de los silicatos,
con la acumulación simultánea del resto de los elementos químicos que componen la roca: Al, Ti, Fe, Cr,
Ni, Co, V, Cu, Zn, Zr, Mn, Nb, Ga, Sc, Au, Pt, Pd y otros), lo que es típico del estadío inicial del proceso
de intemperismo de las ultramafitas.
El estadío final consiste en la hidrólisis de los productos intermedios del intemperismo, con la generación
de ocres (göethitización y gibbsitización) y la redistribución geoquímica de parte de los elementos
químicos residuales, que adquieren movilidad total o parcial en este medio geoquímico (Fe3+, Cr3+, Mn,
Co, Ni, Au, Pt, Pd). Durante la hidrólisis final en medio ácido (Ph=3-5), en la parte superior inestructural
de la corteza de intemperismo, se produce la removilización parcial del Fe3+ y Cr3+ paralelamente desde la
zona de concreciones, concentrándose en la zona infrayacente de los ocres inestructurales sin
concreciones ferruginosas.
Estas regularidades genéticas generales del intemperismo de las ultramafitas presentan diferentes
intensidades, lo que denota distintos niveles de lixiviación del silicio, en dependencia del microclima,
condiciones geomorfológicas y quimismo de las rocas madres.
A tenor de estas regularidades, los litotipos de la corteza de intemperismo se diferencian intrínsecamente
de un yacimiento a otro, provocando diferencias en las características tecnológicas y potencialidad
económica de los yacimientos, incluso dentro de ellos mismos.
TIPOS DE YACIMIENTO ASOCIADOS: Depósitos Fe-Ni-Co supergénicos eluviales (in situ) con perfil
de tipo laterítico y de lateritas redepositadas en los flancos, así como depósitos cromitíticos, materiales
refractarios y asbesto crisotílico generalmente ubicados en los complejos ultramáficos de rocas madres
concomitantes.
COMENTARIOS: Incluye subtipos raros, condicionados por particularidades genéticas, tales como:
a) Depósitos laterítico-saprolíticos por conglomerados carbonatado-terrígenos polimícticos(con clastos
mayoritariamente de rocas ultramáficas y subordinadamente máficas) como el yacimiento
niquelífero Martí (Cuba);
b) Depósitos lineales de grietas y grieta-contacto de ultramafitas con rocas carbonáticas y silicáticas
(Elizabetínsk -Sur de los Urales; Lípovsk, Buryktálskoye, Novo-Buránovsk, Rusia y algunos
depósitos en Ucrania);
c) Depósitos laterítico-saprolíticos eluviales enterrados (sepultados por debajo de sedimentos
estratigráficamente más jóvenes) como el depósito Devladóvsk (Urales, Rusia) con 15-25m de ocres
y nontronitas cubiertos por 70-100m de sedimentos paleogénicos (caolines, arenas negras y arcillas
con capas de lignito, arenas blancas), neogénicos ( arcillas grises y arenas) y cuaternarios. Otros
depósitos de este subtipo se encuentran en las regiones de Ufaliey, Jalílovo y Kimpersay (Rusia)
con una corteza laterítico-saprolítica de edad pre-Jurásico cubierta por sedimentos del Jurásico
Medio y Superior, Cretácico y Terciario; también son conocidos en Grecia y Yugoslavia.
GUIAS DE EXPLORACION
RASGOS GEOQUÍMICOS: Contenidos anómalos de Fe, Ni, Co, Cr, Sc y Mn en suelos pardo-rojizos
ferralíticos sobre rocas ultramáficas, así como la presencia de concreciones ferrugionas (ferricreta) y/o
armazones-esqueletos- silícicos (silcreta) en la superficie.
RASGOS GEOFÍSICOS: Anomalías electromagnéticas, magnéticas, gravimétricas y sismoacústicas en
cuencas sedimentarias de la periferia de los macizos ultramáficos y sobre zonas cubiertas por vegetación
o sedimentos

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�OTRAS GUÍAS DE EXPLORACIÓN: Existencia de suelos ferralíticos potentes sobre rocas ultramáficas
con mayor cantidad de olivino que piroxenos, así como la existencia de cuencas superpuestas en
complejos ofiolíticos obducidos y grábenes colindantes con macizos ultramáficos platafórmicos.
Presencia de bosques naturales de coníferas (pinos), con lianas y arbustos densos en regiones tropicales o
subtropicales desarrollados sobre suelos ferralíticos.
FACTORES ECONOMICOS
LEY Y TONELAJE: Depósitos de 2-200 millones de toneladas de menas con Fe = 10-50 %, Ni = 0.4-3
% (3-12 % en cortezas lineales), Co = 0.02-0.15 %, Cr2O3 = 1.8-3.5 %
LIMITACIONES ECONÓMICAS: Heterogeneidad tecnológica interna de los depósitos con contenidos
variables de magnesio, sílice y aluminio, por lo que usualmente las menas requieren de prebeneficio
metalúrgico (mezcla, tamizaje, molienda) y explotación selectiva. En algunos depósitos tienen altas
proporciones de escombros. Los costos mediambientales son significativos, incluyendo el relleno y
recultivación de suelos
USOS FINALES: Mineral de hierro, níquel, cobalto y cromo para la obtención de aceros legados
naturalmente o especiales con beneficio metalúrgico previo (descromado y otras vías)
IMPORTANCIA: Depósitos de primordial importancia por constituir una de las principales reservas de
níquel y cobalto.
MODELO DESCRIPTIVO DE DEPOSITOS Fe-Ni-Co SEDIMENTARIO - LITORAL
(Lavaut Copa, 2002)
NOMBRE: Depósitos Fe-Ni-Co sedimentarios litorales.
SINÓNIMOS: Lateritas redepositadas; hierro oolítico-pisolítico sedimentario; hierro shamosítico.
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS: Fe, Ni, Co, (Cr)
EJEMPLOS: Punta Gorda (Moa, Cuba); Shaytantassk (Kazajastán); Aydirlinsk (Urales, Rusia); OrskoHalilovsk (Urales, Rusia).
CARACTERISTICAS GEOLOGICAS
DESCRIPCIÓN RESUMEN: Depósitos friables arcillosos shamosítico-goethíticos lenticulares y
tabulares irregulares dentro de secuencias arcillosas carbonatadas y terrígenas, formados en ambientes
costeros marinos y lacustres.
ESCENARIO TECTÓNICO: Cuencas sedimentarias superpuestas en terrenos ofiolíticos obducidos o
relacionados con grábenes.
AMBIENTE DEPOSICIONAL: Erosión y transportación a corta distancia por las aguas (hasta 4-5 Km)
de los productos del intemperismo superficial in situ (principalmente eluviales), con su deposición y
sedimentación subaérea en el shelf marino, mares cerrados, lagos y lagunas.
EDAD DE LA MINERALIZACIÓN: Jurásico-Inferior hasta (Oligoceno?) Mioceno-Cuaternario. La
datación de la edad geológica se realizó por polinología y microfauna (Archaias angulatus Fitchell Moll,
Elphidium puertorricence gall Hemindway, Amphistegina lessoni d’Orbigny, miliólidos, ostrácodos y
otros) en los depósitos terciarios; en los depósitos triásicos fue estratigráficamente.
TIPOS DE ROCAS ENCAJANTES/TIPOS DE ROCAS ASOCIADAS: Los depósitos minerales yacen
directamente sobre la superficie de serpentinitas o se enmarcan dentro de arcillas, calizas, margas,
conglomerados, areniscas, aleuritas, esquistos y material laterítico.

85

�FORMA DEL YACIMIENTO: Lentes y cuerpos tabulares irregulares sobre serpentinitas, esquistos o
rodeadas por arcillas con fragmentos de serpentinitas, calizas silicificadas, margas, aleuritas, areniscas,
pudiendo existir aterrazamiento marino. La potencia de los depósitos fluctúa entre 5 y 30 m con una
extensión lateral hasta 2-3 Km2
TEXTURA/ESTRUCTURA: Fragmentaria con estratificación rítmica oblicua o normal; la potencia de
los estratos fluctúa entre 0.5-6 m, predominando la estratificación fina. Las capas se caracterizan por
diferente coloración, predominando el rojo y amarillo en el material más ocroso y el abigarrado en el más
arcilloso, pasando por las tonalidades verdosas. Frecuentan las concreciones goethítico-hematíticas con
variados tamaños, alcanzando hasta 3 cm en las capas más superficiales.
MINERALOGÍA DE LAS MENAS (PRINCIPAL Y SUBORDINADA): Göethita, asbolana, wades,
pirolusita, nontronita y silicatos niquelíferos (nontronita, shamosita, hidroclorita; cromoespinelas, como
minerales principales.
Tienen menor difusión los sulfuros niquelíferos epigenéticos que se encuentran dentro de las arcillas en
forma de concreciones, venillas, costras, granos y diseminaciones muy finas de cristales de sulfuros
(marcasita, melnikovita, pirita, bravowita, viollarita y millerita), así como göethita hidratada, magnetita,
leptoclorita, gibbsita, siderita, manganocalcita y material coloidal, precipitados químicamente, que se
recristalizan a clorita e hidrargilita.
La mineralogía de la ganga consiste principalmente en carbonatos y silicatos, incluyendo además arcillas
ligníferas en el techo de los depósitos.
INTEMPERISMO: Caolinización parcial de las arcillas; limonitización de las margas y de los sulfuros y
cementación superficial local de las concreciones göoethítico-hematíticas, lo que conduce a una
redistribución leve de los elementos químicos, sin llegar a formar una zonalidad geoquímica expresa,
como existe en las cortezas de intemperismo primarias in situ (eluviales)
CONTROLES DE LAS MENAS: Litológico-estratigráfico, relacionado con la composición mineral de
las capas litológicas que componen el depósito, siendo meníferas cuando predominan los oxi-hidróxidos
de hierro, cromo o manganeso, así como silicatos niquelíferos
MODELO GENÉTICO: Erosión, traslado y redeposición en aguas someras de los materiales del
intemperismo supergénico de complejos de rocas máfico-ultramáficas
TIPOS DE YACIMIENTO ASOCIADOS: Depósitos Fe-Ni-Co hipergénicos eluviales (in situ),
incluyendo los parcialmente erosionados.
COMENTARIOS: Incluye los subtipos de depósitos con: a) menas ferruginosas; b) menas ferruginosas
niquelífero-cobálticas; c) menas cobálticas y d) menas ferruginosas cromíticas.
GUIAS DE EXPLORACION
RASGOS GEOQUÍMICOS: Contenidos anómalos de Fe, Ni, Co, Cr y Mn en paquetes sedimentarios de
la periferia de los macizos ultramáficos.
RASGOS GEOFÍSICOS: Anomalías electromagnéticas y magnéticas en cuencas sedimentarias de la
periferia de los macizos ultramáficos
OTRAS GUÍAS DE EXPLORACIÓN: Existencia de cuencas superpuestas en complejos ofiolíticos
obducidos y grábenes colindantes con macizos ultramáficos.

86

�FACTORES ECONOMICOS
LEY Y TONELAJE: Depósitos de 20 -100 millones de toneladas de menas
= 30-50 %, Ni = 0,4-1,3 %, Co = 0,02-0,1 %, Cr2O3 = 1,8-3,5 %

con Fe

LIMITACIONES ECONÓMICAS: Heterogeneidad composicional y altos contenidos de azufre, sílice y
cromo. Las menas requieren de beneficio metalúrgico.
USOS FINALES: Mineral de hierro, níquel, cobalto y cromo para la obtención de aceros legados
naturalmente o especiales con beneficio metalúrgico previo (descromado y otras vías)
IMPORTANCIA: Depósitos de segunda importancia por su mayor complejidad tecnológica y limitada
difusión

87

�CONCLUSIONES
• Las numerosas clasificaciones de los yacimientos minerales desarrolladas desde los tiempos de
Agrícola, evidencian que trabajamos todavia con datos incompletos y en cierto grado en un entorno
de incertidumbre; se han añadido relativamente pocos elementos nuevos a los principios y
mecanismos fundamentales de la génesis de los yacimientos. Los adelantos de las técnicas analíticas
tanto físicas y químicas, de la imagenología geológica y la computación se han dedicado mas a
comprobar o descartar hipótesis y teorías ya enunciadas que a generar nuevas ideas básicas al
respecto.
• Los modelos de yacimiento son el instrumento moderno actual para la sistematización de los
yacimientos minerales; el modelo descriptivo es el fundamental y base para los demás. Se utiliza
como "definición del yacimiento" para el análisis por sistemas expertos del potencial mineral de un
territorio y proporcionar la base de información para la selección de los datos esenciales con vistas a
la evaluación cuantitativa del yacimiento.
• Una comprensión clara y detallada de la geología de los yacimientos minerales y de los procesos
geoquímicos que controlan la disposición de los elementos químicos en el medio ambiente, es
fundamental para la predicción y remediación efectiva de los impactos ambientales provocados
durante el desarrollo del potencial mineral de un territorio. Los modelos geoambientales de
yacimientos minerales constituyen la contribución y el esfuerzo más novedoso de los Geólogos
dedicados a la modelación de los depóstios minerales.
• Cuba posee Geólogos calificados y un importante fondo de información geológica sobre sus recursos
minerales, que constituyen los elementos necesarios para la generalización y sistematización en forma
de modelos a los distintos tipos de yacimientos. Este enfoque sirve de instrumento metodológico para
la exploración y la evaluación del potencial mineral de nuestro pais.
• Los yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co en Cuba oriental se pueden agrupar en tres modelos de
acuerdo con su perfil de intemperismo:
a) Laterítico o de perfil reducido
b) Laterítico-Saprolítico o de perfil completo
c) Sedimentario-Litoral o redepositado
El mas importante para Cuba por el volumen de sus reservas es el laterítico-saprolítico.

88

�RECOMENDACIONES
• Sugerir a la Oficina Nacional de Recursos Minerales de Cuba que convoque a las entidades estatales
de producción, investigación y educación vinculadas con este quehacer en nuestro pais, para crear el
Grupo de Modelación de Yacimientos y elaborar un proyecto que tenga como resultado la elaboración
de los Modelos Descriptivos de Yacimientos Minerales, tanto metálicos como no metalícos de la
República de Cuba.
• Proponer a la Comisión de Carrera de Ingeniería Geológica la incorporación del enfoque de modelos
de yacimientos en la impartición de la asignatura Geología y Proespección de Yacimientos Minerales
Sólidos. Para ello se debe realizar un diseño didáctico que tome en consideración no solo los
contenidos teóricos a impartir sino la actividad práctica de confección de modelos de distintos tipos
por parte de los estudiantes.
• Proponer al Programa de Modelación de Yacimientos del IUGS-UNESCO, a través de su
representante en Cuba, los tres Modelos Descriptivos de Yacimientos de Lateritas de Fe-Ni-Co de
Cuba oriental como referentes internacionales, asi como la celebración de un Taller Internacional con
en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, para debatir en torno a los modelos descriptivos
de yacimientos de lateritas de Fe-Ni-Co haciendo énfasis en la terminología a aplicar en la zonalidad y
los perfiles de estos yacimientos asi como en la composición mineralógica de las zonas del perfil.
• Recomendar la aplicación de los modelos descriptivos aquí propuestos a las organizaciones
geológicas encargadas de los estudios de exploración, explotación y evaluación de nuestros
yacimientos lateriticos con vistas a incrementar el aprovechamiento de nuestras reservas de minerales
de Ni-Co.

89

�ANEXOS
CLASIFICACIÓN DE LOS YACIMIENTOS MINERALES SEGÚN
GEOLOGICO DE LOS ESTADOS UNIDOS (USGS)
1.

YACIMIENTOS DE PLUTONES MAFICOS

1.1.
1.2.
1.3.
1.4.
1.5.
1.6.
1.7.
1.8.
1.9.
2.

Cromita podiforme
Fe-Pt ultramáfico zonado
Ni-Cu máfico-ultramáfico zonado
Cr máfico-ultramáfico estratiforme
Pd-Pt máfico-ultramáfico estratiforme
Fe-Ti-V máfico-ultramáfico estratiforme
Ni sinvolcánico sinorogénico
Ni dunítico
Asbesto crisotilo
YACIMIENTOS EN PLUTONES FELSICOS

2.1.
2.2.
2.3.
2.4.
2.5.
2.6.
2.7.
3.

Pórfido cuprífero rico en Mo
Pórfido cuprífero rico en Au
Pórfido de Mo tipo Climax
Pórfido de Mo bajo en F.
Skarn de Fe
Skarn de W
Skarn de Sn
YACIMIENTOS ENCAJADOS EN VULCANITAS MARINAS

3.1.
3.2.
3.3.
3.4.
3.5.
4.

Sulfuros masivos tipo Chipre
Sulfuros masivos en rocas félsicas e intermedias
Oro vulcanogénico
Ni komatiitico
Mn vulcanogénico
YACIMIENTOS ENCAJADOS EN ROCAS SEDIMENTARIAS

4.1.
4.2.
4.3.
4.4.
4.5.
4.6.
4.7.
4.8.
4.9.
4.10.

Cu en capas rojas-capas verdes
Cu nativo volcánico
Co cuprifero dolomítico
U en areniscas (sedimentario)
Pb-Zn exhalativo encajados en rocas sedimentarias de origen marino
Pb-Zn estrato-confinados en carbonatos
Zn estrato-confinados en carbonatos
Pb-Zn encajados en areniscas
Barita estratificada
Cu-Zn exhalativo-sedimentario

90

EL SERVICIO

�5.

YACIMIENTOS DE VETAS Y DE REEMPLAZAMIENTO

5.1.
5.2.
5.3.
5.4.
5.5.
5.6.
5.7.
5.8.
5.9.
5.10.
5.11.
5.12.
5.13.
5.14.
5.15.
6.
6.1.
6.2.
6.3.
6.4.
6.5.
6.6.
6.7.
7.
7.1.
7.2.

Reemplazamientos
Au encajado en carbonatos
Au en cuarzo baso en sulfuro
Au epitermal tipo cuarzo-adularia
Au epitermal tipo cuarzo-alunita
Au-Ag de aguas termales
Hg diseminado
Hg en carbonato
Hg en aguas termales
Vetas de esmeralda
Vetas de Sn y W
U vulcanogénico
Mn vulcanogénico subaéreo
Reemplazamiento masivo en rocas calcáreas encajantes
Reemplazamiento masivo en rocas volcánicas encajantes

YACIMIENTOS SEDIMENTARIOS
Au-U-Os-Ir en conglomerados
Placeres de diamante
Placeres de Au-EGP de alta energía
Placeres de energía intermedia a baja
Mn sedimentario
Fosfatos marinos tipo corrientes de surgencia
Fosfatos marinos tipo corrientes cálidas
YACIMIENTOS POR EFECTO DE LA METEORIZACION
Bauxitas
Lateritas niquelíferas

CLASIFICACION DE LOS MODELOS DE YACIMIENTOS MINERALES EN
CORRESPONDENCIA CON SU AMBIENTE LITOTECTONICO
Cox. D. P y Singer D.A. (1986)
INTRUSIONES MAFICAS Y ULTRAMAFICAS
Areas tectónicamente estables; complejos estratiformes
A1. Yacimientos estratiformes
a) Zona basal: Stillwater Ni-Cu
b) Zona intermedia: Cromititas de Bushveld, EGP en el Merensky Reef
c) Zona superior: Bushveld Fe-Ti-V
A2. Yacimientos “tipo tubos”
a) Tubos de Cu-Ni
b) Tubos de EGP(Elementos del Grupo del Platino)

Areas tectónicamente inestables

91

�B1. Intrusiones contemporáneas a las rocas volcánicas
a) Ambientes de riftogénesis: Duluth y Norilsk (Cu-Ni-EGP)
b) Cinturón de rocas verdes en los que las rocas inferiores de la secuencia contienen a rocas
ultramáficas: Ni-Cu komaiitico y Ni-Cu dunítico
B2. Intrusiones emplazadas durante la orogénesis
a) Sinorogénicas en terrenos volcánicos: Ni-Cu sinorogénico-sinvolcánico
b) Intrusiones sinorogénicas en terrenos no volcánicos: anortositas-Ti
c) Ofiolitas: cromitas podiformes. Serpentina: Limassol Forest de Co-Ni, asbesto encajado en
serpentina, yacimientos silico-carbonatados de Hg, vetas de oro-cuarzo de baja sulfidización; lateritas
niquelíferas, placeres de Au-EGP
d) Intrusiones cortantes zonadas concéntricamente: placeres de EGP-Au, tipo alaskense de EGP
Intrusiones alcalinas en áreas estables
C1. Carbonatitas
a) Complejos alcalinos
b) Tubos diamantíferos
INTRUSIONES FELSICAS
Texturas fundamentalmente fanerocristalinas
D1. Pegmatíticos
a) Pegmatitas de Be-Li
b) Pegmatitas de Sn-Sb-Ta
D2. Intrusiones graníticas
a) Rocas encajantes calcáreas: skarn de W., Sn y reemplazamientos de Sn.
b) Otras rocas encjantes; filones de W., Sn., greissen estannífero, filones de Au-cuarzo de baja
sufidización, Au “tipo Homestake”
D3. Intrusiones de anortositas
a)

Anortositas titaníferas

INTRUSIONES PORFIDOAFANÍTICAS
E1. Granitos y riolitas con elevada cantidad de sílice
a) Mo. “tipo Climax”
b) Fluorita

Otras rocas félsicas y máficas incluyendo alcalinas
a) Cu porfídico
b) Rocas encajantes calcáreas:
Depósitos cerca del contacto: Cu porfídico relacionado con el skarn, skarn de Cu, de Zn-Pb, de Fe y
asbesto encajado en carbonatos.
Depósitos alejados del contacto: reemplazamientos metasomáticos, remplazamientos de Mn, Au
encajado en carbonatos.

92

�c)

Rocas volcánicas contemporáneas con las rocas encajantes:
En rocas graníticas y vulcanitas félsicas: pórfido estannífero, filones de Sn-polimetálicos
En rocas alcalinas o calcoalcalinas: pórfido de Cu-Au, pórfido de Mo con bajo contenido de F,
pórfido de W
Yacimientos en la rocas encajantes: Cu-As-Sb encajado en vulcanitas, filones de Au-Ag-Te, filones
polimetálicos, epitermales de cuarzo-Au-alunita,
Filones de cuarzo-oro de baja sufidización.

ROCAS EXTRUSIVAS
ROCAS MAFICAS EXTRUSIVAS
F1. Continental o cratón desmembrado por rifts
a) Cu basáltico
b) Cu encajado en sedimentos
F2. Marinos incluyendo los relacionados con ofiolitas
a)
b)
c)
d)
e)

Sulfuros masivos “tipo Chipre”
Sulfuros masivos “tipo Besshi”
Vulcanogénicos de Mn
Co-Cu “tipo &lt;Blackbird&gt;”
Ni-Cu komaiítico

ROCAS EXTRUSIVAS FELSICO-MAFICAS
G1. Subaéreos
a)

Yacimientos fundamentalmente en rocas volcánicas:
Fuentes termales de Au-Ag
Filones epitermales “tipo Creede”
Filones epitermales “tipo Comstock”
Filones epitermales “tipo Sado”
Epitermal de cuarzo-alunita aurífera
Vulcanogénico de U
Epitermal de Mn
Sn encajado en riolitas
Magnetita encajada en vulcanitas
Filones polimetálicos de Sn

b) Yacimienos en rocas calcáreas más antiguas:
Au-Ag encajados en carbonatos
Fluorita
c)

Yacimientos en rocas sedimentarias clásticas mas antiguas:
Fuentes termales de Hg
Fe “tipo Algoma”
Vulcanogénico de Mn
Vulcanogénico de U.
Filones de cuarzo-Au de baja sufidización
Au “tipo Homestake”

93

�ROCAS SEDIMENTARIAS
ROCAS SEDIMENTARIAS CLASTICAS
H1. Conglomerados y brechas sedimentarias
a)
b)
c)
d)

Conglomerado de cantos cuarcíferos con Au-U
Cu-U-Au “tipo Olympic Dam”
Areniscas uraniníferas
Cu. Basáltico

H2. Areniscas
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Pb-Zn encajado en areniscas
Cu encajado en sedimentos
Areniscas uraniníferas
Cu basáltico
Cu-Pn-Zn “tipo Kipushi”
Discordantes de U-Au

H3. Pizarras-limolitas (aleurolitas)
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Sedimentario-exhalativo de Zn-Pb “tipo SEDEX”
Barita estratificada
Filones de esmeralda
Cu basáltico
Au-Ag encajado en carbonatos
Cu encajado en sedimentos.

ROCAS CARBONATADAS
I1. Sin asociación con las rocas ígneas
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Pb-Zn “tipo sur de Missouri”
Zn “tipo Apalachiano”
Cu-Pn-Zn “tipo Kipushi”
Sn de remplazamiento
Sedimentario exhalativo de Zn-Pb
Bauxita cársica

I2. Fuente de calor ígneo presente
a)
b)
c)
d)

Reemplazamiento polimetálico
Reemplazamiento de Mn
Au-Ag encajados en carbonatos
Fluorita

SEDIMENTOS QUIMICOS
J1.Oceánicos
a) Nódulos de Mn
b) Cortezas de Mn
J2. Plataforma continental

94

�a)
b)
c)
d)

Fe “tipo Lago Superior”
Sedimentario de Mn
Fosfatos “tipo ascendente
Fosfatos “tipo corriente caliente”

J3. Cuencas restringidas
a)
b)
c)
d)

Evaporitas marinas
Evaporitas de playa
Exhalativo-sedimentariso de Zn-Pb
Sedimentario de Mn

ROCAS METAMORFIZADAS REGIONALMENTE
Derivados fundamentalmente de rocas eugeosinclinales
K1. Filones de Au-cuarzo de baja sufidización
K2. Au “tipo Homestake”
K3. Asbesto encajado en serpentina
K4. Au en fallas horizontales
Derivados fundamentalmente de rocas pelíticas y otras rocas sedimentarias
L1. Discordantes de U-Au
L2. Au en fallas horizontales
SUPERFICIALES Y RELACIONADOS CON DISCORDANCIAS
Residual
M1. Lateritas niquelíferas
M2. Bauxitas lateríticas
M3. Bauxitas cársicas
M4. Discordantes de U-Au
Deposicional
N1. Placer de Au- EGP
N2. Placer de EGP-Au
N3. Placer costero
N4. Placer de diamante
N5. Placer de corriente estanníferos
N6. Conglomerados de cantos de cuarzo con Au-U.
CLASIFICACION DE LOS TIPOS DE YACIMIENTOS MINERALES SEGÚN EL SERVICIO
GEOLOGICO DE COLUMBIA BRITÁNICA DE CANADA
Lefebure D.V. y Höy T, (1996)
A. ORGANICOS
A01. Turba
A02. Lignito
A03. Carbón sub-bituminoso
A04. Antracita
A05. Pizarras bituminosas

95

�B. RESIDUAL/SUPERFICIAL
B01. Laterita ferruginosa o sombreros de Fe.
B02. Laterita niquelífera
B03. Laterita-saprolita aurífera
B04. Bauxitas
B05. Minerales residuales (caolín, barita, fluorita, vermiculita)
B07. Pantanos con Fe., Mn., U., Cu y Au
B08. Uranio superficial
B09. Fe, Al, Pb y Zn encajados en el carso
B10. Metales básicos y preciosos supergénicos
B.11. Mármoles
B12. Arenas y gravas
C. PLACER
C01. Placeres superficiales
C02. Placeres enterrados
C03. Placeres marinos
C04. Paleoplaceres
D. SEDIMENTOS Y VULCANITAS CONTINENTALES
D01. Zeolitas de sistema abierto
D02. Zeolitas de sistema cerrado
D03. Capas rojas cupríferas volcánicas
D04. Combinados con areniscas uraniníferas
D05. Areniscas uraniníferas
D06. Uranio encajado en vulcanitas
D07. Filones y brechas de óxido de Fe con mas o menos P, Cu, Au, Ag y U
E. ENCAJADOS EN SEDIMENTOS
E01. Hg “tipo Almadén”
E02. Cu-Pb-Zn “tipo Kipushi”
E03. Au-Ag diseminada en carbonatos
E04. Cu encajado en sedimentos
E05. Areniscas plumbíferas
E06. Bentonita
E07. Caolín sedimentario
E08. Talco encajado en carbonatos
E09. Magnesita espática
E10. Barita encajada en carbonatos
E11. Fluorita encajada en carbontatos
E12. Pb-Zn “tipo Mississippi Valley”
E13. Pb-Zn encajado en carbonatos “tipo Irish”
E14. Sedimentario exhalativo -SEDEX- de Zn-Pb-Ag
E15. Cu-Co encajado en sedimentos “tipo Blackbird”
E16. Ni-Zn-Mo-EGP encajados en pizarras
E17. Barita estratiforme encajada en sedimentos

96

�F. SEDIMENTOS QUIMICOS
F01. Sedimentarios de Mn
F02. Yeso estratificado
F03. Azufre en yeso
F04. Celestita estratificada
F05. Paligorskita
F06. Diatomitas lacustres
F07. Fosfato de tipo ascendente
F08. Fosfato de tipo corriente caliente
F09. Evaporitas lacustres de playa y alcalinas
F10. Formación ferruginosa “tipo Lago Superior y Rapitan”
F11. Ferricretos “tipo Clincton y Minette”
G. ASOCIACION MARINO VOLCANICA
G01. Formación ferruginosa “tipo Algoma”
G02. Vulcanogénicos de Mn
G03. Vulcanogénicos de yeso/anhidrita
G04. Sulfuros masivos de Cu-Zn “tipo Besshi”
G05. Sulfuros masivos de Cu(ZN) “tipo Chipre”
G06. Sulfuros masivos de Cu-Pb-Zn “tipo Kuroko/Noranda”
G07. Fuentes termales de Ag-Au subacuáticas
H. EPITERMAL
H01. Travertino
H02. Fuentes termales de Hg
H03. Fuentes termales de Au-Ag
H04. Au-Ag-Cu de alta sulfidización
H05. Au-Ag de baja sulfidización
H06. Manganeso
H07. Filones de Sn-Ag
H08. Au asociado a Intrusiones alcalinas
H09. Arcillas alumino-silícicas generadas por alteración hidrotermal
I. FILONES, BRECHAS, STOCKWORKS
I01. Filones de cuarzo aurífero
I02. Filones de pirrotina aurífera relacionados con intrusiones
I03. Filones auríferos en turbiditas
I04. Au en formación ferruginosa
I05. Filones polimetálicos de Ag-Pb-Zn con mas o menos Au
I06. Filones de cuarzo con Cu y más o menos Ag
I07. Filones de sílice
I08. Sílice - carbonato de Hg
I09. Filones y diseminados de estibina
I10. Filones de barita
I11. Filones de barita-fluorita
I12. Filones de W.
I13. Filones y greissen de Sn
I14. Filones de 5 elementos (Ni-Co-As-Ag con mas o menos Bi y U)
I15. Filones clásicos de U
I16. Uranio en discordancias
I17. Vetas de magnesita criptocristalina
I18. Vetas y vetillas de cuarzo aurífero relacionadas con plutones

97

�J. MANTOS
J01. Manto polimetálico de Ag-Pb-Zn
J02. Manto y stockwork estannifero
J03. Vetas y reemplazamientos de Mn
J04. Manto de sulfuro aurífero
K. SKARN
K01. De Cu
K02. De Pb-Zn
K03. De Fe
K04. De Au
K05. De W
K06. De Sn
K07. De Mo
K08. Granatífero
K09. Wollastonítico
L. PORFIDICOS
L01. Subvolcánicos de Cu-Ag-Au (As-Sb)
L02. Aurífero
L03. Alcalino de Cu-Au
L04. De Cu con mas o menos Mo y Au
L05. Molibdenítico (tipo bajo contenido de F)
L06. Estannifero
L07. Wolframítico
L08. Molibdenítico "tipo Climax"
M. ASOCIACION ULTRAMAFICA
M01. Ni-Cu asociado con basaltos inundados
M02. Ni-Cu en intrusiones toleíticas
M03. Cromita podiforme
M04. Magmáticos de óxidos de Fe-Ti con mas o menos V.
M05. Pt con mas o menos Os, Rh e Ir “tipo Alaskense”
M06. Asbesto en ultramafitas
M07. Talco y magnesita en ultramafitas
M08. Vermiculita
N. CARBONATITAS, KIMBERLITAS Y LAMPROITAS
N01. Yacimientos en carbonatitas
N02. Kimberlitas diamantíferas
N03. Lamproitas diamantíferas
O. PEGMATITA
O01. Pegmatita de elementos raros - familia Li /Ce /Ta O02. Pegmatita de elementos raros - familia del Nb/ Y/ F O03. Pegmatita moscovítica
O04. Pegmatita cuarzo-feldespática

P. EN METAMORFITAS

98

�P01. Corneanas andalusíticas
P02. Cianita, moscovita y granate en metasedimentos
P03. Grafito microcristalino
P04. Escamas de grafito cristalino
P05. Filones de grafito en terrenos metamórficos
P06. Corindón en metasedimentos ricos en alúmina
Q. GEMAS Y PIEDRAS SEMI-PRECIOSAS
Q01. Jade
Q02. Rodonita
Q03. Agata
Q04. Amatista
Q05. Jaspe
Q06. Esmeralda “tipo Columbia”
Q07. Esmeralda en esquistos
Q08. Opalo precioso en sedimentos
Q09. Corindón en ultramáficos
Q10. Zafiro y rubí en basalto alcalino y lamprófidos
Q11. Opalo preciosos en vulcanitas.
R. ROCAS INDUSTRIALES
R01. Pizarras cementadas
R02. Pizarras expansivas
R03. Piedra ornamental - granito R04. Piedra ornamental - mármol R05. Piedra ornamental - andesita R06. Piedra ornamental - arenisca R07. Arenisca silícica
R08. Piedra estratificada
R09. Caliza
R10. Dolomita
R11. Pumita - ceniza volcánica R12. Perlita - vidrio volcánico R13. Sienita nefelínica
R14. Alaskita
R15. Roca triturada
S. OTROS
S01. Pb-Zn-Ag con mas o menos Cu tipo Broken Hill
HOJA DE TRABAJO PARA LOS MODELOS NUMERICOS
Este documento se utiliza para registrar las descripciones geológicas de las áreas que pueden tener
manifestaciones minerales o yacimientos. Ellas se utilizan para determinar numéricamente el grado en el
cual una descripción geológica se corresponde con un modelo geológico. Si después de la calificación o
valoración numérica existe duda acerca de la selección de un modelo particular, siempre se puede hacer
referencia al modelo descriptivo general.
En muchos casos no es posible, aun utilizando el tanteo, asignar valores positivos o negativos a los
atributos. No tenemos disponible un elemento de racionalidad para hacerlo. En estos casos se utilizan los
valores +2 ó -2 respectivamente.
La calificación o valoración numérica asignada a un atributo en un modelo numérico, está en dependencia
del encabezamiento o característica que se esté evaluando. Al revisar los modelos descriptivos, se
reconoce que un número de atributos dentro de un mismo encabezamiento varían de un modelo al
siguiente. Diferentes encabezamientos contienen un número diferente de atributos.

99

�Como resultado de ello, es necesario diseñar un esquema de compensación que intente balancear las
calificaciones asignadas con cada encabezamiento o propiedad a evaluar y con los valores asignados a
cada uno de los atributos dentro de cada encabezamiento.
Para alcanzar este propósito los niveles en la tabla de los niveles de cualificación están asociados con los
valores dados en otra tabla que establece los niveles de cuantificación y los valores asociados para los
modelos de yacimientos minerales.
Así el valor o calificación asociado con el nivel mas altamente positivo (y negativo) para cada
encabezamiento, refleja tanto su importancia relativa en la definición de un modelo particular y el número
de atributos que este contiene. Por ejemplo, el valor máximo para un tipo particular de roca no puede
exceder de 75. Sin embargo todo los modelos numéricos están caracterizados por algunos tipos de rocas.
Así, si todos los tipos están presentes, el valor total de los tipos de rocas será muchas veces 75
Recordemos que el “grado de certidumbre” fue expresado en una escala desde +5 a través de cero hasta –
5; en esta valoración + 5 significa “certeza absoluta” respecto a la presencia de la evidencia y - 5 fue
considerada una “incertidumbre absoluta” acerca de la ausencia de una evidencia. El valor cero se
considera como “indiferente” o un simple “no sé”
NIVELES DE CUANTIFICACION Y VALORES ASOCIADOS PARA LOS MODELOS
NUMERICOS DE YACIMIENTOS MINERALES
PRESENCIA
Nivel
Red
TRs
Alt
Min
RGf
RGq
YAs

5
100
75
400
75
250
75
400

4
40
60
300
60
150
60
320

3
40
45
200
45
50
45
200

AUSENCIA
2
40
30
100
30
25
30
150

1
40
15
50
15
15
15
75

0
0
0
0
0
0
0
0

2 / Nivel de presencia

-1
-100
-5
-2
0
-10
0
-50

-2
-100
-10
-10
-5
-50
-5
-100

-3
-100
-45
-100
-10
-100
-10
-200

-4
-100
-60
-200
-30
-200
-30
-300

-5
-100
-75
-400
-75
-250
-75
-400

-2 / Nivel de ausencia

Simbología:
Red: Rango de edad
TRs: Tipos de rocas
Alt: Alteración
Min: Mineralogía
RGf: Rasgos geofísicos
RGq: Rasgos geoquímicos
YAs: Yacimientos Asociados:
Los modelos numéricos de yacimientos minerales demuestran la factibilidad técnica de codificarlos y con
ello proporcionan:
1.
2.
3.

Un consultante numérico para la evaluación regional de los recursos minerales
Evaluaciones objetivas de escenarios geológicos específicos como parte de la evaluación regional
Determinación del o de los modelos mas favorables que deben ser esperados en un escenario
geológico particular.

Este enfoque es potencialmente valioso para:
1.
2.
3.

Discriminar bases de datos sobre manifestaciones minerales
Proporcionar instrucción sobre la geología de los yacimientos minerales
Sistematizar el desarrollo de los modelos de yacimientos minerales.

100

�HOJA DE TRABAJO PARA EL MODELO NUMERICO DE YACIMIENTOS DE LATERITAS
NIQUELIFERAS
Yacimiento, depósito o manifestación mineral:
Ubicación geográfica:
Descripción:
Rango de edad: PreCámbrico-Fanerozoico
Tipos de rocas: plutónica ultramáfica (5 a –5); serpentinita (3 a –2)
Textura/Estructura: pisolitas
Alteración:
Mineralogía: garnierita (4 a-5); göethita(3 a –5)
Rasgos geoquímicos: Ni (2 a-5); Co (2 a-5); Cr (2 a-5)
Rasgos geofísicos:
Yacimientos asociados: lateritas niquelíferas, cromitas podiformes, asbestos
encajados en serpentina, placeres de EGP, placeres
de Au-EGP
Calificación máxima: 1 165

101

�FORMATO PARA LOS MODELOS DESCRIPTIVOS DE YACIMIENTOS
A. Cox y Singer (1986), USGS
SINONIMO APROXIMADO
DESCRIPCION
REFERENCIA GENERAL
AMBIENTE GEOLOGICO
Tipos de rocas
Texturas
Rango de edad
Ambiente de deposición
Ambiente(s) tectónico(s)
Tipos de yacimientos asociados
DESCRIPCION DEL YACIMIENTO
Mineralogía
Textura/Estructura
Alteración
Controles de la mena
Intemperismo
Rasgos geoquímicos
Mineralogía de la mena

B.

Maynard y Van Houten (1992), USGS

BREVE DESCRIPCION
Sinónimos
Descripción
Yacimientos típicos
Importancia relativa
Rasgos distinguibles
Productos principales
Otros productos
Tipos de yacimientos asociados
ATRIBUTOS GEOLOGICOS REGIONALES
Ambiente tectonoestratigráfico
Ambiente deposicional regional
Rango de edad
ATRIBUTOS GEOLOGICOS LOCALES
Rocas encajantes
Rocas asociadas
Minerales de ganga
Estructura y zonación
Controles de la mena
Rasgos isotópicos
Escenario estructural
Geometría del yacimiento
Alteración
Efectos del intemperismo
Efectos del metamorfismo
Rasgos geoquímicos
Rasgos geofísicos
Material de recubrimiento

102

�C. Lefebure et al, 1995, BCGS (Perfiles geológicos descriptivos de yacimientos)
IDENTIFICACION Y SINONIMOS
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS
EJEMPLOS
Descripción resumen
Escenario tectónico
Ambiente de deposición/Escenario geológico
Edad de la mineralización
Tipos de rocas encajantes/asociadas
Forma del yacimiento
Textura/Estructura
Mineralogía de la mena(principal y subordinada)
Mineralogía de la alteración
Intemperismo
Controles de la mena
Modelo genético
Tipos de yacimientos asociados
Comentarios
GUIAS DE EXPLORACION
Rasgos geoquímicos
Rasgos geofísicos
Otras guías de exploración
FACTORES ECONOMICOS
Ley y tonelaje
Limitaciones económicas
Usos finales
Importancia
REFERENCIAS
Reconocimientos

103

�D. Plumlee y Nash, 1995, USGS (Modelos geoambientales de yacimientos minerales)
RESUMEN DE LA INFORMACION GEOLOGICA, GEOAMBIENTAL Y GEOFISICA RELEVANTE
Geología del tipo de yacimiento
Ejemplos de yacimientos de este tipo
Tipos de yacimientos relacionados genética y espacialmente
Consideraciones ambientales potenciales
Geofísica de exploración
FACTORES GEOLOGICOS QUE INFLUYEN EN LOS EFECTOS AMBIENTALES POTENCIALES
Tamaño del yacimiento
Rocas encajantes
Terrenos geológicos circundantes
Alteración de las rocas encajantes
Naturaleza de la mena
Geoquímica de los elementos traza del yacimiento
Mineralogía y zonación de la mena y la ganga
Características del mineral
Mineralogía secundaria
Topografía y fisiografía
Hidrología
Métodos de minería y molienda
RASGOS AMBIENTALES
Características del drenaje natural y minero
Movilidad de los metales desde los residuales mineros
Caracterísiticas de los suelos y sedimentos antes de la minería
Caracterísiticas ambientales potenciales asociadas con el beneficio del mineral
Características de los procesos de fundición
Efectos climáticos sobre las características ambientales
Guias para la mitigación y la remediación
Geofísica ambiental

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4ta. Versión 7 de Setiembre del 2002.

111

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              <elementText elementTextId="51">
                <text>Sobre la problemática del desarrollo de los modelos descriptivos de yacimientos minerales en Cuba</text>
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                <text>José Daniel Ariosa Iznaga</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Nuevas regularidades geológicas de la
región Mayarí-Sagua-Moa a partir de la
reinterpretación del levantamiento
aerogeofísico 1:50 000

JOSÉ ALBERTO BATISTA RODRÍGUEZ

MOA 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: MSC. JOSÉ ALBERTO BATISTA RODRÍGUEZ

Nota del editor: La resolución de los gráficos ha sido modificada para disminuir el
tamaño de este fichero.

MOA, 2002

�AGRADECIMIENTOS
Al Dr. José Rodríguez Pérez, tutor de este trabajo, quién desde un inicio depositó toda su
confianza en su culminación feliz. Además por su apoyo, orientación y oportunas
sugerencias durante su desarrollo.
A la Dra. Alina Rodríguez Infante, cotutora del trabajo, por su paciencia y dedicación durante
la

revisión y corrección de estilo del trabajo. Por sus sugerencias constantes al

mejoramiento del mismo.
A los doctores Jesús Blanco Moreno y Antonio Rodríguez Vega, cotutores del trabajo, por
su apoyo durante los trabajos de campo, y por sus oportunas revisiones, sugerencias,
críticas e ideas en el desarrollo del mismo. También el Dr. Roberto Díaz por su apoyo
durante los trabajos de campo y sus sugerencias a las versiones preliminares de algunos
capítulos.
Al Dr. Joaquín Proenza Fernández, por sus constantes revisiones y sugerencias, así como
su apoyo durante el desarrollo del trabajo.
A la MSc. Beatriz Riverón por sus correcciones ortográficas y gramaticales a las versiones
de algunos capítulos.
A Magalis, a la cual no podré reponerle el tiempo que no pude dedicarle, así como por su
paciencia y apoyo.
Al Departamento de Geociencias del ISPJAE, especialmente al Dr. Ramón González
Caraballo, quién desde un inicio me brindó todo su apoyo, al Dr. Ariel de Quesada y Emilio
Escartín, por las sugerencias emitidas durante la revisión del trabajo.
Al Departamento de Geofísica del Instituto de Geología y Paleontología (IGP) por facilitar los
datos geofísicos utilizados en el trabajo.
Al MSc. Leduar Ramayo Cortés por su apoyo en los trabajos de campo y en los contactos
con profesionales dedicados a la Geofísica aplicada en la Argentina.
A los doctores Cesar Lorenzo Alaminos Ibarría y Arturo Rojas Purón, por sus críticas y
sugerencias durante su oponencia en la predefensa, lo cual permitió el perfeccionamiento
del trabajo.
Al Dr. Alain Carballo por su apoyo durante la realización de la predefensa.
A la MSc. Rosa Rodríguez Fernández por su colaboración en la búsqueda y utilización de la
información científica en ICT.
A todo el Departamento de Geología, la Facultad y el ISMMM, por su apoyo brindado directa
o indirectamente.

�SÍNTESIS
La presente investigación titulada Nuevas regularidades geológicas de la región MayaríSagua-Moa a partir de la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico 1:50 000,
tiene como objetivo Revelar nuevas regularidades geológicas y geofísicas en el
territorio Mayarí-Sagua-Moa a partir de la reinterpretación de datos aerogeofísicos,
para enriquecer el conocimiento geológico del territorio, mejorar el modelo geólogogeofísico existente y orientar los trabajos de prospección.
En la investigación toda la información geológica y geofísica disponible se llevó a formato
digital, a partir de lo cual se aplicaron por primera vez en la región de estudio las técnicas
más novedosas en el procesamiento e interpretación de la información geológica y
geofísica.
A partir de la interpretación geólogo-geofísica del levantamiento aerogeofísico se concluyó
que las áreas de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con ayuda de las concentraciones de
eU y eTh, y los valores de las relaciones calculadas entre estos elementos, con lo cual se
proponen nuevas áreas perspectivas para el desarrollo de estas cortezas. Las
concentraciones de estos elementos reflejan mayor desarrollo, grado de madurez,
espesores y tiempo de formación para las lateritas de Moa comparadas con las de Mayarí.
Las variaciones de estos parámetros según los elementos radiactivos mencionados, se
muestran en las diferentes áreas de desarrollo de cortezas de meteorización.
Por otro lado, las concentraciones de K y las relaciones K. eU/eTh, eTh/K y eU/K, así como
el campo magnético, se utilizan para delimitar las zonas de desarrollo de alteraciones
hidrotermales. Con estos parámetros en las áreas de lateritas ferroniquelíferas se revelan
zonas en las cuales pueden existir alteraciones hidrotermales, cuerpos de gabros o rocas
volcano-sedimentarias.
Las principales deformaciones tectónicas reportadas y otras aun no descritas, en las
ofiolitas y rocas asociadas, se evidencian a partir del comportamiento del campo magnético.
Este comportamiento combinado con las características aerogamma espectrométricas
permite delimitar las zonas con predominio en superficie y profundidad de rocas
serpentinizadas, así como las variaciones de los espesores de estas rocas, de los dos
niveles fundamentales del corte ofiolítico y en ocasiones de las volcano-sedimentarias.
Con los resultados de la investigación se revelaron nuevas regularidades geológicas que
aportan nuevos elementos al conocimiento geólogo-estructural de la región, con las cuales
se pueden orientar con mayor eficiencia los trabajos de prospección de minerales y evaluar
las potencialidades para localizar lateritas ferroniquelíferas, cromititas y metales preciosos
asociados a procesos hidrotermales.

�INDICE

Pág

INTRODUCCIÓN .............................................................................................

1

CAPÍTULO I. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO ........
Introducción .....................................................................................................
Metodología de la investigación ......................................................................
Trabajos geológicos y geofísicos precedentes ................................................
Características geológicas del territorio ...........................................................
Caracterización petrofísica ..............................................................................
Conclusiones ...................................................................................................

7
7
7
17
23
33
38

CAPÍTULO II. INTERPRETACIÓN AEROGAMMA ESPECTROMÉTRICA
DE LA REGIÓN MAYARÍ-SAGUA-MOA .........................................................
Introducción .....................................................................................................
Descripción e interpretación de mapas aerogamma espectrométricos ...........
Análisis de los resultados del tratamiento estadístico de los datos
aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa ......................................
Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de Moa .
Interpretación geoquímica ...............................................................................
Conclusiones ...................................................................................................
CAPÍTULO III. INTERPRETACIÓN AEROMAGNÉTICA Y ANÁLISIS
COMBINADO DE LA INFORMACIÓN AEROGEOFÍSICA DE LA REGIÓN
MAYARÍ-SAGUA-MOA ....................................................................................
Introducción .....................................................................................................
Interpretación aeromagnética cualitativa .........................................................
Interpretación aeromagnética cuantitativa .......................................................
Análisis combinado de la información aerogeofísica .......................................
Regularidades geológicas y geofísicas ...........................................................
Aplicabilidad del levantamiento aerogeofísico en la región Mayarí-SaguaMoa ..................................................................................................................
Propuesta metodológica para la ejecución de los trabajos de comprobación
de campo .........................................................................................................
Conclusiones ...................................................................................................

40
40
41
46
68
73
77

79
79
80
88
92
93
94
96
97

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .................................................. 100
Conclusiones ................................................................................................... 100
Recomendaciones ........................................................................................... 102
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................ 103
Relación de figuras .......................................................................................... 120
Relación de tablas y anexos gráficos .............................................................. 123
Tablas .............................................................................................................. 123
Anexos gráficos ............................................................................................... 124

�INTRODUCCIÓN
La demanda de recursos naturales en el territorio nacional ha conllevado desde inicio del
siglo XX a una intensificación de las investigaciones geológicas y geofísicas, que cubren
el 100 % del territorio, con las que se ha profundizado en el conocimiento geológico
regional y se han orientado los trabajos de prospección de minerales, llegando al
descubrimiento de nuevos yacimientos.
En la región Mayarí-Sagua-Moa se ubican importantes yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas y de cromitas, lo que ha traído consigo la creación de una gran
infraestructura minero-metalúrgica orientada a la explotación de estos recursos minerales.
Desde principio del siglo pasado se han realizado numerosos trabajos dirigidos al
aumento del conocimiento geológico del área y a la búsqueda y exploración de estas y
otras materias primas, orientados tanto al aumento de las reservas como al hallazgo de
nuevas

acumulaciones

minerales.

La

mayoría

de

estos

trabajos

carecen

de

investigaciones geofísicas y en los casos en que se han realizado, el uso de la
información ha sido insuficiente.
A pesar de que en esta región se han desarrollado levantamientos geológicos a escalas
que varían desde 1:250 000 hasta 1:50 000 y mayores en algunas localidades, existen
discrepancias e imprecisiones en cuanto a la ubicación, extensión y límites de cuerpos, y
estructuras geológicas importantes, lo cual limita la utilización de estos materiales para
fines de prospección y exploración de los principales tipos de materias primas minerales
que se pueden ubicar en la misma.
Las investigaciones geofísicas realizadas en esta región incluyen diferentes métodos
geofísicos, tales como: magnetometría, gravimetría, geoelectricidad, radiometría, así
como investigaciones geofísicas de pozos. Con los datos gravimétricos medidos se
confeccionó un mapa gravimétrico a escala 1: 50 000, el cual no se utilizó en esta
investigación debido a la poca representatividad de la información original en la mayor
parte de la región de estudio. Estas investigaciones geofísicas cubren pequeñas áreas a
diferencia del levantamiento aerogeofísico complejo a escala 1:50 000 que incluye
información aerogamma espectrométrica y aeromagnética, el cual abarca en su totalidad
la región investigada, razón por la cual es la información geofísica fundamental que se
utiliza en esta investigación. Las investigaciones geofísicas mencionadas han tenido como
finalidad la búsqueda de cromita y, en menor grado, de lateritas ferroniquelíferas, sin
profundizar en las características geológicas y estructurales de la región, aspecto que

1

�denota el uso insuficiente de la información geofísica existente, a pesar de que esta
región se caracteriza por una alta complejidad geológica y tectónica, en la cual
recientemente han ocurrido eventos sísmicos - que han puesto en peligro las
instalaciones que forman parte de la infraestructura minero-metalúrgica -, lo que confirma
que algunas de las estructuras geológicas disyuntivas presentes en el área son
tectónicamente activas, lo que ha motivado la realización de trabajos orientados a
profundizar en las características de estas estructuras.
Por los motivos antes expuestos el problema de esta investigación radica en la necesidad
de reinterpretar la información geofísica existente en el territorio para profundizar en el
conocimiento geológico, a través del uso más eficiente de esta información, y con ello
mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los futuros trabajos de
prospección de minerales.
Teniendo en cuenta este problema y que los estudio geofísicos suministran una base para
la interpretación de los modelos de emplazamientos y la historia geológica de las fajas
ofiolíticas y rocas asociadas, el presente trabajo tiene como objetivo Revelar nuevas
regularidades geológicas y geofísicas en el territorio Mayarí-Sagua-Moa a partir de
la reinterpretación de datos aerogeofísicos, para enriquecer el conocimiento
geológico del territorio, mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los
trabajos de prospección.
Para dar cumplimiento al objetivo planteado se realizó la reinterpretación del
levantamiento aerogeofísico complejo 1:50 000, de la región Mayarí-Sagua-Moa, el cual
está conformado por datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos, teniendo en
cuenta la amplia utilización que tienen en la actualidad estos datos durante la cartografía
geológica y la prospección de yacimientos minerales.
El objeto de estudio de esta investigación comprende las secuencias rocosas y las
estructuras geológicas enmarcadas dentro de la región Mayarí-Sagua-Moa, la cual ocupa
un área aproximada de 3 754 Km2, comprendida entre el municipio Cueto al oeste y el
poblado de Cayo Güin al este, extendiéndose de norte a sur desde la costa hasta la
coordenada 199 500. En la misma aflora la faja ofiolítica Mayarí-Moa-Baracoa, en la cual
afloran

fundamentalmente

unidades

oceánicas

correspondientes

a

las

ofiolitas

septentrionales, y a los arcos de islas volcánicos del Cretácico y del Paleógeno. Además
de los tipos de yacimientos mencionados, en esta región aparecen zonas con perspectivas

2

�para localizar bauxitas y mineralizaciones asociadas a áreas de alteraciones
hidrotermales.
Para lograr el objetivo propuesto se partió de la hipótesis de que si el comportamiento de
los datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos responde a las características
geológicas y estructurales del territorio investigado, es posible revelar las regularidades
geológicas y geofísicas del territorio y por ende, enriquecer el conocimiento geológico del
territorio, mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los trabajos de
prospección.
La metodología seguida durante las investigaciones, en esencia no difiere de la que se
lleva a cabo durante las investigaciones geológicas en general, desarrollada en tres
etapas fundamentales. En la primera etapa se seleccionó el área de trabajo teniendo en
cuenta la importancia económica que posee la región y la disponibilidad de la información,
además se procedió a la revisión y recopilación de la información bibliográfica,
culminando con un estudio petrofísico, particularmente de susceptibilidad magnética (κ),
en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias.
En la segunda etapa se preparó y procesó la información aerogeofísica y geológica. En la
primera parte de esta etapa toda la información disponible se llevó a formato digital, luego
se elaboró la información aerogeofísica, según el siguiente orden: organización de la base
de datos del levantamiento aerogeofísico, cálculo de las relaciones entre los
radioelementos y la reducción al polo del campo magnético total, delimitación del
comportamiento de los canales del levantamiento aerogeofísico y las relaciones
calculadas entre ellos, en cada una de las formaciones y rocas ofiolíticas, tratamiento
estadístico para cada formación y tipo de roca de forma general y en áreas particulares y
por último transformaciones del campo magnético.
El análisis estadístico se desarrolló en tres partes. Inicialmente se hizo el análisis general,
durante el cual se procesó estadísticamente el conjunto de datos obtenidos del
levantamiento aerogeofísico complejo determinándose la media, desviación estándar y
rango de variación de los parámetros medidos y las relaciones calculadas entre ellos,
luego se calculó la matriz de correlación. Posteriormente se realizó el tratamiento
estadístico por formaciones y rocas ofiolíticas presentes en los sectores Mayarí y SaguaMoa, cuyo tratamiento tiene características similares al de la etapa anterior e incluye la
verificación del tipo de distribución de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
entre ellos, así como la aplicación del método de análisis de factores basado en las

3

�componentes principales. En la última parte del análisis estadístico se siguió el mismo
procedimiento anterior pero en este caso, para las áreas de afloramientos de las
diferentes formaciones y rocas ofiolíticas.
En función del objetivo de la investigación se realizaron diferentes transformaciones del
campo magnético: reducción al polo, gradientes horizontales y verticales y la continuación
analítica ascendente, así como su representación en forma de mapas de relieve
sombreado, orientadas a resaltar las alineaciones y zonas de contactos, y los cuerpos
geológicos que se ubican a diferentes profundidades.
En la tercera y última etapa se realizó la interpretación geólogo-geofísica, a partir de la
cual se revelaron las regularidades geológicas y geofísicas que sirven como índices de
búsqueda en futuros trabajos de prospección en el territorio, entre las que se pueden citar:
delimitación de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas, alteraciones
hidrotermales, así como de diferentes tipos de rocas, a partir de las concentraciones de
eU, eTh, K y sus relaciones calculadas. También a partir de estas concentraciones se
esclarecen aspectos relacionados con la génesis y desarrollo de los diferentes tipos de
rocas, tales como grado de meteorización, arcillosidad, cambios de facies, contenido
organógeno, enriquecimiento en materia orgánica, predominio en superficie y profundidad
de material volcánico o serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez, ubicación en el
corte y alteraciones hidrotermales.
Con la interpretación del levantamiento aeromagnético se corroboró que el mismo
constituye una herramienta indispensable durante la exploración de áreas con alta
complejidad geológica, conformadas sobre todo por rocas ofiolíticas. También se
evidenciaron las principales deformaciones tectónicas en las ofiolitas y rocas asociadas,
algunas de ellas ya reportadas y otras aun no descritas, las que deben ser objetos de
estudio en futuras investigaciones en el territorio. Con la combinación del comportamiento
del campo magnético y las características aerogamma espectrométricas, se delimitaron
zonas con predominio en superficie y profundidad de rocas serpentinizadas y por ende las
variaciones de espesores de las mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles
fundamentales del corte ofiolítico y se definió el basamento de las rocas aflorantes.
También se delimitaron las zonas donde las rocas volcano-sedimentarias cretácicas
yacen sobre peridotitas serpentinizadas, denotando su carácter alóctono.
La aplicabilidad de esta investigación está dirigida hacia la prospección de yacimientos,
fundamentalmente de lateritas ferroniquelíferas, cromitas y minerales asociados a las

4

�zonas de alteraciones hidrotermales. Además estos resultados sirven de base a los
trabajos de cartografía geológica al aportar nuevos elementos geológicos y estructurales
en esta región.
La novedad científica de la investigación está dada por:
•

La aplicación en el territorio Mayarí-Sagua-Moa, de un conjunto de técnicas
especiales para el procesamiento y reinterpretación de la información geológica y
geofísica.

•

El descubrimiento de nuevas regularidades geológicas y geofísicas, en particular para
los yacimientos lateríticos, de la región Mayarí-Sagua-Moa.

•

El mejoramiento del modelo geólogo-geofísico existente del territorio Mayarí-SaguaMoa.

Aportes científico-técnicos y prácticos de la tesis:
•

El incremento sustancial del conocimiento geológico sobre el territorio Mayarí-SaguaMoa, en relación con sus perspectivas para lateritas ferroniquelíferas, cromitas y otros
minerales.

•

El mejoramiento del modelo geólogo-geofísico existente en el territorio, lo que permite
fundamentar científicamente las investigaciones futuras a desarrollar en el mismo.

Durante el desarrollo de esta investigación se han confrontado diversas limitaciones
dentro de las cuales se destacan por su influencia en la exactitud de los resultados
obtenidos las siguientes:
•

Alta complejidad geólogo-tectónica y evolutiva de la región.

•

Diferencias en el grado de estudio geológico y geoquímico entre las áreas que
conforman la región.

•

La ausencia de perforaciones profundas que confirmen los resultados obtenidos.

•

La falta de recursos materiales para la ejecución de mediciones geofísicas terrestre en
algunas áreas que así lo requieran.

Como parte de estas investigaciones el autor ha dirigido dos trabajos de diploma, ha
publicado un total de 10 artículos científicos, presentando los resultados parciales de esta
investigación en diferentes eventos nacionales e internacionales como el III Taller de
Geociencias y Medio Ambiente. Cuba (1999), II Taller “La minería y la geología aplicadas a
la construcción”. Cuba (2001), X Simposio de las Investigaciones del Níquel. Cuba (2001),
XL Congreso Brasileño de Geología. Brasil (1998), II y III Conferencia Internacional sobre
la Geología de Cuba, El Golfo de México y El Caribe noroccidental. Cuba (1998 y 2000), I
5

�y II Congreso Cubano de Geofísica (2000,2002), V Congreso de Mineralogía y
Metalogenia. Argentina (2000), III Conferencia internacional de Geología y Minería. Cuba
(2000) y VIII Congreso Argentino de Geología Económica. Argentina (2001).

6

�CAPITULO I. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO.
Introducción. Metodología de la investigación. Trabajos geológicos y
geofísicos

precedentes.

Características

geológicas

del

territorio.

Caracterización petrofísica. Conclusiones.

Introducción
La efectividad de la interpretación geólogo-geofísica de un territorio depende de la
profundidad del conocimiento que se adquiera de las características geológicas y las
propiedades físicas de las rocas y menas que lo constituyen. Para garantizar esta
efectividad también se requiere de una correcta selección de los parámetros del
levantamiento geofísico, lo que a su vez estará en función de las características
geológicas del área investigada y de las tareas que en la misma se desean resolver.
Esos parámetros garantizan la calidad de la información obtenida en las mediciones,
creándose una base de datos que permite la aplicación de diferentes transformaciones del
campo físico medido, permitiendo obtener mapas comparables con la información
geológica disponible.
Por los motivos expuestos, en este capítulo, después de establecer la metodología
seguida en la investigación, se analizan los trabajos geológicos y geofísicos precedentes,
así como las características geológicas y petrofísicas regionales, que permitirán dar
solución al objetivo de la investigación, definiéndose finalmente, el modelo geólogogeofísico que fundamenta el desarrollo de la investigación.

Metodología de la investigación
La metodología seguida durante las investigaciones, no difiere de la que se lleva a cabo
durante las investigaciones geológicas en general, desarrollada en tres etapas
fundamentales.
Primera etapa: Preliminar. En esta etapa se estableció el área de trabajo, garantizando
que en ella quedarán incluidas los principales yacimientos ferroniquelíferos de Cuba
Oriental. Partiendo del objetivo propuesto en la investigación se asumió el área
comprendida entre el municipio Cueto al oeste y el poblado de Cayo Güin al este,

7

�extendiéndose de norte a sur desde la costa hasta la coordenada 199 500, abarcando un
área aproximada de 3 754 Km2, dentro de la región Mayarí-Sagua-Moa (Figura 1).
Una vez establecida el área de trabajo, teniendo en cuenta la ubicación de los
yacimientos ferroniquelíferos y las diferencias existentes entre Mayarí y Sagua-Moa en
cuanto a sus características geológicas, se delimitaron dos sectores - Mayarí y SaguaMoa -, para una profundización en la interpretación aerogeofísica. El sector Mayarí está
comprendido entre Pinares de Mayarí al oeste y Sierra de Cristal al este, y de norte a sur
se extiende desde la ciudad de Mayarí hasta la coordenada 200 000, abarcando un área
aproximada de 787 Km2, mientras que el sector Sagua-Moa está comprendido entre el río
Sagua al oeste y el poblado de Cayo Güin al este, extendiéndose de norte a sur desde la
costa hasta la coordenada 199 500, abarcando un área aproximada de 1 482 Km2.
Según el sistema de coordenadas Lambert el área se encuentra enmarcada entre los
puntos:
X: 586 500 - 737 500
Y: 199 500 - 230 000
El sector Mayarí:
X: 600 000 - 634 900
Y: 200 000 - 219 000
El sector Sagua-Moa:
X: 665 588 - 737 500
Y: 199 500 - 230 000
Dada la importancia económica de la región de Moa se delimitaron las áreas de desarrollo
de lateritas para una mayor profundización en el tratamiento estadístico e interpretación
de los resultados.
En esta etapa se procedió además a la revisión y recopilación de información
bibliográfica, durante la cual se consultaron diferentes trabajos geológicos y geofísicos
realizados en la región de estudio y otros relacionados con la temática de investigación
llevados a cabo en otras regiones del mundo. De los trabajos consultados se asumió gran
parte de la información litológica, tectónica, geoquímica así como de alteraciones y
mineralizaciones presentes. Producto de esta revisión en la tesis se recoge un tal de 269
referencias bibliográficas, de las cuales 103 se enmarcan en los últimos cinco años para
un 38.2 % del total, 133 en los últimos 7 años para un 49.4 % del total, 156 en los últimos

8

�10 años para un 57.9 del total, denotando el grado de actualización de la bibliografía
consultada.
Para dar cumplimiento al objetivo propuesto en esta investigación, de la información
geofísica revisada se seleccionó el levantamiento aerogeofísico complejo que incluye
datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos (Chang y otros, 1990, 1991).
Este levantamiento se realizó a escala 1:50 000, a lo largo de líneas de vuelo de dirección
norte-sur, separadas cada 500 m y una altura media de vuelo de 70 m. El mismo contiene
información proveniente de los canales de K (%), eU (ppm), eTh (ppm), intensidad total
(µr/h) y ∆T(nT).
Los errores cuadráticos medios de tales mediciones son los siguientes:
Canal de Potasio - 0.3 %
Canal del Uranio - 0.4 ppm
Canal del Torio - 0.8 ppm
Intensidad total

- 0.09 µr/h

Campo magnético total (∆T) – Gradientes &lt; 30 nT/Km.

- 5.27 nT.

30 - 100 nT/Km. - 23.53 nT.
&gt; 100 nT/Km.

- 24.32 nT.

A estos datos se le aplicaron las tres correcciones principales que se recomiendan en
trabajos de este tipo: de fondo, de altura y de interacción de canal (Minty, 1992, 1997,
1998; Minty y otros, 1997).
Otros materiales utilizados en esta investigación fueron:
•

Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa, 1:250 000 (Albear y otros, 1988).

•

Mapa geológico de Mayarí, 1:50 000 (Adamovich y Chejovich, 1963).

•

Mapa geológico de Sagua-Moa, 1:100 000 (Gyarmati y Leye O’Conor , 1990).

•

Mapas topográficos, 1:50 000 y 1:100 000.

•

Bases de datos de trabajos geoquímicos, petrológicos, petrofísicos y otros.

Esta etapa culmina con un estudio petrofísico, particularmente de susceptibilidad
magnética, durante el cual el autor de esta investigación tomó un total de 500 muestras
distribuidas en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias.
Segunda etapa: Experimental. Consistió en la preparación y procesamiento de la
información aerogeofísica y geológica.

9

�En la primera parte de esta etapa toda la información disponible se llevó a formato digital
(Rodríguez-Miranda, 1998; Batista, 1998, 2000c) siguiendo la siguiente secuencia:
1. Preparación de la información: en cada uno de los mapas a escanear se definieron
bien los trazos y se fijaron los puntos que realizaron la función de puntos de control. En
esta misma fase se crearon ficheros con la información numérica.
2. Escaneado de los mapas geológicos, topográficos, tectónicos, geoquímicos y otros.
3. Digitalización y georeferenciación de los mapas con ayuda del sistema Telemap.
4. Se exportaron los ficheros en los formatos TXT y DXF, para su posterior comparación
con la información aerogeofísica.
En la segunda parte de esta etapa se llevó a cabo la elaboración de la información
aerogeofísica, según el siguiente orden:
1. Organización de la base de datos del levantamiento aerogeofísico.
2. Calculo de índices complejos (eU/eTh, eU/K, eTh/K y F=K.eU/eTh) y la reducción al
polo del campo magnético total (∆T).
3. Delimitación del comportamiento de los canales del levantamiento aerogeofísico y las
relaciones calculadas entre ellos, en cada una de las formaciones y rocas ofiolíticas,
tanto de forma general como en áreas particulares de los sectores Mayarí y SaguaMoa. En el caso del campo magnético se utilizan los datos reducidos al polo.
4. Transformación de los ficheros con formato GRD a DAT y el filtrado de estos últimos,
con el propósito de facilitar el tratamiento estadístico.
5. Tratamiento estadístico uni y multivariado para cada formación y tipo de roca, de forma
general y en áreas particulares de los sectores Mayarí y Sagua-Moa.
6. Transformaciones del campo magnético para toda el área investigada.
Diversos investigadores en esta y otras regiones del mundo revelan diferentes
características geológicas a partir del comportamiento de los parámetros aerogeofísicos
simples en los distintos tipos de rocas.
El U revela variaciones en el grado de:
•

Enriquecimiento en materia orgánica de las rocas y los suelos desarrollados sobre
ellas (Dickson y otros, 1987; Saunders y otros, 1987; Watanabe, 1987; Chang y otros,
1990; Requejo y otros, 1994; Jubeli y otros, 1998).

10

�•

Meteorización de las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Saager y
otros, 1987; Braun y otros, 1993).

•

Acidez de las rocas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983; Wellman,
1998b).

El Th revela variaciones en el grado de:
•

Meteorización de las rocas (Buguelskiy y Formell, 1974; Galbraith y Saunders, 1983;
Formell y Buguelskiy, 1984; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).

•

Arcillosidad de las rocas (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989;
Ayres y Theilen, 2001).

El K revela la presencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Chang y otros, 1990; Cuería, 1993;
Mustelier, 1993; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Olimpio, 1998; Rickard y otros, 1998; Díaz y
otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Eliopoulos y Economou-Eliopoulos, 2000).
∆T refleja variaciones en los espesores de las rocas magnéticas y su presencia en
profundidad en aquellos lugares donde no floran (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).
Los índices complejos calculados han sido empleados por diversos investigadores para
resaltar diversas características geológicas. Por ejemplo, Heier y Rogers (1963) utilizaron
las relaciones eU/eTh y eTh/K para delimitar áreas intemperizadas; Heier y Rogers
(1963), Moxham y otros (1965), Collins (1978), Galbraith y Saunders (1983), Shives y
otros (1995, 1997), Jenner (1996), Lentz (1996), Torres y otros (1998), Batista (2000a,
2000b), Batista y Blanco (2000), Batista y Ramayo (2000a, 2000b) emplearon las
relaciones eTh/K y eU/K para delimitar áreas afectadas por procesos hidrotermales;
Chang y otros (1990, 1991), Febles (1997), Fonseca y otros (1998), Lipski y Vasconcello
(1998), Pardo y otros (2000), Batista y Ramayo (2000a, 2000b) utilizaron el factor F
(K.eU/eTh) para revelar zonas con desarrollo de procesos hidrotermales.
El análisis estadístico se desarrolló en tres partes, con ayuda del software Statistica 5.0
(StatSoft, Inc., 1984-1995). El mismo se llevó a cabo en los sectores Mayarí y SaguaMoa, así como en las áreas de desarrollo de lateritas en la región de Moa. Inicialmente se
hizo el análisis general, durante el cual se procesó estadísticamente el conjunto de datos
obtenidos del levantamiento aerogeofísico complejo determinándose la media, desviación
estándar y rango de variación de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
11

�entre ellos. Por último se calculó la matriz de correlación, con el objetivo de conocer cómo
se relacionan las variables incluidas en este análisis (Hamed, 1995; Jubeli y otros, 1998;
Batista, 2000a, 2000b). Fue utilizada la prueba del coeficiente de correlación para verificar
la correlación entre las variables, considerándose que las mismas están altamente
correlacionadas cuando dicho coeficiente cae en la región crítica, para un nivel de
significación α&lt;0.05 (Alfonso-Roche, 1989; Bluman, 1992; Freund y Simón, 1992; Mason
y otros, 1994). Este mismo procedimiento se siguió para el resto de las matrices de
correlación calculadas por formaciones y tipos de rocas, así como por áreas de
afloramientos de las mismas. De forma general en esta investigación se describen
solamente las relaciones entre las variables originales del levantamiento (eU, eTh, K) y la
reducción al polo de ∆T, ya que el resto se derivan de las combinaciones de ellas.
A continuación se realizó el tratamiento estadístico por formaciones y rocas ofiolíticas
presentes en el área, según los mapas geológicos tomado como base (Anexo 1, Figuras 3
y 5), cuyo tratamiento tiene características similares al de la etapa anterior e incluye la
verificación del tipo de distribución de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
entre ellos, en la cual se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov, con un α&lt;0.01. Para
comparar las formaciones, tipos de rocas y yacimientos lateríticos en cuanto a sus
contenidos de eU, eTh, K y la intensidad gamma total, se utilizaron pruebas de hipótesis:
prueba de F de Fisher y t de Student para verificar la homogeneidad de varianza y la
igualdad de medias, respectivamente, de dos muestras distribuidas normalmente, con un
α&lt;0.05 (Alfonso-Roche, 1989; Bluman, 1992; Freund y Simón, 1992; Mason y otros,
1994).
En este tratamiento estadístico también se aplicó el método de análisis de factores
basado en las componentes principales, el que se utiliza con el objetivo de disminuir el
número de variables y agrupar datos con características similares, lo que facilita el mapeo
geológico (Duval, 1976, 1977; Killeen, 1979; Alfonso-Roche, 1989; Requejo y otros, 1994;
Wellman, 1998a; Ranjbar y otros, 2001, Reimann y otros, 2002).
En la última parte del análisis estadístico se siguió el mismo procedimiento anterior pero
en este caso, para las áreas de afloramientos de las diferentes formaciones y rocas
ofiolíticas.
Los parámetros complejos calculados por el análisis de factores se han utilizados por
diversos investigadores para delimitar y establecer las variaciones de diferentes

12

�características geológicas, teniendo en cuenta las variables que más aportan el
comportamiento de los mismos.
El factor de eU, así como el de eTh, K y ∆T describen características geológicas similares
a las mencionadas anteriormente durante el análisis de los parámetros aerogeofísicos
simples. Otros factores se mencionan a continuación:
•

El factor de eU y eTh muestra variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas,
considerando que ambos elementos son típicos de fases arcillosas (Galbraith y
Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001), delimitación de cortezas lateríticas y
revelamiento de las variaciones laterales de sus espesores (Chang y otros, 1990;
Batista, 2000a, 200b; Batista y Blanco, 2000, 2001).

•

El factor de eU y K en las formaciones sedimentarias destaca variaciones en el
contenido de material volcánico y fosilífero de las rocas, así como en el grado de
meteorización (Saager y otros, 1987) y en el enriquecimiento de materia orgánica de
los suelos desarrollados sobre ellas (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994). En las
zonas con mayores valores del factor puede existir mayor contenido de material
volcánico y fosilífero, poca meteorización y alto enriquecimiento en materia orgánica de
los suelos. En rocas volcano-sedimentarias e ígneas, este factor muestra variaciones
en las posiciones de las rocas en los niveles del corte de las formaciones a las cuales
pertenecen, así como en su grado de acidez (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y
Saunders, 1983), meteorización (Saager y otros, 1987). También altos valores de este
factor vinculados con zonas de fallas dentro de estas formaciones ponen de manifiesto
la existencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert, 1973; Collins, 1978;
Portnov, 1987; Cuería, 1993; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998; Batista y
Ramayo, 2000a, 2000b). De forma general, los mayores valores de este factor
evidencian mayor acidez y menor meteorización de las rocas, así como su ubicación
en las partes más altas del corte y posible existencia de alteraciones hidrotermales. La
presencia del parámetro ∆T en este factor destaca además las variaciones de los
espesores de las rocas magnéticas y su distribución en profundidad (Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

El factor de ∆T y K destaca variaciones en la ubicación de las rocas en el corte,
espesor y tipo de substrato, además manifiesta la presencia de alteraciones
hidrotermales (Ranjbar y otros, 2001). En las zonas donde afloran rocas
serpentinizadas, las variaciones en los contenidos de K reflejan variaciones de los
13

�niveles del corte ofiolítico y la posible existencia de alteraciones hidrotermales
(Eliopoulos

y

Economou-Eliopoulos,

2000),

las

cuales

generalmente

están

relacionadas a importantes concentraciones de Au (Buisson y Leblanc, 1986).
•

El factor de ∆T y eU destaca variaciones en el grado de meteorización, acidez,
espesor y contenido de materia orgánica en los suelos desarrollados sobre rocas
ofiolíticas, volcano-sedimentarias y algunas sedimentarias (Davis y Guilbert, 1973;
Galbraith y Saunders, 1983; Saager y otros, 1987; Jubeli y otros, 1998; Wellman,
1998b; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y
Mallick, 2000).

•

El factor de ∆T y eTh está relacionado con las variaciones en el grado de
meteorización y espesores de las rocas aflorantes y su basamento (Portnov, 1987;
Braun y otros, 1993; Ayres y Theilen, 2001; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

El factor de eU, eTh y K muestra variaciones en el grado de arcillosidad y acidez de
las rocas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983). Sus mayores valores se
corresponden con el mayor grado de arcillosidad y acidez. La presencia de ∆T dentro
de este factor también destaca las variaciones en los espesores de las rocas
magnéticas y su distribución en profundidad (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

En los diferentes tipos de rocas el factor de eTh y K destaca variaciones en el grado
de meteorización y arcillosidad (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun,
1993; Ayres y Theilen, 2001). En la medida que aumentan sus valores las rocas
presentan un mayor grado de meteorización y arcillosidad. La presencia del parámetro
∆T en este factor brinda información sobre el espesor y distribución de las rocas
magnéticas (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y
Mallick, 2000).

•

El factor de eU, eTh y ∆T caracteriza variaciones en el grado de arcillosidad, espesor,
tipo de basamento y ubicación en el corte de tales rocas, así como la presencia de
cortezas lateríticas (Galbraith y Saunders, 1983; Batista, 1998; Chang y otros, 1990,
1991; Gunn y otros, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Zaigham y Mallick, 2000; Ayres y
Theilen, 2001).

En función del objetivo de la investigación se realizaron diferentes transformaciones del
campo magnético con ayuda del software Geosoft (Geosoft Inc, 1992), orientadas a
14

�resaltar las alineaciones que pueden estar relacionadas con zonas de contactos y
estructuras disyuntivas, la ubicación de cuerpos geológicos a diferentes intervalos de
profundidades, así como las variaciones de sus espesores. Las transformaciones usadas
fueron las siguientes: reducción al polo, gradientes horizontales y verticales y la
continuación analítica ascendente. Los mapas construidos al efecto se visualizaron en
forma de mapas de isolineas, de colores y de relieve sombreado, utilizando el software
Surfer 7.0 (Golden Software, Inc., 1999).
En esta etapa también se realizaron trabajos de control de campo.
Tercera etapa: Representación e interpretación. En esta etapa inicialmente se procedió a
la representación de la información. Para ello los datos obtenidos en cada canal y las
relaciones calculadas se representaron en forma de imágenes y mapas de relieve, con el
software Surfer 7.00 (Golden Software, Inc., 1999), por la utilidad que tiene esta
representación durante el mapeo geológico y la prospección de yacimientos minerales
(Linden y Akerblom, 1976; Duval y otros, 1977; Duval, 1983; Cordell L y Knepper, 1987;
Broome, 1990; Geosoft Inc, 2000b; Givler y Wells, 2001). Para su representación cada
matriz de datos se regularizó utilizando como método de interpolación el Kriging, con una
distancia entre puntos y perfiles de 500 m en correspondencia con las características del
levantamiento y un radio de búsqueda de 750 m con el objetivo de no generar valores en
las zonas que no se realizaron mediciones (Geosoft Inc, 2000a; Billings y FitzGerald,
2001). Este último y el método de interpolación se establecieron teniendo en cuenta
resultados de trabajos anteriores (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000)
y realizando varias pruebas hasta comprobar que existía plena coincidencia entre la
matriz original y la generada en cuanto a las posiciones de los puntos de medición y valor
del campo físico.
En la última parte de esta etapa se procedió a la interpretación final, la que se realizó a
través de los pasos siguientes:
•

Descripción e interpretación general de los mapas aerogamma espectrométricos y sus
productos derivados.

•

Interpretación de los resultados del tratamiento estadístico en los sectores Mayarí y
Sagua-Moa, así como en las áreas de desarrollo de lateritas en la región de Moa.

•

Interpretación del mapa de intensidad total del campo magnético y sus productos
derivados.

•

Análisis combinado de la información aerogeofísica.
15

�La interpretación aeromagnética se realizó de forma cualitativa y cuantitativa. Durante la
interpretación cualitativa se describieron cada unos de los mapas aeromagnéticos y se
compararon con la información geológica disponible, con el objetivo de aclarar la
naturaleza geológica de las anomalías observadas en los mismos. Por otro lado, la
interpretación cuantitativa se realizó con el software Geomodel 1.3 de modelación 2.5 D
(G.R.J. Cooper 1991), a lo largo de cuatro perfiles de interpretación, trazados a través de
las anomalías más importantes del mapa residual del campo magnético (Yaoguo y
Oldenburg, 1998). Durante este proceso se confeccionaron diferentes modelos físicogeológicos, teniendo en cuenta las características geológicas y petrofísicas de la región,
así como el grado de ambigüedad presentes en la solución de la tarea inversa de los
datos geofísicos (Naudy, 1971; Nabighian, 1984; Renja y Lulo, 1990; Wang y Hansen,
1990; Díaz y otros, 1997; Kospiri y Heran, 1994; Yaoguo y Oldenburg, 1996, 1998;
Abdelrahman y Sharafeldin, 1996; Kara, 1997; Batista, 1998; Ulrych y otros, 2001).
El proceso de interpretación aeromagnética se realizó según la siguiente secuencia:
1. Interpretación cualitativa del mapa de ∆T, que incluye:
• Caracterización magnética general del territorio en función de ∆T y su reducción al
polo.
• Comparación de la información geológica superpuesta con la magnética.
• Comparación entre el mapa magnético y el tectónico a través de la superposición de
este último al primero.
• Descripción de los mapas de relieve de sombras y su comparación con el tectónico.
2. Interpretación de los mapas de gradientes horizontales según los siguientes pasos:
• Descripción de las características de los gradientes.
• Comparación entre estos mapas y el tectónico a través de la superposición de este
último a los primeros.
• Descripción de los mapas de relieve sombreados y su comparación con el tectónico.
3. Interpretación del mapa de gradiente vertical.
4. Interpretación de los mapas de Continuación Analítica Ascendente (CAA) según los
siguientes pasos:
• Selección de los mapas de CAA realizados preliminarmente, que permitieron
caracterizar magnéticamente la región investigada.
• Interpretación de los mismos.
16

�5. Interpretación cuantitativa de las anomalías presentes en los perfiles de interpretación.
Una vez concluido el trabajo de interpretación se realiza generalizaciones y se establecen
las conclusiones.
Esta etapa culmina con la redacción de la memoria escrita y la confección de las tablas,
figuras y anexos que conforman la presente investigación.

Trabajos geológicos y geofísicos precedentes
Gran parte de los trabajos geológicos y geofísicos realizados en la región Mayarí-SaguaMoa, han estado dirigidos a evaluar desde el punto de vista geológico y económico las
grandes reservas minerales asociadas al cinturón ofiolítico del noreste de Holguín,
mientras que otros se han dirigido a profundizar en el conocimiento geológico de la región.
A pesar de existir numerosas investigaciones y reportes sobre la geología de la zona
realizados antes del triunfo de la Revolución no es hasta la década de los sesenta que se
desarrollan investigaciones profundas de carácter regional, haciéndose imprescindible
mencionar los trabajos de los especialistas de la antigua Unión Soviética A. Adamovich y
V. Chejovich (1963, 1964), que constituyeron un paso fundamental en el conocimiento
geológico del territorio oriental y esencialmente para las zonas de desarrollo de cortezas
de intemperismo ferroniquelíferas. La concepción inicial de estos trabajos ha sufrido
importantes cambios con el aporte de investigaciones más recientes.
Adamovich y Chejovich (1963), elaboraron un mapa geológico a escala 1: 250 000 sobre
la base de interpretaciones fotogeológicas y marchas de reconocimiento geológico en el
cual fueron limitadas las zonas de cortezas de intemperismo para el territorio MayaríBaracoa, establecieron la secuencia estratigráfica regional y respecto a la estructura
geológica consideraron la existencia de un anticlinal con un núcleo de rocas antiguas zócalo metamórfico - y rocas más jóvenes en sus flancos, estando cortada toda la
estructura por fallas normales que la dividen en bloques. Las investigaciones posteriores
demostraron que la estructura del territorio oriental cubano estaba muy lejos de tener el
estilo sencillo que ellos concibieron, resultando esclarecidos algunos elementos referidos
a la existencia de fuertes movimientos tectónicos tangenciales que provocaban la
aparición en el corte geológico de secuencias alóctonas intercaladas con secuencias
autóctonas, así como el emplazamiento de cuerpos serpentiníticos en forma de mantos
tectónicos alóctonos sobre las secuencias del Cretácico Superior lo cual complica
extraordinariamente la interpretación tectono-estratigráfica.

17

�De igual forma se estableció que el origen y posición geólogo-estructural de los
conglomerados y brechas de composición serpentinítica, que A. Adamovich

y V.

Chejovich asignan al periodo Maestrichtiano, tienen un carácter esencialmente
sinorogénico relacionado con el emplazamiento tectónico de los cuerpos serpentiníticos.
En 1965 V. Kenarev realiza trabajos de prospección en los yacimientos de cromita Delta
II, Narcizo I - II en la región de Moa, con los cuales se evaluaron las categorías de
reservas.
En el período entre 1965-1966, A.G. Demen y A.S. Kosarieski llevan a cabo trabajos
geológicos de búsqueda en los yacimientos de cromo refractario Merceditas y Yarey, así
como en diferentes indicios conocidos en los límites de los niveles ultramáficos del macizo
Moa-Baracoa, con los cuales se estableció la asociación espacial de la mayoría de los
yacimientos de cromita a la zona de contacto entre las peridotitas y los niveles basales de
gabros bandeados. Frecuentemente, estas zonas de contacto quedan definidas por las
fallas profundas. También en 1996 Murashko realiza investigaciones sobre las cromititas
de Cuba.
V.M. Ogarkov en 1967 realiza trabajos de búsqueda de níquel en los yacimientos del
macizo Moa-Baracoa, fundamentalmente en la zona del río Moa. En los mismos se
calcularon las reservas para níquel.
En la década de los setenta se inicia una nueva etapa en el conocimiento geológico
regional y como señala F. Quintas en su tesis doctoral (1989), se fue abriendo paso la
concepción movilista como base para la interpretación geológica, especialmente con
posterioridad a la publicación en 1974 de los trabajos de Knipper y Cabrera, quienes
sobre la base de las observaciones de campo y revisión de materiales existentes
plantearon que los cuerpos de rocas ultrabásicas serpentinizadas representan fragmentos
de litosfera oceánica que se deslizaron por planos de fallas profundas hasta la superficie
donde se emplazaron sobre formaciones sedimentarias del Cretácico en forma de mantos
tectónicos. Sus investigaciones no aportan información novedosa al esquema
estratigráfico regional, sin embargo, abren una nueva dirección al indicar la presencia de
mantos tectónicos constituidos por rocas ultrabásicas.
En 1972 se inician investigaciones de carácter regional del territorio oriental cubano por
especialistas del Departamento de Geología de la Universidad de Oriente, luego Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa (ISMMM). En 1976 se estableció que la tectónica de
sobrempuje afecta también a las secuencias sedimentarias dislocadas fuertemente,

18

�detectando en numerosas localidades la presencia de mantos alóctonos constituidos por
rocas terrígenas y volcánicas del Cretácico Superior, yaciendo sobre secuencias
terrígenas del Maestrichtiano-Paleoceno Superior. Con estos nuevos elementos es
reinterpretada la geología del territorio y se esclarecen aspectos de vital importancia para
la acertada valoración de las reservas minerales. Como resultado de estos trabajos en
1978 J. Cobiella propone un esquema tectónico que resume una nueva interpretación
estratigráfica y paleogeográfica de Cuba oriental delimitando cinco zonas estructuro
faciales.
En el período 1972-1976 se realiza el levantamiento geológico de la antigua provincia de
oriente a escala 1: 250 000 por la brigada cubano-húngara de la Academia de Ciencias de
Cuba, siendo el primer trabajo que generaliza la geología de Cuba oriental. El mapa e
informe final de esta investigación constituyó un aporte científico a la Geología de Cuba al
ser la primera interpretación geológica regional de ese extenso territorio basada en datos
de campos, obteniéndose resultados interesantes expresados en los mapas geológicos,
tectónicos y de yacimientos minerales, columnas y perfiles regionales así como el
desarrollo de variadas hipótesis sobre la evolución geológica de la región. En este trabajo
la región oriental se divide en cinco unidades estructuro faciales: Caimán, Auras, Tunas,
Sierra de Nipe-Cristal- Baracoa y Remedios y tres cuencas superpuestas: GuacanayaboNipe, Guantánamo y Sinclinorio Central.
Paralela a estas investigaciones se desarrollan trabajos fotogeológicos sobre diferentes
áreas del territorio por especialistas del Centro de Investigaciones Geológicas, entre los
que se encuentran la caracterización de la corteza de intemperismo del sector occidental
de las hojas topográficas de Moa y Palenque desarrollados por V. Teleguin quien realiza
una clasificación de las fracturas que afectan al substrato serpentinítico. Además R. Pérez
realiza el levantamiento fotogeológico de Farallones a escala 1: 50 000, donde se plasma
un estudio detallado de las distintas formaciones geológicas del área de estudio y su
caracterización geomorfológica.
En 1979 F. Formell realiza un estudio morfogenético de las lateritas desarrolladas sobre
rocas ultrabásicas. En 1980, F. Formell y J. Oro investigan los procesos de redeposición
en el yacimiento de lateritas ferroniquelíferas Punta Gorda.
En el periodo 1980-1985 el Departamento de Geomorfología de la propia institución y en
colaboración con la Facultad de Geología del ISMMM, desarrolló el tema de investigación
Análisis Estructural del Macizo Mayarí-Baracoa donde se analiza por primera vez de

19

�forma integral para todo el nordeste de Holguín el grado de perspectividad de las cortezas
de intemperismo ferroniquelíferas en dependencia de las condiciones geólogogeomorfológicas para lo cual fueron aplicados métodos morfométricos y trabajos de
fotointerpretación. La deficiencia fundamental de la investigación consistió en el escaso
trabajo de campo realizado para las comprobaciones, utilizándose en sustitución de estas
los informes de estudios geológicos realizados en la valoración o categorización de los
yacimientos lateríticos.
Desde el punto de vista tectónico de carácter regional adquieren importancia relevante las
investigaciones realizadas por M. Campos (1983, 1990), en su estudio tectónico de la
porción oriental de las provincias Holguín y Guantánamo, donde propone siete unidades
tectono-estratigráficas para el territorio, describiendo las características estructurales de
cada una de ellas y estableciendo los periodos de evolución tectónica de la región.
En 1984 Murashko y Lavandero estudian los yacimientos de cromitas metalúrgicas de la
región Mayarí-Sagua. También Kravchenko y Vázquez (1985) investigan las perspectivas
de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa.
En 1989 Quintas realizó el estudio estratigráfico del extremo oriental de Cuba
proponiendo las asociaciones estructuro-formacionales que constituyen ese extenso
territorio así como las formaciones que las integran, realizando la reconstrucción
paleogeográfica del Cretácico al Paleógeno, intervalo cronológico de mayor complejidad
para la geología de la región oriental. En este mismo año (1989) Nekrasov y otros, y Andó
y otros, realizan investigaciones en las ofiolitas orientales de Cuba, llegando a establecer
divisiones tectónicas de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, así como diferentes
características geológicas y petrológicas de las mismas.
En 1990 se concluye el levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el polígono CAME
Guantánamo por especialistas cubanos y húngaros, el cual constituye uno de los trabajos
más integrales que sobre la geología de la región se realizan al abordar todas las
vertientes del trabajo geológico con un gran volumen de información textual y gráfica.
Paralelamente a estas investigaciones de carácter geológico regional debemos hacer
referencia por su importancia a una serie de trabajos desarrollados por la Empresa
Integral de Proyectos de la Industria Básica en el estudio sismotectónico para el complejo
hidroenergético Toa-Duaba (1990) y de la Central Hidro Acumuladora Oriente Norte
durante los años noventa que junto a los trabajos de Hernández y otros (1987) sobre la
geodinámica reciente han aportado valiosos datos sobre el área de investigación y

20

�constituyen una base metodológica y orientativa en el estudio de las estructuras
sismogeneradoras y morfotectónicas.
En 1992 Fonseca y otros profundizan en las características geológicas de los yacimientos
cromíticos de la región.
En estos últimos años se han intensificado las investigaciones geológicas en la región
oriental de Cuba efectuadas por el Departamento de Geología del ISMMM, ejemplo de
ello es la tesis de doctorados de A. Rojas (1995), en la cual se analizan las principales
fases minerales portadoras de níquel en los horizontes lateríticos del yacimiento Moa; J.
Proenza (1997), dirigida al estudio de la mineralización de cromita en la faja ofiolítica
Mayarí-Baracoa, con ejemplo del yacimiento Mercedita; A. Rodríguez (1998a), en la cual
se efectúa un estudio morfotectónico de Moa y áreas adyacentes para la evaluación de
riesgo de génesis tectónica. También la tesis de maestría de E. Crespo (1996), en la cual
se realiza un análisis estratigráfico del Oligoceno en Cuba oriental; L. Ramayo (1996),
donde estudia los flujos de dispersión mecánica de la región de Moa desde el punto de
vista mineralógico y geoquímico, describiendo zonas de alteraciones hidrotermales; J.
Blanco (1999), en la cual se realiza una profundización en el conocimiento geológico y
tectónico de Moa; A. Vila (1999), estudia la distribución del oro en los depósitos exógenos
de la región Sagua-Moa, destacando las principales zonas de alteraciones hidrotermales
vinculadas con las cortezas lateríticas. Trabajos recientes vinculados a la tesis doctoral de
L Ramayo (2001) reportan altas concentraciones de K en diferentes zonas alteradas
hidrotermalmente. A estas investigaciones se le suman los trabajos de diplomas
desarrollados cada año en esta región.
Desde el punto de vista geofísico se han realizado numerosos trabajos orientados
fundamentalmente a la búsqueda de cromo y áreas de desarrollo de lateritas
ferroniquelíferas, entre 1964

y 1965 se realizan diferentes trabajos en la región

orientados a la búsqueda y evaluación de cromitas metalúrgicas, en los cuales se aplican
diferentes métodos geofísicos, fundamentalmente gravimetría y magnetometría. El
problema principal de estas investigaciones fue la determinación de la efectividad de
estos métodos en el descubrimiento y seguimiento de yacimientos de cromitas
metalúrgicas fundamentalmente aquellos con reservas de 40 000-100 000 tn.
M. E. Zamashikov y V. Tabachkov (1971) realizaron un levantamiento a escala 1:50 000,
durante el cual se emplearon los métodos gravimétrico y magnético, orientado a la
búsqueda de cromitas en la parte suroeste del macizo Moa-Baracoa y de Asbestos

21

�crisotílico y cromitas en los yacimientos Majayara-Rancho Yagua, en un área de
desarrollo laterítico de 200 Km2. Con este trabajo se confeccionó un esquema geológico
donde se delimitaron las áreas de desarrollo de las lateritas. Además se tomaron 548
muestras a las cuales se le midieron densidad y susceptibilidad magnética.
A. Dzuena y otros (1974) realizan trabajos geológicos y de búsqueda para cromitas en los
ríos de la región Moa-Jiguaní-Baracoa. Además se hace un estudio

sobre

las

propiedades físicas de las rocas. Estos trabajos se realizan a escala 1:250 000. Con los
mismos se evaluaron sectores perspectivos para cromo y se recomendaron

otros

trabajos geólogo-geofísicos.
L.I. Liuby (1983) realiza un informe sobre los resultados obtenidos durante el
levantamiento aerogeofísico complejo realizado en la provincia Holguín y Guantánamo, en
el cual se emplearon los métodos magnético, radiométrico y espectrométrico. La
interpretación geólogo-geofísica arrojó nuevos elementos sobre la estructura del área y
posibles zonas perspectivas.
J.L. Chang y otros (1990, 1991) realizan el levantamiento aerogeofísico complejo que
abarcó la provincia de Guantánamo y Holguín (sector Guantánamo sur) con el cual se
realizó la evaluación de pronóstico de las áreas perspectivas para el descubrimiento de
manifestaciones y yacimientos minerales a escala 1:100 000. La interpretación cualitativa
regional de los datos magnéticos permitió conformar la hipótesis más general sobre la
estructura profunda del sector; definir la disposición y emplazamientos de los bloques
magnéticos que la forman en conformidad con los elementos que aporta la interpretación
cuantitativa. En el mismo se revelan altas concentraciones de eTh en las zonas de
desarrollo de cortezas lateríticas tanto in situ como redepositada sobre serpentinitas o
rocas sedimentarias, así como altos contenidos de K y eU en zonas alteradas
hidrotermalmente, y de eU en las rocas con altos contenidos fosilíferos.
Finalmente, J. Batista (1998) en la región de Moa realiza la reinterpretación de los datos
aeromagnéticos pertenecientes al levantamiento aerogeofísico complejo realizado por
Chang y otros (1991), con la cual se establecen las zonas de predominio de rocas
ultrabásicas serpentinizadas en superficie y profundidad, las variaciones laterales de sus
espesores, así como de su grado de serpentinización. También se corrobora la presencia
de los principales sistemas de fallas de esta región, aclarando en ocasiones el carácter
supuesto o probado de las mismas, reportando nuevas posibles zonas de fallas. Por
último se delimitan zonas de probables desarrollo de alteraciones hidrotermales.

22

�Características geológicas del territorio
El área de estudio se enmarca dentro de la región oriental de Cuba, la cual desde el punto
de vista geológico se caracteriza por la presencia de las secuencias del cinturón plegado
cubano y las rocas del “neoautóctono” (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b, 1996c, 1998;
Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 2000a, 2000b) (Figura 2). En los

macizos

rocosos de Mayarí y Sagua-Moa-Baracoa afloran fundamentalmente unidades oceánicas
correspondientes a las ofiolitas septentrionales, y a los arcos de islas volcánicos del
Cretácico y del Paleógeno (Cobiella, 1988, 1997, 2000; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent,
1995, 1996, 1998; Proenza, 1997, Proenza y otros, 1999c; 2000).

Figura 2. Mapa geológico esquemático de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón plegado y del
neoautóctono (adaptado de Iturralde-Vinent, 1996).

Las ofiolitas septentrionales en la región de estudio están enmarcadas dentro de la llamada
faja ofiolítica Mayarí-Baracoa (Iturralde-Vinent, 1994, 1996, 1998). Sus principales
afloramientos están representados por los Macizo Mayarí-Cristal y Moa-Baracoa (Proenza,
1997; Proenza y otros, 1999a) (Anexo 1). Estas ofiolitas han sido interpretadas como
representativas

de

un

sistema

de

cuenca

de

retroarco-mar

marginal,

ubicado

paleogeográficamente entre el margen Cretácico de la Plataforma de Las Bahamas y el Arco
Volcánico de las Antillas Mayores (Iturralde-Vinent, 1994, 1996, 1998; Cobiella, 2000).
Esta faja ofiolítica constituye un cuerpo alóctono tabular con una longitud de 170 Km,
geomorfológicamente dividido en diferentes partes por el valle del río Sagua de Tánamo y
las montañas del Purial. La misma posee un espesor que en ocasiones sobrepasa los 1000

23

�m (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Según Torres (1987), Fonseca y otros (1985, 1992),
Iturralde-Vinent (1996, 1998) y Proenza (1997), está constituida por diferentes términos
litológicos representativos de una secuencia ofiolítica completa, aunque separados por
contactos tectónicos. La secuencia de piso a techo estaría compuesta por peridotitas con
texturas de tectonitas, “cumulados ultramáficos”, cumulados máficos, diques de diabasas y
secuencias efusivas-sedimentarias.
Estas ofiolitas se estructuran en forma de escamas tectónicas, cabalgando las rocas
volcano-sedimentarias

del

arco

de

isla

Cretácico,

las

cuales

están

cubiertas

transgresivamente, por secuencias flyschoides y olistostrómicas del Maestrichtiano al
Paleoceno (formaciones Mícara y La Picota). En ocasiones se observan imbricaciones entre
las ofiolitas y estas secuencias infrayacentes, de manera que se intercalan en el corte
(Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Gyarmati y otros, 1997; Cobiella, 2000).
Estas rocas ofiolíticas muchas veces están cubiertas por materiales volcanosedimentarios del arco de isla del Paleógeno y por secuencias terrígenas-carbonatas más
jóvenes (Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Proenza, 1997; Cobiella, 1997,
2000).
Macizo Ofiolítico Mayarí-Cristal
El macizo ofiolítico Mayarí-Cristal se ubica en la parte occidental de la faja ofiolítica
Mayarí-Baracoa, ocupando un área aproximada de 1200 Km2 (Anexo 1, Figura 3). El
mismo tiene una morfología tabular con un espesor de 1 a 1.5 Km según Fonseca y otros
(1985). En este macizo se han descrito, principalmente, los complejos ultramáficos y
diques de diabasas; en cambio la existencia del complejo de gabros es polémica y el
volcano-sedimentario no ha sido descrito (Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Proenza, 1997,
Proenza y otros, 1999a, 2000; Cobiella, 2000).
Las rocas ultramáficas están constituidas predominantemente por harzburgitas y dunitas,
y raras veces lherzolitas y piroxenitas (Fonseca y otros, 1985; Nekrasov y otros, 1989;
Navarrete y Rodríguez, 1991; Proenza y otros, 1999a). En el macizo también están
presentes diques de piroxenitas, los cuales cortan las peridotitas y los cuerpos de
cromititas (Iturralde, 1996, 1998; Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a; 2000; Cobiella,
2000).
El complejo de gabros no se encuentra bien expuesto y su presencia ha sido cuestionada.
Knipper y Cabrera (1974) han reconocido una zona compuesta por gabros normales,

24

�gabros anfibolitizados juntos con diabasas en el extremo noroccidental del macizo; en
cambio, Fonseca y otros (1985) y Nekrasov y otros (1989) no reconocen la existencia del
complejo de gabros. Navarrete y Rodríguez (1991), describen la presencia de gabros,
microgabros y gabros-diabasas y los relacionan con el complejo cumulativo máfico,
aunque plantean que el gabro no es la variedad predominante. Iturralde-Vinent (1996,
1998) y

Quintas y otros (2000) reconocen una zona de gabros junto con diques de

diabasas.
Los diques de diabasas presentan poco centímetros de espesor, se disponen paralelos,
con una separación de 1 a 5 m (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Este complejo tiene un
espesor de 500 m (Fonseca y otros, 1985).

Figura 4. Columna sintética ideal del macizo Mayarí-Cristal, propuesta por Proenza (1997) y Proenza y otros
(1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos (Thayer, 1942; Iturralde-Vinent, 1989,
1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Nekrasov y otros, 1989; Murashko y Lavandero, 1989; Navarrete
y Rodríguez, 1991). La dimensión vertical no está a escala.

En la columna sintética generalizada de este macizo (Figura 4) propuesta por Proenza
(1997) y Proenza y otros (1998b), se señalan de piso a techo: a) una zona de harzburgitas
con textura de tectonitas; b) una zona de alternancia de harzburgitas y dunitas con
abundantes cuerpos de cromititas y diques de piroxenitas (websterita); c) una posible

25

�zona correspondiente a los cumulados máficos (gabros), la cual de existir, sería
extremadamente pequeña; y d) la zona del complejo de diabasas.
Al sur del macizo se localiza la “melange La Corea” (Anexo 1), un área de desarrollo de
rocas metamórficas de unos 25 Km2 (Adamovich y Chejovich, 1964; Millán, 1996). La
misma está compuesta por bloques de rocas metamórficas separados por una matriz
serpentinítica. Predominan las rocas metamórficas de alta presión, así como metabasitas
de baja presión de origen ofiolítico (Millán, 1996). Las metamorfitas de alta presión son
anfibolitas granatíferas y bloques aislados de esquistos glaucofánicos; además existen
esquistos verdes, esquistos tremolíticos, actinolíticos, diques de pegmatitas y granitoides
masivos (Irurralde-Vinent, 1996).
Macizo Ofiolítico Moa-Baracoa
El Macizo de rocas de afinidad ofiolítica Moa-Baracoa se ubica en el extremo oriental de
la faja Mayarí-Baracoa. El mismo ocupa un área aproximada de 1500 Km2 y presenta un
desarrollo considerable de los complejos ultramáfico, de gabros y volcano-sedimentario
(Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b, 1999c, 2000) (Anexo 1, Figura 5). Según
Fonseca y otros (1985) el espesor aproximado del complejo ultramáfico es de 1000
metros y el de gabros de 500 metros. Quintas (1989) estima un espesor de 1200 metros
para el complejo volcano-sedimentario.
El complejo ultramáfico desde el punto de vista petrológico se caracteriza por un
predominio de harzburgitas, y en menor grado dunitas; también se han descrito dunitas
plagioclásicas, wehrlitas, lherzolitas, y piroxenitas (García y Fonseca, 1994; Proenza y
otros, 1999a, 1999b).
Los cumulados de gabros forman grandes cuerpos incluidos en el complejo ultramáfico.
La dimensión de estos cuerpos oscila entre 1 y 3 Km de ancho, por 10 a 15 Km de
longitud. El contacto entre los gabros y el complejo ultramáfico generalmente es tectónico.
Muchas veces los gabros están cubiertos por mantos de rocas ultramáficas (Fonseca y
otros, 1985), aunque Andó y otros (1989) plantean que en algunos sectores el contacto es
transicional.
Los principales tipos petrológicos descritos son: gabros olivínicos, gabronorita, gabros,
anortositas y

noritas (Ríos y Cobiella, 1984; Fonseca y otros, 1985; Torres, 1987;

Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b; Rodríguez, 2000).

26

�El complejo volcano-sedimentario contacta tectónicamente con los demás complejos del
corte ofiolítico (Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a; 2000). Está representado por la
Fm. Quiviján (Iturralde-Vinent, 1996, 1998), la cual incluye basaltos amigdaloides y
porfíricos (algunas veces con estructura de almohadilla), con intercalaciones de
hialoclastitas, tobas, capas de cherts y calizas (Quintas, 1989). Datos de trazas (REE,
LILE) de esta formación, publicados por Keer y otros (1999) demuestran su carácter de
Island-arc tholeiite (IAT).

Figura 6. Columna sintética ideal del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, propuesta por Proenza (1997) y
Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos (Thayer, 1942; Guild,
1947; Ríos y Cobiella, 1984; Iturralde-Vinent, 1989, 1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Torres, 1987).
La dimensión vertical no está a escala.

Proenza (1997) y Proenza y otros (1998b, 1999c) proponen una columna sintética
generalizada para este macizo (Figura 6), en la cual de piso a techo aparece: a) una zona
de harzburgitas con texturas de tectonitas; b) una zona de harzburgitas que contienen
fundamentalmente cuerpos de dunitas, dunitas plagioclásicas, sills de gabros, diques de
gabros y pegmatoides gabroicos; c) la zona de los cumulados máficos (gabros), los cuales
presentan en la base gran desarrollo de gabros bandeados (gabros olivínicos,

27

�gabronoritas), transicionando hacia la parte alta a gabros isotrópicos; d) la zona del
complejo de diques de diabasas ? y e) el complejo efusivo-sedimentario.
Las secuencias del arco de islas volcánico del Cretácico están representadas por las
rocas de la Fm. Sierra del Purial, Téneme y Santo Domingo, así como del Complejo
Cerrajón (Anexo 1, Figuras 3 y 5). La Fm. Sierrra del Purial (Aptiano-Turoniano) se
compone de andesitas basálticas y basaltos, principalmente tobas y lavobrechas,
areniscas polimícticas e intercalaciones y lentes de calizas metamorfizados en
condiciones de muy bajo grado y alta presión (Hernández, 1979, 1987; Cobiella y otros,
1984, 2000; Millán y otros, 1985; Campos y Hernández, 1987; Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990; Millán, 1996). Estas rocas se encuentran imbricadas tectónicamente con las
ofiolitas de la faja Mayarí-Baracoa. En ocasiones los contactos coinciden con zonas de
mezcla de volcanitas del arco Cretácico y de ofiolitas (Iturralde-Vinent, 1996).
La Fm. Téneme (Cretácico Superior-Inferior), está integrada fundamentalmente de
basaltos andesitas basálticas, tobas y brechas (Proenza y Carralero, 1994; IturraldeVinent, 1996, 1998; Gyarmati y otros, 1997).
La Fm. Santo Domingo (Albiano-Turoniano) está compuesta por tobas y lavobrechas
andesíticas,

dacitas,

tufitas,

argilitas,

lutitas

volcanomícticas,

lavas

basálticas,

liparitodacíticas, conglomerados y calizas. También aparecen pequeños cuerpos de
pórfidos dioríticos, andesitas y diabasas (Iturralde-Vinent, 1976, 1996, 1998; Proenza y
Carralero, 1994; Gyarmati y otros, 1997), mientras que el complejo Cerrajón (AptianoTuroniano) está compuesto de diques subparalelos de diabasas y gabrodiabasas
(Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Gyarmati y otros, 1997).
Según Iturralde-Vinent (1994, 1996), el basamento de este arco volcánico es una corteza
oceánica de edad pre-Aptiano, la cual ha sido reconocida en Cuba oriental como
anfibolitas Güira de Jauco.
En la zona de contacto de estas rocas cretácicas con las ofiolitas, las mismas se
encuentran deformadas, generalmente trituradas hasta brechas. En ocasiones los
contactos coinciden con zonas muy fisuradas y foliadas, o con masas caóticas que
contienen mezcla de bloques de ofiolitas y vulcanitas cretácicas (Iturralde-Vinent, 1996,
1998; Cobiella, 2000).
Las unidades estratigráficas representativas del Campaniano Tardío-Daniano son las
formaciones Mícara, La Picota y Gran Tierra (Anexo 1, Figuras 3 y 5). Dentro de las
mismas se encuentran secuencias típicamente olistostrómicas como es el caso de la Fm.

28

�La Picota (Maestrichtiano) y parte de la Fm. Mícara (Maestrichtiano-Paleoceno), las
cuales están compuestas por fragmentos y bloques procedentes de la secuencia ofiolítica
y de las rocas volcánicas cretácicas (Cobiella, 1978a, 1978b, 2000; Quintas, 1989, 1996;
Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). Por otro lado, la Fm. Gran Tierra (Paleoceno) se
compone de calizas brechosas, conglomerados volcanomícticos, brechas, margas, tobas,
calizas organo-detríticas, areniscas volcanomícticas de cemento calcáreo, lutitas y tufitas
(Iturralde-Vinent, 1976; Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989). En algunas localidades
los depósitos Maestrichtiano-Daniano de tipo olistostrómico-flyschoide (formaciones
Mícara y La Picota) transicionan

a la secuencia del Daniano-Eoceno Superior

(formaciones Gran Tierra, Sabaneta, Charco Redondo y San Luis) (Iturralde-Vinent, 1996,
1998; Cobiella, 2000).
Las secuencias del arco de islas volcánico del Paleógeno están representadas por la
Formación Sabaneta (Daniano-Eoceno Medio) (Anexo 1, Figuras 3 y 5) (Iturralde-Vinent,
1976, 1995, 1996, 1998; Cobiella, 1988, 1997, 1998; Proenza y Carralero, 1994; Quintas y
otros, 1995). La cual yace sobre una secuencia de transición que contiene finas
intercalaciones de tufitas (Fm. Gran Tierra) (Iturralde-Vinent, 1976) o descansa
discordantemente sobre las formaciones Mícara y La Picota, y sobre las ofiolitas y
vulcanitas cretácicas (Nagy y otros, 1983). La misma está compuesta por tobas
vitroclásticas, litovitroclásticas, cristalovitroclásticas con intercalaciones de tufitas
calcáreas, areniscas tobaceas, calizas, conglomerados tobaceos, lutitas, margas,
gravelitas, conglomerados volcanomícticos y algunos cuerpos de basaltos, andesitas, y
andesitas-basálticas, los cuales alcanzan hasta 6000 m de espesor. Otros autores como
es el caso de Albear y otros (1988), dividen esta formación en Castillo de los Indios
(Eoceno Inferior-Medio) y Miranda (Paleoceno-Eoceno) (Anexo 1), mientras que Gyarmati
y Leyé O’Conor (1990) la divide en Sabaneta y Castillo de los Indios (Figura 5). Todas
ellas con características similares.
Las rocas asociadas al arco de isla volcánico del Paleógeno yacen sobre los materiales
deformados del arco Cretácico, las ofiolitas y las cuencas de sedimentarias del ciclo
Campaniano Tardío-Daniano (Proenza y Melgarejo, 1998b).
Las secuencias estratigráficas del Eoceno Medio-Oligoceno están representadas por las
formaciones Puerto Boniato, Charco Redondo, Sagua, Sierra de Capiro, Cilindro, Mucaral,
y Maquey (Anexo 1, Figuras 3 y 5).

29

�La Fm. Puerto Boniato (Eoceno Medio) se compone principalmente de calizas organodetríticas, aporcelanadas, algaceas y margas (Nagy y otros, 1976), mientras que la Fm.
Sagua está compuesta por margas y calizas (Albear y otros, 1988; Quintas, 1989, 1996).
La Fm. Charco Redondo (Eoceno Medio) está compuesta por calizas compactas organodetríticas, fosilíferas, de color variable. En la parte inferior del corte son frecuente las
brechas. En esta parte predomina la estratificación gruesa, mientras que en la superior la
fina (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989,1996; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Sierra de Capiro (Eoceno Superior) se compone de lutitas y margas con
intercalaciones de lutitas y conglomerados con fragmentos de calizas arrecifales,
serpentinitas y rocas volcánicas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé
O’Conor , 1990).
La Fm. Cilindro (Eoceno Medio-Superior) se conforma de conglomerados polimícticos con
estratificación lenticular y a veces cruzadas, débilmente cementada con lentes de
areniscas que contienen lignito. La matriz es arenítica polimíctica, conteniendo carbonato
(Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Crespo, 1996).
La Fm. Mucaral (Eoceno Medio-Oligoceno Inferior) está compuesta por

margas con

intercalaciones de calizas arcillosas, areniscas polimícticas, conglomerados polimícticos,
lutitas y tobas (Cobiella, 1983; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Maquey (Oligoceno-Mioceno Inferior) está conformada fundamentalmente por
alternancia de lutitas, areniscas, arcillas calcáreas y espesor variable de calizas
biodetríticas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Crespo, 1996).
Las rocas del “neoautóctono” constituyen una secuencia terrígeno-carbonatada poco
deformada, que aflora en las cercanías de las costas formando una franja que cubre
discordantemente los complejos más antiguos y que estructuralmente se caracterizan por
su yacencia monoclinal suave u horizontal (Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1994, 1996;
Crespo, 1996; Rodríguez, 1998a, 1998b). Son representativas de esta secuencia las
formaciones Bitirí, Camazán, Cabacú, Yateras, Jagüeyes, Júcaro, Río Maya, Jaimanitas,
Cauto y Río Macío (Anexo 1, Figuras 3 y 5).
La Fm. Bitirí (Oligoceno) está representada por calizas algáceas de matriz fina, duras,
compactas, calcificadas, que a veces contienen fragmentos de corales y grandes
Lepydocyclina (Iturralde-Vinent, 1972; Albear y otros, 1988; Crespo, 1996).
La Fm. Camazán (Oligoceno-Mioceno Inferior) está compuesta por calizas coralinoalgáceas (biolíticas), calizas biodetríticas a veces arcillosas, calcarenitas, calciruditas

30

�calcáreas con intercalaciones de margas y arcillas, ocasionalmente yesíferas (Nagy y
otros, 1976; Albear y otros, 1988; Crespo, 1996).
La Fm. Cabacú (Oligoceno Medio-Mioceno Inferior) está compuesta por gravelitas,
areniscas y lutitas polimícticas (proveniente principalmente de ultramafitas y vulcanitas),
de cemento débilmente arcilloso-calcáreo y a veces algunos lentes de margas arcillosas
en la parte inferior (Nagy y otros, 1976; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990;
Crespo, 1996).
La Fm. Yateras (Mioceno Inferior) se compone de alternancia de calizas biodetríticas y
detríticas, y calizas biógenas de granos finos a gruesos, duras, de porosidad variable y a
veces aporcelanadas (Iturralde-Vinent, 1976; Nagy y otros, 1976; Cobiella, 1978a, 1978b;
Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Manso, 1995; Crespo, 1996).
La Fm. Jagüeyes (Mioceno Medio Temprano) se compone de lutitas, areniscas, gravelitas
polimícticas de matriz arenácea y arcillosa, con escaso cemento carbonático y margas
arcillosas y arenáceas. Esta formación se caracteriza por ser fosilífera, en la cual alternan
calizas biodetríticas, biohérmicas, calcarenitas, y arcillas. Las arcillas y lutitas pueden ser
yesíferas (Nagy y otros, 1976; Albear y otros, 1988; Manso, 1995).
La Fm. Júcaro (Mioceno Superior-Plioceno) está compuesta por calizas generalmente
arcillosas, calcarenitas, margas, lutitas, a veces con gravas polimícticas y arcillas
yesíferas (Nagy y otros, 1976; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Manso, 1995).
La Fm. Río Maya (Plioceno Superior-Pleistoceno Inferior) se conforma de calizas
biohérmicas algáceas y coralinas muy duras, de matriz micrítica, frecuentemente
aporcelanadas,

conteniendo

corales

en

posición

de

crecimiento,

así

como

subordinadamente moldes y valvas de moluscos, todas muy recristalizadas. Las calizas
frecuentemente están dolomitizadas. El contenido de arcillas es muy variable (Nagy y
otros, 1976; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Jaimanitas (Pleistoceno Medio-Superior) se compone de calizas biodetríticas
masivas, generalmente carsificadas, muy fosilíferas. Contiene conchas bien preservadas
y corales de especies actuales y ocasionalmente biohermas (Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990).
La Fm. Cauto (Pleistoceno Medio-Superior) se conforma de arcillas, limos, arenas, gravas
y conglomerados polimícticos, con estratificación horizontal y cruzada (Nagy y otros,
1976), mientras que la Fm. Río Macío (Holoceno) está compuesta por cantos rodados,
gravas, arenas, lutitas y arcillas (Adamovich y Chejovich, 1963).

31

�Características tectónicas
La tectónica del bloque oriental cubano, comprendido desde la falla Cauto-Nipe hasta el
extremo oriental de la isla, se va a caracterizar por la alta complejidad, dado por la
ocurrencia de eventos de diferentes índoles que se han superpuesto en el tiempo y que
han generado estructuras que se manifiestan con variada intensidad e indicios en la
superficie (Rodríguez, 1998a, 1998b). Este bloque se caracteriza por el amplio desarrollo
de la tectónica de cabalgamiento que afecta las secuencias más antiguas (Campo, 1983).
Localmente esta complejidad en la región de estudio se pone de manifiesto a través de
estructuras fundamentalmente de tipo disyuntivas con dirección noreste y noroeste, que
se cortan y desplazan entre sí, formando un enrejado de bloques y microbloques con
movimientos verticales diferenciales, que se desplazan también en la componente
horizontal y en ocasiones llegan a rotar por acción de las fuerzas tangenciales que los
afecta como resultado de la compresión (Campo, 1983, 1990; Rodríguez, 1998a, 1998b).
También se observan dislocaciones de plegamientos complejos, sobre todo en la cercanía
de los contactos tectónicos (Campo, 1983, 1990).
En las secuencias más antiguas (rocas metamórficas y volcánicas) existen tres
direcciones fundamentales de plegamientos: noreste-suroeste; noroeste-sureste; nortesur; esta última, característica para las vulcanitas de la parte central del área. Las
deformaciones más complejas se observan en las rocas metamórficas, en la cual en
algunas zonas aparecen fases superpuestas de plegamientos (Campo, 1983, 1990).
En las rocas paleogénicas y eocénicas la dirección de plegamiento es este-oeste,
mientras que las secuencias del Neógeno poseen yacencia monoclinal u horizontal
(Campo, 1983, 1990).
El bloque Mayarí y el de Moa se separan por sistemas de fallas transcurrentes de
dirección norte-noreste subparalelas al rumbo de la falla principal Cauto, que limita al
bloque oriental en su conjunto. El bloque Mayarí se acuña tectónicamente hacia el este y
debe estar sobrecorrido al arco volcánico del Cretácico. En Pinares de Mayarí se
observan pliegues de dirección noreste-suroeste (Campo, 1990).
En el bloque Sierra Cristal en los cúmulos ultramáficos están presentes estructuras
plicativas probablemente de tipo isoclinal de orientación noreste y muy dislocadas por
fallas de orientación noreste y noroeste (Campo, 1990).

32

�En Moa se observan pliegues de dirección noroeste-sureste y noreste-suroeste,
dislocados por fallas con dirección sublatitudinal y submeridional. En su periferia sur la
zona yace tectónicamente sobre los complejos volcano-sedimentarios relacionados con el
arco volcánico Cretácico. Particularmente en los yacimientos de cromo Merceditas y
Amores se observan estructuras plicativas de orientación sublatitudinal y probablemente
submeridional (Campos, 1990; Rodríguez, 1998a, 1998b; Blanco, 1999).
En la Sierra del Purial aparecen dislocaciones plicativas superpuestas de dirección
noroeste predominantemente, además de grandes dislocaciones transcurrentes de
dirección oeste-noreste y oeste-noroeste, y un gran número de dislocaciones más tardías
que dividen la zona en varios bloques (Campo, 1990).
En el anexo 2 se muestra un esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-SaguaMoa, en el cual se recogen los principales sistemas de fallas reportados por Adamovich y
Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y Leyé O'Conor,
1990; Rodríguez, 1998a, 1999b.

Caracterización petrofísica
El estudio de las propiedades físicas de las rocas y minerales es importante durante el
desarrollo de las investigaciones geológicas y geofísicas, ya que permite valorar el
complejo de métodos geofísicos a utilizar, además aportan elementos en el
procesamiento e interpretación de los datos geofísicos y permiten establecer y
caracterizar determinadas regularidades geológicas presentes en la región de estudio.
La región de estudio está conformada fundamentalmente por rocas ofiolíticas, y en menor
grado rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias (Cobiella, 1988; Quintas, 1989;
Iturralde-Vinent, 1995, 1996a, 1996b, 1996c, 1998; Proenza, 1997, Proenza y otros,
1999c; 2000a, 200b). En la misma los levantamientos geofísicos se han realizados en la
mayoría de los casos con el método aeromagnético y aerogamma espectrométrico,
además los estudios petrofísicos han estado restringidos a las propiedades magnéticas.
Teniendo en cuenta estos elementos, en esta investigación, la caracterización petrofísica
se limita a las propiedades radiométricas

- contenidos de eU, eTh y K -

y a las

propiedades magnéticas - susceptibilidad magnética (κ) - de las rocas presentes en la
región de estudio.

33

�La susceptibilidad magnética (κ) se define como la capacidad que tienen los materiales
para magnetizarse bajo la acción de un campo magnético. En la medida que sea mayor κ,
mayor será la magnetización inducida y por ende la anomalía producida por tales rocas
(Logachev y Zajarov, 1986; Nash, 1998). Esta propiedad depende del contenido de
minerales ferromagnéticos de las rocas, de sus condiciones de cristalización e historia
geológica a la cual han estado sometidas (Ellwood y otros, 2000, 2001; García, 1999).
En la región se han realizado diversos trabajos petrofísicos durante la ejecución de
levantamientos geológicos y geoquímicos, orientados fundamentalmente al estudio de las
propiedades magnéticas de las rocas. Entre los trabajos más significativos se encuentran
los de Zamashikov y Tobachkov (1971) y Dzuena y otros (1974), en el macizo MoaBaracoa, Chang y otros (1990, 1991) en la región Mayarí-Sagua-Moa, y Rodríguez (1982)
en las rocas ultrabásicas de Cuba oriental. Recientemente el autor de esta investigación
realizó un estudio petrofísico en la región de Moa y sus alrededores, durante el cual se
tomaron 500 muestras distribuidas en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias, a las
cuales se le midieron los valores de κ.
Por lo general en los trabajos anteriormente mencionados las mediciones de las
propiedades físicas se efectuaron en muestras de afloramientos, laboreos mineros y
raramente en testigos de pozos, lo que inicialmente hace pensar, que no se puede
realizar una valoración objetiva de estas propiedades. No obstante, y teniendo en cuenta
las características del muestreo específicamente el grado de alteración de las rocas,
permitió realizar una valoración aceptable del comportamiento de las propiedades físicas
en las rocas y zonas mineralizadas.
En esta investigación no se tiene en cuenta la magnetización remanente medida en los
trabajos mencionados, debido a su poca representatividad en cuanto a la cantidad de
muestras y su ubicación, así como a los valores obtenidos.
Las propiedades físicas de las rocas varían de un tipo litológico a otro, e incluso dentro de
un mismo tipo litológico, esto dependen del grado de mineralización y alteración que
tengan los mismos (Logachev y Zajarov, 1986). La región de estudio se encuentra
ocupada en su mayor parte por rocas ofiolíticas y en menor grado por rocas volcanosedimentarias, sedimentarias y metamórficas (Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990; Iturralde-Vinent, 1996a). En este mismo orden disminuyen los valores de

34

�susceptibilidad magnética (κ) de las rocas sin considerar su grado de alteración y
mineralización (Clark, 1997).
Dentro de las ofiolitas, las rocas ultrabásicas se caracterizan por las mayores variaciones
de κ y pueden variar desde débil hasta fuertemente magnéticas, en correspondencia con
su grado de serpentinización, porque durante este proceso ocurre la transformación del
olivino o piroxeno en serpentina, quedando libre parte del hierro que se transforma en
magnetita. Los mayores valores de κ, se registran en las rocas más serpentinizadas. Las
transformaciones posteriores de estas rocas por carbonatización y listvenitización
disminuyen nuevamente la susceptibilidad magnética, al igual que las alteraciones
hidrotermales por seritización y cuarcificación ya que con las mismas se produce la
alteración de la magnetita y un enriquecimiento en sílices (Logachev y Zajarov, 1986;
Ishihara, 1990, Alva-Valdivia y otros, 1997; Gunn y otros, 1998; García, 1999).
Los gabros se caracterizan por ser débil o fuertemente magnéticos. Dentro de ellos las
variedades de gabro-noritas y anortositas poseen los valores más bajos de κ. Los
mayores valores se registran en aquellos que se encuentran enriquecidos en magnetitas o
pirrotina. Los procesos posteriores en los mismos, tales como anfibolitización provocan
una disminución en su κ (Logachev y Zajarov, 1986).
Tabla 1. Susceptibilidad magnética (K x 10-6/4π SI) de los principales tipos de rocas que conforman la región
Mayarí-Sagua-Moa. Según datos propios y bibliográficos (Zamashikov y Tobachkov, 1971; Dzuena y otros,
1974; Rodríguez, 1982; Chang y otros, 1990, 1991).
Tipos de rocas
Intervalo
Media
Sedimentarias
0 – 600
50
Volcano-sedimentarias
0 – 890
100
Diabasas
4 – 5 025
2 400
Gabros
10 - 900
107
Dunitas
500 – 3 200
1 000
Dunitas serpentinizadas
20 - 7200
1440
Harzburgitas
500 – 3 900
1 179
Harzburgitas serpentinizadas
10 – 9 150
1423
Piroxenitas
390 – 4 630
2 410
Lateritas
60 000 – 180 000 143 000

Los resultados de las mediciones de κ en el territorio se recogen en la tabla 1. A partir de
las mismas se manifiesta que las rocas ígneas poseen los valores más altos de κ, en
orden le siguen las rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias, lo cual permite inferir
que las mayores intensidades positivas del campo magnético deben estar relacionadas
con

las

características

geológicas

y

estructurales
35

de

las

rocas

ultrabásicas

�serpentinizadas, teniendo en cuenta que ocupan la mayor parte del territorio. En áreas
muy restringidas pueden estar provocadas por piroxenitas y diabasas.
Tabla 2. Concentraciones medias estimadas de Uranio, Torio y Potasio en diferentes tipos de rocas, tomado
de Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b; Heier y Billings, 1970; Kogan y otros, 1971;
Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977; Galbraith y Saunders, 1983.
Tipos de rocas

Th

U

K

Th/U K/U x104 Th/K X10-4

(ppm) (ppm) (%)
Igneas

1

Ultrabásicas

0.02

2.8

1.4

2.0

Básicas

3.4

0.8

1.0

4.3

1.3

3.4

Básicas-intermedias

6.1

1.7

1.9

3.6

1.1

3.2

Intermedias

9.8

3.0

2.5

3.3

0.8

4.1

16.0

3.6

3.0

4.4

0.8

5.3

21.9

4.1

3.5

5.3

0.9

6.3

Evaporitas3

0.4

0.1

0.1

4.0

1.0

4.0

Carbonatadas

1.6

1.6

0.3

1.0

0.2

5.9

Areniscas

5.7

1.9

1.2

3.0

0.6

4.8

11.2

3.7

2.7

3.1

0.7

4.1

Anfibolitas

2

0.9

0.6

2.2

0.7

3.3

Grauvacas

6.7

2.1

2.8

3.2

1.3

2.4

Gneiss

10.6

2.3

3.4

4.6

1.5

3.1

Esquistos

13.5

4.1

2.5

3.3

0.6

5.5

Intermedias-ácidas
Ácidas

2

0.007 0.01

Sedimentarias

Arcillas
Metamórficas

4

1

Ver tabla 3 para los tipos de rocas en cada categoría
Estimados por interpolación gráfica y desde valores medios de monzonitas y cuarzo-monzonitas
dado por Castor y otro, 1977.
3
Promedios derivados de Kogan y otros, 1971.
4
Promedios derivados de Rogers y Adams (1969a, b) y Heier y Billings (1970).
2

Tabla 3. Definición de categorías de rocas ígneas de la tabla 1 (tomada de Galbraith y Saunders, 1983).
Categorías
Ultrabásicas

Tipos de rocas
Peridotitas, dunitas (&lt;0.1 % K y 45 % SiO2)

Básicas

Basaltos, gabros, diabasas, noritas (1.0 ± 0.4 % K y
45.56 % SiO2)

Básicas-intermedias Andesitas, dioritas, tonalitas (1.7 ± 0.5 % y
50-63 % SiO2)
Intermedias

Granodioritas, cuarzo dioritas, dacitas (2.2 ± 0.5 % K y
55-67 SiO2)

36

�Categorías
Intermedias-ácidas

Tipos de rocas
Monzonitas, cuarzo monzonitas, traqui-andesitas
(3.0 ± 0.5 % K y 59-67 SiO2)

Ácidas

Granitos, riolitas, latitas (3.8 ± 0.5 % K y 58-74 % SiO2)

Según los trabajos realizados por Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b;
Heier y Billings, 1970; Kogan y otros, 1971; Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977;
Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987, en otras regiones (ver tabla 2), las
concentraciones de eU, eTh y K, en las diferentes litologías se comportan del siguiente
modo:
En las rocas ígneas, la concentración de elementos radiactivos se relaciona con el
contenido de sílice en las mismas, es decir, con su grado de acidez. Las rocas más ácidas
poseen los mayores contenidos de elementos radiactivos. Por tanto dentro del complejo
ofiolítico los menores contenidos de estos elementos se deben registrar en las rocas
ultrabásicas serpentinizadas, que abarcan el mayor porciento del territorio. En la medida
que se asciende en el corte ofiolítico aumentan las concentraciones de estos elementos
(Galbraith y Saunders, 1983; Saager y otros, 1987; Wellman, 1998b).
En las rocas sedimentarias las concentraciones de estos elementos también es variable,
destacándose las calizas y evaporitas por sus menores concentraciones. Alteraciones
posteriores en los afloramientos de estas rocas traen consigo variaciones en los
contenidos de los elementos radiactivos, por ejemplo, en el desarrollo de cortezas de
meteorización sobre estas litologías, ocurre un enriquecimiento de Th y un
empobrecimiento en U y K (Saager y otros, 1987; Taylor y McLennan, 1985; Portnov,
1987; McLennan, 1989; Braun y otros, 1993), también en la formación de suelos
enriquecidos en materia orgánica en zonas de cuencas, se reconcentra el U (Watanabe,
1987; Requejo y otros, 1994).
En el proceso de meteorización de las rocas ultrabásicas serpentinizadas el Th y U
experimentan cierta concentración (Porcelli y otros, 1997; Casas y otros, 1998; Jubeli y
otros, 1998; Vogel y otros, 1999).
La presencia de alteraciones hidrotermales en las rocas provoca variaciones en los
contenidos de elementos radiactivos y la κ (Moxham y otros, 1965; Gunn y otros, 1998).
En el territorio se han descrito alteraciones de este tipo, en las

37

que los trabajos

�geoquímicos ponen de manifiesto altas concentraciones de K

y en ocasiones de U

(Ramayo, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
En las rocas metamórficas las concentraciones de elementos radiactivos están
determinadas por la composición de la roca original, por las condiciones de formación y
por el tipo e intensidad del metamorfismo. Aquellas que se originan a partir de rocas
sedimentarias poseen menor radiactividad, sin embargo, las que se forman a partir de
rocas magmáticas poseen altos valores de κ, como es el caso de las anfibolitas
(Logachev y Zajarov, 1986), rocas que están presente al sur de la región de estudio
(Hernández, 1979, 1987; Campos y Hernández, 1987; Millán, 1996).
La concentración de elementos radiactivos en los suelos depende de la radiactividad de
las rocas que le sirven de fuente y de los procesos edafológicos. Su grado de
radiactividad aumenta en la medida que lo hace la arcillosidad (Quesada, 1990; Ayres y
Theilen, 2001). Por lo tanto el grado de meteorización y arcillosidad de las rocas en el
territorio deben condicionar las concentraciones de estos elementos.

Conclusiones
A partir de la revisión y recopilación de la información geológica y geofísica en la región
de estudio, y de sus características geológicas y petrofísicas, se define el modelo
geólogo-geofísico que fundamenta el desarrollo posterior de la investigación, cuyas
características se resumen a continuación:
En la región afloran mayoritariamente rocas ofiolíticas sobre las cuales se han
desarrollados potentes cortezas de meteorización, sobre todo en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas, que han dado lugar a la formación de grandes yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas-cobaltíferas, caracterizados por altos contenidos de eTh. En algunas
zonas se reportan lateritas redepositadas sobre rocas sedimentarias con similares
características. Vinculados a las rocas ofiolíticas también aparecen yacimientos de
cromitas. Estas ofiolitas pertenecen a la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, la cual tiene una
longitud de 170 Km. y un espesor que en ocasiones sobrepasa los 1000 m. Dentro de ella
se diferencian dos macizos: Mayarí-Cristal, compuesto por los niveles de tectonitas y
diques de diabasas, con un espesor que oscila entre 1 y 1.5 Km. y el macizo MoaBaracoa, compuesto fundamentalmente por los niveles de tectonitas y cumulativo, y en
menor grado el complejo efusivo-sedimentario, con espesores de 1 Km., 500 m y 1.2 Km.,

38

�respectivamente. De forma general las áreas de afloramientos de estas rocas se
caracterizan por baja radiactividad, sobre todo por bajos contenidos de K.
En esta región, en menor grado afloran rocas volcano-sedimentarias, sedimentarias y
metamórficas. Los mayores valores de susceptibilidad magnética (Κ) se registran en las
ofiolitas, específicamente en las rocas pertenecientes a los niveles de tectonitas,
aumentando en la medida que las mismas están más serpentinizadas. En orden le siguen
las rocas volcano-sedimentarias, sedimentarias y metamórficas, con valores muy bajos de
Κ comparados con las peridotitas.
Las ofiolitas se encuentran cabalgando a las rocas volcano-sedimentarias cretácicas, las
cuales están cubiertas por las formaciones Mícara y La Picota, compuestas por bloques
provenientes de las ofiolitas y los volcánicos cretácicos. Se considera que las rocas
cretácicas poseen un basamento metamórfico. Las ofiolitas en algunas partes están
cubiertas por formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias paleogénicas, y en
ocasiones cretácicas. En estos dos tipos de rocas y algunas sedimentarias (Formaciones
Mícara y La Picota), se reportan alteraciones de carácter hidrotermal, las que se
caracterizan por altos contenidos de K y eU, y valores negativos del campo magnético.
La región se encuentra afectadas por sistemas de fallas de dirección NE y NW
fundamentalmente, las cuales tienen su reflejo en el comportamiento del campo
magnético a partir de zonas alineadas en los mapas de relieve sombreados, las que en
ocasiones sugieren otros sistemas de fallas no reportados.
En gran parte de las formaciones sedimentarias están presente fases arcillosas y altos
contenidos fosilíferos, revelados por altas concentraciones de eU.
En la región Sagua-Moa, con los datos aeromagnético se establece la distribución en
profundidad y los espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas. Específicamente
en Moa, estos datos sugieren profundidades algo superiores a las señaladas en los
trabajos geológicos precedentes.
Por otro lado, según la bibliografía consultada las mayores concentraciones de eU, eTh y
K deben presentarse en las zonas de desarrollo de cortezas de meteorización, así como
en aquellas que las rocas poseen mayor grado de arcillosidad y acidez, y contenido de
materia orgánica.

39

�CAPITULO II. INTERPRETACIÓN AEROGAMMA ESPECTROMÉTRICA
DE LA REGIÓN MAYARÍ-SAGUA-MOA.
Introducción. Descripción e interpretación de mapas aerogamma
espectrométricos. Análisis de los resultados del tratamiento estadístico
de los datos aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa.
Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de
Moa. Interpretación geoquímica. Conclusiones.

Introducción
En la actualidad los levantamientos aerogamma espectrométricos constituyen una de las
herramientas más importantes en la cartografía geológica y la prospección de yacimientos
minerales, por las ventajas que ofrecen cuando se investigan tanto regiones extensas y
de difícil acceso, como aquellas en las cuales el mapeo geológico existente es
insuficiente. También estos datos se utilizan en la planificación del uso de la tierra y en los
estudios medio ambientales. Los resultados de su aplicación se muestran en numerosos
trabajos realizados en nuestro país (Pardo y Matamoros, 1989; Chang y otros, 1990,
1991; Quesada, 1990, 1998; Febles, 1997; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000;
Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Prieto y otros, 2000; Padilla y García, 2001) y en otras
partes del mundo (Moxham y otros, 1965; Charbonneau y otros, 1973; Duval, 1976, 1977;
Killeen, 1979, 2001; Galbraith y Saunders, 1983; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987;
Saager y otros, 1987; Darnley y Ford, 1989; Dickson, 1995; Shives y otros, 1995, 1997;
Chiozzi y otros, 1998; Fonseca y otros, 1998; Ford y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998;
López, 1998; Rickard, 1998; Bassay, 1999; Bierwirth, 2000). Por lo anterior en el
desarrollo de la presente investigación se realiza el procesamiento e interpretación de los
datos aerogeofísicos pertenecientes al levantamiento aerogeofísico complejo 1:50 000 de
la región oriental de Cuba, con el objetivo de revelar nuevas regularidades geológicas y
geofísicas, y enriquecer y mejorar el modelo geólogo-geofísico inicial, para orientar futuros
trabajos de cartografía geológica y prospección de minerales en el territorio, a partir de la
aplicación de nuevas técnicas del procesamiento e interpretación de la información
geológica y geofísica.

40

�Descripción e interpretación de mapas aerogamma espectrométricos
Antes de realizar la descripción e interpretación de mapas aerogeofísicos es necesario
conocer el comportamiento general de estos datos, es decir, rango de variación, media,
desviación estándar y las relaciones entre las variables, lo cual orienta y facilita dicho
proceso. Por tal razón en este epígrafe inicialmente se muestran los principales resultados
del análisis estadístico en la primera etapa del procesamiento de los datos aerogeofísicos
(Tablas 4 y 5).
Tabla 4. Estadística descriptiva de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-Sagua-Moa.

Datos

Mediciones

Rango

Media

Des. Est.

eU (ppm)
eTh (ppm)
K (%)
I. Total (µr/h)
∆T (nT)

15543
15543
15543
15543
15543

0.94 –7.09
0.5 – 15.4
0.34 – 2.75
1.29 – 8.84
-456 – 1090

1.86
2.23
0.47
2.57
-14

0.67
1.54
0.27
0.99
154.6

Tabla 5. Matriz de correlación de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-Sagua-Moa.

K
eTh
eU
∆T
Iγ eU/eTh eU/K eTh/K
1
∆T
0.007
K
1
eTh 0.025 0.096
1
eU 0.057 0.391 0.634
1
0.039 0.633 0.767 0.889
1
Iγ
eU/eTh -0.015 0.055 -0.573 -0.074 -0.266
1
eU/K 0.005 -0.480 0.522 0.536 0.270 -0.118 1
eTh/K -0.004 -0.284 0.890 0.410 0.460 -0.530 0.712 1
-0.015 0.690 0.290 0.206 0.249 0.66 0.366 -0.45
F

F

1

Del análisis de la matriz de correlación mostrada en la tabla 5 se concluye que los tres
elementos radiactivos (eU, eTh y K) poseen correlación significativa con la intensidad
gamma total, corroborando que la misma constituye las suma de las radiaciones totales
provenientes del medio, o sea de los tres radioelementos fundamentales (eU, eTh y K).
La alta correlación significativa entre el eU y el eTh, y la baja correlación del K con los
elementos antes mencionados, indica que los primeros reflejan situaciones o fenómenos
geológicos distintos a los que caracteriza el K, o sea el eU y el eTh aparecen juntos en
determinadas litologías, estructuras y zonas de alteración (Batista, 2000a, 2000b; Batista
y Blanco, 2000).

41

�En la comparación entre las formaciones, tipos de rocas y yacimientos lateríticos en
cuanto a las medias de sus parámetros aerogamma espectrométricos, se establecieron
diferencias significativas, sustentadas en pruebas de hipótesis (Fisher y Student) (Tabla
6).
A partir del análisis que se muestra a continuación de los mapas aerogamma
espectrométricos, se construyó un catálogo de anomalías (Tabla 7), en el cual se recogen
las características radiométricas y geológicas de las principales anomalías presentes en la
región de estudio. El mismo sirve de base para la interpretación posterior de cada uno de
los mapas mencionados, además constituye una fuente de información a tener en cuenta
en futuros trabajos geológicos y geofísicos en la región investigada.
Mapa de intensidad gamma total
La mayor parte de los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias paleogénicas, de las
áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas y algunos afloramientos de las rocas
volcano-sedimentarias cretácicas y de las formaciones Mícara y Yateras, se delimitan con
las isolíneas de 3 µr/h de intensidades gamma total (Anexo 3). Al sur de Sagua de
Tánamo, en rocas volcano-sedimentarias cretácicas, se observan anomalías con estas
intensidades, alargadas en la dirección de los sistemas de fallas allí presentes (Anexo 2).
Las zonas de afloramientos de rocas máficas y ultramáficas sin desarrollo apreciable de
cortezas de meteorización, se caracterizan por poseer baja radiactividad, coincidiendo con
trabajos realizados en otras partes del mundo (Galbraith y Saunders, 1983; Kostadinoff y
otros, 1998).
Mapa de contenido de eU (ppm)
La mayor parte de las áreas de desarrollo de lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas, sobre todo aquellas que forman parte de los yacimientos lateríticos, se
delimitan con las isolíneas de 2 ppm de contenido de eU (Anexo 4). Estas isolíneas
también delimitan zonas en las cuales es posible que existan cortezas lateríticas no
reportadas hasta el momento.
Los mayores contenidos de eU se localizan en la región de Moa, dentro de los
yacimientos de lateritas ferroniquelíferas Moa y Punta Gorda, evidenciando una marcada
diferencia entre estas lateritas y las desarrolladas en Mayarí, en cuanto a los contenidos

42

�de este elemento según su rango de variación en la región de estudio (Tabla 4, 8 y 14) y
sus diferencias significativas (Tabla 6).
El afloramiento de la Fm. Yateras ubicado al sur de Sagua de Tánamo, se caracteriza por
contenidos de eU de hasta 4.1 ppm, los cuales según Chang y otros (1990, 1991) se
deben al carácter organodetrítico de las calizas que conforman la misma. Resultados de
investigaciones en otras regiones del mundo indican que también pueden estar
relacionado con el desarrollo sobre ellas de un suelo enriquecido en materia orgánica
(Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994).
La naturaleza de estas altas concentraciones de eU se explica en el epígrafe sobre la
interpretación geoquímica.
Mapa de contenido de eTh (ppm)
Las principales áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas en la región se delimitan
con las isolíneas de 2 ppm de contenido de eTh (Anexo 5). Las mismas también sugieren
la presencia de cortezas lateríticas en áreas no reportadas anteriormente.
En los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de la región, o sea en Moa, Punta Gorda y
Pinares de Mayarí, se registran los mayores contenidos de eTh, según el orden
mencionado, denotando una marcada diferencia entre los dos primeros yacimientos y el
último, y de forma general entre las lateritas de Moa y Mayarí, en los contenidos de este
elemento, teniendo en cuenta su rango de variación en la región investigada (Tabla 4, 8 y
14) y sus diferencias significativas (Tabla 6).
Aspectos más detallados sobre la naturaleza del eTh en diferentes ambientes sobre todo
en cortezas lateríticas, serán analizados en el epígrafe de interpretación geoquímica.
Mapa de contenido de K (%)
La mayor parte de los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias se delimitan con las
isolíneas de 0.4 % de contenidos de K (Anexo 6). Generalmente contenidos inferiores
caracterizan las áreas de desarrollo de los niveles de tectonitas y de gabros dentro de la
secuencia ofiolítica, así como los afloramientos de rocas sedimentarias y metamórficas,
coincidiendo en el caso de las ofiolitas, con trabajos realizados en otras partes del mundo
(Coyle y Strong, 1987; Ford y otros, 1998).
En el afloramiento de la Fm. Santo Domingo ubicada al sur de Sagua de Tánamo, se
registran los máximos contenidos de K (2.75 %), en una zona anómala delimitada por la

43

�isolínea de 1.2 % de K, alargada en la dirección de los principales sistemas de fallas que
allí se localizan (Figura 5, Anexo 2). En otras zonas esta formación posee contenidos de K
tan bajos (&lt; 0.4 %) como los registrados en los dos niveles fundamentales del corte
ofiolítico en esta región (niveles de tectonitas y de gabros). La zona anómala mencionada
se debe a procesos de alteraciones hidrotermales relacionados con el sistema de fallas de
dirección NE-SW (Rodríguez-Vega, 1998), evidenciado por el carácter alargado de la
zona anómala según la dirección de los sistemas de fallas mencionados.
Estas características permiten concluir que las rocas del arco de islas volcánicas del
Paleógeno poseen mayores contenidos de K (%) que sus homólogas cretácicas,
exceptuando algunas áreas donde estas últimas están afectadas por estructuras
disyuntivas, las cuales deben estar relacionadas con los procesos que dieron lugar a
mayores concentraciones, probablemente alteraciones hidrotermales (Chang y otros,
1990; Cuería, 1993; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
Contenidos de K iguales o mayores a 1.2 %, en afloramientos de la Fm. Mícara, indican
que en los mismos aflora el basamento de esta formación, es decir rocas volcánicas
cretácicas (Cobiella, 1978a, 1978b, 2000; Quintas, 1989; Chang y otros, 1990, 1991), o
están presentes alteraciones hidrotermales (Ramayo, 2002; Batista y Ramayo, 2000a;
Díaz y otros, 2000).
En las zonas de afloramientos de las rocas ofiolíticas aparecen los menores contenidos
de este elemento, por debajo de 0.4 %, exceptuando algunas áreas vinculadas
espacialmente con sistemas de fallas (Anexo 2), lo que hace considerarlas como posibles
zonas de alteraciones hidrotermales, responsables de las concentraciones de K (%)
registradas.
Mapa de eU/eTh
Entre Mayarí y Sagua de Tánamo se observan los máximos valores de la relación eU/eTh
(Anexo 7), relacionados fundamentalmente con rocas sedimentarias y en menor grado
volcano-sedimentarias y serpentiníticas, indicando bajos grados de meteorización en las
mismas. En Mayarí los valores más altos de manera general están relacionados con rocas
serpentiníticas en las cuales no se reporta un desarrollo apreciable de corteza laterítica
(Adamovich y Chejovich, 1964). En Moa generalmente en presencia de tales rocas se
observan bajos valores de esta relación, denotando un mayor desarrollo de cortezas de
meteorización en las rocas ultrabásicas serpentinizadas.

44

�Estos elementos corroboran que es posible utilizar la relación eU/eTh para delimitar zonas
muy intemperizadas, lo cual se muestra en trabajos realizados en otras partes del mundo
(Heier y Rogers, 1963).
Mapa de eTh/K
Las principales áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con las
isolíneas de 1x10-3 del mapa de la relación eTh/K (Anexo 8). Estas isolíneas dentro de las
rocas ultrabásicas serpentinizadas también delimitan zonas en las cuales pudiera existir
un desarrollo apreciable de corteza de meteorización, no reportadas en trabajos
anteriores.
Bajos valores de esta relación, específicamente iguales o menores de 2x10-4, se observan
en áreas ocupadas por formaciones sedimentarias - Fm. Mícara y Fm. La Picota -, gabros
y peridotitas serpentinizadas, la mayoría de ellas relacionadas con sistemas de fallas
(Anexo 2), sugiriendo la presencia de procesos hidrotermales, lo cual corrobora que es
posible utilizar la relación eTh/K para delimitar áreas hidrotermalmente alteradas con altos
contenidos de K, tal y como ha sido reportado en trabajos realizados en esta región
(Batista, 2000a, 2000b, Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) y en
otras partes del mundo (Moxham y otros, 1965; Collins, 1978; Galbraith y Saunders, 1983;
Shives y otros, 1995, 1997; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Torres y otros, 1998).
Mapa de eU/K
Las principales áreas que ocupan los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de la
región de Moa y Mayarí se delimitan con las isolíneas de valor 5x10-4 del mapa de la
eU/K. De la misma manera las áreas de alteraciones hidrotermales descritas con
anterioridad se contornean con valores iguales y menores a 2x10-4 de esta relación
(Anexo 9).
Mapa de F: K.eU/eTh
En el mapa de este parámetro (Anexo 10) se destacan varias zonas anómalas delimitadas
con las isolíneas de 2x10-2, alineadas con dirección NW y NE principalmente,
relacionadas con sistemas de fallas (Anexo 2). Tales zonas se ubican sobre afloramientos
de rocas volcano-sedimentarias, denotando la presencia de alteraciones hidrotermales y
de posibles mineralizaciones vinculadas con las mismas, según resultados de

45

�investigaciones precedentes en esta y otras regiones del mundo (Chang y otros, 1990,
1991; Febles, 1997; Fonseca y otros, 1998; Lipski y Vasconcello, 1998; Pardo y otros,
2000, Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
La identificación geofísica de las zonas con posibles desarrollo de procesos hidrotermales
se logró a través de la superposición de los resultados del análisis conjunto de las
siguientes características gammaespectrométricos:
•

Anomalías de K.

•

Bajos valores de las relaciones eTh/K y eU/K.

•

Elevados valores de la relación eU/eTh.

•

Valores anómalos del parámetro F= K.eU/eTh, los cuales muestran una abundancia de
K respecto al eU/eTh y un incremento del eU comparado con la relación eTh/K.

Los principales resultados de la interpretación de los datos aerogamma espectrométricos
se muestran en el Anexo 11.

Análisis de los resultados del tratamiento estadístico de los datos
aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa
A partir de las características geológicas de la región se realiza el análisis estadístico y la
interpretación aerogeofísica en los sectores: Mayarí y Sagua-Moa, donde a cada una de
las formaciones y niveles de la asociación ofiolítica presentes en ellos, se le analizó el
comportamiento de los parámetros aerogeofísicos.
El procesamiento estadístico inicial de los datos aerogeofísicos para el sector Mayarí
arrojó como resultado que las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas y de
gabros se caracterizan por ser las de mayores y menores radiaciones totales,
respectivamente (Tabla 6 y 8), de esta misma manera se comporta el eTh en estas
litologías. En la Fm. Mícara se observan los mayores contenidos de K (%), mientras que
en las lateritas y rocas ultrabásicas serpentinizadas, así como en las formaciones Mucaral
y Yateras, se registran los mínimos valores de este elemento. La delimitación de las rocas
ofiolíticas, por los bajos contenidos de K coincide con reportes de otras regiones del
mundo (Ford y otros, 1998) y de investigaciones realizadas en el territorio (Chang y otros,
1990, 1991; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a,
46

�2000b). Las mayores concentraciones de eU se registran en las lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas, sin embargo en los gabros sin desarrollo de corteza
meteorización, se registran los mínimos contenidos de este elemento, lo cual en principio
es contradictorio teniendo en cuenta que estas rocas por su composición y posición en el
corte ofiolítico deben tener mayor contenido de eU que aquellas que se ubican por debajo
de ellas en el nivel de tectonita. Por lo tanto, estos contenidos de eU sugieren un mayor
grado de alteración de estas rocas en superficie, con respecto al resto de las rocas que
conforman los niveles inferiores del corte ofiolítico. Cabe señalar que en estas zonas de
afloramientos de gabros, otros autores plantean que además de los gabros afloran
mayoritariamente diques de diabasas (Kravchenko, y Vázquez, 1985; Nekrasov y otros,
1989), lo cual no cambia la explicación sugerida sobre las diferencias mencionadas en las
concentraciones eU.
En la Fm. Santo Domingo los valores del parámetro F y las relaciones eTh/K y eU/K
evidencian que es posible que en ellas se manifiesten alteraciones de carácter hidrotermal
enriquecidas en K, según trabajos realizados en rocas similares en otras regiones del
mundo (Davis y Guibert, 1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987;
Shives y otros, 1995, 1997; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Ford y otros, 1998; Gunn y otros,
1998; Rickard y otros, 1998; Torres y otros, 1998). De esta misma manera las relaciones
eTh/K y eU/eTh en las áreas de lateritas presentan valores acordes con los procesos que
han tenido lugar en las mismas (Lavaut, 1998), es decir procesos de intemperismo que
provocan la movilización y redistribución de los elementos (Braun y otros, 1993).
Por otro lado en el procesamiento preliminar de los datos del sector Sagua-Moa se obtuvo
como resultado que las formaciones Jaimanita, Sabaneta y Castillo de los Indios son las
más radiactivas (Tabla 15), mientras que la Fm. Sierra del Purial y los gabros poseen la
menor radiactividad. Las mayores concentraciones medias de eU se observan en las
formaciones Sierra de Capiro, Jaimanita y Júcaro, a diferencia de los afloramientos de
gabros, de la Fm. Sierra del Purial y el complejo Cerrajón, caracterizados por presentar
los menores contenidos de este elemento. Las mayores concentraciones medias de eTh
se registran en las áreas de desarrollo de lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas y las formaciones Castillo de los Indios, Jaimanita, Gran Tierra y Júcaro,
mientras que las formaciones La Picota y Mícara, y las áreas en las cuales están
presentes basaltos poseen los menores contenidos de este elemento. Por otro lado, en

47

�las formaciones Sabaneta, La Picota, Jaimanita, Castillo de los Indios y Santo Domingo,
se registran los mayores contenidos de K.
Bajos contenidos de K reflejan la distribución de la Asociación Ofiolítica coincidiendo con
resultados obtenidos en investigaciones realizadas en nuestro país (Chang y otros, 1990,
1991; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) y
en otras partes del mundo (Ford y otros, 1998).
Los valores calculados de las relaciones eTh/K evidencian el desarrollo de corteza de
meteorización en las rocas ofiolíticas, de esta misma manera destacan la presencia de
procesos hidrotermales con los cuales se vincula un enriquecimiento de K, en las
formaciones La Picota, Cilindro, Castillo de los Indios, Sabaneta y Santo Domingo, es
decir en rocas sedimentarias y volcano-sedimentarias (Batista, 2000a, 2000b; Batista y
Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). En el segundo grupo de rocas deben
estar presentes procesos de alteraciones hidrotermales, considerando que bajos valores
de esta relación constituyen un excelente indicador de alteraciones potásicas (Shives y
otros, 1995). En estas mismas rocas la relación eU/K alcanza sus mínimos valores
corroborando la existencia de procesos con los cuales se vinculan altos contenidos de K.
Los mínimos valores de eU/eTh se observan en las áreas de desarrollo de rocas
ultrabásicas serpentinizadas y gabros, que reafirman la presencia de corteza de
meteorización en las mismas.
La alta radiactividad y de hecho los altos contenidos de eU y eTh en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas se deben al desarrollo sobre ellas de potentes cortezas de meteorización,
según resultados de investigaciones anteriores (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a).
La comparación de los resultados obtenidos en ambos sectores permite concluir que las
rocas más radiactivas se localizan en el sector Sagua-Moa, de hecho la formación
sedimentaria de mayor radiactividad es la Fm. Jaimanita causado por poseer mayor
contenido fosilífero y de componentes organógenos (Chang y otros, 1990) y por la
existencia de suelos desarrollados sobre ella con altos enriquecimientos de materia
orgánica tal y como ha sido reportado en otras regiones del mundo (Watanabe, 1987;
Requejo y otros, 1994); dentro de las formaciones volcano-sedimentarias, Sabaneta, por
su mayor grado de alteración, y en las rocas ígneas las ultrabásicas serpentinizadas. En
estas últimas rocas las altas radiaciones se presentan en aquellas zonas con desarrollo

48

�apreciable de corteza laterítica, donde se registran los mayores contenidos de eU y eTh
(Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a).
De forma general los mayores contenidos de K en Mayarí se registran en la Fm. Mícara, y
en Sagua-Moa en la Fm. Sabaneta.
En las formaciones volcano-sedimentarias los altos contenidos de K se presentan en la
Fm. Santo Domingo en Mayarí y en la Fm. Sabaneta en Sagua-Moa. Los mayores
contenidos se registran en la Fm. Sabaneta, lo cual debe responder a la presencia de
procesos tardíos en esta formación, típicos de cuencas traseras de arco, tales como,
zeolitización y montmorrillonitización o un proceso más tardío asociado con alteraciones
hidrotermales.
Para ambos sectores los mayores contenidos de eU se registran en formaciones
sedimentarias, específicamente para el sector Mayarí en la Fm. Yateras y para el sector
Sagua-Moa en las formaciones Sierra de Capiro y Jaimanita, motivado por las causas
antes expuestas que justifican la alta radiactividad de la Fm. Jaimanita. En el sector
Mayarí las mayores concentraciones de eU en las rocas volcano-sedimentarias se
registran en la Fm. Santo Domingo, y para el sector Sagua-Moa en la Fm. Castillo de los
Indios, la cual también posee los mayores contenidos de eTh. Estas características
sugieren un mayor grado de acidez de esta formación, con respecto al resto de las
formaciones

volcánicas

de

ambos

sectores,

según

resultados

alcanzados

en

investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith
y Saunders, 1983). El hecho que la Fm. Santo Domingo en el sector Mayarí posea los
mayores contenidos de eU y K dentro de las formaciones volcano-sedimentarias indica la
existencia en la misma de procesos de carácter hidrotermal con los cuales se vincula el
enriquecimiento de estos elementos. Tales elementos se ponen de manifiesto en otras
regiones de nuestro planeta con características similares (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998), en las cuales también se
evidencia que esos contenidos pueden sugerir menores grados de meteorización (Saager
y otros, 1987) y mayor acidez (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983).
Para ambos sectores las mayores concentraciones de eTh se registran en las lateritas
desarrolladas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, sobre todo en las localizadas en
el sector Sagua-Moa.
Las formaciones que afloran en ambos sectores poseen comportamiento radiométrico
diferente, donde el análisis de este comportamiento dio como resultado que las

49

�formaciones más radiactivas se localizan en los afloramientos del sector Sagua-Moa, con
la excepción de la Fm. Yateras, que al igual que la Fm. Mucaral y la Fm. Sabaneta, posee
mayores contenidos de eTh en el sector Mayarí, mientras que en Sagua-Moa están más
enriquecida en eU y K, lo cual sugiere para el caso de la Fm. Yateras y la Fm. Mucaral un
mayor grado de arcillosidad y alteración de esas rocas en Mayarí y un mayor carácter
organógeno en Sagua-Moa, mientras que en la Fm. Sabaneta se vincula probablemente
con un mayor desarrollo de procesos de alteraciones hidrotermales en Sagua-Moa y de
cortezas de meteorización en Mayarí.
La Fm. Charco Redondo posee mayor concentración de eU y eTh en el sector SaguaMoa, y de K en el sector Mayarí, sugiriendo que la misma es más arcillosa u organógena
en Sagua-Moa. La Fm. Mícara y Santo Domingo, están más enriquecida en K en el sector
Sagua-Moa, y en eU en Mayarí, denotando que la Fm. Mícara en el sector Sagua-Moa
posee un mayor predominio de material volcánico en superficie, según trabajos realizados
en otras partes del mundo por Saager y otros (1987). Por otro lado, la Fm Santo Domingo
debe poseer mayor desarrollo de procesos hidrotermales en Sagua-Moa, y un mayor
grado de alteración y arcillosidad en superficie.
La Fm. La Picota posee las mayores concentraciones de eU, eTh y K en Sagua-Moa
debido a su mayor arcillosidad. Los gabros en Mayarí están más enriquecidos en K y eU
indicando menos alteraciones en superficie y una posición más elevada en el corte
magmático, según resultados de trabajos realizados en otras regiones del mundo
(Galbraith y Saunders, 1983). Los mayores contenidos de eTh en este tipo litológico en
Sagua-Moa denotan un mayor desarrollo de cortezas de meteorización y un mayor grado
de arcillosidad.
Al comparar las formaciones Sabaneta y Castillo de los Indios del sector Sagua-Moa se
obtuvo como resultado que la formación Sabaneta es más radiactiva, caracterizada por un
enriquecimiento más acentuado de K, lo cual puede estar vinculado con un mayor
desarrollo de procesos de alteraciones hidrotermales, teniendo en cuenta resultados de
investigaciones en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Collins, 1978; Grojek
y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998; Rickard y otros,
1998; Torres y otros, 1998). Por otro lado la Fm. Castillo de los Indios posee mayores
contenidos de eU y eTh, lo que destaca su mayor grado de acidez o arcillosidad.
Análisis estadístico por formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica

50

�A continuación se mencionan los elementos más importantes según las características
aerogeofísicas de las formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica de ambos sectores,
siempre que presenten extensión areal significativa, en correspondencia con la escala del
levantamiento aerogeofísico.
En la tabla 8, 11, 14 y 15 se muestran los valores de Iγ, eU, eTh, K y ∆T que caracterizan
el comportamiento radiométrico y magnético de las áreas de afloramientos de las
formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica. En algunas áreas de afloramientos, la
relación eTh/K es menor de 2.5 x 10-4, lo que evidencia mayor grado de alteración de las
rocas presentes en ellas según Galbraith y Saunders (1983).
El análisis de las matrices de correlación calculadas para las formaciones y niveles de la
Asociación Ofiolítica de modo general y particular para cada área de afloramiento, reveló
diversas relaciones entre las variables (Tabla 9, 12, 16 y 17), que ponen de manifiesto las
características químico-mineralógica y su comportamiento una vez afectadas por
procesos de alteración. A continuación se hace un análisis de las relaciones más
importantes:
Correlación directa entre eU, eTh y K: esta correlación en los diferentes tipos de rocas
constituye un indicador de la presencia de fases arcillosas. La correlación directa de estos
elementos con ∆T en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí y el Complejo Cerrajón en el
sector Sagua-Moa, indica que existe relación directa entre la posición de estas rocas en
los diferentes niveles del corte en la formación y el complejo mencionado, su grado de
arcillosidad, espesor y tipo de basamento, es decir, hacia las partes más altas del corte de
estas formaciones las rocas deben ser más arcillosas y magnéticas. En este caso estas
rocas deben estar infrayacidas por ofiolitas según Iturralde-Vinent (1998), caracterizadas
por alta magnetización (Chang y otros, 1990; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
En la Fm. Santo Domingo en Mayarí y en áreas ocupadas por Basaltos y la Fm. Gran
Tierra en Sagua-Moa, también se observa esta relación pero de forma negativa
denotando una relación inversa entre los parámetros mencionados. En la Fm. Mícara
ubicada en el sector Sagua-Moa se observa esta correlación, pero en este caso con el K
en sentido negativo, denotando relación inversa entre el predominio de material volcánico
y el desarrollo de cortezas de meteorización en la misma.
Correlación directa entre eU y eTh: en áreas de desarrollo de cortezas lateríticas esta
relación se pone de manifiesto fundamentalmente en aquellos lugares donde están
presente lateritas de grandes potencias, redepositadas, o con ambas características, lo
51

�que denota un mayor tiempo de formación y desarrollo, y de hecho mayores espesores en
las lateritas, debido a que el proceso que da lugar a la incorporación de ambos elementos
a una misma fase mineral requiere de un tiempo prolongado y trae consigo un acentuado
desarrollo del perfil laterítico (Galbraith y Saunders, 1983; Dickson, 1985; Kögler y otros,
1987; Watanabe, 1987; Porcelli y otros, 1997; Casas y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998;
Vogel y otros, 1999). Estas causas antes mencionadas ponen de manifiesto que sobre las
rocas serpentinizadas esta correlación señala la existencia de tales cortezas, de igual
manera ocurre en los gabros aunque en estas rocas pudiera estar vinculada
fundamentalmente con alta arcillosidad de la corteza de meteorización desarrollada sobre
él. Por otro lado, en formaciones sedimentarias indican la presencia de lateritas
redepositadas, teniendo en cuenta que en la región se han reportados tales procesos
(Chang y otros, 1990) y que en otras partes del mundo donde han sido descritas lateritas
redepositadas sobre calizas se observa esta relación (Eliopoulos y Economou-Eliopoulos,
2000). Esta correlación también es indicadora de fases arcillosas en las rocas. De la
misma manera ocurre con las formaciones sedimentarias con la particularidad que en
estas puede existir un predominio de minerales félsicos (Chiozzi y otros, 1998), con los
cuales se vinculen ambos elementos en estas áreas (López, 1998).
En áreas de afloramientos de algunas formaciones del sector Sagua-Moa estos
elementos se relacionan con ∆T. De ellas las más importantes pertenecen a las lateritas,
indicando relación entre el espesor de las cortezas de meteorización y la magnetización
de las mismas y las rocas subyacentes.
Correlación directa entre eU y K: esta correlación es indicadora de la presencia de
minerales arcillosos (Galbraith y Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001) u otros en los
cuales estén presente ambos elementos. También pone de manifiesto la formación de
suelos enriquecidos en materia orgánica (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994)
formados a partir de rocas volcánicas.
Su presencia en las rocas volcánicas indica relación entre la edad de las rocas, su
contenido de minerales félsicos y grado de meteorización, es decir, las secuencias de
rocas más jóvenes tienen mayor contenido de minerales félsicos (Chiozzi y otros, 1998) y
están menos meteorizadas (Saager y otros, 1987). Esta correlación también es indicadora
de procesos de alteraciones hidrotermales con los cuales se vinculan altas
concentraciones de K y U, procesos que han sido reportados en la región por varios

52

�autores (Chang y otros, 1990; Cuería, 1993; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a,
2000b).
La correlación de eU y K con ∆T en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí, muestra relación
entre el grado de acidez, meteorización, posición en el corte y espesores de estas rocas,
considerando que esta formación yace sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas
(Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998), por ejemplo, en las zonas de menor
potencia de esta formación las rocas ultrabásicas serpentinizadas de alta magnetización
(Chang y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000), se encuentran más
próximas a la superficie y por lo tanto el campo magnético es mayor. En estas
condiciones se registran altas concentraciones de eU si a estas zonas se asocian los
menores grados de meteorización (Saager y otros, 1987) y las rocas más ácidas (Davis y
Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983). La correlación inversa entre estos elementos
y ∆T, en determinadas áreas de afloramientos de la Fm. Castillo de los Indios, Santo
Domingo y en las rocas ultrabásicas serpentinizadas, denota una disminución del
magnetismo de las rocas hacia las partes más altas del corte.
Correlación entre eTh y K: en las formaciones sedimentarias la correlación directa entre
ambos elementos muestra relación entre el grado de meteorización y las zonas más
enriquecidas en K (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989; Braun y
otros, 1993), y la existencia de arcillas con altos contenidos de K, o sea, arcillas micaceas
(Galbraith y Saunders, 1983). En el caso de la Fm. Mícara señala que existe relación
directa entre el predominio de material volcánico en superficie, y el grado de
meteorización de las rocas que conforman esta formación, mientras que en la Fm. La
Picota, indica que existe una fase mineral con la cual se vinculan ambos elementos.
La relación inversa de ambos elementos con ∆T en algunas áreas de afloramientos de la
Fm. La Picota y los gabros en Sagua-Moa, sugiere en el primer caso, que existe en
superficie una mezcla de rocas volcánicas y serpentiníticas, con gran espesor o un
basamento de las primeras rocas mencionadas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989),o
ambos elementos a la vez. En los gabros muestra bajo grado de alteración, teniendo en
cuenta que en las rocas magmáticas los contenido de Th y K varían en conjunto cuando
dichas rocas no están alteradas ni mineralizadas (Portnov, 1987).
En las rocas serpentinizadas del sector Sagua-Moa ambos elementos se correlacionan
con ∆T en algunas áreas de afloramientos de forma positiva y otros negativas, indicando
relación entre el grado de alteración de las rocas (Portnov, 1987) y sus espesores. En el
53

�primer caso indica que existen zonas con bajo grado de alteración y grandes espesores.
En el segundo caso denota que existen zonas de lateritas ferroniquelíferas desarrolladas
sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas de gran espesor, teniendo en cuenta que
durante el intemperismo ocurre una pérdida de K en las rocas ígneas y la acumulación de
Th en arcillas ferruginosas producto de dicho proceso (Portnov, 1987).
Correlación directa entre eU y ∆T: en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí, de la misma
forma que se explicó durante el análisis de la relación eU, K y ∆T, esta correlación indica
la existencia de relación entre el grado de acidez, meteorización de estas rocas y sus
espesores, considerando que las mismas yacen sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas
(Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998). Esto mismo ocurre en la Fm. Mícara
en ambos sectores con la particularidad que en el sector Mayarí la relación es inversa, por
ejemplo, las zonas con menor grado de meteorización y mayor acidez, poseen bajas
intensidades del campo magnético. Algunas áreas de afloramientos de gabros en el
sector Sagua-Moa presentan el mismo comportamiento que la Fm. Sabaneta en el sector
Mayarí.
En estas mismas rocas en el sector Sagua-Moa esta relación de forma inversa sugiere
que las zonas menos básicas y de baja meteorización en estas rocas, poseen gran
espesor o un basamento de rocas volcánicas cretácicas (Iturralde-Vinent, 1994,
1996b,1996c; Proenza y Melgarejo, 1998), las cuales poseen baja magnetización (Chang
y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Esta correlación directa e inversa también se observa en algunas áreas de desarrollo de
lateritas indicando relación directa o inversa entre la presencia de materia orgánica y el
espesor de dichas lateritas y las rocas subyacentes.
Correlación entre eTh y ∆T: Esta relación se manifiesta en diferentes tipos de rocas de
forma directa e inversa. En las rocas volcano-sedimentarias se considera que se debe a
dos causas fundamentales: primero, a variaciones de la meteorización con los espesores
de estas rocas, por ejemplo, la meteorización es más intensa en las zonas de mayores
espesores. La segunda causa puede ser la presencia en esta área de un predominio de
rocas ultrabásicas serpentinizadas y no de esta litología como se señala en el mapa
geológico (Adamovich y Chejovich, 1963), debido a que esta relación es típica de rocas
altamente magnéticas sobre las cuales se desarrollan cortezas de meteorización (Chang y
otros, 1990, 1991). En la Fm Mícara es indicadora de la relación entre el desarrollo de
cortezas de meteorización, su espesor y basamento.
54

�De forma inversa esta relación en las áreas de desarrollo de lateritas indica mayor tiempo
de formación y desarrollo de la corteza laterítica en aquellos lugares donde las rocas
ultrabásicas serpentinizadas alcanzan sus menores espesores, aunque en ocasiones en
estas zonas las cortezas tienen mayor tiempo de formadas pero las características
geomorfológicas no han permitido un mayor grado de madurez. En la Fm. La Picota en el
sector Sagua-Moa, evidencia un predominio en superficie de bloques de rocas
ultrabásicas serpentinizadas muy meteorizadas, con poco espesor y un basamento
volcánico (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b).
Correlación directa entre K y ∆T: esta correlación se observa en algunas áreas de
afloramientos de la Fm. La Picota en Mayarí, evidenciando que existe relación entre el
magnetismo de las rocas y su composición mineralógica, por ejemplo, altos contenidos de
K deben estar presentes en zonas con predominios de materiales volcánicos, en las
cuales disminuye la intensidad del campo magnético con respecto aquellas más
enriquecidas en materiales serpentiníticos. Tal relación también se pone de manifiesto en
algunos afloramientos del sector Sagua-Moa, pertenecientes a la Fm. Castillo de los
Indios y Mícara, así como el Complejo Cerrajón y lateritas de forma inversa, evidenciando
que en las dos primeras formaciones mencionadas las rocas más jóvenes poseen mayor
magnetización. En el complejo Cerrajón y las lateritas esta correlación señala la existencia
de alteraciones hidrotermales.
El análisis de las matrices de correlación evidencia que en las rocas sedimentarias que se
desarrollan en ambos sectores existe relación entre la meteorización, arcillosidad y el
contenido de materia orgánica de los suelos desarrollados sobre estas rocas. En algunas
formaciones sedimentarias (Mícara y La Picota), así como en las volcano-sedimentarias e
ígneas, además de estos parámetros se relaciona el predominio en superficie y
profundidad de material volcánico y serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez,
ubicación en el corte y la presencia de alteraciones hidrotermales.
A partir del análisis de los resultados de la aplicación del método de Análisis de Factores
en las diferentes formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica de modo general y en
particular para cada área de afloramiento (Tabla 10, 13, 18 y 19), se establecen las
variaciones laterales de los fenómenos citados durante el análisis de las matrices de
correlación. Solo se tienen en cuenta aquellos factores cuyas variables se distribuyen

55

�normalmente, según se aprecia en las tablas mencionadas. A continuación se analizan los
factores más importantes para el sector Mayarí y Sagua-Moa, teniendo en cuenta las
principales variables que intervienen en su comportamiento.
Factor de eU:
En las formaciones sedimentarias este factor describe el grado de meteorización de las
rocas que conforman las mismas (Saager y otros, 1987; Dickson, 1995), así como el
enriquecimiento en materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas (Watanabe,
1987; Requejo y otros, 1994), el cual ocurre por la existencia de condiciones apropiadas
para la acumulación de U, es decir, cuencas relativamente cerradas, con condiciones
reductoras, y por la existencia de zonas pantanosas sobre todo en la costa (Saunders y
otros, 1987). En ocasiones también refleja el contenido organodetrítico de estas rocas
(Chang y otros, 1990). Por tanto altos valores de este factor en la región de estudio se
vinculan con rocas con bajo grado de meteorización y con altas concentraciones de
materia orgánica en los suelos desarrollados sobre ellas, así como altos contenidos
organodetríticos en algunas formaciones (Jaimanita, Yateras y Puerto Boniato).
En el sector Mayarí (Figura 7), este factor destaca que en la Fm. Yateras sus máximos
valores se reflejan en las localidades de Tres Chorreras, al sur de Arroyo Blanco y La
Juba, en las cuales las calizas deben estar menos conservadas, poseer mayores
contenidos biodetrítico y biogénico, y materia orgánica en los suelos allí presentes, de
igual manera sucede con la formación Puerto Boniato en las localidades de Los Laneros,
La Caridad, Paso de Don Gregorio, Lagunita y Arroyo Seco. Características similares se
observan en La Lechuza, Mula Monte y Buena Ventura, dentro de la Fm. Camazán. En la
formación La Picota las zonas que deben estar menos meteorizadas se localizan en el
extremo SE del sector, específicamente al norte de Yaguasí. Hacia el área dos de la Fm.
Mícara se manifiesta el bajo grado de meteorización de estas rocas, según los resultados
de trabajos realizados por Saager y otros (1987) en otras partes del mundo. También
indica la existencia de condiciones de reducción favorables para la precipitación y
preservación del U lixiviado durante el proceso de intemperismo tal y como ha sido
demostrado por Jubeli y otros (1998) en otras regiones del mundo.
En las formaciones volcano-sedimentarias, el Factor de eU, muestra las variaciones en el
grado de acidez de las rocas que conforman las mismas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith
y Saunders, 1983), en su meteorización (Saager y otros, 1987) y en el enriquecimiento en
materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas, tal y como ha sido reportado en

56

�otras regiones del mundo donde afloran rocas volcánicas (Dickson y otros, 1987; Jubeli y
otros, 1998), o sea, altos valores de este factor delimitan las rocas más ácidas, menos
meteorizadas y con suelos más enriquecidos en materia orgánica.
Resultados obtenidos en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y
Saunders, 1983; Saager y otros, 1987), evidencian que en la Fm. Sabaneta del sector
Mayarí (Figura 7), este factor sugiere que al sur de La Caridad y al norte de Las
Güásimas, estas rocas deben ser más ácidas y poseer menor grado de alteración.
También en esta zona puede existir un suelo muy enriquecido en materia orgánica, lo cual
se ha reportado en regiones con características similares (Dickson y otros, 1987).
En el sector Sagua-Moa (Figura 8), las áreas con altos valores de este factor se ubican en
los alrededores de Sagua de Tánamo, en Rolo Monterrey y Punta de Jaraguá dentro de
los sedimentos cuaternarios; al norte de Sagua de Tánamo en la Fm. Júcaro, Jaimanita y
Mícara; al sur de esta localidad en la Fm. Yateras y Mucaral; alrededor de Nibujón en la
Fm. Río Maya; SE de Los Calderos en la Fm. Gran Tierra; en la cercanía de Los Calderos
y Cananova en la Fm. Castillo de los Indios y Sabaneta. Durante los trabajos de
comprobación de campo se verificó la existencia en estas zonas de suelos enriquecidos
en materia orgánica.
En las rocas ofiolíticas este factor destaca el grado de meteorización y la presencia de
representantes de diferentes niveles del corte (Saager y otros, 1987; Wellman, 1998b).
Los altos contenidos de eU delimitan las rocas menos meteorizadas y de los niveles más
altos del corte ofiolítico.
En el sector Mayarí, las zonas con menor grado meteorización en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas se localizan al SE de Guamuta, al norte de La Caridad, en Guantanamito,
Lajas, Arroyito y Cortadera (Figura 7), mientras que en el sector Sagua-Moa, las zonas
más significativas se observan al oeste y este de Moa en los gabros y al norte de Sagua
de Tánamo en las rocas serpentinizadas (Figura 8), según los valores de este factor y las
comprobaciones posteriores de campo.
Factor de eTh:
En las formaciones sedimentarias este factor caracteriza el grado de meteorización y
arcillosidad de las rocas (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989;
Braun y otros, 1993; Ayres y Theilen, 2001).

57

�Las zonas con mayores valores del Factor de eTh presentan el mayor grado de
meteorización y arcillosidad, así como el desarrollo de corteza de meteorización (Galbraith
y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
En la región de estudio, en algunas formaciones sedimentarias (Mícara y La Picota),
volcano-sedimentarias y en rocas ofiolíticas, el Factor de eTh, caracteriza el grado de
desarrollo de cortezas de meteorización según trabajos realizados por Portnov (1987) en
otras regiones del mundo en rocas similares.
En el sector Mayarí (Figura 9), este factor destaca que en la Fm. Camazán las calizas
más meteorizadas y arcillosas se localizan en el extremo oeste del sector,
específicamente en Birán Tres y las menos arcillosas en Colorado. En la Fm. Yateras las
calizas más meteorizadas y arcillosas se ubican en Tres Chorreras, al sur de Arroyo
Blanco y La Juba. De igual manera ocurre al este de La Lechuza y en Guamuta en la Fm.
Bitirí. En Arroyo Seco se ubican las rocas menos meteorizadas y arcillosas de la Fm.
Puerto Boniato. En la Fm. Sabaneta, de este mismo sector, las zonas con menor
desarrollo de cortezas de meteorización se localizan al sur de La Caridad y al norte de
Las Güásimas, mientras que la Fm. Mícara en Colorado posee el mayor desarrollo de
cortezas de meteorización. Estas características fueron verificadas en el campo.
Inicialmente, las áreas de desarrollo de lateritas en las rocas ultrabásicas serpentinizadas,
señaladas en el mapa geológico (Adamovich y Chejovich, 1963), fueron separadas para
sus análisis independientes. Los bajos contenidos de eTh en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas evidencian poco desarrollo de cortezas de meteorización, exceptuando la
zona ubicada al norte del arroyo Alcahuete, la cual debe poseer un desarrollo apreciable
de cortezas de meteorización, sin embargo no aparece señalada en el mapa geológico.
En los sedimentos cuaternarios del sector Sagua-Moa (Figura 10), las zonas con mayores
valores de este factor se localizan en los alrededores de Cananova y Moa, en cuyas
proximidades según los trabajos de campo, afloran rocas volcano-sedimentarias y ofiolitas
sobre las cuales se desarrollan cortezas de meteorización, por lo tanto estos sedimentos
se componen de materiales provenientes de la erosión de estas cortezas. De la misma
manera ocurre al norte y NW de Cananova en la Fm. Jaimanita, Júcaro, Mucaral; al sur de
Sagua de Tánamo en la Fm. Yateras; en los alrededores de Cananova y Los Calderos en
la Fm. Castillo de los Indios, Sabaneta, Gran Tierra, Mícara; al sur de Sagua de Tánamo
en la Fm. La Picota; al sur de esta localidad y Punta de Jaraguá en la Fm. Santo
Domingo. Otras áreas de interés se observan al sur y SE de Moa en la Fm. Sierra del

58

�Purial; al SE de Cananova en el Complejo Cerrajón; al sur y SE de esta última localidad
en basaltos; al SW de Moa y oeste de Yamanigüey en los gabros. En las rocas
serpentinizadas las zonas con mayores valores de este factor se ubican al norte y NW de
Sagua de Tánamo. En las áreas de las rocas volcano-sedimentarias e ígneas
mencionadas existen cortezas de meteorización con desarrollo apreciable sobre gabros y
en ocasiones sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, lo cual se reporta en trabajos
anteriores (Rodríguez, 2000) y en verificaciones posteriores de campo, coincidiendo con
resultados de otras investigaciones en nuestro país (Buguelskiy y Formell, 1974; Formell y
Buguelskiy, 1984) y el mundo en general (Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
Factor de K:
En las formaciones sedimentarias el factor de K muestra variaciones en el contenido de
material volcánico dentro de ellas, teniendo en cuenta las descripciones de las mismas en
la región investigada (Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). En la medida que aumenta el
mismo estos materiales deben ser más abundantes dentro de las rocas pertenecientes a
estas formaciones.
En el sector Mayarí, dentro de la Fm. Bitirí, los mayores valores de este factor se registran
en Seboruco, mientras que en la Fm. Charco Redondo los menores valores se ubican
alrededor de La Represa de Guaro (Figura 11).
En los sedimentos cuaternarios del sector Sagua-Moa, las zonas con mayores valores del
factor de K se registran en los alrededores de Sagua de Tánamo y Cananova, vinculadas
a la existencia de formaciones volcano-sedimentarias y sedimentarias enriquecidas en K,
en los alrededores de los sedimentos cuaternarios (Figura 12).
En la Fm. Mícara, este factor delimita zonas con predominio en superficie de material
volcánico o serpentinitas y de alteraciones hidrotermales (Chang y otros, 1990; Mustelier,
1993; Olimpio, 1998; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Las zonas con
mayores contenidos de K dentro de esta formación en el sector Mayarí, se ubican al sur
de Sao Naranjo, en la cual debe existir el mayor contenido de material volcánico o estar
presente alteraciones hidrotermales. En la Fm. La Picota en el extremo SE altos valores
de este factor destacan la posible existencia de alteraciones hidrotermales.
En los afloramientos de la Fm. Mícara ubicados al este de Sagua de Tánamo en el sector
Sagua-Moa, los contenidos de K están relacionados con el predominio de material
volcánico en superficie (Figura 12), según observaciones de campo.

59

�En las formaciones volcano-sedimentarias el factor de K es probable que muestre
variaciones de los afloramientos de diferentes niveles del corte de las mismas (Wellman,
1998b). También sugiere la presencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert,
1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Jenner, 1996; Lentz, 1996;
Rickard y otros, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Los mayores valores de este
factor destacan las zonas donde probablemente afloren las rocas de las partes altas del
corte de estas formaciones que en ocasiones se encuentran alteradas hidrotermalmente.
En el sector Sagua-Moa, las principales áreas con altos valores de este factor se localizan
en los alrededores y al sur de Cananova y Los Calderos, en las Formaciones Castillo de
los Indios, Sabaneta y el Complejo Cerrajón. También en la Fm. Santo Domingo, al sur de
Moa y Nibujón (Figura 12), en las cuales se comprobó que existen alteraciones
hidrotermales..
En las rocas serpentinizadas las variaciones en los contenidos de K, reflejan variaciones
de los niveles del corte ofiolítico y la posible existencia de alteraciones hidrotermales
(Eliopoulos y Economou-Eliopoulos, 2000), con las cuales generalmente se asocian
importantes concentraciones de Au (Buisson y Leblanc, 1986). En estas rocas los valores
más altos del factor de K se vinculan con las rocas de las partes más altas del corte y en
ocasiones con alteraciones hidrotermales.
En las rocas serpentinizadas del sector Mayarí, los mayores contenidos de este factor se
manifiestan en formas de anomalías alargadas en Río Arriba y alrededor de tres
kilómetros al sur de esta localidad, con dirección NW y NE (Figura 11), relacionadas con
sistemas de fallas (Figura 3, Anexo 2). Estas anomalías alargadas vinculadas con
sistemas de fallas indican la posible presencia de alteraciones hidrotermales. Estas
mismas características se observan en el área 23 de las lateritas, en la cual es probable
que estén presente alteraciones hidrotermales que han sido reportadas anteriormente por
Navarrete y Rodríguez (1991), lo cual adquiere gran importancia ya que su delimitación
permite orientar los trabajos de explotación minera teniendo en cuenta el daño que causa
a proceso metalúrgico la presencia de material silíceo en las lateritas (Rojas y Beyris,
1994), además se ubican las zonas perspectivas para localizar metales preciosos
asociados a estas alteraciones.
En el sector Sagua-Moa, las zonas con estas características se localizan en los
alrededores y al sur de Moa, y al norte de Sagua de Tánamo, en las cuales afloran rocas
que pertenecen a las partes superiores del complejo de tectonitas con alteraciones

60

�hidrotermales, fundamentalmente en la cuenca del río Cabaña (Olimpio, 1998; Ramayo,
2002; Vila, 1999), en la cual se ha reportado la presencia de Au en cuerpos de jaspes,
encajados

en

peridotitas

serpentinizadas

(Proenza

y

Melgarejo,

1998).

Las

investigaciones de campo señalan que en otras zonas las altas concentraciones de K se
asocian con depresiones del relieve en las cuales se acumulan productos de la erosión de
zonas afectadas por alteraciones hidrotermales que rodean las mismas (Figura 12).
Generalmente los afloramientos de la Fm. Sierra del Purial en el sector Sagua-Moa
(Figura 12), se caracterizan por bajos contenidos de K, exceptuando la zona ubicada al
sur de Yamanigüey, en la cual es probable que estén presentes rocas volcánicas no
metamorfizadas afectadas por procesos de alteración hidrotermal - carbonatización y
cuarcificación -, tal y como han sido reportada por diversos autores (Hernández, 1979,
1987; Campos y Hernández, 1987; Millán, 1996).
Factor de ∆T:
Este factor muestra variaciones en los espesores de las formaciones magnéticas y las
rocas subyacentes con similares características (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000). Un
incremento del factor de ∆T significa un aumento de los espesores. En las lateritas indica
variaciones en los espesores de ellas y de las rocas ultrabásicas serpentinizadas, los
cuales aumentan hacia la parte noroccidental del sector Mayarí (Figura 13), coincidiendo
con resultados de trabajos anteriores (Campos, 1983, 1990). En este sector, el
afloramiento de la Fm. Sabaneta, ubicado en el extremo oriental, también presenta
características similares. Hacia el centro del área uno de la Fm. La Picota el espesor de
estas rocas debe disminuir y su basamento debe estar conformado por rocas volcánicas
cretácicas.
En el sector Sagua-Moa, el factor de ∆T muestra variaciones en los espesores de dunitas
y rocas ultrabásicas serpentinizadas, ubicadas al SE y este de Cananova y en Moa,
respectivamente (Figura 14c, d y e), evidenciando variaciones en los espesores de estas
rocas y su basamento.
Factor de eU y eTh:
Este factor en las formaciones Mucaral, Charco Redondo y Bitirí del sector Mayarí,
muestra variaciones en sus grados de arcillosidad, según reportes de (Galbraith y
Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001) en otras regiones del mundo (Figura 15).

61

�La vinculación de estos elementos con las áreas de desarrollo de cortezas lateríticas
(Batista, 2000a, 200b; Batista y Blanco, 2000, 2001) y el reporte de lateritas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias en esta región (Chang y otros,
1990), permite suponer la posible presencia de estas cortezas redepositadas en algunas
áreas de esta región.
En el sector Sagua-Moa, las áreas más importantes en las cuales deben estar presentes
lateritas redepositadas sobre rocas sedimentarias y volcano-sedimentarias, se localizan
alrededor de Moa y al sur de Yamanigüey en sedimentos cuaternarios; en Nibujón donde
aflora la Fm. Río Maya; al sur de Sagua de Tánamo en la Fm. Yateras; al NE y sur de
Cananova en la Fm. Mucaral y Castillo de los Indios, respectivamente (Figura 16). En
Nibujón se verificó la presencia de estas cortezas lateríticas sobre calizas.
En las rocas serpentinizadas el factor de eU y eTh delimita las áreas de desarrollo de
lateritas

ferroniquelíferas,

las

cuales

en

el

sector

Sagua-Moa,

se

distribuyen

fundamentalmente en los alrededores de Moa y hacia el sur, donde se ubican los
principales yacimientos de lateritas ferroniquelíferas (Figura 16). De hecho este factor
delimita los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de ambos sectores y permite
proponer nuevas áreas que no han sido señaladas en trabajos anteriores (Figuras 15 y
16). También este factor sugiere la presencia de estas cortezas en la zona de melange
serpentinítico ubicada al SE de Los Calderos.
Este factor en las lateritas muestra variaciones en sus espesores según ha sido reportado
en trabajos anteriores (Chang y otros, 1990; Batista y Blanco, 2001). En el sector Mayarí,
al oeste y NE de Vivero Dos, norte de Casimba, SW y en Las Cuevas, se registran los
mayores valores de este factor, indicando mayor potencia en las mismas (Figura 15).
Factor de eU y K:
En el sector Sagua-Moa, las zonas más importantes con variaciones de este factor, se
observan en sedimentos cuaternarios ubicados en Sagua de Tánamo (Figura 17).
Mediante los trabajos de campo se comprobó que estas zonas están deprimidas respecto
al relieve circundante y presentan un suelo oscuro enriquecido en materia orgánica en el
cual se concentra el U proveniente del intemperismo de las rocas de la Fm. Mícara que
las rodean. Otras zonas con estas características se observan en las formaciones
Jaimanita y Júcaro, al norte de Sagua de Tánamo, cuyas rocas deben poseer mayor
contenido fosilífero y poca meteorización. También debe existir un alto enriquecimiento en
materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas, según los trabajos realizados en

62

�otras regiones del mundo por Saager y otros ( 1987), Watanabe (1987) y Requejo y otros
(1994).
En las rocas volcano-sedimentarias e ígneas de ambos sectores los mayores valores del
factor destacan las zonas en las cuales afloran las rocas con mayor grado de acidez y
menor meteorización, las cuales deben pertenecer a las partes más altas del corte dentro
de las formaciones que la contienen y en ellas es posible que aparezcan alteraciones de
carácter hidrotermal, teniendo en cuenta los resultados de investigaciones realizadas en
esta y otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983;
Saager y otros, 1987; Cuería, 1993; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) (Figuras 17 y 18).
Según Chang y otros (1990), en el sector Mayarí los altos contenidos de K dentro de las
formaciones volcano-sedimentarias, están relacionados con afloramientos de las rocas
más ácidas dentro de la misma y en ocasiones alteradas hidrotermalmente (Figura 18).
Áreas con similares características se observan en el sector Sagua-Moa, ubicadas al sur
de Sagua de Tánamo, en la Fm. Santo Domingo; al sur de Nibujón en las rocas
serpentinizadas (Figura 17).
En el sector Mayarí, en algunos afloramientos de la Fm. Sabaneta, relacionados con
sistemas de fallas este factor se destaca por altos valores, evidenciando la existencia de
alteraciones hidrotermales (Figura 18).
Factor de ∆T y K:
En la Fm. Mícara del sector Mayarí, este factor se caracteriza por valores negativos de
∆T, sugiriendo que en la localidad de Colorado esta formación debe tener un predominio
en superficie de material serpentinítico y alcanzar sus mayores espesores, yaciendo sobre
rocas volcánicas cretácicas o poco espesor yaciendo sobre rocas ofiolíticas (IturraldeVinent, 1996a) (Figura 19a).
En el sector Sagua-Moa, al NE de Cananova en áreas de desarrollo de dunitas, también
el factor se caracteriza porque las variables fundamentales (∆T y K) se relacionan de
forma inversa. Los mayores valores del factor indican poco espesor de estas rocas o su
basamento, o ambos elementos a la vez y la posible presencia de alteraciones
hidrotermales u otros procesos con los cuales se vincula el K según reportes de
investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998). Así mismo se manifiesta en
las rocas serpentinizadas que afloran al sur de Nibujón (Figura 20).

63

�En otros tipos de rocas las variables que conforman este factor tienen el mismo signo,
sugiriendo que en la medida que aumentan los valores del factor K y ∆T las rocas deben
pertenecer a las partes más altas del corte, poseer mayores espesores y un substrato de
alta magnetización, es decir, rocas ultrabásicas serpentinizadas según Iturralde-Vinent
(1998) y Proenza y Melgarejo (1998). También con este factor se revela la posible
presencia de alteraciones hidrotermales (Ranjbar y otros, 2001).
En el sector Sagua-Moa, hacia el centro del afloramiento de la Fm. Castillo de los Indios
ubicado al oeste de Nibujón, las rocas deben pertenecer a la parte más alta del corte de
esta formación, con mayor espesor o un substrato más magnético que el resto de las
rocas del área en la cual se encuentran, o ambas características, es decir deben yacer
sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas (Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo,
1998). También es posible que las rocas estén afectadas por alteraciones hidrotermales.
Este mismo fenómeno se pone de manifiesto en el Complejo Cerrajón, en zonas de
Melange serpentinítico y en rocas serpentinizadas, ubicadas al SE de Los Calderos. En
las zonas del complejo mencionado se han reportado alteraciones hidrotermales (Díaz y
otros, 2000).
Factor de ∆T y eU:
En el sector Sagua-Moa (Figura 21), el incremento de este factor está relacionado con
disminuciones en el grado de meteorización y aumentos en la acidez y espesor de las
rocas pertenecientes a las formaciones Castillo de los Indios y Mícara, y su basamento
magnético, ubicadas al oeste y SE para la formación Castillo de los indios y al SE de
Cananova en la Fm. Mícara. En las rocas del Complejo Cerrajón, los gabros y las rocas
ultrabásicas serpentinizadas ubicadas al SE de Cananova, este de Moa y al norte de Los
Calderos, respectivamente, el incremento del factor eU y ∆T evidencia aumento en el
grado de acidez de las rocas y disminución en sus espesores y en el grado de
meteorización. Por último en las formaciones Sabaneta y Santo Domingo ubicadas al sur
de Sagua de Tánamo y NE de Yamanigüey, respectivamente, los incrementos del factor
se relacionan con disminuciones en el grado de acidez y aumento de la meteorización y
espesores de las rocas.
En el sector Mayarí en el área número 20 de desarrollo de lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas el factor de ∆T y eU muestra las zonas con altos contenidos
de eU y mayores espesores de lateritas y rocas ultrabásicas serpentinizadas (Figura 19b).
Factor de ∆T y eTh:
64

�En el sector Sagua-Moa (Figura 22), en algunos afloramientos del Complejo Cerrajón y
Melange serpentinítico ubicados al sur de Cananova, el incremento del factor indica
aumento en la meteorización de las rocas y en el espesor del substrato serpentinítico de
ellas, debido a la relación positiva que existe entre el eTh y ∆T. En el afloramiento de la
Fm. La Picota en Sagua de Tánamo y en los Gabros y Dunitas localizados al oeste de
Moa, los incrementos del factor eTh y ∆T evidencian aumento del grado de meteorización
de las rocas y disminución de los espesores del substrato serpentinítico de las mismas o
la presencia de un substrato de rocas volcánicas cretácicas, por el hecho de que ambas
variables se relacionan inversamente. Trabajos de campo en esas áreas corroboran el
comportamiento de la meteorización.
En el sector Mayarí este factor se caracteriza por una relación inversa entre ∆T y eTh. En
el área 20 de desarrollo de lateritas destaca variaciones en su tiempo de formación y en
sus espesores y los de las rocas ultrabásicas serpentinizadas (Figura 19c).
Factor de eU, eTh y K:
Según este factor que destaca el grado de arcillosidad y acidez de las rocas (Davis y
Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983), en el sector Sagua-Moa, las áreas más
arcillosas dentro de sedimentos cuaternarios, la Fm. Mícara, el Complejo Cerrajón, en los
basaltos y melange serpentinítico, se ubican en los alrededores de Cananova (Figura
14a).
Factor de eTh y K:
En el sector Sagua-Moa (Figura 23), altos valores de este factor y de hecho mayor grado
de meteorización y arcillosidad en las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987;
Braun, 1993; Ayres y Theilen, 2001), se localizan en Cananova y al NW de esta localidad
en sedimentos cuaternarios; al NW y sur de Nibujón en la Fm. Río Maya y Santo
Domingo, respectivamente; al NE y NW de Cananova en la Fm. Júcaro; al NW de
Yamanigüey y sur de Moa en Gabros. En sedimentos cuaternarios ubicados en
Yamanigüey, en la Fm. Yateras y Sabaneta al sur de Sagua de Tánamo, este factor se
caracteriza por altos contenidos de eTh y bajos de K, motivado por la presencia de suelos
rojos y arcillosos, observados en los trabajos de campo. En la Fm. Sabaneta indica
además un aumento del grado de meteorización hacia el extremo donde aumentan los
valores del factor, así como la presencia de rocas de niveles más bajos del corte
(Galbraith y Saunders, 1983). En la Fm. Mícara ubicada al SE de Los Calderos, el factor
de eTh y K se caracteriza por altos contenidos de K y bajos de eTh denotando que hacia
65

�donde disminuyen sus valores, esta formación presenta un predominio en superficie de
rocas serpentiníticas, sobre las cuales se han desarrollado cortezas de meteorización,
según se aprecia en el campo.
Factor de eU, eTh, K y ∆T:
En el sector Sagua-Moa, el factor de eU, eTh, K y ∆T caracteriza la Fm. Mícara, ubicada
al SE de Cananova, sugiriendo que en la misma existe un predominio de material
volcánico muy intemperizado, con un espesor considerable, o un basamento
serpentinítico, o ambas características (Figura 14b).
Factor de eU, K y ∆T negativo:
En el sector Sagua-Moa, dentro de la Fm. Castillo de los Indios ubicada al sur de Los
Calderos el factor de eU, K y ∆T aumenta sus valores hacia el norte (Figura 24a),
sugiriendo que hacia ese extremo afloran las rocas más ácidas yaciendo sobre rocas
volcano-sedimentarias cretácicas o pertenecientes a las cuencas sedimentarias del ciclo
Campaniano Tardío-Daniano (Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998), las
cuales poseen baja magnetización (Chang y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000). También es posible que las rocas estén afectadas por procesos de
alteración hidrotermales, según trabajos realizados en otras regiones del mundo (Davis y
Guilbert, 1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Jenner, 1996;
Lentz, 1996; Rickard y otros, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Ranjbar y otros,
2001).
Este factor también se pone de manifiesto en un afloramiento de rocas serpentinizadas
ubicado al norte de Sagua de Tánamo (Figura 24a), indicando variaciones en el grado de
meteorización de estas rocas, su ubicación en los diferentes niveles del corte ofiolítico y
su espesor, tal y como se ha reportado en otros trabajos realizados en la región (Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000), y en otras partes del mundo (Saager y otros, 1987;
Wellman, 1998b). Hacia el NE se presentan altos contenidos de eU y K, y bajas
intensidades de ∆T, indicando que es probable que afloren las rocas de los niveles más
alto del corte ofiolítico, con menor meteorización y espesor.
Factor de eU, eTh y ∆T:
En el sector Sagua-Moa (Figura 24b), este factor caracteriza algunos afloramientos de la
Fm. Santo Domingo, de basaltos y rocas serpentinizadas, en estas últimas con valores
negativos de eTh y ∆T. En los basaltos ubicados al NE de Los Calderos los mayores
valores del factor indican alto grado de arcillosidad y espesor de estas rocas y su
66

�basamento de alta magnetización. En el afloramiento de la Fm. Santo Domingo ubicada al
NW de Yamanigüey el factor de eU, eTh y ∆T disminuye hacia el norte indicando mayor
grado de meteorización, gran difusión en profundidad o baja magnetización de su
basamento, considerando que el mismo está compuesto por rocas metamórficas según
los trabajos de Iturralde-Vinent (1994, 1996a, 1996b y 1996c). En las rocas
serpentinizadas ubicadas el norte de Sagua de Tánamo dicho factor disminuye hacia el
SW, indicando un aumento de la meteorización y los espesores de tales rocas hacia dicha
zona (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Factor de eTh, K y ∆T:
En el sector Sagua-Moa (Figura 25), este factor caracteriza algunos afloramientos de las
formaciones Gran Tierra y Mícara, así como de gabros y rocas serpentinizadas,
destacando variaciones en sus grados de alteración, espesor y tipo de basamento.
En la parte septentrional de los afloramientos de la Fm. Gran Tierra y Mícara ubicados al
oeste y SE de Cananova, respectivamente, este factor delimita las zonas en las cuales
estas rocas están más alteradas y enriquecidas en material volcánico, con un basamento
serpentinítico. En el afloramiento de gabros ubicado al SW de Yamanigüey destaca un
aumento del grado de alteración y disminución de los espesores de las rocas
serpentinizadas hacia su extremo SW. Al norte de Los Calderos afloran rocas
serpentinizadas en las cuales el factor de eTh, K y ∆T disminuye hacia su extremo
septentrional, lo cual sugiere un aumento en ese sentido, de su grado de meteorización y
espesor, con respecto a las rocas que aparecen en la parte sur, en cuyo extremo es
probable que aparezcan alteraciones hidrotermales.
A partir del análisis de los factores calculados para las distintas formaciones y rocas
ofiolíticas en los sectores Mayarí y Sagua - Moa, se concluye que con la utilización de los
mismos se establecen las variaciones laterales del grado de meteorización, arcillosidad,
cambios de facies, contenidos organógenos de las rocas y los suelos desarrollados sobre
ellas. En algunos casos se manifiesta la existencia de cortezas lateríticas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias. De la misma manera se evidencia el predominio en
superficie y profundidad de material volcánico o serpentinítico para las formaciones
Mícara y La Picota, así como su difusión en profundidad y tipo de basamento. En las
formaciones volcano-sedimentarias además se establecen variaciones en el grado de
acidez, ubicación en el corte, espesor y tipo de basamento de las rocas que conforman
67

�las mismas. En las rocas ultrabásicas serpentinizadas se delimitan nuevas zonas con
características radiométricas similares a las áreas de desarrollo de lateritas, las cuales no
aparecen recogidas en el mapa geológico tomado como referencia (Adamovich y
Chejovich, 1963; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). En las lateritas se establecen las
variaciones laterales de sus espesores a partir de los contenidos de eU y eTh, así como
de las rocas subyacentes una vez combinados estos elementos con el campo magnético.
Los factores analizados también ponen de manifiesto la presencia de alteraciones
hidrotermales fundamentalmente en las formaciones volcano-sedimentarias y las ofiolitas.

Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de
Moa
Cuba posee una de las mayores reservas del mundo en yacimientos de minerales
lateríticos, con una extracción promedio de 52 000 tn/año de níquel (International Nickel
Study Group I.N.S.G., 2002), situándose entre los primeros cuatros países a escala
mundial. Las principales reservas se localizan en la región oriental, específicamente en
Mayarí-Sagua-Moa, siendo en Moa donde se encuentran los principales yacimientos de
lateritas de la región. Por este motivo y teniendo en cuenta la disponibilidad de la
información necesaria, se decide profundizar en las áreas de desarrollo de lateritas
pertenecientes a la región de Moa.
Las investigaciones geofísicas en los yacimientos lateríticos en Cuba son muy limitadas,
tanto en la etapa de búsqueda como en la exploración, motivado porque las mismas no
han mostrado eficiencia en la resolución de determinadas tareas, lo que a su vez está
dado por la gran complejidad de estos yacimientos. Se considera que los elementos
fundamentales que han contribuido a las ineficiencias de estos métodos, están
relacionados con la mala selección del complejo de métodos geofísicos y de los
parámetros de medición, así como la baja calidad tecnológica del equipamiento utilizado y
la valoración inadecuada de las posibilidades reales de los mismos.
Teniendo en cuenta los procesos que dan lugar a la formación de los yacimientos
lateríticos desarrollados en la región, así como sus características geológicas y
geométricas,

se

considera

que

el

comportamiento

de

los

datos

aerogamma

espectrométricos en los mismos esté acorde con sus principales regularidades
geológicas.

68

�SIMBOLOGIA

228000

CORTEZA DE INTEMPERISMO IN SITU SOBRE SERPENTINITAS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.
CORTEZA DE INTEMPERISMO REDEPOSITADA SOBRE SERPENTINITAS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.
CORTEZA DE INTEMPERISMO IN SITU SOBRE GABROS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.

226000

224000

10
2

1

222000

CORTEZA DE INTEMPERISMO REDEPOSITADA SOBRE GABROS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.

9

2

7

8

6

5

220000

8
218000

4
11

216000

1

3

5

3

12

9

3

2

9

1

214000

2

1

5

1

4

1

2

3

11

10
15

10

3

212000

3

6

2

6

14

4

210000

4

2

1

11
1

208000

0

1.3
692000

5

2.6 Km.
694000

696000

698000

700000

12
4

13
6

7
702000

704000

706000

708000

710000

712000

714000

716000

Figura 26. Esquema de ubicación de las áreas de desarrollo de lateritas de Moa (modificado de
Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).

El análisis de las áreas de desarrollo de lateritas en Moa se realiza tomando como base el
mapa de Gyarmati y Leyé O’Conor (1990) a escala 1:50 000, donde se muestran las
lateritas in situ y redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Figura
26).
En la tabla 15, se aprecia que las lateritas redepositadas poseen mayor contenido de eU y
eTh que las in situ. De esta misma

manera las lateritas de mayores espesores, las

desarrolladas y redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, también poseen
los mayores contenidos de los dos elementos mencionados. En las áreas cinco y seis de
lateritas de gran potencia redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, se
registran los mayores contenidos de eTh y eU.
Del análisis de las matrices de correlación en las diferentes áreas de lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Tablas 16 y 17) se ponen de manifiesto relaciones
significativas entre las variables que reflejan las características químico-mineralógicas y el
propio desarrollo de las mismas. Altas correlaciones positivas entre eU y eTh se
manifiestan fundamentalmente en áreas de lateritas de gran potencia o redepositadas, o
ambas a la vez, respondiendo a un mayor tiempo de formación y desarrollo, y de hecho
69

�mayores espesores en las lateritas. En algunas áreas de gran potencia esta relación se
conjuga con ∆T tanto de forma positiva como negativa, corroborando la gran potencia
señaladas en las mismas e indicando, en el primer caso, grandes profundidades de las
rocas ultrabásicas serpentinizadas (Batista, 1998; Gunn y otros, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000; Zaigham y Mallick, 2000).
En el área dos de lateritas con potencias variables redepositadas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas (LVRS), el eTh y ∆T se correlacionan positivamente. Teniendo en cuenta
que los contenidos de Th aumentan con el incremento de la meteorización y edad de las
rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993), y que la
intensidad del campo magnético aumenta en la medida que se incrementan los espesores
de las rocas magnéticas (Karlsen y Olesen, 1996; Matos, 1997; Batista, 1998; Ghidella y
otros, 1998; Batista y Rodríguez, 2000), esta correlación sugiere que existe relación entre
el tiempo de formación y desarrollo de las cortezas lateríticas y su magnetización, por lo
tanto, las zonas con mayor desarrollo de cortezas lateríticas y de hecho con mayor
potencia presentan mayor grado de magnetización. También estas zonas pudieran estar
vinculadas a los mayores espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas. Esta
correlación pero de forma negativa se observa en otras áreas de lateritas, evidenciando
un fenómeno inverso al descrito.
En las áreas uno y tres de lateritas potentes redepositadas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas (LPRS) y lateritas con poca potencia in situ sobre gabros (LVIG),
respectivamente, ∆T y K se correlacionan negativamente, destacando la posible presencia
de alteraciones hidrotermales, según trabajos realizados en nuestro país (Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000) y en otras regiones del mundo (Alva-Valdivia y UrrutiaFucugauchi, 1998; Chernicoff y Paterlini, 1998; Gunn y otros, 1998; Sánchez y Oviedo,
2000).
El análisis de factores para todo el conjunto de lateritas desarrolladas en Moa (Tabla 18)
muestra las variaciones laterales de los contenidos de eU y eTh, lo cual debe estar
vinculado con las características geomorfológicas y otros factores, tales como, variaciones
del pH, Eh, nivel de las aguas subterráneas, contenidos de materia orgánica en el corte y
% modal de fases con alta capacidad de adsorción (ferrihydrite, goethite y % de amorfo)
(Watanabe, 1987; Arnold y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998; Vogel y otros, 1999; Luo y
otros, 2000). Las variaciones de estos contenidos deben estar acordes con las
variaciones en los espesores de las mismas, teniendo en cuenta que para la
70

�concentración de U en este ambiente es necesario que existan condiciones topográficas
que le permitan reconcentrarse una vez lixiviado de las rocas intemperizadas (Jubeli y
otros, 1998), además el proceso que da lugar a la adsorción de estos elementos por los
óxidos e hidróxidos de hierro de las lateritas, requiere de un tiempo prolongado, lo cual
provoca un desarrollo considerable de las mismas (Dickson, 1995; Rodríguez-Vega, 1997;
Gabriel y otros, 1998; Von Gunten y otros, 1999; Porcelli y otros, 1997; Casas y otros,
1998; Jubeli y otros, 1998; Vogel y otros, 1999; Luo y otros, 2000). Las mayores
concentraciones de los elementos mencionados se vinculan con los mayores espesores
de las lateritas según la comparación realizada entre estos datos y las potencias
obtenidas de perforaciones. Las concentraciones más significativas se localizan en las
áreas que abarcan los principales yacimientos lateríticos (Figura 27). Con el análisis
independiente para cada área de lateritas (Tabla 19), se logra mayor precisión en las
variaciones de los contenidos de eU y eTh (Figura 28).
Este análisis de forma general muestra variaciones de los contenidos de K, cuyos
máximos valores se ubican al SW de la ciudad de Moa y en varias localidades ubicadas
en la porción central de la región de Moa (Figura 29), coincidiendo en algunos casos con
zonas de alteraciones hidrotermales estudiadas por Ramayo, 1996, 2002; RodríguezVega, 1996a, 1996b, 1998; Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros,
2000. En la figura 30 se muestran estas variaciones con un mayor grado de detalle. Tales
zonas también pueden estar vinculadas con la presencia de rocas volcánicas o
representantes de la parte más alta del corte ofiolítico, es decir, cuerpos (sills y diques) de
gabros que se encajan y cortan las peridotitas (Gutiérrez, 1982; Ríos y Cobiella, 1984;
Berguez, 1985; Rodríguez, 2000). La delimitación de estas zonas dentro de los
yacimientos de lateritas ferroniquelíferas permite orientar los trabajos de exploración y
explotación minera debido a los efectos negativos que causan en el proceso metalúrgico
los materiales presentes en ellas (Rojas y Beyris, 1994). También su ubicación es
importante

porque

con

estas

alteraciones

se

pueden

encontrar

asociadas

mineralizaciones secundarias algunas muy enriquecidas en Au (Ramayo, 1996, 2002;
Rodríguez-Vega, 1996a, 1996b; Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y
otros, 2000). En estudios geoquímicos y mineralógicos realizados recientemente en
perfiles de intemperismo ferroniquelíferos del Sector Cabañas, asociados espacialmente a
zonas de alteraciones hidrotermales -cuarcificación -, fueron revelados concentraciones

71

�entre 30 y 52 ppb de Au, tal evidencia fue comprobada directamente con la revelación de
granos de oro libre (Vila, 2002).
Altas concentraciones de eU y muy bajas de eTh se muestran en partes de las áreas dos
y siete de LPIG y LVIG, respectivamente (Figura 31), relacionadas con depresiones del
relieve, en las cuales estas lateritas deben presentar cierto enriquecimiento en materia
orgánica, según reportes de investigaciones en otras regiones del mundo (Jubeli y otros,
1998).
Variaciones laterales de las concentraciones de eU y de hecho en las características
topográficas, así como en el enriquecimiento en materia orgánica de las lateritas sobre
rocas ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Jubeli y otros, 1998), se ponen de manifiesto
en varias áreas de desarrollo de las mismas (Figura 32).
Variaciones laterales conjunta de eU y ∆T en otras áreas denotan variaciones en los
espesores de las lateritas y las rocas subyacentes, los cuales alcanzan sus máximos
valores en las zonas con mayores concentraciones de eU e intensidades del campo
magnético (Figura 33).
Los factores obtenidos también delimitan las variaciones laterales de los contenidos de
eTh los cuales se relacionan con el tiempo de formación, desarrollo y espesores de las
lateritas, según trabajos realizados en otras regiones del mundo (Galbraith y Saunders,
1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993), indicando un aumento de los parámetros
mencionados hacia aquellas zonas donde aumentan los valores de este factor. La
vinculación de esta variable con ∆T de forma inversa, sugiere gran desarrollo y espesor de
la corteza laterítica en las zonas donde las rocas ultrabásicas serpentinizadas alcanzan
sus menores espesores, aunque en ocasiones en esas zonas las cortezas pueden tener
un mayor tiempo de formadas pero las características geomorfológicas no le han
permitido un mayor grado de madurez (Figura 34).
Del análisis efectuado se puede concluir que:
•

Las lateritas redepositadas poseen mayor contenido de eU y eTh que las in situ. Estos
contenidos también son mayores en las lateritas más potentes y aquellas desarrolladas
o redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas.

•

El tiempo de formación, desarrollo y espesor de las lateritas y rocas subyacentes, así
como las características geomorfológicas y la posible presencia de alteraciones
hidrotermales, se manifiestan a partir de las relaciones encontradas entre los
contenidos de eU, eTh y K, y ∆T.
72

�•

Las variaciones laterales en las concentraciones de eU y eTh en las lateritas indican
variaciones en los espesores de las mismas. Los contenidos de eTh en las lateritas
están relacionados con su tiempo de formación, desarrollo y espesor.

•

También las concentraciones de K evidencian la existencia de alteraciones
hidrotermales, cuya delimitación es muy importante por las afectaciones que provoca
el material silíceo presente en ellas en el proceso metalúrgico y por la posible
presencia de metales preciosos asociados con dichas alteraciones.

•

Las variaciones laterales del campo magnético y los contenidos de cualquiera de los
elementos analizados (eU, eTh y K) responden a los espesores de las lateritas y las
rocas subyacentes.

•

Las lateritas de la región de Moa poseen mayor contenido de eU y eTh que las de
Mayarí, evidenciando mayor tiempo de formación, desarrollo y espesor en la primera
región mencionada.

Interpretación geoquímica
De forma general según Serikov (1963), la existencia de concentraciones anómalas de U
en las rocas sedimentarias puede estar originada por varias causas: a) Erosión de rocas
enriquecidas en elementos radiactivos; b) Introducción de material radiactivo de origen
volcánico; c) La existencia de condiciones físico-químicas específicas durante la
sedimentación, lo que se refiere a la existencia de condiciones de reducción en la cuenca
de deposición, en la cual la fijación del U en los sedimentos ocurre por la reducción del U
hexavalente. La existencia de un ambiente reductor en una cuenca de sedimentación se
reconoce por la presencia de sulfuro de Fe y materia orgánica en los sedimentos.
En la región de estudio los mayores contenidos de eU (ppm) se registran en áreas de
lateritas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, en las que ha tenido
lugar un intenso proceso de meteorización mediante el cual este elemento debe migrar de
esta zona, sin embargo se concentra.
Teniendo en cuenta que en otras partes del mundo donde se desarrollan los procesos de
meteorización química que desarrollan lateritas, se ha reportado alta afinidad entre fases
de Fe y U, y la incorporación de este elemento a la estructura cristalina de óxidos de
hierro (Von Gunten y otros, 1999), se considera que la concentración de este elemento
ocurre mediante la vinculación de procesos de adsorción y precipitación, a raíz de la
alternancia de períodos de secas y lluvias, considerando que durante los procesos de

73

�adsorción ocurre el enriquecimiento de U y otros metales (Cu, Ni, Co, Ba, Zn, Pb y Tl) en
las arcillas, los óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso, y la materia orgánica (Kögler y
otros, 1987; Saager y otros, 1987; Requejo y otros, 1994; Dickson, 1995; RodríguezVega, 1997; Gabriel y otros, 1998; Lenhart y Honeyman, 1999; Luo y otros, 2000). Las
mayores concentraciones de eU en las lateritas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas con respecto a las desarrolladas sobre gabros, sugieren que los procesos
mencionados han tenido mayor intensidad en las lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas, teniendo en cuenta que los gabros son rocas más enriquecidas en U que
las peridotitas. En esta diferenciación también debe influir las características
cristaloquímicas de los minerales formadores de esas lateritas.
No se descarta la posibilidad de que en algunas partes de las áreas de desarrollo de
lateritas las concentraciones de eU estén relacionadas con la existencia de desequilibrios
radiactivos en la serie del U, fenómeno que ha sido reportado en otras partes del mundo
(Kögler y otros, 1987; Saager y otros, 1987; Saunder y Potts, 1978; Saunders y otros,
1987; Schmitt y Thiry, 1987; Dickson, 1995; Luo y otros, 2000).
Las altas concentraciones de eU y eTh relacionadas con los espesores de las lateritas, se
explican por las hipótesis planteadas sobre la incorporación del U a las fases minerales
presentes en ellas, y por el enriquecimiento en Th que se produce en la medida que
aumenta el grado de meteorización de las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov,
1987; Braun y otros, 1993).
Las altas concentraciones de eU en algunos afloramientos de la Fm. Yateras pudieran
relacionarse con la presencia de lateritas redepositadas sobre estas calizas según Chang
y otros (1990, 1991) o con cierto enriquecimiento en materia orgánica de los suelos
desarrollados sobre estas rocas (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994). No se debe
descartar la posibilidad de que estas altas concentraciones pudieran estar relacionadas
con la presencia de fosforita, no reportadas hasta el momento, teniendo en cuenta que en
otras regiones del mundo las rocas enriquecidas en fosfatos presentan altas
concentraciones de U y K (Schmitt y Thiry, 1987; Jubeli y otros, 1998).
Los altos contenidos de eU en afloramientos de la Fm. Mícara y en sedimentos
cuaternarios ubicados en los alrededores de esta formación, están relacionados con
zonas deprimidas del relieve circundante, con un carácter relativamente confinado, en las
cuales se evidencian condiciones reductoras. En estas condiciones producto del

74

�intemperismo, el U removilizado de esos afloramientos, migra hacia las zonas bajas y se
concentra en la materia orgánica presente en los suelos negros allí desarrollados.
Las áreas de afloramientos de rocas ígneas sobre las cuales se han desarrollado cortezas
de intemperismo in situ y redepositadas se caracterizan por contenidos relativamente
altos de eTh (ppm) y muy bajos de K (%). El eTh debe concentrarse fundamentalmente en
arcillas ferruginosas y óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso (Portnov, 1987; Braun y
otros, 1993). En las ofiolitas de la Faja Mayarí-Moa-Baracoa el eTh que delimita las áreas
de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas-cobaltíferas, debe estar adherido en arcillas o
partículas de hidróxidos de Fe y Mn, los cuales conforman las principales fases minerales
del horizonte limonítico, es decir en goethita, espinelas (magnetita, maghemita y
cromoespinelas) y hematites (Rojas, 1995; Rojas y Orozco, 1994), así como en
determinadas fases accesorias donde se encuentran óxidos e hidróxidos de Mn
(asbolanas), gibbsita, montmorrillonita, nontronita, cloritas y cuarzo (Ostroumov y otros,
1985, 1987). Las diferencias en las concentraciones de este radioelemento en Mayarí y
Moa al parecer están relacionadas con el predominio en Moa, de los niveles mantélicos
superiores (Moho Transition Zone), y además de peridotitas serpentinizadas existe un %
modal importante de sills de gabros, “peridotitas impregnadas” (troctolitas), diques de
gabros y pegmatoides gabroicos (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b; Proenza, 1997; Proenza
y otros, 1998a, 1998b, 1999a, 1999b, 1999c). En los primeros debe existir mayores
concentraciones de Th (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
Esta diferencia también puede estar vinculada con el tiempo de formación de la corteza
laterítica (Chang y otros, 1990, 1991) y su grado de madurez. Según Rojas (1995) en la
parte superiores de los perfiles maduros existe un predominio de óxidos de hierro;
mientras que en los inmaduros predominan los filosilicatos. En los perfiles maduros deben
ser mayores las concentraciones de Th, por lo tanto se considera que desde el punto de
vista general las cortezas lateríticas del macizo Moa-Baracoa son más viejas y con mayor
grado de madurez que las desarrolladas en Mayarí.
En la región de estudio aparecen determinadas alteraciones de carácter hidrotermal
(cuarcificación, silicificación, argilitización, carbonatización, cloritización, epidotización,
piritización y sericitización) con las que se encuentran vinculados contenidos anómalos de
los radioelementos analizados (Paguagua y Gallo, 1987; Ramayo, 1996; Vila, 1999;
Olimpio, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros, 2000). Según Olimpio
(1998) y Díaz y otros (2000), también existen evidencias de procesos hidrotermales de

75

�tipo epitermales, como es el caso de la alteración argílica representada por caolinita,
calcedonia, ópalo y otras variedades de sílice, además de zeolitización.
Las manifestaciones hidrotermales se caracterizan por un marcado control tectónico,
relacionadas con determinados sistemas de fallas y planos de cabalgamientos que
delimitan el contacto entre las ofiolitas y los materiales volcánicos.
En la cuenca del río Cabaña y en los alrededores de la ciudad de Moa se ponen de
manifiesto productos relacionados con la actividad hidrotermal (Olimpio, 1998; Vila, 1999;
Díaz y otros, 2000) lo cual provoca que se registren altos contenidos de K y eU.
Como el enriquecimiento de K no está acompañado de un enriquecimiento de Th durante
los procesos de alteraciones hidrotermales, la relación eTh/K diferencia el K asociado con
la alteración del relacionado con las variaciones litológicas normales (Galbraith y
Saunders, 1983; Jenner, 1996; Lentz, 1996). Esta importante correlación es evidente en
numerosos trabajos realizados en diferentes partes del mundo y particularmente en
nuestra área de trabajo, donde en las zonas de altos contenidos de K (%) relacionadas
con sistemas de fallas no se han observado variaciones significativas de los contenidos
de eTh (ppm), demostrando que tales concentraciones deben estar vinculadas a estos
procesos controlados por las estructuras disyuntivas, durante los cuales ocurre un
enriquecimiento de K. La abundancia y distribución del Th en el interior de las fases
minerales en las cuales se encuentra, refleja su relativa estabilidad durante los eventos
hidrotermales (Rickard y otros, 1998).
Recientemente se han realizado trabajos de exploración en otras partes del mundo,
utilizando la espectrometría de rayos gamma para delimitar y cuantificar alteraciones
potásicas asociadas con diferentes tipos de mineralización (Grojek y Prichystal, 1985;
Shives y otros, 1997; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Actualmente durante las
investigaciones radiométricas se le presta especial atención a las zonas de fallas con
altos contenidos de K, indicador de que estas estructuras son de origen profundo
(Portnov, 1987). Tales zonas poseen gran importancia para la localización de depósitos
epitermales de metales preciosos, los cuales no tienen una expresión geofísica directa,
sin embargo la geofísica aérea puede delimitar las localidades donde se han formado
estos depósitos (Gunn y otros, 1998). En ocasiones con las anomalías radiométricas
pueden estar asociadas mineralizaciones de Au, Ag, Hg, Co, Ni, Bi, Cu, Mo, Pb y Zn
(Darnley y Ford, 1989).

76

�Conclusiones
El análisis de los mapas aerogamma espectrométricos permitió la construcción de un
catálogo de anomalías en el cual se recogen los principales índices radiométricos y
características geológicas. Con el tratamiento estadístico de los datos aerogeofísicos se
confeccionaron tablas de matrices de correlación y variaciones de los contenidos de eU,
eTh y K, así como de sus relaciones y ∆T, en cada una de las formaciones y áreas de
afloramientos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa. Estos materiales poseen mucho valor
para orientar futuros trabajos de cartografía geológica y prospección de yacimientos
minerales en la región de estudio.
En el análisis de estos materiales se revelan nuevas regularidades geológicas y
geofísicas en el territorio, que enriquecen y mejoran el modelo geólogo-geofísico definido
inicialmente a partir de los trabajos precedentes.
Las áreas de afloramientos de rocas volcano-sedimentarias, fundamentalmente las
paleogénicas, se delimitan generalmente con valores de Iγpor encima de 3 µr/h, lo cual se
logra con mayor exactitud utilizando las concentraciones de 0.4 % de K.
Los afloramientos de rocas ofiolíticas sin desarrollo apreciables de cortezas de
meteorización se caracterizan por baja radiactividad.
La mayor parte de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con
las isolíneas de 2 ppm de eTh y eU, 1x10-3 de eTh/K y 5x10-4 de eU/K. Con ayuda de
estos parámetros se delimitan zonas de lateritas no señaladas en los mapas geológicos
tomado como base para este análisis.
En la región de estudio las mayores concentraciones de K aparecen en rocas volcanosedimentarias cretácicas al sur de Sagua de Tánamo, asociadas a sistemas de fallas,
sugiriendo un origen hidrotermal de estas concentraciones. Los altos contenidos de K en
las rocas volcánicas e ígneas indican la posible existencia de alteraciones hidrotermales.
En ocasiones se manifiesta en algunas formaciones sedimentarias como la Fm. Mícara lo
que evidencia este fenómeno, además de un predominio en superficie de material
volcánico y posiblemente el afloramiento de su basamento de rocas volcánicas cretácicas.
Las áreas en las cuales se desarrollan procesos hidrotermales se identifican por
anomalías de K y F, bajos valores de las relaciones eTh/K y eU/K y elevados valores de la
relación eU/eTh. De forma general estos procesos en las rocas volcano-sedimentarias y la
Fm. Mícara, se delimitan con las isolíneas de 1.2 % de contenido de K, 2x10-2 de
K.eU/eTh, de valores iguales o menores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K. En las rocas
77

�ofiolíticas se delimitan con las isolíneas de valores iguales o mayores de 0.4 % de K y
2x10-4 de eU/K.
Las mayores concentraciones de eU y eTh en la región se asocian a áreas de desarrollo
de lateritas ferroniquelíferas en las que se ubican los principales yacimientos. Las
mayores concentraciones de estos elementos en las lateritas de Moa, corroboran que
estas poseen un mayor tiempo de formación, desarrollo, espesor y grado de madurez que
las desarrolladas en Mayarí. En ellas los contenidos de eU y eTh varían en
correspondencia con su génesis, tipo, tiempo de formación y potencias, según los
resultados del análisis de las lateritas de Moa. Los contenidos de K también señalan la
presencia de alteraciones hidrotermales.
Es posible utilizar el factor F y las relaciones eU/K y eTh/K para delimitar las áreas de
desarrollo de alteraciones hidrotermales y las áreas de cortezas de meteorización.
Del análisis de las matrices de correlación se manifiestan las diferentes características de
las rocas que se desarrollan en la región y las relaciones entre ellas. Con ayuda de los
mapas de factores calculados se establecen las variaciones laterales de las
características geológicas de las diferentes formaciones, tales como meteorización,
arcillosidad, cambios de facies, contenidos organógeno, predominio en superficie y
profundidad de material volcánico o serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez,
ubicación en el corte, alteraciones hidrotermales y la presencia de lateritas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias.

78

�CAPITULO

III.

INTERPRETACIÓN

AEROMAGNÉTICA

Y

ANÁLISIS

COMBINADO DE LA INFORMACIÓN AEROGEOFÍSICA DE LA REGIÓN
MAYARI-SAGUA-MOA
Introducción. Interpretación aeromagnética cualitativa. Interpretación
aeromagnética cuantitativa. Análisis combinado de la información
aerogeofísica. Regularidades geológicas y geofísicas. Aplicabilidad del
levantamiento aerogeofísico en la región Mayarí-Sagua-Moa. Propuesta
metodológica para la ejecución de los trabajos de comprobación de
campo. Conclusiones.

Introducción
En la cartografía geológica y la prospección de yacimientos minerales se ha convertido en
una herramienta indispensable el uso de los métodos a distancia - Teledetección -, por las
ventajas que ofrecen cuando se investigan tanto regiones extensas y de difícil acceso,
como aquellas en las cuales el mapeo geológico existente es insuficiente, y cuando se
necesitan conocer la distribución de las rocas que se encuentran bajo la cubierta
sedimentaria, lo cual es muy útil para localizar cuerpos minerales.
Dentro de estos métodos se encuentra el levantamiento aeromagnético, utilizado en
numerosas investigaciones desarrolladas en el territorio y en otros países. Ejemplos de
ellos se ilustran en trabajos realizados por Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000, en el área investigada, y por Corner y Wilsher, 1989;
Charbonneau y Legault, 1994; Miranda y otros, 1994; Mickus y Durrani, 1996; Shapiro y
otros, 1997; Chernicoff y Paterlini, 1998; Chernicoff y Zapata, 1998; Nash, 1998; Nash y
Chernicoff, 1998; Bassay, 1999; García, 1999; Sintubin, 1999; Lagroix y Borradaile, 2000;
Belocky y otros, 2001, en otras regiones del mundo.
En el área que abarca la presente investigación el 70 % de las rocas que afloran
pertenecen a la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa y a los arcos de islas volcánicas del
Cretácico y el Paleógeno (Anexo 1), cubiertas en gran medida por potentes cortezas
lateríticas (Cobiella, 1988, 2000; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1995, 1996a, 1996b,
1996c, 1998; Proenza, 1997; Lavaut, 1998; Proenza y otros, 1999c, 2000a y 2000b),

79

�mientras que alrededor del 20 % de la cubierta sedimentaria aflorante yacen sobre las
rocas antes mencionadas (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Esta composición litológica justifica la aplicación eficiente de los levantamientos
aeromagnéticos en la región.
Teniendo en cuenta los elementos antes mencionados, en esta investigación se realiza el
procesamiento e interpretación de los datos aeromagnéticos del levantamiento
aerogeofísico complejo 1:50 000 de la región oriental de Cuba, con el objetivo de revelar
nuevas regularidades geológicas y geofísicas, enriquecer y mejorar el modelo geólogogeofísico definido inicialmente y con ello proponer los aspectos metodológicos generales
a tener en cuenta en futuros trabajos de comprobación de campo, lo cual permitirá
orientar los trabajos de cartografía geológica y prospección de minerales en el territorio, a
partir de la aplicación de nuevas técnicas del procesamiento e interpretación de la
información geológica y geofísica.
Para cumplir el objetivo propuesto inicialmente los datos magnéticos fueron reducidos al
polo, posteriormente a partir de estos últimos datos se calcularon diferentes
transformaciones del campo magnético, es decir, gradientes horizontales, derivadas
verticales y Continuación Analítica Ascendente (CAA), que una vez interpretadas
aportaron nuevos elementos sobre las características geológicas y estructurales de la
región, los cuales se enriquecieron con los modelos físico-geológicos propuestos a través
de la interpretación cuantitativa.

Interpretación aeromagnética cualitativa
Mapa de ∆T reducido al polo (∆Trp)
En el levantamiento aeromagnético de la región las intensidades varían entre -585 y 797
nT (Tabla 4) (Anexo 12a). Al reducir al polo el mapa de ∆T (∆Trp), las intensidades oscilan
desde -456 a 1090 nT con medias de 121 y -113 nT en los valores positivos y negativos,
respectivamente (Anexo 12b). Posteriormente los datos regularizados de ∆Trp se utilizan
para generar los diferentes mapas de transformaciones del campo magnético.
En el mapa de ∆Trp las mayores intensidades positivas del campo magnético se registran
al sur de la Sierra Cristal, específicamente al SW y SE de Cayo Verde, mientras que las
negativas se ubican en la Meseta Pinares de Mayarí y sus alrededores (al NE de Hicotea,
en Piloto Abajo y al oeste de Sierra Cristal), y algunas localidades entre Sagua de

80

�Tánamo y Moa, particularmente en Moreiro, Sagua de Tánamo y al sur de Moa,
relacionadas la mayoría de estas anomalías negativas, con zonas de contacto tectónico,
sugiriendo que pueden estar provocadas por la disminución de la magnetización a través
de esas zonas de debilidad tectónica (Jun y otros, 1998) o por la existencia en
profundidad de rocas con menor magnetización que las rocas serpentinizadas
circundantes (Tabla 1), lo que ya ha sido reportado en algunas zonas de esta región
(Campo, 1983, 1990; Murashko y Lavandero, 1989). La mayoría de las anomalías con
altas intensidades positivas y negativas coinciden con afloramientos de peridotitas
serpentinizadas excepto al sur de la Meseta Pinares de Mayarí donde se observan una
anomalía negativa en afloramientos de rocas volcano-sedimentarias pertenecientes a la
Fm. Sabaneta, las que deben alcanzar grandes profundidades o estar infrayacidas por
otras rocas de muy baja magnetización, descartando la posibilidad de que exista un
predominio de peridotitas serpentinizadas en profundidad, a diferencia del resto de las
anomalías con altas intensidades positivas y negativas, en las cuales existe un
predominio en superficie y profundidad de las rocas serpentinizadas.
Las altas intensidades positivas del campo magnético evidencian grandes profundidades
de las rocas altamente magnéticas, y en el caso de las peridotitas serpentinizadas estas
intensidades deben aumentar en la medida que se incrementa el grado de
serpentinización de estas rocas (Papayannopoulou-Econonomou y Kiskyras, 1981; Chang
y otros, 1990, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Chernicoff y Paterlini, 1998;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000), por tanto en las zonas mencionadas con
estas características, estas rocas deben alcanzar grandes profundidades y en ocasiones
presentar alto grado de serpentinización.
En muchas zonas donde no afloran rocas ofiolíticas se registran valores positivos del
campo magnético y en ocasiones con altas intensidades (ver anexo 19), evidenciando la
presencia en profundidad de las mismas, sobre todo ultrabásicas (Zaigham y Mallick,
1994, 2000; Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Chernicoff y Zapata,
1998), por tanto, es posible delimitar la extensión lateral de estas rocas en aquellos
lugares donde no afloran.
Altas intensidades negativas del campo magnético ponen de manifiesto la cercanía a la
superficie o el afloramiento de rocas de muy baja magnetización con grandes espesores
(Karlsen y Olesen, 1996; Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Ghidella
y otros, 1998), esto infiere que en las zonas mencionadas con estas características las

81

�rocas ultrabásicas alcanzan sus menores espesores, y se encuentran infrayacidas por
rocas poco magnéticas, probablemente volcano-sedimentarias, sedimentarias o quizás
rocas más ácidas que hasta el momento no han sido reportadas en el área (Campo, 1983,
1990; Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000). De forma
general se puede concluir que en las áreas con valores negativos donde no afloran rocas
ultrabásicas, estas no se extienden lateralmente o por lo menos no poseen un espesor
capaz de reflejarse en dicho campo, por lo que en estas áreas alcanzan sus mayores
espesores las rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias, sin descartar la posibilidad
de que en profundidad estén presentes rocas carbonatadas del paleomargen de
Bahamas, según ha sido reportado en otras regiones de Cuba por Iturralde-Vinent (1994,
1996a, 1996b, 1996c) y Proenza y Melgarejo (1998b).
Estos resultados ponen de manifiesto que en la región de estudio es posible inferir las
variaciones en los espesores de las litologías, así como el grado de serpentinización de
las peridotitas, a partir del comportamiento del campo magnético, tendiendo en cuenta su
ubicación espacial y la susceptibilidad magnética que las caracterizan. Dentro de las
rocas ofiolíticas también se establecen las variaciones en los espesores de los niveles
fundamentales del corte ofiolítico presente en la región de estudio (cumulativo y de
tectonitas) (Iturralde, 1996a; Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b, 1999c;
2000a, 2000b), lo cual es muy importante durante la prospección de yacimientos de
cromitas, al considerar que estos depósitos suelen estar encajados en dunitas y
harzburgitas en la parte superior de las tectonitas basales de las secuencias ofiolíticas,
incluyendo la denominada zona de transición (Nicolas y Prinzhofer, 1983; Proenza y otros,
1998a, 1998b, 1999, 2000a, 2000b). Valores positivos del campo magnético en las zonas
donde afloran peridotitas serpentinizadas o gabros evidencian gran espesor del complejo
de tectonitas con respecto al cumulativo, mientras que valores negativos en afloramientos
de gabros indican mayor espesor del complejo cumulativo o la combinación de este con
otras rocas infrayacentes de bajas magnetización. Como se mencionó anteriormente
estos valores negativos en las rocas serpentinizadas evidencian su poco espesor y la
existencia en profundidad de rocas del complejo cumulativo, volcano-sedimentarias o
ambas. En las rocas volcano-sedimentarias cretácicas aflorantes los valores negativos
indican su gran espesor y con ello la ausencia en profundidad de rocas serpentiníticas,
mientras que en las rocas volcano-sedimentarias paleogénicas y en las sedimentarias
señalan gran espesor de ellas, de su basamento volcánico cretácico o de ambos

82

�conjuntos rocosos. Por otro lado valores positivos del campo en afloramientos de rocas
volcano-sedimentarias cretácicas indican pequeños espesores yacentes sobre rocas
ultrabásicas, evidenciando el carácter alóctono de las mismas.
Las variaciones en los espesores de las rocas mencionadas según las intensidades de
∆T, se muestran en los anexo 13 y 19.
En las áreas de desarrollo de los yacimientos lateríticos el campo magnético presenta
generalmente valores negativos, sugiriendo poco espesor de los cuerpos serpentiníticos
sobre los cuales se desarrollan estos (Karlsen y Olesen, 1996), lo que a su vez puede
estar dado por la ubicación de los mismos en zonas periféricas del macizo ofiolítico y
donde existe un horts tectónico en el cual ha ocurrido la erosión de las litologías más
superficiales, o ambas condiciones a la vez (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
En las diferentes áreas en las que se han reportado alteraciones hidrotermales en la
región (Ramayo, 1996, 1999; Rodríguez-Vega, 1996a, 1996b, 1998; Torres y otros, 1998;
Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros, 2000) el campo magnético
posee intensidades negativas menores de -25 nT y anomalías alineadas, relacionadas
con sistemas de fallas. Tales resultados coinciden con trabajos geofísicos realizados
anteriormente en esta región (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000) y en
otras regiones del mundo (Rystrom y otros, 2001), por lo que es posible a partir de este
comportamiento del campo magnético, proponer nuevas zonas en las que este proceso
puede estar presente, siempre que en ellas se localicen rocas volcano-sedimentarias,
ofiolitas y algunas sedimentarias pertenecientes a las formaciones Mícara y La Picota,
afectadas por estructuras disyuntivas. La importancia de la delimitación de esas áreas
radica en que a estas zonas se pueden asociar mineralizaciones secundarias ricas en
metales preciosos, como la presencia de oro reportada en los trabajos de Vila (1999),
Batista y Ramayo (2000a, 2000b) y Díaz y otros (2000). Por otra parte, su delimitación en
los yacimientos lateríticos permite orientar los trabajos de explotación minera tomando en
cuenta el gran perjuicio que causa al proceso metalúrgico la presencia de material silíceo
en las lateritas (Rojas y Beyris, 1994). Además estas alteraciones brindan información
sobre la tectónica regional y las condiciones físico-químicas en el interior y alrededores de
las rocas afectadas por ellas (Utada, 1990).
Mapas de relieve sombreado de ∆Trp y sus gradientes horizontales

83

�En los mapas de contorno y de relieve de ∆Trp (Anexos 12b, 14a y b) y de los gradientes
horizontales (Anexos 15 y 16), están presente anomalías alargadas y zonas anómalas
con dirección NE y NW, las cuales en la mayoría de los casos están relacionadas con los
principales sistemas de fallas presentes en la región (Anexo 2) (Linares y otros, 1985;
Campo, 1983, 1990; Albear y otros, 1988; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Rodríguez,
1998a, 1998b; Pérez y otros, 2001), coincidiendo con los resultados alcanzados por Naidu
y Mathew (1998), Demanet y otros (2000), Grauch y Millegan (2000), Belocky y otros,
(2001) y Grauch y otros (2001), en investigaciones realizadas en otras regiones del
mundo. Los altos gradientes que se aprecian en zonas de cambio de polaridad del campo,
evidencian contactos abruptos entre los cuerpos geológicos. Las zonas alineadas que
presentan valores positivos del campo son indicadoras de un incremento de la
magnetización, provocado en el caso de las rocas ultrabásicas, por un aumento de la
serpentinización o por la existencia en profundidad de peridotitas serpentinitas, según
trabajos realizados en la región de estudio (Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000) y en otras partes del mundo (Best y otros, 1998; Goussev y
otros, 1998; Hassan y otros, 1998; Peirce y otros, 1998; Rhodes y Peirce, 2000). En las
rocas magnéticas (ofiolitas y volcano-sedimentarias) los valores negativos en las zonas
anómalas pueden estar motivados por: la existencia de alteraciones hidrotermales (Utada,
1990; Locke y otros, 1994; Alva-Valdivia y otros, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez,
2000; Alva-Valdivia y Urrutia-Fucugauchi, 1998; Chernicoff y Paterlini, 1998; Sánchez y
Oviedo, 2000) o de rocas menos magnéticas en profundidad (Batista, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000).
Algunas de las zonas anómalas observadas no coinciden con los sistemas de fallas
reportados en la región, pero no se descarta la posibilidad de que estén relacionadas con
estructuras tectónicas no descritas hasta el momento, por el hecho de que sean
estructuras profundas sin reflejo apreciable en superficie o estructuras antiguas pasivas,
teniendo en cuenta que tales estructuras evolucionan en el tiempo y la profundidad. Estos
elementos sugieren considerar esas zonas anómalas en futuras investigaciones
geológicas. De la misma manera existen otras estructuras disyuntivas que no se reflejan
en el campo magnético, lo que puede estar dado porque con ellas no se asocian procesos
que alteren la magnetización de las rocas o porque los mismos abarcan áreas no
perceptibles en la escala del levantamiento. El comportamiento del campo magnético para
la mayoría de las estructuras disyuntivas que se reflejan en él sugiere posiciones,

84

�longitudes y formas algo diferentes a las señaladas en los mapas geológicos y tectónicos,
lo cual es lógico teniendo en cuenta que en este mapa se reflejan tanto las características
superficiales como profundas de las estructuras, tal y como ha sido descrito en trabajos
anteriores en la región, (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Las características de los mapas analizados aportan elementos a considerar durante el
esclarecimiento del carácter supuesto o probado de determinadas estructuras disyuntivas.
Al sur de Moa el campo magnético posee un comportamiento que señala la existencia de
la estructura circular reportada por Barrios y Ávila (1983) (Anexo 12b).
Mapas de las derivadas verticales de ∆Trp
En los anexos 17 a y b se muestran los mapas de la primera, segunda y tercera derivada
vertical de ∆Trp, en los cuales aparecen diferentes anomalías positivas que reflejan la
existencia de cuerpos geológicos pequeños y someros con un comportamiento magnético
apreciable, a partir del cual se pueden establecer las principales características (formas,
profundidad, yacencia, extensión, dirección, etc.) de los mismos (Henderson, 1992; Best y
otros, 1998; Chernicoff y Zapata, 1998; Nash, 1998; Doll y otros, 2000). En la medida que
aumenta el orden de la derivada la mayoría de esas anomalías se acentúan, evidenciando
la existencia en superficie de los cuerpos que las producen (Gunn y otros, 1998). En las
áreas de desarrollo de peridotitas serpentinizadas se observan la mayor parte de estas
anomalías, donde algunas presentan formas alargadas con dirección NE y NW
relacionadas con sistemas de fallas y otras areales vinculadas con áreas de
intercepciones de fallas. Todos los elementos mencionados indican que estas anomalías
se deben a un incremento de la serpentinización de las rocas en esas zonas, lo que
provoca el aumento de la magnetización (Chang y otros, 1990, 1991; Logachev y Zajarov,
1986), lo cual se describe en trabajos realizados en otras regiones del mundo (Nash,
1998). Esto permite confirmar la existencia de algunas de estas estructuras disyuntivas
que aparecen reportadas como supuestas. En otras zonas de la región las anomalías con
estas características se vinculan con afloramientos de gabros y rocas volcánicas
mostrando la presencia en superficie o la cercanía a esta de rocas serpentinizadas u otras
rocas con mayor magnetización que las circundantes.
Mapas de Continuación Analítica Ascendente (CAA) de ∆Trp

85

�A partir de las características geológicas y los resultados de trabajos geofísicos anteriores
en la región se conoce que en la misma afloran fundamentalmente rocas ofiolíticas
responsables en mayor grado del comportamiento del campo magnético, las cuales se
extienden hasta profundidades que oscilan entre los 2 y 3 Km según Fonseca y otros
(1985), Quintas (1989), Chang y otros (1990, 1991) y Batista (1998).
Con el objetivo de conocer la estructura profunda de la región, es decir, la distribución en
la profundidad de los diferentes tipos de rocas, el mapa de ∆Trp se recalculó para
diferentes niveles en el semiespacio superior (Continuación Analítica Ascendente), con
alturas de hasta 4000 metros, escogiendo después de cálculos y análisis preliminares, las
alturas de 250, 500, 750, 1500, 1800, 2200 y 4000 metros.
En este proceso, en la medida que aumenta la altura del recalculo el comportamiento del
campo magnético depende de las características de los cuerpos geológicos más grandes
y profundos, o sea, se elimina el efecto de las rocas superficiales (Gunn y otros, 1998).
Esta transformación del campo magnético ha sido utilizada en numerosas investigaciones
con el objetivo de conocer la estructura profunda de una región determinada, así como
separar el efecto de los diferentes objetos geológicos de interés (Chang y otros, 1990,
1991; Pearson, 1996; Best y otros, 1998; Hassan y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).
En la región de estudio inicialmente las variaciones más importantes se producen para las
alturas de 250, 500 y 750 m, en las cuales se atenúan las señales de gran parte de las
pequeñas anomalías, indicando el carácter relativamente somero y la poca dimensión de
los cuerpos que las producen. En el primer caso (Anexo 18b) se puede citar la anomalía
negativa ubicada en Guamutas coincidiendo con afloramientos de gabros, cuya
atenuación indica profundidades de los mismos alrededor de los 250 m. En otras
anomalías positivas sobre peridotitas serpentinizadas ubicadas al SW de la Sierra Cristal,
SE de La Güira, en El Quemado de Aguacate, Barbarú, al sur de Caimanes Arriba,
Centeno, al norte de Calentura Abajo y Centeno, dicha atenuación indica que el espesor
de esa litología es inferior a 250 m salvo en aquellos lugares donde se localizan otras
anomalías con signos negativos (norte de Sagua de Tánamo, SW de Hato Viejo y sur de
Quemado del Negro) en áreas de peridotitas serpentinizadas indicando la existencia de
otras litologías menos magnética en superficie o muy próximo a ella, lo cual es válido
teniendo en cuenta que algunos investigadores han planteado que al sur de la región
Sagua-Moa las ofiolitas yacen sobre volcánicos (Campo, 1983, 1990; Murashko y
Lavandero, 1989). De forma general los cuerpos que se relacionan con estas anomalías

86

�poseen profundidades que oscilan alrededor de los 250 m. En el segundo caso (Anexo
18c) se destaca la anomalía ubicada al SW de Guamutas en afloramientos de gabros,
cuyos valores negativos se atenúan en este intervalo mostrando la mayor profundidad de
los mismos en este afloramiento. La atenuación de las señales de otras anomalías
positivas sobre peridotitas serpentinizadas en Sierra Cristal, Cayo Acosta Dos, SW de
Caimanes Arriba y NE de Yaguaneque, también sobre rocas volcano-sedimentarias al
norte de La Güira y en la Fm. Gran Tierra al SW de Cananova muestran una extensión en
profundidad de alrededor de 500 m para las peridotitas serpentinizadas aflorantes en las
primeras zonas y las subyacentes a las rocas volcano-sedimentarias y la Fm. Gran Tierra.
La anomalía positiva observada al este de Moa en Cayo Grande donde afloran peridotitas
serpentinizadas rodeadas de gabros corrobora lo señalado en el mapa geológico
(Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990) y los resultados obtenidos durante el análisis del mapa
de ∆Trp, o sea una gran extensión en profundidad de los gabros y alrededor de 500 m
para la zona de serpentinita incluida dentro de ellos. Por último se aprecian otras
anomalías que son provocadas por cuerpos con profundidades un poco mayor que las
analizadas hasta el momento, alrededor de los 750 m (Anexo 18d). Las más significativas
con valores positivos se localizan en Melena Ocho, al este de Cananova y norte de
Caimanes Arriba donde afloran, en las dos primeras localidades, volcánicos y en la última
peridotitas serpentinizadas. Es importante señalar que las dos últimas zonas están
vinculadas con un sistema de fallas de dirección NW-SE, indicando la profundidad hasta
la cual se extienden las rocas serpentinizadas afectadas por dicha estructura. Valores
negativos también se observan en la localidad de Castro relacionados con afloramientos
de rocas sedimentarias, poniendo de manifiesto su extensión por lo menos hasta la
profundidad mencionada anteriormente. Para niveles superiores a 750 m no se observan
variaciones significativas hasta el intervalo 1500-1800 m (Anexo 18e, f) donde se atenúa
la anomalía positiva ubicada sobre serpentinitas al SW de Levisa, señalando que la
máxima profundidad de estas rocas en esta zona debe estar incluida en dicho intervalo. A
la altura de 2200 a 4000 m (Anexo 18g, h) se observan variaciones, indicando que gran
parte de los cuerpos de peridotitas se extienden hasta profundidades comprendidas por lo
menos en este intervalo o los mismos poseen un basamento metamórfico rico en
minerales magnético, lo cual se ha puesto de manifiesto en otras regiones del mundo
(Logachev y Zajarov, 1986; Meri-Liisa, 1999). Por tanto, las zonas donde los cuerpos
serpentiníticos tienen mayores profundidades o su basamento metamórfico magnetizado

87

�está más cerca de la superficie, se localizan al SW de Guamutas, Cayo Verde, Moreiro,
así como al SE de Paso La Vaca, Moreiro, La Penda y al sur de Moa, Quemado del Negro
y La Vega de Taco, en cuyas localidades prevalece un relieve montañoso, en el cual la
combinación de los movimientos tectónicos y los niveles de erosión ha provocado un
mayor acercamiento del basamento a la superficie.
Las zonas de valores negativos más importantes y de hecho las de menores espesores
de las peridotitas serpentinizadas y mayores profundidades de los rocas de baja
magnetización, se ubican al sur de Sierra de Nipe y este de Los Indios.
Los resultados obtenidos del análisis de los mapas de CAA permiten orientar la
interpretación posterior a través del modelaje.
El análisis de la distribución irregular de las anomalías descritas, así como sus diferentes
longitudes de ondas e intensidades, evidenciaron las deformaciones tectónicas más
importantes en las ofiolitas y rocas asociadas, desarrolladas durante el emplazamiento y
desarrollo de las mismas (Campo, 1983; Rodríguez, 1998a, 1998b).
De los resultados obtenidos de la interpretación cualitativa se manifiesta que las zonas de
estructuras disyuntivas se revelan a partir de anomalías alargadas y cambios bruscos en
la dirección de las isolíneas en los mapas de contorno y de relieve de ∆Trp y sus
gradientes, destacando la presencia de procesos de serpentinización e hidrotermales, y
de nuevas zonas en las cuales pueden estar presentes estructuras disyuntivas. De la
misma manera la combinación de los mapas de ∆Trp y la CAA de los mismos evidencia el
predominio en superficie y profundidad de los diferentes tipos de rocas que conforman la
región.
En el anexo 19 se muestra el esquema de interpretación geólogo-geofísico en el cual se
recogen los principales resultados obtenidos en la interpretación del levantamiento
aerogeofísico complejo.

Interpretación aeromagnética cuantitativa
En la región se trazaron cuatro perfiles de interpretación a través de las anomalías de
interés presentes en el mapa residual calculado para la componente regional de ∆Trp
obtenida a los 4 Km aplicando la CAA (Anexo 20). Estos perfiles se trazaron con el
objetivo de establecer las principales características geométricas y físicas (formas,
yacencia, dimensiones, profundidades, etc.) de los cuerpos geológicos causantes de las

88

�anomalías. Para esto se utilizó el software Geomodel 1.3 de modelación 2.5 D (G.R.J.
Cooper 1991), considerando que los cuerpos geológicos están magnetizados según la
dirección del campo magnético actual. Además se emplearon los siguientes parámetros
del campo magnético: I= 90o, D= 5.25o y To= 43500 nT, calculados para el año 1985.
Como unidad de longitud se utilizó el metro, la susceptibilidad magnética (K) se trabajó en
el SI y ∆T en nT.
Teniendo en cuenta las diferentes litologías presentes en la región y sus valores de K
(Tabla 1) se elaboraron diferentes modelos, cuyas curvas teóricas se compararon con las
reales durante el modelaje. Se consideró que entre ambas curvas existía buen ajuste
cuando sus diferencias no sobrepasaban los 30 nT, es decir, tres veces el error del
levantamiento (±10 nT). En esas condiciones se asumió como los parámetros del cuerpo
real los del modelo.
Para los modelos elaborados inicialmente se consideró que las anomalías magnéticas
positivas eran producidas por cuerpos de rocas ultrabásicas. Las mayores intensidades se
asociaron con las variedades serpentinizadas de estas rocas, fundamentalmente
harzburgitas serpentinizadas, teniendo en cuenta que son las rocas ultrabásicas
predominante en la región de estudio.
Los modelos elaborados para las anomalías negativas se conformaron de rocas
ultrabásicas con poco espesores, en aquellos casos que las mismas afloran. Cuando
estas no afloran los modelos se componen de rocas sedimentarias y volcanosedimentarias.
Resultados de la modelación
Debido a las características geológicas observadas y al estudio petrofísico realizado
(Tabla 1), se considera que la mayoría de las anomalías positivas significativas,
responden a la presencia de cuerpos de rocas ultrabásicas, los cuales contrastan en
cuanto a la susceptibilidad magnética, con las rocas sedimentarias, volcano-sedimentarias
y los cuerpos de gabros.
En los perfiles de interpretación solamente se muestran los modelos que conforman las
rocas que tienen mayor influencia en el comportamiento del campo magnético.
Perfil I-I’

89

�Los resultados obtenidos mediante la modelación señalan que los cuerpos que causan las
anomalías observadas en el perfil I-I’ (Figura 35), se extienden hasta 500 m de
profundidad en el caso de las rocas ultrabásicas y hasta 100 m para los cuerpos de
gabros, todos ellos con yacencias próxima a la vertical y formas de prisma. Las mayores
profundidades, correspondientes a las rocas ultrabásicas, se localizan en los alrededores
de Guamutas.
Según el modelaje, la mayoría de los afloramientos de rocas ultrabásicas poseen una
pequeña cubierta sedimentaria o de otro tipo de roca, con baja magnetización.
Perfil II-II’
Con el modelaje se estableció que los cuerpos de rocas ultrabásicas, causantes de las
anomalías observadas en el perfil II-II’ (Figura 36), poseen formas de cuñas y prismas
inclinados, tanto hacia el oeste como al este. Los mismos se extienden hasta
profundidades de 2 y 3 Km, fundamentalmente en la cercanía de Cayo Verde y Moreiros.
En la zona de la Meseta de Pinares de Mayarí, donde se desarrollan cortezas de lateritas
ferroniquelíferas, las harzburgitas serpentinizadas alcanzan los menores espesores en el
perfil.
En algunas partes de este perfil el modelaje pone de manifiesto la existencia de pequeñas
cubiertas de rocas sedimentarias sobre las rocas ultrabásicas.
Perfil III-III’
Con ayuda del modelaje se conoce que los cuerpos de rocas ultrabásicas que producen
las anomalías observadas en el perfil III-III’ (Figura 37) poseen forma de prismas, la
mayoría, ligeramente inclinados hacia el SW, con profundidades que oscilan entre 0-800
m, alcanzando sus máximos valores en la localidad de Castro.
Se corrobora que los valores negativos del campo magnético observado en al SW de
Castro, donde afloran harzburgitas serpentinizadas, se deben al poco espesor de las
mismas y a sus menores valores de susceptibilidad magnética a lo largo de este perfil.
Al igual que en los perfiles anteriores, el modelaje pone de manifiesto la existencia de
pequeñas cubiertas de rocas sedimentarias sobre las rocas ultrabásicas.
Perfil IV-IV’

90

�A partir del modelaje realizado se conoce que los cuerpos de rocas ultrabásicas que
ocasionan las anomalías observadas a través del perfil IV-IV’ (Figura 38) poseen forma de
prisma, algunos de ellos inclinados tanto hacia el SW como el NE. Los mismos poseen
profundidades de hasta 900 m, alcanzando su máximo valor en el extremo SW del perfil.
Los cuerpos de gabros presentes en el extremo NE del perfil poseen espesores de hasta
10 m, lo cual en combinación con su baja magnetización provoca una disminución de la
intensidad del campo magnético en aquellos lugares donde afloran estos cuerpos.
En las zonas del perfil donde afloran rocas ultrabásicas y el campo magnético es
negativo, disminuyen los espesores y la susceptibilidad magnética de estas rocas.
En este perfil también se ponen de manifiesto pequeñas cubiertas de rocas sedimentarias
sobre las rocas ultrabásicas, al igual que en los perfiles analizados anteriormente.
El modelaje interactivo permitió arribar a las siguientes conclusiones:
•

Las anomalías magnéticas positivas presentes en cada uno de los perfiles de
interpretación son producidas por rocas ultrabásicas, fundamentalmente harzburgitas
serpentinizadas. Por otro lado, las anomalías magnéticas negativas se deben en
algunos casos al poco espesor de las rocas ultrabásicas aflorantes y en otros casos a
la presencia en superficie y profundidad de rocas sedimentarias, volcanosedimentarias y cuerpos de gabros, coincidiendo con los resultados de la
interpretación de los mapas de ∆Trp y su CAA.

•

Los cuerpos causantes de las anomalías observadas en los perfiles de interpretación,
poseen profundidades que oscilan entre 0-3 Km, con formas de prisma y cuñas, en
algunos casos verticales y en otros inclinados, cuyos resultados coinciden con la
interpretación previa de los mapas de ∆Trp y su CAA.

•

En los perfiles analizados los cuerpos de gabros aflorantes no sobrepasan los 100 m
de profundidad, corroborando los resultados de los análisis anteriores en otros mapas
del campo magnético.

Los resultados del modelaje están acordes con los obtenidos durante la interpretación
cualitativa de los datos magnéticos.

91

�Análisis combinado de la información aerogeofísica
Durante los trabajos de cartografía geológica y de prospección de yacimientos minerales
la interpretación combinada de los datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos
brinda mayor información sobre las características geológicas del territorio investigado y
los procesos que en él tienen lugar, debido a que se valora la naturaleza de diferentes
tipos de anomalías, las cuales en ocasiones coinciden, tal y como se aprecia en los
trabajos de Behrendt y Wotorson, 1971; Chernicoff y Paterlini, 1998; Gunn y otros, 1998;
Keating y otros, 2000; Pimentel y otros, 2000.
En la región de estudio con la interpretación de los datos aerogeofísicos se logra una
visión integral de las características geológicas superficiales y profundas de la misma,
máxime si se tiene en cuenta que los datos aerogamma espectrométricos brindan
información de las características geológicas superficiales, a diferencia de los datos
aeromagnéticos que permiten investigar hasta grandes profundidades. La combinación de
ambos conjuntos de datos permite a partir del análisis de factores, delimitar con mayor
precisión elementos geológicos como son las variaciones de los espesores de las rocas y
su basamento, así como el tipo de basamento. En el caso particular de las ofiolitas se
establecen las variaciones en los espesores de los dos niveles fundamentales del corte
ofiolítico en esta región. También en las rocas volcano-sedimentarias y ofiolíticas se
valoran las ubicaciones de las mismas en los diferentes niveles del corte de las
formaciones a las cuales pertenecen. En algunas formaciones sedimentarias (Mícara y La
Picota), se delimita el predominio en superficie y profundidad de material volcánico o
serpentinítico.
Los resultados que se obtienen con el análisis de factores, coinciden con los resultados
de la interpretación del campo magnético, por ejemplo, las zonas donde los factores
sugieren grandes profundidades, la existencia de un basamento volcánico cretácico o
ambos aspectos, para las rocas volcano-sedimentarias y algunas sedimentarias
pertenecientes a la Fm. Mícara y La Picota, el mapa de ∆T presenta valores negativos
que indican que debajo de estas rocas que afloran no deben existir peridotitas
serpentinizadas y de existir no deben alcanzar un espesor significativo.
En ocasiones, el análisis de factores para las rocas sedimentarias y volcanosedimentarias sugiere la existencia de pocos espesores yaciendo sobre rocas

92

�serpentiníticas, coincidiendo este resultado con la presencia de valores positivos en el
mapa de ∆T.
También con la ayuda de esta técnica y la interpretación de los mapas aerogamma
espectrométricos y magnético se delimitan zonas de alteraciones hidrotermales,
coincidiendo con investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Ranjbar y otros,
2001). Particularmente en el campo magnético estas zonas de alteraciones se manifiestan
en forma de anomalías alargadas, con valores negativos menores de -25 nT, relacionadas
con sistemas de fallas mientras que en los mapas aerogamma espectrométricos las
mismas se caracterizan por altos contenidos de K, valores altos de F y bajos de eTh/K y
eU/K.
Con la combinación de ambos métodos geofísicos se pudo además delimitar las ventanas
tectónicas existentes en la región, es decir, los afloramientos de las rocas volcánicas
cretácicas dentro de las rocas ultrabásicas, a partir de concentraciones de K iguales o
superiores a 0.4 % e intensidades negativas del campo magnético.
De manera general estos resultados permiten concluir que con ayuda de la técnica de
análisis de factores y la interpretación del mapa de ∆T, es posible establecer las
variaciones laterales de los espesores de las rocas aflorantes y su basamento con un
comportamiento magnético apreciable, a partir de la combinación de los datos
aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos. Por otra parte, además de permitir tener
una idea del tipo de basamento es posible delimitar las áreas de desarrollo de
alteraciones hidrotermales y las ventanas tectónicas.
La superposición de las diferentes transformaciones del campo magnético corrobora los
resultados obtenidos en cada una de ellas de forma independiente, es decir, se delimitan
con mayor precisión las estructuras tectónicas presentes y otras aún no descritas, el
predominio en superficie y profundidad de los diferentes tipos de rocas, así como las
variaciones de sus espesores y la delimitación de procesos tales como serpentinización y
alteraciones hidrotermales.

Regularidades geológicas y geofísicas
En la región de estudio durante la interpretación de los datos aerogeofísicos se revelan
nuevas regularidades geológicas y geofísicas (Tabla 20), que sirven como índices de
búsqueda para las futuras investigaciones, teniendo en cuenta que las anomalías
geofísicas cuya existencia esté condicionada por la presencia de acumulaciones

93

�minerales en el subsuelo pueden servir como índices de búsqueda directos, mientras que
las relacionadas con la heterogeneidad del medio pueden constituir índices de búsqueda
indirectos (Vladimirovich y Ariosa, 1986).
Las delimitaciones y variaciones de estas regularidades se observan en los diferentes
mapas y esquemas analizados en el desarrollo de esta investigación, con lo cual se
enriquece el conocimiento geológico del territorio y se orientan con mayor exactitud los
trabajos de cartografía geológica y de prospección de minerales, porque, por primera vez
se muestran variaciones laterales de procesos geológicos tales como meteorización,
arcillosidad, contenido organógeno, acidez, predominio en superficie y profundidad de
material volcánico y serpentinítico, así como de los espesores y basamento de las
formaciones y rocas ofiolíticas. En las lateritas se muestran las variaciones laterales de su
tiempo de formación, espesores, grado de desarrollo y madurez. Por otra parte, también
se delimitan nuevas áreas de desarrollo de lateritas, alteraciones hidrotermales y de
posibles estructuras disyuntivas.
Las regularidades geofísicas reveladas en este territorio sirven de base para enriquecer el
conocimiento geológico en otras regiones con características geológicas similares,
siempre que se utilicen estos datos geofísicos y se procesen según la metodología
mostrada en este investigación.

Aplicabilidad del levantamiento aerogeofísico en la región MayaríSagua-Moa
El comportamiento de los campos físicos depende fundamentalmente de las
características geológicas de la región investigada, por lo que a partir de la interpretación
de los mapas que muestran el comportamiento de estos campos físicos, es posible
delimitar regularidades geológicas, las cuales pueden estar relacionadas con zonas de
mineralización, estructuras favorables para la acumulación de petróleo y gas, así como
con ciertas características ingeniero geológicas, hidrogeológicas y ambientales.
En la región investigada con ayuda de los datos aerogeofísicos se delimitan ciertas
regularidades geológicas siempre y cuando exista un contraste notable de radiactividad y
susceptibilidad magnética entre los diferentes tipos de rocas y zonas mineralizadas.
También influyen otros parámetros tales como: tipos de suelos (in situ o redepositados),
dimensiones de los cuerpos geológicos y sus áreas de afloramientos, profundidad,
yacencia, forma de los contactos, entre otros.

94

�Según el análisis realizado, en la región investigada, los datos aerogeofísicos se pueden
utilizar para delimitar áreas de desarrollo de alteraciones hidrotermales y de cortezas de
meteorización, sobre todo ferroniquelíferas, teniendo en cuenta que esta región se
encuentra ocupada en su mayor parte por rocas ultrabásicas serpentinizadas sobre las
cuales se desarrollan estas cortezas, y por rocas volcano-sedimentarias con las cuales se
vinculan las alteraciones mencionadas. La delimitación de estas áreas es muy importante
porque en las cortezas ferroniquelíferas aparecen grandes recursos de Fe, Ni y Co,
además con los fenómenos hidrotermales en ocasiones se vinculan importantes
concentraciones de metales preciosos. En el caso de las lateritas, la delimitación de estas
alteraciones permiten orientar los trabajos de explotación minera, teniendo en cuenta el
daño que provoca al proceso metalúrgico la presencia de material silíceo en las lateritas
(Rojas y Beyris, 1994).
Estos datos también se pueden utilizar para establecer variaciones laterales en el grado
de meteorización, arcillosidad, acidez y en los contenidos de materia orgánica de las
rocas y suelos desarrollados sobre ellas, así como en los espesores de las formaciones
con más magnéticas, tipo de basamento y predominio en superficie y profundidad de
material volcánico o serpentinítico en determinadas formaciones sedimentarias y volcanosedimentarias, lo cual brinda información sobre la génesis y desarrollo de las rocas.
En el caso particular de las ofiolitas, los datos aeromagnéticos, permiten establecer las
variaciones en los espesores de los niveles fundamentales del corte ofiolítico, lo cual
permite ubicar las zonas de transición entre los niveles de tectonitas y cumulativo, zonas
en las cuales suelen estar encajados los depósitos de cromitas.
El establecimiento de fenómenos de redeposición, sobre todo de cortezas lateríticas sobre
formaciones sedimentarias, es otra de las características geológicas que pueden ser
establecidas con ayuda de estos datos.
También con los datos aerogeofísicos se delimitan y caracterizan las estructuras
disyuntivas, siempre que con las mismas se asocien procesos que alteren el grado de
magnetización de las rocas, tales como serpentinización, cuarcificación, carbonatización,
entre otros. La delimitación y caracterización de estas estructuras adquiere gran
importancia durante los trabajos sismológicos teniendo en cuenta la gran inestabilidad
sísmica de esta región.

95

�Propuesta metodológica para la ejecución de los trabajos de
comprobación de campo
Durante la interpretación de levantamientos aerogeogfísicos es indispensable realizar
trabajos de comprobación de campo de los resultados.
En la región de estudio debido a las limitaciones materiales actuales solo fueron
comprobados en condiciones de campo los aspectos geológicos de las conclusiones
parciales y finales, limitando las mediciones geofísicas terrestre y los análisis químicomineralógicos a los resultados de trabajos anteriores. No obstante se proponen los
aspectos metodológicos a tener en cuenta durante el diseño de una propuesta de
investigación para futuros trabajos de comprobaciones de campo en esta región, los que
deben estar dirigidos a precisar y delimitar las anomalías de interés y esclarecer sus
naturalezas.
Estos trabajos deben desarrollarse en las siguientes etapas:
1- Seleccionar las áreas a comprobar.
2- Definir los trabajos a realizar y su modo de ejecución en función de los aspectos que
se quieren resolver y de las características del área.
3- Realizar los trabajos de comprobación de campo.
4- Procesar e interpretar la información, y con ello la reelaborar los resultados de la
reinterpretación del levantamiento aerogeofísico.
Tareas a resolver:
1- Seleccionar las áreas con valores anómalos de las concentraciones de eU, eTh y K, y
la intensidad gamma total y ∆T, así como aquellas delimitadas por los intervalos de
dichas concentraciones, en las cuales deben aparecer lateritas y alteraciones
hidrotermales.
2- Seleccionar las áreas de interés dentro de los afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolíticas de los sectores Mayarí y Sagua-Moa, en las cuales según los datos
aerogeofísicos, se manifiestan con mayor o menor intensidad las características
citadas durante la interpretación de los resultados del tratamiento estadístico, es decir,
meteorización, arcillosidad, contenido de materia orgánica, acidez, predominio en
superficie y profundidad de rocas volcánicas o serpentiníticas, alteraciones
hidrotermales, tipo de basamento, espesores y ubicación en el corte, así como tiempo
de formación, espesores, grado de madurez y desarrollo de las lateritas de Moa.

96

�3- En las áreas seleccionadas se escoge el complejo de métodos geofísicos a utilizar en
función de los aspectos que se quieren comprobar. En el caso de las anomalías
aerogamma espectrométricas, teniendo en cuenta las concentraciones anómalas de
los elementos, se realizan mediciones terrestres de las concentraciones de eU, eTh y
K, a lo largo de varios perfiles cuyas longitudes y espaciamientos dependen de las
características de las anomalías y el grado de detalle que se persigue. En las áreas de
interés de los sectores Mayarí y Sagua-Moa, y en las lateritas de Moa, en las cuales se
tienen en cuenta los datos aerogeofísicos, se realizan mediciones espectrométricas y
magnéticas en dependencia de las variables que conforman el factor que describe el
fenómeno a comprobar. Por último en las zonas con anomalías aeromagnéticas se
realizan mediciones magnéticas terrestres.
4- En las áreas a comprobar producto de los resultados de la reinterpretación
aerogamma espectrométrica y del tratamiento estadístico de los datos aerogeofísicos,
se realizan mediciones con los métodos señalados para verificar la existencia real de
la anomalía revelada en el levantamiento aéreo, se delimita la misma, se analizan las
características geológicas, se toman muestras para realizar un análisis químicomineralógico y conocer en detalle las causas de los valores anómalos. Por otro lado,
en las áreas magnéticas anómalas se sigue la misma secuencia hasta el análisis de
las características geológicas, luego se lleva a cabo la interpretación cualitativa y
cuantitativa de las mediciones terrestres y con ello apoyar o rechazar los resultados de
la reinterpretación del levantamiento aeromagnético.
5- Interpretar los resultados de los trabajos de comprobación y reelaborar los resultados
obtenidos durante la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico complejo.

Conclusiones
Con la interpretación del levantamiento aeromagnético en la región investigada se
corroboró la validez de su aplicación en áreas de alta complejidad geológica y conformada
por rocas ofiolíticas, donde se revelaron nuevas regularidades geológicas y geofísicas,
cuyos elementos fundamentales enriquecen y mejoran el modelo geólogo-geofísico
definido inicialmente, ya enriquecido con los resultados de la interpretación aerogamma
espectrométrica y del tratamiento estadístico.

97

�Con el comportamiento del campo magnético y en ocasiones combinado con las
características aerogamma espectrométricas, se delimitaron las zonas con predominio en
superficie y profundidad de rocas serpentinizadas, las variaciones de espesores de las
mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles fundamentales del corte ofiolítico
y se definió el basamento de las rocas aflorantes. También se delimitaron las zonas
donde

las

rocas

volcano-sedimentarias

cretácicas

yacen

sobre

peridotitas

serpentinizadas.
Las mayores intensidades del campo magnético permiten suponer que al sur de la Sierra
Cristal las rocas serpentinizadas deben alcanzar sus mayores espesores o presentar un
basamento metamórfico muy magnético próximo a la superficie. Para corroborar lo mismo
serían necesario estudios más detallados o perforaciones profundas en la región.
Generalmente en las áreas de los yacimientos lateríticos el campo magnético presenta
valores negativos, sugiriendo poco espesor de los cuerpos serpentiníticos sobre los
cuales se desarrollan, motivado tal vez por su ubicación en zonas periféricas del macizo
ofiolítico y donde existe un horts tectónico en el cual ha ocurrido la erosión de las
litologías más superficiales, o ambas condiciones a la vez.
Las principales estructuras disyuntivas y circulares presentes en la región se reflejan en el
campo magnético, en el primer caso, a partir de zonas anómalas alargadas, anomalías
alineadas y altos gradientes, coincidiendo con investigaciones anteriores en otras
regiones del mundo (Blakely y otros, 2001). Este último elemento, pero de forma circular,
caracteriza al segundo tipo de estructuras mencionadas, por lo que, se puede establecer
la presencia y principales características de estas estructuras a partir de la morfología del
campo magnético, la que muestra también otras zonas que pudieran constituir contactos
tectónicos o litológicos no reportados hasta el momento. Por otro lado es posible
determinar la profundidad hasta donde estas estructuras poseen un comportamiento
magnético. Estos elementos constituyen una herramienta durante la aclaración del
carácter supuesto o probado de determinadas estructuras disyuntivas.
Finalmente con las características aerogamma espectrométricas y aeromagnéticas, estas
últimas definidas por anomalías negativas, alargadas, vinculadas con sistemas de fallas,
se delimitaron zonas de probables alteraciones hidrotermales, lo cual orienta los trabajos
de prospección de metales preciosos y los de explotación en los yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas. De la misma manera se delimitan las ventanas tectónicas y se definen
los sectores con aumento de la serpentinización a lo largo de las zonas de fallas, así

98

�como la cercanía a la superficie y el afloramiento de rocas ultrabásicas en aquellos
lugares donde se plantea que existen otras litologías.
Con el modelaje interactivo se corroboró que las principales anomalías positivas del
campo magnético se deben a la presencia en superficie y profundidad de rocas
ultrabásicas, fundamentalmente serpentinizadas, las cuales poseen profundidades de
hasta 3 Km. También se corroboró que las anomalías magnéticas negativas están
relacionadas con el poco espesor de las rocas ultrabásicas aflorantes y con la presencia
en superficie y profundidad de rocas sedimentarias, volcano-sedimentarias y cuerpos de
gabros. Con este modelaje también se conoce que los cuerpos de gabros aflorantes en
los perfiles modelados, no sobrepasan los 100 m de profundidad.
Como resultado de la interpretación geólogo-geofísica en el territorio se muestra la tabla
20, en la cual se recogen las principales regularidades geológicas y geofísicas reveladas,
con lo cual se enriquece el conocimiento geológico de esta región y se orientan con mayor
eficiencia los trabajos de prospección. Por último se propone un modelo geólogo-geofísico
perfeccionado a partir de las nuevas regularidades geológicas y geofísicas reveladas, así
como aquellos elementos a tener en cuenta durante la ejecución de los trabajos de
comprobaciones de campo.

99

�CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Conclusiones
A partir de la aplicación del conjunto de técnicas especiales en el procesamiento y
reinterpretación de la información geológica y aerogeofísica en la región Mayarí-SaguaMoa se concluye que:
1. Con los resultados de la investigación se revelaron nuevas regularidades geológicas y
geofísicas, y se construyó un modelo geólogo-geofísico del territorio, con el cual se
pueden planificar con mayor eficiencia los trabajos de prospección de minerales, así
como evaluar las potencialidades para localizar lateritas ferroniquelíferas, cromititas y
metales preciosos asociados a procesos hidrotermales. Dentro de las principales
regularidades

geológicas

aparecen

las

variaciones

laterales

del

grado

de

meteorización, arcillosidad, contenido organógeno, acidez, predominio en superficie y
profundidad de material volcánico y serpentinítico, espesores y basamento de las
formaciones y rocas ofiolíticas, así como del tiempo de formación, espesores, grado de
desarrollo y madurez de las lateritas. También se delimitan nuevas áreas de desarrollo
de lateritas, alteraciones hidrotermales y de posibles estructuras disyuntivas.
2. Para la región investigada los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias,
fundamentalmente paleogénicas, se delimitan con las isolíneas de 3 µr/h de Iγ, lo cual
se logra con mayor exactitud utilizando las isolíneas de 0.4 % de K. El mayor porciento
de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con las isolíneas
de 2 ppm de eTh y eU, 1x10-3 de eTh/K y 5x10-4 de eU/K. Con ayuda de estos
parámetros se delimitan zonas de lateritas no señaladas en los mapas geológicos
tomados como base para este análisis. Las áreas de desarrollo de procesos
hidrotermales se identifican por anomalías de K y F, bajos valores de las relaciones
eTh/K y eU/K, elevados valores de la relación eU/eTh y valores negativos del campo
magnético, por debajo de -25 nT, asociados a zonas de fallas. De forma general estos
procesos en las rocas volcano-sedimentarias y la Fm. Mícara, se delimitan con las
isolíneas de 1.2 % de contenido de K, 2x10-2 de K.eU/eTh, de valores iguales o
menores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K. En las rocas ofiolíticas se delimitan con las
isolíneas de valores iguales o mayores de 0.4 % de K y 2x10-4 de eU/K.
3. En la región investigada las relaciones entre los elementos radiactivos en las rocas
sedimentarias demuestran la presencia de diferentes grados de meteorización,
arcillosidad y enriquecimiento en materia orgánica de los suelos desarrollados sobre
100

�ellas, así como determinados cambios faciales. En las rocas volcano-sedimentarias
estas relaciones indican variaciones en el grado de meteorización, arcillosidad, acidez
y espesor, así como su ubicación en el corte de la formación, tipo de basamento y la
presencia de zonas de posibles alteraciones hidrotermales. En las ofiolitas estas
relaciones destacan diferentes grados de meteorización, variaciones de los espesores
y del nivel del corte ofiolítico aflorante. También se ubican zonas de probables
alteraciones hidrotermales. Por último, en las rocas metamórficas ubicadas en el sector
Sagua-Moa se establecen las variaciones laterales de su grado de meteorización y
acidez. Las características mencionadas se muestran en los mapas de factores.
4. Las concentraciones de eU y eTh corroboran que las cortezas lateríticas de la región
de Moa poseen mayor desarrollo, espesor y grado de madurez que las existentes en
Mayarí, sugiriendo además que las de Moa son más antiguas, teniendo en cuenta que
tales concentraciones en las lateritas varían en correspondencia con su génesis, tipo,
tiempo de formación y potencias. A partir de las concentraciones de eU, eTh y K se
revelan variaciones laterales en el tiempo de formación, desarrollo y espesor de las
lateritas y rocas subyacentes, así como las características geomorfológicas y la posible
presencia de alteraciones hidrotermales en las mismas. Esto último es muy importante
para orientar los trabajos de explotación minera y buscar metales preciosos asociados
a dichas lateritas. Las zonas de lateritas redepositadas presentan mayor contenido de
eU y eTh que las in situ. Estos contenidos también son mayores en aquellas que
tienen mayores espesores, así como las desarrolladas o redepositadas sobre
serpentinitas, con respecto a las que aparecen sobre gabros y rocas volcanosedimentarias. La mayor radiactividad de las rocas que afloran en el sector Sagua-Moa
con respecto a las de Mayarí, refleja un mayor grado de meteorización, arcillosidad y
acidez de las mismas, así como un predominio de las rocas de los niveles superiores
del corte ofiolítico.
5. En el campo magnético de la región investigada se reflejan las principales
deformaciones tectónicas reportadas, en las ofiolitas y rocas asociadas, así como las
profundidades probables hasta las cuales se extienden las mismas. También se
manifiestan zonas de posibles estructuras disyuntivas no descritas hasta el momento.
La combinación del comportamiento del campo magnético y las características
aerogamma espectrométricas, permitieron delimitar las zonas con predominio en
superficie y profundidad de rocas serpentinizadas y por ende las variaciones de

101

�espesores de las mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles
fundamentales del corte ofiolítico. También se define el basamento de las rocas
aflorantes y las zonas donde las rocas volcano-sedimentarias cretácicas yacen sobre
rocas ultrabásicas serpentinizadas.
6. Con todos los elementos anteriormente expuesto se profundiza en el conocimiento
geológico del territorio, se mejora el modelo geólogo-geofísico existente y se orientan
los trabajos de prospección.
7. En la región Mayarí-Sagua-Moa los datos aerogeofísicos se pueden utilizar en el
cartografiado geológico y la prospección de yacimientos minerales, específicamente
para delimitar y caracterizar las áreas de desarrollo de alteraciones hidrotermales y
cortezas de meteorización, sobre todo ferroniquelíferas, lo cual tiene gran importancia
económica por las altas concentraciones de Fe, Ni y Co asociados a estas cortezas, y
la presencia en ocasiones de metales preciosos en las zonas alteradas
hidrotermalmente. En las ofiolitas se pueden delimitar las variaciones de los espesores
de los dos niveles fundamentales del corte ofiolítico en esta región, cobrando gran
importancia para la ubicación de los depósitos de cromitas. De forma general se
pueden revelar variaciones laterales de las características geológicas y estructurales,
sirviendo de base para futuros trabajos sismológicos teniendo en cuenta la gran
inestabilidad sísmica de esta zona.
Recomendaciones
Después de culminada la investigación se recomienda:
1. Utilizar las regularidades geológicas y geofísicas reveladas, y el modelo geólogogeofísico perfeccionado, en futuros trabajos de prospección de minerales en el
territorio.
2. Llevar a cabo un trabajo detallado en las zonas donde se presentan las principales
anomalías aerogamma espectrométricas, destinado a realizar mediciones terrestres de
los contenidos de los radioelementos analizados, tomar muestras y realizar análisis
químicos y mineralógicos, y determinar con ayuda de la información acumulada la
naturaleza de tales anomalías aerogamma espectrométricas observadas. De la misma
manera realizar un levantamiento geológico al sur de la Sierra Cristal, donde se
observan las anomalías magnéticas de mayores intensidades.

102

�3. Tener presente durante la explotación de los yacimientos ferroniquelíferos de la región
Mayarí y Moa, la ubicación de las áreas de alteraciones hidrotermales, delimitadas a
partir de la interpretación de los datos aerogeofísicos y algunas verificaciones de
campo.
4. Aplicar otros métodos geofísicos en la región que corroboren los resultados obtenidos
y aporten nuevos elementos a considerar desde el punto de vista geológico.
5. Validar la metodología seguida en esta investigación en estudios más detallados para
determinar su aplicación durante la prospección.
6. Confeccionar un Sistema de Información Geográfica con la información incluida en
esta investigación.
7. Extender este tipo de trabajo, capaz de detectar nuevas regularidades geológicas a
otras regiones del país, aprovechando la información aerogamma espectrométrica que
lo cubre.

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119

�RELACIÓN DE FIGURAS
Figuras
Figura 1. Esquema de ubicación geográfica.
Figura 2. Mapa geológico esquemático de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón
plegado y del neoautóctono (adaptado de Iturralde-Vinent, 1996).
Figura 3. Mapa geológico de la región de Mayarí (modificado de Adamovich y Chejovich,
1963).
Figura 4. Columna sintética ideal del macizo Mayarí-Cristal, propuesta por Proenza (1997)
y Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos
(Thayer, 1942; Iturralde-Vinent, 1989, 1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Nekrasov
y otros, 1989; Murashko y Lavandero, 1989; Navarrete y Rodríguez, 1991). La dimensión
vertical no está a escala.
Figura 5. Mapa geológico de la región de Sagua-Moa (modificado de Gyarmati y Leyé
O'Conor, 1990).
Figura 6. Columna sintética ideal del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, propuesta por
Proenza (1997) y Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor
y bibliográficos (Thayer, 1942; Guild, 1947; Ríos y Cobiella, 1984; Iturralde-Vinent, 1989,
1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Torres, 1987). La dimensión vertical no está a
escala.
Figura 7. Variaciones en el grado de meteorización y enriquecimiento de los suelos en
materia orgánica en el sector Mayarí según el factor de eU.
Figura 8. Variaciones en el grado de meteorización, acidez y enriquecimiento de los
suelos en materia orgánica en las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU.
Figura 9. Variaciones de la meteorización y arcillosidad de las rocas en el sector Mayarí
según el factor de eTh.
Figura 10. Variaciones en el grado de meteorización y arcillosidad de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eTh.
Figura 11. Variaciones en los contenidos de K de las rocas en el sector Mayarí, según el
factor de K.
Figura 12. Variaciones en las concentraciones de K de las rocas del sector Sagua-Moa
según el factor de K.
Figura 13. Variaciones en los espesores de las rocas en el sector Mayarí según el factor
de ∆T.
120

�Figura 14. a, variaciones en el grado de arcillosidad y acidez de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eU, eTh y K.
b, variaciones en el contenido de material volcánico, la meteorización y el espesor de la
Fm. Mícara en su área de afloramiento #6, ubicada al SE de Cananova, sector SaguaMoa, según el factor de eU, eTh , K y ∆T.
c, d y e, variaciones en los espesores de las rocas serpentinizadas en el sector SaguaMoa, según el factor de ∆T.
Figura 15. Variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas y en los espesores de las
cortezas lateríticas en el sector Mayarí según el factor de eU y eTh. Ubicación de las
zonas más probables de desarrollo de cortezas lateríticas.
Figura 16. Variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas y en los espesores de las
cortezas lateríticas en el sector Sagua-Moa según el factor de eU y eTh. Ubicación de las
zonas más probables de desarrollo de cortezas lateríticas.
Figura 17. Variaciones en el grado de meteorización, acidez, contenidos de material
volcánico y fosilífero de las rocas, su ubicación en el corte y el enriquecimiento en materia
orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas en el sector Sagua-Moa, según el factor
de eU y K.
Figura 18. Variaciones en los contenidos de K y eU de las rocas del sector Mayarí según
el factor de eU y K.
Figura 19. a, Variaciones en los espesores y contenido de material volcánico en la Fm.
Mícara del sector Mayarí, según el factor de K y ∆T.
b, Variaciones de los contenidos de eU y en los espesores de las lateritas del sector
Mayarí, según el factor de eU y ∆T.
c, Variaciones de los espesores y del tiempo de formación de las lateritas del sector
Mayarí, según el factor de ∆T y eTh.
Figura 20. Variaciones en la ubicación de las rocas en el corte, su espesor, tipo de
substrato y delimitación de alteraciones hidrotermales en el sector Sagua-Moa según el
factor de K y ∆T.
Figura 21. Variaciones en el grado de meteorización, acidez y espesor de las rocas del
sector Sagua-Moa según el factor de eU y ∆T.
Figura 22. Variaciones en el grado de meteorización y espesores de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eTh y ∆T.

121

�Figura 23. Variaciones en la meteorización y arcillosidad de las rocas del sector SaguaMoa según el factor de eTh y K.
Figura 24. a, Variaciones en el grado de meteorización, acidez, espesor y posición en el
corte de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU, K y ∆T.
b, Variaciones en el grado de arcillosidad, espesor, tipo de basamento y posición en el
corte de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU, eTh y ∆T.
Figura 25. Variaciones en el grado de alteración, espesores y tipos de basamentos, así
como delimitación de zonas de alteraciones hidrotermales de las rocas del sector SaguaMoa según el factor de eTh, K y ∆T.
Figura 26. Esquema de ubicación de las áreas de desarrollo de lateritas de Moa
(modificado de Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).
Figura 27. Variaciones de los espesores de las lateritas de Moa según al factor de eU y
eTh.
Figura 28. Variaciones de los espesores en las áreas de lateritas de Moa según el factor
de eU y eTh.
Figura 29. Variaciones en las concentraciones de K de las lateritas de Moa según el factor
de K.
Figura 30. Variaciones de las concentraciones de K en las áreas de lateritas de Moa
según el factor de K.
Figura 31. Variaciones en el enriquecimiento en materia orgánica de las lateritas según el
factor de eU y eTh negativo.
Figura 32. Variaciones en las características topográficas y en los contenidos de materia
orgánica de las áreas de desarrollo de lateritas según el factor de eU.
Figura 33. Variaciones de los espesores de las lateritas y rocas subyacentes según el
factor de eU y ∆T.
Figura 34. Variaciones en el tiempo de formación y desarrollo de las cortezas lateríticas
de Moa según el factor de eTh.
Figura 35. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación I-I'.
Figura 36. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación II-II'.
Figura 37. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación III-III'.
Figura 38. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación IV-IV'.

122

�RELACIÓN DE TABLAS Y ANEXOS GRÁFICOS
Tablas
Tabla 1. Susceptibilidad magnética (K x 10-6/4π SI) de los principales tipos de rocas que
conforman

la

región

Mayarí-Sagua-Moa.

Según

datos

propios

y

bibliográficos

(Zamashikov y Tobachkov, 1971; Dzuena y otros, 1974; Chang y otros, 1990, 1991).
Tabla 2. Concentraciones medias estimadas de Uranio, Torio y Potasio en diferentes tipos
de rocas, tomado de Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b; Heier y
Billings, 1970; Kogan y otros, 1971; Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977; Galbraith y
Saunders, 1983.
Tabla 3. Definición de categorías de rocas ígneas de la tabla 1 (tomada de Galbraith y
Saunders, 1983).
Tabla 4. Estadística descriptiva de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-SaguaMoa.
Tabla 5. Matriz de correlación de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-SaguaMoa.
Tabla 6. Pruebas de hipótesis.
Tabla 7. Catálogo de anomalías.
Tabla 8. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Mayarí.
Tabla 9. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 10. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 11. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 12. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 13. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos
de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 14. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Sagua-Moa.
Tabla 15. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.

123

�Tabla 16. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector SaguaMoa.
Tabla 17. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 18. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 19. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos
de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 20. Regularidades geológicas y geofísicas de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexos gráficos
Anexo 1. Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Albear y otros,
1988).
Anexo 2. Esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de
Adamovich y Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y
Leyé O'Conor, 1990; Rodríguez, 1998a, 1999b).
Anexo 3. Mapa de intensidad gamma total (Iγ) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 4. Mapa de contenido de eU de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 5. Mapa de contenido de eTh de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 6. Mapa de contenido de K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 7. Mapa de eU/eTh de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 8. Mapa de eTh/K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 9. Mapa de eU/K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 10. Mapa de F (K.eU/eTh) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo

11.

Esquema

de

interpretación

combinada

de

los

datos

aerogamma

espectrométricos de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 12. a, Mapa de ∆T de la región Mayarí-Sagua-Moa; b, Mapa de ∆T reducido al polo
de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 13a. Variaciones de los espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas según
las intensidades del campo magnético.
Anexo 13b. Variaciones de los espesores del complejo cumulativo según las intensidades
del campo magnético.

124

�Anexo 13c. Variaciones de los espesores de las rocas volcano-sedimentarias según las
intensidades del campo magnético.
Anexo 13d. Variaciones de los espesores de las formaciones Mícara y La Picota según
las intensidades del campo magnético.
Anexo 14. Mapa de relieve de ∆T reducido al polo (∆Trp) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 15. Mapas de ∆Tx de la región Mayarí-Sagua-Moa. a, ∆Tx iluminado desde el SW;
b, ∆Tx iluminado desde el SE.
Anexo 16. Mapas de ∆Ty de la región Mayarí-Sagua-Moa. a, ∆Ty iluminado desde el SW;
b, ∆Ty iluminado desde el SE.
Anexo 17. Mapas de ∆Tz (a) y ∆Tzz (b) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 18. Mapas de Continuación Analítica Ascedente (CAA) de la región Mayarí-SaguaMoa.
Anexo 19. Esquema de interpretación geólogo-geofísico.
Anexo 20. Mapa residual de ∆Trp de la región Mayarí-Sagua-Moa, calculado para un
regional obtenida a los 4 Km.

125

�FIGURAS

��Figura 3. Mapa geológico de la región de Mayarí (modificado de Adamovich y Chejovich, 1963).

�Figura 5. Mapa geológico de la región de Sagua-Moa (modificado de Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).

������Figura 12. Variaciones en las concentraciones de K de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de K.

��������������������������TABLAS

�Tabla 6. Pruebas de hipótesis para la verificación de homogeneidad de varianza e igualdad de medias.
No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

eTh
eTh
eTh
eTh
eU
eU
eU
K

Moa
Mayarí
Yac. Moa
Yac. Pta. Gorda
Yac. Moa
Yac. Pta. Gorda
Yac. Mayarí
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí

1
2
3
4
5
6
7
8

Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Santo Domingo

9

Castillo de los Indios

K

10

Téneme

K

11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39

Lateritas
Serpentinitas
Gabros
Camazán
Santo Domingo
La Picota
Río Maya
Mícara
Sabaneta
Cauto
Puerto Boniato
Charco Redondo
Mucaral
Yateras
Bitirí
Mícara
Serpentinitas
Lateritas
Sabaneta
Río Maya
Puerto Boniato
La Picota
Mucaral
Gabros
Charco Redondo
Cauto
Camazán
Bitirí
Yateras

It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K

Med Var.

n

3.85
5.33
8.14
8.73
4.15
4.11
2.18
1.05

5.34
7.74
9.40
3.16
1.24
1.10
0.54
0.38

3755
2457
78
45
78
45
2457
145

0.67

0.12

405

0.52

0.13

875

3.48
1.80
1.52
2.68
2.62
1.92
2.36
2.47
2.66
2.42
2.43
1.78
2.56
3.04
2.08
0.54
0.35
0.35
0.52
0.46
0.36
0.41
0.35
0.36
0.41
0.36
0.41
0.38
0.35

1.47
0.12
0.02
0.20
0.04
0.11
0.39
0.14
0.37
0.07
0.07
0.06
0.20
0.07
0.14
0.03
0

2457
4920
583
217
5
200
42
131
450
31
683
22
630
74
190
131
4920
2457
450
42
683
208
630
583
22
31
217
190
74

3x10-5

0.06
0.03
0
0.01
0
0
0.01
0
0.02
0.01
0

Prueba F (α=0.05)
1 y 2: F= 0.68, V.C.= 0.94; 3 y 4: F= 2.56, V.C.= 1.58.
5 y 6: F= 1.12, V.C.= 1.58; 5 y 7: F= 2.31, V.C.= 1.28.
4 y 7: F= 2.04, V.C.= 1.37; 3 y 2: F= 2.04, V.C.= 1.37.
4 y 2: F= 0.47, V.C.= 0.67; 8 y 9: F= 3.14, V.C.= 1.24.
9 y 10: F= 1.07, V.C.= 1.15; 11 y 12: F= 11.8, V.C.= 1.05
11 y 13: F= 55.8, V.C.= 1.1; 11 y 14: F= 7.27, V.C.= 1.28
11 y 15: F= 36.3, V.C.= 5.62; 11 y 16: F= 13.1, V.C.= 1.19
11 y 17: F= 3.74, V.C.= 1.50; 11 y 18: F= 10.4, V.C.= 1.24
11 y 19: F= 3.91, V.C.= 1.13; 11 y 20: F= 20.1, V.C.= 1.62
11 y 21: F= 18.5, V.C.= 1.10; 11 y 22: F= 21.3, V.C.= 1.81
11 y 23: F= 7.21, V.C.= 1.11; 11 y 24: F= 18.8, V.C.= 1.34
11 y 25: F= 10.3, V.C.= 1.20; 13 y 12: F= 0.21, V.C.= 0.90
13 y 15: F= 0.65, V.C.= 0.41; 13 y 16: F= 0.23, V.C.= 0.83
13 y 18: F= 0.18, V.C.= 0.80; 13 y 19: F= 0.07, V.C.= 0.86
13 y 21: F= 0.33, V.C.= 0.87; 13 y 22: F= 0.38, V.C.= 0.63
13 y 23: F= 0.12, V.C.= 0.87; 13 y 24: F= 0.33, V.C.= 0.76
13 y 25: F= 0.18, V.C.= 0.82; 13 y 14: F= 0.13, V.C.= 0.83
13 y 20: F= 0.35, V.C.= 0.67; 13 y 17: F= 0.06, V.C.= 0.70
26 y 28: F= 1264, V.C.= 1.21; 26 y 27: F= 23.4, V.C.=1.21
26 y 40: F= 5.46, V.C.= 5.65; 26 y 29: F= 0.60, V.C.= 0.78
26 y 30: F= 1.06, V.C.= 1.56; 26 y 31: F= 17.7, V.C.= 1.23
26 y 32: F= 3.72, V.C.= 1.29; 26 y 33: F= 48.9, V.C.= 1.24
26 y 34: F= 11.7, V.C.= 1.24; 26 y 35: F= 2.22, V.C.= 1.86
26 y 36: F= 43.9, V.C.= 1.67; 26 y 37: F= 1.58, V.C.= 1.28
26 y 38: F= 3.47, V.C.= 1.29; 26 y 39: F= 131, V.C.= 1.42
28 y 27: F= 0.01, V.C.= 0.94; 28 y 40: F= 0, V.C.= 0.42
28 y 29: F= 0, V.C.= 0.88; 28 y 30: F= 0, V.C.= 0.71
28 y 31: F= 0.01, V.C.= 0.90; 28 y 32: F= 0, V.C.= 0.85
28 y 33: F= 0.03, V.C.= 0.90;28 y 34: F= 0, V.C.= 0.90
28 y 35: F= 0, V.C.= 0.64;28 y 36: F= 0.03, V.C.= 0.68
28 y 37: F= 0, V.C.= 0.85;28 y 38: F= 0, V.C.= 0.84
28 y 39: F= 0.1, V.C.= 0.77;27 y 40: F= 0.23, V.C.= 0.42
27 y 29: F= 0.02, V.C.= 0.89; 27 y 30: F= 0.04, V.C.= 0.71
27 y 31: F= 0.75, V.C.= 0.91; 27 y 32: F= 0.15, V.C.= 0.83
27 y 33: F= 2.08, V.C.= 1.10; 27 y 34: F= 0.49, V.C.= 0.90
27 y 35: F= 0.09, V.C.= 0.64; 27 y 36: F= 1.87, V.C.= 1.62
27 y 37: F= 0.06, V.C.= 0.85; 27 y 38: F= 0.14, V.C.= 0.84
27 y 39: F= 5.58, V.C.= 1.34; 33 y 40: F= 0.11, V.C.= 0.41
33 y 29: F= 0.01, V.C.= 0.86; 33 y 30: F= 0.02, V.C.= 0.70
33 y 31: F= 0.36, V.C.= 0.87; 33 y 32: F= 0.07, V.C.= 0.83
33 y 34: F= 0.23, V.C.= 0.87; 33 y 35: F= 0.04, V.C.= 0.63
33 y 36: F= 0.89, V.C.= 0.67; 33 y 37: F= 0.03, V.C.= 0.83
33 y 38: F= 0.07, V.C.= 0.82; 33 y 39: F= 2.67, V.C.= 1.36
39 y 38: F= 0.02, V.C.= 0.71; 39 y 37: F= 0.01, V.C.= 0.71

Prueba t (α=0.05)
1 y 2: t= -22.6, V.C.= 1.64; 3 y 4: t= -1.16, V.C.= 1.65.
5 y 6: t= 0.18, V.C.= 1.65; 5 y 7: t= 22.8, V.C.= 1.64.
4 y 7: t= 17.3, V.C.= 1.64; 3 y 2: t= 8.74, V.C.= 1.64
4 y 2: t= 8.15, V.C.= 1.64; 8 y 9: t= -8.82, V.C.= 1.64
9 y 10: t= -6.84, V.C.= 1.64; 11 y 12: t= -67.1, V.C.= 1.64
11 y 13: t= 77.2, V.C.= 1.64; 11 y 14: t= 20.4, V.C.= 1.64
11 y 15: t= 9.19, V.C.= 2.01; 11 y 16: t= 45.5, V.C.= 1.64
11 y 17: t= 11.1, V.C.= 1.67; 11 y 18: t= 24.5, V.C.= 1.64
11 y 19: t= 21.4, V.C.= 1.64; 11 y 20: t= 19.4, V.C.= 1.67
11 y 21: t= 39.3, V.C.= 1.64; 11 y 22: t= 27.7, V.C.= 1.69
11 y 23: t= 30, V.C.= 1.64; 11 y 24: t= 10.6, V.C.= 1.65
11 y 25: t= 38.1, V.C.= 1.64; 13 y 12: t= -19.1, V.C.= 1.64
13 y 15: t= -12.2, V.C.= 2.13; 13 y 16: t= -22.6, V.C.=1.64
13 y 18: t= -45.3, V.C.= 1.64; 13 y 19: t= -43.3, V.C.=1.64
13 y 21: t= -68.8, V.C.= 1.64; 13 y 22: t= -7.36, V.C.=1.64
13 y 23: t= -52.8, V.C.= 1.64; 13 y 24: t= -68.9, V.C.=1.64
13 y 25 t= -28.7, V.C.= 1.64; 13 y 14: t= -53.5, V.C.= 1.64
13 y 20: t= -29, V.C.= 1.64; 13 y 17: t= -23.5, V.C.= 1.64
26 y 28: t= 11.4, V.C.= 1.65; 26 y 28: t= 11.1, V.C.= 1.65
26 y 40: t= 0.12, V.C.= 1.65; 26 y 29: t= 0.65, V.C.= 1.64
26 y 30: t= 2.38, V.C.= 1.65; 26 y 31: t= 10.6, V.C.= 1.65
26 y 32: t= 6.98, V.C.= 1.65; 26 y 33: t= 11, V.C.= 1.65
26 y 34: t= 10.5, V.C.= 1.65; 26 y 35: t= 3.83, V.C.= 1.68
26 y 36: t= 10.3, V.C.= 1.65; 26 y 37: t= 6.39, V.C.= 1.65
26 y 38: t= 8.85, V.C.= 1.65; 26 y 39: t= 11.1, V.C.= 1.65
28 y 27: t= -6.42, V.C.= 1.64; 28 y 40: t= -64.1, V.C.=1.64
28 y 29: t= -35.6, V.C.= 1.64; 28 y 30: t= -29.4, V.C.=1.64
28 y 31: t= -14, V.C.= 1.64; 28 y 32: t= -32.2, V.C.= 1.64
28 y 33: t= -12.2, V.C.=1.64; 28 y 34: t= -12.1, V.C.=1.64
28 y 35: t= -24.8, V.C.= 1.64; 28 y 36: t= -8.92, V.C.=1.64
28 y 37: t= -21.4, V.C.= 1.64; 28 y 38: t= -14.1, V.C.=1.64
28 y 39: t= -6.91, V.C.= 1.64; 27 y 40: t= -9.95, V.C.=1.64
27 y 29: t= -43.3, V.C.= 1.64; 27 y 30: t= -16, V.C.= 1.64
27 y 31: t= -4.88 V.C.= 1.64; 27 y 32: t= -19.6, V.C.= 1.64
27 y 33: t= -1.69, V.C.= 1.64; 27 y 34: t= -4.83, V.C.=1.64
27 y 35: t= -7.39, V.C.= 1.64; 27 y 36: t= -0.93, V.C.=1.69
27 y 37: t= -17.6, V.C.= 1.64; 27 y 38: t= -7.64, V.C.=1.64
27 y 39: t= -11, V.C.= 1.66; 33 y 40: t= -13.8, V.C.= 1.64
33 y 29: t= -17.1, V.C.= 1.64; 33 y 30: t= -12.3, V.C.= 1.64
33 y 31: t= -2.85, V.C.= 1.64; 33 y 32: t= -13.3, V.C.= 1.64
33 y 34: t= -2.68, V.C.= 1.64; 33 y 35: t= -8.02, V.C.= 1.64
33 y 36: t= -0.53, V.C.= 1.69; 33 y 37: t= -9.29, V.C.= 1.64
33 y 38: t= -4.95, V.C.= 1.64; 33 y 39: t= 0.71, V.C.= 1.64
39 y 38: t= -2.02, V.C.= 1.65; 39 y 37: t= -3.44, V.C.= 1.65

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

39 y 36: F= 0.33, V.C.= 0.61; 39 y 35: F= 0.58, V.C.= 0.58
40 Santo Domingo
K
Mayarí
0.53
0
5
39 y 36: t= -1.14, V.C.= 1.65; 39 y 35: t= -4.22, V.C.= 1.66
39 y 34: F= 0.08, V.C.= 0.73; 39 y 32: F= 0.02, V.C.= 0.71
39 y 34: t= -1.38, V.C.= 1.64; 39 y 32: t= -5.22, V.C.= 1.65
41 Yateras
eU
Mayarí
2.33 0.06
74
39 y 31: t= -1.55, V.C.= 1.64; 39 y 30 t= -4.92, V.C.= 1.65
42 Serpentinitas
eU
Mayarí
1.32 0.06 4920 39 y 31: F= 0.13, V.C.= 0.73; 39 y 30: F= 0, V.C.= 0.64
39 y 29: F= 0, V.C.= 0.73; 39 y 40: F= 0.04, V.C.= 0.4
39 y 29: t= -6.01, V.C.= 1.64; 39 y 40: t= -15.4, V.C.= 1.66
43 Santo Domingo
eU
Mayarí
2.11 0.01
5
7 y 41: t= -4.49, V.C.= 1.65; 7 y 42: t= 55.8, V.C.= 1.64
44 Sabaneta
eU
Mayarí
1.85 0.12
450 7 y 41: F= 8.21, V.C.= 1.34; 7 y 42: F= 7.83, V.C.= 1.05
7 y 43: F= 52.6, V.C.= 5.62; 7 y 44: F= 4.32, V.C.= 1.13
7 y 43: t= 1.37, V.C.= 2.01; 7 y 44: t= 14.5, V.C.= 1.64
45 Río Maya
eU
Mayarí
1.76 0.24
42
7 y 45: t= 5.42, V.C.= 1.68; 7 y 46: t= 26.4, V.C.= 1.64
46 Puerto Boniato
eU
Mayarí
1.70 0.06
683 7 y 45: F= 2.22, V.C.= 1.50; 7 y 46: F= 7.99, V.C.= 1.10
7 y 47: t= 27.2, V.C.= 1.64; 7 y 48: t= 9.87, V.C.= 1.64
47 La Picota
eU
Mayarí
1.47 0.09
208 7 y 47: F= 5.68, V.C.= 1.19; 7 y 48: F= 3.66, V.C.= 1.11
7 y 49: F= 12.3, V.C.= 1.24; 7 y 50: F= 38, V.C.= 1.11
7 y 49: t= 14.5, V.C.= 1.64; 7 y 50: t= 66.7, V.C.= 1.64
48 Mucaral
eU
Mayarí
1.97 0.14
630
7 y 51: F= 44.5, V.C.= 1.81; 7 y 52: F= 9.21, V.C.= 1.62
7 y 51: t= 34.8, V.C.= 1.68; 7 y 52: t= 13.9, V.C.= 1.68
49 Mícara
eU
Mayarí
1.83 0.04
131
7 y 53: F= 3.2, V.C.= 1.18; 7 y 54: F= 5.82, V.C.= 1.20
7 y 53: t= 6.57, V.C.= 1.64; 7 y 54: t= 22.7, V.C.= 1.64
50 Gabro
eU
Mayarí
1.14 0.01
583
50 y 54: F= 0.15, V.C.= 0.82; 50 y 53: F= 0.08, V.C.= 0.83
50 y 54: t= -28.6, V.C.= 1.64; 50 y 53: t= -44.3, V.C.= 1.64
51 Charco Redondo
eU
Mayarí
1.21 0.01
22
50 y 52: F= 0.24, V.C.= 0.67; 50 y 51: F= 1.16, V.C.= 1.82
50 y 52: t= -17, V.C.= 1.64; 50 y 51: t= -2.8, V.C.= 1.64
52 Cauto
eU
Mayarí
1.54 0.05
31
50 y 49: F= 0.32, V.C.= 0.80; 50 y 48: F= 0.09, V.C.= 0.87
50 y 49: t= -51.6, V.C.= 1.64; 50 y 48: t= -50.1, V.C.= 1.64
53 Camazán
eU
Mayarí
1.97 0.16
217 50 y 47: F= 0.14, V.C.= 0.83; 50 y 46: F= 0.20, V.C.= 0.87
50 y 47: t= -21.8, V.C.= 1.64; 50 y 46: t= -48.7, V.C.= 1.64
54 Bitirí
eU
Mayarí
1.57 0.09
190 50 y 45: F= 0.05, V.C.= 0.70; 50 y 44: F= 0.11, V.C.= 0.86
50 y 45: t= -22.8, V.C.= 1.64; 50 y 44: t= -45.8, V.C.= 1.64
55 Yateras
eTh
Mayarí
3.45 0.40
74
50 y 43: F= 1.38, V.C.= 5.63; 50 y 42: F= 0.20, V.C.= 0.90
50 y 43: t= -18.2, V.C.= 1.64; 50 y 42: t= -17, V.C.= 1.64
56 Serpentinitas
eTh
Mayarí
1.40 0.58 4920 50 y 41: F= 0.21, V.C.= 0.76; 43 y 44: F= 0.08, V.C.= 0.17
50 y 41: t= -68.4, V.C.= 1.64; 43 y 44: t= 1.63, V.C.= 1.64
57 Santo Domingo
eTh
Mayarí
1.52 0.02
5
43 y 29: F= 0.11, V.C.= 0.17; 2 y 55: F= 19.3, V.C.= 1.54
43 y 29: t= 0.04, V.C.= 1.64; 2 y 55: t= 20.3, V.C.= 1.65
58 Sabaneta
eTh
Mayarí
2.29 0.30
450 2 y 56: F= 13.3, V.C.= 1.05; 2 y 57: F= 375, V.C.= 5.62
2 y 56: t= 68.7, V.C.= 1.64 ; 2 y 57: t= 44.6, V.C.= 1.78
2 y 58: F= 25.1, V.C.= 1.13; 2 y 59: F= 10.2, V.C.= 1.50
2 y 58: t= 49, V.C.= 1.64; 2 y 59: t= 24.2, V.C.= 1.67
59 Río Maya
eTh
Mayarí
1.81 0.75
42
2 y 60: t= 43.2, V.C.= 1.64; 2 y 61: t= 67, V.C.= 1.64
60 Puerto Boniato
eTh
Mayarí
2.67 0.43
683 2 y 60: F= 17.9 V.C.= 1.105; 2 y 61: F= 60.5, V.C.= 1.19
2 y 62: t= 42, V.C.= 1.64; 2 y 63: t= 56.6, V.C.= 1.64
61 La Picota
eTh
Mayarí
1.22 0.12
208 2 y 62: F= 11, V.C.= 1.11; 2 y 63: F= 47.9, V.C.= 1.24
2 y 64: t= 79.1, V.C.= 1.64; 65 y 66: t= 3.70, V.C.= 1.64
62 Mucaral
eTh
Mayarí
2.58 0.70
630 2 y 64: F= 101, V.C.= 1.11; 65 y 66: F= 0.60, V.C.= 0.83
65 y 67: t= 1.17, V.C.= 1.65; 65 y 68: t= 7.19, V.C.= 1.64
63 Mícara
eTh
Mayarí
1.58 0.16
131 65 y 67: F= 2.21, V.C.= 2.56; 65 y 68: F= 3.09, V.C.= 1.31
65 y 69: t= 4.64, V.C.= 1.64; 65 y 70: t= 10.2, V.C.= 1.65
64 Gabro
eTh
Mayarí
0.79 0.07
583 65 y 69: F= 1, V.C.= 1.21; 65 y 70: F= 2.88, V.C.= 1.18
65 y 71: t= 10.8, V.C.= 1.65; 65 y 72: t= 3.27, V.C.= 1.64
65 Jaimanita
It
Moa
3.39 0.99
206 65 y 71: F= 2.87, V.C.= 1.19; 65 y 72: F= 2.03, V.C.= 1.23
65 y 73: t= 4.91, V.C.= 1.64; 65 y 74: t= 13.3, V.C.= 1.65
66 Lateritas
It
Moa
3.06 1.62 3755 65 y 73: F= 2.26, V.C.= 1.22; 65 y 74: F= 2.22, V.C.= 1.17
65 y 75: F= 8.98, V.C.= 1.37; 65 y 76: F= 10.4, V.C.= 1.64
65 y 75: t= 10.3, V.C.= 1.65; 65 y 76: t= 13.7, V.C.= 1.65
67 Sierra de Capiro
It
Moa
2.85 0.44
11
65 y 77: F= 43.9, V.C.= 1.52; 65 y 78: F= 2.16, V.C.= 1.27
65 y 77: t= 17.4, V.C.= 1.65; 65 y 78: t= 8.35, V.C.= 1.64
68 Maya
It
Moa
2.77 0.32
125
79 y 80: F= 3.28, V.C.= 1.17; 79 y 81: F= 2.18, V.C.= 1.13
79 y 80: t= 21.6, V.C.= 1.64; 79 y 81: t= 1.68, V.C.= 1.64
69 La Picota
It
Moa
3.01 0.98
456 79 y 82: F= 0.75, V.C.= 0.87; 86 y 83: F= 2.49, V.C.= 1.24
79 y 82: t= 9.87, V.C.= 1.64; 86 y 83: t= 2.53, V.C.= 1.65
70 Mucaral
It
Moa
2.66 0.34 1117 86 y 84: F= 18.4, V.C.= 1.05; 86 y 85: F= 1.76, V.C.= 1.20
86 y 84: t= 55.2, V.C.= 1.64; 86 y 85: t= 4.02, V.C.= 1.65
71 Mícara
It
Moa
2.61 0.34
786 65 y 81: F= 1.99, V.C.= 1.19; 65 y 79: F= 0.91, V.C.= 0.82
65 y 81: t= 1.66, V.C.= 1.65; 65 y 79: t= 0.42, V.C.= 1.64
72 Júcaro
It
Moa
3.13 0.48
294 65 y 82: F= 0.68, V.C.= 0.82; 65 y 80: F= 2.99, V.C.= 1.21
65 y 82: t= 7.27, V.C.= 1.64; 65 y 80: t= 15.9, V.C.= 1.65
73 Gran Tierra
It
Moa
3.01 0.43
362 65 y 83: F= 3.26, V.C.= 1.30; 65 y 84: F= 24.1, V.C.= 1.17
65 y 83: t= 13.2, V.C.= 1.64; 65 y 84: t= 21.2, V.C.= 1.65
74 Cuaternario
It
Moa
2.44 0.44 2062 65 y 85: F= 2.30, V.C.= 1.27; 65 y 86 F= 1.31, V.C.= 1.16
65 y 85: t= 14, V.C.= 1.64; 65 y 86: t= 16.2, V.C.= 1.64
75 Cilindro
It
Moa
2.58 0.11
83
65 y 87 F= 19.4, V.C.= 1.26; 65 y 88 F= 2.32, V.C.= 1.25
65 y 87: t= 18.6, V.C.= 1.65; 65 y 88: t= 14.1, V.C.= 1.64
76 Charco Redondo
It
Moa
2.18 0.09
32
79 y 66 F= 0.66, V.C.= 0.89; 79 y 67 F= 2.42, V.C.= 2.54
79 y 66: t= 5.16, V.C.= 1.64; 79 y 67: t= 1.59, V.C.= 1.64
79 y 68 F= 3.38, V.C.= 1.27; 79 y 69 F= 1.10, V.C.= 1.16
79 y 68: t= 8.58, V.C.= 1.64; 79 y 69: t= 5.41, V.C.= 1.64
77 Cabacú
It
Moa
2.12 0.02
44
79 y 70: t= 14.3, V.C.= 1.64; 79 y 71: t= 15, V.C.= 1.64
78 Yateras
It
Moa
2.67 0.45
171 79 y 70 F=3.15, V.C.= 1.12; 79 y 71 F= 3.14, V.C.= 1.13
79 y 72: t= 3.75, V.C.= 1.64; 79 y 73: t= 6.06, V.C.= 1.64
79 Sabaneta
It
Moa
3.36 1.08
530 79 y 72 F= 2.22, V.C.= 1.18; 79 y 73 F= 2.48, V.C.= 1.17
79 y 74: t= 19.2, V.C.= 1.64; 79 y 75: t= 13.3, V.C.= 1.64
80 Cerrajón
It
Moa
2.19 0.33
384 79 y 74 F= 2.43, V.C.= 1.11; 79 y 75 F= 9.84, V.C.= 1.34
79 y 76: t= 16.6, V.C.= 1.66; 79 y 77: t= 24.5, V.C.= 1.64
81 Castillo de los Indios
It
Moa
3.27 0.49
816 79 y 76 F= 11.4, V.C.= 1.62; 79 y 77 F= 48, V.C.= 1.50
79 y 78: t= 10, V.C.= 1.64; 79 y 86: t=20.9, V.C.= 1.64
82 Santo Domingo
It
Moa
2.74 1.44
883 79 y 78 F= 2.32, V.C.= 1.25; 79 y 86 F= 1.43, V.C.= 1.10
79 y 83: t= 16.4, V.C.= 1.64; 79 y 84: t= 31.6, V.C.= 1.64
83 Basaltos
It
Moa
2.27 0.30
133 79 y 83 F= 3.57, V.C.= 1.26; 79 y 84 F= 26.4, V.C.= 1.11
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

84 Gabros
It
Moa
1.92 0.04 2324 79 y 85 F= 2.52, V.C.= 1.23; 79 y 87 F= 21.2, V.C.= 1.22
79 y 85: t= 17.4, V.C.= 1.64; 79 y 87: t= 28.6, V.C.= 1.64
79 y 88: t= 17.7, V.C.= 1.64; 81 y 88: t= 19.6, V.C.= 1.64
85 Dunitas
It
Moa
2.19 0.42
178 79 y 88 F= 2.54, V.C.= 1.21; 81 y 88 F= 1.16, V.C.= 1.20
81 y 87: t= 40.8, V.C.= 1.64; 81 y 85: t= 18.6, V.C.= 1.64
86 Serpentinitas
It
Moa
2.39 0.75 13393 81 y 87 F= 9.70, V.C.= 1.21; 81 y 85 F= 1.15, V.C.= 1.22
81 y 84: t= 54, V.C.= 1.64; 81 y 83: t= 18.5, V.C.= 1.65
87 Sierra del Purial
It
Moa
2.07 0.05
195 81 y 84 F= 12, V.C.= 1.09; 81 y 83 F= 1.63, V.C.= 1.25
81 y 86: t= 28.2, V.C.= 1.64; 81 y 82: t= 11, V.C.= 1.64
88 Melange
It
Moa
2.23 0.42
217 81 y 86 F= 0.65, V.C.= 0.91; 81 y 82 F= 0.34, V.C.= 0.89
81 y 80 F= 1.50, V.C.= 1.15; 81 y 78 F= 1.08, V.C.= 1.22
81 y 80: t= 28.2, V.C.= 1.64; 81 y 78: t= 10.2, V.C.= 1.64
89 Sierra de Capiro
eU
Moa
2.72 0.88
11
81 y 77: t= 34.4, V.C.= 1.65; 81 y 76: t= 18.3, V.C.= 1.67
90 Sierra del Purial
eU
Moa
1.59 0.08
195 81 y 77 F= 21.9, V.C.= 1.49; 81 y 76 F= 5.25, V.C.= 1.61
81 y 75: t= 15.7, V.C.= 1.65; 81 y 74: t= 28.8, V.C.= 1.64
91 Melange
eU
Moa
1.68 0.24
217 81 y 75 F= 4.49, V.C.= 1.33; 81 y 74 F= 1.11, V.C.= 1.09
81 y 73 F= 1.13, V.C.= 1.16; 81 y 72 F= 1.01, V.C.= 1.17
81 y 73: t= 5.94, V.C.= 1.64; 81 y 72: t= 2.96, V.C.= 1.64
92 Basaltos
eU
Moa
1.69 0.13
133
81 y 71 F= 1.43, V.C.= 1.12; 81 y 70 F= 1.44, V.C.= 1.11
81 y 71: t= 20.4, V.C.= 1.64; 81 y 70: t= 20, V.C.= 1.64
93 Gabros
eU
Moa
1.40 0.06 2324
81 y 69 F= 0.50, V.C.= 0.87; 81 y 68 F= 1.54, V.C.= 1.26
81 y 69: t= 5.54, V.C.= 1.64; 81 y 68: t= 8.81, V.C.= 1.65
94 Dunitas
eU
Moa
1.70 0.42
178
81 y 67 F= 1.10, V.C.= 2.54; 81 y 66 F= 0.30, V.C.= 0.91
81 y 67: t= 1.95, V.C.= 1.64; 81 y 66: t= 4.60, V.C.= 1.64
95 Serpentinitas
eU
Moa
1.72 0.47 13393 87 y 66 F= 0.03, V.C.= 0.83; 87 y 67 F= 0.11, V.C.= 0.53
87 y 66 t= -10.8, V.C.= 1.64; 87 y 67: t= -9.55, V.C.= 1.65
96 Cerrajón
eU
Moa
1.47 0.07
384 87 y 68 F= 0.15, V.C.= 0.76; 87 y 69 F= 0.05, V.C.= 0.81
87 y 68 t= -15.6, V.C.= 1.64; 87 y 69: t= -13, V.C.= 1.64
97 Sabaneta
eU
Moa
1.87 0.21
530 87 y 70 F= 0.14, V.C.= 0.82; 87 y 71 F= 0.14, V.C.= 0.82
87 y 70 t= -14, V.C.= 1.64; 87 y 71: t= -12.6, V.C.= 1.64
98 Castillo de los Indios
eU
Moa
2.01 0.19
816 87 y 72 F= 0.10, V.C.= 0.80; 87 y 73 F= 0.11, V.C.= 0.80
87 y 72 t= -20.5, V.C.= 1.64; 87 y 73: t= -19.3, V.C.= 1.64
99 Santo Domingo
eU
Moa
1.70 0.30
883 87 y 74 F= 0.11, V.C.= 0.83; 87 y 75 F= 0.46, V.C.= 0.74
87 y 74 t= -7.82, V.C.= 1.64; 87 y 75: t= -14.9, V.C.= 1.65
100 Lateritas
eU
Moa
2.18 1.05 3755 87 y 76 F= 0.54, V.C.= 0.66; 87 y 77 F= 2.26, V.C.= 1.52
87 y 76 t= -2.46, V.C.= 1.65; 87 y 77: t= -1.81, V.C.= 1.66
101 Maya
eU
Moa
2.35 0.46
125 87 y 78 F= 0.11, V.C.= 0.7; 87 y 80 F= 0.15, V.C.= 0.81
87 y 78 t= -11.7, V.C.= 1.64; 87 y 80. t= -2.85, V.C.= 1.64
102 La Picota
eU
Moa
1.86 0.18
456 87 y 82 F= 0.03, V.C.= 0.82; 87 y 86 F= 0.06, V.C.= 0.82
87 y 82 t= -7.76, V.C.= 1.64; 87 y 86: t= -5.27, V.C.= 1.64
87 y 83 t= -4.67, V.C.= 1.64; 87 y 84. t= 8.81, V.C.= 1.65
103 Mucaral
eU
Moa
2.01 0.35 1117 87 y 83 F= 0.16, V.C.= 0.77; 87 y 84 F= 1.24, V.C.= 0.83
87 y 85 t= -2.57, V.C.= 1.64; 87 y 88: t= -3.35, V.C.= 1.64
104 Mícara
eU
Moa
1.76 0.18
786 87 y 85 F= 0.11, V.C.= 0.78; 87 y 88 F= 0.11, V.C.= 0.79
84 y 88 t= -16.2, V.C.= 1.64; 84 y 85 t= -13.5, V.C.= 1.64
105 Júcaro
eU
Moa
2.28 0.35
294 84 y 88 F= 0.09, V.C.= 0.85; 84 y 85 F= 0.09, V.C.= 0.84
84 y 83 t= -16.6, V.C.= 1.64; 84 y 82 t= -31.6, V.C.= 1.64
106 Jaimanita
eU
Moa
2.66 0.94
206 84 y 83 F= 0.13, V.C.= 0.82; 84 y 82 F= 0.02, V.C.= 0.91
84 y 80 t= -17, V.C.= 1.64; 84 y 78 t= -35.9, V.C.= 1.64
107 Gran Tierra
eU
Moa
1.96 0.19
362 84 y 80 F= 0.12, V.C.= 0.88; 84 y 78 F= 0.08, V.C.= 0.83
84 y 77 t= -8.59, V.C.= 1.67; 84 y 76 t= -7.14, V.C.= 1.64
108 Cuaternario
eU
Moa
1.84 0.36 2062 84 y 77 F= 1.81, V.C.= 1.48; 84 y 76 F= 0.43, V.C.= 0.68
84 y 75 F= 0.37, V.C.= 0.78; 84 y 74 F= 0.09, V.C.= 0.93
84 y 75 t= -28.3, V.C.= 1.64; 84 y 74 t= -35.9, V.C.= 1.64
109 Cilindro
eU
Moa
1.68 0.05
83
84 y 73 F= 0.09, V.C.= 0.87; 84 y 72 F= 0.08, V.C.= 0.86
84 y 73 t= -62.9, V.C.= 1.64; 84 y 72 t= -64.7, V.C.= 1.64
110 Charco Redondo
eU
Moa
1.77 0.12
32
84 y 71 F= 0.11, V.C.= 0.90; 84 y 70 F= 0.11, V.C.= 0.91
84 y 71 t= -48.6, V.C.= 1.64; 84 y 70 t= -54.7, V.C.= 1.64
111 Cabacú
eU
Moa
1.67 0.04
44
84 y 69 F= 0.04, V.C.= 0.88; 84 y 68 F= 0.12, V.C.= 0.81
84 y 69 t= -47.9, V.C.= 1.64; 84 y 68 t= -39.6, V.C.= 1.64
112 Yateras
eU
Moa
2.38 0.82
168
84 y 67 F= 0.09, V.C.= 0.54; 84 y 66 F= 0.02, V.C.= 0.94
84 y 67 t= -14.9, V.C.= 1.64; 84 y 66 t= -42.7, V.C.= 1.64
113 Yateras
eTh
Moa
1.78 1.10
194 89 y 90 F= 9.89, V.C.= 1.87; 89 y 91 F= 3.55, V.C.= 1.87
89 y 90 t= 3.96, V.C.= 1.81; 89 y 91 t= 3.64, V.C.= 1.81
114 Sierra del Purial
eTh
Moa
1.63 0.10
195 89 y 92 F= 6.45, V.C.= 1.90; 89 y 93 F= 14.2, V.C.= 1.83
89 y 92 t= 3.60, V.C.= 1.81; 89 y 93 t= 4.64, V.C.= 1.81
115 Serpentinitas
eTh
Moa
2.52 2.60 13393 89 y 94 F= 2.09, V.C.= 1.88; 89 y 95 F= 1.87, V.C.= 1.83
89 y 94 t= 3.52, V.C.= 1.79; 89 y 95 t= 3.51, V.C.= 1.81
116 Sierra de Capiro
eTh
Moa
1.92 0.05
11
89 y 96 F= 12.3, V.C.= 1.85; 89 y 97 F= 4.19 V.C.= 1.84
89 y 96 t= 4.39, V.C.= 1.81; 89 y 97 t= 2.97, V.C.= 1.81
117 Santo Domingo
eTh
Moa
1.63 0.10
883 89 y 98 F= 4.62, V.C.= 1.84; 89 y 99 F= 2.87, V.C.= 1.84
89 y 98 t= 2.50, V.C.= 1.81; 89 y 99 t= 3.57, V.C.= 1.81
118 Sabaneta
eTh
Moa
2.24 0.73
530 89 y 100 F= 0.84, V.C.=0.39; 89 y 101 F= 1.92, V.C.=1.90
89 y 100 t= 1.89, V.C.=1.81; 89 y 101 t= 1.27, V.C.=1.79
119 Maya
eTh
Moa
2.45 0.79
125 89 y 102 F= 4.74, V.C.=1.85; 89 y 103 F= 2.48, V.C.=1.83
89 y 102 t= 2.49, V.C.=1.81; 89 y 103 t= 3.03, V.C.=1.81
120 La Picota
eTh
Moa
1.53 0.04
456 89 y 104 F= 4.90, V.C.=1.84; 89 y 105 F= 2.49 V.C.=1.80
89 y 104 t= 3.38, V.C.=1.81; 89 y 105 t= 1.53, V.C.=1.81
89 y 106 t= 0.20, V.C.=0.79; 89 y 107 t= 2.67, V.C.=1.81
121 Mucaral
eTh
Moa
1.85 0.29 1117 89 y 106 F= 0.93, V.C.=0.39; 89 y 107 F= 4.48 V.C.=1.85
89 y 108 t= 3.09, V.C.=1.81; 89 y 109 t= 3.66, V.C.=1.81
122 Mícara
eTh
Moa
1.59 0.10
786 89 y 108 F= 2.44, V.C.=1.83; 89 y 109 F= 16, V.C.=1.94
89 y 110 t= 3.26, V.C.=1.79; 89 y 111 t= 3.66 V.C.=1.81
123 Melange
eTh
Moa
1.68 0.22
217 89 y 110 F= 7.22, V.C.=2.15; 89 y 111 F= 19.6 V.C.=2.05
89 y 112 t= 1.20 V.C.=1.65; 106 y 112 t= 2.84, V.C.=1.64
124 Júcaro
eTh
Moa
2.22 0.40
294 89 y 112 F= 1.07 V.C.=1.88; 106 y 112 F= 1.14, V.C.=1.27
125 Jaimanita
eTh
Moa
2.40 0.54
206 106 y 111 F= 20.9, V.C.=1.52; 106 y 110 F= 7.69, V.C.=1.64 106 y 111 t= 13.1, V.C.=1.65; 106 y 110 t=9.67, V.C.=1.65
126 Gran Tierra
eTh
Moa
2.33 0.81
362 106 y 109 F= 17.1, V.C.=1.37; 106 y 108 F= 2.60, V.C.=1.17 106 y 109 t= 13.5, V.C.=1.65; 106 y 108 t= 11.8, V.C.=1.65
127 Gabros
eTh
Moa
1.66 0.08 2324 106 y 107 F= 4.78, V.C.=1.22; 106 y 105 F= 2.65, V.C.=1.23 106 y 107 t= 9.79, V.C.=1.65; 106 y 105 t= 4.95, V.C.=1.65
106 104 F 5 22 V C 1 19 106 103 F 2 64 V C 1 18
106 104 t 13 V C 1 65 106 103 t 9 27 V C 1 65
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

128
129
130
131
132
133
134
135
136
137

Dunitas
Cuaternario
Castilo de los Indios
Cilindro
Charco Redondo
Cerrajón
Cabacú
Basaltos
Lateritas
Sabaneta

eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
K

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

1.94
1.93
2.52
1.64
1.73
1.61
1.74
1.57
3.85
0.99

0.81
0.88
0.90
0.04
0.14
0.11
0.04
0.07
5.34
0.24

138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
151
152
153
154
155
156
157
158
159
160

Yateras
Sierra del Purial
Serpentinitas
Sierra de Capiro
Santo Domingo
Maya
La Picota
Mícara
Laterita
Mucaral
Melange
Júcaro
Jaimanita
Gabros
Cuaternario
Gran Tierra
Dunitas
Castillo de los Indios
Cilindro
Charco Redondo
Cerrajón
Cabacú
Basaltos

K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

0.41
0.37
0.36
0.34
0.76
0.35
0.90
0.66
0.35
0.54
0.43
0.66
0.64
0.35
0.45
0.70
0.34
0.82
0.67
0.34
0.50
0.35
0.47

0.01
0
0
0
0.35
0
0.26
0.07
0
0.05
0.03
0.06
0.09
0
0.03
0.07
0
0.08
0.03
0
0.07
0
0.06

n
178
2062
816
83
32
384
44
133
3755
530

Prueba F (α=0.05)

106 y 104 F= 5.22 V.C.=1.19; 106 y 103 F= 2.64, V.C.=1.18
106 y 102 F= 5.05, V.C.=1.21; 106 y 101 F= 2.05, V.C.=1.31
106 y 100 F= 0.89 V.C.=0.83; 106 y 99 F= 3.06, V.C.=1.19
106 y 98 F= 4.93, V.C.=1.19; 106 y 97 F= 4.47, V.C.=1.20
106 y 96 F= 13.1V.C.=1.21; 106 y 95 F= 1.99, V.C.=1.16
106 y 94 F= 2.23, V.C.=1.97; 106 y 93 F= 15.1, V.C.=1.17
106 y 92 F= 6.88V.C.=1.30; 106 y 91 F= 3.79, V.C.=1.25
106 y 90 F= 10.5, V.C.=1.26; 105 y 90 F= 3.97, V.C.= 1.24
105 y 91 F= 1.42, V.C.= 1.23; 105 y 92 F= 2.59, V.C.= 1.28
105 y 93 F= 5.70, V.C.= 1.14; 105 y 94 F= 0.84, V.C.= 0.80
105 y 95 F= 0.75, V.C.= 0.86; 105 y 96 F= 4.96, V.C.= 1.19
171 105 y 97 F= 1.68, V.C.= 1.18; 105 y 98 F= 1.85, V.C.= 1.16
195 105 y 99 F= 1.15, V.C.= 1.16; 105 y 100 F= 0.33, V.C.=0.86
13393 105 y 101 F= 0.77, V.C.=0.78; 105 y 102 F= 1.90, V.C.=1.18
11
105 y 103 F= 0.99, V.C.=0.85; 105 y 104 F= 1.96, V.C.=1.16
883 105 y 107 F= 1.80, V.C.=1.19; 105 y 108 F= 0.98, V.C.=0.86
125 105 y 109 F= 6.46, V.C.=1.35; 105 y 110 F= 2.89, V.C.=1.63
456 105 y 111 F= 7.87, V.C.=1.51; 105 y 112 F= 0.43, V.C.=0.80
786 93 y 112 F= 0.07, V.C.=0.83, 93 y 111 F= 1.38, V.C.=1.48
3755 93 y 110 F= 0.50, V.C.=0.68, 93 y 109 F= 1.13, V.C.=1.32
1117 93 y 108 F= 0.17, V.C.=0.93, 93 y 107 F= 0.31, V.C.=0.87
217 93 y 104 F= 0.34 V.C.=0.90, 93 y 103 F= 0.17, V.C.=0.91
294 93 y 102 F= 0.33, V.C.=0.88, 93 y 101 F= 0.13, V.C.=0.81
93 y 100 F= 0.20 V.C.=0.91 93 y 99 F= 0.29, V.C.=0.89
206
93 y 98 F= 0.05, V.C.=0.94, 93 y 97 F= 0.32, V.C.=0.91
2324
93 y 96 F= 0.87, V.C.=0.88; 93 y 95 F= 0.13, V.C.=0.94
2034 93 y 94 F= 0.14, V.C.=0.84, 93 y 92 F= 0.45, V.C.=0.82
362 93 y 91 F= 0.25, V.C.=0.85; 93 y 90 F= 0.69, V.C.=0.84
178 105 y 91 F= 0.35, V.C.= 0.79; 105 y 92 F= 0.65, V.C.= 0.77
816 105 y 94 F= 0.21, V.C.= 0.78; 105 y 95 F= 0.18, V.C.= 0.83
83
105 y 96 F= 1.25, V.C.= 1.22; 105 y 97 F= 0.42, V.C.= 1.81
32
105 y 98 F= 0.46, V.C.= 1.82; 105 y 99 F= 0.29, V.C.= 0.82
384 105 y 100 F= 0.08, V.C.=0.83 105 y 101 F= 0.19, V.C.=0.76
44
133

Prueba t (α=0.05)
106 y 104 t= 13 V.C.=1.65; 106 y 103 t= 9.27, V.C.=1.65
106 y 102 t= 11.3, V.C.=1.65; 106 y 101 t= 3.38, V.C.=1.64
106 y 100 t= 6.83, V.C.=1.65; 106 y 99 t= 13.5, V.C.=1.65
106 y 98 t= 9.39, V.C.=1.65; 106 y 97 t= 11.1, V.C.=1.65
106 y 96 t= 17.1, V.C.=1.65; 106 y 95 t= 13.7, V.C.=1.65
106 y 94 t= 11.4, V.C.=1.64; 106 y 93 t= 18.5, V.C.=1.65
106 y 92 t= 12.9, V.C.=1.65; 106 y 91 t= 12.9, V.C.=1.64
106 y 90 t= 15, V.C.=1.65; 105 y 90 t= 16.9, V.C.= 1.64
105 y 91 t= 12.4, V.C.= 1.64; 105 y 92 t= 12.4, V.C.= 1.64
105 y 93 t= 25, V.C.= 1.64; 105 y 94 t= 9.64, V.C.= 1.64
105 y 95 t= 13.8, V.C.= 1.64; 105 y 96 t= 21.6, V.C.= 1.64
105 y 97 t= 10.2, V.C.= 1.64; 105 y 98 t= 7.24, V.C.= 1.64
105 y 99 t= 15.1, V.C.= 1.64; 105 y 100 t= 1.65, V.C.=1.64
105 y 101 t= -1.04, V.C.=1.64; 105 y 102 t= 10.5, V.C.=1.64
105 y 103 t= 6.96, V.C.=1.64; 105 y 104 t= 13.8, V.C.=1.64
105 y 107 t= 7.74 V.C.=1.64; 105 y 108 t= 11.8, V.C.=1.64
105 y 109 t= 13.9, V.C.=1.64; 105 y 110 t= 7.19, V.C.=1.67
105 y 111 t= 12.8, V.C.=1.65; 105 y 112 t= -1.39 V.C.=1.64
93 y 112 t= -36.3, V.C.=1.64; 93 y 111 t= -7.16, V.C.=1.64
93 y 110 t=-8.27, V.C.=1.64; 93 y 109 t= -9.89, V.C.=1.64
93 y 108 t= -32.2, V.C.=1.64; 93 y 107 t= -34.7, V.C.=1.64
93 y 104 t= -28.3, V.C.=1.64; 93 y 103 t= -42, V.C.=1.64
93 y 102 t= -30.8, V.C.=1.64; 93 y 101 t= -36, V.C.=1.64
93 y 100 t= -21.3, V.C.=1.64; 93 y 99 t= -32.6, V.C.=1.64
93 y 98 t= -36, V.C.=1.64; 93 y 97 t= -48, V.C.=1.64
93 y 96 t= -5.08, V.C.=1.64; 93 y 95 t= -22.3, V.C.=1.64
93 y 94 t= -13.1, V.C.=1.64; 93 y 92 t= 12.6, V.C.=1.64
93 y 91 t= -13.9, V.C.=1.64; 93 y 90 t= -9.99, V.C.=1.64
105 y 91 t= -2.12, V.C.= 1.64; 105 y 92 t= -2.70, V.C.= 1.64
105 y 94 t= -2.21, V.C.= 1.64 105 y 95 t= -2.69, V.C.= 1.64
105 y 96 t= 4.66, V.C.= 1.64 105 y 97 t= -7.98, V.C.= 1.64
105 y 98 t= -12.5, V.C.= 1.64 105 y 99 t= -2.78, V.C.= 1.64
105 y 100 t= -8.04, V.C.=1.64 105 y 101 t= -13.7, V.C.=1.64

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

161
162
163
164
165
166
167
168
169
170
171
172
173
174
175
176
177
178
179
180
181
182
183
184
185
186
187
188
189
190
191
192
193
194
195
196

Laterita in situ
Laterita in situ
Laterita redepositada
Laterita redepositada
Laterita poco potente
Laterita poco potente
Laterita potente
Laterita potente
Laterita sobre serp.
Laterita sobre serp.
Laterita sobre gabros
Laterita sobre gabros
Cirpot1
Cirpot1
Cirpot2
Cirpot2
Cirpot3
Cirpot3
Cirpot4
Cirpot4
Cirpot5
Cirpot5
Cirpot6
Cirpot6
Cirpot7
Cirpot7
Cirpot8
Cirpot8
Cirpot9
Cirpot9
Cirpot10
Cirpot10
Cirpot11
Cirpot11
Cirpot12
Cirpot12

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Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

Med Var.
2.01
3.80
2.68
4.01
1.68
2.32
2.36
4.40
2.24
4.04
1.47
1.78
1.96
1.68
2.49
4.61
1.39
1.68
1.36
1.87
4.23
6.76
4.59
6.52
3.66
5.89
3.56
5.90
3.13
5.45
2.99
4.94
2.11
3.61
1.41
1.71

0.67
4.59
1.84
7.53
0.22
0.74
1.22
5.84
1.08
5.38
0.06
0.14
0.07
0.03
0.17
2.64
0.01
0.01
0.06
0.17
0.45
1.51
0.38
8.46
0.32
1.13
1.16
3.77
0.87
4.92
2.14
10.1
0.02
1.94
0.02
0.02

n
2807
2807
948
948
982
982
2732
2732
3448
3448
307
307
13
13
28
28
14
14
44
44
56
56
110
110
6
6
12
12
20
20
262
262
7
7
35
35

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

105 y 102 F= 0.47, V.C.=1.81; 105 y 103 F= 0.25, V.C.=0.82 105 y 102 t= -7.81, V.C.=1.64 105 y 103 t= -9.6, V.C.=1.64
105 y 104 F= 0.49, V.C.=1.82; 105 y 107 F= 0.45, V.C.=0.80 105 y 104 t= -15.6, V.C.=1.64 105 y 107 t= -10.3, V.C.=1.64
105 y 108 F= 0.24, V.C.=0.83 105 y 109 F= 1.62, V.C.=1.37
105 y 108 t= -5.74, V.C.=1.64 105 y 109 t= -2.57, V.C.=1.65
105 y 110 F= 0.72, V.C.=0.66; 105 y 111 F= 1.98, V.C.=1.52 105 y 110 t= -2.75, V.C.=1.68 105 y 111 t= -12.1, V.C.=1.66
105 y 112 F= 0.10, V.C.=0.78; 93 y 112 F= 0.08, V.C.=0.80
105 y 112 t= -11.4, V.C.=1.64; 93 y 112 t= -17.9, V.C.=1.64
93 y 111 F= 1.58, V.C.=1.50; 93 y 110 F= 0.58, V.C.=0.67
93 y 111 t= -5.76, V.C.=1.67, 93 y 110 t= -5.92, V.C.=1.64
93 y 109 F= 1.30, V.C.=1.34; 93 y 108 F= 0.19, V.C.=0.87
93 y 109 t= -6.44, V.C.=1.64; 93 y 108 t= -11,7, V.C.=1.64
93 y 107 F= 0.36, V.C.=0.84; 93 y 104 F= 0.39, V.C.=0.86
93 y 107 t= -18.2, V.C.=1.64 93 y 104 t= -12, V.C.=1.64
93 y 103 F= 0.20, V.C.=0.86; 93 y 102 F= 0.38, V.C.=0.85
93 y 103 t= -17, V.C.=1.64; 93 y 102 t= -15.1, V.C.=1.64
93 y 101 F= 0.15, V.C.=0.79; 93 y 100 F= 0.06 V.C.=0.87
93 y 101 t= -20.9, V.C.=1.64; 93 y 100 t= -13.5, V.C.=1.64
93 y 99 F= 0.23, V.C.=0.86; 93 y 98 F= 0.37, V.C.=0.86
93 y 99 t= -7.83, V.C.=1.64; 93 y 98 t= -22, V.C.=1.64
93 y 97 F= 0.33, V.C.=0.85; 93 y 95 F= 0.15, V.C.=0.88
93 y 97 t= -15.3, V.C.=1.64; 93 y 95 t= -7.14, V.C.=1.64
93 y 94 F= 0.16, V.C.=0.81; 93 y 92 F= 0.52, V.C.=0.79
93 y 94 t= -6, V.C.=1.64; 93 y 92 t= -7.31, V.C.=1.64
93 y 91 F= 0.28, V.C.=0.82; 136 y 113 F= 51.7, V.C.= 1.19
93 y 91 t= -6.58, V.C.=1.64; 136 y 113 t= 46.9, V.C.=1.64
136 y 114 F= 487, V.C.= 1.19; 136 y 115 F= 2.05, V.C.= 1.04 136 y 114 t= 57.6, V.C.= 1.64; 136 y 115 t= 33, V.C.= 1.64
136 y 116 F= 103, V.C.= 2.53; 136 y 117 F= 50.1, V.C.= 1.09 136 y 116 t= 24.7, V.C.= 1.73; 136 y 117 t= 56.5, V.C.=1.64
136 y 118 F= 7.22, V.C.= 1.11; 136 y 119 F= 6.69, V.C.=1.26 136 y 118 t= 30.4, V.C.= 1.64; 136 y 119 t= 15.9, V.C.= 1.65
136 y 120 F= 114, V.C.= 1.12; 136 y 121 F= 18.1, V.C.= 1.08 136 y 120 t= 59.4, V.C.=1.64; 136 y 121 t= 48.6, V.C.= 1.64
136 y 122 F= 49.1, V.C.= 1.09; 136 y 123 F= 24.1, V.C.=1.18 136 y 122 t= 57.1, V.C.= 1.64; 136 y 123 t= 43.9, V.C.= 1.4
136 y 124 F= 13.2, V.C.=1.15; 136 y 125 F= 9.82, V.C.=1.19 136 y 124 t= 30.8, V.C.=1.64; 136 y 125 t= 22.7, V.C.=1.64
136 y 126 F= 6.56, V.C.=1.14; 136 y 127 F= 61.9, V.C.=1.06 136 y 126 t= 25.1, V.C.=1.64; 136 y 127 t= 57.4, V.C.=1.64
136 y 128 F= 6.56, V.C.=1.20; 136 y 129 F= 7.78, V.C.=1.06 136 y 128 t= 24.7, V.C.=1.64; 136 y 129 t= 45.8, V.C.=1.64
136 y 130 F= 5.89, V.C.=1.09; 136 y 131 F= 114, V.C.=1.32
136 y 130 t= 26.4, V.C.=1.64; 136 y 131 t= 49.6, V.C.=1.64
136 y 132 F= 36.8, V.C.=1.60; 136 y 133 F= 47.8, V.C.=1.13 136 y 132 t= 27.4, V.C.=1.64; 136 y 133 t= 54.1, V.C.=1.64
136 y 134 F= 122, V.C.=1.48; 136 y 135 F= 70.9, V.C.=1.24
136 y 134 t= 43, V.C.=1.65; 136 y 135 t= 51.2, V.C.=1.64
130 y 135 F= 12, V.C.= 1.25; 130 y 134 F= 20.7, V.C.= 1.49
130 y 135 t= 23.3, V.C.=1.64; 130 y 134 t= 17.1, V.C.= 1.65
130 y 133 F= 8.12, V.C.= 1.15; 130 y 132 F= 6.24, V.C.=1.61 130 y 133 t= 24.3, V.C.= 1.64; 130 y 132 t= 10.5, V.C.=1.67
130 y 131 F= 19.3, V.C.= 1.33; 130 y 129 F= 1.31, V.C.=1.09 130 y 131 t= 21.5, V.C.=1.64; 130 y 131 t= 15.5, V.C.= 1.64
130 y 128 F= 1.11, V.C.= 1.22; 130 y 127 F= 10.5, V.C.=1.09 130 y 130 t= 7.76, V.C.=1.65; 130 y 129 t= 25.4, V.C.= 1.64
130 y 126 F= 1.11, V.C.= 1.16; 130 y 125 F= 1.66, V.C.=1.20 130 y 128 t= 7.76, V.C.=1.65; 130 y 127 t= 25.4, V.C.= 1.64
130 y 124 F= 2.24, V.C.=1.17; 130 y 123 F= 4.09, V.C.=1.20 130 y 126 t= 3.30, V.C.=1.64; 130 y 125 t= 1.96, V.C.=1.64
130 y 122 F= 8.34, V.C.=1.12; 130 y 121 F= 3.08, V.C.=1.11 130 y 124 t= 5.98, V.C.=1.64; 130 y 123 t= 18.1, V.C.=1.64
130 y 120 F= 19.4, V.C.=1.14; 130 y 119 F= 1.13, V.C.=1.26 130 y 122 t= 26.2, V.C.=1.64 ; 130 y 121 t= 18, V.C.=1.64
130 y 118 F= 1.22, V.C.=1.14; 130 y 117 F= 8.51, V.C.=1.11 130 y 120 t= 28.4, V.C.=1.64; 130 y 119 t= 0.86, V.C.=1.65
130 y 116 F= 17.5, V.C.=2.54; 130 y 115 F= 0.34, V.C.=0.91 130 y 118 t= 5.69, V.C.=1.64; 130 y 117 t= 25.4, V.C.=1.64
130 y 114 F= 82.7, V.C.=1.2; 125 y 113 F= 5.26, V.C.= 1.26
130 y 116 t= 7.90, V.C.=1.65; 130 y 115 t= -0.01, V.C.=1.64
125 y 114 F= 49.6, V.C.= 1.26; 125 y 115 F= 0.2, V.C.= 0.84 130 y 114 t= 25.9, V.C.=1.64; 125 y 113 t= 11, V.C.=1.65
125 y 116 F= 10.5, V.C.= 2.56; 125 y 117 F= 5.10, V.C.=1.19 125 y 114 t= 14.7, V.C.= 1.65; 125 y 115 t= -1.07, V.C. 1.64
125 y 118 F= 0.73, V.C.= 0.82; 125 y 119 F= 0.68, V.C.=0.77 125 y 116 t= 5.62, V.C.= 1.71; 125 y 117 t= 14.6, V.C.=1.65
125 y 120 F= 11.6, V.C.= 1.21; 125 y 121 F= 1.84, V.C.=1.18 125 y 118 t= 2.42, V.C.= 1.64; 125 y 119 t= -0.50, V.C.=1.64
125 y 122 F= 5, V.C.= 1.19; 125 y 123 F= 2.45, V.C.=1.25
125 y 120 t= 16.6, V.C.=1.65; 125 y 121 t= 10.1, V.C.= 1.65
125 y 124 F= 1.34, V.C.=1.23; 125 y 126 F= 0.66, V.C.=1.81 125 y 122 t= 15.3, V.C.= 1.65; 125 y 123 t= 11.8, V.C.= 1.64
125 y 127 F= 6.30, V.C.=1.17; 125 y 128 F= 0.66, V.C.=0.78 125 y 124 t= 2.81, V.C.=1.64; 125 y 126 t= 1.01, V.C.=1.64;
125 y 129 F= 0.79, V.C.=0.83; 125 y 131 F= 11.6, V.C.=1.37 125 y 127 t= 14.3, V.C.=1.65 125 y 128 t= 5.55, V.C.=1.64;
125 y 132 F= 3.74, V.C.=1.64; 125 y 133 F= 4.87, V.C.=1.21 125 y 129 t= 7.81, V.C.=1.64 125 y 131 t= 13.4, V.C.=1.65
125 y 134 F= 12.4, V.C.=1.52; 125 y 135 F= 7.21, V.C.=1.30 125 y 132 t= 7.91, V.C.=1.66; 125 y 133 t= 14.5, V.C.=1.65
126 y 135 F= 10.8, V.C.= 1.27; 126 y 134 F= 18.6, V.C.=1.50 125 y 134 t= 11, V.C.=1.65;125 y 135 t= 14.7, V.C.=1.65
126 133 F 7 29 V C 1 18 126 132 F 5 60 V C 1 62
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

126 y 133 F= 7.29, V.C.= 1.18; 126 y 132 F= 5.60, V.C.=1.62 126 y 135 t= 14.3, V.C.=1.64; 126 y 134 t= 10.3, V.C.= 1.65
126 y 131 F= 17.3, V.C.= 1.35; 126 y 129 F= 1.18, V.C.=1.13 126 y 133 t= 14.1, V.C.= 1.64; 126 y 132 t= 7.22, V.C.=1.66
126 y 128 F= 0.99, V.C.= 0.81; 126 y 127 F= 9.44, V.C.=1.13 126 y 131 t= 12.9, V.C.=1.64; 126 y 129 t= 7.74, V.C.= 1.64
126 y 124 F= 2.01, V.C.=1.20; 126 y 123 F= 3.67, V.C.=1.22 126 y 128 t= 4.72, V.C.=1.64; 126 y 127 t= 13.9, V.C.= 1.64
126 y 122 F= 7.49, V.C.=1.15; 126 y 121 F= 2.76, V.C.=1.14 126 y 124 t= 1.71, V.C.=1.64; 126 y 123 t= 11.2, V.C.=1.64
126 y 120 F= 17.4, V.C.=1.17; 126 y 119 F= 1.02, V.C.=1.28 126 y 122 t= 14.9, V.C.=1.64 ; 126 y 121 t= 9.42, V.C.=1.64
126 y 118 F= 1.10, V.C.=1.17; 126 y 117 F= 7.64, V.C.=1.15 126 y 120 t= 16.4, V.C.=1.64; 126 y 119 t= -1.29, V.C.=1.64
126 y 116 F= 15.7, V.C.=2.55; 126 y 115 F= 0.31, V.C.=0.87 126 y 118 t= 1.49, V.C.=1.64; 126 y 117 t= 14.3, V.C.=1.64
126 y 114 F= 74.3, V.C.=1.23; 126 y 113 F= 7.88, V.C.=1.23 126 y 116 t= 4.88, V.C.=1.71; 126 y 115 t= -2.30, V.C.=1.64
124 y 113 F= 3.91, V.C.= 1.24; 124 y 114 F= 36.9, V.C.=1.24 126 y 114 t= 14.4, V.C.=1.64; 126 y 113 t= 10.3, V.C.=1.64
124 y 115 F= 0.15, V.C.= 0.86; 124 y 116 F= 7.83, V.C.=2.55 124 y 113 t= 10.1, V.C.=1.64; 124 y 114 t= 15.5, V.C.= 1.64
124 y 117 F= 3.79, V.C.=1.16; 124 y 118 F= 0.54, V.C.= 0.84 124 y 115 t= -3.18, V.C. 1.64; 124 y 116 t= 3.89, V.C.= 1.73
124 y 119 F= 0.50, V.C.=0.78; 124 y 120 F= 8.68, V.C.= 1.18 124 y 117 t= 15.3, V.C.=1.64; 124 y 118 t= -2.90, V.C.= 1.64
124 y 121 F= 1.37, V.C.=1.16; 124 y 122 F= 3.72, V.C.= 1.16 124 y 119 t= -0.23, V.C.=1.64; 124 y 120 t= 18, V.C.=1.64
124 y 123 F= 1.82, V.C.=1.23; 124 y 127 F= 4.69, V.C.=1.14 124 y 121 t= 9.12, V.C.= 1.64; 124 y 122 t= 16.1, V.C.= 1.64
124 y 128 F= 0.49, V.C.=0.80; 124 y 129 F= 0.58, V.C.=1.86 124 y 123 t= 11, V.C.= 1.64; 124 y 127 t= 15, V.C.=1.64
124 y 131 F= 8.63, V.C.=1.35; 124 y 132 F= 2.78, V.C.=1.63 124 y 128 t= 3.72, V.C.=1.65; 124 y 129 t= 5.77, V.C.=1.64
124 y 133 F= 3.62, V.C.=1.19; 124 y 134 F= 9.24, V.C.=1.51 124 y 131 t= 13.2, V.C.=1.64; 124 y 132 t= 6.39, V.C.=1.67
124 y 135 F= 5.36, V.C.= 1.28; 120 y 135 F= 0.61, V.C.=1.80 124 y 133 t= 14.9, V.C.=1.64; 124 y 134 t= 9.99, V.C.=1.65
120 y 134 F= 1.06, V.C.= 1.50; 120 y 133 F= 0.41, V.C.=0.85 124 y 135 t= 14.9, V.C.=1.64; 120 y 135 t= -1.56, V.C.=1.64
120 y 132 F= 0.32, V.C.= 0.67; 120 y 131 F= 0.99, V.C.=0.76 120 y 134 t= -6.06, V.C.=1.64; 120 y 133 t= -4.26, V.C.=1.64
120 y 129 F= 0.06, V.C.= 0.88; 120 y 128 F= 0.05, V.C.=1.81 120 y 132 t= -4.77, V.C.=1.64; 120 y 131 t= -4.16, V.C.=1.65
120 y 127 F= 0.54, V.C.=0.88; 120 y 123 F= 0.21, V.C.=0.82 120 y 129 t= -10.2, V.C.=1.64; 120 y 128 t= -8.97, V.C.=1.64
120 y 122 F= 0.42, V.C.=0.87; 120 y 121 F= 0.15, V.C.=0.87 120 y 127 t= -8.85, V.C.=1.64; 120 y 123 t= -5.73, V.C.=1.64
120 y 119 F= 0.05, V.C.=0.79; 120 y 118 F= 0.06, V.C.=0.86 120 y 122 t= -3.69, V.C.=1.64; 120 y 121 t= -12.3, V.C.=1.64
120 y 117 F= 0.43, V.C.=0.87; 120 y 116 F= 0.90, V.C.=0.54 120 y 119 t= -19.9, V.C.=1.64; 120 y 118 t= -17, V.C.=1.64
120 y 115 F= 0.01, V.C.=0.89; 120 y 114 F= 4.25, V.C.=1.22 120 y 117 t= -5.87, V.C.=1.64; 120 y 116 t= -5.62, V.C.=1.81
120 y 113 F= 0.45, V.C.=0.82; 122 y 113 F=.05, V.C.=1.21
120 y 115 t= -13.1, V.C.=1.64; 120 y 114 t= -8.24, V.C.=1.64
122 y 114 F= 9.91, V.C.= 1.21; 122 y 115 F= 0.04, V.C.=0.91 120 y 113 t= -11.4, V.C.=1.64; 122 y 113 t=-6.98, V.C.=1.64
122 y 116 F= 2.10, V.C.= 2.54; 122 y 117 F= 1.02, V.C.=1.12 122 y 114 t= -2.86, V.C.= 1.64; 122 y 115 t=-16.1, V.C. 1.64
122 y 118 F= 0.14, V.C.= 0.87; 122 y 121 F= 0.36, V.C.=1.89 122 y 116 t= -3.26, V.C.= 1.73; 122 y 117 t=-2.20, V.C.=1.64
122 y 127 F= 1.26, V.C.=1.09; 122 y 131 F= 2.31, V.C.=1.33 122 y 118 t= -18.9, V.C.=1.64; 122 y 121 t=-11.9, V.C.=1.64
122 y 132 F= 0.74, V.C.=1.68; 122 y 133 F= 0.97, V.C.=0.86 122 y 127 t= -4.85, V.C.=1.64; 122 y 131 t=-1.64, V.C.=1.65
122 y 134 F= 2.48, V.C.=1.49; 122 y 135 F= 1.44, V.C.=1.25 122 y 132 t= -2, V.C.=1.69; 122 y 133 t= -0.86, V.C.=1.64
135 y 134 F= 1.72, V.C.= 1.54; 135 y 113 F= 0.72, V.C.=0.76 122 y 134 t= -4.22, V.C.=1.67; 122 y 135 t= 1.06, V.C.=1.65
135 y 114 F= 6.87, V.C.= 1.29; 135 y 115 F= 0.02, V.C.=0.80 135 y 134 t= -4.31, V.C.= 1.66; 135 y 113 t=-6.20, V.C.=1.64
135 y 116 F= 1.45, V.C.= 2.57; 135 y 117 F= 0.70, V.C.=0.79 135 y 114 t= -2.73, V.C.=1.65; 135 y 115 t= -6.84, V.C.=1.64
135 y 118 F= 0.10, V.C.=0.78; 135 y 121 F= 0.25, V.C.=0.79 135 y 116 t= -4.15, V.C.= .64; 135 y 117 t= -2.14, V.C.=1.64
135 y 127 F= 0.87, V.C.=0.80; 135 y 119 F= 0.09, V.C.=0.74 135 y 118 t= -8.87, V.C.= 1.64; 135 y 121 t=-6.02, V.C.=1.64
135 y 123 F= 0.33, V.C.=0.76; 135 y 128 F= 0.09, V.C.=0.76 135 y 127 t= -3.76, V.C.=1.65; 135 y 119 t= -10.8, V.C.=1.65
135 y 129 F= 0.10, V.C.=0.80; 135 y 131 F= 1.60, V.C.=1.39 135 y 123 t=-2.55, V.C.=1.64; 135 y 128 t= -4.57, V.C.=1.64
135 y 132 F= 0.51, V.C.=0.65; 135 y 133 F= 0.67, V.C.=0.78 135 y 129 t= -5.08, V.C.=1.64; 135 y 131 t= -2.13, V.C.=1.65
137 y 138 F= 18.2, V.C.= 1.23; 137 y 139 F= 130, V.C.= 1.22 135 y 132 t= -2.81, V.C.=1.65; 135 y 133 t= -1.43, V.C.=1.64
10
137 y 140 F=39.2,V.C.=1.10; 137 y 141 F= 3x10 , V.C.=2.54 137 y 138 t= 24.9, V.C.= 1.64; 137 y 139 t= 28.5, V.C.= 1.64
137 y 142 F= 0.69, V.C.= 0.87; 137 y 143 F= 314, V.C.= 1.27 137 y 140 t= 29.1, V.C.= 1.64; 137 y 141 t= 29.8, V.C.=1.64
137 y 144 F= 0.93, V.C.= 0.86; 137 y 145 F=3.26, V.C.= 1.13 137 y 142 t= 7.27, V.C.= 1.64; 137 y 143 t= 29.2, V.C.= 1.64
137 y 146 F= 3811, V.C.=1.11 137 y 147 F= 4.72, V.C.=1.12 137 y 144 t= 2.85, V.C.= 1.64; 137 y 145 t= 13.7, V.C.= 1.64
137 148 F 6 20 V C 1 21 137 149 F 4 07 V C 1 18 137 146 t 29 7 V C 1 64 137 147 t 19 8 V C 1 64
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

137 y 148 F= 6.20, V.C.=1.21; 137 y 149 F= 4.07, V.C.=1.18 137 y 146 t= 29.7, V.C.=1.64; 137 y 147 t= 19.8, V.C.=1.64
137 y 150 F= 2.66, V.C.=1.21; 137 y 151 F= 2923, V.C.=1.11 137 y 148 t= 21.9, V.C.=1.64; 137 y 149 t= 12.6, V.C.=1.64
137 y 152 F= 6.90, V.C.=1.11; 137 y 153 F= 3.35, V.C.=1.17 137 y 150 t= 11.5, V.C.=1.64; 137 y 151 t= 29.7, V.C.=1.64
7
137 y 154 F= 9x10 , V.C.=1.23; 137 y 155 F= 2.86, V.C.=1.13 137 y 152 t= 24.5, V.C.=1.64; 137 y 153 t= 10.9, V.C.=1.64
4
137 y 156 F= 6.85, V.C.=1.34; 137 y 157 F= 1x10 , V.C.=1.62 137 y 154 t= 29.8, V.C.=1.64; 137 y 155 t= 7.12, V.C.=1.64
5
137 y 158 F= 3.12, V.C.=1.17; 137 y 159 F= 3x10 , V.C.=1.50 137 y 156 t= 10.6, V.C.=1.65; 137 y 157 t= 29.8, V.C.=1.64
137 y 160 F= 4.01, V.C.=1.26; 144 y 138 F= 19.5, V.C.= 1.24 137 y 158 t= 18.7, V.C.=1.64; 137 y 159 t= 29.8, V.C.=1.64
144 y 139 F= 139, V.C.= 1.22; 144 y 140 F= 42, V.C.= 1.11
137 y 160 t= 16.9, V.C.=1.64; 144 y 138 t= 19.1, V.C.= 1.64
9
144 y 141 F=3x10 , V.C.= 2.54; 144 y 142 F= 0.74, V.C.=0.87 144 y 139 t= 21.8, V.C.= 1.64; 144 y 140 t= 22.3, V.C.= 1.64
144 y 143 F= 336, V.C.= 1.27; 144 y 145 F= 6.63, V.C.=1.21 144 y 141 t= 22.8, V.C.= 1.64; 144 y 142 t= 4.02, V.C.=1.64
144 y 146 F= 5.05, V.C.=1.13; 144 y 147 F= 3.49, V.C.=1.14 144 y 148 t= 16.8, V.C.= 1.64; 144 y 147 t= 14.2, V.C.=1.64
144 y 148 F= 4079, V.C.=1.11; 144 y 149 F= 4.35, V.C.=1.19 144 y 145 t= 8.98, V.C.=1.64; 144 y 146 t= 22.8, V.C.=1.64
144 y 150 F= 2.84, V.C.=1.22; 144 y 151 F= 3128, V.C.=1.12 144 y 149 t= 8.39, V.C.=1.64; 144 y 153 t= 6.87, V.C.=1.64
144 y 152 F= 7.38, V.C.=1.12; 144 y 153 F= 3.58, V.C.=1.17 144 y 151 t= 22.8, V.C.=1.64; 144 y 152 t= 18.3, V.C.=1.64
8
144 y 154 F= 1x10 , V.C.=1.23; 144 y 155 F= 3.07, V.C.=1.14 144 y 156 t= 7.09, V.C.=1.64; 144 y 154 t= 22.8, V.C.=1.64
4
144 y 156 F=7.33, V.C.=1.34; 144 y 157 F= 1x10 , V.C.=1.62 144 y 155 t= 2.98, V.C.=1.64; 144 y 157 t= 22.9, V.C.=1.64
5
144 y 158 F= 3.34, V.C.=1.17; 144 y 159 F= 3x10 , V.C.=1.50 144 y 158 t= 14, V.C.=1.64; 144 y 159 t= 22.8, V.C.= 1.64
144 y 160 F= 4.30, V.C.=1.27; 137 y 138 F= 6.87, V.C.=1.27 144 y 160 t= 13.1, V.C.=1.64; 150 y 138 t= 10.1, V.C.= 1.65
137 y 140 F= 14.7, V.C.= 1.16 137 y 142 F= 0.26, V.C.=0.82 150 y 140 t= -13.2, V.C.=1.65; 150 y 142 t= -2.93, V.C.=1.64
8
137 y 139 F= 48.9, V.C.=1.26 137 y 141 F= 1x10 , V.C.=2.56 150 y 139 t= 12.6, V.C.= 1.65; 150 y 141 t= 13.8, V.C.=1.65
137 y 143 F=118, V.C.= 1.31 137 y 147 F= 1.77, V.C.=1.18
150 y 143 t= 13.4, V.C.=1.65; 150 y 147 t=4.45, V.C.=1.65
137 y 148 F= 2.33, V.C.=1.25 137 y 149 F= 1.53, V.C.=1.23
150 y 148 t= 8.31, V.C.=1.64; 150 y 149 t= -0.86, V.C.=1.64
137 y 145 F= 1.22, V.C.=1.19 137 y 146 F= 1432, V.C.=1.17 150 y 145 t= -1.02, V.C.=1.65; 150 y 146 t= 13.7, V.C.=1.65
137 y 153 F= 1.26, V.C.=1.22 137 y 151 F= 1098, V.C.=1.17 150 y 153 t= -2.54, V.C.=1.64; 150 y 151 t= 13.7, V.C.=1.65
137 y 152 F= 2.59, V.C.=1.17 137 y 156 F= 2.57, V.C.=1.37
150 y 152 t= 8.82, V.C.=1.65; 150 y 156 t= -1.05, V.C.=1.64
7
137 y 154 F= 3x10 , V.C.=1.27 137 y 155 F= 1.07, V.C.=1.19 150 y 154 t= 13.8, V.C.=1.65; 150 y 155 t= -7.77, V.C.= 1.64
137 y 157 F= 5708, V.C.=1.64; 137 y 158 F=1.17, V.C.=1.21 150 y 157 t= 13.8, V.C.=1.65; 150 y 158 t= 5.40, V.C.=1.64;
5
137 y 159 F= 1x10 , V.C.=1.52; 137 y 160 F=1.51, V.C.=1.30 150 y 159 t= 13.8, V.C.= 1.65; 150 y 160 t= 5.48, V.C.= 1.64
144 y 138 F= 6.37, V.C.= 1.22 144 y 139 F= 45.4, V.C.=1.21 155 y 138 t= 30.7, V.C.= 1.64; 155 y 139 t= 42, V.C.= 1.64
8
144 y 140 F= 13.6, V.C.= 1.08 144 y 141 F=1x10 , V.C.=2.54 155 y 140 t= 44.6, V.C.= 1.64; 155 y 141 t= 46, V.C.= 1.64;
144 y 142 F= 0.24, V.C.=0.89 144 y 143 F= 109, V.C.= 1.26
155 y 142 t= 2.33, V.C.=1.64 155 y 143 t= 44, V.C.= 1.64;
144 y 147 F= 1.64, V.C.=1.11 144 y 148 F= 2.16, V.C.=1.20
155 y 147 t= 22.5, V.C.=1.64 155 y 148 t= 22.8, V.C.=1.64;
144 y 149 F= 1.41, V.C.=1.17 144 y 145 F= 1.13, V.C.=1.12
155 y 149 t= 8.89, V.C.=1.64 155 y 145 t= 10.9, V.C.=1.64;
144 y 146 F= 1328, V.C.=1.09 144 y 153 F= 1.17, V.C.=1.16 155 y 146 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 153 t= 6.49, V.C.=1.64;
7
144 y 151 F= 1018, V.C.=1.09 144 y 154 F=3x10 , V.C.=1.22 155 y 151 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 154 t= 46, V.C.=1.64;
144 y 152 F= 2.40, V.C.=1.10 144 y 156 F= 2.38, V.C.=1.33
155 y 152 t= 33.3, V.C.=1.64 155 y 156 t= 6.36, V.C.=1.65;
144 y 157 F= 5293, V.C.=1.61 144 y 158 F=1.08, V.C.=1.15 155 y 157 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 158 t= 17.5, V.C.=1.64;
5
144 y 159 F= 1x10 , V.C.=1.49 144 y 160 F= 1.40, V.C.=1.25 155 y 159 t= 46, V.C.= 1.64; 155 y 160 t= 14.4, V.C.=1.64
142 y 138 F=26.2, V.C.= 1.22; 142 y 140 F=56.03, V.C.=1.08 142 y 138 t= 16.3, V.C.= 1.64; 142 y 140 t= 20.2, V.C.= 1.64
142 y 143 F= 451, V.C.= 1.26; 142 y 139 F=187, V.C.=121
142 y 143 t= 20.4, V.C.=1.64; 142 y 139 t= 19.5, V.C.= 1.64
8
142 y 141 F=5x10 , V.C.=2.54; 142 y 147 F= 6.78, V.C.= 1.11 142 y 141 t= 20.9, V.C.=1.64; 142 y 147 t= 10.6, V.C.=1.64
142 y 145 F= 4.69, V.C.=1.12; 142 y 146 F= 5471, V.C.=1.08 142 y 145 t= 4.55, V.C.=1.64; 142 y 146 t= 20.8, V.C.=1.64
142 y 153 F= 4.81, V.C.=1.15; 142 y 148 F= 8.90, V.C.=1.20 142 y 153 t= 2.45, V.C.=1.64; 142 y 148 t= 13.8, V.C.=1.64
142 y 149 F= 5.84, V.C.=1.17; 142 y 151 F= 4196, V.C.=1.09 142 y 149 t= 4.18, V.C.=1.64; 142 y 151 t= 20.8, V.C.=1.64
8
142 y 154 F= 1x10 , V.C.=1.22; 142 y 152 F=9.91, V.C.=1.09 142 y 154 t= 20.9, V.C.=1.64; 142 y 152 t= 15.4, V.C.=1.64
142 y 155 F= 4.11, V.C.=1.11; 142 y 156 F= 9.83, V.C.=1.33 142 y 155 t= -2.39, V.C.=1.64; 142 y 156 t= 3.25, V.C.=1.65
142 y 157 F=21807, V.C.=1.61; 142 y 158 F=4.48, V.C.=1.15 142 y 157 t= 20.9, V.C.= 1.64; 142 y 158 t= 10.5, V.C.=1.64
5
142 159 F 4 10 V C 1 49 142 160 F 5 77 V C 1 25
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

142 y 159 F=4x10 , V.C.=1.49; 142 y 160 F= 5.77, V.C.=1.25
78 y 24 F=5.89, V.C.=1.40; 76 y 22 F= 1.36, V.C.=2
79 y 19 F=2.88, V.C.=1.16; 71 y 18 F= 2.44, V.C.=1.25
69 y 16 F= 8.75, V.C.= 1.22; 82 y 15 F= 35.5, V.C.= 5.63
86 y 12 F= 6.07, V.C.= 1.03; 66 y 11 F= 1.10, V.C.= 1.06
112 y 41 F= 12.5, V.C.= 1.40; 113 y 55 F= 0.25, V.C.= 1.73
138 y 39 F= 46.85, V.C.= 1.40; 147 y 33 F= 67.7, V.C.= 1.12
121 y 62 F= 0.41, V.C.= 0.89; 103 y 48 F= 2.42, V.C.= 1.12
97 y 44 F= 1.69, V.C.= 1.16; 118 y 58 F= 2.39, V.C.= 1.16
137 y 29 F= 3.97, V.C.= 1.16; 110 y 51 F= 10.1, V.C.= 2
157 y 35 F= 0, V.C.= 0.52; 104 y 49 F= 4.12, V.C.= 1.25
145 y 26 F= 2, V.C.= 1.25; 142 y 40 F= 51.2, V.C.= 5.63
99 y 43 F= 29.9, V.C.= 5.63; 102 y 47 F= 1.96, V.C.= 1.22
120 y 61 F= 0.36, V.C.= 0.82; 144 y 32 F= 26, V.C.= 1.22
151 y 34 F= 0.02, V.C.= 0.89; 127 y 64 F= 1.12, V.C.= 1.11
93 y 50 F= 4.39, V.C.= 1.11; 79 y 81 F= 2.18, V.C.= 1.13
97 y 98 F= 1.10, V.C.= 1.13; 137 y 155 F= 2.86, V.C.= 1.13
118 y 130 F=0.81, V.C.= 0.87; 161 y 163 F= 0.36, V.C.= 0.91
162 y 164 F= 0.60, V.C.= 0.91; 167 y 165 F= 5.56, V.C.=1.09
168 y 166 F= 7.86, V.C.= 1.09; 169 y 171 F=16, V.C.= 1.15
170 y 172 F= 38, V.C=1.15; 181 y 191 F= 0.21, V.C.= 0.69
181 y 187 F= 0.38, V.C.= 0.50; 181 y 185 F= 1.41, V.C.=4.43
181 y 183 F= 1.15, V.C.= 1.45; 181 y 179 F= 7.42, V.C.=1.62
181 y 177 F= 32.8, V.C.= 2.30; 181 y 176 F= 2.55, V.C.=1.79
181 y 173 F=6.05, V.C.= 2.39; 181 y 195 F= 20.6, V.C.= 1.70
183 y 193F=16.1, V.C.= 3.70; 183 y 189 F= 0.44, V.C.= 0.59
183 y 192 F= 0.83, V.C.= 0.75; 183 y 188 F= 2.24, V.C.=2.45
183 y 180 F= 47.2, V.C.= 1.56; 183 y 176 F=3.20, V.C.= 1.73
183 y 186 F= 7.45, V.C=4.40; 183 y 178 F= 807, V.C.= 2.25
183 y 174 F= 244, V.C.= 2.34; 183 y 196 F= 2.91, V.C.=1.63
183 y 194 F= 4.34, V.C.= 3.70; 183 y 190 F= 1.72, V.C.=1.93
181 y 193 F= 18.7, V.C.= 3.74; 181 y 189 F= 0.51, V.C.=0.56
182 y 192 F=0.14, V.C.= 0.69; 182 y 188 F= 0.40, V.C.= 0.50
182 y 186 F=1.33, V.C.= 4.43; 182 y 184 F= 0.17, V.C.= 0.66
182 y 180 F=8.44, V.C.= 1.62; 182 y 178 F= 144, V.C.= 2.30
182 y 176 F= 0.57, V.C.= 0.59; 182 y 174 F= 43.6, V.C.=2.39
182 y 196 F= 52, V.C.= 1.70; 182 y 194 F=0.77, V.C.= 0.44
182 y 190 F= 0.30, V.C=0.56; 183 y 191 F= 0.18, V.C.= 0.75
183 y 187 F= 0.33, V.C.= 0.53; 183 y 185 F= 1.21, V.C.=4.40
183 y 179 F= 6.40, V.C.= 1.56; 183 y 177 F= 28.3, V.C.=2.25
183 y 176 F= 2.20, V.C.= 1.73; 183 y 173 F= 5.22, V.C.=2.34
183 y 195 F=17.7, V.C.= 1.63

142 y 159 t= 20.9, V.C.= 1.64; 142 y 160 t= 9.90, V.C.= 1.64
78 y 24 t= -6.11, V.C.= 1.65; 76 y 22 t= 4.92, V.C.= 1.67
79 y 19 t= 12.9, V.C.= 1.64; 71 y 18 t= 3.53, V.C.= 1.65
69 y 16 t= 20.7, V.C.= 1.64; 82 y 15 t= 1.19, V.C.= 1.94
86 y 12 t= 65.7, V.C.= 1.64; 66 y 11 t= -13, V.C.= 1.64
112 y 41 t= 0.67, V.C.= 1.65;113 y 55 t= -28.3, V.C.= 1.65
138 y 39 t= 6.07, V.C.= 1.65; 147 y 33 t= 29.6, V.C.= 1.64
121 y 62 t= -21.9, V.C.= 1.64; 103 y 48 t= -1.76, V.C.= 1.64
97 y 44 t= 0.24, V.C.= 0.48; 118 y 58 t= -1.20, V.C.= 1.64
137 y 29 t= 18.8, V.C.= 1.64; 110 y 51 t= 8.46, V.C.= 1.68
157 y 35 t= -3.07, V.C.= 1.67;104 y 49 t= -2.07, V.C.= 1.64
145 y 26 t= 6.25, V.C.= 1.65; 142 y 40 t= 5.56, V.C.= 1.89;
99 y 43 t= -8.33, V.C.= 2.01; 102 y 47 t= 13.1, V.C=1.64
120 y 61 t= 14, V.C.= 1.64; 144 y 32 t= 19.3, V.C.= 1.64
151 y 34 t= -10.5, V.C.= 1.64; 127 y 64 t= 67, V.C=1.64
93 y 50 t= 37, V.C=1.64; 79 y 81 t= 1.68, V.C=1.64
97 y 98 t= -5.37, V.C=1.64; 137 y 155 t= 7.12, V.C=1.64
118 y 130 t= -5.57, V.C=1.64; 161 y 163 t= -18.1, V.C=1.64
162 y 164 t= -2.47, V.C.=1.64;167 y 165 t= 26.3, V.C.= 1.64
168 y 166 t= 38.7, V.C.= 1.64; 169 y 171 t= 33.3, V.C.= 1.64
170 y 172 t= 50.2, V.C.=1.64; 181 y 191 t= 6.20, V.C.=1.64
181 y 187 t= 2.79, V.C.= 1.66; 181 y 185 t= 2.02, V.C.=1.67
181 y 183 t= -3.39, V.C.=1.65; 181 y 179 t= 29.6, V.C.= 1.66
181 y 177 t= 29.9, V.C.=1.66; 181 y 176 t= 14.5, V.C.= 1.66
181 y 173 t= 19.3, V.C.= 1.67; 181 y 195 t= 30.3, V.C.=1.66
183 y 193 t= 29.7, V.C.= 1.71; 183 y 189 t= 8.87, V.C=1.65
183 y 192 t= 4.63, V.C.= 1.65; 183 y 188 t= 0.72, V.C.= 1.65
183 y 180 t= 16.3, V.C.= 1.65; 183 y 176 t= 4.60, V.C=1.66
183 y 186 t= 1.23, V.C=1.81; 183 y 178 t= 17.3, V.C=1.65
183 y 174 t= 17.1, V.C=1.65; 183 y 196 t= 17.2, V.C=1.65
183 y 194 t= 4.87, V.C=1.81; 183 y 190 t= 1.55, V.C=1.65
181 y 193 t= -19.8, V.C=1.68; 181 y 189 t= 5.68, V.C=1.66
182 y 192 t= 4.18, V.C.= 1.64; 182 y 188 t= 1.96, V.C.=1.66
182 y 186 t= 1.66, V.C.= 1.67; 182 y 184 t= 0.57, V.C.= 1.65
182 y 180 t= 27.7, V.C.=1.66; 182 y 178 t= 30.4, V.C.= 1.67
182 y 176 t= 6.74, V.C.= 1.66; 182 y 174 t= 29.4, V.C.=1.66
182 y 196 t= 30.2, V.C.= 1.67; 182 y 194 t= 5.68, V.C=1.89
182 y 190 t= 3.23, V.C.= 1.66; 183 y 191 t= 11, V.C.= 1.64
183 y 187 t= 4.97, V.C.= 1.65; 183 y 185 t= 3.58, V.C=1.65
183 y 179 t= 46.1, V.C=1.65; 183 y 177 t= 47.5, V.C=1.65
183 y 176 t= 21.1, V.C=1.67; 183 y 173 t= 27.2, V.C=1.69
183 y 195 t= 49.2, V.C=1.65

5

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�Tabla 7. Catálogo de anomalías.
Región
Moa

Localidad
Mina Moa

Mina Punta Gorda

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

695500, 221000

eU= 7.1 ppm, altos eTh, eTh/K, eU/K y bajos eU/eTh

697000, 220000

eTh= 15.4 ppm, eTh/K= 4.4x10 , eU/K= 2x10 y bajos eU/eTh

serpentinizadas.

700500, 220500

eU= 5.3 ppm

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas

703500, 220000

eU= 5.3 ppm

702000, 220000

eU= 5.3 ppm, eTh= 15.4 ppm, eTh/K= 3.6x10 y eU/K= 1.5x10

689500, 223500

eU= 2 ppm, altos eTh, eTh/k y eU/K

Peridotitas serpentinizadas

690500, 220000

K&gt; 0.4 % y bajos eTh/K

Basaltos con textura de almohadillas y chert

690100, 224370

Altos eTh/K y bajos eU/eTh

692400, 221300

Altos eTh y eTh/K

693000, 224000

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

-3

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas

-3

serpentinizadas.
-3

-3

Peridotitas serpentinizadas
Centeno

Sedimentos Cuaternarios

693200, 223900
698000, 207500
Este de Calentura

eU= 2 ppm

Anomalías alineadas coincidiendo con

698000, 209000

sistemas de fallas de dirección N-S dentro de

698300, 210500

peridotitas serpentinizadas

698500, 212000
708800, 207500

eU= 2 ppm

Harzburgitas serpentinizadas

709000, 211800
Próximo al río Quesigua

711000, 214000
708500, 216000

K&gt; 0.4 %

711000, 206000
Quesigua

711500, 219000

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

Entre los ríos Yamanigüey

715000, 210500

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

y Jiguaní

Tabla 7

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

En ocasiones aflora la Fm. Sierra del Purial

694760, 224630

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

694000, 225000

eU= 2 ppm, altos eTh y eTh/K

695500, 223000

K&gt; 0.4 %, altos eTh y eTh/K

708500, 202000
713500, 207000
Río Jiguaní

711000, 202500
710500, 200000
712500, 200500
714000, 200000

Peridotitas serpentinizadas

696000, 224000
696980, 224775
Moa

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh
Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

694500, 221900
698300, 220880

Altos eTh y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

697200, 224300

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

Sedimentos Cuaternarios

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

704300, 216600

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

704000,212000

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

699500, 222500
699500,216000
699500,215000
Río Punta gorda
Río Cayo Guam
Arroyo Calentura
Río Taco

708000, 214000
694500,207000
695000,205500
723500, 206000
723000, 205000
726000, 205500

Río Nibujón

725000, 204000

La última anomalía está relacionada con la

729000, 206000

Fm. Santo Domingo y Sabaneta

730500, 204500
Nuevo Mundo

Tabla 7

720000, 208000

K&gt; 0.4 %

Serpentinitas y Fm. Santo Domingo

�Región

Localidad

Sagua-Moa
En Cupeyes y el Sopo

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

662500, 199500

eU&gt; 3.1 ppm

Relacionadas con sistemas de fallas dentro

666500, 201500

K = 2.75 %

de la Fm. Santo Domingo

670250,206500

eU =4.1 ppm, eTh&gt; 4 ppm y altos eU/K

Fm. Yateras

678500,220500

K= 2 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

668000, 202000
Próximo al Fluvial
Melena

679000, 220000

eU/eTh&gt; 2

Fm. Gran Tierra

SE de Melena

680000, 221580

Altos eTh, K, bajos eU/K, eU/eTh y eTh/K

Fm. Sabaneta

Melena Ocho

676900, 222000

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Naranjo Dulce

674500,204500

K&lt; 0.4 %

Fm. Santo Domingo

Maquey

668000, 202000

Altos K (%) y eTh (ppm)

Fm. Santo Domingo

SO de Yaguaneque

683300, 222000

Altos valores de los tres elementos

Fm. Mucaral

690000, 200000

eU= 2 ppm

Fm. Charco Redondo

691500, 207000

K&lt; 0.4 %

Fm. Santo Domingo

690500, 209000

Altos K (%) y eTh (ppm)

Palma Seca

681600, 214000

Altos valores de los tres radioelementos, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Gran Tierra

Cayo Acosta Dos

669950, 224350

Altos valores de los tres radioelementos, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Júcaro

667600, 201900

Altos valores de los tres elementos

Fm. Santo Domingo

683500, 210000

K&gt; 0.4 %

Melanges serpentinítico

Los Farallones

Oeste de Maquey
Lirial Arriba

68251, 211494

eU&gt; 3.5 ppm, eTh&gt; 4 ppm y eU/eTh&gt; 2

679300, 216500

K&gt; 1.4 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

672500, 219000

K&gt; 1.4 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

667500, 201800

eU&gt; 3.5 ppm y eTh&gt; 4 ppm

Fm. Santo Domingo

666475, 213517

eU/eTh&gt; 2

Sedimentos Cuaternarios

Oeste de los Indios

682200, 217500

Altos eTh (ppm) , K= 2.4 % y bajos eU/K

Fm. Sabaneta

La Ayuita

682000, 212500

Contenidos apreciables de K (%) y eTh (ppm)

Fm. Sabaneta

Gran Tierra

688900, 210600

Contenidos apreciables de K (%) y eTh (ppm)

Fm. Sabaneta

684500, 201500

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

San Pedro
Quemado de Aguacate
Sur de Sagua de T.

Sierra de Maquey

Tabla 7

Fm. Sabaneta y Gran Tierra

679600, 218600

686700, 200500

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Las Animas

669608, 206150

El Guayabo
Arroyo Blanco

Características geológicas

eU/eTh&gt; 2

Fm. Yateras y Mucaral

670500, 213000

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mucaral

675988, 213998

eU/eTh&gt; 2 K, K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Bajos eU/K, eU/eTh y altos de eTh

Fm. Gran Tierra

676800, 216000
677000, 214985

Este de Sagua de T.

667970, 214508

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mícara

Marieta Tres

670457, 215948

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mícara

Los Cacaos

678500, 214490

eTh/K&gt; 1x10 , altos eTh/K y bajos eU/eTh

677428, 216251

eTh/K&gt; 1x10

677770, 216500

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

El Picao

-3

Fm. Sabaneta

-3

Fm. Sabaneta

-3

Fm. Gran tierra

677167, 223433

eTh/K&gt; 1x10 , altos eTh y bajos eU/eTh

Fm. Sabaneta

677245, 223350

Altos eTh/K y bajos eU/eTh

Fm. Júcaro

Este del río Cananova

682433, 222000

eTh/K&gt; 1x10

-3

Fm. Mucaral

Oeste del río Sagua

665541, 205500

eTh/K&gt; 1x10

-3

Fm. Mucaral

-3

Sedimentos Cuaternarios

Cañada Amarilla

Oeste del río Cananova

677193, 225100

eTh/K&gt; 1x10 y altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

679500, 225544

La Colorada

686299, 210500

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Amansa Guapo

685000, 214143

K&gt; 1 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

682194, 212300

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Fm. Sabaneta

NO de las Coloradas
Al sur,
Oeste,
NO de Cananova

Tabla 7

Indices Radiométricos

680000, 213511
680000, 218511
680351, 219143
678667, 220933
679455, 222143
680404, 220406

Cebolla Cinco

674876, 223000

Menores valores de eU/K

Saltadero

672770, 224406

Altos K, bajos eU/K, eTh/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

El Carey

674981, 215353

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Entre El Carey y Arroyo

675560, 214000

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

672981, 218984

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

El Rifle

673507, 216932

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

Oeste de Puerto Rico

679246, 216458

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

El Cedrito

669295, 219669

K&gt; 1 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Paso de la Vaca

667000, 217617

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Marieta Dos

669401, 215511

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Sur de Marieta Dos

669875, 214617

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Cebolla Dos

673231, 224501

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Desembocadura del río

679852, 224945

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

680450, 220000

Bajos eU/K, eU/eTh y altos de eTh

Fm. Sabaneta

Indices Radiométricos

Características geológicas

Blanco
Sur de Quemado de
Aguacate

Cananova
Cananova
NO de Los Güiros

683000, 219520

Bajos eU/K, eU/eTh y altos eTh

Fm. Sabaneta

Sur de Los Cacaos

678575, 213400

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Norte del Lirial Arriba

683476, 212000

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

677270, 214900

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

687500, 211000

Bajos eU/K, eU/eTh y eTh/K

Gran Tierra

688500, 210000
Los Calderos

674950, 217000

Bajos eU, eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Cebolla Cuatro

673000, 224500

Altos eTh (ppm), K&gt; 1 %, bajos eU, eU/eTh, eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Puerto Rico

680400, 217800

Altos eTh (ppm), K&gt; 1 %, bajos eU, eU/eTh, eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Arroyo Los Guineos

678600, 213500

Altos eTh (ppm) y bajos eU y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Miraflores

690000, 224400

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

Harzburgitas serpentinizadas

Sur de Haití Chiquito

679000, 222800

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

El Quince

684000, 220700

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

667000, 218500

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Marieta Uno

Tabla 7

667400, 217600

�Región

Mayarí-Sagua

Localidad

Centro de
coordenadas

Juan Díaz

666500, 219500

Indices Radiométricos
K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Características geológicas
Sedimentos Cuaternarios

Brazo Grande

644000,215000

K= 2.2 %, altos eTh (ppm) y eU (ppm), bajos eU/K y eTh/K

Fm. Santo domingo

Calabazas

653000,200000

K= 2.2 %

Fm. Santo domingo

Jagueyes

641000,202000

K= 2.2 %

Fm. Santo domingo

Los Gallegos

646000, 208500

Bajos eU/K y eTh/K

Supuestas rocas volcánicas

K&gt; 1 %, bajos eU/K y altos eU/eTh

Rocas volcánicas

eU= 4.1 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

Corea

640500, 205000

El Purio

638000, 223200

Sur de la Yua

650200, 223200
646500, 221300
651000, 218500

La Cueva
Mayarí

659000, 213500

Calabazas

653000, 202500

Norte de Poza Redonda

634500, 219500

La Micro Onda

-3

613500, 209000

eU= 4.1 ppm y eU/K= 1.1x10

613400, 210600

Altos eTh (ppm) y eTh/K, y bajos eU/eTh. En los puntos uno y tres que señalan

613500, 209000

dichas coordenadas también se observan valores muy altos de eU/K

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas

614000, 208300
613500, 208000
615600, 208200
627000, 206500

K= 1.4 %

Fm. Sabaneta

629800, 206500

eU&gt; 2 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

Hicotea

626500, 208000

eU&gt; 2 ppm

Fm. Sabaneta

Sur de Las Cuevas

615600, 208200

eU= 4.1 ppm, altos eTh (ppm), eU/K y eTh/K, y bajos eU/eTh

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

610500, 206500

eTh= 12.3 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

610000, 206000

eTh/K= 3.5x10

Camarones

Pinares de Mayarí

Tabla 7

-3

Río Guaro

609650, 212850

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

NO de la Sierra Nipe

605665, 209540

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

SE del río Mayarí

623340, 216100

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

Sur de Melones

621000, 213970

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas
614892, 204350

Indices Radiométricos
Bajos eTh y eTh/K

Características geológicas
Serpentinitas con poco desarrollo de corteza
de meteorización.

618300, 205700
618700, 208600
Este de Pinares de Mayarí

620600, 209500
621800, 208100
y una gran franja al
norte del río Mayarí

Piedra Gorda

620000, 217000

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

635000, 211000

eU&gt; 2 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

624900, 215600

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

Frío

631000, 205500

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

Norte de Las Guásimas

622000, 208000

Bajos eTh, eTh/K y eU/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

NO de Melones

621000, 215500

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Sedimentos Cuaternarios

Altos eTh con bajos de eU/eTh

Fm. Puerto Boniato

Mínimos de eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Sierra Cristal
Entre los ríos Mayarí y la

634000, 208000

Ceiba

Tabla 7

Lagunita

620679, 205600

Arroyo Seco

623990, 205000

Paso Don Gregorio

624700, 206000

NO,

626000, 207500

NE de la Deseada

627000, 206700

�Tabla 8. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones y rocas

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
F
eTh/K eU/K eU/eTh
∆T
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT (2) nT (1) 10-3 (1) 10-3 (1) 10-3
(1)

Río Macío

2.33

1.48-3.73

0.4

0.34-1.13

1.76

1.07-3.12

1.81

0.55-3.25

-

-

5.6

0.43

0.42

1.26

Cauto

2.42

2.04-3.06

0.36

0.34-0.48

1.54

1.23-2.1

3.05

2.34-4

-

-

1.8

0.85

0.43

0.5

Camazán

2.68

1.85-4.07

0.41

0.33-1.17

1.97

1.34-3.25

2.6

1.33-4.78

-

-

3.3

0.69

0.5

0.79

Bitirí

2.08

1.48-3.14

0.38

0.34-0.96

1.57

1.14-2.49

1.67

0.66-3.72

-

-

4

0.45

0.43

1.08

Yateras

3.05

2.57-3.93

0.35

0.34-0.45

2.33

1.89-3.00

3.45

2.23-5.24

-

-

2.4

0.98

0.66

0.70

Mucaral

2.58

1.38-4.05

0.35

0.32-0.72

1.97

1.00-3.20

2.58

0.5-5.3

-

-

3.05

0.73

0.56

0.85

Charco Redondo

1.78

1.37-2.38

0.41

0.34-0.81

1.21

1.02-1.55

1.26

0.5-2.36

-

-

5.65

0.33

0.31

1.23

Puerto Boniato

2.43

1.81-3.55

0.36

0.31-0.90

1.70

0.95-2.75

2.67

0.73-5.19

-

-

2.54

0.75

0.48

0.69

Sabaneta

2.67

1.50-4.90

0.52

0.31-1.60

1.85

0.95-3.05

2.29

0.73-4.01

-179

-391-207

4.65

0.51

0.41

0.87

Mícara

2.47

1.66-4.41

0.54

0.34-1.72

1.83

1.30-2.55

1.58

0.80-2.60

240

20-416

6.76

0.33

0.38

1.20

La Picota

1.83

1.36-3.59

0.37

0.31-0.89

1.44

0.93-2.45

1.18

0.50-2.46

52

-272-588

5

0.30

0.36

1.26

Santo Domingo

2.62

2.36-2.82

0.53

0.44-0.63

2.11

1.96-2.21

1.52

1.33-1.64

152

141-169

7.69

0.30

0.41

1.42

Gabros

1.52

1.29-2.49

0.36

0.33-2.85

1.14

0.93-1.55

0.79

0.46-2.84

137

-33-319

5.92

0.22

0.32

1.61

Serpentinitas

1.80

1.29-4.91

0.35

0.31-1.22

1.32

0.91-3.05

1.40

0.44-9.32

37.1

-556-721

4.19

0.40

0.38

1.17

Lateritas

3.48

1.40-6.18

0.35

0.32-0.59

2.18

0.95-4.20

5.33

0.67-12.3

-7.3

-565-526

1.78

1.52

0.62

Tabla 8

0.50
(1) Media
(2) Rango

�Tabla 9. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones
y rocas

Cauto

Mucaral

Charco Redondo

Mícara

Santo Domingo

Serpentinitas

Lateritas

Matriz de correlación
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F
1
0.53
0.65
0.04
-0.32
0.71
0.51
0.83
F
1
-0.53
0.17
-0.76
-0.76
-0.25
-0.29
0.98
F
1
0.45
0.85
-0.63
-0.74
0.59
-0.76
0.88
∆T
1
-0.25
-0.51
-0.32
-0.38
-0.30
-0.72
-0.15
-0.03
∆T
1
-0.41
-0.90
-0.69
-0.82
0.07
-0.94
0.39
0.46
∆T
1
.16
-.20
-.06
-.17
-.17
-.16
-.14
.18
∆T
1
-0.01
0.05
0.01
0.08
0.08
0.01
0.01
-0.02

Iγ

K

eTh

eTh/K

eU

eU/K

eU/eTh

1
0.67
0.86
0.61
0.93
0.76
0.22
Iγ

1
0.46
-0.01
0.54
0.13
0.12
K

1
0.88
0.64
0.51
-0.29
eTh

1
0.43
0.50
-0.40
eTh/K

1
0.90
0.54
eU

1
0.58
eU/K

1
eU/eTh

1
0.02
0.92
0.90
0.92
0.88
-0.54
Iγ

1
-0.05
-0.17
-0.08
-0.27
-0.03
K

1
0.99
0.70
0.69
-0.76
eTh

1
0.71
0.72
-0.74
eTh/K

1
0.98
-0.25
eU

1
-0.24
eU/K

1
eU/eTh

1
0.77
0.36
0.15
0.85
-0.49
-0.01
F

1
-0.30
-0.50
0.68
-0.89
0.54
Iγ

1
-0.56
eU/K

1
eU/eTh

1
0.96
1
0.11
-0.01
1
0.45
0.65
-0.29
-0.88
-0.90
0.27
K
eTh
eTh/K
eU

1
0.51
0.75
-0.30
-0.71
0.26
-0.59
-0.08
F

1
0.91
0.63
0.07
0.68
-0.47
0.23
Iγ

1
0.30
-0.32
0.42
-0.71
0.13
K

1
0.74
0.49
-0.01
0.27
eTh

1
0.31
0.62
0.20
eTh/K

1
0.17
0.23
eU

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.72
0.86
-0.13
-0.88
0.64
-0.81
0.50
F

1
0.93
0.60
-0.49
0.91
-0.74
-0.23
Iγ

1
0.33
-0.76
-0.75
-0.93
-0.01
K

1
0.34
0.58
-0.09
-0.88
eTh

1
-0.26
0.89
-0.52
eTh/K

1
-0.45
-0.13
eU

1
-0.09
eU/K

1
eU/eTh

1
0.99
0.52
0.51
-0.73
eTh

1
0.49
0.52
-0.73
eTh/K

1
0.94
-0.05
eU

1
-0.05
eU/K

1
eU/eTh

1
1.00
0.79
0.79
-0.75

1
0.79
0.79
-0.75

1
1.00
-0.40

1
-0.40

1

1
-0.39
0.24
-0.70
-0.72
0.00
-0.08
0.97
F
1
-0.65
0.09
-0.75
-0.75
-0.40
-0.40
1.00

1
0.29
0.88
0.84
0.64
0.75
-0.48
Iγ
1
0.00
0.97
0.97
0.92
0.91
-0.66

1
0.04
-0.07
0.19
-0.14
0.01
K

1
-0.02
-0.02
0.00
-0.03
0.03

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 9

�Tabla 10. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Mayarí.
Prueba de bondad
Formaciones y rocas
Matriz factorial
de ajuste

Camazán

Bitirí

Yateras

Mucaral

Charco Redondo

Puerto Boniato

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F1 F2
Rotación
-.61 .69
.17 .98
-.20 .64
Varimax
.93 .32
normalizado
.89 -.13
-.18 .85
.06 .15
-.88 .30

Variables F 1 F 2 F3
Rotación
F
-.88 .43 .05
.36 .71 .59
Iγ
K
-.10 .98 -.08
Varimax
eTh
.88 .28 .32
normalizado
eTh/K
.91 -.13 .32
eU
.03 .34 .92
eU/K
.11 -.38 .91
eU/eTh -.95 -.17 .11
Variables
F
Iγ
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F1
.73
-.91
-.96
-.98
-.52
-.52
.65
F1
-.74
.95
-.13
.96
.97
.80
.81
-.73

F 2 Rotación
.64
.30
-.21 Factores
no
-.12
rotados
.81
.84
.74
F3 Rotación
-.16
-.19
-.97
Factores
-.07
no
.04
rotados
-.11
.08
.02

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F 1 F 2 Rotación
-.97 .05
-.42 .90
-.88 .42
Factores
.68 .71
no
.81 .55
rotados
-.51 .72
.84 -.11
-.86 -.39

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K

F1
.78
-.70
.27
-.96
-.98
-.21
-.32

F2
.55
.61
.13
.00
.00
.96
.85

F1
-.95
.62
.94
.90
.02
.01
-.94

F3 Rotación
-.21
-.34
Factores
-.94
no
-.18
rotados
.00
.01
.38

F2
Rotación
.17
.72
.31
Varimax
.40 normalizado
.97
.99
.30

(Kolmogorov-Smirnov)
D
n
Dα
.09
.08
.10
.10
217
.11
.07
.07
.09
.05
D
n
Dα
.09
.10
.10
.04
190
.11
.04
.10
.08
.09
D
n
Dα
.11
.07
.07
.07
75
.18
.10
.07
.15
D
n
Dα
.04
.05
.05
.04
63
.06
.04
.04
.03
.05
D
n
Dα
.27
.18
.31
.09
22
.34
.10
.13
.16
.15
D
n
Dα
.04
.03
.05
.03

683

.06

.03
.05

Sabaneta

Variables

F1

F2

F3

Rotación

.04
D

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal.
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

n

Dα
Tabla 10

�Formaciones y rocas

Matriz factorial
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K

Mícara

La Picota

Gabros

Serpentinitas

Lateritas

Variables
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

.88 .34 -.13
-.77 .57 -.22
.02 -.30 -.78
-.97 .05 -.04
-.97 .09 .06
.00 .97 -.14
.00 .98 .03
F1
.58
-.66
-.97
-.92
-.47
.09
-.69
.51
-.20
F1
.83
-.24
.25
-.81
-.94
-.06
-.33
.81

Rotación

F1 F3
Rotación
-.91 -.01
.29 -.39
.58 .47
Factores
.35 .22
Varimax
no
.39 .85 normalizado
rotados
.32 .61
.88 .23
.24 -.06
-.03 .61
F 2 F3 Rotación
.44 -.22
.45 -.27
.16 -.93
Factores
.28 -.42
no
.15 .18
rotados
.95 -.09
.73 .58
.41 .29

Variables F 1 F 2
Rotación
.08 -.33
∆T
F
.86 .44
-.20 .96
Iγ
Varimax
K
.24 .78
eTh
-.89 .40 normalizado
eTh/K
-.95 .23
eU
.21 .74
eU/K
.01 .00
eU/eTh
.94 .01
Variables F 1 F 2
F
-.68 .69
.92 .32
Iγ
K
.02 .31
eTh
.96 -.12
eTh/K
.95 -.15
eU
.67 .71
eU/K
.67 .61
eU/eTh -.71 .64

F3 Rotación
-.05
-.17
-.94
Factores
-.06
no
.03
rotados
.06
.37
.16

Variables F 1 F3 Rotación
.05 .82
∆T
F
-.78 -02
.98 .00 Factores
Iγ
no
eTh
.97 .04
rotados
eTh/K
.97 .03
eU
.85 -.08
eU/K
.85 -.10
eU/eTh -.78 -.05

Prueba de bondad
de ajuste
(Kolmogorov-Smirnov)
.04
.05
.06
450
.07
.02
.05
.06
.06
D
n
Dα
.04
.11
.13
.13
.11
131
.14
.10
.08
.05
.11
D
n
Dα
.09
.07
.10
.07
208
.11
.05
.07
.05
.08
D
n
Dα
.04
.01
.02
.05
583
.06
.02
.10
.04
.05
.03
D
n
Dα
.01
.01
.01
.01
4920
.021
.02
.02
.01
.01
D
n
Dα
.02
.025
.02
.02
2457
.03
.02
.02
.02
.025

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal.
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 10

�Tabla 11. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones y rocas Área

Camazán

Bitirí

Yateras

Mucaral

Charco Redondo
Sabaneta

Tabla 11

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

1

2.33

1.85-2.96 0.35

0.34-0.38 1.70

1.35-2.33

2.43

1.33-3.54

-

-

2.6

7

5

0.75

2

2.77

2.17-3.31 0.35

0.34-0.44 1.91

1.50-2.15

3.45

1.89-4.78

-

-

2.1

10

5

0.58

3

2.14

1.96-2.42 0.35

0.34-0.36 1.48

1,36-1.59

2.24

1.70-3.09

-

-

2.4

6

4

0.68

4

3.08

2.40-4.07 0.53

0.34-1.17 2.38

1.60-3.25

2.52

1.75-3.17

-

-

5

5

5

0.96

1

1.91

1.48-2.54 0.35

0.34-0.42 1.44

1.15-2.05

1.54

0.56-3.72

-

-

3.9

4

4

1.11

2

2.48

1.98-2.82 0.37

0.35-0.42 2.05

1.45-2.45

2.03

1.76-2.20

-

-

3.7

6

6

0.98

3

2.46

1.97-3.14 0.35

0.34-0.44 2.02

1.45-2.50

2.10

1.58-2.93

-

-

3.5

6

6

0.98

5

2.78

2.40-3.09 0.84

0.35-0.96 1.89

1.45-2.25

1.97

1.75-2.33

-

-

6.3

4

4

0.97

1

2.83

2.62-3.14 0.39

0.35-0.45 2.04

1.89-2.30

3.14

2.74-3.62

-

-

2.6

8

5

0.65

3

3.19

2.69-3.74 0.35

0.34-0.37 2.50

2.11-3.00

3.58

2.50-4.43

-

-

2.5

10

7

0.72

9

2.86

2.56-3.41 0.34

0.34-0.35 2.43

2.10-2.90

2.60

2.23-3.46

-

-

3.3

7

7

0.94

10

3.08

2.70-3.92 0.35

0.34-0.35 2.27

1.98-2.90

3.75

2.80-5.25

-

-

2.2

11

6

0.61

1

1.77

1.65-1.86 0.35

0.34-0.36 1.39

1.31-1.55

1.14

0.59-1.46

-

-

5

3

4

1.40

2

1.66

1.38-2.10 0.35

0.34-0.39 1.28

1.00-1.63

1.05

0.58-1.84

-

-

4.7

3

4

1.32

3

1.75

1.85-1.99 0.35

0.34-0.35 1.48

1.34-1.72

0.89

0.58-1.20

-

-

6.2

3

4

1.76

4

2.05

1.61-3.06 0.35

0.34-0.52 1.58

1.13-2.50

1.68

0.87-2.25

-

-

3.5

5

4

0.97

6

2.80

2.24-3.55 0.37

0.32-0.48 2.02

1.24-2.75

3.19

2.28-4.29

-

-

2.4

9

6

0.63

7

2.32

2.02-2.73 0.35

0.34-0.35 1.67

1.30-1.92

2.46

1.36-3.62

-

-

2.7

7

5

0.76

8

2.75

2.23-4.05 0.35

0.34-0.41 2.12

1.65-3.20

2.92

1.99-5.37

-

-

2.6

8

6

0.74

9

2.70

2.08-3.82 0.35

0.34-0.45 2.07

1.47-2.80

2.83

1.32-5.25

-

-

2.7

8

6

0.77

10

2.39

1.51-2.81 0.37

0.32-0.72 2.02

1.30-2.50

1.75

0.50-2.52

-

-

5

5

6

1.35

10

1.97

1.81-2.12 0.38

0.35-0.40 1.28

1.14-1.35

1.97

1.58-2.36

-

-

2.5

5

3

0.65

13

1.75

1.62-1.84 0.36

0.34-0.39 1.19

1.09-1.28

1.49

1.22-1.82

-

-

3.3

4

3

0.90

1

1.83

1.50-1.79 0.35

0.35-0.35 1.10

0.85-1.32

1.33

1.12-1.47

-16.4

-21 -7.9

3

4

3

0.84

3

2.43

2.23-2.72 0.76

0.68-0.89 1.19

1.15-1.25

1.74

1.81-1.95

-34.6

-55 -13

5.2

2

2

0.69

4

2.14

1.96-2.51 0.35

0.34-0.37 1.73

1.55-2.10

1.69

0.80-2.38

-156

-185 -129

4.2

5

5

1.18

5

2.15

1.94.2.37 0.35

0.34-0.35 1.68

1.45-1.95

1.83

1.19-2.35

-183

-211 -142

3.7

5

5

1.06
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones y rocas Área

Mícara

La Picota

Lateritas

Tabla 11

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

6

2.96

1.89-4.90 0.65

0.31-1.60 1.08

1.28-3.05

2.36

1.07-3.49

-141

-391-207

5.8

4

4

0.87

9

1.97

1.85-2.07 0.35

0.35-0.35 1.52

1.50-1.57

1.57

1.12-1.98

-262

-300 -222

3.6

4

4

1.03

10

2.31

1.87-2.96 0.35

0.34-0.50 1.71

1.20-2.20

2.32

0.73-4.01

-247

-360, -66

2.9

7

5

0.82

1

2.60

1.97-4.41 0.59

0.35-1.72 1.80

1.55-2.31

1.81

0.81-2.60

172

20-291

6.6

4

4

1.13

2

2.41

1.66-3.01 0.51

0.34-0.88 1.85

1.30-2.55

1.46

0.80-2.16

275

139-416

6.8

3

4

1.32

1

1.54

1.36-1.79 0.34

0.34-0.35 1.06

0.93-1.40

1.13

0.75-1.47

-7.7

-27-35

3.4

3

3

0.97

2

1.85

1.50-2.72 0.45

0.34-0.89 1.19

1.04-1.33

1.36

1.03-1.95

-12.8

-103-75

3.9

3

3

0.91

3

2.03

1.85-2.16 0.38

0.34-0.39 1.56

1.35-1.80

1.83

1.27-2.46

-127

-153 -101

3.7

4

4

1.02

4

3.06

2.86-3.59 0.65

0.52-0.88 2.25

2.13-2.45

2.09

1.96-2.31

-142

-157 -121

7

4

4

1.06

5

2.24

1.82-2.76 0.38

0.31-0.54 1.81

1.55-2.45

1.46

1.13-1.95

-235

-247 -220

5

4

5

1.34

9

1.86

1.78-2.00 0.51

0.46-0.82 1.30

1.25-1.34

0.81

0.68-0.88

-34

-44 –17

8.3

2

3

1.69

11

1.96

1.55-2.84 0.42

0.32-0.75 1.56

1.05-2.27

1.09

0.50-2.07

279

-104-588

6.5

3

4

1.56

12

1.86

1.66-2.43 0.34

0.34-0.35 1.48

1.19-1.95

1.84

1.20-2.19

-215

-272 -150

3.3

5

4

0.93

1

2.08

1.89-2.51 0.34

0.32-0.35 1.51

1.20-2.00

1.93

1.12-2.03

7.82

-106-165

2.8

6

4

0.81

2

2.00

1.76-2.48 0.35

0.35-0.35 1.43

1.25-1.80

1.89

1.42-2.74

-221

-297 -125

2.8

5

4

0.80

14

1.74

1.47-2.18 0.35

0.35-0.35 1.28

1.14-1.46

1.30

0.67-2.47

60.8

31-105

3.8

4

4

1.07

18

1.55

1.46-1.60 0.35

0.35-0.35 1.02

0.95-1.10

1.24

1.12-1.43

50.8

43-55

2.9

4

3

0.83

20

2.51

2.18-3.02 0.35

0.35-0.35 1.97

1.88-2.51

2.44

1.61-3.99

-333

-473 –216

3

7

6

0.84

23

3.21

2.40-4.08 0.34

0.34-0.35 2.15

1.56-2.85

4.47

3.31-5.70

-185

-382-0.26

1.6

13

6

0.46

24

1.88

1.75-2.12 0.35

0.35-0.35 1.40

1.21-1.58

1.53

1.17-1.94

5.76

-13-27

3.3

4

4

0.85

26

2.36

1.40-4.19 0.35

0.34-0.35 1.85

0.95-2.90

2.85

0.73-6.19

-39.7

-55-217

2.4

8

5

0.69

27

2.37

2.17-2.54 0.35

0.35-0.35 2.20

1.85-2.50

1.39

1.32-1.54

-29.4

-51 -5

5.6

4

6

1.58

28

1.98

1.75-2.20 0.35

0.35-0.35 1.48

1.21-1.92

1.65

1.44-1.80

40.7

-25-84

3.2

5

4

0.92

37

2.14

2.04-2.28 0.35

0.35-0.35 1.39

1.29-1.55

2.47

2.34-2.61

-125

-171 -90

1.9

7

4

0.55

38

1.82

1.76-1.80 0.35

0.35-0.35 1.47

1.38-1.61

1.18

1.04-1.38

-123

-143 -108

4.5

3

4

1.28

39

2.49

1.83-3.57 0.35

0.35-0.35 1.48

1.15-2.00

3.46

1.59-6.06

-128

-185 -12

1.6

10

4

0.46

40

3.89

1.48-6.18 0.35

0.34-0.36 2.38

0.85-4.20

8.32

0.71-12.3

9.27

-237-526

1.5

18

7

0.43

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 12. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Mayarí.
Matriz de correlación
Formaciones y
Área
rocas

Camazán

Bitirí

3

3

1

Yateras

9

10

Mucaral

1

2

4

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.12
0.08
0.45
0.25
0.12
0.96
0.23
eU
1
0.45
0.47
0.91
0.59
0.33
0.90
0.41
eU
1
0.87
-0.35
0.90
-0.51
0.91
0.86
-0.18
eU
1
0.88
0.07
0.98
-0.29
0.88
1.00
-0.29
eU
1
0.66
-0.12
0.90
0.08
0.66
1.00
0.08
eU
1
-0.56
-0.69
-0.07
0.74
-0.54
0.98
0.74
eU
1
0.66
0.25
0.93
-0.27
0.65
0.98
-0.31
eU
1
0.71
0.52
0.97
0.56
0.55
0.91
0.36

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
0.72
0.94
-0.90
1.00
-0.09
-0.92
eTh

1
0.71
-0.59
0.67
-0.22
-0.65
K

1
-0.71
0.93
0.24
-0.74
Iγ

1
-0.90
0.41
1.00
F

1
-0.08
-0.91
eTh/K

1
0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
0.69
0.77
-0.39
0.92
0.17
-0.62
eTh

1
0.70
0.08
0.35
0.03
-0.27
K

1
0.27
0.61
0.69
0.02
Iγ

1
-0.55
0.63
0.94
F

1
0.20
-0.66
eTh/K

1
0.60
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.10
0.92
-0.67
1.00
0.66
-0.67
eTh

1
-0.12
0.16
-0.11
-0.15
0.09
K

1
-0.35
0.92
0.90
-0.34
Iγ

1
-0.67
0.07
1.00
F

1
0.67
-0.67
eTh/K

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.02
0.96
-0.70
1.00
0.88
-0.71
eTh

1
0.05
0.14
0.01
0.06
0.11
K

1
-0.48
0.96
0.98
-0.48
Iγ

1
-0.70
-0.29
1.00
F

1
0.88
-0.71
eTh/K

1
-0.29
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.10
0.92
-0.67
1.00
0.66
-0.67
eTh

1
-0.12
0.16
-0.11
-0.15
0.09
K

1
-0.35
0.92
0.90
-0.34
Iγ

1
-0.67
0.07
1.00
F

1
0.67
-0.67
eTh/K

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.67
0.86
-0.89
1.00
-0.62
-0.90
eTh

1
0.44
-0.65
0.63
-0.80
-0.67
K

1
-0.62
0.87
-0.16
-0.62
Iγ

1
-0.89
0.76
1.00
F

1
-0.59
-0.89
eTh/K

1
0.77
eU/K

1
eU/eTh

1
0.04
0.89
-0.86
1.00
0.68
-0.87
eTh

1
0.25
0.09
-0.04
0.03
-0.04
K

1
-0.59
0.87
0.90
-0.62
Iγ

1
-0.87
-0.30
0.99
F

1
0.68
-0.87
eTh/K

1
-0.31
eU/K

1
eU/eTh

1
0.51
0.84
-0.08
0.89
0.58
-0.37

1
0.64
0.51
0.06
0.13
0.04

1
0.45
0.63
0.82
0.17

1
-0.36
0.40
0.88

1
0.61
-0.45

1
0.40

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

6

8

1

3

Sabaneta

4

5

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.78
-0.55
0.94
0.15
0.85
0.97
0.46
eU
1
0.73
-0.04
0.95
0.15
0.73
0.99
0.16
eU
1
0.62
-0.15
0.97
0.81
0.52
0.62
1.00
0.52
eU
1
0.98
0.99
0.99
0.99
1.00
-0.96
-0.83
-0.80
eU
1
-0.04
0.53
0.64
0.20
0.28
-0.07
0.99
0.26
eU
1
-0.09
0.96
0.78
0.98
0.15
-0.10
1.00
0.14
eU
1
0.33
0.60
0.83
0.04
0.70
-0.46
-0.09
0.44

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.27
0.93
-0.38
0.93
0.72
-0.20
eTh

1
-0.34
0.20
-0.59
-0.73
-0.47
K

1
-0.03
0.90
0.87
0.16
Iγ

1
-0.39
0.04
0.76
F

1
0.87
0
eTh/K

1
0.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.74
-0.53
eTh/K

1
0.16
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.03
0.91
-0.54
1.00
0.73
-0.54
eTh

1
-0.01
0.17
-0.11
-0.15
0.02
K
Iγ

1
-0.16
1
0.91
-0.55
0.94
0.13
-0.16
0.99
F
∆T

1
-0.86
0.78
0.60
-0.35
1.00
0.62
-0.35
eTh

1
-0.37
-0.31
0.75
-0.86
-0.15
0.75
K

1
0.82
0.31
0.78
0.97
0.31
Iγ

1
0.27
0.60
0.81
0.27
∆T

1
-0.35
0.52
1.00
F

1
0.62
-0.35
eTh/K

1
0.52
eU/K

1
eU/eTh

1
1.00
1.00
0.95
0.99
-1.00
-0.93
-0.91
eTh

1
1.00
0.96
1.00
-0.99
-0.91
-0.89
K

1
0.97
1.00
-0.99
-0.90
-0.88
Iγ

1
0.98
-0.93
-0.76
-0.73
∆T

1
-0.98
-0.87
-0.85
F

1
0.95
0.93
eTh/K

1
1.00
eU/K

1
eU/eTh

1
0.23
0.75
0.86
-0.91
1.00
-0.08
-0.92
eTh

1
0.56
0.53
-0.08
0.18
0.40
-0.11
K

1
0.80
-0.52
0.72
0.59
-0.54
Iγ

1
-0.76
0.84
0.13
-0.78
∆T

1
-0.92
0.31
1.00
F

1
-0.10
-0.92
eTh/K

1
0.30
eU/K

1
eU/eTh

1
0.14
0.56
0.05
-0.94
1.00
-0.09
-0.94
eTh

1
0.89
0.97
-0.08
0.13
0.96
-0.09
K

1
0.84
-0.46
0.54
0.78
-0.47
Iγ

1
-0.02
0.03
0.98
-0.03
∆T

1
-0.94
0.16
1.00
F

1
0.11
-0.94
eTh/K

1
0.15
eU/K

1
eU/eTh

1
0.33
0.55
-0.03
0.04
0.29
-0.28
-0.67

1
0.92
0.06
0.92
-0.74
-0.79
0.09

1
0.04
0.84
-0.57
-0.58
0.08

1
0.08
-0.01
0
0.01

1
-0.84
-0.61
0.44

1
0.61
-0.55

1
0.28

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

9

Mícara

2

2

4

La Picota

5

12

Lateritas

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-0.46
-0.33
-0.29
0.59
0.47
-0.46
1.00
0.47
eU
1
0.15
0.07
0.64
-0.20
0.35
0.06
0.44
0.48
eU
1
0.12
0.04
0.22
-0.65
0.29
0.09
0.26
0.28
eU
1
1.00
0.80
0.91
-0.13
0.78
-0.67
-0.68
-0.59
eU
1
0.78
0.28
0.89
0.48
0.25
0.75
0.86
0.01
eU
1
0.80
-0.55
0.98
-0.93
0.07
0.80
1.00
0.07
eU
1
0.89
-0.41
0.98
0.18
-0.38
0.90
1.00
-0.35

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.04
0.98
-0.99
-1.00
1.00
-0.46
-.100
eTh

1
-0.12
-0.06
-0.02
-0.04
-0.33
-0.02
K

1
-0.94
-0.98
0.98
-0.29
-0.98
Iγ

1
0.98
-0.99
0.59
0.98
∆T

1
-1.00
0.47
1.00
F

1
0.46
-1.00
eTh/K

1
0.47
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.15
0.24
-0.68
-0.50
0.74
0.26
-0.76
eTh

1
0.76
0.05
0.84
-0.76
-0.84
0.07
K

1
-0.26
0.69
-0.35
-0.34
0.11
Iγ

1
0.28
-0.48
-0.49
0.49
∆T

1
-0.84
-0.58
0.59
F

1
0.75
-0.51
eTh/K

1
0.15
eU/K

1
eU/eTh

1
0.87
0.92
-0.32
0.53
-0.34
-0.81
-0.90
eTh

1
0.98
-0.22
0.83
-0.75
-0.95
-0.75
K

1
-0.35
0.81
-0.64
-0.87
-0.74
Iγ

1
-0.30
0.02
0.06
0.07
∆T

1
-0.90
-0.71
-0.27
F

1
0.75
0.24
eTh/K

1
0.82
eU/K

1
eU/eTh

1
0.81
0.92
-0.16
0.79
-0.68
-0.69
-0.66
eTh

1
0.97
-0.70
1.00
-0.98
-0.98
-0.54
K

1
-0.52
0.97
-0.91
-0.92
-0.59
Iγ

1
-0.72
0.82
0.82
0.22
∆T

1
-0.99
-0.99
-0.52
F

1
1.00
0.44
eTh/K

1
.48
eU/K

1
eU/eTh

1
0.66
0.94
0.40
0.12
0.67
0.44
-0.56
eTh

1
0.68
0.04
0.63
-0.12
-0.24
-0.37
K

1
0.40
0.39
0.57
0.53
-0.27
Iγ

1
-0.06
0.54
0.44
-0.24
∆T

1
-0.45
-0.09
0.47
F

1
0.82
-0.37
eTh/K

1
0.21
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.57
0.91
-0.89
-0.52
1.00
0.80
-0.52
eTh

1
-0.58
0.46
0.14
-0.57
-0.55
0.13
K

1
-0.96
-0.14
0.91
0.98
-0.13
Iγ

1
0.13
-0.89
-0.93
0.13
∆T

1
-0.52
0.07
1.00
F

1
0.80
-0.52
eTh/K

1
0.07
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.27
0.97
0.33
-0.73
1.00
0.89
-0.71

1
-0.33
0.39
0.09
-0.31
-0.46
0

1
0.27
-0.55
0.97
0.97
-0.53

1
-0.30
0.32
0.16
-0.34

1
-0.72
-0.38
1.00

1
0.89
-0.70

1
-0.34

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

14

20

23

26

39

40

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.64
-0.46
0.85
-0.64
-0.41
0.64
1.00
-0.41
eU
1
0.37
0.05
0.82
0.70
0.11
0.37
1.00
0.11
eU
1
0.90
-0.04
0.98
0.55
0.43
0.90
1.00
0.40
eU
1
0.84
0.05
0.95
-0.73
-0.40
0.84
1.00
-0.40
eU
1
0.62
-0.11
0.80
-0.09
-0.17
0.62
1.00
-0.17
eU
1
0.72
-0.05
0.89
0.06
-0.22
0.73
1.00
-0.22

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.44
0.95
-0.57
-0.87
1.00
0.64
-0.87
eTh

1
-0.50
0.21
0.43
-0.44
-0.46
0.43
K

1
-0.66
-0.77
0.95
0.85
-0.77
Iγ

1
0.53
-0.57
-0.65
0.53
∆T

1
-0.87
-0.41
1.00
F

1
0.64
-0.87
eTh/K

1
-0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.19
0.84
-0.38
-0.85
1.00
0.37
-0.85
eTh

1
-0.09
0.18
0.17
-0.19
0.05
0.17
K

1
0.18
-0.46
0.84
0.82
-0.46
Iγ

1
0.72
-0.37
0.70
0.72
∆T

1
-0.85
0.11
1.00
F

1
0.37
-0.85
eTh/K

1
0.11
eU/K

1
eU/eTh

1
0.26
0.97
0.56
0.01
1.00
0.90
-0.03
eTh

1
0.10
0.30
-0.54
0.26
-0.05
-0.64
K

1
0.57
0.25
0.97
0.98
0.21
Iγ

1
0.09
0.56
0.55
0.04
∆T

1
0.01
0.44
0.99
F

1
0.90
-0.03
eTh/K

1
0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
0.05
0.97
-0.62
-0.77
1.00
0.84
-0.77
eTh

1
0.05
-0.02
-0.02
0.04
0.05
-0.02
K

1
-0.69
-0.63
0.97
0.95
-0.63
Iγ

1
0.23
-0.62
-0.73
0.23
∆T

1
-0.77
-0.40
1.00
F

1
0.84
0.77
eTh/K

1
0.40
eU/K

1
eU/eTh

1
0
0.96
-0.27
-0.81
1.00
0.62
-0.81
eTh

1
-0.03
-0.13
-0.14
0
-0.11
-0.14
K

1
-0.23
-0.67
0.97
0.80
-0.67
Iγ

1
0.41
-0.27
-0.09
0.41
∆T

1
-0.81
-0.17
1.00
F

1
0.62
-0.81
eTh/K

1
-0.17
eU/K

1
eU/eTh

1
0.04
0.96
0.07
-0.68
1.00
0.72
-0.68

1
0.01
-0.01
-0.08
0.04
-0.06
-0.08

1
0.07
-0.54
0.96
0.89
-0.54

1
0.03
0.07
0.06
0.03

1
-0.68
-0.22
1.00

1
0.73
-0.68

1
-0.22

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Tabla 13. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos de
las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Prueba de bondad
Formaciones y rocas Área
Matriz factorial
de ajuste

Camazán

1

Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

3

Variables F1 Rotación
eU
.86
eTh
.84
K
.69 Factores
.99
no
Iγ
rotados
F
.14
eTh/K
.71
eU/K
.63
eU/eTh -.10

5

Variables F1 F 2 Rotación
eU
.45 -.80
eTh
.31 -.83
K
-.98 .15 Factores
-.93 -.09
no
Iγ
F
-.91 -.37 rotados
eTh/K
.96 .22
eU/K
.97 -.19
eU/eTh
.20 -.97

6

Variables F1
eU
.74
eTh
.24
K
.96
.93
Iγ
.06
∆T
F
.96
eTh/K
-.81
eU/K
-.68
eU/eTh
.28

2

Variables F1 F 2 F3 Rotación
eU
.14 -.46 .86
eTh
-.63 -.72 -.12
K
.83 -.46 -.29
Factores
.54 -.80 .21
Iγ
no
.44 .71 .02
∆T
rotados
F
.95 -.18 .15
eTh/K
.95 -.16 .14
eU/K
-.69 .13 .70
eU/eTh
.56 .40 .70

1

Variables F3 Rotación
eU
.08
eTh
-.09
K
.11
.02 Factores
Iγ
no
.97
∆T
rotados
F
.02
eTh/K
-.09
eU/K
.08
eU/eTh
.02

Bitirí

Sabaneta

Mícara

La Picota

Variables
eU

F1 F 2 Rotación
-.49 .86
-.96 -.15
.33 .04 Factores
-.88 .46
no
rotados
.75 .63
-.96 -.15
-.50 .85
.74 .64

F2
.14

F2
.08
-.90
-.16
-.26
.03
.19
-.43
.35
.92

F4 Rotación
.04
.03
-.01
.01 Factores
no
-.99
rotados
-.02
-.03
.01
.05

Rotación
Varimax

(Kolmogorov-Smirnov)
D
n
Dα
.16
.07
.17
.08
80
.18
.12
.07
.17
.12
D
n
Dα
.11
.15
.25
.07
25
.32
.17
.08
.11
.12
D
n
Dα
.13
.14
.13
.13
17
.39
.16
.23
.15
.15
D
n
Dα
.04
.03
.09
.07
257
.10
.09
.09
.08
.06
.04
D
n
Dα
.07
.08
.13
.05
87
.17
.05
.10
.14
.07
.07
D
n
Dα
.24
.09
.34
.13
21
.35
.16
.16
.09
.24
.16
D
n
Dα
.15
28
.30

Nota: En negritas las variables que más contribuyen a los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 13

�Formaciones y rocas Área
Lateritas

1

Matriz factorial
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.51 normalizado
.46
.33
.70
-.79
.49
.11
-.83

14

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F1 Rotación
.80
.94
-.55
Factores
.98
no
-.71
rotados
-.85
.94
.80
-.85

20

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F 2 Rotación F1
Rotación
.93
.05
.02
-.90
.15
.26
Factores -.52
.56
no
Varimax
.71
.89
normalizado
rotados
.45
.98
.02
-.89
.93
.05
.45
.98

23

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F 2 Rotación
-.12
.29
.81
Factores
.06
no
.21
rotados
-.89
.29
-.13
-.93

Prueba de bondad
de ajuste
(Kolmogorov-Smirnov)
.12
.29
.15
.09
.19
.12
.14
.21
D
n
Dα
.12
.20
.19
.19
17
.39
.16
.22
.20
.12
.22
D
n
Dα
.14
.16
.13
.14
21
.35
.09
.17
.16
.14
.17
D
n
Dα
.13
.24
.25
.15
14
.43
.11
.14
.24
.13
.15

Nota: En negritas las variables que más contribuyen a los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 13

�Tabla 14. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y rocas

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
F
eTh/K eU/K eU/eTh
∆T
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT (2) nT (1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

Sedimentos cuaternarios

2.44

1.47-6.17

0.45

0.29-1.67

1.84

0.87-5.1

1.93

0.95-8.89

-

-

5

5

4

1.02

Jaimanita

3.39

1.62-5.52

0.84

0.3-1.26

2.66

1.1-5.09

2.4

1.11-5.15

-

-

8

5

5

1.16

Río Maya

2.77

1.89-4.4

0.35

0.31-0.52

2.35

1.3-4.35

2.45

1.56-5.24

-

-

4

7

7

1.06

Júcaro

3.13

1.88-5.25

0.66

0.33-1.74

2.28

1.4-4.75

2.22

1.26-3.94

-

-

7

4

4

1.10

Yateras

2.67

1.69-4.83

0.41

0.32-1.01

2.38

1.08-5.2

1.78

1.25-2.61

-

-

5

5

6

1.34

Cabacú

2.12

1.79-2.43

0.35

0.34-0.35

1.67

1.34-2.1

1.74

1.34-2.53

-

-

3

5

5

0.98

Mucaral

2.66

1.51-5.04

0.54

0.31-1.99

2.01

1.03-5.2

1.85

1.12-4.56

-

-

6

4

4

1.14

Cilindro

2.58

1.86-3.49

0.67

0.32-1.13

1.68

1.39-2.44

1.64

1.3-2.25

-

-

7

3

3

1.05

Sierra de Capiro

2.85

1.84-4.07

0.35

-

2.72

1.40-4.50

1.92

1.40-2.17

-

-

5

6

8

1.37

Charco Redondo

2.18

1.71-2.82

0,34

0.33-0.36

1.77

1.25-2.63

1.73

1.07-2.49

-

-

4

5

5

1.05

C. de los Indios

3.27

1.56-5.33

0.82

0.31-2.19

2.01

1.09-3.25

2.52

0.97-5.65

-44.21

-232-295

8

3

3

0.91

Sabaneta

3.36

1.69-6.28

0.99

0.3-2.24

1.87

1.18-3.5

2.24

1.09-4.86

-108

-270-142

9

3

3

0.93

Gran Tierra

3.01

1.78-4.94

0.70

0.31-2.01

1.96

1.23-3.3

2.33

1.13-5.93

-118.7

-237-41

7

4

3

0.94

Mícara

2.61

1.66-5.23

0.66

0.32-2.44

1.76

0.95-3.25

1.6

0.97-4.18

-37.15

-193-147

8

3

3

1.13

La Picota

3.01

1.80-6.41

0.9

0.32-2.46

1.86

1.16-3.85

1.53

1.07-2.89

10.41

-207-278

12

2

3

1.23

Santo Domingo

2.74

1.59-6.99

0.76

0.32-2.75

1.70

0.89-4.02

1.63

1.05-3.97

27.75

-272-339

10

3

3

1.08

Sierra del Purial

2.07

1.60-2.58

0.37

0.32-0.62

1.59

0.95-2.3

1.64

1.26-2.08

-

-

4

4

4

0.97

Complejo Cerrajón

2.19

1.56-5.20

0.50

0.29-2.01

1.47

1.03-3.15

1.61

1.01-3.43

-84.26

-304-141

5

4

3

0.93

Basaltos

2.27

1.67-5.82

0.47

0.32-1.79

1.69

1.05-3.5

1.57

1.11-2.94

-40.63

-359-172

5

4

4

1.09

Dunitas

2.2

1.55-5.08

0.35

0.34-0.35

1.70

0.98-4.7

1.94

0.95-5.17

12.93

-345-345

3

6

5

0.92

Gabros

1.92

1.55-3.84

0.35

0.32-0.52

1.40

0.90-2.33

1.66

0.88-5.35

51.2

-268-415

3

4.7

4

0.86

Melange

2.23

1.73-5.83

0.43

0.31-1.93

1.68

1.19-3.75

1.68

1.18-3.87

-72.12

-281-141

4

4

4

1.02

Serpentinitas

2.4

1.34-8.84

0.38

0.09-1.74

1.72

0.80-7.1

2.52

0.74-15.4

-6.418

-539-617

3

7

5

0.77

Lateritas (Moa)

3.06

1.64-8.84

0.35

0.33-0.53

2.18

0.94-7.10

2.18

1.05-15.4

14.5

-276-498

2.2

11

6.2

0.64

Tabla 14

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 15. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones
y rocas

Sedimentos cuaternarios

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

1

2,61

1.75-5.56

0.49

0.29-1.18

2.1

1.13-5.1

1.73

1.28-3.29

-

-

6

4

5

1.21

2

3.3

2.73-4.12

0.71

0.35-1.17

2.47

1.7-3.55

2.14

1.47-2.91

-

-

8

3

4

1.28

8

2.96

1.56-4.06

0.53

0.32-0.98

1.86

1.09-2.45

3.27

1.08-6.21

-

-

4

6

4

0.7

10

2.01

1.63-2.51

0.37

0.34-0.45

1.41

1.14-1.73

1.81

1.32-2.44

-

-

3

5

4

0.79

13

2.54

1.99-3.14

0.42

0.32-0.6

1.82

1.28-2.33

2.45

1.79-3.62

-

-

3

6

4

0.75

14

2.54

1.47-5.28

0.52

0.33-1.67

1.78

0.98-3.3

2.06

0.95-4.76

-

-

5

4

4

0.95

15

3.79

3.51-4

0.88

0.73-1.06

1.97

1.6-2.4

4.1

3.21-4.61

-

-

4

5

2

0.49

16

2.9

2.19-3.4

0.85

0.55-1.23

1.79

1.47-2.3

1.54

1.38-1.94

-

-

10

2

2

1.16

17

2.64

2.19-3.48

0.66

0.43-0.93

1.86

1.6-.2.05

1.49

0.89-2.89

-

-

9

2

4

1.42

19

1.77

1.7-1.91

0.34

0.32-0.4

1.37

1.31-1.43

1.21

1.17-1.28

-

-

4

3

4

1.12

23

2.58

1.8-4.25

0.61

0.33-1.25

1.84

1.19-3.25

1.58

1.16-2.36

-

-

8

3

3

1.19

24

2.77

2.23-3.35

0.61

0.35-0.93

2.17

2-2.35

1.48

1.36-1.64

-

-

9

3

4

1.47

32

2.26

1.65-4.58

0.35

0.32-0.67

1.76

0.95-3.8

2.03

1.19-6.6

-

-

3

6

5

0.91

33

2.13

1.81-2.73

0.35

0.34-0.35

1.74

1.45-2.33

1.62

1.14-2.38

-

-

4

5

5

1.13

34

5.05

3.58-6.17

0.35

-

4.02

3.2-4.96

6.61

3.38-8.89

-

-

2

20

10

0.67

38

1.98

1.52-2.98

0.35

-

1.51

0.87-2.55

1.64

1.18-3.7

-

-

3

5

4

0.95

39

3.42

2.42-4.08

0.35

0.34-0.35

2.5

1.75-2.93

4.41

2.64-5.9

-

-

2

10

7

0.6

40

2.16

1.96-2.28

0.35

-

1.81

1.7-1.92

1.56

1.13-1.92

-

-

4

4

5

1.19

41

2

1.59-2.22

0.35

0.34-0.44

1.55

0.95-1.86

1.61

1.53-1.76

-

-

3

5

4

0.95

44

1.7

1.62-1.77

0.35

-

1.1

0.97-1.2

1.6

1.59-1.62

-

-

2

5

3

0.68

46

1.82

1.54-2.38

0.35

-

1.23

0.87-1.8

1.73

1.53-2.46

-

-

2

5

4

0.71

47

1.97

1.66-2.3

0.35

0.34-0.35

1.51

1-1.9

1.59

1.43-1.99

-

-

3

5

4

0.95

49

2.58

1.62-3.93

0.35

0.34-0.37

2.38

1-4.3

1.74

1.54-2.1

-

-

5

5

7

1.94

50

2.32

1.77-3.62

0.35

-

1.94

1.19-3.8

1.82

1.46-2.45

-

-

4

5

6

1.03

55

2.01

1.68-2.7

0.35

0.34-0.39

1.55

0.95-2.59

1.62

1.51-1.85

-

-

3

5

4

0.97

56

2

1.67-2.5

0.35

0.34-0.35

1.53

1.07-2.19

1.87

1.54-1.99

-

-

3

5

4

0.9

57

1.87

1.83-1.94

0.35

-

1.42

1.4-1.45

1.44

1.35-1.65

-

-

3

4

4

0.98
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Jaimanita

Río Maya

Júcaro

Yateras

Cabacú
Mucaral

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

1

4.27

1.92-5.52

0.9

0.34-1.26

3.33

1.37-5.09

2.52

1.53-3.67

-

-

12

3

4

1.35

4

2.21

1.67-2.51

0.47

0.34-0.76

1.6

1.1-.2.1

1.57

1.4-1.76

-

-

5

4

4

1

7

2.81

1.72-3.7

0.52

0.34-0.78

1.83

1.1-2.6

2.89

1.66-5.15

-

-

4

8

4

0.7

13

2.37

1.83-3.39

0.34

0.3-0.35

2.04

1.31-3.54

1.82

1.62-2.54

-

-

4

5

8

1.12

15

4.04

3.13-4.41

0.36

0.34-0.37

3.8

3.23-4.1

3.53

1.68-4.57

-

-

5

10

10

1.36

18

2.67

2.39-2.8

0.35

-

2.39

2.02-2.64

2.04

1.84-3.05

-

-

4

66

7

1.21

2

3.22

2.21-3.94

0.35

-

3.27

1.75-4.35

1.92

1.68-2.21

-

-

6

6

9

1.69

4

2.99

2.12-4.4

0.35

0.34-0.38

2.49

1.61-3.9

2.92

1.63-5.04

-

-

3

8

7

0.91

5

2.43

2.17-3.07

0.39

0.35-0.46

2.07

1.5-3.15

1.67

1.56-1.73

-

-

5

4

5

1.24

6

2.63

1.89-3.95

0.35

0.31-0.52

2.12

1.3-3.7

2.47

1.61-5.24

-

-

3

7

6

0.98

1

3.34

2.00-5.25

0.73

0.33-1.74

2.57

1.5-4.75

1.98

1.26-3.83

-

-

10

3

4

1.33

2

3.35

2.73-4.69

0.79

0.39-1.35

2.04

1.5-2.5

2.88

2.04-3.85

-

-

6

4

3

0.72

3

2.88

2.23-3.83

0.61

0.35-1.06

1.88

1.5-2.42

2.56

1.67-3.94

-

-

5

4

3

0.8

4

2.63

2.05-3.31

0.42

0.33-0.89

1.99

1.55-2.45

2.41

1.31-3.8

-

-

4

6

5

0.92

5

2.65

1.88-3.35

0.56

0.35-0.76

1.84

1.4-2.3

2.11

1.53-2.59

-

-

5

4

4

0.9

6

2.35

2.22-2.40

0.52

0.44-0.58

1.68

1.62-1.75

1.59

1.58-1.61

-

-

6

3

3

1.05

1

3.08

2.64-3.61

0.46

0.34-0.67

2.78

2.25-3.25

1.95

1.50-2.26

-

-

7

4

5

2.45

2.09-2.75

0.36

0.33-0.52

2.20

1.80-2.71

1.61

1.36-1.92

-

-

5

4

6

1.41

1.45

8

2.13

2.02-2.25

0.35

-

1.73

1.56-1.90

1.64

1.60-1.69

-

-

4

5

5

1.04

12

2

1.79-2.42

0.46

0.32-0.74

1.30

1.22-1.40

1.56

1.53-1.60

-

-

4

4

3

0.83

14

3.03

1.91-4.83

0.38

0.32-0.63

2.96

1.50-5.20

1.82

1.25-2.61

-

-

6

5

8

1.61

1

2.04

1.79-2.28

0.35

0.34-0.35

1.53

1.34-2.00

1.78

1.34-2.53

-

-

3

5

4

0.90

2

2.17

1.98-2.43

0.35

-

1.76

1.45-2.10

1.71

1.55-1.89

-

-

4

5

5

1.02

1

3.08

1.51-5.04

0.66

0.33-1.23

2.08

1.03-3.30

2.52

1.12-4.56

-

-

6

4

4

0.89

2

2.31

1.81-3.34

0.60

0.33-0.90

1.43

1.30-2.20

1.61

1.26-3.21

-

-

6

3

3

0.92

4

2.71

1.89-3.98

0.55

0.31-1.18

2.18

1.35-3.40

1.59

1.23-2.60

-

-

8

3

4

1.39

5

2.06

1.89-2.56

0.39

0.34-0.69

1.56

1.48-1.70

1.56

1.40-1.70

-

-

4

4

4

1.00

6

2.71

1.73-5.03

0.51

0.32-1.99

2.13

1.10-5.20

1.93

1.25-4.01

-

-

6

4

5

1.16
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Cilindro

Charco Redondo

Castillo de los Indios

Sabaneta

Gran Tierra

Mícara

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

2.49

1.79-3.53

0.50

0.32-1.10

1.90

1.35-2.85

1.70

1.31-2.49

-

-

6

4

4

1.16

1

2.62

1.92-3.49

0.70

0.36-1.13

1.87

1.39-2.44

1.65

1.30-2.25

-

-

7

3

3

1.05

2

2.22

1.86-2.90

0.46

0.32-0.75

1.63

1.43-2.20

1.58

1.43-1.82

-

-

5

4

4

1.04

3

2.93

2.72-3.10

0.85

0.72-1.02

1.77

1.67-2.02

1.69

1.55-1.73

-

-

9

2

2

1.05

2

2.24

1.90-2.67

0.34

0.33-0.36

1.80

1.37-2.40

1.86

1.33-2.49

-

-

3

5

5

0.99

1

3.18

1.83-5.33

0.77

0.32-1.73

2.02

1.40-3.20

2.41

0.97-5.25

-130

-232-155

8

3

3

0.99

2

3.18

2.39-3.88

0.78

0.48-0.96

2.01

1.52-2.80

2.39

2.13-3.01

-168

-197 -121

7

3

3

0.90

3

2.93

2.00-3.65

0.58

0.35-1.11

2.30

1.21-3.20

1.93

1.37-3.36

-127

-161 -95

7

4

4

1.29

4

3.71

2.56-4.34

0.97

0.64-1.42

2.04

1.50-2.79

3.15

1.65-4.37

-95

-167 -7

7

4

2

0.68

6

3.16

1.56-5.14

0.83

0.31-1.74

1.93

1.09-3.25

2.24

1.06-5.05

-33

-122-43

8

3

3

0.97

7

3.57

2.35-5.20

0.94

0.35-2.19

1.92

1.36-3.25

3.11

1.16-5.65

-44

-106-11

7

4

2

0.72

8

3.59

2.04-5.33

0.85

0.36-2.17

2.29

1.44-3.20

2.80

1.61-4.40

19

-153-144

8

4

3

0.86

11

1.93

1.78-2.38

0.35

0.35-0.37

1.33

1.16-1.72

1.82

1.42-2.52

245

127-295

3

5

4

0.75

12

2.18

2.06-2.35

0.38

0.34-0.50

1.71

1.60-1.75

1.68

1.63-1.73

209

1991-223

4

4

5

1.02

13

1.97

1.83-2.28

0.35

0.34-0.35

1.45

1.30-1.90

1.73

1.60-1.84

137

93-193

3

5

4

0.83

1

3.34

2.23-5.13

0.83

0.35-2.18

2.10

1.65-3.25

2.50

1.69-3.45

-78

-159-113

7.5

4

3

0.87

2

3.38

1.69-6.28

1.03

0.30-2.24

1.84

1.18-3.50

2.19

1.09-4.86

-112

-270-142

9

3

2

0.94

3

3.24

2.62-4.18

0.92

0.54-1.69

1.81

1.50-2.07

2.33

1.46-4.25

-98

-103 -91

9

3

2

0.93

1

2.76

2.08-4.94

0.78

0.35-2.01

1.79

1.42-2.25

1.46

1.21-1.78

-14

-32-4.85

9

2

3

1.24

3

2.84

1.87-4.08

0.63

0.35-1.12

1.78

1.44-2.30

2.52

1.31-4.26

-204

-227 -178

5

4

4

0.86

7

3.06

1.81-4.83

0.70

0.31-1.34

1.99

1.23-3.30

2.45

1.13-5.93

-131

-237-41

6

4

3

0.91

1

2.59

1.67-4.40

0.65

0.32-1.31

1.77

0.95-3.25

1.55

0.97-3.23

-40

-193-115

8

3

3

1.15

2

4.42

3.50-5.12

1.41

0.87-1.78

2.14

1.85-2.30

3.10

2.03-4.19

-6.92

-54.4-27

11

2

2

0.74

3

2.49

2.15-3.23

0.53

0.35-0.70

1.65

1.23-2.64

2.12

1.73-2.46

-78.8

-131 -35

4

4

3

0.78

4

4.58

4.09-5.26

1.89

1.51-2.44

1.90

1.75-2.00

1.67

1.52-1.85

-99.9

-108 -87

22

0.9

1

1.13

5

2.27

1.66-3.70

0.58

0.33-1.20

1.55

1.17-2.37

1.35

1.28-1.49

-22.3

-93.6-38

7

3

3

1.13

6

2.45

1.75-3.53

0.54

0.34-0.77

1.55

1.35-2.42

2.14

1.20-3.21

62.9

-51-147

4

4

3

0.78

1

2.38

2.10-2.88

0.44

0.33-0.65

1.94

1.20-2.70

1.57

1.42-2.06

98.8

68-129

5

4

5

1.24
(1) Media
(2) Rango

�eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

Formaciones
y rocas

Área

La Picota

5

3.07

1.80-6.41

0.94

0.32-2.46

1.86

1.16-3.85

1.52

1.21-2.89

6.87

-207-278

13

2

3

1.24

6

1.99

1.97-2.00

0.35

-

1.50

1.49-1.52

1.67

1.63-1.74

-20.5

-38.3 -5

3

5

4

0.89

8

2.18

2.04-2.31

0.50

0.41-0.59

1.42

1.38-1.50

1.71

1.68-1.75

-33.6

-75-0.65

4

4

3

0.83

3

2.00

1.94-2.09

0.35

-

1.48

1.40-1.64

1.75

1.49-2.26

-10.8

-22 -1.4

3

5

4

0.86

Santo Domingo

Sierra del Purial

Complejo Cerrajón

Basaltos

Dunitas
Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

5

1.84

1.70-2.00

0.35

0.34-0.38

1.24

1.05-1.55

1.73

1.59-1.99

22

-36- 44

3

5

4

0.72

6

1.80

1.59-2.37

0.35

0.35-0.37

1.22

0.95-1.68

1.66

1.48-2.60

-14.1

-56-84

3

5

3

0.74

7

1.92

1.60-2.51

0.38

0.34-0.65

1.27

0.95-2.00

1.78

1.50-2.97

176

-10.5-307

3

5

3

0.73

9

2.07

1.61-3.21

0.38

0.34-0.68

1.52

0.89-2.40

1.72

1.50-3.92

48.8

-132-195

4

5

4

0.89

10

2.02

1.73-2.58

0.38

0.34-0.57

1.41

1.14-1.95

1.83

1.57-2.49

270

213-338

3

5

4

0.79

11

2.01

1.70-2.92

0.41

0.34-0.80

1.39

1.05-1.90

1.66

1.50-1.95

212

152-255

4

4

4

0.84

13

3.62

1.77-6.99

1.21

0.32-2.75

2.08

1.18-4.02

1.55

1.05-3.97

-22.5

-195-338

18

2

2

1.37

14

2.12

1.69-3.01

0.47

0.32-1.23

1.54

1.10-2.30

1.43

1.25-2.22

-172

-272 -82

5

4

4

1.10

1

1.94

1.62-2.25

0.34

0.32-0.38

1.47

1.00-2.00

1.61

1.26-1.86

-

-

3

5

4

0.91

2

2.15

1.60-2.58

0.38

0.34-0.62

1.67

0.95-2.30

1.65

1.55-2.08

-

-

4

4

4

1.01

1

1.91

1.67-2.81

0.37

0.30-0.84

1.46

1.20-2.05

1.37

1.06-1.82

-185

-248 -102

4

4

4

1.08

2

2.25

1.75-3.77

0.43

0.33-0.77

1.61

1.33-2.50

1.87

1.20-3.43

-147

-304 -1.7

4

4

4

0.91

3

1.96

1.89-2.07

0.35

-

1.38

1.32-1.47

1.85

1.50-2.30

-138

-219 -51

3

5

4

0.76

4

1.73

1.56-2.07

0.39

0.32-0.56

1.12

1.03-1.25

1.38

1.34-1.41

54.7

38.9-78.6

3

4

3

0.81

5

2.28

1.63-5.20

0.58

0.29-2.01

1.49

1.25-2.35

1.46

1.01-2.46

-46.9

-183-141

6

3

3

1.06

6

2.32

1.69-5.12

0.58

0.32-1.75

1.47

1.04-3.15

1.67

1.33-1.90

-40.4

-137-93

6

4

3

0.88

7

1.85

1.80-1.94

0.35

0.34-0.35

1.35

1.25-1.50

1.54

1.51-1.60

-55.4

-67 -34.8

3

4

4

0.87

1

2.05

1.83-2.28

0.58

0.43-0.73

1.12

1.05-1.17

1.51

1.48-1.54

-63

-86 -39

4

3

2

0.74

2

2.27

1.97-2.55

0.40

0.32-0.61

1.92

1.68-2.05

1.41

1.16-1.53

-18.6

-37 - 2.73

6

4

5

0.36

3

2.49

2.45-2.61

0.58

0.44-0.78

1.91

1.65-2.05

1.40

1.22-1.65

-0.74

-19-8.34

8

3

4

1.36

4

1.90

1.86-1.95

0.35

-

1.39

1.37-1.42

1.62

1.54-1.74

-333

-359 -300

3

5

4

0.86

5

2.20

1.67-3.41

0.42

0.34-0.94

1.71

1.27-2.45

1.57

1.11-2.28

-25

-91-41

5

4

4

1.09

6

3.58

3.27-4.07

1.28

1.08-1.55

1.77

1.65-2.00

1.65

1.46-2.03

-42.66

-52 -39

14

1

1

1.05

1

2.06

1.74-2.71

0.35

0.34-0.35

1.53

1.30-1.95

1.85

1.29-3.19

220

79-345

3

5

4

0.85
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Gabros

Melange

Serpentinitas

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

2

2.80

2.47-3.28

0.35

-

2.22

1.83-2.65

2.88

2.17-3.57

190

163-212

3

8

6

0.79

3

2.40

2.28-2.48

0.35

-

2.17

2.07-2.29

1.59

1.30-1.80

-83.6

-132 -30

5

5

6

1.38

4

2.18

1.55-5.08

0.35

-

1.68

0.98-4.70

1.93

0.95-5.17

-13

-151-101

3

8

5

0.92

5

1.94

1.89-1.99

0.35

-

1.43

1.40-1.47

1.68

1.58-1.76

-272

-345 -219

3

5

4

0.85

1

2.29

1.93-2.64

0.35

-

2.00

1.34-2.50

1.59

1.10-2.52

-44.4

-122-33

5

5

6

1.29

2

1.92

1.63-3.32

0.35

-

1.48

1.20-2.83

1.48

1.10-3.31

25.7

-46-63

4

4

4

1.01

3

2.56

1.93-3.32

0.35

-

2.15

1.60-2.80

2.17

1.28-3.36

1.17

-25-19

4

6

6

1.04

4

1.86

1.74-2.11

0.35

0.33-0.44

1.42

1.29-1.50

1.40

1.26-1.88

-110

-168 -49

4

4

4

1.02

5

1.94

1.66-3.84

0.35

0.34-0.49

1.47

1.20-2.72

1.59

0.88-5.35

-54.4

-197-71

3

5

4

0.96

6

1.91

1.65-2.51

0.34

0.32-0.35

1.44

1.10-2.20

1.57

1.11-3.15

-84.8

-153 -7

3

5

4

0.93

7

2.03

1.55-3.03

0.35

0.34-0.35

1.48

1.00-2.18

1.88

1.17-4.36

114

-82-255

3

5

4

0.83

9

1.93

1.84-2.03

0.35

-

1.44

1.30-1.60

1.62

1.60-1.64

-57.1

-105 -11

3

5

4

0.89

10

1.92

1.65-2.19

0.35

-

1.41

1.05-1.70

1.65

1.50-2.01

102

62 133

3

5

4

0.85

12

1.89

1.57-2.68

0.35

0.34-0.52

1.36

0.90-2.20

1.66

1.14-3.26

56.9

-137-415

3

5

4

0.82

13

1.92

1.83-2.10

0.35

-

1.37

1.24-1.51

1.73

1.47-2.05

1.81

-174-125

3

5

4

0.80

15

1.86

1.60-2.41

0.35

0.34-0.44

1.33

0.95-1.99

1.61

1.39-2.05

193

36-341

3

5

4

0.82

16

1.87

1.66-2.04

0.34

0.34-0.35

1.36

1.10-1.56

1.59

1.47-1.80

269

201-332

3

5

4

0.85

17

1.90

1.57-2.63

0.35

0.34-0.37

1.32

0.95-1.95

1.79

1.48-2.91

100

23-329

3

5

4

0.75

2

2.22

1.83-2.63

0.54

0.35-0.76

1.41

1.25-1.81

1.89

1.25-2.09

-152

-185 -112

5

4

3

0.35

3

2.65

1.90-3.76

0.53

0.32-0.90

1.82

1.45-2.50

2.31

1.39-3.83

-214

-229 -201

4

5

4

0.87

5

1.95

1.83-2.01

0.34

0.33-0.36

1.48

1.44-1.50

1.60

1.18-1.76

118

71-141

3

5

4

0.93

6

2.26

1.73-5.83

0.43

0.31-1.93

1.74

1.19-3.75

1.62

1.25-3.87

-107

-281-49

5

4

4

1.09

1

2.11

1.88-2.75

0.36

0.34-0.61

1.68

1.37-2.15

1.58

1.43-1.68

-55.5

-92-13

3.9

4.4

4.6

1.06

2

2.80

1.96-3.60

0.78

0.35-1.18

1.68

1.30-2.25

1.79

1.42-2.41

-6.37

-35-13

7.9

2.6

2.4

0.98

3

2.18

1.69-4.22

0.45

0.31-1.56

1.58

1.10-2.40

1.62

1.12-2.26

-58.6

-135-15

0.4

4.1

3.9

0.98

4

2.59

1.92-3.38

0.64

0.33-1.24

1.75

1.41-2.20

1.67

1.60-1.73

-5.09

-39-23

6.7

3.3

3.4

1.04

5

2.24

1.69-3.06

0.48

0.33-1.14

1.60

1.03-2.20

1.63

1.27-1.82

-27.2

-59-12

4.9

3.9

3.8

0.99

6

2.47

1.61-5.04

0.67

0.29-2.23

1.46

1.20-2.15

1.72

1.16-2.70

-133

-175 -43

5.7

3.5

3.1

0.89
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Área

Lateritas

Serpentinitas

In situ
Potentes

Gabros
Serpentinitas

Redepositadas

Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

2.03

1.58-4.39

0.41

0.30-1.71

1.45

1.00-2.23

1.63

0.99-3.61

-100

-363 -141

3.7

4.2

3.8

0.91

8

2.50

1.58-8.81

0.35

0.32-1.01

1.79

0.94-7.10

2.77

0.74-15.1

-14.5

-539-617

2.6

7.9

5.1

0.74

9

2.24

1.94-2.67

0.35

-

1.89

1.50-2.55

1.67

1.45-1.86

-50.1

-113-1.77

3.9

4.8

5.4

1.13

10

1.91

1.60-2.72

0.35

0.34-0.36

1.39

0.95-2.10

1.66

1.44-2.47

293

182-371

2.9

5

4

0.83

11

1.92

1.72-2.46

0.37

0.34-0.56

1.38

1.16-1.72

1.60

1.51-1.67

213

161-275

3.2

4.5

3.8

0.85

12

2.14

1.57-4.79

0.35

0.34-0.68

1.54

0.89-3.62

2.11

1.25-7.59

42.3

-251-389

2.7

6

4.4

0.76

13

2.05

1.63-2.79

0.34

0.34-0.35

1.59

0.99-2.65

1.69

1.49-1.99

187

217-261

3.2

4.8

4.5

0.92

1

3.81

1.67-8.84

0.34

0.34-0.35

2.68

1.09-5.94

5.33

1.51-.15.4

9.23

-108-88

1.9

15.2

7.6

0.56

2

2.67

2.20-3.75

0.35

-

2.09

1.50-2.75

2.71

1.39-5.34

263

117-498

3.15

7.7

6.0

0.89

3

3.56

1.80-7.53

0.35

0.34-0.43

2.33

0.95-6.00

5.27

1.56-12.3

39.6

-153-179

1.61

15

6.7

0.45

4

2.45

1.73-3.48

0.35

0.34-0.35

1.66

0.9-2.40

2.91

1.42-5.99

-127

-277-86

2.16

8.3

4.8

0.61

7

2.20

2.17-2.22

0.35

-

1.43

1.38-1.49

2.57

2.48-2.69

89

17.0-159

1.95

7.4

4.1

0.55

9

3.14

1.68-5.59

0.35

0.34-0.48

2.09

0.95-4.2

4.35

1.61-8.55

19.7

-259-230

1.78

12.4

6

0.50

10

2.39

2.01-2.91

0.35

0.34-0.42

1.71

1.25-2.30

2.58

1.83-3.54

148

76-263

2.42

7.3

4.9

0.68

11

3.14

2.15-3.84

0.34

0.34-0.35

2.02

1.40-2.60

4.51

2.39-5.95

-72

-114-8.99

1.64

12.9

5.8

0.46

12

1.77

1.69-1.86

0.35

-

1.18

1.02-1.35

1.66

1.58-1.75

-32

-46-0.42

2.51

4.8

3.4

0.71

13

2.00

1.8-2.08

0.35

-

1.54

1.40-1.60

1.64

1.51-1.79

-22

-45-4.99

3.29

4.7

4.4

0.94

14

2.55

2.07-3.23

0.35

-

1.90

1.45-2.30

2.73

1.74-4.18

-24

-233-298

2.57

7.8

5.4

0.73

15

2.32

1.96-2.93

0.35

-

1.76

1.43-2.30

2.24

1.54-3.40

-80

-103 -64

2.9

6

5

0.82

1

2.09

1.70-2.46

0.34

0.34-0.35

1.64

0.95-2.05

1.73

1.53-2.07

67

-33-159

3.37

4.9

4.7

0.96

2

1.86

1.71-2.18

0.35

0.34-0.35

1.27

0.95-1.82

1.77

1.62-2.07

142

88-201

2.58

5.1

3.6

0.73

3

2.06

1.71-2.68

0.35

-

1.51

1.10-2.20

1.92

1.48-2.56

-90

-127-11.5

2.83

5.5

4.3

0.80

1

2.20

1.79-2.57

0.35

0.34-0.35

1.96

1.40-2.34

1.68

1.24-1.86

-54

-103-8.9

4.1

4.8

5.6

1.17

2

3.48

1.87-4.79

0.35

0.34-0.38

2.49

1.40-3.20

4.61

1.49-7.59

43

-7.7-110

2.11

12.9

7

0.59

3

1.91

1.73-2.08

0.34

0.34-0.35

1.39

1.11-1.55

1.68

1.45-1.90

-29

-89-25

2.91

4.8

4.0

0.83

4

1.95

1.67-2.63

0.35

0.34-0.38

1.36

0.95-2.12

1.87

1.42-3.29

45

11-92

2.65

5.3

3.9

0.75

5

5.23

2.74-6.26

0.35

-

4.23

2.20-5.00

6.76

2.74-9.06

-57

-221-93

2.25

19.3

12.1

0.64

6

5.40

3.20-8.14

0.35

-

4.59

2.72-6.00

6.52

3.08-13.1

29

-53-79

2.91

18.6

13.1

0.83
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Área

Serpenti
nitas
Gabros

In situ
Redepositadas

Serpentinitas

Poca potencias

Gabr
os

Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

4.60

3.59-5.11

0.35

-

3.66

2.65-4.13

5.89

4.65-7.16

81

54-108

2.23

16.8

10.5

0.63

8

4.55

2.84-6.65

0.35

-

3.56

2.22-5.50

5.90

2.95-9.16

127

108-135

2.25

16.9

10.2

0.64

9

4.13

2.44-6.92

0.35

-

3.13

1.88-5.23

5.45

2.37-10.3

85

51-125

2.12

15.6

8.9

0.60

10

3.91

1.98-8.56

0.35

0.33-0.53

2.99

1.20-7.10

4.94

1.54-13.9

26

-41-99

2.45

14

8.5

0.68

11

2.94

2.35-3.68

0.34

0.34-0.35

2.11

1.84-2.25

3.61

2.15-5.99

104

93-110

2.32

10.3

6

0.66

12

1.94

1.69-2.14

0.35

-

1.41

1.10-1.64

1.71

1.51-2.38

-40

-81 –2.28

2.93

4.9

4

0.83

1

2.19

1.73-2.97

0.34

0.34-0.35

1.52

0.95-2.95

2.35

1.45-3.48

25

-67-147

2.42

6.7

4.4

0.69

2

2.38

1.72-3.28

0.35

0.34-0.38

1.75

0.95-2.64

2.47

1.43-3.56

113

5.46-308

2.5

7.0

5.0

0.73

3

2.18

1.68-3.44

0.35

0.34-0.35

1.53

1.15-2.45

2.28

1.36-4.65

-5.11

-116-108

2.65

6.5

4.4

0.75

1

2.31

1.86-3.03

0.34

0.34-0.35

1.54

1.30-1.95

2.71

1.54-4.36

61

28.4-77

2.18

7.8

4.4

0.62

2

1.99

1.79-2.08

0.35

-

1.60

1.27-1.73

1.46

1.39-1.55

120

68-156

3.83

4.2

4.6

1.09

3

1.89

1.73-2.26

0.35

0.34-0.35

1.32

1.07-1.70

1.72

1.35-2.73

105

-9.8-209

2.81

4.9

3.8

0.79

4

1.88

1.65-2.41

0.35

0.34-0.35

1.33

0.95-2.20

1.69

1.48-2.08

68

15-171

2.81

4.8

3.8

0.80

5

1.96

1.64-2.55

0.35

0.34-0.35

1.47

1.11-2.05

1.66

1.17-2.60

125

-11-252

3.15

4.8

4.2

0.90

7

1.90

1.83-1.95

0.35

-

1.42

1.30-1.50

1.56

1.52-1.68

-5.66

-23-13

3.18

4.5

4.1

0.90

1

2.92

1.91-4.88

0.35

-

2.37

1.49-3.78

2.97

1.05-7.29

-0.71

-37-29

3.63

8.5

6.8

1.03

2

3.47

2.55-4.57

0.34

0.33-0.35

2.94

2.20-3.61

3.59

2.12-6.06

-52

-89-0.98

3.02

10.3

8.4

0.86

3

3.04

2.51-4.50

0.35

-

2.33

1.98-3.20

3.46

2.40-6.57

36

11.0-57.0

2.62

9.9

6.7

0.74

4

2.36

2.16-2.84

0.35

-

1.57

1.39-2.09

2.83

2.37-3.33

73.8

44-95

1.86

8.1

4.5

0.56

5

2.71

2.08-3.31

0.35

-

1.89

1.52-2.40

3.30

1.82-4.45

-28

-107-30

2.1

9.4

5.4

0.59

6

2.19

1.85-2.88

0.35

-

1.60

1.30-2.40

2.16

1.34-2.92

-35

-133-83

2.66

6.2

4.6

0.76

10

1.90

1.88-1.93

0.35

-

1.39

1.35-1.45

1.61

1.56-1.73

-149

-161 -131

3.02

4.6

4

0.86

11

2.00

1.65-2.43

0.35

-

1.48

0.95-2.20

1.76

1.51-2.34

55

-73-301

2.98

5.1

4.3

0.85

1

2.18

19.4-2.65

0.35

0.34-0.35

1.73

1.46-2.20

1.81

1.38-2.97

-55

-90 -26

3.5

5.1

4.59

1.00

2

2.04

1.81-2.26

0.35

0.34-0.35

1.64

1.40-1.91

1.53

1.28-1.71

-.58

-.82 -35

3.7

4.3

4.7

1.07

(1) Media
(2) Rango

�Nota:
Valores medios de eU, eTh y K.
Lateritas de gran potencia in situ sobre serpentinitas: eU=2.18 ppm.; eTh=4.40 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de gran potencia in situ sobre gabros:e eU=1.51 ppm.; eTh=1.82 ppm.; K=0.34 %.
Lateritas in situ de gran potencia:e eU=1.78 ppm.; eTh=2.92 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de gran potencia redepositadas sobre serpentinitas: eU=3.12 ppm.; eTh=4.86 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas potentes: eU=2.36 ppm.; eTh=4.40; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia in situ sobre serpentinitas: eU=1.61 ppm.; eTh=2.39 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia in situ sobre gabros: eU=1.41 ppm.; eTh=1.75 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas in situ de poca potencia: eU=1.49 ppm.; eTh=1.98 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia redepositadas sobre serpentinitas: eU=1.93 ppm.; eTh=2.58 ppm.; K=0.34 %.
Lateritas de poca potencia redepositada sobre gabros: eU=1.72 ppm.; eTh=1.76; K=0.35 %.
Lateritas redepositadas de poca potencia: eU=1.89 ppm.; eTh=2.50; K= 0.35 %.
Lateritas de poca potencia: eU=1.68 ppm.; eTh=2.32 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas in situ: eU=2.01 ppm.; eTh=3.80 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas redepositadas: eU=2.68 ppm.; eTh=4.01 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas sobre serpentinitas: eU=2.24 ppm.; eTh=4.04 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas sobre gabros: eU=1.47 ppm.; eTh=1.78 ppm.; K=0.35 %.

Tabla 15

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 16. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y
Matriz de correlación
rocas

Sierra de Capiro

Charco Redondo

La Picota

Santo Domingo

Basaltos

Dunitas

Melange

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.82
.46
1.00
.98
.82
1.00
.98
eU
1
.60
-.05
.96
.29
.63
1.00
.30
eU
1
-.02
.70
.83
-.45
.84
-.57
-.31
.90
eU
1
0
.80
.90
-.44
.88
-.64
-.41
.88
eU
1
.62
.30
.73
.08
.47
.09
.44
.61
eU
1
.83
.03
.98
.12
.09
.83
1.00
.09
eU
1
.56
.53
.86
-.48
.79
-.17
.51
.62

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.39
.85
.70
1.00
.82
.70
eTh

1
.46
.46
.39
.46
.46
K

1
.97
.85
1.00
.97
Iγ

1
.70
.98
1.00
F

1
.82
.70
eTh/K

1
.98
eU/K

1
eU/eTh

1
.04
-.12
.07
-.09
-.13

1
.02
.82
.95
.02

1
.16
.81
-.56
.99
.58
-.56
eTh

1
-.55
.31
1.00
F

1
.62
-.54
eTh/K

1
.32
eU/K

1
eU/eTh

K

Iγ

∆T

1
-.03
.03
.03
-.14
.26
0
-.42
eTh

1
.98
-.59
.95
-.85
-.81
.65
K

1
-.58
.97
-.81
-.72
.74
Iγ

1
-.55
.65
.60
-.43
∆T

1
-.77
-.65
.82
F

1
.89
-.63
eTh/K

1
-.30
eU/K

1
eU/eTh

1
-.10
0
.20
-.19
.49
.19
-.43
eTh

1
.98
-.46
.94
-.85
-.83
.75
K

1
-.46
.95
-.79
-.72
.79
Iγ

1
-.45
.49
.34
-.52
∆T

1
-.78
-.70
.87
F

1
.83
-.77
eTh/K

1
-.45
eU/K

1
eU/eTh

1
.40
.68
-.23
.30
.20
.02
-.24
eTh

1
.86
-.02
.94
-.76
-.68
-.03
K

1
-.01
.88
-.44
-.27
.21
Iγ

1
.07
-.15
.08
.30
∆T

1
-.72
-.48
.29
F

1
.79
-.09
eTh/K

1
.52
eU/K

1
eU/eTh

1
.04
.93
.17
-.41
1.00
.83
-.41
eTh

1
.03
-.32
0
.04
.03
0
K

1
.14
-.10
.93
.98
-.10
Iγ

1
-.16
.17
.12
-.16
∆T

1
-.41
.09
1.00
F

1
.83
-.41
eTh/K

1
.09
eU/K

1
eU/eTh

1
.72
.82
-.18
.47
.13
-.23
-.27

1
.87
-.26
.85
-.53
-.42
-.11

1
-.40
.88
-.30
.02
.20

1
-.43
.35
-.24
-.45

1
-.61
.06
.41

1
.27
-.25

1
.86

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Tabla 16
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

�Formaciones y
rocas

Serpentinitas

Lateritas (Moa)

Matriz de correlación
eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.06
.94
.05
-.41
.99
.80
-.57
eTh

1
.11
-.05
.71
-.16
-.20
.14
K

1
.04
-.12
.92
.90
-.31
Iγ

1
-.07
.06
.05
-.06
∆T

1
-.46
-.18
.77
F

1
.82
-.58
eTh/K

1
-.10
eU/K

1
eU/eTh

eU

eU
1
.80
.01
.94
.04
-.01
.79
.97
-.05
eU
1

eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.83
-.02
.96
.06
-.07
.83
1
-.07

1
.00
.96
.02
-.54
1
.83
-.54

1
.00
.04
.04
-.03
-.05
-.02

1
.04
-.31
.96
.96
-.31

1
.09
.01
.06
.09

1
-.54
-.07
1

1
.83
-.53

1
-.07

1

eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Tabla 16
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

�Tabla 17. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y rocas

Sedimentos cuaternarios

Área

2

10

13

14

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.37
-.47
.29
.64
.51
.67
.75
eU
1
.99
.93
1.00
.22
.94
.79
-.96
eU
1
-.32
.92
.89
.94
-.74
.37
.85
eU
1
.62
.47
.81
.55
.31
.32
.08

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.90
.73
.02
-.57
-.81
-.86
eTh

1
.70
.19
-.85
-.93
-.86
K

1
.66
-.46
-.46
-.36
Iγ

1
-.32
-.01
.28
F

1
.89
.68
eTh/K

1
.93
eU/K

1
eU/eTh

1
.93
1.00
.19
.95
.77
-.98
eTh

1
.95
.52
.77
.50
-.87
K

1
.27
.92
.73
-.97
Iγ

1
-.11
-.36
-.04
F

1
.92
-.97
eTh/K

1
-.80
eU/K

1
eU/eTh

1
-.26
.12
-.52
.84
-.21
-.75
eTh

1
.90
.94
-.72
-.03
.72
K

1
.77
-.41
.14
.52
Iγ

1
-.88
.17
.90
F

1
-.18
-.94
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
.76
.90
.30
.31
-.30
-.69

1
.88
.76
-.29
-.60
-.52

1
.66
.09
-.23
-.41

1
-.43
-.26
.09

1
.59
-.15

1
.69

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

15

17

34

39

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.53
-.55
.70
-1.7
.57
.87
.22
eU
1
.52
.35
.62
-.54
.59
.04
-.45
eU
1
.79
.20
.93
-.19
.79
1.00
-.19
eU
1
.81
-.42
.94
-.38
.81
1.00
-.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.64
.64
-.90
.90
.71
-.69
eTh

1
-.04
.63
-.91
-.87
.15
K

1
-.29
.35
.46
-.25
Iγ

1
-.85
-.52
.85
F

1
.87
-.47
eTh/K

1
-.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.91
.97
-.76
.81
-.65
-.97
eTh

1
.94
-.43
.50
-.89
-.94
K

1
-.65
.72
-.69
-.96
Iγ

1
-.97
.08
.67
F

1
-.12
-.72
eTh/K

1
.76
eU/K

1
eU/eTh

1
-.10
.97
-.69
1.00
.79
-.69
eTh

1
.03
.35
-.10
.20
.35
K

1
-.51
.97
.93
-.51
Iγ

1
-.69
-.19
1.00
F

1
.79
-.69
eTh/K

1
-1.9
eU/K

1
eU/eTh

1
-.52
.97
-.84
1.00
.81
-.84

1
-.50
.46
-.52
-.43
.45

1
-.68
.97
.94
-.68

1
-.84
-.39
1.00

1
.81
-.84

1
-.39

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

46

49

50

56

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.78
.29
.97
.54
.79
1.00
.54
eU
1
.65
-.28
1.00
.96
.70
1.00
.96
eU
1
.85
.63
1.00
.97
.85
1.00
.97
eU
1
.92
.58
1.00
.98
.91
1.00
.98

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.11
.90
-.09
1.00
.78
-.10
eTh

1
.25
.32
.12
.29
.32
K

1
.34
.90
.97
.34
Iγ

1
-.09
.54
1.00
F

1
.79
-.09
eTh/K

1
.54
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.70
.43
.98
.65
.42
eTh

1
-.25
-.26
-.22
-.31
-.29
K

1
.94
.74
1.00
.94
Iγ

1
.47
.96
1.00
F

1
.70
.48
eTh/K

1
.96
eU/K

1
eU/eTh

1
.42
.88
.71
1.00
.85
.71
eTh

1
.62
.65
.42
.63
.65
K

1
.96
.88
1.00
.96
Iγ

1
.71
.97
1.00
F

1
.85
.71
eTh/K

1
.97
eU/K

1
eU/eTh

1
.47
.94
.81
1.00
.92
.81

1
.58
.59
.46
.58
.59

1
.96
.94
1.00
.96

1
.80
.98
1.00

1
.91
.80

1
.98

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

57

4

Jaimanita

15

Río Maya

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.64
-.79
.81
-.49
.64
1.00
-.49
eU
1
.82
.01
.78
.37
.14
.71
.97
eU
1
.44
.08
.73
-.30
.47
.94
-.30
eU
1
.36
.08
1.00
.93
.36
1.00
.93

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.66
.97
-.96
1.00
.64
-.96
eTh

1
-.76
.64
-.66
-.79
.64
K

1
-.89
.97
.81
-.89
Iγ

1
-.96
-.49
1.00
F

1
.64
-.96
eTh/K

1
-.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-.53
.31
-.20
.64
.93
.64
eTh

1
.63
.93
-.96
-.65
.24
K

1
.87
-.49
.15
.90
Iγ

1
-.86
-.36
.58
F

1
.79
-.10
eTh/K

1
.53
eU/K

1
eU/eTh

1
.71
.94
-.96
1.00
.19
-.97
eTh

1
.59
-.58
.65
-.62
-.61
K

1
-.85
.94
.51
-.85
Iγ

1
-.97
-.10
1.00
F

1
.24
-.97
eTh/K

1
-.09
eU/K

1
eU/eTh

1
.65
.44
0
1.00
.36
0

1
.14
-.19
.65
.08
-.19

1
.90
.44
1.00
.90

1
0
.93
1.00

1
.36
0

1
.93

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

4

5

Júcaro

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.74
.65
.97
.31
.72
1.00
.27
eU
1
.29
-.66
.98
.89
.75
.98
.99
eU
1
.35
-.23
.41
-.11
.69
.56
.10
eU
1
.70
.56
.82
.85
-.23
-.05
.10

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.70
.89
-.35
1.00
.72
-.39
eTh

1
.72
.02
.64
.59
-.04
K

1
.08
.88
.95
.03
Iγ

1
-.38
.33
1.00
F

1
.70
-.42
eTh/K

1
.29
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.38
.14
.34
.26
.16
eTh

1
-.51
-.29
-.94
-.78
-.68
K

1
.93
.64
.93
.96
Iγ

1
.37
.80
.90
F

1
.85
.73
eTh/K

1
.98
eU/K

1
eU/eTh

1
.67
.96
-.38
.45
-.37
-.88
eTh

1
.76
.21
-.34
-.89
-.77
K

1
-.11
.28
-.44
-.79
Iγ

1
-.75
-.33
.41
F

1
.63
-.19
eTh/K

1
.663
eU/K

1
eU/eTh

1
.98
.98
.94
.80
.72
-.64

1
.93
.89
-.91
-.84
-.76

1
.98
-.72
-.61
-.49

1
-.70
-.56
-.40

1
.97
.88

1
.97

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

12

Yateras

14

Mucaral

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.63
-.25
.19
.19
.06
.3
.99
eU
1
-.88
-.28
-.16
-.16
.22
.47
.99
eU
1
.77
.01
.99
.57
.67
.95
.73
eU
1
.70
.47
.85
.44
.27
.23
-.09

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.74
.48
.44
-.61
-.77
-.74
eTh

1
.90
.90
-.94
-.96
-.36
K

1
1.00
-.93
-.81
.07
Iγ

1
-.93
-.81
.08
F

1
.95
.18
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
.20
.10
.09
-.23
-.47
.93
eTh

1
.99
.99
-.97
-.97
.27
K

1
1.00
-.97
-.92
.16
Iγ

1
-.97
-.92
.15
F

1
.96
.32
eTh/K

1
.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-.05
.82
.08
.91
.76
.14
eTh

1
.12
.63
-.43
-.29
.06
K

1
.58
.67
.90
.66
Iγ

1
-.19
.35
.81
F

1
.78
.08
eTh/K

1
.68
eU/K

1
eU/eTh

1
.52
.85
.08
.51
-.06
-.75

1
.82
.81
-.42
-.70
-.42

1
.57
.09
-.25
-.48

1
-.66
-.54
.15

1
.69
-.37

1
.40

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

5

Cilindro

Castillo de los Indios

3

2

4

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.76
.42
.68
.41
-.15
-.20
-.12
eU
1
.04
-.65
-.22
-.29
.16
.89
,88
eU
1
-.40
.78
.91
-.91
.95
-.89
-.15
.92
eU
1
.78
-.11
.68
.03
-.16
.72
.71
-.35

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.35
.61
.24
.07
-.15
-.74
eTh

1
.94
.99
-.91
-.97
-.11
K

1
.91
-.74
-.83
-.23
Iγ

1
-.95
-.97
.05
F

1
.96
-.25
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
-.59
-.67
-.79
.64
.29
-.43
eTh

1
.88
.91
-.99
-.91
-.26
K

1
.98
-.89
-.63
.18

1
-.92
-.66
.17

Iγ

∆T

F

1
.89
.21
eTh/K

1
.63
eU/K

1
eU/eTh

1
-.08
-.11
.07
-.40
.47
-.52
-.70
eTh

1
.95
-.86
.88
-.91
-.71
.59
K

1
-.96
.93
-.91
-.54
.72
Iγ

1
-.90
.84
.46
-.72
∆T

1
-.95
-.34
.89
F

1
.37
-.83
eTh/K

1
.13
eU/K

1
eU/eTh

1
-.11
.69
-.06
-.48
.78
.59
-.85

1
.60
.80
.82
-.60
-.72
.04

1
.53
.28
.23
.06
-.50

1
.76
-.35
-.45
.10

1
-.67
-.62
.57

1
.94
-.55

1
-.27

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

11

12

13

Sabaneta

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.64
-.10
.93
.49
.08
.62
.99
.11
eU
1
-.59
.34
.58
.16
.50
-.42
-.09
.93
eU
1
.60
.16
.99
.73
.96
.60
1.00
.96
eU
1
-.06
-21
.48
-.56
.24
-.14
.37
.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.52
.87
-.05
-.69
1.00
.69
-.69
eTh

1
-.28
.52
.76
-.58
-.24
.68
K

1
.30
-.26
.85
.95
-.25
Iγ

1
.58
-.09
.41
.56
∆T

1
-.72
-.03
.99
F

1
.68
-.71
eTh/K

1
.01
eU/K

1
eU/eTh

1
-.37
-.43
-.72
.54
.49
.24
-.85
eTh

1
.96
-.30
.98
-.99
-.97
.40
K

1
-.27
.98
-.97
-.86
.58
Iγ

1
-.14
.18
.35
.43
∆T

1
-.99
-.90
.58
F

1
.93
-.51
eTh/K

1
-.17
eU/K

1
eU/eTh

1
.31
.70
.28
.36
.99
.59
.34
eTh

1
.21
.18
.14
.15
.10
.07
K

1
.70
.92
.69
.99
.91
Iγ

1
.76
.26
.73
.75
∆T

1
.35
.96
1.00
F

1
.59
.34
eTh/K

1
.96
eU/K

1
eU/eTh

1
-.64
-07
-.54
-.77
.96
.53
-.92

1
.79
.28
.96
-.73
-.76
.67

1
-.20
.66
-.23
-.42
.26

1
.25
-.58
-.73
.19

1
-.79
-.65
.83

1
.65
-.86

1
-.29

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

1

Gran Tierra

3

Mícara

2

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.13
.19
.36
.06
.46
0
.27
.72
eU
1
.96
.58
.87
-.92
-.14
.89
-.41
-.90
eU
1
.11
.61
.87
.42
.35
-.27
-.33
.14
eU
1
.48
.05
.95
.76
.69
.17
.83
.96

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.80
.76
.57
.62
-.69
-.82
-.77
eTh

1
.98
.53
.95
-.90
-.84
-.45
K

1
.52
.98
-.85
-.75
-.32
Iγ

1
.48
-.49
-.54
-.36
∆T

1
-.82
-.68
-.16
F

1
.94
.48
eTh/K

1
.75
eU/K

1
eU/eTh

1
.75
.96
-.85
.07
.78
-.63
-.98
eTh

1
.90
-.53
.70
.17
-.94
-.81
K

1
-.79
.33
.59
-.79
-.97
Iγ

1
.07
-.77
.28
.74
∆T

1
-.56
-.74
-.16
F

1
-.04
-.70
eTh/K

1
.74
eU/K

1
eU/eTh

1
-.60
-.13
-.84
-.87
.84
.67
-.96
eTh

1
.86
.91
.88
-.92
-.94
.72
K

1
.62
.56
-.60
-.71
.32
Iγ

1
.97
-.95
-.85
.92
∆T

1
-.94
-.83
.96
F

1
.96
-.87
eTh/K

1
-.71
eU/K

1
eU/eTh

1
-.58
.33
.72
-.15
.82
.71
.20

1
.36
-.20
.74
-.92
-.50
.27

1
.68
.86
-.09
.62
.95

1
.37
.47
.74
.62

1
-.54
.19
.83

1
.65
-.08

1
.68

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

4

5

6

La Picota

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.77
-.99
-.99
.64
-.96
.97
.99
-.26
eU
1
.52
.88
.94
-.37
.93
-.94
-.76
.97
eU
1
.76
.55
.81
.34
.60
.65
-.13
-.44
eU
1
-.20
-.45
.60
.44
.48
.40
.80
.91

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.79
-.76
.02
-.90
.82
.72
-.82
eTh

1
1.00
-.59
.98
-.98
-.98
.31
K

1
-.62
.96
-.97
-.98
.26
Iγ

1
-.40
.57
.69
.54
∆T

1
-.96
-.93
.51
F

1
.98
-.36
eTh/K

1
-.20
eU/K

1
eU/eTh

1
.75
.70
.09
.72
-.46
-.72
.30
eTh

1
.99
-.18
.99
-.89
-.93
.78
K

1
-.24
1.00
-.93
-.90
.86
Iγ

1
-.22
.25
-.03
-.43
∆T

1
-.91
-.90
.84
F

1
.88
-.93
eTh/K

1
-.66
eU/K

1
eU/eTh

1
.92
.99
.63
.44
.51
-.68
-.90
eTh

1
.93
.74
.54
.16
-.89
-.93
K

1
.65
.57
.44
-.67
-.86
Iγ

1
.49
-.06
-.76
-.68
∆T

1
-.22
-.40
-.22
F

1
.21
-.34
eTh/K

1
.85
eU/K

1
eU/eTh

1
.51
.40
-.70
-.04
-.19
-.50
-.59

1
.43
-.10
.49
-.94
-.88
-.56

1
.21
.83
-.37
.02
.34

1
.54
-.19
.37
.68

1
-.60
-.06
.43

1
.79
.37

1
.86

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

5

8

Santo Domingo

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.41
.53
.19
-.23
-.61
-.41
1.00
.62
eU
1
-.40
-.26
-.06
.18
-.03
.13
.32
.93
eU
1
-67
-21
19
.53
.86
-.67
1.00
.86
eU
1
-.48
-.11
.93
-.84
.95
-.46
.99
.95

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.43
.82
-.65
-.97
1.00
-.41
-.97
eTh

1
-.12
.07
.52
-.43
.53
.52
K

1
-.85
-.66
.82
.19
-.65
Iγ

1
.50
-.65
-.23
-.50
∆T

1
-.97
.61
1.00
F

1
-.41
-.97
eTh/K

1
.62
eU/K

1
eU/eTh

1
.91
.86
-90
.82
-.85
-.91
-.71
eTh

1
.98
-.97
.97
-.98
-.99
-.57
K

1
-.97
1.00
-.99
-.96
-.39
Iγ

1
-.95
.94
.94
.50
∆T

1
-.99
-.95
-.35
F

1
.98
.44
eTh/K

1
.61
eU/K

1
eU/eTh

1
.65
.60
-.78
-.95
1.00
-.67
-.95
eTh

1
.63
-.78
.58
-.65
-.21
-.52
K

1
-.46
-.32
.60
.19
-.32
Iγ

1
.76
-.78
.53
.76
∆T

1
-.95
.86
1.00
F

1
-.67
-.95
eTh/K

1
.86
eU/K

1
eU/eTh

1
.23
-.14
.70
-.70
.96
-.50
-.72

1
.12
.25
-.02
-.07
-.25
-.17

1
-.65
.81
-.18
.88
.78

1
-.87
.64
-.86
-.89

1
-.71
.93
.99

1
-.44
-.69

1
.95

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

11

13

Complejo Cerrajón

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-25
.76
.94
-.51
.90
-.60
.64
.93
eU
1
.17
.77
.91
-.72
.86
-.73
-.09
.92
eU
1
.23
.76
.89
-.44
.86
-.49
-.35
.82
eU
1
-.10
.39
.69
.26
.51
-.26
.52
.69

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.24
-.01
.08
-.43
.85
-.10
-.98
eTh

1
.86
-.28
.94
-.71
.01
.76
K

1
-.45
.89
-.48
.43
.81
Iγ

1
-.38
.20
-.48
-.43
∆T

1
-.82
.27
.93
F

1
-.07
-.84
eTh/K

1
.54
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
.35
-.46
.12
-.02
-.31
-.23
eTh

1
.96
-.75
.97
-.95
-.70
.65
K

1
-.81
.96
-.88
.49
.76
Iγ

1
-.72
.65
.39
-.53
∆T

1
-.95
-.54
.81
F

1
.66
-.72
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.06
.19
.08
-.06
.41
.11
-.32
eTh

1
.97
-.51
.92
-.78
-.80
.67
K

1
-.50
.93
-.69
-.68
.72
Iγ

1
-.49
.55
.47
-.53
∆T

1
-.68
-.62
.86
F

1
.86
-.62
eTh/K

1
-.36
eU/K

1
eU/eTh

1
-.17
.08
-.75
-.44
.85
.10
-.78

1
.85
.55
.92
-.62
-.63
.31

1
.35
.82
-.38
-.19
.37

1
.71
-.90
-.35
.71

1
-.79
-.42
.64

1
.39
-.78

1
.24

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

2

3

4

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.97
.87
.97
.64
.73
.65
-.28
-.84
eU
1
-.70
.35
-.26
-.79
.84
-.70
1.00
.84
eU
1
.14
.97
.98
-.90
.98
-.94
-.85
.97
eU
1
.62
.92
.94
-.13
.92
-.73
-.75
-.01

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.93
.99
.56
.74
.59
-.44
-.94
eTh

1
.96
.49
.90
.27
-.71
-.87
K

1
.58
.81
.51
-.49
-.91
Iγ

1
.51
.39
-.03
-.37
∆T

1
-.05
-.73
-.57
F

1
.42
-.59
eTh/K

1
.48
eU/K

1
eU/eTh

1
-.25
.87
.39
-.96
1.00
-.70
-.96
eTh

1
-.10
-.64
.39
-.25
.35
.39
K

1
-.01
-.73
.87
-.26
-.73
Iγ

1
-.61
.39
-.79
-.62
∆T

1
-.96
.84
1.00
F

1
-.70
-.96
eTh/K

1
.84
eU/K

1
eU/eTh

1
.14
.17
.14
.10
.02
-.14
-.10
eTh

1
1.00
-.78
1.00
-.98
-.95
.94
K

1
-.81
1.00
-.97
-.93
.95
Iγ

1
-.82
.79
.59
-.93
∆T

1
-.97
-.92
.96
F

1
.95
-.95
eTh/K

1
-.83
eU/K

1
eU/eTh

1
.67
.74
.24
.46
-.24
-.71
-.77

1
.99
-.24
.96
-.84
-.93
-.15

1
-.17
.94
-.78
-.91
-.22

1
-.34
.49
.22
-.43

1
-.91
-.85
.11

1
.81
-.30

1
.30

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

7

Basaltos

1

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.04
.61
.80
.01
.78
-.39
-.03
.94
eU
1
-.85
-.02
.99
0
.99
-.85
1.00
.99
eU
1
.92
-.15
.05
-.56
-.02
.33
.43
.97
eU
1
.60
.11
.65
.69
.25
.26
.38
.24

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.43
-.29
.23
-.43
.50
.46
-.37
eTh

1
.96
-.12
.94
-.92
-.78
.73
K

1
-.08
.96
-.82
-.60
-.86
Iγ

1
-.04
.22
.18
-.06
∆T

1
-.77
-.58
.88
F

1
.91
-.54
eTh/K

1
-.20
eU/K

1
eU/eTh

1
.18
-.78
-.03
-.91
1.00
-.85
-.91
eTh

1
.02
-.73
-.05
.16
-.03
-.06
K

1
-.01
.97
-.79
.99
.97
Iγ

1
.01
-.02
.01
.01
∆T

1
-.91
.99
1.00
F

1
-.85
-.91
eTh/K

1
.99
eU/K

1
eU/eTh

1
-.39
-.19
-.29
-.27
.54
.61
.80
eTh

1
.98
-.71
.99
-.96
-.94
-.01
K

1
-.84
1.00
-.90
-.86
.19
Iγ

1
-.80
.59
.50
-.67
∆T

1
-.93
-.89
.13
F

1
.99
.18
eTh/K

1
.29
eU/K

1
eU/eTh

1
.01
.47
.72
-.20
.63
.42
-.63

1
.81
-.01
.90
-.74
-.81
.10

1
.44
.76
-.32
-.37
.07

1
0
.40
.28
-.20

1
-.82
-.75
.50

1
.92
-.51

1
-.15

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

3

4

5

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.56
-.97
-.99
-.02
-.87
.92
.99
.09
eU
1
.93
.65
.97
-.71
-.85
.93
1.00
-.85
eU
1
.75
.29
.86
-.44
.48
.35
.61
.50
eU
1
-.59
.62
.77
.63
.69
-.70
-.26
.79

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.73
-.60
-.82
-.89
.82
.55
-.78
eTh

1
.98
.25
.96
-.98
-.96
.14
K

1
.09
.89
-.94
-.99
-.04
Iγ

1
.50
-.36
-.02
.96
∆T

1
-.99
-.86
.41
F

1
.93
-.27
eTh/K

1
.10
eU/K

1
eU/eTh

1
.55
.99
-.83
-.98
1.00
.93
-.96
eTh

1
.59
-.42
-.47
.55
.65
-.47
K

1
-.80
-.95
.99
.97
-.95
Iγ

1
.86
-.83
-.71
.86
∆T

1
-.98
-.85
1.00
F

1
.93
-.98
eTh/K

1
-.85
eU/K

1
eU/eTh

1
.4
.82
-.51
.31
.48
.27
-.20
eTh

1
.72
-.44
.92
-.58
-.56
-.12
K

1
-.56
.77
.02
.14
.18
Iγ

1
-.41
-.07
-.06
0
∆T

1
-.59
-.31
.29
F

1
.77
-.08
eTh/K

1
.57
eU/K

1
eU/eTh

1
-.93
-.88
-.94
-.95
.98
.84
-.96

1
.97
.90
.99
-.97
-.91
.93

1
.87
.98
-.95
-.80
.94

1
.92
-.93
-.74
.92

1
-.99
-.87
.97

1
.84
-.99

1
-.74

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

1

3

Dunitas

4

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.68
-.13
.92
.50
.03
.68
1.00
.03
eU
1
0
.47
.71
.18
.25
0
1.00
.25
eU
1
.87
.21
.98
.23
0
.87
1.00
0
eU
1
.80
-.29
.93
-.60
-.60
.80
1.00
-.60

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.16
.91
.05
-.70
1.00
.68
-.70
eTh

1
.01
-.42
-.27
.15
-.13
-.27
K

1
.31
-.35
.91
.92
-.35
Iγ

1
.37
.05
.50
.37
∆T

1
-.70
.03
1.00
F

1
.68
-.70
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
.71
-.98
-.97
1.00
0
-.97
eTh

1
.29
.10
.18
-.06
.46
.18
K

1
-.56
-.51
.71
.71
-.51
Iγ

1
.99
-.98
.19
.99
∆T

1
-.97
.25
1.00
F

1
0
-.97
eTh/K

1
.25
eU/K

1
eU/eTh

1
.21
.95
.17
-.42
1.00
.87
-.42
eTh

1
.22
-.05
.03
.21
.21
.03
K

1
.22
-.16
.95
.98
-.16
Iγ

1
-.03
.17
.23
-.03
∆T

1
-.42
0
1.00
F

1
.87
-.42
eTh/K

1
0
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
.97
-.77
-.95
1.00
.80
-.96

1
-.16
-.10
-.09
-.05
-.29
-.07

1
-.74
-.85
.96
.93
-.85

1
.75
-.78
-.60
.75

1
-.96
-.60
1.00

1
.80
.96

1
-.60

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Gabros

Área

1

2

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.40
-.06
.95
-.70
.85
-.40
1.00
.85
eU
1
.81
.15
.98
-.41
.18
.81
1.00
.18
eU
1
.96
.18
.99
.72
-.84
.96
1.00
-.84
eU
1
.80
.01
.94
.30
-.29
.80
.99
-.30

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.05
-.10
-.11
-.79
1.00
-.40
-.79
eTh

1
-.08
.19
.04
-.05
-.06
.05
K

1
-.80
-.66
-.10
.95
.66
Iγ

1
-.33
-.11
-.70
-.33
∆T

1
-.79
.85
1.00
F

1
-.40
.79
eTh/K

1
.05
eU/K

1
eU/eTh

1
.09
.91
-.37
-.42
1.00
.81
-.42
eTh

1
.13
-.08
.11
.09
.15
.11
K

1
-.41
-.03
.91
.98
-.03
Iγ

1
.02
-.37
-.41
.02
∆T

1
-.42
.18
1.00
F

1
.81
-.42
eTh/K

1
.18
eU/K

1
eU/eTh

1
.01
.99
.52
-.95
1.00
.96
-.95
eTh

1
.11
.29
.23
.01
.18
.23
K

1
.64
-.90
.99
.99
-.90
Iγ

1
-.29
.52
.72
-.29
∆T

1
-.95
-.84
1.00
F

1
.96
-.95
eTh/K

1
-.84
eU/K

1
eU/eTh

1
-.03
.95
.45
-.73
1.00
.80
-.74

1
.07
-.01
.25
-.09
.14
.03

1
.40
-.53
.94
.92
-.56

1
-.44
.45
.30
-.45

1
-.74
-.33
.98

1
.80
-.74

1
.31

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

16

Melange

2

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.41
.32
.97
.22
.85
.41
1.00
.85
eU
1
.60
0
.98
-.02
.82
.60
1.00
.82
eU
1
-.12
-.02
.34
-.06
.25
-.01
.44
.63
eU
1
.91
.27
.82
.65
.03
.79
.37
-.41

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.73
.61
.67
-.13
1.00
.41
-.13
eTh

1
.47
-.47
-.07
.73
.32
-.07
K

1
.01
.70
.61
.97
.70
Iγ

1
.63
-.67
.22
.63
∆T

1
-.13
.85
1.00
F

1
.41
-.13
eTh/K

1
.85
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.75
-.24
.04
1.00
.60
.04
eTh

1
.02
.21
.05
-.06
-.02
.03
K

1
-.08
.69
.75
.98
.69
Iγ

1
.14
-.23
-.02
.13
∆T

1
.04
.82
1.00
F

1
.60
.04
eTh/K

1
.82
eU/K

1
eU/eTh

1
.16
.30
.23
-.19
.28
-.22
-.82
eTh

1
.91
.75
.89
-.90
-.90
-.23
K

1
.69
.85
-.74
-.67
-.13
Iγ

1
.71
-.64
-.76
-.25
∆T

1
-.93
-.69
.21
F

1
.78
-.12
eTh/K

1
.49
eU/K

1
eU/eTh

1
.51
.94
-.59
.14
.68
.05
-.73

1
.76
.32
.87
-.27
-.76
-.73

1
-.30
.47
.41
-.21
.76

1
.66
-.92
-.64
.21

1
-.58
-.74
-.33

1
.71
-.21

1
.53

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

Serpentinitas

2

4

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.59
.58
.87
-.66
.83
-.36
.53
.66
eU
1
-.44
.62
.74
-.80
.06
-.74
.39
.85
eU
1
.22
.05
.31
-.09
.22
-.11
.18
.98
eU
1
-.11
.24
.40
.48
.64
-.28
.19
.78

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.82
.85
-.05
.61
-.18
-.27
-.20
eTh

1
.89
-.11
.87
-.63
-.35
-.08
K

1
-.39
.92
-.50
.06
.26
Iγ

1
-.46
.31
-.67
-.78
∆T

1
-.71
.12
.41
F

1
.16
-.25
eTh/K

1
.92
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
-.04
.54
-.40
.42
.05
-.83
eTh

1
.97
-.42
.06
-.91
.93
.44
K

1
-.51
-.09
-.89
.86
.50
Iγ

1
-.71
.57
.23
-.79
∆T

1
-.95
.73
.82
F

1
.83
-.71
eTh/K

1
-.25
eU/K

1
eU/eTh

1
-.68
-.57
.74
-.66
.61
.65
0
eTh

1
.96
-.85
.90
-.97
.94
.20
K

1
-.82
.99
-.96
.84
.45
Iγ

1
-.06
.81
.77
-.26
∆T

1
-.97
.89
.38
F

1
.95
-.25
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.72
.70
.43
.36
-.34
.64
.69

1
.98
.69
0
-.86
.84
-.22

1
.74
.04
-.83
.74
-.11

1
.62
-.59
.37
.09

1
-.85
.59
.34

1
.81
-.06

1
.49

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

8

11

12

13

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.84
-.03
.9
-.09
-.16
.84
1.00
-.16
eU
1
.70
.74
.95
-.53
.05
-.49
.43
.97
eU
1
.62
-.03
.90
-.19
.22
.62
.99
.23
eU
1
.85
.48
1.00
.56
.99
.85
1.00
.99

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.03
.93
.08
-.59
1.00
.84
-.60
eTh

1
0
-.03
.22
-.05
.08
.02
K

1
.09
-.39
.96
.95
-.40
Iγ

1
-.04
.08
.09
-.03
∆T

1
-.60
.17
.98
F

1
.84
-.60
eTh/K

1
-.16
eU/K

1
eU/eTh

1
.46
.68
-.79
.50
-.03
.39
.50
eTh

1
.92
-.49
.90
-.90
.29
.76
K

1
-.58
.97
-.70
.12
.92
Iγ

1
-.40
.17
.09
-.36
∆T

1
-.86
.11
.86
F

1
.51
-.61
eTh/K

1
.37
eU/K

1
eU/eTh

1
-.05
.89
-.12
-.50
1.00
.62
-.59
eTh

1
0
.07
.25
-.11
.13
.06
K

1
-.17
-.10
.89
.90
-.18
Iγ

1
-.03
-.12
.19
-.04
∆T

1
-.59
.19
.98
F

1
.62
-.59
eTh/K

1
.22
eU/K

1
eU/eTh

1
.26
.88
.22
.76
1.00
.85
.76

1
.46
.27
.53
.25
.48
.53

1
.53
.97
.88
1.00
.98

1
.64
.22
.56
.64

1
.75
.99
1.00

1
.85
.76

1
.99

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Lateritas
(Moa)

Potentes

In situ

Área

Serpentinitas

1

2

3

7

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.87
-.01
.96
-.34
-.14
.87
1.00
-.14
eU
1
.01
-.12
.63
.35
.40
.01
1.00
.40
eU
1
.86
-.08
.96
.63
.14
.86
1.00
.14
eU
1
-.74
.43
.38
.30
.07
-.74
1.00
.87

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
0
.97
-.37
-.54
1.00
.87
-.54
eTh

1
-.01
.14
.01
0
.01
.01
K

1
-.37
-.36
.97
.96
-.36
Iγ

1
.23
-.37
.34
.23
∆T

1
-.54
.14
1.00
F

1
.87
-.54
eTh/K

1
-.14
eU/K

1
eU/eTh

1
.05
.78
-.83
-.07
1.00
.01
-.87
eTh

1
-.04
-.01
-.01
.05
.12
-.01
K

1
-.43
-.43
.79
.63
-.43
Iγ

1
.96
-.83
.35
.98
∆T

1
-.87
.40
1.00
F

1
.01
-.87
eTh/K

1
.40
eU/K

1
eU/eTh

1
.05
.96
.59
-.34
1.00
.85
-.34
eTh

1
-.01
-.07
-.15
0
.10
-.20
K

1
.63
-1.0
.96
.96
-.10
Iγ

1
-.04
.59
.63
-.03
∆T

1
-.33
.14
1.00
F

1
.86
-.33
eTh/K

1
.15
eU/K

1
eU/eTh

1
-.48
.35
.02
-.97
1.00
.74
-.97

1
-.06
.33
.40
-.48
.43
.48

1
.45
-.13
.35
.38
-.13

1
0
.02
.30
0

1
-.97
.87
1.00

1
.74
-.97

1
.87

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

9

11

1

Gabros

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.82
-.13
.95
-.46
-.01
.82
1.00
0
eU
1
.85
.18
.94
-.72
-.40
.84
1.00
-.40
eU
1
-.17
-.11
.98
-.77
.93
-.17
1.00
.93
eU
1
-.65
-.52
.98
.57
.99
-.65
1.00
.99

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.03
.96
-.34
-.55
1.00
.81
-.54
eTh

1
-.07
.08
0
-.10
.18
-.08
K

1
-.42
-.30
.96
.94
-.30
Iγ

1
-.09
-.35
.46
-.09
∆T

1
-.54
.01
1.00
F

1
.82
-.53
eTh/K

1
.01
eU/K

1
eU/eTh

1
.31
.97
-.78
0
1.00
.85
-.80
eTh

1
.27
.05
-.30
.31
.18
-.38
K

1
-.78
-.66
.97
.94
-.66
Iγ

1
.54
-.78
.72
.54
∆T

1
-.80
.40
1.00
F

1
.84
-.80
eTh/K

1
-.40
eU/K

1
eU/eTh

1
-.09
.02
.28
-.51
1.00
.17
-.51
eTh

1
-.12
-.11
-.06
-.10
.11
-.06
K

1
.83
.05
.02
.98
.85
Iγ

1
.57
.28
.77
.57
∆T

1
-.51
.93
1.00
F

1
.17
-.51
eTh/K

1
.93
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
-.50
.12
-.75
.100
.65
-.75

1
-.52
-.40
-.51
.29
.52
-.51

1
.68
.95
-.50
.98
.95

1
.40
.12
.57
.48

1
-.75
.99
1.00

1
.65
-.75

1
.99

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Redepositadas

Área

Serpentinitas

1

2

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.70
.26
.98
-.78
.82
.67
1.00
.62
eU
1
.94
.49
.97
.00
-.79
.95
.99
-.80
eU
1
.23
-.09
.95
-.70
.75
.23
1.00
.75
eU
1
.62
.22
.92
.78
.21
.62
1.00
.21

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.15
.80
-.73
-.13
1.00
.70
-.12
eTh

1
.25
.60
.18
.15
.21
.18
K

1
-.79
.47
.80
.98
.47
Iγ

1
-.22
-.73
-.76
-.23
∆T

1
-.13
.62
1.00
F

1
.70
-.12
eTh/K

1
.62
eU/K

1
eU/eTh

1
.63
.99
-.19
-.90
1.00
.91
-.91
eTh

1
.59
-.08
-.40
.56
.36
-.53
K

1
-.12
-.07
.99
.95
-.88
Iγ

1
.51
-.19
.01
.50
∆T

1
-.90
.77
1.00
F

1
.92
-.91
eTh/K

1
-.77
eU/K

1
eU/eTh

1
.34
.53
.41
-.40
1.00
.23
-.48
eTh

1
.04
.32
-.31
.34
.09
-.31
K

1
-.48
.49
.53
.95
.49
Iγ

1
-.93
.41
.70
-.93
∆T

1
-.47
.75
1.00
F

1
.23
-.47
eTh/K

1
.75
eU/K

1
eU/eTh

1
-.14
.87
.20
-.63
1.00
.62
-.63

1
-.21
-.10
.00
-.14
.22
.00

1
.58
-.19
.87
.92
-.19

1
.53
.20
.78
.53

1
-.63
.21
1.00

1
.62
-.63

1
.21

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

7

8

9

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.60
-.17
.81
.09
-.37
.60
1.00
-.37
eU
1
.69
.89
.94
-.27
.10
.70
1.00
.18
eU
1
.96
-.37
.99
.62
-.41
.96
1.00
-.41
eU
1
.98
.29
1.00
-.83
-.72
.98
1.00
-.72

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.10
.96
-.38
-.93
1.00
.60
-.93
eTh

1
-.14
.06
.00
-.10
.17
.08
K

1
-.25
-.82
.96
.81
-.82
Iγ

1
.46
-.38
.09
.46
∆T

1
-.93
.37
1.00
F

1
.60
-.93
eTh/K

1
-.67
eU/K

1
eU/eTh

1
.63
.90
.50
-.56
1.00
.69
-.56
eTh

1
.84
-.19
.06
.63
.89
.06
K

1
.08
-.17
.90
.93
-.17
Iγ

1
-.95
.49
.27
-.95
∆T

1
-.56
.18
1.00
F

1
.69
-.55
eTh/K

1
.18
eU/K

1
eU/eTh

1
-.30
.99
.50
-.63
1.00
.95
-.63
eTh

1
-.34
-.49
-.11
-.30
.37
-.11
K

1
.57
-.51
.99
.99
-.51
Iγ

1
.09
.50
.62
.09
∆T

1
-.63
.40
1.00
F

1
.96
-.63
eTh/K

1
-.41
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
1.00
-.79
-.81
1.00
.98
-.81

1
.29
-.06
-.30
.29
.29
-.30

1
-.81
-.77
1.00
1.00
-.77

1
.40
-.79
.83
.48

1
-.81
.72
1.00

1
.98
-.81

1
-.72

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

12

Poca potencia

In situ

Serpentinitas

Gabros

3

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.94
-.13
.99
.45
-.25
.94
1.00
.94
eU
1
.20
-.04
.91
.69
.76
.20
1.00
.76
eU
1
.66
-.07
.88
.35
-.09
.66
1.00
-.09
eU
1
.77
.39
-.89
.45
-.59
.77
1.00
-.59

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.16
.98
.45
-.52
1.00
.94
-.51
eTh

1
-.13
.06
.33
-.20
.19
.11
K

1
.46
-.30
.98
.98
-.38
Iγ

1
-.22
.44
.44
-.24
∆T

1
-.53
.27
-.97
F

1
.94
-.81
eTh/K

1
-.24
eU/K

1
eU/eTh

1
-.17
.59
.12
-.40
1.00
.20
-.48
eTh

1
-.10
-.01
.09
-.17
.04
.09
K

1
.62
.43
.59
.91
.43
Iγ

1
.52
.12
.69
.52
∆T

1
-.48
.76
1.00
F

1
.20
-.48
eTh/K

1
.76
eU/K

1
eU/eTh

1
-.21
.94
-.06
-.79
1.00
.67
-.78
eTh

1
-.16
-.02
.25
-.22
.10
.23
K

1
.12
-.55
.94
.88
-.55
Iγ

1
.38
-.06
.35
.38
∆T

1
-.79
.10
1.00
F

1
.67
-.79
eTh/K

1
-.10
eU/K

1
eU/eTh

1
.47
.97
.56
-.94
1.00
.77
-.94

1
.47
.30
-.46
.47
.39
-.46

1
.55
-.87
.97
.89
-.87

1
-.42
.56
.45
-.42

1
-.94
.59
1.00

1
.77
-.94

1
-.59

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

2

3

Redepositas

Serpentinitas

1

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.21
.87
.99
.89
.94
-.21
1.00
.94
eU
1
-.18
.20
.80
.21
.81
-.19
1.00
.82
eU
1
.90
.02
.97
-.15
-.76
.90
1.00
-.76
eU
1
.89
.62
.97
.46
-.82
.89
1.00
-.64

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.34
-.05
-.04
-.52
1.00
.21
-.52
eTh

1
.84
.55
.06
-.34
.87
.86
K

1
.90
.80
-.05
.99
.88
Iγ

1
.01
-.04
.89
.81
∆T

1
-.52
.94
1.00
F

1
.21
-.52
eTh/K

1
.34
eU/K

1
eU/eTh

1
-.54
.44
-.02
-.71
1.00
.15
.78
eTh

1
-.11
-.63
.59
-.56
.14
.55
K

1
.15
.32
.43
.82
.33
Iγ

1
.01
.00
.25
.04
∆T

1
-.71
.78
1.00
F

1
.15
.71
eTh/K

1
.79
eU/K

1
eU/eTh

1
-.04
.98
-.22
-.92
1.00
.90
-.92
eTh

1
-.01
-.16
.16
-.04
.02
.16
K

1
-.19
-.87
.98
.97
-.87
Iγ

1
.16
-.22
.15
.16
∆T

1
-.92
.76
1.00
F

1
.90
-.92
eTh/K

1
-.76
eU/K

1
eU/eTh

1
.54
.98
.61
-.88
1.00
.89
-.90

1
.60
.44
-.41
.54
.60
-.47

1
.56
-.78
.97
.97
-.80

1
-.85
.61
.46
-.67

1
-.89
.62
1.00

1
.89
-.90

1
-.64

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

3

4

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.95
-.15
.98
-.57
-.77
.95
1.00
-.77
eU
1
.76
-.06
.96
-.22
.46
.76
1.00
.46
eU
1
.39
-.01
.88
-.36
.38
.39
1.00
.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.30
.99
-.62
-.91
1.00
.95
-.91
eTh

1
-.24
.29
.45
-.30
.15
.45
K

1
-.61
-.86
.99
.98
-.86
Iγ

1
.36
-.62
.57
.36
∆T

1
-.91
.77
1.00
F

1
.95
-.91
eTh/K

1
-.77
eU/K

1
eU/eTh

1
.00
.92
-.40
-.22
1.00
.76
-.22
eTh

1
-.04
-.27
-.11
.00
.06
-.11
K

1
-.31
.19
.92
.96
.19
Iγ

1
.27
-.40
.22
.27
∆T

1
-.22
.46
1.00
F

1
.76
-.22
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
-.13
.78
-.64
-.75
1.00
.39
-.75

1
-.07
.06
.12
-.13
.01
.12

1
-.58
-.10
.78
.88
-.18

1
.42
-.64
.36
.42

1
-.75
.30
1.00

1
.39
-.75

1
.30

1

Tabla 17

�Tabla 18. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Prueba de
bondad
Formaciones y
Matriz factorial
de ajuste
rocas

Sedimentos
cuaternarios

Jaimanita

Río Maya

Júcaro

Yateras

Cabacú

Mucaral

Cilindro

Variables
eU
eTh
K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU

F1
.21
.10
.85
-.55
.19
F1
.82
.06
.81
.91
.97
-.62
-.07
.68
F1
.86
.71
-.33
.97
-.32
-.72
.86
.12
F1
.75
-.02
.83
.85
.95
-.77
-.38
.53
F1
.64
.06
-.10
.88
.63
.43
.93
F1
.91
-.40
-.32
.68
.96
-.40
.91
.96
F1
.42
0
.84
.77
.96
-.67
-.24
.39
F1
-.05

F2
.21
.97
-.01
.23
-.62
F3
-.05
-.97
-.29
-.37
.04
-.47
.16
.51
F2
-.50
.67
.03
-.08
-.33
.66
-.49
-.97
F2
.28
-.83
-.51
-.33
.21
-.12
.70
.83
F2
.11
-.15
-.91
-.23
-.75
.78
-.15
F2
.39
.91
.20
.73
-.21
.91
.39
-.22
F2
-.89
-.14
.43
-.37
0
-.51
-.95
-.67
F2
-.86

F3
Rotación
.94
.14
Varimax
.01
normalizado
.75
.73
Rotación
F1 F2 F3
Rotación
.98 .01 .13
.06 .01 .99
.37 .89 .21
Factores
.81 .42 .39
Varimax
no
normalizado
.73
.64
-.06
rotados
-.22 -.77 .56
.49 -.85 0
.88 -.09 -.43
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

F1
.97
.19
.54
.88
.78
-.28
.10
.53

Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Varimax
normalizado

F3 Rotación
-.10
-.98
-.29
Factores
-.50
no
.16
rotados
-.46
.12
.60
Rotación

F2
-.14
.96
.16
.25
-.42
.58
-.20
-.81

F3
Rotación
-.10
.10
.80
.39
Varimax
.41 normalizado
-.72
-.95
-.17

(KolmogorovSmirnov)
D
n
Dα
.01
.02
.03 2062 .03
.02
.01
D
n
Dα
.09
.10
.10
.09
206 .11
.10
.10
.10
.04
D
.09
.13
.13
.08
.12
.11
.08
.14
D
.08
.07
.08
.08
.08
.06
.05

n

Dα

125

.14

n

Dα

292

.09

n

Dα

168

.12

n

Dα

44

.24

n

Dα

1117

.04

n

Dα

.07
D
.11
.11
.11
.10
.11
.09
.09
D
.08
.18
.23
.08
.11
.18
.08
.11
D
.01
.02
.03
.02
.01
.02
.03
.03
D
.15
.08

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

83
.17
Tabla 18

�Formaciones y
rocas

Sierra de Capiro

Charco Redondo

Castillo de los Indios

Sabaneta

Gran Tierra

Mícara

La Picota

Prueba de
bondad
de ajuste

Matriz factorial
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
Iγ
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K

-.23
-.98
-.91
-.85
.91
.12
F1
.99
.87
.52
.99
.95
.87
.99
.95
F1
-.86
-.92
-.97
-.93
-.85
.21
F1
.47
-.10
.89
.71
.89
-.76
-.58
.38
F1
.47
.33
.97
.91
.20
.84
-.77
-.82
.03
F1
.28
-.32
.85
.52
-.84
.59
.47
F1
.29
.04
.96
.82
-.12
.85
-.92
-.80
.24
F1
-.81
.14
-.95

.70 Factores
no
.14
-.14 rotados
-.49
.20
-.98
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación
Factores
no
rotados
F2
-.02
-.95
-.36
-.60
.33
-.42
.43
.86
F2
-.21
-.91
-.10
-.35
.47
.42
-.49
.03
.83
F2
-.36
-.92
-.44
-.79
-.37
.28
.67
F2
.92
.02
0
.44
.40
.46
.04
.53
.83
F2
.27
-.75
-.16

F3 Rotación
.83
.21
-.16
Factores
.31
no
.05
rotados
.37
.66
.27
F3 Rotación
.83
.12
-.13
.17 Factores
no
-.13
rotados
.22
.27
.52
.52
F3 Rotación
.86
.01
-.18 Factores
no
.27
rotados
.18
.73
.53
F3
Rotación
.10
.99
.16
.32
Varimax
.07
normalizado
-.15
.30
-.07
-.47
Rotación
Factores
no
rotados

(KolmogorovSmirnov)
.06
.07
.07
.11
.07
D
.15
.20
.45
.14
.20
.20
.15
.20
D
.11
.12
.09
.12
.10
.06
D
.04
.03
.02
.03
.04
.04
.03
.02
D
.06
.06
.05
.05
.04
.04
.04
.01
.03
D
.07
.07
.06
.05
.07
.07
.03
D
.04
.04
.03
.02
.02
.01
.01
.02

n

Dα

.11

.49

n

Dα

32

.28

n

Dα

816

.05

n

Dα

530

.07

n

Dα

362

.08

n

Dα

786

.05

n
456

Dα
.07

.01
D
.06
.06
.05
.03

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 18

�Formaciones y
rocas

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)
.02
.05
.05

-.96 -.09
Iγ
F
-.95 .08
eTh/K
.89 .10
eU/K
.76 .46
.05
eU/eTh -.80 .54
D
n
Variables F 1 F 2 Rotación
Dα
eU
-.86 .28
.01
eTh
.26 .93
.01
K
-.95 .16
.02
.03
-.95 .28 Factores
Iγ
Santo Domingo
.01
no
883 .05
.57 .17
∆T
rotados
.02
F
-.96 .11
.02
eTh/K
.90 .29
.01
eU/K
.76 .03
.01
eU/eTh -.88 -.15
D
n
Variables F 1 F2 F3 Rotación
Dα
eU
.98 .17 -.06
.05
eTh
.27 .61 .74
.10
K
.33 -.79 .50
.10
Factores
Sierra del Purial
0
.18
.06
.98
Iγ
no
195 .11
.07
F
.92 -.38 0
rotados
.10
eTh/K
-.13 .98 .08
.04
eU/K
.81 .51 -.25
eU/eTh
.95
0 -.29
.04
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
.68 -.07 -.71
.02
eTh
.09 -.89 -.36
.01
K
.97 -.13 .10 Factores
.02
Complejo Cerrajón
.02
.93 -.26 -.19
no
Iγ
384 .08
rotados
.05
.15 -.54 .26
∆T
.02
F
.95 .14 -.06
.06
eU/K
-.71 .24 -.61
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
-.49 -.86 -.01
.12
eTh
-.47 -.42 -.71
.13
K
-.97
.20
-.04
.13
Factores
Basaltos
no
.13
-.94 -.30 -.14
133 .14
Iγ
.10
eTh/K
.70 -.52 -.40 rotados
.13
eU/K
.53 -.83 .07
eU/eTh -.14 -.63 .68
.10
D
n
Variables F 1 Rotación
Dα
eU
-.92
.10
eTh
-.97 Factores
.11
Dunitas
no
.10
-.20
178 .12
∆T
rotados
.09
F
.27
eU/eTh
.27
.09
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
.98 .11 .03
.01
eTh
.17 .97 .02
.02
K
-.04 .07 .85 Factores
.02
Gabros
.01 2324 .03
.86 .49 .09
no
Iγ
rotados
.02
-.18 .18 .56
∆T
.02
F
.76 -.62 .09
.01
eTh/K
.17 .97 -.05
D
n
Variables F 1 Rotación
Dα
eU
.87
.002
eTh
.97
.002
K
-.17
.004
.002
.94 Factores
Iγ
Serpentinitas
.004 13393 .01
no
.07
∆T
.001
F
-.42 rotados
.002
eTh/K
.98
.002
eU/K
.89
.003
eU/eTh -.49
D
n
Variables F 1 F2 Rotación
Dα
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Tabla 18
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

�Formaciones y
rocas
Lateritas (Moa)

Prueba de
bondad
de ajuste

Matriz factorial
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.88
.98
-.02
.97
.01
-.49
.98
.88
-.49

-.02
.02
.82
0
.58
-.02
0
-.05
-.07

Factores
no
rotados

(KolmogorovSmirnov)
.019
.013
.019
.017
.017 3755 .02
.013
.019
.007

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 18

�Tabla 19. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Prueba de
bondad
Formaciones
Área
Matriz
factorial
de
ajuste
y
(Kolmogorovrocas
Smirnov)
Sedimentos
cuaternarios
1

2

Variables

F1

eU

0

eTh
K
8

Iγ

.98
.57
.90

F

.52

eTh/K

.55

Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
F2 F3
.59
.79
.09
.04
.76 .28
.09 .40
.60 .56
.79
0

F 1 F3
.91 .04
.49 -.78
.69 -.31
.97 -.19
.92 .16
-.40 -.19
.33 .23
.80 .55
F 1 F3
.59 -.77
-.89 -.10
-.98 -.14
-.59 -.75
-.05 -.94
.85 .11
.97 -.10
.93 -.30
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

F2
.01

F3
.99

.72

.08

.94
.90

.25
.25

.13

.06

.02

.49

Rotación

D
.02
.02
.02
.01
.01
.01
.01
.01
D
.10
.13
.10
.21
.18
.14
.17
.16
D
.09
.09
.15
.05
.15
.06
.15

Varimax
normalizado

n

Dα

430

.07

n

Dα

24

.33

n

Dα

98

.16

n

Dα

8

.57

n

Dα

16

.40

n

Dα

162

.12

.11
.88

.66
eU/K
.44
.14
.72
.14
eU/eTh
.95
.06 .22
.60
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.99
K
.90
Factores
10
.99
Iγ
no
F
.14
rotados
eTh/K
.96
eU/K
.81
eU/eTh -.98
Variables F 1 Rotación
eU
.95
eTh
-.56
K
.90
Factores
13
.74
Iγ
no
F
.98
rotados
eTh/K
-.90
eU/K
.30
eU/eTh
.94
Variables F 1 F2 Rotación
F1
Rotación
eU
-.63 -.69
.91
eTh
-.88 -.22
.71
K
-.95 .20
.76
Factores
14
.93
Varimax
-.96 -.25
Iγ
no
F
-.68 .06
.77 normalizado
rotados
eTh/K
.06 -.77
.07
eU/K
.47 -.85
.01
eU/eTh
.56 -.32
-.08
15
Variables F 1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.11
.12
.21
.12
.16
.20
.26
.17
D
.19
.24
.26
.14
.15
.21
.21
.18
D
.10
.11
.11
.11
.10
.08
.05
.10
D

n

Dα
Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

16

19

23

24

32

33

.67 .70
.64 -.20
.95 -.22
.51 .71
-.81 -.16
.97 -.20
Factores
.03 .23
Varimax
.55 .21
no
-.83 .53
-.46 -.88 normalizado
rotados
.97 -.04
.82 .52
.87 .44
.89 .07
-.49 .84
.06 -.99
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.63 .67 -.37
eTh
.07 -.46 -.87
K
.87 -.46 .05
Factores
.96 -.06 -.23
Iγ
no
F
.98 .14 .10
rotados
eTh/K
-.92 .20 -.29
eU/K
-.34 .91 -.18
eU/eTh
.52 .84 .07
Variables F1 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
-.65
.22 .12 .96
eTh
-.54
.02 -.92 .36
K
-.97
.76 -.50 .38
Factores
-.96
Varimax
.55 -.41 .72
Iγ
no
F
-.88 rotados
.81 .07 .54 normalizado
eTh/K
.72
-.89 -.30 -.28
eU/K
.70
-.76 .61 .16
eU/eTh
.10
.04 .93 .34
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.74
.28 .88
eTh
-.37
0 -.66
K
.85
.98 .07
Factores
.83 .46
Varimax
.94
Iγ
no
F
.98
.80 .55 normalizado
rotados
eTh/K
-.90
-.89 -.29
eU/K
-.37
-.82 .51
eU/eTh
.74
.23 .96
Variables F2 Rotación
eU
.35
eTh
-.73
K
-.07
Factores
-.03
Iγ
no
F
.20
rotados
eTh/K
-.07
eU/K
.12
eU/eTh
.99
Variables F 1 F3 Rotación
F1 F2 F3
Rotación
.04
.97 .19
0
eU
.74
.64
.03
eTh
.93 .14
.75
.12 .99
K
.16
.96
.04
.96
.09
Factores
Iγ
.94 .12
.23
Varimax
no
.16 .94 .26 normalizado
rotados
F
.34
.12
.64
eTh/K
.93 .06
.75 .04
.18
.96 .17
eU/K
.76
.15
.16
.19 .97
eU/eTh
.32
.01
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.66 -.73
.98 .09

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.22
.13
.22
.14
.16
.14

11

.49

n

Dα

22

.34

n

Dα

9

.54

n

Dα

267

.09

n

Dα

13

.45

n

Dα

560

.06

n
16

Dα
.40

.19
D
14
.20
.09
.14
.13
.11
.17
.18
D
.17
.30
.23
.26
.31
.11
.17
.14
D
.08
.08
.08
.05
.08
.08
.05
.07
D
.21
.15
.11
.15
.11
.11
.13
.20
D
.01
.01
.04
.01
.04
.01
.05

.03

D
.14
.14

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eTh
.98 .09
no
rotados
K
.43 .51
.91 -.40
Iγ
F
-.76 -.62
eTh/K
.98 .08
eU/K
.65 -.74
eU/eTh -.76 -.62
Variables F 1 Rotación
eU
.83
eTh
.98
K
-.07
Factores
34
.97
Iγ
no
F
-.67 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.83
eU/eTh -.67
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.11
eTh
.54 .83
.97 .23 Factores
Iγ
38
no
F
.54 -.83
rotados
eTh/K
.54 .83
eU/K
.99 -.11
eU/eTh
.54 -.83
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.84
.97 .19
eTh
.99
.68 .72
K
-.59
-.36 -.47
Factores
39
.84 .52
Varimax
97
Iγ
no
F
-.81 rotados
-.19 -.97 normalizado
eTh/K
.99
.68 .72
eU/K
.84
.97 .19
eU/eTh -.81
-.19 -.97
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.12 Factores
41
no
eTh
.32 .70
rotados
eTh/K
.43 .89
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.98 -.16
eTh
.60 .73
K
-.01 -.73
Factores
44
.98 -.13
Iγ
no
F
.96 -.22 rotados
eTh/K
.60 .73
eU/K
.98 -.16
eU/eTh
.97 -.22
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.82
K
.33
Factores
46
.98
Iγ
no
F
.47 rotados
eTh/K
.83
eU/K
.99
eU/eTh .47
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.95 .30
eTh
-.36 .91
.83 .53 Factores
Iγ
47
no
F
.98 -.16
rotados
eTh/K
-.36 .91
eU/K
.95 .30
eU/eTh
.98 -.16
49
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.99
.81 .57
Factores
Varimax
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.39
.19
.11
.14
.14
.12
D
.23
.13
.26
.09
.13
.13
.23
.23
D
.07
.018
.10
.08
.018
.07
.08
D
.24
.17
.16
.13
.14
.17
.24

n

Dα

12

.47

n

Dα

71

.19

n

Dα

10

.51

n

Dα

97

.16

n

Dα

12

.47

n

Dα

34

.27

n

Dα

22

.34

n
35

Dα
.27

.14
D
.15
.08
13
D
.19
.15
.20
.19
.19
.15
.19
.19
D
.12
.26
.21
.16
.14
.26
.12
.14
D
.08
.21
.11
.09
.21
.08
.09
D
.11

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU
eTh
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.99
.81 .57
.72
.11 .98
.77 .62
.99 Factores
Varimax
no
.92
.91 .34 normalizado
rotados
.77
.22 .92
.99
.82 .56
.92
.92 .34
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.87
K
.66
Factores
50
.99
Iγ
no
F
.95 rotados
eTh/K
.87
eU/K
.99
eU/eTh .95
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.98 .16 -.03
eTh
-.31 .91 .25
K
.09 -.03 .99
Factores
55
.96 .23 .04
Iγ
no
F
.99 .02 .08
rotados
eTh/K
-.36 .90 -.20
eU/K
.97 .16 -.13
eU/eTh
.99 .03 -.05
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.92
K
.62
Factores
.99
Iγ
56
no
F
.96 rotados
eTh/K
.92
eU/K
.99
eU/eTh .96
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.78
.26 .94
eTh
.94
.89 .39
K
-.80
-.42 -.75
Factores
57
.76 .60
Varimax
.97
Iγ
no
F
-.89 rotados
-.94 -.23 normalizado
eTh/K
.94
.88 .39
eU/K
.78
.26 .94
eU/eTh -.88
-.94 -.23
Jaimanita
Variables F 1 F3 Rotación
eU
.67 .20
eTh
-.45 .88
Factores
1
K
-.86 .10
no
F
-.12 -.22
rotados
eTh/K
.77 .34
eU/eTh
.76 -.16
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.77 -.42
eTh
-.67 -.73
K
.80 -.39
Factores
7
.39 -.91
Iγ
no
F
.97 -.04 rotados
eTh/K
-.89 -.38
eU/K
-.08 -.02
eU/eTh
.93 .23
13
Variables F2 Rotación
eU
.17
eTh
.97
K
.35
.34
Iγ
F
-.06
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.09
.10
.10
.10
.11
.10
D
.33
.20
.17
.34
.34
.20
.33
.30
D
.22
.21
.24
.21
.17
.26
.26
.17
D
.14
.18
.28
.14
.14
.18
.14
.14
D
.19
.21
.20
.19
.30
.21
.19

n

Dα

12

.47

n

Dα

12

.47

n

Dα

21

.35

n

Dα

8

.57

n

Dα

93

.16

n

Dα

36

.27

n
18

Dα
.38

.30
D
.04
.15
.11
.08
.15
.06
D
.17
.20
.10
.07
.11
.22
.07
.09
D
.18
.25
.28
.20
.13

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

F
-.06
eTh/K
.96
eU/K
.15
eU/eTh -.09
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.48 .86
eTh
-.99 -.06
K
.43 .43
Factores
18
-.19 .97
Iγ
no
F
.83 .55
rotados
eTh/K
-.99 -.06
eU/K
.48 .86
eU/eTh
.83 .55
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.05
eTh
.41 .88
K
.12 .82
Factores
2
.99 .02
Iγ
no
F
.91 -.40 rotados
eTh/K
.41 .87
eU/K
.99 -.05
eU/eTh .91 -.40
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.30
Río Maya
K
-.74
Factores
5
.95
Iγ
no
F
.82
rotados
eTh/K
.82
eU/K
.99
eU/eTh
.98
Variables F1 Rotación F1
Rotación
eU
.73
.95
eTh
-.84
.54
Factores
6
.95
.95
Varimax
Iγ
no
F
-.21 rotados
.22 normalizado
eU/K
.75
.96
eU/eTh -.12
.30
Júcaro
Variables F2 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
.62
.74 .06 -.30
eTh
-.25
.93
0 -.79
K
-.36
.62 -.74 0
Factores
1
.13
.89 -.32 -.32
Varimax
Iγ
no
normalizado
F
.26
.44
-.60
.30
rotados
eTh/K
.27
.01 .95 -.67
eU/K
.84
-.06 .86 -.28
eU/eTh
.86
-.09 .03 .43
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.51 -.15 -.83
eTh
.38 .87 -.27
K
.98 .07 .04
Factores
2
.93 .21 -.26
Iγ
no
F
.92 -.35 -.08 rotados
eTh/K
-.79 .40 -.42
eU/K
-.82 -.05 -.55
eU/eTh -.07 -.95 -.28
Variables F 1 F2 Rotación
eU
-.03 .76
eTh
-.92 .37
K
-.89 -.41
Factores
3
-.91 .23
Iγ
no
F
.16 -.70 rotados
eTh/K
-.09 .98
eU/K
.69 .70
eU/eTh
.94 -.07
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.20
.19
.12
D
.16
.36
.17
.20
.22
.36
.16
.22
D
.18
.11
.39
.15
.20
.11
.18
.20
D
.21
.23
.15
.23
.14
.12
.18
.19
D
.09
.20
.09
.17
.10

n

Dα

16

.40

n

Dα

12

.47

n

Dα

10

.51

n

Dα

55

.21

n

Dα

158

.12

n

Dα

39

.26

n

Dα

29

.30

.16
D
.08
.07
.09
.08
.09
.08
.05
.07
D
.09
.08
.17
.15
.10
.17
.16
.07
D
.11
.19
.10
.15
.10
.11
.09
.12

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

4

5

1

5

Yateras

8

12

14

Cabacú

1

Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.48 .19 .84
eTh
-.95 .18 .19
K
-.48 -.85 .15
Factores
-.70 -.34 .61
Iγ
no
F
.59 -.74 .20 rotados
eTh/K
-.55 .80 .11
eU/K
.63 .71 .29
eU/eTh
.98 -.13 .04
Variables F 1 F2 Rotación
eU
-.58 .81
eTh
-.97 .15
K
-.99 -.02
Factores
-.94 .32
Iγ
no
F
-.91 .39
rotados
eTh/K
.90 .36
eU/K
.83 .54
eU/eTh
.73 .65
Variables F1 F2 Rotación
F 1 F3
Rotación
eU
.02 .99
-.34 -.14
eTh
.76 .18
-.37 .89
K
-.89 -.13
.97 -.14
Factores
-.31 .84
Varimax
.19 .03
Iγ
no
normalizado
F
-.94 .32
.67
-.56
rotados
eTh/K
.96 .25
-.86 .50
eU/K
.78 .54
-.94 .12
eU/eTh -.64 .60
.08 -.83
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.96 .25 .05
eTh
-.24 .96 .12
K
-.57 .35 .73
Factores
.65 .66 .36
Iγ
no
F
.80 -.27 .52
rotados
eTh/K
.27 .76 -.57
eU/K
.97 .10 -.18
eU/eTh
.92 -.37 .09
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.08
eTh
.42 .87
K
.13 .38
Factores
.99 .01
Iγ
no
F
.95 -.29 rotados
eTh/K
.44 .87
eU/K
.99 -.07
eU/eTh .94 -.29
Variables F2 Rotación
eU
-.83
eTh
.83
K
-.27
Factores
-.37
Iγ
no
F
-.38 rotados
eTh/K
.28
eU/K
.02
eU/eTh -.85
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.81
K
-.03
Factores
.98
Iγ
no
F
.50
rotados
eTh/K
.73
eU/K
.96
eU/eTh
.68
Variables F 1 Rotación

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.08
.07
.22
.08
.09
.09
.12
.13
D
.15
.20
.21
.14
.11
.17
.15
.10
D
.10
.13
.13
.12
.22
.12
.12
.14
D
.13
.18
.36
.14
.13
.13
.13
.10
D
.10
.13
.13
.12
.12
.12
.10
.12
D
.17
.11
.22
.25
.26
.20
.13
.11
D
.12
.11
.12
.10
.14
.10
.13
.11
D
.19

n

Dα

50

.23

n

Dα

11

.49

n

Dα

23

.33

n

Dα

15

.42

n

Dα

25

.32

n

Dα

14

.43

n

Dα

68

.19

n
17

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

1

2

4

Mucaral

5

6

7

Castillo de los Indios

2

eU
.67
eTh
-.72
.11 Factores
Iγ
no
F
.98
eTh/K
-.72 rotados
eU/K
.67
eU/eTh
.98
Variables F1 Rotación
F 1 F2
Rotación
eU
-.69
.98 .11
eTh
-.77
.69 .14
K
-.93
.57 -.73
Factores
-.96
Varimax
.88 -.25
Iγ
no
F
-.67 rotados
.53 -.78 normalizado
eTh/K
.10
.19 .88
eU/K
.50
.13 .90
eU/eTh
.54
-.10 .03
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.07 -.03 .99
eTh
-.20 .95 .18
K
-.99 .03 0 Factores
no
-.86 .36 .33
Iγ
F
-.81 -.54 .20 rotados
eTh/K
.80 .57 .15
eU/eTh
.32 -.90 .25
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.20 -.96 -.14
eTh
-.12 0 -.98
K
.91 .33 -.19
Factores
.75 -.49 -.41
Iγ
no
F
.95 -.21 .03
rotados
eTh/K
-.87 -.31 -.32
eU/K
-.53 -.83 .04
eU/eTh
.28 -.87 .38
Variables F 1 F2 Rotación F2
eU
.53 .57
.71
eTh
.43 .89
.99
K
.99 -.09
.23
Factores
.51
Varimax
.97 .20
Iγ
no
F
-.97 -.20 rotados
.12 normalizado
eTh/K
-.86 .49
.18
eU/K
-.93 .28
-.03
eU/eTh -.12 -.77
-.77
Variables F 1 F2 F3
Rotación
eU
.16 .97 .13
eTh
0 -.03 .98
K
.97 -.18 .07
.71 .61 .34
Varimax
Iγ
F
.91 .28 -.20 normalizado
eTh/K
-.74 .18 .60
eU/K
-.43 .88 .09
eU/eTh
.16 .86 -.44
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.13 -.80 -.56
eTh
0
.63 -.76
K
.96 .21 -.05
Factores
.83 -.11 -.53
Iγ
no
F
.94 -.30 .02
rotados
eTh/K
-.87 .16 -.43
eU/K
-.70 -.65 -.25
eU/eTh
.03 -.99 .10
Variables F 1 Rotación
eU
.95
eTh
-.33
K
.91
.96
Iγ

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
.14
.12
.15
.18
.12
D
.07
.13
.09
.05
.09
.13
.08
.08
D
.14
.14
.13
.10
.07
.13
.11
D
.08
.10
.10
.06
.07
.04
.04
.06
D
.12
.11
.29
.14
.31
.19
.14
.11
D
.05
.06
.06
.02
.01
.03
.06
.06
D
.06
.11
.10
.06
.11
.08
.06
.04
D
.23
.16
.28
.20

n

Dα

122

.14

n

Dα

116

.15

n

Dα

205

.11

n

Dα

22

.34

n

Dα

479

.07

n

Dα

169

.12

n
10

Dα
.51

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

3

4

6

7

8

11

13

.96
Iγ
-.93
∆T
F
.98
eTh/K
-.96
eU/K
-.39
eU/eTh
.84
Variables F 1 Rotación
eU
.92
eTh
.70
K
-.56
.72 Factores
Iγ
no
.68
∆T
F
-.29 rotados
eTh/K
.87
eU/K
.84
eU/eTh
.39
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.69
-.93 .16
eTh
.82
-.62 .01
K
-.64
.30 .93
-.44 .71
.20 Factores
Iγ
Varimax
no
.03 .89
-.50
∆T
normalizado
rotados
F
-.80
.19 .84
eTh/K
.95
-.80 -.40
eU/K
.89
-.85 -.49
eU/eTh -.64
.15 .08
Variables F 1 F3 Rotación
eU
.26 .85
K
.89 -.20 Factores
no
.64 .14
Iγ
rotados
eTh/K
-.88 .17
eU/eTh
.46 .47
Variables F2 F3 Rotación
eU
0
.92
eTh
-.66 .02
K
-.76 .15 Factores
-.87 .47
no
Iγ
-.12 -.45 rotados
∆T
eTh/K
.04 .02
eU/eTh
.58 .35
Variables F 1 Rotación
F2
Rotación
eU
.64
.03
eTh
-.40
.95
K
.84
-.16
.22
.71 Factores
Iγ
Varimax
no
.68
-.33
∆T
normalizado
rotados
F
.96
-.47
eTh/K
-.88
.71
eU/K
-.26
.04
eU/eTh -.78
-.66
Variables F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.73
.97 .14
eTh
.01
.76 -.61
K
.50
-.17 .80
.48 Factores
.97 -.18
Iγ
Varimax
no
.47 .71
.85
∆T
normalizado
rotados
F
.70
-.09 .98
eTh/K
-.03
.74 -.65
eU/K
.64
.97 .03
eU/eTh
.69
-.07 .96
Variables F 1 Rotación
eU
.97
eTh
.65
K
.21
.97
Iγ

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.19
.16
.23
.18
.16
D
.15
.27
.16
.12
.12
.16
.19
.09
.16
D
.12
.14
.12
.15
.10
.25
.25
.28
.11
D
.07
.04
.04
.08
.08
D
.12
.11
.07
.04
.01
.05
.09
D
.07
.08
.12
.08
.07
.10
.09
.05
.04
D
.17
.16
.23
.23
.23
.15
.18
.21
.13
D
.25
.17
.25
.10

n

Dα

22

.34

n

Dα

12

.34

n

Dα

267

.09

n

Dα

137

.13

n

Dα

146

.13

n

Dα

12

.47

n
9

Dα
.54

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

1

Sabaneta

2

3

Gran Tierra

1

Mícara
3

5

.97
Iγ
F
.74
.91
∆T
eTh/K
.64
eU/K
.96
eU/eTh .90
Variables F1 F3 Rotación
eU
.21 .74
eTh
.44 .55
K
-.92 .04
-.75 .42 Factores
Iγ
no
.35 -.36
∆T
F
.35 -.36 rotados
eTh/K
.94 .09
eU/K
.87 .14
eU/eTh
.12 -.67
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.54 -.15 -.80
eTh
-.44 -.86 -.11
K
-.97 -.09 .12
-.93 -.31 -.16 Factores
Iγ
no
-.21 .57 .29
∆T
F
-.81 .47 -.24 rotados
eTh/K
.75 -.52 -.27
eU/K
.83 .02 -.60
eU/eTh
.04 .83 -.53
Variables F1 F2 Rotación
F1 F3
Rotación
eU
-.14 -.88
.25 .23
eTh
.88 -.18
-.96 -.11
K
-.92 -.20
.52 .83
-.51 -.60 Factores
.02 .96
Iγ
Varimax
no
-.48 .81
.38
0
∆T
normalizado
F
-.95 -.21 rotados
.69 .68
eTh/K
.92 -.13
-.90 -.27
eU/K
.75 -.42
-.31 -.61
eU/eTh -.83 -.20
.95 .20
Variables F1 Rotación
eU
-.32
eTh
-.88
K
.96
-.93 Factores
Iγ
no
-.63
∆T
F
-.86 rotados
eTh/K
.92
eU/K
.92
eU/eTh
.59
Variables F1 F2
Rotación
eU
.96 -.22
eTh
.32 -.84
K
.29 .91
.99 .04
Iγ
.72 -.51
∆T
Varimax
F
.84 .51 normalizado
eTh/K
-.04 -.98
eU/K
.66 -.69
eU/eTh
.97 .03
Variables F1 F2
Rotación
eU
.85 .47
eTh
.80 -.33
K
.97 .14
.96 .24
Iγ
-.01 -.88
∆T
F
.96 .22
eTh/K
-.88 -.37
eU/K
-.95 .04

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.10
.11
.26
.22
.22
D
.17
.08
.17
.11
.14
.14
.10
.05
.05
D
.06
.06
.05
.01
.05
.06
.04
.06
.05
D
.11
.20
.20
.19
.14
.22
.21
.15
.17
D
.09
.16
.17
.22
.10
.20
.09
.14
.09
D
.18
.13
.23
.16
.11
.15
.15
.16
.14
D
.16
.19
.24
.19
.09
.22
.15
.16

n

Dα

75

.18

n

Dα

438

.07

n

Dα

11

.49

n

Dα

40

.25

n

Dα

20

.36

n
25

Dα
.32

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

6

La Picota

1

Santo Domingo

5

6

7

9

10

eU/K
-.95 .04
eU/eTh
.73 .61
Variables F1 Rotación
Rotación
F1 F2
eU
-.70
.19 .76
eTh
-.96
.75 .58
K
-.97
.90 .23
-.97 Factores
.72 54
Iγ
Varimax
no
-.76
.79 -.04
∆T
normalizado
rotados
F
-.57
.26 -.03
eTh/K
-.31
0
.97
eU/K
.78
-.96 .17
eU/eTh
.90
-.93 -.34
Variables F1 F3 Rotación
F3
Rotación
eU
.82 -.39
-.20
eTh
-.63 -.74
.91
K
-.80 .06
.21
.05 -.48 Factores
.14
Iγ
Varimax
no
.55 .58
-.89
∆T
normalizado
rotados
F
.09 .03
-.32
eTh/K
.64 -.36
.13
eU/K
.97 -.17
-.31
eU/eTh
.93
0
-.57
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.95
-.96 -.26
eTh
-.72
.22 .95
.77
-.98 .05
Iγ
Factores
-.92
.73 .53
Varimax
∆T
no
normalizado
F
.98
-.83
-.53
rotados
eTh/K
-.69
.21 .96
eU/K
.94
-.94 -.26
eU/eTh
.99
-.83 -.53
Variables F1 Rotación
eU
.97
.97
Iγ
Factores
.65
∆T
no
F
.78
rotados
eU/K
.98
eU/eTh
.80
Variables F1 F3 Rotación
F2
Rotación
eU
.89 .30
.17
eTh
-.45 .27
.75
K
-.01 -.72
.83
.43 -.01 Factores
.82
Iγ
Varimax
no
-.20 -.03
.61
∆T
normalizado
F
.90 -.37 rotados
.18
eTh/K
-.43 .82
.12
eU/K
.78 .61
-.19
eU/eTh
.97 .07
-.26
Variables F1 Rotación
eU
.74
K
.79
.74 Factores
Iγ
no
-.33
∆T
eTh/K
-.46 rotados
eU/K
.13
eU/eTh
.87
Variables F1 Rotación
F1
Rotación
eU
.95
-.20
eTh
-.47
.99
K
.85
-.19
.88
.03
Iγ
-.50
.01
∆T
F
.97
-.38
eTh/K
-.80
.82
eU/K
.45
-.06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
D
.22
.12
.16
.15
.13
.16
.20
.11
.15
D
.16
.26
.25
.21
.11
.14
.23
.19
.16
D
.23
.15
.09
.19
.21
.16
.20
.23
D
.13
.12
.22
.11
.14
.12
D
.08
.15
.16
.09
.13
.07
.16
.07
.08
D
.06
.11
.07
.09
.08
.07
.07
D
.16
.17
.20
.20
.13
.21
.18
.16

n

Dα

25

.32

n

Dα

23

.33

n

Dα

24

.33

n

Dα

40

.25

n

Dα

84

.17

n

Dα

180

.12

n
26

Dα
.31

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

11

13

14

1

2

Complejo Cerrajón

3

5

eU/K
.45
-.06
eU/eTh
.97
-.53
Variables F1 F2 Rotación
eU
.88 .32
eTh
.24 -.75
K
.97 -.16 Factores
.98 -.03
no
Iγ
rotados
-.81 .19
∆T
eU/K
-.53 .65
eU/eTh
.77 .62
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.83 .41
eTh
.07 .93 Factores
K
-.95 .10
no
rotados
-.94 .28
Iγ
eU/eTh -.83 -.10
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.78
.19 .94
eTh
-.44
.10 -.75
K
.37
.90 .41
.78 Factores
.95 .13
Iγ
Varimax
no
.48
.15 .54
∆T
normalizado
rotados
F
.90
.92 .33
eTh/K
-.70
-.93 -.03
eU/K
.26
-.43 .85
eU/eTh
.78
.16 .97
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eTh
-.65
-.98 .10
K
.79
.25 .92
.68 Factores
.01 .97
Iγ
Varimax
no
.85 .35
.86
∆T
normalizado
eTh/K
-.92 rotados
-.90 -.39
eU/K
.31
-.15 .40
eU/eTh
.79
.81 .24
Variables F1 Rotación
F2
Rotación
eU
-.95
.32
eTh
-.98
.43
K
-.96
.75
.50
.99 Factores
Iγ
Varimax
no
-.61
.09
∆T
normalizado
F
-.82 rotados
.82
eTh/K
-.47
-.46
eU/K
.52
.97
eU/eTh
.90
-.40
Variables F2
Rotación
eU
.81
eTh
-.30
K
.66
.14
Iγ
Varimax
-.95
∆T
normalizado
F
.54
eTh/K
-.30
eU/K
.81
eU/eTh
.54
Variables F2 Rotación
eU
-.01
eTh
.70
.09 Factores
Iγ
no
.72
∆T
rotados
eTh/K
.45
eU/K
-.10
eU/eTh -.92

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
D
.14
.09
.21
.21
.11
.15
.09
D
.07
.07
.06
.06
.07
D
.15
.20
.19
.14
.08
.14
.16
.05
.16
D
.09
.18
.11
.04
.05
.18
.05
D
.20
.20
.22
.19
.15
.15
.20
.23
.11
D
.22
.10
.17
.15
.16
.17
.10
.22
.17
D
.23
.16
.22
.18
.17
.20
.05

n

Dα

51

.22

n

Dα

395

.08

n

Dα

56

.21

n

Dα

73

.19

n

Dα

41

.25

n

Dα

20

.36

n

Dα

43

.24

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

2

Basaltos

5

1

2

Dunitas

3

4

Gabros

1

Variables F2 Rotación
eU
.85
eTh
.82
K
.38
.83 Factores
Iγ
no
.81
∆T
rotados
F
.32
eTh/K
.20
eU/K
.11
eU/eTh -.16
Variables F2 Rotación
eU
-.83
eTh
-.76
K
.75
-.98 Factores
Iγ
no
.6
∆T
rotados
F
0
eTh/K
.04
eU/K
.10
eU/eTh -.21
Variables F3 Rotación
eU
.56
eTh
-.17
.22
Iγ
Factores
.77
∆T
no
F
.77
rotados
eTh/K
-.17
eU/K
.56
eU/eTh
.77
Variables F1 F3 Rotación
eU
.04 .96
eTh
-.88 .41
K
-.49 -.42
-.41 .89 Factores
Iγ
no
-.53 -.29
∆T
rotados
F
.89 .35
eTh/K
-.88 .41
eU/K
.04 .96
eU/eTh
.89 .35
Variables F1 F3 Rotación
eU
.08 .97
eTh
-.99 .08
K
.10 .61
-.64 .74 Factores
Iγ
no
.99 .09
∆T
F
.98 .16 rotados
eTh/K
-.99 .08
eU/K
.08 .97
eU/eTh
.98 .16
Variables F1 F3 Rotación
eU
.93 .03
eTh
.98 -.03
Factores
K
.24 -.69
no
.24 .74
∆T
rotados
F
-.33 .01
eU/eTh -.33 .01
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.95 .29
.89 .44
Factores
Varimax
eTh
-.65 .72
.02 -.98 normalizado
no
K
-.02 -.25 rotados
.19 .16
.81 .56
.97 .15
Iγ
-.54 -.72
-.89 .15
∆T
F
.96 -.23
.53 .83
eTh/K
-.65 .72
.02 -.93

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.23
.22
.23
.11
.13
21
.17
.12
.11
D
.16
.14
.16
.12
.09
.15
.12
.12
.14
D
.10
.18
.15
.10
.12
.18
.10
.12
D
.19
.13
.14
.21
.17
.21
.13
.19
.27
D
.12
.10
.23
.12
.15
.12
.10
.12
.12
D
.12
.13
.13
.06
.06
.06
D
.11
.13
.13
.09
.11
.09
.13
.11

n

Dα

13

.45

n

Dα

86

.17

n

Dα

25

.32

n

Dα

9

.54

n

Dα

10

.51

n

Dα

125

.14

n
63

Dα
.20

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU/K
eU/eTh

3

9

10

12

13

16

Melange

2

.95
.96

.29
.89 .44
-.23
.53 .83
Variables F2 Rotación
eU
-.17
eTh
.06
K
-.88
-.06 Factores
Iγ
no
-.58
∆T
F
-.36 rotados
eTh/K
.06
eU/K
-.17
eU/eTh -.36
Variables F2
Rotación
eU
.18
eTh
-.92
K
-.73
.13
Iγ
Varimax
.55
∆T
normalizado
F
.27
eTh/K
-.92
eU/K
.18
eU/eTh
.27
Variables F2 Rotación
eU
-.09
eTh
.85
K
.70
.14 Factores
Iγ
no
-.90
∆T
F
-.58 rotados
eTh/K
.85
eU/K
-.09
eU/eTh -.58
Variables F3 Rotación
eU
.01
K
-.76
-.12 Factores
Iγ
no
-.65
∆T
rotados
F
0
eU/K
.09
eU/eTh
.11
Variables F1 F2
Rotación
eU
-.01 .99
eTh
.94 .29
.45 .88
Iγ
-.53 .38
Varimax
∆T
F
-.82 .53 normalizado
eTh/K
.94 .29
eU/K
-.01 .99
eU/eTh -.82 .53
Variables F1 F2 Rotación
eU
.99 -.08
eTh
.66 .72
.99 .12
Iγ
Factores
-.05 -.48
∆T
no
F
.77 -.61 rotados
eTh/K
.66 .72
eU/K
.99 -.07
eU/eTh
.77 -.61
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.01 -.69 -.71
eTh
-.14 .78 -.60
K
-.98 .01
0
-.89 -.09 -.40
Iγ
-.84 .11 -.04
∆T
F
-.90 -.40 0

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.09
D
n
.13
.18
.51
.19
.15
9
.19
.18
.13
.19
D
n
.09
.09
.17
.09
.15
18
.15
.09
.09
.15
D
n
.13
.16
.18
.12
.14
21
.18
.16
.13
.18
D
n
.03
.039
.03
.03 1169
.03
.02
.02
D
n
.09
.12
.11
.16
23
.12
.12
.09
.12
D
n
.10
.11
.14
.10
40
.09
.11
.10
.09
D
n
.18
17
.14
.12
.15
.10
.15

Dα

.54

Dα

.38

Dα

.35

Dα

.04

Dα

.33

Dα

.25

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

3

5

Serpentinitas

1

2

3

4

5

F
-.90 -.40 0
eTh/K
.89 .31 -.27
eU/K
.90 -.33 -.27
eU/eTh
.20 -.96 .06
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.91 .22
eTh
-.99 -.01
K
-.50 -.85
-.93 -.32
Iγ
.60 -.72 Factores
∆T
no
F
-.13 -.92
rotados
eTh/K
-.69 .71
eU/K
-.06 .94
eU/eTh
.73 .45
Variables F1 Rotación
eU
.38
eTh
.98
.97 Factores
Iγ
no
.83
∆T
F
-.94 rotados
eTh/K
.98
eU/eTh -.95
Variables F1 Rotación
eU
.94
eTh
-.57
K
.71
.96 Factores
Iγ
no
-.30
∆T
rotados
F
.96
eTh/K
-.85
eU/K
.52
eU/eTh
.95
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
-.87 -.25
.52 .74
eTh
.45 .77
.12 -.88
K
-.87 .47
.97 .17
-.89 .40 Factores
.95 .24
Iγ
Varimax
no
.73 .44
-.29 -.80
∆T
normalizado
rotados
F
-.99 0
.77 .62
eTh/K
.96 -.14
-.84 -.48
eU/K
.73 .61
.95 .02
eU/eTh -.81 -.56
.28 .94
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.50 .81 -.13
eTh
-.15 -.08 -.93
K
.94 -.27 -.15
.94 .11 -.28 Factores
Iγ
no
-.05 -.51 .49
∆T
F
.90
0 -.02 rotados
eTh/K
-.91 .25 -.22
eU/K
.58 .79 .04
eU/eTh
.52 .74 .39
Variables F1 F2 Rotación
eU
.14 .98
eTh
-.72 .34
K
.98 -.09
.97 .18 Factores
Iγ
no
-.89 .03
∆T
rotados
F
.99
0
eTh/K
-.97 .03
eU/K
.91 .31
eU/eTh
.31 .93
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.48 .84
0
-.52 .14 -.80

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.14
.15
.15
D
.19
.18
.18
.16
.16
.19
.17
.14
.13
D
.17
.12
.11
.17
.17
.12
.17
D
.15
.13
.20
.13
.09
.17
.19
.15
.17
D
.09
.07
.13
.14
.13
.11
.19
.15
.08
D
.06
.06
.069
.06
.04
.03
.02
.01
.06
D
.09
.17
.24
.12
.16
.18
.25
.19
.10
D
.07
.09

n

Dα

16

.40

n

Dα

46

.24

n

Dα

57

.21

n

Dα

51

.22

n

Dα

522

.07

n

Dα

28

.30

n
106

Dα
.15

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

no
eTh
-.52 .14 -.80
K
.90 -.33 -.23 rotados
.93 .15 -.28
Iγ
-.25 -.71 .39
∆T
F
.99 -.04 -.03
eTh/K
-.94 .30 -.03
eU/K
.57 .78 .16
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.34 -.86
eTh
-.65 .57
K
-.98 .11
-.98 -.01 Factores
Iγ
6
no
-.74 -.23
∆T
F
-.06 -.42 rotados
eTh/K
.89 .11
eU/K
.81 .43
eU/eTh
.11 -.98
Variables F1 F2 F3 Rotación
eTh
-.50 .84 .03
K
-.98 0
.08 Factores
7
-.09 -.35 .70
no
∆T
eTh/K
.62 .71 -.06 rotados
eU/eTh
.11 -.91 -.32
Variables F1 F3 Rotación
eU
.88 .02
eTh
.98 -.06
K
-.07 -.79
.97 -.04 Factores
Iγ
8
no
.11 .60
∆T
F
-.50 -.02 rotados
eTh/K
.98 -.03
eU/K
.88 .06
eU/eTh -.58 .13
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 .13
eTh
.01 .98
K
.25 .46
.93 .32 Factores
Iγ
9
no
-.59 .02
∆T
F
.91 -.30 rotados
eTh/K
.01 .98
eU/K
.98 .13
eU/eTh
.91 -.38
Variables F1 F2 Rotación
F3
Rotación
eU
.99 .05
.01
eTh
-.32 .65
-.73
K
.14 .73
.04
.98 .11 Factores
-.04
Iγ
10
Varimax
no
-.02 -.76
.07
∆T
normalizado
rotados
F
.99 -.05
.12
eTh/K
0
.23
-.88
eU/K
.99 .03
.01
eU/eTh
.99 -.06
.12
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.93
.54 .81
eTh
.66
.15 .86
K
.92
.94 .30
.99 Factores
.76 .64
Iγ
11
Varimax
no
-.61
-.27 -.63
∆T
normalizado
rotados
F
.96
.90 .42
eTh/K
-.71
-.98 .08
eU/K
.08
.50 .75
eU/eTh
.90
.62 .67
12
Variables F1 F3 Rotación
eU
-.79 -.02
Factores
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.13
.10
.09
.13
.13
.08
D
n
.17
.17
.20
.20
.10
56
.20
.09
.10
.09
D
n
.08
.04
.04 647
.06
.03
D
n
.015
.014
.019
.015
.010 6500
.010
.015
.010
.010
D
n
.12
.17
.17
.14
.10
22
.15
.17
.12
.13
D
n
.10
.15
.15
.12
.08 100
.06
.14
.10
.06
D
n
.19
.16
.32
.26
.08
23
.30
.20
.17
.16
D
n
.01 2885

Dα

.21

Dα

.06

Dα

.02

Dα

.34

Dα

.16

Dα

.33

Dα
.03

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

13

1

2

Serpentinitas

In situ

Potentes

Lateritas (Moa)

3

4

7

eU
-.79 -.02
eTh
-.96 -.10
K
.12 -.85
-.96 -.10 Factores
Iγ
no
.19 -.52
∆T
rotados
F
.40
0
eTh/K
-.96 -.05
eU/K
.79 .06
eU/eTh
.38 .07
Variables F1 Rotación
eU
.99
eTh
.86
K
.50
.99 Factores
Iγ
no
.56
∆T
F
.97 rotados
eTh/K
.86
eU/K
.99
eU/eTh .97
Variables F1 F3 Rotación
eU
.89 .02
eTh
.98 .05
K
-.02 .90
.97 .04 Factores
Iγ
no
.45 .48
∆T
F
-.53 -.03 rotados
eTh/K
.98 .05
eU/K
.89 .02
eU/eTh -.53 -.03
Variables F1 F2 Rotación
eU
.23 .96
eTh
-.95 .25
K
-.03 -.14
-.59 .79 Factores
Iγ
no
.94 .15
∆T
rotados
F
.97 .10
eTh/K
-.95 .25
eU/K
.23 .96
eU/eTh
.97 .18
Variables F1 Rotación
eU
-.94
eTh
-.96
K
.02
-.99 Factores
Iγ
no
-.70
∆T
rotados
F
.15
eTh/K
-.96
eU/K
.94
eU/eTh
.15
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.03 .99 .00
eTh
-.97 .14 .00
K
.07 -.03 .96
-.71 -.69 .00 Factores
Iγ
no
.33 .07 -.25
∆T
rotados
F
.03 .52 .00
eTh/K
-.97 .14 .00
eU/K
.03 .99 .00
eU/eTh
.83 .52 .00
Variables F1 F2 Rotación
eU
.90 .37
eTh
-.94 .29
K
.56 .11
-.04 .92
Iγ
.13 .75
∆T

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.01
.02
.01
.02
.01
.01
.02
.01
D
.16
.20
.43
.11
.11
.14
.20
.16
.14
D
.02
.02
.05
.01
.06
.06
.01
.01
.06
D
.11
.13
.13
.18
.19
.20
.13
.11
.20
D
.01
.01
.05
.01
.01
.01
.01
.02
.03
D
.08
.08
.05
.04
.03
.05
.01
.08
.05
D
.28
.24
.17
.17
.11

n

Dα

20

.36

n

Dα

419

.07

n

Dα

22

.34

n

Dα

602

.06

n

Dα

325

.09

n
9

Dα
.54

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

10

11

14

1

Gabros
2

Gabros bandeados

1

Serp
entin
itas
epos

itada

1

.13 .75
∆T
F
.90 -.12
eTh/K
-.94 .29
eU/K
.90 .37
eU/eTh
.98 -.12
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.58 .79 .11
eTh
-.94 -.30 -.03
K
.39 -.49 .59
-.92 .30 .11
Iγ
.41 .07 -.80 Factores
∆T
no
F
.57 .79 .16
eTh/K
-.96 -.21 -.12 rotados
eU/K
.59 .80 .01
eU/eTh
.49 .86 .06
Variables F1 Rotación
eU
.87
eTh
.99
-.98
Iγ
Factores
-.80
∆T
no
F
-.70 rotados
eTh/K
.99
eU/K
.87
eU/eTh -.78
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.43 .89 .01
eTh
-.99 -.05 .00
K
.01 -.03 .99
-.88 .45 .00 Factores
Iγ
no
.65 .20 -.10
∆T
rotados
F
.70 .60 .03
eTh/K
-.99 -.05 .00
eU/K
.43 .89 .01
eU/eTh
.78 .60 .03
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 .14
eTh
-.31 .94
.94 .31
Iγ
Factores
.72 .57
∆T
no
F
.97 -.21 rotados
eTh/K
-.31 .94
eU/K
.98 .14
eU/eTh
.97 -.21
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.98 .10
.82 .55
eTh
-.74 .65
-.15 -.97
.94 .28
.90 .38
Iγ
Factores
Varimax
.50 .80
.90 -.29
∆T
no
F
.99 -.02 rotados
.74 .65 normalizado
eTh/K
-.74 .65
-.15 -.97
eU/K
.98 .10
.82 .55
eU/eTh
.99 -.02
.74 .65
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 -.05
eTh
.40 .90
K
.05 .20
.94 .31 Factores
Iγ
no
-.34 -.03
∆T
F
.60 -.79 rotados
eTh/K
.40 .90
eU/K
.98 .05
eU/eTh
.60 -.79
Variables F1 F3 Rotación
eU
.98 .00
.78 -.06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.24
.28
.17
D
.08
.08
.20
.06
.09
.08
.09
.07
.07
D
.12
.09
.08
.15
.14
.09
.12
.14
D
.07
.08
.12
.13
.09
.13
.08
.07
.13
D
.18
.13
.16
.08
.23
.14
.18
.23
D
.19
.18
.19
.09
.19
.18
.19
.19
D
.11
.09
.10
.09
.13
.09
.09
.11
.09
D
.14
.22

n

Dα

55

.21

n

Dα

34

.27

n

Dα

117

.15

n

Dα

40

.25

n

Dα

23

.33

n

Dα

47

.23

n
13

Dα
.45

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

2

3

4

5

6

8

no
eTh
.78 -.06
K
.25 -.94 rotados
.99 -.01
Iγ
-.82 -.30
∆T
F
.50 .08
eTh/K
.78 -.06
eU/K
.98 .00
eU/eTh
.50 .08
Variables F1 F2 Rotación
eU
.94 -.27
eTh
.99 -.06
.98 -.14
Iγ
Factores
-.25 -.95
∆T
no
F
-.93 -.31 rotados
eTh/K
.99 -.06
eU/K
.91 .28
eU/eTh -.94 -.30
Variables F1 F2 Rotación
eU
.90 .42
eTh
-.19 .96
.72 .69
Iγ
Factores
-.91 .24
∆T
no
F
.95 -.27 rotados
eTh/K
-.19 .96
eU/K
.90 .42
eU/eTh
.95 -.27
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.67 .73
eTh
-.95 -.28
-.92 .34
Iγ
Factores
-.52 -.44
∆T
no
F
.31 .92
rotados
eTh/K
-.95 -.27
eU/K
.67 .73
eU/eTh
.29 .93
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
-.89 .42
.98 .07
eTh
-.89 -.43
.68 -.72
K
.24 -.07
-.25 .01
-.99 .04 Factores
.94 -.31
Iγ
Varimax
no
-.56 .72
.78 .47
∆T
normalizado
rotados
F
.23 .96
.12 .90
eTh/K
-.89 -.43
.68 -.72
eU/K
.89 .42
.98 .07
eU/eTh
.23 .96
.12 .98
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.71
-.20 .95
eTh
.98
-.87 .46
K
-.15
.02 -.23
.98 Factores
-.71 .69
Iγ
Varimax
no
-.36
.69 .35
∆T
normalizado
rotados
F
-.90
.94 -.21
eTh/K
.98
-.87 .46
eU/K
.71
.20 .95
eU/eTh -.90
.94 -.21
Variables F1 Rotación
eU
.96
eTh
.99
K
-.35
.98 Factores
Iγ
no
.56
∆T
F
-.61 rotados
eTh/K
.99
eU/K
.96
eU/eTh -.61

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.14
.19
.10
.13
.22
.14
.13
D
.09
.09
.09
.17
.14
.08
.07
.14
D
.17
.24
.11
.10
.15
.24
.17
.05
D
.14
.21
.18
.12
.09
.21
.13
.09
D
.14
.05
.18
.11
.07
.09
.05
.14
.09
D
.03
.14
.13
.07
.08
.13
.14
.03
.13
D
.18
.17
.30
.14
.24
.16
.17
.18
.18

n

Dα

28

.30

n

Dα

14

.43

n

Dα

44

.24

n

Dα

56

.21

n

Dα

110

.15

n

Dα

12

.47

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

9

10

1

Serpentinitas

2

In situ

Poco potentes

3

1
Gabros

3

Variables F1 F2 Rotación
eU
.97 -.12
eTh
.99 -.05
K
.33 .79
.98 -.08 Factores
Iγ
no
-.80 .43
∆T
F
-.04 -.30 rotados
eTh/K
.99 -.05
eU/K
.97 .11
eU/eTh -.84 -.29
Variables F1 F3 Rotación
eU
.93 -.06
eTh
.98 .00
K
-.21 .84
.97 -.01 Factores
Iγ
no
.52 .46
∆T
F
-.57 -.05 rotados
eTh/K
.99 -.03
eU/K
.93 .12
eU/eTh -.55 -.26
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.93 .33 -.01
eTh
-.58 .79 -.06
K
.11 -.01 -.96 Factores
.57 .79 -.05
no
Iγ
-.28 -.53 -.26 rotados
∆T
eTh/K
-.58 .79 -.06
eU/K
.93 .33 .01
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.87 .47 .02
eTh
-.26 .95 -.02
K
-.06 .04 .96
.56 .82 .02 Factores
Iγ
no
.38 -.23 -.27
∆T
rotados
F
.90 -.38 .06
eTh/K
-.25 .95 -.07
eU/K
.87 .47 .00
eU/eTh
.90 -.38 .04
Variables F1 F2 Rotación F1 F2
Rotación
eU
.73 -.64
-.08 .97
eTh
.98 .09
-.77 .62
.96 -.23
-.53 .83
Iγ
Factores
.00 -.74
.51 .53
Varimax
∆T
no
F
-.73 -.05 rotados
.90 -.03 normalizado
eTh/K
.99 .09
-.77 .62
eU/K
.74 .63
.09 .97
eU/eTh -.72 -.65
.97 -.03
Variables F1 Rotación
eU
.84
eTh
.98
K
.54
.99 Factores
Iγ
no
.59
∆T
F
-.90 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.84
eU/eTh -.90
Variables F1 F3 Rotación F2 F3
Rotación
eU
.83 -.04
.17 .04
Factores
Varimax
eTh
-.67 -.30
-.99 .05 normalizado
no
K
.56 -.56 rotados
.50 -.79
.35 -.25
-.44 .04
Iγ
.03 .88
.08 .95
∆T
F
.99 .00
.69 -.16

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.11
.15
.18
.11
.08
.13
.15
.11
.13
D
.06
.08
.04
.07
.02
.03
.07
.07
.02
D
.10
.04
.10
.07
.10
.04
.10
D
.05
.04
.18
.06
.13
.07
.04
.05
.07
D
.15
.18
.17
.11
.05
.18
.16
.05
D
.24
.19
.28
.19
.27
.09
.19
.24
.09
D
.18
.17
.37
.18
.15
.20
.17

n

Dα

20

.36

n

Dα

262

.10

n

Dα

219

.11

n

Dα

180

.19

n

Dα

72

.19

n

Dα

14

.43

n
17

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eTh/K
eU/K
eU/eTh

4

1
Gabros bandeados
3

1

2
Serpentinitas

Redepositadas

4

5

-.68 -.28
-.99 .08
.80 .00
.14 .09
.99 .02
.68 -.12
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.96 .24 .01
eTh
-.60 .78 .01
K
.15 .16 .79
.89 .42 .02 Factores
Iγ
no
.23 .24 -.70
∆T
rotados
F
.99 .01 .00
eTh/K
-.60 .78 .01
eU/K
.96 .24 .01
eU/eTh
.99 .01 .00
Variables F1 Rotación
eU
.73
eTh
.98
.92 Factores
Iγ
no
F
-.60
rotados
eTh/K
.98
eU/K
.73
eU/eTh -.68
Variables F1 Rotación F1 F2
Rotación
eU
.92
.96 .25
eTh
-.73
-.21 -.94
K
.09
.05 .09
.76 Factores .99 -.04
Iγ
Varimax
no
-.50
-.05 -.77
∆T
normalizado
rotados
F
.99
.01 .57
eTh/K
-.73
-.21 -.94
eU/K
.92
.96 .25
eU/eTh
.99
.81 .57
Variables F1 F2 Rotación
eU
.93 -.06
eTh
.98 -.01
K
-.05 -.83 Factores
-.21 .64
no
∆T
F
-.92 -.14 rotados
eU/K
.93 .06
eU/eTh -.92 -.14
Variables F1 Rotación
eU
.90
eTh
.98
.97
Iγ
Factores
.67
∆T
no
F
-.87 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.90
eU/eTh -.89
Variables F1 F2 Rotación
eU
.96 .02
eTh
.90 -.12
K
-.03 .88
.99 -.03 Factores
Iγ
no
-.35 -.46
∆T
rotados
F
.21 .17
eTh/K
.90 -.12
eU/K
.96 .02
eU/eTh
.21 .17
Variables F1 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
.73
.09 .98 .06
eTh
.96
.85 .49 .03
K
.06
.06 .01 -.95
.96
.56 .81 .05
Iγ
.41
-.03 .64 -.31
∆T
F
-.67
-.90 .07 .06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.20
D
.14
.12
.19
.14
.08
.14
.12
.14
.14
D
.08
.14
.11
.10
.14
.08
.10
D
.22
.23
.15
.13
.12
.17
.23
.22
.17
D
.16
.18
.15
.07
.08
.16
.08
D
.11
.13
.14
.17
.09
.13
.11
.10
D
.26
.17
.19
.20
.18
.21
.17
.26
.21
D
.11
.08
.17
.09
.15
.09

n

Dα

65

.20

n

Dα

59

.21

n

Dα

10

.51

n

Dα

70

.19

n

Dα

31

.29

n

Dα

11

.49

n
39

Dα
.26

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

6

11

-.67
.96
.73
-.67
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F1
-.54
-.97
.14
-.87
.74
.61
-.97
.54
.61
F1
.99
-.01
.02
.94
.93
-.01
.99
.93

-.90
.85
.09
-.98
F2
.83
-.17
.10
.47
.00
.77
-.17
.83
.77
F2
.08
.97
-.51
.31
-.32
.97
.08
-.32

.07 .06
.49 .03
.98 .06
.07 .06
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.08
.11
.09
D
.16
.06
.15
.09
.15
.05
.06
.16
.05
D
.09
.11
.12
.05
.07
.11
.09
.07

n

Dα

79

.18

n

Dα

71

.19

Tabla 19

�Tabla 20. Regularidades geológicas y geofísicas de la región Mayarí-Sagua-Moa.

Conjuntos de rocas

Regularidades geológicas
Con alta arcillosidad, acidez o ambos elementos
Con cortezas de meteorización

Regularidades aerogeofísicas
Altos contenidos de eU, eTh y K, y correlaciones estadísticas
significativas entre ellos.
Altas concentraciones de eTh.

Con poco grado de meteorización, altos contenidos
organógenos en ellas y en los suelos desarrollados

Altos contenidos de eU.

sobre ellas
Todas las rocas

De modo general

Afectadas por fallas

Con procesos
hidrotermales

Con aumento de la
serpentinización
Sedimentarias

Con cortezas lateríticas redepositadas
Con altos contenidos de materia orgánica en ellas y en
suelos desarrollados sobre ellas

Altos gradientes y anomalías alargadas de ∆T. Alineaciones en los
mapas de relieve de ∆T y sus gradientes.
Altos contenidos de K. Altos valores del parámetro F, bajos de eTh/K
y eU/K, y altos de eU/eTh. Correlación estadística negativa entre K y
∆T. Anomalías alargadas según la dirección de los sistemas de fallas.
En las mismas el campo magnético posee intensidades negativas
menores de -25 nT. En los mapas los mapas de relieve de ∆T y sus
gradientes se destacan como alineaciones.
Altos gradientes y anomalías positivas alargadas de ∆T. Alineaciones
en los mapas de relieve de ∆T y sus gradientes. Anomalías positivas
alineadas en los mapas de derivada vertical de ∆T.
Correlaciones estadísticas significativas entre eU y eTh.
Altos contenidos de eU (&gt; 4 ppm)

Con predominio de material volcánico en
Fm. Mícara

superficie y profundidad, o con

Altos contenidos de K y bajas intensidades de ∆T. Alta correlación

afloramiento de su basamento, sin

estadística negativa del K con el eU y eTh.

desarrollo de cortezas de meteorización

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�Conjuntos de rocas

Regularidades geológicas

Regularidades aerogeofísicas

Con predominio en superficie y
profundidad de bloques de serpentinitas, Bajos contenidos de K y altas intensidades de ∆T.
yaciendo sobre rocas serpentinizadas
Con afloramiento de su basamento y/o

Contenidos de K&gt; 1.2 %. Valores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K, y 2x10-2

alteraciones hidrotermales.

de F.

Con poco espesor, yaciendo sobre peridotitas
Con grandes espesores o yaciendo sobre rocas de
baja magnetización
De modo general
Con alto grado de acidez y poca meteorización,
yaciendo sobre rocas serpentinizadas
Jóvenes yaciendo sobre rocas serpentinizadas

Volcano-sedimentarias

Con grandes espesores y ausencia en
profundidad de rocas serpentiníticas
Cretácicas
(ventanas tectónicas)
Con pocos espesores, yaciendo sobre
rocas serpentiníticas
Con poco espesor, yaciendo sobre peridotitas
Con grandes espesores o yaciendo sobre rocas de
baja magnetización
Con alteraciones hidrotermales
De modo general

Altas intensidades positivas de ∆T
Altas intensidades negativas de ∆T
Altos contenidos de K. Se delimitan con contenidos iguales o
superiores a 0.4 % de K e Iγ iguales o superiores a 3 µr/h.
Altas concentraciones de eU e intensidades de ∆T.
Altos contenidos de eU y K, y altas intensidades de ∆T.
Altas intensidades negativas de ∆T.
Valores positivos de ∆T.
Altas intensidades positivas de ∆T
Altas intensidades negativas de ∆T
Contenidos de K&gt; 1.2 %. Valores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K, y 2x10-2
de F.
Baja radiactividad, sobre todo bajos contenidos de K (&lt; 0.4 %).

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�Conjuntos de rocas
Ofiolitas

Regularidades geológicas

Regularidades aerogeofísicas

De las partes superiores del corte, con bajo grado de

Altas intensidades de ∆T y contenidos relativamente altos de eU, eTh

alteración superficial y grandes espesores

yK

Alteradas hidrotermalmente

De modo general
Con
lateritas

Espesores

De gran potencia, con mayor tiempo de
formación y madurez del corte, formadas
o redepositadas sobre serpentinitas de
gran espesor
Redepositadas o in situ sobre
serpentinitas
Grandes
Pequeños

El complejo de tectonitas con mayor espesor que el
cumulativo, cuando afloran cualquiera de los dos
complejos
El complejo de tectonitas con menor espesor que el
cumulativo o la suma de este con otras rocas, cuando
aflora el primero mencionado
El complejo cumulativo con mayor espesor que el de
tectonitas cuando aflora el primero mencionado

Contenidos superiores a 0.4 % de K y valores iguales o menores de
2x10-4 de eU/K.
Altos contenidos de eU y eTh, así como altos valores de eTh/K, eU/K
y bajos de eU/eTh. Se delimita con contenidos iguales o superiores a
2 ppm de eU y eTh, así como valores de 1x10-3 de eTh/K, 5x10-4 de
eU/K y 3 µr/h de Iγ.
Además de elementos mencionados en las lateritas de forma general,
también se observan altas correlaciones estadísticas entre eU y eTh,
y altas intensidades de ∆T.
Los mayores contenidos de eU y eTh dentro de las lateritas.
Altas intensidades positivas de ∆T.
Altas intensidades negativas de ∆T.
Valores positivos de ∆T.
Valores negativos de ∆T.
Valores negativos de ∆T.

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�ANEXOS GRÁFICOS

�Anexo 1. Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Albear y otros, 1988).

�230000

FRANK PAIS

MAYARI

Miraflores

MOA

0

4

8

Km.

LEVISA
Cananova

220000

Quesigua

SAGUA DE TANAMO

Guamutas

Cayo Grande

Sierra del Cristal

Quemado del Negro

210000

Calentura

La Corea
Sierra de Maguey
El Sopo

Pinares de Mayarí

200000
590000

600000

610000

Cupeyes

620000

630000

640000

650000

660000

670000

680000

690000

700000

710000

720000

730000

Anexo 2. Esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Adamovich y Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y Leyé
O'Conor, 1990; Rodríguez, 1998a, 1999b).

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                <text>Nuevas regularidades geológicas de la región Mayarí-Sagua-Moa a partir de la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico 1:50 000</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS GEOLÓGICAS

Evaluación de la susceptibilidad del terreno
a la rotura pordesarrollo de deslizamientos
en el yacimiento Punta Gorda

YURI ALMAGUER CARMENATES

Moa 2005

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: MSC. YURI ALMAGUER CARMENATES
TUTOR: DR. RAFAEL GUARDADO LACABA

MOA, 2005

�SÍNTESIS

El presente trabajo titulado “Evaluación de la susceptibilidad del terreno a la rotura por
desarrollo de deslizamientos en el yacimiento Punta Gorda” tiene como objetivo general
evaluar los niveles de susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de deslizamientos
en el yacimiento Punta Gorda que permita establecer criterios de estabilidad de taludes y
laderas y sirva de base para futuras evaluaciones de riesgos para prevenir o mitigar los daños
derivados de estos fenómenos.

La metodología empleada parte de la confección del mapa inventario de deslizamientos. La
influencia de los factores condicionantes como lito-estructura, tectónica, condiciones
hidrogeológicas y geotécnicas, pendiente del terreno y el uso de suelo sobre las
inestabilidades, se determina mediante el método estadístico de análisis condicional.

Como resultados se presenta una caracterización de los mecanismos y tipologías de
deslizamientos desarrollados en el área. Se realiza una valoración de los factores que influyen
en las inestabilidades, haciendo énfasis en las características geotécnicas de la corteza
laterítica y se obtiene el mapa de susceptibilidad del terreno para el yacimiento Punta Gorda.

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

TABLA DE CONTENIDO
Materia

Página
1

INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO

I.

MARCO

TEÓRICO

CONCEPTUAL

DE

LA

INVESTIGACIÓN
Base teórica de la investigación.

9

Métodos de estimación de la susceptibilidad del terreno.

15

Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) en la cartografía de susceptibilidad.

19

La cartografía de susceptibilidad en Cuba.

21

Algunos trabajos recientes de cartografía de susceptibilidad a nivel mundial.

26

Tendencias actuales de la cartografía de susceptibilidad.

28

CAPITULO II. CARACTERIZACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO
Generalidades.

31

Condiciones geológicas.

32

Condiciones hidrogeológicas.

37

Fenómenos y procesos geodinámicos.

38

Conclusiones.

40

CAPÍTULO

III.

METODOLOGÍA

DE

EVALUACIÓN

DE

SUSCEPTIBILIDAD DEL TERRENO A LA ROTURA
Introducción.

42

Criterios de inestabilidad.

42

Factores condicionantes utilizados en el análisis de susceptibilidad.

44

Metodología de valoración de la susceptibilidad a la rotura mediante el análisis

51

estadístico.
Conclusiones.
CAPÍTULO

55
IV.

EVALUACIÓN

DE

LA

SUSCEPTIBILIDAD

DEL

TERRENO A LA ROTURA EN EL YACIMIENTO PUNTA GORDA
Introducción.

56

Descripción y cartografía de deslizamientos.

56

Clasificación de los deslizamientos.

62

Descripción de los factores que intervienen en el surgimiento de inestabilidades.

66

Valoración y reclasificación de los planos de factores condicionantes.

87

Descripción del plano de susceptibilidad.

90

Conclusiones.

91

CONCLUSIONES

93

RECOMENDACIONES

95

�Y. Almaguer Carmenates

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ANEXOS

Tesis Doctoral

96

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

RELACIÓN DE FIGURAS
CAPÍTULO I
1.1

Presión de poros sobre una superficie de rotura potencial.

11

1.2

Diagrama de esfuerzo-deformación. Resistencia máxima y residual.

12

1.3

Dirección esfuerzos principales en la rotura de un talud.

13

1.4

Envolvente de rotura y círculo de Mohr.

13

CAPÍTULO II
2.1

Ubicación geográfica del área de estudio.

31

2.2

Plano litológico del substrato rocoso del yacimiento Punta Gorda.

41

2.3

Diagrama de roseta del agrietamiento en el yacimiento Punta Gorda.

35

2.4

Diagrama de roseta de fallas en el yacimiento Punta Gorda.

36

2.5

Diagrama de roseta de diques de gabro en el yacimiento Punta Gorda.

37

2.6

Procesos erosivos en taludes del yacimiento Punta Gorda.

39

CAPÍTULO III
3.1

Procedimientos para la caracterización y combinación de factores

53

condicionantes mediante técnicas SIG a través de análisis probabilístico
condicional.
3.2

Procesos de rasterización y reclasificación para la obtención de planos de

54

susceptibilidad de factores condicionantes.
3.3

Metodología empleada en la evaluación de la susceptibilidad del terreno a la

54

rotura.
CAPÍTULO IV
4.1

Plano inventario de deslizamientos.

59

4.2

Deslizamiento traslacional desarrollado en corteza laterítica.

64

4.3

Deslizamiento rotacional desarrollado en corteza laterítica.

64

4.4

Deslizamiento en cuña desarrollado en corteza laterítica residual.

65

4.5

Diagrama de planos principales de grietas y ladera. Análisis tipológico de

68

movimientos en el caso de estudio 1.
4.6

Representación gráfica del movimiento planar. Posición relativa de las

68

familias de grietas y la ladera.
4.7

Diagrama de planos principales de grietas y ladera. Análisis tipológico de

69

movimientos en el caso de estudio 2.
4.8

Representación gráfica de la rotura por cuña. Posición relativa de las familias

69

de grietas y la ladera.
4.9

Características ingeniero-geológicas del perfil de meteorización en el

77

yacimiento Punta Gorda.
4.10 Relación de la humedad, límite líquido y la plasticidad en los horizontes

79

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

ingeniero-geológicos.
4.11 Relación entre el FS y la pendiente del terreno para los suelos SM.

81

4.12 Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura para suelos

81

SM.
4.13 Relación entre el FS y la pendiente del terreno para los suelos MH.

82

4.14 Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura para suelos

82

MH.
4.15 Relación entre el FS y la pendiente del terreno para los suelos SM (SL).

83

4.16 Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura para suelos

83

SM (SL).
4.17 Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura en el

84

yacimiento Punta Gorda.
4.18 Relación entre el FS y la pendiente del terreno en el yacimiento Punta Gorda.

84

4.19 Plano de susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de

92

deslizamientos en el yacimiento Punta Gorda.

RELACIÓN DE TABLAS
CAPÍTULO II
2.1

Caracterización de las familias de grietas del macizo rocoso del yacimiento

35

Punta Gorda.
2.2

Caracterización de las fallas del macizo rocoso del yacimiento Punta Gorda.

36

CAPÍTULO III
3.1

Relación de factores utilizados en el análisis de susceptibilidad.

44

3.2

Caracterización de los grupos lito-estructurales del yacimiento Punta Gorda.

46

CAPÍTULO IV
4.1

Caracterización de los grupos lito-estructurales en relación al desarrollo de

67

deslizamientos.
4.2

Caracterización de las clases de distancia a fallas en relación al desarrollo de

70

deslizamientos.
4.3

Caracterización del plano de hidroisohipsas en relación al desarrollo de

71

deslizamientos.
4.4

Caracterización del plano de subpresiones de la corteza laterítica en relación

72

al desarrollo de deslizamientos.
4.5

Caracterización del plano de pendiente umbral en relación al desarrollo de

73

deslizamientos.
4.6

Horizontes ingeniero-geológicos presentes en el yacimiento Punta Gorda.

76

�Y. Almaguer Carmenates

4.7

Tesis Doctoral

Resultados del análisis de colapsabilidad de los horizontes ingeniero-

78

geológicos.
4.8

Análisis de correlación entre las variables utilizadas en el cálculo del FS.

80

4.9

Factor de seguridad determinado para suelos SM.

80

4.10 Factor de seguridad determinado para suelos MH.

81

4.11 Factor de seguridad determinado para suelos SM (SL).

82

4.12 Análisis de correlación entre variables de cálculo del FS con el método de

84

rotura planar para talud infinito.
4.13 Caracterización del plano de tipo de suelo en relación al desarrollo de

85

deslizamientos.
4.14 Caracterización del plano de uso de suelo en relación al desarrollo de

86

deslizamientos.
4.15 Valoración de los factores condicionantes de las inestabilidades en el

87

yacimiento Punta Gorda.
4.16 Resultados del proceso de reclasificación de los planos de susceptibilidad

90

temáticos.
4.17 Caracterización del plano de susceptibilidad a la rotura.

91

�INTRODUCCION

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

INTRODUCCIÓN

En los últimos años se han producido cambios profundos en las interrelaciones Hombre–
Medio Geológico. El hombre ha provocado una aceleración de los agentes naturales y al
mismo tiempo, en el proceso de desarrollo económico, ha generado un cierto grado de
vulnerabilidad, aumentando los riesgos de las actividades socioeconómicas de ellas derivadas.
Bajo estas condiciones geoambientales, los deslizamientos constituyen un peligro geológico.
Por lo general estos tienen lugar en zonas de difícil acceso y poco pobladas lo que provoca
impactos a pequeña escala y de poca consideración, a excepción de algunos eventos
catastróficos como el de Aberfan en el Reino Unido (Bishop et al., 1969), el del Nevado
Huascarán en Perú (Plafker y Ericksen, 1979), el del Mount Sant Helens en Estados Unidos
(Voigth et al., 1983) y el de Vaiont en Italia (Shuster, 1996) entre otros. En algunos terremotos
recientes los deslizamientos han sido una de las principales causas de daños y pérdidas de
vidas humanas (Kobayashi, 1981; Keefer, 1984; Plafker y Galloway, 1989; Schuster, 1996) y
otros. La mejor estrategia para reducir los impactos de los deslizamientos es la prevención, la
evaluación de la susceptibilidad y riesgos y la adopción de medidas para mitigar los efectos
(Corominas, 1992).

Actualmente los avances en las técnicas computacionales y la generación de nuevos software,
permiten realizar análisis de riesgos, determinar la susceptibilidad y la vulnerabilidad del
terreno a los movimientos de masas de manera mas precisa y confiable. En la actualidad los
Sistemas de Información Geográfica (SIG), realizan el análisis de la susceptibilidad a la rotura
por deslizamiento, así como la elaboración de mapas de peligrosidad de manera sistemática,
rápida y eficiente, tratando con grandes bases de datos y realizando cálculos para la estimación
de la susceptibilidad que no eran viables en grandes áreas.

La presente investigación se realiza en el entorno que forma parte de la política ambiental de
las Empresas de la Unión del Níquel y del Instituto Superior Minero Metalúrgico, de aplicar el
conocimiento teórico en la resolución de problemas prácticos en el medio en el cual se
desarrollan.

Problema.
La problemática que se trata consiste en la ocurrencia de deslizamientos de suelos lateríticos
en taludes y laderas de los yacimientos de corteza ferroniquelífera, lo cuál genera riesgos
debido a la vulnerabilidad de la actividad minera y a la predisposición del terreno frente a
estos fenómenos.

1

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Objeto de estudio.
Se seleccionó como objeto de estudio de la presente investigación el yacimiento Punta Gorda,
debido a las condiciones ingeniero-geológicas del terreno y la diversidad de factores
condicionantes que lo convierten en un laboratorio natural para el análisis de los fenómenos de
deslizamientos de suelos lateríticos.

Objetivo general.
Evaluar los niveles de susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de deslizamientos
en el yacimiento Punta Gorda estableciendo criterios de estabilidad de taludes y laderas como
base para futuras evaluaciones de riesgos para prevenir o mitigar los daños derivados de estos
fenómenos.

Objetivos específicos.
x

Caracterizar los mecanismos y tipologías de deslizamientos desarrollados en el
yacimiento Punta Gorda.

x

Caracterizar las condiciones ingeniero-geológicas del yacimiento y aplicarlo en el
análisis de susceptibilidad.

x

Determinar un método de valoración y obtención del plano de susceptibilidad del
terreno a la rotura por desarrollo de deslizamientos.

Hipótesis.
Si se conocen la tipologías y mecanismos que gobiernan los deslizamientos, así como la
influencia que sobre estos tienen factores condicionantes como tipo de litología, estructura del
macizo rocoso, geomorfología, condiciones hidrogeológicas y geotécnicas de la corteza
laterítica y el uso de suelo, es posible obtener el plano de susceptibilidad del terreno a la rotura
por el desarrollo de deslizamientos en el yacimientos Punta Gorda.

Novedad científica.
La novedad de este trabajo esta dada en la obtención de un plano de susceptibilidad del terreno
frente al desarrollo de deslizamientos en un yacimiento de corteza laterítica ferroniquelífera
con la aplicación de un Sistema de Información Geográfico.

Aportes científicos.
x

Caracterización de los mecanismos y tipologías de deslizamientos desarrollados en el
yacimiento Punta Gorda.

2

�Y. Almaguer Carmenates

x

Tesis Doctoral

Determinación de la influencia de los grupos lito-estructurales, condiciones
estructurales, hidrogeológicas y geotécnicas del macizo rocoso, geomorfología del
terreno y el uso actual del suelo sobre el desarrollo de deslizamientos.

x

Caracterización del perfil de meteorización desde el punto de vista geotécnico.

x

Método de valoración y obtención del plano de susceptibilidad del terreno a la rotura
por desarrollo de deslizamientos.

Fundamento metodológico.
En la evaluación del grado de susceptibilidad a la rotura de terrenos frente a deslizamientos se
aplican varias aproximaciones. Estas se basan en la determinación de los factores que influyen
en la inestabilidad del medio, caracterizados por mapas de factores condicionantes, que se
combinan para definir los distintos grados de susceptibilidad, obteniendo como resultado los
mapas de susceptibilidad.

La metodología aplicada en la investigación esta basada en un Sistema de Información
Geográfico, en el que se integra la información de todos los factores condicionantes que
influyen en las inestabilidades de las laderas y taludes del yacimiento de corteza laterítica
ferroniquelífera Punta Gorda.

Los primeros trabajos realizados para cumplir con el objetivo de la investigación, se
relacionan con la descripción de cada movimiento de masa cartografiado en el yacimiento,
determinando en cada caso el mecanismo y la tipología desarrollada, las dimensiones, el
material involucrado y las condiciones hidrogeológicas. Como resultado, se obtiene el plano
inventario de deslizamientos, a través de las técnicas de fotointerpretación y cartografiado de
campo, mostrando la distribución areal, los escarpes y dirección de los movimientos.

Los factores condicionantes de las inestabilidades utilizados en la investigación son el factor
lito-estructural, tectónico, condiciones hidrogeológicas y geotécnicas, pendiente del terreno y
el uso de suelo.

El factor lito-estructural se analiza tomando como base la clasificación propuesta por
Nicholson y Hencher (1997). El yacimiento se divide en base a los tipos litológicos, sus
características estructurales y al comportamiento o susceptibilidad frente al desarrollo de
deslizamientos. De esta forma tenemos materiales con apariencia de suelo en los cuales se
manifiesta la estructura de la roca que le dio origen, materiales con apariencia de suelo con
estructura sedimentaria, materiales granulares y rocas debilitada tectónicamente. En la

3

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

valoración del plano de grupos lito-estructurales se incluye la influencia de los cuerpos de
gabros presentes en el yacimiento.

En el factor tectónico, se utiliza información de estructuras como grietas, fallas y diques de
gabro. En la investigación se realiza un estudio de la influencia del agrietamiento del macizo
rocoso sobre los tipos de mecanismos y tipologías de movimientos. El plano incluido en el
análisis de susceptibilidad es el de distancia (buffer)a las fallas presentes el área de estudio.

El factor hidrogeológico se trabaja mediante el análisis del gradiente hidráulico y gradiente
crítico, permitiendo la determinación de las áreas más susceptibles al desarrollo del proceso de
sifonamiento o tubificación. Esta información se obtuvo a través del plano de hidroisohipsas y
las propiedades físicas de los horizontes lateríticos. Se analiza además la influencia de las
subpresiones de la corteza laterítica sobre el desarrollo de movimientos.

Desde el punto de vista geotécnico, se realiza un análisis de las propiedades físico-mecánicas
en la corteza laterítica, se estudian los horizontes ingeniero-geológicos y se determina su
relación con los mecanismos y tipologías de movimientos de masas. Se muestra el análisis del
factor de seguridad, a partir del método de cálculo para rotura planar para talud infinito y los
métodos de equilibrio límite. El plano, utilizado en la evaluación de la susceptibilidad, es el de
tipo de suelo clasificado por el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (SUCS).

Como característica geomorfológica, se seleccionó la pendiente umbral de deslizamiento,
sobre la base del modelo digital del relieve actual del yacimiento. La pendiente umbral se
determinó a partir de los reconocimientos de campo realizados en el yacimiento, midiendo la
inclinación de la ladera o talud a partir del cuál se desarrolló cada movimiento.

Para integrar en el análisis de susceptibilidad, la influencia antrópica sobre el desarrollo de los
movimientos de masas, se utiliza el plano de uso de suelo actual. Éste esta clasificado en
varias clases relacionadas con las áreas minadas, zonas reforestadas, áreas ocupadas por
caminos mineros primarios, depósitos de mineral y las zonas ocupadas por la vegetación
natural.

La integración de toda la información en formato digital, tanto de forma areal (planos) como
los atributos (datos), se realiza sobre un SIG. La valoración y clasificación de cada plano
temático (factores condicionantes), se obtiene mediante el análisis probabilístico condicional.
Éste método trata de evaluar la relación probabilística entre los diversos factores relevantes
para las condiciones de inestabilidad y las ocurrencias de deslizamientos. Se basa en la

4

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

superposición los planos de factores con el plano inventario de deslizamientos, para obtener
una probabilidad condicionada de cada factor a la presencia o ausencia de deslizamientos.

Como paso final, se reclasifican los planos temáticos de susceptibilidad, convirtiéndose en
formato raster con tamaño de celda 5x5 m, para la obtención del plano resultante de
susceptibilidad del yacimiento Punta Gorda.

La aplicación de estos nuevos métodos de cartografía de susceptibilidad del terreno a la rotura
por desarrollo deslizamientos, que ofrecen peligro para la actividad minera y su
infraestructura, se traducen en impactos, que se manifiestan tanto a nivel social, ambiental
como económico en la Unidad Minera Ernesto Che Guevara.

A nivel social, el impacto que tiene la investigación, se traduce en la existencia de un conjunto
de procedimientos metodológicos para el análisis de susceptibilidad del terreno del yacimiento
a la rotura en manos de los directivos de la Unidad Básica Minera y del departamento de
medio ambiente de dicha entidad, responsables del monitoreo, prevención y corrección de los
desastres ocasionados por los deslizamientos.

Además de lo anterior y por la propia necesidad de utilizar avanzadas tecnologías en la
implementación de estos métodos de cartografía, se plantea como necesidad urgente la
elevación del nivel científico-técnico de los recursos humanos, en relación al uso del sistema
de información geográfico obtenido en la investigación. Desde el punto de vista cognoscitivo,
relacionado con el desarrollo de la cartografía de susceptibilidad, la investigación forma parte
del continuo ascenso del conocimiento, en el que se han incorporado avances científicotécnicos desarrollados a nivel mundial en esta temática.

En el plano ambiental, el presente análisis de susceptibilidad en el área del yacimiento, como
método de prevención de desastres, se convierte en una útil herramienta para el ordenamiento
medioambiental del área en cuestión. Además, encuentra un amplio campo de acción en la
identificación y caracterización de los fenómenos de deslizamientos y evaluación del
comportamiento de los terrenos en función del tipo de uso de suelo y de las condiciones
naturales inherentes de las cortezas lateríticas, convirtiéndose en una herramienta, además,
para controlar, monitorear y evaluar los riesgos asociados al desarrollo de movimientos de
masas en los demás yacimientos por explotar por las empresas del níquel.

En el orden económico, el mayor impacto que representa la investigación, es que sirve para
prevenir

pérdidas económicas considerables en las áreas clasificadas con niveles

5

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

relativamente altos de susceptibilidad en función del uso de suelo que se manifieste en el área
del yacimiento.

Con anterioridad a este trabajo, el autor ha desarrollado investigaciones relacionadas con la
temática como son:
x

Proyecto de investigaciones ingeniero-geológicas e hidrogeológicas del yacimiento
Punta Gorda. Departamento de geología, (1997).

x

Estudio de las condiciones hidro-geomecánicas de los suelos lateríticos y rocas
serpentinizadas en el yacimiento Punta Gorda. Trabajo de diploma, (1998).

x

Análisis estructural del macizo rocoso serpentinizado del territorio de Moa y su
influencia en los mecanismos y tipologías de movimientos de masas, (1999-2000).

x

Análisis de estabilidad de taludes a partir de la evaluación geomecánica del macizo
rocoso serpentinizado del territorio de Moa. Tesis de maestría, (2001).

x

Cartografía geológica del basamento del yacimiento Punta Gorda a escala 1:2 000.
Subprograma del Proyecto de Modelación Geotecnológica de la Empresa Ernesto Che
Guevara, Moa (2002).

Publicaciones realizadas por el autor:
Guardado R. y Almaguer Y. “Evaluación de riesgos por deslizamiento en el yacimiento Punta
Gorda, Moa, Holguín”. Revista Minería y Geología. XVIII (1): 1-12 p. 2001.
Guardado R., Almaguer, Y., Hernández, Y., Tamayo, J. R. y Pea Guy. “Estabilidad de taludes
en suelos lateríticos del yacimiento Punta Gorda aplicando criterios de rotura”.
GEOBRASIL (ISSN 1519-5708). 12-24 p. 2001.
Almaguer Y., y Guardado R., “Estabilidad de taludes en el macizo rocoso serpentinizado del
territorio de Moa”. Curso Iberoamericano

de Aplicaciones Geomecánicas y

Geoambientales al Desarrollo Sostenible de la Minería. Huelva, España. Ediciones
Panorama Minero. 69-84 p. 2002.
Guardado R., Almaguer Y. “Rocas y suelos como indicadores

ingeniero geológicos y

ambientales de estabilidad y sostenibilidad de taludes y laderas”. CD Congreso de
Geología Minería. ISBN 959-7117-11-8. 2003.
Almaguer Y., Guardado R. “Análisis de estabilidad de taludes a partir de la evaluación
geomecánica del macizo rocoso serpentinizado de la región de Moa”. CD Congreso
Geología y Minería. ISBN 959-7117-11-8. 2003.
Almaguer Y. “Calculo de estabilidad de taludes en cortezas lateríticas”. Memorias del I Taller
Internacional Ingeotaludes. Moa. 2003.

6

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Guardado R. y Almaguer Y., “Mecanismos y tipologías de los movimientos de laderas y
taludes en Iberoamérica”. Memorias del XVI Congreso Latinoamericano de Geología.
Quito, Ecuador. ISBN 9978-44-206-5. 2005.
Almaguer Y. “Metodología de cartografía de susceptibilidad a la rotura en cortezas lateríticas
en el territorio de Moa, Cuba”. Memorias del Taller Internacional de Riesgos
Geodinámicos y Cierre de Minas (CYTED). Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Del 6-10,
junio 2005.
Almaguer Y. Valoración de la susceptibilidad del terreno en yacimientos lateríticos de Moa,
Cuba. Memorias del Taller Internacional de Peligrosidad y Riesgos por Movimientos de
Masas (Red A4D, CYTED). Guayaquil, Ecuador. Del 15-20, agosto, 2005.
Almaguer Y. “Métodos de cartografía de susceptibilidad y peligrosidad por el desarrollo de
deslizamientos”. Memorias del II Taller internacional Ingeotaludes. Moa. 2005.
Almaguer Y., Guardado R. “Mecanismos de movimientos de masas desarrollados en el
territorio de Moa, Cuba”. Primera Convención de Ciencias de la Tierra. Habana. ISBN
959-7117-03-7. 2005.
Almaguer Y., Guardado R. “Caracterización geotécnica del perfil de meteorización de rocas
ultrabásicas serpentinizadas en el territorio de Moa”, Cuba. Revista Geología y Minería.
2005.
Almaguer Y., Guardado R. “Tipologías de movimientos de masas desarrollados en el
territorio de Moa, Cuba”. Revista Geología y Minería. 2005.

Trabajos de diploma tutoreados:
1. Análisis de estabilidad de taludes en el yacimiento Punta Gorda. Propuesta
metodológica para la confección de un GIS. 2002.
2. Evaluación y plan de mitigación de la peligrosidad por movimientos de masas en el
yacimiento Punta Gorda, 2003.
3. Cartografía de riesgos por deslizamiento en el yacimiento Punta Gorda. 2004.

Principales premios alcanzados en la actividad investigativa:
x

Premio Relevante en el Forum Provincial de Ciencia y Técnica, 1998.

x

Mención en el Forum Nacional de Estudiantes de Ciencias Técnicas. Cienfuegos,
1998.

x

Segundo premio en el Forum Nacional de Ciencias Naturales, Sociales y Exactas.
Habana, 1999.

x

Primer Premio en Forum Nacional de Estudiantes de Ciencias Técnicas. Camaguey,
2000.

x

Premio Nacional en el Concurso Nacional de las BTJ. 2000.

7

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

x

Mención Provincial en la Exposición Forjadores del Futuro. Holguín, 2000.

x

Premio Provincial en la X Exposición Forjadores del Futuro de las BTJ, 2002.

x

Premio Relevante y Destacado en Forum Municipal de Ciencia y Técnica, Moa, 2002.

x

Premio Destacado en el Forum Ramal del MES. Habana, 2002.

x

Relevante en el Forum de Base del ISMM, 2003.

8

�CAPITULO I

�Y. Almaguer Carmenates

CAPITULO

I.

Tesis Doctoral

MARCO

TEORICO

CONCEPTUAL

DE

LA

INVESTIGACIÓN.
Base teórica de la investigación.
Sharpe en 1938 definió los deslizamientos como la caída perceptible o movimiento
descendente de una masa relativamente seca de tierra, roca o ambas. Según Lomtadze (1977),
es una masa de roca que se ha deslizado o desliza cuesta abajo por la vertiente o talud al efecto
de la fuerza de gravedad, presión hidrodinámica, fuerzas sísmicas, etc. Crozier (1986), define
un deslizamiento como el movimiento gravitacional hacia el exterior de la ladera y
descendente de tierras o rocas sin la ayuda del agua como agente de transporte. A pesar que el
término deslizamiento, se utiliza para movimientos de ladera que se producen a lo largo de una
superficie de rotura bien definida, en la presente investigación se utiliza de forma genérica
para cualquier tipo de rotura.

En el proceso de deslizamiento, las masas de rocas y suelos siempre se mueven por una o
varias superficies de resbalamiento (rotura), que constituye un elemento característico de la
estructura de cada deslizamiento. La superficie de resbalamiento, es la superficie por la cual
sucede el desprendimiento de la masa deslizable y su deslizamiento o arrastre. También se le
llama superficie de rotura (SR) (Lomtadze, 1977).

La forma de la SR en las rocas homogéneas, con mayor frecuencia es cóncava, próxima por su
forma, a la superficie cilíndrica redonda. En las rocas heterogéneas, la forma de la SR, se
determina por la situación y orientación de las superficies y zonas de debilitamiento en el
macizo rocoso que integran la ladera o talud. Estas superficies pueden ser:
x

Superficies de rocas firmes o de frontera inferior de rocas fuertemente erosionadas.

x

Capas o intercalaciones de rocas débiles (arcillas, argilitas, areniscas arcillosas,
margas, etc.)

x

Grietas o sistemas de fisuras.

x

Superficies de fallas.

La forma de la SR en las rocas heterogéneas también pueden ser cóncavas, pero con mayor
frecuencia planas, plano-escalonadas, onduladas o más irregular, como resultado de la
combinación y orientación desfavorable de las familias de grietas y otras fronteras
(esquistosidad, estratificación, etc.) con respecto a la dirección de las laderas y taludes.

Existen varias clasificaciones de deslizamientos basadas en el mecanismo de rotura y la
naturaleza de los materiales involucrados (Varnes, 1984; Hutchinson, 1988; WP/WLI, 1993;

9

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Cruden y Varnes, 1996). La clasificación utilizada es la propuesta por Corominas y García
(1997):
x

Desprendimiento: es aquel movimiento de una porción de suelo o roca, en forma de
bloques aislados o masivamente que, en una gran parte de su trayectoria desciende por
el aire en caída libre, volviendo a entrar en contacto con el terreno, donde se producen
saltos, rebotes y rodaduras.

x

Vuelcos: son movimientos de rotación hacia el exterior, de una unidad o de un
conjunto de bloques, alrededor de un eje pivotante situado por debajo del centro de
gravedad de la masa movida.

x

Deslizamientos: son movimientos descendentes relativamente rápidos de una masa de
suelo o roca que tiene lugar a lo largo de una o varias superficies definidas que son
visibles o que pueden ser inferidas razonablemente o bien corresponder a una franja
relativamente estrecha. Se considera que la masa movilizada se desplaza como un
bloque único, y según la trayectoria descrita los deslizamientos pueden ser rotacionales
o traslacionales.

x

Expansiones laterales: el movimiento dominante es la extrusión plástica lateral,
acomodada por fracturas de cizalla o de tracción que en ocasiones pueden ser de difícil
localización.

x

Flujos: son movimientos de una masa desorganizada o mezclada, donde no todas las
partículas se desplazan a la misma velocidad ni sus trayectorias tienen que ser
paralelas. Debido a ello la masa movida no conserva su forma en su movimiento
descendente, adoptando a menudo morfologías lobuladas.

Esfuerzo y resistencia al cortante en el proceso de rotura en un deslizamiento.
La modelación o representación matemática del fenómeno de rotura al cortante en un
deslizamiento, se realiza utilizando teorías de la resistencia de materiales (Sowers G. B. et al,
1976; Suárez, 1998). Las rocas y los suelos al fallar al corte, se comportan de acuerdo a las
teorías tradicionales de fricción y cohesión, según la cohesión generalizada de Coulomb:

W

c´ � �V � P � tan M (para suelos saturados)

W

c´ � �V � P � tan M´� P � P a tan M´´ (para suelos parcialmente saturados).

�

�

Donde:
Ĳ: esfuerzo de resistencia la corte.
c: cohesión.
ı: esfuerzo normal total
µ: presión del agua intersticial o de poros.
µa: presión del aire intersticial.
ĳ´: ángulo de fricción interna del material.
10

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

ĳ´´: ángulo de fricción del material no saturado.
El análisis de la ecuación de Coulomb, requiere predefinir los parámetros ángulo de fricción y
cohesión, que son propiedades intrínsecas del suelo. La presencia del agua, en las laderas y
taludes, reduce el valor de la resistencia del suelo, dependiendo de las presiones internas o de
poros de acuerdo a la ecuación, en la cual el factor µ, está resaltando el valor de la presión
normal. La presión resultante, se le conoce con el nombre de presión efectiva: ı´ (presión
efectiva) = ı - µ
El ángulo de fricción, es la representación matemática del coeficiente de rozamiento (tan ĳ).
Depende de varios factores como: tamaño de los granos, forma de los granos, distribución de
los tamaños de los granos y densidad (Sowers et al, 1976).

La cohesión, es una medida de la cementación o adherencia entre las partículas de suelo. La
cohesión, en mecánica de suelos, es utilizada para representar la resistencia al cortante
producida por la cementación. En suelos eminentemente granulares, en los cuales no existe
ningún tipo de cementante o material que pueda producir adherencia, la cohesión se supone
igual a cero (0), y se les denomina suelos no cohesivos.

Presión de poros.
La presión de poros es la presión interna del agua de saturación [figura 1.1]. Depende de la
localización de los niveles freáticos, presiones internas de los acuíferos y las características
geológicas del sitio. Varía de acuerdo a las variaciones del régimen de aguas subterráneas. Los
incrementos de presión pueden ocurrir rápidamente en el momento de una lluvia, dependiendo
de la intensidad, la rata de infiltración del área tributaria, etc. Un incremento en la presión de
poros positiva o una disminución de la presión negativa, equivale a una reducción de la
resistencia al cortante y de estabilidad del terreno (Sowers et al, 1976).
Grieta de tracción

U

J W u 'h
V

hW

Superficie de rotura
U
Talud

Presión
de poros

Figura 1.1. Presión de poros sobre una superficie de rotura potencial.

11

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Esfuerzo efectivo.
Una masa de suelo saturada, consiste en dos fases distintas: el esqueleto de partículas y los
poros llenos de agua. Cualquier esfuerzo impuesto sobre el suelo, es soportado por el
esqueleto y la presión en el agua. Típicamente, el esqueleto puede trasmitir esfuerzos normales
y de corte por los puntos de contacto entre partículas, y el agua a su vez, ejercer una presión
hidrostática, que es igual en todas las direcciones. Los esfuerzos ejercidos por el esqueleto
solamente se conocen como esfuerzos efectivos, y los esfuerzos hidrostáticos del agua se les
denominan presión de poros. Los esfuerzos efectivos son los que controlan el comportamiento
del suelo y no los esfuerzos totales. En problemas prácticos, el análisis con esfuerzos totales
podría utilizarse en problemas de estabilidad a corto plazo y las presiones efectivas para
analizar la estabilidad a largo plazo.

Resistencia máxima o resistencia pico, es la resistencia al corte máxima, que posee el material
que no ha sido fallado previamente. Corresponde al punto más alto en la curva de esfuerzodeformación. La resistencia residual es la resistencia que posee el material después de haber
ocurrido la rotura [figura 1.2].

W

C p � V tan M p

R esistencia pico

Resisten cia pico

R esistencia residua l

Esfuerzo

Esfue rzo

M p ( ángulo d e fricción pico)

Resisten cia residual

W

V ta n MR

M R (ángulo de fricción residual)

D eforma ció n

Pr esión nor mal

Figura 1.2. Diagrama de esfuerzo-deformación. Resistencia máxima y residual.

En suelos residuales, generalmente predominan las mezclas de partículas granulares y
arcillosas, y el ángulo de fricción depende de la proporción grava-arena-limo-arcilla, y de las
características de las cada tipo de partícula presente.

Envolvente de rotura.
En un análisis bidimensional, los esfuerzos en un punto, pueden ser representados por un
elemento infinitamente pequeño sometido a los esfuerzos ıx, ıy y Ĳxy [figura 1.3]. Si estos
esfuerzos se dibujan en un sistema de coordenadas, es posible obtener el círculo de esfuerzos
de Mohr.

12

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

1

C
3

3

A

B

Superficie
de rotura

1

Figura 1.3. Dirección de esfuerzos principales en la rotura de un talud.

(ángulo de fricción)

W

´
c�

nM ´
V ´ ta

Circulo de Mohr
C´
3

1

Figura 1.4. Envolvente de rotura y círculo de Mohr.

El círculo de Mohr, se utiliza para representar o describir la resistencia al cortante de los
suelos, utilizando la envolvente de rotura Mohr-Coulomb, que significa que se ha alcanzado
una combinación crítica de esfuerzos. En la práctica de la geotecnia, la envolvente se define
como una recta aproximada dentro de una rango seleccionado de esfuerzos [figura 1.4],
definida por la ecuación: W

c´ � V ´tanM´ .

Factores condicionantes y desencadenantes de la inestabilidad del terreno.
La estabilidad de las laderas está condicionada por la acción simultánea de una serie de
factores. Desde un punto de vista físico, los deslizamientos se producen como consecuencia de
los desequilibrios existentes entre las fuerzas que actúan sobre un volumen de terreno. Los
factores que influyen en la estabilidad de las laderas se pueden separar en dos grandes grupos
(Ferrer, 1987): factores internos y externos.

13

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Los factores internos, condicionan las diferentes tipologías de deslizamiento, los mecanismos
y modelos de rotura. Dentro de ellos se encuentran características intrínsecas, relativas a las
propiedades del material y a su resistencia y las características extrínsecas relacionadas con la
morfología y condiciones ambientales de la ladera. Las primeras incluyen parámetros como la
litología (textura, granulometría, cementación), consolidación y espesor de los materiales y
parámetros estructurales relativos a planos de estratificación y de debilidad (diaclasas, fallas y
fracturas). En las características extrínsecas se encuentran las morfológicas como la pendiente
de la ladera y su disposición respecto a discontinuidades geológicas y la orientación, y factores
de tipo ambiental como cambios estacionales de temperatura y tipo de vegetación.

Los factores externos actúan sobre el material y dan lugar a modificaciones en las condiciones
iniciales de las laderas, provocando o desencadenando las roturas debido a las variaciones que
ejercen en el estado de equilibrio. Tres tipos de acciones se incluyen: la infiltración de agua en
el terreno, las vibraciones y las modificaciones antrópicas. La infiltración de agua provoca el
aumento de la presión intersticial disminuyendo la resistencia de los materiales. La relación
entre ocurrencia de deslizamientos y períodos lluviosos es bien conocida. Las variaciones del
nivel de agua subterránea pueden ser debidas a intensas precipitaciones, intervenciones
humanas, etc. Las vibraciones provocan aceleraciones en el terreno, favoreciendo la rotura y
la licuefacción. Éstas pueden ser debidas a movimientos sísmicos naturales o inducidos por el
hombre, como explosiones mineras o por obras públicas. La sacudida debida a terremotos
naturales es uno de los principales agentes que generan deslizamientos, siendo capaces en el
caso de los terremotos más grandes, de desencadenar miles de deslizamientos a lo largo de
áreas de más de 100.000 km2 (Keefer, 1984). Las actividades humanas alteran el equilibrio
de las laderas debido a cargas estáticas, provocadas por construcciones de edificios,
construcciones de taludes para vías de comunicación, explotaciones mineras y construcciones
de presas. Asimismo los cambios en el recubrimiento vegetal como la tala de bosques, la
repoblación con especies alóctonas e incendios forestales también influyen en la estabilidad de
las laderas.

Análisis de peligrosidad y riesgos. Conceptos y definiciones.
Como se ha comentado los deslizamientos son procesos naturales que conllevan a un riesgo
geológico nada despreciable. Aunque el peligro de producir roturas en un lugar sea muy alto,
el riesgo no lo será si ello no produce daños en la población o en las infraestructuras. El riesgo
trae consigo la existencia de un peligro, pero un fenómeno peligroso no conduce
necesariamente a un riesgo para la población. Los siguientes conceptos basados en Varnes
(1984) definen bien la relación entre peligrosidad y riesgo:

14

�Y. Almaguer Carmenates

x

Tesis Doctoral

Peligrosidad (P): es la probabilidad de ocurrencia de un fenómeno potencialmente
perjudicial dentro de un período de tiempo determinado y en un área específica.

x

Vulnerabilidad (V): es el grado de pérdida provocado por la ocurrencia de un
fenómeno natural de una magnitud determinada sobre un elemento o conjunto de
elementos.

x

Riesgo específico (Rs): es el grado de pérdida esperado debido a un fenómeno natural
y se expresa como el producto de P por V.

x

Los elementos bajo riesgo (E): son la población, las propiedades, etc.

x

Riesgo total (Rt): corresponde al número de vidas pérdidas, daños a la propiedad y a
las personas, etc. debidas a un fenómeno natural concreto. El riesgo total se define
como el producto del riesgo específico y de los elementos bajo riesgo como se observa
en la siguiente expresión:
Rt = E * Rs = E * (P * V)

El primer paso en la evaluación del riesgo consiste en la estimación de la peligrosidad a
roturas de laderas y ésta, a su vez, se evalúa determinando los siguientes aspectos (Varnes,
1984; Corominas, 1987; Hartlén y Viberg, 1988):
1. Evaluar la susceptibilidad de la ladera a las roturas por deslizamientos
2. Determinar el comportamiento del deslizamiento (movilidad y dimensiones del
mismo)
3. Establecer la potencialidad del fenómeno (probabilidad de ocurrencia).
El término susceptibilidad hace referencia a la predisposición del terreno a la ocurrencia de
deslizamientos y no implica el aspecto temporal del fenómeno (Santacana, 2001).

Métodos de estimación de la susceptibilidad del terreno.
Para evaluar el grado de susceptibilidad del terreno frente a los deslizamientos existen diversas
aproximaciones, basadas la mayor parte de ellas, en la determinación de los factores que
influyen en la aparición de las roturas. En general, estos factores se combinan para definir los
distintos grados de susceptibilidad, expresándose los resultados de forma cartográfica
mediante los mapas de susceptibilidad (Hansen, 1984; Hartlén y Viberg, 1988; Corominas,
1987 y 1992; Van Westen, 1993 y 1994; Carrara et al., 1995; y Leroi, 1996). Existen cuatro
procedimientos utilizados en la evaluación y confección de mapas de susceptibilidad del
terreno: métodos determinísticos, heurísticos, probabilísticos y métodos geomorfológicos.

Los métodos determinísticos se utilizan para el estudio de la estabilidad de una ladera o talud
concreto. Se fundamentan en métodos basados en el equilibrio límite o en modelos numéricos.
Los datos de entrada son derivados de ensayos de laboratorio y se utilizan para determinar el
factor de seguridad de la ladera. Estos métodos muestran un grado de fiabilidad alto si los

15

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

datos son correctos. Su principal inconveniente es su baja idoneidad para zonificaciones
rápidas y de extensas áreas (Van Westen, 1993). El método más usual se aplica para
deslizamientos traslacionales utilizando el modelo de talud infinito (Ward et al, 1982; Brass et
al, 1989; Murphy y Vita-Finzi, 1991). Estos métodos generalmente requieren el uso de
modelos de simulación del agua subterránea (Okimura y Kawatani, 1986).

Los métodos heurísticos se basan en el conocimiento a priori de los factores que producen
inestabilidad en el área de estudio. Los factores son ordenados y ponderados según su
importancia asumida o esperada en la formación de deslizamientos (Carrara et al., 1995). El
principal inconveniente radica en que en la mayor parte de los casos, el conocimiento
disponible entre los factores ambientales que pueden causar inestabilidad y los deslizamientos
es inadecuado y subjetivo, dependiendo de la experiencia del experto. Un procedimiento de
este tipo es el análisis cualitativo basado en combinación de mapas de factores (Lucini, 1973;
Stevenson, 1977; Bosi, 1984). Estos métodos permiten la regionalización o estudio a escala
regional y son adecuados para aplicaciones en el campo de los sistemas expertos (Carrara et
al., 1995). El análisis heurístico introduce un grado de subjetividad que imposibilita comparar
documentos producidos por diferentes autores.

Las aproximaciones probabilísticas se basan en las relaciones observadas entre cada factor y
la distribución de deslizamientos actual y pasada (Carrara et al., 1995). Se utilizan cuando se
dispone de abundante información, tanto cualitativa como cuantitativa, aplicándose los
modelos estadísticos que pueden ser univariantes y multivariantes. La principal ventaja es la
objetividad del método. La potencia de los métodos estadísticos depende directamente de la
calidad y cantidad de los datos adquiridos. El costo de la adquisición de algunos factores
relacionados con la inestabilidad de laderas es el principal inconveniente. Dentro de este grupo
se encuentran los métodos estadísticos y el análisis de frecuencia de deslizamientos. Son
métodos indirectos cuyos resultados se pueden extrapolar a zonas distintas para estimar la
susceptibilidad, con condiciones geológicas y climáticas homogéneas.

Los métodos estadísticos univariantes se dividen en dos grupos: los que utilizan el análisis
condicional y los que no lo utilizan. El análisis condicional, trata de evaluar la relación
probabilística entre diversos factores relevantes para las condiciones de inestabilidad y las
ocurrencias de deslizamientos. Se basan en la superposición de uno o más factores con el
mapa de distribución de deslizamientos, para obtener una probabilidad condicionada de cada
factor a la presencia o ausencia de deslizamientos Chung y Fabbri, 1993; Chung y Leclerc,
1994). Los resultados se interpretan en términos de probabilidad según el teorema de Bayes
(Morgan, 1968; Chung y Leclerc, 1994), certeza (Heckerman, 1986; Luzi y Fabbri, 1995),

16

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

según conjuntos difusos (Zadeh, 1965, 1978; Mahdavifar, 2000) o según plausibilidad (Shafer,
1976). Otros modelos estadísticos, no basados en las funciones de favorabilidad, son el
modelo basado en la combinación de tres factores en Brabb et al. (1972) considerado como el
primer análisis cuantitativo de susceptibilidad a deslizamientos y su modificado (Irigaray,
1990), el modelo del valor de información (Yin y Yan, 1988; Kobashi y Suzuki, 1991;
Irigaray, 1995), el modelo de mensaje lógico (Runqiu y Yuangua, 1992) entre otros.

Los métodos estadísticos multivariantes estudian la interacción y dependencia de un conjunto
de factores que actúan simultáneamente en la ocurrencia de deslizamientos, para establecer la
implicación que tienen cada uno de ellos. Las técnicas estadísticas más utilizadas son la
regresión múltiple y el análisis discriminante (Jones et al., 1961; Neuland, 1976; Carrara, 1983
a y b; Mulder, 1991; Mora y Vahrson, 1994; Baeza, 1994; Irigaray, 1995; Chung et al., 1995;
Dhakal et al., 2000). El resultado de ambos métodos son funciones basadas en la combinación
lineal de los factores de mayor significación estadística, para definir las condiciones de
inestabilidad, estando basadas en la presencia-ausencia de deslizamientos.

El análisis de frecuencia de deslizamientos (Van Westen , 1993), evalúa la peligrosidad a los
deslizamientos, a diferencia de los anteriores, que suelen utilizarse para evaluar la
susceptibilidad. La valoración de la probabilidad de ocurrencia de un deslizamiento en un
cierto lugar y dentro de un periodo de tiempo, sólo es posible cuando se puede hallar la
relación entre la ocurrencia de deslizamientos y la frecuencia de factores desencadenantes
como lluvias intensas o terremotos (van Westen, 1993).

Los métodos geomorfológicos se basan en la determinación de condiciones de inestabilidad
de ladera mediante técnicas geomorfológicas, cartografía y zonificación. La principal ventaja
es la validez y detalle del análisis y mapa resultantes, si se realizan por un buen experto. El
inconveniente de estos métodos es el alto grado de subjetividad dependiente de la experiencia
del autor. Son métodos directos que se basan en cartografía geomorfológica a partir de la cual
el autor identifica y localiza los deslizamientos y procesos asociados a éstos directamente en el
campo. Con las observaciones, el experto extrae unos criterios para la determinación de áreas
potencialmente inestables y para la confección del mapa de susceptibilidad y/o peligrosidad
final. La elaboración de estos mapas exige conocer la morfología y tipología de movimientos
(Hansen, 1984; Hansen y Frank, 1991). Para este tipo de cartografía, que es básica para la
mayor parte de las técnicas restantes, resulta de vital importancia la experiencia del experto.

17

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Escalas utilizadas en la cartografía de susceptibilidad.
Cuando se preparan mapas de susceptibilidad, se debe valorar la influencia que un número de
factores incidirá en la probabilidad de ocurrencia de deslizamientos (Rengers et al., 1992). La
escala de análisis es uno de los primeros puntos a considerar en un proyecto. De ella depende
la metodología utilizada, los factores o datos considerados, la unidad de terreno etc. Se pueden
distinguir cuatro escalas (IAEG, 1976; Luzi, 1995) para la zonificación de la susceptibilidad a
deslizamientos:
x

Escala regional (&lt; 1:100.000).

x

Escala media (1:25.000 a 1:50.000).

x

Gran escala (1:5.000 a 1:10.000).

x

Escala detallada (&gt; 1:5.000) .

En la escala regional, los mapas se usan para identificar áreas con problemas de deslizamiento
de una forma genérica. Son utilizados por organizaciones que trabajan con planificación
regional (Luzi, 1995; Rengers et al., 1992). Utilizan métodos semicuantitativos como la
superposición de mapas, y las unidades del terreno se basan en características morfológicas
obtenidas de imágenes estereográficas a pequeña escala (1:60:000 a 1:50.000) (Rengers et al.,
1992). La escala media es utilizada para planificación intermunicipal y para estudios
ingenieriles locales. Se emplean distintos métodos analíticos, principalmente estadísticos, así
como modelos digitales de elevaciones detallados y otros mapas temáticos. Se usan imágenes
estereográficas a escalas 1:15.000 a 1:25.000 (Rengers, et al., 1992). Los métodos estadísticos
de análisis de susceptibilidad son apropiados para esta escala (Mulder, 1991; Dhakal et al.,
2000). En la cartografía a gran escala, los mapas son creados para estudiar problemas locales
de inestabilidad, para planificar infraestructuras de proyectos de edificios e industriales (Luzi,
1995). Los métodos de análisis utilizados son métodos cuantitativos que incluyen estadística
multivariante y modelos numéricos de estabilidad. Esta escala requiere información
cartográfica de muy buena calidad, así como imágenes estereográficas de 1:5000 a 1:10.000)
(Rengers et al., 1992). La escala detallada es utilizada para evaluar la susceptibilidad de áreas
concretas y se utilizan los mismos métodos de la escala anterior (Luzi, 1995).

Parámetros de factores condicionantes utilizados en los análisis de susceptibilidad.
Los parámetros de factores condicionantes utilizados en la literatura para el análisis de la
susceptibilidad a los deslizamientos se enumeran a continuación (Gupta y Joshi, 1990; Carrara
et al., 1991; Niemann y Howes, 1991; Lopez y Zinck, 1991; Van Westen, 1993; Naranjo et al.,
1994; Carrara et al., 1995; Chung et al., 1995; Nagarajan et al., 1998; Borga et al., 1998):
x

Relacionados con la topografía y geometría de la ladera: elevación, pendiente (en
grados o en porcentaje), orientación, convexidad-concavidad de la ladera, convexidadconcavidad en la dirección de máxima pendiente, convexidad-concavidad en la

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�Y. Almaguer Carmenates

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dirección transversal a la pendiente, rugosidad (diferencia entre pendiente media y
pendiente), índice topográfico (área cuenca dividida por la longitud del contorno de la
misma).
x

Relacionados con la hidrología: orden del río más alto en el píxel, densidad de
drenaje, distancia a líneas de drenaje, distancia desde ríos de primer orden (segundo,
tercer, etc), distancia desde ríos de primer y segundo orden, distancia a las cabeceras de
valles, distancia a divisorias de aguas (líneas de cresta), tamaño de cuenca.

x

Relacionados con la geología: Litología, formaciones-depósitos superficiales, grosor
de depósitos superficiales, procesos y formas geomorfológicos, estructura (fallas y
alineaciones), magnitud-frecuencia de eventos sísmicos, propiedades geotécnicas del
suelo (ángulo de fricción, cohesión, peso específico, etc).

x

Relacionados con el uso del suelo: vegetación (tipo o densidad), usos del suelo.

x

Relacionados con el clima: intensidad de lluvia.

x

Relacionados con la estructura y sismicidad: distancia a fallas principales, distancia a
alineaciones, distancia a epicentros sísmicos.

x

relacionados con red viaria o núcleos urbanos: distancia a carreteras, distancia a
ciudades.

x

Relacionados con la hidrogeología: nivel de agua subterránea, espesor de la zona
saturada.

Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) en la cartografía de susceptibilidad.
Al realizar la cartografía de una zona, se mezclan dos conceptos: la situación georeferenciada
del dato y la información temática (atributo). Estas dos características, la componente espacial
y la información temática asociada, configuran la base para entender los Sistemas de
Información Geográfica.

Se han realizado varias definiciones en torno a los Sistemas de Información Geográfica
(Cebrián y Mark, 1986; Burrough, 1988; Bracken y Webster, 1990; NCGIA, 1990). De
manera simple, un Sistema de Información Geográfica se puede contemplar como un conjunto
de mapas de la misma porción del territorio, donde un lugar concreto tiene la misma
localización en todos los mapas incluidos en el sistema de información. Así es posible realizar
análisis de sus características espaciales y temáticas para obtener un mejor conocimiento de
esa zona. Un SIG se puede considerar esencialmente como una tecnología (un sistema de
hardware y software) aplicada a la resolución de problemas territoriales (Bosque, 1992;
Suárez, 1998). Como programa de ordenador, presenta capacidades específicas con las
siguientes funciones: funciones para la entrada de información, funciones para la salida-

19

�Y. Almaguer Carmenates

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representación gráfica y cartográfica de la información, funciones de gestión de la información
espacial y funciones analíticas.

Un SIG puede contener varios modelos de datos de los objetos geográficos: el modelo
vectorial, el modelo raster, el jerárquico-recursivo, etc., todos ellos válidos para los mapas
formados por puntos, líneas y polígonos, y preparados para realizar determinadas funciones.
También existen modelos de datos espaciales para realizar mapas tridimensionales o de
volúmenes (modelo basado en una red de triángulos irregulares).

De esta forma los SIG son una herramienta perfectamente aplicable para realizar el análisis y
la posterior cartografía de susceptibilidad, de peligrosidad y/o del riesgo por deslizamientos.
El desarrollo de los SIG ha incrementado enormemente la disponibilidad de las técnicas de
evaluación de susceptibilidad a deslizamientos y su aplicación (Van Westen, 1994).

Breve recuento histórico sobre los SIG.
Las primeras aplicaciones con prototipos de SIG en zonificación de peligrosidadsusceptibilidad a deslizamientos datan de los años 70 (Newman et al., 1978, Carrara et al.,
1978; Huma y Radulescu, 1978 y Radbruch-Hall et al, 1979). En ellas se utilizaba el análisis
cualitativo, combinando factores, y el estadístico multivariante. Durante los años 80 el
desarrollo comercial de los sistemas SIG, así como la mayor disponibilidad de los ordenadores
personales incrementó el uso de los SIG en los análisis de susceptibilidad. Ejemplos de
análisis cualitativo se encuentran en Stakenborg (1986), Brabb (1984) y Brabb et al. (1989), y
ejemplos de análisis estadístico multivariante se pueden encontrar en Carrara (1983, 1988) y
Bernknopf et al (1988). En los años 90, con la oferta comercial y la ampliación de las
capacidades de los SIG, han aumentado las aplicaciones sobre el análisis de susceptibilidad a
los deslizamientos (Kingsbury et al., 1992; Alzate y Escobar, 1992; Lopez y Zink, 1991;
Choubey y Litoria, 1990; Carrara et al 1990, 1991; Chacon et al., 1992 ). En 1993 van Westen
publicó un manual completo sobre la aplicación de un SIG en la zonificación de inestabilidad
de laderas.

Inicialmente la mayoría de las aplicaciones de los mapas de susceptibilidad con SIG utilizaban
las técnicas basadas en la superposición de mapas (entendidos éstos como factores
relacionados con la inestabilidad). Ello sólo permitía comparar cada valor de un mapa en la
misma posición espacial (la misma celda de una malla regular de un sistema raster).
Posteriormente, con la aparición de las operaciones de vecindad, las cuales tienen en cuenta
las relaciones espaciales de cada celda con su entorno, se han podido extraer características
morfométricas e hidrológicas a partir de un Modelo Digital de Elevaciones. Estas

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

características (pendiente, orientación, convexidad, líneas de valles y de divisorias de aguas,
área cuenca, orden de la red de drenaje, etc.) se pueden utilizar como parámetros para realizar
análisis estadísticos univariantes o multivariantes combinando los factores con los
deslizamientos (Carrara et al., 1991, 1995; Niemann y Howes, 1991; Campus et al., 2000;
Dhakal et al., 2000; Feiznia, 2000; Zêzere et al., 2000; Thurston y Degg, 2000), análisis para
modelizar distancias recorridas por caída de bloques ( Van Dijke y van Westen, 1990) y
análisis para definir la susceptibilidad de alcance por deslizamientos de tipo debris flow
(Michael-Leiba et al., 2000).

El uso de un SIG también permite reconstruir la topografía previa al deslizamiento como han
demostrado Thurston y Degg (2000). Es posible además, realizar la zonificación del peligro de
desplazamiento de un gran deslizamiento, llevado a cabo en China por Wu et al. (2000),
utilizando un Sistema de Análisis de Información (Yin y Yan, 1987 y 1988). También los
modelos determinísticos han experimentado un auge utilizando SIG (Brass et al., 1989;
Murphy y Vita-Finzi, 1991; Hammond et al., 1992; Luzi, 1995; Luzi y Pergalani, 1996; Leroi,
1996). Lee et al (2000) han aplicado un modelo de talud infinito, modificado para incluir carga
sísmica, para el análisis de la susceptibilidad a deslizamiento de dos zonas de la plataforma
marina de California.

La cartografía de susceptibilidad en Cuba.
Durante la ejecución de la investigación se consultaron varios trabajos realizados en diferentes
lugares del territorio nacional, así como algunos desarrollados en el municipio de Moa,
relacionados con la aplicación de los sistemas de información geográficos en la evaluación de
susceptibilidad, peligrosidad o riesgos geológicos y realizados fundamentalmente desde
inicios de la década del 90 hasta la fecha.

Muchas de las investigaciones realizadas se han centrado en la cartografía de susceptibilidad
de terrenos al desarrollo de fenómenos como la erosión y las inundaciones. En este sentido
aparece el trabajo de Vega M. B. (2005), quién realiza una aplicación de un SIG en la
obtención de una mapa de erosión de Cuba a escala 1:250 000 a través del análisis de varios
factores como la lluvia y la escorrentía, el relieve y las propiedades del suelo, dirección del
flujo, y el flujo acumulado. Rodríguez W. y Valcarce R. M. (2005) realizan una evaluación de
la susceptibilidad del territorio nacional cubano frente a inundaciones, utilizando una
combinación de factores como pendiente del terreno, especialmente su horizontalidad;
geomorfología, tipo y calidad del suelo, hidrología y extensión de las inundaciones, así como
la frecuencia e intensidad de las precipitaciones históricas.

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Otro gran grupo se ha centrado en el análisis de peligrosidad y vulnerabilidad sísmica y
caracterización ingeniero-geológica, fundamentalmente en la parte sur de las provincias
orientales y en algunas zonas del occidente del país. En este sentido Escobar E. M. (2005)
muestra una aplicación de un complejo de métodos geofísicos, como sísmica somera de
refracción de tres canales, métodos eléctricos (SEV), georadar GPR, sismómetros y datos
aerogeofísicos en la solución de tareas de valoración de vulnerabilidad sísmica. Como
resultados obtiene las propiedades físico-mecánicas del suelo en el lugar de emplazamiento de
obras industriales, valora los fenómenos geológicos derivados de microsismos inducidos
determinando a su vez los factores de amplificación del suelo, su relación con las afectaciones
constructivas y las condiciones geológicas imperantes y cartografía las posibles zonas
tectónicas anómalas reflejadas por las discontinuidades geológicas a través de los campos
físicos.

Chuy T. J. et al (2005) realizan un análisis de los fenómenos naturales en el municipio
Guantánamo, su cronología y evaluación de los impactos negativos producidos por estos
fenómenos, entre los que se encuentran los sismos, deslizamientos de tierra, rotura de presas,
respuesta dinámica de suelos, ciclones tropicales, tornados, lluvias intensas y ácidas,
inundaciones, sequías, salinización, desertificación, degradación de suelos, incendios urbanos,
incendios forestales y accidentes tecnológicos. En el apartado relacionado con los fenómenos
de deslizamientos muestran un análisis de susceptibilidad de varias comunidades en función
de los valores de disección vertical y pendiente del terreno pero no se comparan estos con la
cantidad o área ocupada por deslizamientos en cada zona estudiada.

Del Puerto J. A. y Ulloa D. (2003) realizan el cartografiado de la distribución espacial de los
peligros naturales y la clasificación de la cuenca de Santiago de Cuba a partir del predominio
de los tipos de peligros que pueden llegar a ocurrir en determinados sectores del mismo. La
investigación está sustentada en la elaboración e interpretación de mapas morfométricos y
como resultados obtienen el mapa tipológico de peligros y de regionalización, sin embargo
estos no son validados con algún mapa de inventarios de fenómenos del área en cuestión. Noas
J. L. y Chuy T. L. (2005) realizan una valoración de la peligrosidad sísmica de la ciudad de
Moa. Para esto parten del análisis del entorno sismotectónico regional, de la actividad sísmica
y finalmente determinan el peligro sísmico haciendo uso del método del árbol lógico mediante
la combinación de los resultados obtenidos en trabajos previos.

González B. E. et al (2005) caracterizan el medio ambiente urbano del asentamiento de Mariel
y se identifican los fenómenos geológicos que constituyen amenazas para el territorio
estimando los periodos de recurrencia de los mismos y sus áreas de impacto. Realizan la

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

microzonificación sísmica sobre la base de la geología superficial y el procesamiento y
análisis de microsismos de origen antrópico evaluando la vulnerabilidad, que tiene como
componentes factores fiscos y ambientales, que inciden en la capacidad de respuesta de la
población ante un desastre potencial, provocado por fenómenos geológicos peligrosos, y la
vulnerabilidad del medio construido, ante eventos sísmicos extremos y deslizamientos de
tierra en la Meseta del Mariel. Pedroso I. I. et al (2005) presentan una valoración de los
Peligros, la Vulnerabilidad y los Riesgos Geólogo-Geofísicos y Tecnológicos del municipio
Playa, Ciudad Habana, partiendo de la caracterización del medio físico, el medio construido y
el medio socio-económico del mismo partiendo de la precisión de los Escenarios de Peligros.
El análisis de diferentes datos les permitió obtener información sobre las características de los
elementos disparadores como los sismos, las lluvias intensas y los fuertes vientos, potenciales
generadores de terremotos, deslizamientos, hundimientos, inundaciones y penetraciones del
mar.

Cabrera J. (2005) muestra en términos generales, un catastro ingeniero-geológico de la
provincia de Pinar del Río sobre la base de una evaluación teórica de los factores a tomar en
cuenta en la evaluación de las condiciones ingeniero geológicas de los territorios. Establece
criterios, definiciones y consideraciones de como tomarlos en cuenta en función de su nivel de
importancia partiendo de la derivación e integración de los factores involucrados, definiéndose
a su vez los resultados cartográficos a obtener con cada acción. El análisis parte de considerar
que la evaluación de las condiciones ingeniero-geológicas está en función de la influencia que
ejercen sobre el medio, las condiciones naturales como el clima, relieve y condiciones
geomorfológicas, condiciones tectónicas y de estratificación, particularidades litólogopetrográficas de las rocas, condiciones hidrogeológicas, fenómenos físico-geológicos y la
infraestructura económica. El método adoptado se basa en la obtención de una serie de mapas
a partir de la reclasificación y superposición de dos mapas temáticos básicos, el topográfico y
el geológico.

Relacionado específicamente con el cartografiado y predicción de deslizamientos Chang J. L.
et al (2003) muestran una aplicación de datos geofísicos regionales como datos Jespectrométricos aéreos dado la distribución espacial de los radioelementos naturales en el
medio, identificando sitios potencialmente favorables para la ocurrencia de deslizamientos
como información complementaria en el análisis de susceptibilidad de terrenos a la rotura por
el desarrollo de deslizamientos.

Carreño B. et al (2005) realizan un pronóstico de deslizamientos con el empleo de sistemas
computarizados, aplicando criterios geomorfológicos clásicos para la determinación de los

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�Y. Almaguer Carmenates

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alineamientos procesados con la utilización del modelo digital del terreno, obteniendo
finalmente el análisis cinemático de los alineamientos que resultan potencialmente propensos
a comportarse como fallas estructurales. Mediante este procedimiento confeccionan el mapa
del Modelo Digital del Relieve con las probables estructuras tectónicas y el esquema de
zonificación de probables movimientos de masas, sin embargo no presentan un mapa de
fenómenos o inventario de deslizamientos de la zona estudiada para la validación del mapa
obtenido. Castellanos E. (2005) muestra los resultados de un procesamiento de datos del
SRTM para el Archipiélago Cubano, el análisis para producir los mapas derivados del Modelo
de Elevación Digital (DEM) y la evaluación geomorfométrica de amenaza de deslizamiento de
terreno. El análisis y procesamiento se realiza empleando técnicas SIG y software de sensores
remotos. La cartografía de susceptibilidad del Archipiélago de Cuba la realiza empleando
mapas derivados del DEM como el ángulo de la pendiente y el relieve interno (disección
vertical) mostrando las áreas donde los deslizamientos de terreno pueden ocurrir con mayor
posibilidad donde los factores morfométricos tienen los valores más altos, sin embargo el
procedimiento de pesaje de cada factor analizado no se realiza teniendo en cuenta la
distribución areal de los movimientos de masas, sino, que se hace referencia solamente a la
coincidencia con los sistemas montañosos del país y se obtiene por los rangos que podrían
provocar en mayor o menor medida roturas en laderas según el criterio del autor.

Febles D. y Rodríguez J. (2005) presentan un mapa susceptibilidad a los deslizamientos de
Cuba a escala 1:250 000, donde precisan las áreas mas propensas a este fenómeno a lo largo
del territorio nacional, utilizando como factores condicionantes la pendiente del relieve
topográfico, composición de las rocas y/o suelos, condiciones tectónicas, el efecto antrópico
(densidad de población y densidad de carreteras y caminos) y el régimen de precipitaciones.
Rocamora E. (2005), detalla varios criterios de roturas por desprendimientos de bloques,
detallados a partir de la modelación de dos casos de estudio, la Sierra de los Órganos y el
noreste de la provincia de La Habana, identificando cuestiones fundamentales en el estudio de
estos movimientos de masas como herramienta de pronóstico de la ocurrencia de los
fenómenos, evaluación del peligro potencial que ellos representan y su alcance espacial, y
método óptimo para el diseño de las medidas ingenieriles de contención del peligro. Alfonso
H. M. (2005) realiza un mapa de susceptibilidad a los movimientos de laderas mediante la
combinación de factores condicionantes y desencadenantes, naturales e inducidos por la
actividad humana, haciendo énfasis en los elementos geomorfológicos como las formas del
relieve, los gradientes de sus pendientes y las litologías a través de la aplicación de métodos
heurísticos.

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Reyes C. R. et al (2005) realizan un análisis del comportamiento de los factores pasivos (el
relieve, características geológicas y geotécnicas de las formaciones) y activos (Criterio
magnitud-distancia), que actúan en la estabilidad de los suelos y rocas en las provincias
orientales de Cuba. Además, proponen un esquema de zonación de acuerdo a la
susceptibilidad de ocurrencia de deslizamientos o derrumbes en los taludes de las carreteras
provocados por terremotos de gran o mediana intensidad, atendiendo al relieve, constitución
geológica y criterios del Manual de Zonación de Peligros Sísmico

Geotécnicos. Como

factores desencadenantes de los deslizamientos incluye los sismos y la influencia de las
precipitaciones, considerado este último el más importante agente catalizador de este
fenómeno.

En el territorio de Moa, el Departamento de geología del Instituto Superior Minero
Metalúrgico, ha realizado varios trabajos geotécnicos, dirigidos a la caracterización ingenierogeológica de los suelos lateríticos a partir de las propiedades físico-mecánicas de los mismos
y la aplicación de clasificaciones geomecánicas para el análisis de la estabilidad de los taludes.
Carmenate J. A., (1996) realiza una evaluación y clasificación de los suelos y rocas a partir de
las propiedades físico-mecánicas dando como resultado un mapa ingeniero-geológico a escala
1:10 000 y una zonificación de áreas susceptibles a la ocurrencia de fenómenos geológicos
exógenos, que constituyen peligros para la población y objetivos económicos, como los
deslizamientos, proponiendo medidas para su mitigación, pero de una manera superficial,
porque no caracteriza todas las posibles condicionantes del terreno que posibilitan la aparición
de movimientos, limitándose solamente a las propiedades físico-mecánicas sin tener en cuenta
el factor estructural o uso de suelo del territorio. Rodríguez A. (1999), profundiza en el
conocimiento geólogo-tectónico del territorio de Moa, determina los sistemas de estructuras
activas y bloques morfotectónicos, caracteriza los movimientos tectónicos contemporáneos y
determina su incidencia en los sectores de máximo riesgo de origen tectónico. Como resultado
importante confecciona el mapa de riesgos del territorio, donde establece cuatro zonas por su
grado de peligrosidad ante los efectos de los procesos tectónicos. Kempena (2000) realiza un
estudio de los diferentes peligros y riesgos geoambientales en un sector de la costa de la
cuidad de Moa. Implementa un SIG que permite la cartografía del ambiente costero,
proporcionando una imagen global de sus potencialidades, grado de deterioro y vulnerabilidad
ante procesos naturales y antrópicos.

En el año 1997, ocurre un deslizamiento en un talud de explotación en el yacimiento Punta
Gorda. A partir de esta problemática la subdirección de minas de dicha entidad, solicita al
departamento de geología realizar un proyecto de investigación en el cuál se contemplara la
evaluación de las condiciones geotécnicas y modelación del factor de seguridad de los taludes

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

dentro del yacimiento. De esta forma se desarrolla el Proyecto de evaluación hidrogeológica e
ingeniero-geológica en la mina Ernesto Che Guevara (Dpto de geología, 1998), en el cual se
realizan una serie de investigaciones geotécnicas de campo y laboratorio con vista al análisis
de la estabilidad de los taludes. Tales investigaciones se fundamentaron en la aplicación de los
métodos de equilibrio límite para el cálculo del factor de seguridad, mientras que la
clasificación del macizo se limitó a la aplicación del índice RMR a partir de un estudio
preliminar del agrietamiento.

A partir de entonces continúan los estudios para profundizar en el análisis de la naturaleza y
tipología de los deslizamientos en corteza laterítica, resultando el trabajo de Guardado R. y
Almaguer Y. (2001), donde se presenta una primera aproximación de un mapa de riesgos para
el yacimiento Punta Gorda, obtenido a partir de la superposición de varios mapas de factores
como la litología, tectónica y pendientes, incluyendo en el análisis un mapa de elementos en
riesgo, poniendo énfasis en la situación de los caminos mineros y la ubicación de las
excavadoras en los frentes de explotación. El análisis de la influencia de los factores sobre las
inestabilidades se realizó mediante la aplicación de métodos heurísticos presentando un mapa
de riesgos por bloques de explotación con muy poco detalle para la escala a la cual trabajaron,
y el trabajo de Almaguer Y. (2001), donde se aplican métodos de cálculo de estabilidad de
taludes utilizando criterios de rotura a partir del estudio integral del agrietamiento del macizo
roca-suelo y de la evaluación geomecánica del macizo rocoso serpentinizado.

Algunos trabajos recientes de cartografía de susceptibilidad a nivel mundial.
Santacana (2001) realiza el análisis de susceptibilidad de ladera a la rotura por deslizamientos
superficiales a escala regional, mediante tratamiento estadístico multivariante de tipo
discriminante. El procedimiento de análisis se ha realizado en formato raster (malla regular) y
ha considerado las zonas de rotura como celdas inestables. Los factores utilizados están
relacionados con la geometría y situación de la ladera, la cuenca vertiente, la vegetación y usos
del suelo, la presencia de formación superficial y el espesor de ésta.

Donati et al (2002) presentan una metodología donde analizan la predisposición de varios
factores que influyen en la ocurrencia de deslizamientos en Italia, auxiliándose del software
IDRISI. La escala de trabajo 1:5 000 utilizando fotos aéreas a escala 1:13 000. El análisis de
amenaza se realizó analizando factores tales como distancia a fallas normales e inversas,
paralelismo entre alineaciones interpretadas en fotos aéreas y los escarpes de los
deslizamientos detectados, uso del suelo, litología, distancia de la red fluvial, orientación de
las pendientes, pendiente de las laderas, orientación de los estratos con respecto a los taludes y
laderas. Para determinar la influencia de cada factor sobre la ocurrencia de deslizamientos se

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

efectuó un análisis entre los mapas de cada factor y el inventario de deslizamiento para
determinar el porcentaje del área de diferentes clases afectadas por deslizamientos.

Valadao et al (2002) presentan un análisis de densidad de deslizamientos a escala 1:25 000, el
cual se realiza sobre la base de información existente sobre deslizamientos, además de se le
incluye el inventario de deslizamientos obtenido por observación de fotos aéreas y
reconocimientos de campo. La identificación de movimientos por el análisis de fotos aéreas
está basada en criterios geomorfológicos, como la presencia de escarpes y en algunos lugares,
la existencia de depósitos asociados. El reconocimiento de campo se realizó con el objetivo de
caracterizar los eventos principales, definir su estructura geológica, tipo de depósito y la
influencia de la actividad antrópica.

Kelarestaghi (2002), realiza una investigación sobre los factores efectivos en la ocurrencia de
deslizamientos. Para esto hace uso de mapas tales como MDE, pendiente, pluviometría,
litología, uso del suelo, distancia de la carreteras, de las fallas y de la red hidrográfica. Cada
factor fue analizado con respecto al mapa de deslizamientos.

El método utilizado para

determinar el peso de las clases de cada factor está basado en el análisis probabilístico
condicional.

Morton et al (2003), presentan un trabajo sobre un mapa preliminar de susceptibilidad a
deslizamientos donde analizan varios factores como la pluviometría, la condiciones
geológicas, la pendiente del terreno y la dirección de las laderas. La vegetación y la
concavidad-convexidad de la pendiente no tuvieron gran influencia en el desarrollo de los
deslizamientos. En relación con la dirección de las pendientes se encontró una alta correlación
entre los derrubios y los taludes orientados hacia el sur ya que estos soportan menos biomasas
en esa dirección, además de contener mayor humedad. La valoración de los factores se realizó
aplicando los métodos heurísticos, utilizando una escala entre 0 a 25, donde 0 corresponde a
las unidades geológicas no susceptibles a movimientos de laderas, el valor 25 a las unidades
más susceptibles, y el valor 5 a las unidades de baja susceptibilidad.

Tangestani (2004) presentan una investigación sobre mapeo de susceptibilidad a
deslizamientos usando la operación Fuzzy Gamma en tecnología GIS.

El modelo de

predicción cuantitativo está basado en una base de datos espaciales con varios mapas digitales
representando los factores causales de los movimientos. Son usadas tres teorías matemáticas
para el modelo: teoría de probabilidades, teoría de conjuntos difusos y teoría de evidencias
Dempster-Shafer. Sobre la base de estas tres teorías se realiza una medición cuantitativa de la
amenaza futura frente a deslizamientos. Los factores analizados son el ángulo de los taludes,

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

elevación topográfica, dirección de las laderas, profundidad de meteorización, litología, uso de
suelo y distancia a las carreteras, obtenidos del procesamiento de datos topográficos,
interpretación de fotos aéreas y de trabajos de campo. La asignación del peso de los factores
se hizo sobre una escala entre 0 y 1.

Sivakumar y Mukesh (2004) realizan un análisis de deslizamientos sobre un GIS mediante el
empleo de métodos determinísticos para el cálculo del factor de seguridad de taludes y laderas.
La información utilizada para esta análisis se relaciona con el MDE, además de otros
parámetros para el modelo predictivo como una caracterización detallada de las condiciones
de los suelos: resistencia (cohesión, ángulo de fricción interna, peso), características de
permeabilidad, profundidad de la cubierta de suelo y patrones de vegetación.

Chau et al (2004), presentan un análisis de amenaza de deslizamientos en Hong Kong
empleando

datos

históricos

de

deslizamientos

acoplado

con

datos

geológicos,

geomorfológicos, actividad antrópica, clima y pluviometría. Se analiza la relación entre 1448
deslizamientos y la variación de las lluvias por estaciones del año, resultando una fuerte
correlación entre la ocurrencia de estos fenómenos y el cumulado de lluvias. Como resultado
final se obtiene el mapa de amenaza y el de riesgos por deslizamientos sobre formato raster.

Sinha et al (2004) realizan la zonación de amenazas por deslizamientos en terrenos del
Himalaya, aplicando tecnología GIS. Para este estudio se analizaron varios factores como
direcciones de las laderas, morfometría de las laderas, uso de suelo, pendiente de las laderas,
resistencia de la roca, drenaje, geología, parteaguas, carreteras, alineamientos tectónicos y el
relieve. Los mapas se trabajaron en formato raster asignándole un valor a cada clase de los
factores analizados por comparación con el mapa de inventario de deslizamientos aplicando el
método de análisis probabilístico condicional.

Tendencias actuales de la cartografía de susceptibilidad.
El avance y desarrollo de las tecnologías tanto de los SIG, como la capacidad de las
computadoras y los sensores remotos, permiten vislumbrar nuevas tendencias en el análisis de
susceptibilidad a los deslizamientos mediante SIG. Dos grandes grupos constituyen las nuevas
tendencias: la captura y obtención automática de los datos y la aplicación de Redes
Neuronales.

1. Captura y obtención automática de datos.

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

La obtención rápida y precisa de MDE, así como de otra información relacionada con
deslizamientos (factores causantes y detección automática de deslizamientos), son elementos
importantes que reducen el tiempo de un proyecto dirigido a esta tarea.

Creación de MDE detallados: Aleotti et al. (2000) han utilizado el altímetro Láser (Airbone
Laser Terrain Model, ALTM) creado por Aquater, que es un sistema de escaneado Láser
altamente preciso diseñado para recoger datos morfológicos del terreno en coordenadas XYZ.
La resolución espacial depende de la elevación y velocidad del avión oscilando entre 40 cm a
300 m de elevación y hasta 7 m a 1200 m de altitud. Permite crear un MDE caracterizado por
una alta densidad de puntos de altitud, precisión geométrica alta y disponibilidad inmediata de
los datos adquiridos y entrada en un SIG.

Detección automática de deslizamientos: Las imágenes de sensores remotos (fotografías
aéreas, imágenes de satélite e imágenes de radar) constituyen una fuente de información en la
estimación de la susceptibilidad a roturas de laderas. Las fotografías aéreas son el producto
más utilizado dentro de los sensores remotos, mediante la técnica de fotointerpretación. Las
imágenes de satélite se han utilizado desde mediados de los 70 en el estudio de deslizamientos
(Mantovani et al., 1996). En las últimas décadas diversos autores han utilizado imágenes de
sensores remotos (LANDSAT I, SPOT, etc.) para identificar movimientos de masa (Scanvic et
al., 1990), aunque en todos estos casos los deslizamientos no son reconocidos individualmente
a partir de las imágenes, si no que son detectados a partir de las condiciones del terreno
asociadas con ellos, como litología y diferencias en la vegetación y la humedad del suelo
(Mantovani et al., 1982).

Reconstrucción de la topografía previa al deslizamiento: Thurston y Degg (2000) han
reconstruido la topografía previa a unos deslizamientos mediante el uso de un área de
influencia (buffer) alrededor de un deslizamiento, utilizando la elevación de algunos puntos de
este para interpolar, con una Red de Triángulos Irregulares (TIN), la superficie del terreno
previa del área del deslizamiento (figura 1.6). Según los autores esto es posible en el caso de
disponer de un buen MDE con una resolución adecuada al tamaño de los deslizamientos.

2. Aplicación de Redes Neuronales Artificiales.
Los procesos geológicos dependen de una gran variedad de parámetros, que a menudo son
conocidos de forma incompleta o totalmente desconocidos. Normalmente la relación entre los
factores que controlan el proceso y la observación de éste es una relación no lineal. Las
técnicas estadísticas normalmente utilizadas para analizar los deslizamientos (regresión
múltiple, análisis discriminante y factorial, predicción lineal, etc) requieren una relación lineal

29

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

entre los parámetros del modelo y las observaciones. Una alternativa a los métodos basados en
estadística lineal son las técnicas desarrolladas en el contexto de la Inteligencia Artificial sobre
todo las Redes Neuronales Artificiales (ANN Artificial Neural Networks) del tipo de
perceptrones multicapa (MLP multilayer perceptrons) que intentan emular el reconocimiento
humano y están basadas en un modelo del cerebro humano utilizando ciertos conceptos de su
estructura básica.

Las Redes Neuronales Artificiales han sido aplicadas con éxito en el reconocimiento de
objetos militares, procesamiento de imágenes, control de robots y en ingeniería civil (Pande y
Petruszczak, 1995; Siriwardane y Zaman, 1994). También se han aplicado en problemas de
inversión y clasificación en geofísica (Langer et al., 1996). La utilización de redes neuronales
para predecir desplazamientos y velocidades de movimientos de ladera ha sido utilizada por
Mayoraz et al. (1996) en dos deslizamientos de Suiza y Francia. Vulliet y Mayoraz (2000) han
utilizado Redes Neuronales y un modelo mecánico (talud infinito) para predecir el Factor de
Seguridad, velocidad de desplazamiento y presiones de poros en un deslizamiento
instrumentado en Francia.

30

�CAPITULO II

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

CAPITULO II. CARACTERIZACION DEL AREA DE ESTUDIO.
Generalidades.
El yacimiento Punta Gorda se encuentra dentro del municipio de Moa, ubicado en el extremo
oriental de la provincia de Holguín. Geográficamente se encuentra limitado al norte por el
Océano Atlántico, la carretera de Punta Gorda y la parte baja del curso del río Moa, al sur por
la línea convencional que lo separa de los yacimientos Camarioca Norte y Camarioca Este, por
el oeste está limitado con el yacimiento Moa Oriental, separado de este por el límite natural
del río Los Lirios y el cañón del río Moa y por el este se separa del yacimiento Yagrumaje
Norte por el río Yagrumaje, ubicándose en la margen izquierda del mismo [figura 2.1].

Figura 2.1. Ubicación geográfica del área de estudio.

El área de estudio forma parte del grupo orográfico Sagua-Baracoa, lo cual hace que el relieve
sea predominantemente montañoso, principalmente hacia el sur. Hacia el norte el relieve se
hace más suave, disminuyendo gradualmente hacia la costa [Anexo I (figura 2.1)].

La red fluvial está representada los ríos Moa (al norte), sus afluentes río Los Lirios (al oeste),
arroyo la vaca (área central) y el río Yagrumaje (al este y sur). La fuente de alimentación
principal de estos ríos y arroyos, son las precipitaciones atmosféricas, desembocando las
arterias principales en el Océano Atlántico, formando deltas cubiertos de sedimentos palustres
y vegetación típica de manglar. La mayor parte del yacimiento está ocupado por la zona de
divisorias entre el río Yagrumaje y el arroyo La Vaca, presentando un relieve suavemente
ondulado que alcanza una altura de 174 m hacia el sur disminuyendo su altura hasta 20 m al
norte y nordeste. La divisoria del río Yagrumaje presenta cotas que van de 174 m hasta 134
m con una cima plana a suavemente ondulada.

31

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

El clima es tropical con abundantes precipitaciones, estando estrechamente relacionadas con
el relieve montañoso que se desarrolla en la región y la dirección de los vientos alisios
provenientes del Océano Atlántico cargado de humedad. En el período de 1916-1963, la
temperatura media anual oscilaba entre 20o y 25oC, el promedio de precipitaciones anuales
entre 1200-1400 mm y la evaporación media anual entre 1400-1750 y hasta 1985 la
temperatura media anual estuvo entre 22o y 33oC, el promedio de precipitaciones entre 16002200 mm y la evaporación media anual entre 2200-2400 mm (Oliva et al, 1989). Desde 1985
al 1991, según la estación hidrometeorológica El Sitio y datos pluviométricos del la estación
Vista Alegre, la temperatura media anual osciló entre 22.6o – 30.5oC, siendo los meses más
calurosos los de julio, agosto y septiembre y los más fríos enero y febrero; el promedio de
precipitaciones anuales entre 1231-5212 mm, siendo los meses más lluviosos noviembre y
diciembre y los más secos marzo, julio y agosto; la evaporación media anual oscila entre
1880-7134 mm.

La vegetación se caracteriza por la existencia de bosques de Pinus cubencis en las cortezas
lateríticas y donde hay menores potencias de las mismas, matorrales espinosos, típicos de las
rocas ultramáficas serpentinizadas. Las zonas bajas litorales, están cubiertas por una
vegetación costera típica entre la que se destaca los mangles.

Para la caracterización desde el punto de vista regional del territorio, se consultaron los
trabajos de Iturralde-Vinent (1983, 1990), Lewis et al (1990), Morris (1990), Campos (1991),
Rodríguez (1983, 1998). El área de estudio se relaciona, desde el punto de vista regional, al
desarrollo de sistemas de arco insulares y cuenca marginal durante el mesozoico, y a su
extinción a fines del Campaniano Superior-Maestrichtiano. Debido a procesos de acreción
tectónica, se produce la obducción del complejo ofiolítico, según un sistema de escamas de
sobrecorrimiento, sobre el borde pasivo de la Plataforma de Bahamas. Relativo a la
morfotectónica, el yacimiento Punta gorda se encuentra ubicado en el Bloque El Toldo, el cuál
ha manifestado los máximos levantamientos relativos de la región (Rodríguez, 1998). La
litología está representada por rocas del complejo máfico y ultramáfico de la secuencia
ofiolítica, sobre las cuales se ha desarrollado un relieve de montañas bajas de cimas aplanadas
ligeramente diseccionadas.

Condiciones geológicas.
En el yacimiento Punta Gorda se encuentran tres grandes conjuntos litológicos: el basamento,
la corteza de meteorización laterítica y lateritas redepositadas.

32

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Basamento. En el basamento se revela una alta complejidad tectónica y mediana complejidad
litológica [Figura 2.2]. La litología que predomina es la peridotita serpentinizada en mayor o
menor grado. De acuerdo a estudios anteriores y a las observaciones de campo, las peridotitas
presentes son harzburgitas de color azul verdoso oscuro, con contenido variable de piroxenos
rómbicos y olivino. En menor grado aparecen piroxenos monoclínicos. Tanto los piroxenos
como el olivino han sido transformados a minerales del grupo de la serpentina, siendo
ocasional la presencia de relictos de los minerales primarios (Quintas et al, 2002; Almaguer et
al, 2005).

En el área se localizan fajas de serpentinita foliada, esquistosa y budinada, que coinciden con
las zonas de contacto entre mantos tectónicos imbricados. Las fajas deformadas están
completamente cortadas y desplazadas por varios sistemas de fallas más jóvenes. Las budinas,
fundamentalmente son de peridotitas, que se presentan fracturadas y rodeadas por serpentinitas
esquistosas. Estas fajas se orientan preferentemente al N60ºE.

Se observan algunas tendencias distributivas entre las áreas con peridotitas y las que contienen
las fajas de micromelanges (serpentinitas foliadas y budinadas), presentándose dos áreas
relativamente pequeñas con predominio de peridotitas: al sudoeste y centro norte, mientras
que, ocupando la porción central y el borde oriental y norte del yacimiento se alternan las
peridotitas con fajas de micromelanges. La zona central se caracteriza por presentar la forma
de un gran arco cóncavo hacia el norte. Las fajas foliadas contenedoras de gabro, aunque
ocupan áreas relativamente pequeñas, producen una corteza contaminada, caracterizada por el
aumento de sílice y alúmina y la disminución de hierro, níquel y cobalto.

Corteza de meteorización. Está desarrollada principalmente sobre peridotitas de tipo
harzburgitas serpentinizadas en distinto grado y por serpentinitas, las cuales ocupan la mayor
parte del yacimiento y en menor grado por material friable producto del intemperismo químico
de gabro olivínico, plagioclasita y anfibolita, ubicado el primero hacia las zonas este y norte
del yacimiento y los otros dos tipos de corteza hacia la parte este del depósito mineral. Las
litologías que conforman el perfil friable son, de arriba hacia abajo (Quintas et al, 2002)):
x

Litología 1: Ocre estructural con concreciones ferruginosas(OIC). Presentan color
pardo oscuro con concreciones ferruginosas que aumentan de tamaño hacia la
superficie donde forman bloques de distintas dimensiones y forma.

x

Litología 2: Ocre inestructural sin concreciones ferruginosas (OI). Presenta color pardo
oscuro.

x

Litología 3: Ocre estructural final (OEF). Se caracteriza por sus estructuras terrosas y
color pardo amarillento hasta amarillo, se distingue la estructura de la roca madre.

33

�Y. Almaguer Carmenates

x

Tesis Doctoral

Litología 4: Ocre estructural inicial (OEI). Se caracteriza por su color amarillento,
pasando en algunos lugares a colores rojizos y verdosos cerca del límite inferior de la
litología. Se reconoce la estructura de la roca madre que le dio origen.

x

Litología 5: Serpentina lixiviada (SL). Las rocas como regla están manchadas de ocres.
La ocretización se observa en forma de manchas de los hidróxidos de hierro. El grado
de intemperísmo es irregular y las más intemperizadas están representadas por rocas
claras donde en forma de una red de vetillas tiene lugar la serpentinización. Son rocas
friables y ligeramente compactas de color gris verdoso las cuales conservan la
estructura de la roca madre.

x

Litología 6: Corteza a partir de gabros (CG). Son materiales arcillosos de color pardo
lustroso de diferentes tonalidades (desde pardo oscuro brillante hasta colores ladrillo y
crema). Estos materiales son pobres en hierro, níquel y cobalto con contenidos
perjudiciales al proceso de sílice y aluminio. Esta litología está presente en la parte este
del yacimiento y en menor proporción en su parte norte.

Lateritas Redepositadas. Los redepósitos están presentes hacia el norte y este con una
distribución discontinua. Los materiales que lo componen, tuvieron su fuente de suministro
en terrenos donde existió una corteza friable desarrollada, lo que determinó que las litologías
presentes en este conjunto tengan alguna semejanza a las capas componentes del perfil friable.
Básicamente están formados por lateritas redepositadas, intercaladas en ocasiones con arcillas
pardo oscuras con material carbonizado, lentes conglomeráticos y arenosos con fragmentos
predominantes de ultramafitas y en ocasiones de gabros. También pueden presentarse algunos
horizontes calcáreos con gran contenido de fauna. Internamente esta secuencia presenta varios
ciclos erosivos-acumulativos, marcado por discordancias erosivas intraformacionales. Por lo
general estos depósitos están estratificados, pudiéndose observar estratificación paralela y
cruzada. El buzamiento de las secuencias es suave hacia el norte y nordeste.

Condiciones estructurales.
Agrietamiento. En el estudio del agrietamiento se midieron un total de 1255 elementos de
yacencia de grietas, fallas, diques y foliación primaria y se hizo la caracterización de las
grietas teniendo en cuenta la densidad, relleno, tipo de grieta y algunos elementos de las
superficies.

Como se observa en el diagrama de roseta [figura 2.3], las principales direcciones del
agrietamiento son: NS y NW , sin embargo, con menos frecuencia y en forma de abanico entre
estas se manifiestan las direcciones N65oW, N45oW, N35oW, N23oW y N13oW, lo cual puede
ser reflejo de un cambio gradual de la dirección principal de los esfuerzos que afectaron la

34

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

región o pudieran relacionarse con un sistema Riedel de fallas transcurrentes que desplazaron
los contactos entre los mantos de cabalgamiento.

Figura 2.3. Diagrama de roseta del agrietamiento en el yacimiento Punta Gorda.

Las grietas correspondientes a las direcciones NS y N-NW presentan signos de movimientos
de cizallamiento a través de sus superficies, manifestándose con una densidad moderada en el
terreno y rellenas de material serpentinítico [tabla 2.1]. Aparece además otro sistema no
reportado en el diagrama de roseta con rumbo NE-E, vertical y con densidad de agrietamiento
alta. El buzamiento de los sistemas de grietas presenta el siguiente comportamiento: familia 4,
acimut de buzamiento 226o, buzamiento horizontal relacionado con zonas de contacto entre
mantos tectónicos; familia 1, acimut 63o y buzamiento 45o y 268o con buzamiento 41o,
probablemente asociado a los sistemas de fallas de desplazamiento por el rumbo con dirección
NW; familia 2, acimut 15o, buzamiento 89o y acimut 42o buzamiento 88o, están relacionadas
con los sistemas de fallas NW y NE que desplazan a los de la familia 1 y 4 pero que no son
predominantes en el yacimiento.

Tabla 2.1. Caracterización de las familias de grietas del macizo rocoso del yacimiento Punta
Gorda.
No.
Fam.

Acimut de
buzamiento

Buzamiento

Densidad

Relleno

1

63

45

Moderada
– alta

Material
serpentínico
Material
serpentínico.

2

158

89

Alta

3

42

88

Moderada
– alta

4

226

2

Moderada
– alta

5

268

41

Moderada

5%
garnierita
Material
serpentínico.
5%
garnierita
Material
serpentínico
Material
serpentínico

Tipo

Superficie

75% abierta
25% cerrada

10% rugosa
2% cizalla

70% abierta
30% cerrada

15% ondulada
lisa
20% rugosa

80% abierta
20% cerrada

20% rugosa
5% ondulada
lisa

75% abierta
25% cerrada
80% abierta
20% cerrada

10% rugosa
2% lisa
15% rugosa
5% cizalla

35

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Sistemas de fallas. Fueron reveladas varias estructuras disyuntivas de desplazamiento las
cuales se manifiestan en cuatro direcciones principales: NS, EW, N45oE y N55oW (figura 2.4).

Figura 2.4. Diagrama de roseta de fallas en el yacimiento Punta Gorda.

El sistema con tendencia al rumbo EW, es horizontal [tabla 2.2], pudiéndose relacionar con los
planos de cabalgamiento de las estructuras tectónicas de la región, clasificándose este sistema
como fallas de sobrecorrimiento; el plano de falla del sistema NS es vertical con signos de
trituración a través del mismo; el sistema NW está activo sin definirse el sentido del
movimiento y el sistema NE presenta cizallamiento. Todos los sistemas presentan
mineralización de material serpentínico y garnierita.

Tabla 2.2. Caracterización de las fallas del macizo rocoso del yacimiento Punta Gorda.
No. Falla

Acimut de
buzamiento

Buzamiento

1

267

90

2

329

39

3

37

4

360

Densidad del
agrietamiento
70% alta
30% muy alta
40% alta
20% moderada

Serpentina y
garnierita

Microfalla
Trituración

Serpentina

Activa

30

75% alta
25% moderada

Serpentina

1

50% moderada
50% muy alta

Serpentina y
garnerita

Relleno

Observaciones

Microfalla
Cizalla

Diques de gabros. En el estudio de los diques de gabro se determinó una dirección
predominante N55oE, además se presentan otras de menor frecuencia con rumbos NS, N
55oW, E-W, N 75oE [figura 2.5]. El buzamiento de los diques es hacia el W, NW y un sistema
vertical.

Foliación primaria de granos minerales. Para el área del yacimiento, se reporta una dirección
preferencial de la foliación de granos de piroxenos N45oW.

36

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Figura 2.5. Diagrama de roseta de diques de gabro en el yacimiento Punta Gorda.

Condiciones hidrogeológicas.
Las aguas subterráneas del yacimiento Punta Gorda siguen la morfología del terreno, con
flujos predominantes hacia el norte en la mayor parte del área, pudiendo tener sentido
diferente y hasta opuesto hacia los principales cursos de aguas superficiales. El gradiente varía
entre 0.03 q y 31.7q (De Miguel, 1997, 2004; Blanco et al, 2004).

Las rocas acuíferas (serpentinitas agrietadas), presentan un importante flujo por la zona del
contacto con la corteza impermeable, donde se produce el movimiento lateral del agua,
mientras que en las lateritas, con algunas excepciones (en los OIC y redepósitos), el
movimiento del agua es fundamentalmente de ascenso capilar, que varían entre 0.0 m a 25.5
m, correspondiendo los mayores valores al corte completo, inalterado aun por el laboreo
minero. La profundidad de las aguas subterráneas se encuentran entre 0 y 27.4 m,
correspondiente el nivel 0 a los cursos de aguas corrientes superficiales y a las excavaciones
mineras que han descubierto las aguas subterráneas (De Miguel et al, 1998; De Miguel, 2004;
Blanco et al, 2004).

Permeabilidad y potencia acuífera.
x

Lateritas. En sentido general la permeabilidad en estas secuencias está entre 0.006 y
0.21 m/días, correspondiendo los valores más altos a los horizontes de ocres
inestructurales con perdigones y los más bajos a los ocres estructurales.

x

Serpentinitas. Bajo este concepto se consideran a todas las ultramafitas
serpentinizadas, serpentinitas e incluso pequeños cuerpos de gabro y/o diabasas
presentes en el yacimiento de forma subordinada, incluyendo además las rocas
lixiviadas. En sentido general la permeabilidad en estas secuencias está entre 0.004 y
0.430 m/días, aunque en zonas de intensa trituración, se pueden encontrar valores
anómalos mayores de 2.00 m/días.

37

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Los valores de la potencia acuífera se manifiestan entre 0 y 27.6 m. Los más bajos
corresponden a los drenes naturales y a la zona explotada. Los valores más altos corresponden
a las áreas más elevadas del yacimiento.

Procesos geodinámicos y antrópicos.
a) Meteorización.
Es el fenómeno físico-geológico más importante en el área de estudio. Está vinculado con la
formación de potentes cortezas lateríticas sobre rocas ultrabásicas y básicas. Las condiciones
climáticas, geomorfológicas, tectónicas y características mineralógicas de las rocas existentes
favorecieron los procesos de meteorización química del medio.
b) Movimientos de masas.
Este proceso esta vinculado a los movimientos de laderas naturales y taludes generados por el
proceso minero extractivo. Los mecanismos de rotura y las tipologías de los movimientos de
masas desarrollados en las cortezas residuales, están condicionados por las características
estructurales del macizo rocoso, aunque en las zonas de desarrollo de cortezas redepositadas,
las condiciones geotécnicas de los materiales inciden con más fuerza sobre el tipo de
movimiento. Las propias condiciones naturales de las cortezas lateríticas como alta humedad,
granulometría muy fina, altos contenidos de minerales arcillosos, baja permeabilidad, así
como la intensa actividad sismo-tectónica en la región y elevados índices pluviométricos,
hacen que este fenómeno sea muy común y se convierta en un peligro latente, capaz de
generar grandes riesgos no solo en la actividad minera sino en otros sectores del territorio. Un
catalizador de este fenómeno es la propia actividad minera, que deja descubierta grandes áreas,
sin cobertura vegetal, y genera taludes con grandes pendientes.
c) Erosión.
Es un fenómeno muy difundido en el yacimiento Punta Gorda. Es un proceso, que aunque se
produce de forma natural en la potente corteza laterítica, se ha visto incrementado por la
actividad antrópica, vinculada a la minería a cielo abierto y a la deforestación. La erosión
laminar, que se desarrolla sobre la superficie de la corteza laterítica, arrastra las partículas
fundamentalmente hacia la zona norte del yacimiento, donde el relieve en menos elevado,
además de dirigirse hacia los cauces de los drenes naturales representados por el río
Yagrumaje, Los Lirios y el arroyo la Vaca. Se observa además, un amplio desarrollo del
acarcavamiento, que aumentan sus dimensiones rápidamente en el tiempo (figura 2.6). La
dirección de las cárcavas está condicionada fundamentalmente por las condiciones
estructurales de los suelos residuales.

38

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Figura 2.6. Procesos erosivos en taludes del yacimiento Punta Gorda (cortesía de subdirección
de minas de UBM Ernesto Che Guevara).
d) Sismicidad.
Por la posición geólogo-estructural que tiene el municipio de Moa, de estar bordeada por tres
zonas sismogeneradoras coincidentes con fallas profundas que constituyen límites entre o
interplacas, lo ubican dentro del contexto sismotectónico de Cuba Oriental (Oliva et al, 1989).
Estas tres zonas son:
- Zona sismogeneradora Oriente: Está asociada a la falla transcurrente Bartlett-Caimán de
dirección este-oeste. Constituye el límite entre la placa Norteamericana y Caribeña. A esta
zona corresponde la más alta sismicidad de toda Cuba y con ella se encuentran asociados los
terremotos de mayor intensidad con epicentros en el archipiélago cubano. La intensidad
máxima pronóstico promedio para la zona es de VIII grados en la escala MSK, llegando hasta
IX en el sector Santiago-Guantánamo. La magnitud máxima es de 8 grados en la escala
Richter.
- Zona sismogeneradora Cauto-Nipe: Está asociada a la zona de fractura de igual nombre, con
dirección suroeste-noreste desde las inmediaciones de Niquero hasta la bahía de Nipe.
Constituye un límite ínter placa, que separa al Bloque Oriental Cubano del resto de la isla. La
potencialidad sísmica de esta zona alcanza los 7 grados en la escala Richter, mientras que la
intensidad sísmica, según el mapa complejo de la Región Oriental de Cuba señala valores
entre VI y VII grados MSK.
- Zona sismogeneradora Sabana: Se encuentra asociada a la falla Sabana (falla Norte Cubana)
o zona de sutura entre el Bloque Oriental Cubano y la Placa Norteamericana. La potencialidad
sísmica es variable en el rango de VI a VII grados MSK, alcanzando sus máximos valores
hacia su extremo oriental. Los principales focos sísmicos de la zona se localizan en los puntos
de intersección de ésta con las fallas de dirección noreste y noroeste que la cortan.

39

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

e) Actividad antrópica.
La actividad antrópica desarrollada en el yacimiento Punta Gorda esta representada por la
actividad minera. La minería se desarrolla en varias etapas que afectan en mayor o menor
grado el entorno. Primeramente se desarrollan actividades de destape de las menas lateríticas,
eliminando la cobertura vegetal. En esta etapa, y producto a las grandes precipitaciones, se
generan arrastres de grandes volúmenes de sedimentos hacia los cauces de los ríos y arroyos.
Luego continúa la actividad extractiva, que genera una cantidad considerable de taludes con
pendientes elevadas, relacionados con los frentes de explotación y la construcción de caminos
mineros. Además, otro de los elementos negativos es la formación de embalses de aguas en
áreas internas del yacimiento. Como actividad paralela, se realiza la formación de
escombreras, con los materiales estériles donde se desarrolla el proceso de reforestación y
restauración. Sin embargo, en ocasiones estos sitios no se construyen con parámetros de altura,
pendiente de los taludes y compactaciones muy óptimas para su conservación en el tiempo. No
obstante, como política ambiental, se le ha prestado mayor atención en los últimos años,
mejorando los parámetros de construcción y aumentando las áreas reforestadas, disminuyendo
de esta forma la exposición de las áreas a los agentes erosivos.

Conclusiones.
x

Las condiciones geológicas del yacimiento, caracterizadas por la presencia, en
superficie, de cortezas lateríticas ferroniquelíferas residuales y redepositadas, en las
cuales se manifiesta agrietamiento relíctico e intercalaciones de diques de arcillas
formadas por descomposición de gabros, y por la presencia de un substrato rocoso
formado por peridotitas serpentinizadas y en menor medida por gabro, intensamente
tectonizados, se convierten en factores condicionales para el desarrollo procesos
erosivos y de deslizamientos.

x

La caracterización hidrogeológica del área de estudio dada por la presencia de un
acuífero agrietado en el contacto corteza laterítica-substrato rocoso, y por horizontes de
suelo con gran capacidad de almacenaje, con baja permeabilidad condicionan en gran
medida la ocurrencia de inestabilidades en taludes y laderas del yacimiento.

40

�Tesis Doctoral

Figura 2.2. Plano litológico del substrato rocoso del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000). Quintas et al (2002).

Y. Almaguer Carmenates

41

�CAPITULO III

�Y. Almaguer Carmenates

CAPITULO

III.

Tesis Doctoral

METODOLOGÍA

DE

EVALUACIÓN

DE

SUSCEPTIBILIDAD DEL TERRENO A LA ROTURA.
Introducción.
En el presente capítulo se describe la metodología aplicada en la investigación para la
valoración de los niveles de susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de
deslizamientos. Se parte de criterios de inestabilidad y de una hipótesis de rotura definida a
partir de las características propias del yacimiento y de los factores que influyen en las
inestabilidades observados en las campañas de reconocimiento e inventario de los
movimientos. Se describe el procedimiento utilizado en el análisis de cada factor
condicionante y el método y modelo estadístico empleado en la valoración de la influencia de
cada factor sobre el desarrollo de deslizamientos y la obtención del plano final de
susceptibilidad.

Criterios de inestabilidad.
Cada superficie de rotura en la corteza laterítca condiciona la destrucción de la ladera o talud.
Este fenómeno ocurre fundamentalmente por efecto de la gravedad, y solo es posible cuando
el componente de dislocación de dicha fuerza supera la resistencia del suelo en su conjunto, o
cuando resulta alterado el equilibrio límite (W

c � V tan M ) por las superficies preexistentes o

potenciales (Sowers et al, 1976; Lomtadze, 1977). En este caso el factor de seguridad será
menos que uno, es decir:
1

FS

c � tan M ¦ V
¦W

Donde FS es el factor de seguridad igual a la relación entre las fuerzas resistentes al
movimiento y la suma de las fuerzas movilizadoras a lo largo de la superficie de
deslizamiento.

De lo dicho anteriormente se desprende que en toda ladera o talud, obligatoriamente actúan los
esfuerzos de ruptura debido a las fuerzas gravitacionales, no obstante, en estas condiciones no
siempre pueden formarse deslizamientos porque requieren de ciertas causas de alteración del
equilibrio de las masas de rocas y la acción del efecto de las fuerzas de ruptura (Lomtadze,
1977). Las principales causas condicionales de inestabilidades se enumeran a continuación:
x

Aumento de la pendiente del talud o ladera por cortes, laboreo o derrubio.

x

Disminución de la resistencia de las rocas a consecuencia del cambio de su estado
físico, al humectar, hinchar, descompactar, erosionar, alterar su constitución natural,
así como el desarrollo de fenómenos de flujos subterráneos en las rocas y suelos.

42

�Y. Almaguer Carmenates

x

Tesis Doctoral

La acción de las fuerzas hidrostáticas e hidrodinámicas sobre las rocas y suelos que
causan el desarrollo de deformaciones de filtración (erosión subterránea, abultamiento
del suelo, transición al estado de fluencia, etc.)

x

La variación del estado tensional de las rocas y suelos en la zona de formación de la
ladera o construcción del talud.

x

Los efectos exteriores: sobrecarga de la ladera o talud, así como de sus tramos
adyacentes a sus bordes, las oscilaciones microsísmicas y sísmicas, etc.

Tomando como base los elementos citados anteriormente y la experiencia manifiesta sobre el
conocimiento de los deslizamientos en el área del yacimiento Punta Gorda, se parte de una
hipótesis de trabajo para realizar el análisis de susceptibilidad a la rotura por deslizamiento
que permite orientar la selección de los parámetros que caracterizan las laderas así como su
tratamiento y posterior interpretación. La hipótesis parte de un modelo con las siguientes
condiciones (Almaguer, 2005):
x

La base de los taludes y las laderas está constituido por un substrato rocoso impermeable
compuesto por rocas ultrabásicas serpentinizadas y en menor medida por básicas. Sobre
éste yace, en la mayor parte del yacimiento, una corteza laterítica residual y en el resto
del área, de forma discordante, una corteza laterítica redepositada. De forma intercalada,
aparecen arcillas, formadas a partir de la meteorización de gabros.

x

Las cortezas lateríticas, por sus propiedades físicas y composición mineralógica,
presentan gran capacidad de almacenaje, acumulando considerables cantidades de aguas
que son trasmitidas muy lentamente, manteniéndose con alta humedad durante todo el
año. Esta situación aumenta el peso, las presiones intersticiales en los poros y disminuye
las propiedades resistentes de los suelos.

x

Las condiciones estructurales del sistema roca-suelo, junto a las propiedades
geomecánicas, determinan los mecanismos y tipologías de deslizamientos desarrollados
en el yacimiento.

De esta forma, en los lugares que converjan todas estas condicionantes, fallas, intenso
agrietamiento, altas subpresiones en la corteza y presencia de intercalaciones de arcillas
formadas a partir de la descomposición de gabros, se deben manifestar roturas o
inestabilidades.

43

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Factores condicionantes utilizados en el análisis de susceptibilidad.
Teniendo en cuenta los criterios de inestabilidad y los factores condicionantes, sobre la base
de los reconocimientos de campo, la experiencia y las consultas con los especialistas de la
Unidad Básica Minera Ernesto Guevara, se seleccionaron los factores utilizados en el análisis
de susceptibilidad para su tratamiento mediante técnicas estadísticas [tabla 3.1]. La utilización
combinada de estos factores genera un plano residual, que explica que lugares son mas o
menos susceptibles al desarrollo de deslizamientos, a cada uno se le asigna un valor o
significado, por su influencia de favorecer o reducir la posibilidad de rotura de los taludes y
laderas, en función de la cantidad de área ocupada por deslizamientos en las clases de cada
factor. Por el tamaño del área del yacimiento (8.75 Km2), el grado de estudio, las
características de la información de base y del sistema Hardware-Software se utilizó como
escala de trabajo 1:2 000.
Los factores utilizados en el análisis de susceptibilidad y comparados con el inventario de
movimientos son (Almaguer 2005, 2005a, 2005b):
1. Factor litológico.
2. Factor estructural.
3. Factor hidrogeológico.
4. Factor geotécnico.
5. Factor geomorfológico.
6. Factor de uso de suelo.

Tabla 3.1. Relación de factores utilizados en el análisis de susceptibilidad.

Características
FACTORES DE

INTERNOS

Factor litológico

Grupos lito-estructurales

Factor tectónico

Fallas, grietas, diques
Propiedades físico- mecánicas,

intrínsecas
Factor geotécnico

ANÁLISIS DE

tipo de suelo, factor de
seguridad.

SUSCEPTIBILIDAD

Características

DEL TERRENO A

extrínsecas

Factor geomorfológico

LA ROTURA

Pendiente umbral de
deslizamientos
Subpresión de la corteza

EXTERNOS

Factor hidrogeológico

laterítica, nivel freático,
gradiente critico.

Factor de uso actual del suelo

Uso de suelo

Inventario de deslizamientos.
El inventario se confeccionó a partir de varias campañas de reconocimiento, a escala 1:2 000,
ejecutadas desde el año 1997, en las cuales se describieron todos los deslizamientos
desarrollados en el área del yacimiento Punta Gorda. Para esto se recorrieron las áreas minadas
y no minadas, las áreas reforestadas, y los cauces de los ríos Los Lirios, Yagrumaje y arroyo

44

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

La Vaca. Para perfeccionar el cartografiado de los movimientos, fundamentalmente los de
mayor extensión, se utilizó la técnica de interpretación fotogeológica con fotos a escala 1:36
000, utilizando los siguientes criterios de reconocimiento:
1- Laderas de altas pendientes con depósitos extensos de suelo y rocas es los pies de las
mismas.
2- Presencia de líneas nítidas relacionadas con escarpes.
3- Superficies onduladas formadas por el deslizamiento de las masas de suelo desde los
escarpes. Formas topográficas onduladas no naturales semejantes a una concha.
4- Depresiones elongadas.
5- Acumulación de detritos en canales de drenajes y valles.
6- Presencia de tonos claros donde la vegetación y el drenaje no han sido restablecidos.
7- Cambios bruscos de tonos claros a oscuros en las fotografías (tonos oscuros indican
zonas húmedas).
8- Cambios bruscos de la vegetación, indicando variaciones en una unidad de terreno.

Para facilitar la documentación de los deslizamientos en los taludes y laderas se confeccionó
una ficha en la cual se incluye la ubicación geográfica del punto, las dimensiones de los
deslizamientos y del talud, la pendiente del escarpe del movimiento y del talud, las
condiciones hidrogeológicas y tectónicas. Además, se incluye el tipo de material rocoso, la
potencia y yacencia y un croquis del deslizamiento [Anexo II, tabla 2.1].

Factor litológico.
En el análisis del factor litológico, se trabajó a partir de la clasificación de las rocas, propuesta
por Nicholson y Hencher (1997), de acuerdo a grupos lito-estructurales, teniendo en cuenta
sus susceptibilidades, resistencia y características litológicas [tabla 3.2]. El yacimiento se
clasificó en cuatro clases de grupos lito-estructurales: roca debilitada tectónicamente
representado por rocas ultrabásicas serpentinizadas y rocas básicas; roca con apariencia de
suelo con estructura de la roca original representada por la corteza laterítica residual; roca con
apariencia de suelo con estructura sedimentaria representada por la corteza laterítica
redepositada y materiales granulares representada por los sedimentos aluviales.

Factor estructural.
Las estructuras seleccionadas para el análisis de este factor fueron las grietas, fallas y diques
de gabros. Las grietas fueron medidas en cada afloramiento natural o artificial y en los cauces
de los ríos y arroyos presentes en el área del yacimiento. Además de obtener los elementos de
yacencia (5200 mediciones), se midieron varios parámetros como abertura, espaciamiento,

45

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

tipo de relleno, consistencia del relleno, continuidad, condiciones hidrogeológicas y
característica de la superficie de la grieta.

Tabla 3.2. Caracterización de los grupos lito-estructurales del yacimiento Punta Gorda
(modificado de Nicholson y Hencher, 1997).
Factor litológico
Grupos litoestructurales

litologías

1

Roca debilitada
tectónicamente

Rocas
ultrabásicas
serpentinizadas.
Rocas básicas
(gabro)

2

Roca con
apariencia de
suelo con
estructura de la
roca original

Corteza
laterítica
residual

3

Roca con
apariencia de
suelo con
estructura
sedimentaria

Corteza
laterítica
redepositada

4

Materiales
granulares

Sedimentos
aluviales
(grava, arena y
arcilla)

Características
Muy susceptibles a la meteorización (amplio desarrollo de cortezas
de intemperísmo).
Zonas trituradas e intensamente fracturadas con presencia de
espejos de fricción y foliación secundaria.
Se manifiestan caídas de bloques, vuelcos y roturas en cuña.
Se comportan como rocas acuíferas.
Susceptibles a procesos de erosión laminar y en cárcavas.
El deterioro primario ocurre como lavado superficial y arrastre de
granos con flujos de detritos, y deslizamientos como modos
secundarios.
Los mecanismos secundarios están controlados, principalmente,
por la estructura relíctica de la roca original y en menor medida por
las propiedades físico-mecánicas de los materiales.
Presenta gran capacidad de almacenaje de agua, aunque la
trasmiten muy lentamente.
Susceptible a procesos de erosión laminar y en cárcavas.
Los mecanismos secundarios están controlados por las propiedades
físico-mecánicas de los materiales.
Presenta gran capacidad de almacenaje de agua, aunque la
trasmiten muy lentamente.
Son susceptibles a la erosión fluvial.

La información de las fallas se obtuvo de varias investigaciones realizadas en el área,
reconocimiento de campo, análisis fotogeológico y por procesamiento del modelo digital del
terreno (MDT) de superficie y del relieve del substrato rocoso. Este último sirvió para detectar
estructuras enmascaradas por los procesos denudativos de superficie. Los diques de gabros o
de arcillas formadas a partir de estas rocas, se documentaron en cada afloramiento, midiendo
en todos los casos los elementos de yacencia.

La información de los elementos de yacencia del agrietamiento y los diques, se utilizó en el
análisis de los mecanismos y tipologías de movimientos de masas. La técnica empleada para
este análisis fue la proyección estereográfica, que permitió comparar la posición relativa de
las familias de grietas del macizo con respecto a la dirección e inclinación de las laderas y
taludes. El plano utilizado en el análisis de susceptibilidad, es el resultado de la aplicación de
un buffer de 200 m a partir de las disyuntivas con desplazamiento presentes en el área del
yacimiento.

46

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Factor hidrogeológico.
Para evaluar la influencia de las condiciones hidrogeológicas sobre el desarrollo de
deslizamientos se analizaron varias variables como el nivel de aguas subterráneas, la dirección
y gradiente de los flujos, y las subpresiones de la corteza laterítica.

Para el análisis del nivel de aguas subterráneas se confeccionó el plano de hidroisohipsas del
yacimiento Punta Gorda clasificado en 6 clases: 0m, 5m, 10, 15m, 20m y 25m. Este sirvió
además para el análisis del gradiente hidráulico y la dirección de los flujos en el acuífero
agrietado de las serpentinitas.

Un fenómeno muy relacionado con el comportamiento hidráulico del suelo y común en el área
de estudio, es el sifonamiento o tubificación, que es la formación de aberturas o conductos
debido a la erosión interna del suelo en sentido contrario a la dirección de los flujos de aguas
subterráneos. En este proceso juega un papel decisivo el gradiente crítico, definido como el
valor máximo del gradiente en un suelo saturado, por encima del cuál se produce sifonamiento
(Sowers et al 1976; Penson, 1994). Para un flujo en un suelo la presión neutra y total es:

J W �ZW � Z S � 'h �

u

V

J W ZW � JZ S

Como en el instante de la agitación del suelo e inicio de la erosión interna ı = u,

J W ZW � J W Z S � J W 'h J W ZW � JZ S
J W 'h

JZ S � J W Z S
iC

'h
ZS

Z S �J � J W �

J � JW
JW

Donde:
ı: presión total.
u: presión neutra o de poros.
ȖW: peso específico del agua.
ȖS: peso específico del suelo.
Z: potencia del agua

La subpresión presente en la corteza laterítica, se determinó a partir de los valores del nivel de
afloramiento del agua subterránea y del nivel de estabilización de la misma. Con las
coordenadas de los pozos y los valores de presión se generó un plano de isolíneas, dividido en
cuatro clases principales: presión nula (0 m), presión baja (2 m), presión alta (4 m) y presión
muy alta (&gt; de 6 m).

47

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Factor geotécnico.
En la investigación se utilizaron varias propiedades físico-mecánicas de los suelos y rocas,
tales como: granulometría, límites de Attemberg, humedad, peso específico, cohesión, fricción
interna y porosidad.

Una de las aplicaciones de las propiedades antes citadas, fue el cálculo de la colapsabilidad de
los horizontes ingeniero-geológicos (Compagnucci et al, 2001), mediante la aplicación de tres
métodos:

1. Método de Denisov o Coeficiente de subsidencia.

KD

eLL
e

El suelo se considera colapsable si: 0,50 � KD � 0,75
2. Método del Código Soviético de Construcción.

KS

e � eLL
1� e

El suelo se considera colapsable si: S � 60% y KS &gt; -0,1
3. Método de Gibbs o Relación de Colapso.
KG

HS
LL

El suelo se considera colapsable si: KG &gt; 1
Donde:
eLL: relación de vacíos en el límite líquido. eLL

PER
�1
PEALL

PER: peso específico real.
PEALL: peso específico en el límite líquido.
PEALL

PER u 100
�PER u LL � � 100

HS: contenido de humedad al 100% de saturación.
HS

100

e
PER

S: saturación o humedad natural.
S

H

PER
e

e: relación de poros.
LL: límite líquido.

La aplicación de estos métodos de colapsabilidad, permiten profundizar en el conocimiento de
los mecanismos de rotura desarrollados en el área de estudio, teniendo en cuenta que
48

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

horizontes ingeniero-geológicos colapsan y cuales no, bajo las condiciones naturales en que se
encuentran.

Análisis del factor de seguridad.
Los métodos de cálculo, para analizar la estabilidad de un talud, se pueden clasificar en dos
grandes grupos: métodos de cálculo en deformaciones y los de equilibrio límite. Los primeros
consideran las deformaciones del terreno, además de las leyes de la estática. El segundo grupo,
se basa exclusivamente en las leyes de la estática para determinar el estado de equilibrio de
una masa de terreno potencialmente inestable, sin tener en cuenta las deformaciones del
terreno.

En los métodos de equilibrio límite, se destacan lo métodos exactos, cuya aplicación
proporciona una solución exacta del problema, con la salvedad de las simplificaciones propias
del método de cálculo que considera la ausencia de deformaciones y un factor de seguridad
constante en toda la superficie de rotura, siendo posible su uso en casos de superficies con
geometría sencilla, como la rotura planar y en cuña. El otro grupo son los métodos no exactos,
en los casos en que la geometría de la superficie de rotura, no permite obtener una solución
exacta del problema, mediante la aplicación de las leyes de la estática. En estos métodos se
distinguen, los métodos que consideran el equilibrio global de la masa deslizante y los
métodos de dovelas, que consideran a la masa deslizante dividida en una serie de fajas
verticales. Justamente estos métodos, son los utilizados en la investigación para el cálculo del
factor de seguridad.

Los métodos de equilibrio límite, están ampliamente avalados por la práctica. Se conocen sus
límites y sus grados de confianza, donde la seguridad del talud, se cuantifica por medio del
factor de seguridad, que se define como el cociente entre la resistencia al corte en la superficie
de deslizamiento y la resistencia necesaria para mantener el equilibrio estricto de la masa
deslizante.

Para el análisis de estabilidad de taludes mediante el cálculo del factor de seguridad se empleó
el

programa STABLE (Purdue University, 1988), que permite obtener soluciones a los

problemas de estabilidad de taludes en dos dimensiones, a través del método de las dovelas,
mediante una adaptación del método de Bishop simplificado, Jambú y Spenser, que admite el
análisis de superficies irregulares, además de las roturas circulares, generadas de forma
aleatoria o definidas por el usuario, proporcionando de forma geométrica, las superficies de
deslizamiento pésimas, con sus respectivos factores de seguridad. En los métodos de cálculo,

49

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

se supone que la resistencia intrínseca al corte o tensión tangencial máxima, en un punto de la
superficie de deslizamiento, sigue la ley lineal de Mohr-Coulomb:

W

c � V tan M

Donde:
W: Tensión máxima tangencial, en un punto de la superficie de rotura.
V: Tensión normal a la superficie de rotura en un punto considerado.
M: Ángulo de fricción interna en la superficie de rotura.
c: Cohesión.

Además del método anteriormente descrito, se aplicó el cálculo del factor de seguridad para el
área del yacimiento adoptándose un modelo de deslizamiento con superficie planar en talud
infinito y sin la información del nivel de agua en el talud. En estas condiciones se considera un
perfil de alteración típico de meteorización, con substrato rocoso formado por rocas
serpentinizadas, una corteza laterítica de baja permeabilidad y en la parte superior un
horizonte de mayor permeabilidad. La superficie de rotura se considera en el contacto rocacorteza laterítica, según las observaciones de campo en la región de estudio. Este modelo de
rotura es uno de los más usados por investigadores en regiones montañosas tropicales
(Terzaghi, 1950; Matos, 1974; Wolle et al., 1978; Dos Santos et al, 2005). De acuerdo al
modelo, el factor de seguridad (FS) se obtiene por la ecuación siguiente:
FS

c � J u cos 2 i u tan M
J u Z u cos i u seni

Donde:
FS: Factor de seguridad.
C: Cohesión.

J: Peso específico del suelo.
M: Ángulo de fricción interna del suelo.
Z: Profundidad de la zona de ruptura.
i: Pendiente de la ladera o talud.

El plano temático, incluido en el análisis de susceptibilidad, es el de tipo de suelo,
clasificando, los materiales presentes en el yacimiento a través del Sistema Unificado de
Clasificación de Suelos.

Factor geomorfológico.
El elemento geomorfológico utilizado es la pendiente del terreno. El plano se realizó a partir
del MDT del relieve actual del yacimiento, en el que se incluyen las áreas modificadas por la
actividad minera. Los intervalos de pendiente seleccionados, se tomaron sobre la base de la

50

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

experiencia adquirida sobre este factor en los reconocimientos de campo en el área. De esta
forma se presenta un plano clasificado en cuatro clases, 0o-9o (H:5,75:V:1), 10o-19o (5,75:1–
2,75:1), 20o-40o (2,75:1–1,40:1) y mayor de 40o (1,40:1). La influencia de la pendiente sobre
el desarrollo de deslizamientos, se determina comparando la cantidad de movimientos y la
longitud de los escarpes de los deslizamientos desarrollados por cada clase de pendiente.

Factor de uso de suelo.
El plano de uso de suelo del yacimiento se confeccionó a partir del Plano Progreso de las
Actividades Mineras y confirmado por reconocimiento de campo y un análisis auxiliar de
fotografías aéreas. Está dividido en cuatro clases fundamentales: áreas minadas, áreas de
depósitos de mineral, áreas reforestadas y áreas de vegetación natural.

Se dividen las zonas de vegetaciones naturales y reforestadas por su influencia en la
estabilidad de la corteza, mediante mecanismos hidrológicos y mecánicos. Los hidrológicos
comprenden la capacidad de infiltración en el suelo, la humedad del suelo, la
evapotranspiración, etc., mientras que los mecánicos traducen el aumento de resistencia que
proporcionan las raíces y la protección frente a la erosión (Geenway, 1987; Mulder, 1991). La
vegetación puede influir de manera beneficiosa o adversa en la estabilidad de las laderas,
dependiendo de cómo actúen los mecanismos mencionados (Baeza, 1994). Un ejemplo de ello
es que mientras las raíces aumentan la resistencia del suelo, al mismo tiempo favorecen una
mayor infiltración del agua de lluvia.

Metodología de valoración de la susceptibilidad a la rotura mediante el análisis
estadístico.

El análisis estadístico está basado en la relación observada entre cada factor condicionante
analizado y la distribución espacial o temporal de los deslizamientos. La fortaleza funcional
del método aplicado es directamente dependiente de la calidad y cantidad de los datos
disponibles para el análisis. La aproximación estadística puede ser aplicada siguiendo
diferentes técnicas las cuales difieren en el procedimiento estadístico aplicado (univariado o
multivariado) y del tipo de unidad de terreno utilizada.

La técnica estadística aplicada en la investigación es el análisis condicional, que aunque es
simple conceptualmente, no lo es operacionalmente; intenta evaluar la relación probabilística
entre los factores condicionantes relevantes seleccionados y la ocurrencia de deslizamientos en
el área del yacimiento Punta Gorda. El basamento teórico parte del teorema de Bayes (Parzen,
1960), conforme al cual los datos de frecuencia, tales como área de deslizamientos o cantidad

51

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

de deslizamientos, pueden ser usados para calcular probabilidades que dependen de la
ocurrencia de eventos previos.

El análisis condicional, que fue usado por primera vez en la exploración de minerales sólidos e
hidrocarburos, puede ser aplicado clasificando el área de estudio en unidades de condiciones
únicas (UCU) (Carrara, 1995). La frecuencia de deslizamientos se determina:
LF = Área de deslizamientos / Área de UCU
Como se mencionó anteriormente, de acuerdo al teorema de Bayes, LF es igual a la
probabilidad condicional (P) de ocurrencia de deslizamientos (L) dado por el grupo de factores
condicionantes, obteniéndose UCU, es decir:
P(L¨UCU) = Área de deslizamientos / Área de UCU
Por comparación de las diferentes probabilidades condicionales de los diferentes factores para
el área de investigación, con la probabilidad de deslizamiento media para el área total de
trabajo (ER), es decir:
P(LER) = Área de deslizamientos / Área total ER
Es posible clasificar el área de trabajo en zonas de niveles diferentes de susceptibilidad, y más
tarde reclasificado en clases apropiadas.

Modelo estadístico empleado.
A partir de la base teórica del teorema de Bayes, y bajo varias aproximaciones probabilísticas,
se seleccionó la siguiente ecuación para la valoración de las clases de los diferentes factores
usados en el análisis de susceptibilidad (Almaguer, 2005):

Vc

ª 1 § Xl X
« ¨¨ u
¬« Gl © Yl Y

·
Xn X ·º
¸¸ � ¦ §¨
u ¸» u 1000
© Yn Y ¹»¼
¹

Donde:
Vc: valor de la clase analizada.
Xl: área ocupada por deslizamientos en la clase lito-estructural.
Yl: área de la clase del grupo lito-estructural.
Gl: área ocupada por cuerpos de gabros en la clase lito-estructural.
Xn: área ocupada por deslizamientos en la clase analizada.
X: área total ocupada por deslizamientos.
Yn: área de la clase analizada.
Y: área total de la zona de estudio.

52

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

En la figura 3.1 se muestra la aplicación del análisis condicional en ambiente SIG para la
caracterización de los planos temáticos de factores condicionantes y posterior valoración de
susceptibilidad.

La valoración de todos los factores se realizó en función de la cantidad de área ocupada por
deslizamientos en cada clase, sin embargo, en el caso del factor litológico se realizó un
análisis adicional, debido a la particularidad que presenta el yacimiento de poseer, además de
las litologías aflorantes en superficie, la presencia de cuerpos de gabro, tanto en el substrato
como intercalados en la corteza laterítica, de manera que fue preciso incluir la influencia de
estos cuerpos en el análisis de susceptibilidad. Una vez valoradas todas clases de los factores
analizados, se procedió a la conversión en formato raster con tamaño de celda de 5x5 m
[figura 3.2] y la posterior reclasificación de cada plano temático mediante el análisis de
cluster, que es una técnica estadística multivariada, que se usa para identificar o clasificar
características similares en un grupo de observaciones. De esta forma se determinaron las
clases de susceptibilidad para cada factor, para las combinaciones entre estos y para la
obtención del plano final de susceptibilidad.

Plano temático de factor
condicionante

Atributos
Clases

Clase 2

Clase 1

Area (Km2)

1

Y1

2

Y2

3

Y3

Clase 3

Plano inventario de
movimientos de masas

2

Clase 1

Clase 2

Clases

Area Area ocupada
(Km2) por Mov. (Km2)

2

Clase 3

Atributos
Movi.

1

Atributos
1

1

Y1

A1

2

Y2

A2

3

Y3

0

Area (Km2)

1

A1

2

A2

Figura 3.1. Procedimientos para la caracterización y combinación de factores condicionantes
mediante técnicas SIG, a través del análisis de probabilidad condicional.

La metodología aplicada en la investigación, se resume en la figura 3.3 y Anexo II [figura
2.1], donde se presenta la estructura del SIG implementado y el orden lógico de los
procedimientos para la obtención del plano final de susceptibilidad.

53

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Plano temático de factores
condicionantes.
Formato Vectorial

RASTERIZACION (5X5 m)
Transformación en form ato raster.
Tamaño de celda 5x5 m.

Plano de suceptibilidad
de factores condicionantes.
Formato Raster

Reclasificación de los planos
temáticos a partir del valor de
las clases obtenido en el análisis de probabilidad condicional
Obtención de los planos de
susceptibilidad de cada plano
temático

Figura 3.2. Proceso de rasterización y reclasificación para la obtención de planos de
susceptibilidad de factores condicionantes.

METODOLOGIA DE EVALUAC IÓN DE SUSCEPTIBILIDAD

Obtención de la
información de base

Informes y trabajos
precedentes

Reconocimiento
de campo

Análisis de
fotografías aéreas

Caracterización de la zona de estudio:
- Litología (grupos lito-estructurales)
- Estructura del macizo rocoso (fallas, grietas, diques, foliación)
- Geomorfología (pendiente umbral de deslizamiento)
- Geotécnia (tipo de suelo, propiedades físico mecánicas, factor de seguridad)
- Uso de suelo
- Hidrogeología (subpresiones de corteza, permeabilidad)
Inventario de deslizamientos.

Procesamiento de
la información
Digitalización de la
información de base
Implementación
del SIG

Establecimiento del
método estadístico
a aplicar para la
valoración de los
factores

Preparación y montaje en el SIG de planos
temáticos:
- Plano lito-estructural
- Plano de buffer de fallas
- Plano de pendiente umbral
- Plano de tipo de suelo (SUCS)
- Plano de uso de suelo
- Plano de subpresiones de la corteza
- Plano inventario de deslizamientos

- Procesamiento e interpretación de datos
estructurales. Obtención de diagramas de
contorno y planos principales de las diferentes
estructuras.
- Procesamiento e interpretación de propiedades
físico-mecánicas de los suelos.

Estadistica bivariable. Método de análisis
de probabilidad condicional

Determinación de los mecanismos y tipologías
de movimientos presentes en el yacimiento

Selección del modelo mas adecuado
para la evaluación de suceptibilidad

Calculo del factor de seguridad

Obtención del plano de suscceptibilidad del terreno a la rotura por la ocurrencia de deslizamientos

Figura 3.3. Metodología empleada en la evaluación de la susceptibilidad del terreno a la
rotura.

54

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Conclusiones.

x

La metodología empleada en la investigación, parte de criterios de inestabilidad, en los
cuales se declaran los factores que inciden en las inestabilidades y las condiciones en
las cuales se desarrollan. Esto sirve de punto de partida para el análisis de
susceptibilidad.

x

Los factores que inciden en las inestabilidades, empleados en la valoración de la
susceptibilidad son las características lito-estructurales y tectónicas del macizo rocoso,
condiciones hidrogeológicas caracterizadas por los niveles de aguas subterráneas,
gradientes hidráulicos y las subpresiones de la corteza laterítica, las pendientes del
terreno, condiciones geotécnicas y el uso de suelo en el área del yacimiento.

x

Para valorar la influencia de los factores condicionales sobre el desarrollo de
deslizamientos, el método probabilístico de análisis condicional es apropiado debido a
la escala de trabajo (1:2 000), las características de la información y el grado de estudio
del yacimiento desde el punto de vista ingeniero-geológico e hidrogeológico.

55

�CAPITULO IV

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

CAPITULO IV. EVALUACIÓN DE LA SUSCEPTIBILIDAD DEL
TERRENO A LA ROTURA EN EL YACIMIENTO PUNTA GORDA.
Introducción.
Para evaluar el grado de susceptibilidad del terreno frente a los deslizamientos existen diversas
aproximaciones basadas, la mayor parte de ellas, en la determinación de los factores que
influyen en la aparición de las roturas. En general, estos factores se combinan para definir los
distintos grados de susceptibilidad, expresándose los resultados de forma cartográfica
mediante los mapas o planos de susceptibilidad. La clasificación de los métodos empleados
para evaluar la susceptibilidad a la rotura de una ladera, así como para la realización de mapas,
varían según los autores (Hansen, 1984; Hartlén y Viberg, 1988; Corominas, 1987 y 1992;
Van Westen, 1993 y 1994; Carrara et al., 1995; y Leroi, 1996). Aunque existen diversas
técnicas de estimación, todas ellas se basan en el principio del actualismo. El principio
expresado según Varnes (1984) afirma que “el estudio del pasado y del presente es la clave de
lo que puede ocurrir en el futuro”. En referencia a los deslizamientos, significa que las roturas
que pueden ocurrir en un futuro, es probable que lo hagan en las mismas condiciones en que
ocurrieron los deslizamientos antiguos o actuales.

En el presente capitulo nos referiremos a los resultados del análisis de los factores
condicionantes y su influencia sobre las inestabilidades, y la aplicación de los métodos
estadísticos en la cartografía de susceptibilidad del terreno al desarrollo de deslizamientos en
el yacimiento Punta Gorda.

Descripción y cartografía de los deslizamientos.
Los primeros trabajos realizados, con vista al análisis de la susceptibilidad del terreno, fueron
de reconocimiento del área del yacimiento para ubicar y caracterizar los deslizamientos
existentes y crear el plano de inventario de los mismos [figura 4.1]. A continuación se presenta
una síntesis de las características de los movimientos registrados:

Deslizamiento 1.
Ocupa un área de 0,0489 Km2, la dirección del movimiento es hacia el oeste. Tiene longitud
máxima de 240 m y ancho de 255 m. La corona del deslizamiento se encuentra en los bloques
de explotación N-46 y O-46 y afecta además a los bloques N-45 y O-45. Se desarrolla en
corteza laterítica residual. Los materiales desplazados llegan hasta el cause del río Los lirios.
El escarpe principal coincide con zona de subpresiones moderadas (2 m) de la corteza
laterítica. Se encuentra a 70 m de una falla de dirección noreste-suroeste.

56

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Tipología: presenta un gran componente de deslizamiento planar, con presencia de familia de
grietas (228o/40o) en sentido aproximado de la dirección del movimiento. La corona presenta
forma triangular por la intersección de dos familias de grietas: 125o/90o y 222o/89o.
Deslizamiento 2.
Abarca un área de 0,0472 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noroeste. Tiene
longitud máxima de 260 m y ancho de 244 m y se encuentra en el bloque P-45. Se desarrolla
en corteza laterítica residual. Los materiales desplazados llegan hasta el cause del río Los
Lirios. El movimiento ocurrió en zona de subpresiones moderadas (2 m) en la corteza y el
escarpe se desarrolla sobre una falla de dirección noreste-suroeste.
Tipología: presenta componente de rotura en forma de cuña por la intersección de dos familias
de grietas: 222o/89o y 248o/40o.
Deslizamiento 3.
Abarca un área de 0,0127 Km2 y la dirección de movimientos es hacia el oeste. Tiene longitud
máxima de 105 m y ancho máximo de 140 m. Se encuentra en el bloque Q-45. Se desarrolla
en corte laterítica residual. Los materiales desplazados llegan hasta el cause del río Los Lirios.
Ocurre en zona de subpresiones moderadas de la corteza y el escarpe se encuentra a 100 m de
una falla de dirección noreste-suroeste.
Tipología: componente de rotura planar por familia de grietas 228o/40o.
Deslizamiento 4.
Presenta un área de 0,0321 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noroeste. Tiene
longitud máxima de 225 m y ancho máximo de 190 m. La corona se encuentra en el límite del
bloque R-45 con los bloques R-46 y Q-45 y afecta además el sureste R-45. Se desarrolla en
corteza laterítica residual. El borde derecho del escarpe coincide con valores altos de
subpresiones (4 m) en la corteza. El escarpe además se encuentra a 90 m de una falla de
dirección noreste-suroeste.
Tipología: presenta componente de rotura en forma de cuña por la intersección de dos familias
de grietas: 222o/89o y 248o/40o.
Deslizamiento 5.
Abarca un área de 0,0213 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el norte. Tiene longitud
máxima de 190 m y ancho máximo de 170 m. Se encuentra al noroeste del bloque R-46. Se
desarrolla en corteza laterítica residual, donde las subpresiones en la misma son altas (4 m). El
escarpe se encuentra a 200 m de una falla de dirección noreste-suroeste.
Tipología: presenta componente de rotura en forma de cuña por la intersección de dos familias
de grietas: 222o/89o y 125o/90o.

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Deslizamiento 6.
Afecta un área de 0,0126 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el oeste. Tiene longitud
máxima de 120 m y ancho máximo de 118 m. Se encuentra en la zona este central del bloque
P-49. Se desarrolla en corteza laterítica residual donde las subpresiones son mínimas donde la
roca se encuentra a poca profundidad (&lt; 1,5 m). El movimiento esta a 120 m de una falla de
dirección norte-sur.
Tipología: presenta un gran componente de deslizamiento planar, con presencia de familia de
grietas (228o/40o) en sentido aproximado de la dirección del movimiento. El escarpe, presenta
forma triangular por la intersección de las familias de grietas: 125o/90o y 222o/89o.
Deslizamiento 7.
Presenta un área de 0,0182 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el norte-noreste. Tiene
longitud máxima de 180 m y ancho máximo de 130 m. Se encuentra en la zona este central del
bloque Q-49. Se desarrolla en corteza laterítica residual de poca potencia donde la roca se
encuentra a menos de 1,5 m de profundidad. El escarpe se desarrolló sobre una falla arqueada
con dirección del segmento este-oeste y el movimiento coincide con área de presiones
mínimas de la corteza.
Tipología: rotacional con componente planar, la dirección del movimiento de la masa está
controlado por la familia de grietas 61o/47o.
Deslizamiento 8.
Abarca un área de 0,0128 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noreste. Tiene
longitud máxima de 170 m y ancho máximo de 100 m. Se encuentra en la zona este central del
bloque Q-50. Se desarrolla en corteza laterítica residual donde las subpresiones son mínimas,
sin embargo el escarpe coincide con una falla de dirección noroeste y a 50 m de la intersección
de esta con otra de dirección norte-noreste. Hay presencia en el perfil de corteza formada a
partir de la descomposición de gabros.
Tipología: deslizamiento planar a través de la superficie de la familia de grietas de yacencia
61o/47o.
Deslizamiento 9.
Abarca un área de 0,0078 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el suroeste. Tiene
longitud máxima de 110 m y ancho máximo de 90 m. Se encuentra hacia la zona este central
del bloque R-51. Se desarrolla sobre corteza laterítica residual de poca potencia donde la roca
se encuentra a menos de 1.5 m de profundidad. Las subpresiones son mínimas en la corteza. El
movimiento coincide con una falla de dirección noreste-este.
Tipología: rotura planar a través de la superficie de la familia de grietas 248o/40o.

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�Tesis Doctoral

Figura 4.1. Plano inventario de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (escala original 1:2 000).

Y. Almaguer Carmenates

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Deslizamiento 10.
Presenta un área de 0,020 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el sur-sureste. Tiene
longitud máxima de 200 m y ancho máximo de 140 m. Se encuentra hacia la zona este central
del bloque Q-52. Se desarrolla sobre corteza laterítica residual donde las subpresiones son
mínimas. El escarpe se desarrolla sobre una falla de dirección noroeste-sureste y el extremo
izquierdo sigue el rumbo de una falla de dirección sur-suroeste.
Tipología: rotacional. No se manifiesta ninguna otra componente por la intensa trituración.
Deslizamiento 11.
Abarca un área de 0,0088 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el norte. Tiene longitud
máxima de 150 m y ancho máximo de 70 m. Se encuentra en el bloque N-49. Se desarrolla en
corteza laterítica residual de poca potencia donde la roca se encuentra a menos de 1,5 m de
profundidad. El escarpe se desarrolla en zonas límites entre subpresiones mínimas y
moderadas (2 m) y se encuentra a 110 m de una falla de dirección noroeste-sureste. Hay
presencia de corteza de gabro en la zona afectada por el deslizamiento.
Tipología: rotacional con componente en cuña, controlado por la intersección de dos familias
de grietas: 222o/89o y 125o/90o confiriéndole forma triangular a la corona.
Deslizamiento 12.
Presenta un área de 0,0078 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noreste. Tiene
longitud máxima de 130 m y ancho máximo de 80 m. Se encuentra en el noroeste del bloque
N-50. Se desarrolla en corteza laterítica residual de poca potencia donde el escarpe aparece en
zonas límites entre subpresiones mínimas y moderadas (2 m) y coincide con una falla de
dirección noroeste. Hay presencia de corteza de gabro.
Tipología: rotura planar debido a la presencia de la familia de grietas con yacencia 61o/47o.
Deslizamiento 13.
Tiene un área de 0,0194 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el norte-noreste. Presenta
longitud máxima de 200 m y ancho máximo de 130 m. Afecta los bloques N-50, N-51, O-50 y
O-51. Una pequeña porción se desarrolla sobre corteza laterítica redepositada y el resto sobre
corteza residual. Su escarpe se desarrolla en zona de subpresiones altas (4 m) en la corteza. Se
encuentra a 90 y 200 metros de distancia de dos fallas de dirección noroeste y noreste
respectivamente.
Tipología: rotura planar a través de la superficie de la familia de grietas 61o/47o. Presenta un
componente de cuña, por el extremo derecho, debido a la presencia de la familia de grietas de
yacencia 125o/90o.
Deslizamiento 14.
Abarca un área de 0,0939 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el este. Presenta
longitud máxima de 550 m y ancho máximo de 250 m. Afecta los bloques N-55 y N-56 y el

60

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

borde sur del O-56.
Se desarrolla en corteza laterítica residual. El escarpe coincide con áreas de subpresiones
máximas en la corteza y con una intersección de dos fallas de direcciones noroeste y noreste.
Los materiales desplazados llegan hasta el cause del río Yagrumaje.
Tipología: la tipología inicial es una combinación de movimiento planar-cuña, aunque el
movimiento final el material experimenta un giro a través de un centroide, propio de
movimientos rotacionales. La superficie de rotura es a través de la familia de grietas 61o/47o,
sin embargo, la forma triangular de la corona esta condicionada por la conjunción de dos
familias de grietas verticales con yacencia 222o/89o y 125o/90o.
Deslizamiento 15.
Su área es de 0,0345 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noreste. Presenta longitud
máxima de 240 m y ancho máximo de 190 m. Afecta el bloque O-56 y el borde sur del P-56.
Se desarrolla en corteza laterítica residual. En casi toda su totalidad se desarrolla en zona de
subpresiones altas (4 m) de la corteza y coincide con una falla de dirección noreste.
Tipología: es una combinación de deslizamiento rotacional-planar, la masa de suelo
desplazada, se desliza a través de la superficie de la familia de grieta 61/47. Esta superficie
varía el buzamiento, y el conjunto experimenta un giro hasta el final de su trayectoria.
Deslizamiento 16.
Tiene un área de 0,2384 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el este-noreste. Presenta
longitud máxima de 920 m y ancho máximo de 290 m. Afecta los bloques P-53, P-54, P-55, P56, O-53, O-54 y el borde sur de los bloques Q-55 y Q-56. Es el mayor deslizamiento
reportado en el yacimiento. Se desarrolla en corteza laterítica residual con intercalaciones de
corteza de gabro. Su escarpe principal coincide con zonas de subpresiones moderadas (2 m) de
la corteza, sin embargo atraviesa áreas de subpresiones máximas (&gt; 6 m), además, se
desarrolla sobre una zona de intersección de fallas con direcciones noreste y noroeste.
Tipología: es una gran deslizamiento rotacional, en el cual se manifiesta un componente planar
en los escalones principales, por la superficie de la familia de grietas 61o/47o.
Deslizamiento 17.
Abarca un área de 0,0103 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el norte. Presenta
longitud máxima de 140 m y ancho máximo de 80 m. Se encuentra en los límites de los
bloques S-52 y S-53. Se desarrolla en corteza laterítica redepositada donde las subpresiones
son mínimas. Se encuentra a 230 metros de una falla de dirección noreste.
Tipología: deslizamiento rotacional.

61

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Deslizamiento 18.
Presenta un área de 0,0198 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noreste. Presenta
longitud máxima de 180 m y ancho máximo de 150 m. Afecta el bloque Q-54. Se desarrolla en
corteza laterítica redepositada en zonas límites de subpresiones altas (4 m) y muy altas (&gt; 6m).
Se encuentra a 120 m de una falla de dirección noreste.
Tipología: deslizamiento rotacional.
Deslizamiento 19.
Su área es de 0,0249 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el noreste. Presenta longitud
máxima de 200 m y ancho máximo de 160 m. Afecta los bloques Q-54, R-54 y el R-55. Se
desarrolla en corteza laterítica redepositada con subpresiones altas (4 m) y a una distancia de
200 m de una falla de dirección noreste.
Tipología: deslizamiento rotacional.
Deslizamiento 20.
Abarca un área de 0,0820 Km2 y la dirección del movimiento es hacia el norte-noreste.
Presenta longitud máxima de 430 m y ancho máximo de 260 m. Afecta los bloques Q-55, R55 y el R-56. Se desarrolla en corteza laterítica redepositada donde existen subpresiones
máximas (&gt; 6 m). El extremo derecho del cuerpo del deslizamiento sigue el rumbo de una falla
de dirección noreste. En la zona del escarpe hay intercalaciones de corteza de gabro.
Tipología: deslizamiento rotacional.
Se reporta un total de 20 deslizamientos, ocupando un área total de 0,8668 Km2, lo que
representa un 8,84 % del área total de trabajo [figura 4.1 y anexo III (tabla 3.1)].

Clasificación de los deslizamientos.
Los movimientos de laderas y taludes, desarrollados en el área del yacimiento, son fenómenos
asociados al mecanismo de rotura de la corteza laterítica y al tipo de desplazamiento de los
volúmenes de materiales o de sus partes móviles unidas entre sí, que componen el cuerpo de
los movimientos. El conocimiento del mecanismo de las roturas, permiten entender la física
del proceso, revelar los esquemas de calculo mas reales y elegir las medidas ingenieriles que
permitan debilitar los esfuerzos de dislocación y/o aumentar la resistencia de las rocas. Así,
para revelar el mecanismo de los deslizamientos que tienen lugar en el yacimiento Punta
Gorda fue necesario un estudio detallado de la estructura y las propiedades físicas y mecánicas
de las rocas y suelos y la dinámica de los movimientos.

Para realizar la descripción de los movimientos y las definiciones de los distintos mecanismos,
se ha tomado como base los trabajos propuestos por Varnes (1978), Lontadze (1982),
Hutchinson (1988), WP/WLI (1993), y Cruden y Varnes (1996).

62

�Y. Almaguer Carmenates

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Mecanismos y tipologías de fenómenos gravitacionales en laderas y taludes en el yacimiento
Punta Gorda (Almaguer, 2002; Almaguer et al, 2005, 2005a, 2005b):
1. Mecanismos relacionados con caída libre de la roca.
x

Desprendimientos de rocas. En el yacimiento los fenómenos de desprendimientos de
rocas lo podemos dividir en dos tipos: los desprendimientos propiamente dichos y los
derrumbes. Estos mecanismos representan un movimiento de ruptura y caída
sorpresiva desde taludes, desmontes y laderas abruptas, localizados fundamentalmente
en las vertientes de los valles de los ríos Los Lirios y Yagrumaje. En ocasiones en
laderas formadas por rocas serpentinizadas, intensamente agrietadas, tiene lugar los
fenómenos de derrumbes asociados con la alteración del material rocoso.

x

Vuelcos. Estos mecanismos tienen lugar en aquellas laderas o cortes de masas de rocas
serpentinizadas que generan un eje situado por debajo del centro de gravedad. La
fuerza inestabilizadora es la gravedad o también por las accionas hidrodinámicas e
hidrostáticas en las grietas. La parte movida se desplaza haciendo un giro o inclinando
el movimiento de arriba hacia fuera. El apoyo de las aristas inferiores de deshace, y el
mecanismo de desplome es combinado con un movimiento vertical de colapso. Estos
movimientos en el yacimiento se observan en laderas compuestas por rocas
serpentinizadas, en las cuales existen sistemas de grietas paralelas a la ladera o talud a
través de las cuales se infiltran las aguas superficiales rompiendo el equilibrio del
sistema. Además, se ha reportado este tipo de movimiento en las cortezas lateríticas
residuales y redepositadas en las cuales se manifiesta agrietamiento relíctico o
tensional el cuál realiza la misma función que en la roca [anexo III (foto 1)].

2. Deslizamientos a través de una superficie de fallo definida: se manifiestan ladera abajo de
una masa de suelo o roca y tiene lugar a través de una o más superficies de rotura o zonas
relativamente delgadas con intensa deformación de cizalla.
x

Deslizamientos traslacionales. Se le llama deslizamiento traslacional o planar a
aquellos que se producen a través de una única superficie plana u ondulada. En el área
de estudio se manifiestan en la roca serpentinizada cuando existe una familia de
grietas dominante y orientada aproximadamente en el mismo sentido del talud o ladera,
a veces estas discontinuidades se relacionan con fallas de sobrecorrimiento de escamas
tectónicas en la cual se manifiesta un intenso cizallamiento con espesores mayores de
1m. Este tipo de movimiento también se produce en las cortezas lateríticas residuales o
redepositadas, en las cuales la superficie de deslizamiento se encuentra en el contacto
roca/suelo, donde el material presenta menos resistencia y a través del cual se mueven
las aguas subterráneas [figura 4.2]. Las condiciones determinadas por Hoek y Bray

63

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(1977) para la ocurrencia de este tipo de rotura se ponen de manifiesto en el
yacimiento:
- los rumbos del plano del talud o ladera y del plano de deslizamiento son paralelos o casi
paralelos, formando entre sí un ángulo máximo de 20 grados.
- los límites laterales de la masa deslizante producen una resistencia al deslizamiento
despreciable.

Figura 4.2. Deslizamiento traslacional desarrollado en corteza laterítica. Carretera Moa–
Holguín. (Almaguer, 2002).

Figura 4.3. Deslizamiento rotacional desarrollado en corteza laterítica. Carretera Moa–
Holguín. (Almaguer, 2002).

x

Deslizamientos a través de una superficie circular. Los materiales de suelo
laterítico se desplazan a través de una superficie de rotura curvilínea o cóncava.
Generalmente la masa desplazada se divide en bloques o escalones los cuales
experimenta un giro según un eje situado por encima del centro de gravedad de
esta. El material de la cabecera de los escalones se inclinan contra la ladera,

64

�Y. Almaguer Carmenates

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generando depresiones paralelas a la corona del talud o ladera y a través de la
cuál se infiltran las aguas superficiales y pueden lograr reactivaciones. Como
generalmente hay presencia de agua en estos tipos de movimientos en cortezas
lateríticas, la parte frontal del cuerpo del deslizamiento evoluciona como una
colada de suelo. En algunos casos este tipo de movimiento se desarrolla en laderas
compuestas por roca serpentinizada, en la cuál el espaciado de las grietas es tan
pequeño que le confiere un comportamiento tipo suelo [figura 4.3].

x

Deslizamientos en cuña. Se llama rotura por cuña a aquella producida a través de
dos discontinuidades dispuestas oblicuamente a la superficie del talud o ladera, con
la línea de intersección de ambas aflorando en la superficie del mismo y buzando
en sentido desfavorable. Este tipo de rotura en el caso del yacimiento, se origina en
el macizo rocoso serpentinizado en los lugares que se da la disposición adecuada,
en orientación y buzamiento de las discontinuidades, sin embargo, por la existencia
de cortezas lateríticas residuales en las cuales se conservan en la mayoría de los
horizontes del perfil de meteorización la estructura de la roca este tipo de
movimiento se desarrolla igualmente en la corteza [figura 4.4].

Figura 4.4. Deslizamiento en cuña desarrollado en corteza laterítca residual. Yacimiento Punta
Gorda. (Cortesía de la subdirección de minas de la empresa Ernesto Guevara).

x

Deslizamientos combinados. En este tipo de movimiento se conjugan normalmente
dos mecanismos; en el caso de las cortezas lateríticas en el área del yacimiento se
pueden combinar movimientos traslacionales y vuelco, rotacionales y traslacional,
rotacional y flujos de tierras. Siempre el primer mecanismo predomina sobre el
segundo.

2. Movimientos de masas de manera desorganizada (movimientos de flujos). Se definen
como movimientos continuos desde el punto de vista espacial; las superficies de cizallas

65

�Y. Almaguer Carmenates

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tienen corta duración y generalmente no se conservan. La masa movida no conserva su
forma en el movimiento descendente, tomando formas lobuladas cuando se desarrollan en
materiales finos y cohesivos y dispersándose cuando se manifiestan en materiales de
granulometrías más gruesas.
x

Coladas de tierra. De definen como deformación plástica, lenta y no
necesariamente húmeda, de tierra o rocas blandas en laderas de inclinación
moderada. En las cortezas lateríticas se forman depósitos elongados, en forma de
lengua en la parte frontal (pie), generando un relieve positivo sobre la superficie
del terreno [anexo III (foto 2 y 3)].

x

Corrientes de derrubios. Se definen como movimientos rápidos de material
detrítico con predominio de fracciones gruesas (arenas, gravas, bloques). En el área
del yacimiento se reportan en vaguadas u hondonadas del terreno en las laderas de
los cauces de los ríos Los Lirios y Yagrumaje. Por la falta de cohesión, típico de la
masa removida, los depósitos se dispersan en los pies de los taludes y laderas
[anexo III (foto 4)].

Descripción de los factores que intervienen en el surgimiento de inestabilidades.
Para el análisis de la susceptibilidad del terreno frente al desarrollo de deslizamientos se
utilizaron como factores condicionantes la litología, las condiciones tectónicas, las
condiciones hidrogeológicas, el uso de suelo, la geomorfología y las condiciones geotécnicas
de los suelos.

Relación de las características litológicas con el desarrollo de deslizamientos.
Para el análisis litológico, el área de estudio se dividió en cuatro grupos lito-estructurales
principales, los cuales por orden de predominio son: roca con apariencia de suelo con
estructura de la roca original (lateritas residuales: 48,7 %), roca debilitada tectónicamente
(rocas ultrabásicas serpentinizadas: 26,8 %), roca con apariencia de suelo con estructura
sedimentaria (lateritas redepositadas: 15,6 %) y materiales granulares (sedimentos aluviales:
8,8 %) [anexo III (figura 3.1)].

Del análisis realizado de cada una de las litologías, y la comparación del plano
correspondiente con el inventario de deslizamientos [anexo III (figura 3.2) y tabla 4.1], las mas
afectadas son las lateritas residuales (0,456 Km2) lo que representa un 52,7 % del área total
ocupada por deslizamientos, en segundo lugar las rocas serpentinizadas (0,21 Km2) y las
lateritas redepositadas (0,18 Km2) lo que representa un 24,7 y 21,7 % respectivamente.

66

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Tesis Doctoral

Influencia de las condiciones estructurales del macizo sobre el desarrollo de deslizamientos.
Influencia del agrietamiento del macizo rocoso serpentinizado.
Como se ha descrito anteriormente, el agrietamiento juega un papel decisivo en el desarrollo
de los movimientos en el yacimiento Punta Gorda, influyendo sobre todo, en los mecanismos
y tipologías de las roturas. A continuación se muestran dos ejemplos de tipologías de
movimientos condicionados por la posición relativa de las familias de grietas y la dirección de
los taludes o laderas. Como base, se toma el plano de direcciones de agrietamiento
confeccionado con las mediciones de elementos de yacencia tomadas en los bloques de
explotación con afloramientos del substrato rocoso [anexo III (figura 3.3)].

Tabla 4.1. Caracterización de los grupos lito-estructurales en relación al desarrollo de
deslizamientos.

Grupo
lito-estructural

Litologías

Serpentinitas

Roca debilitada
tectónicamente

de cause
Serpentinitas
lixiviadas

Roca con
apariencia de
suelo con
estructura
relíctica de la
roca original
Roca con
apariencia de
suelo con
estructura
sedimentaria
Materiales
granulares

Lateritas
residuales

Lateritas
redepositadas
Sedimentos
aluviales

Área

% de área

(Km2)

total

Área ocupada
por cuerpos
de gabro

% del área
total ocupada
por cuerpos
de gabro

% del área
Área ocupada

total

por

ocupada por

deslizamientos deslizamien
tos

1,8031

20,6068

0,0079

5,4861

0

0

0,5319

6,0861

0,0314

21,8055

0,2147

24,77

4,2700

48,7270

0,0635

44,0972

0,4568

52,70

1,3720

15,6560

0

0

0,1888

21,78

0,7700

8,7860

0

0

0,0065

0,75

Caso 1. Deslizamiento número 1. Tipología: deslizamiento planar.
Situación estructural: presencia de dos familias de grietas con yacencia 248o/40o y 225o/2o
[figura 4.5]. La familia 1, sirve de superficie de debilidad, para la formación de la grieta de
tracción en la corona del movimiento. La familia 2 actúa como plano de deslizamiento,
teniendo en cuenta su dirección y que las aguas subterráneas pueden moverse a través de ella,
en la misma dirección de la ladera (hacia el oeste) [figura 4.6].

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EQUALA NGLE
CASO 1

LOWER HEMISPHERE

N

MAJOR PLANES
ORIENTATIONS
# DIP/DIR.

T alu
d

1
5
7

Talud

02/ 236
40/ 248
20/ 270

5

7

1

7

W

E

5

1

Direc ción del movimiento
a través de la superficie
de las dos familias de gri etas

S

7
7

D ESLIZAMIEN TO 1

Poles Pl otted
Dat a Entries

Figura 4.5. Diagrama de planos principales de grietas y ladera. Análisis tipológico de
movimientos en el caso de estudio 1.

Superficie de la
familia 1 (248/40)
Superficie de la
familia 2 (225/2)
Grieta de tracción

Dirección del movimiento

Figura 4.6. Representación gráfica del movimiento planar. Posición relativa de las familias de
grietas y la ladera.

Caso 2. Deslizamiento 4. Tipología: rotura en forma de cuña.
Situación estructural: presencia de dos familias de grietas con yacencia 248o/40o y 222o/89o
[figura 4.7]. La intersección de las superficies de las dos familias, y la posición relativa de
estas con el plano del talud o laderas, forman una cuña con dirección de movimiento es hacia
el oeste [figura 4.8].

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E Q UA L A NG L E
C AS O 2

L OW E R H E M IS P HE RE

Di re cci ó n de l
mo v imi ento d e la cuñ a

N

T a lu d

T al

ud

2

M AJO R P L ANE S
OR IE N T AT IO NS
3

# DIP / DI R.
1
2
3

40 / 24 8
89 / 22 2
25 / 31 4

1

W

E

2
3
1

S

D E S L IZ AM IE N T O 4

7

Po les Plo tted

7

Data E n t rie s

Figura 4.7. Diagrama de planos principales de grietas y ladera. Análisis tipológico de
movimientos en el caso de estudio 2.

L ín ea de i nt ersec ci ón d e
l as dos sup erfic ies de g riet as
Cuñ a fo rmada po r la pos ici ó n re la ti va
de l a l adera o el ta lu d y la s d os fami li as
de g riet as

Ta lu d o la de ra

Di rec ci ón del m ovi mi ent o

Figura 4.8. Representación gráfica de la rotura por cuña. Posición relativa de las familias de
grietas y la ladera.

Influencia de las fallas sobre los deslizamientos.
Este tipo de estructura se analizó a dos niveles, mesoestructural (afloramientos) y
macroestrutural. A nivel de afloramiento, se midieron un total de 34 elementos de yacencia de
las superficies de cada estructura en 7 bloques de explotación. Los resultados se muestran en
el anexo III [figura 3.4], y confirman el resultado obtenido a nivel macroestructural. Existen
direcciones predominantes: en cuatro bloques hay predominio de la dirección norte-sur (O-48,
O-49, L-48 y M-48), la dirección noroeste aparece en los bloques O-47, N-47, M-47, M-48 y
L-48. La dirección noreste solo se reporta en los bloques L-48 y M-48 y la este-oeste en el
bloque O-49.

69

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Tabla 4.2. Caracterización de las clases de distancia a fallas en relación al desarrollo de
deslizamientos.
Clases de
distancia a las

2

Área (Km )

fallas

% del área

Área ocupada por

total

deslizamientos

% del área total
ocupada por
deslizamientos

200

7,1103

81,4159

0,6983

80,56

400

1,6230

18,5840

0,1585

18,29

Para analizar la influencia de la tectónica sobre la susceptibilidad del terreno mediante el SIG,
se aplicó un buffer a partir de las estructuras principales del plano tectónico, a dos intervalos
de 200 m de distancia (200 y 400 m) [anexo III (figura 3.5)], para comparar la cantidad de
deslizamientos presente en cada intervalo [anexo III (figura 3.6)]. En la tabla 4.2, se presenta
el resumen de los resultados del análisis. El intervalo de 200 m, ocupa un área de 7,1103 Km2,
lo que representa el 81,4159 % del área total. Existen 0,6983 Km2 ocupados por
deslizamientos, 80,56 % del área total ocupada por movimientos de masas. Esto significa que
este primer intervalo es una distancia crítica para el desarrollo de deslizamientos, debido a la
intensa trituración y debilitamiento del macizo rocoso, acumulación de humedad, mayor
intensidad del proceso de meteorización y por constituir zonas de mayor permeabilidad, a
través de las cuales, se infiltran las aguas superficiales y subterráneas. A medida que aumenta
la distancia, como se aprecia en el intervalo de 400 m, disminuye la influencia de la tectónica
sobre los movimientos. Se reporta 0,1585 Km2 ocupados por deslizamientos, lo que representa
el 18,29 % del área total de deslizamientos.

Estudio de los diques de gabros presentes en la corteza laterítica.
Este tipo de estructura, muy típica en el yacimiento Punta Gorda, aparece intercalada en la
corteza laterítica y constituye, por sus propiedades físico-mecánicas e hidrogeológicas, un
factor condicionante de las inestabilidades de taludes y laderas. Esta influencia negativa se
incrementa cuando la yacencia de los planos de estos diques, coincide o se aproxima a la
dirección de las laderas, convirtiéndose de este modo, en superficies de resbalamiento a través
de las cuales se desplazan los materiales. En el anexo III [figura 3.7], se muestra el resultado
de las mediciones ejecutadas en los bloques de explotación. Existen varios diques buzando
hacia el noroeste en los bloques L-46, N-50, O-47, O-49, P-47, Q-50 y R-49. Con
buzamientos hacia el este se encuentran en los bloques M-48, N-47 y O-49 y buzamientos
hacia el sur-suroeste aparecen en los bloques N-49, P-47, S-49, S-51, S-52 y T-50. En los
bloques N-47, N-49, N-50 y Q-50 aparecen buzamientos hacia el sureste.

70

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Otra forma de análisis de estos cuerpos, se realizó mediante la caracterización de los cuerpos
de gabros presentes en el substrato rocoso [anexo III (figura 3.8)]. Se observan
concentraciones de estos cuerpos hacia el este, sur y centro-oeste. El área total ocupada por
gabro es de 0,1440 Km2, 1,64 % del área total de trabajo.

Relación de las condiciones hidrogeológicas con el desarrollo de deslizamientos.
Influencia del nivel freático sobre el desarrollo de deslizamientos.
En análisis se realiza a partir del plano de hidroisohipsas [anexo III (figura 3.9)], clasificado en
6 clases: 0m, 5m, 10m, 15m, 20, y 25m. Los niveles más bajos se distribuyen hacia el norte,
sur, este y oeste del área. Los niveles de 5m están distribuidos en región central de área, con
cierta alineación noreste-suroeste. Los niveles de 10m aparecen hacia el este y oeste. Los
restantes niveles por encima de 15m solamente aparecen hacia el este y sureste del yacimiento.
Comparando el plano del nivel freático con el inventario de deslizamientos [tabla 4.3] da como
resultado que en los niveles mínimos (0m) y máximos (25m) no se reportan movimientos. En
los 5m y 20m se desarrollan el 9,4% y 9,3% respectivamente, en los 15m el 23,3% y en el
nivel 10m se reporta el mayor porcentaje de área ocupada por deslizamientos, 57,9%.

Tabla 4.3. Caracterización del plano de hidroisohipsas en relación al desarrollo de
deslizamientos.
Nivel freático
(m)

Área
(Km2)

% del área total

Área ocupada por
deslizamientos

0
5
10
15
20
25

1,2083
3,2083
2,8783
1,1283
0,2883
0,0383

13,80
36,66
32,89
12,89
3,29
0,44

0
0,0819
0,5019
0,2019
0,0809
0

% del área total
ocupada por
deslizamientos
0
9,45
57,90
23,29
9,33
0

Análisis del gradiente crítico y del proceso de sifonamiento. Influencia sobre las
inestabilidades.
El estudio del gradiente crítico se realizó para cada horizonte ingeniero-geológico utilizando
finalmente el valor medio para compararlo con el gradiente hidráulico obtenido mediante el
plano de hidroisohipsas. El valor del gradiente crítico para el horizonte serpentinitas lixiviadas
es de 0,4071, para el horizonte de ocres estructurales de 0,7640 y para

los ocres

inestructurales con perdigones de 1,0290. El valor de cálculo es de 0,7546, o sea la media de
los anteriores. De esta forma se ha obtenido un plano donde se señala las áreas de posible

71

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

desarrollo de procesos de sifonamiento en la corteza clasificados en dos grados o clases de alta
y media susceptibilidad [anexo III (figura 3.10)].

De acuerdo al plano correspondiente [anexo III (figura 3.11)] se observa que el área de
susceptibilidad alta, frente a sifonamiento, se ubica al este y en menor medida al sur del
yacimiento, en la cual se han desarrollado los mayores movimientos. Las zonas de media
susceptibilidad se distribuyan al este, sur y noroeste, estos dos últimos con menor desarrollo.

Influencia de las presiones de la corteza laterítica sobre los deslizamientos.
Para el análisis de la influencia de las condiciones hidrogeológicas sobre el desarrollo de los
deslizamientos se confeccionó un plano de subpresiones de la corteza laterítica [anexo III
(figura 3.12)], a partir de los datos de la profundidad de alumbramiento del agua subterránea y
del nivel de estabilización de las mismas, medidos en 43 calas perforadas en la zona de
estudio. Las presiones nulas, se distribuyen en la parte central del yacimiento, relacionadas
con las zonas minadas. Los valores de presiones de 2 metros, hacia el oeste, norte central y en
una banda alargada de dirección noreste-suroeste, en la región sur y sureste del área. Estas
presiones, en las zonas límites entre valores altos y mínimos, influyen sobre las
inestabilidades, erosionando los pies de los taludes y laderas, al moverse las aguas
subterráneas, hacia las zonas de menor presión.

Tabla 4.4. Caracterización del plano de subpresiones de la corteza laterítica en relación al
desarrollo de deslizamientos.
Clases de
Subpresiones Descripción
(m)

Área

% del área

(Km2)

total

Área ocupada

% del área total

por

ocupada por

deslizamientos

deslizamientos

0

Nula

5,4516

62,304

0,2538

29,280

2

Baja

2,2136

25,298

0,2265

26,130

4

Alta

0,8704

9,947

0,2337

26,961

Muy alta

0,2144

2,450

0,1528

17,628

t6

44,589

En la tabla 4.4 se muestran los resultados del análisis conjunto entre el plano de subpresiones y
el inventario de deslizamientos [anexo III, (figura 3.13)]. La clase de presiones nulas (0 m),
que ocupa el 62,304 % del área total de trabajo, presenta un total de 0,2538 Km2 ocupados por
deslizamientos, lo que representa el 29,28 % del área total de deslizamientos, el mayor
porcentaje entre todas las clases, sin embargo, los deslizamientos desarrollados son los de
menor tamaño. La clase de 2 m de presión, representa el 25,298 % del área total, y en ella se
desarrollan el 26,130 % del área total ocupada por deslizamientos. Estos deslizamientos, de
mediano tamaño, se ubican fundamentalmente hacia la zona oeste del yacimiento. En las

72

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

clases 4 m y t 6 m, que representan tan solo el 12,39% del área total, se desarrollan el
44,589% del área total ocupada por deslizamientos, además de poseer los mayores
movimientos desarrollados, que se encuentran hacia el este del yacimiento.

Análisis del factor geomorfológico.
El elemento geomorfológico utilizado en el análisis de susceptibilidad es la pendiente del
terreno actual del yacimiento Punta Gorda. Las clases utilizadas en el análisis, se tomaron en
base a las pendientes medidas en los trabajos de reconocimiento en el área de trabajo. El
plano, muestra los rangos de pendientes umbrales de deslizamiento con cuatro intervalos: 0o9o, 10o-19o, 20o-39o y &gt;40o [anexo III (figura 3.14)].

Como se muestra en el anexo III [figura 3.15] y la tabla 4.5, la clase en la cuál se desarrollan
más movimientos es entre 10o y 190, un total de 8, lo que representa el 40% del total. Le
continúa la clase entre 0o y 9o, con un 35% del total. En las dos clases, se desarrollan el 75%
de todos los deslizamientos inventariados, dentro de los cuales, se encuentran los de mayor
extensión ocurridos en las áreas no afectadas por la actividad minera. Esto contradice lo que
se pensaba hasta el momento, sobre la influencia de las grandes pendientes sobre el desarrollo
de deslizamientos. No obstante, un 20% de los deslizamientos, se desarrollan en áreas de
pendientes mayores de 40o, formadas por la modificación del terreno por la actividad minera,
pero son los movimientos de menor extensión areal.

Tabla 4.5 Caracterización del plano de pendiente umbral en relación al desarrollo de
deslizamientos.
Clases de
pendientes Descripción
umbrales
0o – 9o

Área
2

(Km )

Baja

3,72

10o – 19o

Media

3,83

20o – 39o

Alta

1,12

Muy alta

0,08

t 40

o

No.
Deslizamiento

4, 5, 6, 9, 15,

% de la cantidad Longitud total
total de

ocupada por escarpes

deslizamientos

(m)

% de la
longitud
total de
escarpes

35

770

28.20

40

1450

53.11

10

5

130

4,76

7, 8, 11, 12

20

380

13,91

17, 18
1, 2, 3, 13, 14,
16, 19, 20

73

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Análisis de las condiciones ingeniero-geológicas de la corteza laterítica.
Comportamiento de las propiedades físico-mecánicas en la corteza laterítica.
Para el análisis de la corteza laterítica desde el punto de vista geotécnico, fue necesario
establecer el estado físico de los diferentes horizontes ingeniero-geológicos, así como su
comportamiento mecánico. Del análisis de estas propiedades, se realizó un estudio de su
comportamiento en los diferentes niveles de la corteza laterítica, y la determinación de cuatro
horizontes ingeniero-geológicos (De Miguel et al, 1998; Almaguer et al, 2001; Blanco et al,
2004), los cuales se describen a continuación de abajo hacia arriba:
Horizonte 1. Roca serpentinizada: La litología predominante es la peridotita más o menos
serpentinizada (RMA) (Capítulo II). Además de esta litología, en el substrato rocoso se
presentan bloques de gabros distribuidos en casi todo el yacimiento. Las propiedades físicomecánicas de las peridotitas serpentinizadas son: densidad 2,77 g/cm3, humedad 0,55%,
porosidad 2,8% y resistencia a la compresión de 289,4 Kg/cm2.

Horizonte 2. Arena limo-gravosa con arcilla (SM): Corresponde al horizonte de Serpentinita
Lixiviada (RML), eluvio de las serpentinitas o rocas de la base. Constituyen una arena limogravosa con arcilla, en partes es un limo arcilloso con arena. Es talcosa al tacto, con
fragmentos angulosos de la roca original de diámetros variables. El color es verdoso y la
plasticidad es alta. Se clasifica según el SUCS como SM (arena limosa). Los

valores

promedios de su granulometría son: Grava 36 %, Arena 37 %, Limo 18 %, Arcilla 9 %,
Coloide 6 %. El peso específico relativo de los sólidos es de 27,4. La plasticidad es alta, con
Límite Líquido 63 %, Límite Plástico 37 % e Índice de Plasticidad 26 %.
Las condiciones naturales por encima de la zona saturada se presentan con humedad 78.4 %,
peso específico húmedo y seco 13,8 kN/m3 y 7,7 kN/m3 respectivamente, condicionando la
saturación al 83%. Las condiciones naturales en la zona saturada presenta humedad 85,3 % y
pesos específico húmedo y seco son 15,5 kN/m3 y 8,4 kN/m3 respectivamente.

Horizonte 3. Limo arcilloso de alta plasticidad (MH): este horizonte ingeniero geológico está
constituida por tres subcapas (3c, 3b y 3a), que se corresponden con las capas geólogogenéticas: ocre inestructural sin perdigones (OI),

ocre estructural final (OEF) y ocre

estructural inicial (OEI) respectivamente. Las semejanzas en sus propiedades, permiten
agruparlas en una sola capa ingeniero geológica. Está constituido por un limo arcilloso con
poca arena, de alta plasticidad, de color carmelita amarillento a verde amarillento con
algunas manchas de color negro, verdosas y otras de color rojo, en partes predomina el
aspecto abigarrado, y pueden encontrarse fragmentos de serpentinita lixiviada o presentarse la
estructura de la roca original. Se clasifica según el SUCS como un MH (limo arcilloso de

74

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

alta plasticidad).

Los valores promedios de su granulometría son: Grava 1 %, Arena 10 %, Limo 54 %,
Arcilla 34 %, Coloide 21%. El peso específico

relativo de los sólidos es de 36,1. La

plasticidad es alta, con Límite Líquido 75 %, Límite Plástico 47 % e Índice de Plasticidad
28%. Las condiciones naturales por encima de la zona saturada se presenta con humedad 55,5
%, peso específicos húmedo y seco son 17,3 kN/m3 y 11,4 kN/m3, respectivamente, los que
condicionan que estén saturadas con un 88 %. En la zona saturada se presenta con humedad 69
%, pesos específicos húmedo y seco son 17,2 kN/m3 y 10,3 kN/m3, respectivamente. Según el
cortante en esquema rápido natural, la cohesión es de 0,034 MPa y el ángulo de fricción
interna de 16,5ºo. Por el esquema rápido saturado, la cohesión es de 0,021 MPa y el ángulo de
fricción interna de 15oº. Por el cortante en esquema lento saturado la cohesión es de 0,032 MPa
y el ángulo de fricción interna de 16,4o. Según el cortante, en esquema rápido natural, la
cohesión es de 0,037 MPa y el ángulo de fricción interna de 14,3o.

Horizonte 4. Arena gravo-limosa (SM): Corresponde a los ocres inestructurales con
perdigones (OICP), formada por una arena limo-gravosa con arcilla. El color es rojo ladrillo
oscuro, en partes aparecen manchas amarillas y negras. La fracción areno gravosa, esta
constituida fundamentalmente por perdigones de hierro que disminuyen su diámetro y
cantidad con la profundidad. La presencia de éstos últimos son los que establecen una
diferencia notable, apreciable a simple vista, con el resto de los estratos lateríticos presentes.
Se clasifica, según el SUCS, como un SM (arena limosa de baja plasticidad).
Los valores promedios de su granulometría son: Grava 31 %, Arena 46 %, Limo 17 %,
Arcilla 5 %, Coloide 3 %. El peso específico relativo de los sólidos es de 36,4. De acuerdo a
los Límites de Attemberg, la plasticidad se cataloga desde no plástica hasta muy plástica, pero
como promedio es de baja plasticidad, con Límite Líquido 42 %, Límite Plástico 30 % e
Índice de Plasticidad 12 %.

Las condiciones naturales por encima de la zona saturada se presentan con humedad 31,8 %,
peso específico húmedo y seco de 20,4 kN/m3 y 15,6 kN/m3 respectivamente. Son los pesos
específicos más altos de todos los estratos lateríticos presentes y condicionan que estén
saturadas con un 82 %. En la zona saturada, se presenta con humedad 48 %, peso específico
húmedo y seco 19,9 kN/m3 y 13,6 kN/m3 respectivamente. En correspondencia con sus pesos
específicos y composición granulométrica, entre los suelos presentes, este horizonte posee los
valores de resistencia más altos, según el cortante en esquema rápido saturado la cohesión es
de 0,031 MPa y el ángulo de fricción interna de 18,3o.

75

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

En la figura 4.9, se muestra el comportamiento de las propiedades físico-mecánicas para cada
horizonte ingeniero-geológico, asociado a cada horizonte geólogo-genético [tabla 4.6]. La
humedad tiende a disminuir con el grado de alteración de la roca, de valores por encima del
80% en el horizonte 2 hasta alrededor del 50% en la parte superior del corte, esto es debido al
gran porciento de minerales arcillosos presentes en la parte inferior del corte, que le confieren
a la corteza gran capacidad de almacenaje de agua, y poca permeabilidad, trasmitiéndola muy
lentamente, manteniéndose con altas humedades, incluso durante épocas de seca, y que las
aguas subterráneas se mueven en el contacto roca-suelo. El peso específico, tiene un
comportamiento opuesto a la propiedad anterior, a medida que aumenta el grado de
descomposición, aumenta de valores 10 KN/m3 hasta mayores de 20 KN/m3, dado por la
concentración de óxidos e hidróxidos de hierro.

Tabla 4.6. Horizontes ingeniero-geológicos presentes en el yacimiento Punta Gorda (Guardado
y Almaguer, 2001; Blanco et al, 2002; Almaguer et al, 2005a)
Horizontes
ingeniero
geológicos

Horizontes
geólogo-genéticos
Ocre inestructural con
perdigones
(OICP)

4

3c

Ocre inestructural sin
perdigones (OI)

3
3b

Ocre estructural final (OEF)

3a

Ocre estructural inicial (OEI)

Tipo de suelo (SUCS)

Observaciones

SM – Arena gravo-limosa con fracción
gruesa constituida por perdigones de óxido
de hierro. Plasticidad baja.
Color – Rojo ladrillo oscuro.

MH- Limo arcilloso de alta Plasticidad.
Color- varía desde carmelita amarillento
hasta verde amarillento, en partes
abigarrado.

2

Serpentinita lixiviada
(RML)

SM – Arena limo-gravosa con arcilla, con
fracción gruesa constituida por fragmentos
de serpentinitas. La fracción fina presenta
alta plasticidad.
Color- verdoso.

1

Roca ultrabásica
Serpentinizada (RMA)

Roca.

A medida que se
desciende en el
corte aumenta la
humedad,
disminuyen los
pesos específicos
naturales y
disminuyen las
características
resistentes.

El índice de plasticidad desde los horizontes 2 al 3 se mantiene prácticamente constante con
valores aproximadamente entre 27 y 30, solo existe un notable cambio en horizonte 4, suelo
residual, donde hay una disminución hasta 12 debido a la disminución del contenido de
material arcilloso y aumento de los materiales arenosos. La cohesión y la fricción interna
tienden a disminuir en los horizontes inferiores, con un notable aumento en el horizonte 4.
Una característica, determinada a partir de los límites de Attemberg, es la consistencia

76

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

relativa, la cuál permite evaluar las condiciones de soporte de los materiales que
componen cada horizonte ingeniero-geológico (Penson, 1994). De los resultados se tiene en el
horizonte 4, los materiales presentan baja consistencia en estado saturado (Cr = -0,5) donde el
porciento de humedad (W = 48%) sobrepasa el límite líquido (LL = 42); en estado no saturado
la consistencia adquiere valores mayores (Cr = 0,85). En los horizontes 2 y 3 la consistencia
presenta valores positivos pero siempre menores que 1, teniendo para estado saturado valores
de 0,21 y no saturado de 0,7. En el horizonte 2 vuelve a disminuir la consistencia tanto en
estado saturado (CR = -0,85) como no saturado (Cr = -0,59), manteniéndose los porcientos de
humedad por encima del límite líquido de los materiales, siendo esto un elemento a considerar
durante la construcción de taludes para laboreos mineros.

PROPIEDADES FÍSICO-MECÁNICAS
25

HORIZONTES INGENIERO-GEOLOGICOS

4

3c

3 3b

50

75

10

15

20

20

25

30

10

20

30

0.015 0.020 0.030

15

20

OICP

OIP

OI
OII

OEF

OEI
3a

2

SL
RML

RMA
RS

1

Humedad
saturada
(%)

Peso específico
húmedo
(KN/m3)

Indice
de poros

Indice de
plasticidad

Cohesión
(MPa)

A. fricción
interna
(º)

Figura 4.9. Características ingeniero-geológicas del perfil de meteorización en el yacimiento
Punta Gorda (Almaguer, 2003; Almaguer et al 2003; Almaguer et al, 2005a).

Análisis de la colapsabilidad de los horizontes ingeniero geológicos.
Un elemento mas que permite conocer los mecanismos de roturas en los taludes y laderas
presentes en el yacimiento, es mediante la colapsabilidad de los diferentes horizontes

77

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

ingeniero-geológicos de la corteza laterítica [tabla 4.7]. De acuerdo a los resultados, el
horizonte superior (4) y el inferior (2), clasificados como arenas gravo-limosas y arenas limogravosas respectivamente, colapsan en condiciones naturales. Solo el horizonte intermedio (3),
clasificado como limo arcilloso de alta plasticidad es estable.

Tabla 4.7. Resultados del análisis de colapsabilidad de los horizontes ingeniero-geológicos
(Almaguer, 1998, 2001).
Métodos de análisis de colapsabilidad
Horizontes
ingenierogeológicos

Método
Método de
Denisov

Colapsabilidad

del Código
Soviético de

Colapsabilidad

Método de
Gibbs

Colapsabilidad

Construcción
4

3

2

KD=
0,51-0,69
KD=
4,32-5,44
KD=
0-54-0,65

Si

KS= -0,08-0,34
S= 32,3-47,5

Si

KS=
No

-3,10-(-1,22)

No

S= 569
Si

KS= 1,02-1,33
S= 37,5-48,2

1

No

KG=
1,23-1,93
KG=
0,05-0,63
KG=
1,09-1,15

Si

No

Si

No calculado

Lo anterior significa, que en la corteza laterítica, los movimientos de masas que ocurren
naturalmente pueden manifestarse mediante la rotura del horizonte superior, litogenéticamente relacionado con los OIP y el inferior relacionado con la SL. De esta forma
queda totalmente inestable el talud o ladera, y solo faltaría la acción de un factor disparador
como el aumento de las presiones intersticiales, un movimiento sísmico, la ubicación de una
sobrecarga, o simplemente la acción del factor tiempo, para la generación del movimiento.
Para fundamentar una poco más el análisis anterior, se estudió el comportamiento de los
estados de consistencia y la humedad de los horizontes lateríticos, porque ninguna otra
propiedad, por más compleja que sea, puede decir tanto de los suelos muy finos como estos
límites (Pearson, 1994). Estos definen su resistencia al esfuerzo cortante, o sea, la oposición
que ofrece la masa de suelo a que se le deforme.

En la figura 4.10, se muestra la relación entre el límite líquido, índice de plasticidad y la
humedad. La humedad aumenta a medida que descendemos en el corte, existiendo una
diferencia de 35% de humedad entre el horizonte 4 y 2. La plasticidad se comporta de manera
similar, o sea, los horizontes inferiores son capaces de resistir mayores esfuerzos, debido a su
mayor plasticidad.

78

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Analizando el límite líquido y teniendo en cuenta que este se define como el por ciento
(%) de humedad a partir del cual un suelo se comporta como un fluido, resulta que en los
horizontes 4 y 2, la humedad natural de estos sobrepasan el límite. El caso más crítico es el
horizonte 2, donde la humedad sobrepasa en un 22% el límite líquido. Esto indica que, en los
taludes y laderas dentro del yacimiento, la base de estos, correspondiente al horizonte de
serpentinita lixiviada, y la parte superior de ocres inestructurales con perdigones, son
inestables, coincidiendo con los resultados de colapsabilidad.

HORIZONTES INGENIERO-GEOLÓGICOS

0

25

50

75

100 %

4

3

2

H: Humedad
LL: Límite líquido
IP: Indice de plasticidad

Figura 4.10. Relación de la humedad, límite líquido y la plasticidad en los horizontes
ingeniero-geológicos.

Valoración del factor de seguridad por métodos de equilibrio límite.
De la aplicación de los métodos descritos en el

capítulo II, resultaron 30 corridas o

modelaciones para el cálculo del factor de seguridad [Anexo III (tabla 3.2)]. Se utilizaron
como variables de cálculo, la potencia de ocres estructurales, la potencia de la serpentinita
lixiviada, el nivel de agua y la altura del talud, la carga a que se somete el talud al colocar la
excavadora, así como la distancia de posicionamiento de la misma con respecto al borde del
talud. El ángulo del talud utilizado fue de 45o (Almaguer, 1998, 2003; Almaguer et al, 2003).

Para una mejor comprensión del peso de las variables analizadas sobre el factor de seguridad
obtenido, se realizó un análisis estadístico multivariado. La matriz de correlación [tabla 3.9]
muestra correlaciones negativas relevantes, entre el factor de seguridad y la potencia de
serpentinitas lixiviadas y la altura del talud. Esto significa que a medida que aumenta estas
potencias en la corteza laterítica, la estabilidad de los taludes disminuye. Otro resultado
relevante es la correlación positiva entre el factor de seguridad y la distancia de la excavadora
con respecto al borde de los taludes. Es evidente que, la excavadora con más de 320 ton,

79

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

ubicada a poca distancia, genera un desequilibrio de las fuerzas dentro de la corteza,
aumentando las fuerzas motoras y la inestabilidad de los taludes.
Aplicando el método de análisis de componentes principales, da como resultado dos grupos
que explican en conjunto, el comportamiento de las variables en un 82 %. La primera
componente explica el 53,5 %, incluyendo la potencia de las menas lateríticas, la potencia de
la serpentinita lixiviada, el nivel de agua y la altura del talud. La segunda componente explica
en 28,5 %, incluyendo la posición de la carga, representada por la excavadora, con respecto al
borde del talud.

Tabla 4.8. Análisis de correlación entre las variables utilizadas en el cálculo del factor de
seguridad.

Análisis de correlación

Potencia de
ocres (m)

Potencia de ocres (m)
1
Potencia de
serpentinitas lixiviadas 0,19115456
(m)
Nivel de agua
en el talud
0,37311747

Potencia de
serpentinitas
lixiviadas
(m)

Nivel de
agua
en el talud
(m)

Altura del
talud (m)

Distancia
de la
excavadora
al borde del
talud (m)

Factor de
seguridad

1

0,41910238

1

0,5519013

0,86722706

0,45856496

1

0,07671008

-0,06762199

-0,02114546

-0,07901558

1

-0,21479256

-0,72302116

-0,44082689

-0,75175159

0,62951096

(m)
Altura del
talud (m)
Distancia
de la excavadora
al borde del talud (m)
Factor de seguridad

1

Análisis del factor de seguridad por el método de rotura planar.
Suelos SM (OICP). De los resultados obtenidos en el calculo del factor de seguridad [tabla
4.9], se tiene que para los suelos SM, relacionados con los horizontes de OICP o las lateritas
redepositadas, el FS óptimo es para profundidades de superficie de rotura  15 metros, con
pendientes de 10o. Si la pendiente aumenta a 20o, el factor de seguridad óptimo (1,85) es para
profundidades menores de 5 metros. El análisis mediante líneas de tendencia, presenta que el
FS, disminuye de manera exponencial, a medida que la pendiente y la profundidad de rotura
aumentan [figuras 4.11 y 4.12].

80

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Tabla 4.9. Factor de seguridad determinado para suelos SM (OICP y lateritas redepositadas).
Tipo de suelo SM
(OICP, LR)
Profundidad
de
superficie
de rotura

10
4,3670
2,1835
1,4557
1,0918
0,8734

5
10
15
20
25

Pendiente de la ladera o talud
20
30
1,8464
1,1582
0,9232
0,5791
0,6155
0,3861
0,4616
0,2896
0,3693
0,2316

40
0,8000
0,4000
0,2667
0,2000
0,1600

FS: estable; FS: medianamente estable; FS: inestable

Tipo de suelo: SM
y = 2,5353e

-0,0557x

Factor de
Seguridad

5
4
3
2
1
0
0

10

20

30

40

50

Pendiente del terreno

Figura 4.11. Relación entre el FS y la pendiente del terreno para los suelos SM.

Tipo de suelo: SM
Factor de
Seguridad

y = 2,0457e-0,0786x
5
4
3
2
1
0
0

5

10

15

20

25

30

Profundidad de la superficie de rotura

Figura 4.12. Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura para los suelos
SM.

Suelos MH. En los suelos tipo MH, el FS óptimo se mueve en espacio más restringido que en
los SM, para profundidades  10 metros y pendiente de 10o y para profundidad de 5 metros y
pendientes de 20o [tabla 4.10 y figuras 4.13 y 4.14]. Para pendientes de 10o, si se aumenta la
profundidad, el FS se considera medianamente estable, al igual que en pendientes de 30o para
profundidades de 5 metros de la superficie de rotura.

81

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Tabla 4.10. Factor de seguridad determinado para suelos MH.
Tipo de suelo
Pendiente de la ladera o talud
MH
10
20
30
(OI, OEF, OEI)
5
3,3831
1,6266
1,0208
1,6916
0,8133
0,5104
Profundidad de 10
superficie de 15
1,1277
0,5422
0,3403
rotura
20
0,8458
0,4066
0,2552
25
0,6766
0,3253
0,2042
(FS: estable; FS: medianamente estable; FS: inestable).

40
0,7057
0,3528
0,2352
0,1764
0,1411

Tipo de suelo: MH
y = 1,9869e

-0,0526x

Factor de
Seguridad

4
3
2
1
0
0

10

20

30

40

50

Pendiente del terreno

Figura 4.13. Relación entre el FS y la pendiente del terreno para los suelos MH.

Tipo de suelo: MH
y = 1,7342e

-0,0785x

Factor de
Seguridad

4
3
2
1
0
0

5

10

15

20

25

30

Profundidad de superficie de rotura

Figura 4.14. Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura para los suelos
MH.

Suelos SM (RML). El análisis realizado para los suelos SM [tabla 4.11 y figuras 4.15 y 4.16],
relacionados con las serpentinitas lixiviadas o alteradas, resulta en FS óptimos mayores de 2.7,
en pendientes de 10o y profundidades de hasta 6 metros. Para pendientes de 20o, el FS estable
es a profundidades menores de 4 metros. Para las pendientes de 30o y 40o, la estabilidad se da
para profundidades de 2 metros.
Rabla 4.11. Factor de seguridad determinado para suelos SM (SL).

82

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Pendiente de la ladera o talud

Tipo de suelo
SM (RML)

10

20

30

8,1310
3,9077
2,4503
Profundidad de 2
superficie de 4
4,0655
1,9539
1,2251
rotura
6
2,7103
1,3026
0,8168
(FS: estable; FS: medianamente estable; FS: inestable).

40
1,6912
0,8456
0,5637

Tipo de suelo: SM (RML)
Factor de
Seguridad

y = 6,8073e-0,0519x
10
8
6
4
2
0
0

10

20

30

40

50

Pendiente del terreno

Figura 4.15. Relación entre el FS y la pendiente del terreno para los suelos SM (RML).

Tipo de Suelo: SM (RML)
Factor de Seguridad

y = 5,5964e-0,2755x

10
8
6
4
2
0
0

1

2

3

4

5

6

7

Profundidad de superficie de rotura

Figura 4.16. Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura para los suelos
SM (RML).
Análisis de correlación.
Con el objetivo de obtener la relación existente, entre cada variable utilizada en los cálculos y
el FS [anexo III (tabla 3.3)], se realizó en análisis de correlación [tabla 4.12]. Los resultados
muestran dos elementos importantes a considerar:
x

Correlación negativa relevante entre el FS y la pendiente del terreno. Esto significa que, a
medida que aumenta los valores de pendiente del terreno, disminuyen los valores del FS, y
por tanto los taludes y laderas se hacen más inestables. De acuerdo a la curva de tendencia

83

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

[figura 4.17], la pendiente de 13o, se considera la crítica, a partir de la cuál el FS es por
debajo de 1,5.
x

Correlación negativa entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura. Significa un
comportamiento similar al anterior, a medida que aumenta la profundidad, disminuye de
manera exponencial el FS, aumentando la inestabilidad en los taludes y laderas. La
profundidad crítica es mayor de 5 metros, donde el FS disminuye por debajo de 1,5 [figura
4.18].

Factor de Seguridad

Tabla 4.12. Análisis de correlación entre las variables de cálculo del Factor de Seguridad con
el método de rotura planar para talud infinito.
c
Ȗ
ĳ
Pendiente Potencia
FS
c
1
0,76067194
1
Ȗ
0,48280177 0,93572186
1
ĳ
0
1
Pendiente -1,9953E-17 1,9362E-17
1
Potencia 0,58991342 0,50187334 0,35650447 2,5129E-17
-0,48682499 -0,38056656 -0,24887122 -0,51108205 -0,56749994
1
FS

9
8
7
6
5
4
3
2
1
0

y = 6,7098x

0

5

10

15

-0,9593

20

25

30

Profundidad de la superficie de rotura (m)

Factor de Seguridad

Figura 4.17. Relación entre el FS y la profundidad de la superficie de rotura en el yacimiento
Punta Gorda.

9
8
7
6
5
4
3
2
1
0

y = 39,237x

5

10

15

20

25

30

-1,2644

35

40

45

Pendiente del terreno (grados)

Figura 4.18. Relación entre el FS y la pendiente del terreno en el yacimiento Punta Gorda.

84

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Clasificación del perfil de meteorización desde el punto de vista ingeniero-geológico.
Del análisis de las propiedades físico-mecánicas de los materiales presentes en el yacimiento
Punta Gorda, la determinación de los horizontes ingeniero-geológicos y su relación con los
horizontes lito-genéticos, además de la determinación de los mecanismos y tipologías de
movimientos de masas, se realizó la clasificación del perfil de meteorización desde el punto de
vista ingeniero-geológico [anexo III (tabla 3.4)]. La clasificación propuesta, introduce una
descripción geotécnica del perfil de meteorización, basada en la información geológica
obtenida por la inspección visual y reconocimiento de rasgos típicos de la desintegración física
y descomposición química de las rocas en los afloramientos, y en muestras de núcleos de
perforación, además, de la información mecánica, física e hidráulica derivada de ensayos de
campo y laboratorio, apoyados con observaciones microscópicas (Almaguer et al, 2005a).

Un rasgo importante de la clasificación, es que se muestra para cada clase, el mecanismo de
rotura asociado a estas. De esta manera, se tienen mecanismos de rotura de manera
desorganizada y relacionados con la caída libre de la masa de suelo, en el horizonte más
meteorizado (grado IV), sin control estructural sobre los movimientos. En los grados
intermedios (II y III), el mecanismo predominante es la rotura a través de una superficie
definida, relacionada con las superficies relícticas de grietas y fallas en la corteza residual. Los
movimientos predominantes son rotacionales, traslacionales y en cuña, aunque en la mayoría
de los casos, los movimientos son combinados (planar-rotacional, cuña-rotacional). En el
grado I, se manifiestan los tres mecanismos de rotura. La tipología de los movimientos
depende de la posición espacial relativa (yacencia) de las discontinuidades de la roca con
respecto a la dirección e inclinación de las laderas o taludes, así como de la intensidad del
agrietamiento. En los sitios donde el agrietamiento se manifiesta muy espaciado, se generan
movimientos planares o en cuña. Cuando el espaciamiento disminuye, la roca se comporta
como el suelo, generándose movimientos rotacionales.
Relación de las condiciones geotécnicas con el desarrollo de deslizamientos.
Para el análisis de las condiciones geotécnicas del terreno, se confeccionó el plano de tipo de
suelo [anexo III (figura 3.16)]. Los limos arcillosos de alta plasticidad (MH), ocupan 4,27
Km2, lo que representa el 48,76% del área total. Se distribuyen hacia el oeste, sur y sureste del
yacimiento. Las arenas limosas (SM) ocupan 3,17 Km2, el 36,21% del área. Estas se
distribuyen hacia la parte central, norte y noreste del yacimiento. El resto del área ocupada por
roca fresca, arenas y gravas, relacionadas espacialmente con los cauces de los ríos presentes en
el área [tabla 4.13].

85

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Tabla 4.13. Caracterización del plano de tipo de suelo en relación al desarrollo de
deslizamientos.
Clases de
tipo de suelo y roca
Arena limosa (SM)
Limo arcilloso de alta
plasticidad (MH)
Gravas, arenas y limos
(GC)
Roca (R)*

Área ocupada por

% del área total ocupada

deslizamientos

por deslizamientos

36,21

0,2370

27,34

4,270

48,76

0,4568

52,70

0,770

8,76

0,0065

0,75

0,551

6,26

0,1665

19,21

Área (Km2)

% del área total

3,172

*

(R) : Simbología seleccionada por el autor.

Del análisis de los movimientos de masas [anexo III (figura 3.17)], se tiene que el 52,7% se
desarrolla en los limos arcillosos de alta plasticidad. En las áreas ocupadas por las arenas
limosas, los deslizamientos ocupan el 27,34% del área total de movimientos. El 19,2% afecta
las áreas ocupadas por roca serpentinizada y el 0,75 a las gravas y arenas. Estas últimas se
relacionan con los materiales arrastrados en los frentes de los movimientos.

Relación del uso actual del suelo con el desarrollo de deslizamientos.
Haciendo un análisis del uso del suelo en el área de trabajo, se tienen 5 clases fundamentales
[anexo III (figura 3.18) y tabla 4.14]: zonas de vegetación natural (4,74 Km2), distribuida en la
periferia del yacimiento, predominando hacia el este; áreas reforestadas (1,94 Km2) y áreas
minadas (1,62 Km2), distribuidas en la parte interna del área; zonas de depósitos de mineral
(0,28 Km2) y red vial (0,16 Km2).

De acuerdo al desarrollo de deslizamientos [anexo III (figura 3.19)], el uso de suelo mas
afectado es la zona cubierta con vegetación natural, afectada por 0,65 Km2 de área ocupada
por movimientos de masas, lo cual representa el 75 % del área total de deslizamientos
inventariada, esto da una medida de la inestabilidad que presenta el terreno debido a sus
propias condiciones naturales. En segundo lugar se tienen las áreas minadas, en las que existe
0,11 Km2 de área ocupada por deslizamientos (13,34%) y las zonas reforestadas con 0,09
Km2. En las áreas ocupadas por la red vial y los depósitos de mineral no se reportan
deslizamientos.

Tabla 4.14. Caracterización del plano de uso de suelo en relación al desarrollo de
deslizamientos.
Clases de
Uso del suelo

2

Área (Km )

% del área

Área ocupada por

total

deslizamientos

% del área total
ocupada por
deslizamientos

86

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Áreas minadas

1,6181

18,5027

0,1158

13,34

Áreas reforestadas

1,9430

22,2179

0,0978

11,28

Caminos mineros

0,1613

1,8444

0,0000

0,00

Depósitos de mineral

0,2766

3,1628

0,0000

0,00

Vegetación natural

4,7462

54,2720

0,6530

75,33

Valoración y reclasificación de los planos de factores condicionantes.
Valoración de los factores condicionantes.
Una vez analizados todos los factores condicionantes de los deslizamientos en el área de
estudio, se procedió a la valoración de los mismos en función de las áreas de cada clase y del
área ocupada por deslizamientos en las mismas. Los resultados se muestran en la tabla 4.15.

Tabla 4.15. Valoración de los factores condicionantes de las inestabilidades en el yacimiento
Punta Gorda.
Factores utilizados en el análisis de susceptibilidad
Grupos
lito-estructurales
Litologías
Clase
Serpentinita
lixiviada
Serpentinita
de cause
Lateritas
residuales
Lateritas
redepositadas
Sedimentos
aluviales

Valor

Tectónica

Hidrogeología

Geomorfología

Distancias a

Subpresiones

Pendiente

fallas (buffer)

en la corteza

umbral

Clase

Valor

Clase

Valor

Clase

Valor

Geotecnia

Uso de suelo

Tipo de suelo

Clases de uso de suelo

Clase

Valor

Áreas

21,72
200 m

17,91

0m

8,49

0-9

o

211,21

SM

13,63

minadas
Áreas

1,14

reforestadas
2m

193,4

10-19o 386,31

MH

19,51

25,11

4m

48,97

20-39o 118,43

GC

1,54

1,54

t6m

130,0

R

2,15

19,52

Clase

400 m

16,02

&gt;40o

4846,9

Caminos
mineros
Depósitos de
mineral
Vegetación
natural

Valor
13,05

9,18

0

0

25,10

En relación a las litologías, las áreas ocupadas por serpentinitas de cause y sedimentos
aluviales, presentan los menores valores de probabilidad, debido a que en estos sitios es donde
se depositan los materiales de las partes frontales de los movimientos. Las lateritas residuales

87

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

y serpentinita lixiviada presentan valores de probabilidad altos, y las lateritas redepositadas
muy altos, debido al amplio desarrollo de movimientos dentro del área que ocupan. De
acuerdo a la tectónica, los valores indican una alta influencia sobre los deslizamientos, debido
a la alta complejidad e intenso agrietamiento del macizo rocoso.

Sobre la valoración de las subpresiones de la corteza laterítica se tiene alta probabilidad para la
clase de 2 m, en la cual se reporta la mayor cantidad de área ocupada por deslizamientos en
relación a su área. Valores altos los experimentan las clases de 6 m y 4 m y la menor
probabilidad por la clase de 0 m. En cuanto a las pendientes umbrales, la mayor probabilidad
la presentan las de 40o, debido a la pequeña área que ocupan. En orden de importancia están
las pendientes entre 10-19o, en las cuales se desarrollan los mayores deslizamientos reportados
en el área de estudio.
En la valoración según el tipo de suelo, las mayores probabilidades se relacionan con los
suelos MH, relacionados con las cortezas redepositadas. La valoración disminuye un poco en
los suelos SM, relacionados con la corteza laterítica residual, las cuales presentan mayor
extensión en el área del yacimiento. Los menores valores se relacionan con loas áreas
ocupadas por las clases R y GC.

En el plano de uso de suelo, la valoración mayor se relaciona con las áreas ocupadas por
vegetación natural, en las cuales se manifiestan los movimientos de mayor extensión debido a
la inestabilidad natural de las cortezas lateríticas. Las áreas minadas y reforestadas presentan
valoraciones intermedias, manifestándose mayor estabilidad en las mismas. Esto significa por
un lado que la actividad minera no es la que genera grandes problemas de inestabilidad en
taludes, y por otro que las medidas tomadas de reforestación están protegiendo al medio de los
agentes erosivos y desestabilizadores.

Reclasificación de los planos de factores.
El paso siguiente al proceso de valoración de las clases de cada factor analizado, a partir de la
técnica probabilística utilizada, es la reclasificación de cada plano en función de los valores
obtenidos en el paso previo [tabla 4.16].

El plano del factor lito-estructural se reclasificó en 3 clases de susceptibilidad: baja, alta y muy
alta [anexo III (figura 3.20)]. La clase de baja susceptibilidad, ubicada en la periferia del
yacimiento, hacia el sur, sureste, norte, y oeste. Corresponde con el área ocupada por
materiales granulares, representados por los sedimentos fluviales y el área ocupada por roca
debilitada tectónicamente, relacionada con las serpentinitas de los cauces fluviales. Esta clase
ocupa el 29,38% del área total de trabajo. La clase de alta susceptibilidad, se ubica en

88

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

toda la parte interna del yacimiento. Se corresponde con el área ocupada por roca con
apariencia de suelo con estructura de la roca original, representada por la corteza residual y
por roca debilitada tectónicamente, representado por las serpentinitas lixiviadas. Ocupa el
54,81% del área total. El área de susceptibilidad muy alta, se ubica hacia el norte y noreste del
yacimiento. Ocupa el 16,65% y corresponde con las rocas con apariencia de suelo con
estructura sedimentaria, representadas por las lateritas redepositadas.

El plano de factor tectónico se reclasificó en dos clases: alta y muy alta [anexo III (figura
3.21)]. La clase de susceptibilidad alta corresponde con la distancia de 400 m de las fallas.

Ocupa el 18,58% del área total. La clase de susceptibilidad muy alta, se corresponde con la
distancia de 200 m y ocupa el 81,41% del área.

El plano que caracteriza las condiciones hidrogeológicas, se reclasificó en tres clases de
susceptibilidad: baja, alta y muy alta [anexo III (figura 3.22)]. La clase de susceptibilidad baja,
se relaciona con las supresiones nulas en el yacimiento y ocupa el 62,30% del área. La clase
alta se relaciona con las subpresiones de 4 m, y ocupa el 9,94%. Se distribuye en áreas aisladas
hacia en oeste, norte y con cierta alineación NE-SW hacia el sureste. La tercer clase, de
susceptibilidad muy alta, está representada por las subpresiones de 6 m y 2 m, ocupando un
área de 27,74%. Se distribuye en franja alineada desde el sur al este con dirección NE-SW, y
en pequeñas áreas ubicadas en el oeste y norte del yacimiento.

El plano de pendiente [anexo III (figura 3.23)], se reclasificó en cuatro clases de
susceptibilidad: baja, media, alta y muy alta. La clase de susceptibilidad baja se relacionada
con el intervalo de pendiente 20o– 39o, y ocupa el 12,86% del área. La clase media se
relaciona con las pendientes 0o-9o, y es la que ocupa mayor extensión, 42,51% del área total.
La clase de alta susceptibilidad se relaciona con las pendientes de 10o-19o. Ocupa el 43,65%
del área. La alta susceptibilidad se relaciona con las mayores pendientes &gt;40o. Ocupando el
0,92% del área del yacimiento.

El plano de tipo de suelo, que caracteriza las condiciones geotécnicas de la corteza laterítica,
se reclasificó en tres clases: baja, alta y muy alta [anexo III (figura 3.24)]. La clase de menos
susceptibilidad (baja), se relaciona con las áreas ocupadas por roca dura y por grava, arena y
arcilla, relacionadas espacialmente con los cauces fluviales. Esta ocupa el 15,2% del área de
trabajo. La clase de susceptibilidad alta, está representada por las arenas limosas (SM) y ocupa

89

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

el 32,21% del área. La clase muy alta, ocupa el 48,76% del área total y está representada por
los limos arcillosos de alta plasticidad.

El plano de uso de suelo se reclasificó en cuatro clases: baja, media, alta y muy alta [anexo III
(figura 3.25)]. La clase de baja susceptibilidad se relaciona con las áreas ocupadas con los
caminos mineros y depósitos de mineral, ocupando el 5,01% de área total. Su distribución
areal se relaciona con la red vial primaria y algunos sitios aislados al norte, sur este y el oeste
del yacimiento, donde no se han manifestado movimientos de relevancia. La clase media está
representada por las áreas reforestadas, distribuidas en la parte central, al sur y al oeste del
yacimiento, ocupando el 22,21% del área total. Las áreas de susceptibilidad alta, se relaciona
con las áreas minadas, desprovistas de una cubierta vegetal que la proteja de los agentes
erosivos. Esta se distribuye en la parte central, y en pequeñas franjas al sur, este y oeste del
yacimiento. Ocupa el 18,5% de área total. La clase de susceptibilidad muy alta, se relaciona
con las áreas cubiertas por vegetación natural, donde se han desarrollado los mayores
movimientos de masas. Ocupa el 54,27% del área total de trabajo y se distribuye en toda la
parte externa del yacimiento. Tiene su mayor concentración hacia el este.

Tabla 4.16. Resultados del proceso de reclasificación de los planos de susceptibilidad
temáticos.
Factor

Clases
Materiales granulares
Roca debilitada tectónicamente.
Serpentinita de cause
Roca con apariencia de suelo con

Lito-estructural estructura de roca original
Roca debilitada tectónicamente.
Serpentinita lixiviada
Roca con apariencia de suelo con

Hidrogeológico

Pendiente
umbral de
deslizamiento

% del

píxel

área total

21300

Valor

Susceptibilidad

0,00
29,38

Baja

30797

1,14

172944

19,52
54,81

72097

Alta
21,70

52586

16,65

25,11

Muy alta

Distancia 200 m

65007

81,41

17,91

Muy alta

Distancia 400 m

284575

18,58

16,02

Alta

Subpresión nula (0 m)

218367

62,30

8,49

Baja

Subpresión alta (4 m)

35001

9,94

48,97

Alta

Subpresión muy alta (6 m)

8783

Subpresión baja (2 m)

87762

Alta (20o – 39o)

42456

12,8

118,43

Baja

201696

42,51

211,21

Media

111748

43,65

386,31

Alta

9785

0,92

4846,90 Muy alta

estructura sedimentaria
Tectónico

No. de

o

o

Baja (0 – 9 )
o

o

Media (10 – 19 )
o

Muy alta (&gt; 40 )

27,74

130

Muy alta

193,4

90

�Y. Almaguer Carmenates

Tipo de suelo

Uso actual del
suelo

Tesis Doctoral

Grava, arena y arcilla (GC)

30797

Roca

21300

Arena limosa (SM)

124683

36,21

13,63

Alta

Limo arcilloso de alta plasticidad (MH)

172998

48,76

19,51

Muy alta

Caminos mineros

6446

Depósitos de mineral

11086

Áreas reforestadas

77758

22,21

9,181

Media

Áreas minadas

64750

18,50

13,05

Alta

Áreas de vegetación natural

190052

54,27

25,10

Muy alta

15,02

1,54

Baja

2,15

5,01

0,00

Baja

0,00

Descripción del plano de susceptibilidad.
El plano de susceptibilidad del terreno a la rotura obtenido en la investigación esta clasificado
en cuatro clases: Susceptibilidad baja, media, alta y muy alta [tabla 4.17 y figura 4.19]. Las
mismas se describen a continuación:
x

Susceptibilidad baja: ocupa un área de 3,35 Km2 (38,33% del área total). De forma
areal se distribuye en la parte central del yacimiento, relacionado con las zonas
reforestadas. Además se relaciona con las zonas periféricas del yacimiento, ocupadas
por sedimentos aluviales de los ríos Yagrumaje, Los Lirios, Moa, y arroyo La Vaca.

x

Susceptibilidad media: ocupa un área de 3,03 Km2 (34,63% del área total). Se
distribuye al sur del yacimiento, en forma de franja alargada de dirección este-oeste en
la parte central, al norte y en pequeñas zonas al este y oeste del área.

x

Susceptibilidad alta: ocupa un área de 1,49 Km2 (0,13% del área total). Su distribución
es muy localizada hacia el oeste, noreste y al este-sureste donde presenta su mayor
acumulación en forma discontinua y alineada con dirección noreste-suroeste. Existen
pequeños parches al suroeste y en la parte central del yacimiento.

x

Susceptibilidad muy alta: ocupa un área de 2,23 Km2 (25,54% del área total). Su
distribución es bien localizada y se relaciona espacialmente con la clase anterior.
Aparece al oeste, noreste, suroeste y al este-sureste presente su mayor acumulación en
forma continua y alineada en dirección noreste-suroeste.

Tabla 4.17. Caracterización del plano de susceptibilidad a la rotura.
Descripción
No. píxel
Área (Km2)
% de área

Baja
135923
3,35
38,33

Clases de susceptibilidad
Media
Alta
122812
5294
3,03
0,13
34,63
1,49

Muy alta
90579
2,23
25,54

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

Conclusiones.
x

En el yacimiento Punta Gorda se han desarrollado 20 deslizamientos importantes. La
tipología y los mecanismos de rotura están en función de las condiciones estructurales
y de las características físico-mecánicas de los suelos y rocas. Hay predominio de
movimientos combinados de varias tipologías.

x

La aplicación de la metodología de análisis de los factores condicionantes, ha
permitido valorar la influencia de cada una de sus clases sobre el desarrollo de los
deslizamientos y la obtención de los planos de susceptibilidades de factores.

x

El método estadístico de análisis condicional y las técnicas de SIG han permitido la
obtención del plano de susceptibilidad del terreno a la rotura para el área del
yacimiento Punta Gorda, con cuatro clases de susceptibilidad: baja, media, alta y muy
alta.

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�Tesis Doctoral

Figura 4.19. Plano de susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de deslizamientos en el yacimiento Punta Gorda.
(Escala original: 1:2 000. Formato raster, tamaño de píxel: 5x5 m).

Y. Almaguer Carmenates

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�CONCLUSIONES

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

CONCLUSIONES.
Los problemas relacionados con los deslizamientos en taludes y laderas han sido elementos de
preocupación para proyectistas, constructores y mineros. En las áreas minadas a cielo abierto
de los yacimientos de corteza laterítica ferroniquelífera esta situación es mucho más compleja,
debido a que se trabaja con taludes que presentan una determinada altura e inclinación, una
situación geológica, que en ocasiones tiene comportamiento variable, con anisotropía en las
propiedades geotécnicas, con determinada complejidad de las condiciones hidrogeológicas de
la corteza laterítica, y donde en muchos casos, la ubicación de las infraestructuras coinciden
con zonas de alta sismicidad que provocan el surgimiento y desarrollo de determinados
procesos y fenómenos geológicos. En este entorno del yacimiento Punta Gorda, han tenido
lugar diferentes tipos de deslizamientos, que conllevaron en determinado momento a la
paralización de la actividad extractiva (deslizamiento de la excavadora 2 en 1997). Todo esto
provocó que por parte de la subdirección de minas de la Empresa Ernesto Che Guevara
solicitara la ejecución de varios proyectos de investigación liderados por el Instituto Superior
Minero Metalúrgico. Desde 1997 hasta la fecha han resultado varios trabajos, dentro de los
cuales está el presente análisis de susceptibilidad del terreno por deslizamiento, en el que se
han arribado a varias conclusiones expresando que:
1. La situación ingeniero-geológica del yacimiento Punta Gorda se caracteriza por una
alta complejidad tectónica y la presencia de cuatro horizontes ingeniero-geológicos
diferenciados por sus propiedades físicas y comportamiento mecánico, así como por su
conducta frente a los fenómenos de deslizamientos, en los cuales, con la profundidad,
disminuye la fricción interna, aumentan los valores de humedad, sobrepasando en
algunos casos, el límite líquido. Existen además horizontes colapsables debido a sus
propias condiciones naturales. Estas características son elementos condicionantes y
desencadenantes de la inestabilidad de los taludes del yacimiento, contribuyendo a la
disminución de la resistencia al corte de los suelos y rocas y en otros casos
aumentando las tensiones movilizadoras en el medio o talud.
2. Existen diferentes mecanismos de deslizamientos en el yacimiento que hacen que la
evaluación y gestión del peligro sea más compleja. La solución de esta situación
problemica posibilita a los proyectistas de la actividad minera encontrar zonas más
favorables y menos riesgosas para la explotación del yacimiento.
3. Una vez caracterizado desde el punto de vista ingeniero-geológico el yacimiento y
llegado a resultados en cuanto a mecanismos y tipologías, se concluye que la
metodología empleada mediante el análisis probabilístico implementando un SIG,
permite evaluar la susceptibilidad del terreno a la rotura frente al desarrollo de

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�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

deslizamientos, por primera vez en Cuba, en un yacimiento de corteza laterítica
ferroniquelífera.
4. Los procedimientos de análisis de susceptibilidad de los taludes por desarrollo de
deslizamientos utilizados en esta memoria aplicando un SIG, permite las siguientes
ventajas: la viabilidad

para este tipo de método porque se utilizan datos

georeferenciados; la facilidad de actualizar las bases de datos y planos a medida que la
actividad minera se desarrolla en el tiempo; la reproducibilidad de los resultados y la
regionalización de la metodología utilizada; la rapidez de análisis de los factores que
inciden en los deslizamientos y la obtención del plano de susceptibilidad final.
5. El plano de susceptibilidad del yacimiento Punta Gorda permite una mejor valoración
de las condiciones del medio geológico-minero y de las causales y condicionales de los
deslizamientos. Es una herramienta útil para el ordenamiento minero-ambiental y para
la prevención de movimientos de masas, no solo durante la explotación del mineral,
sino en la construcción de viales, escombreo y en el proceso de cierre de minas.

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�RECOMENDACIONES

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Tesis Doctoral

RECOMENDACIONES.
1. Aplicar lo resultados durante el proceso de planificación minera y toma de
decisiones en el yacimiento Punta Gorda y en los próximos yacimientos a explotar
por la Unidad Básica Minera de la Empresa Ernesto Che Guevara, con el objetivo
de proyectar la extracción del mineral con menos riesgos asociados al desarrollo de
deslizamientos.
2. El uso de la metodología empleada en la investigación para su generalización en
otros yacimientos de la región.

95

�REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

�Y. Almaguer Carmenates

Tesis Doctoral

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�ANEXOS

�ANEXO I
CARACTERIZACION DEL AREA DE ESTUDIO

�Figura 2.1. Relieve actual del yacimiento Punta Gorda. (escala original 1:2 000).

�ANEXO II

METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN DE SUSCEPTIBILIDAD
DEL TERRENO A LA ROTURA

�Roca

Suelo

X:

Rumbo

Discontinuidades:

Altura

Dirección

Acimut

DATOS ACERCA DEL TALUD

Perpendicular al movimiento

Dimensiones de la masa (m)

Mínima

Máxima

Buzamiento

Tipo:

Inclinación

POTENCIA DE LA MASA DESPLAZADA (m)

CAUSAS:

TIPO DE FORMACION

Otros

Derrubio

Vuelco

Cuña

Planar

Rotacional

TIPO DE MOVIMIENTO

COORDENADAS

Y:

Espaciamiento

Coluvial

Residual

Z:

Observaciones

NOMBRE DEL OBSERVADOR:

DIBUJO DEL DESLIZAMIENTO

OBSERVACIONES:

PRESENCIA DE FLUJOS DE AGUA:

FECHA:

Tabla 2.1. Ficha utilizada en la descripción de campo de los deslizamientos presentes en el yacimiento Punta Gorda.

�Capas temáticas utilizadas en el SIG

Inventario de deslizamientos
Plano de grupos lito-estructurales
Plano tectónico

Plano de subpresiones de la corteza laterítica

Plano de pendiente umbral de deslizamientos
Plano de tipo de suelo (SUCS)

Plano de uso actual del suelo

Valoración de la influencia de cada factor sobre los deslizamientos:
- Método de análisis probabilístico condicional.
Reclasificación de los planos temáticos de factores:
- Análisis de cluster.
Combinación de los planos de factores y obtención
del plano final de susceptibilidad a la rotura

Plano de susceptibilidad a la rotura
por el desarrollo de deslizamientos

Figura 2.1. Relación de capas temáticas utilizadas en el análisis de susceptibilidad mediante la
tecnología SIG.

�ANEXO III

SUSCEPTIBILIDAD DEL TERRENO A LA ROTURA EN EL
YACIMIENTO PUNTA GORDA

�Tabla 3.1 Caracterización general de los deslizamientos inventariados en el yacimiento Punta
Gorda.
CARACTERIZACION DE LOS DESLIZAMIENTOS
Dirección del
movimiento
este
noroeste
este
noroeste
norte
oeste
nortenoreste
noreste
suroeste
sur-sureste
norte
noreste

No.

Area (Km2)

1
2
3
4
5
6

0,0489
0,0472
0,0127
0,0321
0,0213
0,0126

7
8
9
10
11
12

0,0182
0,0128
0,0078
0,0200
0,0088
0,0078

13

0,0194

nortenoreste

14
15
16

0,0939
0,0345
0,2384

este
noreste
este-noreste

17

0,0103

norte

18

0,0198

noreste

19

0,0249

20
Área total
ocupada
por
deslizamien
tos
% del área
total de
trabajo

0,0820

noreste
nortenoreste

0,8668

8,8388

Litología
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita
redepositada y
residual
laterita residual
laterita residual
laterita residual
laterita
redepositada
laterita
redepositada
laterita
redepositada
laterita
redepositada

Longitud máx.
(m)
240
260
105
225
190
120

Ancho máx.
(m)
255
244
140
190
170
118

Longitud del
escarpe (m)
160
150
120
140
110
120

180
170
110
200
150
130

130
100
90
140
70
80

160
90
80
130
80
50

200

130

100

550
240
920

250
190
290

200
110
390

140

80

90

180

150

120

200

160

130

430

260

200

�Tabla 3.2. Resultados del cálculo del factor de seguridad (En negritas los FS óptimos).
Variables de calculo
No.
Corrida Potencia de
ocres (m)
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33

15
15
15
15
15
15
15
15
15
10
10
10
10
10
10
10
10
10
10
10
10
12
12
12
12
14
14
14
14
14
10
10
10

Potencia de
serpentinitas
lixiviadas (m)
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
3
3
3
3
3
4
4
4
4
4
4
2
2
2
1
1
1

Nivel de agua
en el talud
(m)
22
22
22
16
14
11
28
28
5
5
5
22
22
17
11
11
11
11
5
5
9
10
12
12
15
15
15
15
10
10
7
7
7

Altura del
talud (m)
34
34
30
29
29
29
29
29
29
24
24
24
24
24
24
24
22
22
22
22
22
23
23
23
23
23
23
21
21
21
15
15
15

Distancia
de la excavadora
al borde del talud
(m)
5
5
5
5
5
5
5
1
1
1
5
5
1
1
1
5
5
1
1
5
5
5
5
7
7
7
2
2
2
5
5
3
4

Factor de
seguridad

1,85
1,16
1,06
1,13
1,11
1,13
1,00
0,91
1,01
1,05
1,30
1,16
0,90
0,95
0,98
1,26
1,40
1,18
1,21
1,43
1,40
1,37
1,35
1,68
1,64
1,60
1,20
1,22
1,29
1,55
1,90
1,77
1,68

�Tabla 3.3. Resultados del cálculo del FS para rotura planar en el yacimiento Punta Gorda.
Corridas

Tipo de suelo

c

Ȗ

ĳ

Pendiente

Potencia

FS

1

10

5

4,36

2

10

10

2,18

3

10

15

1,45

4

10

20

1,09

5

10

25

0,87

6

20

5

1,84

7

20

10

0,92

8

20

15

0,61

9

20

20

0,46

10

20

25

0,36

SM (OIP)

0,031

20,4

18,3

11

30

5

1,15

12

30

10

0,57

13

30

15

0,38

14

30

20

0,28

15

30

25

0,23

16

40

5

0,8

17

40

10

0,4

18

40

15

0,26

19

40

20

0,2

20

40

25

0,16

21

10

5

3,38

22

10

10

1,69

23

10

15

1,12

24

10

20

0,84

25

10

25

0,67

26

20

5

1,62

27

20

10

0,81

28

20

15

0,54

20

20

0,4

20

25

0,32

29
30

SM

0,034

17,3

16,5

31

30

5

1,02

32

30

10

0,51

33

30

15

0,34

34

30

20

0,25

35

30

25

0,2

36

40

5

0,7

37

40

10

0,32

38

40

15

0,23

39

40

20

0,17

40

40

25

0,14

41

10

2

8,13

42

10

4

4,06

43

10

6

2,71

44

20

2

3,9

45

20

4

1,95

46

20

6

1,3

47

30

2

2,45

48

30

4

1,22

49

30

6

0,81

50

40

2

1,69

51

40

4

0,84

52

40

6

0,56

SM (SL)

0,01

13,8

16

�Roca fresca

I

II

III

Altamente
meteorizada

Moderadamente
meteorizada

IV

Grado

Suelo
residual

Término

Ocre inestructural inicial
Ocre estructural final
Ocre estructural inicial

Roca

2,79

S: 8,40
H: 15,3

S: 15
H: 20

-

70-86

50-70

30-48

W

-

&lt;
0,020

0,0200,037

0,0310,040

C

27

13 –
15,3

15 –
16,4

18,3

M

Características geotécnicas

Arena
Serpentinita lixiviada o limo- gravosa
desintegrada
con
arcilla
(SM)

Arena
gravo- limosa
(SM)

J

S: 10,0
H: 17,4

con

Tipo de suelo
(SUCS)

Limo arcilloso
de
alta
plasticidad
(MH)

Ocre inestructural
perdigones

Horizonte lito-genético

No hay signos visibles de
material meteorizado. La
roca puede tener algunas Roca serpentinizada
grietas manchadas de óxidos
de Fe.

La textura de la roca no es
reconocible. Se presenta en
forma de coraza compuesta
por
concreciones
ferruginosas.
Resistencia
muy baja comparada con la
roca fresca. Las capas
superficiales contienen raíces
de plantas y humus.
Está tan debilitada por el
proceso de meteorización
que pueden ser separados o
desintegrados
grandes
fragmentos con la mano,
llegándose a excavar con la
mano si está húmedo. Se
pueden obtener núcleos
perforando cuidadosamente,
en algunos casos no se
pueden recuperar. La fábrica
original
está
intacta.
Resistencia
muy
baja
comparada con la roca
fresca.
Las grietas están rellenas de
limonita.
Posee
alguna
resistencia, no pueden ser
rotos grandes fragmentos con
la mano. La roca fresca o
decolorada se presenta como
una estructura discontinua o
en núcleos rocosos. La
meteorización se manifiesta
de manera desigual a través
de la fábrica de la roca.

Descripción

-

26

28

12

IP

Tabla 3.4. Clasificación del perfil de meteorización desde el punto de vista ingeniero-geológico.

-

Colapsa

No colapsa

Colapsa

Colapsabilidad
Coladas de tierra

Tipología de
movimiento

Desprendimientos
de rocas
Vuelcos
Deslizamientos
traslacionales, en
cuña,
circulares
(con agrietamiento
intenso)
y
combinados
Movimientos de Corrientes
de
masas de manera derrubios
desorganizada

Mecanismos
relacionados con
caída libre de la
roca
Deslizamientos
a través de una
superficie
de
rotura definida

Deslizamientos
Deslizamientos
rotacionales
a través de una
superficie
de
Traslacionales, en
rotura definida
cuña y combinados

Deslizamientos
Deslizamientos
rotacionales
a través de una
superficie
de
Traslacionales, en
rotura definida
cuña y combinados

Mecanismos
Vuelcos
relacionados con
caída libre de la
roca

Movimientos de
masa de manera
desorganizada

Mecanismo de
rotura

�Grietas paralelas la
borde del talud

2
Relieve positivo
típico de los
flujos de tierra

tierra en corteza laterítica. Desarrollo de cárcavas por la acción de las aguas superficiales.

de discontinuidades paralelas al talud a través de las cuales se infiltran la aguas superficiales y provocan el movimiento. Foto 2. Parte del cuerpo de una colada de

Fotos 1 y 2. Desarrollo de movimientos de masa en el yacimiento Punta Gorda. Foto 1. Condiciones para el desarrollo de vuelcos en corteza laterítica. Presencia

1

�Dirección del
movimiento de
la colada de
tierra

4

Fragmentos de
serpentinita movidos
por corrientes de
derrubios

Foto 4. Fragmentos de rocas removidos por corrientes de derrubio desarrolladas en laderas del yacimiento.

Fotos 3 y 4. Desarrollo de movimientos de masas en el yacimiento Punta Gorda. Foto 3. Colada de tierra en corteza laterítica en zona con pendiente moderada.

3

�Figura 3.1. Plano de grupos lito-estructurales del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.2. Superposición del plano de grupos lito-estructurales y el inventario de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.3. Plano de diagramas de planos principales del agrietamiento en el yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.4. Plano de diagramas de planos principales de las fallas cartografiadas en el substrato rocoso del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.5. Plano de distancia (buffer) a las fallas principales presentes en el yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.6. Superposición del plano de buffer y el inventario de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.7. Plano de planos principales de los diques de gabro presentes en el yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.8. Plano de cuerpos de gabro presentes en el substrato rocoso del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.9. Plano de hidroisohipsas y dirección de flujos subterráneos en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.10. Plano de susceptibilidad del terreno al desarrollo de sifonamiento en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.11. Superposición del plano se susceptibilidad a sifonamiento y el inventario de movimientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.12. Plano de subpresiones de la corteza laterítica del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.13. Superposición del plano de subpresiones y el inventario de movimientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.14. Plano de pendiente umbral de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.15. Superposición del plano de pendiente y el inventario de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.16. Plano de tipo de suelo (SUCS) del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.17. Superposición del plano de tipo de suelo y el inventario de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.18. Plano de uso actual del suelo del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.19. Superposición del plano de uso de suelo y el inventario de deslizamientos del yacimiento Punta Gorda (Escala original 1:2 000).

�Figura 3.20. Plano de susceptibilidad a la rotura de las condiciones lito-estructurales en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000. Formato raster,
tamaño de píxel: 5x5 m).

�Figura 3.21. Plano de susceptibilidad a la rotura por las condiciones tectónicas en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000. Formato raster, tamaño de
píxel: 5x5 m).

�Figura 3.22. Plano de susceptibilidad a la rotura por las condiciones hidrogeológicas en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000. Formato raster,
Tamaño de píxel: 5x5 m).

�Figura 3.23. Plano de susceptibilidad a la rotura debido a la pendiente umbral de deslizamiento en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000. Formato
raster, tamaño de píxel: 5x5 m).

�Figura 3.24. Plano de susceptibilidad a la rotura debido al tipo de suelo geotécnico en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000. Formato raster,
tamaño de píxel: 5x5 m).

�Figura 3.25. Plano de susceptibilidad a la rotura debido al uso de suelo en el yacimiento Punta Gorda. (Escala original 1:2 000. Formato raster, tamaño de píxel:
5x5 m).

�</text>
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                <text>Evaluación de la susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de deslizamientos en el yacimiento Punta Gorda</text>
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                <text>Yuri Almaguer Carmenates&#13;
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS GEOLÓGICAS

Modelación de los contenidos de hierro
en yacimientos lateríticos heterogéneos
de Níquel y Cobalto. Caso de estudio,
yacimiento Moa Oriental

ADRIAN MARTÍNEZ VARGAS

Moa 2006

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: ING. ADRIAN MARTÍNEZ VARGAS
TUTORES: DR. ARÍSTIDES ALEJANDRO LEGRÁ LOBAINA
DR. LEÓN ORTELIO VERA SARDIÑAS
SUPERVISOR: DR. SERGE SEGURET

MOA, 2006

�AGRADECIMIENTOS

Este trabajo fue realizado en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba,
y en el Centro de Investigación y Postgrado en Geoestadística de la Escuela de Minas
de París, Francia, gracias al financiamiento de los programas ALBAN y CESMAT.
Por la parte cubana, se contó con la tutoría de los doctores Arístides Alejandro Legrá
Lobaina y León Ortelio Vera Sardiñas. El Dr. Serge Seguret, sirvió como supervisor
por parte del Centro de Geoestadística. También se contó con el visto bueno de
Gaëlle Le Loc’h, Jean-Paul Chilès y Didier Renard, de esta misma institución. El
Ing. Jorge Urra, especialista de la dirección de geología y minas de la compañía
minera Moa Nickel S.A., colaboró intensamente en varias etapas de la investigación.

A todas estas personas e instituciones les ofrezco mi más sincero agradecimiento.

El autor

i

�SÍNTESIS

En la minería de las menas lateritas ferro-niquelíferas de un sector del Yacimiento
Moa Oriental los contenidos de hierro se emplean para controlar la calidad de la
masa minera, pero este elemento químico cambia su comportamiento cuando se pasa
de un horizonte del perfil laterítico a otro, aumentando el error de los estimadores.

Para disminuir el error de estimación se crea un nuevo modelo matemático
multivariado que explica la desigual naturaleza de los contenidos de hierro en cada
litología, formado por una combinación lineal cuyos coeficientes se suponen
conocidos a priori y representan las proporciones de las litologías en las unidades de
selectividad minera. El estimador geoestadístico deducido a partir de este modelo
brinda resultados superiores a los obtenidos con el método tradicional; además,
permite desglosar los contenidos estimados de hierro por litología, lo que constituye
una mejora importante en la calidad de la información que brindan los modelos
utilizados para planificar la minería.

Este modelo presupone dos problemas adicionales, el primero está dado en que los
datos que lo describen son puramente heterotópicos y los variogramas cruzados
experimentales no están definidos en ese contexto, para modelarlos fue necesario
crear un nuevo procedimiento de ajuste interactivo. El segundo problema consiste en
obtener un método robusto para modelar las litologías en el perfil laterítico, esto se
logra empleando la simulación en el contexto gaussiano truncado, usada por primera
vez en los yacimientos de níquel y cobalto cubanos. Además, se expone de forma
teórica nuevas mejoras en este método, agregando variables auxiliares obtenidas con
georadar.

ii

�CONTENIDO

INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO I

XI

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DE INVESTIGACIONES

PRECEDENTES SOBRE LA MODELACIÓN Y OTROS TEMAS RELACIONADOS

1

I.I

1

Introducción

I.II

Geología de los yacimientos de menas lateritas

I.II.I

Generalidades sobre la geología de los yacimientos de menas ferro-niquelíferas

I.II.II

Geología de la región

2
7

I.III

Geología del yacimiento Moa Oriental

I.IV

La modelación de los yacimientos de menas lateríticas cubanos y su relación con

la prospección geológica, la minería y el proceso metalúrgico
I.V

2

12

20

Trabajos relacionados con la estimación de recursos y modelación matemática de

yacimientos lateríticos cubanos

22

I.V.I

Empleo de métodos geofísicos en los yacimientos de menas lateríticas cubanos

24

I.VI

Comentarios sobre el estado actual de la geoestadística en la esfera mundial

26

I.VI.I

La geoestadística como ciencia

I.VI.II
I.VII

27

Principales técnicas geoestadísticas y sus particularidades
Conclusiones

CAPÍTULO II

28
41

PARTE TEÓRICA: PROCEDIMIENTOS Y MÉTODOS PARA LA

MODELACIÓN

43

II.I

43

Introducción

II.II
II.II.I

Modelación de yacimientos lateríticos
Modelo geólogo-genético

43
44

II.II.II

Modelo geométrico

45

II.II.III

Modelo de bloques

47

II.III

Estimación de variables

47

II.IV

Modelo general propuesto

48

iii

�II.V

Estimación de los contenidos de los elementos químicos, según modelo propuesto 51

II.VI

Procedimiento para determinar el modelo de variograma multivariado, en el

caso de datos puramente heterotópicos
II.VI.I

55

Propiedades de los modelos multivariados de covarianza admisibles y ajuste del

sistema multivariado
II.VI.II

56

Criterios orientativos para la selección de los parámetros de las estructuras

cruzadas del modelo de variograma

58

II.VII

59

Estimación de las proporciones de las litologías en el volumen v

II.VIII
II.IX

Otros modelos

61

Conclusiones

CAPÍTULO III

63

MODELACIÓN DE LOS CONTENIDOS DE HIERRO EN UN

SECTOR DEL YACIMIENTO MOA ORIENTAL

65

III.I

65

Introducción

III.II

Análisis estadístico

III.II.I

67

Calidad de los datos

III.II.II

68

Estadística descriptiva general

69

III.II.III

Análisis estadístico de las litologías

70

III.II.IV

Análisis estadístico de los contenidos de hierro por litologías

72

III.III

Modelo geométrico

74

III.IV

Modelo matemático

77

III.IV.I

Análisis estructural

79

III.IV.II

Determinación de las proporciones de las litologías

III.IV.III
III.V

Estimación de los contenidos de hierro

Conclusiones

89
95
98

CONCLUSIONES GENERALES

100

RECOMENDACIONES

102

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

104

ANEXOS

111

Anexo I: Topografía

111

iv

�Anexo II: Relación entre los contenidos de los elementos químicos y las litologías

114

Regresión logística usando los datos de R66 y las litologías 2 y 3

114

Análisis discriminante usando R 66 y litologías 2 y 3

115

Análisis discriminante usando los datos de R33

116

Anexo III: Reconciliación de los datos

120

Igual precisión en los ensayos de los contenidos de los elementos químicos

120

Igualdad de criterios en la descripción de las muestras

121

v

�ÍNDICE DE TABLAS

Tabla I.II.1 Composición química promedio de las cortezas de intemperismo de rocas ultramáficas de
Cuba Oriental según Lavaut, 1998

10

Tabla I.II.2 Composición mineralógica promedio de las cortezas de intemperismo de rocas
ultramáficas de Cuba Oriental según Lavaut, 1998, expresadas en porcentajes

11

Tabla I.III.1 Densidad de las menas limoníticas, según Menéndez, et al., 1990

16

Tabla I.III.2 Composición mineralógica de las menas limoníticas, según Menéndez, et al., 1990

16

Tabla I.III.3 Comportamiento de la densidad en las menas saprolíticas, según Menéndez, et al. 1990

16

Tabla I.III.4 Composición mineralógica de las menas saprolíticas, según Menéndez, et al., 1990

16

Tabla I.III.5 Composición química de las rocas del basamento en %, tomado de Gonzáles, 1991

17

Tabla III.I.1 Códigos litológicos

67

Tabla III.II.1 Resumen de la longitud de los intervalos de muestreo por campaña de exploración

69

Tabla III.II.2 Estadística descriptiva de los contenidos de hierro

70

Tabla III.II.3 Proporciones de las litologías

71

Tabla III.II.4 Resumen estadístico de los contenidos de hierro por litología

73

Tabla III.III.1 Estructuras probadas para el ajuste de la covarianza generalizada

76

Tabla III.III.2 Prueba para selección de las estructuras de covarianza, con vecindad de 200 m

77

Tabla III.IV.1 Descripción general de los modelos de variogramas multivariados

83

Tabla III.IV.2 Resultado de la validación cruzada, en términos de error

84

Tabla III.IV.3 Varianza de los errores expresados en valores reales y porcentaje (considerando A0 -8
y A Regularizado)

84

Tabla III.IV.4 Media de los errores expresados en valores reales y porcentaje (considerando A0 -8 y
A Regularizado)

85

Tabla III.IV.5 Modelo A4

86

Tabla III.IV.6 Modelo multivariado de los indicadores y los contenidos globales de hierro

90

Tabla III.IV.7 Resultados de la validación cruzada del krigeage de los indicadores

90

Tabla III.IV.8 Resultados de la estimación de las proporciones verticales

93

Tabla III.IV.9 Comparación entre los resultados de la estimación empleando el modelo propuesto y el
krigeage univariado de los contenidos de hierro

96

Tabla A. 1: Estadística descriptiva univariada de la cota de la boca de los pozos, separada por
campaña de exploración

112

Tabla A. 2: Resultados de la validación cruzada según diferentes combinaciones de datos

112

Tabla A. 3: Tabla de clasificación usando el modelo logístico binario con cutoff de 0.55

115

vi

�Tabla A. 4: Coeficientes de la función de clasificación

115

Tabla A. 5: Coeficientes discriminantes estandarizados

116

Tabla A. 6: Tabla de clasificación, entre paréntesis la probabilidad a priori empleada para clasificar

116

Tabla A. 7: Parámetros de las funciones discriminantes

116

Tabla A. 8: Coeficientes de la Función de Clasificación por litología

117

Tabla A. 9: Coeficientes discriminantes estandarizados

117

Tabla A. 10: Tabla de clasificaciones, entre paréntesis la probabilidad a priori

118
4

Tabla A. 11: Coordenadas de los centroides de cada grupo de litologías en el espacio R , representado
por las funciones discriminantes

118

Tabla A. 12: Estadística de los contenidos de hierro de las muestras localizadas entre las
profundidades -4 m y -8 m

121

vii

�ÍNDICE DE FIGURAS

Figura I.II.1 Perfil laterítico típico y contenidos promedio de elementos químicos, tomado de Elias,
2002

3

Figura I.II.2 Comparación esquemática de los perfiles lateríticos, modificado de Elias, 2002

5

Figura I.II.3 Esquema geológico de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón plegado y del
neoautóctono (tomado de Iturralde-Vinent, 1996)
Figura I.II.4 Columna sintética ideal del complejo ofiolítico Moa-Baracoa según Proenza, 1997

8
9

Figura I.III.1 Mapa de bloques morfotectónicos de la región de Moa (tomado de Rodríguez, 1998) 12
Figura I.III.2 Esquema que muestra la variabilidad del fondo calculadas con ventanas móviles de 70 m
y las litologías simuladas en el contexto gaussiano truncado

13

Figura I.III.3 Esquema geológico del basamento del yacimiento Moa oriental (arriba) y del sector
estudiado (abajo), modificado de Cruz y Díaz, 2002

14

Figura I.III.4 Esquema geológico de la superficie del yacimiento Moa Oriental, tomado de Cruz y
Díaz, 2002.

15

Figura I.IV.1 Extracción por bancos, empleando el método retro-camión. Modificado de Belete, et al.,
2005

21

Figura I.V.1 Radargramas interpretados, arriba perfil filtrado, abajo el mismo perfil con filtro de
ventana móvil y operador coeficiente de variación (cortesía de la empresa Geominera de
Oriente)

26

Figura II.II.1 Esquema de modelo geométrico y de bloques de 8.33 x 8.33 x 3 m visto en perfil donde
se muestran: topografía, fondo del depósito y fondo desplazado cinco metros hacia abajo

46

Figura II.V.1 Esquema de discretización regular del bloque v, con dimensiones 8.33 x 8.33 x 3 m 53
Figura II.VI.1 Ejemplo de variograma cruzado y su modelo. En líneas discontinuas se representa el
límite de admisibilidad (modificado de Bleines, et al., 2004, p. 203)

58

Figura III.I.1 Esquema con ubicación geográfica del sector objeto de estudio.

66

Figura III.I.2 Plano de datos reales del área de estudio

67

Figura III.II.1 Histogramas de los contenidos de hierro en R 33

70

Figura III.II.2 Ejemplo de la posición típica de las litologías en el perfil y el comportamiento de los
elementos mayoritarios

71

Figura III.II.3 Media y varianza de los contenidos de hierro por litología

73

Figura III.II.4 Histograma de los contenidos de hierro separados por litología, empleando R 33

74

Figura III.III.1 Variograma no estacionario, calculado con un espaciado (lag) de 33.33 m y cuatro
direcciones

75

viii

�Figura III.III.2 MDT obtenido con krigeage IRF-k, empleando cotas de los pozos R33 y R66

77

Figura III.IV.1 Arquitectura del modelo de bloques; con líneas continuas gruesas se muestran los
paneles cuadrados centrados en R33, con línea fina la vista en planta de los bloques de
8.33x8.33x3.00m

78

Figura III.IV.2 Variograma experimental horizontal de los contenidos de hierro, de los datos plegados
(líneas discontinuas) y datos desplegados (líneas continuas)
Figura III.IV.3 Variogramas verticales, calculados a lo largo de la línea de los pozos

80
81

Figura III.IV.4 Localización de los datos, en círculos grises los datos jackknife, en negro los
empleados para estimar

82

Figura III.IV.5 Varianza de los errores en porcentaje y su suma (considerando los modelos A0 -8 y A
Regularizado)

85

Figura III.IV.6 Media de los errores en porcentaje y su suma (considerando los modelos A0 -8 y
ARegularizado)

86

Figura III.IV.7 Variograma experimental puramente heterotópico y modelo A4, en la dirección
horizontal

87

Figura III.IV.8 Variograma experimental puramente heterotópico y modelo A4, en la dirección
vertical

88

Figura III.IV.9 Variograma univariado del hierro, a la izquierda el horizontal, a la derecha el vertical
88
Figura III.IV.10 Curvas de proporciones verticales global, suavizada y completada a la izquierda y
original a la derecha

91

Figura III.IV.11 Plano de curvas de proporciones regionalizada, marcadas con x se representa la
global, con el signo + las locales y con ° las duplicadas

92

Figura III.IV.12 Vista, empleando selección de muestras, de las proporciones verticales calculadas en
la rejilla densa.

92

Figura III.IV.13 Variograma plurigaussiano horizontal, en línea discontinua el variograma indicador
experimental medio calculado por niveles, en línea continua el modelo obtenido por
combolución del variograma gaussiano

94

Figura III.IV.14 Variograma plurigaussiano vertical, en línea discontinua el variograma indicador
experimental medio calculado por niveles, en línea continua el modelo obtenido por
combolución del variograma gaussiano

94

Figura III.IV.15 Realización simulada no condicionalmente

94

Figura III.IV.16 Primera realización de la simulación gaussiana truncada, vista 3D seccionada

95

Figura III.IV.17 Proporciones de la litología L3 en los bloques v de 8.33 x 8.33 x 3 m, perfil YOZ a lo
largo de la línea 10730 E

95

Figura III.IV.18 Media de las 30 realizaciones de los contenidos de Fe(v), perfil YOZ a lo largo de la
línea 10730 E

96

Figura III.IV.19 Valores de Fe(v) estimado con krigeage univariado, perfil YOZ a lo largo de la línea
10730 E

97

ix

�Figura III.IV.20 Desviación estándar de 30 realizaciones de las diferencias de Fe(v) estimadas por
cokrigeage y krigeage, perfil YOZ a lo largo de la línea 10730 E

97

Figura III.IV.21 Desviación estándar de 30 realizaciones Fe(v) estimados por cokrigeage, perfil YOZ
a lo largo de la línea 10730 E

97

Figura III.IV.22 Probabilidad de Fe(v)&gt;35%, perfil YOZ a lo largo de la línea 10730 E

97

Figura A. 1: Mapa del error medio absoluto estandarizado. Se obtuvo por interpolación (inverso al
cuadrado de la distancia) a partir de los errores calculados puntualmente en la posición de los
datos

113

Figura A. 2: Diagramas de dispersión 2D de los valores observados y sus centroides en función de las
funciones discriminantes

119

Figura A. 3: Histograma de los contenidos de hierro de las muestras localizadas entre las
profundidades -4 m y -8 m

121

Figura A. 4: Pozos adyacentes de diferentes campañas y la representación de los elementos
mayoritarios

123

Figura A. 5: Media de los contenidos de hierro separados por litologías y por redes de exploración 123
Figura A. 6: Variogramas de los contenidos de hierro para la litología 3 en R33, en R 16 y
variogramas para las litologías 3 y 4 en R16 y 66

x

124

�Introducción
La industria del níquel y el cobalto es una de las fuentes de ingreso más importantes
de Cuba; se nutre de las menas procedentes de varios yacimientos de cortezas
lateríticas, minadas a cielo abierto. Desafortunadamente los mejores depósitos han
sido prácticamente agotados, aún así, las empresas involucradas en esta industria
pretenden aumentar los volúmenes de producción, por lo que se enfrentan al reto de
“explotar con eficiencia yacimientos más complejos, menos potentes y más
variables”.

La minería se planifica con el objetivo de extraer racionalmente menas con las
cualidades que requieren las plantas metalúrgicas que las procesan; para el control de
dichas cualidades los contenidos de hierro constituyen uno de los parámetros más
empleados. La planificación se realiza a partir de modelos♣, pues el yacimiento real
no se conoce hasta que no es explotado. Por tal motivo, de la precisión y la calidad
de la información resultante del proceso de modelación depende en gran medida la
rentabilidad minera, tal y como se muestra en el esquema siguiente:
Criterios Metalúrgicos
Yacimiento

Resultados esperados y
alcanzados por la
metalúrgica

► Criterios Mineros

► Características del

◄ Planificación Minera ◄ Modelos del Yacimiento

Estos yacimientos son heterogéneos, con menas oxidadas y silicatadas, que tienen
una composición química y mineralógica contrastante y desigual distribución de los
elementos portadores útiles y nocivos. Por otra parte, el desigual comportamiento de
los elementos químicos mayoritarios (hierro, magnesio y sílice) en las distintas
clases litológicas provoca que el error de sus estimadores aumente, como
♣

Modelar en este caso se refiere al proceso de obtener ecuaciones matemáticas que expliquen el
comportamiento espacial de una variable y con ella estimar o simular los valores de la misma en un
soporte v determinado, donde v puede ser un punto o unidades de selectividad minera.

xi

�consecuencia de la mezcla de poblaciones estadísticas y geoestadísticas.

En la actualidad existe la tendencia de disminuir el volumen de la unidad de
selectividad minera. La primera empresa en el territorio que realizó cambios en este
sentido fue “Moa Nickel S.A.”, en sus minas se sustituyó el antiguo método de
extracción por área de influencia de los pozos de la red cuadrada de 33.33m por la
explotación en bancos, con unidades de selectividad de sección cuadrada de 8.33 m
de ancho y 3 m de altura. Dicho cambio presupone un uso más racional de los
recursos, pero trae aparejado un aumento del error de estimación local; este
fenómeno es perfectamente explicado por la teoría clásica de las geoestadísticas
lineales, la cual plantea que el volumen donde se estima es inversamente
proporcional a la varianza del error de estimación.

Estas consideraciones sugieren adoptar un modelo matemático que explique el
comportamiento espacial de los contenidos de hierro en cada litología; dicho modelo
debe permitir deducir técnicas más robustas de estimación y simulación en soporte
de bloques pequeños, con errores inferiores y más estables que los obtenidos con los
métodos de krigeage ordinario, tradicionalmente empleados en este tipo de
yacimiento. Por tal motivo se parte de un enfoque aleatorio del fenómeno y se
emplean las geoestadísticas para dar solución al problema que se presenta a
continuación.

Problema Científico de la investigación
Este trabajo se centra en: la necesidad de modelar con mayor precisión, en soporte
de bloque, los contenidos de hierro de yacimientos lateríticos heterogéneos de níquel
y cobalto, compuestos por menas oxidadas y silicatadas.

Objeto de estudio
Como objeto de estudio se seleccionó un sector del yacimiento Moa Oriental de un
kilómetro cuadrado de área.

Hipótesis
Martínez y Pérez, 2005, comparan diferentes técnicas de interpolación y llegan a la
xii

�conclusión de que casi todas los métodos geoestadísticos, así como, el inverso al
cuadrado de la distancia brindan resultados similares en el bloque O48 del
yacimiento Punta Gorda, lo que se puede generalizar a los depósitos lateríticos de la
región. También concluyen que la principal causa del aumento del error de la
modelación es la mezcla de poblaciones estadísticas con propiedades diferentes.
Partiendo de estas observaciones se formula la hipótesis siguiente:

Es posible aumentar la precisión con que se estima y simula el contenido de hierro,
en las unidades de selectividad minera, si se parte de un modelo que explique la
desigual variabilidad espacial que tiene esta variable en cada litología del perfil
laterítico.

Objetivo de la investigación
El objetivo principal de esta investigación es:
La obtención de un modelo que permita estimar con mayor precisión los contenidos
de hierro en las unidades de selectividad minera, considerando que éste tiene
desigual variabilidad espacial en las distintas clases litológicas del perfil laterítico.

Teniendo en cuenta que la modelación de las litologías de las lateritas de la región es
un problema sin resolver, como objetivo colateral se plantea:
Obtener un método robusto para la determinación de la composición litológica de
las unidades de selectividad minera.

Novedad Científica
Las novedades científicas de este trabajo se pueden dividir en dos grupos, en el
primero se recogen aquellas que constituyen un aporte a las geoestadísticas como
ciencia o son aplicaciones de interés general:
A. El método creado para obtener el modelo de los variogramas multivariados con
datos puramente heterotópicos y su aplicación en el cokrigeage, este último se
consideraba imposible bajo dicho contexto.
B. El enfoque multivariado aplicado para resolver el problema de la mezcla de
poblaciones estadísticas, que incluye dos elementos principales: la ecuación que
describe el comportamiento del hierro en el perfil laterítico y la deducción del
xiii

�estimador de cokrigeage a partir de ella. El estimador de cokrigeage puede
considerarse un nuevo método de estimación, aunque se introducen artificios
matemáticos con el objetivo de implementarlo a partir de métodos existentes.
C. El empleo de variables auxiliares densamente muestreadas en la simulación de
las gaussianas, como parte de la simulación de variables categóricas bajo el
contexto gaussiano truncado. En este caso solo se muestran algunas
consideraciones teóricas, deducidas a partir de la definición del método por parte
de otros autores, como Armstrong, et al., 2003.
D. La propuesta de tres aplicaciones de la información de georadar para modelar
yacimientos lateríticos de níquel y cobalto:
o La modelación del fondo empleando georadar como variable secundaria
en el cokriging con colocación o como drift en el krigeage con drift
externo.
o La modelación de las litologías empleando la simulación en el contexto
gaussiano truncado y el georadar como variable auxiliar.
o La simulación de los bloques flotantes (boulders) empleando el georadar
como proceso de intensidad de Poisson.

En el segundo grupo se encuentran las novedades de interés nacional, donde se
destaca:
A. La introducción de la simulación en el contexto gaussiano truncado para modelar
las litologías de las lateritas ferro-niquelíferas de Cuba Oriental.
B. El desglose que se realiza del contenido general del hierro en la unidad de
selectividad minera, en los contenidos de hierro asociados a cada litología.
C. El empleo de límites implícitos en las proporciones de las litologías, como parte
del modelo geométrico de los yacimientos lateríticos.

Todos estos aspectos son discutidos en las siguientes páginas, repartidas en tres
capítulos donde se muestran: las cuestiones generales de la investigación, los
fundamentos teóricos de los métodos propuestos y la aplicación práctica al objeto de
estudio.

xiv

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Capítulo I

Análisis de los resultados de
investigaciones precedentes sobre la
modelación y otros temas relacionados

I.I

Introducción

La modelación de una variable z en un yacimiento mineral no es más que su
estimación o simulación en un soporte v y debe ser vista como un proceso formado
por tres componentes: el modelo geólogo-genético, el modelo geométrico y el
modelo matemático (Martínez y Pérez 2000, p.21); dichos componentes permiten
emplear la información geológica disponible para organizarla en el espacio y
caracterizarla a partir de funciones matemáticas de comportamiento espacial, las que
a su vez posibilitan minimizar el error resultante de la modelación.

El soporte v representa las unidades de selectividad minera, generalmente arregladas
en un modelo de bloques donde se almacenan los valores estimados o simulados para
ser usados durante la planificación de la minería. La minería, por su parte, es un
eslabón intermedio de una cadena de producción que comienza en el yacimiento y
termina en la metalurgia (vea esquema de la página viii), esto implica que la
modelación de variables, como los contenidos de hierro en yacimientos lateríticos
con características heterogéneas, esté relacionada a temas tan diversos como:
� Geología de los yacimientos de menas lateritas
� La modelación de los yacimientos de menas lateríticas cubanos y su relación
con la prospección geológica, la minería y el proceso metalúrgico
� Trabajos relacionados con la estimación de recursos y modelación
matemática de yacimientos lateríticos cubanos
� Comentarios sobre el estado actual de la geoestadística en la esfera mundial
Dichos temas fueron tenidos en cuanta en la investigación, por lo que se discuten a
continuación.

1

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

I.II

Geología de los yacimientos de menas lateritas

Las características geológicas de las lateritas determinan en gran medida las
particularidades de los métodos de modelación propuestos en esta investigación; de
especial interés resulta la clasificación de estos yacimientos en grupos con ciertas
similitudes, los cuales requieren un tratamiento diferenciado a la hora de modelar.
I.II.I Generalidades sobre la geología de los yacimientos de menas
ferro-niquelíferas
Trescases (según Butt y Zeegers, 1992) describe el proceso de lateritización como la
meteorización química que tiene lugar en clima húmedo, durante largos periodos de
tiempo y condiciones tectónicas relativamente estables, que permiten la formación de
un regolito potente, con características distintivas.

Elias, 2002, al igual que la mayoría de los autores, plantea que las lateritas ricas en
níquel y cobalto son el producto de la meteorización intensa de rocas ultramáficas en
la superficie terrestre, bajo condiciones climáticas húmedas. El resultado es el perfil
laterítico formado por capas o estratos de material meteorizado sobreyaciendo la roca
madre. En el perfil, las capas inferiores muestran los estadios más tempranos de su
formación.

Los principales horizontes se muestran en la Figura I.II.1. La estructura general es
gobernada por la movilidad diferenciada de los elementos en la zona de
meteorización. La estructura específica de cada perfil es el resultado de la interacción
dinámica entre condiciones climáticas y geológicas, tales como: drenaje, topografía,
tectónica, estructura y litología de la roca madre.

Los factores que controlan la formación de las lateritas también son mencionados y
explicados por Smirnov., 1982, este autor también describe aspectos de particular
importancia en su formación como son la influencia del Eh y pH en la diferenciación
vertical de estas cortezas (Smirnov, 1982, p. 395)

2

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Figura I.II.1 Perfil laterítico típico y contenidos promedio de elementos químicos, tomado de
Elias, 2002

Elias, 2002 muestra una clasificación general de las lateritas, en la que se destacan
tres grupos principales:
1. Lateritas oxidadas (compuestas fundamentalmente por óxidos e hidróxidos de
hierro en la parte superior del perfil sobreyaciendo las rocas frescas y
alteradas)
2. Lateritas arcillosas (compuestas fundamentalmente por arcillas esmectíticas
en la parte superior del perfil)
3. Lateritas silicatadas (compuesta fundamentalmente por silicatos de Mg-Ni en
la parte más profunda del perfil, sobreyacidas por lateritas oxidadas)

Las menas en el sector objeto de estudio son principalmente oxidadas (según la
clasificación de Elias, 2002); los minerales primarios (olivino, serpentina y
piroxenos) se eliminan fundamentalmente por hidrólisis, liberando sus componentes
como iones en disolución acuosa. El magnesio se lixivia casi completamente y en
menor medida la sílice, el hierro bivalente es removido pero se oxida y precipita
rápidamente como hidróxido férrico, que cristaliza progresivamente a goethita. La
alteración es isovolumétrica al inicio, por ello se preserva la textura, pero al final esta
se destruye por compactación y colapso, quedando una masa masiva de goethita.

La transformación mineralógica explica las tendencias globales de algunos elementos

3

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

como el magnesio, el hierro y la sílice. El comportamiento del Ni y el Co se
diferencia de los elementos mayoritarios antes mencionados, a medida que los
minerales primarios se alteran, estos elementos liberados en forma de iones tienden a
asociarse por afinidad geoquímica con los nuevos óxidos e hidróxidos de hierro.
Éstos se incorporan a la estructura cristalina de la goethita a través una combinación
de adsorción y reemplazo de Fe3+ (Gerth, 1990). El níquel y el cobalto también se
concentran en los óxidos de Mn (asbolanas) donde precipitan por reacción redox.

En el pedolito (limonita) la goethita se transforma progresivamente en hematita, esta
transformación implica una pérdida de níquel, debido a que no se acomoda
fácilmente en la estructura cristalina de este mineral. Esta transformación también
implica un cambio de coloración de pardo amarillo a rojo ladrillo, así como, la
formación de concreciones y corazas hematíticas.

Los yacimientos de la región de Moa, en su conjunto, constituyen un ejemplo típico
de este tipo de perfil (Linchenat y Shirokova, 1964), pero no se descarta la posible
existencia local de otros tipos de lateritas.

Las lateritas arcillosas se forman en condiciones menos severas de meteorización
(por ejemplo en climas más fríos o secos) y la sílice no se elimina como en el caso de
los climas húmedos tropicales, ésta se combina con el hierro y una pequeña cantidad
de sílice formando esmectitas nontroníticas en lugar de óxidos de hierro. La
nontronita juega el mismo papel que lo óxidos, fijando los iones de Ni en su
estructura cristalina. La sílice excedente se redeposita formando material opalino y
calcedonia. Este tipo de perfil también se forma donde el movimiento de las aguas
subterráneas está restringido (Golightly, 1981).

Este fenómeno se observa en el yacimiento San Felipe (Martínez y Pérez, 2000, p.
56) donde existe una combinación de perfil oxidado hacia la parte sur y arcillosos
hacia la parte norte; sin embargo otros autores (Elias, 2002 y Gleeson, Butt, Elias,
2003) clasifican este yacimiento como arcilloso. Los trabajos de Rodríguez, et al.,
2001 muestran que la composición mineralógica de este yacimiento es propia de
ambos tipos de perfiles.
4

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Las lateritas silicatadas se forman donde existe un ascenso tectónico lento y continuo
y el nivel freático se mantiene bajo en el perfil. La meteorización durante un largo
periodo de tiempo forma potentes horizontes saprolíticos, que deben estar
sobreyacidos por horizontes limoníticos poco potentes, en dependencia del grado de
erosión en la superficie del depósito (Golightly, 1981). El níquel proveniente de la
recristalización de la goethita se concentra fundamentalmente en la parte saprolítica,
en los minerales primarios alterados (serpentina secundaria) y los formados bajo las
nuevas condiciones (goethita, esmectitas y garnierita) alcanzando valores de
concentración entre 2 y 3 %. La Figura I.II.2 muestra una comparación esquemática
de los tres tipos de perfiles.

Una clasificación más completa de las lateritas es mostrada por Golightly, 1979,
p.15, quien tiene en cuenta el clima, la roca madre y el drenaje, aspectos que
considera de mayor importancia en la formación del perfil.

Figura I.II.2 Comparación esquemática de los perfiles lateríticos, modificado de Elias, 2002

Clasificación de Golightly, 1979, p. 15:
1. Perfiles ecuatoriales húmedos.
a. Rocas altamente serpentinizadas en áreas bien drenadas.
El perfil está formado por una zona de limonita y otra de saprolita, la

5

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

garnierita solo es importante localmente y la estructura con predominio de
bloques flotantes (boulder) está ausente.
b. Rocas no serpentinizadas en áreas bien drenadas.
El perfil tiene una zona de limonita con desarrollo de estructuras silíceas
entrelazadas en su base. La saprolita está formada por relictos peridotíticos
cubiertos de una capa de nontronita amorfa, relativamente enriquecida en Ni;
el mayor enriquecimiento en Ni se alcanza en las garnieritas de las grietas.
c. Rocas medianamente serpentinizadas en áreas bien drenadas.
El enriquecimiento en la parte de saprolitas está fundamentalmente asociado a
la serpentina. Los relictos son menores y el paso de saprolita a roca fresca es
más gradual.
d. Áreas mal drenadas.
El enriquecimiento del Ni en la saprolitas es mínimo, pero puede ser
importante en las limonitas junto al manganeso; si el nivel del agua es alto en
la saprolita, se forman estructuras silíceas entrelazadas y nontronitas, estas
son las zonas de mayor importancia económica.
2. Perfiles en zonas de alternación de periodos secos y húmedos.
En estas condiciones se tiende a formar nontronitas y estructuras silíceas
entrelazadas, además, solo se forman perfiles lateríticos importantes en rocas
fuertemente serpentinizadas.
a. Zonas con buen drenaje.
La zona de limonita es altamente reemplazada por ferricretas; existe una zona
bien definida de nontronitas y pocos residuos de roca estéril (similares a las
formadas en climas húmedos)
b. Zonas con mal drenaje.
Similar al anterior pero el enriquecimiento en Ni en las saprolitas es menor y
las estructuras silíceas entrelazadas y la jaspilita masiva se desarrollan en
lugar de la saprolita debajo de la zona de estructuras silíceas entrelazadas.
3. Perfiles silicificados.
Se desarrolla localmente, independientemente del clima.
4. Silicificación areal.
Ocurre extensamente en terrenos llanos, mesetas, etc. generalmente en el nivel
del agua. Es un fenómeno que ocurre más frecuentemente en zonas de periodos
6

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

húmedos y secos, pero puede ocurrir en zonas tropicales.
5. Silicificación en zonas de fallas.
Ocurre en zonas altamente agrietadas debido al rápido acceso de las aguas
relativamente ácidas de la superficie a los niveles más profundos.

A esta clasificación es necesario agregar las cortezas desarrolladas sobre rocas
madres más complejas y aquellas que han sido modificadas por distintos fenómenos
geológicos, como la redeposición, procesos epitermales, entre otros.

I.II.II Geología de la región
Cuba, estructuralmente, forma parte de la plataforma norteamericana, pero en su
constitución

geológica

están

presentes

varias

paleounidades

tectónicas

representativas de tres etapas del desarrollo del caribe: el arco de islas volcánicas del
mesozoico, el del terciario y restos del protocaribe. Actualmente se encuentra
separada de la placa caribeña por el sistema de fallas transformantes Oriente.

Según Iturralde-Vinent, 1996 la geología de Cuba se caracteriza por la existencia de
dos elementos estructurales fundamentales: el cinturón plegado y el neoautóctono; el
cinturón plegado está formado por terrenos oceánicos y continentales deformados y
metamorfisados de edad Pre Eoceno Medio; las unidades continentales contienen las
rocas de la plataforma Mesozoica de las Bahamas, cubiertos por las cuencas de
antepaís de edad Paleoceno- Eoceno Superior y los terrenos subcontinentales.

Las unidades oceánicas están compuestas por materiales pertenecientes al cinturón
ofiolítico septentrional y los arcos de islas volcánicos del Cretácico y el Paleógeno.
El neoautóctono está constituido por materiales terrígenos-carbonatados poco
deformados del Eoceno Superior tardío al Cuaternario, que cubren discordantemente
el cinturón plegado (Figura I.II.3).

Cuba Oriental, desde el punto de vista geológico, es la región al este de la falla
Cauto. En esta porción de la isla las ofiolitas están asociadas a la Faja Mayarí
Baracoa y han sido interpretadas como un sistema de cuencas de back arc ubicado

7

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

paleogeográficamente entre el margen Cretácico de la plataforma de Bahamas y el
arco volcánico de las antillas, los afloramientos están separados en tres complejos:
Mayari Cristal, Moa Baracoa, Sierra del Convento (Iturralde-Vinent, 1996)

Figura I.II.3 Esquema geológico de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón plegado y
del neoautóctono (tomado de Iturralde-Vinent, 1996)

El complejo ofiolítico Moa Baracoa ocupa un área de 1500 km2, muestra un corte
completo del complejo ofiolítico formado de piso a techo por peridotitas con texturas
de tectonitas, cúmulos ultramáficos, cumulados máficos, diques de diabasas y
secuencias efusivo-sedimentarias. En este complejo se destaca un gran desarrollo de
los complejos ultramáficos, de gabros y vulcanógeno-sedimentarios. El complejo
ultramáfico se caracteriza petrológicamente por un predominio de las harzburgitas y
en menor medida por dunitas, se han descrito además plagioclasitas, wehrlitas,
lherzolitas y piroxenitas, se consideran como restos litosféricos del manto. El
complejo de gabros cumulados están mayoritariamente en contacto tectónico con las
ultramafitas, el de diques de diabasas esta muy mal representado y aparecen en forma
de bloques tectónicos incluidos en los niveles de gabros, el vulcanógeno
sedimentario contacta tectónicamente con los demás y está representado por la
formación Quiviján; también existen numerosos cuerpos de cromitas, sill de gabros y
diques de gabros y de pegmatoides gabroicos localizados en la parte alta de la
8

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

secuencia mantélica en la zona de transición con los cúmulos (Proenza, 1997)
(Figura I.II.4).

Figura I.II.4 Columna sintética ideal del complejo ofiolítico Moa-Baracoa según Proenza, 1997

Sobre todas las rocas del complejo Moa –Baracoa se desarrollan lateritas, pero solo
son ricas en níquel y cobalto aquellas formadas a partir del basamento mantélico; de
especial interés, para la modelación son los yacimientos formados sobre la zona de
transición del manto (MTZ) donde abundan intercalaciones de rocas básicas
meteorizadas, generalmente difíciles de detectar y modelar, que tienen bajos
contenidos en níquel y cobalto y elevada concentración de elementos nocivos, como
la alúmina y la sílice.

Lavaut, 1998, clasifica los perfiles de cortezas ferro-niquelíferas en tres grandes
familias y luego las subdivide en ocho dominios, en este trabajo se prefiere no
emplear esta clasificación, considerando que las mostradas por Elias, 2002 y
Golightly, 1979, p.15, son más completas, se ajustan a las necesidades de la
modelación y además, muestran de manera satisfactoria las particularidades y
diferencias de los yacimientos lateríticos cubanos.

9

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Los horizontes de los yacimientos lateríticos de la región, desarrollados sobre rocas
ultrabásicas, son clasificados en seis categorías (Ariosa, 2002, p. 88), las que se
muestran a continuación, junto a sus equivalentes aceptados internacionalmente:
� OICP: Zona de ocres inestructurales con concreciones ferruginosas
(Ferricrete and limonitic overburden)
� OI: Zona de ocres inestructurales sin concreciones ferruginosas (laterite
rouge, limonite)
� OEF: Zona de ocres estructurales finales (ferruginous saprolite, saprolite fine,
laterite jaune)
� OEI: Zona de ocres estructurales iniciales (saprolite, earthy saprolite)
� RML: Zona de rocas madres lixiviadas (rocky saprolite, bouldery saprolite)
� RMA: Zona de rocas madres agrietadas, poco meteorizadas (parent rock,
bedrock)
Lavaut, 1998, muestra varios parámetros comunes de estos horizontes (Tabla I.II.1 y
Tabla I.II.2), donde el término RM se refiere a la roca madre fresca.
Tabla I.II.1 Composición química promedio de las cortezas de
ultramáficas de Cuba Oriental según Lavaut, 1998
Horizonte Densidad Potencia Fe2O3 FeO NiO CoO SiO2
(g/cm3)
(m)
OICP
1.516
2.1 59.24 0.33 0.6 0.051 6.98
OI
1.27
1.99 64.35 0.31 1.06 0.114 5.85
OEF
1.04
5.04 60.98 0.33 1.34 0.199 8.61
OEI
0.96
2.54 32.43 0.81 1.59 0.062 28.1
RML
1.36
2.19
16.2 1.08 1.43 0.032 36.88
RMA
2.26
7.4
7.52 2.12 0.46 0.024 37.9
RM
2.525 5.79 3.01 0.29 0.013 38.2

intemperismo de rocas

MgO

Al2O3 Cr203 Mn

1.09
1.37
3.45
15.75
27.16
36.13
39.92

14.47
9.75
7.7
5.67
2.57
0.95
0.78

2.64
2.65
2.61
1.69
0.8
0.39
0.47

0.81
0.99
1.87
0.69
0.31
0.16
-

También se emplean los términos LB (laterita de balance) y SB (serpentinita de
balance), para describir las lateritas y saprolitas ubicadas en los horizontes que
sobrepasan el cutoff de níquel, de lo contrario se les asigna la categoría LF (laterita
de fuera de balance) y SF (serpentinita de fuera de balance).

La gibbsita se encuentra en paragénesis con los óxidos de Fe, principalmente con la
goethita y maghemita, lo que implica la entrada de Al en estos minerales para que
puedan captar Ni y Co (Purón, et al., 2005). El principal portador de cobalto en el

10

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

horizonte limonítico es la asbolana - m (Co, Ni)O.MnO2 . nH2O, además de otros
minerales de manganeso como la pirolusita y el psilomelano (Muñoz, et al., 2005)

Ariosa, 2002 muestra el modelo descriptivo de los yacimientos laterítico-saprolíticos
(conocido en la industria cubana del níquel como perfil laterítico completo) y
lateríticos (perfiles incompletos), así como los modelos de lateritas sedimentarias
litorales, la cual se refiere a las formadas por redeposición en ambiente costero
lacustre; estas últimas están presentes en algunos sectores del yacimiento Punta
Gorda y al norte del área de estudio. Los yacimientos de perfil incompleto presentes
en Cuba, con su caso más representativo en Pinares de Mayarí, no son más que un
caso particular de cortezas de tipo oxidada (Elias, 2002).

Tabla I.II.2 Composición mineralógica promedio de las cortezas de intemperismo de rocas
ultramáficas de Cuba Oriental según Lavaut, 1998, expresadas en porcentajes
Zonas litológicas Goetita
Gibbsita
ARC
Serpentina
MtMg Cuarzo Cromita
2.37
1.24
1.97
3.0
OICP
64.1
19.68
8.62
Ferro
halloysita
2.12
1.27
1.69
3.16
OI
69.7
12.96
8.26
Ferro
halloysita
OEF
65.0
7.67
11.51
5.82
1.21
1.11
3.02
halloysita
OEI
33.3
5.03
22.18
28.8
2.56
4.09
2.04
Ferrisaponita
RML
14.6
0
17.9
58.2
2.38
3.79
1.46
Montmorillonita
RMA
5.9
0
9.28
73.8
3.16
5
1.04
Nontronita
RMF

Oliv.=37.0 Ortpx= 20.0 Clpx=1.3

Serpent=41.7

Las características de los yacimientos lateríticos varían horizontalmente en función
de los parámetros que controlan el proceso de meteorización, o simplemente, a causa
de fenómenos geológicos que los modifican (por ejemplo la erosión y redeposición).
Vera-Sardiñas, 2001 expone procedimientos para la delimitación de zonas
homogéneas las que denomina dominios geológicos, con el objetivo de emplear
técnicas geoestadísticas para la optimización de redes de exploración. El
procedimiento garantiza un cierto grado de homogeneidad, necesaria también para la
estimación de recursos y la modelación de variables.

11

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

I.III Geología del yacimiento Moa Oriental
El yacimiento Moa Oriental, al que pertenece el área objeto de estudio de esta
investigación, es del tipo laterítico-saprolítico o de perfil completo, según la
clasificación cubana; oxidado según la clasificación mostrada por Elias, 2002 y
ecuatorial húmedo, sobre rocas ultramáficas altamente serpentinizadas en áreas bien
drenadas según la clasificación de Golightly, 1979, p. 15. Se encuentra ubicado
dentro del bloque morfotectónico El Toldo (Rodrigues, 1998). Dicho bloque es uno
de los más extensos de la región, posee valores máximos de ascenso relativo (Figura
I.III.1) y está formado por rocas ultramáficas y máficas de la secuencia ofiolítica. Su
relieve es de montañas bajas con cimas aplanadas, ligeramente diseccionadas; en el
área del yacimiento que presenta vaguadas con ondulaciones moderadas y mesetas de
relieve favorable para las operaciones mineras.
N

Océano Atlántico

225000

W
S

Blq. Cabaña

Blq. Miraflores

E

norte

norte

Blq. Moa
la vigía

220000

Blq. Miraflores
sur

Blq. Moa
aereopuerto

Blq. Cananova

Blq. Cabaña

Moa
Oriental

sur

Blq. Cayo Guam

215000
Blq. El Toldo
Blq. Moa

Blq. Cupey

caimanes

Blq. Cabaña
cayo grande

Blq. El Lirial

210000
680000

685000
Límites entre bloques

690000

695000

700000

0

710000

Intensidad relativa del levantamiento

Límite del yacimiento

Dirección actual del movimiento

705000

5000

10000

Mínimo

Máximo

Figura I.III.1 Mapa de bloques morfotectónicos de la región de Moa (tomado de Rodríguez,
1998)

Desde el punto de vista geomorfológico resulta de interés el análisis de la
variabilidad del fondo, cuyos valores máximos frecuentemente están asociados a
cambios en las propiedades petrológicas y tectónicas de la roca madre; con el
aumento dicho parámetro se incrementa el error de geometrización de los recursos y
la complejidad de las operaciones minera de extracción.

12

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

La variabilidad del fondo, también conocida como rugosidad del fondo, se puede
calcular como el operador coeficiente de variación en ventanas móviles. En la Figura
I.III.2 se muestran los resultados obtenidos para el sector caso de estudio, empleando
ventanas cuadradas de 70m y una rejilla de la topografía del fondo espaciada a dos
metros, estimada en términos de profundidades; en este caso, el aumento de la
variabilidad está en correspondencia con la complejidad del límite roca madre –
corteza laterítica, obtenido en los modelos de litologías simuladas en el contexto
gaussiano truncado (Capítulos II y III).

La complejidad de los contactos entre los principales horizontes del perfil laterítico
es característico de este tipo de yacimientos, por ello es casi imposible establecerlos
con precisión, a partir de superficies, ya sea por su forma complicada, o por su
carácter transicional; la obtención de dichos límites también se afecta por la
existencia de bloques flotantes de xenolitos de la roca madre.

8400

-0.04
-0.08

8200

-0.12
8000

-0.16
-0.2

7800

-0.24
-0.28

7600

-0.32

Image
225
200
175
Z (m) 150
125
100
75

L1 Laterite
L3 Laterite
L4 Saprolite
L7 Bedrock
Other
N/A

10000

10250

10500

10750

11000

X (m)

Figura I.III.2 Esquema que muestra la variabilidad del fondo calculadas con ventanas móviles
de 70 m y las litologías simuladas en el contexto gaussiano truncado

Sobre el área estudiada pasa una falla probada y varias supuestas (Cruz y Díaz,
2002), con direcciones predominantes noreste– suroeste y noroeste– sureste, dichas
estructuras son anteriores a la formación del la corteza de meteorización, no se tiene
referencia de movimientos tectónicos posteriores (Figura I.III.3).
13

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Cruz y Díaz, 2002 muestran que una parte de un cuerpo de gabroides, situado al
oeste del yacimiento, se encuentra dentro del área de estudio, sin embargo no ha sido
reflejado en las muestras que cortan el basamento (Figura I.III.3); con el inicio de la
explotación minera se corroboró una composición eminentemente harzburgítica de
dicho horizonte, también se detectó la existencia de un intenso desarrollo de bloques
flotantes hacia la parte noreste, aún se desconoce la explicación geológica de dicho
fenómeno. Al este, no muy lejos de los límites del área de estudio, aflora un cuerpo
de dunitas, a las que se asocia un pequeño lente de cromitas (Figura I.III.3). La
variedad de fenómenos existentes sugiere una complejidad del basamento y la
corteza laterítica mayor a la reflejada en las perforaciones.

Leyenda
10000
Peridotitas serpentinizadas
(K2- Cretácico medio)

K2

9500

Gabros

K2

9000

(K2- Cretácico medio)

8500

Dunitas
(K 2- Cretácico medio)

K2

Moa
Oriental

8000

K2
Fallas supuestas

7500

K2
Fallas confirmadas
7000

K2
K2

6500

Límite del yacimiento

6000

Area de estudio

K2

K2

K2
0

5500
10000

10500

11000

11500

12000

12500

13000

500

1000

13500

Figura I.III.3 Esquema geológico del basamento del yacimiento Moa oriental (arriba) y del
sector estudiado (abajo), modificado de Cruz y Díaz, 2002

Las cortezas son generalmente in situ, solo se observan redepósitos al norte del
yacimiento, fuera de nuestra área de estudio. Según Cruz y Díaz, 2002 las mayores
potencias de las lateritas están asociadas a zonas con elevados niveles hipsométricos
y bajas pendientes, en ellas se alcanzan los contenidos máximos de hierro. Las altas
potencias en niveles hipsométricos bajos están relacionadas a procesos de
redeposición (Figura I.III.4).

14

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

El agua subterránea está presente en la zona de saprolitas y en la roca madre
agrietada, conformando un complejo acuífero único cuyo nivel oscila entre estos dos
horizontes; la zona de aireación coincide con los horizontes de los ocres
inestructurales, la que se inunda en periodos de lluvia, pero tienen la capacidad de
descargar rápidamente el agua a los horizontes inferiores.
N2

10000

Leyenda
N2

Q2

Depósitos detríticos aluviales
(Q2- Holoceno reciente)

N1
9500

K2
K2

9000

Laterita redepositada

N1

Q2

N1

(N2- Plioceno)

Corteza laterítica ferroniquelífera
(N1- Mioceno)

Q2
8500

K2

K2

Rocas ultrabásicas serpentinizadas
(K - Cretácico medio)
2

8000

Moa
Oriental

K2

7500

Contacto litológico discordante

N1
N1

Fallas supuestas

K2

7000
Fallas confirmadas

K2

6500

Q2

Límite del yacimiento

N1
6000

K2
Area de estudio

5500

N1
10000

10500

11000

11500

12000

12500

13000

13500

0

500

1000

Figura I.III.4 Esquema geológico de la superficie del yacimiento Moa Oriental, tomado de Cruz
y Díaz, 2002.

Menéndez, et al., 1990, estudiaron la mineralógica del yacimiento usando 119 pozos
mineralógicos y 49 pozos criollos. Las menas limoníticas se analizaron a partir de un
total de 80 muestras tomadas hasta los 25 metros de profundidad, en ellas se aprecia
que el grado de compactación aumenta hacia los niveles inferiores y la coloración
varia entre pardo amarillo, pardo claro en los horizontes económicos, a pardo oscuro
y rojizo en la zona con concreciones ferruginosas. Estos autores también muestran
que los horizontes que más se acercan a los OICC son los más densos (Tabla I.III.1).

La clase granulométrica más abundante en las menas limoníticas es &lt;0.063 mm. Las
fracción electromagnética es mayoritaria, seguida por la magnética, la fracción no
electromagnética es poco representativa y en ella se concentra el cuarzo libre,

15

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

mineral que tiende a aumentar su presencia hacia la parte superior de la corteza. La
goethita es la fase mineralógica predominante (Tabla I.III.2) y los contenidos de
minerales de serpentina son altos, en relación con otros yacimientos de la región;
existe además abundante gibbsita (Tabla I.III.2).

Tabla I.III.1 Densidad de las menas limoníticas, según Menéndez, et al., 1990

Litología
OICC
OI
OEF

Cantidad de Muestras
24
16
34

Rango (t/m3)
2.35-1.21
1.77-1.18
1.59-0.87

Densidad (t/m3)
1.67
1.36
1.11

Tabla I.III.2 Composición mineralógica de las menas limoníticas, según Menéndez, et al., 1990

Composición mineralógica
Minerales de serpentina
Minerales arcillosos
Magnetita
Goethita
Cromita
Minerales de manganeso
Cuarzo
Gibbsita
Clorita
Carbonatos
Piroxenos

OICC(%)
1.87
2.22
0.58
76.44
3.01
1.00
1.01
12.49
-

OI(%)
2.43
2.41
0.67
77.21
3.04
1.01
0.94
11.10
0.02
0.02
-

OEF(%)
3.44
4.03
0.54
77.90
3.34
1.19
0.85
7.67
0.01
0.01
-

Tabla I.III.3 Comportamiento de la densidad en las menas saprolíticas, según Menéndez, et al.
1990

Litología
OEI
SL

Cantidad de muestras Rango (t/m3)
7
1.22-0.87
5
1.20-0.92

Densidad (t/m3)
1.02
1.02

Tabla I.III.4 Composición mineralógica de las menas saprolíticas, según Menéndez, et al., 1990

Composición mineralógica
Minerales de serpentina
Minerales arcillosos
Magnetita
Goethita
Cromita
Minerales de manganeso
Cuarzo
Piroxenos
Clorita

OEI
27.62
14.92
0.68
52.42
2.62
0.80
0.09
0.05
-

SL
53.12
13.86
0.78
27.99
1.53
0.45
1.19
0.16
0.95

16

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Las saprolitas son relativamente deleznables, su coloración varía desde carmelita
verdoso, verde amarillo hasta verde pálido. La densidad es menor que en las menas
oxidadas y disminuye hacia las zonas más próximas a las rocas madres (Tabla
I.III.3). En los OEI la granulometría dominante es &lt;0.063 mm, mientras que en la
serpentinita lixiviada (SL) la granulometría más representativa es de &gt;1.6mm.
Químicamente son menas sílico-magnesianas, con valores medios de níquel que
pueden estar en el orden de los 2.30 %, 19-29% de sílice y 11-23 % de magnesio.
Los minerales predominantes se alternan entre goethita y minerales de serpentina,
según sea el grado de oxidación (Tabla I.III.4).

Ortiz, 1991 muestra algunas de las características petrográficas de las rocas del
basamento y su composición química (Tabla I.III.5), su densidad es de 1.96 t/m3. La
caracterización se realizó empleando métodos petrográficos y petroquímicos a partir
46 y 12 muestras respectivamente, tomadas de los testigos de perforación que
atraviesan hasta dos metros el basamento. Se describen las variedades petrográficas
siguientes:
1. Harzburgitas fuertemente serpentinizadas
2. Harzburgitas serpentinizadas
3. Peridotitas serpentinizadas
4. Dunitas serpentinizadas
5. Serpentinitas crisotílicas
6. Serpentinitas
7. Rocas afectadas por procesos intensos de carbonatización

Tabla I.III.5 Composición química de las rocas del basamento en %, tomado de Gonzáles, 1991

SiO2
38.18

Al2O3
1.23

Fe2O3
7.07

NiO
0.56

CoO
0.015

CaO
0.61

MgO
36.38

TiO2
0.034

Cr2O3
0.43

Las harzburgitas fuertemente serpentinizadas son de colores gris verdoso y estructura
masiva, la textura predominante es la blastoporfídica; en ellas los minerales
serpentiníticos constituyen hasta el 69 % del volumen de la roca, el olivino se
encuentra alrededor del 25 %, el ortopiroxeno aparece hasta cerca del 5%, la mayoría
de sus cristales están sustituidos a minerales del grupo de la serpentinita por

17

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

pseudomorfosis de bastita; la magnetita solo alcanza un 1% y se encuentra en granos
aislados.

La harzburgitas serpentinizadas constituyen la variedad predominante, posee
tonalidades grises, verde y negro, su aspecto es masivo y ocasionalmente brechoso;
la textura es variada, porfiroblástica, reticular, nodular, brechosa y fibrosa. Está
constituida por minerales del grupo de las serpentinas en un 84 a 98 %,
fundamentalmente lizardita, serpofita, crisotilo y escasa antigorita; los relictos de
olivino ocupan un 0-10% y los de ortopiroxenos 0-3%, en ambos casos se encuentran
aislados. Como alteraciones secundarias están presentes minerales arcillosos,
carbonatos, clorita, talco y goethita, contienen además magnetita y cromita.

Los piroxenos rómbicos que ocupaban hasta un 20% en la roca, se encuentran
bastitizados, observándose solo hasta un 3% como relictos; se observa de forma
aislada hasta un 1% de clinopiroxenos; el carbonato y la clorita aparecen en las
grietas, atravesando las rocas en todas direcciones y sustituyendo los granos de
olivino y ortopiroxeno. Se observa polvo fino segregativo de magnetita que se aloja
en las líneas de clivaje de los ortopiroxenos bastitizados y en las grietas muy finas,
también se encuentra en forma de granos pequeños, corroídos y oxidados; la cromita
tiene forma esquelética y aparece diseminada en la roca.

Las peridotitas serpentinizadas presentan colores gris y verde oscuro, con estructura
masiva, se encuentran atravesadas por vetillas finas de carbonatos y contienen
ortopiroxenos de hasta 3mm; los minerales de serpentinas ocupan el 85-96 % del
volumen de la roca, representados por lizardita, serpofita, crisotilo y muy poca
antigorita; también se conservan minerales relícticos de olivino en 1-10%, así como,
orto y clinopiroxeno hasta un 1%. Los minerales de alteración secundaria son
carbonatos, talco, clorita, nontronita y goethita; contiene además magnetita hasta 12% con granos pequeños de forma irregular y cromita hasta un 1%.

Las dunitas serpentinizadas son de aspecto masivo y de color verde intenso con
texturas reticular y nodular, poseen olivino relíctico hasta un 30% con grano
subidiomórficos, piroxeno rómbico hasta un 3%, minerales de serpentina a un 6818

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

70% y minerales accesorios hasta un 1%; en ellas aparece, de forma aislada, diópsido
en granos xenomórficos. Los minerales de serpentina están representados por la
lizardita, serpofita, crisotilo y una recristalización parcial a antigorita; aparecen
espinelas cromíferas corroídas y en ocasiones atravesadas por vetillas de crisotilo,
cloritas y dendritas de manganeso.

Las Serpentinitas crisotílicas son poco frecuentes, tienen coloración verde blancuzca,
con textura fibrosa y estructura masiva. Están compuestas por crisotilo hasta un 90%,
poseen además hasta un 5% de magnetita.

Las ultramafitas serpentinizadas -serpentinita- es el tipo de roca más abundante en el
yacimiento, presenta colores gris verde oscuro con tonalidades parduscas, son densas
y en ellas se encuentran escasos relictos de piroxenos anfibolitizados; la masa de la
roca está estructurada en forma de nódulos, listones, rejillas, y porfiroblastos.

Las zonas con rocas que presentan intensa carbonatización son producto de la
alteración de las serpentinitas. Tienen color blanco –blanco verdoso, son masivas y
en ocasiones brechosas. El carbonato constituye el 70% de la roca, supuestamente
enriquecido en magnesio.

La composición química de las rocas del basamento se caracteriza por bajos
contenidos de SiO2, TiO2, CaO, Na2O, K2O y por altos contenidos de magnesio y
FeO. Los análisis petroquímicos indican su carácter eminentemente harzburgítico.

El volumen de información geológica sobre el basamento es insuficiente, al igual que
la información relacionada con aspectos específicos de la corteza, en la actualidad la
compañía Moa Nickel S. A. realiza estudios para mejorar el conocimiento geológico
de este yacimiento. Autores como Cruz y Díaz, 2002 se han esforzado en este
sentido, a partir de la reinterpretación de la información disponible y la aplicación de
la metodología de obtención de dominios geológicos mostrada por Vera, 2001; sus
trabajos se analizaron y se llega a la conclusión de que son de utilidad para la toma
de dediciones mineras, pero no para implementar la metodología propuesta en esta

19

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

investigación, pues introducen índices, como la potencia de la corteza, de mineral
útil, entre otros, que son redundantes en el modelo que proponemos.

I.IV La modelación de los yacimientos de menas lateríticas
cubanos y su relación con la prospección geológica, la
minería y el proceso metalúrgico
Campos, Guerra y Gé, 2005 exponen las bases para lograr un desarrollo armónico
entre las fases de la investigación geológica y el desarrollo sostenible en la industria
minera del níquel. Según estos autores hasta inicios de la década de los 90 la
exploración geológica estuvo marcada por el empleo de patrones preconcebidos, no
se tenía en cuenta las necesidades de la minería, y como consecuencia existían
problemas de alimentación a las plantas metalúrgicas. Por otra parte, los métodos de
estimación no permitían describir detalladamente los parámetros geólogo-industriales
y no tenían en cuenta las características de la variabilidad y correlación espacial de
las menas, por lo que no se adaptaban a las complejidades de estos yacimientos. No
se tomaba en cuenta la influencia de las diferentes clases mineralógicas en el proceso
metalúrgico y los estudios no caracterizaban el comportamiento de los diferentes
minerales que alimentaban las plantas de procesamiento. Muchas de estas
dificultades han sido heredadas y son irremediables, una de ellas es la insuficiente
cantidad de elementos medidos (Fe, Ni y Co) en la red de exploración espaciada a
33.33 m de distancia, lo que dificulta la caracterización de las particularidades del
perfil laterítico. Se destaca además la incorporación de métodos geofísicos en la
exploración.

La minería realizada en los yacimientos de menas lateríticas se encuentra en un
proceso de modernización, marcados por el reemplazo de las Draglines por
retroexcavadoras, lo que permite mayor selectividad de la explotación. Belete, et al.,
2005 demuestran que el sistema Retro-Camión (Figura I.IV.1) es más ventajoso que
el sistema Dragline-Camión y muestra la forma adecuada de la extracción en los
bancos. Rodríguez y Guerra, 2005 arriban a una conclusión similar y recomienda la
adopción de este sistema en todas las minas del territorio, atendiendo a la poca

20

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

potencia de los yacimientos que restan por explotar y la gran capacidad que tiene
para adaptarse a las particularidades geológicas de cada perfil laterítico.

Como puede verse el futuro en la minería de los yacimientos lateríticos cubanos se
resume en una explotación por bancos, equipamiento relativamente ligero y un alto
grado de selectividad de la minería, lo que implica un cambio importante en cuanto
al tamaño del soporte que compone al modelo de bloques. Actualmente, en la
compañía minera Moa Nickel S.A. se emplean unidades de selectividad minera de
8.33x8.33x3 m (Figura I.IV.1).

Figura I.IV.1 Extracción por bancos, empleando el método retro-camión. Modificado de Belete,
et al., 2005

Para tener idea del impacto del cambio de soporte en la modelación de los contenidos
de hierro considérese un yacimiento de 10 m de potencia, donde se pasa de paneles
de 33.33 m a unidades de selectividad minera de 8.33x8.33x3 m; si se emplea el
krigeage con el modelo de variograma de hierro mostrado en el Capítulo 3 de este
trabajo, para cada unidad de selectividad minera, el error asociado a la disminución
del volumen del soporte aumenta aproximadamente en un 27.86 % en los ocres con
concreciones, en un 27.26% en los ocres estructurales finales y en un 43.03% en las
saprolitas, con respecto al error total. Esta deducción se realiza a partir de la
formulación de la varianza de krigeage, definida en el caso univariado como
2
σ KO
= ∑ λi γ ( xi , v) − γ (v, v) + µ (Armtrong, 1998, p. 87), el error asociado al

volumen está fundamentalmente relacionado al término γ (v, v) .

Castellanos y Picayo, 2005, muestran un interesante análisis sobre los avances y
tendencias en el desarrollo de las tecnologías de procesamientos de minerales de
cortezas lateríticas ricas en níquel y cobalto. Los procesos que se emplean

21

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

actualmente a nivel internacional son: el carbonato amoniacal (proceso CARON), el
de ferroniquel (o mata) y el de lixiviación ácida a presión (PAL); este último es el
utilizado para procesar las menas del yacimiento Moa Oriental.

Según estos autores, en el proceso PAL que se realiza en la planta procesadora de la
Moa Nickel S.A., el cambio de la calidad de las menas ha conllevado a la producción
de una pulpa cruda de malas propiedades reológicas.

La planta de la Moa Nickel S. A. desde 1960 ha operado exitosamente con pachucas
(reactores verticales agitados con vapor), para su expansión se evalúa usar autoclaves
horizontales o pachucas a presión y se trabaja en la preparación de la pulpa cruda y
su espesamiento, modificando su composición iónica, buscando sobre todo un
incremento del porcentaje de sólidos, menor viscosidad de la pulpa y mayor fluidez.
Con el agotamiento de la limonita y bajo el principio de un aprovechamiento integral
a menor costo del depósito de laterita, se ha considerado la posibilidad de comenzar a
procesar la serpentina usando la tecnología EPAL (lixiviación a presión mejorada).

La composición mineralógica juega un papel importante en la eficiencia de la
extracción metalúrgica, pero dicho parámetro no es medido sistemáticamente en el
yacimiento Moa Oriental, una aproximación puede ser modelar la litología, la que se
emplea además para controlar la calidad de la masa minera, junto a contenidos de
algunos elementos químicos, como el hierro, el magnesio, la sílice, entre otros.

I.V

Trabajos relacionados con la estimación de recursos y
modelación

matemática

de

yacimientos

lateríticos

cubanos
El uso en Cuba de la geoestadística para la modelación de yacimientos minerales no
se ha limitado solamente a los depósitos de menas lateríticas; Gómez, et al., 2005,
aplican el krigeage de indicadores de CaO para determinar la composición litológica
en un modelo de bloques del yacimiento Pastelillo, Nuevitas, Camagüey, de materia
prima para cemento; este trabajo es uno de los pocos ejemplos de modelación

22

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

espacial de litologías empleando técnicas geoestadísticas no lineales en yacimientos
cubanos.

Pimentel, et al., 2005 muestran un buen ejemplo de empleo de los resultados de la
modelación matemática de las litologías y quimismo del yacimiento Golden Hill, de
menas cupro-auríferas, localizado en el municipio Jobabo, provincia Las Tunas, en la
optimización económica de la explotación a cielo abierto, empleando el algoritmo
Lersh-Grossman. Es la primera vez que se aplican estos métodos en yacimientos
cubanos, sobre el empleo de la optimización de la secuencia óptima de explotación
(algoritmo Milawa) no se encontró ninguna referencia. Rodés y Noa, 2005, muestran
un método para calcular cutoff dinámicos en lateritas teniendo en cuenta las
particularidades geoquímicas de los elementos útiles y nocivos (Fe, Ni, Co, Mg, Si y
Al) y costo del metro cúbico de escombro, así como otros parámetros usualmente
empleados en estos cálculos, como los precios de los metales y sus subproductos,
precios de los insumos, etc.

Villavicencio, 2005, muestra el resultado de una experiencia llevada a cabo con un
modelo de redes neuronales artificiales (RNA) con fines predictivos mediante una
aproximación funcional a un set de datos de valores de curvas geofísicas de pozo.
Peña., et al., 2005 aplican técnicas de estadística multivariada para la selección de
muestras tecnológicas, con una representatividad adecuada.

Arias, et al., 2005, exponen los principales resultados del estudio geoestadístico
realizado en el yacimiento Yamaniguey, localizado en la región de Moa, para la
determinación de la continuidad del horizonte de serpentinitas duras niquelíferas
(SD) mediante la simulación secuencial indicatriz. Este trabajo constituye uno de los
mejores ejemplos del empleo de métodos no lineales de simulación aplicados en la
minería del níquel.

Otros trabajos de referencia en la temática son los de Vera, 2001; Cuador, 2002;
Legrá, 1999, Martínez y Pérez, 2005, todos aplicados a las lateritas cubanas. Las
geoestadísticas junto a otros métodos de interpolación son ampliamente usadas en las
empresas mineras del territorio, incluidas aquellas que prestan servicios, como el
23

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Centro de Proyectos del Níquel, el Centro de Investigaciones del Níquel y la
Empresa Geominera Oriente.

I.V.I

Empleo de métodos geofísicos en los yacimientos de menas
lateríticas cubanos

Recientemente se comenzaron estudios de aplicación de métodos geofísicos en la
exploración de las lateritas. Acosta, et al., 2005 muestran los resultados del empleo
del georadar (GPR) para determinar los contactos entre los horizontes lateríticos,
saprolíticos y el basamento. Los límites obtenidos tienen una alta resolución y la
variabilidad propia de este tipo de depósito, además resaltan los bloques flotantes y
las zonas con características morfológicas especiales, como las cortezas lineales.

Luego de revisar las técnicas geoestadísticas más conocidas se propone modelar las
litologías y sus contactos, usando los radargramas filtrados como variables auxiliares
en las variantes siguientes:
1) Para la modelación del fondo del yacimiento se emplea:
a. Krigeage o simulación con drift externo, donde el drift externo es la
información de GPR
b. Cokriging y cosimulación con colocación, donde el GPR es una
variable secundaria colocada.
2) La modelación de las litologías en el contexto gaussiano truncado, con
información auxiliar, en la etapa de simulación de las gaussianas.
a. Simulación de las gaussianas con drift externo, donde el drift externo
es la información de GPR.
b. o su cosimulación con colocación, donde el GPR es una variable
secundaria colocada.
3) La modelación de los bloques flotantes o boulders
a. Simulación booleana, empleando como proceso de intensidad de
Poisson los radargramas.

La modelación de las litologías en el contexto gaussiano truncado, con información
auxiliar se puede implementar fácilmente, en la etapa de simulación de las

24

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

gaussianas. No existen referencias sobre la aplicación de ésta posibilidad en la
literatura internacional, pero, según Armstrong, et al., 2003, el método de simulación
de las gaussianas es irrelevante en dicho contexto. No obstante quedan dos grandes
problemas por resolver para poder emplear dicha información en la simulación
plurigaussiana:
a) el problema de la onda directa y otras interferencias.
b) el tipo de postprocesamiento (o filtrado) que se debe dar a los datos primarios
para que los valores sean “utilizables” en el método antes propuesto.

Una solución preliminar del problema b), puede ser la relación de la textura del
radargrama y la litología, la que se puede expresar en términos de varianzas
calculadas con ventanas móviles (Figura I.V.1).

Gentoiu, et al., 2005, emplean el sondeo eléctrico vertical en la variante de
polarización inducida (SEV-PI) como variable para modelar los límites de la capa
friable entre pozos de perforación; la solución consistió en corregir la estimación de
la potencia empleando SEV-PI con una función de regresión lineal entre esta variable
y la potencia medida en pozos, pero este estimador no es exacto, es sesgado y la
varianza del error no es minimizada.

Una solución más robusta es emplear SEV-PI de forma similar a la que se propone
para los radargrama; también se pueden emplear ambas variables de forma
simultánea y bajo diferentes combinaciones de estimación con drift externo y
variables secundarias colocadas.

Teixidó, 2005, discute algunas particularidades negativas del GPR; se destacan el
problema de las potencias aparentes, que dificultan la determinación precisa de las
profundidades; la atenuación de la señal con la profundidad, lo que provoca que un
mismo tipo de roca tenga respuestas diferentes en el radargrama; las capas superiores
producen apantallamiento de las inferiores. Dicho método es imposible aplicarlo en
rocas saturadas de agua y cuando la rocas tienen una conductividad extremas

25

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Perfil GPR original
250
240
230
220
10250

10270

10290

10310

10330

10350

10370

10390

10350

10370

10390

Perfil GPR filtrado
250
240
230
220
10250

10270

10290

10310

10330

Topografía
Límite entre entre limonitas y saprolitas
Límite entre entre saprolitas y rocas del basamento

Figura I.V.1 Radargramas interpretados, arriba perfil filtrado, abajo el mismo perfil con filtro
de ventana móvil y operador coeficiente de variación (cortesía de la empresa Geominera de
Oriente)

El método de GPR y el de SEV-PI se encuentran en la etapa de experimentación en
los depósitos de lateritas ferro-niquelíferas de la región, aunque se pretende aplicar el
GPR de forma extensiva en algunos yacimientos.

I.VI Comentarios sobre el estado actual de la geoestadística
en la esfera mundial
Una de las herramientas más completas para modelar los contenidos de hierro es la
geoestadística, la cual ha probado su efectividad como método de estimación durante
los últimos 30 años, en la industria minera. Su empleo ha sido extendido a otros
campos, incluso a la pesca, donde el factor tiempo, al igual que la variabilidad
espacial, juegan un papel importante (Armtrong, 1998).

La herramienta básica de la geoestadística es el variograma, se emplea para
cuantificar la correlación entre observaciones; los modelos de variograma se usan en
la estimación sobre puntos no muestreados, procedimiento que se conoce como
krigeage (o kriging en inglés) en honor al ingeniero sudafricano Danie Krige, quien,
26

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

junto Herbert Sichel llevaron a cabo los primeros pasos de la naciente ciencia en las
minas de oro de Witwatersrand. Las principales bases teóricas de la geoestadística
fueron creadas por Georges Matheron hacia los años 60 y 70, en el Centro de
Investigación de Fontainebleau, junto a su equipo de jóvenes investigadores.

En este acápite se analiza el estado actual de la geoestadística y las perspectivas de su
desarrollo en el futuro, con el objetivo de censar las técnicas disponibles para
modelar los yacimientos lateríticos ferro-niquelíferos y en especial los contenidos de
hierro, las litologías y las superficies que conforman el modelo geométrico.

I.VI.I La geoestadística como ciencia
La geoestadística se encarga del estudio de muestras repartidas en el espacio a partir
de modelos aleatorios y se define como la ciencia que estudia las variables
regionalizadas (VR) (Loc’h, 2005, Chilès y Delfiner, 1999, p.2). Los pasos básicos
para su aplicación práctica son:
1. análisis exploratorio de los datos
2. análisis estructural (cálculo y modelado de los variogramas)
3. predicción (krigeage o simulación)

La mayoría de los autores resaltan en sus publicaciones sobre geoestadística básica
conceptos tales como: variable regionalizada, función aleatoria, hipótesis
estacionaria e intrínseca, función de covarianza espacial, variograma experimental y
modelos admisibles, anisotropía, drift, efecto proporcional; efecto soporte y el
soporte de una variable regionalizada, efecto información, regularización y teoría del
krigeage; otros como la relación de aditividad de Krige (Armtrong, 1998, p. 77) o el
teorema de la aditividad (Armtrong, 1998, p. 94) son solo tratados en algunas
publicaciones. En textos más específicos aparecen conceptos menos citados aún, se
destaca el teorema de la microergodisidad (Chilès y Delfiner, 1999, p. 20) y la teoría
transitoria o geoestadística transitoria (Chilès y Delfiner, 1999, p. 24), desarrollada
por Matheron en 1965 y se emplea actualmente para determinar el error geométrico
asociado a estimaciones globales de los recursos, donde los límites del área
mineralizada no se conocen a priori (Armtrong, 1998, p. 134).

27

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Otro aspecto poco trabajado que comienza a ganar en popularidad es la
representación espectral de las funciones aleatorias, la que representa una
herramienta teórica poderosa, especialmente aplicable a las simulaciones (Chilès y
Delfiner, 1999, p. 17). De la representación espectral de las funciones aleatorias se
desprenden herramientas como el krigeage de variables complejas (Wackernagel,
1998, p. 187) y el modelo bilineal de corregionalización, empleado en la modelación
de funciones de covarianzas cruzadas no simétricas (Wackernagel, 1998, p. 194).

Los planteamientos anteriores sugieren que la geoestadística es una ciencia, del
campo de las matemáticas aplicadas, que se enriquece diariamente, gracias a un
sinnúmero de investigaciones paralelas; una gran parte de sus técnicas y enfoques de
reciente creación prácticamente no se conocen, otras simplemente han quedado casi
en el olvido. Por otra parte, su estudio sistematizado a nivel internacional gira en
torno a un grupo de técnicas básicas, las que se presentan a continuación.

I.VI.II Principales técnicas geoestadísticas y sus particularidades
La geoestadística es una ciencia joven, por ello sistematizar su conocimiento a partir
de una separación adecuada de sus principios y técnicas resulta imprescindible para
su estudio y comprensión; se recomienda la clasificación propuesta por el Centro de
Geoestadística de la Escuela de Minas de París:
1. Geoestadística lineal
2. Geoestadística no estacionaria
3. Geoestadística multivariada
4. Simulaciones
5. Geoestadística no lineal

I.VI.II.I Geoestadística lineal
La geoestadística lineal univariada constituye la base de la geoestadística en general,
está relacionada con el estudio de las variables regionalizadas que satisfacen la
hipótesis estacionaria de segundo orden o la intrínseca.
Dado un dominio o campo geométrico D ⊂ R n , con volumen positivo y un espacio
probabilístico (Ω, Α, Ρ) , una función aleatoria (FA), también llamada proceso

28

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

estocástico, es aquella de dos variables Z ( x, ω ) de forma tal que cada punto con
coordenada

x∈D , ω

denota las variables o realizaciones en el espacio

probabilístico (Ω, Α, Ρ) (Chilès y Delfiner, 1999, p.12). En la práctica las FA se
denotan de forma simplificada como Z ( x) ; sus realizaciones no son más que las
variables aleatorias regionalizadas (VR) y se denotan como z ( x) . Estos dos
conceptos son la base de la geoestadística, junto a la hipótesis estacionaria de
segundo orden y la intrínseca; también es necesario considerar el drift, denotado
como la función no aleatoria o determinística m( x ) .

La hipótesis estacionaria de segundo orden plantea que los dos primeros momentos
de Z ( x) existen y son invariantes por traslación (Chilès y Delfiner, 1999, p.16):
E[ Z ( x)] = m( x) = m
E[ Z ( x) Z ( x + h)] − m 2 = C( h)

La hipótesis intrínseca es menos restrictiva, plantea que los dos primeros momentos
de los incrementos de primer orden Z ( x + h) − Z ( x) existen y son invariantes por
traslación (Armstrong, 1998, p.19), si el drift m( x ) es cero, entonces:

E[ Z ( x + h) − Z ( x)] = 0
Var[Z ( x + h) − Z ( x)] = 2γ (h)
Donde la función γ (h) es conocida como variograma y constituye el útil principal
para el estudio de la variabilidad espacial en las geoestadísticas.
En el caso de yacimientos heterogéneos puede existir más de un dominio D ⊂ R n ,
con espacios probabilísticos (Ω, Α, Ρ) diferentes, a los que pertenecen las FA cuyos
dos primeros momentos de Z (x) y sus incrementos Z ( x + h) − Z ( x) reflejan
covarianzas espaciales y variogramas diferentes. La unión de dichas FA hace
inestable las definiciones de estacionaridad de segundo orden y la intrínseca, por
ende, también se hacen inestables los métodos de estimación y simulación empleados
para modelar Z (x) y sus realizaciones; esto explica el incremento del error en la
estimación de los contenidos de hierro de los yacimientos lateríticos.

29

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Aunque existen varias funciones de variabilidad espacial, para la estimación
solamente son usados el variograma y la función de covarianza, esta última
generalmente se infiere a partir del variograma, cuyo estimador más usual es el
mostrado por Chilès y Delfiner, 1999, p.37, Wackernagel, 1998, p. 45 y Deutsch y
Journel, 1998, p. 44, entre otros:

γ ( h) =

1 N
[ z ( x + h) − z ( x)]2
∑
2 N x =1

Este estimador es una alternativa práctica de obtención del variograma regional
definido dentro del dominio D (Chilès y Delfiner, 1999, p. 38):

γ R (h) =

1
[ z ( x + h) − z ( x)]2 dx
∫
D
∩
D
−
h
2 | D ∩ D− h |

La imposibilidad de obtenerlo de forma experimental está dada por la limitada
cantidad de muestras disponibles en el dominio D.

Una FA es estacionaria si el variograma es finito (acotado). Las funciones aleatorias
intrínsecas poseen variogramas no acotados, pero debe cumplir la propiedad

γ (h) / | h |2 → 0 cuando | h |→ ∞ (Chilès y Delfiner, 1999, p. 59), de lo contrario
estamos en presencia de una FA intrínseca de orden k (IRF-k), la cual se encuentra
en el dominio de las geoestadísticas no estacionarias.

Una vez definidas las propiedades estadísticas y la variabilidad espacial de la función
aleatoria, si éstas son adecuadas, se pueden emplear las técnicas de estimación lineal;
en el caso intrínseco se usa el krigeage ordinario, en el estacionario de segundo orden
se puede utilizar además el krigeage simple con media conocida; este último es rara
vez empleado, dada la dificultad de inferir la media, solo se aplica frecuentemente
como base de las simulaciones y los métodos no lineales, pues la media de los datos
transformados por anamorfosis gaussiana, es conocida e idéntica a cero (Armtrong,
1998, p. 94). Dentro de estas técnicas también se encuentra el krigeage de la media y
el krigeage factorial.

30

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Generalmente la estimación se realiza sobre soportes puntuales, de bloques o sobre
soportes irregulares, la varianza del bloque se calcula por métodos numéricos, de los
cuales el más aceptado es la discretización regular, con desplazamiento aleatorio de
los puntos de discretización secundarios (Bleines, et al., 2004, p. 608).

Como aspecto novedoso podemos citar el empleo de derivadas asociadas a las
ecuaciones de krigeage para la estimación del gradiente (Bleines C, et al., 2004, p.
611).

I.VI.II.II Geoestadística no estacionaria
Las FA no estacionarias son el caso opuesto a las estacionarias, siendo las intrínsecas
la posición intermedia entre estas dos; analizando la no estacionaridad en el contexto
de las Funciones Aleatorias de orden k (IRF-k) vemos que las funciones aleatorias
intrínsecas son un caso particular con k=0 (Chilès y Delfiner, 1999, p. 231).

Las FA no estacionarias poseen media, varianza y covarianzas

variables por

traslación, efecto con un impacto nefasto para la aplicación de métodos lineales de
estimación; para afrontar este problema existen dos enfoques principales: el modelo
de residuos y los incrementos de órdenes superiores; ambos persiguen obtener FA
trasformadas, que se ajustan en cierta medida a la estacionaridad de segundo orden y
la intrínseca.

El modelo de residuos
Este es el modelo básico del krigeage universal expresado por la dicotomía:
Z(x)= m(x)+Y(x), donde m(x) es el drift y Y(x) son los residuos, que pueden ser
estacionarios de segundo orden o intrínsecos. En la práctica m(x) se obtiene como
polinomios a partir de las realizaciones disponibles de Z(x), en otras ocasiones es una
función externa “conocida”.

La no estacionaridad se verifica con el crecimiento parabólico del variograma; el
drift frecuentemente aparece a larga distancia, en este caso es posible evadir la no
estacionaridad empleando un tamaño de vecindad adecuado en la estimación. El
variograma de los residuos es altamente sesgado, excepto para cortas distancias

31

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

(Chilès y Delfiner., 1999, p. 122), además de esto, la definición del drift en la
mayoría de los casos es espuria.

Por tales motivos es preferible trabajar en el contexto IRF-k, aunque éste tiene
algunos detractores como Deutsch y Journel, 1998, aludiendo fundamentalmente la
complejidad del ajuste de los modelos bajo dicho contexto.
El krigeage universal debe ser empleado solamente cuando la definición del drift es
clara, por ejemplo asociada a un fenómeno físico bien conocido y determinado
(Renard, 2005).

Las funciones intrínsecas de orden k (IRF-k)
Las funciones intrínsecas de orden k son una generalización de las funciones
intrínsecas a órdenes superiores, éstas presumen que las diferencias de orden 2+k son
invariables por traslación. El variograma también puede extenderse a órdenes
superiores (variograma generalizado), para k=1 éste queda (Chilès y Delfiner, 1999,
p. 122):
Γ1 (h) = 16 Var[Z ( x + 2h) − 2 Z ( x + h) + Z ( x)]

Lamentablemente para su construcción se requiere un muestreo regular, lo que no es
común, especialmente en el caso tridimensional, por esta razón en la práctica se
emplean las covarianzas generalizadas, que no tienen representación gráfica, pero
pueden obtenerse para cualquier arquitectura de muestreo.

Una IRF-k es admisible para una IRF-k+1, en el orden inverso dicha afirmación no
es cierta; esto implica que el número de funciones disponibles para modelar la
variabilidad espacial es mayor que en el caso de FA estacionarias o intrínsecas.

Las técnicas propias del caso intrínseco tienen sus equivalentes no estacionarios:
estimación del drift (como generalización de la estimación de la media), estimación
del gradiente, filtrado de componentes de estructuras, krigeage con error medido,
etc.; también considera el krigeage con drift externo definido a partir de la ecuación
E[Z ( x)] = a0 + a1S ( x) , donde S(x) es una función conocida (Bleines, 2004, p. 612).

32

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

El krigeage IRF-k puede ser generalizado al caso multivariado, pero aún no ha sido
implementado, a causa de la dificultad de obtención del modelo de covarianza.

El krigeage con drift externo es particularmente útil cuando se tiene información
extra, con alta densidad de muestreos en toda el área; el ejemplo típico es la
estimación de la profundidad de una capa a partir de unos pocos puntos medidos en
sondeos de exploración y una data auxiliar densa obtenida a partir de perfiles
sísmicos 2D (Bleines, 2004, p. 286); como contrapartida de este método tenemos el
cokriging con colocación, empleado cuando existe correlación espacial entre las
variables.

Para el krigeage de una combinación lineal admisible de orden k (ALC-k), debe
cumplirse la ecuación de existencia definida como λα fαl − f 0l = 0 ∀ l ≤ k , donde f es
la función que caracteriza el drift. Para que el sistema de ecuaciones sea regular no
deben existir duplicados, el modelo que caracteriza la variabilidad espacial debe ser
condicionalmente definido positivo y las funciones que caracterizan el drift no deben
ser combinación lineal de la posición de los puntos de muestreo (Renard, 2005); esta
última condición implica que existen configuraciones donde el método se indefine o
se vuelve inestable, por ejemplo si el drift es lineal (k=1) los datos agrupados en una
línea indefinen el sistema de ecuaciones lineales de krigeage; también existen
limitaciones con el número de puntos mínimos, que crece rápidamente con el orden
del drift y el número de dimensiones del dominio D (Renard, 2005).

I.VI.II.III Geoestadística multivariada
La geoestadística multivariada presupone la existencia de dos o más variables
espacialmente correlacionadas, las funciones que caracterizan dicha correlación son
empleadas para estimar y simular las realizaciones de las funciones aleatorias o
combinaciones lineales de estas; las herramientas estructurales son similares, por lo
tanto se dispone de matrices de covarianzas espaciales y de variogramas, pero
aparecen algunas especificidades.

33

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Aparece una nueva herramienta para el análisis estructural, aunque solo con interés
orientativo, pues no puede emplearse en las estimaciones; se trata del seudovariograma cruzado, para su cálculo las variables deben tener la misma unidad y las
diferencias a distancia cero deben ser estacionarias; puede ser empleada en el caso
heterotópico puro.

La heterotropía no es un fenómeno asociado a la geoestadística, es simplemente una
situación circunstancial, que indica que en un sistema multivariado solo ha sido
medida una variable en algunos de los n puntos con coordenadas x, si el fenómeno
ocurre para los n puntos, entonces se dice que el sistema es heterotópico puro; el caso
opuesto es la isotopía, la que indica que todas las variables han sido medidas en los n
puntos de medición.

En la actualidad solo están implementados estimadores basados en Funciones
Aleatorias Multivariadas cuyo modelo de covarianza es simétrico. Wackernagel,
1998, Chilès y Delfiner, 1999, entre otros, muestran dos modelos para ajustar la
corregionalización de las variables:
•

el modelo intrínseco (o proporcional) de corregionalización.

•

el modelo lineal de corregionalización

El primero es el más simple y presupone la existencia de una matriz B cuyos
elementos satisfacen Cij (h) = bij ρ (h) , donde ρ (h) es la estructura de correlación y
bij son las varianzas asociadas a cada componente, en ausencia de correlación
estadística no existe correlación espacial entre las variables.

El modelo lineal de corregionalización es una generalización al contexto
multivariado de los modelos de variograma anidados (Le Loc’h, 2005); se define
como una combinación lineal de modelos intrínsecos, donde a cada estructura le
corresponde una matriz de coeficientes B de manera tal que Cij (h) = ∑ bijl ρ l (h) .
l

34

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

En ambos casos la o las matrices B deben ser definidas positivas, para ello se debe
cumplir la condición bijl ≤ biil bljj , solo suficiente para el caso bivariado; cuando
existen más de dos variables esta condición se aplica a las covarianzas factorizadas.

Para el caso de las covarianzas asimétricas existe además el modelo bilineal de
corregionalización (Wackernagel, 1998, p. 194), pero aún no ha sido implementado
en la estimación, ni en el caso intrínseco multivariado.

Los métodos de estimación más utilizados son el cokrigeage simple y el ordinario;
para datos heterotópicos se emplea además el cokrigeage con colocación
(Wackernagel, 1998, p. 164) y el cokrigeage con colocación extendida (o cokrigeage
multicolocado) (Bleines, et al. 2004, p. 616)

En el caso isotópico estas técnicas tienen algunas ventajas sobre el modelo
n

univariado, la más importante es que se cumple la condición Z CK ( x) = ∑ Z iCK ( x) ,
i =1

por ejemplo, en la estimación de las potencias a partir del techo y el fondo de un
cuerpo mineral se verifica que: Potemcia CK ( x) = Ztopográfica CK ( x) − Zfondo CK ( x)

Bajo ciertas condiciones el cokrigeage puede ser simplificado a krigeage, esto ocurre
si las estructuras cruzadas tienen varianza cero o el modelo de corregionalización es
intrínseco

(autokrigeable).

El

concepto

de

autokrigeabilidad

se

emplea

explícitamente en la formulación del modelo ortogonal de indicadores con residuales
(Rivoirar, 1994)

Dentro de los estimadores multivariados también tenemos: el krigeage con modelo
aleatorio del drift (Deutsch y Journel, 1998, p. 68); el cokrigeage ordinario puede ser
tradicional como lo muestra Wackernagel, 1998, p. 170, y con variables
estandarizadas, para hacer adimensionales los variogramas cruzados (Deutsch y
Journel, 1998, p. 74); Wackernagel, 1998, p. 181, muestra un enfoque interesante del
análisis krigeante (en inglés, factorial kriging analysis) con diferentes procedimientos
de cálculo, según el modelo de coregionalización, también expone dos variantes para

35

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

el krigeage de variables complejas: krigeage complejo y cokrigeage de la parte
imaginaria y la real; otro método poco visto en la práctica es el krigeage de varias
variables ligadas por derivadas parciales (Bleines, et al. 2004, p 615).

I.VI.II.IV Simulaciones
Bleines, et al., 2004, p 637, define la simulación de una FA en un dominio
determinado como una realización del modelo que la describe, que reproduce su
variabilidad estadística y geoestadística (histograma y variograma). Contrario a la
realidad, la cual puede ser considerada como una realización particular de la FA, la
simulación se conoce en todo el dominio, por lo que puede ser empleada para
cálculos empíricos, como simulación de fluidos, estudios de sensibilidad y la
evaluación de los resultados bajo condiciones restrictivas, como el cutoff. En el caso
de que las simulaciones sean iguales a los valores medidos en los puntos de
medición, entonces se dice que estas son condicionales; el condicionado se puede
realizar a partir de la expresión Z sc ( x) = Z s ( x) + [Z ( x) − Z s ( x)]

K

(Bleines, et al.,

2004, p 639):
Un aspecto de vital importancia en la simulación es el rango integral, definido como

A=

1

σ2 ∫

C (h )dh ;

si este es finito, entonces la FA que caracteriza es ergódica

(Chilès y Delfiner, 1999, p. 74); sea V el dominio donde se simula la FA, se requiere
V&gt;&gt;A para que las propiedades del modelo original se mantengan en el modelo
simulado (Lantuéjoul, 2002).

Cuando se van a construir simulaciones lo primero es determinar las propiedades
estadísticas y geoestadísticas del campo simulado y luego se define el algoritmo
matemático que garantice reproducir las cualidades de interés, la clave del éxito
descansa en gran medida en la selección adecuada de la combinación de métodos de
simulación.

Generalmente se producen n realizaciones en paralelo, especialmente si se pretenden
simular funciones multigaussianas (Bleines, et al. 2004, p 639); entre los métodos
multigaussianos más conocidos se encuentran: el espectral, el de dilución, el de

36

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

teselación (del inglés tesselation), el de bandas rotantes, el de descomposición LU y
la simulación secuencial gaussiana.

Una adaptación a las familias de variables indicatrices (random set) del método
secuencial gaussiano es el secuencial indicador. Como alternativa a este modelo, para
simular variables categóricas, se tienen los métodos gaussiano y plurigaussiano
truncados, una explicación detallada se muestra en Armstrong, et al., 2003.

También existen modelos poco usados, como el de sustitución y el de de mosaico
(Bleines, et al. 2004, p 653), así como, el modelo Fractal, basado en el movimiento
fraccionario Browniano; además de estos métodos existen otros que modifican las
características de la imagen inicialmente simulada para forzar sus propiedades a
propiedades determinadas, de ellas las más conocidas son el método autoregresivo
determinístico (Bleines, et al. 2004, p 662) y el método de templado (en inglés
Annealing) (Deutsch y Journel, 1998).

Lantuéjoul, 2002, muestra con bastante detalle los modelos de funciones aleatorias
basados en objetos, los que son controlados por un proceso de Poisson, una familia
de random sets y variables aleatorias con la misma ley. Hasta la actualidad este
modelo es uno de los más apropiados para simular objetos como lentes de arena,
bloques flotantes en una corteza laterítica, entre otros, además, es bastante flexible y
brinda un gran número de posibilidades en cuanto a la forma de los objetos, su
rotación y combinación, así como, la intensidad del proceso Poisson, que controla la
cantidad de objetos generados; dicho proceso de Poisson, en el caso de los
yacimientos lateríticos, puede ser construido a partir de información geofísica de
GPR o SEV-PI, que resalte las zonas con mayor probabilidad de ocurrencia de
bloques flotantes, su obtención a partir de pozos de exploración es casi imposible.

Estos son algunos de los métodos de simulación más conocidos, además existen los
equivalentes multivariados, con drift externo, entre otros, aún no han sido
implementadas bajo el contexto IRF-k, al menos para el modelo multigaussiano,
aunque Chilès y Delfiner, 1999, p. 510, muestra la solución para IRF-0 y IRF-k.

37

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

I.VI.II.V Geoestadística no lineal
Bajo el término de geoestadística no lineal se agrupan las técnicas que implican una
transformación no lineal de los datos; estas se crearon para modelar variables que
luego de transformadas pueden ser tratadas con técnicas lineales, los ejemplos más
conocidos son el krigeage lognormal o de logaritmos y el krigeage multigaussiano,
donde la estimación se realiza con FA gaussianas obtenidas por anamorfosis
gaussiana.

En otro grupo se encuentra el krigeage de los indicadores de variables categóricas o
variables continuas transformadas a indicatrices; el objetivo es determinar la
distribución de la FA analizada en un soporte puntual o de bloque y con ella inferir
probabilidades o recursos, expresados en porcentajes de tonelajes de metales y
menas. Un tercer grupo que se emplea con objetivos similares, es deducido a partir
de los indicadores, pero se basa en el enfoque gaussiano, el más conocido de estos
métodos es el krigeage disyuntivo.

Si la distribución es lognormal es posible efectuar el krigeage de los logaritmos
normalmente distribuidos; el problema está en la transformación inversa, Bleines, et
al., 2004, p 622, muestran las expresiones que garantizan que esta sea insesgada.
Esta técnica tiene muchos detractores a causa de la sensibilidad a los valores
extremos.

Un método similar es el krigeage multigaussiano, donde la transformación se realiza
por anamorfosis gaussiana; generalmente se emplea el krigeage simple y la
transformación inversa no tiene mayores complicaciones (Olea, 1999, p.35), aunque,
también es posible emplear el krigeage ordinario. Martínez y Pérez, 2005 muestran
que la aplicación de este método brinda resultados ligeramente inferiores al krigeage
ordinario, para el caso del bloque O48 del yacimiento Punta Gorda; la debilidad
fundamental se encuentra en la transformación de datos con histogramas
multimodales.

El krigeage indicador provee una estimación por mínimos cuadrados de la
distribución condicional cumulativa (ccdf) para un valor de corte zk, según la
38

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

expresión [i ( x; z x )]* = E{I ( x; z k ) | (n)}* = Prob*{Z ( x) ≤ z k | (n)} (Deutsch y Journel,
1998, p. 76). Es una técnica muy flexible dada las combinaciones posibles, entre las
que se encuentran el Krigeage indicador simple, el indicador simple con media
conocida a priori, el indicador ordinario, el indicador mediano (una aplicación del
modelo de mosaico), el indicador con inigualdades, el cokrigeage indicador, el
krigeage probabilístico y el krigeage con modelo Markov Bayes.

Una aplicación frecuente del krigeage de los indicadores y sus equivalentes en el
contexto de las simulaciones es la modelación de variables categóricas, como las
litologías de un yacimiento mineral; el estimado brinda un resultado que puede ser
asumido como la probabilidad de ocurrencia, o proporción, de la litología en un
punto x, o un volumen v.

La no estacionaridad de los variogramas de los indicadores puede ser fácilmente
confundida con la estacionaridad, debido a que estos están acotados por el valor 0.5;
los variogramas indicatrices estacionarios no exceden el valor 0.25, debido a que

Var[1F ( x)] ≤ 0.25 (Armstrong, et al., 2003). Los variogramas de una indicatriz y su
complemento son iguales, para más de dos indicatrices el sistema es multivariado y
las estructuras cruzadas deben tenerse en cuenta.

Las indicatrices presentan algunas propiedades indeseables para su modelación:
aquellas que componen un random sets no son independientes; por otra parte, sus
variogramas poseen crecimiento lineal en el origen y son acotados, por ello el
modelo gaussiano y los variogramas sin meseta no son admisibles en este contexto;
la admisibilidad del modelo esférico aún se desconoce; la dificultad está data en que
el teorema de Bochner, empleado para demostrar que las funciones de variogramas
son definidas positivas en caso de variables continuas, no es aplicable en el caso de
las indicatrices (Armstrong, et al., 2003); por todos estos motivos se han creado
métodos basados en funciones gaussianas para evadir su empleo. Armstrong, et al.,
2003, también muestran que el krigeage y la simulación de las indicatrices no es
capaz, en muchos casos, de reproducir los patrones espaciales reales de variables
categóricas

39

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Existen condiciones especiales donde los indicadores ameritan ser empleados, tal es
el caso del krigeage disyuntivo; este término está asociado al hecho de que la
sumatoria de los random sets son disyuntivos, es decir son una codificación en
términos de 0,1 y su sumatoria siempre es uno, esto permite desarrollar una FA
empleado random sets de la forma f (Y ( x)) = ∑ f i 1Y ( x ) =i . El krigeage disyuntivo no
i

es más que [ f (Y ( x))] DK = ∑ f i [1Y ( x ) =i ]CK , el krigeage disyuntivo de un indicador es
i

[1Y ( x ) =0 ] DK = [1Y ( x ) = 0 ]CK .

Rivoirar, 1990, p.7; insiste en la necesidad del uso del cokriging, y las
simplificaciones que éste puede tener; si el modelo

de corregionalización es

intrínseco entonces los indicadores pueden ser estimados de forma independiente con
krigeage (modelo de mosaico); en el caso del modelo isofactorial sin efecto de borde
los residuales de los indicadores son ortogonales y el cokrigeage puede simplificarse
al krigeage independiente de los residuos de los indicadores. En el caso del modelo
isofactorial con efecto de borde no existe simplificación posible, por ello se emplea
el modelo gaussiano en lugar de las indicatrices, donde los factores son los
polinomios de hermite; el krigeage disyuntivo se obtiene por estimación con krigeage
de cada factor por separado.

Otros métodos no lineales basados en el modelo gaussiano son: la Probabilidad a
Partir de la Esperanza Condicional, el Condicionado Uniforme y las Variables de
Servicio (Bleines, et al., 2004, p 635).

Aún existen muchos problemas por resolver, quizás el de mayor interés para la
industria del petróleo sea la modelación de forma aceptable de fracturas. Chilès y
Delfiner, 1999, p. 554, muestra algunas soluciones preliminares basadas en el empleo
del modelo booleano, pero no logra definir la forma y la extensión de las fallas.
Estas son las técnicas más conocidas en las geoestadísticas; como puede verse el
desarrollo que ha alcanzado esta ciencia es considerable, atendiendo a que a
principios de los 90 la mayoría de los métodos antes mencionados no se habían
creado; muchas de las posibilidades que brindan no han sido empleadas en Cuba.

40

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

Una nueva tendencia es la de fusionar otras técnicas con la geoestadística, un
ejemplo es mostrado por Painho y Bação, 2000, quienes aplican algoritmos genéticos
a problemas de clusterización; también se tiende a remplazarla por algoritmos
genéticos y el razonamiento fuzzy (Huang, Wong, Gedeon T., 1998).
En la literatura internacional no se encontró una solución explícita para resolver el
problema de la mezcla de poblaciones de poblaciones estadísticas, cuando estas son
difíciles de separar espacialmente; éste es en sí el problema que debemos resolver,
pues dicha mezcla afecta la precisión de la estimación de los contenidos de hierro; no
obstante, como se muestra en el Capítulo II y III de este trabajo, algunas de las
técnicas mostradas permiten solucionar problemas específicos, que forman parte de
la solución final buscada.

I.VII Conclusiones
1) Es necesario considerar los contenidos de hierro asociados a cada clase litológica
como variables diferentes, para modelarlos en las unidades de selectividad
minera, debido a que las transformaciones mineralógicas que tienen lugar durante
la formación de las lateritas ferro-niquelíferas gobiernan el comportamiento de
los elementos mayoritarios, entre ellos el hierro.
2) Las diferencias entre algunos yacimiento de lateritas ferro-niquelíferas de Cuba
es bien explicada por las clasificaciones de Elias, 2002, y Golightly, 1979; estas
también permiten definir un modelo geólogo-genético representativo y sencillo
que caracteriza adecuadamente las lateritas del sector del yacimiento Moa
Oriental seleccionado como objeto de estudio; dicha clasificación es inapropiada
para algunos yacimientos, considerados como atípicos.
3) La poca potencia y la alta variabilidad del yacimiento Moa Oriental afecta la
minería y la metalurgia de sus menas, por tal motivo las unidades de selectividad
minera definidas como paneles de 33.33x33.33m, a toda la potencia del perfil, se
remplazaron por unidades de solo 8.33x8.33x3m; dicha disminución del tamaño
aumenta los errores de estimación, por lo que se requieren métodos más precisos
para modelar los contenidos de hierro.

41

�Capítulo 1 Análisis de los resultados de investigaciones precedentes...

4) Para modelar los contenidos de hierro de forma precisa, empleando técnicas
geoestadísticas, es necesario separar las poblaciones estadísticas mezcladas, las
que en este caso están definidas por los contenidos asociados a cada litología.
Dicho planteamiento se basa en la definición de función aleatoria y las
definiciones de hipótesis estacionaria de segundo orden, así como la intrínseca,
las cuales se vuelven inestables si existe mezcla de poblaciones estadísticas.
5) Es necesario crear un modelo o método que considere de forma explicita
funciones aleatorias y variables aleatorias regionalizadas con mezcla de
poblaciones estadísticas, para disminuir el error de estimación de los contenidos
de hierro. A pesar del desarrollo alcanzado por la geoestadística, a nivel
internacional, no se tienen referencias de modelos o métodos con tales
características.
6) Se concluye que el empleo de técnicas geoestadísticas permite hacer un mejor
uso de la información geofísica de GPR y SEV-PI, si esta es empleada como
variable auxiliar en la modelación de las superficies que limitan los contactos
entre algunos horizontes del perfil laterítico, en la simulación tridimensional de
las litologías en el contexto gaussiano truncado y como proceso de Poisson en la
simulación basada en objetos, la que permite modelar los bloques flotantes de
roca dura.

42

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

Capítulo II

Parte

Teórica:

Procedimientos

y

métodos para la modelación
II.I

Introducción

Como se pudo apreciar en el capítulo anterior, la modelación de los contenidos de
hierro se ve afectada por la mezcla de poblaciones estadísticas, las que están
asociadas a los distintos tipos litológicos que componen el perfil laterítico; por otra
parte resulta complicado definir los límites entre cada una de las litologías, debido a
su naturaleza transicional, su complicada forma y su elevada variabilidad espacial.

También se muestra que no existe ningún método explícitamente destinado a
modelar variables afectadas por mezclas de poblaciones estadísticas difíciles de
separar. Para solucionar el problema que atañe a esta investigación, se crea un nuevo
procedimiento, el cual debe analizarse en el contexto de la modelación de
yacimientos minerales.

A continuación se discuten los aspectos teóricos relacionados con la metodología
propuesta para modelar los contenidos de hierro, entre los que se destacan: la
modelación de yacimientos lateríticos, el modelo matemático propuesto para modelar
los contenidos de hierro, la determinación de las proporciones de litologías en las
unidades de selectividad minera, así como, el problema del modelo de variograma
para datos puramente heterotópicos.

II.II

Modelación de yacimientos lateríticos

“Deposit interpretation and modeling consist of establishing the continuities, the
distribution, the limits, and the grade of the mineral/metal of interest, thereby
establishing a discrete zone or body. The basic principle for deposit interpretation is
to make maximum use of geological framework to establish the geological continuity
of the mineral/metal or other specific property of interest.”
(David, 1977)

43

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

De esta manera Michel David define el concepto de modelación de yacimientos y
recalca la importancia que tiene el conocimiento geológico en este proceso; en la
actualidad esta tarea está marcada por un elevado empleo de la informática, donde se
destaca el uso de sistemas mineros generalizados, como el Gemcom, Datamine,
Vulacan, Surpac, entre otros; dichos sistemas se complementan con la utilización de
software de usos específicos para la modelación económica, geoestadística,
ambiental y la gestión de bases de datos; también garantizan un uso óptimo de los
modelos creados en la planificación y control de la minería.

Martínez y Pérez, 2000, p.21, dividen los modelos de yacimientos en los
componentes siguientes:
1. Modelo geólogo-genético
a. Modelo descriptivo
b. Modelo genético
2. Modelo geométrico
3. Modelo matemático o de bloques

En su conjunto explican las particularidades del yacimiento modelado, lográndose la
estimación y simulación del fenómeno analizado de forma eficaz.

II.II.I Modelo geólogo-genético
El modelo genético recoge toda la información geológica relacionada con el
yacimiento objeto de estudio a partir de datos experimentales o inferidos; para ello
resulta útil establecer los procesos de evolución del depósito y la reconstrucción de
los sucesos a partir de criterios estratigráficos, mineralógicos, geoquímicos,
petrológicos, tectónicos, entre otros; para su confección se debe tener en cuenta la
mayor cantidad posible de parámetros que permitan modelar de forma efectiva cada
variable.

También resulta útil clasificar los yacimientos para sistematizar las combinaciones y
secuencias de métodos adecuados para cada grupo; tal y como se muestra en el
capítulo anterior, las mejores clasificaciones disponible hasta el momento son las

44

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

propuestas por Golightly, 1979 y Elias, 2002; además, se debe considerar un grupo
especial, compuesto por depósitos lateríticos atípicos.

El objetivo de este modelo es hacer un uso máximo de la geología durante la
modelación matemática de los contenidos de los elementos químicos y definir que
cualidades geológicas deben reflejar los modelos resultantes.

II.II.II Modelo geométrico
El modelo geométrico tiene como objetivo separar el depósito de las rocas de caja y
subdividirlo, de forma tal que los límites espaciales de cada subzona constituyan
campos geométricos D, donde las variables regionalizadas caractericen poblaciones
estadísticamente homogéneas; en cuanto a su representación, pueden ser:

� Límites físicos o explícitos
Definidos fundamentalmente a partir de superficies o sólidos.

� Límites matemáticos o implícitos
No tienen una representación física clara, pero permiten establecer
proporciones en un dominio v, definido en un espacio Rn. Donde v
constituyen las unidades de selectividad minera.

Para la determinación de los límites físicos se emplean criterios geológicos y
geofísicos, donde juegan un papel importante la cartografía y la perforación; los
sólidos y superficies se modelan de forma manual o empleando interpoladores
matemáticos.

En el caso de estudio que se presenta en el capítulo tercero solo se consideran
aquellos que limitan el modelo de bloques, éstos son: la superficie topográfica y el
fondo del depósito, definido por el contacto entre la roca madre y el horizonte
saprolítico; el fondo del depósito es difícil de estimar con precisión, su función
durante el proceso de modelación es limitar el número excesivo de unidades de
selectividad minera en profundidad, por ello se desplaza algunos metros más abajo
(Figura II.II.1).

45

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

Figura II.II.1 Esquema de modelo geométrico y de bloques de 8.33 x 8.33 x 3 m visto en perfil
donde se muestran: topografía, fondo del depósito y fondo desplazado cinco metros hacia abajo

Una estimación más precisa del fondo puede lograrse empleando como información
auxiliar la superficie obtenida por interpretación de los radargramas o los datos de
SEV-PI; se recomienda utilizar una de estas dos variantes:
a) Krigeage con drift externo
b) Cokrigeage con colocación

Ambos estimadores son exactos, pero debe tenerse extrema precaución en la calidad
de los perfiles de georadar, teniendo en cuenta que la estimación en puntos no
muestreados tenderá en mayor o menor medida a la forma de dicha superficie.

Para estimar con krigeage con drift externo la superficie que define el drift debe ser
más suave que el fondo real; esta condición no es necesaria para aplicar el
cokrigeage con colocación, en este caso solo debe cumplirse que exista correlación
espacial entre la superficie real, medida en los pozos y aquella medida en los
radargramas; de estos dos métodos el más apropiado es el cokrigeage con colocación,
el cual permite evaluar, a partir de los variogramas cruzados, hasta que punto la
interpretación está en correspondencia con el fondo definido con los pozos. La
ventaja de estos métodos es que no dependen de la magnitud de la variable
secundaria o el drift externo, sino de su comportamiento en el espacio (Chilès y
Delfiner, 1999).

Los límites implícitos en las proporciones de las litologías en las unidades de
selectividad minera fueron utilizados para dar solución al problema de la
complejidad de los contactos entre las distintas clases litológicas; como se muestra
más adelante dichos límites forman parte del modelo matemático que describe el

46

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

comportamiento del hierro en el perfil laterítico y permite separar las poblaciones
estadísticas de este metal.

II.II.III Modelo de bloques
El modelo numérico o de bloques no es más que el conjunto de soportes de volumen
v sobre el cual se estiman o simulan las variables regionalizadas, por ejemplo, los
contenidos de hierro; las variantes más utilizadas son:
•

Modelo de paneles: generalmente representado en dos dimensiones, es regular
y frecuentemente cada panel contiene varias unidades de selectividad minera;
similar a este existe el grid o seam model (Gemcom©, 1999 y Lynx Mining
Systems©, 1998); formado por paneles tridimensionales e irregulares solo en
una de las tres dimensiones

•

Modelo de bloques clásico: con paralepípedos regulares de igual forma,
orientación y tamaño, los que coinciden con la unidad de selectividad minera
básica (Figura II.II.1); (Lynx Mining Systems©, 1998)

•

Modelo de bloques irregulares o poligonales (Lynx Mining Systems©, 1998)

•

Modelo con soporte puntual

En los yacimientos de menas lateritas de níquel y cobalto los más empleados son el
modelo de paneles, definido como el área de influencia de pozos de la red espaciada
a 33.33 m y el modelo de bloques clásico, con un soporte de 8.33 x 8.33 x 3.00 m
(Figura II.II.1). El modelo puntual es empleado para obtener superficies o puntos de
discretización de las unidades de selectividad minera.

II.III Estimación de variables
Los contenidos, las distribuciones estadísticas y las continuidades espaciales de los
elementos químicos, en cada horizonte del perfil laterítico, difieren como
consecuencia de los cambios en la composición mineralógica y otros factores que
controlan el proceso de lateritización.
Este fenómeno adquiere mayor relevancia en el caso de los elementos mayoritarios
(hierro, magnesio y sílice) y trae como resultado mezclas de poblaciones estadísticas

47

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

y geoestadísticas, que dificultan el análisis estructural y aumentan el error de las
estimaciones;

para mitigar su efecto se propone un modelo multivariado que

considera los contenidos de hierro en cada grupo litológico como variables
diferentes, una explicación teórica de dicho modelo se muestra a continuación.

II.IV Modelo general propuesto
Sea Z(x) una función aleatoria, dígase los contenido de hierro, pi (x) la proporción
de la litología i en el punto con vector de coordenadas x y 1i ( x) la función indicatriz
correspondientes a la litología i, para separar las poblaciones estadísticas en el
soporte puntual se propone la combinación lineal siguiente:
n

n

i =1

i =1

Z ( x) = ∑ pi ( x) Z i ( x) = ∑1i ( x) Z i ( x) = Z i0 ( x)

considerando como conocidas las proporciones pi (x) el estimador queda:
n

n

i =1

i =1

Z * ( x) = ∑ pi ( x) Z i* ( x) = ∑ 1i ( x) Z i* ( x) = Z i*0 ( x)

donde la función indicatriz se define como:

1 si i = i0
1i = 
0 en caso contrario

Z i*0 ( x) es el estimador de la variable aleatoria correspondiente a la litología i0
en el punto x

Como puede verse el estimador Z * ( x) no depende de las proporciones de las
litologías ni de los indicadores, pero estos deben conocerse a priori en cada posición

x , además, se deben considerar determinísticas.

48

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

Algunas de las propiedades de este modelo son:
La media:
n

n

E{Z ( x)} = E ∑ pi ( x) Z i ( x) = E ∑1i ( x) Z i ( x) = E Z i0 ( x)
 i =1

 i=1


{

}

La varianza:
n

n

V{Z ( x)} = V ∑ pi ( x) Z i ( x) = V ∑1i ( x) Z i ( x) = V Z i0 ( x)
 i =1

 i =1


{

}

La covarianza:
n
 n

C(Z ( x + h), Z ( x) ) = C ∑ pi ( x + h) Z i ( x + h), ∑ pi ( x) Z i ( x) 
i =1
 i =1

n
 n

= C ∑ Z i ( x + h), ∑ Z i ( x) 
i =1
 i =1


= ∑ C(Z i ( x + h), Z i ( x) ) + ∑ C(Z i ( x + h), Z j ( x) ) + ∑ C(Z j ( x + h), Z i ( x) )
n

i =1

i≠ j

i≠ j

El variograma:


n



i =1



n

γ (Z ( x + h), Z ( x) ) = γ  ∑ pi ( x + h) Z i ( x + h), ∑ pi ( x) Z i ( x) 
 i =1

n
 n

= γ  ∑ Z i ( x + h ), ∑ Z i ( x ) 
i =1
 i =1


= ∑ γ (Z i ( x + h), Z i ( x ) ) + 2∑ γ (Z i ( x + h), Z j ( x ) )
n

i =1

i≠ j

Dicho modelo puede ser implementado a partir del uso de las técnicas clásicas de la
geoestadística multivariada para estimar o simular cada una de las n variables Z i*0 ( x) ;
el problema está en como definir el modelo de covarianza si el sistema es puramente
heterotópico y los variogramas experimentales cruzados no están definidos
(Wackernagel, 1998, p. 159).

Para el soporte de bloques v el modelo se define como:
ni

Z (v) = ∑ pi (v)Z i (v)
i =1

49

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

ni

Z * (v) = ∑ pi (v)Z i* (v) =
i =1

1 ni
1 ni
p
(
x
)
Z
(
x
)
dx
=
∑ i 0 i
∑ pi (v) ∫ Zi ( x)dx
v i =1 ∫v
v i =1
v
ni

Donde pi (v) es conocido a priori y

∑ p (v) = 1 ; además, para que el modelo sea
i

i =1

válido se asume que las proporciones son homogéneas dentro del volumen v , es
decir pi ( xo ) = pi (v) ∀ xo ∈ v ; dicha propiedad no es del todo realista, debido a que la
composición litológica depende de la posición dentro del bloque.

Otro problema que se presenta en el modelo definido para el soporte de bloque es
que el variograma y la covarianza media en v, y entre un punto y v dependen de las
proporciones, las que solo reescalan la varianza, pero no transforman ni el alcance ni
el modelo de variabilidad espacial, debido a la suposición pi ( xo ) = pi (v) ∀ xo ∈ v ; la
demostración se muestra a continuación:

CFe j Fek (v, x) = Cov{p j (v) Fe j (v), Fek ( x)}

considerando la definición:
CFe j Fek (v, x) =

∫ Cov{p ( y) Fe ( y), Fe ( x)}dy

1
V

j

V

j

k

considerando nuevamente que: pi ( xo ) = pi (v) ∀ xo ∈ v

∫ Cov{Fe ( y), Fe ( x)}dy
(v, x) = p (v)Cov{Fe (v), Fe ( x)}

CFe j Fek (v, x) = p j (v)

CFe j Fek

j

1
V

j

V

j

k

k

De forma similar

CFe j Fek (v, v) = p j (v) pk (v)Cov{Fe j (v), Fek (v)}

Partiendo de que dichas proporciones son homogéneas, si se obvian, el resultado de
la estimación usando cokriging no se afecta, pero sí la varianza de estimación, lo que
limita su empleo en las simulaciones; aunque, se supone que esta es igual a la
varianza de estimación multiplicada por la proporción en el caso del cokrigeage
simple.

50

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

Una solución práctica a este problema es emplear un modelo discretizado del soporte
v, para que ni los estimadores Z i*0 ( x) ni las covarianzas dependan de las
proporciones; en tal caso, la irrealista suposición de que pi ( xo ) = pi (v) ∀ xo ∈ v es
innecesaria; la discretización se implementa usando puntos regularmente espaciados
y con una densidad adecuada; los valores medios de la variable estimada en v se
obtienen promediando los valores estimados en cada uno de los Q puntos de
discretización.

II.V Estimación de los contenidos de los elementos
químicos, según el modelo propuesto
El modelo propuesto en el acápite anterior tiene la particularidad de ser multivariado
y puramente heterotópico, con un número de variables igual a la cantidad de grupos
litológicos presentes en el depósito; las proporciones de las litologías se asumen
conocidas a priori y no deben tener ninguna influencia en el sistema de ecuaciones de
cokrigeage, para poder emplear software comerciales durante su implementación.

El cokrigeage se define partiendo del modelo general propuesto para el soporte
puntual, el estimador es:
n

n

n

m

i =1

i =1

i =1

j

Z * ( x0 ) = ∑ pi ( x0 ) Z *i ( x0 ) = ∑1i ( x0 ) Z *i ( x0 ) = ∑1i ( x0 )∑ λij Z *i ( x j )

como solo existe una litología i0 en x0
n

m

i =1

j

Z * ( x0 ) = Z i*0 ( x0 ) = ∑∑ λij Z *i ( x j )
m

Donde

∑λ

j
i

j

1 si i = i0
=
0 en caso contrario

Éste es el estimador clásico de cokrigeage ordinario en soporte puntual, por lo que no
depende de las proporciones de las litologías, a partir de él se deducen las ecuaciones
que conducen al cokrigeage ordinario:

51

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

Condición de no sesgo:

[

] [

E Z * ( x 0 ) − Z ( x 0 ) = E Z * ( x 0 ) − Z i ( x0 )

]

 n m

= E ∑∑ λij Z *i ( x j ) − Z i ( x0 )
 i =1 j =1

*
= E Z i ( x 0 ) − Z i ( x0 )

[

]

=0

La varianza del error:
2
 n m
 
j *
σ = E  ∑∑ λi Z i ( x j ) − Z i ( x0 )  
 i=1 j =1
 
2
 n m
 
j *
= E  ∑∑ λi Z i ( x j )  
 i=1 j =0
 
2
E

n

m j mp

n

= ∑∑∑∑ λij λkp Cik ( x j , x p )
i =1 k =1 j =0 p =0

en términos de variogramas
n

m

n

n

m j mp

σ E2 = 2∑∑ λij γ ii ( x j , x0 ) −γ ii ( x0 , x0 ) − ∑∑∑∑ λij λkpγ ik ( x j , x p )
0

i =1 j =0

0

i =1 k =1 j =1 p =1

Esta covarianza del error es exactamente igual a la usada para deducir el sistema de
cokrigeage ordinario clásico, por lo tanto, para implementar el método se pueden
emplear

software

comerciales

como

ISATIS

de

Geovariances

(www.geovariances.fr).

Un ejemplo:
Suponga que se quiere estimar el contenido de hierro en el punto ( Fe( x0 ) ),
conocemos a priori que en la posición x0 la litología definida es la 2; también se
conocen los valores de Fe1 ( xα ) y Fe2 ( xβ ) ; en notación matricial el sistema queda:

 γ Fe1 ( xα , xα )

 γ Fe1, 2 ( xα , x β )

1


0


γ Fe1, 2 ( xα , x β )
γ Fe 2 ( x β , x β )
0
1

1
0
0
0

0  λ Fe1 ( xα )   γ Fe1, 2 ( x0 , xα ) 
 


1  λ Fe 2 ( x β )   γ Fe 2 , 2 ( x0 , x β ) 
=

0
0  − µ1  
 



1
0  − µ 2  

52

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

el estimador es:
Fe* ( x0 ) = Fe2* ( x0 ) = λFe1 ( xα ) Fe1 ( xα ) + λFe2 ( x β ) Fe2 ( xβ )

y la varianza de cokrigeage:
2
σ CK
= λFe ( xα ) γ Fe ( x0 , xα ) + λFe
1

1, 2

2 ( xβ

)

γ Fe2 , 2 ( x0 , xβ ) + µ 2

Para estimar los contenidos medios de hierro en v, a partir del estimador puntual, se
emplea un modelo de discretización regular (Figura II.V.1); los pasos a seguir son:
1. Se estiman los valores de hierro por litología en cada punto de discretización q,
empleando cokrigeage ordinario puntual, con el estimador:
n

m

i =1

j

Fei* (q) = ∑∑ λij Z *i ( x j )
m

donde

∑λ

j
i

j

1 si i = i0
=
0 en caso contrario

2. Se calculan las medias de los q valores estimados en el bloque v, para cada
variable Z i* (v) .

[

]

E * Z i* (v) ≅

1 Q
∑ ( Z q ) * ( xq )
Q q =1 i

∀ q ∈v

3. Para obtener el estimador del contenido global de hierro en el soporte de bloques
discretizado, según el modelo general propuesto, se emplea la expresión:
ni

[

Z * (v) = ∑ pi (v)E * Z i* (v)

]

i =1

Figura II.V.1 Esquema de discretización regular del bloque v, con dimensiones 8.33 x 8.33 x 3 m

Es posible extender este método de cálculo a otros tipos genéticos de yacimientos, en
tal caso, si los límites entre una litología y otra están bien definidos, para calcular la

53

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

media

de Z i*0 (v) solo se tienen en cuenta los puntos de discretización donde la

litología es D ⊂ R n .
Esta metodología también puede emplearse para simular los contenidos de hierro en
el soporte v, en lugar de estimarlos; la varianza de las N realizaciones simuladas
condicionalmente sirve como criterio sólido de la incertidumbre asociada a la
estimación, la media debe converger a los valores krigeados.

Si las proporciones de las litologías también son simuladas, la incertidumbre se
puede descomponer en aquella relacionada con la simulación de las litologías y la
relacionada con la simulación de los contenidos de hierro, ambas pueden verse
afectadas ligeramente por los valores de las muestras empleadas en el
condicionamiento de las simulaciones.

Es importante destacar que las proporciones, consideradas como determinísticas, son
realmente estimadas o simuladas y aportan un error extra, por lo que la metodología
propuesta se recomienda solamente para los casos donde el error aumenta
considerablemente a causa de las mezclas de poblaciones estadísticas, o se pretende
tratar de conocer los contenidos asociados a cada litología en los bloques v.

Nótese que el hecho de lograr separar por litologías los contenidos, en una unidad de
selectividad minera, constituye una mejoría importante en la calidad de la
información que brindan los modelos; esto permite conocer en una mezcla de menas
cuanto hierro, níquel u otro elemento químico modelado aporta cada litología. Dicho
aspecto tiene especial relevancia para la planificación minera, pues el proceso
metalúrgico no se comporta igual con dos volúmenes de material de composición
mineralógica diferente, aunque los contenidos medios de algunos elementos
químicos sea el mismo.

Este procedimiento es fácilmente extensible al campo de las simulaciones
estocásticas, también es posible considerar el contexto IRF-k y la dicotomía del
krigeage universal. Para el caso de la estimación con métodos no lineales, como el
krigeage disyuntivo, no se tiene certeza de su aplicabilidad.
54

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

II.VI Procedimiento

para

determinar

el

modelo

de

variograma multivariado, en el caso de datos puramente
heterotópicos
El modelo multivariado propuesto está definido sobre datos con heterotopía pura, por
lo que resulta imposible calcular los variogramas experimentales cruzados
(Wackernagel, 1998, p. 159); esto no implica la indefinición del modelo de
variabilidad espacial; la heterotopía pura generalmente es un fenómeno
circunstancial, dado por la medición de solo una variable del sistema multivariado
Z(x), en los puntos de medición con coordenadas x. Dicho sistema multivariado
puede definirse como:
n

Z ( x) = ∑1i Z i ( x)
i =1

En esta combinación lineal las funciones aleatorias Z i (x) están definidas en x ,
aunque no jueguen ningún papel sobre Z (x) .

Para obtener el modelo se propone un método basado en el principio de prueba y
error; el procedimiento consiste en crear arbitrariamente un listado de modelos
candidatos y seleccionar de ellos el que mejores resultados muestre en la validación
cruzada, la solución no es única y el listado debe definirse cuidadosamente a partir de
los criterios siguientes:
•

Propiedades de los modelos multivariados de covarianza admisibles.

•

Criterios orientativos, análisis del fenómeno físico y herramientas alternativas,
como el seudo variograma cruzado.

55

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

II.VI.I Propiedades de los modelos multivariados de covarianza
admisibles y ajuste del sistema multivariado
La geoestadística multivariada tiene varias especificidades, las que deben tenerse en
cuenta para modelar la variabilidad espacial cruzada de las funciones aleatorias
Z i (x) . Los útiles fundamentales para esta tarea son:
1. La covarianza cruzada
a. Centrada
Cij (h) = Cov[Z i ( x), Z j ( x + h)]
b. No centrada
K ij (h) = E[ Z i ( x) Z j ( x + h)]
2. La correlación cruzada

ρ ij (h) =

Cij (h)

σ iσ j

3. El variograma cruzado
1
2

γ ij (h) = E[(Z i ( x + h) − Z i ( x))( Z j ( x + h) − Z j ( x))]
4. El seudo variograma cruzado
1
2

ψ ij (h) = E[( Z j ( x + h) − Z i ( x)) 2 ]

La covarianza centrada no es afectada por la heterotropía, pero su estimador
solamente es admisible bajo condiciones estrictas de estacionaridad de segundo
orden y la media debe ser conocida; el seudo variograma cruzado, requiere que las
FA Z i (x) sean estacionarias a distancia cero y próximas a la estacionaridad de
segundo orden, además siempre es positivo. La práctica ha demostrado que en la
mayoría de los casos el ajuste solo se logra a partir de los variogramas
experimentales, directos y cruzados; las otras herramientas del análisis estructural
tienen un carácter orientativo, algunas de sus ventajas y desventajas fueron discutidas
en el acápite I.VI.II “Principales técnicas geoestadísticas y sus particularidades”

En la geoestadística multivariada la variabilidad espacial se modela bajo dos
contextos fundamentales: la coregionalización intrínseca, caracterizada por una

56

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

matriz de coeficientes B y un modelo único de correlación espacial ( [B]ρ (h) ) y la
lineal, la cual no es más que una combinación lineal de P términos del tipo

([B]ρ (h)) p .

En ambos casos la suma de las estructuras están acotadas por la

desigualdad bii b jj − bij2 ≥ 0 ∀ i,j , lo que reduce considerablemente el campo de
existencia de los posibles modelos que se probarán en la validación cruzada; la lista
será pequeña, si se eligen variaciones groseras de cada uno de los miembros de las
matrices Bp (Figura II.VI.1).
Atendiendo a esto, el procedimiento a seguir para modelar los variogramas
multivariados en el contexto puramente heterotópico es:
1. Calcular los componentes directos de los variogramas experimentales
multivariados.
2. Ajustarlos, bajo el modelo lineal o intrínseco de corregionalización, asignando
correlaciones cruzadas nulas.
3. Realizar un análisis del fenómeno físico, e investigar otros indicadores como la
covarianza y seudo variograma cruzado, para determinar a priori el grupo de
modelos que se comparará; recordando que si las estructuras directas no son
estacionarias de segundo orden los estimadores de ψ ij (h) y Cij (h) serán
altamente sesgados.
4. Definir el listado de estructuras que serán comparadas, considerando posibles
iteraciones.
5. Realizar validación cruzada con cada uno de estos modelos y seleccionar el más
adecuado.
6. Si resulta conveniente y evidente la convergencia hacia una estructura en
específico se repite el procedimiento a parir de 4, tratando de refinar el modelo.

Varios modelos diferentes pueden dar resultados similares, no se conoce ningún
teorema que demuestre la existencia de una solución única y la convergencia hacia
esta; por otra parte, los variogramas cruzados pueden tener formas complejas debido
a las posibles combinaciones de los coeficientes bijp , esto también aumenta
considerablemente el número de modelos candidatos.

57

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

γ ij (h )

0
Cov( z i , z j )

h
Figura II.VI.1 Ejemplo de variograma cruzado y su modelo.

En líneas discontinuas se

representa el límite de admisibilidad (modificado de Bleines, et al., 2004, p. 203)

II.VI.II

Criterios orientativos para la selección de los parámetros de las

estructuras cruzadas del modelo de variograma
Es posible reducir la cantidad de modelos a probar partiendo de los criterios
siguientes:
a) El fenómeno físico
b) Herramientas de auxiliares para el análisis estructural.
c) Modificación de la base de datos a una base de datos parcial o totalmente
isotópica:
a. Por medio de una regularización
b. Por medio de un cambio de dimensión de los datos de los sondeos.

Dichos criterios no permiten obtener directamente los coeficientes bijp de las
estructuras cruzadas, pero brindan una idea de la correlación espacial y su signo;
éstos son solo para orientar la selección a priori de los modelos.

Analizando el fenómeno físico, es decir, el comportamiento de los contenidos de
hierro en el perfil laterítico, se puede asumir que la correlación espacial de dicha
variable regionalizada es mayor en dos horizontes consecutivos, esta afirmación es
particularmente cierta a medida que la transición de uno hacia el otro es más gradual.

Las herramientas auxiliares para el análisis estructural son aquellas con estimadores
de la correlación espacial cruzada que están definidas para el caso heterotópico puro
y permiten obtener una idea preliminar de la forma y el valor aproximado de la

58

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

meseta en el caso estacionario; entre ellas se destacan la parte simétrica de la
covarianza cruzada y el seudo-variograma cruzado.

Otra alternativa es la reconstrucción de la base de datos, pasando a dos dimensiones
o regularizando las muestras; en el primer caso se toma la media de los contenidos de
hierro por litología en cada pozo; en el segundo, se efectúa la regularización tratando
de que coexistan al menos dos variables en una misma muestra. Estas variantes
deben ser tratadas cuidadosamente pues tales artificios pueden mostrar estructuras
falsas; en el método de regularización solo se revela, de forma artificial, el
comportamiento en las zonas de contacto.

II.VII Estimación de las proporciones de las litologías en el
volumen v
Las proporciones consideradas como conocidas y determinísticas en el modelo
general realmente propuesto en el acápite II.IV, en realidad son desconocidas y
aleatorias, por lo que es necesario estimarlas o simularlas a partir de la variable

L( x) = { A, B, C ,...N L } , la cual representa las clases litológicas en el depósito; para
ello L(x) debe ser trasformada en una familia de indicadores (random set)

1 si L(x) = Li
1i ( x) = 
donde i = 1,..., N L
0 en caso contrario

Las proporciones de cada litología en las unidades de selectividad minera pueden ser
expresadas en términos de probabilidades a partir de la siguiente expresión:
P{1i (v) = 1} = E{1i (v)}

y se debe cumplir que:
0 ≤ P{1i (v) = 1} ≤ 1
NL

∑ P{1 (v) = 1} = 1
i

i =1

59

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

En el campo de las geoestadísticas existen dos contextos fundamentales para modelar
las litologías:
•

El krigeage y la simulación de los indicadores

•

La simulación en el contexto gaussiano y plurigaussiano truncado

Algunas propiedades de las familias de indicadores fueron discutidas en el acápite
I.VI.II.V “Geoestadística no lineal”.

Muchas veces el krigeage y la simulación de los indicadores no reproducen la textura
real de las litologías y sus contactos, debido a que dichos aspectos no están incluidos
en la definición y formulación matemática del método, aunque, son innumerables los
ejemplos donde han sido empleados exitosamente para modelar yacimientos
minerales y reservorios de petróleo y gas; otra desventaja es que son muy sensibles al
muestreo selectivo, lo que implica que los sondeos de exploración deben cortar todos
los horizontes del perfil laterítico y la roca tenderá a estar muy mal representada en
las estimaciones, debido a su muestreo limitado.

Las gaussianas truncadas constituyen un enfoque más elaborado, el cual permite
modelar depósitos formados por litologías con relaciones complejas. La idea básica
es simular una variable gaussiana (modelo gaussiano truncado), o dos (modelo
plurigaussiano) y luego, empleando el rock type rule, las proporciones locales y la
correlación entre las gaussianas, se truncan y se reconvierten nuevamente a valores
categóricos que representan las litologías.

Una explicación detallada de este método es mostrada por Armstrong, et al., 2003; su
principal ventaja está en la capacidad de controlar la naturaleza y aspecto de los
contactos entre las litologías, incluso, evita aquellos que no son admisibles; también
puede reproducir la textura original del yacimiento simulado; en ocasiones es
necesario combinarlo con otros métodos de simulación basados en objetos para
modelar algunas litologías con características especiales, como los bloques flotantes,
meandros y diques.

60

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

Los pasos básicos de la simulación plurigaussiana son:
1. Selección del tipo de modelo, definido por el rock type rule
2. Estimación de los valores de los parámetros necesarios para simular las
litologías, éstos son:
a. Las proporciones verticales, para un nivel de referencia dado
b. Los variogramas plurigaussianos y sus modelos
3. Generar los valores de las gaussianas en los pozos de exploración empleando el
gibbs sampler
4. Simular condicionalmente las gaussianas en una rejilla densa
5. Transformarlas nuevamente en variable categórica por truncado
El paso 4 se realiza con las herramientas tradicionales de la geoestadística, en
ISATIS 5.1 está implementado usando el método de bandas rotantes mejorado.
Teóricamente en esta etapa se pueden emplear todas las potencialidades de la
simulación en el contexto gaussiano (Armstrong, et al., 2003), por lo que es posible:
a) Cosimular las variables gaussianas empleando como variables secundarias los
contenidos de los elementos mayoritarios del perfil laterítico.
b) Cosimular con colocación las gaussianas empleando como variable colocada
radargramas filtrados u otro dato geofísico que caracterice correctamente las
litologías.
c) Simular con drift externo, empleando como drift externo las mismas variables
auxiliares del caso b).

Como la simulación plurigaussiana está implementada solamente para el soporte
puntual, las proporciones se calculan a partir de un modelo discretizado de los
bloques v, similar al mostrado en el acápite II.V (Figura II.V.1).

II.VIII Otros modelos
ni

El modelo general propuesto para el soporte de bloques: Z (v) = ∑ pi (v)Z i (v) , el
i =1

cual separa las poblaciones con características desiguales, quizás pueda ser
reemplazado por uno que disminuya el efecto de dichas diferencias; Martínez y
Pérez, 2005, hacen una comparación de varios métodos, sin separar poblaciones
61

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

estadísticas, demuestran que los resultados son aproximadamente similares para el
caso de estudio analizado (Bloque O48 del yacimiento de lateritas ferro-niquelíferas
Punta Gorda), los métodos fueron:
1. Inverso del cuadrado de la distancia
2. Krigeage simple
3. Krigeage ordinario
4. Krigeage multigaussiano
5. Krigeage lognormal
6. Krigeage con modelo de spline
7. Simulación gaussiana secuencial
8. Simulación condicional por el método de bandas rotantes

Con los mismos datos también se probó el krigeage universal y el krigeage IRF- k, el
primero resultó ser menos preciso y el segundo mostró valores similares a los
obtenidos por los otros métodos, pero con errores extremos en zonas poco
muestreadas y extrapoladas; por ello se considera que para encontrar modelos
alternativos es necesario buscar en el contexto multivariado.

La precisión de las estimaciones pudiera mejorarse obviando las diferencias entre las
poblaciones estadísticas, pero empleando un modelo de variabilidad espacial más
robusto que explique de forma “implícita” el cambio de una población estadística a
otra; tal modelo pudiera ser uno multivariado, donde se tenga en cuenta los
elementos mayoritarios del perfil laterítico (Fe, Si, Mg y posiblemente Al).

También es posible, desde el punto de vista teórico, combinar ambos enfoques:
separando los contenidos por litologías y considerando otros elementos químicos; se
tendría entonces un sistema de N*M variado, donde N indica el número de
poblaciones estadísticas y M el número de elementos químicos, éste sería mucho más
informativo, pero demasiado complejo para modelar en el contexto de la
coregionalización lineal, debido a la cantidad de estructuras cruzadas y directas
existentes.

62

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

II.IX Conclusiones
1) Se muestra que el enfoque sistémico de la modelación de yacimientos minerales,
formado por tres componentes básicos, el modelo geólogo-genético, el
geométrico y el matemático, permite integrar de forma eficiente la información
geológica durante la modelación matemática.
2) El modelo geólogo-genético puede ser expresado por medio de los modelos
geométricos y matemáticos, y en especial, por el modelo matemático que
describe el comportamiento del hierro en el perfil laterítico, si este es sencillo y
representativo.
3) Los límites implícitos en las proporciones de las litologías constituye una
novedad en cuanto a la geometrización de yacimientos con límites complejos;
permite evitar la necesidad de modelar las complicadas, variables y mal definidas
superficies que limitan cada horizonte del perfil laterítico, cuyo error de
modelación es usualmente elevado.
4) El modelo matemático que se propone para describir el comportamiento del
hierro en el perfil laterítico permite deducir un estimador que disminuye el error
de estimación, a partir de la separación de los contenidos por litología. Debido a
que la litología controla el comportamiento de los elementos químicos
mayoritarios del perfil laterítico, este modelo puede ser generalizado al caso del
magnesio y la sílice; además, brinda un mayor grado de información, pues
permite conocer los contenidos asociados a cada litología en la unidad de
selectividad minera.
5) El método interactivo propuesto para modelar los variogramas multivariados a
partir de datos con heterotopía pura permiten realizar el cokrigeage en el caso
heterotópico puro, considerado hasta entonces sin solución.
6) Se propone, como método geoestadístico más apropiado para modelar las
litologías, la simulación en el contexto gaussiano truncado, el cual nunca antes se
ha utilizado para modelar los yacimientos ferro-niquelíferos cubanos y no se
tiene referencia de su aplicación en otros yacimientos similares, de otras regiones
del mundo; su efectividad puede ser mejorada a partir del empleo de variables
auxiliares densamente muestreadas (GPR y SEV-PI)
7) La discretización de las unidades de selectividad minera, que se propone, permite
estimar las proporciones de las litologías simuladas en el contexto gaussiano
63

�Capítulo 2 Parte Teórica: Procedimientos y métodos para la modelación

truncado, además posibilita el uso de softwares comerciales para implementar los
estimadores deducidos a partir del modelo matemático que se definió para
describir el comportamiento del hierro en el perfil laterítico.

64

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Capítulo III Modelación de los contenidos de hierro
en un sector del yacimiento Moa Oriental
III.I Introducción
El yacimiento Moa Oriental está situado en el municipio Moa, al noreste de la
provincia de Holguín (Figura III.I.1); está concesionado a la empresa Comandante
Pedro Soto Alba (Moa Nickel S.A.), quien extrae el níquel y el cobalto empleando la
tecnología PAL, por lo que generalmente solo se explotan las limonitas, aunque, se
ha considerado la posibilidad explotar las menas saprolíticas, como parte de un
proceso de expansión de dicha empresa.

La minería se realiza a cielo abierto por el método de bancos, los que tienen tres
metros de altura y están seccionados en bloques o unidades de selectividad de
8.33x8.33x3.00 m; los contenidos de hierro modelados en dicho soporte se utilizan
para controlar la calidad de la masa mineral, pero el error con que se estiman se
incrementa considerablemente a causa de su desigual comportamiento en las distintas
clases litológicas que componen el perfil laterítico.

Para este trabajo se seleccionó un sector de un kilómetro cuadrado de superficie,
situado al oeste del yacimiento, donde que se comenzó a minar recientemente; en
esta zona coexisten tres campañas de exploración, por lo que la densidad de pozos es
bastante alta, la primera se efectuó por la empresa Geominera de Oriente a partir del
1985, con una red regular cuadrada de 33.33 m de espaciado (R33); las campañas
subsiguientes fueron realizadas por la empresa Pedro Soto Alba quien inicia en el
1999 a perforar una red con pozos separados a 66.66m (R66) centrados en R33 y en
el año 2000 otra densificación hasta aproximadamente 16.66m (R16), ésta última
solo para el área donde se planificó iniciar la explotación minera.

La arquitectura de las redes de pozos de estas campañas se muestra en la Figura
III.I.2, las dos últimas fueron perforadas solamente hasta el tope de las saprolita y los
ensayos se efectuaron para las muestras ubicadas en los horizontes de interés
industrial, debido a razones económicas; la red R33 corta el depósito en toda su
65

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

potencia, pero en ella solo se analizaron los contenidos de Co, Fe, Ni y se describió
la litológica.

Para analizar los contenidos de hierro se emplearon tres técnicas analíticas diferentes:
absorción atómica, espectroscopia de fluorescencia de rayos X e ICP, sin embargo,
los valores de hierro medidos son comparables y las tres campañas de exploración
son empleadas en la modelación (Anexo III: “Reconciliación de los datos”)

Antes de utilizar estos datos se chequeo cuidadosamente la existencia de posibles
errores y duplicados. En la Tabla III.I.1 se muestran los códigos litológicos locales y
sus categorías equivalentes en el contexto internacional; la caracterización de las
muestras obtenidas durante la perforación se realizó de forma visual.

Oceano Atlántico

0

2000

Ríos y arroyos
Límite del yacimiento Moa Oriental
Yacimiento
Moa Oriental

Sector objeto de estudio

74°

20°
84°

81°

78°

Figura III.I.1 Esquema con ubicación geográfica del sector objeto de estudio.

66

75°

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

0

50

100

Legend
R 16
R 33
R 66

0

500

1000

Figura III.I.2 Plano de datos reales del área de estudio

Tabla III.I.1 Códigos litológicos

Código
litológico
1
2
3
4
5
6
7
17
47

Clasificación Local

Equivalente internacional

Ocres Inestructurales con Perdigones
Ocres Inestructurales sin Perdigones
Ocres estructurales Finales
Ocres estructurales Iniciales
Serpentinitas alteradas
Rocas básicas alteradas
Serpentinita dura
Harzburguita
Dunita

Ferricreta y cobertura limonítica
Limonita
Saprolita

Roca madre

III.II Análisis estadístico
El análisis estadístico es una herramienta que permite comprender el comportamiento
de las variables estudiadas y algunos aspectos geológicos; además, es una etapa
inviolable de cualquier estudio geoestadístico, por las implicaciones que pueden
tener la varianza, la media y la distribución en el análisis estructural y la adecuada
selección de los métodos de estimación y simulación.

67

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

III.II.I Calidad de los datos
Se analizaron las cualidades de las base de datos que pueden influir negativamente en
las subsiguientes etapas de la investigación, una de ellas es la existencia de tres
campañas de exploración perforadas, descritas y analizadas por compañías,
laboratorios y técnicas analíticas diferentes. Para determinar si es posible emplearlas
a todas se realizó un análisis del grado de similitud de la información referente a los
contenidos de hierro y la litología, los resultados se muestran en el Anexo III.

La longitud predominante de las muestras ensayadas, de las tres campañas de
perforación, es de aproximadamente un metro (Tabla III.II.1), por lo tanto, para
estimar o simular los contenidos de hierro no es necesaria la regularización; aunque,
en el basamento las muestras suelen ser pequeñas, debido a razones económicas y
técnicas.

En las campañas de exploración R16 y R66, el escombro superior no es ensayado y
los testigos de perforación pueden alcanzar hasta dos y tres metros de longitud; los
pozos de estas dos campañas solo llegan hasta los primeros metros de la litología 4,
por lo tanto, la densidad de muestras con información de los contenidos de hierro, en
la dirección vertical, aumenta hacia los horizontes con litologías 2 y 3; esto se conoce
como clusterización de los datos (del inglés clustering) y puede introducir errores
durante la modelación de los contenidos de hierro y las litologías.

Las litologías están descritas en muestras de diferente tamaño, las que pueden ser
cortas hacia la clase litológica L7 y muy largas hacia la litología 1, por lo que se
recomienda realizar la discretización de los intervalos muestreados, a un metro de
longitud, antes de modelar esta variable.

Las rocas del basamento están mal caracterizadas, con respecto a la descripción
litológica, además, las perforaciones solo cortan unos pocos metros bajo el límite
inferior de las saprolitas; al modelar las litologías esto puede afectar los resultados,
teniendo en cuenta que las proporciones juegan un papel importante en la simulación
gaussiana truncada y pueden afectar la estimación de las indicatrices; la diferencia
entre las proporciones de las distintas clases litológicas también puede provocar
68

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

errores de estimación sistemáticamente localizados en los horizontes menos potentes
del perfil laterítico.

Tabla III.II.1 Resumen de la longitud de los intervalos de muestreo por campaña de exploración

Campaña de Longitud del intervalo de
exploración
muestreo (L) en metros
0.00 &lt; L ≤ 0.60
0.60 &lt; L ≤ 1.12
1.12 &lt; L ≤ 1.18
R 33
1.12 &lt; L ≤ 3.00
L &gt; 3.00
L = 1.00
Total
0.00 &lt; L ≤ 0.60
0.60 &lt; L ≤ 1.12
1.12 &lt; L ≤ 1.18
R 16
1.12 &lt; L ≤ 3.00
L &gt; 3.00
L = 1.00
Total
0.00 &lt; L ≤ 0.60
0.60 &lt; L ≤ 1.12
1.12 &lt; L ≤ 1.18
R 66
1.12 &lt; L ≤ 3.00
L &gt; 3.00
L = 1.00
Total

Frecuencia (%)
Muestras ensayadas
2.22
97.27
0.00
0.50
0.00
96.73
100
2.76
96.31
0.16
0.04
0.00
93.92
100.00
4.51
93.46
0.00
1.91
0.12
90.77
100.00

No ensayadas
3.51
47.47
3.10
31.48
14.14
46.34
100.00
4.47
26.81
0.00
35.75
32.97
25.22
100.00

III.II.II Estadística descriptiva general
Para el análisis estadístico se consideró R33 como una muestra representativa, donde
no se pone de manifiesto el muestreo preferencial introducido por los pozos de las
campañas de exploración R16 y R66, los que causan sesgo en los estimadores de los
estadígrafos (Tabla III.II.2); otra fuente de sesgo es la existencia de mezcla de
poblaciones estadísticas, bien representada en la bimodalidad de los histogramas
(Figuras III.II.1 y III.II.4).

69

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Tabla III.II.2 Estadística descriptiva de los contenidos de hierro

Frecuencia %

Fe
Fe en R33
Número de valores
53063
36012
Mínimo
3.00
3.00
Máximo
57.40
57.40
Media
39.03
35.66
Mediana
47.10
46.00
Primer cuartil
37.20
16.30
Tercer cuartil
49.00
48.50
Varianza
253.00
313.30
Desviación estándar
15.906
17.70
Coeficiente de variación
0.41
0.50
Coeficiente de asimetría
-1.34
-0.90
Curtosis
4.08
-1.00
Estadígrafo de Kolmogorov-Smirnov (K-S)
0.29
0.27
Valor crítico del estadígrafo K-S, alpha=.10 0.005
0.01
Valor crítico del estadígrafo K-S, alpha=.05 0.006
0.01
Valor crítico del estadígrafo K-S, alpha=.01 0.007
0.01

15
12
9
6
3
0

0 10 20 30 40 50 60
Fe

Figura III.II.1 Histogramas de los contenidos de hierro en R 33

III.II.III Análisis estadístico de las litologías
La principal característica a describir en la variable litología es la proporción que
ocupa cada clase en el yacimiento, éstas se calcularon empleando R33 (Tabla
III.II.3); se revela que el predominio de limonitas (litología 1, 2 y 3) es una
característica distintiva de este depósito, donde las saprolitas solo representan un 5%
de la potencia total, medida en los pozos.

Para simplificar algunos cálculos las litologías se reorganizaron en 4 grupos, con
similar comportamiento de los contenidos de hierro (Anexo II):

70

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

•

L1, correspondiente a la litología 1 y 2 (OI)

•

L3, correspondiente a la litología 3 (OEF)

•

L4, correspondiente a la litología 4 y 5 (OEI)

•

L7, correspondiente a la litologías 7, 17 y 47 (rocas ultrabásicas)

Tabla III.II.3 Proporciones de las litologías

Litología
1
2
3
4
7
17
47
L1
L3
L4
L7

Proporción en R 33 (%)
23.62
17.57
33.27
3.97
0.09
20.71
0.78
41.19
33.27
3.97
21.58

Proporción sin roca madre en R 33 (%)
30.12
22.40
42.42
5.06
52.52
42.42
5.06
-

En la Figura III.II.2 se muestra la posición típica en profundidad de cada una de las
litologías y la estrecha relación que éstas tienen con los elementos mayoritarios; en
algunos lugares el perfil puede estar incompleto.

Figura III.II.2 Ejemplo de la posición típica de las litologías en el perfil y el comportamiento de
los elementos mayoritarios

71

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

III.II.IV Análisis estadístico de los contenidos de hierro por litologías
Debido a la existencia de mezcla de poblaciones estadísticas de los contenidos de
hierro, revelada por la bimodalidad su histograma (Figura III.II.1) y el desigual
comportamiento en los horizontes del perfil laterítico (Figura III.II.2), para el análisis
estadístico éstos se separan por clases litológicas, haciendo más robustos los
estimadores de los estadígrafos mostrados en la Tabla III.II.4.

Para facilitar la interpretación de los resultados se muestran las variaciones de la
media y la varianza por litología en la Figura III.II.3, los contenidos de hierro
decrecen de L1 a L7, los grupos más variables son L3 y L 4; nótese además la
considerable diferencia entre la varianza de los datos globales y los separados por
litologías (Tabla III.II.4); aunque la prueba de Kolmogorov-Smirnov indica que los
datos separados no son normales la similitud de las medidas de tendencia central
indican una mayor proximidad a la distribución gaussiana, en comparación con el
hierro global (Tabla III.II.4).

Un criterio más informativo sobre el comportamiento del hierro en cada clase
litológica lo brinda la superposición de sus histogramas, calculados con los mismos
rangos de clases (Figura III.II.4); de esta manera se refleja la existencia de dos
poblaciones principales, constituidas por el hierro correspondiente a las litologías
oxidadas (L1 y L3) y el horizonte más rico en sílice (L7). También es posible definir
una población con características intermedias representada por las saprolitas (L4);
otro aspecto a destacar es la existencia de un pequeño porcentaje de hierro en L3 y
L4 donde la separación no ocurre del todo bien y sus histogramas se cruzan.

Se considera que la separación en los grupos L1, L3, L4 y L7 es lo suficientemente
detallada para evitar las mezclas poblacionales estadísticas.

72

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Tabla III.II.4 Resumen estadístico de los contenidos de hierro por litología

Fe por litología en R 33
L3
L4
Basamento
(L7)
Número de valores
18361 23837 1789 7721
Mínimo
12.10 8.70
4.30 3.00
Máximo
57.40 56.40 50.90 49.40
Media
47.38 44.51 16.07 6.21
Mediana
48.30 47.60 12.40 6.00
Primer cuartil
46.30 44.00 8.50 5.80
Tercer cuartil
49.70 49.00 21.60 6.50
Varianza
16.83 63.86 100.3 1.36
Desviación estándar
4.10
7.99
10.01 1.17
Coeficiente de variación
0.09
0.18
0.62 0.19
Coeficiente de asimetría
-3.06 -2.11 1.30 19.77
Curtosis
16.05 3.92
1.14 658.47
Estadígrafo de Kolmogorov-Smirnov 0.15
0.24
0.15 0.20
Valor crítico K-S, para alpha=.01
0.01
0.01
0.04 0.02
Litología

L1

120
100
80
Media
Varianza

60
40
20
0
L1

L3

L4

Roca madre
(L7)

Figura III.II.3 Media y varianza de los contenidos de hierro por litología

73

Fe global
en R33
36012
3.00
57.40
35.66
46.00
16.30
48.50
313.30
17.70
0.50
-0.90
-1.00
0.27
0.01

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

60.00
Litología

Frecuencia %

50.00

1
2
3
L4 (4 &amp; 5)
(7, 17 &amp; 47)

40.00
30.00
20.00
10.00
0.00
0

8

16

24

32

40

48

56

Figura III.II.4 Histograma de los contenidos de hierro separados por litología, empleando R 33

III.III Modelo geométrico
El modelo geométrico tiene dos fines fundamentales:
1. Definir el dominio D que ocupa el depósito, cuyos límites físicos son posibles de
determinar, con el objetivo de disminuir el número de cálculos y extrapolaciones
innecesarias y rectificar el volumen de las unidades de selectividad minera
cortadas por el fondo y techo del depósito
2. Limitar las poblaciones estadísticas con características similares; en este caso,
según el modelo propuesto, se usan límites implícitos en las proporciones que
ocupan las litologías en las unidades de selectividad minera.

En este acápite se trata el primer caso, donde los límites se definen a través de las
superficies del techo y el fondo del depósito, en el área que ocupa el modelo de
bloques; éstas se modelan en rejillas regulares finas que se denominan Modelo
Digital del Terreno (MDT) y Modelo Digital del Fondo (MDF).

Para obtener el MDT es preferible emplear datos topográficos tomados
adecuadamente sobre el terreno. Martínez, et al., 2003, muestran algunos problemas
que comúnmente ocurren cuando solo la cota de la boca de los pozos es usada para
este propósito, a causa de la falta de representatividad de dicha información, la que

74

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

usualmente es tomada sobre el relieve modificado. Lamentablemente, durante el
procesamiento de los datos solo se contó con este tipo de información topográfica;
para disminuir al máximo los errores asociados a la mala calidad de las mediciones
se empleó la combinación de datos de R33 y 66, correspondiente a toda el área del
yacimiento, la cual brinda los mejores resultados en la validación cruzada (Anexo I).

Para estimar el MDT se calcularon los variogramas direccionales, estos mostraron
una marcada ausencia de estacionaridad (Figura III.III.1), por ello la topografía es
modelada bajo el contexto IRF-k; el ajuste se realizó empleando la metodología
propuesta por Bleines, et al., 2004, p.577, con vecindades de búsqueda de 100, 200 y
1000 m, 8 sectores angulares y 10 puntos de medición como óptimo para cada sector;
los detalles se muestran en las Tabla III.III.1 y III.III.2 (solo para la vecindad de 200
m, la que mostró los mejores resultados); para evaluar dicho modelo se realizó una
validación cruzada, el error medio experimental para datos robustos fue de -0.01 y la
varianza de 1.0.

9000

Variogram : Level

8000

N0

7000
6000

N135

5000
4000

N45

3000

N90

2000
1000
0

0

500

1000

1500

2000

Distance (m)

Figura III.III.1 Variograma no estacionario, calculado con un espaciado (lag) de 33.33 m y
cuatro direcciones

El resultado de la estimación del MDT empleando krigeage IRF-k se muestra en la
Figura III.III.2; este método es extremadamente sensible a las extrapolaciones, por
ello se anularon los nodos con altos valores de varianza de estimación.

75

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

El fondo del depósito también fue modelado bajo el contexto IRF-k, pero en la
definición del modelo fue incluida la topografía como drift externo, esto garantiza
que la superficie resultante sea menos rugosa; el ajuste se realizo con el mismo
procedimiento usado en el caso anterior, la covarianza y el drift seleccionados
fueron:

Drift: 1 x y x2 xy y2; Drift Externo (Topografía)
Covarianza: Covarianza Generalizada de tipo Spline

La varianza del error en la validación cruzada de los puntos que definen el fondo del
depósito fue de 10.39; debido a su alta variabilidad se decidió desplazar dicha
superficie 5 metros hacia abajo; los volúmenes de las unidades de selectividad
minera que se encuentran próximos a ella se rectifican a partir de las proporciones de
roca madres.

Tabla III.III.1 Estructuras probadas para el ajuste de la covarianza generalizada

S1 : Efecto Pepita

C (0) if h = 0
C (h) = 
en caso contrario
0

S2 : Covarianza Generalizada Orden-1

K ( h) = b h

S3 : Covarianza Generalizada Spline

K (h) = bs h ln ( h )

S4 : Covarianza Generalizada Orden-3

K ( h) = b h

1
2n

3

Para chequear los resultados de las estimaciones del MDT y el MDF se calculó la
potencia, la cual no debe ser negativa y se compararon dichas superficies con los
pozos que no se tuvieron en cuenta en la estimación.

76

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Tabla III.III.2 Prueba para selección de las estructuras de covarianza, con vecindad de 200 m

Rank medio Media del error Varianza del error Drift probado
2.4
-0.014
7.884
1 x y x2 xy y2 x3 x2y xy2 y3
2.7
-0.037
8.537
1 x y x2 xy y2
***
Etapa de identificación de la covarianza
Estructura Estructura Estructura
2
3
Puntuación 1
0.99642
0
0.51974
1181.9
0.99615
0.0046854 0
1186.1
0.99594
0
0
1187.2
***

Estructura
4
0
0
0

- Estructura descartada: Efecto Pepita
- Estructura descartada: Covarianza Generalizada Orden-3
*** Los resultados no relevantes fueron excluidos
*El drift y la covarianza generalizada seleccionada fueron:
Drift: 1 x y x2 xy y2 x3 x2y xy2 y3
Covarianza: C.G. Orden-1, C.G. Spline

Image

8300

98

154
112

140

8400

6
12

182

Y (m)

140
4

8000

196

7800

210

4
15

7900

8
16

7700

6

15

8100

12

168

8200

7600
7500

10000

10250

10500

10750

280.00
266.00
252.00
238.00
224.00
210.00
196.00
182.00
168.00
154.00
140.00
126.00
112.00
98.00
84.00
70.00
56.00

11000
N/A

X (m)

Figura III.III.2 MDT obtenido con krigeage IRF-k, empleando cotas de los pozos R33 y R66

III.IV Modelo matemático
Este modelo comprende las partes siguientes:
1. El soporte v.
2. El modelo matemático que explica de forma general el comportamiento del
hierro en el depósito.

77

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

3. La estimación de los contenidos de hierro, según el modelo matemático
general, el cual incluye además las proporciones de las litologías en el soporte

v.

La modelación depende de las características específicas del depósito, la calidad y
cantidad de los datos disponibles y los intereses de la industria; algunos de estos
aspectos fueron discutidos, pero se debe destacar que los contenidos de hierro
cambian de una litología a otra; dichas litologías tienen como tendencia un orden que
va desde L1 en el tope del perfil hasta L7 en la base.

El depósito es similar a un gran manto estratificado y plegado, cuyos pliegues siguen
la superficie topográfica; el intervalo de muestreo es de un metro y la distancia
mínima entre pozos es de 11.30 m. En la planta metalúrgica solo es procesado el
material blando, preferentemente limonítico, las saprolitas se tienen en cuenta
considerando que se prevé su explotación en un futuro próximo; el material duro, con
alta granulometría es eliminado por un proceso de cribado.

El modelo de bloques de 8.33x8.33x3.00 m se definió a partir de la discretización de
paneles cuadrados de 33.33m, centrados en los pozos de R33, su arquitectura se
muestra en la Figura III.IV.1.

Leyenda
R 16
R 33
R 66

0

50

100

Figura III.IV.1 Arquitectura del modelo de bloques; con líneas continuas gruesas se muestran
los paneles cuadrados centrados en R33, con línea fina la vista en planta de los bloques de
8.33x8.33x3.00m

78

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

III.IV.I Análisis estructural
En esta etapa de la modelación se hace una disertación de las funciones que
describen el comportamiento espacial de las variables aleatorias de los contenidos de
hierro; dicho comportamiento puede estar enmascarado por la morfología del
depósito y por la influencia de la mezcla de poblaciones estadísticas, así como, por el
carácter puramente heterotópico de la data que describe el modelo general propuesto
en el acápite II.IV.

Los variogramas experimentales se calcularon en las direcciones horizontales hasta
una distancia de 1000 m, a lo largo de 4 direcciones con tolerancia angular de 22.5°,
espaciado (lags) de 66.66 y 33.33 m y corte vertical (slicing heigh) de 0.5 m; en la
dirección vertical el cálculo se realizó a lo largo de las líneas de pozos con lag de 1
m.

Teniendo en cuenta la morfología del depósito se emplearon dos bases de datos: una
en el sistema de referencia original (denominada “datos plegados”) y otra donde la
cota de la boca de los pozos han sido desplazadas a un plano horizontal con altitud
cero (“datos desplegados”) (Legrá, 1999).

Las variables utilizadas fueron los contenidos de hierro en L1, L3, L4 y global, para
todas ellas no se detectó una anisotropía importante en la dirección horizontal,
especialmente en los variogramas con datos desplegados, por ello, a lo largo de este
plano se recalcularon con una sola dirección y tolerancia angular de 90°.

Las diferencias entre los variogramas horizontales calculados con los datos
desplegados y plegados se muestran en la Figura III.IV.2; se aprecia claramente que
con el despliegue disminuyen los drift y la varianza a larga distancia, debido a que la
correlación máxima se obtiene para las muestras que están en el mismo nivel
horizontal del sistema transformado, las que mayoritariamente corresponden al
mismo horizonte del perfil laterítico. Otra ventaja del despliegue de datos es que la
cantidad de pares por lag aumenta.

79

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

En la Figura III.IV.2 también se muestra que el variograma del contenido global de
hierro, con mezcla de poblaciones estadísticas, sobrestima la variabilidad espacial
(compárese las varianzas) e introduce un drift “artificial”. Se puede afirmar que la
clase litológica L3 no separa del todo las poblaciones estadísticas mezcladas, tal y
como se muestra en el Anexo III y la Figura A. 6, aunque el efecto de dicha mezcla
es menos severo en este caso.

20

Fe Global

Fe en L1

250
15
Variogram

Variogram

200

150

10

100
5
50

0

0

100

200

300

400

500

600

0

700

0

100

200

Distance (m)

125

300

400

500

600

700

600

700

Distance (m)

90

Fe en L4

Fe en L3

80
70
Variogram

Variogram

100

75

50

60
50
40
30
20

25

10
0

0

100

200

300

400

500

600

0

700

0

100

Distance (m)

200

300

400

500

Distance (m)

Figura III.IV.2 Variograma experimental horizontal de los contenidos de hierro, de los datos
plegados (líneas discontinuas) y datos desplegados (líneas continuas)

Con esta transformación los variogramas verticales no cambian, pues son calculados
a lo largo de las líneas de los pozos (Figura III.IV.3).

80

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

110
100
Fe
Global

90

Variogram

80
70
L3

60
50
40

L1

30

L4

20
10
0
0.0

2.5

5.0

7.5

10.0

Distance (m)

Figura III.IV.3 Variogramas verticales, calculados a lo largo de la línea de los pozos

III.IV.I.I El problema de la heterotopía pura de los datos
El modelo general propuesto para describir el comportamiento de los contenidos de
hierro en el perfil laterítico está definido a partir de las combinaciones lineales:

Fe( x) = p1 ( x) Fe1 ( x) + p3 ( x) Fe3 ( x) + p4 ( x) Fe4 ( x)
Fe(v) = p1 (v) Fe1 (v) + p3 (v) Fe3 (v) + p4 (v) Fe4 (v)

Dicho modelo está caracterizado por una base de datos con heterotopía pura, por lo
que para modelarlo se siguió la metodología propuesta en el acápite II.VI.

Usando los datos desplegados se calculó el variograma experimental multivariado
compuesto por las variables Fe1, Fe3 y Fe4, correspondientes a los contenidos de
hierro en L1, L3 y L4 respectivamente; en dicho variograma las estructuras cruzadas
no están definidas a causa de la heterotropía; para modelarlo se adopta el modelo
lineal de coregionalización, donde los coeficientes bijp de las estructuras directas se
ajustaron de la forma tradicional.

Para ajustar las estructuras cruzadas se emplearon dos variantes (acápite II.VI):
a) el método interactivo
b) y ajuste a partir del variograma de los datos transformado por regularización
a intervalos de muestreo de 2m.

81

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Como criterio para comparar los modelos candidatos se emplean los errores
obtenidos con validación cruzada; pero la validación cruzada clásica es un
procedimiento poco robusto en este caso, debido a que da un alto peso a las muestras
que están encima y debajo de las que se estiman, generalmente todas pertenecen al
mismo pozo y el modelo en la dirección horizontal influye muy poco en los
resultados. Para solucionar este problema se empleó la validación cruzada de tipo
jackknife, para ello se extrajo poco más de 100 pozos localizados de forma esparcida
en toda el área estudiada (Figura III.IV.4) y se estimó en ellos usando un listado de
modelos candidatos, donde se incluye el univariado de los contenidos de hierro; la
vecindad de búsqueda se definió como un elipsoide de 200m de radio en la
horizontal y 40m en la vertical, 8 sectores angulares, un óptimo de 10 muestras por
sector y para el caso de la estimación con cokriging se activó la búsqueda
heterotópica.

9500

9000

8500
Y (m)8000

7500

7000

6500
9500 10000 10500 11000 11500 12000 12500
X (m)

Figura III.IV.4 Localización de los datos, en círculos grises los datos jackknife, en negro los
empleados para estimar

Los modelos multivariados candidatos constituyen una discretización grosera del
amplio rango de posibilidades que pueden existir en la zona de admisibilidad, la cual
está condicionada por las estructuras directas. El variograma univariado y el obtenido
por regularización se ajustaron directamente (Tabla III.IV.1), este último solo es
representativo de la zona de contacto entre litologías.

82

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

La selección del modelo más apropiado se realizó tomando como criterio las
varianzas y las medias de los errores de la validación cruzada, dichos estadígrafos se
pueden calcular globalmente (Tabla III.IV.2) y por litologías (Tablas III.IV.3 y
III.IV.4; Figuras III.IV.5 y III.IV.6); también pueden expresarse en porcentajes y su
suma constituye un criterio generalizador para la selección.

Tabla III.IV.1 Descripción general de los modelos de variogramas multivariados

Modelo y
descripción
A0: correlación
espacial nula, para
todos los
variogramas
cruzados

Gráfico

Modelo y
Gráfico
descripción
A1:
varianza
máxima para L1L4, asignada como
negativa.

A2: varianza
máxima para L1L4, asignada como
positiva.

A3: varianza
máxima para L1L3, asignada como
negativa.

A4: varianza
máxima para L1L3, asignada como
positiva.

A5: varianza
máxima para L3L4, asignada como
negativa.

A6:
varianza
máxima para L3L4, asignada como
positiva.

A7: 50 % de la
varianza permitida
asignada a L4-L3 y
L3-L1,
asignada
como negativa.

A8: 50 % de la
varianza permitida
asignada a L4-L3,
L3-L1 y L1-L4
asignada
como
negativa

A R: Estructuras
cruzadas ajustadas
a partir variograma
experimental
regularizado

83

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Tabla III.IV.2 Resultado de la validación cruzada, en términos de error

Variante
A0
A1
A2
A3
A4
A5
A6
A7
A8
A Regularizado
Fe General Con L7
Fe General Sin L7

Cuenta
1106
1106
1106
1106
1106
1106
1106
1106
1106
1106
1261
1106

Mínimo
-32.18
-31.87
-32.17
-32.43
-32.1
-32.18
-32.18
-32.21
-32.12
-32.76
-44.73
-39.93

Máximo
26.13
26.23
26.97
26.13
26.13
28.11
30.48
24.99
25.34
42.64
40.46
22.64

Media
0.3
0.35
0.31
0.19
0.38
0.34
0.44
0.22
0.23
0.5
-0.03
0.32

Desviación. Std.
5.65
5.66
5.67
5.61
5.48
5.93
5.71
5.73
5.8
5.93
12.53
7.27

Varianza
31.89
32.08
32.19
31.42
30.07
35.16
32.64
32.87
33.6
35.2
157.09
52.88

Tabla III.IV.3 Varianza de los errores expresados en valores reales y porcentaje (considerando
A0 -8 y A Regularizado)

L1
A0
11.64
A1
11.65
A2
12.05
A3
11.53
A4
11.92
A5
11.64
A6
11.64
A7
11.53
A8
11.5
ARegularizado 13.78
Global Sin L7 52.11
Global Con L7 17.33

L3
41.48
41.48
41.48
41.15
37.86
40.68
41.76
41.6
41.9
43.96
92.18
41.81

L4
L1%
L3%
L4%
Suma
104.65
6.14 59.34
0.00
65.48
113.18
6.58 59.34 10.23
76.15
109.17
24.12 59.34
5.42
88.89
104.65
1.32 53.93
0.00
55.25
104.65
18.42
0.00
0.00
18.42
188.03
6.14 46.23 100.00 152.37
122.17
6.14 63.93 21.01
91.09
126.48
1.32 61.31 26.18
88.81
143.12
0.00 66.23 46.14 112.37
131.87 100.00 100.00 32.65 232.65
112.87 1781.14 890.49
9.86 2681.49
103.11 255.70 64.75
-1.85 318.61

Los mejores resultados se obtuvieron para el modelo A4, no obstante, las diferencias
entre las medias y las varianzas de los errores asociadas a los variogramas
multivariados es pequeña. El estimador univariado del hierro tiende a ser sesgado e
inestable, pues cambia considerablemente con la adición o sustracción de las
muestras de L7, las que solamente ocupan un ínfimo porcentaje en el depósito; los
errores se incrementan cuando se pasa de L1 a L4; el krigeage (univariado) tiende a
minimizar la media del error global, pero el error, visto localmente, se incrementa
considerablemente, y con él su varianza. En el contexto multivariado propuesto, el

84

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

que presupone homogeneidad de las variables y la separación previa de poblaciones
desiguales, el error es más estable a medida que pasamos de un horizonte a otro.

140.00
120.00
100.00
80.00
60.00
40.00
20.00

7
A
re
gu A8
l
G ariz
lo
ba ado
G l Si
lo
n
ba
L
lC 7
on
L7

A

6
A

5
A

4
A

3
A

2
A

1
A

A

0

0.00
Suma
L1%
L3%
L4%

Figura III.IV.5 Varianza de los errores en porcentaje y su suma (considerando los modelos A0 8 y A Regularizado)

Tabla III.IV.4 Media de los errores expresados en valores reales y porcentaje (considerando A0
-8 y A Regularizado)

A0
A1
A2
A3
A4
A5
A6
A7
A8
Aregularizado
Global Sin L7
Global Con L7

L1
-0.22
-0.17
-0.23
0.02
-0.18
-0.22
-0.22
-0.16
-0.14
-0.32
0.66
2.18

L3
L4
L1% L3% L4% Suma
0.83 -1.74 0.22 0.83 1.74 2.79
0.83 -0.89 0.17 0.83 0.89 1.89
0.83 -1.45 0.23 0.83 1.45 2.51
0.44 -1.74 0.02 0.44 1.74
2.2
0.95 -1.74 0.18 0.95 1.74 2.87
1.04 -3.82 0.22 1.04 3.82 5.08
0.99 -0.39 0.22 0.99 0.39
1.6
0.72 -2.98 0.16 0.72 2.98 3.86
0.72 -2.82 0.14 0.72 2.82 3.68
1.1
0.67 0.32
1.1 0.67 2.09
1.56 -21.74 0.66 1.56 21.74 23.96
4.58 -18.9 2.18 4.58 18.9 25.66

En la Tabla III.IV.5 y las Figura III.IV.7 y III.IV.8 se muestra el ajuste de A4. El
modelo empleado para estimar los contenidos de hierro en el contexto univariado
(Figura III.IV.9), está compuesto por cuatro estructuras básicas:
a) Esférica con escalas = (20.00m, 20.00m, 3.50m) y meseta 20
b) Esférica con escalas = (200.00m, 200.00m, 25.00m) y meseta 12

85

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

c) Power con escalas = (3000.00m, 3000.00m, 7.00m) y meseta 50
d) Esférica con escalas = (30.00m, 30.00m, 1000.00m) y meseta 10
6
5
4
3
2
1

A

re
gu A8
la
riz
G
ad
lo
ba
o
lS
G
in
lo
L
ba
lC 7
on
L7

7
A

6
A

5
A

4
A

3
A

A

2

1
A

A

0

0
Suma
L1
L3
L4

Figura III.IV.6 Media de los errores en porcentaje y su suma (considerando los modelos A0 -8 y
ARegularizado)

Tabla III.IV.5 Modelo A4

Modelo/ escala en metros
Efecto pepita

Fe1
Fe3
Fe4
Esférico
Fe1
scalas = (200.0, 200.0, 2.0)
Fe3
Fe4
Power
Fe1
escalas = (1000.0, 1000.0, 5.0) Fe3
Fe4
Spherical
Fe1
escalas = ( ∞ , ∞ ,20.0)
Fe3
Fe4
Spherical
Fe1
escalas = (50.0, 50.0, ∞ )
Fe3
Fe4

Fe1
1.00
1.00
0.00
1.50
3.80
0.00
1.00
5.20
0.00
50.00
0.00
0.00
8.30
13.8
0.00

86

Fe3
1.00
0.00

Fe4

8.00

10.00
0.00 10.00
30.00
0.00 18.00
0.00
0.00

0.00

23.00
0.00 57.00

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Figura III.IV.7 Variograma experimental puramente heterotópico y modelo A4, en la dirección
horizontal

87

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Figura III.IV.8 Variograma experimental puramente heterotópico y modelo A4, en la dirección
vertical

Figura III.IV.9 Variograma univariado del hierro, a la izquierda el horizontal, a la derecha el
vertical

88

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

III.IV.II Determinación de las proporciones de las litologías
Teóricamente, en el modelo multivariado propuesto las proporciones de cada
litología en el bloque v deben ser conocidas a priori y consideradas como
determinísticas, pero ese no es el caso; una solución es considerarlas aleatorias y
estimarlas, para ello existen dos enfoques fundamentales:
1. La estimación a partir de indicadores
2. La simulación en un modelo discretizado, empleando el enfoque gaussiano
truncado

III.IV.II.I Krigeage indicador de las proporciones de las litologías
El krigeage indicador se realizó bajo el contexto multivariado en dos variantes; la
primera considera las indicatrices de cada litología y la segunda contiene además una
variable extra representada por el contenido de global del hierro; los estimadores de
cada indicatriz en el soporte de bloque v son equivalentes a las proporciones, pero
requieren post-procesamiento para garantizar que su suma sea igual a la unidad.

Las pruebas para determinar la existencia de efecto borde, y simplificar las
ecuaciones de cokrigeage a krigeage univariado indicaron que la relación entre los
variogramas experimentales directos y cruzados no es constante; el modelo ajustado
se muestra en la Tabla III.IV.5, para probarlo se realizó la validación cruzada
empleando los mismos puntos y procedimientos mostrados en el acápite anterior. Los
valores estimados se transformaron nuevamente en indicadores; los resultados fueron
muy pobres para el soporte puntual, además, los errores se incrementan hacia las
litologías que ocupan el menor porcentaje (Tabla III.IV.6).

Este método pudiera funcionar mejor si los datos fueran representativos de todo el
perfil, recuérdese que solo R33 corta todos los horizontes; no obstante, por su
definición matemática, muchos de los problemas propios del krigeage indicador no
se eliminan (acápite I.V.II) por ello se decide emplear el contexto gaussiano truncado
para calcular las proporciones.

89

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Tabla III.IV.6 Modelo multivariado de los indicadores y los contenidos globales de hierro

Exponencial (N=200.00m,E=200.00m,L=4.00m)
Coeficientes b de la matriz de varianza covarianza
L1
L3
L4
Fe
L1
0.036
-0.031
-0.005
0.142
L3
-0.031
0.041
-0.010
0.067
L4
-0.005
-0.010
0.015
-0.209
Fe
0.142
0.067
-0.209
13.501
Exponencial (N=300.00m,E=300.00m,L=25.00m)
Coeficientes b de la matriz de varianza covarianza
L1
0.008
-0.004
-0.004
0.343
L3
-0.004
0.002
0.002
-0.162
L4
-0.004
0.002
0.002
-0.182
Fe
0.343
-0.162
-0.182
14.334
Exponencial (N=30000.00m,E=30000.00m,L=50.00m)
Coeficientes b de la matriz de varianza covarianza
L1
0.546
-0.534
-0.012
2.103
L3
-0.534
0.571
-0.038
-0.239
L4
-0.012
-0.038
0.050
-1.864
Fe
2.103
-0.239
-1.864
159.706
Exponencial (N=30.00m,E=30.00m,L=1000.00m)
Coeficientes b de la matriz de varianza covarianza
L1
0.046
-0.048
0.003
-0.125
L3
-0.048
0.052
-0.004
0.254
L4
0.003
-0.004
0.001
-0.129
Fe
-0.125
0.254
-0.129
16.101

Tabla III.IV.7 Resultados de la validación cruzada del krigeage de los indicadores

Litología Proporciones
Real
(%)
L1
43.75
L3
52.69
L4
3.56

Litología estimada (%)
L1
L3
L4
73.41
25.20
0
9.40
88.47
0.33
7.31
92.68
0

III.IV.II.II Estimación de las proporciones empleando el contexto gaussiano
truncado
Las proporciones en el bloque v de 8.33x8.33x3.00 m se calcularon a partir de su
discretización en 36 puntos, ordenados regularmente, en una rejilla fina, cada 4.16m
en la dirección horizontal y 1.00m en la vertical (Figura II.V.1). Para ello se empleó
el sistema de pozos y la rejilla desplegados, tomando como referencia la superficie

90

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

topográfica; la rejilla se limitó en su parte inferior con el modelo digital del fondo
(acápite III.III “Modelo geométrico”) y las muestras se discretizaron a 1m de
longitud; además se agregaron algunas muestras ficticias de la clase litológica L7 al
final de los pozos de R33, para garantizar una estimación robusta de las curvas de
proporciones verticales (CPV).

Dichas curvas se emplean para truncar las gaussianas, y tienen una gran influencia en
el resultado final, por ello se prestó especial atención a la calidad de su estimación;
se probaron varias variantes de cálculo y se seleccionó la que mejores resultados
mostró en la simulación no condicionada, en las proporciones verticales
regionalizadas y en el grado de estructuración de los variogramas plurigaussianos.
Las CPV globales se muestran en la Figura III.IV.10 y las regionalizadas en la Figura
III.IV.11; estas últimas no son estacionarias, para obtenerlas fue necesario fusionar
algunos de los polígonos que las definen localmente, en otros casos fueron
duplicados para aumentar su representatividad.
0
-10
-20
-30

L1 Laterita
L3 Laterita
L4 Saprolita
L7 Basamento

-40
-50
0.0

0.5

1.0 0.0

0.5

1.0

Figura III.IV.10 Curvas de proporciones verticales global, suavizada y completada a la
izquierda y original a la derecha

Con las CPV regionalizadas se calcularon las proporciones a priori en cada uno de
los puntos de discretización de los bloques v, empleando el krigeage con modelo
lineal, los resultados se muestran en la Tabla III.IV.9 y la Figura III.IV.12.

91

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

8500

8250

8000

7750

7500

10000

10250

10500

10750

11000

11250

Figura III.IV.11 Plano de curvas de proporciones regionalizada, marcadas con x se representa
la global, con el signo + las locales y con ° las duplicadas

L1 Laterita
L3 Laterita
L4 Saprolita
L7 Basamento

Figura III.IV.12 Vista, empleando selección de muestras, de las proporciones verticales
calculadas en la rejilla densa.

92

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

El lithotype rule fue diseñado teniendo en cuenta las características geológicas del
depósito, dado por una sucesión de horizontes desde L1 hasta L7; los contactos entre
dos litologías no contiguas están asociados a la poca potencia o no existencia de
horizontes intermedios.

Solo una gaussiana es empleada, su variograma fue modelado con dos estructuras
esféricas:
1) Esférico: meseta = 0.5, escalas direccionales = (N y E 300.00m, L 20.00m)
2) Esférico: meseta = 0.5, escalas direccionales = (N y E 100.00m, L 60.00m)

El modelo de variograma de la gaussiana se transformó a su equivalente indicatriz
por combolución, luego se comparó con el variograma experimental medio de los
indicadores para verificar que el ajuste fuese adecuado (Figura III.IV.13 y III.IV.14).

Tabla III.IV.8 Resultados de la estimación de las proporciones verticales

Número de VPC usadas
Número de celdas/muestras
activas.
Proporción de L1
Proporción de L3
Proporción de L4
Proporción de L7

VPC
Regionalizada
19
931

VPC
Global
49

Calculada en el
grid
3325777

0.071
0.199
0.026
0.705

0.077
0.359
0.056
0.508

0.070
0.193
0.026
0.711

Las estructuras se seleccionaron comparando las texturas y apariencias de las
simulaciones no condicionales obtenidas con diferentes funciones de variogramas;
las estructuras esféricas dan una variabilidad a corta distancia similar a la real de este
depósito (Figura III.IV.15).

Una vez definido el modelo se simularon condicionalmente 30 realizaciones en los
puntos de discretización (Figura III.IV.16); para cada una de dichas realizaciones se
calcularon las proporciones de las litologías en las unidades de selectividad minera v
(Figura III.IV.17). Las gaussianas a nivel de pozo se simularon con el

gibbs

sampler, y sus realizaciones en la rejilla densa se obtuvieron con el método de

93

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

bandas rotantes. La vecindad de búsqueda se definió similar a la empleada en el
acápite III.IV.I.I.

Variogramas indicadores

0.25
0.20
0.15
0.10
L1 Limonita
L3 Limonita
L4 Saprolita
L7 Basamento

0.05
0.00
0

100

200
Distancia (m)

300

Figura III.IV.13 Variograma plurigaussiano horizontal, en línea discontinua el variograma
indicador experimental medio calculado por niveles, en línea continua el modelo obtenido por
combolución del variograma gaussiano

Variogramas indicadores

0.25
0.20
0.15
0.10
L1 Limonita
L3 Limonita
L4 Saprolita
L7 Basamento

0.05
0.00

0

2

4
6
8
Distancia (m)

10

Figura III.IV.14 Variograma plurigaussiano vertical, en línea discontinua el variograma
indicador experimental medio calculado por niveles, en línea continua el modelo obtenido por
combolución del variograma gaussiano

0
-10
-20
-30
-40

10000

10250

10500

10750

11000

10000

10250

10500

10750

11000

Figura III.IV.15 Realización simulada no condicionalmente

94

0
-10
-20
-30
-40

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

-5
-15
-5

-25

-15

-35
-45

-25
10

-35

1

10
52

L1 Limonita
L3 Limonita
L4 Saprolita

1

11

L7 Basamento

02
1

7571
7671
7771
7871
7971
8071
8171
8271
8371

02

-45

Z (m)

Figura III.IV.16 Primera realización de la simulación gaussiana truncada, vista 3D seccionada

200
150
100
7600

7800

8000

8200

8400

1.00
0.81
0.63
0.44
0.25
0.00

Y (m)

Figura III.IV.17 Proporciones de la litología L3 en los bloques v de 8.33 x 8.33 x 3 m, perfil YOZ
a lo largo de la línea 10730 E

III.IV.III Estimación de los contenidos de hierro
Una vez, disponibles las proporciones, se realizó la estimación de los contenidos de
hierro correspondientes a cada una de las litologías en los puntos de discretización de
los bloques v, para ello se utilizó el modelo de variograma A4; los valores en soporte
de bloque se calcularon por promediación y el contenido global en v se obtuvo a
partir la expresión:
Fe(v) = p '1 (v) Fe1 (v) + p '3 (v) Fe3 (v) + p '4 (v) Fe4 (v)
=

p1 (v) Fe1 (v) + p3 (v) Fe3 (v) + p4 (v) Fe4 (v)
1 − p 7 (v )

∑ p ' (v ) = 1
i

i =1, 3, 4

95

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

Los contenidos correspondientes a L7 no se tienen en cuenta, pues esta litología es
separada antes de ser procesada, su proporción permite rectificar el volumen de los
bloques v; la estimación se realizó con los datos y el modelo de bloques desplegado,
con la misma vecindad de búsqueda utilizada en la validación cruzada. Para cada una
de las treinta realizaciones de las proporciones se obtiene una de Fe(v), cuyas
variaciones están asociadas a la simulación de las litologías; aunque en este caso se
empleó la estimación, también es posible simular los contenidos de Fei(x).
Para comparar los resultados también se realizó la estimación en el contexto
univariado y se calcularon las diferencias entre ambos métodos (Tabla III.IV.9). Las
mayores diferencias están asociadas en gran medida al filtrado por el cokriging de los
contenidos de hierro en L7 y a la disminución local del error; no obstante, el
comportamiento global es similar en ambos casos (Figura III.IV.18 y III.IV.19).

Tabla III.IV.9 Comparación entre los resultados de la estimación empleando el modelo
propuesto y el krigeage univariado de los contenidos de hierro

VARIABLE
Mínimo
4.28

Z (m)

a) Media de las 30 realizaciones de Fe (v)
b) Fe (v) estimado con krigeage 0
univariado, con L7
Diferencia a) - b)
-21.73

Máximo
60.86
56.23

Media
43.6
40.69

Dev.
Std.
7.47
10.87

50.33

2.91

6.49

200
150
100
7600

7800

8000

8200

8400

60.00
48.75
37.50
26.25
15.00
0.00

Y (m)

Figura III.IV.18 Media de las 30 realizaciones de los contenidos de Fe(v), perfil YOZ a lo largo
de la línea 10730 E

Como medida de la incertidumbre en la estimación se emplearon la desviaciones
estándar de las realizaciones de Fe(v) y la diferencia entre éstas y el estimador
univariado, en ambos casos los resultados son similares (Figura III.IV.20 y
III.IV.21); la incertidumbre en la modelación es mayor hacia el horizonte saprolítico.

96

�Z (m)

Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

200
150
100
7600

7800

8000

8200

8400

60.00
48.75
37.50
26.25
15.00
0.00

Y (m)

Figura III.IV.19 Valores de Fe(v) estimado con krigeage univariado, perfil YOZ a lo largo de la

Z (m)

línea 10730 E

200
150
100
7600

7800

8000

8200

8400

3.00
2.44
1.88
1.31
0.75
0.00

Y (m)

Figura III.IV.20 Desviación estándar de 30 realizaciones de las diferencias de Fe(v) estimadas

Z (m)

por cokrigeage y krigeage, perfil YOZ a lo largo de la línea 10730 E

200
150
100
7600

7800

8000

8200

8400

3.00
2.44
1.88
1.31
0.75
0.00

Y (m)

Figura III.IV.21 Desviación estándar de 30 realizaciones Fe(v) estimados por cokrigeage, perfil
YOZ a lo largo de la línea 10730 E

La disponibilidad de varias realizaciones permite analizar la probabilidad
P{Fe(v)&gt;35%}, calculada a partir de la distribución de las realizaciones de Fe(v) en
cada bloque v (Figura III.IV.22), el valor de corte 35% es empleado por los
planificadores de la minería como límite inferior de admisibilidad de las menas. Esta
forma de analizar los resultados es propia de los métodos no lineales de estimación
de recursos, por lo tanto, el método propuesto para modelar los contenidos de hierro

Z (m)

puede ser empleado en dicho contexto.

200
150
100
7600

7800

8000

8200

8400

1.00
0.81
0.63
0.44
0.25
0.00

Y (m)

Figura III.IV.22 Probabilidad de Fe(v)&gt;35%, perfil YOZ a lo largo de la línea 10730 E

97

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

También se pueden calcular 30 realizaciones de los tonelajes de metal y mena a
partir de las expresiones siguientes:
Q{Fe(v)} = v( p1 (v) Fe1 (v) + p3 (v) Fe3 (v) + p4 (v) Fe4 (v))
T {Fe(v)} = v(d1 p1 (v) Fe1 (v) + d 3 p3 (v) Fe3 (v) + d 4 p4 (v) Fe4 (v))

Donde di representan las densidades asociadas a cada litología.

III.V Conclusiones
1) Se demuestra, mediante la validación cruzada, que la estimación de los
contenidos de hierro obtenida a partir del modelo propuesto es más precisa que la
realizada con el krigeage ordinario univariado; este último es el método utilizado
en la actualidad para modelar la mayoría de los elementos químicos de los
yacimientos de lateritas ferro-niquelíferas.
2) En el modelo propuesto, la disminución del error está fundamentalmente
favorecida por la separación de los contenidos de hierro por litología y en menor
medida por el ajuste adecuado de las estructuras cruzadas de los variogramas
puramente heterotópicos.
3) El modelo propuesto, además de minimizar el error global, minimiza el error por
litología, lo que hace que la distribución espacial de los errores sea más estable.
El krigeage univariado solo minimiza el error global, pero tiende a concentrar los
mayores errores locales hacia las saprolitas.
4) El método interactivo que se creó para modelar los variogramas multivariados
puramente heterotópicos funciona y permite disminuir el error de estimación de
los contenidos de hierro, gracias a su empleo en el cokrigeage puramente
heterotópico, el cual se consideraba sin solución hasta el momento, debido a la no
existencia de modelo de variograma.
5) En el sector caso de estudio se definen satisfactoriamente los límites implícitos
en las proporciones de las litologías, obtenidas con simulación gaussiana
truncada, a pesar de que solo se utilizó la información litológica disponible en los
sondeos de exploración durante la modelación.
6) El uso de la simulación gaussiana truncada permitió modelar adecuadamente las
litologías en tres dimensiones, empleando solamente la información disponible
en los pozos; además, se muestra que ésta no es afectada por el muestreo
98

�Capítulo 3 Modelación de los contenidos de hierro en un sector del yacimiento Moa Oriental

selectivo que introducen las campañas de exploración R16 y R66 y la estructura
variable y heterogénea del perfil laterítico quedó reflejada en los resultados.
7) Se demuestra que la determinación de las proporciones de las litologías
empleando el método de estimación o simulación de las indicatrices no brinda
resultados precisos y no reproduce la textura propia del perfil laterítico, además,
tiende a subestimar las litologías menos abundantes, como L4 y es severamente
afectado por el muestreo selectivo introducido por R16 y R66.
8) El modelo de bloques obtenido es más informativo que los anteriormente
utilizados y refleja las particularidades del modelo geólogo-genético; en cada
unidad de selectividad minera se conocen: las proporciones de las litologías y los
contenidos de hierro asociados a ellas; el volumen rectificado con las
proporciones de las rocas del basamento; también se filtran los contenidos
correspondientes a esta litología, la cual no es procesada por la planta
metalúrgica.
9) Se muestra que, gracias al uso de simulaciones, se conocen criterios de
incertidumbre calculados a partir de la varianza de las realizaciones simuladas y
la distribución estadística en cada unidad de selectividad minera, lo que permite
brindar los resultados en forma de probabilidades por encima de un cutoff, como
lo hacen las técnicas geoestadísticas no lineales, diseñadas para la estimación de
recursos.

99

�Conclusiones Generales
1) Se obtiene por primera vez, un modelo matemático para describir el
comportamiento de los contenidos de hierro en el perfil laterítico, lo que permite
realizar estimaciones más precisas que las obtenidas con el krigeage ordinario
univariado, tradicionalmente empleado para modelar esta variable; además, la
distribución de los errores es más estable, pues los minimiza de forma global y
por clases litológicas; a la vez que brinda resultados más informativos, en cada
unidad de selectividad minera, desglosando el contenido global en contenidos
correspondientes a cada litología; permitiendo filtrar los contenidos de las rocas
no procesadas y recalcular el volumen en función de las proporciones de las
litologías.
2) Se concluye que la simulación en el contexto gaussiano truncado que se propone
constituye un método robusto para modelar las litologías en las unidades de
selectividad minera, las que se requieren para implementar el modelo general
propuesto, debido a que refleja la estructura propia del perfil laterítico y no es
afectada de forma considerable por el muestreo preferencial y la desigual
abundancia de las clases litológicas en el depósito, siendo por primera vez su
aplicación en los yacimientos lateríticos cubanos.
3) Se obtiene, por primera vez y constituye uno de los aportes científicos del
trabajo, el modelo matemático multivariado, empleando un modelo geólogogenético representativo del perfil laterítico; lo que ha permitido expresar el
comportamiento de los contenidos de hierro; este procedimiento asegura un uso
apropiado de la información geológica durante la modelación matemática.
4) Se aplica, como resultado novedoso, el método de ajuste interactivo, permitiendo
dar solución al problema de la indefinición de las estructuras cruzadas de los
variogramas y el cokrigeage en el caso de datos puramente heterotópicos, el cual
aparece como un problema colateral asociado al modelo general propuesto,
permitiendo realizar estimaciones con cokrigeage puramente heterotópico,
considerado hasta entonces sin solución.
5) Un aporte científico del trabajo lo constituye el empleo de límites implícitos en
las proporciones de las litologías, lo que permite describir los contactos
complicados e imprecisos entre los horizontes del perfil laterítico; este artificio
100

�matemático facilita implementar el modelo propuesto con mayor precisión, al
evadir la necesidad de modelar los límites expresados en forma de superficies, los
cuales son variables, mal definidos y con elevados errores de estimación.
6) Se concluye que el empleo de los métodos geoestadísticos permite hacer un uso
más eficiente de la información geofísica de SEV-PI y GPR, si éstas son
consideradas como variables auxiliares; se destacan tres aplicaciones principales:
a. la modelación de las superficies que limitan las rocas del basamento, las
saprolitas y las limonitas, empleando krigeage con drift externo o cokrigeage
con colocación, los que excluyen el problema de la falta de precisión de estos
métodos geofísicos;
b. la modelación de las litologías bajo el contexto gaussiano truncado
empleando la información de GPR y SEV-PI como drift externo o variables
colocadas durante la simulación de las gaussianas
c. la simulación booleana para modelar los bloques flotantes de las rocas duras,
donde la información de GPR es usada como proceso de intensidad de
Poisson; este método geoestadístico es prácticamente imposible de realizar
empleando solamente los pozos de exploración.

101

�Recomendaciones
1) Se recomienda probar la aplicabilidad de este método a otros elementos
mayoritarios del perfil lateríticos, como sílice y el magnesio, los que presentan el
mismo problema de mezcla de poblaciones estadísticas controladas por las
litologías; se recomienda estudiar su aplicabilidad a otros elementos como el
níquel, en tal caso, aunque el error no disminuya, es posible separar los
contenidos asociados a la menas silicatadas y las oxidadas en las unidades de
selectividad minera, las cuales no liberan con la misma facilidad el níquel durante
el procesamiento metalúrgico.
2) Se recomienda probar la efectividad del método para otros yacimientos
lateríticos, con modelos geólogo-genéticos diferentes y también a otros tipos
genéticos de yacimientos, donde la estimación se vea afectada por la mezcla de
poblaciones estadísticas.
3) Se recomienda realizar la demostración práctica de la aplicabilidad de este
método, debido a las posibilidades que sugiere el empleo de información
geofísica de GPR y SEV-PI como variables auxiliares, en la modelación
geoestadística; para ello es necesario definir la forma adecuada de postprocesamiento de dicha información, para hacerla más representativa en la
simulación de las gaussianas truncadas y como proceso de intensidad de Poisson
en la modelación booleana. En este sentido también resulta recomendable
investigar el patrón adecuado de la posición de los perfiles de GPR y los sondeos
de exploración de explotación.
4) Se recomienda investigar la posibilidad de automatizar u optimizar el ajuste de
las estructuras cruzadas en el método propuesto para modelar los variogramas
multivariados puramente heterotópicos; en tal caso, la lógica fuzzy y las redes
neuronales pudieran ser herramientas adecuadas para dicho propósito.
5) Se recomienda deducir paso a paso todo el sistema de ecuaciones y realizar las
demostraciones matemáticas necesarias para la aplicación del cokrigeage
deducido a partir del modelo propuesto, en soporte de bloques sin discretización,
debido a que las covarianzas en soporte de bloques se afectan por las
proporciones de las litologías.
6) Se recomienda comparar e investigar en detalle los modelos alternativos
multivariados con el modelo propuesto y la posibilidad de fusionarlos. Dichos
102

�modelos incluyen los contenidos de los elementos químicos mayoritarios del
perfil laterítico, al fusionarse con el modelo general propuesto es posible que se
logre una modelación más precisa e informativa que la obtenida en este trabajo.
7) Se recomienda investigar los problemas de adquisición de información,
fundamentalmente en lo referente a: el número y nombre de los elementos
químicos medidos; el empleo de técnicas analíticas diferentes, en datos que se
utilizan mezclados; y falta de uniformidad en la clasificación de las litologías.
Estos aspectos tienen implicaciones negativas en diferentes etapas de la
prospección, exploración y explotación de los yacimientos lateríticos.
8) Se recomienda que las empresas mineras que realicen investigaciones más
detalladas sobre la geología de los depósitos, antes de comenzar a explotarlos; el
poco conocimiento geológico de los yacimientos, en especial del basamento,
afecta el proceso de modelación.

103

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110

�Anexos

Anexos
Anexo I: Topografía
Para obtener el modelo digital del terreno (MDT) es preferible emplear un set
exhaustivo de datos topográficos, pero solo se contó con la cota de la boca de los
pozos como información experimental; cuando se mezclan estos datos, provenientes
de campañas de exploración diferentes, suele ocurrir que los errores de estimación
aumentan, como lo muestran Martínez, et al., 2003; por ello se hace un análisis de la
magnitud y distribución de los errores, antes de utilizar dicha información en la
modelación de la topografía.

Para hacer más representativo el análisis de los errores de estimación se tuvo en
cuenta todos los datos del yacimiento; dichos errores se obtuvieron por el método de
validación cruzada clásica.

Los cálculos de las estadísticas descriptivas se realizaron por campañas de
exploración (Tabla A.1), en los resultados obtenidos para R16 y las otras campañas
se aprecia diferencias, a causa de su desigual extensión espacial (Figura A. 1); en los
tres casos los histogramas mostraron una tendencia a la distribución normal.

El análisis estructural se muestra en el acápite III.III “Modelo geométrico”; el ajuste
también se realizó de forma independiente por campaña de exploración, pero no se
observaron diferencias importantes, por lo que se adoptó el mismo modelo de
covarianza generalizada para todos los casos.

Para determinar el error asociado a las diferentes redes de exploración se realizó la
validación cruzada, los resultados se muestran en la Tabla A.2 y la Figura A.1, éstos
sugieren como combinación más apropiada para obtener el MDT los datos mezclados
R33+66.

En este caso, el error obtenido por la validación cruzada no debe ser visto como un
error real de la medición topográfica de las cotas; en la práctica, el error real de

111

�Anexos

medición suele ser de unos pocos centímetros y no tiene relevancia para la
estimación en soporte de bloques de gran tamaño (de 8.33x8.33x3m)
Tabla A. 1: Estadística descriptiva univariada de la cota de la boca de los pozos, separada por
campaña de exploración

Cuenta
R 16 830
R 33 7150
R 66 1160

Mínimo
86.42
6.58
19.82

Máximo
218
399.2
390.19

Media
169.49
185.18
186.08

Dev. Std.
25.64
81.3
74.54

Varianza
657.5
6609.6
5556.2

Tabla A. 2: Resultados de la validación cruzada según diferentes combinaciones de datos

Todos los datos
Dato
Error
Num.
Media
Todo
10132 -0.02
R 33
7142 0.01
R 66
1073 0.10
R33+66 8303 -0.01
R66+16 2919 0.055
R33+16 8974 -0.01

Datos robustos (|error std.| ≤2.5)
Error Std.
Error
Error Std.
Num.
Var.
Media Var.
Media Var.
Media Var.
449.12 -0.01 713.38 8950 -0.07 216.45 -0.05 110.1
3.32
0.00
0.93
6996 -0.01 2.00
-0.01 0.6
12.33 0.01
0.29
1071 0.08
11.25 0.00
0.2
4.45
-0.00 1.69
7803 -0.07 2.50
-0.05 1.0
5.66
0.011 16.36 2879 0.04
4.18
-0.00 0.4
3.83
-0.01 8.47
8145 -0.02 1.81
-0.02 0.8

112

�Anexos

Todos los datos

R 33+66

R 33+16

R 16+66

R 66

R 33

Límite de R16

0

1000

2000

3000

0.5

2.5

4.5

6.5

8.5

10.5

Figura A. 1: Mapa del error medio absoluto estandarizado. Se obtuvo por interpolación (inverso
al cuadrado de la distancia) a partir de los errores calculados puntualmente en la posición de los
datos

113

�Anexos

Anexo II: Relación entre los contenidos de los elementos
químicos y las litologías
Para comprender la relación entre los contenidos de los elementos químicos y las
litologías en el perfil laterítico existen dos técnicas fundamentales: el análisis
discriminante y la regresión logística (Jobson, 1992); en ambos casos se requiere una
base de datos multivariada, por ello se emplea R33, la cual solamente tiene tres
variables, pero está disponible en todo el perfil laterítico; también se utilizó R66, ésta
solamente es representativa de las litologías 2 y 3, pero está caracterizada por nueve
variables.

Regresión logística usando los datos de R66 y las litologías 2 y 3
Para realizar el análisis se convirtieron las litologías en una variable indicatriz, con
valor cero para la clase 2 y uno para la 3.

Dado el modelo de regresión logística definido como:

p(d ) = e d /(1 + e d )

el parámetro d resultante fue:

d = - 1.7 - 0.7From + 0.1Al + 2.0Co - 0.1Cr + 0.1Fe + 0.2Mg - 0.7Ni - 0.01SiO 2 - 1.0Mn

donde la variable From es la profundidad de la cabeza del testigo, las otras son los
contenidos de los elementos químicos expresados en porcentajes.

El modelo explica un porcentaje de deviancia de un 44.34% con un nivel de
confianza de 99%; la selección de variables hacia atrás muestra que las más
representativas son From, Al, Fe y Mg; para validarlo se realizó una clasificación en
forma de validación cruzada, los resultados se muestran en la Tabla A.3, el

114

�Anexos

porcentaje total de muestras correctamente clasificadas es de 87.06%, lo que se
considera bastante aceptable.

Tabla A. 3: Tabla de clasificación usando el modelo logístico binario con cutoff de 0.55

Litología
2
3

Clasificado
2
3
68.53%
93.79%

Análisis discriminante usando R 66 y litologías 2 y 3
Solamente se retuvo una función discriminante, con un valor de probabilidad menor
que 5% y correlación canónica de 57%; los coeficientes discriminantes
estandarizados destacan la elevada influencia de la variable From en el sistema
(Tabla A.5). El porcentaje total de muestras correctamente clasificadas, empleando
los coeficientes que se muestran en la Tabla A.4, fue de 86.10% (Tabla A.6),
similar al obtenido en el análisis logístico; en el análisis discriminante la selección
hacia atrás elimina Mg y Co, esto ocurre pues otras variables, como SiO2 y Mn,
pueden emplearse en su lugar.
Tabla A. 4: Coeficientes de la función de clasificación

2
From
0.141156
Al
77.7497
Co
198.004
Cr
72.5807
Fe
89.8924
Mg
68.5071
Ni
109.619
sio2
56.473
Mn
62.0626
Constante -2808.37

3
0.463793
77.8708
197.752
73.0021
89.9816
68.4806
110.121
56.5979
63.1021
-2817.49

115

�Anexos

Tabla A. 5: Coeficientes discriminantes estandarizados

From
Al
Co
Cr
Fe
Mg
Ni
sio2
Mn

0.84
0.22
-0.01
0.14
0.30
-0.05
0.11
0.40
0.34

Tabla A. 6: Tabla de clasificación, entre paréntesis la probabilidad a priori empleada para
clasificar

Litología
2
3

Clasificados
2 (P=0.26) 3 (P=0.73)
66.17%
93.33%

Análisis discriminante usando los datos de R33
En este caso las variables disponibles son From, Fe, Ni y Co, con tal sistema es
posible retener cuatro funciones discriminantes con valores de probabilidad menores
que 0.05, aunque, considerando sus porcentajes de varianzas y las correlaciones
canónicas, solo las dos primeras son consideradas importantes (Tabla A.7). Los
coeficientes discriminantes estandarizados hacen evidente que los contenidos de
hierro controlan casi en su totalidad la primera función (Tabla A.9); la que a su vez
explica prácticamente la varianza de todo el sistema (Tabla A.7).

Tabla A. 7: Parámetros de las funciones discriminantes

Porcentaje Correlación
Función
Canónica
Discriminante Eigenvalue λ j Relativo
λ j /(1 + λ j )
λ j / ∑ λi
1
2
3
4

8.84
0.86
0.07
0.04

90.14
8.80
0.69
0.37

0.95
0.68
0.25
0.19

116

�Anexos

Tabla A. 8: Coeficientes de la Función de Clasificación por litología

From
Fe
Ni
Co
Constante

1
0.16
1.56
10.05
-24.33
-42.59

2
0.13
1.59
12.80
-17.00
-47.20

3
0.34
1.48
13.23
-5.46
-44.13

4
0.41
0.53
8.90
-9.66
-14.92

7
0.40
0.27
1.21
-3.08
-9.38

17
0.34
0.27
2.23
-3.53
-5.12

47
0.13
0.25
2.80
-3.89
-6.28

Tabla A. 9: Coeficientes discriminantes estandarizados

From
Fe
Ni
Co

1
-0.08
0.99
0.47
-0.07

2
0.50
-0.19
0.52
0.47

3
0.42
0.13
-0.78
0.67

4
-0.81
-0.31
0.20
0.63

Para validar el sistema se realizó la clasificación que se muestra en la Tabla A.10,
empleando los coeficientes de la Tabla A.8; recombinando las litologías en tres
grupos principales definidos por las lateritas (litologías 1, 2 y 3), saprolitas (litología
4) y roca madre (litologías 7, 17 y 47) los resultados se pueden considerar
satisfactorios, pero la efectividad de la clasificación dentro de cada uno de estos
grupos es muy baja.

En la Tabla A.11 y la Figura A.2 se muestran las coordenadas de los centroides en el
hiperespacio definido por las funciones discriminantes, los que permiten reagrupar
las litologías en 4 clases, considerando que solo las funciones uno y dos tienen una
influencia importante en el sistema:
1. L1 (litologías 1 y 2)
2. L3 (solo litología 3)
3. L4 (litología 4)
4. L7 (litologías de la roca madre: 7, 17 y 47)

De este análisis se puede concluir que los contenidos de hierro permiten caracterizar
satisfactoriamente las diferencias entre los grupos litológicos principales, pero no
revela pequeños cambios dentro de los mismos.

117

�Anexos

Tabla A. 10: Tabla de clasificaciones, entre paréntesis la probabilidad a priori

Tamaño
Litología del Grupo
1
1677
2
1450
3
4805
4
476
7
33
17
1589
47
95

Litología correctamente clasificada en % (probabilidad a priori)
7
17
1 (0.17) 2 (0.14) 3 (0.47) 4 (0.05) (0.003) (0.16) 47 (0.01)
75.85
12.94 11.21
0.00
0.00
0.00
0.00
31.52
29.17 39.03
0.07
0.00
0.21
0.00
4.72
3.60
86.35
5.20
0.00
0.12
0.00
0.21
0.00
6.51
55.88
0.00
37.39 0.00
0.00
0.00
0.00
3.03
0.00
96.97 0.00
0.00
0.00
0.00
4.97
0.00
95.03 0.00
0.00
0.00
0.00
3.16
0.00
96.84 0.00

Tabla A. 11: Coordenadas de los centroides de cada grupo de litologías en el espacio R4,
representado por las funciones discriminantes

Litologías Funciones Discriminantes (Coordenadas)
1
2
3
4
1
1.45
-1.59
0.02
-0.24
2
1.99
-0.73
-0.28
0.31
3
1.45
0.76
0.11
-0.01
4
-4.13
1.24
-0.97
-0.31
7
-6.17
-0.29
0.51
-0.24
17
-6.01
-0.27
0.20
0.04
47
-5.92
-0.92
-0.21
0.94

118

�Anexos

Figura A. 2: Diagramas de dispersión 2D de los valores observados y sus centroides en función
de las funciones discriminantes

119

�Anexos

Anexo III: Reconciliación de los datos
Los datos disponibles están medidos en tres campañas de exploración diferentes, por
ello es importante analizar si estos son comparables, es posible mezclarlos si se
cumplen las condiciones siguientes:
a. La igualdad en la precisión y calidad de la medición de la elevación
topográfica (Anexo I “Topografía”).
b. La igualdad en la precisión de los ensayos de los contenidos de los elementos
químicos.
c. La igualdad en los criterios de caracterización y clasificación de las litologías
de las muestras.

Como se explica en el Anexo I, la precisión en las mediciones topográficas pude
asumirse similares para las tres campañas; en el caso de las mediciones de los
contenidos de hierro y la descripción de la litología de las muestras pueden existir
algunas incompatibilidades, dada la diferencia de la época, laboratorio, método de
ensayo, compañía que ejecuta la perforación y personal técnico que clasifica las
muestras; si las diferencias no son importantes todos los datos deben emplearse para
la estimación.

Igual precisión en los ensayos de los contenidos de los elementos
químicos
Como solo R33 es representativa de todos los horizontes del perfil laterítico se hace
difícil inferir la equivalencia o compatibilidad entre los valores de hierro medidos en
las tres campañas de exploración, una solución consiste en hacer comparaciones por
niveles. En el intervalo limitado por las profundidades -4 m y -8 m las medidas de
tendencia central son comparables, lo que no ocurre con las varianzas (Tabla A.12);
dichas diferencias pueden estar causadas por muchos factores que van desde las
técnicas de ensayo hasta la toma y preparación de las muestras, o simplemente por la
presencia de valores anómalos correspondientes a L7. Para profundizar un poco más
en el parecido de estos valores se calcularon y superpusieron los histogramas de cada
campaña (Figura A.3); éstos son similares, no obstante, quedan dudas al respecto y la

120

�Anexos

decisión de unir todas las muestras se tomó por conveniencia, asumiendo que las
diferencias no son lo suficientemente grandes como para no hacerlo.

Tabla A. 12: Estadística de los contenidos de hierro de las muestras localizadas entre las
profundidades -4 m y -8 m

45.00
40.00
35.00
30.00
25.00
20.00
15.00
10.00
5.00
0.00

y mayores

56

52

48

44

40

36

32

28

24

20

16

12

8

4

R 33
R 16
R 66

0

Frecuencias (%)

Campaña de exploración
Campaña de exploración R33
R16
R66
Media
44.04 46.48 46.22
Mediana
47.55 48.90 48.30
Moda
49.00 50.00 49.70
Desviación estándar
9.45
7.21
6.78
Varianza
89.32 52.03 45.91
Curtósis
5.10
7.20
7.65
Coeficiente de simetría -2.35 -2.66 -2.66
Mínimo
5.30
6.50
9.00
Máximo
57.10 56.40 54.50
Cuenta
7068
3158 1211

Figura A. 3: Histograma de los contenidos de hierro de las muestras localizadas entre las
profundidades -4 m y -8 m

Igualdad de criterios en la descripción de las muestras
Las muestras tomadas en R33, R16 y 66 fueron caracterizadas por geólogos de
compañías diferentes, esto causó incongruencias en los criterios para asignar el

121

�Anexos

código litológico en el límite entre las litologías 3 -4 y 4 -5 de las campañas
perforadas por la Moa Nickel S.A. (R16 y 66) y R33.

Durante la revisión exhaustiva de los datos se detectó que las distribuciones de los
contenidos de las muestras con litología 4 y 5 de R 16 y 66 son similares a los de 3 y
4 en R 33; para corregir esta diferencia las litologías 4 y 5 de R 16 y 66 se
redefinieron a 3 y 4 respectivamente; para visualizar el impacto de esta
transformación se realizaron las pruebas siguientes:

1. Se compararon los pozos adyacentes (Figura A.4), y se aprecia que en los pozos
correspondientes a R16 y 66 adyacentes a R 33 la litología 4 está más arriba en el
perfil.
2. Se comparó la similitud entre las litologías 4 en R16 y 66 con la litología 3 en
R33, se notó que sus medias son similares (Figura A.5).
3. Se construyó el histograma de los contenidos de hierro en la litología 3 de R33 y
mezclado con los de la litología 4 de R66 y 16, éste es similar al calculado solo
para la litología 3 en R 33
4. Se compararon los variogramas de los contenidos de hierro solo en la litología 3
de R33 y mezclado con los de la litología 4 de R 66 y 16, estos son similares
(Figura A.6).

De la comparación de los variogramas también es posible deducir que los criterios
usados para clasificar las muestras de R16 y 66 permiten hacer una mejor separación
de poblaciones estadísticas y que en la litología 3 en R33 este fenómeno persiste.

Finalmente se emplean todos los datos, redefiniendo las litologías 4 y 5 de R16 y 66
a 3 y 4 respectivamente.

122

�Anexos

Figura A. 4: Pozos adyacentes de diferentes campañas y la representación de los elementos
mayoritarios

100
80
60
40
20
0
en
to
ba
sa
m

L4

L3

L2

L1

R33
R16
R 66

Figura A. 5: Media de los contenidos de hierro separados por litologías y por redes de
exploración

123

�Anexos

130

Litol.
3, R33

120
110

Litol.
3 &amp; 4
R16/66

100
90
80
70
60
50
40
30

Litol.
3, R16

20
10
0

0

100 200 300 400 500 600 700 800

Figura A. 6: Variogramas de los contenidos de hierro para la litología 3 en R33, en R 16 y
variogramas para las litologías 3 y 4 en R16 y 66

124

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